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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Esteban Schmidt]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/esteban-schmidt/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Esteban Schmidt]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Cuándo se jodió Corea?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/jodio-corea_129_7217384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e96b57b-3403-46a6-8b2f-49915022a6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo se jodió Corea?"></p><p class="article-text">
        <strong>De todas las Coreas yo me ubico con seguridad en Corea del Sur, en el barrio de&nbsp;Sichon Dong, el Palermo de Se&uacute;l, en un depto con balc&oacute;n terraza y compostera.</strong> Preferir&iacute;a una gran Corea unida, desde ya, con todos los que hablamos coreano adentro, comiendo el mismo locro agridulce, celebrando la navidad coreana, apen&aacute;ndonos, vel&aacute;ndonos como en la vieja Corea del centenario, pero esta unidad popular, este reencuentro, escapa a mi voluntad, porque la enemistad ya gira como un kohinoor y debo cuidar a los m&iacute;os, de ellos. Si ahora es un tornado imparable, tengo clar&iacute;simo que en el inicio fue el verbo y que las trincheras las cav&oacute; N&eacute;stor Kirchner cuando opt&oacute; por no ser el presidente de todos, para ser el presidente de una facci&oacute;n, siempre caliente con otra parte relevante de la poblaci&oacute;n; cuando destroz&oacute; el consenso alfonsinista que implicaba siempre la cordialidad ulterior, el acuerdo en la emergencia, al final del d&iacute;a, Cafiero en el balc&oacute;n de la Semana Santa, el pacto de Olivos, Duhalde arreglando con Alfons&iacute;n el gabinete del 2002 tras el desastre del 2001.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los Kirchner vieron que el fil&oacute;n de reinar sobre una sociedad emputecida que se moviera en bloques, como el ramad&aacute;n, era superior a liderar un contubernio de profesionales de la pol&iacute;tica, plural e in&uacute;til, adem&aacute;s de limitante para la escasa paciencia y pedanter&iacute;a de un matrimonio millonario que ven&iacute;a de ejercer una autoridad democr&aacute;ticamente desp&oacute;tica sobre una provincia semides&eacute;rtica y estructuralmente pobre.</strong> Ten&iacute;an pocos votos, nada para mostrar, &iquest;alguien conoce R&iacute;o Gallegos?, y nada para prometer que se parezca m&iacute;nimamente a un pa&iacute;s desarrollado; de hecho, nunca los Kirchner representaron la meta de un pa&iacute;s mejor en todas las estad&iacute;sticas, sino siempre a una provincia adolescente marginal y ansiosa por tener mejores tetas, resentida, ignorante, echando culpas, comi&eacute;ndose el ahorro, para que se luzcan durante un corto periodo, y a costa del largo plazo, la venta de durables fabricados en China.<strong> Bueno les result&oacute;, entonces, la intoxicaci&oacute;n masiva para reinar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Kirchner dio por entendido que con la Argentina ya se pod&iacute;a hacer cualquier cosa, y entonces simplemente hizo cualquier cosa con el acompa&ntilde;amiento, emotivo, de sus adictos en las decisiones que ol&iacute;an a gloria, como bajar el cuadro de Videla, o su misma muerte impuntual transformada en sacramento; y, divertido respecto de las picard&iacute;as que los hab&iacute;an vuelto millonarios, como si esa cadena de transgresiones las hubieran cometido en nombre de todos, para redimir una larga serie de peque&ntilde;os atracos a lo largo de la historia de los que no se dieron cuenta pero que los fundieron. Y siempre N&eacute;stor con su cuaderno, la bic, y la asistencia pr&oacute;xima para el golpe de una colecci&oacute;n inigualable de l&uacute;mpenes que ya son parte de la historia grande de nuestra historia m&aacute;s peque&ntilde;a. Condenados firmes, procesados, muertos o asesinados, cada uno con su etiquetado al final de la caravana terrena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; d&iacute;a empez&oacute; a concretarse esta idea del finado de sembrar ciza&ntilde;a como pol&iacute;tica de estado? De saberlo podr&iacute;a fijarse otro feriado puente, pero no se puede saber bien, porque fue in crescendo, como el Bolero de Ravel, un flaut&iacute;n inaudible al inicio, un quilombo absoluto en el minuto 10 con un director de orquesta en llamas. </strong>Pero fue una melod&iacute;a que funcion&oacute;, y que no funcion&oacute; solo por el lubricante universal que es el dinero, contra lo que pueden pensar talentos como Hern&aacute;n Lombardi con aquello de que <em>nadie es kirchnerista gratis</em>, o por la disposici&oacute;n pavloviana de las masas a aceptar un llamado de la historia cuando es en su beneficio como quisieran verlo los poetas y pl&aacute;sticos peronistas. <strong>La partici&oacute;n de Corea no vino a resolver ning&uacute;n problema, vino a crear nuevos, pero lo que lo volvi&oacute; eficiente fue que pudo entretener la angustia de millones de argentinos que llevaban a&ntilde;os saltando sobre la misma baldosa, sin prosperar.</strong> El peronismo lleva en su mochila un cuento de hadas que no se gasta nunca, con un poder reticular endiablado que, cuando menos te lo esper&aacute;s, te cop&oacute; una sala de primeros auxilios de Villa Urquiza, con afichitos pol&iacute;ticos, pero que en su variante kirchnerista fue adem&aacute;s como una m&aacute;quina masturbadora industrial que sed&oacute; y enmarc&oacute; a los habitantes que empezaban a enervarse y a volverse inviables.
