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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Kalos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/martin-kalos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Kalos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Radiografía de la economía: soluciones de fondo, recién para diciembre; por ahora, sólo parches]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/radiografia-economia-soluciones-fondo-recien-diciembre-ahora-parches_1_10453631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4c59d9a-df45-4b9f-9b3d-b0fe64d2bc32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Radiografía de la economía: soluciones de fondo, recién para diciembre; por ahora, sólo parches"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos cuatro años el poder adquisitivo del salario mínimo mermó 10%, la jubilación mínima 22% y la asignación por hijo 33%. La baja del salario real en el sector privado alcanzó 6,5% en el caso de quienes poseen un empleo registrado, y 28,8% entre los no registrados. Además, la precarización laboral también es precarización de las condiciones de vida.</p></div><p class="article-text">
        El resultado de las PASO mezcl&oacute; un esperado escenario de tercios con una sorpresa: el partido y precandidato m&aacute;s votado, La Libertad Avanza, de Javier Milei. Con el diario del lunes podemos entender que la crisis econ&oacute;mica es la principal motivaci&oacute;n para un tercio del electorado en optar por una fuerza in&eacute;dita en nuestra historia. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando en la econom&iacute;a argentina y cu&aacute;les son los escenarios econ&oacute;micos que se abren ahora de cara a las elecciones generales de octubre?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un breve diagn&oacute;stico de la econom&iacute;a hoy</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, si bien la inflaci&oacute;n parec&iacute;a estabilizarse en torno al 6% mensual, desde fines de julio retom&oacute; la tendencia alcista. El aumento de algunos precios atrasados (como carne y servicios regulados) y estacionales (turismo), mayores impuestos a importaciones y la aceleraci&oacute;n de los d&oacute;lares paralelos contribu&iacute;an a acrecentar la expectativa inflacionaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La devaluaci&oacute;n del lunes post-PASO ech&oacute; por tierra con cualquier optimismo respecto de los pr&oacute;ximos meses. Con agosto y septiembre firmemente en dos d&iacute;gitos, la primera pregunta es por la inercia que muestre la inflaci&oacute;n a partir de octubre. <strong>El r&eacute;gimen de alta inflaci&oacute;n que se ha configurado en el &uacute;ltimo tiempo en Argentina ha involucrado cambios en los comportamientos: los reajustes de precios son cada vez m&aacute;s veloces o indexados y por tanto la inercia es mayor</strong>. La mesa est&aacute; servida para que la inflaci&oacute;n supere incluso este a&ntilde;o el 160% interanual.
    </p><p class="article-text">
        Esto tiene su efecto constante y directo en el empleo y los ingresos. En los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os el poder adquisitivo del salario m&iacute;nimo merm&oacute; 10%, la jubilaci&oacute;n m&iacute;nima 22% y la asignaci&oacute;n por hijo 33%. La baja del salario real en el sector privado alcanz&oacute; 6,5% en el caso de quienes poseen un empleo registrado, y 28,8% entre los no registrados (que representan casi 37% del empleo asalariado). <strong>Todos los ingresos perdieron, en especial los salarios no registrados y las transferencias estatales (jubilaciones y asignaciones)</strong>.
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                Salario real.                            </span>
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        El corolario de la ca&iacute;da del salario real es la dificultad de las familias en poder costear las canastas b&aacute;sicas de subsistencia. Para la &uacute;ltima mitad del 2022 (incluso con inflaci&oacute;n m&aacute;s modesta que la actual) la cantidad de personas en situaci&oacute;n de pobreza alcanz&oacute; al 39,2% de la poblaci&oacute;n. Peor a&uacute;n, 5 de cada 10 infantes de menos de 14 a&ntilde;os son pobres. Del total de personas pobres, el 21% es indigente (8% de la poblaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        En parte esto explica el sostenimiento de niveles elevados de actividad laboral (48%) y empleo (45%): <strong>m&aacute;s personas de cada familia deben salir a trabajar para llegar a fin de mes (similar a lo ocurrido hacia finales de la convertibilidad)</strong>. La precarizaci&oacute;n laboral tambi&eacute;n es precarizaci&oacute;n de las condiciones de vida, as&iacute; como la pobreza de ingresos tambi&eacute;n es pobreza de tiempos para cada familia en esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sector productivo est&aacute; severamente afectado por la crisis econ&oacute;mica. El principal protagonista de estos largos meses es el sector agropecuario, cuya producci&oacute;n cay&oacute; 44% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o como resultado de la sequ&iacute;a. La industria, en este contexto de inflaci&oacute;n y escasez de divisas, desde hace meses empez&oacute; a manifestar su merma, aunque el estancamiento actual a&uacute;n se da a un mayor nivel de actividad que en 2019 (9% m&aacute;s). El comercio tiene una evoluci&oacute;n positiva pero modesta de 2,2% en comparaci&oacute;n con el a&ntilde;o pasado y est&aacute; en condiciones bastante mejores que en el a&ntilde;o anterior a la pandemia. En esta heterogeneidad, no faltan sectores como la miner&iacute;a que a&uacute;n crece de manera sostenida.