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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Pablo Meneses]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/juan-pablo-meneses/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Pablo Meneses]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Memes, poesía y rock en el día después de la victoria de Boric]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memes-poesia-rock-dia-despues-victoria-boric_129_8597921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8106f942-663e-4892-8fbc-a9f5a9ce495d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memes, poesía y rock en el día después de la victoria de Boric"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista chileno Juan Pablo Meneses cuenta las primeras horas del nuevo presidente de Chile y repasa su campaña.</p></div><p class="article-text">
        Es el d&iacute;a siguiente de un festejo largo. De una fiesta que parec&iacute;a interminable. La ciudad vive un lunes con resaca, pero afuera del hotel Fundador, en el centro de Santiago, un grupo de simpatizantes no quiere terminar los homenajes. Est&aacute;n aqu&iacute;, bajo un sol jaguar, agolpados frente a la puerta por donde pronto saldr&aacute; el presidente electo Gabriel Boric <em>&iexcl;Ah&iacute; viene! &iexcl;Ah&iacute; viene!</em> grita alguien, y todas se agolpan, las fot&oacute;grafas, las camarografas, las periodistas que despachan en vivo, las simpatizantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El que aparecer&aacute; por la puerta es el presidente electo m&aacute;s joven de la historia de Chile, el con mayor votaci&oacute;n y el primero en dar vuelta un ballotage. Hoy tiene 35 a&ntilde;os, 10 meses, una semana y un d&iacute;a de vida, en un registro de su edad que algunos medios han tomado con un nuevo deporte. Esta ma&ntilde;ana, en uno de los matinales de la TV Chilena, el conductor calculaba que el nuevo presidente asumir&aacute; el 11 de marzo de 2022, exactamente a 36 a&ntilde;os y un mes de su nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero su juventud no es una excepci&oacute;n. No es el delf&iacute;n exitoso de un partido tradicional. De hecho, es militante en Convergencia Social, un partido fundado en 2018 por diferentes movimientos universitarios, y que ahora ha batido el r&eacute;cord de ser el partido m&aacute;s joven en tener un presidente. Con la llegada de Boric se espera que asuman cargos ministeriales otros pol&iacute;ticos de su edad, como Giorgio Jackson y Camila Vallejos, junto a quienes lider&oacute; las protestas estudiantiles chilenas del 2011. Otro nombre seguro ser&aacute; Izkia Siches, la ex presidenta del Colegio M&eacute;dico de 35 a&ntilde;os, que recorri&oacute; todo el pa&iacute;s para esta segunda vuelta. Y anoche, se sum&oacute; a la celebraci&oacute;n Irac&iacute; Hassler, la economista y nueva alcaldesa de Santiago que hace poco m&aacute;s de un mes cumpli&oacute; 31 a&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora Boric se asoma por la puerta y todo se mueve como en un pogo de Tool, la banda de la que el nuevo presidente de Chile es un fan declarado. Hay v&iacute;tores, gritos, y preguntas de reporteras y enviadas especiales para esta noticia que huele a hecho hist&oacute;rico. El presidente electo sale del hotel para su primera actividad p&uacute;blica presencial: el encuentro con Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era, el actual presidente del pa&iacute;s. El mismo que durante la campa&ntilde;a le advirti&oacute;, directamente, que tendr&iacute;a que responder por las violaciones a los Derechos Humanos ocurridas durante el estallido social de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Durante este 2021 vot&eacute; tres veces por Gabriel Boric. Part&iacute; en la primaria del pacto Apruebo Dignidad, donde fuera de todo pron&oacute;stico el presidente electo derrot&oacute; al candidato del Partido Comunista, el favorito Daniel Jadue. Despu&eacute;s vino la primera vuelta y lejos de cualquier c&aacute;lculo gan&oacute; Jos&eacute; Antonio Kast, el candidato de la extrema derecha. Y ayer, en la elecci&oacute;n m&aacute;s polarizada y con m&aacute;s votantes de la historia del pa&iacute;s, donde Boric se transform&oacute; en noticia internacional.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente, su triunfo hist&oacute;rico se fue haciendo mayor. Ya no era solo el presidente m&aacute;s joven de la historia de Chile, sino que el representante y cabeza de una nueva izquierda latinoamericana. O, mejor dicho, de la Nueva nueva izquierda latinoamericana. Aunque cierta prensa internacional lo ha calificado de extrema izquierda, Boric se ha opuesto con fuerza contra el r&eacute;gimen de Daniel Ortega en Nicaragua y ha acusado violaciones a los derechos humanos en el gobierno de Maduro. En su primer discurso defendi&oacute; el feminismo, los animales, y remarc&oacute; que en su gobierno las disidencias sexuales estar&aacute;n m&aacute;s seguras. Su discurso, escrito por &eacute;l mismo en una computadora port&aacute;til, lo hace ver muy distinto a nombres como Manuel L&oacute;pez Obrador o el propio Lula.
