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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gabriel Puricelli]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/gabriel-puricelli/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gabriel Puricelli]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Petro y un contendiente inoportuno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/petro-contendiente-inoportuno_129_9036504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c578987a-708b-417f-810e-df958c9bf9c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Petro y un contendiente inoportuno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rodolfo Hernández será el candidato que enfrentará a Gustavo Petro en la segunda vuelta en las elecciones de Colombia el 19 de junio. El ex-alcalde de Bucaramanga, autoproclamado “rey del Tik Tok”, no tiene un programa coherente. Su discurso denuncia la corrupción del sistema político pasando por las masculinidades que se sienten asediadas por la creciente participación de la mujer.</p></div><p class="article-text">
        Ayer, <strong>Gustavo Petro </strong>hizo historia como el primer candidato de izquierda en la historia de Colombia <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/gustavo-petro-rodolfo-hernandez-competiran-segunda-vuelta-presidencia-colombia_1_9035105.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en triunfar en un turno de la elecci&oacute;n presidencial</a>. Obtuvo en la primera vuelta de la elecci&oacute;n m&aacute;s votos que los que &eacute;l mismo obtuvo en segunda vuelta en 2018 y m&aacute;s sufragios y m&aacute;s elevado porcentaje que el presidente saliente, <strong>Iv&aacute;n Duque</strong>, en la primera vuelta de hace cuatro a&ntilde;os. Contundente. La piedra que viene empujando ladera arriba desde su primera candidatura presidencial, hace doce a&ntilde;os, no ha logrado transformarlo en S&iacute;sifo y todo indica que el impulso que trae la llevar&aacute; m&aacute;s arriba en la elecci&oacute;n definitiva, el pr&oacute;ximo 19 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el tramo que queda hasta la cima se puede haber vuelto m&aacute;s empinado ayer, dado el segundo lugar obtenido por <strong>Rodolfo Hern&aacute;ndez</strong>, el ex-alcalde de Bucaramanga, autoproclamado &ldquo;rey del Tik Tok&rdquo; y candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupci&oacute;n. La remontada que le permiti&oacute; a Hern&aacute;ndez superar con alguna holgura al candidato de derecha m&aacute;s convencional, Fico Guti&eacute;rrez, hab&iacute;a sido advertida por las encuestas, pero es suficientemente reciente como para descolocar en parte los planes previstos con anticipaci&oacute;n por la campa&ntilde;a de Petro. El candidato del Pacto Hist&oacute;rico plante&oacute;, tan temprano como el d&iacute;a despu&eacute;s de la segunda vuelta de 2018, una confrontaci&oacute;n definitiva entre el cambio y el uribismo que, llegada la batalla definitiva, se encuentra con que el adversario esperado no lleg&oacute; siquiera a calzarse los guantes.
    </p><p class="article-text">
        Un candidato de derecha cl&aacute;sica, fuera un uribista paladar negro o un <em>muletto</em> como lo era Guti&eacute;rrez, dejaba un ancho espacio para ir a buscar votos en el centro. Al quedar en pie como retador &ldquo;el ingeniero&rdquo; Hern&aacute;ndez, una campa&ntilde;a planteada como una opci&oacute;n entre una izquierda y una derecha claramente distinguibles o entre el cambio y la continuidad, queda obsoleta. Petro estar&aacute; obligado ahora a convencer de que es una mejor versi&oacute;n del cambio y tendr&aacute; seguramente que perseguir por todo el ring a un candidato que tanto podr&aacute; rehuirlo como golpearlo debajo del cintur&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Petro estará obligado ahora a convencer de que es una mejor versión del cambio y tendrá seguramente que perseguir por todo el ring a un candidato que tanto podrá rehuirlo como golpearlo debajo del cinturón.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez no esgrime un programa coherente, no representa a grupos de poder f&aacute;cilmente identificables, ni tiene una base territorial demogr&aacute;ficamente desequilibrante. Su ret&oacute;rica no apela a una memoria ni conjura un futuro muy preciso, pero conecta eficazmente con un estado de &aacute;nimo presente. En su apelaci&oacute;n machacona al sentido com&uacute;n, encadena insatisfacciones y representa miserias de posici&oacute;n que van desde la percepci&oacute;n de corrupci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico pasando por las masculinidades que se sienten asediadas por la creciente participaci&oacute;n de la mujer en el mercado de trabajo y en otros &aacute;mbitos donde se ha abierto paso. Ahora puede contar, adem&aacute;s, con el apoyo incondicional de Fico y el debilitado pero aguerrido uribismo.
    </p><p class="article-text">
        La segunda vuelta se perfila como una donde el que va de punto, el <em>underdog</em>, jugar&aacute; con reglas arbitrarias. A la dosis de macartismo que era esperable en cualquier caso, le sumar&aacute; seguramente una incorrecci&oacute;n sistem&aacute;tica. Se har&aacute; fuerte, como lo hizo durante el tramo de la campa&ntilde;a que acaba de terminar, en sus gaffes, en su vaguedad conceptual, en su falta de modales. Se permitir&aacute; todo aquello que debilitar&iacute;a irremediablemente a un candidato convencional, pero que a un candidato que abraza la volatilidad y la inconsistencia de los estados de opini&oacute;n p&uacute;blica lo fortalece.