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las reservas brutas del Banco Central se encuentran en USD 23.700 millones, sus niveles m&aacute;s bajos en 18 a&ntilde;os; y las netas muestran r&eacute;cords hist&oacute;ricos por lo negativo, rondando ya los USD 10.000 millones en rojo. El d&oacute;lar oficial ya hab&iacute;a acelerado el ritmo de <em>crawling peg</em> (en junio subi&oacute; 7,6% y en julio 7,1%, de manera que le gan&oacute; a la inflaci&oacute;n) antes del 22% de devaluaci&oacute;n del lunes. Los paralelos tambi&eacute;n sub&iacute;an a la par y en estos d&iacute;as est&aacute;n re-acomod&aacute;ndose al salto del oficial, recomponiendo la brecha del 100% en torno a la cual rondaron en estos meses.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, la crisis econ&oacute;mica no es s&oacute;lo un problema de esta gesti&oacute;n. En promedio, <strong>entre 2012 y 2022 el PBI cay&oacute; 0,08%, y en 6 de esos 11 a&ntilde;os la variaci&oacute;n interanual fue negativa (con el m&aacute;ximo de 10% en 2020 como efecto de la pandemia)</strong>. Consecuentemente, la pobreza entre 2016 y 2022 se mantuvo en valores promedio de 34% (en 2019 fue de 35,5%), y la indigencia de 7,6% (8% en 2019, al igual que en 2022). El nivel m&aacute;s bajo de inflaci&oacute;n entre 2017 y 2022 fue 24,2% en 2017, y desde entonces se ha acelerado hasta los niveles actuales.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La econom&iacute;a hasta las elecciones generales de octubre</strong></h3><p class="article-text">
        La falta de respuestas a esta crisis perpetua pero acentuada en 2023 explica en gran parte el resultado electoral. El problema es que <strong>las soluciones de fondo que se necesitan de ac&aacute; en m&aacute;s a&uacute;n deber&aacute;n esperar: no puede tomarlas este gobierno saliente, sino que debe hacerlas quien asuma en diciembre</strong>, con mayor poder y plazo para ejecutarlas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en la agenda de gesti&oacute;n s&oacute;lo hay parches. Algunos ser&aacute;n m&aacute;s necesarios, como una transferencia de urgencia a los hogares m&aacute;s vulnerados. Otros parches implicar&aacute;n patear para 2024 problemas como la deuda comercial privada (importaciones que no est&aacute;n siendo pagadas, acceso pospuesto a d&oacute;lar oficial para empresas que recurrieron a otros d&oacute;lares para pagarlas, etc&eacute;tera) o los pasivos remunerados del BCRA (que se sit&uacute;an en m&aacute;ximos hist&oacute;ricos, llegando a casi 14% del PIB, y continuar&aacute;n creciendo impulsados por su propia tasa de inter&eacute;s) que hace que la reducci&oacute;n de la base monetaria abajo del 5% del PIB parezca insustentable. Otros ser&aacute;n meras actuaciones para las c&aacute;maras sin efecto real, como un en&eacute;simo acuerdo de precios en un contexto de aceleraci&oacute;n inflacionaria.
    </p><p class="article-text">
        Todo bajo la mirada atenta de nuestro gran acreedor, que desde que volvi&oacute; de la mano de los USD 45.000 millones prestados a Macri tiene suficiente poder como para incidir en la capacidad de tomar decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica de este gobierno y de cualquiera de los que vengan a futuro. En efecto hoy <strong>el FMI exige seguir bajando subsidios energ&eacute;ticos, aumentar tarifas de electricidad y gas y continuar reduciendo el poder adquisitivo de los planes sociales y los salarios p&uacute;blicos. En definitiva, un combo de m&aacute;s inflaci&oacute;n, menos poder adquisitivo en los hogares, menos obra p&uacute;blica y m&aacute;s impuestos</strong>, en el contexto del proceso electoral. Y a&uacute;n as&iacute;, en noviembre estaremos negociando con el FMI por haber incumplido las distintas metas (fiscales, de acumulaci&oacute;n de Reservas, etc.) que se acordaron apenas el mes pasado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la incertidumbre respecto de qu&eacute; tipo de pol&iacute;ticas implemente cada potencial presidente lleva a que cada quien se cubra de riesgos como puede: eso implica volatilidad en los mercados financieros, aumentos de precios precautorios, demanda de d&oacute;lares. Un comportamiento racional en lo individual, pero que a nivel social termina siendo contraproducente.