    </p><p class="article-text">
        Esta lejos del caudillo latinoamericano de las novelas. Le hacen burlas porque pide disculpas, o porque cambia de opini&oacute;n si lo convencen. Y uno de los temas que m&aacute;s ha defendido y se encarga de poner en agenda es la salud mental de los chilenos. &Eacute;l mismo declar&oacute; que estuvo internado en un hospital psiqui&aacute;trico por un TOC diagnosticado (durante la campa&ntilde;a le inventaron fichas falsas de su estado salud, como parte de una campa&ntilde;a s&uacute;per sucia).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer presidente de la Nueva nueva izquierda latinoamericana no usa autom&oacute;vil, no le gusta viajar en aviones y se quiere mudar a un departamento cerca de La Moneda para ir caminando al trabajo. Estudi&oacute; Leyes en la Universidad de Chile, pero no se titul&oacute; de abogado (lo que le enrostraron mucho durante la campa&ntilde;a, por lo visto, sin efecto). Tiene una polola (novia) que es una dirigente feminista de su partido y a qui&eacute;n, en un programa en vivo de alta sinton&iacute;a, le recit&oacute; de memoria un poema del chileno Oscar Hann que termina diciendo <em>El mismo viento que rompi&oacute; tus naves es el que hace volar a las gaviotas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los memes fueron una pieza clave de su remontada. Mientras de la derecha extrema se lanzaban <em>FakeNews</em>, las personas que votaban por Boric compart&iacute;an en redes distintas campa&ntilde;as. Personalmente, particip&eacute; en #EscritoresxBoric (con m&aacute;s de 800 firmas), #EscolaresxBoric (que consist&iacute;a en subir una foto de la &eacute;poca escolar), y en #VotantesDeBoricEnPrimeraVueltaxBoric. El sello de la campa&ntilde;a fue un &aacute;rbol, porque Boric se sube a la copa de un &aacute;rbol de Punta Arenas desde donde se ve el estrecho de Magallanes. Compartir &aacute;rboles por redes o poner el emoji de un &aacute;rbol en tu nombre, fue otro impulso de identidad. Se sumaron famosas y famosos de medio mundo a las campa&ntilde;as por redes. Un d&iacute;a Pedro Pascal, el actor chileno que aparece en <em>Games of Throne</em>, <em>Narcos</em> y que protagoniza <em>The Mandalorian</em>, subi&oacute; una foto luciendo una camiseta de la campa&ntilde;a de Boric. A los pocos d&iacute;as, Boric subi&oacute; una foto con una camiseta que ten&iacute;a estampada la foto del actor con la camiseta de su campa&ntilde;a. D&iacute;as antes de la elecci&oacute;n, Pedro Pascal subi&oacute; una foto luciendo una camiseta que ten&iacute;a estampada la foto de Boric luciendo una camiseta con la foto Pedro Pascal. Y as&iacute;, todo puede seguir hasta un juego de espejos infinitos. Lo importante es que estos memes, estas camisetas estampadas y estas fotos subidas a redes, fueron parte del sello de la campa&ntilde;a.