    </p><p class="article-text">
        Petro sigue teniendo a favor el envi&oacute;n fabuloso que lo trajo hasta aqu&iacute; y la fuerza que le da haber derrotado, tambi&eacute;n, el pron&oacute;stico de quienes se rehusaban a admitir que las encuestas anticipaban lo que iba a pasar. <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/francia_129_9026055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuenta con una compa&ntilde;era de f&oacute;rmula que (si bien no le asegura interlocuci&oacute;n hacia el centro pol&iacute;tico) se ha demostrado potente en la movilizaci&oacute;n de la base propia</a> y con un apoyo extendido territorial y socialmente que puede redoblar su motivaci&oacute;n con el triunfo de ayer. No puede contar con aliados entre los que quedaron eliminados, al menos no en principio. Incluso si el centrista Sergio Fajardo diera un giro de 180 grados en su antipetrismo, ha quedado tan desangelado por su debacle electoral que tal vez sumar&iacute;a poco.
    </p><p class="article-text">
        Si descontamos el riesgo siempre presente en una campa&ntilde;a en Colombia de un atentado, el <em>sprint</em> final ser&aacute; algo distinto a un enfrentamiento de dos candidatos o dos cosmovisiones coherentes y discernibles. Por el contrario, Petro y Hern&aacute;ndez tratar&aacute;n de prevalecer en medio de una cacofon&iacute;a de opiniones e intereses. Entre &eacute;stos, decisivamente, dos corrientes que contrastan tanto como alguna vez contrastaron izquierda y derecha: por un lado, quienes conf&iacute;an en que darse un determinado gobierno puede cambiar de alg&uacute;n modo la vida de los ciudadanos; por el otro, quienes han perdido radicalmente toda confianza y est&aacute;n dispuestos a servirse de cualquier candidato para hacerlo saber. De cu&aacute;nto puedan los candidatos hacer engrosar una corriente o la otra depender&aacute; en gran parte la suerte de esta crucial elecci&oacute;n en Colombia.
    </p><p class="article-text">
        <em>GP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Puricelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/petro-contendiente-inoportuno_129_9036504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2022 12:44:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Petro y un contendiente inoportuno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Comandante Dos del sandinismo, presa por no seguir la deriva autoritaria de Ortega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/comandante-sandinismo-presa-no-seguir-deriva-autoritaria-ortega_129_8992888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2a66530-eb03-4689-9175-4f7921738bcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Comandante Dos del sandinismo, presa por no seguir la deriva autoritaria de Ortega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre los casi 200 presos políticos del régimen de Daniel Ortega hay un grupo considerable que son ex camaradas de armas que no los siguieron en el camino del autoritarismo, sostiene Gabriel Puricelli. Entre ellos se destaca la Comandante Dos Dora María Téllez, ministra de Salud del gobierno revolucionario de 1979, historiadora y crítica actual del régimen de Ortega.</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe del Mecanismo para el reconocimiento de personas presas pol&iacute;ticas en Nicaragua, las personas detenidas arbitrariamente por el r&eacute;gimen del matrimonio Daniel Ortega-Rosario Murillo son 192. Hay de todas las edades y de todas las ideolog&iacute;as. Como en toda dictadura, las razones primeras para privarlos de la libertad son de orden inmediatamente pr&aacute;ctico: eliminar amenazas al r&eacute;gimen. Pero hay algo que distingue a &eacute;ste: con el eco inconfundible de los procesos de Mosc&uacute; llevados adelante por Stalin entre 1936 y 1938, <strong>Ortega y Murillo est&aacute;n ejecutando un plan de venganza sistem&aacute;tica contra los camaradas de armas que no los siguieron en el camino del autoritarismo.</strong> Una de ellos lleva casi once meses en la c&aacute;rcel y ostenta una trayectoria que vale la pena recordar aqu&iacute;
    </p><p class="article-text">