    </p><p class="article-text">
        Podemos pensar en la universidad p&uacute;blica, con salarios destruidos y con prestigios corro&iacute;dos.&nbsp;Cuando la econom&iacute;a no se mueve y el pa&iacute;s no progresa, las personas envejecen en el mismo sitio y nadie admira lo que no se mueve, y los estudiantes empiezan a notar que sus docentes son unos perdedores, que no pueden ser modelos a seguir, y los docentes captan esa mirada de los alumnos y todo se empieza a pudrir. Para muchos de ellos, la divisi&oacute;n en bandos, el odio plat&oacute;nico a los oligarcas y los chetos (a los que se recuper&oacute; de una distinci&oacute;n forjada en los pre democr&aacute;ticos a&ntilde;os ochenta, entre consumidores ricos de Topper y pobres de Flecha, ricos de Levis, pobres de Lee, chetos de Little stone, pardos, como yo, de Eduardo Sport) fue el anverso de un nuevo amor. Una segunda oportunidad para los losers. Ir a dar clases inclu&iacute;a ahora la evangelizaci&oacute;n, adocenar y desadocenar. Y recibirlas inclu&iacute;a la facultad de la penalizaci&oacute;n del docente rebelde a las casillas y su eventual persecuci&oacute;n. Al abrirse las universidades del conurbano todo empeor&oacute; a&uacute;n m&aacute;s: cientos de profesores se convirtieron en titulares de c&aacute;tedra, eminencias hacia afuera, excelencias de la nada. Se renovaron los rituales vinculares pero se desconect&oacute; a la universidad del saber, y del peso de las trayectorias, para suplantarlo por el desde d&oacute;nde me habl&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Otro campo f&eacute;rtil para el progreso y la institucionalizaci&oacute;n de la llamada grieta fue el periodismo. Los medios de comunicaci&oacute;n pasaron de ser un sector laboralmente din&aacute;mico durante los 80 y 90, con la expansi&oacute;n del cable y el abaratamiento del capital y, por ello, con posibilidades de trabajo y crecimiento, para transformarse en un leprosario salarial y sin perspectivas ciertas de crecimiento profesional. <strong>Cualquiera pudo ver, los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, como los periodistas de los cables envejec&iacute;an haciendo siempre lo mismo y como el intangible del reconocimiento en la calle ya no los compensaba para nada.</strong> La pena que les daba a los televidentes verlos es la bronca que les crec&iacute;a a ellos en el pecho, y la bronca politiza y sobre politiz&oacute; a muchos jornalistas con una posici&oacute;n influyente en cables, diarios y radios. Para alguien que se sent&iacute;a profesional o salarial o existencialmente atrapado, qu&eacute; podr&iacute;a ser mejor catarsis, dadas las circunstancias, que adherir al grito de guerra de quienes dec&iacute;an con el parlante de la patria que sus patrones eran el mal absoluto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay nada como no tener futuro para darse permiso para pudrirla y romper los contratos. Mirado desde la derecha o desde la izquierda (facilitemos la comprensi&oacute;n de, no s&eacute;, Rozitchner), el futuro esperable para los argentinos, superada la gira mundial del covid, es de una decadencia enorme, atraso tecnol&oacute;gico, una elite pol&iacute;tica completamente corrompida, banal e incombustible, problemas de infraestructura serios que nos van a poner de cara con demonios de la existencia humana como la oscuridad, el fr&iacute;o, la sed, los olores nauseabundos, (tuvimos un adelanto hace pocos meses con la as&iacute; llamada agua potable). Y no est&aacute; para nada claro que quienes viven hoy mejor acomodados, vivir&aacute;n mejor en esas circunstancias, porque las torres countries requerir&aacute;n ruidosos generadores el&eacute;ctricos para funcionar, los barrios privados estar&aacute;n aislados, y la seguridad de que disponen es insuficiente para amedrentar turbas de saqueadores, as&iacute; que incluso planteos rom&aacute;nticos sobre el futuro, como esos tickets de salida de una sesi&oacute;n de terapia grupal, o la idea m&aacute;s trovacubanizada de un muy eventual rojo amanecer puede ser un distractor en las maniobras de supervivencia que tenemos que ejecutar para que el derrumbe general se note menos en casa.
    </p><p class="article-text">
        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esteban Schmidt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/jodio-corea_129_7217384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Feb 2021 03:05:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuándo se jodió Corea?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Apple store en la 9 de Julio a la fundación de Mauricio en Olivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/apple-store-9-julio-fundacion-mauricio-olivos_129_7180624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96df2fe1-ac6b-40df-8139-26920d3fd060_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Apple store en la 9 de Julio a la fundación de Mauricio en Olivos"></p><p class="article-text">
        Hacia 2015 yo era un tuitero muy activo, lo que implica en cierto modo vivir para tuitear, y esa dedicaci&oacute;n produjo algunas formas de enunciar y algunas frases concretas que se incorporaron al activo de Twitter Argentina desde entonces. Entre otras, anunciar muertes en may&uacute;sculas, vender un taller llamado <em>El porvenir del retuit</em> que ped&iacute;a a los asistentes <em>venir comidos</em>, promocionar en mi b&iacute;o que <em>podr&iacute;a vivir en R&iacute;o de Janeiro, New York o Londres </em>pero que prefer&iacute;a <em>quedarme a dar una mano ac&aacute;</em>. Aclaro que lo que realmente habr&iacute;a preferido era escribir un libro, o dos, en ese tiempo descomunal que me comi&oacute; la red desde mi afiliaci&oacute;n en 2010 y que, por lo tanto, considero que esa dedicaci&oacute;n, y sus consecuencias, testimonian, m&aacute;s que nada, ansiedad y falta de rumbo. O sea, no me jacto.
    </p><p class="article-text">
        Pero una de esas <em>creaciones</em> se redimensiona porque tom&oacute; vida fuera de Twitter y aparece hasta en focus groups con votantes decepcionados de Mauricio Macri. <strong>Durante la campa&ntilde;a de Cambiemos tuite&eacute; que con Macri tendr&iacute;amos </strong><em><strong>un apple store vidriado en la 9 de Julio.</strong></em><em> </em>Para los no familiarizados, un follower te pone like, otro te hace retuit, un tercero te gasta, un cuarto lo usa porque le pareci&oacute; simp&aacute;tico y el quinto ya no sabe qui&eacute;n lo dijo ni con qu&eacute; prop&oacute;sito; luego ya funciona como el Covid, se abre paso. Fue tan prometedora la imagen, se ve, que hoy se lamenta m&aacute;s que otras promesas oficiales ca&iacute;das de la campa&ntilde;a de Macri-Michetti, como la uni&oacute;n de los argentinos y la pobreza cero.
    </p><p class="article-text">
        El Apple Store vidriado del cuento de campa&ntilde;a era a imagen y semejanza del que est&aacute; al sur del Central Park, frente a Trump Tower, en la isla de Manhattan y que, por supuesto, todos los lectores conocen, y para los cuatro que no, se trata del que tiene un ascensor transparente que sube y baja lent&iacute;simo impulsado por una onda magn&eacute;tica que maneja Steve Jobs con su pene desde el mism&iacute;simo cielo de los emprendedores. La fant&aacute;stica tienda argentina estar&iacute;a entronizada, en lugar a determinar, entre la recova de Arroyo y el Obelisco donde los hinchas de Boca destrozan vidrieras cada a&ntilde;o para conmemorarse y sintetizaba varias ideas al mismo tiempo: poner fin a la segunda tanda de a&ntilde;os montoneros con un monolito de silicio, liquidar la tortura de vivir tecnol&oacute;gicamente con lo nuestro y que los argentinos accedi&eacute;ramos a bienes de capital que nos ayuden en nuestra productividad sin tener que traficarlos, ahorr&aacute;ndonos el pasaje o la mula, provocando una honorable, justa y necesaria democratizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y pas&oacute; que no pas&oacute; nada. </strong>Las ensambladoras de celulares y notebooks de Tierra del Fuego mantuvieron su status parasitario durante los cuatro a&ntilde;os de Mauricio, una de ellas es propiedad de Nicol&aacute;s Caputo, su viejo amigo, lo que quitaba incentivo o pon&iacute;a un dique a desgravar las importaciones de tecnolog&iacute;a y, por otra parte, Apple no iba, ni va a venir, aun cuando Willy Kohan encabece una dictadura, porque nuestro mercado de consumidores es demasiado chico como para que