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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Zariello]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/martin-zariello/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Martín Zariello]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La resurrección de Italia: le ganó a Inglaterra en Wembley y volvió a gritar campeón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/resurreccion-italia-le-gano-inglaterra-wembley-volvio-gritar-campeon_1_8126104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc100102-010d-46e4-8c8f-a9cfbde65f52_16-9-discover-aspect-ratio_default_1023922.jpg" width="3888" height="2187" alt="La resurrección de Italia: le ganó a Inglaterra en Wembley y volvió a gritar campeón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tiempo reglamentario, jugado bajo la lluvia, fue empate 1 a 1, pero Italia derrotó a Inglaterra por penales y resurgió después de una década de transición.</p></div><p class="article-text">
        Desde el principio, la final de la Eurocopa entre Inglaterra e Italia se percib&iacute;a como la punta del iceberg de un enfrentamiento de variadas reminiscencias. Por un lado, por los equipos a los que pertenecen la mayor parte de los dos planteles, parec&iacute;a un duelo entre la Premier League, por consenso definida como la mejor liga del mundo, y la Serie A del Calcio, que atraviesa un declive marcado en la &uacute;ltima d&eacute;cada. 
    </p><p class="article-text">
        Si de duelo de estilos se tratara, la situaci&oacute;n podr&iacute;a ser m&aacute;s compleja: tanto Inglaterra como Italia supieron jugar de diferentes maneras durante la Copa, como la tendencia camale&oacute;nica del f&uacute;tbol actual lo impone. 
    </p><p class="article-text">
        Italia, que hab&iacute;a sorprendi&oacute; con un mediocampo de excepci&oacute;n (<strong>Nicolo Barella</strong>, <strong>Marco Verratti</strong>, <strong>Jorghinho</strong>) y un &iacute;mpetu en el ataque encarnado en las figuras de <strong>Lorenzo Insigne</strong> y <strong>Federico Chiesa</strong>, en la semifinal contra Espa&ntilde;a no tuvo problemas en asumir una postura defensiva m&aacute;s cl&aacute;sica: s&oacute;lo tuvo el 29 por ciento de la posesi&oacute;n (dato a veces superfluo que, en este caso, se vuelve relevante por la instancia que se jugaba). A Inglaterra le sobran los cracks de mitad de cancha hacia adelante (<strong>Harry Kane</strong>, <strong>Raheem Sterling</strong>, <strong>Mason Mount</strong>) pero frente a Dinamarca al t&eacute;cnico <strong>Gareth Southgate</strong> no le tembl&oacute; el pulso para sacar a la joven estrella <strong>Jack Grealish</strong> por el lateral <strong>Kieran Trippie</strong>, s&oacute;lo 36 minutos despu&eacute;s de haberlo hecho ingresar. La raz&oacute;n: ganar solidez defensiva ante los avances de los daneses, que a esa altura, en realidad, estaban liquidados. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto Inglaterra como Italia buscaban, en mayor o menor medida, ponerle punto final a una &eacute;poca marcada por las decepciones, una de ellas compartida, la de Brasil 2014, donde ninguna de las dos selecciones pudo pasar de ronda, al ser eliminadas en fase de grupos por Uruguay y Costa Rica. Aunque Italia gan&oacute; su &uacute;ltima Euro en 1968-&ndash;en el medio gan&oacute; los Mundiales de 1982 y 2006-, Inglaterra cargaba con m&aacute;s peso: el Mundial de 1966 qued&oacute; tan lejos que una persona nacida el 5 de agosto de ese a&ntilde;o, el d&iacute;a que se edit&oacute; <em>Revolver</em>, de Los Beatles, 6 d&iacute;as despu&eacute;s del t&iacute;tulo, jam&aacute;s vio campe&oacute;n a la Selecci&oacute;n mayor de Inglaterra. Por otra parte, era su primera final de Eurocopa y su t&eacute;cnico, que podr&iacute;a protagonizar una serie de la BBC sobre la Segunda Guerra Mundial, hab&iacute;a fallado un penal decisivo en la edici&oacute;n de 1996. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de obtener el Mundial del 2006, Italia entr&oacute; en una transici&oacute;n traum&aacute;tica, que llev&oacute; al equipo a no clasificar a Rusia 2018. La llegada de <strong>Roberto Mancini</strong> se inici&oacute; entre cuestionamientos pero ya firm&oacute; un contrato hasta el 2026. En el medio renov&oacute; el plantel, la forma de jugar (no s&oacute;lo m&aacute;s ofensiva sino tambi&eacute;n vistosa) y la confianza de los hinchas en el equipo. La victoria ante B&eacute;lgica, fue un espaldarazo tan grande como el que recibi&oacute; Inglaterra al eliminar a Alemania en Octavos. El pase a la final de los de Southgate qued&oacute; algo manchado por el penal inexistente con el que fue beneficiado frente a Dinamarca. De ah&iacute; a dudar de la jerarqu&iacute;a de semejante plantel hay un gran trecho. 
    </p><p class="article-text">
        Llov&iacute;a en Londres, y el c&eacute;sped del Wembley parec&iacute;a incluso m&aacute;s verde. Fue el cl&aacute;sico truco de la l&iacute;nea de cinco falsa, con tres centrales y dos laterales que se proyectan como extremos, lo que explic&oacute; el 1 a 0 a favor de Inglaterra en el primer tiempo. A simple vista (de ah&iacute; la vigencia del viejo truco) pod&iacute;a llegar a parecer que el cambio de <strong>Kieran Trippier</strong> por <strong>Buyako Saka</strong> era defensivo, pero fue todo lo contrario. O m&aacute;s bien, eso y lo contrario. Es decir, Inglaterra hizo el gol a los 2 minutos, con Kane tirado atr&aacute;s, como armador,&nbsp;y un pase al mism&iacute;simo Trippier, que efectu&oacute; un cambio de frente para que <strong>Luke Shaw</strong> defina de primera con un zurdazo efectivo. Al minuto de juego, <strong>Harry Maguire</strong> hab&iacute;a mandado al c&oacute;rner una pelota por no poder salir del fondo. Italia qued&oacute; tambaleante durante algunos minutos, como si no pudiera coordinar los dos hechos antag&oacute;nicos con el partido. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1414306421265637387?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El medio de Italia no lograba encontrar espacios, ante una Inglaterra amorfa pero al mismo tiempo organizada, que se comprim&iacute;a para defender, logrando una superioridad num&eacute;rica marcada, para luego desplegarse, como el mantel de la mesa de Isabel II. A veces con no m&aacute;s de tres toques, llegaba al &aacute;rea rival. Los problemas de Italia se resumen en el hecho de que Chiesa ten&iacute;a que estar m&aacute;s atento a Shaw, que a generar juego. Sin embargo fue &eacute;l, ante un Insigne apagado, quien llev&oacute; el peligro al arco de <strong>Jordan Pickford</strong>, aunque llamarlo &ldquo;peligro&rdquo; tal vez sea excesivo. Esto tampoco implica que Inglaterra haya hecho much&iacute;simo, m&aacute;s bien se conform&oacute; con la idea de salir de contra. Incluso en los &uacute;ltimos minutos Italia recuper&oacute; la pelota pero la &uacute;nica forma de que los de Mancini mejoraran parec&iacute;a el descanso, una charla y el inicio del complemento. 
    </p><p class="article-text">
        Los primeros minutos del segundo tempo fueron el indicio de lo que suceder&iacute;a en buena parte del resto del partido: Inglaterra se tir&oacute; atr&aacute;s y espero a Italia con excesiva prudencia. El temor eran las contras r&aacute;pidas de los de Mancini y la esperanza de una jugada opuesta a favor, con Sterling y Kane. A los diez minutos, sali&oacute; Inmobile, que hizo honor a la sonoridad de su apellido, para que entre <strong>Domenico Bernardi</strong>. A los 16, avis&oacute; Chiesa, el mejor int&eacute;rprete del ataque de Italia, que ahora se ve&iacute;a respaldado por la mejor&iacute;a de Jorginho y &nbsp;el soporte de la dupla de centrales, <strong>Leonardo Bonucci</strong> y <strong>Giorgio Chiellini</strong>. Fue el primero de ellos quien, a los 22, despu&eacute;s de un par de rebotes en el &aacute;rea, empat&oacute; el partido. Cinco minutos despu&eacute;s, Berardi, que hab&iacute;a entrado bien, estuvo cerca. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1414321347812106240?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Uno de los dos cambios que realiz&oacute; Southgate, ante el avance de Italia, fue sintom&aacute;tico: ubic&oacute; a Saka por Trippier. El partido del primer tiempo ya no exist&iacute;a. A los 30, los centrales de Inglaterra sacaban desde el fondo con pelotazos. La tension del partido le jugaba una mala pasada a Inglaterra, que mostraba su faceta m&aacute;s conservadora. Al finalizar el partido, la posesi&oacute;n por parte de Italia ser&iacute;a del 66 por ciento, pero tal vez la mala noche de Insigne y la salida de Chiesa, que se tuvo que ir, golpeado, no ayudaron para que adem&aacute;s de equiparar el partido, pudiera darlo vuelta en los noventa minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Poco antes de que empezaran los dos tiempos de pr&oacute;rroga, un hincha, que la televisi&oacute;n decidi&oacute; ignorar en su edici&oacute;n, entr&oacute; a la cancha. Fue el divertimento fugaz (e invisible) de un partido cuyos equipos se bloquearon como dos ajedrecistas expertos, inhibidos de arriesgar. Una apilada de Sterling, muy espor&aacute;dico, le dio a Inglaterra la oportunidad de empezar los primeros 15 del suplementario con una fuerza an&iacute;mica distinta. 
    </p><p class="article-text">
        En Italia entr&oacute; <strong>Andrea Belotti</strong> por Insigne. Inglaterra, por su parte, entr&oacute; en la sinton&iacute;a del reci&eacute;n ingresado Grealish y merode&oacute; el &aacute;rea de Italia con peligro. Reci&eacute;n en los &uacute;ltimos 15, retom&oacute; realmente la iniciativa que hab&iacute;a tenido en el inicio del partido, que hab&iacute;a quedado muy lejos. Una falta para roja de Jorginho, que fuera de eso jug&oacute; un gran partido, disminuy&oacute; el rendimiento de Grealish. Inglaterra parec&iacute;a temerosa de chocar la calesita de la Euro en casa, e Italia, aguantaba atr&aacute;s, con la esperanza de alguna contra, pero en l&iacute;neas generales satisfecha por lo hecho a partir del segundo tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Southgate hab&iacute;a ingresado a <strong>Marcus Rashford</strong> y <strong>Jadon Sancho</strong> para patear penales. Los primeros de la serie fueron ejecutados y convertidos por Berardi y Kane respectivamente. La emoci&oacute;n que no hab&iacute;a tenido el partido apareci&oacute; cuando <strong>Jordan Pickford</strong> ataj&oacute; el penal a Belloti. Todo indicaba que Inglaterra cortaba la racha hist&oacute;rica cuando el flem&aacute;tico <strong>Harry Maguire</strong> convirti&oacute; su penal. Bonucci, por Italia, no lo err&oacute; y ah&iacute; empez&oacute; el <em>Maracanaz&oacute; en Wembley</em>. Nada menos que Rashford fue el primero que amag&oacute; al tirar. La pelota peg&oacute; en el palo y se fue. <strong>Federico Bernardeschi</strong> no desaprovech&oacute; la oportunidad. Ah&iacute; emergi&oacute; la figura de <strong>Gianluigi Donnarumma</strong>, que se lo ataj&oacute;, s&iacute;, a Sancho. La suerte ahora parec&iacute;a escaparse para Inglaterra pero Pickford captur&oacute; el remate de Jorginho. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1414350715045224458?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando Donnarumma adivin&oacute; la direcci&oacute;n del penal de Saka, Italia volvi&oacute; a surgir en el f&uacute;tbol mundial con una victoria y la obtenci&oacute;n de una Eurocopa que huele, como la Copa Am&eacute;rica de ayer, a reivindicaci&oacute;n y haza&ntilde;a. Despu&eacute;s de todo hubo un merecimiento tras el planteo algo vol&aacute;til de Inglaterra que, como en los penales y en los &uacute;ltimos 55 a&ntilde;os, amag&oacute; con llevarse todo y se qued&oacute; sin nada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ/MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/resurreccion-italia-le-gano-inglaterra-wembley-volvio-gritar-campeon_1_8126104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jul 2021 23:28:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La resurrección de Italia: le ganó a Inglaterra en Wembley y volvió a gritar campeón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Eurocopa,Italia,Inglaterra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin brillar, Brasil le ganó 1 a 0 a Perú y es el primer finalista de la Copa América]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/brillar-brasil-le-gano-1-0-peru-primer-finalista-copa-america_129_8107562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/440c7ef1-8395-4ba6-b423-a469b39a1d3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1023435.jpg" width="1275" height="717" alt="Sin brillar, Brasil le ganó 1 a 0 a Perú y es el primer finalista de la Copa América"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con gol de Lucas Paquetá, a los 35 minutos de la etapa inicial, Brasil superó al equipo de Ricardo Gareca, que en el segundo tiempo mejoró su funcionamiento pero no llegó al empate.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Gianluca Lapadula</strong>, el delantero m&aacute;s peligroso de Per&uacute;, juega en el Benevento, que descendi&oacute; a la serie B del f&uacute;tbol italiano. <strong>Andr&eacute; Carrillo</strong>, el mejor jugador, expulsado en el cruce de Cuartos, en un equipo &aacute;rabe. <strong>Ricardo Gareca</strong> supo extraer el m&aacute;ximo beneficio de estos recursos y rompi&oacute; el improductivo halo de nostalgia por los tiempos gloriosos del f&uacute;tbol peruano. La victoria por penales ante Paraguay fue asimilada como la obtenci&oacute;n de una Copa aparte para Per&uacute;, que no empez&oacute; bien las Eliminatorias. Al fin de cuentas se trataba de un duelo singular: las dos selecciones superan a Bolivia y Venezuela, pero se encuentran algo por debajo de Colombia y Chile. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1411111981625622528?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De antemano, la presencia de Brasil en el horizonte, indicaba que Per&uacute; volver&iacute;a a toparse con sus limitaciones. Ya en primera ronda hab&iacute;a perdido 4 a 0, por no hablar de la Copa Am&eacute;rica pasada. Con la ausencia de <strong>Gabriel Jes&uacute;s</strong>, pero con un plantel repleto de cracks a veces subestimados s&oacute;lo porque ya no est&aacute;n <strong>Caf&uacute;</strong> o <strong>Ronaldinho</strong>, <strong>a Brasil parece no importarle la sospecha, no siempre comprobada en los hechos, de que el torneo es algo as&iacute; como un cumplea&ntilde;os que le organiz&oacute; la Conmebol</strong>. M&aacute;s all&aacute; del pase de <strong>N&eacute;stor Pitana</strong>, casi siempre da la sensaci&oacute;n de que Brasil va a ganar; eso no significa que no existan fallos cuestionables. Otro plus del partido, para Argentina, era espiar a los hipot&eacute;ticos rivales en caso de que se supere a Colombia. 
    </p><p class="article-text">
        Como reemplazo de Carrillo, Gareca ingres&oacute; un central, <strong>Alexander Callens</strong>, para formar una l&iacute;nea de cinco, algo in&eacute;dito en su era, pero que la situaci&oacute;n ameritaba. En Brasil, ingres&oacute; <strong>Everton</strong> por el expulsado Jes&uacute;s, y tambi&eacute;n el exquisito <strong>Lucas Paquet&aacute;</strong> por <strong>Firmino</strong>. Durante los primeros quince minutos el cerrojo ideado por Gareca, donde a la l&iacute;nea de cinco se agregaban <strong>Yoshimar Yot&uacute;n</strong> y <strong>Renato Tapia</strong>, como tambi&eacute;n <strong>Christian Cueva</strong> si hac&iacute;a falta, controlaba los chispazos de Brasil, cuyos jugadores intercambiaban puestos y presionaban arriba, toda una constelaci&oacute;n alrededor de <strong>Casemiro</strong> y <strong>Fred</strong>, esta vez en segundo plano. A los 18 minutos, en una doble atajada temeraria, <strong>Pedro Gallese</strong> evit&oacute; el gol a <strong>Neymar</strong> y Richarlison. Per&uacute; alternaba lapsos en los que no pod&iacute;a salir del fondo y otros en los que ten&iacute;a la pelota pero s&oacute;lo para que no la tuviese Brasil. El cerrojo comenzaba a flaquear. 
    </p><p class="article-text">
        Fue Neymar, a los 35 minutos, quien asisti&oacute; a Lucas Paquet&aacute; para el 1 a 0. Antes, le hizo un ca&ntilde;o a Callens, justamente el jugador que hab&iacute;a entrado para reforzar la defensa. La ausencia de Carrillo era tan evidente como el esfuerzo de Per&uacute; por no perder el hilo del partido. Aunque amenaz&oacute; con el segundo gol, Brasil no inclin&oacute; la cancha y el primer tiempo se perdi&oacute; en medio de jugadas bruscas, especialmente un choque entre Paquet&aacute; y <strong>Miguel Trauco</strong>. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1412199874653835270?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hubo algunos fallos confusos del &aacute;rbitro chileno <strong>Roberto Tobar</strong>, por ejemplo un saque de meta para Brasil que era c&oacute;rner para Per&uacute; (la pelota peg&oacute; en el codo de <strong>Thiago Silva</strong>: tambi&eacute;n pudo ser penal) o una jugada peligrosa, adentro del &aacute;rea, tras una mala salida de Gallese, que desemboc&oacute; en un misterioso saque desde la mitad de la cancha para Brasil. M&aacute;s all&aacute; de las suspicacias de esta Copa espec&iacute;fica, el VAR convirti&oacute; a los &aacute;rbitros en personas que escuchan voces en p&uacute;blico. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1412196721858387972?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para el segundo tiempo Gareca hizo dos cambios, uno de ellos fue un gran acierto: sacar al central <strong>Christian Ramos</strong>, e ingresar a <strong>Raziel Garc&iacute;a</strong>, un mediocampista por izquierda. Esa disposici&oacute;n m&aacute;s ofensiva se vio reflejada a los 3 minutos, cuando Lapadula domin&oacute; en el &aacute;rea y oblig&oacute; a Ederson al c&oacute;rner. A los 6 y los 7, con dos tiros del reci&eacute;n ingresado Raziel Garc&iacute;a, se volvieron a prender las alarmas. Hacia los 10 minutos Per&uacute; era un equipo renovado, gracias a que Cueva y <strong>Sergio Pe&ntilde;a Flores</strong> encontraron m&aacute;s espacios. El que m&aacute;s se destacaba, sin embargo, era Raziel Garc&iacute;a, del Cienciano, que a los 15 prob&oacute; de nuevo desde afuera del &aacute;rea. 
    </p><p class="article-text">
        Los de <strong>Tite</strong>, un poco al estilo de la Selecci&oacute;n Argentina, se quedaron sin energ&iacute;as en el comienzo del segundo tiempo. A los 30 minutos Per&uacute; avanzaba en el campo y Brasil, plantado atr&aacute;s, esperaba de contra, con una variedad de jugadas automatizadas para salir del fondo que no siempre terminaban en llegadas claras. Pero Neymar, Richarlison y Paquet&aacute; pod&iacute;an desnivelar en cualquier momento con aquello denominado &ldquo;transiciones r&aacute;pidas&rdquo;, antes conocido como &ldquo;salir r&aacute;pido de contra&rdquo;. En Per&uacute; ya estaba Santiago Orme&ntilde;o, un doble 9 al lado de Lapadula, pero el equipo se qued&oacute; sin ideas. <strong>&Eacute;der Militao</strong>, <strong>Vin&iacute;cius J&uacute;nior</strong> y <strong>Fabinho</strong> intentaron darle un poco de aire a un Brasil que ladr&oacute; m&aacute;s de lo que mordi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Per&uacute; no pudo convertir la mejor&iacute;a en el empate. Su actuaci&oacute;n, de todos modos, le agreg&oacute; un poco de competitividad a un partido que, a priori, no se pronosticaba complicado para Brasil. Antes hubo m&aacute;s cambios de Gareca, que no fueron tan fruct&iacute;feros como los del inicio del segundo tiempo. <strong>Tambi&eacute;n hubo rabonas y pisadas de Neymar para ponerle el mo&ntilde;o a otra victoria en la que Brasil pareci&oacute; dedicar parte del tiempo a calentar motores para la final, el pr&oacute;ximo s&aacute;bado en el Maracan&aacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ/MGF&nbsp;</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/brillar-brasil-le-gano-1-0-peru-primer-finalista-copa-america_129_8107562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jul 2021 01:53:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Copa América,Brasil,Perú,Selección Argentina,Final,Fútbol,Neymar,Ricardo Gareca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina le ganó a Uruguay y al fantasma del segundo tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/argentina-le-gano-uruguay-fantasma-segundo-tiempo_129_8054799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5205c9ed-36d9-4e48-a0a0-4a6686de09e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina le ganó a Uruguay y al fantasma del segundo tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con gol de Guido Rodríguez a los 12’ del primer tiempo, Argentina superó a Uruguay en la segunda fecha de la Copa América y cortó la racha de empates.</p></div><p class="article-text">
        Una Copa con dos grupos de cinco equipos cada uno, de los que s&oacute;lo dos quedan afuera de Cuartos de Final no es, en principio, para tom&aacute;rsela muy en serio. Si en el grupo A ubicaron a Venezuela y en el B a Bolivia -por lo menos en teor&iacute;a- las dos Selecciones m&aacute;s d&eacute;biles, la seriedad incluso disminuye. Y si se mira un partido de Brasil, que juega de local y parece dar muestras de haberse repuesto del trauma del 1-7, hasta se podr&iacute;a pensar que la mejor opci&oacute;n es darles de antemano el trofeo, como una forma de reducir los da&ntilde;os en los dem&aacute;s equipos. Sin embargo, los meses sin competici&oacute;n por la pandemia y la cercan&iacute;a del Mundial convirtieron a esta Copa en una oportunidad para que <strong>Lionel Scaloni</strong> defina su estrategia de juego y encuentre un equipo titular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el partido con Uruguay, Scaloni ubic&oacute; a <strong>Guido Rodr&iacute;guez</strong> en lugar de <strong>Leandro Paredes</strong>. El cambio fue obligado porque el jugador del PSG, un estandarte de este ciclo, ten&iacute;a molestias. La entrada de Cristian Romero, recuperado de una sobrecarga muscular, por <strong>Lucas Mart&iacute;nez Quarta</strong>, era cantada por el buen rendimiento que hab&iacute;a demostrado el primero y la mala noche del &uacute;ltimo contra Chile. De todos modos, Scaloni, fiel a su estilo fluctuante, puso a <strong>Nahuel Molina</strong> por <strong>Gonzalo Montiel</strong> y a <strong>Marcos Acu&ntilde;a</strong> por <strong>Nicol&aacute;s Tagliafico</strong>. Los cambios no eran ins&oacute;litos, porque ninguno de los dos jugadores hab&iacute;a tenido un gran partido, pero expresaban ciertas dudas que conspiran contra la identidad del equipo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uruguay ven&iacute;a de una fecha libre y sin obtener buenos resultados en las Eliminatorias: magros empates 0 a 0 frente a Paraguay y Venezuela. <strong>&Oacute;scar Washington Tab&aacute;rez</strong> dirige la Selecci&oacute;n desde hace quince a&ntilde;os. Los quince anteriores (desde 1990 al 2005) hab&iacute;an visto pasar a catorce t&eacute;cnicos, entre ellos &eacute;l mismo. Fue el peor momento del f&uacute;tbol uruguayo, que revivi&oacute; en Sud&aacute;frica 2010 con una camada de grandes jugadores que hoy son veteranos&nbsp;de fuste: <strong>Fernando Muslera</strong>, <strong>Diego God&iacute;n</strong>, <strong>Mart&iacute;n C&aacute;ceres</strong>, y dos cracks como <strong>Edinson Cavani</strong> y<strong> Luis Su&aacute;rez</strong>. A esos hist&oacute;ricos el &ldquo;Maestro&rdquo; empez&oacute; a combinarlos con nombres conocidos pero m&aacute;s recientes: <strong>Lucas Torreira</strong>, <strong>Federico Valverde</strong>, <strong>Nahit&aacute;n N&aacute;ndez</strong>, <strong>Nicol&aacute;s De la Cruz</strong> y <strong>Rodrigo Bentancur</strong>, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        Pertenecer al curso de la eternidad, y no del tiempo, otorga al &ldquo;Maestro&rdquo; una calma de tipo zen: &ldquo;Si le ganamos a Argentina &iquest;qu&eacute; van a decir?&rdquo; hab&iacute;a contestado ayer, en conferencia de prensa, consultado por la cr&iacute;tica de algunos medios.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el primer tiempo, especialmente en la media hora inicial, Argentina volvi&oacute; a ser el equipo s&oacute;lido que puede llegar a entusiasmar con sus r&aacute;fagas de buen juego. El gol de Guido Rodr&iacute;guez, a los 12&rsquo; minutos, de cabeza, tras un centro de <strong>Lionel Messi</strong>, ya se ve&iacute;a venir. Esta vez no gravit&oacute; <strong>Giovani Lo Celso</strong> y <strong>Lautaro Mart&iacute;nez</strong> sigui&oacute; impreciso, pero fueron <strong>Rodrigo De Paul </strong>y Rodr&iacute;guez quienes auxiliaron a un Messi sobrio, de una eficiencia letal y al que s&oacute;lo pudieron detener con faltas. Tambi&eacute;n fueron positivas las escaladas de Molina (Muslera le desvi&oacute; un remate despu&eacute;s de otra genialidad de Messi) y las apariciones explosivas de <strong>Nico Gonz&aacute;lez</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos quince minutos Uruguay, que hasta ah&iacute; hab&iacute;a contemplado el partido, tuvo la pelota pero ni Bentancur ni De La Cruz pudieron asistir a Su&aacute;rez y Cavani. Este &uacute;ltimo protagoniz&oacute; el &uacute;nico momento de peligro de su Selecci&oacute;n, cuando simul&oacute; un penal que el &aacute;rbitro ni el VAR compraron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El enigma del entretiempo, teniendo en cuenta los &uacute;ltimos partidos, era si Argentina podr&iacute;a, por fin, refrendar todo lo bueno que hab&iacute;a hecho en la primera parte. Para el equipo de Scaloni, m&aacute;s que de un partido contra Uruguay, se trataba de una prueba para saber c&oacute;mo afrontar los complementos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Los primeros minutos no fueron un buen indicio. Despu&eacute;s de un par de intervenciones sin suerte, a los 6&rsquo;, Scaloni, de pocas pulgas, sac&oacute; a <strong>Lautaro Mart&iacute;nez</strong> y puso a <strong>Joaqu&iacute;n Correa</strong>. Tambi&eacute;n reemplaz&oacute; a Lo Celso (con un golpe) por <strong>Exequiel Palacios</strong>. Uruguay ya contaba con N&aacute;ndez en lugar de Bentancur pero fue el ingreso de Brian Ocampo el que le dio a su equipo una presencia mayor en el &aacute;rea rival. No hab&iacute;a jugadas de peligro pero era algo preocupante que Uruguay manejara la pelota permanentemente. 