        En 1978, un 22 de agosto, la dictadura de Anastasio Somoza Debayle sufri&oacute; la herida por la que se desangr&oacute; hasta ser derrocada menos de un a&ntilde;o m&aacute;s tarde. Ese d&iacute;a seminal, tres guerrilleros quedaron marcados con los n&uacute;meros que ordenaban su jerarqu&iacute;a en el comando que ejecut&oacute; la &ldquo;Operaci&oacute;n Chanchera&rdquo;, el asalto al Palacio Nacional de Managua. El Comandante Cero Ed&eacute;n Pastora, el Comandante Uno Hugo Torres Jim&eacute;nez y la Comandante Dos Dora Mar&iacute;a T&eacute;llez tomaron de rehenes a diputados somocistas y obtuvieron a cambio la liberaci&oacute;n de camaradas de armas encarcelados antes de huir a Panam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Menos de un a&ntilde;os m&aacute;s tardes los tres participaron la entrada en Managua del Frente Sandinista de Liberaci&oacute;n Nacional (FSLN), pero seguir&iacute;an caminos bien distintos tras el triunfo de la revoluci&oacute;n. Mientras que Pastora se transform&oacute; en 1982 en uno de los l&iacute;deres de la contrarrevoluci&oacute;n, Torres y T&eacute;llez ser&iacute;an tan fieles al mandato democr&aacute;tico de la lucha antisomocista, que rompieron, en 1995, con un FSLN monopolizado por Daniel Ortega y donde no hab&iacute;a lugar ni para el ideal democr&aacute;tico, ni para seis de los nueve comandantes de la &ldquo;direcci&oacute;n hist&oacute;rica&rdquo; que encabez&oacute; la &uacute;ltima revoluci&oacute;n armada triunfante en Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, en su cr&oacute;nica para el diario ABC de Madrid de la acci&oacute;n guerrillera de 1978, describi&oacute; a la comandante de 22 a&ntilde;os como &ldquo;una muchacha muy bella, t&iacute;mida y absorta, con una inteligencia y un buen juicio que le hubieran servido para cualquier cosa grande en la vida&rdquo;. <strong>El buen juicio le servir&iacute;a para ser una Ministra de Salud del gobierno revolucionario a quien se recuerda por su eficaz lucha contra la epidemia del VIH-SIDA, una historiadora con aportes significativos sobre el despojo de las comunidades originarias de Nicaragua durante el siglo XIX y una cr&iacute;tica permanente de la deriva autoritaria del orteguismo.</strong> A este respecto, T&eacute;llez identific&oacute; como una de sus causas el hecho de que &ldquo;la revoluci&oacute;n sandinista no hizo una cr&iacute;tica del sistema pol&iacute;tico que derrotaba&rdquo;, perpetuando incluso en la constituci&oacute;n adoptada despu&eacute;s del derrocamiento del somocismo una matriz que facilitaba la concentraci&oacute;n de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tell&eacute;z sostuvo tambi&eacute;n en una oportunidad que &ldquo;el arrepentimiento es de la gente que se queda con los brazos cruzados&rdquo;, mientras reivindicaba su propia identidad pol&iacute;tica: &ldquo;del sandinismo quedamos los sandinistas, que estamos luchando contra el orteguismo&rdquo;. Esta postura de la Comandante Dos es la que la ha hecho objeto particular de la ira dictatorial. <strong>Ortega no est&aacute; dispuesto a compartir el legado revolucionario con nadie, porque sabe que la amplia base de apoyo que a&uacute;n mantiene se apoya en partes iguales en la fuerza que le da el control monop&oacute;lico del estado y en la que deriva del monopolio ritualista del relato de la revoluci&oacute;n. </strong>Los extremos a los que &eacute;l y su esposa est&aacute;n dispuestos a llegar est&aacute;n graficados brutalmente por la muerte en prisi&oacute;n del comandante Torres Jim&eacute;nez, el hombre que liber&oacute; de la c&aacute;rcel somocista a Ortega y que fuera detenido por el gobierno actual por los mismos d&iacute;as que su compa&ntilde;era de guerrilla.
    </p><p class="article-text">
        La actual dictadura fue precedida por un giro pol&iacute;tico de Ortega que se inicia en 2005 y que incluy&oacute; una alianza con la jerarqu&iacute;a ultramontana de la iglesia cat&oacute;lica local y con el empresariado antes furibundamente antisandinista. Con esos antecedentes (ilustrados por la adopci&oacute;n de una ley contra el aborto que es tal vez la m&aacute;s punitiva en el hemisferio), no debe sorprender que los propagandistas del r&eacute;gimen destaquen, con feroz lesbofobia, la opci&oacute;n sexual de T&eacute;llez y de Ana Margarita Vijil, su compa&ntilde;era y ex-presidenta del Movimiento Renovador Sandinista (actualmente Unamos), condenada a 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por &ldquo;conspiraci&oacute;n&rdquo; en febrero. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s de esa condena, T&eacute;llez recibir&iacute;a la suya, a ocho a&ntilde;os, por cargos igualmente vagos.