    </p><p class="article-text">
        De cara a octubre, el ministro candidato Massa enfrentar&aacute; estas tensiones como pueda: con los parches que logre aplicar para aplacar la inflaci&oacute;n, el FMI mir&aacute;ndolo por encima de su cabeza, la actividad productiva atada con alambres; pero tambi&eacute;n con la oportunidad de mostrar un uso creativo y eficiente de las capacidades de gesti&oacute;n p&uacute;blica y de proponer un horizonte distinto. De hecho ese es el gran desaf&iacute;o de Massa y Bullrich: argumentar y convencer de que tienen ideas y herramientas para salir de la crisis que sus coaliciones han provocado y para la cual no han encontrado (o y/o implementado) estrategias para su soluci&oacute;n hasta el momento.
    </p><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo escrito por Florencia Fiorentin (CONICET/UNGS) y Mart&iacute;n Kalos (EPyCA Consultores)</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MK/FF/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Fiorentin, Martín Kalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/radiografia-economia-soluciones-fondo-recien-diciembre-ahora-parches_1_10453631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Aug 2023 03:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Sergio Massa,Elecciones 2023]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Gobierno atado a las negociaciones con China y el FMI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-atado-negociaciones-china-fmi_129_10361261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d63955f-31e0-4f52-b903-9fa70b72020f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Gobierno atado a las negociaciones con China y el FMI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de un acuerdo, exponen los autores, implica que el Fondo Monetario Argentino pide algo que el Gobierno argentino no está dispuesto a ceder: ¿una devaluación? China, prestamista “de última instancia.</p></div><p class="article-text">
        Las recientes negociaciones con el FMI dejan se&ntilde;ales que permiten sacar algunas conclusiones. Por un lado, la falta de un acuerdo implica que el Fondo pide cosas que el Gobierno argentino no est&aacute; dispuesto a ceder (&iquest;una devaluaci&oacute;n?). Por el otro, el hecho de que Argentina haya pagado en julio el vencimiento de deuda significa que espera llegar a un acuerdo en breve.
    </p><p class="article-text">
        Principalmente porque <strong>s&iacute; exist&iacute;a alternativa:</strong> dejar de pagar, quedarse con esos d&oacute;lares y utilizar los seis meses de margen que da el FMI para normalizar pagos, sin que eso dispare un default. Eso hubiera sido patearle el problema al primer mes de mandato del <strong>pr&oacute;ximo gobierno, que heredar&aacute; una situaci&oacute;n </strong>de reservas ag&oacute;nica, deuda comercial, nueva renegociaci&oacute;n necesaria con el FMI y el cepo cambiario que impide que entren d&oacute;lares al pa&iacute;s, una cosecha sin sequ&iacute;a y un gasoducto inaugurado que mejorar&aacute;n la balanza comercial argentina en 2024.
    </p><p class="article-text">
        Ese incumplimiento y cese de negociaciones con el FMI le hubiera permitido a Massa plantear un discurso m&aacute;s duro y anti-FMI para congraciarse con el espectro progresista o izquierdista del electorado, incluyendo a parte del kirchnerismo. <strong>Seguramente no ten&iacute;a sentido: el voto que Massa necesita captar no es ese (que no votar&iacute;a a JxC y entonces post-PASO tendr&aacute; que elegir entre votar al FIT o votar a UP: no habr&aacute; opciones electorales en el medio), sino el de centro y centro derecha que intentar&aacute; disputar con JxC.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si logra llegar a un acuerdo, en lo que resta del a&ntilde;o el FMI deber&iacute;a girar a Argentina USD 7.700 millones, mientras que Argentina pagar&iacute;a vencimientos de deuda por USD 4.600 millones. <strong>Haber pagado el &uacute;ltimo vencimiento implic&oacute; una emisi&oacute;n monetaria de $ 688.000 millones del BCRA</strong>, para prestarlos al Tesoro como Adelanto Transitorio y que el Tesoro usara ese dinero para comprarle DEGs y yuanes por el equivalente a los U$S 2.692M a pagarle al FMI. <strong>Pero ahora s&iacute; para Argentina el flujo de divisas resultante de alcanzar un acuerdo ser&iacute;a positivo en el segundo semestre</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, Argentina ya anunci&oacute; que pagar&aacute; al FMI reci&eacute;n a fin de mes los distintos vencimientos de julio: prev&eacute; hacerlo con los DEG del pr&oacute;ximo desembolso, cosa que el FMI por ahora estar&iacute;a dispuesto a aceptar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pide el FMI a cambio? Una combinaci&oacute;n de:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9675;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>tasas de inter&eacute;s reales m&aacute;s altas</strong>: algo que seguramente el Gobierno conceda; de m&iacute;nima, no las bajar&aacute; en estos meses de inflaci&oacute;n mensual levemente menor al 8% de Tasa Efectiva Mensual definido por el BCRA.
