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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hacia la Igualdad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hacia la Igualdad]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[En España, una red de activistas, abogadas y matronas para romper el silencio de la violencia obstétrica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/espana-red-activistas-abogadas-matronas-romper-silencio-violencia-obstetrica_132_8069133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca35f943-c71e-47a1-be30-099872df1450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En España, una red de activistas, abogadas y matronas para romper el silencio de la violencia obstétrica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno español acaba de anunciar que incluirá el término “violencia obstétrica” en la ley como forma de violencia de género; un paso que llega después del trabajo de decenas de mujeres para hacerla visible, acompañar a quienes la han sufrido y cambiar los protocolos hospitalarios.</p></div><p class="article-text">
        Todas pensaban que solo les hab&iacute;a pasado a ellas y no sab&iacute;an por qu&eacute;. Era la sensaci&oacute;n que ten&iacute;a el peque&ntilde;o grupo de mujeres que hace ya veinte a&ntilde;os puso en marcha una lista de correo electr&oacute;nico para hablar de las experiencias negativas que hab&iacute;an tenido durante la gestaci&oacute;n y el parto de sus hijos e hijas. Desde diferentes puntos de Espa&ntilde;a, cada vez m&aacute;s testimonios fueron dando nombre a una experiencia silenciada y sistem&aacute;tica en todo el mundo: la violencia obst&eacute;trica. La lista fue creciendo y alcanz&oacute; las 1.000 suscritas en poco tiempo. Hoy es una asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola pionera llamada El Parto es Nuestro, con grupos locales en m&aacute;s de veinte ciudades espa&ntilde;olas concebidos como un espacio de apoyo y escucha entre mujeres, tambi&eacute;n de asesoramiento.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n forma junto a abogadas, matronas, activistas y a otros grupos y colectivos un mapa de iniciativas a nivel nacional cuyo trabajo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os empieza tambi&eacute;n a dar sus frutos legislativos: recientemente el Ministerio de Igualdad ha anunciado que incluir&aacute; en la ley la violencia obst&eacute;trica como un tipo de violencia contra las mujeres; un paso que las organizaciones celebran y que conf&iacute;an en que sirva para poner punto y final a este tipo de pr&aacute;cticas, que tienen consecuencias f&iacute;sicas y emocionales para ellas, e incluso para sus beb&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias m&aacute;s comunes que narran las mujeres, explica Murialdo, son las episiotom&iacute;as (corte de piel, m&uacute;sculos, nervios y fascias que rodean la vagina) injustificadas y sin consentimiento durante el parto, la administraci&oacute;n excesiva de f&aacute;rmacos, la tendencia creciente a las ces&aacute;reas o la llamada &lsquo;maniobra Kristeller&rsquo;, desaconsejada por la OMS, que consiste en ejercer presi&oacute;n sobre el abdomen para intentar que el beb&eacute; baje hacia el canal del parto. M&aacute;s all&aacute; de las pr&aacute;cticas concretas, &ldquo;tambi&eacute;n se dan actitudes y comentarios humillantes y abusivos&rdquo;, dice Murialdo, as&iacute; como &ldquo;actuaciones que no respetan la intimidad&rdquo; de las mujeres, desde ex&aacute;menes vaginales sin consentimiento delante de estudiantes a la imposibilidad de elegir la posici&oacute;n de parto o comentarios machistas que, por ejemplo, amedrentan a quienes deciden no ponerse la anestesia epidural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus historias no son casos aislados</strong>. La violencia obst&eacute;trica es una realidad que Naciones Unidas calific&oacute; en 2019 de &ldquo;fen&oacute;meno generalizado&rdquo; y que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud considera &ldquo;una violaci&oacute;n de los derechos de las mujeres&rdquo;. Sin embargo, a menudo sus experiencias han sido silenciadas, muchas tienen miedo a hablar por temor al estigma y la verg&uuml;enza o le restan importancia. &ldquo;Hay muchas mujeres que han normalizado lo que les ha pasado, por eso el primer paso es romper el silencio y visibilizarlo&rdquo;, cree Virginia Murialdo, antrop&oacute;loga y activista de El Parto es Nuestro.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, hasta la ONU ha llegado la abogada espa&ntilde;ola Francisca Fern&aacute;ndez Guill&eacute;n para defender los casos de cuatro mujeres de distintos puntos de Espa&ntilde;a que sufrieron violencia obst&eacute;trica y cuyos denuncias no fueron estimadas por los tribunales espa&ntilde;oles. Fern&aacute;ndez Guill&eacute;n lleva 18 a&ntilde;os como abogada especializada en violencia obst&eacute;trica. Desde sus inicios hasta ahora observa &ldquo;una evoluci&oacute;n buena&rdquo; en la que ha habido sentencias importantes que han servido para abrir paso al fin de la impunidad de este tipo de violencia. &ldquo;Estoy obteniendo buenas sentencias en los tribunales. Antes era mucho m&aacute;s dif&iacute;cil que se reconociera, por ejemplo, la necesidad de que haya un consentimiento informado para hacer una episiotom&iacute;a o inducir un parto&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a&uacute;n hay resistencia a reconocer m&eacute;dica y judicialmente los da&ntilde;os que muchas mujeres sufren por este tipo de pr&aacute;cticas. En 2018, esta abogada llev&oacute; ante la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos de la ONU cuatro denuncias por violencia obst&eacute;trica. Uno de ellos era el caso de S., una mujer que dio a luz en el hospital de Cruces (Vizcaya) en 2012. &ldquo;Se ha portado muy mal&rdquo;, &ldquo;no se merece a esa ni&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;tendr&iacute;a que quitarte a la ni&ntilde;a, porque te has portado muy mal&rdquo;. Son algunas de las frases que S. escuch&oacute; de la matrona que la atendi&oacute;, que tambi&eacute;n le practic&oacute; una episiotom&iacute;a no indicada pese a la oposici&oacute;n de la mujer. Ya desde su ingreso en el hospital, no le dejaron beber, la obligaron a permanecer boca arriba y sin moverse y no permitieron que el padre la acompa&ntilde;ara en todo momento. La episiotom&iacute;a le provoc&oacute; incontinencia urinaria y repercusiones &ldquo;severas&rdquo; en su vida sexual y de pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en 2020<strong> la Comisi&oacute;n reprob&oacute; a Espa&ntilde;a por la violencia obst&eacute;trica sufrida por una de las mujeres cuyas denuncias hab&iacute;a canalizado Francisca Fern&aacute;ndez Guill&eacute;n</strong>. En su dictamen, aseguraba que la mujer fue sometida a diversas intervenciones, como la inducci&oacute;n de su parto, &ldquo;sin aparente justificaci&oacute;n&rdquo; y calificaba los hechos como violencia de g&eacute;nero. Para la abogada, que la ley espa&ntilde;ola incluya ahora este concepto ser&aacute; papel mojado si no hay un verdadero compromiso para cumplir con los protocolos de parto respetado y normas que ya desaconsejan muchas de estas pr&aacute;cticas y que exigen que las mujeres sean informadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio tambi&eacute;n est&aacute; sucediendo dentro de muchos hospitales. Soledad Carregu&iacute; es matrona desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os en el hospital universitario de La Plana, en Castell&oacute;n. Desde sus inicios hasta ahora muchas cosas han cambiado gracias a las inquietudes de un grupo de profesionales que comenz&oacute; a plantearse la &ldquo;excesiva medicalizaci&oacute;n&rdquo; de los partos y a buscar nuevas pr&aacute;cticas que los humanizaran y estuvieran en l&iacute;nea con la nueva evidencia m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas estaban cuestionadas a nivel cient&iacute;fico pero por la propia rutina hospitalaria son dif&iacute;ciles de cambiar&rdquo;, explica la matrona. El hospital cuenta ya con un protocolo de parto normal en el que vuelcan lo aprendido: &ldquo;Favorecemos la movilidad de las mujeres mientras dilatan, respetamos que puedan parir en la postura que les sea m&aacute;s c&oacute;moda, permitimos que puedan comer y beber, que puedan estar acompa&ntilde;adas por la persona que deseen, que no se les de una v&iacute;a perif&eacute;rica para administrarles medicaci&oacute;n si no es necesario, evitamos administrar oxitocina o realizar episiotom&iacute;as e inducciones al parto de forma no justificada, y adecuamos la indicaci&oacute;n de las ces&aacute;reas a cada caso&rdquo;. En resumen, dice Carregu&iacute;, se trata de &ldquo;no trabajar por capricho o por protocolos hospitalarios cerrados y r&iacute;gidos hospitalarios sino poniendo en el centro a las mujeres y sus necesidades e individualizando cada caso&rdquo;. Y concluye: &ldquo;Un parto humanizado es absolutamente compatible con un parto seguro&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz y Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jun 2021 10:19:30 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA["Embajadoras solares", un grupo de campesinas marroquíes trabaja para la transición energética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/embajadoras-solares-grupo-campesinas-marroquies-trabaja-transicion-energetica_132_8069088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6752a351-24c6-4b18-922b-1e20f1c848f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Embajadoras solares&quot;, un grupo de campesinas marroquíes trabaja para la transición energética"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Marruecos, un programa de formación en gestión y comercialización de hornos y cocinas solares apoya a mujeres de zonas rurales en la creación de sus propias cooperativas. Objetivo: contribuir al desarrollo inclusivo y respetuoso con el clima de las zonas rurales y promover la igualdad de género.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica como parte de “Towards Equality”/"Hacia la Igualdad", una iniciativa internacional y colaborativa que reúne a 15 medios de comunicación con el objetivo de destacar los desafíos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        Construir un mundo sostenible con las mujeres y permitirles mejorar sus ingresos y condiciones de vida es el objetivo del proyecto FAREDEIC (Mujeres del Arg&aacute;n y Rurales Comprometidas por el Desarrollo Econ&oacute;mico Inclusivo y el Clima, por sus siglas en franc&eacute;s), puesto en marcha en Marruecos, <strong>uno de los pa&iacute;ses africanos m&aacute;s amenazados por el cambio clim&aacute;tico</strong> y con una mayor presi&oacute;n sobre los recursos naturales, seg&uacute;n el Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim&aacute;tico (GIEC). Actualmente, cada marroqu&iacute; dispone de unos 600 metros c&uacute;bicos de agua al a&ntilde;o, frente a la media cuatro veces superior de la d&eacute;cada de 1960. De ah&iacute; la importancia de la movilizaci&oacute;n para la implementaci&oacute;n de soluciones innovadoras, que promuevan tanto la transici&oacute;n energ&eacute;tica, especialmente en las zonas rurales, como la inclusi&oacute;n de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto fue lanzado en 2019 y est&aacute; dirigido por <em>Women Engage for a Common Future </em>(WECF, una red internacional de organizaciones femeninas y medioambientales) y sus socios locales: la Asociaci&oacute;n para las Energ&iacute;as Renovables y el Desarrollo Sostenible (AERDD), la Fundaci&oacute;n Mohammed VI para la Investigaci&oacute;n y Salvaguardia del Arg&aacute;n (un &aacute;rbol end&eacute;mico local y el segundo m&aacute;s abundante en Marruecos) y REMESS (Red Marroqu&iacute; de Econom&iacute;a Social y Solidaria). Su objetivo: <strong>desarrollar un sector local de energ&iacute;as renovables mediante la creaci&oacute;n de cooperativas energ&eacute;ticas femeninas</strong>, que fabricar&aacute;n soluciones solares sencillas y asequibles como cocinas, secadoras y hornos. Ya que son precisamente las mujeres las que m&aacute;s sufren los efectos nocivos del cambio clim&aacute;tico, seg&uacute;n varias organizaciones internacionales, como Naciones Unidas y, sin embargo, a menudo no se las tiene en cuenta en la soluci&oacute;n a este gran problema.
    </p><p class="article-text">
        Concebidas como una alternativa sostenible, estos artefactos contribuyen a la implicaci&oacute;n y reconocimiento de las mujeres en la transici&oacute;n energ&eacute;tica, explican los impulsores de este programa. Se centran en el papel econ&oacute;mico, social y medioambiental de estas mujeres, activas en cooperativas agr&iacute;colas o de arg&aacute;n, utilizando t&eacute;cnicas ancestrales, respetuosas con el medio ambiente. Y esto en un pa&iacute;s donde tradicionalmente se utiliza le&ntilde;a y gas para cocinar, especialmente en las zonas rurales, a pesar de su impacto nocivo para la salud y el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto durar&aacute; tres a&ntilde;os y cuenta con una subvenci&oacute;n de 840.000 euros (un mill&oacute;n de d&oacute;lares), de los cuales 380.000 euros son financiados por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). El resto procede de la Agencia Francesa de Transici&oacute;n Energ&eacute;tica (ADEME) y de la<em> Fondation de France</em>.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto involucra concretamente a 600 mujeres, que ser&aacute;n concienciadas mediante charlas y encuentros sobre las ventajas de la transici&oacute;n energ&eacute;tica y el uso de tecnolog&iacute;as verdes. De entre ellas saldr&aacute;n 40 l&iacute;deres de cooperativas, que deber&aacute;n embarcarse en la fabricaci&oacute;n de soluciones sencillas y sobre todo eco-responsables, dedicadas a estructuras de producci&oacute;n agr&iacute;cola, aceite de arg&aacute;n o incluso pesca. Se cubren dos regiones: T&aacute;nger-Tetu&aacute;n (en el norte de Marruecos) y Souss-Massa (en el sur), una zona muy afectada por la crisis clim&aacute;tica, pero que sin embargo disfruta de una tasa solar excepcional (m&aacute;s de 300 d&iacute;as de sol al a&ntilde;o).
    </p><p class="article-text">
        Al final del programa, previsto dentro de unos meses,&nbsp; 40 j&oacute;venes habr&aacute;n adquirido adem&aacute;s una formaci&oacute;n en tecnolog&iacute;as termosolares. De entre ellas, las mejores ser&aacute;n seleccionadas para apoyarles en la creaci&oacute;n de sus propias cooperativas. Adem&aacute;s, se beneficiar&aacute;n de las acciones de desarrollo de capacidades en gesti&oacute;n y producci&oacute;n sostenible, dedicadas a las empresas rurales.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Corte, ensamblaje, montaje</strong></h3><p class="article-text">
        El proyecto se puso en marcha en 2019, pero los primeros cursos de formaci&oacute;n en la fabricaci&oacute;n de cocinas solares no se iniciaron hasta finales de 2020, en colaboraci&oacute;n con la empresa francesa <em>Four Solaire D&eacute;veloppement</em> (FSD) y el Instituto Nacional de Energ&iacute;a Solar (INES).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la crisis sanitaria y la necesidad de adaptarse a las medidas de seguridad para la puesta en marcha del proyecto, los formadores y socios del FSD y el INES viajaron a ambas regiones. &ldquo;Las mujeres recibieron sesiones pr&aacute;cticas de corte, ensamblaje y montaje del material, adem&aacute;s de clases te&oacute;ricas sobre la energ&iacute;a solar, su uso y sus beneficios&rdquo;, indican los responsables del INES.
    </p><p class="article-text">
        En la regi&oacute;n de T&aacute;nger-Tetu&aacute;n, 18 j&oacute;venes fueron capacitadas durante estas sesiones. En el Sur, esta primera etapa estuvo dirigida a los instructores de la OFPPT (Oficina de Formaci&oacute;n Profesional y Promoci&oacute;n Laboral), que se encargar&aacute;n de formar a otras 20 j&oacute;venes.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Mermelada, carne y tajines en cocinas solares</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;El entusiasmo y el buen humor estuvieron presentes durante esta exitosa semana, que finaliz&oacute; con la fabricaci&oacute;n de diez cocinas y una sesi&oacute;n de demostraci&oacute;n de su uso, con la elaboraci&oacute;n de mermeladas, carnes y tajines&rdquo;, seg&uacute;n el WECF.
    </p><p class="article-text">
        La segunda fase, iniciada en marzo y abril, se centr&oacute; en la formaci&oacute;n de otro grupo de mujeres en la fabricaci&oacute;n de cocinas solares en ambas regiones. Las j&oacute;venes han adquirido habilidades en el corte de las piezas de la cocina, su ensamblaje y montaje, adem&aacute;s de aportaciones te&oacute;ricas sobre la fabricaci&oacute;n de cocinas, explican los impulsores del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de estas dos sesiones, 10 de las 40 mujeres formadas en las dos regiones ser&aacute;n seleccionadas para convertirse en &ldquo;embajadoras solares&rdquo;. Dicha selecci&oacute;n se har&aacute; en base a &ldquo;la experiencia de las j&oacute;venes durante su formaci&oacute;n, su motivaci&oacute;n para continuar el proyecto y los resultados obtenidos en las pruebas te&oacute;ricas&rdquo;. Posteriormente, se les apoyar&aacute; en la creaci&oacute;n de sus propias cooperativas para comercializar soluciones solares. Un gran desaf&iacute;o para estas mujeres que podr&aacute;n contribuir a la pol&iacute;tica de desarrollo sostenible de sus regiones.