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            <span class="title">
                El presidente electo de Chile bromea con una remera del actor Pedro Pascal que le dio su apoyo en la campaña                            </span>
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        El primer presidente de la&nbsp; Nueva nueva izquierda latinoamericana es un fan&aacute;tico de la poes&iacute;a, y en su primer discurso cit&oacute; a Nicanor Parra, aunque a la que m&aacute;s cita es a Gabriela Mistral. Unos d&iacute;as antes de la elecci&oacute;n se junt&oacute; con la ex presidenta Michelle Bachelet y en la primera vuelta estuvo con Pepe Mujica. Usa tatuajes, le gusta 31 Minutos y le dijo a un entrevistador que sus pantalones le recordaban un cap&iacute;tulo de <em>Friends. </em>A veces Boric es tan pop, que el escritor Alberto Fuguet dijo que votaba por &eacute;l porque era<em> pop</em>. Y veces es tan poeta, que el escritor Alejandro Zambra anunci&oacute; que votaba por &eacute;l en un texto donde mencionaba a Boric como un poeta frustrado, que es la &uacute;nica manera de ser verdaderamente un poeta.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo presidente electo llega a La Moneda, donde lo espera otro tumulto. Se acerca a las vallas que frenan al p&uacute;blico, mientras la gente le grita saludos, le saca fotos, lo aplaude. El nuevo presidente agarra algunos tel&eacute;fonos y se hace selfies con la gente. Alguien le entrega un obsequio, &eacute;l lo recibe feliz, se despide, y en el camino a La Moneda toma su tel&eacute;fono y le hace una foto al regalo. Al rato la subir&aacute; a sus redes.
    </p><p class="article-text">
        Al entrar al Palacio de Gobierno los Carabineros de guardia se le cuadran, pero Gabriel Boric, el joven nacido en Punta Arenas, en el extremo sur de Chile, en una ciudad de inmigrantes croatas (ah&iacute; Mar&iacute;a Juana Ostoic, la madre de N&eacute;stor Kirchner) y a tres horas de R&iacute;o Gallegos, rompe el protocolo y le da la mano a los polic&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que ser&aacute; un gobernante que romper&aacute; protocolos. De alguna manera, su sola presencia, es la destrucci&oacute;n de cualquier dise&ntilde;o. Hace un a&ntilde;o este escenario parec&iacute;a imposible: so&ntilde;ado, pero imposible. Gabriel Boric, que se hizo conocido como Presidente de la Federaci&oacute;n de Estudiantes de la Universidad de Chile en una organizaci&oacute;n a la izquierda del Partido Comunista, hoy se plantea como un presidente m&aacute;s moderado, m&aacute;s amplio, y se espera que despu&eacute;s de tantas peleas, tantas traiciones, tantas disputas internas, su gobierno sea uno que junte a todas las izquierdas y centros izquierdas del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Un sue&ntilde;o, que no es solo Latinoamericano. Anoche sub&iacute; una foto de los festejos en la Alameda, y esta ma&ntilde;ana ten&iacute;a dos mensajes. Mi editor franc&eacute;s me dec&iacute;a: <em>Felicitaciones por el nuevo presidente. Es lo que necesitamos tambi&eacute;n ac&aacute;: alianza de izquierda (por el cambio y la extrema derecha)</em>. Y un colega de Espa&ntilde;a: <em>Que hermosa la unidad contra el fascismo, es lo que no hicimos aqu&iacute;</em>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1471477037999161347?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al salir de la reuni&oacute;n con el viejo presidente, el nuevo presidente electo declar&oacute; que a veces, como en su caso con Pi&ntilde;era, las diferencias son muy grandes &ldquo;pero el Estado sigue siendo uno&rdquo;. Y remarc&oacute; eso, tan lejos del milagro chileno: la importancia del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Terminadas sus palabras, y sali&eacute;ndose de protocolo, vuelve a las rejas, a los brazos de la gente, a las selfies, a los abrazos largos y apretados con gente del p&uacute;blico. Se le ve contento y emocionado. Por momentos parece una estrella de rock, otras veces un poeta frustrado y, desde ayer, tambi&eacute;n el presidente de Chile.