    </p><p class="article-text">
        &#9675;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>reducci&oacute;n del d&eacute;ficit v&iacute;a menores subsidios energ&eacute;ticos</strong>: la propia Secretaria de Energ&iacute;a <strong>Flavia Roy&oacute;n</strong> admiti&oacute; en una entrevista esta semana que si bien viene cumpliendo con la meta fiscal en subsidios, el FMI podr&iacute;a pedir un esfuerzo mayor. El problema es que el pr&oacute;ximo aumento de tarifas energ&eacute;ticas est&aacute; pautado para noviembre: adelantarlo implicar&iacute;a que se concrete antes de las elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        &#9675;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>devaluaci&oacute;n abrupta del tipo de cambio oficial</strong>: esto no soluciona ning&uacute;n problema (salvo que la devaluaci&oacute;n sea parte de un programa de estabilizaci&oacute;n y salida del cepo cambiario, algo que este gobierno no puede hacer) y si acelera la inflaci&oacute;n corre el riesgo de espiralizarse a niveles incluso m&aacute;s peligrosos que el actual. En cambio, es probable que el Gobierno proponga micro-devaluaciones (por ejemplo que el aumento siga siendo un goteo diario, pero en el total del mes supere a la inflaci&oacute;n) y/o devaluaciones efectivas sectoriales (a trav&eacute;s de impuestos a la importaci&oacute;n, que abarcar&iacute;a a todos los productos importados pero seguramente deje afuera a medicamentos, alimentos y energ&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la vez, el Gobierno sigue negociando con China</strong>. Aprovecha la bipolaridad global consolidada en el ascenso chino y sus m&uacute;ltiples pol&iacute;ticas financieras, cambiarias y monetarias para expandir su influencia mundial; y del retroceso en el liderazgo estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        China financi&oacute; en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en Argentina proyectos en energ&iacute;a, infraestructura y agricultura, incentivando o exigiendo que se contratara a empresas chinas como contraprestaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s acord&oacute; swaps de monedas con varias naciones (reduciendo el comercio en d&oacute;lares) y promovi&oacute; la inclusi&oacute;n del yuan en las Reservas Internacionales de los Bancos Centrales, a fin de consolidarlo como divisa global. Su pol&iacute;tica monetaria en el mediano plazo implic&oacute; la depreciaci&oacute;n del yuan frente al d&oacute;lar, permiti&eacute;ndole competir favorablemente en precios. Si bien el yuan en transacciones comerciales internacionales&nbsp;aument&oacute;, a&uacute;n est&aacute; lejos de desafiar la hegemon&iacute;a del d&oacute;lar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El swap con Argentina se ubica hoy en el nudo de la pol&iacute;tica argentina: ante la escasez de reservas, la conversi&oacute;n de yuanes a d&oacute;lares implica convertir el swap en un pr&eacute;stamo a una tasa que hoy supera el 7% TNA. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En comparaci&oacute;n, <strong>la deuda con el FMI paga hoy una tasa del 7,8% TNA</strong>. Es la suma de la tasa de inter&eacute;s del FMI m&aacute;s sobre-tasas que debe pagar Argentina, por el tama&ntilde;o de su deuda con el FMI y porque esa deuda ya cumpli&oacute; m&aacute;s de tres a&ntilde;os desde que Macri la acord&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De manera bilateral, China se posiciona como prestamista &ldquo;de &uacute;ltima instancia&rdquo; para pa&iacute;ses como Argentina, en condiciones financieras m&aacute;s ventajosas que las que promueve el FMI.</strong> Si el FMI condiciona sus cr&eacute;ditos &ldquo;baratos&rdquo; a la implementaci&oacute;n de reformas de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y/o estructurales, China exige mejoras comerciales y de oportunidades de negocios para sus empresas. 
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima d&eacute;cada China rescat&oacute; a otros pa&iacute;ses por un monto que equivale al 20% de los pr&eacute;stamos otorgados por el FMI. Pero ese cr&eacute;dito chino &ldquo;difiere de los de los prestamistas internacionales establecidos de &uacute;ltimo recurso en que <strong>(i) son opacos, (ii) tienen tasas de inter&eacute;s relativamente altas</strong> y (iii) est&aacute;n dirigidos casi exclusivamente a los deudores de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.&rdquo;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[1]</a> La comparaci&oacute;n con los dem&aacute;s pa&iacute;ses &ldquo;auxiliados&rdquo; por China no es precisamente auspiciosa: <strong>Argentina necesit&oacute; rescates de China a la par de naciones mucho menos desarrolladas como Mongolia, Pakist&aacute;n o Surinam.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em> </em><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>[1]</em></a><em> Sebastian Horn, Bradley C. Parks, Carmen M. Reinhart y Christoph Trebesch (2023), &ldquo;China as an International Lender of Last Resort&rdquo;. NBER Working Paper No. 31105.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejo Passeto, Martín Kalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-atado-negociaciones-china-fmi_129_10361261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2023 03:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Gobierno atado a las negociaciones con China y el FMI]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Economía,Sergio Massa,FMI,Negociaciones con el FMI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bancos globalizados en crisis, Estados Unidos y Europa al rescate, Argentina en riesgo: ¿la historia se repite?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/bancos-globalizados-crisis-estados-unidos-europa-rescate-argentina-riesgo-historia-repite_129_10050359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0c79b08-f44c-43e0-a3e7-4a248d594ecc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bancos globalizados en crisis, Estados Unidos y Europa al rescate, Argentina en riesgo: ¿la historia se repite?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta nueva crisis bancaria se origina en la suba de tasas de interés del Banco Central estadounidense, que precipitó la caída de un par de bancos con malas inversiones. La crisis de confianza en el sistema financiero global provocó el derrumbe del banco suizo Credit Suisse. El impacto en Argentina es acotado, pero se suma a un año económico sumamente difícil.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La suba de tasas de inter&eacute;s de la Reserva Federal estadounidense (FED) tard&oacute; en llegar pero fue r&aacute;pida: en febrero de 2022 llevaba casi dos a&ntilde;os por debajo del 0,1% y un a&ntilde;o despu&eacute;s se ubica hoy en 4,6%. </strong>Esto trastoc&oacute; el financiamiento disponible y, en general, usar sus propios dep&oacute;sitos bancarios pas&oacute; a ser para las empresas la forma m&aacute;s barata y r&aacute;pida de solventar gastos. Esa salida de dep&oacute;sitos forz&oacute; a varios bancos a usar todo el efectivo disponible y, luego, a vender los activos m&aacute;s f&aacute;cilmente liquidables que tuvieran.