    </p><p class="article-text">
        Los tipos penales abiertos e indefinidos, t&iacute;picos de reg&iacute;menes no democr&aacute;ticos, est&aacute;n siendo aplicados a todos los opositores detenidos y son la amenaza que pende sobre la cabeza de todos los que a&uacute;n est&aacute;n en libertad. Como si no bastara ese abuso del derecho penal, en los as&iacute; denominados juicios se proh&iacute;be la presencia de p&uacute;blico y a muchos detenidos se les niega la asistencia de un abogado defensor. En el colmo de la hip&eacute;rbole somocista, estas farsas se llevan a cabo en el mismo Complejo Policial Evaristo V&aacute;squez, la prisi&oacute;n designada para los opositores, ni siquiera en la sede de un tribunal. Conocido como &ldquo;El Chipote&rdquo; (el chich&oacute;n), supuestamente por la forma de la loma donde se ubica, el nombre evoca, tal vez de manera no intencional, las torturas que antes de 1979 y ahora se aplican en el lugar. Hace cuatro a&ntilde;os, tras el levantamiento popular que Ortega sepult&oacute; bajo 481 cad&aacute;veres, la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recorri&oacute; ese predio y determin&oacute; que no reun&iacute;a &ldquo;los est&aacute;ndares m&iacute;nimos&rdquo; y que &ldquo;el solo encierro all&iacute; constituye una forma de trato cruel, inhumano y degradante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada distingue los derechos de los que deber&iacute;a gozar Dora Mar&iacute;a T&eacute;llez de aquellos que deber&iacute;an tener garantizados los dem&aacute;s 191 presos de Ortega y Murillo. Nada en las luces y las posibles sombras de una trayectoria pol&iacute;tica como la suya la hace merecedora de una reivindicaci&oacute;n distinta de la que merecen todos quienes fueron arrojados a las mazmorras de un r&eacute;gimen odioso. Sin embargo, la acumulaci&oacute;n de agravios que convergen sobre ella merece ser puesta en evidencia porque resume la vileza de una pareja dictatorial sobre la que los gobiernos democr&aacute;ticos de Am&eacute;rica Latina est&aacute;n lejos de aplicar toda la presi&oacute;n que debieran. Una parte de la verg&uuml;enza seguir&aacute; siendo de &eacute;stos mientras no le arranquen concesiones. Ortega y Murillo no tienen recursos ni envergadura para resistir una campa&ntilde;a por la libertad de los presos con la que las democracias latinoamericanas se comprometan con m&iacute;nima seriedad. La esperamos con desesperada impaciencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>GP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Puricelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/comandante-sandinismo-presa-no-seguir-deriva-autoritaria-ortega_129_8992888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 May 2022 05:12:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sandinismo,Daniel Ortega,Dora María Téllez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva bestia nicaragüense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/nueva-bestia-nicaraguense_129_8046459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23164e7e-7739-4607-8ea2-833634acd17e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva bestia nicaragüense"></p><p class="article-text">
        El sandinismo revolucionario de 1979 se ha degenerado hasta llegar a este partido-estado cuyo v&eacute;rtice es OrMu, una entidad indistinguible entre el matrimonio del Presidente Daniel Ortega y la Vicepresidenta Rosario Murillo y la jefatura absoluta del Estado. <strong>La Revoluci&oacute;n Sandinista ten&iacute;a todos los n&uacute;meros para escapar de </strong>de la ley de hierro de la oligarqu&iacute;a en la que cayeron casi todos los movimientos de liberaci&oacute;n nacional del Tercer Mundo de los a&ntilde;os &acute;70 y &acute;90. La variedad pol&iacute;tica (y teol&oacute;gica) de ese movimiento revolucionario, en particular, parec&iacute;a ser el terreno m&aacute;s fruct&iacute;fero para la germinaci&oacute;n de un ideario de izquierda que superara la dualidad entre reforma y revoluci&oacute;n, que enderezara de una vez la relaci&oacute;n entre libertad e igualdad y que lanzara al olvido toda pretensi&oacute;n de irreversibilidad de los cambios pol&iacute;ticos, as&iacute; hubieran sido obtenidos con una cuota de sangre y sacrificio generos&iacute;simos.
    </p><p class="article-text">
        Las heterodoxias ideol&oacute;gicas y est&eacute;ticas le daban un aire propio y &uacute;nico. El Frente Sandinista de Liberaci&oacute;n Nacional (FSLN) no era reducible al &iacute;cono heroico de un guerrillero individual, sino que <strong>era las mil flores de la literatura de Sergio Ram&iacute;rez o Gioconda Belli, las sandalias franciscanas de Ernesto Cardenal y de miles de curas de pueblo.</strong> Un movimiento que no era inmediatamente asible dentro de la l&oacute;gica terminantemente binaria de la Guerra Fr&iacute;a, cuyo fuego igual abras&oacute; Nicaragua con la emergencia de la contrarrevoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento captur&oacute; imaginaciones nuevas en toda Am&eacute;rica Latina, en especial y sobre todo las de los movimientos de democratizaci&oacute;n y lucha contra las dictaduras que aspiraban a terminar con los autoritarismos de derecha sin caer en otros. El cambio de cultura pol&iacute;tica que incluy&oacute; a las izquierdas en ese proceso, trajo una ruptura decisiva con la tradici&oacute;n previa: ya nada se justificaba autom&aacute;ticamente en el objetivo final del cambio social, sino que todo deb&iacute;a legitimarse aqu&iacute; y ahora mediante la democracia, sin peros ni adjetivos. El FSLN estuvo a la altura: puso en juego el poder que le hab&iacute;an dado los fusiles en las urnas. En 1985 gan&oacute;, en 1990 le toc&oacute; entregar el gobierno a Violeta Barrios de Chamorro.