la manzanita asuma una operaci&oacute;n que puede dejar en manos de revendedores. Esa expansi&oacute;n del mercado de consumidores de alta tecnolog&iacute;a estaba impl&iacute;cita en el altar de mi deseo electoral, que era el de millones, y que funcionaba con arreglo a las se&ntilde;ales modernizadoras que Macri y el PRO emit&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        En 2015 la fantas&iacute;a de que la Argentina pod&iacute;a ser corregida con el desembarco de talentosos no contaminados por la pol&iacute;tica que nos hab&iacute;a fundido, a&uacute;n estaba viva y, por ello, la apuesta de la clase media por el PRO super&oacute; largamente los prejuicios que se pudiera tener con las condiciones personales de Macri. Podr&iacute;a no ser un genio, pero estar&iacute;a rodeado de varios. <strong>Contrario a la especulaci&oacute;n m&aacute;s obvia, o m&aacute;s est&uacute;pidamente izquierdista o prejuiciosa, cre&iacute; entonces y creo ahora que el inter&eacute;s de Macri es sincero y su vocaci&oacute;n pol&iacute;tica, real, y un buen ejemplo para los chantas millonarios que han preferido delegar su responsabilidad ciudadana en pol&iacute;ticos a los que tuvieron bajo su n&oacute;mina, como lo fueron su propio padre y &eacute;l mismo en otros tiempos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la primera llegada de Macri al poder, hubo muchos talentos, muchas facilidades y mucho dinero, los cuales permitieron alzar muchos mitos. Que Dur&aacute;n Barba con su o&iacute;do absoluto incaico escuch&oacute; latir a nuestro pueblo y fue marcando el rumbo; que Mariu Vidal con su infinita bondad asfalt&oacute; con votos la provincia de Buenos Aires y eso fue un plebiscito anticipado; Guiyo Dietrich puede tambi&eacute;n creer que fue &eacute;l, con sus bicisendas con pendiente mortal hacia los cordones, quien en la Ciudad de Buenos Aires gatill&oacute; al Macri moderno con el que los votantes pod&iacute;an sentirse culposamente en deuda. <strong>En tren de mistificar yo creo que el empuj&oacute;n definitivo de su candidatura lo dieron, lo dimos, quienes desde la clase media politizada autorizamos que un graduado del Newman nos representara, que volvimos tolerable que un outsider se ocupara del asunto, porque aceptamos que ya no vivir&iacute;amos una &eacute;poca de liderazgos paradigm&aacute;ticos sino arquet&iacute;picos </strong>y que pendular&iacute;amos entre chantas y chetos. &iquest;Por qu&eacute; lo hicimos? Creo que por la constataci&oacute;n de que el PRO era un populismo mejor gestionado que el que podr&iacute;a ofrecer la UCR o el Pejota, por las bicisendas aunque mortales, por Mariu, tan distinta a los barones, y naturalmente porque el combo ven&iacute;a liberado del culto a la personalidad y la divisi&oacute;n social con que nos castigaba el kirchnerismo. Entonces, ya en 2015, en nombre de qu&eacute; valor anterior, de qu&eacute; falta de pertenencia a qu&eacute; pod&iacute;amos seguir vetando a Macri ante la chance de cerrar doce a&ntilde;os de delirio kirchnerista.
    </p><p class="article-text">
        La expectativa creada nos instalaba un Apple Store vidriado con empleados robots hablando en exclusivo, como para arrancar, pero nos daba m&aacute;s comercio exterior, paqueter&iacute;a puerta a puerta, m&aacute;s impulso a las industrias competitivas y abandono de las menos, sin mencionar las mejoras institucionales que nos har&iacute;an recuperar nuestra autoestima como naci&oacute;n organizada. Claro, no iba a ser tan perfecto. Y no lo fue para nada. Llegados al gobierno los funcionarios del PRO se parapetaron detr&aacute;s del gradualismo para justificar su lento y muchas veces torpe accionar. Se dec&iacute;a que el gradualismo ten&iacute;a como prop&oacute;sito que los ciudadanos no sufran las consecuencias de los apurones; en realidad, fue para que los funcionarios no las sufrieran. <strong>Sin gradualismo, las jornadas de trabajo habr&iacute;an empezado antes y terminado m&aacute;s tarde y con muchos funcionarios sin ninguna experiencia laboral habr&iacute;a sido imposible. </strong>Antes del mes de gobierno, Pancho Cabrera, el entonces ministro de Producci&oacute;n, ya hab&iacute;a metido una escapada a Punta del Este, un viernes. No aguant&oacute; al s&aacute;bado.<strong> </strong>Sin saberlo, estaba inventando la semana de cuatro d&iacute;as que luego le rob&oacute; Jacinda Ardern para aplicar en Nueva Zelanda.
    </p><p class="article-text">
        El enorme esfuerzo humano y presupuestario de hacer de un graduado del Newman un gran gestor elegido por el voto popular termin&oacute; no cuando las PASO le dieron 15 puntos de ventaja a los Fern&aacute;ndez (que hicieron campa&ntilde;a con un libro, un Renault Clio y un perro), sino cuando se le cerraron los mercados de cr&eacute;dito y colaps&oacute; la carambola de ajustar despacito, que los contratistas privados hicieran obras r&aacute;pido y que los phd produzcan resultados en cada rinc&oacute;n estatal en el que fueron designados.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que Mauricio quiere volver a ser presidente, y que busca, entendiblemente, saltearse de punta a punta la autocr&iacute;tica por su gobierno pasado, la comparaci&oacute;n de su ascenso del 2015 con el que planea para el 2023 nos revela un cambio notable en su <em>approach</em> al pa&iacute;s que quiere volver a gobernar. Al primero quer&iacute;a corregirlo y salvarlo, al segundo apenas compadecerlo y reinarlo. Que su flamante Fundaci&oacute;n lleve su nombre tiene varios motivos, todos ego&iacute;stas. Enterrar a la Fundaci&oacute;n Pensar que ahora controla Rodr&iacute;guez Larreta (de ahora en m&aacute;s si hay que pensar, solo se piensa para uno); multiplicar la marca de Macri, como cuando las grandes compa&ntilde;&iacute;as ponen su nombre a cosas (el Allianz Arena, el Personal Fest); crear alineamientos r&aacute;pidos detr&aacute;s de actividades de su Fundaci&oacute;n para apurar a los que duden entre Macri y Larreta, pero sugiere tambi&eacute;n algo m&aacute;s contundente, que el PRO y Juntos por el Cambio ya no representen temas de conversaci&oacute;n graves y controversiales, <em>las reformas, del estado, judicial, laboral, previsional </em>y los abordajes para las mismas, sobre los que ya no pueden ilusionar como ilusionaron, y sobre los que quiz&aacute;s la elite opositora supone que ya no tienen arreglo; sino que solo proyecten un liderazgo providencial, de alternancia, un pastor celeste con saco de lino y esposa presentable, listo para reemplazar al peronista que reviente como un sapo por ineptitud. <strong>Si para 2015 hab&iacute;a que crear a un Macri de proximidad que camufle al ni&ntilde;o bien, y su campa&ntilde;a public&oacute; doscientas mil fotos tocando manos cuarteadas por el sol y el detergente; para 2023 tiene que terminar de armar el rey querido pero distante, inalcanzable, incomparable, solo significante, solo expectativa, y que si va a decir algo apenas se exprese sobre lugares comunes universalmente indiscutibles e intercambiables, como la educaci&oacute;n, la seguridad, el clima y el consumo de frutas y verduras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esteban Schmidt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/apple-store-9-julio-fundacion-mauricio-olivos_129_7180624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Jan 2021 01:55:19 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La rendición del kirchnerismo bilingüe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rendicion-kirchnerismo-bilinguee_129_7087358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3351dce-b96c-4ced-8dd0-199145b6cde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rendición del kirchnerismo bilingüe"></p><p class="article-text">
        	UNICEF dijo: &ldquo;Las consecuencias de no abrir las escuelas son m&aacute;s altas que el riesgo de abrirlas&rdquo; lo que <em>parece </em>haber resuelto la errancia zombie del gobierno nacional para escaparle a las clases presenciales (en escuelas y aulas reales). Se pueden pelear con Soledad Acu&ntilde;a, o ningunear a la Fundaci&oacute;n Alem y a los Padres Organizados --vanguardia en la protesta contra la clausura eterna--, pero UNICEF queda por encima de la guerra civil larvada que el kirchnerismo alimenta desde hace quince a&ntilde;os y los salva ahora cuando la negativa a iniciar el ciclo lectivo comenzaba a afectar la imagen del presidente y las perspectivas electorales.