    </p><p class="article-text">
        Entre los primeros bancos en enfrentar dificultades para contener su salida de dep&oacute;sitos estuvo el <strong>Silicon Valley Bank (SVB)</strong>. La corrida bancaria revel&oacute; un problema previo: hab&iacute;a invertido USD 21.000 en t&iacute;tulos p&uacute;blicos del Tesoro estadounidense que ahora val&iacute;an menos (por la suba de tasas de la FED) y al venderlos debi&oacute; asumir p&eacute;rdidas por USD 1.800 millones. En el caso del SVB eso equivale a varios a&ntilde;os de ganancias. De hecho, supera todo su ingreso neto del a&ntilde;o 2021 (USD 1.500 millones). El precio de sus acciones se derrumb&oacute; de una manera nunca antes vista: en el lapso de horas se precipit&oacute; un 62% antes de que las autoridades regulatorias detuvieran su cotizaci&oacute;n y procedieran a cerrar el banco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema de fondo: </strong>el principal p&uacute;blico del SVB eran empresas de base tecnol&oacute;gica, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os redujeron su crecimiento y por ende tambi&eacute;n sus propios dep&oacute;sitos bancarios. Pero esos fondos, adem&aacute;s, hab&iacute;an sido mal invertidos frente al escenario actual de suba de tasas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, esos errores de inversi&oacute;n se repet&iacute;an en otras entidades de manera acotada. En los siguientes d&iacute;as <strong>la FED sali&oacute; a contener ese nicho de crisis</strong>: invoc&oacute; la excepci&oacute;n de riesgo sist&eacute;mico para dejar quebrar al banco, pero financiar el rescate completo de los dep&oacute;sitos en &eacute;l, utilizando casi USD 150.000 millones de un fondo de seguro ya existente aportado por las entidades bancarias estadounidenses. Tambi&eacute;n facilit&oacute; el financiamiento a todas las dem&aacute;s entidades bancarias para que pudieran afrontar eventuales corridas. Con todo esto, <strong>la crisis de liquidez que suscit&oacute; la quiebra del SVB deb&iacute;a quedar acotada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas medidas no son algo menor: sientan precedente para futuras corridas bancarias y demuestran el <strong>poder de lobby del ecosistema empresarial estadounidense</strong>, responsable de haber depositado dinero muy por encima del asegurado por la regulaci&oacute;n en un banco que no administraba correctamente sus fondos disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Pero ojo: tambi&eacute;n la FED tiene su cuota de responsabilidad en estas quiebras. Su suba de tasas en el &uacute;ltimo a&ntilde;o fue acompa&ntilde;ada de una contracci&oacute;n en su balance, que tension&oacute; a la baja los precios de los bonos y finalmente gener&oacute; esta peque&ntilde;a crisis de liquidez. De hecho, <strong>con estas nuevas medidas, la FED est&aacute; recomponiendo parcialmente esa liquidez</strong>, expandiendo su balance (pero sin llegar a los niveles de hace un a&ntilde;o).
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, si el SVB es un banco suficientemente relevante (<strong>d&eacute;cimo quinto mayor banco de Estados Unidos</strong> en t&eacute;rminos de activos) como para tener que ser rescatado de esta manera ante una corrida, &iquest;c&oacute;mo es que estaba exento de est&aacute;ndares adecuados de regulaci&oacute;n y control? Desde la reforma que impuls&oacute; Trump a la regulaci&oacute;n bancaria, los bancos con activos menores a USD 250.000 millones no deben cumplir con tener una cierta proporci&oacute;n de sus pasivos colocados a largo plazo (para moderar los riesgos de iliquidez) y pueden adquirir casi sin l&iacute;mites instrumentos menos l&iacute;quidos. Para peor Estados Unidos no obliga a sus entidades financieras a realizar pruebas de estr&eacute;s frente a eventuales variaciones en las tasas de inter&eacute;s, algo que s&iacute; hace por ejemplo la Uni&oacute;n Europea. Con ese test, quiz&aacute;s esta crisis bancaria hubiera sido prevenida mucho antes de que pudiera ocurrir.