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      <dc:creator><![CDATA[Mohamed Ali Mrabi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/embajadoras-solares-grupo-campesinas-marroquies-trabaja-transicion-energetica_132_8069088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jun 2021 10:19:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Embajadoras solares", un grupo de campesinas marroquíes trabaja para la transición energética]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Towards Equality,Energía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Marruecos, un podcast busca una nueva masculinidad inclusiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/marruecos-podcast-busca-nueva-masculinidad-inclusiva_132_8069213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc3438a0-7450-413a-92c1-19dea705608d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Marruecos, un podcast busca una nueva masculinidad inclusiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es "Machi Rojola" y pone de relieve los efectos dañinos de algunos ideales tradicionales sobre los comportamientos masculinos. Según sus creadores, los hombres deben ser parte de la solución para lograr la igualdad de género.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica como parte de “Towards Equality”/"Hacia la Igualdad", una iniciativa internacional y colaborativa que reúne a 15 medios de comunicación con el objetivo de destacar los desafíos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        Masculinidad t&oacute;xica versus masculinidad positiva, o c&oacute;mo repensar la masculinidad en una sociedad patriarcal como la de Marruecos. Este es el ambicioso objetivo del podcast <strong>&ldquo;Machi Rojola&rdquo;</strong>, lanzado por el colectivo marroqu&iacute; Elille en noviembre de 2020. Un proyecto que, seg&uacute;n sus creadores, no pretende demonizar a los hombres sino poner de relieve los efectos nocivos y socialmente destructivos de ciertos ideales tradicionales sobre el comportamiento masculino, tales como la dominaci&oacute;n violenta, la misoginia, la autosuficiencia, la competencia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El colectivo Elille surgi&oacute; durante el confinamiento, <strong>cuando la crisis sanitaria y social agudiz&oacute; los factores de discriminaci&oacute;n e intensific&oacute; la vulnerabilidad de las mujeres y las minor&iacute;as</strong>. Re&uacute;ne a una decena de hombres y mujeres que buscan reconsiderar el lugar de los hombres en nuestra sociedad, pero tambi&eacute;n dar voz a grupos minoritarios (comunidad LGTB+, personas mayores, personas con movilidad reducida, etc.). El podcast es solo la primera acci&oacute;n del grupo, que <strong>anuncia el lanzamiento en julio de 2021 de una plataforma para el intercambio y difusi&oacute;n de contenidos acad&eacute;micos y culturales a trav&eacute;s de podcasts, textos, fotograf&iacute;as y videos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si las circunstancias excepcionales vinculadas al Covid-19 han agravado los mecanismos de violencia contra las mujeres y los grupos minoritarios, consideramos que la situaci&oacute;n es anterior a la crisis. Las diferentes formas de violencia est&aacute;n profundamente arraigadas en nuestras sociedades patriarcales y los hombres son, en gran parte, responsables de la situaci&oacute;n. Por eso nos parece importante que tambi&eacute;n sean parte de la soluci&oacute;n&rdquo;, dice Soufiane Hennani, cofundador del colectivo e impulsor de la serie de podcasts. El objetivo planteado es sensibilizar a los hombres (que a&uacute;n no lo est&eacute;n) sobre la igualdad para todas y todos a trav&eacute;s de un debate constructivo, y mediante la promoci&oacute;n de nuevas masculinidades.
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                    alt="Ilustrado por la joven artista feminista Zainab Fassiki, cada episodio aborda un tema particular vinculado a la masculinidad."
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                Ilustrado por la joven artista feminista Zainab Fassiki, cada episodio aborda un tema particular vinculado a la masculinidad.                            </span>
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        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;El hombre del ma&ntilde;ana es feminista?</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Machi Rojola&rdquo; es una expresi&oacute;n popular que significa &ldquo;no es masculinidad&rdquo; </strong>(y que se sobreentiende como &ldquo;no eres un hombre&rdquo;), com&uacute;nmente utilizada para se&ntilde;alar la falta de valor, honor, fuerza... todos atributos supuestamente masculinos. En esta plataforma alternativa, &ldquo;nos estamos reapropiando de la expresi&oacute;n para reivindicar una masculinidad plural e inclusiva en lugar de una masculinidad exclusiva y t&oacute;xica&rdquo;, dice este joven de 30 a&ntilde;os, reci&eacute;n doctorado en oncolog&iacute;a y biolog&iacute;a molecular. &ldquo;La biolog&iacute;a es mi &aacute;rea de especializaci&oacute;n, pero mi inter&eacute;s por los Derechos Humanos es mi compromiso como ciudadano y humanista, que empec&eacute; primero con Amnist&iacute;a Internacional y despu&eacute;s con el colectivo Elille, que significa &lsquo;noche&rsquo; en &aacute;rabe, aunque tambi&eacute;n es una contracci&oacute;n o un juego de palabras en franc&eacute;s entre los pronombres &lsquo;elle-il&rsquo;&rdquo;, explica Soufiane.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La masculinidad es necesariamente t&oacute;xica? &iquest;C&oacute;mo pueden tener m&aacute;s representaci&oacute;n las mujeres en el arte y alejarnos del tradicional monopolio masculino? &iquest;El hombre del es ma&ntilde;ana feminista? &iquest;Qu&eacute; lugar ocupa la masculinidad en el islam? &iquest;Qu&eacute; lugar existe para las m&uacute;ltiples identidades sexuales y de g&eacute;nero en nuestras sociedades? Estas y otras preguntas son respondidas por ponentes como la ensayista Asma Lamrabet, el escritor Abdellah Ta&iuml;a, la investigadora interseccional Fran&ccedil;oise Verg&egrave;s, el actor Fay&ccedil;al Azizi o el director Hicham El Asry. Las intervenciones est&aacute;n acompa&ntilde;adas por testimonios de personas involucradas, as&iacute; como de ciudadanos comunes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿La masculinidad es necesariamente tóxica? ¿El hombre del es mañana feminista? ¿Qué lugar ocupa la masculinidad en el islam? ¿Qué lugar existe para las múltiples identidades sexuales y de género en nuestras sociedades? </p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>60.000 escuchas y mucha ilusi&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        La primera temporada del podcast, que consta de ocho episodios de 45 minutos cada uno, se emiti&oacute; en redes sociales y en las principales plataformas digitales como Spotify, Anchor, Soundcloud&hellip; Grabada &iacute;ntegramente en dariya (&aacute;rabe marroqu&iacute;), la serie ha acumulado unas 60.000 reproducciones y ha despertado gran entusiasmo entre los j&oacute;venes desde su lanzamiento. &ldquo;El apoyo de los j&oacute;venes fue uno de los puntos m&aacute;s positivos del proyecto&rdquo;, dice Soufiane. De hecho, la gran mayor&iacute;a de los oyentes (+80%) son personas de entre 18 y 35 a&ntilde;os. En cuanto al desglose por g&eacute;nero: el 54% del p&uacute;blico se define como &ldquo;mujer&rdquo;, el 40% como &ldquo;hombre&rdquo;, mientras que el 13% no da una definici&oacute;n o se define como &ldquo;no binario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Audaz e innovadora, esta iniciativa ha tenido sobre todo el m&eacute;rito de iniciar <strong>un nuevo debate sobre la masculinidad</strong> entre los j&oacute;venes e incluso dentro de las familias. &ldquo;Las intervenciones de Fatna El Bouih [activista y ex detenida pol&iacute;tica] y Asma Lamrabet [ensayista y feminista musulmana] me conmovieron mucho y me permitieron tener conversaciones interesantes con mi padre y mi hermano sobre la actitud del profeta hacia las mujeres y el papel de cada uno dentro de la familia&rdquo;, comenta Hajar, de 21 a&ntilde;os, en la p&aacute;gina de Facebook de Machi Rojola.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto tuvo una amplia cobertura en la prensa nacional e internacional, que se mostr&oacute; sumamente favorable. En Marruecos, aparecieron varias veces en la televisi&oacute;n nacional en horario de <em>prime time</em>, llegando a unos 3 millones de espectadores. La iniciativa tambi&eacute;n se present&oacute; en las principales emisoras de radio p&uacute;blicas y privadas y se public&oacute; en la mayor&iacute;a de los medios impresos y digitales. A nivel internacional, varios medios se han hecho eco del podcast, pero lo m&aacute;s importante, seg&uacute;n Soufiane Hennani, es la multitud de debates en institutos, colegios y universidades a los que ha sido invitado en ciudades como Casablanca, Rabat o T&aacute;nger, as&iacute; como los webinarios y otras conferencias online en las que ha participado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya sea con los estudiantes del Liceo Regnault de T&aacute;nger, los j&oacute;venes expresidiarios de la asociaci&oacute;n <em>Relais-prison</em> de Casablanca, los estudiantes de la Universidad Internacional de Rabat o la de Al Akhawayn en Ifrane: las preocupaciones son las mismas. He observado en la mayor&iacute;a de los j&oacute;venes un cuestionamiento constante, un deseo de emancipaci&oacute;n y un af&aacute;n por redistribuir las cartas dentro de las sociedades conservadoras. Las cuestiones de igualdad de g&eacute;nero, religi&oacute;n, diversidad en los espacios p&uacute;blicos e incluso el respeto por las tradiciones se abordan con mucho m&aacute;s sentido com&uacute;n que entre sus mayores. Una actitud que da mucha esperanza&rdquo;, concluye Soufiane Hennani.
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      <dc:creator><![CDATA[Amine Boushaba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/marruecos-podcast-busca-nueva-masculinidad-inclusiva_132_8069213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jun 2021 20:29:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Marruecos, un podcast busca una nueva masculinidad inclusiva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Masculinidades,Towards Equality,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madres solteras, las grandes olvidadas de las empresas francesas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/madres-solteras-grandes-olvidadas-empresas-francesas_132_8069017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/259134db-ffc9-440d-902a-3594f5ae03b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madres solteras, las grandes olvidadas de las empresas francesas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las madres solteras representan el 85% de las 2 millones de familias monoparentales en Francia. Invisibles durante mucho tiempo y víctimas de un doble techo de cristal, están decididas a hacerse oír. La iniciativa para crear un fondo en las empresas para compensar el trabajo de cuidado.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Towards Equality"/"Hacia la Igualdad", una iniciativa periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos la sensaci&oacute;n de que te est&aacute;s desmotivando&rdquo;. Esta frase supuso un duro golpe para Emmanuelle Hutin, parisina de 41 a&ntilde;os y madre soltera de dos hijos. Cuando su supervisora le hizo este comentario, a&uacute;n trabajaba como ejecutiva para una gran empresa del sector de lujo. Unas semanas antes, no hab&iacute;a podido asistir a una formaci&oacute;n sobre liderazgo porque tuvo que llevar a su hijo, gravemente epil&eacute;ptico, al hospital. &ldquo;En cuanto tenemos un imprevisto se nos tacha de desleales&rdquo;, confiesa hoy.
    </p><p class="article-text">
        En Francia, l<strong>as madres solteras constituyen el 85% de las familias monoparentales</strong>. Para ellas, &ldquo;tener un imprevisto&rdquo; no tiene nada de excepcional. Emmanuelle Hutin tuvo que decir &ldquo;no&rdquo; a nuevos proyectos, viajes a Asia, reuniones nocturnas... Imposible, cuando se lleva sola la responsabilidad de las y los ni&ntilde;os y se trabaja hasta tarde y los fines de semana para cumplir con los plazos, y asegurarse las primas y bonificaciones esenciales para la supervivencia de la familia. &ldquo;<strong>El trabajo cambia de dimensi&oacute;n, ya no es una cuesti&oacute;n de realizaci&oacute;n personal</strong>&rdquo;, dice. &ldquo;<strong>Ser madre soltera es enfrentarse a un doble techo de cristal.</strong> Evolucionar requiere ampliar tu red de contactos, hacerte visible, dedicar tiempo al trabajo invisible de la pol&iacute;tica... No estamos armadas para esta lucha&rdquo;. Dej&oacute; su trabajo en 2018, sin remordimientos, decidida a recuperar su libertad y ese preciado tiempo que tanto extra&ntilde;aba. Pudo dedicarse a su hijo, Solal, que muri&oacute; en 2019 debido a su enfermedad con solo 14 a&ntilde;os. Ahora es directora art&iacute;stica independiente, profesora de yoga y acaba de publicar <em>&ldquo;La granada&rdquo; </em>(ed. Stock, marzo 2021): la historia de una vida sentimental, familiar y profesional que se derrumba y que hay que reconstruir, de otra manera.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La doble carga</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a existe un gran estigma con las madres solteras, se cree que son menos ambiciosas, que tienen menos disponibilidad y motivaci&oacute;n&rdquo;, lamenta Jennifer Petriglieri, profesora adjunta de comportamiento institucional en el Instituto Europeo de Administraci&oacute;n de Empresas en Fontainebleau, cerca de Par&iacute;s. En sus trabajos soportan lo que las madres de familia ya conocen bien, pero de forma m&aacute;s intensa. Y en silencio. Porque admitir las dificultades es exponerse a ser marginada, dicen. &ldquo;Nuestros estudios as&iacute; lo indican: la mejor forma de romper con este tab&uacute; en las empresas es animar a los altos ejecutivos masculinos a hablar sobre su paternidad&rdquo;, contin&uacute;a Petriglieri. &ldquo;Si lo hacen, todos los dem&aacute;s se sentir&aacute;n autorizados a hacerlo&rdquo;. Otra urgencia: la flexibilidad. Soltero o no, un padre puede necesitar ir al pediatra a media tarde o recoger a sus hijos de la escuela, incluso si eso significa trabajar despu&eacute;s desde casa. La pandemia ha permitido ganar un poco de flexibilidad, queda por ver si esto durar&aacute;. &ldquo;<strong>Tenemos que salir del pensamiento a cortoplacista</strong>&rdquo;, a&ntilde;ade Petriglieri. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de una separaci&oacute;n las cosas se vuelven m&aacute;s f&aacute;ciles, pero durante esta transici&oacute;n, el apoyo de los jefes es fundamental. Es en ese momento cuando las mujeres renuncian a sus trabajos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un mundo precario</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>El riesgo principal, es el de salir del mercado laboral por completo</strong>. En Francia, el 15% de las madres solteras est&aacute;n desempleadas, m&aacute;s del doble que las mujeres casadas o en pareja. Una tasa que alcanza el 33% entre las madres con dos hijos. Peor a&uacute;n: solo el 50% de aquellas que tienen un hijo menor de tres a&ntilde;os tiene trabajo, seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Estudios Econ&oacute;micos franc&eacute;s. Las que s&iacute; tienen trabajo, ocupan dos veces m&aacute;s de empleos a tiempo parcial que las madres en pareja. Resultado: <strong>un tercio de las familias monoparentales vive por debajo del umbral de pobreza.</strong> De ah&iacute; surge la idea de la asociaci&oacute;n francesa <em>Le Laboratoire de l'Egalit&eacute; </em>(&ldquo;El laboratorio de la igualdad&rdquo;), de que cada empresa cree un fondo espec&iacute;fico de solidaridad. &ldquo;Ayudar&iacute;a a las madres solteras trabajadoras a irse de vacaciones, pagar a una ni&ntilde;era cuando tengan una formaci&oacute;n o a sacarse el carn&eacute; de conducir, por ejemplo&rdquo;, explica Corinne Hirsch, vicepresidenta de la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otra idea, defendida por la periodista Nathalie Bourrus, ex reportera de guerra y autora de <em>M&egrave;res solos, les oubli&eacute;es de la R&eacute;publique </em>(&ldquo;Madres solteras, las olvidadas de la Rep&uacute;blica&rdquo;)<em>:</em> &ldquo;Dennos una tarjeta, como la de las familias numerosas, para beneficiarnos de precios reducidos&rdquo;. Incluso con un salario alto, algunas mujeres lo necesitar&iacute;an, ya que su nivel de vida se desploma despu&eacute;s de una separaci&oacute;n. Julie D&eacute;n&egrave;s, autora de <em>(D&eacute;)charge mentale</em> (&ldquo;(Des)carga mental&rdquo;, ed. Michalon, 2019) y fundadora de la editorial Mindset, lo ha vivido en carne propia. En aquel momento todav&iacute;a era abogada y trabajadora por cuenta ajena. &ldquo;Me encontr&eacute; con una cuenta corriente con 150 euros, dej&eacute; de cenar para que mis hijos pudieran comer tres veces al d&iacute;a. Sin mencionar el estr&eacute;s constante: en mi casa, las paredes estaban llenas de <em>post-its</em> porque me aterrorizaba olvidarme de algo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien dice divorcio tambi&eacute;n dice mudarse a un lugar m&aacute;s peque&ntilde;o y, a menudo, m&aacute;s lejos del trabajo. El tiempo en transporte aumenta, reduciendo a&uacute;n m&aacute;s las horas de trabajo, de sue&ntilde;o y de vida. El resultado es una fatiga permanente, agravada por el sentimiento de culpa de no hacer lo suficiente o no hacerlo lo suficientemente bien. &ldquo;Nos obligamos a estar siempre en forma para que los ni&ntilde;os se lo pasen en grande, que coman lo que les gusta... Es una presi&oacute;n muy fuerte&rdquo;, apunta Emmanuelle Hutin. &ldquo;Estas mujeres tienen la impresi&oacute;n de ser la mala de la pel&iacute;cula, la que impone la autoridad, los deberes, el cepillado de dientes...&nbsp; Y los ni&ntilde;os no lo ponen nada f&aacute;cil con comentarios como &lsquo;en casa de pap&aacute; es m&aacute;s divertido&rsquo;&rdquo;, confirma la psic&oacute;loga Cl&eacute;mence Prompsy, cofundadora del gabinete de psicolog&iacute;a infantil parisino <em>Kidz et Family</em>. &ldquo;Esto alimenta una gran tristeza&rdquo;. En estas condiciones, &iquest;c&oacute;mo sacar el tiempo y la voluntad necesarios para ocuparse de una misma, y mucho menos para desarrollar una carrera profesional?