    </p><p class="article-text">
        	<strong>El gobierno de los Fern&aacute;ndez fue rebelde para dejarse iluminar por las ideas hist&oacute;ricas de la naci&oacute;n argentina sobre el papel crucial de la educaci&oacute;n, un valor por encima de toda circunstancia, y dedic&oacute; todo el 2020 a mantener la convertibilidad contagio/ense&ntilde;anza en cero, al costo de que un mill&oacute;n y medio de ni&ntilde;os perdieran todo contacto con la escuela, y de que varios millones recibieran muchos menos contenidos de los esperables para su etapa escolar.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Al precio, tambi&eacute;n, de un estr&eacute;s fenomenal de padres, y especialmente madres, quienes junto a la necesidad de parar la olla se vieron en la enorme tarea de asegurar los horarios de sus hijos frente a los monitores y cogestionar las extenuantes tareas que los docentes virtuales encargaban como mecanismo de confirmaci&oacute;n de que el servicio educativo se estaba brindando.
    </p><p class="article-text">
        	<strong>La decisi&oacute;n de cerrar escuelas f&iacute;sicas durante todo el 2020 fue equivocada, exagerada, negligente. Lo dicen las estad&iacute;sticas de abandono, y lo dir&aacute;n las que analizan los procesos cualitativos, y se confirmar&aacute; con las m&eacute;tricas del sistema de salud en cuanto a consultas por depresiones y trastornos de ansiedad en alumnos y maestros, y se subrayar&aacute; en la tasa de no retorno a la escolaridad de quienes se cayeron del sistema. Todos efectos que agravan la desigualdad y la cristalizan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Sin embargo, lo muy llamativo y cultural y pol&iacute;ticamente performativo fue la manera liviana, y desinteresada de las consecuencias, en que las clausuras se confirmaban en cada decreto de estiramiento del aislamiento social obligatorio, al exhibirse ausencia de (sentimiento de) culpa, de estremecimiento presidencial, por tener que borrar del mapa de la vida de ni&ntilde;os y adolescentes la instituci&oacute;n escolar. La pas&oacute; peor Macron con la muerte de Maradona. Fue como decir: el destino nos cre&oacute; un problema a los pol&iacute;ticos y todas los puntos a conectar son muchos, querido diario, sistema de salud, sistema educativo, econom&iacute;a, vitamina D, ocio. El <em>Puchas</em> se borraba en el texto escrito y en el espont&aacute;neo, las escuelas no exist&iacute;an ni como ausencia, y los sindicalistas docentes asomaban ah&iacute; la cabeza, como los monstruitos del tren fantasma del Italpark, para decir somos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        	Aunque no fueran en absoluto el actor determinante. Todo fue m&aacute;s endemoniado. Tan grave como la negligencia para coordinar las variables de una manera virtuosa, y la irresponsabilidad hist&oacute;rica de no duelar lo que no pod&iacute;a ser dado, fue la celebraci&oacute;n de la no escolaridad cuando el oficialismo vio el fil&oacute;n para mantener encendida la disputa cultural y pol&iacute;tica entre un oficialismo salvavidas y una oposici&oacute;n negacionista, antibarbijo, y&nbsp;matamaestros.
    </p><p class="article-text">
        	<strong>Por su poder econ&oacute;mico, por su capital cultural y social, el kirchnerismo biling&uuml;e, el piola, fue el m&aacute;s activo en mantener las escuelas cerradas alentando el terrorismo sanitario.</strong> No es solo que son dominantes en redes sociales porque disponen del tiempo, y de <em>la herramienta de la educaci&oacute;n</em>, como dir&iacute;a Ricardo Iorio, y eso les permite alzar la voz con gracia, con autoridad, sino que al enviar sus hijos a lindas, y muchas veces exigentes, escuelas privadas, hasta ver si ingresan al Nacional Buenos Aires o al Pelle, esas escuelas privadas, para no provocarlos, para no crearse un problema de disputa pol&iacute;tica en los whatsapp que afecten la matr&iacute;cula y los pagos de cuotas y la convivencia, la sociedad m&iacute;nima que cada escuela cre&oacute; con tiempo, esfuerzo y amor, se vieron imposibilitadas de cabildear p&uacute;blicamente para el reinicio pronto de actividades. <strong>Cuando a mediados del a&ntilde;o pasado nos preguntamos porqu&eacute; las escuelas privadas no luchaban m&aacute;s por su supervivencia, en realidad s&iacute; lo estaban haciendo al quedarse moscas para no ofender a su vasta matr&iacute;cula kirchnerista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Pero por qu&eacute; los kirchneristas biling&uuml;es militaron la clausura; el eco temporal de una pregunta m&aacute;s profunda: &iquest;por qu&eacute; no pueden ser buenos? <strong>Mi tesis: el kirchnerista arquet&iacute;pico se autoconfirma combinando siempre una raz&oacute;n extrema (salvar vidas), con un gesto sacrificial (el famoso &ldquo;militar&rdquo;, en este caso hacer la tarea con los pibes mientras hago pan mientras limpio mientras cuento en redes lo que hago), con sostenerle la mirada a un rival (aqu&iacute; los que quer&iacute;an normalidad escolar). Si el kirchnerismo no pelea, queda viejo, y aviva a los competidores internos para que se le animen.</strong> Sopla la brasa como un gaucho malo.
    </p><p class="article-text">
        	El elenco de cuadros educativos que rodean al ministro Trotta cree que la educaci&oacute;n formal no es para tanto, especialmente la de los dem&aacute;s, que este a&ntilde;o que los ni&ntilde;os pasaron encerrados, salvando vidas, vale m&aacute;s que haber aprendido los programas de las distintas materias, que eso hace a la historia de ese ni&ntilde;o, y se les presenta tan bonita la idea de que un ni&ntilde;o entra en una mezcladora de cemento, arena y canto rodado y que eso es la vida, y que a veces hay pandemia, y a veces, no, y, a veces, guerra civil contra la derecha, y a veces no, que se niegan a medir la utilidad material (&iquest;se salvaron vidas?), y considerar sus externalidades negativas (a qu&eacute; costo).
