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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Eugenia Mitchelstein]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/eugenia-mitchelstein/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Eugenia Mitchelstein]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La muerte de las plataformas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/muerte-plataformas_129_9725687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c083330e-327d-4e83-a1f5-4b2b365c59e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte de las plataformas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La posibilidad de que Twitter dejé de funcionar ayer fue una de las noticias más leídas a nivel global. Cómo dejan de ser relevantes las redes sociales. Por qué caen en desuso. Eugenia Mitchelstein repasa antecedentes de otras desapariciones virtuales, sus causas. El factor Elon Musk. </p><p class="subtitle">Entrevista.  - Paul B. Preciado: “Las redes sociales están pensadas con un algoritmo que favorece los lenguajes patriarcocoloniales más normativos y violentos”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo mueren las plataformas? De a poco. Cuando la gente deja de usarlas. Tal vez siguen en formato fantasma. Por ejemplo, MySpace sigue teniendo una URL, pero jam&aacute;s contactar&iacute;amos a alguien en esa red. En 2009, Facebook la super&oacute; en cantidad de usuarios, y MySpace empez&oacute; a morir. Una plataforma anterior, Friendster, fundada en 2002, cay&oacute; v&iacute;ctima de su propio &eacute;xito: se sum&oacute; tanta gente que los servidores no pudieron manejar el tr&aacute;fico. En un momento, la p&aacute;gina inicial lleg&oacute; a tardar 40 segundos en cargar. Una eternidad en internet. Friendster desapareci&oacute; en 2015. Las plataformas viven y mueren por el efecto de red, que implica que la utilidad que obtengamos de usarlas depende de la cantidad de individuos que tambi&eacute;n la usen. Cuantas menos personas est&eacute;n en una plataforma, menos tentador va a ser entrar. Cada fracaso cuesta much&iacute;sima plata. M&aacute;s plata de la que te pod&eacute;s imaginar ganar en toda tu vida.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hacer una peque&ntilde;a fortuna en redes sociales? Empez&aacute; con una gran fortuna.&rdquo; Elon Musk poste&oacute; este chiste en Twitter el 17 de noviembre a la noche. Hab&iacute;a comprado la plataforma por 44 mil millones de d&oacute;lares solo veinte d&iacute;as antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esas tres semanas, ech&oacute; a la mitad de los 7500 empleados, incluyendo el CEO, el principal responsable de finanzas, la jefa de legales y gran parte del equipo de moderaci&oacute;n. Tambi&eacute;n despidi&oacute; a quienes lo criticaban por redes sociales o canales de comunicaci&oacute;n interna de la empresa. A algunos los volvi&oacute; a contratar: los necesitaba.&nbsp;Escribi&oacute; en una carta a los anunciantes que Twitter &ldquo;aspiraba a convertirse en la plataforma de publicidad m&aacute;s respetada del mundo&rdquo;. Diez d&iacute;as despu&eacute;s, culp&oacute; a esos mismos anunciantes por la ca&iacute;da en los ingresos de la empresa y los amenaz&oacute; con &ldquo;nombrarlos y avergonzarlos&rdquo; si pausaban sus campa&ntilde;as. Empez&oacute; a cobrar ocho d&oacute;lares por el s&iacute;mbolo azul que marca que una cuenta tiene identidad verificada. Enseguida aparecieron varias cuentas ap&oacute;crifas, pero con signo azul. Por ejemplo, &ldquo;George W. Bush&rdquo; dijo que extra&ntilde;aba matar iraqu&iacute;es. O &ldquo;Nestl&eacute;&rdquo; tuite&oacute; &ldquo;te robamos el agua y te la vendemos embotellada&rdquo;. O &ldquo;Eli Lilly&rdquo; prometi&oacute; que la insulina iba a ser gratis. Musk celebr&oacute; que el tr&aacute;fico a la plataforma crec&iacute;a y aumentaban los usuarios activos diarios. Pero tambi&eacute;n advirti&oacute; &ldquo;Twitter va a hacer muchas cosas est&uacute;pidas en los pr&oacute;ximos meses&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 16 de noviembre, envi&oacute; un ultim&aacute;tum al personal que quedaba en la plataforma: ten&iacute;an que estar dispuestos a trabajar &ldquo;muchas horas a alta intensidad&rdquo; o renunciar, y cobrar tres meses de sueldo en compensaci&oacute;n. La fecha l&iacute;mite para contestar era el jueves 17 a las 5 de la tarde. Cientos de empleados prefirieron irse. Un hashtag empez&oacute; a dominar las interacciones en la red: #RIPTwitter. Desde la compra de Musk hab&iacute;an circulado predicciones sobre el final de la plataforma, pero esa noche millones de personas empezaron a despedirse. Algunas pasaron su usuario de Mastodon, una red social descentralizada. Otras propusieron improbables encuentros cara a cara o plantearon volver a ICQ, un servicio de mensajer&iacute;a de fines de los 90s.
    </p><p class="article-text">
        Estos comentarios se hac&iacute;an -claro- en Twitter: una plataforma que siempre se utiliz&oacute; para comentar las noticias, en tiempo real, con personas conocidas o desconocidas. Con sobrerrepresentaci&oacute;n de periodistas, pol&iacute;ticos, activistas, y personas preocupadas por temas de actualidad en general, Twitter es una plaza p&uacute;blica virtual, como la llam&oacute; Musk. Cuando muere una persona conocida, se revela un resultado electoral o deportivo, o se emite el episodio final de una serie exitosa, es habitual entrar a la red para seguir las opiniones - tristes, furiosas, ir&oacute;nicas, celebratorias- seg&uacute;n el caso. Es un lugar com&uacute;n el titular &ldquo;los famosos despidieron a (quien sea que haya muerto) en Twitter&rdquo;.&nbsp; Otras plataformas se usan para mantenerse en contacto con amigos y conocidos, como Facebook. O para presentar una versi&oacute;n estetizada de la realidad, como Instagram. O para postear y consumir videos cortos y divertidos, como TikTok. Twitter se usa para comentar las noticias, del mundo real o digital.
