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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - María Eugenia Villalonga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/maria-eugenia-villalonga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - María Eugenia Villalonga]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Humor en cuarentena: cuando la risa fue un alivio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/humor-cuarentena-risa-alivio_1_7316975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ca6dd83-ae23-4be5-8845-359b920f2351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Humor en cuarentena: cuando la risa fue un alivio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las dudas sobre la nueva normalidad; la convivencia forzada; los desafíos del Zoom o el empoderamiento de la derecha fascista en forma de parodia hicieron del mundo pandémico un lugar un poco más amable de habitar. ¿Quiénes son los que nos hicieron reír?</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el mes de marzo de 2020 y el mundo descubr&iacute;a, con estupor, la existencia de una pandemia que lo confinaba al interior del hogar, y por tiempo indeterminado. Las redes sociales, ese no-lugar donde volcar la furia o, desde entonces, la angustia por el encierro, se convirti&oacute; en el espacio donde varios humoristas encontraron el modo de ejercer la parodia, ese g&eacute;nero polivalente, capaz de transformarse cada vez.
    </p><p class="article-text">
        La insalvable grieta pol&iacute;tica, de un lado y del otro; las dudas sobre la nueva normalidad; la convivencia forzada; los desaf&iacute;os de las clases online o el empoderamiento de la derecha fascista, tomados en clave de solfa, han hecho de este mundo pand&eacute;mico un lugar un poco m&aacute;s amable de habitar, gracias al trabajo de algunos humoristas llegados del stand-up, el teatro under y el humor gr&aacute;fico. Con los recursos de la edici&oacute;n, esa herramienta de los medios audiovisuales que, como el montaje en el cine, transforman el mensaje, potenci&aacute;ndolo, lograron provocar, en un p&uacute;blico cada vez m&aacute;s amplio, el impacto necesario para que la maquinaria del humor eche a andar.
    </p><p class="article-text">
        Desde el &ldquo;toque de quena&rdquo; anunciado por una de las deliciosas criaturas animadas por <strong>Gabriel Lucero</strong> en &ldquo;Gente rota&rdquo;, pasando por los vertiginosos contrapuntos entre <strong>Guille Aquino </strong>y su antagonista recargada, hasta el rob&oacute;tico rugbier-cristiano perge&ntilde;ado por el actor<strong> Ezequiel Campa</strong> y su par femenina, la vecina del country, a cargo de V<strong>er&oacute;nica Llin&aacute;s</strong>, la s&aacute;tira pol&iacute;tica y social, de la mano de la exasperaci&oacute;n ideol&oacute;gica, ha copado la parada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Que estamos rotos, ansiosos, desorientados, y por sobre todas las cosas, atomizados, no es ninguna novedad. Que la agenda diaria nos provee de personajes cada vez m&aacute;s extremos, noticias inveros&iacute;miles y datos duros sin chequear, tampoco. Y ah&iacute; es donde algunos guionistas, pegados a las noticias de actualidad, logran tomarle el pulso a un estado de la sociedad que ha normalizado escenas que parecen salidas de la ciencia ficci&oacute;n m&aacute;s dist&oacute;pica, como el ataque de un grupo de rugbiers desatados, digna de <em>La naranja mec&aacute;nica</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ya la definici&oacute;n aristot&eacute;lica de &ldquo;parodia&rdquo; lo anunciaba: se trata de un g&eacute;nero con personajes imitados <strong>&ldquo;peores de lo que nosotros somos&rdquo;</strong>.<strong> Con una clara funci&oacute;n l&uacute;dica, expone a su objeto de burla y lo degrada frente a un espectador c&oacute;mplice, aunque &eacute;ste sea, al mismo tiempo, el burlado. </strong>Implica siempre un juicio de valor y utiliza la transformaci&oacute;n sem&aacute;ntica como su recurso estrella.