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Pablo Meneses]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memes-poesia-rock-dia-despues-victoria-boric_129_8597921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Dec 2021 21:49:23 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Río sin carnaval: a matar la saudade]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rio-carnaval-matar-saudade_129_7225139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bce72827-37f3-4420-8205-df80a138e27a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Río sin carnaval: a matar la saudade"></p><p class="article-text">
        La alegr&iacute;a no es solo brasilera. Pero en R&iacute;o de Janeiro, donde se suspendi&oacute; el Carnaval y mucha gente anda triste, <strong>recuperar la alegr&iacute;a se ha transformado en un asunto de estado.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los motivos para frenar la fiesta son claros: Brasil est&aacute; pr&oacute;ximo a llegar a los 10 millones de contagios, en R&iacute;o de Janeiro han muerto m&aacute;s de 30 mil personas, y el Carnaval era un im&aacute;n para aviones con turistas de medio planeta. La decisi&oacute;n de suspenderlo suena totalmente l&oacute;gica, pero con una consecuencia peligrosa: <strong>le ha quitado la alegr&iacute;a a muchas personas ligadas a la m&uacute;sica, el baile, las escuelas de samba, las fiestas en la playa y la ornamentaci&oacute;n de calles cariocas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El alza en el &iacute;ndice de <em>saudade</em> preocupa a las autoridades locales m&aacute;s que el precio del d&oacute;lar o el porcentaje de inflaci&oacute;n. Esa tristeza/nostalgia de la que siempre est&aacute; escapando el brasilero, ha tenido un rebrote muy alto los d&iacute;as de carnaval.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otros pa&iacute;ses, esta melancol&iacute;a ser&iacute;a vivida como un estado de goce. Como un regalo divino. Las personas se juntar&iacute;an en los caf&eacute;s, a conversar toda la ma&ntilde;ana acerca de c&oacute;mo eran esos d&iacute;as de Carnaval. A inventar historias, de aquel tiempo que se fue, y que nadie sabe si volver&aacute; alguna vez. Se discutir&iacute;a acaloradamente, nunca y&eacute;ndose a las manos, cu&aacute;l de todas las escuelas fue la mejor y se repetir&iacute;an las mismas an&eacute;cdotas hasta gastarlas por los dos lado. De seguro, todos dir&aacute;n que fueron protagonista de la historia m&aacute;s relevante, y volver&aacute;n a sus casas henchidos de nostalgia por algo que ya nadie sabe si de verdad existi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En Brasil es muy distinto. Por lo mismo, las autoridades salieron con violencia a recuperar la alegr&iacute;a. <strong>O&acute;Globo</strong>, la televisora abierta m&aacute;s importante de R&iacute;o (y del pa&iacute;s), lanz&oacute; toda una programaci&oacute;n especial llamada <em>Agenda para mata a saudade</em>. Y todos los d&iacute;as, a la misma hora del carnaval, han pasado los mejores desfiles de a&ntilde;os anteriores, pero con comentaristas actuales que motivan a los telespectadores a <em>curtir</em> el carnaval en casa.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades no oficiales de la ciudad, tan fuertes como las otras, tambi&eacute;n han salido de manera r&aacute;pida y agresiva a matar la saudade. Tanto los grupos narcos, autoridad central en varias favelas, como las milicias (comandos que controlan amplios territorios de la periferia, y est&aacute;n integrados en su mayor&iacute;a por ex polic&iacute;as, polic&iacute;as jubilados y algunos polic&iacute;as activos), han contratado artistas famosos y organizado fiestas clandestinas en la zonas que cada uno domina. Est&aacute;n asesinando la <em>saudade</em> con shows y m&uacute;sica en vivo. La <em>saudade</em> debe replegarse. El mandato parece ser el mismo para las distintas autoridades de R&iacute;o: no podemos estar tristes.