    </p><p class="article-text">
        Cada red social tiene sus usos y costumbres. Est&aacute;n dictados, en parte, por las reglas que ponen quienes las programan, y en parte por las pr&aacute;cticas de los usuarios. En algunos casos, los programadores pueden adoptar las innovaciones de los usuarios.&nbsp;Por ejemplo, en Twitter, los usuarios hac&iacute;an RT (Retweet, repostear un tweet de otra cuenta) manualmente, hasta que la plataforma incluy&oacute; el bot&oacute;n de retwittear. El hashtag (#) para agrupar los tuits sobre un tema tambi&eacute;n fue primero una innovaci&oacute;n de los usuarios. Una vez incluido en la plataforma, fue usado por movimientos sociales para promover sus causas, como #NiUnaMenos o&nbsp;#BlackLivesMatter.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las propuestas de Elon Musk parecen ignorar tanto la composici&oacute;n del p&uacute;blico de Twitter como el tono dominante en la plataforma. La idea de cobrar la verificaci&oacute;n no tuvo en cuenta que el registro en Twitter es el de la iron&iacute;a, y que ocho d&oacute;lares no iban a ser suficientes para desalentar a usuarios que quisieran re&iacute;rse de Bush, el costo de los medicamentos en Estados Unidos, o la pr&aacute;ctica de vender agua embotellada. La presi&oacute;n sobre los empleados ignor&oacute; la cultura organizacional de la empresa -o apunt&oacute; a cambiarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no sabemos qu&eacute; va a pasar con Twitter. Tal vez Musk logre hacerla rentable, una novedad para una empresa que perdi&oacute; plata durante casi todos los a&ntilde;os que estuvo funcionando. O la transforme en un espacio m&aacute;s vibrante y democr&aacute;tico. O, como predijeron especialistas y legos, Twitter pueda morir. No ser&aacute; de un d&iacute;a para el otro, no se va a caer el sitio de manera abrupta. Funcionar&aacute; cada vez peor, con menos personas trabajando en mantener su infraestructura. Habr&aacute; un &eacute;xodo de usuarios, el contenido ser&aacute; menos atractivo, quienes queden entrar&aacute;n menos seguido, el efecto de red har&aacute; su trabajo. Un d&iacute;a, sin saberlo, alguien publicar&aacute; un &uacute;ltimo tuit. La conversaci&oacute;n p&uacute;blica digital continuar&aacute; en otro lado.&nbsp;Los famosos despedir&aacute;n a Twitter en otras plataformas de redes sociales. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenia Mitchelstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/muerte-plataformas_129_9725687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Nov 2022 03:38:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Twitter,Elon Musk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crianza en el entorno digital: ¿qué hiciste hoy en Internet?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/crianza-entorno-digital-hiciste-hoy-internet_1_9130804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/962bd16d-a46c-40b2-a34a-d3729fa90a00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crianza en el entorno digital: ¿qué hiciste hoy en Internet?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la realidad de que uno de cada tres usuarios digitales en el mundo son menores de 18 años, cómo se plantea la relación con las pantallas es una pregunta en la mayoría de las familias. De la mediación restrictiva a la ampliada. Cómo prevenir los peligro. El adelanto del libro El entorno digital de Pablo Boczkowski y Eugenia Mitchelstein de Siglo XXI Editores.</p></div><p class="article-text">
        Uno de cada tres usuarios de internet en el mundo es menor de 18 a&ntilde;os, seg&uacute;n el informe de Unicef de 2017 <em>Los ni&ntilde;os en un mundo digital</em>. Por lo tanto, no es sorprendente que, seg&uacute;n una encuesta del Pew Research Center realizada un a&ntilde;o despu&eacute;s, en una econom&iacute;a avanzada como la de los Estados Unidos, el 95% de los adolescentes de entre 13 y 17 a&ntilde;os tiene acceso a un smartphone, y el 88% a una computadora. Adem&aacute;s, entre los adolescentes que acceden a internet, nueve de cada diez se conectan &ldquo;casi constantemente&rdquo; o &ldquo;varias veces al d&iacute;a&rdquo;.
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                La tapa del libro El entorno digital de Boczkowski Mitchelstein.                            </span>
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        Estas estad&iacute;sticas reflejan lo que percibimos en la vida cotidiana, en contextos tan variados como el transporte p&uacute;blico, restaurantes y salas de espera de pediatras. Vemos a ni&ntilde;os y adolescentes fijados en sus pantallas, a veces absortos hasta el punto de aislarse del resto del mundo, sin mencionar los encuentros en los que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as est&aacute;n sentados uno al lado del otro, pero su atenci&oacute;n y disposici&oacute;n corporal est&aacute;n totalmente centradas en sus smartphones. Los padres y las madres a veces se quejan. Pero en otras ocasiones respiran aliviados, ya que esto les permite seguir con otras tareas, como trabajar, manejar y cenar, por no hablar de consultar redes sociales, mensajes y sitios de noticias en sus propios dispositivos.
    </p><p class="article-text">
        Las pantallas personales &ndash;en particular, los smartphones&ndash; se han convertido tanto en el s&iacute;mbolo del entorno digital como en una ventana a &eacute;l. De todos los grupos de edad y etapas de la vida, los ni&ntilde;os y los adolescentes son los que m&aacute;s las han adoptado, tanto en lo que respecta al nivel de acceso a las tecnolog&iacute;as como a la intensidad y diversidad de usos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; oportunidades y retos ha creado este fen&oacute;meno para la crianza de los hijos?
    </p><p class="article-text">
        Ellen Wartella, profesora y directora del Centro de Medios de Comunicaci&oacute;n y Desarrollo Humano de la Universidad Northwestern, explica que &ldquo;la Academia Americana de Pediatr&iacute;a [AAP] sol&iacute;a decir que ning&uacute;n ni&ntilde;o menor de 2 a&ntilde;os deber&iacute;a usar medios con pantallas &ndash;televisi&oacute;n, cine, computadoras o iPads&ndash;, pero la llegada de programas como Skype, que permite a los ni&ntilde;os ver y hablar con sus padres, abuelos, o ambos, u otras personas que no est&eacute;n f&iacute;sicamente presentes, ha hecho que la AAP reconsidere esa recomendaci&oacute;n. Ahora dice que padres y madres deben estar atentos y asegurarse de que los ni&ntilde;os menores de 2 a&ntilde;os, si utilizan medios con pantallas &ndash;y yo incluir&iacute;a aqu&iacute; iPads o tel&eacute;fonos&ndash;, no pasen demasiado tiempo con ellos, supervisen por qu&eacute; los ni&ntilde;os los utilizan y se aseguren de que los ni&ntilde;os se dediquen a muchas otras actividades adem&aacute;s de los medios. Lo que no queremos es que los ni&ntilde;os menores de 2 a&ntilde;os pasen la mayor parte de sus horas de vigilia con pantallas. El hecho es que los ni&ntilde;os est&aacute;n inmersos en un mundo medi&aacute;tico, y los padres est&aacute;n encantados de darles medios para jugar, incluso a los beb&eacute;s&rdquo;. Roxana Morduchowicz, autora de <em>Ruidos en la web: C&oacute;mo se informan los adolescentes en la era digital</em>, describe c&oacute;mo las tecnolog&iacute;as se insertan en la trama de la vida cotidiana de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes: &ldquo;Mientras escuchan m&uacute;sica, buscan informaci&oacute;n en internet, se comunican con un amigo por celular y hacen la tarea. Todo al mismo tiempo, todo ya. La identidad juvenil est&aacute; atravesada por las pantallas. Lo mejor que pueden hacer los adultos &ndash;padres, docentes&ndash; es conocer esta realidad, estar al tanto del uso que hacen los chicos de las tec- nolog&iacute;as, comprender la cultura juvenil del siglo XXI y partir desde donde est&aacute;n y no desde donde queremos que est&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los m&uacute;ltiples tipos de actividades que se pueden realizar en el conjunto de tecnolog&iacute;as que constituye el entorno digital lo diferencian de otros medios. En ning&uacute;n lugar esa distinci&oacute;n es m&aacute;s evidente que en las pr&aacute;cticas y experiencias