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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Judith Butler]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/judith-butler/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Judith Butler]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Trump está desatando el sadismo sobre el mundo, pero no podemos dejarnos abrumar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trump-desatando-sadismo-mundo-no-dejarnos-abrumar_129_12038318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/746d662d-076e-4461-b188-c3b6b5aa0e70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump está desatando el sadismo sobre el mundo, pero no podemos dejarnos abrumar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos argumentos publicados en una columna de opinión en The Guardian también fueron parte de la exposición de Judith Butler en un evento en Brasil donde se discutió en torno a su último libro '¿Quién le teme al género?' (Paidos).</p></div><p class="article-text">
        En la medida que Trump anuncia una serie de &oacute;rdenes ejecutivas y pronunciamientos p&uacute;blicos devastadores y terribles cada d&iacute;a, nunca ha sido tan importante evitar ser capturadxs por su obscenidad y concentrarnos en c&oacute;mo las cuestiones est&aacute;n interconectadas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras nuevas obscenidades inundan el ciclo de noticias, es f&aacute;cil olvidar o dejar al margen las &oacute;rdenes ejecutivas de la semana anterior: prohibiciones de programas y discursos sobre diversidad, equidad e inclusi&oacute;n (DEI) como &laquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&raquo; en todos los programas financiados con fondos federales. Amenazas de deportaci&oacute;n a estudiantes internacionales que participen en protestas leg&iacute;timas; dise&ntilde;os expansionistas sobre Panam&aacute; y Groenlandia y propuestas de hacerse cargo del desplazamiento total y forzoso de sus tierras a los palestinos en Gaza, se anuncian en r&aacute;pida sucesi&oacute;n. En cada caso, Trump hace la declaraci&oacute;n como una demostraci&oacute;n de poder, poniendo a prueba si puede entrar en vigor. Las &oacute;rdenes ejecutivas pueden ser suspendidas por los tribunales, pero la deportaci&oacute;n de inmigrantes ya ha comenzado, al igual que la reapertura de los grotescos campos de Guant&aacute;namo.
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        La acumulaci&oacute;n de poder autoritario depende, en parte, de la voluntad de la gente de creer en el poder ejercido. En algunos casos, las declaraciones de Trump pretenden tantear el terreno, en otros, la afirmaci&oacute;n indignante es su propio logro. Desaf&iacute;a la verg&uuml;enza y las restricciones legales para demostrar su capacidad de hacerlo, mostr&aacute;ndole al mundo un sadismo desvergonzado.
    </p><p class="article-text">
        Los regocijos en el sadismo desvergonzado incitan a otros a celebrar esta versi&oacute;n de la masculinidad &mdash;una que no s&oacute;lo est&aacute; dispuesta a desafiar las normas y principios que rigen la vida democr&aacute;tica (libertad, igualdad, justicia)&mdash; , que se representan como formas de &laquo;liberaci&oacute;n&raquo; de falsas ideolog&iacute;as y de las limitaciones impuestas por obligaciones legales. Un odio exaltado se presenta ahora como libertad, mientras que las libertades por las que muchxs de nosotrxs hemos luchado durante d&eacute;cadas son distorsionadas y desacreditadas como &laquo;wokismo&raquo; moralmente represivo.
    </p><p class="article-text">
        El goce s&aacute;dico en cuesti&oacute;n aqu&iacute; no es s&oacute;lo de Trump; depende de ser comunicado y ampliamente disfrutado para que exista: es una celebraci&oacute;n comunitaria y contagiosa de la crueldad.&nbsp; De hecho, la atenci&oacute;n medi&aacute;tica que suscita alimenta el juego s&aacute;dico. Este desfile de indignaci&oacute;n reaccionaria y desaf&iacute;o precisa ser conocido, visto y escuchado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que ya no nos sirve simplemente denunciar la hipocres&iacute;a. No hay una fachada moral que desenmascarar. No, la exigencia p&uacute;blica de apariencia de moralidad por parte del l&iacute;der se invierte: sus seguidores se emocionan ante la exhibici&oacute;n de su desprecio por la moralidad, y la comparten.
    </p><p class="article-text">
        La exhibici&oacute;n desvergonzada del odio, el desprecio por los derechos, la voluntad de quitar los derechos de equidad y libertad a la gente prohibiendo el &ldquo;g&eacute;nero&rdquo; y sus desaf&iacute;os al sistema binario de sexo (negando la existencia y los derechos de las personas trans, intersex y no binarias), destruyendo los programas DEI destinados a empoderar a quienes han sufrido una discriminaci&oacute;n duradera y sist&eacute;mica; las deportaciones forzosas de inmigrantes y los llamamientos al despojo total de quienes han sobrevivido, traumatizados, a las acciones genocidas en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Raphael Lemkin, el abogado jud&iacute;o-polaco que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &laquo;genocidio&raquo;, dej&oacute; claro que incluye &laquo;un plan coordinado dirigido a la destrucci&oacute;n de los fundamentos esenciales de la vida de grupos nacionales... puede llevarse a cabo aniquilando toda base de seguridad personal, libertad, salud y dignidad&raquo;. De hecho, el traslado forzoso de ni&ntilde;os es el quinto acto punible en virtud de la convenci&oacute;n sobre el genocidio adoptada en 1948.