    </p><p class="article-text">
        	Se sabe, el kirchnerismo y los llamados kirchneristas se estaban esperando. <strong>Despu&eacute;s del 2001, hab&iacute;a una multitud cocinando la oportunidad de gatillar el rencor por tanta desgracia, y hacerlo sin culpa y sin costo. O sea, la era ya hab&iacute;a parido estos corazones. Y hasta la llegada del matrimonio Kirchner al poder presidencial la pol&iacute;tica desde 1983 tend&iacute;a siempre al acuerdo, a la concordia, aunque estos acuerdos no se tradujeran en mejoras para la poblaci&oacute;n, por lo tanto el odio crec&iacute;a y la cuerda no se tensaba tanto nunca, y aunque pod&iacute;a haber rivalidades, tiroteos, an&eacute;cdotas de dureza, aquella elasticidad no favorec&iacute;a la catarsis p&uacute;blica y pol&iacute;tica de los ciudadanos pre kirchneristas que esperaban, sin saberlo, su navidad. Desde entonces, todo conflicto, por menor o mayor, inspira las ganas de fajarse, m&aacute;s que la de ver de qu&eacute; se trata y saldarlo.</strong> Una pena no, un pen&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        	UNICEF ya hab&iacute;a sido clara en 2020 sobre lo que se pierde cuando se confina a los ni&ntilde;os y se les niega la escuela, pero no fue tan contundente como ahora, ante el inicio de un nuevo ciclo lectivo en nuestram&eacute;rica, que es precisa y directiva, e indica abrir y animarse a romper el empate en cero porque es peor el remedio que la enfermedad. Se cierra as&iacute; el debate sobre la conveniencia de volver a las aulas a&uacute;n en una circunstancia de aumento de contagios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Para los piolas, el chiste de la educaci&oacute;n por zoom tambi&eacute;n se termin&oacute;, tambi&eacute;n les parte el alma ver la transformaci&oacute;n de sus hijos en criaturas g&oacute;ticas. Para que no parezca que perdieron, encontraron su propio argumento para militar el regreso a las aulas de sus bendiciones y consiste en retomar la actividad escolar para no hacerle el juego a la derecha que se estar&iacute;a quedando con la agenda educativa. Oh. No es muy creativo, pero es la raz&oacute;n ideol&oacute;gica m&aacute;s simple y m&aacute;s consumible que tienen a mano. Saludemos la mala intenci&oacute;n, qu&eacute; otra nos queda, a&uacute;n psicopateando el debate p&uacute;blico con estas estafas argumentales muchos ni&ntilde;os volver&aacute;n a las aulas.
    </p><p class="article-text">
        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esteban Schmidt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rendicion-kirchnerismo-bilinguee_129_7087358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jan 2021 02:40:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rendición del kirchnerismo bilingüe]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Eso es todo, sororas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sororas_129_6739638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29f9bc91-cb79-4e06-ae14-fcb259f9faa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Eso es todo, sororas?"></p><p class="article-text">
        <strong>La legislaci&oacute;n del aborto demuestra lo que las elites de los centros urbanos son capaces de hacer cuando, sin arrastrarse por el narcicismo de las peque&ntilde;as diferencias, empujan juntas por algo que les cambia la vida a las vanguardias, a las retaguardias y a la posteridad de todos y todas.</strong> El temor al Papa era infundado y el magnetismo brutal que los feudos provinciales ejerc&iacute;an sobre los polit&oacute;logos ya es carne azul colgada en la heladera. <strong>Otra lecci&oacute;n y legado de la nueva ley: pese a ser un cachivache institucional, en la Argentina pueden pasar cosas buenas aprovechando la inconsistencia ideol&oacute;gica de funcionarios p&uacute;blicos que en solo dos a&ntilde;os pueden cambiar la opini&oacute;n sobre una consigna atemporal y sencilla: &iquest;puede o no la mujer decidir sobre su cuerpo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pandemia pudo haber ayudado, por supuesto. Los obispos son grupo de riesgo y conspirar por tel&eacute;fono no es lo mismo. <strong>Pero en su honor hay que decir que el </strong><em><strong>Puchas </strong></em><strong>Fern&aacute;ndez hizo todo lo posible por torcer voluntades en el Senado, lo cual incluy&oacute; cazar los fantasmas de la excomuni&oacute;n escritorio por escritorio. </strong>No era tan dif&iacute;cil, parece, hacer que un loco defensor de la vida se transforme en un escudero rom&aacute;ntico del derecho de las mujeres a decidir, y que alguien pierda voluntariamente el avi&oacute;n. <strong>Se resalta as&iacute;, y con crudeza, la falta de voluntad definitiva de Macri en la cuesti&oacute;n.</strong> Se abstuvo de saludar, siquiera comentar, la sanci&oacute;n de una ley hist&oacute;rica que incorpora a la Argentina al concierto de naciones m&aacute;s desarrolladas. Ese era,&nbsp; y es, uno de sus m&aacute;s coloridos leit motivs.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando Mauricio habilit&oacute; la discusi&oacute;n del aborto, su agenda principal, se vio despu&eacute;s, no fue poner en discusi&oacute;n un problema de salud p&uacute;blica, o de derechos, tampoco satisfacer c&iacute;nicamente a un sector del electorado, sino apenas crear un entretenimiento de masas, un telematch de verdes contra celestes, que comprara tiempo y quitara foco al despelote de la econom&iacute;a. Como externalidad positiva sus asesores m&aacute;s liberales aspiraban a que el PRO se consolide como una </strong><em><strong>beautiful right</strong></em><strong>, que atiende la econom&iacute;a, la salud, y los derechos, pero se vio, se ve, que esa aspiraci&oacute;n es m&aacute;s para lucirse en encuentros sociales con otros entendidos de la pol&iacute;tica que una corriente interna de peso.</strong> Cuando el macrismo lamenta la falta de reconocimiento de las sororas a quien habilit&oacute; la discusi&oacute;n por primera vez en el Congreso, o sea Macri, podr&iacute;an mirarse primero el ombligo. <strong>En su condici&oacute;n de productor principal del reality, el ex presidente mir&oacute; el rating, pero no vio el programa, y no se la quiso jugar por nadie, como si &eacute;l no tuviera ideas sobre el asunto. As&iacute; fue que en diciembre de 2019 alcanz&oacute; una trifecta espectacular: ni econom&iacute;a, ni salud, ni derechos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><em><strong>Puchas </strong></em><strong>ya aprob&oacute; derechos. No es poco, casi que hasta </strong>podr&iacute;a salvarle su interinato, pero, como se ha visto, no lo pudo festejar. Si Cristina no lo celebra por su relaci&oacute;n claroscura con el Papa Bergoglio, &eacute;l tambi&eacute;n debe comportarse prudentemente, pero no por el Papa, sino por la Papisa. Si ella no festeja, &eacute;l no festeja. <strong>La suya es una presidencia con un tratamiento de conducto: nunca m&aacute;s va a sentir algo.