    </p><p class="article-text">
        Es incalculable el aporte que la acci&oacute;n del sandinismo en esos a&ntilde;os hizo a la evoluci&oacute;n de la cultura pol&iacute;tica que posibilit&oacute; las incompletas, insatisfactorias pero duraderas transiciones a la democracia en Am&eacute;rica Latina. <strong>Sin el sandinismo, la jugada de judoca de las diplomacias latinoamericanas que hicieron posible una paz progresiva en Am&eacute;rica Central y blindaron a Am&eacute;rica del Sur del abrazo final de la Guerra Fr&iacute;a no hubiera sido posible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con todo y ese bagaje, a gran parte del FSLN el desamparo de la oposici&oacute;n no le result&oacute; una soluci&oacute;n aceptable. Las postrimer&iacute;as de la derrota electoral de 1990 abrieron el per&iacute;odo aciago de la &ldquo;pi&ntilde;ata&rdquo;, una versi&oacute;n &iacute;stmica del loteo patrimonial de los a&ntilde;os de Yeltsin en la URSS tard&iacute;a, donde quedaron a nombre de comandantes y entenados los t&iacute;tulos de fincas, cooperativas y entidades estatales, antes de entregarle un estado semivaciado a la viuda de Pedro Joaqu&iacute;n Chamorro. El proyecto previo qued&oacute; liquidado ah&iacute; mismo y ah&iacute; mismo emergieron las cabezas de una disidencia sandinista que Daniel Ortega, Tom&aacute;s Borge y otros se encargar&iacute;an de inviabilizar mediante el control del aparato del partido y a trav&eacute;s de una maniobra de mucho m&aacute;s largo alcance de consociativismo con los sucesivos gobiernos de derecha de la d&eacute;cada 1997-2007. <strong>A esa disidencia se le reserv&oacute; un arsenal que incluy&oacute;, entre otros muchos modos repugnantes de la estigmatizaci&oacute;n, el tratamiento lesbof&oacute;bico de algunas l&iacute;deres hist&oacute;ricas de la Revoluci&oacute;n. </strong>A esa disidencia es a la que hoy, finalmente, le est&aacute;n reservando camastros en las mazmorras del estado. Va de suyo que quienes est&aacute;n sufriendo ese destino no son s&oacute;lo los cuadros del ex-Movimiento Renovador Sandinista, hoy Unamos, sino tambi&eacute;n opositores de derecha y centroderecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tipo de metamorfosis de Daniel Ortega y Rosario Murillo alcanza el m&aacute;ximo de aberraci&oacute;n en su consolidaci&oacute;n din&aacute;stico-familiar. </strong>Pero en el camino no se ahorr&oacute; la asunci&oacute;n del ultramontanismo cat&oacute;lico del jefe espiritual de la contrarrevoluci&oacute;n, Monse&ntilde;or Miguel Obando y Bravo o de la agenda de los sectores empresarios m&aacute;s salvajes de Nicaragua. &iquest;Qu&eacute; decir de las acusaciones de abuso sexual de Daniel Ortega contra Zoilam&eacute;rica Narv&aacute;ez Murillo, hija de su actual esposa y vicepresidenta? Durante esa deriva, el otro gran demiurgo de la metamorfosis del FSLN, Borge, se convert&iacute;a en hagi&oacute;grafo de Carlos Salinas de Gortari, enhebrando a su partido con el gran mastodonte mexicano de la revoluci&oacute;n traicionada, abrazando una genealog&iacute;a que habla por s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta triste historia que pudo ser de emancipaci&oacute;n incluye noticias de anteayer, que deber&iacute;an ser m&aacute;s que suficientes para que cualquier dem&oacute;crata se disocie de OrMU, el orteguismo o, en definitiva, el FSLN a secas. <strong>Las noticias de ayer son m&aacute;s graves a&uacute;n. </strong>El Grupo Internacional de Expertos Independientes al que la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) encarg&oacute; un relevamiento de la situaci&oacute;n de los derechos humanos en Nicaragua, en 2019, document&oacute; &ldquo;a&ntilde;os de procesos institucionales y pr&aacute;cticas estatales que fueron coartando la expresi&oacute;n ciudadana, cerrando espacios, cooptando instituciones p&uacute;blicas y concentrando el poder en las figuras del presidente Ortega y la vicepresidenta Murillo. Ello fue generando y acumulando un descontento social que se manifest&oacute; a trav&eacute;s de los a&ntilde;os en diferentes expresiones sociales que fueron reprimidas en forma violenta por la Polic&iacute;a Nacional y los grupos de choque.&rdquo; El fiscal argentino Pablo Parenti es uno de los autores de un trabajo de seis meses en el terreno que no dejan hendija para no condenar al gobierno nicarag&uuml;ense en funciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con las noticias de hoy, graficadas en ex-comandantes sandinistas que van a la c&aacute;rcel despu&eacute;s de haberse jugado la vida por liberar de ella hace casi 50 a&ntilde;os al propio Daniel Ortega, ahorrarse la condena alcanza cimas de verg&uuml;enza para las que no hay palabras.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Puricelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/nueva-bestia-nicaraguense_129_8046459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jun 2021 22:44:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva bestia nicaragüense]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Daniel Ortega,Nicaragua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que la tierra te sea leve, Miguel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tierra-sea-leve-miguel_129_7917586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b23bfc8-d4c4-4657-b687-90e65264b338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que la tierra te sea leve, Miguel"></p><p class="article-text">
        Lo que sigue es un elogio innecesario. Lo que hay que decir de Miguel Lifschitz lo est&aacute; diciendo en estas horas la muchedumbre de sus compatriotas y en especial de sus comprovincianos, con palabras que arman el rompecabezas completo de la obra de un militante, un gobernante, un dirigente, un compa&ntilde;ero. Lo que se dice hoy que se lo despide, lo que se dijo en estas semanas de vigilia angustiada donde #FuerzaMiguel fue el rezo que uni&oacute; a laicos y religiosos nos dice una sola cosa: <strong>nos dej&oacute; un justo.</strong> Cada uno tiene su ejemplo, cada uno tiene su Miguel y todos nos hablan de una opci&oacute;n testaruda por los vulnerables, de una pasi&oacute;n por la justicia y de una obsesi&oacute;n por hacer.