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que estuve en el Carnaval de R&iacute;o, entend&iacute; lo &uacute;nico que hay que saber: el carnaval que muestra la televisi&oacute;n, los carros aleg&oacute;ricos, las luces del samb&oacute;dromo, las comparsas con su coreograf&iacute;as entrenadas todo el a&ntilde;o, la escuela de samba compitiendo por ganar, todo eso, que llenar&aacute; de im&aacute;genes a los medios de comunicaci&oacute;n de todo el planeta y se vender&aacute; como promesa, es una parte muy peque&ntilde;a de los que es el Carnaval en R&iacute;o, en las calles, en la playa, en los blocos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los blocos de carnaval son bandas de m&uacute;sicos que movilizan a mucha gente por las calles de la ciudad. Si hay Carnaval de R&iacute;o y est&aacute;s dentro de un <em>bloco de rua</em> y bailas y te mueves y bebes y te tocan y tocas, entender&aacute;s que esa experiencia ser&aacute; muy dif&iacute;cil vivirla online. Es cierto que son tiempos de pandemia, de tele-trabajo, tele-amistades, tele-asados. Se puede ir a clases en l&iacute;nea, bares en l&iacute;nea, cabarets en l&iacute;nea y tener sexo en l&iacute;nea. Pero estar en un bloco online, durante el Carnaval, parece ser m&aacute;s triste que todas las tristezas juntas. Y en estos d&iacute;as, se ha llenado de blocos online. &iquest;C&oacute;mo no quieren que aumente la tristeza?&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se puede ir a clases en línea, bares en línea, cabarets en línea y tener sexo en línea. Pero estar en un bloco online, durante el Carnaval, parece ser más triste que todas las tristezas juntas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Llamo a Eliza Rizo, una amiga carioca. Me inquieta saber c&oacute;mo est&aacute; viviendo esta fuerte ola de <em>saudade.</em> Esta fuera de la ciudad, pero me dice:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Tengo un amigo m&uacute;sico, que toca en uno de los blocos, y que est&aacute; s&uacute;per bajoneado. Ha subido cosas en las redes, con mucha saudade. Est&aacute; s&uacute;per mal.
    </p><p class="article-text">
        Y lo dice muy preocupada. Ella est&aacute; bien, porque se fue de la ciudad los d&iacute;as de Carnaval, pero sabe que cunde en des&aacute;nimo. R&iacute;o es una ciudad especialista en jugar con estado de &aacute;nimo. El escritor Guillermo Cabrera Infante cuenta que una vez lleg&oacute; a la ciudad con nostalgia, y termin&oacute; con neuralgia. Ese mismo ambiente de fiesta permanente, pon&iacute;a melanc&oacute;lico a Roberto Arlt. En una de sus Aguafuertes cariocas escribi&oacute;: &ldquo;Estoy triste lejos de este Buenos Aires del que me acuerdo a toda hora&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, suspender un evento de este tama&ntilde;o, no solo afecta los estados de &aacute;nimo. Tambi&eacute;n los estados contables: la industria de los carnavales en Brasil mueve unos 1.400 millones de d&oacute;lares a&ntilde;o, con decenas de miles de empleos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace justo un a&ntilde;o, cuando lo que ahora vive R&iacute;o de Janeiro parec&iacute;a imposible, ocurri&oacute; una misteriosa advertencia. Era el carnaval del 2020, el &uacute;ltimo pre-Covid, y se bat&iacute;an todos los r&eacute;cords. El alcalde de R&iacute;o hab&iacute;a decretado 50 d&iacute;as de festejos, y la alegr&iacute;a estaba desbordante. El virus ya hab&iacute;a salido de Asia y circulaba fuerte por Europa, pero en Brasil eran tiempos de festejos eternos. Y el mismo d&iacute;a que termina cada Carnaval, el mi&eacute;rcoles de cenizas del 2020, se supo que Brasil ten&iacute;a su primer caso positivo de Covid-19, y que era el primero de Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s vino lo que todos sabemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JPM</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Pablo Meneses]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Feb 2021 17:23:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Río sin carnaval: a matar la saudade]]></media:title>
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