    </p><h3 class="article-text"><strong>Aligerar la carga</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tanto por su propio bien como por el de sus hijos, es urgente que puedan soltar lastre y reconectar con la liviandad&rdquo;, se&ntilde;ala Prompsy. &ldquo;Los mejores aliados de las madres solteras son sus vecinos y los otros padres de la escuela. Si nos tomamos la molestia de conocerlos, podemos crear una red de amigos al alcance de la mano. Y mejor a&uacute;n: tienen hijos. Mientras los peque&ntilde;os juegan, los padres se toman un respiro&rdquo;. Se crean redes de ayuda mutua, unos cuidan a los hijos de los dem&aacute;s. En la pr&aacute;ctica, un buen n&uacute;mero de asociaciones ya est&aacute;n aplicando esta l&oacute;gica, como la asociaci&oacute;n francesa <em>R&eacute;seau M&ocirc;m&rsquo;artre</em>. Re&uacute;ne alrededor de quince guarder&iacute;as y centros extraescolares en Francia y propone un modelo de cuidado infantil basado en la educaci&oacute;n art&iacute;stica y cultural de los ni&ntilde;os. Esta red tambi&eacute;n permite que los padres se conozcan y se apoyen entre s&iacute;, y puedan conocer a especialistas del sue&ntilde;o y la nutrici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ayuda mutua es importante, considerando que las autoridades p&uacute;blicas se toman su tiempo para actuar. En 2017, las madres solteras estuvieron entre los primeros <em>chalecos amarillos</em>, un amplio movimiento de protesta social que sacudi&oacute; Francia durante meses. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el 12 de mayo, la Asamblea Nacional aprob&oacute; por unanimidad un proyecto de ley presentado por la diputada de la mayor&iacute;a parlamentaria Marie-Pierre Rixain. El texto tiene como objetivo principal garantizar el acceso de las madres solteras a la formaci&oacute;n profesional, as&iacute; como a plazas prioritarias en las guarder&iacute;as. La diputada espera, en un futuro, incrementar el n&uacute;mero de guarder&iacute;as de integraci&oacute;n profesional, que actualmente son 180: lugares h&iacute;bridos que combinan la atenci&oacute;n infantil y el apoyo socio-profesional a los padres.
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n del texto es un primer paso, pero nada cambiar&aacute; hasta que la carga parental se reparta mejor. Garantizar el pago de las pensiones alimenticias, as&iacute; como la participaci&oacute;n activa de los padres en la educaci&oacute;n de sus hijos, siguen siendo desaf&iacute;os para poder cambiar esta situaci&oacute;n. En beneficio de todos.
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofiane Zaizoune]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/madres-solteras-grandes-olvidadas-empresas-francesas_132_8069017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jun 2021 20:58:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madres solteras, las grandes olvidadas de las empresas francesas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Kenia, un proyecto financia a trabajadoras de casas particulares que se quedaron sin trabajo por el Covid-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/kenia-proyecto-financia-trabajadoras-casas-particulares-quedaron-trabajo-covid-19_132_8066867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6115e14e-2d45-4f70-bad4-0e427d213879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Kenia, un proyecto financia a trabajadoras de casas particulares que se quedaron sin trabajo por el Covid-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo doméstico supone una gran parte de la economía sumergida en este país de África Oriental, que se ha visto especialmente afectado por la pandemia. Pero algunas trabajadoras han logrado sobreponerse y crear sus propios negocios gracias al proyecto ‘Inua Mama Sua’ en Nairobi.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica como parte de “Towards Equality”/"Hacia la Igualdad", una iniciativa internacional y colaborativa que reúne a 15 medios de comunicación con el objetivo de destacar los desafíos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        Julia Anyango, de 31 a&ntilde;os, perdi&oacute; su trabajo de empleada del hogar cuando la familia extranjera para la que trabajaba dej&oacute; Kenia y volvi&oacute; a su pa&iacute;s de origen en diciembre del a&ntilde;o pasado. Abrumada por el repentino despido y sin ahorros, <strong>su vida toc&oacute; fondo</strong>. Pero al ser madre soltera de tres hijos en Kawangware, una zona residencial humilde de Nairobi, no tuvo tiempo para lamentarse.
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente busc&oacute; otro empleo y consigui&oacute; un puesto de limpiadora en un restaurante chino en el centro comercial Yaya Center. Pero el negocio se resinti&oacute; como consecuencia de la pandemia y aunque el due&ntilde;o del restaurante luch&oacute; por mantener las puertas abiertas, finalmente tuvo que cerrar. Anyango perdi&oacute; su trabajo de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que sus hijos se acostaran con hambre por las noches le agobiaba. Decidida a sacarlos adelante, abri&oacute; su propio negocio: un sal&oacute;n de sastrer&iacute;a y peluquer&iacute;a. Hab&iacute;a adquirido algunas habilidades b&aacute;sicas en un curso de belleza y sastrer&iacute;a que hizo tras dejar la escuela con solo 10 a&ntilde;os. Fue su madre la que la anim&oacute; a hacer esta formaci&oacute;n, hace ahora 16 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabaj&eacute; en el restaurante chino durante cuatro meses y dediqu&eacute; parte de mi salario a comprar equipos de peluquer&iacute;a&rdquo;, dice. &ldquo;Pero luego tuve que vender el secador de pelo, la afeitadora el&eacute;ctrica y la m&aacute;quina de coser que hab&iacute;a comprado para recaudar los 15.000 chelines kenianos (189 d&oacute;lares) que me ped&iacute;an como dep&oacute;sito para el sal&oacute;n&rdquo;, recuerda. Finalmente, Anyango abri&oacute; su negocio en febrero. Utiliza una m&aacute;quina de coser que le prest&oacute; un amigo para la parte de sastrer&iacute;a, mientras que el trabajo de peluquer&iacute;a consiste b&aacute;sicamente en hacer trenzas.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, los 3.000 chelines (28 d&oacute;lares) de ganancias mensuales apenas cubren sus gastos de vivienda y comida, pero aunque le cuesta comprar telas y herramientas para su negocio, tiene la esperanza de que las cosas mejoren a su debido tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Su resiliencia le ha valido un lugar en una iniciativa de recuperaci&oacute;n post-Covid-19 para empleadas dom&eacute;sticas en Kenia &mdash; el proyecto <em>&lsquo;Inua Mama Fua&rsquo;</em> (&ldquo;Apoya a la limpiadora&rdquo; en swahili), lanzado en abril de 2020 por la Red de Mujeres Dhobi, una organizaci&oacute;n cuyo trabajo se dedica a empoderar a las empleadas del hogar del pa&iacute;s. Junto a Anyango, 60 mujeres ya se est&aacute;n beneficiando de la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Naciones Unidas, <strong>hay aproximadamente 67 millones de trabajadores dom&eacute;sticos en el mundo</strong>. La gran mayor&iacute;a son mujeres que a menudo trabajan de forma irregular y, aunque intentan mantener su nivel de vida, la falta de acceso a los sistemas de protecci&oacute;n social las ha hecho especialmente vulnerables a la pandemia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según Naciones Unidas, hay aproximadamente 67 millones de trabajadores de casas particulares en el mundo. La mayoría son mujeres que trabajan de forma irregular. La falta de acceso a los sistemas de protección social las hace más vulnerables a la pandemia.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bajo el paraguas de la iniciativa, estas mujeres, que viven en las zonas pobres de Nairobi, pueden acceder a cr&eacute;ditos de hasta 15.000 chelines para impulsar sus negocios o iniciar otros nuevos. Sin embargo, para tener acceso a estos pr&eacute;stamos, deben formar parte de un grupo de &lsquo;banca de mesa&rsquo; &mdash;un sistema de financiaci&oacute;n colaborativo donde sus miembros hacen colectas semanales para que otros puedan pedir tomar dinero prestado de dicha colecta&mdash;, una estrategia que fomenta la cultura del ahorro y garantiza que tengan un flujo de capital sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Grace Ngugi, directora ejecutiva de <em>Dhobi Women Network</em>, explica que las mujeres reciben los pr&eacute;stamos con un inter&eacute;s del 2,5%, del cual un 1% se reinvierte en sus grupos bancarios colectivos y el otro 1,5% cubre los gastos administrativos. Seg&uacute;n una encuesta de la Oficina Nacional de Estad&iacute;stica de Kenia de 2020, las empleadas del hogar son una parte clave de la econom&iacute;a sumergida del pa&iacute;s, con 767.900 empleos nuevos en 2019.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres son la columna vertebral de la econom&iacute;a de este pa&iacute;s. Cuando pierden sus trabajos, sus familias sufren&rdquo;, dice Ngugi. El proyecto <em>&lsquo;Inua Mama Fua&rsquo;</em>, que gan&oacute; el <em>Premio Legado Ruth Bader Ginsburg</em> <em>2021</em> otorgado por <em>World Justice Project</em>, ha sido considerado como ejemplar por su lucha contra la desigualdad y la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero.
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            <span class="title">
                Rose Nyangiza vende su mercancía fuera del Paramount Plaza en el barrio de Ngara, Nairobi. Antes de la pandemia, trabajaba como niñera.                            </span>
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        Al igual que Julia Anyango, Rose Nyangiza (47) tambi&eacute;n pudo cambiar su vida gracias a esta iniciativa. Cre&oacute; su propia microempresa vendiendo productos variados como caramelos y mascarillas, despu&eacute;s de dejar su trabajo de &ldquo;mam&aacute; fua&rdquo; (limpiadora) en donde era explotada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabaj&eacute; en una ferreter&iacute;a que cerr&oacute; en abril del a&ntilde;o pasado. Entonces, comenc&eacute; a hacer trabajos puntuales de limpieza para generar ingresos y alimentar a mis tres hijos&rdquo;, dice. Pod&iacute;a hacer trabajos por un valor de 250 chelines, pero le pagaban 150 chelines o peor a&uacute;n, no le pagaban. &ldquo;Algunos me pagaban tres o cuatro d&iacute;as despu&eacute;s y en aquel momento [en medio de la pandemia] hab&iacute;a poca demanda. Con suerte trabajaba dos veces por semana&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que dej&oacute; su trabajo de &ldquo;mama fua&rdquo; tras 17 meses y comenz&oacute; a vender dulces. Invirti&oacute; 800 chelines en comprar tres paquetes de caramelos y aunque obtuvo unas ganancias de 150 chelines por paquete, era un negocio arriesgado y tedioso. &ldquo;Me dije a m&iacute; misma que necesitaba conseguir suficiente stock para pagar un lugar desde donde pudiera vender&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Con esa idea en mente, se uni&oacute; a un grupo de banca colectiva donde ahorraba 50 chelines semanales y obtuvo su primer pr&eacute;stamo (1.200 chelines), que utiliz&oacute; para comprar m&aacute;s paquetes de caramelos y una docena de calcetines.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, su negocio cuenta con un stock valorado en 6.000 chelines, e incluye dulces varios, galletas y mascarillas. Ahora los vende en su puesto callejero junto al centro comercial Paramount Plaza de Ngara, un distrito de Nairobi conocido por su mercado informal.
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      <dc:creator><![CDATA[Moraa Obiria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/kenia-proyecto-financia-trabajadoras-casas-particulares-quedaron-trabajo-covid-19_132_8066867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jun 2021 10:15:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Kenia, un proyecto financia a trabajadoras de casas particulares que se quedaron sin trabajo por el Covid-19]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[La lactancia en el trabajo, en Suiza busca ser una garantía de igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/lactancia-trabajo-suiza-busca-garantia-igualdad_132_8065103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81ebdd67-3d05-4542-aafd-62cacb942af0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lactancia en el trabajo, en Suiza busca ser una garantía de igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mejor estado de salud a corto y a largo plazo, vínculos más fuertes y un mayor coeficiente intelectual. Las ventajas de la lactancia materna han llevado a la OMS, desde 2001, a recomendar esta práctica durante "dos años o más", incluyendo seis meses de forma exclusiva. Pero en Suiza, el permiso de maternidad de 14 semanas (16 en Ginebra) no permite que las mujeres puedan seguir fácilmente dichas recomendaciones. Aunque esto podría cambiar.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Towards Equality"/"Hacia la Igualdad", una iniciativa periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        Un mejor estado de salud a corto y a largo plazo, v&iacute;nculos m&aacute;s fuertes y un mayor coeficiente intelectual. Las ventajas de la lactancia materna han llevado a la OMS, desde 2001, a recomendar esta pr&aacute;ctica durante &ldquo;dos a&ntilde;os o m&aacute;s&rdquo;, incluyendo seis meses de forma exclusiva. Pero en Suiza, el permiso de maternidad de 14 semanas (16 en Ginebra) no permite que las mujeres puedan seguir f&aacute;cilmente dichas recomendaciones. Aunque esto podr&iacute;a cambiar. Desde 2014 se aplica en todo el pa&iacute;s una ordenanza de derecho laboral que protege la lactancia en el trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el primer a&ntilde;o de vida de sus hijos, <strong>las trabajadoras deben disponer de 90 minutos remunerados por cada d&iacute;a de m&aacute;s de 7 horas de trabajo para extraerse leche o dar el pecho, ya sea en su casa o en una sala habilitada para ello.</strong> Adem&aacute;s de los beneficios para el ni&ntilde;o, la posibilidad de amamantar en el trabajo podr&iacute;a ayudar a aquellas mujeres que dudan en volver a trabajar, en un pa&iacute;s en donde una de cada siete mujeres deja su trabajo tras dar a luz, seg&uacute;n la Oficina Federal de Estad&iacute;stica de Suiza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; efecto tiene esta ordenanza sobre la lactancia materna? &ldquo;Es demasiado pronto para saber, ya que las pr&oacute;ximas estad&iacute;sticas, que se recogen cada diez a&ntilde;os, no se conocer&aacute;n hasta 2024&rdquo;, afirma Britta Boutry, coordinadora de la Iniciativa Mundial sobre Tendencias de la Lactancia Materna (WBTI, por sus siglas en franc&eacute;s) y consultora de la Asociaci&oacute;n Ginebrina de Alimentaci&oacute;n Infantil (GIFA). En Suiza, el 95% de las madres amamantan a sus hijos inmediatamente despu&eacute;s del parto, y el 40% de los ni&ntilde;os siguen siendo amamantados a los seis meses, el 26% de ellos de forma exclusiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Britta Boutry, coordinadora de la Iniciativa Mundial sobre Tendencias de la Lactancia Materna (WBTI, por sus siglas en francés) y consultora de la Asociación Ginebrina de Alimentación Infantil (GIFA).                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El ejemplo de la ONU</strong></h3><p class="article-text">
        Algunos empleadores est&aacute;n dando el ejemplo, aline&aacute;ndose con las recomendaciones de la OMS. Celine, funcionaria internacional de la ONU y madre de un beb&eacute; de seis meses, dice que su jefe le inform&oacute; de sus derechos de lactancia en cuanto se qued&oacute; embarazada. &ldquo;Tengo dos horas remuneradas al d&iacute;a para amamantar o extraer leche, no durante un a&ntilde;o sino hasta que el ni&ntilde;o cumpla dos a&ntilde;os&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciudad de Ginebra tambi&eacute;n se jacta de ir &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de la ley&rdquo; al &ldquo;no imponer un l&iacute;mite diario al tiempo de lactancia&rdquo;. Una moci&oacute;n de la ex diputada del Partido Laborista Annick Ecuyer, presentada en 2020 y que ped&iacute;a la creaci&oacute;n de una sala de lactancia para los parlamentarios, a&uacute;n est&aacute; pendiente de aprobaci&oacute;n. El caso de su ex compa&ntilde;era de partido, Mar&iacute;a P&eacute;rez, quien amamant&oacute; a su hija durante casi seis a&ntilde;os, es c&eacute;lebre en el pa&iacute;s. Se extra&iacute;a leche &ldquo;en los aseos&rdquo; porque no dispon&iacute;a de una habitaci&oacute;n espec&iacute;fica para ello.