    </p><p class="article-text">
        No soy de los que est&aacute;n en la posici&oacute;n privilegiada de poder contar la historia cercana que contar&aacute;n los que estuvieron al lado de &eacute;l desde la militancia estudiantil. No me cuento entre los que lidiaron con el rigor de su estilo de gobierno demandante y meticuloso. Menos a&uacute;n puedo venir a reivindicar la cercan&iacute;a de una amistad personal. Que as&iacute; y todo pueda sumarme a una muchedumbre que tampoco frecuent&oacute; la inmediatez personal con Miguel Lifschitz es muestra cabal de que se fue un pol&iacute;tico que dej&oacute; una marca, que se encarg&oacute; de que la senda que abrieron otros antes que &eacute;l no se cubriera de maleza y hoy est&aacute; clara y abierta para quienes la quieran seguir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel Lifschitz trajin&oacute; la paciencia.</strong> Es un hijo dilecto del proyecto de Guillermo Est&eacute;vez Boero que construy&oacute; sin desfallecer un proyecto de gobierno para su Santa Fe natal y que fue parte esencial de las mejores experiencias electorales de la izquierda democr&aacute;tica a nivel nacional, desde el Frente del Pa&iacute;s Solidario hasta el Frente Amplio Progresista. Igual que Hermes Binner antes que &eacute;l hizo del <em>cursus honorum</em> no una colecci&oacute;n de medallas, sino un trayecto de asumir responsabilidades crecientes y de cimentar logros mayores estaci&oacute;n tras estaci&oacute;n. Militante estudiantil, funcionario universitario, miembro del gabinete municipal de Rosario, intendente, gobernador, recorri&oacute; un camino en el que hizo m&eacute;ritos cada vez mayores y nunca se sirvi&oacute; de privilegios de sangre o de casta.
    </p><p class="article-text">
        Fue parte y constructor de una cultura pol&iacute;tica a la que nunca le hizo mella el sarcasmo de quienes crey&eacute;ndose <em>dernier cri de la gauche</em> dec&iacute;an que sus militantes eran &ldquo;mormones&rdquo;. Despu&eacute;s de los logros alcanzados por el socialismo ya reunificado, no faltaron quienes quisieron menospreciar esos logros se&ntilde;alando que estaban circunscriptos a Santa Fe, olvidando que es una provincia que compendia todos los problemas de la Argentina y que es tan grande como lo son algunos pa&iacute;ses.<strong> A esos se&ntilde;alamientos Lifschitz ven&iacute;a respondiendo, consecuente con su modo habitual, con acciones, desplegando esfuerzos para vertebrar una alternativa progresista a nivel nacional que ahora le tocar&aacute; a sus compa&ntilde;eros de partido continuar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil encontrar un colectivo que integre eso que llamamos el campo popular que no tenga algo bueno para decir de Miguel Lifschitz. Desde los sindicatos que le dedicaron algunos de los pasacalles que hoy se ven en Bulevar Oro&ntilde;o, hasta el movimiento de mujeres y la comunidad LGBTIQ+. Su gesti&oacute;n no s&oacute;lo se comprometi&oacute; con la salud p&uacute;blica, como antes lo hicieran Binner y Antonio Bonfatti, sino que continu&oacute; con esfuerzos bien concretos que prefiguraron c&oacute;mo pod&iacute;a ser la Argentina si se legalizaba la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo, con la producci&oacute;n de misoprostol por el estado provincial y con la aplicaci&oacute;n de protocolos que garantizaban como en ning&uacute;n otro lugar del pa&iacute;s que las pr&aacute;cticas de aborto que ya eran legales se pudieran llevar a cabo sin restricciones de ning&uacute;n tipo.