</strong> Un verdadero crimen para los cient&iacute;ficos sociales albertistas porque con el aborto legal se termina de concretar el trasvasamiento generacional de las compa&ntilde;eras peronistas: de la rama femenina a la rama feminista. Alberto podr&iacute;a ser su leg&iacute;timo l&iacute;der durante algunos a&ntilde;os despu&eacute;s de ayudar a concretar algo tan deseado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ola verde tuvo la fortuna de maridar la justicia del reclamo con una red de famosos, actores, locutoras de tev&eacute;, se&ntilde;oras del poder, espadeando en la primera l&iacute;nea, mientras cientos de miles de mujeres se ataron sus pa&ntilde;uelos verdes a las carteras y mochilas para que su voluntad se note cada d&iacute;a. </strong>Si el trabajo m&aacute;s duro y penoso lo hicieron aquellas pioneras a quienes se acusaba de matani&ntilde;os, y que durante d&eacute;cadas eran verdaderas marginales, aun en las peque&ntilde;as comunidades de izquierda y privilegio que habitaban, es innegable que las sororas del Ni una menos hicieron un gran trabajo por transformar la ola verde en una marea, y al aborto legal en un fruto maduro para la conciencia de millones de argentinos. <strong>Con ese capital social acumulado, el pol&iacute;tico s&oacute;lo deb&iacute;a empujar la pelota. Pudo ser Macri, pero fue Alberto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>O ninguno de los dos, porque para Cristina el aborto ES legal por la conexi&oacute;n virtuosa entre el feminismo latente en la juventud argentina y su liderazgo que lo hizo creciente y determinante.</strong> <strong>Ella es el ejemplo m&aacute;s acabado de empoderamiento femenino. Controla hombres, como si fueran subhumanos, y como nadie lo hab&iacute;a hecho desde Catalina, la grande.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque no todo el movimiento verde es kirchnerista, no es menos cierto que en el board dirigencial de Ni una menos y, entre sus voceras m&aacute;s destacadas, la sensibilidad kirchnerista es muy marcada. Esto, que no les quita razones, les abre encrucijadas, de cara al futuro, muy interesantes. <strong>Que el activismo y la notoriedad que supieron conseguir no se vuelvan en contra del gobierno que aman amar. Por ejemplo, cuando ante la alternativa de que sus hijos pierdan otro a&ntilde;o de clases presenciales deban optar por callar para no perjudicar al gobierno que se resiste junto a los sindicatos, o protestar para que no contin&uacute;e el da&ntilde;o sobre sus ni&ntilde;os y sobre las mujeres en quienes recae m&aacute;s el peso de cuidar y trabajar y hacer la tarea por zoom. Cuesta pensar que una generaci&oacute;n de mujeres que viene de surfear la ola m&aacute;s alta calle m&aacute;s tiempo sobre esta cuesti&oacute;n y pase a cumplir tareas p&uacute;blicas pasivas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurrir&aacute; ahora, qu&eacute; ser&aacute; de la relaci&oacute;n entre el kirchnerismo y las sororas ahora que se satisfizo su demanda central? <strong>Como cualquier producto, o cualquier amor, el kirchnerismo se enfrenta a la utilidad marginal decreciente. A m&aacute;s kirchnerismo consumido, el kirchnerismo en sangre tender&aacute; a remitir, por lo tanto, y </strong><em><strong>Cristina, el musical</strong></em><strong>, lo entiende perfecto, tiene que mantener </strong>encendido el motor del conflicto para que todos los kirchnerismos existentes latan sin parar y el del kirchnerismo verde tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A ojo, el gobierno de Cristina, y del <em>Puchas</em>, solo tienen para ofrecer, si tienen suerte, un drama en cuentagotas, por lo tanto, se viene una nueva ley de medios o la nacionalizaci&oacute;n de Swiss Medical.
    </p><p class="article-text">
        Lo que haga falta y no sea caro, para que el tamborcito de Tacuar&iacute; no deje de sonar. Y para algo crucial, definitivo: ir alimentando la expectativa sobre su heredero terrenal hasta que llegue el momento de hacerles el gran pedido, que llegar&aacute;, llegar&aacute;, de que transfieran entero el amor que le guardan a ella, a su hijo, a su sol patag&oacute;nico: M&aacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esteban Schmidt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sororas_129_6739638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Jan 2021 01:40:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Eso es todo, sororas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Feminismos,Alberto Fernández,Cristina Fernández de Kirchner]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Massita, el peronista superficial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/massita-peronista-superficial_129_6624740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84b07032-0455-4199-8621-f8b0de5ef46b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Massita, el peronista superficial"></p><p class="article-text">
        	<strong>A Sergio Massa el barbijo le vino diez puntos. La letra chica de la rosca es s&oacute;lo para muy interesados.</strong> Su oficialismo, entonces, queda enmascarado para la multitud. Bajo el pa&ntilde;o se reservan sus emociones y no hay aprobaci&oacute;n ni disgusto en sus escasas presentaciones junto a los Fern&aacute;ndez. Apenas un movimiento de escucha atenta, apretando los ojitos, como un m&eacute;dium, y que de ning&uacute;n modo es un asentimiento. M&aacute;s all&aacute; de lo sanitario, el barbijo brinda esta oportunidad &uacute;nica de estar sin estar y Sergio la aprovech&oacute; t&aacute;cticamente en el primer a&ntilde;o de la coalici&oacute;n m&aacute;s loca del mundo.
    </p><p class="article-text">
        	En quinchos se habla de los aumentos de precios este fin de a&ntilde;o que rompen los salarios y ridiculizan las paritarias. Vuelve el fantasma del descenso. &iquest;C&oacute;mo sigue la pel&iacute;cula? <strong>Mi tesis: el encontronazo del presidente designado con la desgracia s&oacute;lo se lo llevar&aacute; puesto a &eacute;l. Cristina y Sergio sortear&aacute;n el desastre sanitario y econ&oacute;mico reordenando la coalici&oacute;n, con el presidente que sea, Alberto mismo, inclusive, que puede ser puesto al vapor unos d&iacute;as y seguir en el cargo pero ya como Maradona en Gimnasia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	El defecto en el primer a&ntilde;o de la coalici&oacute;n se resuelve rearmando la coalici&oacute;n. Y la soluci&oacute;n circunstancial la proveer&iacute;a el kirchnerismo duro, sin Cristina a la cabeza, porque el proyecto art&iacute;stico &ldquo;Cristina Eterna&rdquo; debe salvarla de todas las coyunturas e incluso dejarla indemne ante el inevitable fracaso de sus ortodoxos. A nadie le puede ir bien con esta econom&iacute;a, aunque es verdad que cualquier otro presidente pudo haber armado en seis meses una canasta de vacunas para cuando estuvieran disponibles y al menos zafar de algunas de las p&aacute;lidas.
    </p><p class="article-text">
        	Si para inocentarse, Sergio calla, a Cristina no le queda m&aacute;s remedio que esquivar la torpeza del presidente, hablando. Los puntazos de CFK al entorno de Alberto, sus declaraciones de reputada cient&iacute;fica social, de baqueana del universo, la distancian del as&iacute; llamado primer magistrado que debe conformarse con apenas mentir sobre lo que tiene arriba del escritorio. As&iacute;, las l&iacute;neas narrativa se abren y, con ellas, las audiencias. La mala le habla a su hinchada, el designado a la agencia T&eacute;lam. Alberto lo sab&iacute;a por experiencia: no hay forma de parasitar al kirchnerismo sin humillarse. Su m&iacute;nima oportunidad de independencia la habr&iacute;a obtenido si bajaba la inflaci&oacute;n, si la econom&iacute;a crec&iacute;a un puntito, dos, y ya ves.