de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Como dice Magdalena Claro, directora del Observatorio de Pr&aacute;cticas Educativas Digitales de la Universidad Cat&oacute;lica de Chile, &ldquo;las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n son m&aacute;s que herramientas de apoyo a las actividades cotidianas. Hoy d&iacute;a las tecnolog&iacute;as digitales son m&aacute;s bien un nuevo contexto o ambiente en el que ni&ntilde;os, j&oacute;venes y adultos realizamos muchas de nuestras actividades&rdquo;. Por lo tanto, &ldquo;como todo contexto en el que nos desenvolvemos, existen oportunidades, desaf&iacute;os, problemas y riesgos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Claro plantea que debemos &ldquo;preguntarnos qu&eacute; ni&ntilde;os tienen acceso a estas oportunidades (en t&eacute;rminos de acceso f&iacute;sico, tiempos y contextos de uso adecuados) y qu&eacute; ni&ntilde;os pueden realmente aprovechar estas oportunidades&rdquo;. Sostiene que &ldquo;los adultos tenemos una importante responsabilidad: nuestra tarea es asegurar que todos los ni&ntilde;os tengan el acceso adecuado a esas oportunidades y el acompa&ntilde;amiento y orientaci&oacute;n necesarias para que las puedan aprovechar de forma positiva para un sano desarrollo personal y social&rdquo;. Wartella est&aacute; de acuerdo y a&ntilde;ade: &ldquo;Creo que hoy en d&iacute;a se acepta m&aacute;s, en general, que los ni&ntilde;os utilicen una variedad de tecnolog&iacute;as de medios que en las generaciones anteriores de padres e hijos [&hellip;] principalmente porque la mayor&iacute;a de los padres actuales de ni&ntilde;os peque&ntilde;os crecieron con medios de comunicaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a en sus propias vidas, y porque, cada vez m&aacute;s, incluso las escuelas p&uacute;blicas est&aacute;n introduciendo la tecnolog&iacute;a en las clases de nivel inicial, como los iPads en el jard&iacute;n de infantes y primer grado en los Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero estas oportunidades no est&aacute;n exentas de riesgos. Seg&uacute;n Wartella, &ldquo;lo que importa son los ni&ntilde;os, el contenido y el contexto [&hellip;]. A los padres les preocupa mucho que los contenidos sean apropiados para cada edad &ndash;que los ni&ntilde;os no accedan a pornograf&iacute;a o mensajes sexuales, por ejemplo&ndash; y que el contenido violento en los videojuegos y en la internet sea m&iacute;nimo o nulo. Entonces, la forma en que los padres consideran los riesgos de los medios para sus hijos depende de la edad y el temperamento del ni&ntilde;o, el contenido espec&iacute;fico que genera preocupaci&oacute;n (sexo, violencia, contenido inapropiado) y el contexto de uso: si est&aacute;n padre o madre presentes para los ni&ntilde;os peque&ntilde;os o si el ni&ntilde;o est&aacute; solo. Adem&aacute;s, hay muchas pruebas de que el uso de medios justo antes de irse a dormir es una mala idea e interfiere con el sue&ntilde;o, por ejemplo. Los ni&ntilde;os deber&iacute;an dejar de usar pantallas al menos una hora antes de acostarse. En nuestros estudios sobre padres y madres de ni&ntilde;os en edad escolar, comprobamos que cada vez tienen m&aacute;s en cuenta estos factores e intentan educar a sus hijos para que sean usuarios seguros y saludables de los medios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro conjunto de riesgos se refiere a la intimidaci&oacute;n y el acoso. Morduchowicz se&ntilde;ala que &ldquo;la burla escolar existi&oacute; siempre. Pero el acoso por internet tiene caracter&iacute;sticas pro- pias que lo diferencian de la burla tradicional y lo hacen m&aacute;s riesgoso. En primer lugar, el anonimato de quien burla: antes el que burlaba en la clase se mostraba, se expon&iacute;a y se sab&iacute;a qui&eacute;n era. Hoy se puede acosar desde un perfil falso y desde el anonimato. Esto hace que se acose sin asumir la responsabilidad. La segunda diferencia es el tiempo de duraci&oacute;n. En la burla tradicional, la v&iacute;ctima sol&iacute;a cambiar cada semana o, incluso, cada d&iacute;a. Hoy, lo que se sube a internet es dif&iacute;cil de borrar, por lo tanto la durabilidad en el tiempo persiste. La tercera diferencia es el espacio: la burla tradicional se limitada a la sala de clase y a los treinta alumnos. Hoy, en internet, el espacio no tiene l&iacute;mites y el ciberbullying trasciende largamente las antiguas fronteras de un aula. Estas tres caracter&iacute;sticas determinan que el abordaje del bullying hoy sea m&aacute;s complejo. Y los estudiantes deben conocer estas diferencias que generan efectos m&aacute;s duros para el acosado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los estudiosos ofrecen diversas recomendaciones para minimizar estos riesgos y mejorar la experiencia general de la crianza en el entorno digital. Claro distingue entre &ldquo;la mediaci&oacute;n restrictiva, que busca limitar el tiempo y el tipo de usos, y la mediaci&oacute;n activa, que busca orientar, por medio de la conversaci&oacute;n, y/o acompa&ntilde;ar, por medio de la conavegaci&oacute;n, el tiempo y los tipos de uso&rdquo;. Propone que, si bien la mediaci&oacute;n restrictiva es m&aacute;s apropiada a edades tempranas, &ldquo;en la medida en que los ni&ntilde;os van creciendo, es importante irles dando mayor autonom&iacute;a, con una gu&iacute;a y compa&ntilde;&iacute;a de los adultos lo m&aacute;s cercanas posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Wartella sugiere que los contenidos a los que acceden ni&ntilde;os y adolescentes en internet pueden servir como disparadores de conversaciones valiosas sobre temas controvertidos con sus padres. &ldquo;Los padres que les prestan atenci&oacute;n a los medios de comunicaci&oacute;n con sus hijos pueden descubrir &ndash;como hemos comprobado en nuestro estudio sobre los espectadores de [la serie de Netflix] <em>13 Reasons why </em>[<em>Por 13 razones</em>] en Brasil, Reino Unido, Estados Unidos y Australia&ndash; que incluso los videos sobre temas dif&iacute;ciles pueden suscitar debates m&aacute;s amplios sobre la vida de sus hijos adolescentes&rdquo;. Esto se debe, seg&uacute;n Wartella, a que &ldquo;algunos contenidos de los medios de comunicaci&oacute;n en pantalla son provocativos y esclarecedores en cuanto a cuestiones sociales o eventos que los hijos est&aacute;n experimentando. Podemos utilizar ese contenido para hablar con hijos e hijas sobre su comprensi&oacute;n de es- tos temas y acontecimientos &ndash;por ejemplo, <em>13 Reasons why </em>que incit&oacute; a padres y adolescentes a hablar sobre el suicidio y el acoso escolar&ndash; y muchas veces estas familias pasaron a hablar de otros aspectos de la vida de los adolescentes. En resumen, el contenido de la pantalla puede provocar conversaciones &uacute;tiles entre padres e hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Morduchowicz, &ldquo;est&aacute; muy instalado en los hogares que los padres pregunten c&oacute;mo te fue en Matem&aacute;ticas o en el examen de Historia, pero pocos preguntan qu&eacute; hiciste hoy en internet: qu&eacute; p&aacute;ginas y sitios descubriste, qu&eacute; te divirti&oacute; o enoj&oacute;, con qui&eacute;n te comunicaste (saber si son conocidos, no los di&aacute;logos o contenidos de la comunicaci&oacute;n). Estar al tanto, sin invadir la privacidad de los chicos. Si hay buen di&aacute;logo y conocimiento y comprensi&oacute;n sobre el uso que hacen de las pantallas, el tiempo ser&aacute; un tema menor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las observaciones de Morduchowicz revelan un enfoque pr&aacute;ctico que complementa la lente conceptual aportada por Wartella y Claro: si ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes est&aacute;n inmersos en un entorno digital que lo abarca todo, tiene mucho sentido tratar sus incursiones diarias en &eacute;l de forma similar a su navegaci&oacute;n por el entorno urbano. En ambos casos, la vida se enriquece si se aprovechan las numerosas oportunidades que estas incursiones proveen para el aprendizaje y el desarrollo, de forma de evitar &ndash;o al menos minimizar&ndash; los riesgos. El pr&oacute;ximo cap&iacute;tulo profundiza sobre estas cuestiones en el contexto de la escolarizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>PB/EM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Boczkowski, Eugenia Mitchelstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/crianza-entorno-digital-hiciste-hoy-internet_1_9130804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jun 2022 11:05:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crianza en el entorno digital: ¿qué hiciste hoy en Internet?