    </p><p class="article-text">
        Miguel fue un ciudadano que no necesitaba colarse en la Marcha del Orgullo Gay, porque hab&iacute;a hecho del estado municipal primero y provincial despu&eacute;s, una herramienta para que ese orgullo se pudiera manifestar no un d&iacute;a al a&ntilde;o, sino que se pudiera desplegar en miles de proyectos de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tiempos en que hay quienes reducen la pol&iacute;tica a una estratagema para promover un estado de indignaci&oacute;n agotadoramente constante, Lifschitz hizo de la honestidad no el refugio ret&oacute;rico del in&uacute;til, sino la materia prima de una pol&iacute;tica p&uacute;blica eficaz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a que no iba a hacer un elogio. Creo haberme limitado a recordar de manera muy incompleta las razones por las que la partida de otro hombre para quien la vacuna lleg&oacute; tarde hoy es motivo de este dolor compartido por tantos. Se fue un hombre que al finalizar su mandato de gobernador fue plebiscitado por sus comprovincianos con una victoria legislativa. Cuando tuvo que hablar de Lifschitz, el soberano dijo todo lo que ten&iacute;a que decir. Que la tierra te sea leve, compa&ntilde;ero. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Puricelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tierra-sea-leve-miguel_129_7917586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 May 2021 12:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que la tierra te sea leve, Miguel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Miguel Lifschitz,Santa Fe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Izquierda democrática debe hacerse cargo de Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/izquierda-democratica-debe-hacerse-cargo-venezuela_129_6625921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4db2358-9ded-46df-aeda-3a9c7e0181a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Izquierda democrática debe hacerse cargo de Venezuela"></p><p class="article-text">
        <strong>Venezuela toca a nuestra puerta todos los d&iacute;as.</strong> La entrega a domicilio llega con una mochila de precariedad de doble carga: las condiciones de empleo de los m&aacute;s vulnerables en Argentina y la cat&aacute;strofe humanitaria que ha eyectado de Venezuela a quienes terminan pedaleando a destajo en todas las capitales sudamericanas que no son Caracas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No hay modo de esconder la cabeza en la arena. No hay modo, tampoco, de esquivar el reproche por Venezuela que se le hace, a priori, a cualquier persona que se diga en p&uacute;blico progresista.</strong> Ese reproche es la prueba del &aacute;cido de las convicciones democr&aacute;ticas de la persona a quien est&aacute; dirigido. Hay quienes (casi como alegando demencia) niegan que pase nada o, al menos, que lo que pasa sea responsabilidad de Nicol&aacute;s Maduro y su gobierno. Es f&aacute;cil rechazar esa actitud, tanto como adivinar que encierra un apego facultativo al estado de derecho. Hay quienes dicen que Maduro no es de izquierda o no es de la misma variedad de izquierda de quien recibe el reproche. Aunque no sea sencillo refutar la validez de esas respuestas, son de las que no s&oacute;lo no convencen a nadie, sino que dan una impresi&oacute;n equ&iacute;voca respecto del compromiso democr&aacute;tico de quien responde, en este caso, tal vez injustamente.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>Venezuela y el autoritarismo ca&oacute;tico que encarna su gobierno actual obligan a hacerse cargo y a demostrar que uno no esconde dos varas de medida detr&aacute;s de alguna hojarasca ret&oacute;rica. Tomar posici&oacute;n frente al r&eacute;gimen que preside Maduro no admite excusas como las que hacen que hoy sea corriente mofarse de cualquiera que sostiene que algo &ldquo;es m&aacute;s complejo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para quien est&eacute; dispuesto a verlo con buena fe,<strong> lo que sucede en Venezuela est&aacute; sobradamente calificado por las mismas organizaciones e instituciones cuyos informes sirvieron para calificar lo que suced&iacute;a en Argentina antes de 1983.</strong> Las violaciones sistem&aacute;ticas a los derechos humanos han sido constatadas por la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos, Amnist&iacute;a Internacional, Human Rights Watch, CEJIL, WOLA, las organizaciones de derechos humanos venezolanas asociadas internacionalmente con algunos de los organismos de derechos humanos hist&oacute;ricos de Argentina. &iquest;Hace falta m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Claro que no hace falta, pero si de algo no se priva el partido en el gobierno en Venezuela, es de abundar. Venezuela denunci&oacute; en 2013 (cuando Hugo Ch&aacute;vez a&uacute;n era presidente) la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos y se retir&oacute; del mismo sistema interamericano que certific&oacute; la masacre de argentinos durante la &uacute;ltima dictadura aqu&iacute;. A la misma CIDH que el genocida Jorge Rafael Videla autoriz&oacute; a visitar Buenos Aires en 1979, se le ha prohibido el ingreso en Venezuela en reiteradas oportunidades, la &uacute;ltima, en febrero de este a&ntilde;o que se va.