    </p><p class="article-text">
        	La destrucci&oacute;n de la Argentina contin&uacute;a, entonces, a buen ritmo, pero al menos los funcionarios logran parecer inocentes, lo que facilita su perpetuaci&oacute;n. La experiencia del que se vayan todes fue did&aacute;ctica, resistieron el clamor y no se fueron y, por otro lado, desarrollaron un talento para seguir haciendo las cosas mal pero que el pato no lo pague nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	El kirchnerismo imborrable, el de Cristina presidenta, fue especialmente genial. Por cada problema que no resolv&iacute;a creaba otro que tampoco resolv&iacute;a, entonces chocaba un tren y anunciaba una guerra civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Macri despu&eacute;s vino a dar una mano, pero no lo entendieron del todo sus colaboradores, la mitad del gabinete met&iacute;a escapaditas de fin de semana, todo un largo preparativo para empezar a gobernar, un como s&iacute; de cuatro a&ntilde;os, y tocaron la campana, no sin antes devolvernos al Fondo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	En la confusi&oacute;n, en el descalabro, en la guerra de entradas y posteos en las redes sociales, en los paneles de tev&eacute;, y en diez minutos, la responsabilidad se le endosa al ser nacional, al c&oacute;mo somos, y despu&eacute;s el activo de pol&iacute;ticos hace de buffer para mantener la fiesta en paz. Esto &uacute;ltimo es importante: la pol&iacute;tica tiene personajes electorales, veinte significativos, y todo el resto de los camarotes est&aacute;n ocupados por los profesionales sin votos, encargados de mantener el cad&aacute;ver presentable. Ya no hay correlaci&oacute;n entre fundir al pa&iacute;s y retirarse de la actividad. Si no la cagaste un poco, no te sent&aacute;s a la mesa.
    </p><p class="article-text">
        	<strong>Dec&iacute;amos que el kirchnerismo blando y casi uruguayo de Alberto Fern&aacute;ndez est&aacute; terminado.</strong> Concedamos que podr&aacute; simular que no, y que se dar&aacute; la Sputnik por cadena nacional, y temblando de incertidumbre, bajo un ventilador de techo de Olivos buscando el relanzamiento, pero la necesidad de elegir y reelegir a todos los amigos posibles en 2021 ya forz&oacute; el take over de Cristina. Tambi&eacute;n lo hizo la sospechosa lentitud de Alberto para colaborar en desarmar el drama judicial de su vicepresidenta.
    </p><p class="article-text">
        	Cristina podr&aacute; despeinarse en este proceso de inmolaci&oacute;n de Alberto, (de &uacute;ltimas: el pelo al viento como santa Evita montonera), pero Sergio sale entero y elegible, listo para el duelo final con los Kirchner, acerca de qu&eacute; tipo de frankenstein ser&aacute; la Argentina. La mala de hierro contra Massa, el peronista superficial.
    </p><p class="article-text">
        	<strong>Sergio parece tenerla m&aacute;s f&aacute;cil. Adem&aacute;s de su juventud relativa lleva banderas livianas y un m&eacute;todo de reproducci&oacute;n electoral menos exigente. Su franquicia tiene tres fuentes y tres partes integrantes. Los due&ntilde;os de la Argentina, el argentino en sunga que vacaciona en Cambori&uacute;, y el panelismo organizado.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Los due&ntilde;os de la Argentina incuban dirigentes pol&iacute;ticos de distintas razas al efecto de tenerlos cabildeando por sus intereses en la discusi&oacute;n del presupuesto o en el Consejo de la Magistratura, donde sea m&aacute;s pr&aacute;ctico. <strong>Sergio ha sido hasta aqu&iacute; un fiel amigo de los Bulgheroni, Brito, Belocopitt, Vila, Manzano, y con la cortes&iacute;a de aceptar la asimetr&iacute;a con ellos, que le financiaron todas sus expediciones al poder.</strong> Distinto a los Kirchner que se propusieron y lograron ser uno m&aacute;s en el Forbes criollo (y por eso es bien tolerado el enriquecimiento de los Kirchner entre su fanaticada, por el complemento de la indisciplina) y distinto a Macri, que era uno como ellos, y por lo tanto menos influenciable.
    </p><p class="article-text">
        	El argentino en sunga tiene aspiraciones, s&iacute; se&ntilde;&oacute;, pero no tantas. Hay que auscultarle el coraz&oacute;n, se escuchan sirenas policiales.&nbsp; Sergio representa c&oacute;modamente sus intereses y sus prejuicios porque &eacute;l mismo carece de juicios categ&oacute;ricos y de una visi&oacute;n cerrada de la historia. <strong>Sergio vive el presente de su whatsapp, su universo ling&uuml;&iacute;stico s&oacute;lo tiene deudas con los lugares comunes de la &eacute;poca. Cualquier otra cosa es irrelevante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Por otra parte, <strong>Massa reconoce que para ser dinosaurios agonizantes, los periodistas gozan a&uacute;n, o m&aacute;s que nunca, de una ins&oacute;lita popularidad y prestigio. Y por ello no cree que deban ser condenados a la inanici&oacute;n o la bancarrota y reemplazados por posteos promocionados de Facebook y granjas de trolls. Al contrario, es partidario de que sobrevivan con sus emprendimientos period&iacute;sticos, sus mini pymes. Presenta aqu&iacute; una enorme diferencia con Cristina: no espera ni desea que piensen como &eacute;l, pero espera que lo reproduzcan y que se abstengan de maltratarlo. </strong>Y otra gran diferencia con Macri. No est&aacute; para darle lecciones altivas a nadie respecto del modo &eacute;tico o correcto de hacer su trabajo. Recordemos que el macrismo quiso hacer profilaxis con personas de bien, plebeyos de Flores y Caballito, que hicieron del periodismo su tabla de salvaci&oacute;n o ascenso social, y reformatear el campo de la prensa, un campo que los preexistia.
    </p><p class="article-text">
        	A favor de Massa tambi&eacute;n, siempre el tiempo, porque el kirchnerismo que recordaremos m&aacute;s, el del bullicio, es hijo de la mejor escuela p&uacute;blica y privada, el techo del quince por ciento en Capital, y conforme se desmoronen m&aacute;s esos institutos, con las clases virtuales, las sentadas y los talleres de twerking, se abrir&aacute; al fin una pampa sin &eacute;lites, al menos 30 millones de cristianos con faltas de ortograf&iacute;a. <strong>Si Sergio no se aburre antes, si no se pudre de ser intermediario como le pas&oacute; a Manzano, este infierno ser&aacute; todo suyo. Y, perdido por perdido, el electorado de clase media con muchas aspiraciones puede sumarle los votos que le falten y darle a Massa el mismo mandato que le dio a Macri, que es hacer un pa&iacute;s que al menos se pueda soportar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esteban Schmidt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/massita-peronista-superficial_129_6624740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Dec 2020 01:25:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Massita, el peronista superficial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sergio Massa,Alberto Fernández,Cristina Fernández de Kirchner]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Macri vuelve qué se yo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/macri-vuelve_129_6499203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b48d669-5067-4a29-b6ab-4bda857afab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Macri vuelve qué se yo"></p><p class="article-text">
        El fracaso monumental y hol&iacute;stico de este gobierno de <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong> crea un nubarr&oacute;n sobre la tierra donde el pasado ya no se ve. Por eso, <strong>Mauricio Macri quiere ser el primer expresidente no peronista en volver al gobierno</strong>, despu&eacute;s de Hip&oacute;lito Yrigoyen. Haberte empobrecido en 2019 &iquest;qu&eacute; es al lado del empobrecimiento del 2020? Mauricio sonr&iacute;e desde Los Abrojos. Que diga que no quiere es irrelevante, sus acciones son evidentes. Tres d&iacute;as antes de entregar la banda al puchas, hace un a&ntilde;o y d&iacute;as, ya palpitaba su regreso. Sali&oacute; al balc&oacute;n, insisti&oacute; con el plural irritante del PRO: &ldquo;Me guardo tantas cosas que hemos vivido juntos que me va explotar este coraz&oacute;n&rdquo;, el fraseo siempre vacilante, y dijo: &ldquo;Los amo con locura, hasta pronto que esto reci&eacute;n empieza&rdquo;. La actividad fue magnificada en aquellos d&iacute;as por las redes sociales avivando la impresi&oacute;n que Mauricio se iba entero, y amado, del poder y que esto creaba, como en las series, el gancho para el segundo mandato.