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                    alt="María Pérez amamantó a su hija entre 2010 y 2016. &quot;Como mi hija tenía poco peso al nacer, me parecía esencial darle el pecho. Como actriz independiente, siempre estaba sola. Me sacaba leche en el baño o por la noche en casa. Mi hija rechazó la leche en polvo, así que continué amamantando durante mucho tiempo. Cuando tenía 4 años, consultamos a un psicólogo para saber si algo andaba mal. Pero salí de la consulta sintiéndome menos culpable y seguí amamantandola puntualmente hasta casi los 6 años. Hoy, con 11 años, es muy independiente y nunca se enferma&quot;."
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                María Pérez amamantó a su hija entre 2010 y 2016. &quot;Como mi hija tenía poco peso al nacer, me parecía esencial darle el pecho. Como actriz independiente, siempre estaba sola. Me sacaba leche en el baño o por la noche en casa. Mi hija rechazó la leche en polvo, así que continué amamantando durante mucho tiempo. Cuando tenía 4 años, consultamos a un psicólogo para saber si algo andaba mal. Pero salí de la consulta sintiéndome menos culpable y seguí amamantandola puntualmente hasta casi los 6 años. Hoy, con 11 años, es muy independiente y nunca se enferma&quot;.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&nbsp;<strong>Complicaciones en el sector sanitario</strong></h3><p class="article-text">
        En muchas profesiones, el derecho a la lactancia sigue siendo un asunto complicado, y depende de la empat&iacute;a de la jerarqu&iacute;a. Es el caso del sector hospitalario. Getsy Mathavan, interna en los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG), recuerda: &ldquo;Volv&iacute; a trabajar al 100% cuando mi hijo menor ten&iacute;a cinco meses y medio, en 2020. Todav&iacute;a le estaba dando el pecho de forma exclusiva y ten&iacute;a que sacarme leche varias veces al d&iacute;a. La primera semana estuve a cargo de un director de cl&iacute;nica muy comprometido, que ten&iacute;a la gentileza de quitarme el localizador durante mis descansos para no interrumpirme en caso de emergencia. Sent&iacute; la diferencia con los jefes posteriores, que no ten&iacute;an ese tipo de atenciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Britta Boutry, Suiza debe mejorar la formaci&oacute;n del personal sanitario que entra en contacto con las madres y los beb&eacute;s. Lamenta que el HUG y el Hospital de la Tour no hayan renovado su certificaci&oacute;n como hospitales &ldquo;amigos del beb&eacute;&rdquo; (HAB), una certificaci&oacute;n que garantiza que la instituci&oacute;n invierte en formaci&oacute;n continua para sus equipos en materia de promoci&oacute;n de la lactancia materna. &ldquo;Es importante que el personal sanitario no subestime los beneficios de la lactancia materna, y no la recomiende s&oacute;lo durante los primeros cuatro meses&rdquo;, argumenta la consultora.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp; &ldquo;Algunas personas tienden a abogar por dejar de dar el pecho a la menor dificultad. Pero cuando un beb&eacute; no gana suficiente peso, por ejemplo, hay algunos puntos clave que hay que comprobar. &iquest;Est&aacute; mamando libremente? &iquest;Es c&oacute;moda la posici&oacute;n del beb&eacute; en el pecho? &iquest;Le han dado un chupete? Si la madre desea seguir amamantando, lo mejor es que intervenga personal capacitado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la espera de que la ley se aplique a todas las madres trabajadoras en per&iacute;odo de lactancia, se han ido creado grupos de apoyo dirigidos por madres voluntarias. La organizaci&oacute;n internacional Liga de la Leche tiene sucursales en la Suiza franc&oacute;fona y en Ginebra. Sus reuniones est&aacute;n abiertas a todas las madres que necesiten asesoramiento, apoyo e informaci&oacute;n fiable sobre la lactancia materna. Porque &ldquo;la cuesti&oacute;n no es s&oacute;lo sanitaria, sino tambi&eacute;n social&rdquo;, seg&uacute;n M&eacute;lina, que amamanta a su hijo de 20 meses a pesar de continuar con su trabajo en la Universidad de Ginebra: &ldquo;Dejar que las madres que lo deseen sean madres de esta manera, en lugar de obligarlas a destetar a su hijo para satisfacer el mundo del trabajo, es el tipo de feminismo que a m&iacute; me gusta&rdquo;. Una opini&oacute;n compartida por muchos miembros de la Liga de la Leche, que contrasta con la de Simone de Beauvoir, que ve&iacute;a la lactancia materna como una forma de esclavitud.
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      <dc:creator><![CDATA[Marianne Grosjean]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/lactancia-trabajo-suiza-busca-garantia-igualdad_132_8065103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jun 2021 10:16:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lactancia en el trabajo, en Suiza busca ser una garantía de igualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[lactancia materna,Towards Equality,Igualdad de género,Igualdad de derechos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ‘migrantes climáticas’ luchan por la igualdad de oportunidades en Italia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/migrantes-climaticas-luchan-igualdad-oportunidades-italia_132_8061081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/432f19a2-ba2e-4e7f-a95f-f354017ba2a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las ‘migrantes climáticas’ luchan por la igualdad de oportunidades en Italia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sunita es solo una de las muchas trabajadoras inmigrantes que son explotadas a diario mediante una despiadada red de trabajo ilegal. Y como es mujer y madre, todo es más difícil. Sunita no lo sabe, pero las mujeres se han visto afectadas de forma desproporcionada por el cambio climático, según los expertos, porque asumen los trabajos más humildes y peor pagados, como buscar agua en condiciones de sequía extrema.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica como parte de “Towards Equality”/"Hacia la Igualdad", una iniciativa internacional y colaborativa que reúne a 15 medios de comunicación con el objetivo de destacar los desafíos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        Sunita lleg&oacute; a Italia desde el estado indio de Punjab. Dej&oacute; su hogar despu&eacute;s de perder sus tierras por culpa del cambio clim&aacute;tico y ahora trabaja en una granja en la regi&oacute;n italiana de Agro Pontino, al sur de Roma. La mitad del a&ntilde;o tiene un contrato legal y durante dos meses trabaja de forma irregular, para enviar dinero a su casa y pagar la deuda del viaje. El resto del tiempo lo pasa con su hijo peque&ntilde;o, pero dice: &ldquo;La vida es dif&iacute;cil para una madre soltera con un hijo, sin marido y en un pa&iacute;s extranjero... la gente ve a una mujer sola y piensa que debe de ser &lsquo;f&aacute;cil&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sunita, su nombre completo no aparece para proteger su identidad, es solo una de las muchas trabajadoras inmigrantes que son explotadas a diario mediante una despiadada red de trabajo ilegal. Y como es mujer y madre, todo es m&aacute;s dif&iacute;cil. Sunita no lo sabe, pero las mujeres se han visto afectadas de forma desproporcionada por el cambio clim&aacute;tico, seg&uacute;n los expertos, porque asumen los trabajos m&aacute;s humildes y peor pagados, como buscar agua en condiciones de sequ&iacute;a extrema. Adem&aacute;s, es m&aacute;s probable que las mujeres sean las que se queden en casa cuidando de los ni&ntilde;os y los ancianos, mientras que los hombres salen a buscar trabajo donde las condiciones clim&aacute;ticas son mejores. Y si buscan un empleo en el extranjero, suelen ser las primeras en caer en la trampa de los traficantes de personas o forzadas a ejercer la prostituci&oacute;n en las calles de las ciudades europeas.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Sunita muestra c&oacute;mo la crisis clim&aacute;tica no hace m&aacute;s que ampliar la desigualdad de g&eacute;nero que ya afecta a las mujeres. Este es uno de los mensajes clave difundidos por <strong>#ClimateOfChange</strong>, una campa&ntilde;a de concientizaci&oacute;n sobre la pobreza clim&aacute;tica lanzada por j&oacute;venes europeos y liderada por <strong>WeWorld</strong>, una ONG que durante los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os ha estado luchando por defender los derechos de mujeres y ni&ntilde;os en 27 pa&iacute;ses de todo el mundo. WeWorld tambi&eacute;n est&aacute; muy activa en Italia, apoyando a las trabajadoras del campo de Agro Pontino, donde trabaja Sunita.
    </p><p class="article-text">
        El tour europeo de #ClimateOfChange pasar&aacute; por Mil&aacute;n el 1 y 2 de octubre, durante la Pre-COP26 &mdash;un evento previo a la conferencia clim&aacute;tica de la ONU, COP26&mdash; y llevar&aacute; a la ciudad un espect&aacute;culo de circo contempor&aacute;neo con el objetivo de resaltar la relaci&oacute;n entre el cambio clim&aacute;tico y la migraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las historias de las mujeres que encontramos trabajando en las granjas del sur de Italia encajan en un sistema econ&oacute;mico patriarcal que est&aacute; firmemente arraigado en sus pa&iacute;ses natales y que a menudo se mantiene una vez que llegan a su destino final&rdquo;, dice Elena Caneva, directora del centro de investigaci&oacute;n de WeWorld. &ldquo;En sus lugares de origen, estas mujeres se ven obligadas a caminar varios kil&oacute;metros cada d&iacute;a, cargando con mucho peso sobre sus espaldas, para encontrar la forma de subsistir, especialmente despu&eacute;s de grandes inundaciones o sequ&iacute;as. Y, por lo tanto, no pueden ir a la escuela. Son victimizadas y discriminadas constantemente&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una vez que abandonan sus aldeas para buscar trabajo en otros lugares, sus condiciones no mejoran demasiado</strong>. Mientras que la igualdad formal entre hombres y mujeres se ha consolidado en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses y en muchos sistemas legales, <strong>las antiguas distinciones entre deberes productivos y reproductivos todav&iacute;a prevalecen</strong>, incluso en Occidente. En teor&iacute;a, se anima fervientemente a estas mujeres a incorporarse a la poblaci&oacute;n activa, pero al mismo tiempo se espera que asuman todo el peso del cuidado de los hogares y los hijos. &ldquo;De media, m&aacute;s del 75% del trabajo dom&eacute;stico no remunerado lo realizan mujeres, y dedican mucho m&aacute;s tiempo que los hombres a estas tareas en cualquier parte del mundo&rdquo;, apunta Caneva.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Sunita, ella no pudo elegir su destino. Fue enviada a Italia por su familia y ahora soporta las mismas condiciones adversas que tantas trabajadoras italianas con hijos dependientes. Adem&aacute;s, tiene que hacer frente a todas las dificultades de ser inmigrante en un entorno laboral muy duro, donde abunda el trabajo ilegal, la explotaci&oacute;n y la violencia de g&eacute;nero, lo que s&oacute;lo acent&uacute;a a&uacute;n m&aacute;s las desigualdades que experiment&oacute; al principio.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todas las migraciones ilegales conducen a la explotaci&oacute;n. En muchos casos, las mujeres migrantes pueden convertirse en figuras clave en un mundo cambiante, siempre que se les ofrezcan las oportunidades adecuadas para alcanzar sus objetivos. El indicador WeWorld 2020 &ndash;que compara y clasifica los niveles de vida de mujeres y ni&ntilde;os en 172 pa&iacute;ses de todo el mundo seg&uacute;n su &iacute;ndice de inclusi&oacute;n&ndash; destaca la necesidad de pasar del simple reconocimiento de los derechos de las mujeres a su implementaci&oacute;n pr&aacute;ctica, a trav&eacute;s del desarrollo de capacidades individuales.
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      <dc:creator><![CDATA[Elena Comelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/migrantes-climaticas-luchan-igualdad-oportunidades-italia_132_8061081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jun 2021 10:05:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión cantada: las mujeres afganas graban canciones infantiles para pedir igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/rebelion-cantada-mujeres-afganas-graban-canciones-infantiles-igualdad_132_8058030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3cedbaa-0efe-48b7-9662-699b22c92943_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rebelión cantada: las mujeres afganas graban canciones infantiles para pedir igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En teoría, el gobierno afgano fomenta el acceso de las niñas a la educación, pero en la práctica, no es tan lineal. En marzo prohibió que las chicas mayores de 12 años participaran en coros y cantaran en actos. El repudio fue una campaña en la web donde las mujeres se mostraban cantando.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Towards Equality"/"Hacia la Igualdad", una iniciativa periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        Aunque la igualdad de g&eacute;nero figura en la constituci&oacute;n afgana, la brecha existe y es grave. Najiba Arian, portavoz del Ministerio de Educaci&oacute;n afgano, afirma que actualmente hay 9,7 millones de alumnos escolarizados en el pa&iacute;s, de los cuales el 42% son ni&ntilde;as. <strong>Sin embargo, casi 3,7 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en edad escolar (de los cuales 60% son ni&ntilde;as) se encuentran fuera del sistema escolar.</strong> Las dificultades de acceso a la educaci&oacute;n son m&aacute;s pronunciadas en las provincias del sur y del este del pa&iacute;s, dice Arian, no s&oacute;lo por la inseguridad, sino tambi&eacute;n por la persistencia de costumbres tradicionales y tribales. La mayor&iacute;a de estas zonas pertenecen a grupos &eacute;tnicos y se encuentran bajo el control taliban. Un grupo armado que gobern&oacute; el pa&iacute;s en la d&eacute;cada de los 90 y que, a pesar de sus recientes declaraciones de cambio, sigue oponi&eacute;ndose a la educaci&oacute;n de ni&ntilde;as y mujeres, por ejemplo destruyendo escuelas que se han construido en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos y otros retos han empujado a las mujeres afganas a no rendirse.&nbsp;En 2015, el Ministerio de Educaci&oacute;n introdujo un controvertido plan de reforma que promov&iacute;a uniformes para las alumnas &mdash; vestidos largos y de color oscuro que cubr&iacute;an todo el cuerpo, similares a los que utilizan los grupos islamistas extremistas. <strong>Muchas y muchos activistas de la sociedad civil condenaron el plan</strong>, argumentando que la ropa no s&oacute;lo promov&iacute;a el extremismo, sino que tambi&eacute;n era demasiado calurosa para llevarla en verano, cuando las escuelas est&aacute;n abiertas en el pa&iacute;s. Finalmente, el ministerio tuvo que abandonar la idea. En algunas partes del pa&iacute;s, donde el conservadurismo y las costumbres tribales siguen siendo fuertes, las j&oacute;venes usan este tipo de vestimenta &mdash;que cubre tambi&eacute;n sus rostros&mdash;, a pesar de las altas temperaturas, lo que dificulta tanto ir a la escuela como prestar atenci&oacute;n en clase.&nbsp;
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                La escuela secundaria Nazo Ana de Jalalabad, en la capital de Nangarhar, 2017                            </span>
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        Sin embargo, la batalla por la igualdad de g&eacute;nero en las escuelas afganas ha adquirido recientemente un nuevo matiz, gracias a un movimiento digital por los derechos de las mujeres y que pretende dar voz a quienes han sido silenciadas durante demasiado tiempo: la <strong>Campa&ntilde;a coral Ma'arif</strong> (que significa educaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a fue el fruto de la indignaci&oacute;n suscitada tras que uno de los departamentos del Ministerio de Educaci&oacute;n anunciase, <strong>en marzo de 2020, que las alumnas mayores de 12 a&ntilde;os ten&iacute;an ahora prohibido cantar en coros escolares</strong>, ya sea en p&uacute;blico o delante de hombres. Espont&aacute;nea y sin l&iacute;deres, la movilizaci&oacute;n adopt&oacute; una forma original. M&aacute;s de un centenar de mujeres colgaron en Internet, a causa de la pandemia, v&iacute;deos en los que cantaban canciones de su infancia y cuestionaban por qu&eacute; se les imped&iacute;a cantar a las ni&ntilde;as habiendo pasado dos d&eacute;cadas desde la ca&iacute;da del gobierno talib&aacute;n. La campa&ntilde;a obtuvo un amplio apoyo de la opini&oacute;n p&uacute;blica, de forma sostenida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una vez m&aacute;s, la protesta logr&oacute; hacer retroceder al gobierno.</strong> El Ministerio de Educaci&oacute;n, por su parte, acab&oacute; emitiendo un comunicado en el que sosten&iacute;a que el plan &ldquo;no reflejaba la posici&oacute;n y la pol&iacute;tica oficial del Ministerio&rdquo;. Wahid Omar, asesor del presidente afgano Ashraf Ghani Ahmadzai, declar&oacute;: &ldquo;Ning&uacute;n individuo o instituci&oacute;n puede poner l&iacute;mites a los ciudadanos, [ser&iacute;a] contrario al esp&iacute;ritu de la Constituci&oacute;n del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de 2021, el gobierno intent&oacute; otra maniobra, esta vez para fusionar las escuelas con las mezquitas durante los tres primeros a&ntilde;os del plan de estudios de primaria &mdash;probablemente para ganarle la pulseada de influencias a los c&iacute;rculos islamistas radicales, como el de los talibanes&mdash;, pero nuevamente se detuvo en seco tras una ola de protestas en l&iacute;nea. El ministro de Educaci&oacute;n, Assadullah Hanif Balkhi, se justific&oacute; en ese momento diciendo que el programa ten&iacute;a como objetivo facilitar el acceso a la educaci&oacute;n a los alumnos de zonas que no tienen escuelas, y que el plan de reforma hab&iacute;a sido malinterpretado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tanto el plan de fusionar las escuelas con las mezquitas durante los tres primeros a&ntilde;os de educaci&oacute;n como el de prohibir que las alumnas mayores de 12 a&ntilde;os canten en las escuelas son esfuerzos para radicalizar y 'talibanizar' el sistema educativo afgano&rdquo;, lament&oacute; Fariha Esaar, una de las activistas que cant&oacute; para las c&aacute;maras durante la campa&ntilde;a coral. Ahora, con la retirada de las fuerzas militares extranjeras y la posibilidad de una escalada de la guerra civil en el pa&iacute;s, a&ntilde;adi&oacute;, existe una gran preocupaci&oacute;n por la influencia del grupo armado en algunos c&iacute;rculos. &ldquo;No podemos permanecer en silencio. Debemos levantarnos y evitar que el extremismo se inmiscuya en el sistema educativo. Esta vez lo hemos conseguido, pero necesitamos planes de acci&oacute;n m&aacute;s estructurales para garantizar la igualdad de g&eacute;nero, y para que las decisiones pol&iacute;ticas no excluyan a las mujeres&rdquo;.