    </p><p class="article-text">
        Pero es en la s&aacute;tira donde la realidad dialoga mano a mano con el arte. Nacida de la tragedia cl&aacute;sica, se propone, como cr&iacute;tica de las costumbres, denunciar vicios y prejuicios sociales y apoyada en los recursos de la iron&iacute;a (esa figura ret&oacute;rica que supone un espectador capaz de decodificar el mensaje impl&iacute;cito opuesto al texto pronunciado) le suma capas a un g&eacute;nero de por s&iacute;, travestido.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Humor autogestivo y producci&oacute;n artesanal</strong></h3><p class="article-text">
        Guillermo Aquino lleva varios a&ntilde;os como artista multifunci&oacute;n en la TV, el teatro y, desde hace un tiempo, en las redes, donde escribe sus propios guiones, los dirige, act&uacute;a y edita. Con un equipo m&iacute;nimo de producci&oacute;n lleva adelante una de las propuestas m&aacute;s viralizadas, que encontr&oacute; en su contraparte femenina, Luc&iacute;a Iacono, a&uacute;n m&aacute;s extrema (&iquest;o quiz&aacute;s las incorrecciones suenen m&aacute;s brutales en boca de una mujer?) el <em>timing</em> justo para un ping pong vertiginoso de actualidad, absurdo y golpes de efecto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Con un humor autorreferencial que se burla de las encendidas luchas pol&iacute;ticas que estallan en las redes, lleva la iron&iacute;a hasta el l&iacute;mite y expone las contradicciones de una sociedad que encontr&oacute; en la grieta una trinchera desde donde vociferar su descontento y exhibir su decadencia.
    </p><p class="article-text">
        Empezaba el aislamiento obligatorio y la noticia de que el propietario de una casa en un country hab&iacute;a sido descubierto llevando a su mucama en el ba&uacute;l del auto, se convirti&oacute; en uno de los subtextos con los que el actor Ezequiel Campa dialoga a trav&eacute;s de su personaje &ldquo;Dicky del Solar&rdquo;, el rugbier cristiano que baja l&iacute;nea desde el borde de la pileta del country. El estereotipo, ese subrayado que muchas veces se agota en s&iacute; mismo, encuentra en el otro lado del espejo, la realidad, una fuente inagotable de miserias y clasismo desembozado. Del otro lado del cerco, Ver&oacute;nica Llin&aacute;s, de larga trayectoria en el teatro, el cine y la TV, compone un personaje recalcitrante, nutrido en el grotesco, ese g&eacute;nero en el que se form&oacute; junto a los grandes referentes del pa&iacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Con una propuesta bastante original, Gabriel Lucero, que comenz&oacute; animando audios de WhatsApp como un ejercicio de estilo, ide&oacute; &ldquo;Gente rota&rdquo;, un producto donde el gui&oacute;n lo escriben los usuarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin subtexto que parodiar, el cruce entre los audios reales y su animaci&oacute;n produce un efecto c&oacute;mico a partir de equ&iacute;vocos y cambios sem&aacute;nticos (&ldquo;la ten&iacute;a engendrada en el celular&rdquo;). Quiz&aacute;s esta funci&oacute;n de WhatsApp, tan denostada por sus destinatarios, sea el formato que permita a sus locutores confesar sus angustias, temores o hip&oacute;tesis sobre casi todo, sin interrupciones y como en el origen de los g&eacute;neros c&oacute;micos, todas las variantes del sentido com&uacute;n se convierten en materia prima.
    </p><p class="article-text">
        Hoy los seguidores de estos g&eacute;neros plebeyos, que han pasado largamente el mill&oacute;n, los llenan de comentarios agradeci&eacute;ndoles ser una de las pocas experiencias disfrutables en pandemia, mientras ellos se dan el gusto de jugar y cruzar sus personajes en sketches compartidos. Que finalmente de eso se trata, de seguir jugando, a pesar de todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MEV</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Eugenia Villalonga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/humor-cuarentena-risa-alivio_1_7316975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Mar 2021 10:57:27 +0000]]></pubDate>
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