    </p><p class="article-text">
        No todas las formas de eliminaci&oacute;n de derechos de Trump pertenecen a la categor&iacute;a de genocidio, pero muchas de ellas expresan pasiones fascistas. Negar a las personas trans, intersex y no binarias el derecho a la salud, el reconocimiento legal y el derecho a la libertad de expresi&oacute;n ataca los fundamentos mismos de sus vidas. Incluso el conservador Tribunal Supremo consider&oacute; que la discriminaci&oacute;n contra las personas trans y de g&eacute;nero fluido (non-conforming) constituye discriminaci&oacute;n por razones de sexo (Bostock contra Clayton, 2020).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, no tiene sentido decir que los derechos de las personas trans amenazan la ley basada en el sexo: pertenecen a esa ley y deben estar protegidos por ella. Acorralar a lxs inmigrantes en escuelas y hogares, deportarlos por la fuerza a centros de detenci&oacute;n y arrebatarles sus derechos al debido proceso no s&oacute;lo muestra un claro desprecio por esas comunidades, sino por la propia democracia constitucional. La amenaza a la ciudadan&iacute;a por derecho de nacimiento desaf&iacute;a una protecci&oacute;n constitucional b&aacute;sica y sit&uacute;a a Trump por encima de las normas constitucionales y del equilibrio de poderes.
    </p><p class="article-text">
        Si seguimos tomadxs por la indignaci&oacute;n y paralizadxs por la estupefacci&oacute;n ante las nuevas declaraciones de cada d&iacute;a, seremos incapaces de discernir qu&eacute; las conecta. Quedar tomadxs por sus declaraciones es precisamente el objetivo de su enunciaci&oacute;n. En cierto modo, estamos bajo su servidumbre cuando nos captura y nos paraliza. Aunque existe cada uno de esos motivos para indignarse, no podemos dejar que esa indignaci&oacute;n nos inunde y no podamos pensar. Ahora es el momento de confrontar las pasiones fascistas que alimentan este desvergonzado acaparamiento de poderes autoritarios.
    </p><p class="article-text">
        Quienes celebran su desaf&iacute;o y su sadismo est&aacute;n tan tomados por su l&oacute;gica como quienes se paralizan de indignaci&oacute;n. Quiz&aacute; haya llegado el momento de apartarse de estas pasiones para ver c&oacute;mo funcionan, pero tambi&eacute;n de encontrar pasiones propias: el deseo de una libertad igualmente compartida; de una igualdad que haga realidad las promesas democr&aacute;ticas; de reparar y regenerar los procesos vivos de la Tierra; de aceptar y afirmar la complejidad de nuestras vidas corporeizadas; de imaginar un mundo en el que el gobierno apoye la salud y la educaci&oacute;n para todxs, en el que vivamos sin miedo, sabiendo que nuestras vidas son interdependientes e igualmente valiosas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n Ver&oacute;nica Gago&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Revisi&oacute;n Alicia Balsells</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Judith Butler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trump-desatando-sadismo-mundo-no-dejarnos-abrumar_129_12038318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Feb 2025 03:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Por qué Donald Trump nunca admitirá una derrota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/donald-trump-admitira-derrota_129_7068817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62285ddc-d3dc-4f89-8edb-bbf623b7703c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Por qué Donald Trump nunca admitirá una pérdida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya sean las muertes por Covid-19 o la pérdida electoral de la presidencia, reconocer una pérdida es algo que a Trump le resulta imposible. Está aparejado a un rechazo masculinista al duelo, a su orgullo nacionalista y a la supremacía blanca.</p></div><p class="article-text">
        Podr&iacute;a considerarse algo menor que <a href="https://www.theguardian.com/us-news/donaldtrump" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donald Trump</a> no pueda ni reunirse con Joe Biden ni reconocerle la elecci&oacute;n. Pero, <strong>&iquest;y si acaso su rechazo a reconocer una derrota estuviera vinculado con el camino de destrucci&oacute;n que llamamos la v&iacute;a de salida de Trump? &iquest;Por qu&eacute; le resulta tan dif&iacute;cil perder?</strong> La pregunta tiene al menos dos sentidos en estos tiempos. Tantos de nosotros estamos perdiendo gente debido al Covid-19, o temiendo por nuestra propia muerte o la de otros. Todos estamos viviendo en relaci&oacute;n a un ambiente de enfermedad y muerte, ya sea que tengamos o no un nombre para ese sentir que est&aacute; a nuestro alrededor. La enfermedad y la muerte est&aacute;n literalmente en el aire. Y, a&uacute;n as&iacute;, no est&aacute; claro como nombrar o comprender estas p&eacute;rdidas, y la resistencia de Trump a un duelo p&uacute;blico se ha nutrido de -e intensificado- un rechazo masculinista al duelo que est&aacute; aparejado al orgullo nacionalista e incluso a la supremac&iacute;a blanca.