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Internet,Infancias,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Canal 7 a La Televisión Pública (TVP), una historia de tensiones y contradicciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/canal-7-television-publica-tvp-historia-tensiones-contradicciones_129_8461179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4be14bd1-a744-4226-8661-aeaee319b05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Canal 7 a La Televisión Pública (TVP), una historia de tensiones y contradicciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eugenia Mitchelstein y su reseña de "Pantalla Partida", de Natalí Schejtman: "una invitación a que trabajadores y trabajadoras, integrantes del gobierno, y televidentes nos planteemos qué Canal 7 -y qué televisión pública-  queremos".</p><p class="subtitle">Lecturas - Pantalla partida: 70 años de política y televisión en Canal 7</p></div><p class="article-text">
        La historia de Canal 7 que cuenta <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/natali-schejtman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Natal&iacute; Schejtman</a> en <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/pantalla-partida-70-anos-politica-television-canal-7_1_8359436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pantalla Partida</em></a> es un an&aacute;lisis de sus dualidades y contradicciones. La primera es la doble naturaleza del canal estatal, tambi&eacute;n conocido, en sus inicios, como LR3 Radio Belgrano Televisi&oacute;n, luego como Argentina Televisora Color, y, desde hace unos a&ntilde;os, como la TV P&uacute;blica. Canal 7, propone el libro, tiene una naturaleza pol&iacute;tica, compuesta de designaciones, leyes e ideas, que se plasma en una naturaleza medi&aacute;tica, una &ldquo;propuesta de pantalla&rdquo; disponible para todo el pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la propuesta de pantalla se encuentra otro de los desacuerdos hist&oacute;ricos del canal: el debate sobre si la programaci&oacute;n tendr&iacute;a que ser cultural o popular, una discusi&oacute;n que, como el libro relata, se inici&oacute; en 1951, en el comienzo de las transmisiones, entre Enrique Susini y Jaime Yankelevich, y lleg&oacute; hasta nuestros d&iacute;as. Cuenta Schejtman que, cuando asumi&oacute; la presidencia Fernando de la R&uacute;a, con &aacute;nimos de renovar una cultura considerada fr&iacute;vola y cholula, las nuevas autoridades del canal aceptaron que el programa de bailanta <em>Milenio Tropical</em> siguiera saliendo al aire, pero &ldquo;con la advertencia de que su emisi&oacute;n era producto de que su contrato todav&iacute;a estaba vigente. No vaya a ser cosa que alguien lo asociara con quienes hab&iacute;an propuesto cortar con &laquo;la fiesta para pocos&raquo;&rdquo; (p. 266).
    </p><p class="article-text">
        Otra de las tensiones que aflora es entre la cambiante conducci&oacute;n del canal -en 1971, con solo veinte a&ntilde;os de trayectoria, el canal hab&iacute;a tenido 49 directores &ndash; y los hist&oacute;ricos trabajadores y trabajadoras del canal, que se traduce en una frase que aparece en repetidas instancias a lo largo del libro -y de la existencia de la emisora-: &ldquo;&iquest;Sab&eacute;s a cu&aacute;ntos como vos vi pasar?&rdquo;. Las contradicciones se multiplican: funcionarios que declaman pluralismo pero presionan para que el noticiero y los programas pol&iacute;ticos sigan una determinada l&iacute;nea o inviten a ciertas figuras y excluyan a otras;&nbsp;miembros de la oposici&oacute;n que proponen crear un canal p&uacute;blico de calidad &ldquo;como la BBC&rdquo;, pero abandonan el apego a las instituciones en cuanto llegan al gobierno; programas y figuras, como <em>F&uacute;tbol de Primera</em>, <em>Hora Clave</em>, u <em>Hola Susana</em>, que dan sus primeros y tentativos pasos en la pantalla estatal y se mudan a emisoras privadas para disfrutar del &eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Schejtman reconstruye los 70 a&ntilde;os de Canal 7 a trav&eacute;s de tres fuentes principales. Realiz&oacute; m&aacute;s 150 entrevistas a funcionarios, trabajadores, artistas y periodistas, analiz&oacute; actas de directorio en a&ntilde;os clave - 1955, la &uacute;ltima dictadura militar 1976-1983, y, el per&iacute;odo m&aacute;s reciente, luego de la creaci&oacute;n Radio y Televisi&oacute;n Argentina Sociedad del Estado en 2009, y trabaj&oacute; con el archivo audiovisual -fragmentario e incompleto, otro de los problemas hist&oacute;ricos del canal.
    </p><p class="article-text">
        Los cap&iacute;tulos del libro siguen, a grandes rasgos, los mandatos presidenciales, y documentan c&oacute;mo hay continuidades que subyacen los aparentes cambios abruptos de pol&iacute;ticas respecto al canal de una administraci&oacute;n a otra.&nbsp;No busca dar cuenta de toda la programaci&oacute;n del canal, pero s&iacute; se detiene en algunos programas emblem&aacute;ticos como <em>El Pueblo Quiere Saber</em>, <em>60 minutos</em>, <em>Mesa de Noticias</em>, <em>La Noticia Rebelde</em>,<em> El otro lado</em>, <em>Okupas</em>, <em>F&uacute;tbol para todos</em> y <em>678</em>.&nbsp;Tambi&eacute;n repasa coberturas period&iacute;sticas hist&oacute;ricas, como la del levantamiento carapintada de Semana Santa, que solo fue reportada en continuado por ATC, como se llamaba en ese momento; las protestas y la represi&oacute;n en diciembre de 2001; las im&aacute;genes de los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Dar&iacute;o Santill&aacute;n en junio de 2002, o la Tragedia de Once en 2012.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los principales m&eacute;ritos del libro es el espacio para las voces de los protagonistas, que m&aacute;s de una vez presentan versiones contradictorias de los hechos.</strong> Por ejemplo, el libro presenta distintos testimonios sobre la relaci&oacute;n entre Jaime Yankelevich y el peronismo, la llegada de <em>Okupas </em>a la pantalla oficial, o el nivel de presiones de distintos gobiernos sobre la programaci&oacute;n. <strong>Cuando existe evidencia, la autora la presenta para saldar esa discusi&oacute;n.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los principales méritos del libro es el espacio para las voces de los protagonistas, que más de una vez presentan versiones contradictorias de los hechos (...) Cuando existe evidencia, la autora la presenta para saldar esa discusión.  </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Pantalla partida</em> tambi&eacute;n contextualiza la creaci&oacute;n y desarrollo de Canal 7 en la historia del pa&iacute;s y, en particular, en la historia de la radiodifusi&oacute;n argentina. El libro funciona, as&iacute;, como un recorrido por los hitos de televisi&oacute;n local, desde la primera emisi&oacute;n hasta la transmisi&oacute;n satelital, pasando por otros avances tecnol&oacute;gicos como el color y el tape, que permit&iacute;a grabar programas y liberarse de la tiran&iacute;a del vivo. La comparaci&oacute;n entre la transmisi&oacute;n desde Malvinas de Canal 7 y la BBC es uno de los segmentos m&aacute;s logrados del libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Natal&iacute; Schejtman es una experta, con a&ntilde;os de trabajo en estudios sobre medios, pero el libro nunca cae en la prosa erudita y recargada. Tiene un estilo &aacute;gil y elegante, que permite a la audiencia sentir que recorre los pasillos del canal a la par de los protagonistas. Aunque el foco del libro son los trabajadores, directivos y funcionarios, y la programaci&oacute;n, habr&iacute;a sido interesante dedicarles m&aacute;s espacio a las opiniones de la audiencia, m&aacute;s all&aacute; de las menciones al rating y el share que aparecen en casi todos los cap&iacute;tulos. Por otra parte, un &iacute;ndice tem&aacute;tico al final facilitar&iacute;a encontrar temas y personajes cruciales para esta historia del Canal 7.