    </p><h3 class="article-text">La primera crisis se contuvo, pero el contagio ya estaba disparado</h3><p class="article-text">
        <strong>El impacto del SVB es tambi&eacute;n subjetivo: puso en alerta a un amplio sector del mercado global de la existencia de fallas en la regulaci&oacute;n bancaria. </strong>Credit Suisse ya ven&iacute;a de un a&ntilde;o en rojo por alrededor de USD 8.000 millones en 2022, causado principalmente por la salida de grandes inversores institucionales inconformes hac&iacute;a a&ntilde;os con la calidad de gesti&oacute;n del banco. Pero durante la semana pasada se conocieron l&iacute;mites en su capacidad de obtener capital fresco de su principal accionista (el Banco Nacional de Arabia Saudita) y problemas contables internos: <strong>dos cuestiones que, en otro momento, hubieran sido menos problem&aacute;ticas, pero que en este contexto derrumbaron su cotizaci&oacute;n burs&aacute;til</strong>. Ni siquiera alcanz&oacute; la intervenci&oacute;n del Banco Central suizo aport&aacute;ndole liquidez y demostrando que el CS ten&iacute;a detr&aacute;s el apoyo del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        El 19 de marzo CS fue absorbido por el otro gigante suizo, el UBS, que la compr&oacute; por USD 3.230 millones (menos de la mitad de su valor burs&aacute;til de diez d&iacute;as antes). Este acuerdo fue forzado por las autoridades suizas y de hecho en ese marco se salte&oacute; legalmente la aprobaci&oacute;n por parte de sus accionistas. Adem&aacute;s de ganar de manera inmediata una mayor escala operativa, UBS tambi&eacute;n obtuvo un mecanismo de control de p&eacute;rdidas por parte del gobierno de ese pa&iacute;s, que se har&iacute;a cargo de hasta USD 9.000 millones de eventuales p&eacute;rdidas para UBS derivadas de esta fusi&oacute;n; y USD 108.000 millones en asistencia de liquidez del Banco Central suizo. As&iacute;, las autoridades de ese pa&iacute;s aportaron formas varias (pero cuantiosas) de financiamiento para evitar que la crisis de gesti&oacute;n del CS se extienda al resto del sistema bancario.
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>no necesariamente est&aacute; cerrado a&uacute;n este cap&iacute;tulo de crisis bancaria</strong>: distintos problemas que se manifiesten en otras entidades podr&iacute;an disparar a&uacute;n nuevos episodios, incluso si estos conflictos no tienen estrictamente una misma ra&iacute;z. <strong>La desconfianza reinante en el corto plazo</strong> es un problema que requiere tiempo y coordinaci&oacute;n pol&iacute;tica internacional para ir desarm&aacute;ndose. En ese sentido debe entenderse el anuncio de los bancos centrales de Canad&aacute;, Inglaterra, Jap&oacute;n, la UE y Suiza de que ofrecer&iacute;an diariamente operaciones de canje de divisas para garantizar el acceso a d&oacute;lares de los bancos de esos pa&iacute;ses. Restablecer la confianza en la capacidad de las instituciones bancarias en devolver sus dep&oacute;sitos es clave para que el sistema financiero vuelva a funcionar.