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                Fariha Esaar, militante de la sociedad civil y miembro de la campaña coral Ma&#039;arif                            </span>
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        Ghulam Dastgir Munir, profesor y experto en educaci&oacute;n, afirma que fue suspendido de su puesto en una escuela p&uacute;blica tras criticar abiertamente iniciativas radicales como la educaci&oacute;n de los ni&ntilde;os en las mezquitas y la prohibici&oacute;n de que las ni&ntilde;as canten. Para &eacute;l, el principal reto sigue siendo el reparto de plazas y puestos en el sector de la educaci&oacute;n, que actualmente no se asignan en funci&oacute;n de la experiencia sino de la afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica. Para garantizar la igualdad de g&eacute;nero y despolitizar las escuelas, dice, los nombramientos deben estar libres de toda afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a coral Ma'arif es un ejemplo de &eacute;xito en la lucha de la sociedad civil por la igualdad de g&eacute;nero en Afganist&aacute;n. Pero un plan de acci&oacute;n a largo plazo es necesario para acabar con las desigualdades en las escuelas. Uno que aumente la tasa de maestras y sensibilice a las familias sobre la importancia de la educaci&oacute;n de las ni&ntilde;as, especialmente en las zonas aisladas.
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      <dc:creator><![CDATA[Asyia Hamazie]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/rebelion-cantada-mujeres-afganas-graban-canciones-infantiles-igualdad_132_8058030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Jun 2021 10:01:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rebelión cantada: las mujeres afganas graban canciones infantiles para pedir igualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Towards Equality,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Gran Bretaña, los productos de higiene menstrual ya no se consideran como "artículos de lujo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/gran-bretana-productos-higiene-menstrual-no-consideran-articulos-lujo_132_8058016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d08213cb-c530-4b69-9798-7c674e2dcfa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Gran Bretaña, los productos de higiene menstrual ya no se consideran como &quot;artículos de lujo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno británico dejó de gravar los artículos de higiene femenina en enero, pero las activistas creen que aún queda un largo camino por recorrer para erradicar la pobreza menstrual y los tabúes que giran en torno a la menstruación.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Towards Equality"/"Hacia la Igualdad", una iniciativa periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Pens&eacute;: 'Voy a empezar a tomar p&iacute;ldoras anticonceptivas para que me deje de venir la menstruaci&oacute;n&rsquo;, ya que no pod&iacute;a pagar los productos higi&eacute;nicos&rdquo;, dice Eleanor Covell. &ldquo;En ese momento pens&eacute; que era una gran idea, pero luego sufr&iacute;a calambres extra&ntilde;os y mi peso fluctuaba todo el tiempo &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eleanor Covell vive en Gran Breta&ntilde;a. Cuando era m&aacute;s joven, sufr&iacute;a de lo que se conoce como pobreza menstrual. Pero nunca se lo cont&oacute; a nadie, porque se sent&iacute;a &ldquo;mortificada&rdquo; por no poder comprar tampones y toallas sanitarias. &ldquo;Me fui de casa a los 16&rdquo;, recuerda ahora con 32 a&ntilde;os. &ldquo;No pude beneficiarme del sistema de ayudas sociales porque estaba en la escuela. Trabajaba en la cadena de comida r&aacute;pida Subway y recib&iacute;a unas 30 libras [42,5 d&oacute;lares] a la semana del ahora descartado Programa de apoyo a los estudiantes del gobierno brit&aacute;nico (Educational Maintenance Allowance). Con eso ten&iacute;a que cubrir todo: facturas, alquiler, comida y viajes, educaci&oacute;n y libros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ocupa un cargo administrativo en una organizaci&oacute;n ben&eacute;fica, y cuenta que, en ese entonces, sencillamente no se hablaba de la menstruaci&oacute;n. Era un tema impregnado de verg&uuml;enzas y estigmas. &ldquo;Si encontraba productos de higiene en alg&uacute;n sitio, simplemente los guardaba&rdquo;, agrega. &ldquo;Los agarraba de las casas de mis amigas y amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eleanor Covell reconoce que <strong>el tema se ha ido desmitificando a pasos agigantados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y se&ntilde;ala que la decisi&oacute;n de eliminar la llamada &lsquo;tasa rosa&rsquo; (&lsquo;impuesto a los tampones&rsquo; en el Reino Unido) a principios de este a&ntilde;o le habr&iacute;a sido de gran ayuda en aquella &eacute;poca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir del primero de enero de 2021, los productos de higiene femenina en el Reino Unido ya no se consideran como &ldquo;art&iacute;culos de lujo no esenciales&rdquo;, los cuales se gravan con un impuesto del 5%. &ldquo;Hubiera sido much&iacute;simo m&aacute;s asequible para m&iacute;&rdquo;, agrega Covell. &ldquo;Todo el trabajo de activismo realizado a favor de visibilizar la menstruaci&oacute;n, y el hecho de simplemente usar la palabra significa que ahora el tema est&aacute; m&aacute;s normalizado. Las organizaciones han puesto en el mapa pol&iacute;tico algo que las mujeres tenemos que hacer todos los meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las y los activistas, que han estado haciendo campa&ntilde;a para reformar la tasa rosa durante a&ntilde;os, dicen que el cambio marca el fin de una pol&iacute;tica fiscal &ldquo;sexista&rdquo; que ha estado en vigor en el pa&iacute;s desde 1973. El canciller de Hacienda brit&aacute;nico, Rishi Sunak, prometi&oacute; eliminar el impuesto en el presupuesto de marzo de 2020, con el IVA (impuesto al valor agregado) correspondiente a los productos sanitarios ahora reducido a cero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las y los activistas, que han estado haciendo campaña para reformar la tasa rosa durante años, dicen que el cambio marca el fin de una política fiscal &quot;sexista&quot; que ha estado en vigor en el país desde 1973. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Laura Coryton, quien inici&oacute; una campa&ntilde;a llamada <strong>Stop Taxing Period </strong>en mayo de 2014 mientras estudiaba en la Universidad Goldsmiths de Londres, cuenta que lanz&oacute; su petici&oacute;n cuando la menstruaci&oacute;n no estaban en la agenda pol&iacute;tica y estaban a&uacute;n m&aacute;s &ldquo;rodeadas&rdquo; de tab&uacute;. La joven de 27 a&ntilde;os, que vive en Londres, agrega: &ldquo;Hay una gran sensaci&oacute;n de alivio por la abolici&oacute;n del impuesto rosa. El gobierno ha estado a&ntilde;os diciendo que lo eliminar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me enter&eacute; que exist&iacute;a un impuesto para los productos menstruales, no sab&iacute;a nada sobre impuestos, as&iacute; que lo investigu&eacute;. Me di cuenta de que otros art&iacute;culos escapaban del impuesto por completo debido a que se consideraban esenciales, como el mantenimiento de helic&oacute;pteros privados y las gelatinas azucaradas con alcohol&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin embargo, los productos de higiene femenina se consideraban un lujo. Este cambio implica mucho m&aacute;s que una ca&iacute;da en los precios de estos productos. Si bien, por supuesto, es realmente importante ya que la pobreza est&aacute; aumentando a causa de la crisis, tambi&eacute;n se trata de reconocer los problemas que consideramos femeninos y que en realidad afectan a toda la sociedad. Estamos acabando con una pol&iacute;tica sexista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Laura Coryton dice que <strong>la reforma puede parecer &ldquo;peque&ntilde;a&rdquo;, pero que env&iacute;a un &ldquo;mensaje fuerte&rdquo; a la sociedad, recordando que los productos de higiene femenina estaban gravados con un impuesto del 17,5% hasta 2001. </strong>&ldquo;El impuesto muestra un malentendido fundamental de las necesidades de todas aquellas personas que menstr&uacute;an&rdquo;, dice. &ldquo;Refleja una mala educaci&oacute;n sobre la regla en las escuelas. Los pol&iacute;ticos, ya sean hombres o mujeres, deben comprender que estos elementos son esenciales. Especialmente porque la falta de acceso a ellos afecta la educaci&oacute;n de las ni&ntilde;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La activista dice que eliminar la tasa rosa ayuda a abordar el tab&uacute; en torno a la menstruaci&oacute;n, que considera un factor determinante de la pobreza menstrual, adem&aacute;s de marcar una &ldquo;diferencia monetaria en la vida cotidiana&rdquo; de quienes luchan por pagar estos productos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando lanc&eacute; la petici&oacute;n en 2014, ning&uacute;n pol&iacute;tico dec&iacute;a siquiera la palabra &rdquo;menstruaci&oacute;n&ldquo;&rdquo;, agrega. &ldquo;Incluso en correos electr&oacute;nicos que me enviaban, no hablaban de eso, dec&iacute;an 'higiene de la mujer'. Es una locura todo lo que ha sucedido desde entonces. La tasa rosa existi&oacute; durante tanto tiempo porque nos dec&iacute;an que no pod&iacute;amos hablar sobre la regla&rdquo;. Se&ntilde;ala que eliminar el impuesto tambi&eacute;n ha impactado en el precio de los productos de higiene femenina reutilizables, que suelen ser m&aacute;s caros.
    </p><p class="article-text">
        Para Laura Coryton, es sorprendente que Inglaterra no haya seguido el ejemplo de Escocia que, tras una larga campa&ntilde;a, se convirti&oacute; el pasado noviembre en el primer pa&iacute;s del mundo en ofrecer los productos higi&eacute;nicos para la menstruaci&oacute;n de forma gratuita.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una locura que no lo hayamos hecho&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Creo que lo haremos, porque Escocia hace todo primero. Ser&iacute;a una locura no hacerlo. Este esquema ayuda a las personas que sufren de pobreza menstrual, ayuda a acabar con el estigma que rodea a la menstruaci&oacute;n y a evitar complicaciones de salud como resultado de verse obligadas a utilizar pa&ntilde;uelos y medias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n realizada por la ONG<strong> Plan International</strong> descubri&oacute; que tres de cada 10 ni&ntilde;as en el Reino Unido de Gran Breta&ntilde;a han tenido problemas para pagar o acceder a productos de higiene femenina durante la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, y m&aacute;s de la mitad de ellas ha tenido que recurrir al papel higi&eacute;nico para reemplazar estos productos. Una de cada cinco dijo que sus menstruaciones han sido m&aacute;s dif&iacute;ciles de sobrellevar debido a que no tienen suficiente papel higi&eacute;nico.