    </p><p class="article-text">
        A los 23, avis&oacute; Cavani, quien no lleg&oacute; a peinar un centro que tampoco pudo conectar Su&aacute;rez, enojado con la vida durante todo el partido. Dos minutos despu&eacute;s, la entrada de &Aacute;ngel Di Mar&iacute;a estimul&oacute; al equipo, que dej&oacute; de replegarse atr&aacute;s y pas&oacute; al ataque, con las subidas cada vez m&aacute;s incisivas de Acu&ntilde;a y Messi, que exhibi&oacute; todo su repertorio, incluyendo gambetas maradonianas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El triunfo no s&oacute;lo cort&oacute; la racha de empates decepcionantes, sino que tambi&eacute;n sirvi&oacute; para que &ldquo;Dibu&rdquo; Mart&iacute;nez demuestre una vez que tiene un im&aacute;n en los guantes: pr&aacute;cticamente no le llegaron pero su destreza para los centros es destacable. La pareja de centrales, con el ya imprescindible Romero y <strong>Nicol&aacute;s Otamendi</strong> (que tuvo un partido muy bueno para acallar los murmullos), tambi&eacute;n dio garant&iacute;as de seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        Antes, Bolivia hab&iacute;a perdido por 1 a 0 con Chile, que ahora comparte la cima del grupo B con Argentina. En la pr&oacute;xima fecha, el lunes, el equipo de Scaloni enfrentar&aacute; a Paraguay, y el de Tab&aacute;rez a Chile.
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ/MGF&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/argentina-le-gano-uruguay-fantasma-segundo-tiempo_129_8054799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jun 2021 02:48:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina le ganó a Uruguay y al fantasma del segundo tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi,Selección Argentina,Copa América]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Selección en la era Scaloni: entre la renovación y el enigma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/seleccion-scaloni-renovacion-enigma_1_8032524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdccfe3b-5d7b-44b1-9629-2a6c881133c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Selección en la era Scaloni: entre la renovación y el enigma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Iniciada en septiembre de 2018, la era Scaloni alterna entre la necesaria renovación del plantel y el enigma sobre un estilo de juego reconocible. La Copa América se vislumbra como la chance perfecta para afianzar al equipo.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Lionel Scaloni</strong> surgi&oacute; en Newell&rsquo;s y pas&oacute; por Estudiantes de La Plata. Se trataba de un lateral/volante por derecha que no se destacaba por su habilidad sino por su garra, la que lo llev&oacute; a ser &iacute;dolo en Deportivo La Coru&ntilde;a, donde form&oacute; parte del mejor equipo de su historia, que gan&oacute; la temporada 99/00. Es, por ejemplo, el jugador con m&aacute;s partidos de Champions del Club. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fue campe&oacute;n con la Sub-20 en Malasia 1997. En un plantel recordado por sus cracks (<strong>Juan Rom&aacute;n Riquelme</strong>, <strong>Pablo Aimar</strong>, <strong>Esteban Cambiasso</strong>), Scaloni aportaba el esfuerzo t&iacute;pico del carrilero de fin de siglo y le hizo un golazo a Brasil en Cuartos. <strong>Jos&eacute; Pekerman</strong> lo tuvo en cuenta 9 a&ntilde;os m&aacute;s tarde para el Mundial 2006, donde jug&oacute; de 4 frente a M&eacute;xico. 
    </p><p class="article-text">
        Su carrera prosigui&oacute; en varios clubes -West Ham, Racing de Santander, Lazio, Mallorca y Atalanta- pero, a decir verdad, no se supo mucho de &eacute;l hasta que reapareci&oacute; como ayudante de <strong>Jorge Sampaoli</strong>, primero en Sevilla y despu&eacute;s en la Selecci&oacute;n mayor. En su cuenta de Twitter (por los pocos seguidores, 46,9 mil, da la impresi&oacute;n de ser ap&oacute;crifa) se define como &ldquo;Futbolero. Con una mujer y dos hijos que son mi vida. Entrenador UEFA PRO&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Claro que para referirse a la Selecci&oacute;n de Scaloni habr&iacute;a que aclarar que el ciclo que empieza con la asunci&oacute;n de <strong>Gerardo Martino</strong> en 2015, pasa por <strong>Edgardo Bauza</strong> entre 2016 y 2017, y desemboca en Sampaoli, marca el rumbo confuso que tom&oacute; el f&uacute;tbol argentino tras la muerte de <strong>Julio Grondona</strong>. La fotograf&iacute;a de esos vaivenes fue el empate imposible en las elecciones del 2015. Grondona se hab&iacute;a llevado todas las contrase&ntilde;as a la tumba y el f&uacute;tbol argentino parec&iacute;a retornar a su pasado remoto, semi-amateur. 
    </p><p class="article-text">
        Ya asentado como presidente de AFA, <strong>Claudio Tapia</strong> eligi&oacute; a <strong>C&eacute;sar Luis Menotti</strong> como Director de Selecciones Nacionales en 2019. El nombramiento pareci&oacute; responder a un eje program&aacute;tico: Menotti suele ser reconocido como quien instaur&oacute; el profesionalismo definitivo despu&eacute;s de d&eacute;cadas de inestabilidad. Entrevistado por <strong>Juvenal</strong> para la revista <em>El Gr&aacute;fico</em> del 23 de abril de 1996, <strong>Antonio Ubaldo Ratt&iacute;n</strong> rememoraba la obtenci&oacute;n de la Copa de las Naciones de 1964 en estos t&eacute;rminos: &ldquo;No ten&iacute;amos ni entrenador f&iacute;sico. Me acuerdo que en el primer entrenamiento, en la cancha de Botafogo, Minella nos dijo que cada uno hiciera lo que estaba acostumbrado hacer en su club. Uno saltaba, otro se estiraba en el piso, otros hac&iacute;an jueguitos con la pelota&hellip; Era una risa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las 3 finales perdidas entre 2014 y 2016 ya hab&iacute;an generado el malestar del hincha, casi habitual con respecto a la Selecci&oacute;n, pero multiplicado ahora al infinito por las redes sociales. Las frases de rock nacional que decoraron la concentraci&oacute;n en Rusia 2018 no ocultaron la anarqu&iacute;a de la era Sampaoli. La distancia entre el p&uacute;blico y el equipo se profundiz&oacute;. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Sorpresas, emblemas, hist&oacute;ricos</h3><p class="article-text">
        Es en ese contexto de transici&oacute;n que Scaloni asume el cargo. Dirigi&oacute; sus primeros amistosos como Interino, en septiembre de 2018, y fue ratificado tanto en noviembre de ese a&ntilde;o como despu&eacute;s de la Copa Am&eacute;rica 2019. Eso no quita que, por una u otra causa, despu&eacute;s de casi 3 a&ntilde;os, la Selecci&oacute;n de Scaloni todav&iacute;a parezca un enigma. No tuvo derrotas estruendosas (a excepci&oacute;n de un 1-3 en un amistoso olvidado contra Venezuela) ni victorias determinantes. Su conducci&oacute;n, por sobre todo, est&aacute; atravesada por el objetivo de renovar el plantel y cierto pragmatismo que revela un temperamento fuerte, como el que ten&iacute;a adentro de la cancha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Scaloni no puede dirigir ni el tr&aacute;fico&rdquo; declar&oacute; <strong>Diego Maradona</strong>, todav&iacute;a en Sinaloa, como t&eacute;cnico de Dorados. Sus dardos fueron permanentes y, de manera brutal y socarrona, expresaron cierta duda generalizada sobre la capacidad de Scaloni como DT. Su inexperiencia es evidente, como tambi&eacute;n que ninguno de los t&eacute;cnicos argentinos de elite (<strong>Diego Simeone</strong>, <strong>Marcelo Gallardo</strong>, <strong>Mauricio Pochettino</strong>) parece estar muy dispuesto a dirigir la Selecci&oacute;n. A su vez, no se puede decir que sus traspi&eacute;s sean muy diferentes a los de otros con m&aacute;s pergaminos. 
    </p><p class="article-text">
        Que <strong>Lucas Ocampos</strong> y <strong>Juan Foyth</strong> hayan quedado afuera de la lista de la Copa Am&eacute;rica es sorpresivo: los dos eran parte de la camada que estren&oacute; Scaloni. Lo de Foyth tal vez sea m&aacute;s doloroso porque parece pagar el precio por una pelota perdida que termin&oacute; en el empate de Colombia. Sin embargo, el shock por la desafectaci&oacute;n inesperada forma parte de la historia de la Selecci&oacute;n: Maradona en 1978, <strong>Christian Bassedas</strong> en 1998, <strong>Mart&iacute;n Demichelis</strong> en 2006. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son momentos, son decisiones&rdquo;, dir&iacute;a <strong>Miguel &Aacute;ngel Russo</strong>, a quien tambi&eacute;n <strong>Carlos Salvador Bilardo</strong> dej&oacute; afuera de M&eacute;xico 86 a &uacute;ltimo momento. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos jugadores ya se pueden advertir como emblemas de esta era: <strong>Rodrigo De Paul</strong>, <strong>Leandro Paredes</strong>, <strong>Lautaro Mart&iacute;nez</strong>. Hist&oacute;ricos del rango de <strong>Sergio Ag&uuml;ero</strong> o <strong>&Aacute;ngel Di Mar&iacute;a</strong> no tienen la titularidad asegurada. A otros, como <strong>Sergio Romero</strong>, directamente los dej&oacute; de convocar. El basti&oacute;n intocable, por supuesto, es <strong>Lionel Messi</strong>. El anhelo de Scaloni se basa en la vieja utop&iacute;a de rodearlo para que no tenga que hacer todo. Frente a Chile y Colombia emergieron los casi desconocidos <strong>Emiliano Mart&iacute;nez</strong>&nbsp;y otro Romero, <strong>Cristian</strong>. Tanto el arquero del Aston Villa como el defensor de Atalanta tuvieron actuaciones s&oacute;lidas: en caso de que se prolonguen en el tiempo tal vez constituyan un logro significativo para Scaloni y su cuerpo t&eacute;cnico, conformado por <strong>Walter Samuel</strong>, <strong>Roberto Ayala</strong> y Aimar. La inclusi&oacute;n de <strong>Juli&aacute;n &Aacute;lvarez</strong>, el delantero de River, tambi&eacute;n es una apuesta a futuro. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay algo te&oacute;ricamente negativo que la Selecci&oacute;n de Scaloni puede utilizar a su favor: con una goleada, el p&uacute;blico no dudar&aacute; en entregarse a un aquelarre triunfalista, pero de antemano no se espera demasiado. Dentro de los par&aacute;metros de emoci&oacute;n violenta que puede llegar a adquirir el hincha argentino, esto no puede ser sino una gran noticia. Al disminuir las expectativas, se reduce el pesimismo grotesco post derrota,&nbsp;pero &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a del v&iacute;nculo con el f&uacute;tbol sin el vac&iacute;o existencial, de domingo por la tarde, despu&eacute;s de cada eliminaci&oacute;n en Mundiales?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es claro que a Scaloni le toca dirigir un equipo con menos estrellas y algunos jugadores que -para el futbolero promedio- &ldquo;llegaron de los barcos&rdquo;, pero que ha dado muestras de cohesi&oacute;n en algunos tramos de los partidos. En los dos &uacute;ltimos, por Eliminatorias, empez&oacute; mucho mejor que el rival pero le terminaron empatando. Se podr&iacute;a decir entonces que, por ahora, el trabajo de Scaloni encarna la inminencia de una mejor&iacute;a. La Copa Am&eacute;rica es una oportunidad para concretarla.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ/MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/seleccion-scaloni-renovacion-enigma_1_8032524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 03:02:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Selección en la era Scaloni: entre la renovación y el enigma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Copa América]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fuimos reyes: una historia de amor, locura y muerte al ritmo de Los Redondos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reyes-historia-amor-locura-muerte-ritmo-redondos_129_8006641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3b0999e-a634-42e8-a74c-1221fe550e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fuimos reyes: una historia de amor, locura y muerte al ritmo de Los Redondos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2015, Mariano del Mazo y Pablo Perantuono publicaron "Fuimos reyes", una biografía imprescindible para entender la historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Una nueva edición del libro incluye más testimonios y un prólogo de Mariana Enríquez.</p></div><p class="article-text">
        Ahora los espa&ntilde;oles reaccionan a &ldquo;Ji ji ji&rdquo; en <em>Youtube</em> y el <strong>Indio Solari</strong> tiene una cuenta de <em>Instagram</em>, pero la fascinaci&oacute;n, basada en el misterio, que generaba la existencia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota hasta principios de los 2000, es -m&aacute;s all&aacute; incluso de la m&uacute;sica- una de las mejores sensaciones que depar&oacute; el rock argentino. En <em>Fuimos reyes</em> (Planeta), <strong>Mariano del Mazo</strong> y <strong>Pablo Perantuono</strong> se sumergieron en ese misterio. 
    </p><p class="article-text">
        El libro fue publicado en 2015, tuvo varias ediciones y ahora se reedita con el agregado de algunos testimonios y un pr&oacute;logo de <strong>Mariana Enr&iacute;quez</strong>. Cercana por el recuerdo de algunos recitales legendarios, lejana por cierta indiferencia posterior, la perspectiva de Enr&iacute;quez es equidistante y por eso mismo gambetea los lugares comunes: entre otras ideas, sostiene que Los Redondos eran &ldquo;una banda totalmente heterosexual, no machista&rdquo; y que &ldquo;uno no iba a divertirse a un show de Los Redondos&rdquo; sino a &ldquo;encontrarse con el peligro y con una especie intensa de fiesta, con euforia pero sin sonrisas&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Indio Solari, por ejemplo, &iexcl;me tiene las pelotas llenas!&rdquo; escribi&oacute; el mismo Solari a los autores, para negarse, amable y sard&oacute;nicamente, a dar su testimonio. La ausencia, por un lado, le otorga m&aacute;s protagonismo a <strong>Skay</strong> y <strong>Poli</strong>, que s&iacute; hablaron, y, por otro, no se nota tanto, ya que la mirada de Solari sobre mucho de lo que se cuenta, incluida la separaci&oacute;n, ya se pod&iacute;a reponer en 2015 de las entrevistas que fue ofreciendo a lo largo del tiempo. <em>Recuerdos que mienten un poco</em>, autobiograf&iacute;a conversada del Indio junto a <strong>Marcelo Figueras</strong>, publicada en 2019, podr&iacute;a pensarse como respuesta o contraparte de <em>Fuimos reyes</em>, aunque las contradicciones entre los dos libros son mucho menores que las que se podr&iacute;an esperar. 
    </p><p class="article-text">
        Un punto fuerte es la recreaci&oacute;n pormenorizada de una coyuntura cultural que Los Redondos no comparten con ning&uacute;n otro artista del rock local. En su historia caben el paso del Indio Solari por el Silo&iacute;smo, los intentos de vida en comunidad de Skay y Poli y la experimentaci&oacute;n con drogas como puente hacia el misticismo. De hecho, &ldquo;neurosis m&iacute;stica&rdquo; es el diagn&oacute;stico que un m&eacute;dico, amigo del padre de Skay, hizo de su conducta cuando viv&iacute;a con Poli en Pig&uuml;&eacute; y la pareja curt&iacute;a el hippismo en un ambiente rural absorto. El padre de Skay era <strong>Aaron Beilinson</strong>, un ingeniero reconocido en La Plata, secuestrado por el ERP. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, dispersas, se encuentran im&aacute;genes impensadas: el Indio y Skay creando demos con el Delay-Sampler Boss RSD10 de <strong>Zeta Bosio</strong> (en la casa de <strong>Gonzo Palacios</strong>), o <strong>Marta Minuj&iacute;n</strong> bautizando &ldquo;Skay&rdquo; al guitarrista, por el color de sus ojos. A diferencia de Skay, que entabl&oacute; v&iacute;nculos con La Cofrad&iacute;a de la Flor Solar y <strong>Edelmiro Molinari</strong>, es evidente el rechazo temprano de Solari a entrar en contacto con el mundillo del rock. Los entretelones de los primeros recitales de la banda, en 1977, hacen pensar en una marginalidad elegida que, como una burbuja, los proteg&iacute;a del contexto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solari, siempre ir&oacute;nico, declar&oacute; que su &ldquo;colaboraci&oacute;n con Los Redondos estuvo restringida a bautizar a la banda, y a componer todas las melod&iacute;as y las letras de cada una de las canciones de la discograf&iacute;a&rdquo;. Esto es algo usual despu&eacute;s de las separaciones, sin ir m&aacute;s lejos <strong>Gustavo Cerati</strong> dijo lo mismo. Pero a diferencia de Soda Stereo, donde se sab&iacute;a que la usina creativa fuerte era Cerati, en Los Redondos, hasta ese momento, se pensaba que la participaci&oacute;n de Skay, a nivel musical, no era tan menor&nbsp;En todo caso, si Skay no compuso las melod&iacute;as, por lo menos su guitarra invent&oacute; una parte significativa del estilo de Los Redondos, esas pinceladas ar&aacute;bicas en medio de rocanroles para estadios de futbol. 