    </p><p class="article-text">
        Estos casos son ejemplos de c&oacute;mo <strong>la desregulaci&oacute;n por parte del Estado</strong> de un sector como el bancario para dejarlo expandirse con menos l&iacute;mites <strong>puede llevar a una crisis. Como en tantas otras crisis, es el Estado quien debe luego impulsar y costear los ajustes necesarios para que la econom&iacute;a se recomponga. </strong>Volvemos a un viejo problema en el sistema capitalista mundial: la imposibilidad de encontrar y sostener un equilibrio entre una regulaci&oacute;n prudente por parte del Estado y la expansi&oacute;n din&aacute;mica del sector privado.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Y por casa c&oacute;mo andamos?</h3><p class="article-text">
        Para Argentina, la experiencia de los a&ntilde;os 2007-2009 enciende alarmas. Esa crisis financiera se inici&oacute; con el estallido de una burbuja inmobiliaria en Estados Unidos que llev&oacute; a numerosas familias a no poder pagar sus cr&eacute;ditos hipotecarios, pero deriv&oacute; en la crisis econ&oacute;mica mundial m&aacute;s grave desde la Gran Depresi&oacute;n de 1929-1937. En Argentina en aquel momento se hablaba del &ldquo;desacople&rdquo; y se enunciaba la falta de financiamiento internacional como una suerte de desgracia con suerte (o virtud incluso) que nos desenganchar&iacute;a de la crisis mundial. El resultado, sin embargo, fue una merma del PIB del 6% en 2009 que adem&aacute;s <strong>dilapid&oacute; un momento clave (y los recursos disponibles en ese entonces) para intentar un proceso de desarrollo de largo plazo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, casi sin Reservas Internacionales netas y con una crisis perpetua de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os, <strong>una crisis internacional de una magnitud incluso m&aacute;s moderada que la de 2008-2009 podr&iacute;a ser sumamente grave para cualquier intento de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica</strong>. Por ahora el impacto es m&aacute;s bien indirecto: los bancos comprometidos en esta crisis no tienen clientes en Argentina de manera masiva y Argentina no se financia en el mercado voluntario global de deuda como para que la afecte directamente el freno a la suba de tasas de inter&eacute;s. <strong>El mayor efecto se dar&aacute; a trav&eacute;s del menor crecimiento econ&oacute;mico en algunos de nuestros socios comerciales</strong>, empezando por Estados Unidos y Europa<strong>. Es una mala noticia en el contexto de un a&ntilde;o 2023 ya complicado</strong> por la escasez de d&oacute;lares agravada por la sequ&iacute;a, la incertidumbre electoral, la inflaci&oacute;n acelerada y la falta de motores que dinamicen el crecimiento, pero adem&aacute;s con un Estado argentino que cuenta con pocos recursos para intervenir y atender a los eventuales efectos locales de esta nueva crisis bancaria mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>MK</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Kalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/bancos-globalizados-crisis-estados-unidos-europa-rescate-argentina-riesgo-historia-repite_129_10050359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2023 09:05:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bancos globalizados en crisis, Estados Unidos y Europa al rescate, Argentina en riesgo: ¿la historia se repite?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Silicon Valley Bank,Credit Suisse,Bancos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salarios versus inflación, round 2021]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/salarios-versus-inflacion-round-2021_129_7290652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9929e88-9ecf-4d41-9347-01333b0b0acd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salarios versus inflación, round 2021"></p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno Nacional se fij&oacute; como meta para 2021 que los salarios le ganen a la inflaci&oacute;n, una lucha que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la suba de precios gan&oacute; por </strong><em><strong>knockout</strong></em><strong>. </strong>Esto es a la vez un objetivo en s&iacute; mismo porque implica mejores condiciones de vida para una poblaci&oacute;n muy golpeada, algo necesario para la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de corto plazo y, aunque no se diga en voz alta, una base para competir electoralmente en agosto y octubre.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os los salarios perdieron &ldquo;en t&eacute;rminos reales&rdquo;: subieron en pesos, pero menos que la inflaci&oacute;n.<strong> Septiembre de 2015 fue el &uacute;ltimo &ldquo;pico&rdquo; del salario en Argentina: desde entonces perdieron un 23,3% del poder adquisitivo. En t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, si en septiembre de 2015 un trabajador o trabajadora con su salario pod&iacute;a llenar un changuito, hoy s&oacute;lo podr&iacute;a llenarlo hasta 3/4 partes. La mayor parte de esa p&eacute;rdida de capacidad de compra del salario se dio en 2018 (-6,3% s&oacute;lo en ese a&ntilde;o) y 2019 (-9,5%), pero no se detuvo en 2020 (-3,6%).</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese promedio general se esconden realidades muy distintas: <strong>quienes trabajan en el sector privado de manera registrada perdieron 21,5% del poder adquisitivo de su salario; quienes est&aacute;n empleadas en el sector privado pero de manera informal, un 24,9%; y quienes trabajan en el sector p&uacute;blico, 28,4%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si a esto se le suma la amplia proporci&oacute;n de desempleo (o de personas que ya ni siquiera buscan trabajo porque creen que no lo van a encontrar) y precarizaci&oacute;n laboral, la situaci&oacute;n de los hogares ha empeorado dram&aacute;ticamente, como lo demuestran las preocupantes tasas de pobreza e indigencia. Esto no es nuevo en la sociedad argentina, que ha visto reducir sus salarios, aumentar su pobreza, empeorar su distribuci&oacute;n del ingreso y perder puestos de trabajo formales, en distintas oleadas pero en forma persistente desde 1975.
    </p><p class="article-text">
        Un hecho que demuestra c&oacute;mo se ha consolidado esta situaci&oacute;n a nivel general en todo el pa&iacute;s es que la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Econom&iacute;a Popular est&aacute; obteniendo personer&iacute;a social. Esto a&uacute;n no implica un reconocimiento como gremio en s&iacute;, pero pone en tela de juicio el modelo sindical tradicional. La degradaci&oacute;n de las condiciones laborales extendida en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas oblig&oacute; a la poblaci&oacute;n trabajadora a organizarse para trabajar y vivir en torno a la Econom&iacute;a Popular y fuerza hoy a repensar c&oacute;mo se institucionaliza la representaci&oacute;n de ese amplio sector de la sociedad (cartonero, campesino, artesano, de venta ambulante, de programas sociales, cooperativista y de empresas recuperadas, entre otras) que est&aacute; fuera de sindicatos de rama y centrales obreras.