    </p><p class="article-text">
        En el ep&iacute;logo el final, la autora plantea, de manera breve, una serie de puntos sobre la necesidad de contar con una televisi&oacute;n p&uacute;blica: &ldquo;Hay aspectos estructurales que una comunicaci&oacute;n basada en criterios comerciales deja vacantes en t&eacute;rminos de derechos, oportunidades y desarrollo, y que una emisora estatal puede explorar para hacer valer su diferencial&rdquo; (p. 375). <em>Pantalla Partida</em> es, tambi&eacute;n, un an&aacute;lisis de por qu&eacute; la emisora estatal argentina, con algunas excepciones, no supo, no quiso o no pudo hacer valer ese diferencial. <strong>Este libro es una invitaci&oacute;n a que trabajadores y trabajadoras, integrantes del gobierno, y televidentes nos planteemos qu&eacute; Canal 7 -y qu&eacute; televisi&oacute;n p&uacute;blica-&nbsp; queremos.&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenia Mitchelstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/canal-7-television-publica-tvp-historia-tensiones-contradicciones_129_8461179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Nov 2021 04:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Canal 7 a La Televisión Pública (TVP), una historia de tensiones y contradicciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[TV Pública,Medios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a las aulas universitarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/volver-aulas-universitarias_129_8054453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/adc91808-3156-416a-a137-f8cf32ff62df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a las aulas universitarias"></p><p class="article-text">
        Mientras integrantes del gobierno y la oposici&oacute;n, docentes, especialistas, y madres y padres, discuten sobre la presencialidad en la escuela primaria y secundaria, hay dos millones de estudiantes que, con contadas excepciones, no pisan las aulas desde marzo de 2020.&nbsp; Son los alumnos y alumnas de m&aacute;s de 130 universidades e institutos universitarios, que est&aacute;n cursando el tercer cuatrimestre de manera remota. Aunque estos estudiantes saben mantener distancia social, y varias provincias priorizaron a los docentes para la vacunaci&oacute;n, en muchas universidades no hay todav&iacute;a informaci&oacute;n precisa sobre la vuelta a la presencialidad. &iquest;Ser&aacute; en la segunda mitad de 2021? &iquest;En 2022? <strong>Una soluci&oacute;n de emergencia termin&oacute; siendo rutina.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son las consecuencias de esta virtualizaci&oacute;n forzada? Entre septiembre y noviembre de 2020, la Secretar&iacute;a de Pol&iacute;ticas Universitarias realiz&oacute; <a href="https://www.unvm.edu.ar/wp-content/uploads/2021/06/Encuesta.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta a autoridades, profesores, estudiantes y no docentes</a>. Las respuestas var&iacute;an seg&uacute;n el grupo encuestado. Por ejemplo, 81% de las autoridades dijeron estar &ldquo;muy satisfechas&rdquo; con &ldquo;las acciones desarrolladas por la universidad en respuesta a las condiciones impuestas por la pandemia&rdquo;. En cambio, entre los docentes, 36% estaban muy satisfechos, y en el estudiantado, solo 24% eligi&oacute; esa opci&oacute;n, y 48% contest&oacute; &ldquo;algo satisfecho&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las disparidades son evidentes respecto a los contenidos: 61% de los profesores hab&iacute;an dictado m&aacute;s del 80% del contenido de la materia, comparado con 30% de los estudiantes que consideraron que se hab&iacute;a cubierto esa proporci&oacute;n de los programas.&nbsp; El informe no presenta resultados organizados seg&uacute;n carreras o facultades, y omite referencias a temas extraacad&eacute;micos, como la conectividad y la relaci&oacute;n con docentes y compa&ntilde;eros. Tampoco presenta informaci&oacute;n sobre crecimiento o disminuci&oacute;n de la matr&iacute;cula en el contexto de la pandemia. La educaci&oacute;n superior parece reducida a la cursada de materias y la evaluaci&oacute;n de contenidos aprendidos. Sin embargo, <strong>la vida universitaria es mucho m&aacute;s que eso.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trinidad est&aacute; en segundo a&ntilde;o de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. &ldquo;Lo que m&aacute;s extra&ntilde;o es tener compa&ntilde;eros, porque no tengo a nadie que me acompa&ntilde;e, o alguien para juntarme a estudiar&rdquo;. En Anatom&iacute;a no vieron preparados y las tareas pr&aacute;cticas las hicieron por computadora, pero no le preocupa su formaci&oacute;n profesional: todav&iacute;a tiene varios a&ntilde;os de cursada por delante.
    </p><p class="article-text">
        Jessica empez&oacute; en 2021 el doctorado en Ciencia y Tecnolog&iacute;a, menci&oacute;n en F&iacute;sica, en la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n.&nbsp; Aunque cree que los contenidos de su carrera se pueden aprender mediante clases virtuales, comparte la inquietud por la falta de contacto con otros estudiantes: &ldquo;Me cuesta relacionarme con mis pares y con los docentes, porque no siempre hay canales adecuados y ten&eacute;s que buscar vos misma generarlos, armar grupos de estudio, cosas que en la presencialidad eran m&aacute;s naturales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de extra&ntilde;ar la interacci&oacute;n con compa&ntilde;eros, los estudiantes universitarios est&aacute;n pendientes de la conectividad, sobre todo en ex&aacute;menes. Joaqu&iacute;n tiene 19 a&ntilde;os, cursa Ciencia Pol&iacute;tica y Derecho en la Universidad de San Andr&eacute;s y afirma: &ldquo;Pod&eacute;s haber metido todo el esfuerzo del mundo, todo el semestre, y es muy simple que te falle el wifi o tengas un problema con la computadora y pierdas todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las instancias de evaluaci&oacute;n tambi&eacute;n aparece la preocupaci&oacute;n por el plagio. Trinidad cree que, aunque no se pueda volver a la cursada, &ldquo;se podr&iacute;an hacer ex&aacute;menes presenciales, o al menos finales, para que sea un poco m&aacute;s serio, porque mucha gente se copia&rdquo;. Marisol, estudiante de quinto a&ntilde;o de Econom&iacute;a en la Universidad de Buenos Aires, se&ntilde;ala que &ldquo;en un examen presencial deb&iacute;as recordar cada f&oacute;rmula y saber demostrar cada teorema, hoy no es tan necesario, veo un aumento del riesgo de copia, estas en tu casa, en una computadora donde est&aacute; todo a tu alcance&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso, con estas desventajas, los entrevistados valoran algunas novedades de la virtualidad. Marisol dice que muchos cursos incluyeron herramientas inform&aacute;ticas para an&aacute;lisis estad&iacute;stico, aunque &ldquo;se pierde la din&aacute;mica donde el docente hace preguntas y los alumnos responden o agregan comentarios&rdquo;. Lucas es estudiante de tercer a&ntilde;o de Administraci&oacute;n en la Universidad de San Andr&eacute;s y cuenta: &ldquo;Descubrimos que varias cosas se pueden hacer virtuales, por ejemplo, las clases de consulta, o las reuniones por trabajos en equipo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A algunos universitarios, el aprendizaje