    </p><h3 class="article-text">De la experiencia colectiva a la independencia imposible</h3><p class="article-text">
        El libro objeta la idea de que la banda era, por hablar en t&eacute;rminos maradonianos, &ldquo;Solari y 2 m&aacute;s&rdquo;. En <em>Fuimos reyes</em> Los Redondos son una experiencia colectiva: <strong>Mufercho</strong> y <strong>Enrique Symns</strong>, <strong>Rocambole</strong> y <strong>Sergio Dawi</strong>. En uno de los testimonios, <strong>Willy Crook</strong> recuerda a Skay con un silbato, para marcar las distintas partes de los temas en los ensayos. La imagen contrasta con la masterizaci&oacute;n neoyorquina de <em>Momo sampler</em>, &uacute;ltimo disco del grupo, en el 2000 y con Solari llevando el rumbo art&iacute;stico de manera unilateral, lo que en su caso lo atribuye a cierto estancamiento de Skay, mientras el guitarrista supo se&ntilde;alar una apropiaci&oacute;n desmedida: &ldquo;Lamentablemente, el Indio, en alg&uacute;n momento, se crey&oacute; Patricio Rey&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el medio, el libro tiene un intermezzo, la historia de la muerte de <strong>Walter Bulacio</strong>. Como efecto de lectura genera un anticl&iacute;max que luego se entiende como premeditado, ya que el hecho significa el &ldquo;the dream is over&rdquo;, el fin de la inocencia del proyecto art&iacute;stico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de <em>Oktubre</em>, <strong>Tito Fargo</strong>, el <strong>Piojo &Aacute;valos</strong> y Willy Crook se fueron de la banda por no tener la participaci&oacute;n que pretend&iacute;an. Como en otros casos, la historia de la conformaci&oacute;n del n&uacute;cleo de la banda se asemeja al de una purga gradual, que avanza a medida que pasan los a&ntilde;os: se alejan los monologuistas, las bailarinas, algunos m&uacute;sicos. El &uacute;ltimo de estos desacuerdos fue el m&aacute;s obvio e inesperado: la pelea entre el Indio y sus amigos de toda la vida, Skay y Poli. A veces se puede advertir, en los indirectos o expl&iacute;citos mensajes que se mandan cada tanto en las entrevistas, la continuidad por otros medios de esa amistad. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los puntos de vista del libro contradicen preconceptos sacralizados sobre la banda, como por ejemplo la idea de que efectuaron su camino absolutamente por fuera de los medios: &ldquo;Los Redonditos surgieron como una banda medi&aacute;tica en el m&aacute;s puro sentido de la palabra; fueron algunos medios porte&ntilde;os los que a trav&eacute;s de periodistas puntuales los posicionaron en un atalaya de prestigio en la primera mitad de los 80&rdquo;. En todo caso, <em>Fuimos reyes</em> se&ntilde;ala que m&aacute;s que un rechazo hacia los medios, hubo una elecci&oacute;n, muy inteligente, sobre en qu&eacute; medios aparecer. As&iacute; la cronolog&iacute;a de la banda se liga a la de revistas emblem&aacute;ticas como <em>Expreso imaginario</em> y <em>Cerdos y peces</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos, entonces, una manifestaci&oacute;n cultural inclasificable que arranca a fines de los 70, con recitales que se fusionaban con un espect&aacute;culo parecido a un <em>happening</em>, que termina, en la d&eacute;cada del 90, como tema de debate en la mesa de <strong>Mariano Grondona</strong>. Hablar de Los Redondos ya era un poco como hablar del pa&iacute;s y la banda se despide con dos discos que marcaban un nuevo rumbo, m&aacute;s tecno-industrial, en plan Prodigy o en la senda del Bowie de <em>Earthling</em>. Nunca se sabr&aacute; del todo si fue primero la distancia musical o la personal, pero era evidente que el Indio quer&iacute;a ir por un camino determinado. No se puede asegurar que Skay quisiera ir por otro, lo que s&iacute; que no estaba muy de acuerdo con el del Indio. Sin embargo, su primer disco solista, <em>A trav&eacute;s del mar de los sargazos</em>, comienza con una programaci&oacute;n electr&oacute;nica y un tema que podr&iacute;a haber estado en <em>&Uacute;ltimo bondi a Finisterre</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de los hitos que hizo que la banda fuera mutando, hasta desaparecer, es abordado por los autores: tocar en Obras, la reacci&oacute;n al caso Bulacio, grabar en Estados Unidos, la entrada de <strong>Hern&aacute;n Aramberri</strong>, los problemas con la polic&iacute;a en los recitales, la discogr&aacute;fica Luzbola, la crisis del 2001, y, finalmente, la custodia del material art&iacute;stico. En <em>Recuerdos que mienten un poco</em> Solari se&ntilde;ala como quiebres fundamentales su mudanza a Parque Leloir y la llegada de su hijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El relato de <em>Fuimos reyes</em> indica que en la &uacute;ltima etapa de Los Redondos, el crecimiento de la banda ya tornaba imposible cumplir todas sus premisas de independencia. Con la polic&iacute;a, o con alguna empresa, o con un medio: el fen&oacute;meno sociol&oacute;gico era imposible de contener s&oacute;lo con implacable rock and roll, se necesitaba el respaldo de estructuras que hasta hace poco estaban en las ant&iacute;podas ideol&oacute;gicas. Despu&eacute;s de todo, a la distancia, para que el legado de Los Redondos siguiera vivo, tal vez lo &uacute;nico que pod&iacute;a pasar es que se separaran. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reyes-historia-amor-locura-muerte-ritmo-redondos_129_8006641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jun 2021 04:55:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fuimos reyes: una historia de amor, locura y muerte al ritmo de Los Redondos]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Colón, indiscutible campeón en estos tiempos de tribunas vacías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/colon-indiscutible-campeon-tiempos-tribunas-vacias_129_8006626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e70ac74c-d27b-49b7-9480-d8f70bcce8c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colón, indiscutible campeón en estos tiempos de tribunas vacías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una regularidad notable a lo largo de toda la Copa y momentos de gran fútbol, Colón, por primera vez en 116 años, se consagró campeón de Primera División. Racing tuvo un partido opaco.</p></div><p class="article-text">
        Mientras <strong>Carlos Tevez</strong> anunciaba su retiro de Boca y en medio de una fecha de Eliminatorias, Col&oacute;n y Racing jugaron la final de la Copa de la Liga en San Juan.&nbsp;En la previa, el candidato obvio era Col&oacute;n. Es que Racing nunca exhibi&oacute; un funcionamiento colectivo categ&oacute;rico e, incluso, durante el semestre, atraves&oacute; algunas crisis, en especial despu&eacute;s de perder 5 a 0 con River por la Supercopa Argentina. Sus mejores resultados partieron de un sacrificio integral pero basado m&aacute;s que nada en las diferentes facetas de sus individualidades: el esfuerzo de <strong>Enzo Copetti</strong>, el repentismo de <strong>Tom&aacute;s Chancalay</strong> o la jerarqu&iacute;a de sus jugadores m&aacute;s veteranos, como <strong>Dar&iacute;o Cvitanich</strong> o <strong>Ignacio Piatti</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Col&oacute;n, mientras tanto, se destac&oacute; como el equipo m&aacute;s regular de la Copa, de hecho, tal vez el &uacute;nico que lleg&oacute; a establecer una l&iacute;nea de juego que se fue profundizando a medida que pasaban las fechas. Un buen indicio de su campa&ntilde;a es el partido que pierde, 3 a 2, frente a River: aun as&iacute; dej&oacute; una buena imagen, sali&oacute; a jugarle de igual a igual cuando los rivales (entre ellos Racing) se habituaron a esperar a los de <strong>Marcelo Gallardo</strong> atr&aacute;s, en bloque. 
    </p><p class="article-text">
        Los primeros 45 minutos comprobaron los prejuicios. Col&oacute;n sali&oacute; a jugar como siempre y, aunque no tuvo llegadas de gol claras, manej&oacute; el partido con soltura. El reconocimiento al <strong>Pulga Rodr&iacute;guez</strong> tal vez dej&eacute; en un segundo plano a <strong>Rodrigo Aliendro</strong>, <strong>Christian Bernardi</strong> y, sobre todo, <strong>Federico L&eacute;rtora</strong>, mediocampista central con muy buena distribuci&oacute;n y que mantuvo el nivel desde que empez&oacute; la Copa. Racing enarbolaba la bandera de la garra, pero le costaba dar m&aacute;s de 3 pases seguidos. Cuando terminaba el primer tiempo, una habilitaci&oacute;n de Chancalay, lo dej&oacute; a Piatti en posici&oacute;n de gol, pero <strong>Gonzalo Piovi</strong> le rob&oacute; la pelota. Todo hab&iacute;a partido de un contraataque. &Eacute;se era la hip&oacute;tesis m&aacute;s segura para que Racing lastimara a Col&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo tiempo premi&oacute; la solidez de los volantes de Col&oacute;n, tambi&eacute;n el trabajo de su entrenador, <strong>Eduardo Dom&iacute;nguez</strong>. A los 13, Aliendro, tras centro de <strong>Facundo Mura</strong>, puso el 1 a 0. A los 27, Bernardi, tras una pared exquisita con <strong>Nicol&aacute;s Leguizam&oacute;n</strong>, defini&oacute; frente a <strong>Gast&oacute;n G&oacute;mez </strong>pic&aacute;ndola, por arriba. A los 40, Alexis Castro, otro baluarte, sell&oacute; la goleada. Antes, a los 16, hab&iacute;a salido la Pulga, lesionado, y <strong>Cristian Ferreyra</strong>, a pr&eacute;stamo de River, se hizo cargo del equipo. 
    </p><p class="article-text">
        Racing nunca encontr&oacute; la forma de llegar al arco de <strong>Leonardo Buri&aacute;n</strong>. Fue un equipo voluntarioso, como demostr&oacute; en los peores momentos de la era Pizzi, pero salvo los intentos aislados de <strong>Leonel Miranda</strong> o Chancalay, pr&aacute;cticamente volvi&oacute; a no generar jugadas de gol, como en la semifinal. De todos modos sigue en la Copa Libertadores y lleg&oacute; a la final del torneo local, gan&aacute;ndole a Independiente, San Lorenzo y Boca (por penales). Claro que en la final se encontr&oacute; con un oponente que no perdon&oacute; ninguna de sus limitaciones. 
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                Los jugadores de Colón celebran el título y levantan la Copa de la Liga.                            </span>
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        <strong>El primer t&iacute;tulo de Col&oacute;n en Primera Divisi&oacute;n es un acto de justicia irrefutable.</strong> Salvo un baj&oacute;n entendible al finalizar la primera fase, y un partido algo oscilante ante Talleres en Cuartos, Col&oacute;n nunca se perdi&oacute; en el camino. La actuaci&oacute;n en la final tiene m&aacute;s m&eacute;rito porque ven&iacute;a a refrendar todo lo bueno que hab&iacute;a hecho el equipo desde marzo. En cada una de sus l&iacute;neas, hubo figuras destacadas: en el arco, Buri&aacute;n supo aparecer cuando se lo requiri&oacute;; en defensa, <strong>Paolo Goltz</strong> no estuvo en los &uacute;ltimos partidos pero fue importante atr&aacute;s, al igual que el lateral Mura, Piovi y <strong>Rafael Delgado</strong>. En realidad es dif&iacute;cil encontrar un jugador que no haya estado a la altura. El mediocampo fue la clave del &eacute;xito, con la figura omnipresente del Pulga Rodr&iacute;guez, <em>un distinto</em> que no se luci&oacute; tanto en el &uacute;ltimo tramo, pero que hace de cada una de sus intervenciones el pasaje a un f&uacute;tbol en extinci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En medio de un panorama enrarecido por la pandemia, y el contexto ins&oacute;lito de las tribunas vac&iacute;as, el equipo de Dom&iacute;nguez sobresali&oacute; por su apuesta por el juego ofensivo y el nivel parejo de buena parte de su plantel. Fue la feliz excepci&oacute;n de un torneo en el que el f&uacute;tbol argentino no dio muchas se&ntilde;ales de vida. <strong>El t&iacute;tulo, adem&aacute;s, le asegur&oacute; un lugar en la Copa Libertadores del 2022.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/colon-indiscutible-campeon-tiempos-tribunas-vacias_129_8006626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jun 2021 01:15:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colón,Copa de la Liga Profesional de Fútbol,Racing Club]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a los 33, el nuevo comienzo del Kun Agüero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/volver-33-nuevo-comienzo-kun-aguero_129_7997520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bac72e7-59ec-4980-96e3-4e7ca0a59b75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a los 33, el nuevo comienzo del Kun Agüero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi inmediatamente después de despedirse del Manchester City tras una década extraordinaria, Sergio Agüero firmó con el Barcelona, donde iniciará una nueva etapa a los 33 años.</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas a <strong>Sergio Ag&uuml;ero</strong> le pasaron m&aacute;s cosas que a la mayor parte de los seres humanos en el transcurso de toda su vida: gan&oacute; su &uacute;ltima Premier League con Manchester City, se despidi&oacute; para siempre del Club con los hinchas en el bolsillo, llor&oacute; la derrota en la final de la Champions y firm&oacute; contrato con el Barcelona, donde, todo indica, aunque no est&aacute; confirmado, ser&aacute; compa&ntilde;ero de <strong>Lionel Messi</strong>, que todav&iacute;a debe decidir su futuro. La del Kun es <strong>la &eacute;pica del pibe sencillo</strong>, poseedor, casi involuntario, del &ldquo;don de tratar muy bien al bal&oacute;n&rdquo;, al decir de <strong>Andr&eacute;s Calamaro</strong> sobre su ex suegro. 
    </p><p class="article-text">
        El eterno debate sobre Messi y la Selecci&oacute;n, dej&oacute; en un segundo plano la pregunta sobre el Kun. En un principio se podr&iacute;a asegurar, por sus condiciones, que no alcanz&oacute; el nivel que tuvo en los clubes. Dicho esto, Ag&uuml;ero es el tercer goleador hist&oacute;rico de la Selecci&oacute;n, con 41 tantos. En ese ranking tambi&eacute;n aparecen Messi (primero, con 70) y <strong>Gonzalo Higua&iacute;n</strong> (sexto, con 32). Algunos de los otros nombres del top ten son <strong>Diego Maradona</strong>, <strong>Gabriel Batistuta</strong>, <strong>Daniel Passarella</strong> y <strong>Leopoldo Jacinto Luque</strong>. Sin embargo, el peso hist&oacute;rico que el plantel de Italia 90 obtuvo al instante, a pesar de haber perdido la final con Alemania, no se corresponde al que el p&uacute;blico en general le otorga (por ahora) a la Selecci&oacute;n del Mundial 2014, que estuvo mucho m&aacute;s cerca de ganar. De todos modos, Ag&uuml;ero, aquejado por lesiones, fue titular s&oacute;lo en los partidos de primera ronda aunque pate&oacute; uno de los penales y entr&oacute; en la final. En el 2010 jug&oacute; todav&iacute;a menos. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez&nbsp;una de sus mejores performances haya sido en las Eliminatorias para Brasil, pero -a excepci&oacute;n de cuando se clasifica en el &uacute;ltimo partido (si es posible frente a Per&uacute;)- el hincha promedio suele olvidar r&aacute;pidamente esta competencia: <strong>si no se sufre pareciera que no hay recuerdo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En la Copa Am&eacute;rica 2015 fue el goleador del equipo, pero la patolog&iacute;a triunfalista -consistente en hacer del repudio por el segundo puesto una experiencia religiosa- borr&oacute; todo lo bueno. Algo similar sucede con Beijin 2008: Ag&uuml;ero fue figura en la final con Brasil pero el torneo no tiene la suficiente mitolog&iacute;a para valorarlo, aunque s&iacute;, claro, para sufrirlo, como pas&oacute; en Atlanta 1996. 
    </p><p class="article-text">
        Su desempe&ntilde;o en el partido contra Francia, en Rusia 2018, puede ser representativo: <strong>Jorge Sampaoli</strong> decidi&oacute; jugar sin 9, pero lo puso en los &uacute;ltimos minutos y Ag&uuml;ero, tras un centro de Messi, invent&oacute; un gol de cabeza que oblig&oacute; a preguntarse por qu&eacute; raz&oacute;n un jugador de su categor&iacute;a estaba en el banco y no era tan requerido. Sin dudas esto obedec&iacute;a a que Ag&uuml;ero no siempre se destac&oacute; en la Selecci&oacute;n; tambi&eacute;n a que las 3 finales perdidas crearon una atm&oacute;sfera densa y muchos hinchas, en un exceso, llegaron a relativizar la calidad de los jugadores. Se hablaba bastante, en programas de TV y radio, de que esa camada se hab&iacute;a alejado de <em>la gente</em>. Tal vez necesitaban otra clase de v&iacute;nculo, m&aacute;s acorde a la era. <strong>El Kun podr&iacute;a ser el ejemplo perfecto: aprovech&oacute; la pandemia para mutar en </strong><a href="https://www.twitch.tv/slakun10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>streamer</strong></a><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ag&uuml;ero siempre tuvo un tono risue&ntilde;o para contar las cosas, como si a trav&eacute;s del filtro de su estado de &aacute;nimo, todo el drama del mundo se disolviera. &nbsp;&ldquo;&iquest;El Kun es jugador? Pens&eacute; que era <em>streamer</em>&rdquo;, es un chiste repetido en los comentarios de sus videos, donde reacciona a sus propios goles, juega al FIFA y es puesto en aprietos por su hijo Benjam&iacute;n, quien le confiesa en vivo que pensaba que era de River. 
    </p><p class="article-text">
        Hacer <em>streaming</em> le vali&oacute; varios cuestionamientos. En el 2017 se lo hab&iacute;a se&ntilde;alado porque un choque en taxi le provoc&oacute; una lesi&oacute;n que lo dej&oacute; afuera de las &uacute;ltimas 2 fechas de las Eliminatorias. El problema, en realidad, era que el Kun volv&iacute;a de asistir a un recital de Maluma en &Aacute;msterdam. Hay un componente militar en el reproche hacia los jugadores de la Selecci&oacute;n, como si en vez de jugar al f&uacute;tbol, estuviesen en la colimba.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Kun ya es jugador del Barcelona                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El mejor Kun</h3><p class="article-text">
        Se suele decir (lo dijo hasta <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong>) que &ldquo;el mejor Maradona&rdquo; fue el de Argentinos Juniors. Algo similar se puede decir del Kun en Independiente, aunque suene descabellado si se tiene en cuenta su paso por el Manchester City, que no s&oacute;lo incluy&oacute; actuaciones desequilibrantes sino tambi&eacute;n muchos t&iacute;tulos y r&eacute;cords: es el m&aacute;ximo goleador (260 goles) y el que m&aacute;s t&iacute;tulos gan&oacute; en el Club (15). 
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes del gol ante Queens Park Rangers, el d&iacute;a que el City fue campe&oacute;n despu&eacute;s de 44 a&ntilde;os, en su primera temporada en el equipo (2011/12), a la distancia se observan como un momento de tinte cinematogr&aacute;fico: ese chico pocos a&ntilde;os atr&aacute;s contaba a la prensa, entre risas, que le hab&iacute;a preguntado a <strong>Gast&oacute;n Sessa</strong> si estaba loco porque el arquero le hab&iacute;a gritado que jugaba bien pero que se tiraba mucho. Cuando lleg&oacute; al Atl&eacute;tico Madrid ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y form&oacute; una dupla de referencia con <strong>Diego Forl&aacute;n</strong>, pero <strong>la idolatr&iacute;a que gan&oacute; en la Premier League es irrepetible</strong>. De todas formas, dio la impresi&oacute;n, m&aacute;s de una vez, que no congeni&oacute; del todo con <strong>Pep Guardiola</strong>. Entre lesiones y covid, perdi&oacute; el puesto y nunca lo recuper&oacute;. <strong>A los 33 a&ntilde;os la llegada a Barcelona implica un nuevo comienzo. La motivaci&oacute;n y el entusiasmo combatir&aacute;n el shock emocional de la despedida del City y el letargo por una temporada en la que jug&oacute; poco y nada. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El reto del f&uacute;tbol de Europa -m&aacute;s f&iacute;sico y colectivo- lo llev&oacute; a comprimir toda su perspectiva de potrero en la picard&iacute;a para saber ubicarse y resolver en segundos. Es decir, hubo una adaptaci&oacute;n (&eacute;sa que algunos cracks no quieren o no pueden asimilar) que termin&oacute; por reinventarlo en otro. Las ligas de Espa&ntilde;a e Inglaterra limaron sus imperfecciones, lograron, como sucede a menudo, que pasara de jugar a la pelota a jugar al f&uacute;tbol. Entonces <strong>se convirti&oacute; en un jugador directo, igual de determinante, pero menos vistoso que ese chico al que la camiseta le quedaba grande, no por carecer de aptitudes, sino por el talle</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La joya de la abuela juega en la novena&rdquo; titul&oacute;&nbsp;<em>Ol&eacute;</em>, el 8 de marzo del 2002: todav&iacute;a faltaba m&aacute;s de un a&ntilde;o para que <strong>Oscar Ruggeri </strong>lo hiciera debutar en Primera Divisi&oacute;n con 15 a&ntilde;os. Hasta ese momento el jugador m&aacute;s joven hab&iacute;a sido Maradona. <strong>En la temporada 2005/06 no fueron pocos los hinchas de otros equipos que ve&iacute;an los partidos de Independiente s&oacute;lo por su presencia, algo casi en desuso en el f&uacute;tbol argentino actual, a excepci&oacute;n, tal vez, del Pulga Rodr&iacute;guez.</strong> Y tampoco es que a Ag&uuml;ero le toc&oacute; jugar en la mejor &eacute;poca, simplemente le toc&oacute; ser la &uacute;ltima perla de un collar integrado por los genios de la historia de Independiente. Pero los tiempos hab&iacute;an cambiado: si <strong>Ricardo Bochini</strong> jug&oacute; toda su carrera en el Club, Ag&uuml;ero dur&oacute; poco m&aacute;s de 3 a&ntilde;os en Primera y no gan&oacute; t&iacute;tulos. 
    </p><p class="article-text">
        Por esa sencillez sofisticada para que cada gol tuviese la definici&oacute;n m&aacute;s justa posible, <strong>C&eacute;sar Luis Menotti</strong> fue el primero que lo compar&oacute; con <strong>Romario</strong>. Si se observan los goles de aquella etapa temprana -casi todos golazos, como los de los res&uacute;menes de <strong>Enzo Francescoli</strong> o <strong>Juan Rom&aacute;n Riquelme</strong>- se advierte la p&eacute;rdida de libertad que sufrieron los jugadores, especialmente los talentosos, en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el verdadero protagonista de la mejor an&eacute;cdota que involucra a Messi sea Ag&uuml;ero. <strong>Los dos la contaron varias veces y cuando lo hacen parecen felices de haberla vivido. En el contexto del Mundial Sub-20 del 2005, en Holanda, y durante un almuerzo en la concentraci&oacute;n, Ag&uuml;ero le pregunt&oacute; a Messi qui&eacute;n era y c&oacute;mo se llamaba.</strong> Los jugadores que lo rodeaban no lo pod&iacute;an creer: aunque, por supuesto, Messi no significaba lo mismo que ahora, el a&ntilde;o anterior se hab&iacute;a organizado un amistoso contra Paraguay con la sola intenci&oacute;n de que debutara con la Sub-20 y no se lo llevaran a la Selecci&oacute;n de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Si esta historia tuviese un significado m&aacute;s profundo se podr&iacute;a decir que a Messi, al rev&eacute;s de lo que le suceder&iacute;a a muchos de su linaje, le gust&oacute; ser &ldquo;desconocido&rdquo; y que la base de la amistad se basa en el trato de pares. En la perdurabilidad de esa qu&iacute;mica en la cancha, que de alguna manera es volver al principio, est&aacute; la apuesta de los dos para afrontar los &uacute;ltimos tramos de sus carreras.
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/volver-33-nuevo-comienzo-kun-aguero_129_7997520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jun 2021 16:23:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a los 33, el nuevo comienzo del Kun Agüero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sergio Agüero,FC Barcelona,Fútbol,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Copa de la Liga ya tiene finalistas: Racing y Colón se enfrentarán el viernes, en San Juan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/copa-liga-finalistas-racing-colon-enfrentaran-viernes-san-juan_1_7990212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90890cd6-d2dc-4e83-a3da-d6930bfb2071_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Copa de la Liga ya tiene finalistas: Racing y Colón se enfrentarán el viernes, en San Juan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Racing y Colón son los finalistas de la Copa de la Liga. Los de Juan Antonio Pizzi eliminaron a Boca por penales después de un partido sin emociones. Colón, por su parte, le ganó con claridad 2 a 0 a Independiente.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Mientras la noticia de que la Copa Am&eacute;rica cambiaba su sede a Brasil generaba estupefacci&oacute;n, se jugaron las dos semifinales de la Copa de la Liga, en San Juan. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer turno fue para Boca y Racing, dos equipos que, con vaivenes en el juego y momentos de cierta inestabilidad para sus t&eacute;cnicos, tambi&eacute;n hab&iacute;an logrado avanzar a Octavos de la Libertadores. Entre las ausencias que pod&iacute;an condicionar el partido se contaban las de <strong>Cristian Medina</strong> en Boca, con covid, y <strong>Gabriel Arias</strong>, el arquero figura de Racing, convocado a la Selecci&oacute;n de Chile (al igual Eugenio Mena). <strong>Miguel &Aacute;ngel Russo</strong>, como es costumbre, tambi&eacute;n sorprendi&oacute; con la formaci&oacute;n del equipo: incluy&oacute; a <strong>Agust&iacute;n Rossi</strong> por <strong>Esteban Andrada</strong> (hasta hace poco titular indiscutido), a <strong>Carlos Zambrano</strong> por <strong>Julio Buffarini</strong> y sac&oacute; de los 11 a <strong>Cristian Pav&oacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        A los 20&rsquo; del primer tiempo lo &uacute;nico claro, por lo menos para quienes segu&iacute;an la transmisi&oacute;n de <strong>Sebasti&aacute;n Vignolo</strong> y <strong>Diego Latorre</strong>, es que hab&iacute;a vuelto <em>Cruella</em>. En <em>Twitter</em>, el desarrollo del partido recordaba el sopor&iacute;fero amistoso de <em>Los Simpsons</em> entre M&eacute;xico y Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Desarmada la <em>gloriosa MVA</em> (a la de Medina, se sumaba la ausencia de <strong>Agust&iacute;n Almendra</strong>, lesionado) Boca no encontraba la manera de que <strong>Alan Varela</strong> y <strong>Edwin Cardona</strong> se hicieran cargo del partido. Racing, c&oacute;modo, le ced&iacute;a la pelota a <strong>Lisandro L&oacute;pez</strong> y <strong>Carlos Izquierdoz</strong>, que se la pasaban, inofensivamente, en su campo. La ubicaci&oacute;n de <strong>Enzo Copetti</strong> como 4 reflejaba, a las claras, la postura del equipo de <strong>Juan Antonio Pizzi </strong>aunque Racing supo manejar la pelota ante la apat&iacute;a de Boca, pero sin crear una sola chance de gol. Lo m&aacute;s cercano, para Boca, estuvo en un mano a mano en los pies de <strong>Sebasti&aacute;n Villa</strong>, desviado por <strong>Gast&oacute;n &ldquo;Chila&rdquo; G&oacute;mez</strong>, el arquero que reemplaz&oacute; a Arias. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Cuando el &aacute;rbitro pit&oacute; el final de los 45 minutos iniciales, la posibilidad de un gol en la tarde cuyana era casi una utop&iacute;a, pero es sabido que <strong>Boca es como una impresora: de la misma forma que no se sabe bien por qu&eacute; a veces falla, de pronto, tambi&eacute;n sin muchas razones, puede volver a funcionar</strong>. &nbsp;De todos modos, si alguien ten&iacute;a la esperanza de que en el segundo tiempo las cosas cambiaran, nada de eso ocurri&oacute;. Promediando los 30&rsquo;, la semifinal entre Boca y Racing se postulaba como uno de los peores partidos de la Copa, especialmente por las expectativas al ser instancias definitorias.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a jugadas de peligro el panorama fue tan yermo que habr&iacute;a que se&ntilde;alar alg&uacute;n desborde de <strong>Frank Fabra</strong> y un tiro d&eacute;bil, que pas&oacute; cerca del palo, efectuado por <strong>Carlos Tevez</strong>, que esta vez no aprovech&oacute; sus intervenciones aisladas, donde comprime su jerarqu&iacute;a y con frecuencia define los partidos de Boca. Russo decidi&oacute; reemplazar a Cardona por <strong>Gonzalo Maroni</strong> y aunque el colombiano no hab&iacute;a tenido una tarde para nada brillante, era el &uacute;nico que pod&iacute;a sacar un conejo de la galera. Tambi&eacute;n hizo ingresar a <strong>Diego &ldquo;El Pulpo&rdquo; G&oacute;nzalez</strong>, que reapareci&oacute; despu&eacute;s de una lesi&oacute;n. En Racing, Pizzi sac&oacute; a los m&aacute;s veteranos (<strong>Iv&aacute;n Pillud</strong>, <strong>Dar&iacute;o Cvitanich</strong> e <strong>Ignacio Piatti</strong>) y corri&oacute; a Copetti de 9, pero ni <strong>Tom&aacute;s Chancalay</strong> ni <strong>Leonel Miranda</strong>, de buen primer tiempo, pudieron encontrar los espacios para destacarse. Adem&aacute;s ya pagaba el costo del esfuerzo del primer tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Los penales, inevitables, aparecieron en el horizonte como la conclusi&oacute;n obvia, no del partido, sino de la irregularidad propia del f&uacute;tbol argentino, agravada por las m&uacute;ltiples consecuencias de la pandemia. En ese plano, Racing demostr&oacute; una gran solidez para patear. Acertaron <strong>Mat&iacute;as Rojas</strong>, <strong>Lorenzo Melgarejo</strong> (a quienes Pizzi ingres&oacute; para eso) y <strong>Tom&aacute;s Chancalay</strong>. En Boca, T&eacute;vez revent&oacute; la pelota contra el travesa&ntilde;o y siempre es un mal presagio que el &iacute;dolo erre un penal. Villa convirti&oacute; pero a continuaci&oacute;n &ldquo;Chila&rdquo; G&oacute;mez ataj&oacute; el tiro del Pulpo Gonz&aacute;lez. <strong>Fabricio Dom&iacute;nguez</strong> ten&iacute;a la chance de liquidar la serie y Rossi, como ante River, se luci&oacute;. Pav&oacute;n, que ingres&oacute; en los &uacute;ltimos segundos (no en sentido figurado), no defraud&oacute;. Finalmente, Copetti -que ya hab&iacute;a dado muestras de personalidad cuando convirti&oacute; aquel pol&eacute;mico penal contra Independiente en el &uacute;ltimo minuto-, determin&oacute; que Racing, a quien un par de semanas atr&aacute;s todos daban por muerto, llegara a la final. Por esas turbulencias se entiende el festejo de los jugadores y el cuerpo t&eacute;cnico. 