    </p><h3 class="article-text">El salario busca ganar (por puntos) el round 2021</h3><p class="article-text">
        Con 2021 ya iniciado, el contexto para mejorar el salario real no es f&aacute;cil: para empezar, las PyMEs a lo largo y ancho del pa&iacute;s reci&eacute;n empiezan a recuperar ventas, ya superado el peor momento econ&oacute;mico de la pandemia. En casi todos los sectores productivos existe capacidad ociosa: o sea que podr&iacute;an aumentar su producci&oacute;n r&aacute;pidamente sin necesidad de contratar m&aacute;s personal ni invertir en nuevas m&aacute;quinas. El desempleo y la precarizaci&oacute;n laboral continuar&aacute;n siendo altos este a&ntilde;o, sin que se generen en forma relevante nuevos puestos de trabajo formales y/o con buenos salarios. Todo esto tambi&eacute;n resta a la capacidad de sindicatos y trabajadores/as de presionar por aumentos de sueldo significativos.
    </p><p class="article-text">
        En contrapartida, <strong>en el corto plazo un aumento del salario real es la &uacute;nica manera de que Argentina contin&uacute;e recuperando algo del terreno perdido en manos de la recesi&oacute;n 2018-2020</strong>. La inversi&oacute;n apenas rebotar&aacute; desde niveles hist&oacute;ricamente bajos, la exportaci&oacute;n no tiene suficientes nuevos nichos competitivos, el gasto p&uacute;blico deber&aacute; moderarse para continuar reduciendo el d&eacute;ficit fiscal y a&uacute;n falta para la creaci&oacute;n de empleo de calidad. <strong>A&uacute;n as&iacute;, todo parte de niveles tan bajos en comparaci&oacute;n con 2020, que Argentina no necesita de nada de todo eso para rebotar un 5,5% en el crecimiento de su PIB.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para crecer por encima de ese n&uacute;mero y dejar alg&uacute;n tipo de arrastre para 2022, la &uacute;nica opci&oacute;n es que aumente significativamente el consumo de los hogares a trav&eacute;s de una suba en el salario real.</strong> Y a&uacute;n as&iacute;, falta para poder sacarse de encima la sensaci&oacute;n de crisis perpetua: incluso con el crecimiento en 2021, el PIB argentino reci&eacute;n volver&aacute; a los niveles que ten&iacute;a en 2010. Esta &ldquo;d&eacute;cada perdida&rdquo; larga a&uacute;n podr&iacute;a prolongarse: lo que ocurra post-2021 depende de una coordinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y agenda privada que en parte depender&aacute;n de lo que pase en las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Por esto, la recuperaci&oacute;n del salario y del consumo es clave. En particular, al Gobierno le permitir&iacute;a mostrar buenas noticias y recrear un sentimiento de optimismo respecto de una mejora en la calidad de vida, de manera de llegar con mayores chances a las elecciones legislativas de agosto y octubre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las negociaciones salariales se dar&aacute;n entonces bajo esa tensi&oacute;n: por un lado, enfrentan una inflaci&oacute;n que dif&iacute;cilmente baje de 40%, n&uacute;mero que implicar&iacute;a que no hubo nuevos episodios de volatilidad pese a la crisis econ&oacute;mica vigente desde 2018. En ese sentido, el Gobierno apunta a fijar expectativas en torno al 30% y por ende podr&iacute;a homologar aumentos salariales de cerca del 35% &ldquo;para que recuperen poder adquisitivo&rdquo;.</strong> Pero ese 35% ser&iacute;a en la pr&aacute;ctica una reducci&oacute;n real del salario, incluso en el mejor escenario . Reconciliar estos planteos implica aceptar una nueva proliferaci&oacute;n de cl&aacute;usulas gatillo y de instancias de renegociaci&oacute;n m&aacute;s adelante en el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Otra tensi&oacute;n: un aumento del salario m&iacute;nimo (hoy por debajo de la l&iacute;nea de pobreza) implica tambi&eacute;n un mayor gasto fiscal en las prestaciones atadas a ese piso, pero tambi&eacute;n una mejora de ingresos para familias que hoy lo necesitan. La combinaci&oacute;n de aumentos salariales con una apreciaci&oacute;n cambiaria, mantener los controles cambiarios (el &ldquo;cepo&rdquo;), reducir alg&uacute;n impuesto puntual (como Ganancias a una porci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de ingresos medios), continuar con la absorci&oacute;n monetaria y apuntalar las m&uacute;ltiples transferencias y subsidios que todas las empresas y familias del pa&iacute;s reciben (en mayor o menor medida), podr&iacute;a entonces generar la recomposici&oacute;n del consumo que el Gobierno se puso como meta para 2020.
    </p><p class="article-text">
        <em>MK</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Kalos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/salarios-versus-inflacion-round-2021_129_7290652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Mar 2021 10:34:07 +0000]]></pubDate>
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