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La resistencia de Trump a un duelo público se ha nutrido de -e intensificado- un rechazo masculinista al duelo que está aparejado al orgullo nacionalista e incluso a la supremacía blanca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los trumpistas tienden a no llorar las muertes de la pandemia abiertamente. Han rechazado convencionalmente las cifras por exageradas (&ldquo;Fake news!&rdquo;) o desafiado la amenaza de la muerte con sus reuniones y merodeos <em>desbarbijados</em> en espacios p&uacute;blicos, y m&aacute;s recientemente en su espect&aacute;culo de prepotencia en el Capitolio usando disfraces de animales. <strong>Trump nunca reconoci&oacute; las p&eacute;rdidas que los Estados Unidos han sufrido, y no tuvo ni la inclinaci&oacute;n ni la capacidad de ofrecer condolencias.</strong> Cuando se hac&iacute;a referencia a las p&eacute;rdidas, no eran tan graves, la curva se estaba aplanando, la pandemia ser&iacute;a breve, no era su culpa, era la culpa de China. Lo que la gente necesita, aseguraba, era volver a trabajar porque estaban &ldquo;muriendo&rdquo; en casa, con lo cual simplemente quiso decir que estaban enloqueciendo por el confinamiento dom&eacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La incapacidad de Trump de reconocer su derrota electoral est&aacute; relacionada con su incapacidad de reconocer y hacer el duelo de las p&eacute;rdidas causadas por la pandemia, pero tambi&eacute;n su itinerario destructivo.</strong> Si hubiese llegado a reconocer abiertamente su derrota electoral, se habr&iacute;a convertido en alguien que pierde. <strong>&Eacute;l no es el tipo de persona que pierde, y, si lo hace, entonces es que alguien le quit&oacute; lo que le correspond&iacute;a por derecho</strong>. Pero hay una vuelta de tuerca m&aacute;s. Los supremacistas blancos que asaltaron el Capitolio tambi&eacute;n est&aacute;n convencidos, no s&oacute;lo de que la elecci&oacute;n fue robada, sino tambi&eacute;n de que el pa&iacute;s, y ellos, est&aacute;n siendo &ldquo;reemplazados&rdquo; por comunidades negras y cobrizas, por jud&iacute;os, y su racismo lucha contra la idea de que se les pide perder la idea de privilegio y supremac&iacute;a blanca. Con este fin, se transportan hacia el pasado para convertirse en soldados Confederados, toman personajes de fantas&iacute;a en videojuegos que tienen poderes sobrehumanos, se visten como animales y portan armas abiertamente, reviviendo el &ldquo;salvaje oeste&rdquo; y su genocidio de pueblos originarios. Tambi&eacute;n se autoperciben como &ldquo;el pueblo&rdquo; y &ldquo;la naci&oacute;n&rdquo;,&nbsp;raz&oacute;n por la cual siguen en shock cuando son arrestados por sus delitos. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a acaso ser una violaci&oacute;n a la propiedad, o sublevaci&oacute;n, o conspiraci&oacute;n, si estaban simplemente recuperando &ldquo;su casa&rdquo;? &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a ser un delito si el presidente les pidi&oacute; que hicieran lo que hicieron? Aquellos que buscaron dar con, asesinar o secuestrar funcionarios electos claramente ten&iacute;an planes violentos, bien documentados en varios sitios web e ignorados por agentes policiales c&oacute;mplices. Asimismo, el ataque a la polic&iacute;a, e incluso la muerte por aplastamiento de una de sus propias filas, Rosanne Boyland, fue ignorada en la excitaci&oacute;n de su furia letal.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La incapacidad de Trump de reconocer su derrota electoral está relacionada con su incapacidad de reconocer y hacer el duelo de las pérdidas causadas por la pandemia, pero también su itinerario destructivo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y, claro, tambi&eacute;n puede ser que la racha final asesina del propio Trump, llev&aacute;ndose las vidas de 13 personas desde que se retomaron las penas de muerte federales en Julio de 2020, sea otro ejemplo de la prontitud para matar que marc&oacute; estos d&iacute;as finales. Donde hay un rechazo prefabricado a reconocer las vidas perdidas, matar presumiblemente se convierta en algo m&aacute;s f&aacute;cil. Dichas vidas no son percibidas enteramente como vidas, y sus p&eacute;rdidas no cuentan como algo realmente significativo. <strong>De esta forma, los d&iacute;as finales de Trump, incluyendo el asalto al Capitolio, son una r&eacute;plica violenta al Black Lives Matter</strong>. A nivel