    </p><p class="article-text">
        Boca, a pesar de que estuvo m&aacute;s cerca, dej&oacute; una imagen deslucida, no muy diferente, es cierto, a la que ofreci&oacute; en otros partidos de este mismo semestre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las 7 de la tarde, un cielo rojo y naranja, salido de <em>Cr&oacute;nicas Marcianas</em>, otorg&oacute; a los primeros minutos del partido entre Col&oacute;n e Independiente un contexto on&iacute;rico. Desde el principio se not&oacute; que ser&iacute;a un partido m&aacute;s intenso que el anterior, en especial por la actitud de Col&oacute;n, que de alguna forma sali&oacute; a evidenciar que era el equipo m&aacute;s regular de la Copa y tambi&eacute;n uno de los m&aacute;s aceitados. Sin un estandarte como <strong>Paolo Goltz</strong>, ni <strong>Bruno Bianchi</strong> (los dos lesionados, el primero igual en el banco), el equipo de <strong>Eduardo Dom&iacute;nguez</strong> domin&oacute; con claridad y a los 18&rsquo; lleg&oacute; al gol a trav&eacute;s de un penal, despu&eacute;s de una mano de <strong>Juan Manuel Insaurralde</strong>. Luis Miguel &ldquo;Pulga&rdquo; Rodr&iacute;guez evit&oacute; &ldquo;la psicol&oacute;gica&rdquo; de <strong>Sebasti&aacute;n Sosa</strong>, mandando a <strong>Gonzalo Piovi</strong> como falso ejecutante. Jugadores como <strong>Federico L&eacute;rtora</strong>, <strong>Rodrigo Aliendro</strong>, <strong>Christian Bernardi</strong> y, por supuesto, el Pulga, todos de buen desempe&ntilde;o en la primera rueda, pudieron haber alargado el marcador. En los &uacute;ltimos minutos, cuando <strong>Andr&eacute;s Roa</strong> se cambi&oacute; de la izquierda a la derecha, Independiente tuvo m&aacute;s la pelota pero no lleg&oacute; a inquietar a <strong>Leonardo Buri&aacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Pudo empatar Independiente en los primeros 15 del complemento. Hubo un tiro libre en el travesa&ntilde;o de <strong>Lucas Romero</strong> y despu&eacute;s un cabezazo de Roa que desvi&oacute; Buri&aacute;n, en la que tal vez sea la mejor jugada colectivo de los de <strong>Julio C&eacute;sar Falcioni</strong> en la Copa. Pero la ambici&oacute;n de Col&oacute;n, que presionaba la salida de Sosa como si estuviera buscando el empate cuando en realidad ganaba, liquid&oacute; la ilusi&oacute;n de Independiente. El gol lo hizo <strong>Santiago Periotti</strong>, que hab&iacute;a ingresado pocos minutos atr&aacute;s y a los 22&rsquo; puso el 2 a 0, tras pase de <strong>Alexis Castro</strong>. Los &uacute;ltimos 20&rsquo; minutos del partido tuvieron a Col&oacute;n m&aacute;s cerca de la goleada, que a Independiente del descuento. Ni la entrada de <strong>Alan Velasco</strong>, algo tard&iacute;a, pudo cambiar la historia. 
    </p><p class="article-text">
        Por su pasado de gloria y la cantidad de obst&aacute;culos que enfrent&oacute; a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os (y de esta Copa en particular) es dif&iacute;cil analizar a Independiente. En todo caso, la superioridad de Col&oacute;n, aunque no apabullante, fue indiscutible. Tambi&eacute;n en San Juan, la final ante Racing ser&aacute; este viernes a las 19 hrs. 
    </p><p class="article-text">
        En caso de que el partido terminara en empate, antes de la opci&oacute;n de los penales, habr&aacute; tiempo suplementario. 
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/copa-liga-finalistas-racing-colon-enfrentaran-viernes-san-juan_1_7990212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jun 2021 00:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bielsa, ejemplar único de su especie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/bielsa-ejemplar-unico-especie_1_7983457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5b445bb-4fb4-4fce-ae06-a52b8fad1964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bielsa, ejemplar único de su especie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elegido en una encuesta de BBC Sports como el mejor entrenador de la Premier League, Marcelo Bielsa es un personaje singular dentro del fútbol argentino: reconocido en el mundo, pero capaz de generar debates interminables entre nosotros sobre lo que dice y hace.</p></div><p class="article-text">
        Es notable como muchas de las cr&iacute;ticas a <strong>Marcelo Bielsa</strong> esconden elogios. Por ejemplo, se lo ha criticado (como si fuese f&aacute;cil) porque no dirige grandes de Europa. Es probable y entendible que para otros t&eacute;cnicos dirigir al Leeds United de Inglaterra o el Lille de Francia pueda significar una limitaci&oacute;n, ya que no son equipos poderosos, con presupuestos suficientes para comprar estrellas del &uacute;ltimo PES. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Bielsa parece encontrar en ese l&iacute;mite te&oacute;rico el pasaporte hacia una libertad que, en un gigante, ser&iacute;a ut&oacute;pica: se hace cargo de un equipo de segunda divisi&oacute;n de Inglaterra y le terminan haciendo una estatua. <strong>En ese plano la experiencia de Bielsa parece intransferible, o tal vez sea que el mito en tiempo real no permite apreciarlo con una perspectiva equilibrada</strong>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es probable que los mayores factores de rechazo hacia Bielsa hayan sido generados tanto por sus detractores -para los que sus m&eacute;todos de trabajo son signo de desvar&iacute;o y su discurso, pr&eacute;dica vac&iacute;a-, como por la carga de modernidad innata de su irrupci&oacute;n, que pareci&oacute; subestimar lateralmente, por acto reflejo, toda una camada de t&eacute;cnicos m&aacute;s vinculados a la bohemia que a las jugadas de laboratorio. La cantidad de excolaboradores y dirigidos que se reconocen como disc&iacute;pulos o continuadores de su filosof&iacute;a de juego indica que adem&aacute;s de provocar ese corte con el f&uacute;tbol en blanco y negro, construy&oacute; un puente hacia el futuro. Esto podr&aacute; sonar rimbombante pero es verdad, y ah&iacute; est&aacute; <strong>Pep Guardiola</strong> para certificarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Claro que el reconocimiento f&aacute;ctico tampoco supone pensar que Bielsa no se equivoca o es perfecto. En la agenda de los medios por momentos pareciera que reemplaz&oacute; al <strong>Papa Francisco</strong> antes de su acercamiento al kirchnerismo, cuando todos los d&iacute;as hab&iacute;a notas de color que reflejaban &ldquo;un gesto del Papa&rdquo;. Se trata de ese peligroso molde vac&iacute;o, &ldquo;el argentino que nos hace quedar bien en el exterior&rdquo;, en el que pueden caber, sin preguntarles si est&aacute;n de acuerdo o no, <strong>Ricardo Dar&iacute;n</strong>, <strong>Daniel Barenboim</strong> o <strong>Manu Gin&oacute;bili</strong>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo atentos que est&aacute;n, de los detractores se puede sospechar si no ser&aacute;n fans al rev&eacute;s. Los bielsistas, por su parte, se parecen a los borgeanos. En su entusiasmo desmedido por la obra, suelen ser un poco despectivos con los que no entienden. De hecho hay algo m&aacute;s en com&uacute;n entre <strong>Jorge Luis Borges</strong> y Bielsa: <strong>las an&eacute;cdotas son tantas que a veces se cuentan circunstancias id&eacute;nticas. pero con distintos protagonistas</strong>. No parece importar demasiado que sean reales, m&aacute;s bien que cumplan la funci&oacute;n de ofrecer una escena breve, un flash, que sintetice una idiosincrasia personal con claridad. 
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, Borges esperaba un ascensor y, como no llegaba, pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no vamos por la escalera, que est&aacute; totalmente inventada?&rdquo; (en este contexto parece una frase menottista). Esta an&eacute;cdota debe tener un origen espec&iacute;fico pero se la han atribuido varias personas como si les hubiese sucedido a ellas. Otra opci&oacute;n podr&iacute;a ser que Borges siempre hiciera la misma broma. &ldquo;La oferta de la recepci&oacute;n es vertical&rdquo;, es la indicaci&oacute;n de Bielsa destinada, seg&uacute;n quien lo cuente, tanto a <strong>Ariel Ortega</strong> como a <strong>Carlos Tevez</strong>. Por m&aacute;s que la situaci&oacute;n no haya sido as&iacute; de manera literal, en todo caso viene a plantear el hipot&eacute;tico dilema que pod&iacute;a existir entre Bielsa y los &uacute;ltimos ejemplares del potrero, en apariencia ajenos a las estrategias de un cient&iacute;fico del f&uacute;tbol. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas an&eacute;cdotas (como cuando le dijo a Gamboa que se cortar&iacute;a un dedo con tal de ganarle a Rosario Central), atribuidas a otros, podr&iacute;an provocar esc&aacute;ndalos, pero, en Bielsa, se entienden como algo obvio. En ese sentido habr&iacute;a que a&ntilde;adir que &ldquo;la locura de Bielsa&rdquo; se explica no por sus excentricidades, sino porque al mismo tiempo ejerce una racionalidad implacable, a veces pasada de rosca, que desemboca en un exceso. &ldquo;El m&aacute;s cuerdo es el m&aacute;s delirante&rdquo;, cantaba <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>, uno de los que se atribuy&oacute; la an&eacute;cdota de Borges y la escalera. 
    </p><p class="article-text">
        Es propia del mejor <strong>Roberto Fontanarrosa</strong> la visi&oacute;n que el Kily Gonz&aacute;lez ofrece al programa &ldquo;Historias por dentro&rdquo; sobre el primer entrenamiento de Bielsa como t&eacute;cnico de la Selecci&oacute;n: el campo de juego parece una pista de aterrizaje, est&aacute; repleto de conos y de cintas divisorias, los jugadores se miran entre ellos, Redondo se acomoda el pelo, no saben qu&eacute; hacer. 
    </p><p class="article-text">
        La pretendida mecanizaci&oacute;n de los jugadores no invalid&oacute; su tendencia al juego ofensivo y la voluntad de ir hacia adelante, aun con la certeza de que muchas veces el rival es superior y el &iacute;mpetu desbordado por un estilo puede derivar en el dogmatismo. Suelen objetarle que no gana t&iacute;tulos, algo que es falso: justamente lleg&oacute; a la Selecci&oacute;n por sus campeonatos con Newell&rsquo;s y V&eacute;lez. Sin embargo, para su leyenda, no hubiese hecho falta. Es que lo m&aacute;s significativo de su figura es que se mueve como un infiltrado en el f&uacute;tbol mainstream: jug&oacute; muy poco en Primera, habla como un estructuralista, desconf&iacute;a del &eacute;xito y es capaz de auto-denunciarse si cree que hizo algo mal. El agradecimiento de los jugadores que dirigi&oacute; es casi un&aacute;nime, aunque muchos confesaron que su actitud obsesiva puede llegar a volverse algo asfixiante. 
    </p><p class="article-text">
        Si alguien no supiera qu&eacute; pensar sobre Bielsa habr&iacute;a que decirle que mire el ya hist&oacute;rico amistoso entre Argentina y Holanda, jugado el 31 de marzo de 1999 en &Aacute;msterdam, tercer partido de su ciclo en la Selecci&oacute;n: 35 minutos despu&eacute;s de haberlo hecho ingresar por <strong>Ariel Ortega</strong>, Bielsa decidi&oacute; sacar a <strong>Andr&eacute;s Guglielminpietro</strong> y poner a <strong>Hern&aacute;n Crespo</strong>. La reacci&oacute;n (negativa/ positiva/ indiferente) ante esa modificaci&oacute;n inesperada, donde los jugadores pasan a ser piezas de un engranaje, es el filtro que tuvo que atravesar el futbolero est&aacute;ndar para asimilarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Las orquestas le recriminaban a <strong>Astor Piazzolla</strong> que hubiese trasladado el tango de los pies a la cabeza: con su m&uacute;sica no se pod&iacute;a bailar. A Bielsa parecen recriminarle lo mismo. En base a una coherencia enceguecida, pudo establecer sus propios par&aacute;metros y desarrollar una carrera que, aunque se cruza con las dem&aacute;s, transita solo, como ejemplar &uacute;nico de su especie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/bielsa-ejemplar-unico-especie_1_7983457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 May 2021 03:52:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bielsa, ejemplar único de su especie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marcelo Bielsa,Premier League]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marcelo Gallardo, el que entiende el juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/marcelo-gallardo-entiende-juego_1_7962340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e03d8d1e-0e78-4b42-b2ce-4097e72e0921_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marcelo Gallardo, el que entiende el juego"></p><p class="article-text">
        La victoria con ribetes &eacute;picos frente a Independiente Santa Fe nomin&oacute; a <strong>Enzo P&eacute;rez</strong> como &iacute;dolo hist&oacute;rico y fue tambi&eacute;n otro hit de la era de <strong>Marcelo Gallardo</strong>, por lo que se volvi&oacute; a hablar de la posibilidad de que dirija en Europa. Gallardo es uno de esos personajes que, en el marco del deporte, se destacan del resto: <strong>son endiosados y, a su vez, expuestos a la guillotina de los </strong><em><strong>haters</strong></em><strong> virtuales, cuya peri&oacute;dica inquisici&oacute;n fue naturalizada</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de <strong>Lionel Messi</strong> o <strong>Emanuel Gin&oacute;bili</strong>, pisa el cable del Supercl&aacute;sico, por lo que el consenso es todav&iacute;a m&aacute;s lejano. Hace poco, dijo que lo estaban esperando. <strong>En cierto punto sabe que es el protagonista de una historia conocida: la del &iacute;dolo al que elevan con la esperanza morbosa de que, pasado un tiempo, cuando todos se aburran de alabarlo, se lo pueda bajar de un hondazo.</strong> &ldquo;Dame un h&eacute;roe y te escribir&eacute; una tragedia&rdquo; dec&iacute;a <strong>Francis Scott Fitzgerald</strong>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En sus declaraciones a la prensa, Gallardo est&aacute; cada vez m&aacute;s tajante, como radicalizado. A principios de mes respondi&oacute; a quienes lo criticaban por no hablar despu&eacute;s de las derrotas tild&aacute;ndolos de &ldquo;oportunistas mediocres&rdquo;. Adem&aacute;s de calificar esa cr&iacute;tica como &ldquo;una pelotudez&rdquo;. El Mr. Hyde del Mu&ntilde;eco ya le ha jugado malas pasadas, al punto de que su pelea con <strong>Roberto Abbondanzieri</strong> en el cl&aacute;sico de Libertadores 2004, por un tiempo pareci&oacute; borrar su carrera como jugador, lo que hubiese sido una injusticia en la edici&oacute;n de su recuerdo. 
    </p><p class="article-text">
        Si la preeminencia de la figura de Gallardo, antes de la pandemia, ya era evidente, el sonido ambiente de los partidos sin p&uacute;blico encontr&oacute; en &eacute;l a su m&aacute;s maravillosa voz. Adem&aacute;s de escucharse lo que dice, por supuesto, se ve lo que hace: <strong>desde tirar un vaso de caf&eacute; por una mala definici&oacute;n hasta re&iacute;rse en plena definici&oacute;n por penales contra Boca en la Bombonera</strong>. La canonizaci&oacute;n en vida por parte de los hinchas, despu&eacute;s de siete a&ntilde;os en River, le otorg&oacute; la libertad para mostrarse cada vez m&aacute;s extrovertido aunque la c&aacute;mara lenta de las transmisiones quiera hacerlo alguien de ficci&oacute;n, salido de <em>Netflix</em>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de que los &eacute;xitos y la madurez pueden haberle dado otro respaldo, Gallardo, de una u otra manera, siempre tuvo <strong>una personalidad fuerte</strong>. Si se revisan sus entrevistas en la d&eacute;cada del 90, tanto para televisi&oacute;n o medios gr&aacute;ficos, se encuentra la misma postura reservada, cercana a la parquedad, esta &uacute;ltima, se&ntilde;alada con insistencia por los periodistas. &ldquo;Marcelo Gallardo no es antip&aacute;tico, m&aacute;s bien es un antidivo&rdquo; escribi&oacute; <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong> en junio de 1998, a pocos d&iacute;as de que comenzara el Mundial de Francia en <em>M&iacute;stica</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s, en enero del a&ntilde;o siguiente, Gallardo aparec&iacute;a en la tapa, contando su experiencia agridulce en esa Copa: en la memoria emotiva qued&oacute; una apilada frente a Croacia que estuvo a punto de ser gol. Se sab&iacute;a que su relaci&oacute;n con <strong>Daniel Passarella</strong> (padre simb&oacute;lico de los pibes de Inferiores del River de los 90) se hab&iacute;a roto. Con <strong>Marcelo Bielsa</strong>, Gallardo, ya figura en el M&oacute;naco, tambi&eacute;n fue convocado. Tal vez en la conjunci&oacute;n imaginaria que puede existir entre el &ldquo;Kaiser&rdquo; y el &ldquo;Loco&rdquo; se encuentre buena parte del adn de Gallardo como entrenador. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido se puede decir que la carrera de Gallardo como jugador es casi tan atractiva como la que ahora tiene como t&eacute;cnico. <strong>Fue un exquisito f&iacute;sicamente vulnerable, lo que repercuti&oacute; en lesiones cr&oacute;nicas.</strong> A eso se le sum&oacute; que durante la primera parte de la era Passarella fue <strong>cuestionado por los hinchas</strong>. De ah&iacute; viene la famosa an&eacute;cdota del abucheo por el penal errado en un amistoso frente a Australia. Gracias a <em>Youtube</em> se puede ver que, despu&eacute;s de errarlo, un jugador australiano le hace burlas. Gallardo no reacciona, parece desear que se lo trague la tierra, y de pronto se asoman <strong>Gabriel Batistuta</strong> y <strong>Diego Simeone</strong> a ponerle los puntos al rival sin c&oacute;digos. Era el 30 de junio de 1995, ten&iacute;a 19 a&ntilde;os y la 10 en la espalda que un a&ntilde;o atr&aacute;s todav&iacute;a usaba <strong>Diego Maradona</strong>, quien lo llam&oacute; para darle &aacute;nimos, un gesto que el t&eacute;cnico de River record&oacute;, emocionado, cuando le toc&oacute; enfrentarse a Gimnasia de La Plata en el 2019. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, por lo menos una parte de los kilos del duelo de la Selecci&oacute;n post Maradona pesaron sobre la espalda de Gallardo. <strong>Para defenderlo de las cr&iacute;ticas, Passarella patent&oacute; una frase hist&oacute;rica que se entender&iacute;a del todo 20 a&ntilde;os despu&eacute;s: &ldquo;Gallardo entiende el juego&rdquo;. </strong>Hay que volver a ese a&ntilde;o fat&iacute;dico, 1995 (bien precisado en la biograf&iacute;a de <strong>Diego Borinsky:</strong> p&eacute;rdida de titularidad en River, lesi&oacute;n, no lo dejan ir al Sub-20), para entender frente a qu&eacute; experiencias se templ&oacute; el car&aacute;cter de Gallardo y por qu&eacute; a veces puede caer en posturas algo intransigentes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alejandro Sabella</strong> dijo, para la posteridad, que <strong>para saber c&oacute;mo es el f&uacute;tbol hay que abrirle la cabeza a Gallardo</strong>. Por lo pronto, es un t&eacute;cnico que consigui&oacute; que los hinchas de su equipo -y los de otros tambi&eacute;n- puedan apreciar su l&iacute;nea de trabajo hasta en la derrota (como sucedi&oacute; contra Palmeiras) o festejar un partido ganado con un jugador de campo como arquero, algo inusual que hubiese repercutido de la misma forma en cualquier otro equipo. Pero que, sin dudas, tuvo el plus de ser el River de Gallardo, cuyo prestigio no s&oacute;lo est&aacute; basado en los triunfos sino tambi&eacute;n en la capacidad para convertir un partido m&aacute;s en una posible reivindicaci&oacute;n &uacute;ltima, ef&iacute;mera, de la esencia del juego frente a la coyuntura del f&uacute;tbol como espect&aacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        Con el hipot&eacute;tico paso por Europa, la obsesiva comparaci&oacute;n con <strong>Carlos Bianchi</strong> se cerrar&iacute;a y arrojar&iacute;a conclusiones. A Bianchi le fue mal con la Roma y el Atl&eacute;tico Madrid, pero tanto V&eacute;lez como Boca supieron ganarle al Milan. Gallardo tuvo momentos de pragmatismo para resolver situaciones en el acto -como mandar a cabecear a <strong>Germ&aacute;n Pezzella</strong>-, propias del repertorio de un Bianchi en la c&uacute;spide. Lo que ganaron queda dentro del contexto hist&oacute;rico en que sucedi&oacute;, y tambi&eacute;n en el simple hecho (no tan simple de asimilar) de que lo que hizo uno no deber&iacute;a anular lo que hizo otro. Eso deber&iacute;a alcanzar para no convertir la comparaci&oacute;n en una patolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se habl&oacute; del inter&eacute;s del Fenerbah&ccedil;e, de la Roma, del Chelsea y hasta del Barcelona.</strong> Los rumores, nunca del todo confirmados, parecen servir, m&aacute;s que nada, para activar los eternos debates sobre si Gallardo est&aacute; preparado o no para dirigir a un grande de Europa y si no ser&aacute; necesario que primero pase por un equipo mediano, lo que deriva en por qu&eacute; no es el t&eacute;cnico de la Selecci&oacute;n o, la gran pregunta, para despu&eacute;s de la pausa: &iquest;c&oacute;mo ser&aacute; River despu&eacute;s de Gallardo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/marcelo-gallardo-entiende-juego_1_7962340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 May 2021 04:15:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marcelo Gallardo, el que entiende el juego]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por penales, Boca le ganó a un River diezmado y jugará la semifinal con Racing]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/penales-boca-le-gano-river-diezmado-jugara-semifinal-racing_1_7939505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c68dfda-8327-41dd-bbd2-745fa0091996_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por penales, Boca le ganó a un River diezmado y jugará la semifinal con Racing"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se definieron las 2 semifinales de la Copa de la Liga: Independiente, que eliminó a Estudiantes, jugará con Colón, que hizo lo propio con Talleres. Por la otra llave, Racing, que le ganó a Vélez, se enfrentará a Boca, que consiguió la victoria ante un River diezmado por un brote de coronavirus. Los 4 partidos se definieron por penales.</p></div><p class="article-text">
        No result&oacute; extra&ntilde;o para nadie que el primer partido de Cuartos de Final, entre Estudiantes e Independiente, dirigidos respectivamente por <strong>Ricardo Zielinski</strong> y <strong>Julio C&eacute;sar Falcioni</strong>, terminara 0 a 0.&nbsp;Los dos t&eacute;cnicos, reconocidos por su rigurosidad t&aacute;ctica, <strong>no dejaron nada librado al azar y ofrecieron un partido disputado y tenso</strong>, apenas matizado por la claridad del t&aacute;ndem <strong>Jorge &ldquo;Corcho&rdquo; Rodr&iacute;guez</strong>/<strong>Juan Manuel S&aacute;nchez Mi&ntilde;o</strong> en el medio Estudiantes, y el vuelo creativo de <strong>Alan Velasco</strong> en Independiente. 