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                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maya Oppenheim]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/gran-bretana-productos-higiene-menstrual-no-consideran-articulos-lujo_132_8058016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jun 2021 20:37:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Menstruación,Towards Equality]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irene Biemmi, especialista en educación de género: "El mejor manual de texto es el que ofrece diversidad cultural, el trampolín hacia la igualdad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/irene-biemmi-especialista-educacion-genero-mejor-manual-texto-ofrece-diversidad-cultural-trampolin-igualdad_132_8058008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c43c016e-d102-468d-8077-e6fd1d6aab0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irene Biemmi, especialista en educación de género: &quot;El mejor manual de texto es el que ofrece diversidad cultural, el trampolín hacia la igualdad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es también profesora de la Universidad de Florencia, Italia, y desde hace cuatro años, trabaja como asesora de Obiettivo Parità ("Objetivo Igualdad"), un proyecto que reúne a dos editoriales italianas, Rizzoli Education y Centro Studi Erickson, que han adoptado una serie de normas internas destinadas a crear, escribir e ilustrar una serie de manuales que representen de forma equitativa a ambos sexos.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Towards Equality"/Hacia la igualdad, una colaboración periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        Las madres en la cocina, los padres en el trabajo. Ni&ntilde;os desordenados y muy valientes, ni&ntilde;as t&iacute;midas y ordenadas. Hombres que pueden elegir su profesi&oacute;n: astr&oacute;nomos, abogados, carteros, cocineros... Mujeres que son madres a tiempo completo o, a veces, profesoras o peluqueras. &iquest;Son simplemente estereotipos de los a&ntilde;os 50? Podr&iacute;a pensarse que s&iacute;, pero hace unos a&ntilde;os no era raro encontrarlos en casi todos los libros de texto para escuelas primarias en Italia. Incluso hoy, hojear estos libros antiguos puede parecer como embarcarse en un viaje al pasado. Pero en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os algunos editores de manuales escolares han decidido pasar p&aacute;gina. &ldquo;Hoy en d&iacute;a resulta imposible escribir un libro de texto sin tener en cuenta la perspectiva de g&eacute;nero. Es positivo que la gente se tome en serio este cambio&rdquo;, afirma Irene Biemmi, especialista en educaci&oacute;n de g&eacute;nero y profesora de la Universidad de Florencia. Desde hace cuatro a&ntilde;os, tambi&eacute;n trabaja como asesora de <em>Obiettivo Parit&agrave;</em> (&ldquo;Objetivo Igualdad&rdquo;), un proyecto que re&uacute;ne a dos editoriales italianas, Rizzoli Education y Centro Studi Erickson, que han adoptado una serie de normas internas destinadas a crear, escribir e ilustrar una serie de manuales que representen de forma equitativa a ambos sexos.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Para su libro &ldquo;Una educaci&oacute;n sexista: los estereotipos de g&eacute;nero en los libros de texto de la escuela primaria&rdquo; (</strong><em><strong>Educazione sessista. Stereotipi di genere nei libri delle elementari,</strong></em><strong> Ediciones Rosenberg &amp; Sellier), ha estudiado los manuales escolares publicados entre 1997 y 2002. &iquest;Qu&eacute; ha descubierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, una infrarrepresentaci&oacute;n de las mujeres y las ni&ntilde;as: s&oacute;lo el 37% de las historias que aparecen en los manuales tienen una mujer como protagonista. Lo que demuestra hasta qu&eacute; punto el sexismo latente en estos libros puede tener un gran impacto. En los talleres que realizo regularmente en las escuelas, le pregunto a las ni&ntilde;as por qu&eacute; creen que hay tan pocas mujeres en esos libros, y algunas dan respuestas del tipo: &ldquo;Obviamente, son menos importantes&rdquo;. Adem&aacute;s, hay muchos estereotipos. En estas historias, muy pocas mujeres son activas; todas las chicas son t&iacute;midas, ordenadas y buenas estudiantes, mientras que los chicos son valientes e inquietos, a veces incluso un poco agresivos. Es como sumergirse en los arquetipos de una &eacute;poca antigua.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que ahora la situaci&oacute;n ha mejorado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mirando los libros de texto actuales, dir&iacute;a que s&iacute;. Pero en 2016, dos investigadores, Cristiano Corsini e Irene Scierri, utilizaron un sistema de an&aacute;lisis similar para examinar los libros de texto publicados m&aacute;s recientemente y sus conclusiones fueron bastante sombr&iacute;as, parec&iacute;a que las cosas hab&iacute;an ido cuesta abajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que deshacerse de los estereotipos de g&eacute;nero de los manuales escolares parece tan dif&iacute;cil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque los editores se dirigen a un p&uacute;blico concreto, el del sector educativo, que tiene muchas dificultades para aceptar los cambios. Las escuelas italianas son un espejo con retardo de lo que ocurre en el pa&iacute;s, y son incapaces de seguir el ritmo de todos los cambios que se producen actualmente en nuestra sociedad. No olvidemos que, por un lado, la mayor&iacute;a de los profesores se formaron en los a&ntilde;os 70 y 80, por tanto llevan esta cultura al interior de sus aulas. Por otro lado, no existe una formaci&oacute;n espec&iacute;fica sobre cuestiones de g&eacute;nero, ni para los profesores mayores ni para los m&aacute;s j&oacute;venes. Hay tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n emocional a tener en cuenta. Una madre en delantal dando la merienda a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;os temerarios, ni&ntilde;as jugando con mu&ntilde;ecas... Son representaciones casi m&iacute;ticas, y al mismo tiempo, muy tranquilizadoras. Desechar esta cultura y proponer algo nuevo es m&aacute;s f&aacute;cil de decir que de hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero es precisamente lo que intenta hacer Obiettivo Parit&agrave;. Usted es su principal asesora; &iquest;En qu&eacute; consiste exactamente vuestro rol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dirig&iacute; el equipo que defini&oacute; las gu&iacute;as pr&aacute;cticas para que nuestros editores las utilizaran como punto de referencia. Ahora, mi trabajo consiste en revisar a fondo cada libro, p&aacute;gina por p&aacute;gina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; implica esa tarea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Examino cada manuscrito minuciosamente, cuestionando por ejemplo: &iquest;Cu&aacute;ntos autores y autoras se incluyen? &iquest;Los roles principales de las historias est&aacute;n distribuidos de forma equilibrada entre hombres y mujeres? &iquest;Hay alg&uacute;n estereotipo? Miro el libro como un conjunto, sin detenerme en una parte en concreto. Si encuentro alguna parte del contenido que puede parecer problem&aacute;tica, por ejemplo porque hay estereotipos obvios o desagradables, lo se&ntilde;alo a los editores. Pero en general, trato de hacerme una impresi&oacute;n general del libro. Luego paso a una relectura del lenguaje. Por ejemplo, elimino todas las apariciones del g&eacute;nero masculino en las instrucciones de las tareas. En lugar de un gen&eacute;rico &ldquo;debate con tus compa&ntilde;eros&rdquo;, prefiero utilizar &ldquo;debate con tus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras&rdquo; o &ldquo;con tu clase&rdquo;. Al final, env&iacute;o mis sugerencias al editor adjunto, cuyo trabajo es corregir cualquier irregularidad. Unos meses m&aacute;s tarde, recibo un nuevo juego de copias y hago la correcci&oacute;n final, esta vez teniendo en cuenta tambi&eacute;n las fotos y las ilustraciones. Entonces, y s&oacute;lo entonces, cuando todo est&aacute; en su sitio, el libro se env&iacute;a a la imprenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su trabajo consiste principalmente en restar, no en sumar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no basta con suprimir los estereotipos; nuestro objetivo es crear algo nuevo, lo que se conoce como &ldquo;contra narrativas&rdquo;. Pero la manera en la que &eacute;stas se utilizan es fundamental. Para m&iacute;, el mejor libro no es aquel en el que todas las madres son astronautas y todos los padres est&aacute;n ocupados preparando la cena en la cocina, en el que todos los ni&ntilde;os son t&iacute;midos y todas las ni&ntilde;as se parecen a [el icono feminista] Pippi Calzaslargas. El mejor libro de texto es aquel que puede ofrecer una representaci&oacute;n multifac&eacute;tica de la realidad, porque la diversidad cultural es el trampol&iacute;n para lograr la igualdad de g&eacute;nero. No se trata de que los libros ofrezcan una visi&oacute;n del mundo al rev&eacute;s; eso ser&iacute;a completamente artificial. En nuestro mundo, muchas madres son cient&iacute;ficas, abogadas o trabajan en el correo, muchos chicos son sensibles y muchas chicas son deportistas: &iquest;por qu&eacute; no darles visibilidad a ellos y a ellas tambi&eacute;n?
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      <dc:creator><![CDATA[Chiara Severgnini]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/irene-biemmi-especialista-educacion-genero-mejor-manual-texto-ofrece-diversidad-cultural-trampolin-igualdad_132_8058008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jun 2021 03:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Desigualdad,Towards Equality]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Japón tiene una de las mejores licencias por paternidad, pero pocos la toman por el estereotipo del varón proveedor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/japon-mejores-licencias-paternidad-toman-estereotipo-varon-proveedor_132_8054518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El arraigo de la idea de que el padre debe trabajar y no cuidar a sus hijos impide elegir libremente a la famila. Algunos gobiernos locales y empresas están intentando cambiar esta tendencia.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica como parte de “Towards Equality”, una iniciativa internacional y colaborativa que reúne a 15 medios de comunicación con el objetivo de destacar los desafíos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        La licencia por paternidad de Jap&oacute;n es considerada una de los mejores del mundo para las familias, ya que permite que tanto hombres como mujeres se queden en casa hasta que sus hijos cumplan un a&ntilde;o, recibiendo entre el 50% y el 67% del salario, y puede extenderse hasta los dos a&ntilde;os. Este sistema ocup&oacute; el primer puesto en la categor&iacute;a de permisos retribuidos reservados para padres, seg&uacute;n un informe de UNICEF de 2019, entre 41 pa&iacute;ses con modelos similares. <strong>Sin embargo, menos del 8% de los padres trabajadores del pa&iacute;s lo solicitaron en 2019 &mdash;en comparaci&oacute;n con el 83% de las madres trabajadoras&mdash; debido a los prejuicios que a&uacute;n existen sobre este permiso.</strong>
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                Noboru Hosokawa, un empleado de Sekisui House Ltd., tomó un permiso de paternidad de un mes en su trabajo en el distrito de Setagaya, en Tokio.                            </span>
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        Noboru Hosokawa, de 46 a&ntilde;os, supervisor de una oficina de casas prefabricadas en Tokio para una empresa de construcci&oacute;n multinacional, al principio se opuso a disfrutar del permiso parental porque pens&oacute; que provocar&iacute;a malestar entre sus compa&ntilde;eros. &ldquo;Estaba muy ocupado con el trabajo y pens&eacute; que era imposible ausentarme&rdquo;, dice. &ldquo;Como manager, necesitaba mejorar las ventas y cre&iacute;a equivocadamente que tomar un permiso de paternidad perjudicar&iacute;a mi imagen entre mis subordinados&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estereotipo de los varones como sost&eacute;n de la familia, de las mujeres a cargo de las tareas dom&eacute;sticas y de los ni&ntilde;os sigue estando muy arraigado en Jap&oacute;n. Muchos hombres no saben que tomarse un descanso para participar plenamente en la crianza de sus hijos podr&iacute;a tener un impacto positivo en las tasas de empleo femenino y ayudar a lograr la igualdad de g&eacute;nero &mdash; Jap&oacute;n ocupa el puesto 120 de 156 en el &iacute;ndice global sobre la brecha de g&eacute;nero del Foro Econ&oacute;mico Mundial de 2020. <strong>Otros tienen que enfrentarse a jefes que piensan que la prioridad de los hombres debe ser el trabajo, acusan a sus empleados de ser problem&aacute;ticos cuando piden tiempo libre para cuidar de sus hijos </strong>o incluso amenazan con retrasar posibles ascensos. Aproximadamente el 70% de las casi 3.000 empresas encuestadas el verano pasado por la C&aacute;mara de Comercio e Industria de Jap&oacute;n y la C&aacute;mara de Comercio e Industria de Tokio todav&iacute;a &ldquo;se opone total o parcialmente&rdquo; a un plan que exija a los empresarios que el permiso parental sea obligatorio para sus empleados varones. Pero tanto el gobierno nacional como los locales, as&iacute; como algunas empresas, est&aacute;n tratando de cambiar esa perspectiva.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, Hosokawa no sol&iacute;a pasar mucho tiempo con su hijo de cinco a&ntilde;os y su hija de casi tres, excepto durante las vacaciones. Ten&iacute;a que salir de casa todos los d&iacute;as a las 7:30 para ir trabajar y, a menudo, volv&iacute;a despu&eacute;s de las ocho de la noche, cuando los ni&ntilde;os ya estaban durmiendo. Cuando nacieron sus hijos, Hosokawa no sab&iacute;a que hogares como el suyo &mdash;con su mujer en casa todo el d&iacute;a&mdash; pod&iacute;an solicitar el permiso parental. Y cuando descubri&oacute; que pod&iacute;a hacerlo se mantuvo esc&eacute;ptico, ya que ninguno de los directores que conoc&iacute;a hab&iacute;a pedido el permiso de paternidad.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un esfuerzo integral</strong></h3><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n se produjo en 2018, cuando su empresa, <em>Sekisui House Ltd.</em>, comenz&oacute; a animar a sus empleados con hijos menores de 3 a&ntilde;os a tomar un permiso de paternidad de un mes o m&aacute;s. El presidente de la compa&ntilde;&iacute;a, Yoshihiro Nakai, inici&oacute; una reforma integral que supuso cambios graduales en el permiso paternidad, incluido el pago completo de los salarios del primer mes de baja para aliviar las posibles preocupaciones de los empleados sobre la p&eacute;rdida de ingresos. En ese momento, la hija de Hosokawa estaba a punto de cumplir 3 a&ntilde;os, pero &eacute;l todav&iacute;a se mostraba reacio a tomarse un descanso del trabajo. Finalmente acept&oacute; beneficiarse del permiso parental cuando su superior y otros colegas le prometieron que se har&iacute;an cargo de sus funciones y ayudar&iacute;an a su equipo.
    </p><p class="article-text">
        Durante su permiso, Hosokawa cocinaba, lavaba la ropa y pasaba tanto tiempo con sus hijos que hasta tuvo lumbalgia. El dolor le hizo darse cuenta de lo poco que hab&iacute;a hecho hasta entonces con respecto a las tareas del hogar y la crianza de sus hijos. Ahora, ha vuelto al trabajo y ayuda a preparar la baja de paternidad de uno de sus compa&ntilde;eros mientras anima a sus colegas m&aacute;s j&oacute;venes a que &ldquo;aprovechen al m&aacute;ximo su tiempo y lo pasen con sus hijos para verlos crecer&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El ejemplo de Gifu</strong></h3><p class="article-text">
        La prefectura de Gifu, en el centro del pa&iacute;s y al este de Kioto, tambi&eacute;n ha adoptado un enfoque radical para tratar de aumentar la tasa de permisos de paternidad entre sus funcionarios.
    </p><p class="article-text">
        Esta prefectura tiene el &iacute;ndice m&aacute;s alto del pa&iacute;s, seg&uacute;n una encuesta de 2019 realizada por el Ministerio de Asuntos Internos de Jap&oacute;n &mdash; pero solo en los departamentos de la prefectura supervisados &#8203;&#8203;directamente por el gobernador de Gifu. De los 93 funcionarios p&uacute;blicos elegibles en la prefectura, solo 48 de ellos (el 51,6%) disfrutaron del permiso de paternidad en el a&ntilde;o fiscal 2019. Esto supone 17,1 puntos m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior (34,5%), una cifra muy por encima de la media nacional de los funcionarios del 16,8%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha creado una atm&oacute;sfera en el trabajo [en Gifu], donde disfrutar del permiso de paternidad ahora es normal&rdquo;, dice un representante de la Oficina de Diversidad y Empoderamiento de la Mujer del Ministerio de Asuntos Internos. &ldquo;En algunos lugares ser&aacute; dif&iacute;cil prescindir del personal por determinadas razones, pero esperamos que compartir las medidas de la prefectura de Gifu ayude a otros municipios y empresas privadas a mejorar su situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2015, el gobierno de la prefectura ha obligado a los trabajadores que est&aacute;n esperando un beb&eacute; a presentar un &lsquo;plan de cuidado infantil&rsquo;, detallando las fechas estimadas del parto y si tomar&aacute;n o no el permiso de paternidad. Si indican que no tienen previsto solicitarlo, el departamento de recursos humanos pedir&aacute; a los supervisores que ajusten los horarios de trabajo y animar&aacute; a los subordinados a que dediquen tiempo libre a sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la prefectura de Gifu planea aumentar su tasa de permiso parental al 90%, pero a&uacute;n quedan muchos desaf&iacute;os por delante. Cuando se tienen en cuenta las secciones fuera de la jurisdicci&oacute;n directa de los gobernadores, Gifu ocupa en realidad el segundo puesto a nivel nacional, con una media del 13% entre los empleados elegibles, por detr&aacute;s de la prefectura de Tottori con un 26%. La tasa en el departamento de polic&iacute;a de la prefectura, por ejemplo, es apenas del 5%, y la del consejo de educaci&oacute;n del 4,9%. Las empresas privadas y los municipios de Gifu tambi&eacute;n est&aacute;n luchando por aumentar esta ratio.
    </p><p class="article-text">
        Ejemplos como estos muestran que por muy dif&iacute;cil que parezca la tarea de romper con los estereotipos, <strong>en Jap&oacute;n est&aacute;n avanzando lenta pero decididamente hacia una sociedad m&aacute;s justa para las familias</strong>. En 2025, el gobierno central del pa&iacute;s espera aumentar la tasa de permiso parental entre los funcionarios p&uacute;blicos locales y las empresas privadas hasta al menos un 30%. Algo que no solo beneficiar&iacute;a a los padres trabajadores, sino que tambi&eacute;n contribuir&iacute;a a reducir la brecha de g&eacute;nero.