    </p><p class="article-text">
        Y si es por abundar, la m&aacute;xima instancia penal contra las violaciones de los derechos humanos y el genocidio, la fiscal&iacute;a de la Corte Penal Internacional, esa instituci&oacute;n resistida y vituperada por los EE.UU., acaba de anunciar que seg&uacute;n un examen preliminar que deber&iacute;a terminar en acusaci&oacute;n, &ldquo;al menos desde abril de 2017 autoridades civiles, miembros de las fuerzas armadas e individuos a favor del Gobierno de Venezuela han cometido cr&iacute;menes de lesa humanidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso que est&aacute; sobradamente documentado, se hace en nombre del &ldquo;socialismo del siglo XXI&rdquo;. Al socialismo ut&oacute;pico, al socialismo cient&iacute;fico se les viene a sumar esta variedad ecl&eacute;ctica, que dice abrevar en Jesucristo y en Marx pero que no hace referencia a una biblioteca propia demasiado precisa. Un socialismo por despecho, podr&iacute;a decirse, con ecos de aquella proclamaci&oacute;n castrista del car&aacute;cter socialista de la revoluci&oacute;n cubana en 1962. Un socialismo que sale a relucir despu&eacute;s de que EE.UU. se apresurara a festejar el golpe de estado empresario-militar de 1992. Por cierto, la proclama de Castro anunciaba algo bien preciso: impedida por la fuerza de comerciar con su socio natural y vecino, Cuba se suma al bloque pol&iacute;tico y comercial sovi&eacute;tico. Qu&eacute; anunci&oacute; la proclama chavista de 2005 es algo que todav&iacute;a estamos dilucidando. O no, si seguimos a Heinz Dieterich, quien acu&ntilde;ara el t&eacute;rmino y empujara a Ch&aacute;vez y a otros l&iacute;deres a adoptarlo: ya en 2011 dijo que ese proyecto se hab&iacute;a &ldquo;desvanecido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Frente a la constataci&oacute;n del uso de la idea de socialismo por otro gobierno &ldquo;realmente existente&rdquo; (las comillas son por el concepto, no por poner en duda la entidad), no cabe m&aacute;s que obligarse doblemente a disociarse de &eacute;ste en cuanto se desv&iacute;a de la pr&aacute;ctica democr&aacute;tica y limita la libertad. </strong>&ldquo;No hay democracia sin socialismo, no hay socialismo sin democracia&rdquo;, dijo Rosa Luxemburgo y le cost&oacute; la vida a manos de los parapoliciales del <em>Freikorps</em>, apa&ntilde;ados por un ministro socialdem&oacute;crata alem&aacute;n. Pasar&iacute;an 70 a&ntilde;os de experimentos de partido &uacute;nico liderados por quienes le hac&iacute;an homenajes rituales a Rosa para que pudiera volver a apreciarse todo lo que est&aacute; en potencia en esa idea.
    </p><p class="article-text">
        Fue un gran venezolano, Teodoro Petkoff, quien se hizo tirar de las orejas por el l&iacute;der sovi&eacute;tico Leonid Brezhnev por denunciar el aplastamiento de la Primavera de Praga en su libro &ldquo;Checoeslavaquia, el socialismo como problema&rdquo;. Petkoff lleg&oacute; a ver y a combatir el problema cuando se plante&oacute; en Venezuela, como parte de una vida al servicio de construir una izquierda democr&aacute;tica que transformara su pa&iacute;s. Al reeditar su libro, en 1990, lo pon&iacute;a casi tan claro como Rosa: &ldquo;libertad y justicia han de potenciarse mutuamente, sin que ninguno de los t&eacute;rminos del par deba ser sacrificado o menoscabado en el altar del otro, porque entonces cada uno de ellos se hace precario e incompleto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada minuto que pasa sin denunciar al r&eacute;gimen de Maduro, la izquierda democr&aacute;tica se hunde bajo el peso del fracaso pol&iacute;tico m&aacute;s monumental en nombre de un socialismo en nuestro hemisferio.</strong> Cada minuto que ignora que el imaginario de muchos latinoamericanos asocia a cualquier cosa que se proclame de izquierda con el agujero negro venezolano se aleja diez pasos de la posibilidad de que le crean, de ser alternativa pol&iacute;tica veros&iacute;mil en sistemas electorales competitivos.
    </p><p class="article-text">
        Para la izquierda democr&aacute;tica, cejar en el empe&ntilde;o de disociarse de Maduro es exponerse a ser vista como un actor que se desentiende del inter&eacute;s nacional de cualquier pa&iacute;s de Am&eacute;rica del Sur donde act&uacute;e. Eso es as&iacute; porque la crisis venezolana atrae la intervenci&oacute;n extranjera, expulsa poblaci&oacute;n en n&uacute;meros que ponen en tensi&oacute;n los sistemas de protecci&oacute;n social de los pa&iacute;ses vecinos y produce una cat&aacute;strofe ambiental en el pulm&oacute;n verde del subcontinente. En casos extremos, la internalizaci&oacute;n del conflicto dom&eacute;stico venezolano impide a algunos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n formular una pol&iacute;tica exterior coherente, ya sea por vetos mutuos entre actores o por la dificultad en acordar lineamientos con otros pa&iacute;ses por falta de acuerdo sobre la cuesti&oacute;n venezolana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las razones para denunciar a Nicol&aacute;s Maduro son las mismas que llevaron a Fran&ccedil;ois Mitterrand a manifestarse frente a la embajada argentina en Par&iacute;s para exigir que cesaran los cr&iacute;menes contra la humanidad en nuestro pa&iacute;s</strong>. Las mismas que llevaron a Olof Palme y a Willy Brandt a empe&ntilde;arse en terminar con el intervencionismo estadounidense en Am&eacute;rica Central en los a&ntilde;os &acute;80, las mismas que llevaron a Enrico Berlinguer a denunciar el golpe militar en Polonia en 1981. Las mismas por las que las sedes de los partidos pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos argentinos se llenaron, a partir de su legalizaci&oacute;n en 1982, de reuniones de los exilios chileno, uruguayo y paraguayo para seguir luchando por la democratizaci&oacute;n de esos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy es por Venezuela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>GB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Puricelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/izquierda-democratica-debe-hacerse-cargo-venezuela_129_6625921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Dec 2020 01:28:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Izquierda democrática debe hacerse cargo de Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Nicolás Maduro]]></media:keywords>
    </item>
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