    </p><p class="article-text">
        En el segundo tiempo, la injusta expulsi&oacute;n de <strong>Thomas Ortega</strong>, lateral por izquierda del equipo de Falcioni, pareci&oacute; inclinar la cancha para Estudiantes, pero el partido sigui&oacute; jug&aacute;ndose lejos de los arcos y aunque hubo algunas tentativas, el empate fue inexorable. La tanda desde los 12 pasos se defini&oacute; r&aacute;pidamente a favor de Independiente por la existencia de Sebasti&aacute;n Sosa, que, despu&eacute;s de su habitual ceremonia (una combinaci&oacute;n de gritos, recomendaciones y gestos hacia el ejecutante) logr&oacute; atajar dos penales seguidos. <strong>Su personalidad extrovertida y de fuerte ascendencia en el grupo, lo relaciona con la idiosincrasia de los arqueros solistas de los a&ntilde;os 90 (Chilavert, Burgos).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Falcioni ven&iacute;a de perder a su esposa en la semana. Guerrero de varias batallas, tambi&eacute;n atraves&oacute; por el covid. Los &ldquo;momentos emotivos&rdquo; del deporte -de los medios en general- suelen ser intolerables por mezclar falsa solemnidad y premeditaci&oacute;n. <strong>Fue un hombre de apariencia inquebrantable el que llor&oacute; en serio.</strong> &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos equipos que hicieron muy bien las cosas, pero con itinerarios diferentes, se encontraron a las 9 de la noche del s&aacute;bado. Por un lado Col&oacute;n, que realiz&oacute; una gran campa&ntilde;a pero en las &uacute;ltimas fechas decay&oacute; en su nivel (lo que no puso nunca en duda su clasificaci&oacute;n como primero). Y por otro Talleres, que a pesar de perder con Lan&uacute;s el fin de semana pasado, con victorias ante Boca e Independiente, se hab&iacute;a ganado su lugar entre los 8 mejores. Y aunque empez&oacute; ganando Col&oacute;n, con gol de <strong>Alexis Castro</strong>, el partido -de muy buen nivel en el primer t&eacute;rmino- en t&eacute;rminos generales fue para Talleres, para el &iacute;mpetu y la energ&iacute;a de sus jugadores, empezando por <strong>Franco Fragapane</strong>, que empat&oacute; y fue figura. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los cordobeses nunca pudieron doblegar del todo al arquero <strong>Leonardo Buri&aacute;n</strong> -que tuvo infinidad de buenas atajadas-, y cuando Col&oacute;n se qued&oacute; con 10, por la expulsi&oacute;n de <strong>Erik Meza</strong>, tampoco aprovech&oacute; el jugador de m&aacute;s. Talleres intent&oacute; pero Col&oacute;n, sacando a relucir el oficio de un equipo que cuando no juega bien nunca se desorganiza ni se desespera, mantuvo el empate. Encima <strong>Jos&eacute; Mauri</strong> fue expulsado en Talleres a los pocos minutos de ingresar. En la inevitable tanda de penales, se destac&oacute; nuevamente Buri&aacute;n, que al desviar el tiro de <strong>Rafael P&eacute;rez</strong> marc&oacute; la diferencia y permiti&oacute; que <strong>Luis Miguel &ldquo;La Pulga&rdquo; Rodr&iacute;guez</strong> sellar&aacute; el 5 a 4. <strong>Col&oacute;n mereci&oacute; pasar, tal vez menos por el partido que por la Copa, y se enfrentar&aacute; a Independiente. Talleres hizo un gran papel y sigue en la Sudamericana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n hubiese dicho, el domingo 2 de mayo por la noche, despu&eacute;s de perder 1 a 0 con Central C&oacute;rdoba, que Racing estar&iacute;a entre los 4 semifinalistas? El ciclo de <strong>Juan Antonio Pizzi</strong> quiso ser herido de muerte desde el principio, especialmente luego de perder 5 a 0 con River por la Supercopa, sin embargo <strong>parece haber conseguido m&aacute;s vidas</strong>. La de V&eacute;lez debe ser la mayor decepci&oacute;n de estos Cuartos porque fue el mejor de la Copa pero no pudo capitalizar todo lo que hizo en la fase de grupos. Es en ese sentido que este sistema de competici&oacute;n se revela algo insuficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Al minuto y medio, <strong>Juan Mart&iacute;n Lucero</strong> perdi&oacute; el gol con el arco solo y esa jugada marcar&iacute;a la suerte de V&eacute;lez hasta la derrota final. Ya sea por la irrupci&oacute;n de <strong>Gabriel Arias</strong> o la del travesa&ntilde;o, donde rebot&oacute; un tiro libre de Thiago Almada, el partido segu&iacute;a empatado. En el segundo tiempo ya no hubo tantas jugadas claras para V&eacute;lez, y todo empez&oacute; a parecerse demasiado a Col&oacute;n-Talleres o Estudiantes-Independiente, tanto que no qued&oacute; otra que ir a los penales. Ah&iacute;, hasta <strong>Leonardo Sigali</strong>, cuyo tir&oacute; peg&oacute; en el travesa&ntilde;o y sali&oacute; afuera, pate&oacute; bien en Racing. Fue el palo (en el penal de <strong>Mat&iacute;as de Los Santos</strong>) y la atajada de Arias a <strong>Lucas Janson</strong>, lo que permiti&oacute; que <strong>Enzo Copetti</strong>, que hab&iacute;a forcejeado todo el partido con la defensa velezana, pusiera el 4 a 3 final. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de que se desatara el brote en River, los dos equipos llegaban al Supercl&aacute;sico en medio de situaciones por lo menos confusas desde el aspecto futbol&iacute;stico. Boca, que parec&iacute;a haber encontrado el equipo, de pronto perdi&oacute; tres partidos seguidos y hasta la MVA (Medina/Varela/Almendra) fue puesta en duda. River se hab&iacute;a recuperado de la derrota con San Lorenzo, pero a lo largo de toda la temporada altern&oacute; buenas y malas. 
    </p><p class="article-text">
        El partido jugado frente a Junior el mi&eacute;rcoles, mientras de fondo sonaban las explosiones de una revuelta popular reprimida, subrayaron la obsesi&oacute;n patol&oacute;gica del f&uacute;tbol por ser un &ldquo;mundo aparte&rdquo;, como si estuviera totalmente disociado de la &ldquo;realidad&rdquo;. Algo similar ocurri&oacute; con la omnipresencia del coronavirus: <strong>aunque buena parte de los equipos tuvieron brotes importantes, se naturaliz&oacute; que nunca se pensara en la posibilidad de suspender partidos, b&aacute;sicamente porque eso indicar&iacute;a la suspensi&oacute;n total del f&uacute;tbol</strong>. Por eso a River no le qued&oacute; otra que afrontar los Cuartos de Final con 15 jugadores menos: entre ellos los 3 arqueros de Primera y el titular de reserva (<strong>Franco Armani</strong>, <strong>Enrique Bologna</strong>, <strong>Germ&aacute;n Lux</strong> y <strong>Franco Petroli</strong>), m&aacute;s jugadores que suelen ser titulares como <strong>Nicol&aacute;s de la Cruz</strong>, <strong>Robert Rojas</strong>, <strong>Paulo D&iacute;az</strong>, <strong>Agust&iacute;n Palavecino</strong>, <strong>Santos Borr&eacute;</strong> y <strong>Mat&iacute;as Su&aacute;rez</strong>. La ausencia de <strong>Federico Girotti</strong> en el banco tambi&eacute;n se puede contar como una baja sensible. De todos modos, el detalle m&aacute;s ins&oacute;lito era que <strong>Alan D&iacute;az</strong> debutar&iacute;a en Primera siendo suplente en Reserva, <strong>situaci&oacute;n que ser&iacute;a inveros&iacute;mil hasta en una pel&iacute;cula</strong>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ola de contagiados en River, entonces, modific&oacute; el significado del partido. Por un lado, le pas&oacute; toda la responsabilidad a Boca, que ya la ten&iacute;a por atravesar un periodo negativo en cuanto a cl&aacute;sicos (5 eliminaciones a partir de la Sudamericana 2014), que devalu&oacute;, quiz&aacute; injustamente, muchos logros locales. Por otro, le bajar&iacute;a el precio a la victoria de los de Russo y convertir&iacute;a en &eacute;pica la de River, que jugaba con lo que ten&iacute;a. Una vez empezado el partido, fue complejo que los atenuantes no influyeran en el an&aacute;lisis. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En principio, el mediocampo improvisado por <strong>Marcelo Gallardo</strong> (el binomio <strong>Leonardo Ponzio</strong>/<strong>Enzo P&eacute;rez</strong> como doble 5, m&aacute;s <strong>Milton Casco</strong>, un lateral-volante) no funcion&oacute; del todo. Por el lado de Boca, el tr&iacute;o <strong>Julio Buffarini</strong>, <strong>Cristian Medina</strong> y <strong>Cristian Pav&oacute;n</strong> por derecha, complicaba a un River dubitativo, con el arco a 50 metros. Tras centro de Medina, <strong>Carlos T&eacute;vez</strong>, a los 10 minutos, puso el 1 a 0, de cabeza. Antes hab&iacute;a empujado a <strong>Jonatan Maidana</strong> en la puerta del &aacute;rea, en una falta que el &aacute;rbitro, <strong>Facundo Tello</strong>, juzg&oacute; inexistente. Despu&eacute;s del gol, Boca domin&oacute; abiertamente el partido y prob&oacute; varias veces de afuera para inquietar al arquero debutante, que reci&eacute;n a los 46&rsquo; desvi&oacute; un tiro de <strong>Agust&iacute;n Almendra</strong>. Antes River se hab&iacute;a acercado con bastante peligro en dos jugadas seguidas. Fue un lapso aislado en un primer tiempo donde predomin&oacute; Boca.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La entrada de <strong>Jos&eacute; Paradela</strong> por <strong>Enzo P&eacute;rez</strong>, que se fue con molestias, le dio un impulso distinto al partido. Creci&oacute; Ponzio, empez&oacute; a gravitar <strong>Juli&aacute;n &Aacute;lvarez</strong> y desde el fondo <strong>H&eacute;ctor David Mart&iacute;nez</strong> aportaba en ataque casi como un lateral. Boca entr&oacute; en cortocircuito y cuando pudo rematarlo apareci&oacute; la figura inesperada de <strong>Leo D&iacute;az</strong>, <strong>el arquero inexperto que jug&oacute; como un veterano y le sac&oacute; tres remates de gol a T&eacute;vez</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando &Aacute;lvarez, de cabeza, empat&oacute; para River, el tr&aacute;mite del partido hab&iacute;a cambiado por completo. Ante la ineficacia de <strong>Jorge Carrascal</strong>, Gallardo apel&oacute; al banco: <strong>Lucas Beltr&aacute;n</strong>, <strong>Tom&aacute;s Galv&aacute;n</strong> y <strong>Daniel Lucero</strong>, estos dos &uacute;ltimos de Reserva. En Boca, el ingreso de <strong>Edwin Cardona</strong> aport&oacute; un poco de tranquilidad pero eso no evit&oacute; que los juveniles de River le manejaran la pelota. El partido tuvo mucha intensidad y algunas entradas violentas que tal vez merecieron roja. De todas formas, la cuarta definici&oacute;n por penales era irreversible. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que T&eacute;vez y Villa marcaran para Boca, y Montiel para River, <strong>Agust&iacute;n Rossi</strong> ataj&oacute; el tiro de Angileri. <strong>Lleg&oacute; el momento culminante de la noche: Cardona eligi&oacute; pic&aacute;rsela a D&iacute;az, quien, a punto de tirarse a un costado volvi&oacute; al centro del arco y la sac&oacute;. El pibe ya estaba en la Historia.</strong> El anticl&iacute;max para Boca tuvo correspondencia con el transcurso del partido, pero Rossi pag&oacute; los errores que pudo haber tenido con otra atajada, esta vez a Ponzio, y Buffarini defini&oacute; el 4 a 2. Fue el punto final para un Supercl&aacute;sico ambiguo, de sensaciones encontradas, muy condicionado por la coyuntura sanitaria, en el que Boca encontr&oacute; la victoria frente a un rival diezmado, que, incluso en la derrota, puede considerar que hizo un buen papel. Por ahora, Boca sigue en los dos frentes, y lo espera Racing en semifinales. <strong>El River de Gallardo no s&oacute;lo fue eliminado en el torneo local sino que deber&aacute; atravesar los 2 &uacute;ltimos partidos de la primera fase de Libertadores sin 15 de sus futbolistas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/penales-boca-le-gano-river-diezmado-jugara-semifinal-racing_1_7939505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 May 2021 00:06:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por penales, Boca le ganó a un River diezmado y jugará la semifinal con Racing]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clasificaron River, Racing, Independiente y Talleres, quedó afuera San Lorenzo y en Cuartos de Final habrá Superclásico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/clasificaron-river-racing-independiente-talleres-quedo-afuera-san-lorenzo-cuartos-final-habra-superclasico_1_7916214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17f83fab-4a6e-4023-896a-d1afecb651c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clasificaron River, Racing, Independiente y Talleres, quedó afuera San Lorenzo y en Cuartos de Final habrá Superclásico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Culminada la fase de grupos se definieron los cruces de Cuartos de Final: Boca recibirá a River, Vélez a Racing, Estudiantes a Independiente y Colón a Talleres. La eliminación de San Lorenzo significó la renuncia de Diego Dabove.</p></div><p class="article-text">
        La Copa de la Liga pareci&oacute; comprimir toda su oferta emocional en la &uacute;ltima fecha de la fase de grupos. El extra&ntilde;amiento que pudo generar el f&uacute;tbol en plena pandemia se convirti&oacute; en atractivo cuando varios de los equipos, entre ellos Racing, River y San Lorenzo, todav&iacute;a no ten&iacute;an asegurados un lugar. Es que, al llegar este fin de semana, la competencia contaba con cuatro clasificados (<strong>Col&oacute;n y Estudiantes, por el grupo A; V&eacute;lez y Boca, por el grupo B</strong>) pero restaba saber la suerte de los otros cuatro, como as&iacute; tambi&eacute;n las posiciones definitivas, que depend&iacute;an de una exasperante combinaci&oacute;n de resultados. 
    </p><p class="article-text">
        En principio, Banfield cumpli&oacute; y gan&oacute; 1 a 0 a Godoy Cruz, en un partido que tal vez debi&oacute; empatar o perder. La goleada 5 a 0 de V&eacute;lez Sarsfield sobre Gimnasia signific&oacute; una cachetada en el pecho para los de La Plata, sin la carga afectiva de <strong>Timoteo Griguol</strong>, que parti&oacute; esta semana (con &eacute;l un pedazo de un f&uacute;tbol argentino que no se volver&aacute; a ver). V&eacute;lez gan&oacute; 31 de los 39 puntos en juego. Perdi&oacute;, en un desastre excepcional, 1-7 con Boca, pero en general demostr&oacute; una suficiencia destacable que ni siquiera los vaivenes de la Libertadores pudieron arruinar. Atl&eacute;tico Tucum&aacute;n, para no ser menos, y competitivo hasta el final, tambi&eacute;n gan&oacute; 5 a 0, pero a Defensa y Justicia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Boca, ya clasificado, perdi&oacute; ante Patronato de Paran&aacute;, equipo que hasta ese momento ocupaba la &uacute;ltima posici&oacute;n del grupo B y nunca le hab&iacute;a ganado en la historia. Fue 1 a 0, con gol de <strong>Lautaro Torres</strong>. La derrota representa un anticl&iacute;max inesperado, en un contexto en el que Boca demostraba una evoluci&oacute;n, <strong>gracias al protagonismo cedido a los juveniles</strong>, en lo que parece querer convertirse en un sello de la gesti&oacute;n de <strong>Jorge Amor Ameal</strong> y <strong>Juan Rom&aacute;n Riquelme</strong>: el respaldo en las Inferiores del Club como hace tiempo no se ve&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la semana hab&iacute;a ca&iacute;do, tambi&eacute;n sin los titulares, con Barcelona de Guayaquil por la Libertadores. Se trata de dos malos resultados que, en teor&iacute;a, no afectan a corto plazo pero que se podr&iacute;an haber evitado. En cuanto a la Copa local, cubre con un peque&ntilde;o manto de dudas un desempe&ntilde;o que fue m&aacute;s irregular que los &uacute;ltimos encuentros con victorias. Hubo un Boca confuso post semifinal con Santos y otro que encontr&oacute; una f&oacute;rmula de juego en el eje Medina/Varela/Almendra. Curiosamente ahora vuelve a medirse con Santos de visitante. Es verdad que debutaron muchos jugadores, volvieron otros y faltaron las figuras. En todo caso, <strong>la derrota se&ntilde;ala los altibajos generales de la mayor parte de los equipos argentinos</strong>: son demasiado bipolares como para equilibrarse, cambian, involuntariamente, a pesar de estar en un buen momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para las 14:30 del domingo, el horario de la triple funci&oacute;n superpuesta que defin&iacute;a el grupo A, Central C&oacute;rdoba se hab&iacute;a despedido de la remota chance de clasificaci&oacute;n al empatar con Arsenal, y Argentinos Juniors le hab&iacute;a ganado 2 a 0 a Estudiantes, resultado que lo mantuvo en pelea hasta las tres menos cuarto. Rosario Central no aprovech&oacute; el mundo de sensaciones que le depar&oacute; el cl&aacute;sico ganado por goleada, y perdi&oacute; 4 a 1 con Platense. Un ejemplo del zigzag de la mayor&iacute;a de los equipos antes se&ntilde;alado. Racing, alica&iacute;do por no haber aprovechado el tren una semana atr&aacute;s, dio una muestra de car&aacute;cter y qued&oacute; cuarto. <strong>Juan Antonio Pizzi</strong> fue muy cuestionado y el 2 a 0, con goles de <strong>Tom&aacute;s Chancalay</strong>, se puede interpretar como una revancha impl&iacute;cita ante las cr&iacute;ticas. Por el lado de San Lorenzo, en la semana se supo que <strong>&Aacute;ngel Romero</strong> ten&iacute;a covid. Fue un golpe previo del que el equipo no se pudo reponer, aunque estuvo cerca del descuento. Terminado el partido, <strong>Diego Dabove</strong> present&oacute; la renuncia, corolario de <strong>un principio de a&ntilde;o olvidable para un equipo con muy buenas individualidades como para irse tan pronto</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        River sali&oacute; obsesionado con sacar una ventaja r&aacute;pida. Los primeros minutos los jug&oacute; como una final (la famosa presi&oacute;n alta en todo su esplendor) y parec&iacute;a m&aacute;s cerca del segundo que del primero, que lleg&oacute; tras un penal bien pateado por <strong>Gonzalo Montiel</strong>. Pero Aldosivi no era un rival inofensivo, y aunque el empate de <strong>Malcom Braida</strong> le dur&oacute; muy poco, el desarrollo del partido, antes, durante y despu&eacute;s del gol de <strong>Rafael Santos Borr&eacute;</strong>, no indicaba un predominio claro. Este dato en otros equipos ser&iacute;a superfluo pero es interesante que Aldosivi haya superado a River en la posesi&oacute;n de pelota. Para el segundo tiempo ingres&oacute; <strong>Jos&eacute; Paradela</strong> por <strong>Jorge Carrascal</strong>, dos jugadores que parecen estar disput&aacute;ndose el control creativo del equipo de <strong>Marcelo Gallardo</strong>, y alternan muy buenas con fallas propias de los que arriesgan. Que el tercer gol lo haya marcado el ex Gimnasia es una buena noticia para un River que suele merecer los partidos pero no siempre capitaliza esos merecimientos. Por eso termin&oacute; clasificando tarde. El 4 a 1 de Mat&iacute;as Su&aacute;rez (que volv&iacute;a de una lesi&oacute;n y cuya falta se sufri&oacute;) lo dej&oacute; en la tercera posici&oacute;n, despu&eacute;s de Col&oacute;n y Estudiantes. Aldosivi se sum&oacute; a los equipos que, al quedar eliminados, y sin Libertadores ni Sudamericana, quedan sin competici&oacute;n alguna. 