online les permite organizarse mejor y participar en actividades remotas. Para Joaqu&iacute;n, la mayor ventaja es que &ldquo;pod&eacute;s sumar m&aacute;s actividades en tu semana, pod&eacute;s estar en tres minutos en un zoom en otro lugar del mundo&rdquo;. Jessica acuerda: &ldquo;Me permite organizar mis tiempos porque no tengo que viajar una hora a la universidad, pero no estoy segura de que sea un beneficio que supere todas las cosas que se perdieron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La encuesta de la Secretar&iacute;a de Pol&iacute;ticas Universitarias no incluy&oacute; preguntas sobre la interacci&oacute;n con pares y profesores, charlas informales y oportunidades de construcci&oacute;n de conocimiento por fuera de los contenidos de los programas y los horarios fijos de zoom y meet. <strong>Soy profesora hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os y creo que la universidad no es solo un dispositivo para impartir informaci&oacute;n y evaluar su aprendizaje. </strong>Las universidades no est&aacute;n cerradas ni paradas: las materias se dan, los estudiantes cursan. Pero como dijo Joaqu&iacute;n, uno de los entrevistados, &ldquo;a las clases virtuales los profesores les ponen todas las ganas, los estudiantes les ponen todas las ganas, pero no es lo mismo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenia Mitchelstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/volver-aulas-universitarias_129_8054453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jun 2021 03:02:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a las aulas universitarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidades,Presencialidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina, campeón mundial en ombliguismo pandémico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-campeon-mundial-ombliguismo-pandemico_129_7832470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa1cdaf7-1408-4f26-ae95-cbfc42b1e11d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina, campeón mundial en ombliguismo pandémico"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en el&nbsp;puesto 21&nbsp;entre&nbsp;400 pa&iacute;ses (en vacunaci&oacute;n)&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La (vacuna) Sinopharm con la primera dosis solo tiene el 3% de efectividad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los hisopados tienen unos metales extra&ntilde;os, que te ponen eso, y te va a dar positivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de estas frases pertenece a un o una periodista que tiene d&eacute;cadas de experiencia, y lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o informando sobre la epidemia de Covid-19.&nbsp;En el mundo se contagiaron m&aacute;s de 140 millones de personas, de las cuales murieron tres millones. La Argentina tiene menos de dos por ciento de los casos y v&iacute;ctimas fatales de coronavirus. Una pandemia es por definici&oacute;n un fen&oacute;meno mundial. Y, sin embargo, <strong>la cobertura period&iacute;stica se desarrolla casi como si fuera un evento local, y cada una de sus aristas -desde los testeos hasta las vacunas, desde los confinamientos hasta el aumento de la pobreza y el desempleo- tuvieran lugar solo en nuestro pa&iacute;s.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo <a href="http://scielo.senescyt.gob.ec/pdf/uni/n34/1390-3837-uni-34-00133.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Esteban Zunino encuentra que el 69 por ciento de las fuentes citadas en noticias sobre Covid-19 son fuentes oficiales estatales</a>, incluyendo el poder ejecutivo nacional, gobernadores y el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Las fuentes de otros pa&iacute;ses apenas llegan al seis por ciento en la cobertura de la pandemia. El foco local se puede explicar por criterio period&iacute;stico -las autoridades locales toman decisiones que afectan la vida de las audiencias de noticias, <strong>el p&uacute;blico puede estar m&aacute;s interesado en los eventos cercanos- y tambi&eacute;n por restricciones econ&oacute;micas: hay pocos corresponsales, y faltan tiempo y recursos para cubrir las noticias sobre la pandemia en otros pa&iacute;ses.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado 11 de abril, Gao Fu, director del Centro de Control y Prevenci&oacute;n de Enfermedades de China dijo <a href="https://apnews.com/article/china-gao-fu-vaccines-offer-low-protection-coronavirus-675bcb6b5710c7329823148ffbff6ef9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;vamos a resolver el problema de que las vacunas tienen bajos &iacute;ndices de protecci&oacute;n&rdquo;</a>, sin especificar a cu&aacute;l de las cinco vacunas chinas se refer&iacute;a.&nbsp;Al d&iacute;a siguiente, Gao dijo que hab&iacute;a sido mal interpretado, ya que estaba hablando de todas las vacunas, no solo las producidas en China. Pero desde el lunes 13 de abril los medios locales especularon sobre si el funcionario chino hablaba de Sinopharm, comprada para la campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n en Argentina, o de Sinovac, en uso en Chile y Uruguay. La pol&eacute;mica sigui&oacute; varios d&iacute;as en medios argentinos, y la desmentida, sincera o no, nunca fue difundida.
    </p><p class="article-text">
        El discurso period&iacute;stico no es el &uacute;nico que exagera la mirada local sobre la pandemia, muchas veces a costa de cometer errores cuando se establecen comparaciones con otros pa&iacute;ses.&nbsp;El presidente, Alberto Fern&aacute;ndez, incluy&oacute; en las filminas que mostraba en los primeros meses de la pandemia informaci&oacute;n err&oacute;nea sobre la tasa de mortalidad en <a href="https://www.clarin.com/politica/coronavirus-argentina-gobierno-brasil-rechazo-datos-filmina-presento-alberto-fernandez_0_vnoNrzR1l.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chile, Brasil</a> y <a href="https://chequeado.com/el-explicador/coronavirus-en-la-argentina-un-nuevo-error-en-un-grafico-que-mostro-alberto-fernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecuador</a> para defender la cuarentena como pol&iacute;tica p&uacute;blica. Luego, dirigentes de la oposici&oacute;n afirmaron, por ejemplo, que <a href="https://chequeado.com/ultimas-noticias/waldo-wolff-la-argentina-esta-entre-los-10-paises-con-mas-muertos-por-millon-de-habitantes-en-el-mundo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Argentina estaba entre los 10 pa&iacute;ses con m&aacute;s muertos por mill&oacute;n</a> de habitantes, o que es <a href="https://www.youtube.com/watch?v=z6grhriy3Qs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pa&iacute;s con menor vacunaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina</a>, o <a href="https://www.perfil.com/noticias/politica/fuerte-cruce-entre-nancy-pazos-y-eduardo-amadeo-por-la-campana-de-vacunacion.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del mundo</a>. La Argentina est&aacute; -por ahora- vig&eacute;simo sexta en la lista de tasa de mortalidad por Covid-19 entre los pa&iacute;ses de m&aacute;s de un mill&oacute;n de habitantes, con n&uacute;meros parejos a los de Colombia y Chile, algo menores que los de Brasil, M&eacute;xico y Per&uacute;, y por debajo de varios estados desarrollados como Estados Unidos, Italia o el Reino Unido. Respecto a vacunas por mill&oacute;n de habitantes, Argentina ocupa el cuarto lugar en Am&eacute;rica Latina, despu&eacute;s de Chile, Uruguay y Brasil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pandemia todav&iacute;a no termin&oacute;, pero no ser&iacute;a sorprendente que pa&iacute;ses similares, con desaf&iacute;os parecidos respecto a pobreza, salud p&uacute;blica y condiciones de vida, muestren resultados parejos en el manejo del coronavirus.