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      <dc:creator><![CDATA[Kenjiro Takahashi, Natsumi Nakai, Suguru Takizawa, Sawa Okabayashi y Yoshinobu Matsunaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/japon-mejores-licencias-paternidad-toman-estereotipo-varon-proveedor_132_8054518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jun 2021 03:03:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Japón tiene una de las mejores licencias por paternidad, pero pocos la toman por el estereotipo del varón proveedor]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Towards Equality,Licencia por paternidad,Desigualdad,Género,Paternidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Brasil, salones de belleza y barberías luchan contra la violencia doméstica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/brasil-salones-belleza-barberias-luchan-violencia-domestica_132_8050491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b19a527-242a-4469-9ea1-77a37828394c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Brasil, salones de belleza y barberías luchan contra la violencia doméstica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa Mãos Empenhadas Contra a Violência (Manos comprometidas contra la violencia), creado en 2017 en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, capacita a profesionales en salones de belleza para identificar y ayudar a las víctimas de violencia doméstica. Ya se han formado 272 profesionales y se ha expandido a otros seis estados.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Towards Equality"/"Hacia la igualdad", una colaboración periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        En 2017, se reportaron m&aacute;s de 68.000 casos de violencia dom&eacute;stica en Brasil. La punta del iceberg cuando se considera que, seg&uacute;n la ONU, solo el 10% de las v&iacute;ctimas de violencia dom&eacute;stica a nivel global presentan denuncias policiales. Ese mismo a&ntilde;o, el departamento de justicia del estado centro-occidental brasile&ntilde;o de Mato Grosso do Sul lanz&oacute; una acci&oacute;n sin precedentes para luchar contra la violencia de g&eacute;nero. Se trata del programa<em> M&atilde;os Empenhadas Contra a Viol&ecirc;ncia</em> (Manos comprometidas contra la violencia), que capacita a profesionales de salones de belleza para identificar signos de abuso en sus clientas y alentarlas tanto a denunciar el delito como a pedir ayuda. Ya se han formado 272 esteticistas en la ciudad de Campo Grande a trav&eacute;s de esta iniciativa, que se ha expandido a otras siete ciudades en seis estados brasile&ntilde;os y est&aacute; siendo implementada por primera vez en barber&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es otro tipo de conversaci&oacute;n, esta vez destinada a los hombres&rdquo;, dice la jueza Jacqueline Machado, fundadora del programa. Si el objetivo en los salones de mujeres es ayudar a las v&iacute;ctimas, el objetivo en las barber&iacute;as es prevenir que la violencia ocurra en primer lugar, llevando la conversaci&oacute;n a quienes puedan estar cometiendo abusos. Las dos primeras formaciones para los trabajadores de las barber&iacute;as se llevaron a cabo en l&iacute;nea durante la segunda mitad de 2020 debido a la pandemia, que provoc&oacute; un aumento del 431% en los casos de violencia dom&eacute;stica reportados en las redes sociales durante el confinamiento, y un aumento del 2% en los feminicidios en mitad del a&ntilde;o pasado (en comparaci&oacute;n con el mismo per&iacute;odo de 2019), seg&uacute;n el Foro Brasile&ntilde;o de Seguridad P&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un pa&iacute;s que ocupa el quinto lugar feminicidios en el mundo</strong>, en donde alrededor del 40% de las v&iacute;ctimas mueren a manos de familiares o personas con las que ten&iacute;an una relaci&oacute;n &iacute;ntima, &ldquo;los hombres a menudo temen que puedan ser acusados &#8203;&#8203;injustamente de abuso&rdquo;, dice uno de los folletos del programa utilizado para ense&ntilde;ar al personal de las barber&iacute;as sobre el feminismo y el ciclo de la violencia contra la mujer. &ldquo;No saben que ciertos comportamientos se consideran violencia&rdquo;.
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                En un salón de belleza en Campo Grande, en Brasil, dan capacitación para frenar la violencia doméstica.                            </span>
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        Es por eso que la iniciativa busca ense&ntilde;ar a estos profesionales sobre los or&iacute;genes del sexismo y c&oacute;mo &eacute;stos afectan a los hombres, y desenmascarar ciertos mitos comunes sobre leyes destinadas a proteger a las mujeres del abuso, como la Ley Maria da Penha. Promulgada en 2006, dicha ley estableci&oacute; tribunales especiales y sentencias m&aacute;s estrictas para los abusadores, as&iacute; como iniciativas de prevenci&oacute;n y asistencia en ciudades de m&aacute;s de 60.000 habitantes, tales como refugios para v&iacute;ctimas. De esta manera, los propios barberos pueden ense&ntilde;ar lo mismo a sus clientes.
    </p><p class="article-text">
        Renan Silveira, quien trabaja en una barber&iacute;a llamada &ldquo;Barber&iacute;a Campo Grande&rdquo;, particip&oacute; en la segunda capacitaci&oacute;n del programa orientado a hombres. &ldquo;Nos invitaron a participar, y &#8203;&#8203;pensamos que era genial llevar este tipo de informaci&oacute;n a la barber&iacute;a, que a menudo puede ser un ambiente un poco 'macho'&rdquo;, dice. Cree que el entrenamiento fue m&aacute;s f&aacute;cil para los barberos que ya estaban interesados &#8203;&#8203;en esta problem&aacute;tica. &ldquo;El contenido de las lecciones es excelente, pero creo que es mucho m&aacute;s f&aacute;cil para quienes ya entienden un poco sobre este tema. Ser&iacute;a interesante tener algo simple y directo que pudiera circular en las redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entender la informaci&oacute;n disponible sobre violencia dom&eacute;stica es clave para que este proyecto funcione, tanto en las barber&iacute;as como en los salones de belleza. &ldquo;El proyecto est&aacute; enfocado a la educaci&oacute;n, porque todav&iacute;a hay mujeres que piensan que si dejan a sus abusadores, van a cometer un crimen &mdash;el abandono del hogar&mdash;, que en realidad no existe&rdquo;, explica Jacqueline Machado. &ldquo;En el estado de Mato Grosso do Sul, la gran mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas de los feminicidios cometidos en 2019 fueron mujeres que no hab&iacute;an buscado ayuda, no hab&iacute;an presentado denuncias policiales o no ten&iacute;an medidas de protecci&oacute;n. Necesitamos hacer entrar a estas mujeres en el sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, dice, las manicuristas y peluqueras que participan en la iniciativa han ayudado a 63 mujeres a presentar denuncias policiales por violencia dom&eacute;stica &mdash; una cifra que podr&iacute;a ser mucho mayor, ya que las v&iacute;ctimas pueden omitir mencionar el programa al presentar una denuncia. En total, los 50 salones de belleza asociados tienen el potencial de llegar a aproximadamente 22.000 clientes cada mes.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El otro d&iacute;a, una de nuestras clientas empez&oacute; a llorar en el sal&oacute;n. La trabajadora que estaba con ella no dijo nada, solo le entreg&oacute; el folleto [elaborado por el departamento de justicia de Mato Grosso do Sul en el que figura informaci&oacute;n sobre la violencia dom&eacute;stica y una lista de lugares en donde las v&iacute;ctimas pueden solicitar ayuda] a la ni&ntilde;a, y ella se lo llev&oacute;&rdquo;, cuenta Andreia Sousa, due&ntilde;a de un sal&oacute;n de belleza en Campo Grande. Sus diez empleadas han participado en el programa, dice, gracias al cual han podido tambi&eacute;n ayudar a una colega que comenz&oacute; a trabajar en el sal&oacute;n despu&eacute;s de la capacitaci&oacute;n a salir de una relaci&oacute;n violenta.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su lanzamiento en Mato Grosso do Sul, la iniciativa<em> M&atilde;os Empenhadas Contra a Viol&ecirc;ncia</em> tambi&eacute;n ha sido adoptada por los departamentos de justicia estatales de S&atilde;o Paulo, Piau&iacute;, Par&aacute;, Rio Grande do Sul, Paran&aacute; y Rio de Janeiro. La versi&oacute;n para barber&iacute;as&nbsp; se ha replicado tambi&eacute;n en Pernambuco.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el programa tiene sus limitaciones, dice la abogada feminista brasile&ntilde;a Isabela Del Monde. &ldquo;Es preocupante que funcionarios del gobierno hayan lanzado este proyecto para ayudar a las personas&rdquo;, dice, subrayando que estas iniciativas est&aacute;n impregnadas de buenas intenciones, pero no pueden reemplazar a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s s&oacute;lidas para mejorar la atenci&oacute;n a las v&iacute;ctimas y reducir los &iacute;ndices de violencia. &ldquo;Es hermoso salvar la vida de una mujer. Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con las otras tantas millones que existen?&rdquo;, cuestiona. &ldquo;Se necesita inversi&oacute;n p&uacute;blica para mejorar todo el sistema. La soluci&oacute;n tiene que ser estructural&rdquo;.
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        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Angela Boldrini]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/brasil-salones-belleza-barberias-luchan-violencia-domestica_132_8050491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jun 2021 03:56:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Brasil, salones de belleza y barberías luchan contra la violencia doméstica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Igualdad de género: un momento crítico para cambiar de rumbo y acelerar un cambio constructivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/igualdad-genero-momento-critico-cambiar-rumbo-acelerar-cambio-constructivo_132_8050438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f170bd4-6dba-4638-b328-d0febe08ecb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Igualdad de género: un momento crítico para cambiar de rumbo y acelerar un cambio constructivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de Hacia la Igualdad/Towards Equality, una colaboración periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        A medida que los pa&iacute;ses buscan reconstruir econom&iacute;as m&aacute;s ecol&oacute;gicas, resistentes e igualitarias en cuanto al g&eacute;nero tras la pandemia de Covid-19, se necesita m&aacute;s que nunca el enriquecimiento que supone contar con la diversidad de talento, ideas e innovaci&oacute;n que aportan las mujeres en los espacios de toma de decisiones. Sin embargo, las mujeres solamente ocupan <a href="https://es.weforum.org/reports/global-gender-gap-report-2021/digest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 26,1% de los 35.500 esca&ntilde;os parlamentarios en 156 pa&iacute;ses</a>. Representan solamente <a href="https://www.catalyst.org/research/women-in-management/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 29% de las personas en la alta gerencia</a>, y est&aacute;n incluso m&aacute;s ausentes en los puestos ejecutivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La situaci&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n sigue suscitando preocupaci&oacute;n</strong>: los resultados del <a href="https://whomakesthenews.org/the-gmmp/a-day-in-the-worlds-news/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto de Monitoreo Global de Medios</a> muestran que, incre&iacute;blemente, las mujeres y sus opiniones siguen sin tener presencia en la cobertura global informativa, en especial si nos fijamos en las m&aacute;s marginadas. Esto empeor&oacute; durante el a&ntilde;o <a href="https://www.kcl.ac.uk/giwl/assets/covid-media-analysis.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2020</a>, dado que las voces y la competencia de las mujeres estuvieron mayoritariamente ausentes en la cobertura sobre la pandemia; las mujeres fueron solamente un tercio de todas las personas citadas en relaci&oacute;n con la pandemia, y un cuarto de las personas citadas sobre temas de epidemiolog&iacute;a y salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este es un momento cr&iacute;tico para cambiar el rumbo y acelerar el cambio constructivo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://forum.generationequality.org/es/actforequal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Foro Generaci&oacute;n Igualdad</a> de Par&iacute;s (del 30 de junio al 2 de julio) ofrece una oportunidad crucial para crear este cambio tan necesario. En esta conferencia hist&oacute;rica, se har&aacute; un llamado a los gobiernos, empresas y organizaciones a que se unan a la causa y <a href="https://commitments.generationequality.org/es/home/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realicen compromisos decididos</a> para fomentar la igualdad de g&eacute;nero.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Phumzile Mlambo-Ngcuka es Secretaria General Adjunta y Directora Ejecutiva de la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Nos estamos movilizando en torno a un <a href="https://forum.generationequality.org/sites/default/files/2021-04/AC_Acceleration%20Plan.Final%20Draft%20%28March%2030%29_ExSum_SP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan de Aceleraci&oacute;n Global</a> centrado en torno a seis <a href="https://forum.generationequality.org/es/coaliciones-para-la-accion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Coaliciones para la Acci&oacute;n</a>, que abarcan desde la justicia clim&aacute;tica y los movimientos y liderazgos feministas, hasta la violencia de g&eacute;nero y la justicia y los derechos econ&oacute;micos. Las Coaliciones para la Acci&oacute;n re&uacute;nen la amplia gama de actores necesarios para impulsar el progreso ahora y despu&eacute;s del Covid-19, poniendo en contacto a las personas activistas de la sociedad civil con l&iacute;deres de sindicatos, los medios de comunicaci&oacute;n, representantes parlamentarios, l&iacute;deres empresariales y entidades gubernamentales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esperamos que para cuando se celebre el Foro de Par&iacute;s, estas asociaciones multilaterales, intergeneracionales y din&aacute;micas ya hayan catalizado compromisos bien financiados y transformadores para las seis Coaliciones para la Acci&oacute;n y el Pacto sobre Mujeres, Paz y Seguridad y Acci&oacute;n Humanitaria. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;an traducirse los compromisos transformadores en el sector de los medios de comunicaci&oacute;n? &iquest;Y c&oacute;mo podr&iacute;an crear una representaci&oacute;n m&aacute;s fiel e inclusiva mientras el mundo se va recuperando? 
    </p><p class="article-text">
        Una forma es mediante el compromiso a adoptar c&oacute;digos de conducta que definan y activamente reparen la discriminaci&oacute;n y los estereotipos de g&eacute;nero, comenzando con un incremento en el liderazgo de las mujeres en el sector de los medios de comunicaci&oacute;n. Queremos ver un impulso deliberado hacia el equilibrio de g&eacute;nero en la alta direcci&oacute;n y los puestos creativos, al tiempo que se abordan el sesgo inconsciente, la diversidad y la inclusi&oacute;n a trav&eacute;s de capacitaci&oacute;n como est&aacute;ndar en el sector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra forma es mediante el aumento de la representaci&oacute;n de las mujeres como expertas en la cobertura informativa</strong>. Las mujeres suman el 70 por ciento del personal sanitario y en muchos pa&iacute;ses sobresalen en la respuesta al Covid-19, y ofrecen ejemplos contundentes de c&oacute;mo el liderazgo y la participaci&oacute;n de las mujeres pueden propiciar pol&iacute;ticas, planes y presupuestos m&aacute;s efectivos, inclusivos y justos para abordar la pandemia. Sin embargo, un <a href="https://www.iwmf.org/wp-content/uploads/2020/09/2020.09.16-FULL-COVID-REPORT.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de 2020 encargado por la Fundaci&oacute;n Bill y Melinda Gates muestra que en la cobertura mundial informativa sobre la pandemia s&oacute;lo el 19% de las fuentes expertas consultadas fueron mujeres, en comparaci&oacute;n con un 77% de hombres. En este momento de recuperaci&oacute;n de la crisis del Covid-19, promover la igualdad de g&eacute;nero y la competencia m&eacute;dica espec&iacute;fica de g&eacute;nero en los medios de comunicaci&oacute;n debe convertirse en un aspecto en el que centrarse intencionadamente, para poder reparar este desequilibrio de manera positiva.
    </p><p class="article-text">
        Otro componente esencial de una sociedad igualitaria en cuanto al g&eacute;nero tras el Covid-19 es el compromiso de contar las historias de las mujeres y transmitir sus perspectivas, en pie de igualdad con las de los hombres, y poner fin a estereotipos sexistas flagrantes. Cuando las historias se apoyan en estereotipos o representan a las mujeres &uacute;nicamente como v&iacute;ctimas, se refuerzan los roles de g&eacute;nero r&iacute;gidos para ambos sexos. Este &uacute;ltimo a&ntilde;o vimos con qu&eacute; rapidez se reafirman los estereotipos de g&eacute;nero tradicionales cuando surge una crisis, especialmente en el hogar al tomar decisiones sobre las responsabilidades del cuidado de la familia; y los medios tienen una responsabilidad importante a la hora de contrarrestar esta tendencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer este trabajo en conjunto a trav&eacute;s de alianzas internacionales de medios de comunicaci&oacute;n, como <em>Towards Equality</em>, es esencial para crear solidaridad y rendici&oacute;n de cuentas sobre esta cuesti&oacute;n en los niveles m&aacute;s altos. A trav&eacute;s de la <a href="https://www.unstereotypealliance.org/en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unstereotype Alliance</a> (la Alianza sin Estereotipos), que ONU Mujeres lanz&oacute; en el a&ntilde;o 2017, hemos podido observar c&oacute;mo los compromisos de las personas l&iacute;deres de los sectores de cambiar la forma en que se representan las mujeres y los hombres en sus materiales publicitarios y de marketing pueden convertirse en un movimiento internacional influyente fortalecido por la solidaridad y apoyado por la rendici&oacute;n de cuentas.