    </p><p class="article-text">
        El desenlace del grupo B, la segunda triple funci&oacute;n superpuesta de las 18:00, como un relato policial bien armado, tuvo suspenso hasta &uacute;ltimo momento. El resultado de cada uno de los tres partidos estaba atado al de los dem&aacute;s. El empate ante Col&oacute;n, puntero y primer clasificado, no le sirvi&oacute; a Uni&oacute;n. <strong>Lan&uacute;s le gan&oacute; a Talleres pero qued&oacute; afuera, no as&iacute; los cordobeses, que completaron una buena campa&ntilde;a.</strong> Independiente, por su parte, se la ten&iacute;a que jugar porque empez&oacute; ganando bien, pero antes de que terminara el primer tiempo Hurac&aacute;n le empat&oacute;. <strong>Silvio Romero</strong>, de tiro libre, y <strong>Domingo Blanco</strong> cerraron un 3 a 1 que termin&oacute; de configurar el mapa de los Cuartos de Final. V&eacute;lez se cruzar&aacute; con Racing, Estudiantes con Independiente y Col&oacute;n con Talleres. <strong>Claro que la gran noticia es que hay una final anticipada: Boca enfrenta a River, en la Bombonera. Ser&aacute; el tercer Supercl&aacute;sico del a&ntilde;o, con otro pendiente por Copa Argentina.</strong> &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/clasificaron-river-racing-independiente-talleres-quedo-afuera-san-lorenzo-cuartos-final-habra-superclasico_1_7916214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 May 2021 00:56:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clasificaron River, Racing, Independiente y Talleres, quedó afuera San Lorenzo y en Cuartos de Final habrá Superclásico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maratón de domingo: clasificó Boca, River perdió con Banfield y en el clásico de la fecha Rosario Central goleó a Newell’s]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/maraton-domingo-clasifico-boca-river-perdio-banfield-clasico-fecha-rosario-central-goleo-newell-s_1_7892845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/632edee1-560e-471b-a088-1e81563eb0aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maratón de domingo: clasificó Boca, River perdió con Banfield y en el clásico de la fecha Rosario Central goleó a Newell’s"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Colón (por el Grupo A) y Vélez (por el Grupo B), ya clasificados, se les sumó Boca, que le ganó 1 a 0 a Lanús. River perdió con Banfield y complicó su clasificación, pero Central Córdoba le dio una mano al ganarle 1 a 0 a Racing. San Lorenzo superó a Godoy Cruz, y sigue en la lucha. Atlético Tucumán, de visitante, derrotó a Independiente que, al ganar Unión, salió de la zona de clasificación. En el clásico rosarino golearon los del Kily González.</p></div><p class="article-text">
        Si a alguien todav&iacute;a no se le hab&iacute;a pegado como un chicle en el cerebro el inicio del trap oficial de la Copa de la Liga (ejecutado por Trueno y Acru, producido por Bizarrap), <strong>el marat&oacute;n de tinte simpsionano que gener&oacute; el hecho de que el d&iacute;a del trabajador cayera s&aacute;bado -9 partidos seguidos, algunos en el mismo horario, de las 10 de la ma&ntilde;ana a las 11 de la noche- debe haber terminado con la resistencia est&eacute;tica de los rockeros m&aacute;s conservadores</strong>. &ldquo;Por m&iacute;, por donde crec&iacute;/la esquina, la cuadra, mi barrio, mi team&rdquo; es un fraseo que tal vez nos perseguir&aacute; hasta la muerte. <strong>El viernes ya hab&iacute;an jugado los dos primeros clasificados contra los dos &uacute;ltimos de cada grupo: Col&oacute;n super&oacute; a Arsenal, por el A, y V&eacute;lez hizo lo propio con Patronato, en el B.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En el anochecer del domingo 10 de abril pasado, despu&eacute;s de perder 1 a 0 con Uni&oacute;n, nadie se hubiese animado a pronosticar que 22 d&iacute;as m&aacute;s tarde Boca estar&iacute;a clasificado para los Cuartos de final de la Copa de la Liga, con dos victorias seguidas en la fase de grupos de la Libertadores, <strong>Miguel &Aacute;ngel Russo</strong> fortalecido ante los cuestionamientos y un equipo que incluso, por lapsos, juega muy bien. Sin embargo, eso es lo que est&aacute; pasando. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El tridente Medina/Varela/Almendra no ser&aacute; (por ahora)&nbsp;Modri&#263;/Casemiro/Kroos pero le inyect&oacute; al equipo una din&aacute;mica y una circulaci&oacute;n de pelota que hasta hace poco era impensada. La solidez de la defensa, las &uacute;ltimas pinceladas en el stock de crack de <strong>Carlos T&eacute;vez</strong> y el desequilibrio imprevisible (a veces cercano al absurdo) de <strong>Sebasti&aacute;n Villa</strong>, son las piezas de un equipo cuya progresiva solidez cumpli&oacute; el milagro de que los hinchas dejaran de pedir a <strong>Edwin Cardona</strong> (que sufre una miocarditis, consecuencia del Covid). En La Bombonera, en el ins&oacute;lito horario de las 10 de la ma&ntilde;ana, Lan&uacute;s pudo empatarlo e incluso ganarlo en el primer tiempo, pero en el complemento fue casi todo de Boca, que lleg&oacute; al gol con un cabezazo de <strong>Carlos Izquierdoz</strong>, tras centro del resucitado <strong>Cristi&aacute;n Pav&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; el de hoy un mediod&iacute;a recordable en la historia de Independiente. Si hab&iacute;a alguna raz&oacute;n que justificara su permanencia entre los 4 de arriba, esta vez brill&oacute; por su ausencia. En el Libertadores de Am&eacute;rica fue derrotado 1 a 0 por Atl&eacute;tico Tucum&aacute;n. El gol lo marc&oacute; <strong>Leonardo Heredia</strong> cuando terminaba el primer tiempo, pero podr&iacute;a haber llegado antes. Sin <strong>Julio C&eacute;sar Falcioni</strong>, por problemas familiares, ni su ayudante, <strong>Omar Piccoli</strong>, tambi&eacute;n con Covid, fue dirigido por <strong>Pedro Monz&oacute;n</strong>. No habr&iacute;a que subestimar este tipo de vaivenes para comprender el declive en el funcionamiento del equipo ni naturalizar que en medio de la segunda ola de una pandemia, el f&uacute;tbol, con tantos planteles brotados, siga como si nada ocurriera. <strong>El &aacute;rbitro otorg&oacute; 6 inexplicables minutos de descuento, pero los tucumanos (que llegaron sin varios jugadores por distintas molestias) estuvieron m&aacute;s cerca del segundo, que Independiente del empate.</strong> Como frutilla del postre, a la misma hora, Uni&oacute;n de Santa Fe le gan&oacute; 1 a 0 a Defensa y Justicia y lo dej&oacute; afuera de los puestos de clasificaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de San Lorenzo podr&iacute;a ser un caso antag&oacute;nico al de Independiente. Por lo menos en la Copa local, empez&oacute; con oscilaciones, lo que ubic&oacute; a <strong>Diego Dabove</strong> entre la espada y la pared. Ahora todo indicar&iacute;a que termina bien (de todos modos en el f&uacute;tbol argentino no se puede asegurar casi nada). Los hermanos Romero, que semanas atr&aacute;s parec&iacute;an mantener disputas con la mayor&iacute;a de los habitantes de la Tierra, son jugadores determinantes, y <strong>Sebasti&aacute;n Torrico</strong> es un arquero que gana partidos. Aunque en el segundo tiempo se qued&oacute; sin bater&iacute;a, le gan&oacute; 1 a 0 a Godoy Cruz y se mantiene en zona de clasificaci&oacute;n, al igual que Talleres que, por el grupo B, y a la misma hora, empat&oacute; 1 a 1 con Hurac&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo menos en el primer tiempo, como <strong>Gustavo Cerati</strong> en uno de sus &uacute;ltimos hits, River podr&iacute;a decir que <em>sinti&oacute; un d&eacute;j&agrave; vu</em>: tuvo el dominio de la pelota y merode&oacute; el &aacute;rea de Banfield -que se concentr&oacute; especialmente en no dejar que <strong>Fabricio Angileri</strong> y <strong>Gonzalo Montiel</strong> escalaran por los costados-, pero no pudo hacer un gol. Que los rivales reconozcan la te&oacute;rica superioridad de River y apuesten a no dejarlo jugar, aunque suene parad&oacute;jico, se est&aacute; convirtiendo en el tal&oacute;n de Aquiles del equipo. 
    </p><p class="article-text">
        A los 18&rsquo; del complemento -mientras River evidenciaba el desgaste f&iacute;sico del partido ante Junior de Barranquilla-, <strong>Iv&aacute;n Arboleda</strong>, el arquero de Banfield, sac&oacute; un pelotazo que pein&oacute; <strong>Luciano Pons</strong> y le cay&oacute; en los pies a <strong>Juan &Aacute;lvarez</strong>, que eludi&oacute; a <strong>Franco Armani</strong> y puso el 1 a 0 final. Fue un baldazo de agua fr&iacute;a del que River no se pudo recuperar. <strong>Marcelo Gallardo</strong> hizo entrar a <strong>Agust&iacute;n Palavecino</strong>, <strong>Jorge Carrascal</strong>, <strong>Federico Girotti</strong> y <strong>Jos&eacute; Paradela</strong> (tambi&eacute;n <strong>Leo Ponzio</strong> por un agotado <strong>Enzo P&eacute;rez</strong>), pero ninguno tuvo la lucidez necesaria, la famosa &ldquo;frescura&rdquo;, que le permitiera desestructurar la disciplina de los muchachos de <strong>Javier Sanguinetti</strong>. Nobleza obliga, Banfield tambi&eacute;n jug&oacute; el mi&eacute;rcoles por Copa Argentina, y en las contras, con la defensa de River un tanto desorientada, hasta pudo alargar el marcador. 
    </p><p class="article-text">
        Cierta indiferencia ante la Liga en comparaci&oacute;n con la m&iacute;tica Libertadores, de pronto se revel&oacute; falsa ante la posibilidad de que uno de los mejores equipos del continente no pase la primera rueda. Sin embargo, un Racing totalmente inexpresivo dej&oacute; pasar el tren y perdi&oacute; 1 a 0 con Central C&oacute;rdoba. El gol de <strong>Carlo Latanzzio</strong> vali&oacute; por 3: lo gritaron los hinchas de River, San Lorenzo y Estudiantes (que juega ma&ntilde;ana). Argentinos Juniors, por su parte, le gan&oacute; 3 a 1 a Aldosivi, el rival, dirigido nada menos que por <strong>Fernando Gago</strong>, al que deber&aacute; superar River para depender de s&iacute; mismo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puede que el cl&aacute;sico rosarino estuviera un tanto devaluado -a la ausencia de p&uacute;blico, se le sumaba que Newell&rsquo;s llegaba sin chances de clasificar-, pero siempre ofrecer&aacute; alg&uacute;n detalle &uacute;nico. <strong>En este caso fue un drone con una bandera de Central que sobrevol&oacute; el Gigante de Arroyito y tuvo al partido suspendido por un par de minutos. </strong>Cuando baj&oacute; a la cancha, <strong>Pablo P&eacute;rez</strong>, haciendo honor a su irritabilidad, se encarg&oacute; de aplastarlo. Pese a la muestra de car&aacute;cter, de principio a fin, fue todo de Rosario Central. El eterno <strong>Marco Ruben</strong> marc&oacute; el 1 a 0. Despu&eacute;s <strong>Nicol&aacute;s Ferreyra</strong> (de taco) y <strong>Luca Mart&iacute;nez Dupuy</strong> sellaron un 3 a 0 indiscutible, que adem&aacute;s de la felicidad propia de ganar el cl&aacute;sico, deja a Central con vida en el pelead&iacute;simo Grupo B. Probablemente haya sido el mejor partido del ciclo del <strong>Kily Gonz&aacute;lez</strong>. El Newell&rsquo;s de <strong>Germ&aacute;n Burgos</strong> todav&iacute;a no arranca. 
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/maraton-domingo-clasifico-boca-river-perdio-banfield-clasico-fecha-rosario-central-goleo-newell-s_1_7892845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 May 2021 02:16:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maratón de domingo: clasificó Boca, River perdió con Banfield y en el clásico de la fecha Rosario Central goleó a Newell’s]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vélez es el primer clasificado, Boca sigue de racha y San Lorenzo le ganó a River un partidazo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/velez-primer-clasificado-boca-sigue-racha-san-lorenzo-le-gano-river-clasico-excelente_129_7868896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85228aa-5c04-43d6-8f66-9aa8529880bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vélez es el primer clasificado, Boca sigue de racha y San Lorenzo le ganó a River un partidazo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Boca venció 2 a 0 a Huracán y cerró una semana perfecta. Vélez, después de ganarle 2 a 1 a Lanús, es el primer clasificado a la segunda fase en el grupo B. En el A, Racing consiguió una victoria clave ante Colón, todavía puntero. San Lorenzo venció a River y Estudiantes a Rosario Central.</p></div><p class="article-text">
        Cuando todav&iacute;a resuenan los ecos de la edici&oacute;n anterior (despu&eacute;s de todo termin&oacute; hace tres meses) esta semana volvi&oacute; la Copa Libertadores. Debutaron Argentinos Juniors, Boca, Defensa y Justicia, Racing, River y V&eacute;lez. La resoluci&oacute;n de la fase de grupos coincidir&aacute; con la semana anterior a la final de la Super Liga, pautada para el 30 de mayo. Al mismo tiempo, tambi&eacute;n volvi&oacute; la Sudamericana, donde hay una cantidad importante de equipos argentinos: Arsenal, Newell&rsquo;s, Rosario Central, San Lorenzo y Talleres de C&oacute;rdoba. <strong>Hay que ver c&oacute;mo funciona esta competici&oacute;n doble, con planteles que apuestan a rotar, en el contexto de la pandemia, con jugadores y t&eacute;cnicos afectados.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace muy poco la continuidad de <strong>Miguel &Aacute;ngel Russo</strong> como t&eacute;cnico de Boca se pon&iacute;a en duda. La sobre-representaci&oacute;n de Boca en los medios deportivos no permite averiguar cu&aacute;nto hay de cierto y cu&aacute;nto de exageraci&oacute;n en la novela semanal que protagoniza el Club, pero aquella eliminaci&oacute;n contra Santos funcion&oacute; como un microscopio que ahora s&oacute;lo pod&iacute;a observar los errores de Russo, agigantados. <strong>El equipo no pudo salir de ese partido traum&aacute;tico por un tiempo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de las turbulencias, hubo tres victorias seguidas, la &uacute;ltima ante Hurac&aacute;n, de visitante, el s&aacute;bado por la tarde. El eje del equipo pas&oacute; a estar conformado por <strong>Agust&iacute;n Almendra</strong>, <strong>Alan Varela</strong> y <strong>Cristian Medina</strong>, tres pibes del club: el primero de ellos apareci&oacute; como titular despu&eacute;s de una etapa en la que pens&oacute; abandonar el f&uacute;tbol. Como contra Atl&eacute;tico Tucum&aacute;n, <strong>Franco Soldano</strong>, criticado por su condici&oacute;n de &ldquo;falso 9&rdquo; literal, hizo el segundo consecutivo. El restante, para el 2 a 0, fue de <strong>Gonzalo Maroni</strong>. Hurac&aacute;n no jug&oacute; mal, le tuvo la pelota durante algunos tramos, de hecho complic&oacute; a Boca, sobre todo a partir de la voluntad creativa de <strong>Norberto Briasco</strong>, sin embargo la victoria es justa. Da la sensaci&oacute;n de que Boca necesita creer en este presente juvenil, inesperado hasta hace muy poco, para dejar de distraerse en las derrotas del pasado y en los refuerzos del futuro. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fecha del s&aacute;bado se complet&oacute; con el partido entre Uni&oacute;n, de local, ante Independiente. Antes hab&iacute;an ganado Godoy Cruz y Patronato (1 a 0 a Central C&oacute;rdoba y Sarmiento respectivamente). Argentinos y Banfield empataron 1 a 1. Lo ocurrido en Santa Fe se trat&oacute; de un 0 a 0 cerrado, con ausencia de un equipo que dominara el partido, m&aacute;s bien el partido, como un ente aut&aacute;rquico, domin&oacute; a los equipos y los conden&oacute; al meme par&oacute;dico de s&aacute;bado por la noche. Independiente sufre muchas bajas, entre ellas las de <strong>Julio C&eacute;sar Falcioni</strong>, y todav&iacute;a aguanta entre los cuatro punteros. Uni&oacute;n s&oacute;lo perdi&oacute; 2 partidos, incluso le gan&oacute; a Boca, pero empat&oacute; 6. Si queda por fuera de los clasificados es uno de los equipos que, sin Libertadores ni Sudamericana ni Promoci&oacute;n, no tendr&aacute; competici&oacute;n a corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        V&eacute;lez ven&iacute;a de perder, de local, ante el Flamengo. Ni el horario infrecuente (domingo a las 11 de la ma&ntilde;ana) ni el primer gol de Lan&uacute;s repercuti&oacute; en su continuo ritual de resurrecci&oacute;n. Gan&oacute; 2 a 1 y es, adem&aacute;s del puntero inobjetable del grupo B con 25 puntos, el primer clasificado. Arsenal, por su parte, le gan&oacute; 1 a 0 a Defensa y Justicia -gran partido de <strong>Brian Farioli</strong>- y dej&oacute; a Aldosivi como &uacute;ltimo solo del grupo A con 8 puntos. 
    </p><p class="article-text">
        Si el oscilante Racing de <strong>Juan Antonio Pizzi </strong>no jug&oacute; su mejor partido desde que empez&oacute; el ciclo, pega en el palo. Y entra. Col&oacute;n tiene jugadas automatizadas, circuitos que parecen indiferentes a la presencia del rival, pero Racing, tal vez porque sab&iacute;a que un triunfo era indispensable para proyectar un ma&ntilde;ana (el empate ante Rentistas de Uruguay no dej&oacute; una gran imagen), fue al frente y domin&oacute;. Un gol de cabeza del <strong>Pulga Rodr&iacute;guez</strong> (con el sello de su repentismo determinante) era inmerecido por lo que el empate de <strong>Ignacio Piatti </strong>fue justo. En el segundo tiempo el partido se desdibuj&oacute; pero mantuvo la intensidad. Racing lo gan&oacute;, como contra Independiente, en tiempo de descuento. El gol de <strong>Juan Jos&eacute; C&aacute;ceres</strong>, acusado de off side, implica una discusi&oacute;n filos&oacute;fica sobre la posici&oacute;n de <strong>Dar&iacute;o Cvitanich</strong>. Col&oacute;n sigue siendo un equipo serio pero ahora est&aacute; arriba por lo hecho en la primera mitad de la Copa. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cl&aacute;sico -River, en el Monumental, contra San Lorenzo- se recordar&aacute; como el d&iacute;a que se equivoc&oacute; <strong>Enzo P&eacute;rez</strong>. Pein&oacute; hacia atr&aacute;s sin saber que <strong>Nicol&aacute;s &ldquo;Uvita&rdquo; Fern&aacute;ndez</strong> merodeaba al &aacute;rea. El delantero defini&oacute; con distinci&oacute;n ante&nbsp;<strong>Franco Armani</strong>, que minutos antes le hab&iacute;a desviado un mano a mano. Sin embargo, y a pesar de que la actuaci&oacute;n de los de <strong>Diego Dabove</strong> era buena (un caso similar al Racing de Pizzi), a los pocos minutos, la figura era <strong>Sebasti&aacute;n Torrico</strong> y San Lorenzo s&oacute;lo consegu&iacute;a tirar la pelota al c&oacute;rner (River tuvo 10 en el primer tiempo). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el complemento todo segu&iacute;a en la misma sinton&iacute;a pero a los 12&rsquo;, una p&eacute;rdida de <strong>Agust&iacute;n Palavecino</strong> que encontr&oacute; al equipo, como siempre, tirado al ataque, permiti&oacute; que San Lorenzo, con un control estrat&eacute;gico descomunal de Uvita y buen desborde de <strong>&Aacute;ngel Romero</strong>, llegara al 2 a 0 a trav&eacute;s de Jalil El&iacute;as. A partir del descuento de Federico Girotti, River pudo empatarlo pero en algunas ocasiones no estuvo fino, en otras se lo impidi&oacute; el travesa&ntilde;o y en varias Torrico fue una muralla. River perdi&oacute; la oportunidad de igualar a Col&oacute;n y, adem&aacute;s, Racing y San Lorenzo lo alcanzaron en el segundo puesto, con 18 puntos cada uno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se &ldquo;mataron&rdquo; el Pincha y los Canallas, como cantaba el <strong>Indio Solari</strong> en una vieja canci&oacute;n, pero Estudiantes le gan&oacute; 1 a 0 a Rosario Central con gol de <strong>Mart&iacute;n Cauteruccio</strong> y super&oacute; a River en el Grupo A. Talleres, con un 3 a 2 ante Atl&eacute;tico Tucum&aacute;n -y un hat-trick de <strong>Michael Santos</strong>- alcanz&oacute; en puntos a Boca y qued&oacute; tercero en el B. Faltan dos fechas, y los equipos que pelean no se sacaron diferencias claras, <strong>pero si la primera fase terminara as&iacute;, en Cuartos de Final habr&iacute;a Supercl&aacute;sico</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/velez-primer-clasificado-boca-sigue-racha-san-lorenzo-le-gano-river-clasico-excelente_129_7868896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Apr 2021 02:14:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vélez es el primer clasificado, Boca sigue de racha y San Lorenzo le ganó a River un partidazo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Superliga Europea, o el día que al fútbol mundial le estalló una bomba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/superliga-futbol-europero-le-estallo-bomba_129_7840515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14c00261-10d7-490a-8313-eb9dcd633086_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Superliga Europea, o el día que al fútbol mundial le estalló una bomba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El torneo amenaza con transformarse en un punto de quiebre. La FIFA/UEFA, que estaba en vías de renovar la Champions League incluyendo más equipos, amenazó con sancionar a los 12 clubes "fundadores". El banco JP Morgan financiaría el proyecto con USD 4.200 millones.</p></div><p class="article-text">
        Los documentos de <em>Football Leaks</em>, difundidos en forma masiva por el EIC (una alianza de investigaci&oacute;n de medios europeos: <em>Der Siegel</em>, <em>El Mundo</em>, <em>Mediapar</em>t, entre otros), destaparon la olla de la evasi&oacute;n de impuestos de los grandes cracks y ya en noviembre de 2018 adelantaron la irrupci&oacute;n de la Superliga que ahora trastorna el <em>trending topic</em>. En ese momento, se dec&iacute;a que algunos de los equipos m&aacute;s poderosos de Europa llevar&iacute;an a cabo la creaci&oacute;n de un torneo internacional, de &iacute;ndole privada, en un claro gesto de desaf&iacute;o a la UEFA (Union of European Football Associations) y a la FIFA, por supuesto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Suena muy bien: menos partidos y m&aacute;s dinero&rdquo; dijo en broma <strong>J&uuml;rgen Klopp</strong> por esos d&iacute;as. Posteriormente se manifest&oacute; en contra, pero el Liverpool, su equipo, est&aacute; entre los doce clubes confirmados (denominados &ldquo;fundadores&rdquo;), adem&aacute;s de los 2 Manchester, Tottenham Hotspur, Arsenal, Chelsea (por la Premier League), Barcelona, el Real y el Atl&eacute;tico de Madrid (por la Liga Espa&ntilde;ola) e Inter, Mil&aacute;n y Juventus (por la Serie A italiana). 