&nbsp;<strong>El discurso triunfalista del oficialismo a principios de la pandemia, el derrotista de la oposici&oacute;n desde al menos mediados de 2020, y la cobertura period&iacute;stica de la epidemia tienen un rasgo com&uacute;n: el excepcionalismo argentino, la idea de que, para bien o para mal, somos una sociedad distinta, con un futuro venturoso o tr&aacute;gico, seg&uacute;n qui&eacute;n haga el an&aacute;lisis. </strong>Si al inicio de la pandemia ten&iacute;amos pocos contagios era m&eacute;rito de la ciudadan&iacute;a que se estaban cuidando. Cuando en octubre de 2020 estuvimos entre los pa&iacute;ses con m&aacute;s muertos por mill&oacute;n de habitantes por d&iacute;a tambi&eacute;n era culpa de los argentinos que, irresponsables, no tomaban recaudos. Si la cuarentena no funcion&oacute; para frenar contagios es porque somos especialmente proclives a quebrar las normas o porque el gobierno argentino es el &uacute;nico que establece reglas demasiado estrictas para ser cumplidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ombliguismo de cubrir las noticias como si la Argentina fuera el centro del mundo puede ser antip&aacute;tico pero inofensivo respecto a temas como pol&iacute;tica local o f&uacute;tbol.</strong> Pero parece peligroso para informar al p&uacute;blico sobre un fen&oacute;meno internacional: el virus no se frena en los Andes o el R&iacute;o de la Plata, no necesita visa para entrar por Ezeiza. &iquest;Qu&eacute; nos pasa a los argentinos con el coronavirus? Lo mismo que al resto del mundo. Es mejor aprender de lo que pas&oacute; en otros pa&iacute;ses y colaborar con ellos para dejar atr&aacute;s la pandemia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenia Mitchelstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-campeon-mundial-ombliguismo-pandemico_129_7832470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Apr 2021 02:59:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina, campeón mundial en ombliguismo pandémico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pequeña anécdota sobre la falta de instituciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pequena-anecdota-falta-instituciones_129_7300201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a24246e-da33-4950-a77a-05aca0c522b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pequeña anécdota sobre la falta de instituciones"></p><p class="article-text">
        M&aacute;s de dos millones de casos, 54.000 v&iacute;ctimas fatales, y pocas vacunas podr&iacute;a ser una s&iacute;ntesis de la pandemia de coronavirus en la Argentina. No sorprende que, en este contexto, m&aacute;s de la mitad de los encuestados est&eacute; en desacuerdo con las medidas tomadas por el gobierno contra la enfermedad, seg&uacute;n la Encuesta de Satisfacci&oacute;n Pol&iacute;tica y Opini&oacute;n P&uacute;blica de <a href="https://udesa.edu.ar/sites/default/files/22._udesa_espop_diciembre_2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diciembre de 2020</a>.&nbsp; La desconfianza en las instituciones no es un desarrollo novedoso en la pol&iacute;tica local: seg&uacute;n otro estudio de 2019, menos de una cada diez personas confiaba &ldquo;mucho&rdquo; <a href="https://www.vanderbilt.edu/lapop-espanol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el presidente, el Congreso nacional, la Polic&iacute;a, la Corte Suprema, su municipalidad o los medios de comunicaci&oacute;n</a>. Esta desconfianza se extiende a las vacunas contra el Covid: en diciembre, 69 % de los consultados tem&iacute;a que la aprobaci&oacute;n fuera demasiado r&aacute;pida, &ldquo;sin establecer que fuera completamente efectiva y segura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En enero pasado, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires anunci&oacute; una campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n de figuras conocidas, entre las que se encontraban la actriz Moria Cas&aacute;n. Sin embargo, estas personas no fueron convocadas de manera oficial, a trav&eacute;s del Ministerio de Salud, sino por medio de contactos informales. A Beatriz Sarlo, por ejemplo, le escribi&oacute; el director de la Editorial Siglo XXI, Carlos D&iacute;az, para preguntarle si estaba interesada en participar, y aclar&oacute; que lo hac&iacute;a por pedido de Soledad Quereilhac, esposa del gobernador Axel Kicillof y ex alumna de la escritora. Sarlo contest&oacute; que no ten&iacute;a ning&uacute;n inconveniente de que se utilizara su nombre expresando su deseo de vacunarse, pero no quer&iacute;a recibir la dosis antes solo por ser un nombre conocido. &ldquo;Me parece poco &eacute;tico&rdquo;, explic&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los pocos d&iacute;as, cont&oacute; en un programa de televisi&oacute;n que le hab&iacute;an ofrecido darse la vacuna contra el coronavirus &ldquo;debajo de la mesa&rdquo; y ella hab&iacute;a contestado &ldquo;jam&aacute;s, prefiero morirme ahogada de Covid&rdquo;.&nbsp; La campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n de famosos no se hizo o no se difundi&oacute;: la publicaci&oacute;n en la revista especializada <em>The Lancet</em> de los estudios de fase 3 de la vacuna Sputnik V, la gran cantidad de personas que se inscribieron para recibirla, y la escasez de dosis la hicieron innecesaria. Pero s&iacute; hubo figuras -algunas m&aacute;s notorias que otras- que aprovecharon sus contactos con el gobierno nacional para ser inmunizadas en secreto y sin esperar su turno, como Horacio Verbitsky o Eduardo Duhalde. Cuando se destap&oacute; este esc&aacute;ndalo, Sarlo fue convocada como testigo en el juzgado que lo investiga. Su declaraci&oacute;n indica que, si ella hubiera accedido o la campa&ntilde;a se hubiera hecho, la vacunaci&oacute;n hubiera sido p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como muchos otros acontecimientos pol&iacute;ticos, la convocatoria a participar en una campa&ntilde;a de concientizaci&oacute;n y la negativa de Sarlo por motivos &eacute;ticos fueron interpretadas en clave partidaria.</strong> El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires quer&iacute;a usar la vacuna para cooptar intelectuales o Sarlo buscaba ensuciar al gobernador y a su mujer. Estas interpretaciones son inevitables cuando todo el proceso de vacunaci&oacute;n parece poco transparente. Estos tres meses de campa&ntilde;a de inmunizaci&oacute;n registran desde potenciales delitos, como allegados a pol&iacute;ticos que recibieron la primera dosis antes que el resto de los inscriptos, o el ministro de Salud de Corrientes, que trasladaba un lote de vacunas en su auto particular, hasta opacidad respecto al orden de prioridades. En algunos municipios de la provincia de Buenos Aires 25 % de la poblaci&oacute;n ya fue inmunizada, mientras que en otros distritos solo tres de cada 100 habitantes recibieron la vacuna.