global, millones salieron a las calles para oponerse, indignados, a las vidas negras cobradas impunemente por manos de la polic&iacute;a, creando un movimiento que expuso un racismo hist&oacute;rico y sist&eacute;mico, y se opuso a la facilidad con la cual la polic&iacute;a y las c&aacute;rceles destruyen las vidas de personas negras. El movimiento contin&uacute;a siendo una amenaza global a la supremac&iacute;a blanca, y la reacci&oacute;n ha sido violenta e infame. Los supremacistas no quieren perder su supremac&iacute;a, a pesar de que ya la han perdido, y la contin&uacute;an perdiendo a medida que los movimientos por la justicia racial contin&uacute;an consiguiendo sus objetivos. La derrota de Trump es tan impensable como la suya propia, y esto es sin dudas una de sus ataduras con su convicci&oacute;n enga&ntilde;osa de una elecci&oacute;n robada.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Los supremacistas no quieren perder su supremacía, a pesar de que ya la han perdido, y la continúan perdiendo a medida que los movimientos por la justicia racial continúan consiguiendo sus objetivos. La derrota de Trump es tan impensable como la suya</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes del asalto al Capitolio, era sin dudas preocupante o incluso gracioso que Trump buscara man&iacute;acamente anular sus derrotas de cualquier forma posible. Pero esto cobra sentido si pensamos en una incapacidad general de reconocer una p&eacute;rdida, un reconocimiento, dice Freud, que es el trabajo del duelo. Para hacer un duelo, entonces, tiene que haber alguna forma de marcar dicha p&eacute;rdida, una forma de registrarla y comunicarla, y, en este sentido, requiere comunicaci&oacute;n y por lo menos el potencial de un consentimiento p&uacute;blico. La f&oacute;rmula es m&aacute;s o menos as&iacute;: <strong>No puedo vivir en un mundo en el que el objeto que valoro se pierda, o no puedo ser la persona que ha perdido lo que valoro. Voy a destruir el mundo que me devuelve el reflejo de lo que he perdido, o voy a dejar ese mundo recurriendo a la fantas&iacute;a.</strong> Esta forma de negaci&oacute;n preferir&iacute;a destruir la realidad, alucinar una realidad preferida, en lugar de registrar el veredicto de la p&eacute;rdida que la realidad tiene para comunicar. El resultado es una forma de furia destructiva que no se molesta siquiera en ofrecer una coartada moral. El asunto queda claro en la saga de sentencias de muerte, asesinatos sancionados por el Estado, pero tambi&eacute;n al ignorar las cifras de aquellos que han fallecido por Covid-19, especialmente las cifras que nos muestran que las comunidades de color fueron las m&aacute;s afectadas, incluyendo a los pueblos originarios de los Estados Unidos, quienes fueron los m&aacute;s golpeados. Tiene un sentido cruel que Trump cerrase un acuerdo en sus &uacute;ltimos d&iacute;as en el gobierno que destruye sitios sagrados en Arizona para impulsar la producci&oacute;n de cobre, al mismo tiempo que las fallas de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas han sin dudas aumentado el n&uacute;mero de muertes en dichas comunidades.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El resultado es una forma de furia destructiva que no se molesta siquiera en ofrecer una coartada moral. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La supremac&iacute;a blanca ha retomado actualmente un lugar abierto en la pol&iacute;tica de los Estados Unidos, y el trumpismo sobrevivir&aacute; a Trump, y continuar&aacute; tomando nuevas formas. La supremac&iacute;a blanca es una fantas&iacute;a pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n una realidad hist&oacute;rica. <strong>Puede entenderse en parte como un rechazo a hacer el duelo de la p&eacute;rdida de la supremac&iacute;a blanca que el movimiento por las vidas negras y los ideales de justicia racial justamente demandan. </strong>As&iacute;, es hora de que los racistas hagan el duelo por dicha p&eacute;rdida, pero es dudoso que lo hagan. Saben que lo que imaginan que es su derecho natural puede serles quitado, les est&aacute; siendo quitado, y la lucha que libran es hist&oacute;rica. Van a vivir su fantas&iacute;a hasta que la realidad los ponga en jaque. Esperemos que la r&eacute;plica de Biden no sea intensificar el Estado policial con este prop&oacute;sito. Esa ser&iacute;a una iron&iacute;a cruel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: Alejo Magari&ntilde;os</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Judith Butler]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jan 2021 10:53:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué Donald Trump nunca admitirá una derrota]]></media:title>
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