    </p><p class="article-text">
        En total, <strong>se anunci&oacute; la presencia de 20 equipos, con 5 que ingresar&iacute;an por clasificaci&oacute;n</strong>. Tanto en Alemania (Bayern Munich, Borussia Dortmund) como en Francia (Par&iacute;s Saint Germain) se manifestaron en contra. La principal y m&aacute;s obvia cr&iacute;tica es que los equipos con plaza asegurada prescinden del resto. Las federaciones nacionales (Italia, Inglaterra, Espa&ntilde;a) objetaron la Superliga, pero las repercusiones perforaron el &aacute;mbito del f&uacute;tbol. <strong>Boris Johnson</strong>, Primer Ministro de Reino Unido, y <strong>Emmanuel Macron</strong>, de Francia, se opusieron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El torneo amenaza con transformarse en un punto de quiebre para el f&uacute;tbol mundial, ya que la FIFA/UEFA, que estaba en v&iacute;as de renovar la Champions League incluyendo m&aacute;s equipos, anunci&oacute; la pretensi&oacute;n de sancionar a los implicados.</strong> Los clubes podr&iacute;an sufrir la expulsi&oacute;n de sus ligas nacionales, y a los jugadores que participen no se los dejar&iacute;a jugar en sus Selecciones o en otras competencias oficiales (Copa Am&eacute;rica, Eurocopa, Mundial) reguladas por el ente que preside <strong>Gianni Infantino</strong>. Al mismo tiempo, la Superliga Europea indic&oacute; que va a defenderse legalmente de cualquier intento de norma punitiva. Su c&uacute;pula est&aacute; encabezada por el presidente del Real Madrid, Florentino P&eacute;rez, quien es acompa&ntilde;ado por <strong>Andrea Agnelli</strong> (presidente de Juventus) y <strong>Joel Glazer</strong> (Manchester United) como vices. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La creaci&oacute;n de la nueva Liga se produce cuando la pandemia mundial ha acelerado la inestabilidad del actual modelo econ&oacute;mico del f&uacute;tbol europeo&rdquo;, dice el comunicado de la Superliga. Las estructuras se mueven pero no para que haya un equilibrio, sino con el objetivo de profundizar o explicitar las desigualdades.<strong> Lo cierto es que detr&aacute;s del f&uacute;tbol en HD, los campos de juego de billar, los Estadios relucientes, las estrellas de Instagram, existe una ideolog&iacute;a. Si en geopol&iacute;tica el mundo es un diagrama que apunta a desviarse de la bipolaridad, el f&uacute;tbol tambi&eacute;n se fragmenta.</strong> Y en este caso son los clubes de riqueza m&aacute;s concentrada, por lo menos sus directivos, los que organizaron una rebeli&oacute;n de elite. Queda por saber, todav&iacute;a, cu&aacute;l ser&aacute; el discurso de jugadores y t&eacute;cnicos. A <strong>Jos&eacute; Mourinho</strong>, que hab&iacute;a criticado el proyecto, al que no le fue del todo bien pero ten&iacute;a que jugar una final, lo echaron del Tottenham. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que a la FIFA o la UEFA, a quienes es imposible ubicar en un lugar de debilidad y tienen que rendir sus propias cuentas, la injusticia del proyecto recae en la &eacute;tica deportiva: son los clubes de menor poder&iacute;o econ&oacute;mico como as&iacute; tambi&eacute;n, por consecuencia, las ligas, menos impactantes, que se ver&iacute;an devaluadas. Si no hay acuerdo nada menos que Barcelona, Manchester City o la Juventus, por mencionar tres equipos, se dedicar&iacute;an s&oacute;lo a la nueva copa. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la Superliga explican que el torneo no reemplaza a la Champions pero<strong> la sola existencia del proyecto es un mensaje</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en las semifinales de la Champions actual, tres de los cuatro equipos, Chelsea, Manchester City y Real Madrid, est&aacute;n dentro de la nueva copa, mientras se especula con que el PSG, por no estar en el nuevo proyecto, se proclame campe&oacute;n sin jugar. 
    </p><p class="article-text">
        Las probabilidades de que todo lo que se dice ocurra son variables. Al f&uacute;tbol europeo le estall&oacute; una bomba. Dirigentes, cuerpos t&eacute;cnicos, jugadores, hinchas, corporaciones, desde sus diferentes lugares de enunciaci&oacute;n, algunos m&aacute;s preparados que otros, reaccionan. En principio, parecer&iacute;a que materializar ese escenario dentro de poco es una quimera, pero <strong>inmediatamente el JP Morgan expres&oacute; que financiar&aacute; el proyecto con USD 4.200 millones</strong>, lo que dota de un respaldo financiero dif&iacute;cil de equiparar y una advertencia sugerente para que se sepa la seriedad con que avanzan las tratativas. Se asegura que por s&oacute;lo participar, los equipos recibir&aacute;n m&aacute;s dinero que el campe&oacute;n de la Champions. 
    </p><p class="article-text">
        Sin dudas el efecto de la globalizaci&oacute;n en el f&uacute;tbol produjo que la Champions y algunas de las ligas locales (especialmente la inglesa y la espa&ntilde;ola, la serie A perdi&oacute; atractivo) se incorporaran al fixture de todos los pa&iacute;ses. Si antes se segu&iacute;an los partidos en caso de que un jugador argentino estuviera en alguno de los equipos (Maradona en Napoli, Batistuta en Fiorentina, Aimar en Valencia), ahora se ve Europa como aquello inalcanzable, m&aacute;s all&aacute; del f&uacute;tbol, con una vertiente que tiende a la comparaci&oacute;n negativa para el f&uacute;tbol local y del continente ya que no son habituales una explicaciones que incluyan las diferencias culturales (sociales, econ&oacute;micas, hist&oacute;ricas) entre Europa y Am&eacute;rica Latina. Los partidos son muchas veces brillantes, y juegan a un toque, pero el concepto de la Superliga desnuda, en s&iacute; mismo, los anhelos expl&iacute;citos de una elite que no tiene el m&aacute;s m&iacute;nimo remordimiento en reconocerse y actuar como tal. Si la mayor parte de los partidos pasan a estar protagonizados por los equipos grandes (como sucede en Champions a partir de Cuartos de Final), m&aacute;s n&uacute;mero de espectadores y mayores ganancias. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a los argentinos que formar&iacute;an parte de la Superliga son nada menos que <strong>Lionel Messi</strong>, del Barcelona y, por otro lado, <strong>&Aacute;ngel Correa</strong> y <strong>Diego Simeone</strong>, jugador y t&eacute;cnico del Atl&eacute;tico Madrid. En Italia se ver&iacute;an afectados <strong>Paulo Dybala</strong> (Juventus) y <strong>Lautaro Mart&iacute;nez</strong> (Inter). En Inglaterra, <strong>Sergio Ag&uuml;ero</strong> (del City, aunque ya se sabe que finalizar&aacute; su glorioso paso por el club cuando termine la temporada 2020/21), <strong>Willy Caballero</strong> (Chelsea), <strong>Giovani Lo Celso</strong>, <strong>Erik Lamela</strong> (los dos de Tottenham) y <strong>Sergio Romero</strong> (Manchester United). En caso de que el PSG (que cuenta en su plantel con Neymar y Mbapp&eacute;) desistiera de su rechazo inicial, <strong>Leonardo Paredes</strong>, <strong>&Aacute;ngel Di Mar&iacute;a</strong> y <strong>Mauro Icardi</strong>, como as&iacute; tambi&eacute;n <strong>Mauricio Pochettino</strong>, director t&eacute;cnico, ingresar&iacute;an en el c&iacute;rculo de los te&oacute;ricamente apuntados por la FIFA. No son muchos, pero todos, o son titulares o fueron tenidos en cuenta durante alg&uacute;n momento en la Selecci&oacute;n Argentina. El conflicto que podr&iacute;a llegar a traer aparejado no contar con Messi o Mart&iacute;nez (por m&aacute;s que ahora es aventurado siquiera imaginarlo) evidencia que <strong>la &nbsp;aparici&oacute;n de la Superliga Europea es la primera ficha que cae de un gran y enmara&ntilde;ado domin&oacute;</strong>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/superliga-futbol-europero-le-estallo-bomba_129_7840515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Apr 2021 14:32:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Superliga Europea, o el día que al fútbol mundial le estalló una bomba]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[River y Boca dan señales de renovación, Colón y Vélez siguen punteros y el clásico platense terminó en empate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/river-boca-dan-senales-renovacion-colon-velez-siguen-punteros-clasico-platense-termino-empate_129_7834180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccec8c16-39dc-440c-8fba-9734636abf9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="River y Boca dan señales de renovación, Colón y Vélez siguen punteros y el clásico platense terminó en empate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Colón y Vélez, solos, siguen punteros, en los grupos A y B respectivamente, pero River (que goleó 5 a 0 a Central Córdoba) y Boca (que le ganó 3 a 1 a Atlético Tucumán) son segundos por diferencia de gol. Estudiantes y Gimnasia empataron 0 a 0.</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada ocuparon lugar Racing e Independiente -por las consecuencias del penal imaginario- y Defensa y Justicia, campe&oacute;n de la Recopa, pero los reflectores se los llevan Boca y River. &iquest;Siempre fue as&iacute; o es algo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os creci&oacute; de manera exponencial? Tal vez la propagaci&oacute;n de medios profundiz&oacute; una predilecci&oacute;n acostumbrada.<strong> El cronograma del f&uacute;tbol contin&uacute;a en medio de la pandemia, con movimientos de horario, protocolos y, a la vez, una postura indiferente -tal vez la que se utiliza para seguir con la vida cotidiana en cualquier rubro- y por m&aacute;s que se da por descontado que varios planteles est&aacute;n diezmados por el virus. &nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&aacute;n decir lo que quieran de V&eacute;lez, pero se recupera. Pierde por goleada, hist&oacute;rica, contra Boca, y se recupera. Pierde un pase a la Sudamericana frente a Banfield, y se recupera. Pierde, cuando nada lo hac&iacute;a prever, con Atl&eacute;tico Tucum&aacute;n (no por Atl&eacute;tico sino porque V&eacute;lez ven&iacute;a puntero) y, &iquest;a qu&eacute; no saben?, se recupera. Le gan&oacute; 2 a 0 a Hurac&aacute;n. No tendr&aacute; el curr&iacute;culum del V&eacute;lez de los noventa, puede que esa etapa haya sido irrepetible, pero siempre -a excepci&oacute;n de algunos a&ntilde;os recientes donde pareci&oacute; naufragar- ser&aacute; ese equipo que nadie se quiere cruzar, que casi todo intentar&aacute; pelearlo y que le da la oportunidad a pibes de las Inferiores. En la pr&oacute;xima fecha, si pierde, lo podr&iacute;an igualar en el grupo B, pero no superar. 
    </p><p class="article-text">
        El panorama de Aldosivi es malo, no s&oacute;lo por el hecho de haber perdido 6 de los 10 partidos, sino porque la propuesta de juego es realmente buena. Gago e Ins&uacute;a se la juegan a trajinar un camino; tienen, en esta Copa, la ventaja de que no haya descensos, sin embargo la apuesta es arriesgada. Deber&iacute;a considerarse, m&aacute;s all&aacute; de los puntos, a ese riesgo como un elogio. Rosario Central, que despu&eacute;s de la derrota con San Lorenzo padeci&oacute; un aparente nocaut, gan&oacute; en Mar del Plata y ahora pelea un lugar entre los cuatro del grupo A. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si la Copa fuese una serie se podr&iacute;a decir que en el episodio anterior, con ciertos sobresaltos, River le gan&oacute; al puntero, pero que, sumado al partido por Copa Argentina, dio la impresi&oacute;n de estar terminando de desperezarse, algo inquietante para los dem&aacute;s equipos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La superioridad de River es t&aacute;cita (eso no indica que siempre se cumpla, pero es el preconcepto), por lo tanto quien lo enfrenta puede intentar armar un bloque defensivo inexpugnable o, como hizo Central C&oacute;rdoba en el primer tiempo, creer con convicci&oacute;n religiosa que ya perdi&oacute; de antemano y, por lo tanto, hacerle el mejor partido posible. Eso fue lo que pas&oacute;, pero cuando faltaban 15 segundos para los 46&rsquo; del primer tiempo, River gan&oacute; un c&oacute;rner y <strong>Fabrizio Angileri</strong> -cada vez m&aacute;s s&oacute;lido- puso el 1 a 0. En el segundo tiempo, con Central C&oacute;rdoba aquietado tras el degaste f&iacute;sico y el shock del gol, hubo pasajes de floreo. River cuenta con dos jugadores surgidos de abajo cada vez m&aacute;s determinantes: <strong>Juli&aacute;n &Aacute;lvarez</strong> y <strong>Federico Girotti</strong>. Este &uacute;ltimo hizo un gol a poco de ingresar; fue cultivado a lo largo de los a&ntilde;os por <strong>Marcelo Gallardo</strong> y amenaza con convertirse en una gran aparici&oacute;n, no s&oacute;lo para River, sino para el f&uacute;tbol argentino. 
    </p><p class="article-text">
        El 5 a 0 incluy&oacute; un gol de <strong>Jos&eacute; Paradela</strong>, significativo para un refuerzo que necesita ganar confianza y hasta el viernes todav&iacute;a no hab&iacute;a demostrado la potencialidad que exhibi&oacute; en Gimnasia de La Plata, &eacute;sa que lo ubic&oacute; entre los favoritos de <strong>Diego Maradona</strong>. A pesar de las lagunas habituales, los 2 de Santos Borr&eacute; ya son una costumbre de la casa. En el fondo, y ante la ausencia de <strong>Javier Pinola</strong> y la alternancia de <strong>Jonatan Maidana</strong>, <strong>Paulo D&iacute;az</strong> parece haberse convertido en un l&iacute;der. En el medio, <strong>Enzo P&eacute;rez</strong> pasa, como casi siempre, por un gran momento. Despu&eacute;s del titubeo l&oacute;gico de principios de temporada, Gallardo parece estar d&aacute;ndole los &uacute;ltimos toques al equipo que competir&aacute; el resto del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Boca&rdquo;, como dicen sus ap&oacute;logos, tautol&oacute;gicos, &ldquo;es Boca&rdquo;. <strong>Miguel &Aacute;ngel Russo</strong> es se&ntilde;alado por el periodismo y parte de la hinchada, aunque hay un claro desfase generacional en quien critica sin contemplaci&oacute;n, y quien, primero, aprecia al campe&oacute;n de la Libertadores 2007 y a la persona por su amplia trayectoria (30 a&ntilde;os dirigiendo, es un cl&aacute;sico de una generaci&oacute;n de t&eacute;cnicos). 
    </p><p class="article-text">
        El partido ante Atl&eacute;tico Tucum&aacute;n, en la Bombonera -escenario que &uacute;ltimamente le trajo problemas-, tuvo algunas de sus mejores r&aacute;fagas de f&uacute;tbol en el a&ntilde;o. La cercan&iacute;a del debut contra The Strongest, por Copa Libertadores, y las bajas de <strong>Carlos Zambrano</strong> y <strong>Jorman Campuzano</strong> (los dos con Covid, el segundo adem&aacute;s lesionado), impuso un equipo alternativo. El primer gol lo marc&oacute; <strong>Cristian Medina</strong>, un chico de Inferiores que por su desempe&ntilde;o regular merec&iacute;a alguna recompensa. El segundo fue de <strong>Sebasti&aacute;n Villa</strong>. Boca amenazaba con golear, superaba ampliamente a los tucumanos que, por prepotencia de trabajo, descontaron a trav&eacute;s del cabezazo de <strong>Leonardo Heredia</strong>. Con su claridad para los pases se destac&oacute; <strong>Agust&iacute;n Almendra</strong>, a quien Russo quiere rescatar despu&eacute;s de un tiempo largo de ostracismo. 
    </p><p class="article-text">
        La expulsi&oacute;n temprana de <strong>Cristian Erbes</strong> por doble amarilla (a los 15 minutos del segundo tiempo), permiti&oacute; a Boca un dominio por momentos exclusivo de la pelota. Hubo fluidez pero <strong>Carlos T&eacute;vez</strong> estuvo inestable en la definici&oacute;n (no as&iacute; en el juego) y <strong>Cristian Luchetti</strong> record&oacute; por qu&eacute; sigue atajando a los 42 a&ntilde;os. En una arremetida voluntariosa, <strong>Agust&iacute;n Rossi </strong>desvi&oacute; un remate que hubiese significado un empate tan injusto como anticlim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Poco antes de terminar, <strong>Franco Soldano</strong>, el 9 cuestionado por no hacer goles, de rebote, con la ambici&oacute;n que a veces prefiere descartar para favorecer a otro compa&ntilde;ero, puso el 3 a 1. Era otra buena noticia para Boca, que gan&oacute; autoestima y, por diferencia de gol, sigue en el segundo puesto, atr&aacute;s de V&eacute;lez: tiene 16 como Talleres (de gran campa&ntilde;a, gole&oacute; 3 a 0 a Uni&oacute;n) y Lan&uacute;s (en zigzag, perdi&oacute; con Sarmiento 1 a 0). Completaron la grilla del s&aacute;bado el empate entre San Lorenzo y Argentinos Juniors (1 a 1) y el segundo triunfo del Newell&rsquo;s de <strong>Germ&aacute;n Burgos</strong>, 1 a 0 ante Patronato, que sigue &uacute;ltimo en el grupo B, al igual que Arsenal en el A, ahora acompa&ntilde;ado por Aldosivi y Platense, porque gan&oacute; 3 puntos al imponerse 2 a 1 a Racing, que no pudo capitalizar la victoria ante Independiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El peso pesado del domingo era Estudiantes, en su Estadio, contra Gimnasia. Como casi todos los cl&aacute;sicos post pandemia, la ausencia de p&uacute;blico sugiri&oacute; una adversidad para el clima habitual de este partido. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El plantel de Gimnasia sufri&oacute; un brote de Covid-19 semanas atr&aacute;s y se supo que <strong>Lucas Barrios</strong> tiene una miocarditis leve, seg&uacute;n inform&oacute; el Club, efecto secundario del virus. Tambi&eacute;n <strong>Germ&aacute;n Delfino</strong> y <strong>Miguel Savorani</strong>, que iban a dirigir, dieron positivo: los reemplazaron <strong>Dar&iacute;o Herrera</strong> y <strong>Ezequiel Brailovsky</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de ese contexto complicado (tambi&eacute;n Estudiantes sufri&oacute; bajas), en los primeros 15 minutos <strong>Marcelo Weigandt</strong> (a pr&eacute;stamo, de Boca y de buen nivel general) y el atrevimiento de <strong>Johan Carbonero</strong> inclinaron la balanza para el Lobo, aunque todo era peleado y difuso. Estudiantes, con <strong>Leandro D&iacute;az</strong> y <strong>Mart&iacute;n Cauteruccio</strong> como factores de peligro, y algunas pinceladas de <strong>Juan Manuel S&aacute;nchez Mi&ntilde;o</strong>, mejor&oacute; con el correr de los minutos, pero en el segundo tiempo la fricci&oacute;n pudo m&aacute;s que la circulaci&oacute;n de la pelota. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando D&iacute;az, el delantero de Estudiantes, revent&oacute; el travesa&ntilde;o, a diez minutos del final, el empate era clavado. Ganando, Estudiantes hubiese alcanzado a River como segundo en el grupo A, donde Col&oacute;n sigue arriba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los 30&rsquo; hab&iacute;an echado a <strong>Harrinson Mancilla</strong> y Gimnasia ten&iacute;a uno menos, pero <strong>Nicol&aacute;s Cont&iacute;n</strong> luch&oacute; con los defensores de Estudiantes y casi se va solo frente a <strong>Marcelo And&uacute;jar</strong>. Al instante, <strong>Rodrigo Rey</strong> impidi&oacute; la &uacute;ltima arremetida de los locales: centro de <strong>S&aacute;nchez Mi&ntilde;o</strong> y aparici&oacute;n de <strong>Manuel Castro</strong>. <strong>Fue una brisa antes del final, sostenida por la expulsi&oacute;n, pero otorg&oacute; al cl&aacute;sico su &eacute;pica emblem&aacute;tica en medio de las consecuencias de la pandemia.&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/river-boca-dan-senales-renovacion-colon-velez-siguen-punteros-clasico-platense-termino-empate_129_7834180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Apr 2021 23:06:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[River y Boca dan señales de renovación, Colón y Vélez siguen punteros y el clásico platense terminó en empate]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tijera de Gabriel Rojas, un penal imaginario en Avellaneda, las desventuras de Boca y una victoria clave para River]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/tijera-rojas-penal-imaginario-avellaneda-desventuras-boca-victoria-clave-river_1_7700753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f98f535a-1661-4e48-b6b7-82fd3706e967_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tijera de Gabriel Rojas, un penal imaginario en Avellaneda, las desventuras de Boca y una victoria clave para River"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fútbol volvió a dar señales de vida con la tijera espectacular de Gabriel Rojas y el clásico de Avellaneda se definió a favor de Racing por un penal que sólo vio el árbitro. Boca, confundido, perdió en Santa Fe contra Unión y River le quitó el invito a Colón.</p></div><p class="article-text">
        Tal vez la primera prueba de vida inteligente en el Planeta de la Copa de la Liga 2021 se haya dado en la noche del viernes en Vicente L&oacute;pez, donde San Lorenzo le gan&oacute; 4 a 2 a Platense. Alguna vez, citando a <strong>Roberto Perfumo</strong>, <strong>Diego Armando Maradona</strong> dijo que <strong>no s&oacute;lo somos hinchas de equipos, sino de las jugadas, no importa el color de la camiseta que lleve el que la hace</strong>. Puede que el concepto sea demasiado naif en el &aacute;mbito del f&uacute;tbol post redes sociales, que convirti&oacute; las viejas escaramuzas en un comportamiento de tipo compulsivo, con una din&aacute;mica tal vez basada en el antagonismo pol&iacute;tico de la Argentina de la grieta (aunque no se sepa bien si se <em>futboliz&oacute;</em> la pol&iacute;tica o se politiz&oacute; el f&uacute;tbol). 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que entre tanto chisme, entre tanto grito, entre tanto primer plano dram&aacute;tico de t&eacute;cnicos que &ldquo;no est&aacute;n conformes con el funcionamiento de su equipo&rdquo;, entre tanto nuevo estreno de Disney, apareci&oacute;, s&iacute;, aunque usted no lo crea, eso que se supone que es el &ldquo;f&uacute;tbol&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue a los 30&rsquo; del segundo tiempo, cuando el partido, de ida y vuelta, estaba 2 a 2. <strong>&Aacute;ngel Romero</strong> mand&oacute; un centro al &aacute;rea. <strong>Franco Di Santo</strong> la par&oacute; de pecho y se la dio a <strong>Uvita Fern&aacute;ndez</strong>, quien tambi&eacute;n la par&oacute; de pecho y envi&oacute; para <strong>Gabriel Rojas</strong> que, para no ser menos, la par&oacute; con el pecho, &iquest;con qu&eacute; sino a esta altura?, y efectu&oacute; <strong>algo hermoso</strong>, a mitad de camino entre una tijera y una chilena (&iquest;una <em>tilena</em>/c<em>hijera</em>?). La pelota se clav&oacute; en el &aacute;ngulo y obtuvo un reconocimiento un&aacute;nime. Que ya sea considerado el mejor gol del campeonato indica las pocas expectativas del hincha promedio del f&uacute;tbol argentino: sabe que las genialidades son la excepci&oacute;n. <strong>Un dato menor pero pintoresco: Rojas tiene tatuado a Maradona en una de sus piernas. Si &eacute;se no fue el fantasma de Diego, &iquest;el fantasma de Diego d&oacute;nde est&aacute;? &nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text">S&aacute;bado con cl&aacute;sico</h3><p class="article-text">
        <strong>El plato fuerte del s&aacute;bado era el cl&aacute;sico de Avellaneda con los dos equipos diezmados por el coronavirus.</strong> Independiente se llev&oacute; la peor parte: no pudo contar, entre muchos otros, con <strong>Sebasti&aacute;n Sosa</strong>, su arquero titular y sost&eacute;n an&iacute;mico, ni con Falcioni. Por la misma causa, en Racing faltaba <strong>Dar&iacute;o Cvitanich</strong>. En cuanto a lo estrictamente futbol&iacute;stico, tampoco era el mejor momento: Independiente hab&iacute;a perdido con Talleres y Racing, de local, con Godoy Cruz. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Los empates, como el humo de un asado o de un porro, se huelen a miles de kil&oacute;metros, y ya desde los primeros minutos daba esa sensaci&oacute;n. Aun dejando todo en la cancha, m&aacute;s que enfrentarse entre s&iacute;, Racing e Independiente parec&iacute;an luchar contra sus propias imposibilidades. Corolario: en el primer tiempo hubo menos acci&oacute;n que en una pel&iacute;cula de cine arte y se impuso esa atm&oacute;sfera fantasmag&oacute;rica t&iacute;pica de los partidos aburridos de s&aacute;bado por la noche. Domin&oacute; Racing pero la llegada m&aacute;s clara fue de Independiente, en los pies de <strong>Jonathan Men&eacute;ndez</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El complemento sigui&oacute; en la misma l&iacute;nea, pero con Independiente todav&iacute;a m&aacute;s retrasado. Los de <strong>Juan Antonio Pizzi</strong> probaron varias veces al arco sin suerte, especialmente <strong>Tom&aacute;s Chancalay</strong>, un optimista del tiro de larga distancia. Pero cuando ya hab&iacute;an pasado tres minutos del descuento, <strong>Mauro Vigliano</strong> cobr&oacute; <strong>un penal imaginario</strong> que <strong>Enzo Copetti</strong>, delantero incansable, de esos complicados de marcar, convirti&oacute; en gol. Los &ldquo;allegados&rdquo; de Independiente finalizaron el partido con un c&aacute;ntico que recordaba, no en buenos t&eacute;rminos, a la madre del &aacute;rbitro equivocado. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos hinchas suelen decir que, antes de ganar un cl&aacute;sico por goleada, prefieren hacerlo a trav&eacute;s de un penal inventado en el &uacute;ltimo minuto. <strong>Esta semana Racing sabr&aacute; c&oacute;mo se disfruta e Independiente c&oacute;mo se sufre.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Boca sin rumbo, River con susto</h3><p class="article-text">
        En cuanto al animal mitol&oacute;gico que en Twitter los hinchas de otros cuadros denominan, con hartazgo, &ldquo;Bover&rdquo;: uno (el de camiseta azul y amarilla) se enfrentaba a Uni&oacute;n en Santa Fe, y el otro (el de camiseta blanca y roja), de local, a Col&oacute;n, el de puntaje exorbitante, que en la semana hab&iacute;a sufrido la baja de la <strong>Pulga Rodr&iacute;guez</strong>, otro afectado por la pandemia. Si esto sigue <em>as&iacute; como as&iacute; </em>en vez de mencionar los contagiados ser&aacute; m&aacute;s simple mencionar a los que <em>no</em> tienen coronavirus. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No fue casualidad que el esperado regreso de <strong>Edwin Cardona</strong> coincidiera con un buen primer tiempo de Boca. Sin descollar, pero con algunos de las sutilezas de su repertorio (cambios de frente, toques de primera, la garant&iacute;a en los tiros libres) manej&oacute; los hilos de un equipo que intent&oacute; y no pudo vencer el cerrojo del local. Nobleza obliga: hubo, en los primeros minutos, un penal bastante claro no sancionado a favor de Uni&oacute;n. En teor&iacute;a, a Boca, que sali&oacute; con 5 en el fondo, le sobraba un central, pero reci&eacute;n empezado el segundo tiempo -despu&eacute;s de que <strong>Franco Soldano</strong> ingresara por <strong>Marcos Rojo</strong> (con una molestia)-, cuando Uni&oacute;n marc&oacute; el 1 a 0 a trav&eacute;s de <strong>Nicol&aacute;s Pe&ntilde;ailillo</strong>, m&aacute;s que sobrar, le falt&oacute;. La leyenda de la manta corta nunca se acaba y a partir de ah&iacute; los santafecinos se agrandaron. Mejoraron <strong>Nelson Acevedo</strong>, <strong>Federico Vera</strong> y <strong>Gast&oacute;n Gonz&aacute;lez</strong>. <strong>Mauro Z&aacute;rate</strong> entr&oacute; por Cardona y la salida del colombiano expuso la dependencia extrema del equipo hacia su juego. <strong>Uni&oacute;n, tercero en el grupo, fue un equipo austero y noble: no peg&oacute;, no hizo tiempo, no escondi&oacute; las pelotas cuando las papas quemaban.</strong> Adem&aacute;s, el tr&aacute;mite del partido no ameritaba los cinco minutos que adicion&oacute; el &aacute;rbitro. <strong>Boca, por su parte, contin&uacute;a en su monta&ntilde;a rusa existencial, material indispensable para los canales de deportes.&nbsp;</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Col&oacute;n sali&oacute; a jugar en el Monumental, no s&oacute;lo como el puntero de su grupo, sino como un puntero que puede perder dos partidos seguidos y seguir arriba. Esa actitud rompi&oacute; el <em>hechizo del tiempo</em> en el que River estaba atrapado, por lo menos en la Liga, desde el partido con Racing (no as&iacute; en la Copa Argentina, donde esta semana derrot&oacute; 2 a 1 a Atl&eacute;tico Tucum&aacute;n, facilitando el supercl&aacute;sico n&uacute;mero 450 en los &uacute;ltimos a&ntilde;os). 