    </p><p class="article-text">
        No podemos reconstruir mejor despu&eacute;s del Covid-19 sin la igualdad de g&eacute;nero. Este es el momento para que las personas l&iacute;deres, en los medios de comunicaci&oacute;n y en todos los sectores, se comprometan p&uacute;blicamente a apoyar la representaci&oacute;n fiel e igualitaria de las mujeres y su acceso a las oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso con el Plan de Aceleraci&oacute;n Global para la Igualdad de G&eacute;nero nos situar&aacute; en el camino hacia un futuro m&aacute;s justo y sostenible, para asegurar un escenario medi&aacute;tico m&aacute;s inclusivo, y la materializaci&oacute;n de la Agenda 2030. Invito a todas las organizaciones de medios de comunicaci&oacute;n, los pa&iacute;ses, las empresas, la sociedad civil y las organizaciones de j&oacute;venes a que se unan a esta causa <a href="https://commitments.generationequality.org/es/home/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haciendo un compromiso</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Phumzile Mlambo-Ngcuka es Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Directora Ejecutiva de ONU Mujeres</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Phumzile Mlambo-Ngcuka]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/igualdad-genero-momento-critico-cambiar-rumbo-acelerar-cambio-constructivo_132_8050438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jun 2021 09:53:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Igualdad de género: un momento crítico para cambiar de rumbo y acelerar un cambio constructivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad de derechos,Igualdad de género,Spark News]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer feminista un museo: más mujeres, más contexto, más preguntas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/feminista-museo-mujeres-contexto-preguntas_132_8050387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb7f418b-8fdd-4a47-819d-0a7ffa78da2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer feminista un museo: más mujeres, más contexto, más preguntas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujeres en las Artes Visuales trabaja para que la perspectiva de género llegue al mundo del arte. Hay quien ha recogido el guante, como el Museo Reina Sofía, que trabaja para dar respuesta a la pregunta clave: ¿cómo debería ser un museo atravesado por el feminismo?</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Hacia la igualdad"/"Towards Equality", una iniciativa en la que participan 15 medios de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez se ha fijado en cu&aacute;ntos artistas hombres y mujeres cuelgan de las paredes del principal museo de su ciudad?, &iquest;de qui&eacute;n son las obras que compran las galer&iacute;as, si de hombres o de mujeres?, &iquest;c&oacute;mo se describen las obras en las peque&ntilde;as cartelas que las acompa&ntilde;an?, &iquest;qu&eacute; temas son los elegidos para las exposiciones?, &iquest;c&oacute;mo se contextualizan? En Espa&ntilde;a, Mujeres en las Artes Visuales (MAV) s&iacute;. Desde hace doce a&ntilde;os, este colectivo formado por artistas, creadoras y profesionales del arte trabaja para que la perspectiva de g&eacute;nero llegue al mundo del arte y muy especialmente a museos y galer&iacute;as. Y hay quien, en el sector, se ha puesto las pilas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como el Museo Nacional de Arte Reina Sof&iacute;a, que trabaja para dar respuesta a la pregunta clave: &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;a ser un museo atravesado por el feminismo?
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico es claro: los principales museos del pa&iacute;s tienen en sus colecciones una abrumadora mayor&iacute;a de obras de creadores hombres, mientras que las mujeres representan a&uacute;n una muy significativa minor&iacute;a. Lo mismo sucede con las exposiciones temporales que organizan, protagonizadas sobre todo por los artistas. Para muestra, un dato: con doscientos a&ntilde;os de historia, el Museo del Prado de Madrid, una de las principales instituciones culturales de todo el mundo, no program&oacute; su primera exposici&oacute;n dedicada a una pintora hasta octubre de 2016. Fue sobre Clara Peeters, pintora flamenca, pionera de los bodegones, un g&eacute;nero denostado en la &eacute;poca precisamente porque estaba asociado a las creadoras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El diagnóstico es claro: los principales museos del país tienen en sus colecciones una abrumadora mayoría de obras de creadores hombres, mientras que las mujeres representan aún una muy significativa minoría.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de lo cuantitativo, repensar los museos implica revisar muchas otras variables. La presidenta de Mujeres en las Artes Visuales, Lola D&iacute;az, pone algunos ejemplos: &ldquo;Desde cuestionar el funcionamiento interno &ndash;la mayor&iacute;a de los patronatos de los museos est&aacute;n ocupados por hombres y la toma de decisiones est&aacute;, por tanto, muy masculinizada&ndash;, la representaci&oacute;n que hay de las artistas en las exposiciones, o incentivar la investigaci&oacute;n para rescatar muchas m&aacute;s artistas de las que se se&ntilde;alan actualmente. Pero tambi&eacute;n supone hacer una relectura de los contextos hist&oacute;ricos en los que se han producido las obras, de contextualizarlas desde el pasado y desde el presente para quien ahora las contempla&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La araña de Louise Bourgeois en una de las salas del Reina Sofía                             </span>
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        Es decir, lejos de la tan citada actualmente cultura de la cancelaci&oacute;n, la propuesta es m&aacute;s bien adaptar la descripci&oacute;n de una obra a la sociedad en la que vivimos y contextualizar su explicaci&oacute;n. Reinterpretar el arte. Modernizar criterios. Reflexionar sobre el papel que el propio museo tiene en la sociedad.  
    </p><p class="article-text">
        La subdirectora art&iacute;stica del Museo Reina Sof&iacute;a, Mabel Tapia, est&aacute; de acuerdo con el razonamiento de D&iacute;az. Desde hace a&ntilde;os el museo trabaja para incorporar la perspectiva de g&eacute;nero a la instituci&oacute;n. Tapia cree que la &uacute;ltima d&eacute;cada, marcada por el auge del feminismo y por iniciativas como las de MAV pero tambi&eacute;n por la interpelaci&oacute;n de una gran parte del p&uacute;blico, ha supuesto un punto de inflexi&oacute;n. La subdirectora del museo insiste en que el cambio no puede ser solo cuantitativo &ndash;una suma sin m&aacute;s de artistas y de obras de creadoras&ndash;, aunque esa parte sea sin duda importante para acabar con la masculinizaci&oacute;n de los espacios art&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el museo trabajamos sobre dos planos. Uno, sobre la brecha que hay en coleccionar hombres o mujeres, invitar a artistas hombres o mujeres, comisarios hombres o mujeres&hellip; Es decir, una perspectiva que va a saldar una deuda hist&oacute;rica de discriminaci&oacute;n&rdquo;, explica. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, el Museo ha aumentado un 21% la adquisici&oacute;n de obras de artistas mujeres para su colecci&oacute;n, y las exposiciones temporales centradas en las obras de creadoras han crecido un 33%. Los porcentajes son significativos, pero la brecha que arrastra el museo es grande: su colecci&oacute;n est&aacute; formada por 24.000 obras de arte, de las que solo el 14% pertenece a mujeres artistas. En ese mismo periodo, 69 de sus exhibiciones temporales fueron comisariadas por mujeres y 104 por hombres.
    </p><h3 class="article-text">Afirmar menos, preguntar m&aacute;s</h3><p class="article-text">
        Mabel Tapia prosigue: &ldquo;Pero tratamos de que el trabajo no empiece y termine en eso. Antes que nada es deconstruir una l&oacute;gica y construir otros modos de hacer y de comprender el museo. El museo como instituci&oacute;n cultural es hegem&oacute;nica, europatriarcal, centrada... que comienza en un momento determinado, el de la modernidad, en el que se establecen discursos totalizantes etc. Hay que ser m&aacute;s transversales, menos fragmentarios, menos afirmativos&hellip; El museo tiene hist&oacute;ricamente una forma afirmativa de proponer y funcionar, y esa forma es heteropatriarcal. El feminismo viene a romper con ello para generar m&aacute;s preguntas que respuestas absolutas, lanzar hip&oacute;tesis sin necesidad de llegar inmediatamente a una conclusi&oacute;n totalizadora&hellip; Tambi&eacute;n supone la inclusi&oacute;n de otros sectores que normalmente no hab&iacute;an sido interpelados en las narrativas y en la construcci&oacute;n de las historias&rdquo;, explica. 
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                La subdirectora artística del Reina Sofía, Mabel Tapia, en uno de los ascensores del museo                            </span>
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        Entre esos sectores que el Reina Sof&iacute;a s&iacute; intenta ahora incluir est&aacute;n las empleadas dom&eacute;sticas o las trabajadoras de la fresa, dos de los colectivos laborales m&aacute;s feminizados y precarizados, con los que el museo ha llevado a cabo varias acciones. Tambi&eacute;n con los vecinos del barrio de Lavapi&eacute;s, adyacente al  museo, uno de los m&aacute;s multiculturales de Madrid, quienes pidieron al museo, por ejemplo, poder hacer uso de sus jardines. Por otro lado, la instituci&oacute;n ha  implantado varios recorridos feministas a su colecci&oacute;n, tanto desde el punto de vista de las artistas como desde temas normalmente menospreciados o invisibilizados. El feminismo es una de las l&iacute;neas de trabajo de su centro de estudios, tanto en lo que se refiere a la programaci&oacute;n de actividades como en la investigaci&oacute;n y el debate.
    </p><p class="article-text">
        Tapia hace hincapi&eacute; en cambiar &ldquo;la forma de contar, de narrar&rdquo; el contenido del museo para evitar, entre otras cosas, la sensaci&oacute;n de que las artistas siempre son 'las otras' y de que sus obras se a&ntilde;adan como un complemento en lugar de repensar el espacio al completo. El Reina Sof&iacute;a est&aacute; reorganizando actualmente su colecci&oacute;n permanente con estas ideas en mente. En una de sus salas, el ideal de hogar americano de mediados del siglo XX contrasta con la enorme 'Ara&ntilde;a' de Louise Bourgeois, un 'hogar', una 'madre' que la artista ide&oacute; con un sentido muy distinto al del 'american way of life'. La crisis de la masculinidad tambi&eacute;n entra en el museo con obras de Marcel Duchamp y Cy Twombly. 
    </p><p class="article-text">
        Una de sus exposiciones temporales actuales alberga la obra de la artista Ida Applebroog, cuyo trabajo est&aacute; atravesado por el feminismo. La pieza central de la exhibici&oacute;n es una instalaci&oacute;n con los dibujos que hizo durante meses a partir de las observaciones diarias de su vagina. Esa es otra de las labores en las que trabaja el Reina Sof&iacute;a: la de visibilizar la obra de creadoras que no han sido consideradas parte de la historia del arte. Como Charlotte Johannesson, otra de las protagonistas de sus exposiciones temporales: la artista sueca combina una obra ejecutada entre un telar y un ordenador Apple II Plus que apenas hab&iacute;a sido expuesta en grandes museos y que ahora es reivindicada.&nbsp;  
    </p><h3 class="article-text">Autodiagn&oacute;stico</h3><p class="article-text">
        La presidente de Mujeres en las Artes Visuales, Lola D&iacute;az,  destaca que actualmente las instituciones culturales tengan &ldquo;m&aacute;s interlocuci&oacute;n, m&aacute;s apertura y m&aacute;s disposici&oacute;n a dialogar&rdquo; gracias a la presi&oacute;n social y al activismo de colectivos como el suyo, pero tambi&eacute;n es cr&iacute;tica: &ldquo;Hay museos que lo est&aacute;n haciendo con m&aacute;s intensidad que los espa&ntilde;oles&rdquo;. D&iacute;az menciona, por ejemplo, la Tate Modern de Londres, cuyas exposiciones individuales son ya paritarias.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de poco, MAV pondr&aacute; a disposici&oacute;n de cualquier museo o galer&iacute;a que lo desee una herramienta de autodiagn&oacute;stico en espa&ntilde;ol e ingl&eacute;s para &ldquo;ayudar&rdquo; a que miren &ldquo;desde la igualdad, tanto su estructura, como su trabajo interno y sus actividades externas&rdquo;, dice la asociaci&oacute;n. Y concluye Lola D&iacute;az, su vicepresidenta: &ldquo;Necesitamos caminar hacia museos y centros con una mirada m&aacute;s antropol&oacute;gica, menos colonialistas , que cuestionen el pasado y el presente, con nuevas relecturas y contextualizaciones de sus colecciones. Museos que representen a la totalidad de la sociedad, diversos y participativos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Periodismo con enfoque de g&eacute;nero</h3><p class="article-text">
        <em>Puedes leer este art&iacute;culo gracias al compromiso de elDiario.es  y elDiarioAR con el periodismo con enfoque de g&eacute;nero. Los valores feministas nos ayudan a hacer mejores informaciones, a contar con m&aacute;s expertas, a colaborar con otros proyectos. Si te gusta lo que hacemos, ayudanos: </em><a href="https://usuarios.eldiarioar.com/hacete_socio/?_ga=2.178615268.1992714253.1622418385-851016854.1617310333" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>hacete socia/hacete socio</em></a>
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      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/feminista-museo-mujeres-contexto-preguntas_132_8050387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jun 2021 09:51:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer feminista un museo: más mujeres, más contexto, más preguntas]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Frente a los efectos del Covid en las mujeres y niñas, una iniciativa de 15 medios del mundo hacia la igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/frente-efectos-covid-mujeres-ninas-iniciativa-15-medios-mundo-igualdad_132_8048919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b1fec5a-1b73-419a-9e3c-95a87d4cd1fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frente a los efectos del Covid en las mujeres y niñas, una iniciativa de 15 medios del mundo hacia la igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis sanitaria provocada por la pandemia ha trastornado la vida de todo el mundo, afectando de forma desproporcionada a mujeres y niñas. Sparknews invitó a 15 medios de comunicación de todo el mundo, entre los que está elDiarioAR y elDiario.es, a cubrir estas historias, con la esperanza de concienciar a la población compartiendo las soluciones que existen y que ya están construyendo un futuro diferente.</p></div><p class="article-text">
        La crisis sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19 ha trastornado la vida de todo el mundo, afectando de forma desproporcionada a mujeres y ni&ntilde;as. Las mujeres constituyen el 70% del personal sanitario mundial, lo que las ha vuelto m&aacute;s vulnerables al riesgo de infecci&oacute;n. Con la carga adicional del cuidado de las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os y de las tareas dom&eacute;sticas, se han enfrentado a un mayor riesgo de perder sus empleos o sus ingresos. La violencia contra las mujeres, incluida la violencia dom&eacute;stica, tambi&eacute;n ha aumentado dr&aacute;sticamente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los efectos devastadores que el coronavirus ha tenido en mujeres y ni&ntilde;as son numerosos y pueden haber hecho retroceder d&eacute;cadas los avances logrados hasta ahora en materia de igualdad de g&eacute;nero, seg&uacute;n los expertos. Lejos de ser la causa principal, la Covid-19 ha exacerbado y hecho m&aacute;s visibles las desigualdades que afectan a las mujeres en todo el mundo desde hace tiempo. Desigualdades preexistentes que pesan, hoy m&aacute;s que nunca, tanto sobre ellas como sobre la capacidad de nuestras sociedades para recuperarse de esta crisis y afrontar nuevos retos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Garantizar, a trav&eacute;s de acciones e iniciativas concretas, la igualdad de acceso a la educaci&oacute;n, la salud y las oportunidades en todos los sectores de la econom&iacute;a y en todos los &aacute;mbitos profesionales, as&iacute; como la equitativa representaci&oacute;n y participaci&oacute;n en la vida p&uacute;blica de todas las ni&ntilde;as y mujeres no s&oacute;lo es una cuesti&oacute;n de derechos humanos fundamentales, es tambi&eacute;n una necesidad si queremos construir un mundo m&aacute;s inclusivo y sostenible. Alcanzar la igualdad de g&eacute;nero puede ayudar a estimular el crecimiento econ&oacute;mico, reducir el subdesarrollo infantil, el hambre y la pobreza en todo el mundo, y combatir el cambio clim&aacute;tico y otros problemas medioambientales, por nombrar s&oacute;lo algunos ejemplos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desafiar los prejuicios hist&oacute;ricos y culturales de g&eacute;nero, as&iacute; como combatir la violencia y la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero, podr&iacute;a inspirar el profundo cambio cultural necesario para crear una nueva identidad colectiva. Una en la que todos los ciudadanos compartan los mismos derechos, privilegios y deberes.
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            </figure><p class="article-text">
        Algunos ya est&aacute;n dando los pasos necesarios para conseguirlo. A lo largo y ancho del planeta, mujeres, hombres, naciones, instituciones, empresas y ONGs est&aacute;n ideando soluciones innovadoras, creativas e impactantes para reducir las desigualdades locales y abordar los problemas globales relacionados con el g&eacute;nero. A su nivel, y a trav&eacute;s de estas iniciativas o medidas pol&iacute;ticas, est&aacute;n haciendo avanzar no s&oacute;lo los derechos de las mujeres, sino tambi&eacute;n el conjunto de la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n son esenciales para inspirar este cambio. Al explorar los problemas del mundo a trav&eacute;s de una perspectiva de g&eacute;nero, pueden ayudar a crear narrativas m&aacute;s diversas, progresistas e inclusivas por el bien de todos. Por ello, Sparknews invita a 15 medios de comunicaci&oacute;n de todo el mundo a cubrir estas historias, con la esperanza de concienciar a la poblaci&oacute;n compartiendo las soluciones que existen y que ya est&aacute;n construyendo nuestro futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta colaboraci&oacute;n editorial &uacute;nica se produce pocos d&iacute;as antes del <em>Generation Equality Forum</em>, organizado por ONU Mujeres y el gobierno franc&eacute;s del 30 de junio al 2 de julio, que reunir&aacute; a gobiernos, empresas y agentes del cambio de todo el mundo para determinar y anunciar inversiones y pol&iacute;ticas para alcanzar la igualdad de g&eacute;nero. Esperamos que pueda contribuir a romper las barreras y a allanar el camino hacia un mundo m&aacute;s inclusivo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>El equipo de Sparknews</strong></em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Spark News]]></dc:creator>
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