    </p><p class="article-text">
        Macri, y el macrismo, repiten, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el procedimiento que lo llev&oacute; a la primera presidencia. Exhibicionismo distante, mediado por fotograf&iacute;as, de una vitalidad blanda y verde, el deporte, e incluso la reposera, lo que ayude a despolitizar el personaje, y Juliana ahora en un rol mucho m&aacute;s estelar que en 2015 inspirando a las mujeres de la tierra en buenos h&aacute;bitos, la huerta, el mate con yuyitos. Tienen un mont&oacute;n de ayuda. El diario La Naci&oacute;n s&oacute;lo public&oacute; 9 notas el &uacute;ltimo mes, una cada tres d&iacute;as, de la exprimera dama. Se podr&iacute;a pensar mal, pero lo m&aacute;s obvio es que Juliana es rendidora desde el punto de vista de los clicks. La otra pata de la ayuda es un coro ruidoso que en las redes sociales repite el mensaje sobre qu&eacute; distinto era el pa&iacute;s con Mauri. <strong>Zapateo constante y universal, no importa la burbuja, la endogamia de la que participes, siempre aparece el mensaje puntual de qu&eacute; distinto era con Mauri.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese plano de la comunicaci&oacute;n repara los tejidos de Macri, reconstruye el inconsciente de los votantes; el otro plano, el antiguo, el de los reportajes y la prensa, edifica el mito de que no fracas&oacute;, que dej&oacute; la econom&iacute;a mejor de lo que la recibi&oacute;, y que si perdi&oacute; las elecciones es porque simplemente no pudo ir m&aacute;s a fondo, &ldquo;los palos en la rueda&rdquo; que mencion&oacute; desde su &uacute;ltimo balc&oacute;n y que dej&oacute; sin nombrar para que cada quien le ponga el nombre de sus prejuicios. Una santidad impedida de ejercer completamente como consecuencia de los terr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no alcanza con &eacute;l ni su pareja real, <strong>Macri necesita hoy y ahora, para darse su segundo gusto, un kirchnerismo vivo y extremista que deje la grieta como est&aacute;.</strong> El kirchnerismo no necesita ayuda, pero Macri alimenta a un conjunto de dirigentes para que todo resalte m&aacute;s. A m&aacute;s grieta, m&aacute;s chances para Macri porque Horacio Rodr&iacute;guez Larreta, su competencia interna en la malla opositora, puede saltearla dado que su imagen no est&aacute; hecha de los mismos ingredientes que la de Macri. HRL podr&iacute;a llevarse en una sola vuelta electoral el tercio de juntos por el cambio y ese otro tercio conformado por argentinos en sunga veraneando en Camboriu a los que Sergio Massa le dedic&oacute; su vida, por supuesto que todo esto en condiciones de desmoronamiento de la administraci&oacute;n Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Los halcones de Macri se apalancan en el drama con el kirchnerismo para darse una vida. Patricia Bullrich, Hern&aacute;n Lombardi, Fernando Iglesias, sin grieta, &iquest;qui&eacute;nes son? La grieta, adem&aacute;s, permite a Macri desentenderse a&uacute;n m&aacute;s de su &uacute;ltimo gobierno y m&aacute;s: nada nos dice sobre qu&eacute; se puede esperar en caso de un nuevo mandato.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o de la finalizaci&oacute;n, fue poco y nada lo que los funcionarios de aquel gobierno se permitieron contar sobre errores o malos juicios. Y seguramente as&iacute; quedar&aacute;. El PRO realmente existente plante&oacute; en su &uacute;nico mandato nacional un ejercicio blando del poder y descansado. La designaci&oacute;n de CEO&rsquo;s para llevar las planillas de tareas a realizar aportaba la gran soluci&oacute;n a ese approach de club, la soluci&oacute;n empresarial a los problemas de los argentinos, la soluci&oacute;n que no se hab&iacute;a aplicado hasta entonces y que hab&iacute;a ilusionado a las masas por cuanto era la carta que no hab&iacute;a sido jugada en la larga decadencia argentina. Desde la cima del poder bajaba a los ministerios una confianza plena en el procedimiento lo cual pon&iacute;a a los funcionarios a pensar mucho menos en las tareas que en la forma en que presentar&iacute;an las tareas cada vez que el presidente los convocara a Olivos a evaluar sus trabajos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Designaron en altos cargos personal sin experiencia laboral p&uacute;blica ni privada y que lo m&aacute;ximo que hab&iacute;an tenido que manejar era conflictos en hostels por ojotas extraviadas, y la falta de calle, por ser amables, les imped&iacute;a mirar a los ojos a los mozos de los ministerios y llamarlos por el nombre. Negados para ese simple gesto, se les hac&iacute;a cuesta arriba el encadenamiento de decisiones que implica dar cientos de veces con los ojos apagados, ind&iacute;genas, ladinos o hartos, del personal administrativo. O sea, solo pudieron hacer donde no hab&iacute;a que acordar nada y donde no hab&iacute;a que convencer a nadie, la obra p&uacute;blica tercerizada y muy poco m&aacute;s. Las ruedas en los palos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la propaganda, de estar juntos o estar cerca, el PRO tuvo con los argentinos una relaci&oacute;n cruel que &eacute;sta s&iacute; fue la verdadera m&aacute;quina de impedir: ten&iacute;an viva una caracterizaci&oacute;n consciente sobre cada uno. Estimaban que un enorme boludo se escond&iacute;a en su interior y que la misi&oacute;n hist&oacute;rica de la fuerza consist&iacute;a en resetearlos. Los oficios que se salvaban de su dureza pod&iacute;an ser los chefs, los deportistas de elite, los programadores y los doctorados, el resto, pesaban, presupuestariamente, en la conversaci&oacute;n, pesaban de mirarlos, de escucharlos y contemplarlos, pesaban las maestras gordas, los malabaristas tatuados en la cara, pesaban los tamberos, los sindicalizados, los monotributistas, pesaban los cient&iacute;ficos que no descubren nada patentable. A todos les proyectaron la pel&iacute;cula de Finlandia, la de Corea del Sur, la de Australia, y cuando la cosa se les empioj&oacute; les proyectaron la pel&iacute;cula de Chile, la de Per&uacute;! Al final ya no les proyectaron nada. Pero los invitaron a empezar de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <em>ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esteban Schmidt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/macri-vuelve_129_6499203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Dec 2020 16:24:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mauricio Macri,Alberto Fernández]]></media:keywords>
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