    </p><p class="article-text">
        Las m&uacute;ltiples interpretaciones de la comunicaci&oacute;n informal de la gobernaci&oacute;n, la respuesta de Sarlo, sus declaraciones p&uacute;blicas, las explicaciones de Quereilhac y la r&eacute;plica de su exprofesora se habr&iacute;an podido evitar si la campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n de famosos se hubiera lanzado de manera oficial, con una lista consensuada de figuras invitadas, a trav&eacute;s del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, y luego se hubiera explicado por qu&eacute; no se hab&iacute;a llevado a cabo. <strong>M&aacute;s que las intenciones de las personas involucradas estar&iacute;amos discutiendo decisiones de pol&iacute;tica p&uacute;blica. </strong>Quienes tuvieran inter&eacute;s en comprender el lanzamiento y posterior abandono de la campa&ntilde;a podr&iacute;an leer documentaci&oacute;n oficial del gobierno provincial en lugar de comunicaciones privadas.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta peque&ntilde;a an&eacute;cdota sobre la falta de instituciones condensa, en parte, por qu&eacute; gran parte de la ciudadan&iacute;a argentina no conf&iacute;a en el presidente, ni en el Congreso, ni en la Corte Suprema, ni en la polic&iacute;a, ni en la municipalidad. Si estas instituciones fueran m&aacute;s transparentes y rindieran cuentas de sus decisiones tal vez ser&iacute;an m&aacute;s cre&iacute;bles. La cobertura sesgada de algunos medios masivos de este episodio tal vez explique por qu&eacute; no son m&aacute;s confiables para sus potenciales audiencias. </strong>La desconfianza no solo es una respuesta esperable si el sistema pol&iacute;tico se percibe como elitista, corrupto e inaccesible, sino que tambi&eacute;n puede servir para cambiarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>EM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenia Mitchelstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pequena-anecdota-falta-instituciones_129_7300201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Mar 2021 21:35:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pequeña anécdota sobre la falta de instituciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Vacunación,Beatriz Sarlo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina, el país de los 45 millones de inmunólogos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-pais-45-millones-inmunologos_129_6667843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61ea4d56-906d-4812-80d9-a69b8a686967_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Argentina, el país de los 45 millones de inmunólogos"></p><p class="article-text">
        	-&iquest;Te dar&iacute;as la vacuna rusa?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	- Mejor espero la de Pfizer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	- Yo prefiero la de Oxford.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<strong>Estos di&aacute;logos, repetidos en cientos de grupos de WhatsApp de la Argentina, suman una nueva profesi&oacute;n al pa&iacute;s de los 45 millones de directores t&eacute;cnicos de la Selecci&oacute;n de f&uacute;tbol y ministros de Econom&iacute;a: todos discutimos como especialistas en inmunolog&iacute;a y opinamos sobre log&iacute;stica para el traslado de material m&eacute;dico.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n sobre las vacunas -tanto las del covid-19 como otras- tambi&eacute;n es un s&iacute;ntoma de la creciente desconfianza en los expertos, un fen&oacute;meno que no solo es argentino. Uno de los argumentos a favor del Brexit, propuesto por el entonces canciller del Reino Unido, Michael Gove, fue que los brit&aacute;nicos estaban &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=GGgiGtJk7MA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hartos de expertos de organizaciones con acr&oacute;nimos que dicen saber qu&eacute; es lo mejor y se equivocan consistentemente</a>&rdquo;.&nbsp;La desconfianza en los especialistas -sean bur&oacute;cratas, cient&iacute;ficos o m&eacute;dicos- puede tener varios motivos: la ca&iacute;da del nivel de vida de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n en varios pa&iacute;ses de occidente, las mentiras difundidas por medios y pol&iacute;ticos, o los errores en las gestiones de crisis anteriores.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        	<strong>En Argentina, </strong><a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/navegando-la-infodemia-asi-consume-noticias-e-informacion-sobre-coronavirus-espana-argentina-otros-paises" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la confianza en profesionales de la salud</strong></a><strong> al inicio de la pandemia mut&oacute;.</strong> Primero, en llamados a que otros expertos -soci&oacute;logos, economistas- integraran el comit&eacute; asesor del gobierno, y luego en acusaciones de infectadura.&nbsp;Ya muy lejos de las tapas de todos los diarios en azul, con la frase &ldquo;Al virus lo frenamos entre todos. Viralicemos la responsabilidad&rdquo;, la evaluaci&oacute;n de la gesti&oacute;n de la pandemia entr&oacute; en la grieta pol&iacute;tica. Pro o anti cuarentena, pro o anti testeos masivos, pro o anti barbijo, pro o anti vacuna.&nbsp;Esta discusi&oacute;n se vio reflejada en la comunicaci&oacute;n oficial, los medios y las redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego de varias conferencias de prensa en las que el presidente, Alberto Fern&aacute;ndez, comparaba de manera favorable el desarrollo de la enfermedad en Argentina y otros pa&iacute;ses -a veces con datos err&oacute;neos, luego rectificados por las embajadas de los estados mal representados- los contagios y las muertes se aceleraron.&nbsp;Argentina lleg&oacute; a estar entre los seis pa&iacute;ses con m&aacute;s muertos per c&aacute;pita. <strong>Cuanto m&aacute;s avanzaba el virus, menos parec&iacute;a comunicar el gobierno: la extensi&oacute;n de la cuarentena del 18 de septiembre al 11 de octubre se difundi&oacute; a trav&eacute;s de un video en el que la &uacute;nica voz oficial era la de una locutora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchos medios convocaron a figuras con escaso conocimiento para discutir el tema. Por ejemplo, citaron a un cient&iacute;fico que afirmaba que <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2020/04/22/el-fin-del-crecimiento-exponencial-un-cientifico-israeli-asegura-que-la-propagacion-del-coronavirus-disminuye-a-casi-cero-despues-de-70-dias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la propagaci&oacute;n del virus disminu&iacute;a a cero despu&eacute;s de 70 d&iacute;as</a>. En un caso extremo, una conductora de televisi&oacute;n tom&oacute; di&oacute;xido de cloro en c&aacute;mara como tratamiento preventivo contra el coronavirus. Como se trata de un fen&oacute;meno nuevo, los expertos tambi&eacute;n dieron mensajes contradictorios. En abril, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud aconsej&oacute; que la poblaci&oacute;n no utilizara barbijos, y solo dos meses despu&eacute;s recomend&oacute; el uso generalizado de cubrebocas para frenar los contagios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las redes, la ciudadan&iacute;a discute la pandemia y su gesti&oacute;n, en algunos casos recirculando informaci&oacute;n falsa o descontextualizada producida por pol&iacute;ticos y medios.</strong> La difusi&oacute;n de contenido falso no siempre es maliciosa: muchas veces compartimos un mensaje porque coincide con nuestra forma de pensar, un mecanismo conocido como &ldquo;razonamiento motivado&rdquo;. La correcci&oacute;n de esta desinformaci&oacute;n por parte de expertos y expertas, periodistas de ciencias y chequeadores de datos, por m&aacute;s precisa que sea, se enfrenta al mismo mecanismo: nos cuesta aceptar informaci&oacute;n que contradiga nuestras opiniones. Sin embargo, burlarse de quien cree informaci&oacute;n falsa, sean terraplanistas o antivacunas, como tambi&eacute;n se ve en las redes y los discursos de algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos, tampoco logra el efecto deseado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el caso de las vacunas, la desconfianza no surgi&oacute; con el covid-19.&nbsp;La vacunaci&oacute;n contra el sarampi&oacute;n cay&oacute; en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y </strong><a href="https://www.bmj.com/content/366/bmj.l5141" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>solo entre 2018 y 2019 se triplicaron los casos</strong></a><strong> reportados a nivel mundial</strong>. <strong>Para frenar la desconfianza, dos especialistas en inmunolog&iacute;a, </strong><a href="https://www.nature.com/articles/s41563-020-0626-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tonia Thomas y Andrew Pollard</strong></a><strong>, proponen dar informaci&oacute;n &ldquo;de manera incansable&rdquo; sobre la evidencia y la ciencia detr&aacute;s de las vacunas. Sugieren contestar preguntas comunes sobre la inmunizaci&oacute;n y dar informaci&oacute;n precisa y cuantitativa sobre riesgos y beneficios, en lugar de decir simplemente que </strong><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0033350619302938?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el riesgo es bajo y los efectos adversos son raros</strong></a><strong>. Esto permitir&iacute;a a las personas decidir por su cuenta si inmunizarse o no. </strong>Si bien algunos funcionarios, entre ellos Carla Vizzotti, explicaron al p&uacute;blico los resultados de las pruebas de las distintas vacunas, otros dirigentes y periodistas sugirieron confiar en la ANMAT o tirar todos los medicamentos, que puede ser gracioso, pero no ayuda a cimentar la confianza de la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<strong>Como no podemos ser todos especialistas en inmunolog&iacute;a, necesitamos que los funcionarios a cargo de &aacute;reas que requieren conocimiento especializado expliquen de la manera m&aacute;s transparente posible los tratamientos que recomiendan. Para mejorar la calidad del di&aacute;logo democr&aacute;tico, los medios deber&iacute;an contratar periodistas especializados en ciencia y salud, que consulten expertos en estos temas para informar mejor a su audiencia. Como ciudadanos y ciudadanas, seamos cuidadosos con el contenido que retuiteamos, reenviamos en WhatsApp y compartimos en Instagram, para no hundir el covid-19 y sus tratamientos a la misma grieta pol&iacute;tico-medi&aacute;tica en la que caen la cotizaci&oacute;n del d&oacute;lar y los convocados para la Selecci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eugenia Mitchelstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-pais-45-millones-inmunologos_129_6667843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jan 2021 17:44:06 +0000]]></pubDate>
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