    </p><p class="article-text">
        Col&oacute;n sali&oacute; a jugar de igual a igual, nada de micros estacionados en el arco propio, pero fue River el que pas&oacute; a ganar, en el estreno de <strong>Lucas Beltr&aacute;n</strong> como goleador. Cuando terminaba el primer tiempo, <strong>Christian Bernardi</strong>, despu&eacute;s de una buena habilitaci&oacute;n de <strong>Facundo Far&iacute;as</strong>, empat&oacute;. El segundo tiempo empez&oacute; con la roja a <strong>Alexis Castro</strong> (situaci&oacute;n ventajosa que River, incre&iacute;blemente, sufri&oacute; en varios partidos) y el golazo de tiro libre de<strong> Fabrizio Angileri</strong>, jugador de un presente superlativo. <strong>El 3 a 1 lleg&oacute; a trav&eacute;s de un penal convertido por Gonzalo Montiel</strong>, tambi&eacute;n de muy buen desempe&ntilde;o, al igual que <strong>H&eacute;ctor David Mart&iacute;nez</strong>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a que River lo ten&iacute;a controlado, pero un cabezazo de <strong>Rodrigo Aliendro</strong> agit&oacute; las dudas de los &uacute;ltimos tiempos y en los minutos finales pareci&oacute; que era el equipo santafecino el que ten&iacute;a uno de m&aacute;s. El pitazo del &aacute;rbitro rubric&oacute; una victoria clave por 3 a 2, sufrida para los de <strong>Marcelo Gallardo</strong>. Cuando termine la fase de grupos, tal vez sea la clave de una hipot&eacute;tica clasificaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/tijera-rojas-penal-imaginario-avellaneda-desventuras-boca-victoria-clave-river_1_7700753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Apr 2021 02:50:11 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Bajo un diluvio, con efectividad y suerte, el Real Madrid le ganó al Barcelona de Messi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/diluvio-efectividad-suerte-real-madrid-le-gano-barcelona-messi_1_7396661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d48398e-7b5a-456e-b9d3-f83607d73169_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bajo un diluvio, con efectividad y suerte, el Real Madrid le ganó al Barcelona de Messi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El equipo dirigido por Zinedine Zidane se impuso 2 a 1 en el que podría haber sido el último clásico de Lionel Messi (su contrato vence en junio) y alcanzó en la punta al Atlético de Diego Simeone, que mañana enfrenta al Betis.</p></div><p class="article-text">
        El peque&ntilde;o y hermoso estadio Alfredo Di St&eacute;fano, que el Real Madrid utiliza mientras reforma el Santiago Bernab&eacute;u, con el p&uacute;blico pintado y el <em>sampler</em> de las hinchadas imaginarias, daba el marco ideal de un partido del FIFA 2004. En la cancha entraban en calor jugadores en apariencia reales pero con aspecto virtual, que pertenecen tanto a la elite de Europa como a la subcultura de la Play, ese cruel y maravilloso aparato que alej&oacute; a las nuevas generaciones de argentinos del barro del f&uacute;tbol local con una mueca de suficiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto el Real (63 puntos) como el Barcelona (65) llegaban pis&aacute;ndole los talones al Atl&eacute;tico de <strong>Diego Simeone</strong> (66): le recordaban que de las &uacute;ltimas 20 temporadas, se repartieron 18 (diez para los catalanes, ocho para los de Madrid). Sin <strong>Sergio Ramos</strong> en el Real, por lesi&oacute;n, y sin <strong>Antoine Griezmann</strong> en el Barcelona, pero en el banco -exhausto por la extra&ntilde;a seguidilla de haber tenido el tercer hijo nacido el 8 de abril-. La amenaza de que fuera <strong>el &uacute;ltimo cl&aacute;sico</strong> de <strong>Lionel Messi</strong>, que quiere cambiar de aire y cuyo contrato vence en junio, daba al partido la posibilidad de salirse de lo coyuntural y entrar en una sinton&iacute;a hist&oacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde los primeros minutos se not&oacute; que el Real ofrecer&iacute;a al Barcelona lo que <strong>Jorge As&iacute;s</strong> denominar&iacute;a el &ldquo;caramelo de madera&rdquo; de la posesi&oacute;n, la victoria p&iacute;rrica del f&uacute;tbol de la nueva normalidad, ese dominio est&eacute;ril que mucho abarca pero poco aprieta. Por consecuencia lo m&aacute;s peligroso de los ataques del equipo de <strong>Ronald Koeman</strong> eran los contragolpes de los de <strong>Zinedine Zidane</strong>. Es que el Real se dedicaba a ejercer una clase de presi&oacute;n alta, &ldquo;El Artista antes llamado Pressing&rdquo;. El Barcelona merodeaba el &aacute;rea pero se encontraba con una pared defensiva que en menos de un segundo mutaba, cual Transformer, en un bloque ofensivo imparable. Y eso fue lo que sucedi&oacute; a los 13&rsquo;, cuando despu&eacute;s de una corrida de <strong>Federico Valverde</strong>, con mucho espacio para pensar qu&eacute; hacer con la pelota, <strong>Lucas V&aacute;zquez</strong>, por la derecha, habilit&oacute; a <strong>Karim Benzema</strong>, que defini&oacute; de taco, con la soberbia caracter&iacute;stica de los goleadores tocados por la varita m&aacute;gica. El Barcelona sigui&oacute; yendo pero con cierta resignaci&oacute;n y encima el Real, adem&aacute;s de ser m&aacute;s efectivo, empez&oacute; a tener suerte: un tiro libre de <strong>Toni Kroos</strong>, despu&eacute;s de pegar en la espalda de <strong>Sergi&ntilde;o Dest </strong>y en la cabeza de <strong>Jordi Alba</strong>, se meti&oacute; adentro del arco de <strong>Ter Stegen</strong>. El 2 a 0 podr&iacute;a haberse convertido en goleada despu&eacute;s de otra corrida, esta vez de <strong>Vinicius</strong>, pero el palo y una atajada posterior de Ted Stegen mantuvieron al Barcelona con vida. 
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n en tiempo de descuento, cuando ya hab&iacute;a empezado a llover, el Barcelona tuvo sus llegadas m&aacute;s claras: un c&oacute;rner con el que Messi casi hace un gol ol&iacute;mpico y un mano a mano del argentino que ataj&oacute; <strong>Thibaut Courtois</strong>. A Messi, igual, con esa predisposici&oacute;n a lo inhumano, le alcanza con haber marcado su &uacute;ltimo gol al Real el 6 de mayo del 2018 para ser el m&aacute;ximo anotador del cl&aacute;sico, con 24 goles. A la vez, con este partido, alcanz&oacute; a Sergio Ramos como jugador con m&aacute;s enfrentamientos de este tipo. Hay algo sobrenatural en este rosarino que se baj&oacute; del micro que lo llev&oacute; al estadio tomando mate, ya veterano, y que sigue batiendo r&eacute;cords aun cuando su equipo no est&aacute; en su mejor &eacute;poca. <strong>Como le pasa a los grandes artistas del rock, Messi todav&iacute;a cuenta con su cuota habitual de magia, pero compite con su propio pasado. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para el segundo tiempo la llovizna se hab&iacute;a transformado en diluvio b&iacute;blico e incluso por un momento los hinchas pintados parecieron dise&ntilde;ados en 8 bits. Entr&oacute; Griezmann para ayudar a Messi y el Real baj&oacute; la intensidad, tal vez con la cabeza en la vuelta con el Liverpool por la Champions, lo que se comprob&oacute; cuando Zidane sac&oacute; del equipo nada menos que a Kroos y Benzema. 
    </p><p class="article-text">
        El partido era m&aacute;s abierto y el Real ya no recuperaba la pelota con tanta facilidad. A los 13, despu&eacute;s de un centro de Jordi Alba, tras pase de Messi, descont&oacute; el goleador menos esperado, <strong>&Oacute;scar Mingueza</strong>, un pibe con rodete que debut&oacute; en Primera el a&ntilde;o pasado. Daba toda la sensaci&oacute;n de que el Barcelona lo empataba: despu&eacute;s de ir perdiendo 2 a 0, era el resultado que le permit&iacute;a olvidar por un momento la eliminaci&oacute;n contra el PSG y, especialmente, depender de s&iacute; mismo, ya que todav&iacute;a debe jugar contra el Atl&eacute;tico, pero como en los &uacute;ltimos tiempos en los partidos determinantes la suerte no estuvo de su lado. Messi tuvo el tiro libre salvador a los 45 pero fue a las manos de Courtois y en el &uacute;ltimo minuto de descuento, con Ter Stegen en el &aacute;rea en busca de &eacute;pica, <strong>Ilaix Moriba</strong> revent&oacute; el travesa&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Con este resultado el Real Madrid alcanz&oacute; al Atl&eacute;tico, que juega ma&ntilde;ana. <strong>El Barcelona, mientras tanto, sigue extendiendo un periodo de transici&oacute;n que en la historia grande del f&uacute;tbol ser&aacute; analizada como el fin de una &eacute;poca extraordinaria. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/diluvio-efectividad-suerte-real-madrid-le-gano-barcelona-messi_1_7396661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Apr 2021 22:42:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bajo un diluvio, con efectividad y suerte, el Real Madrid le ganó al Barcelona de Messi]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Continúa la medianía generalizada: la renuncia de Pergolini no impidió el triunfo de Boca y River volvió a chocar contra la misma pared]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/continua-hibridez-generalizada-renuncia-pergolini-no-impidio-triunfo-boca-river-volvio-chocar-pared_129_7376052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed0f1bce-3780-4a73-a224-55f159162d11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Continúa la medianía generalizada: la renuncia de Pergolini no impidió el triunfo de Boca y River volvió a chocar contra la misma pared"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el contexto de una Copa tan pareja como impredecible, Boca (le ganó a Defensa y Justica 2-1) y River (empató con Arsenal sin goles) navegan con las mismas dudas que la mayoría de los equipos. Colón de Santa Fe, la gran excepción, se aleja en la punta del grupo A aunque empató. Vélez goleó a Unión y relegó a Lanús al segundo puesto.</p></div><p class="article-text">
        A mitad de semana, la renuncia de <strong>Mario Pergolini</strong> a la vicepresidencia de Boca activ&oacute; el ciclo semanal de suposiciones sobre el Club. Lo cierto es que Pergolini lleg&oacute; como representante de una perspectiva novedosa, ligada a los medios y la tecnolog&iacute;a, y se fue sin materializar sus anhelos. Ni haber matado a <strong>Phil Collins</strong> en 1992, ni las giras con Soda Stereo en los ochenta, ni los reportajes con el <strong>Indio Solari</strong> parecieron importarle al mundo del f&uacute;tbol que, m&aacute;s all&aacute; de este caso espec&iacute;fico, suele mirar de reojo -tal vez subestimar-, cualquier proyecto de renovaci&oacute;n por parte de personajes no ligados al palo. 
    </p><p class="article-text">
        Las expectativas y el &ldquo;choque contra la realidad&rdquo; fueron el n&uacute;cleo de la explicaci&oacute;n que Pergolini ofreci&oacute; en su programa radial. Semanas atr&aacute;s hab&iacute;a negado los rumores de renuncia con un video sarc&aacute;stico para el cual evidentemente no tuvo en cuenta sus conocimientos en el campo del manejo de redes. Astuto, le baj&oacute; el precio a su ida, y destac&oacute; al presidente <strong>Jorge Amor Ameal</strong>. Tal vez Pergolini se pens&oacute; como la balanza que pudiera equilibrar el peso abrumador de <strong>Juan Rom&aacute;n Riquelme</strong>, el s&iacute;mbolo ajeno a los algoritmos, que demostr&oacute; que con un grito, y sin estudio de marketing alguno que lo respalde, puede condicionar la agenda medi&aacute;tica. Hoy habl&oacute; a trav&eacute;s de @bocapredio, la cuenta de <em>Instagram</em> por la que Pergolini, al parecer, dispuso su renuncia, cansado de otras gambetas. <strong>Se esperaban declaraciones lac&oacute;nicas, punzantes, de su estilo, pero el breve mon&oacute;logo de 58&rsquo; segundos estuvo dedicado a la vida institucional. Desentendido de la coyuntura, volvi&oacute; a sorprender como en sus mejores tiempos en la cancha.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el plano deportivo, el s&aacute;bado por la tarde, Boca gan&oacute; el mismo partido que hasta hace poco empataba. Con la Bombonera vac&iacute;a, el equipo no se inyecta de la m&iacute;stica ancestral, ni siquiera en su cumplea&ntilde;os 116. Se dan partidos, entonces, que sin duda puede ganar pero que tambi&eacute;n est&aacute;n al borde de la derrota (como sucedi&oacute; con Talleres). La jerarqu&iacute;a de <strong>Carlos Tevez</strong> le permite concentrar al m&aacute;ximo sus acciones y participar siempre de las jugadas de gol. Un rebote en el &aacute;rea y un centro a los pies de Z&aacute;rate fueron las claves para entender la victoria. Defensa y Justicia manej&oacute; la pelota en el primer tiempo y lleg&oacute; a ponerse en ventaja a trav&eacute;s de <strong>Walter Bou</strong>, que hizo un gran partido a pesar de no festejar el gol. En el segundo tiempo, m&aacute;s por las escapadas heroicas de Campuzano o Capaldo que por un circuito de juego colectivo, Boca inclin&oacute; la cancha y demostr&oacute; que la atm&oacute;sfera enrarecida que rodea al Club, muy expuesto en la opini&oacute;n p&uacute;blica, no se corresponde del todo con los resultados: no viene mal recordar que gan&oacute; los dos &uacute;ltimos campeonatos locales. Ahora, con poco, le alcanz&oacute; para meterse entre los 4 primeros de su grupo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo de River y Arsenal, en cierto punto, tambi&eacute;n fue un partido repetido.</strong> Si el empate con Racing hab&iacute;a dejado en el aire la idea de que a River los equipos se le cerraban atr&aacute;s y no hab&iacute;a forma de abrirlos, el encuentro del s&aacute;bado por la noche certific&oacute; esa hip&oacute;tesis. Otra vez el rival se qued&oacute; con 10 y aguant&oacute; el cero. El regreso de Montiel hizo fluir m&aacute;s los ataques pero el asedio fue bloqueado. Esta vez hubo varias situaciones de gol, pero a River le cuesta marcar. La situaci&oacute;n es entendible: el equipo se encuentra en un periodo de transici&oacute;n, con jugadores que se fueron, otros que llegaron y algunos que no se sabe si se van o se quedan. Juega mejor que el resto pero ya no le alcanza para ganar. Por otro lado, el River de Gallardo, en los torneos locales, nunca se caracteriz&oacute; por un itinerario del todo efectivo: altern&oacute; entre pelear por la punta y no prestar atenci&oacute;n, concentrado en otros menesteres internacionales. El equipo espera por ver si el armador es Palavecino o Carrascal. Tal vez sean los dos, m&aacute;s De la Cruz. Reemplazar a Nacho Fern&aacute;ndez parece ser como suplantar a <strong>Pedro Aznar</strong> en Ser&uacute; Gir&aacute;n seg&uacute;n <strong>David Leb&oacute;n</strong>: &ldquo;Se necesitan dos o tres tipos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la Copa sigue con una mayor&iacute;a de equipos que profundizan esa sensaci&oacute;n de que <em>cualquiera le puede ganar a cualquiera</em>. Boca y River incluidos. Independiente y San Lorenzo ofrecen una buena muestra de los altibajos generales. Aunque tuvo un buen arranque, el equipo de Falcioni perdi&oacute; 3 a 1 con Talleres en C&oacute;rdoba. San Lorenzo, que suele eyectar con facilidad a sus entrenadores, ya pon&iacute;a a Dabove entre la espada y la pared, pero, de local, le gan&oacute; 2 a 0 al Central del Kily Gonz&aacute;lez. S&oacute;lo Col&oacute;n se escapa de la l&oacute;gica: empat&oacute; con Argentinos Juniors pero le lleva &iexcl;8 puntos! a los cuatro que lo persiguen (River, Banfield, Central C&oacute;rdoba y Racing): sum&oacute; 20 de 24 puntos en juego. En la semana V&eacute;lez hab&iacute;a perdido con Banfield por un lugar en la Sudamericana 2022. Encima, el s&aacute;bado Lan&uacute;s lo hab&iacute;a alcanzado en la punta del grupo B. Sin embargo, casi habituado a recuperarse despu&eacute;s de derrotas traum&aacute;ticas, le gan&oacute; 4 a 1 a Uni&oacute;n y qued&oacute; solo arriba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si <strong>esta median&iacute;a generalizada </strong>se debe a la competitividad del f&uacute;tbol argentino (que esta semana fue incluida entre las 10 mejores del siglo XXI seg&uacute;n la clasificaci&oacute;n de la Federaci&oacute;n Internacional de Historia y Estad&iacute;stica) o a una meseta creativa, con ausencia de grandes apariciones y un predominio mortal del negocio por sobre el deporte, es un debate que ni los dirigentes, ni los cuerpos t&eacute;cnicos -tampoco los planteles-, sumergidos en la vor&aacute;gine, tienen tiempo de replantearse.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Apr 2021 00:20:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Continúa la medianía generalizada: la renuncia de Pergolini no impidió el triunfo de Boca y River volvió a chocar contra la misma pared]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Domingo de clásicos cruzados y empates sin brillo: Racing hizo negocio en el Monumental, Sosa le arruinó la semana a Boca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/domingo-clasicos-cruzados-empates-brillo-racing-hizo-negocio-monumental-sosa-le-arruino-semana-boca_1_7356932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d0969c4-a161-4471-b184-3b51a1ee999a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Domingo de clásicos cruzados y empates sin brillo: Racing hizo negocio en el Monumental, Sosa le arruinó la semana a Boca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">River y Racing empataron en sin goles, en un partido que sólo sumó emoción por cuenta de los reclamos de Marcelo Gallardo y Juan Antonio Pizzi. Boca pudo ganar de visitante, pero desaprovechó un penal y terminó 1 a 1 con Independiente.</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>Gary Lineker</strong> dijo alguna vez que el f&uacute;tbol es un juego en el que 22 hombres persiguen una pelota y al final siempre gana Alemania. Con el historial de River vs. Racing en la mano se podr&iacute;a decir algo similar, cambiando el nombre del pa&iacute;s europeo por el del club de Nu&ntilde;ez. 
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que Racing ha conseguido victorias resonantes, como la de la Copa Libertadores 1997, el 3 a 2 del Clausura 1999 -con el mejor partido jam&aacute;s jugado por el &ldquo;Chanchi&rdquo; Est&eacute;vez- o el 1 a 0 en el 2014, cuando Gallardo decidi&oacute; guardar a los titulares por la cercan&iacute;a del choque frente a Boca de la Sudamericana. Pero todo indicar&iacute;a que se recuerdan, justamente, porque son excepciones en un contexto donde <strong>River le lleva m&aacute;s de 40 partidos de ventaja</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El 5 a 0 de la final de la Supercopa Argentina, a principios de este mes, fue un resultado aplastante, pero en cierto modo mentiroso, ya que hasta el segundo gol (a los 69&rsquo;) Racing no hab&iacute;a tirado la toalla. Despu&eacute;s de esa goleada (&iexcl;y con menos de cinco partidos dirigidos!), se especul&oacute; con que iban a despedir a <strong>Juan Antonio Pizzi</strong>, a quien le reprocharon hasta la forma de los anteojos: es sabido que si el entrenador elige el armaz&oacute;n equivocado puede generar cr&iacute;ticas del estilo &ldquo;M&aacute;s despacio, Cerebrito&rdquo; en <em>Twitter</em>. Las cuatro victorias posteriores no hab&iacute;an convencido a los hinchas de Racing. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En el primer tiempo dio la impresi&oacute;n de que si a Racing le hubiesen permitido estacionar el micro que lo llev&oacute; al Monumental en el arco de Arias, lo habr&iacute;a hecho sin dudar. River -un equipo que inquieta a los rivales, ya no con lo que hace, sino con lo que, en teor&iacute;a, puede llegar a hacer- manej&oacute; la pelota, pero no tuvo una sola llegada de gol clara. 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s entretenido fueron los reclamos de Pizzi y de <strong>Marcelo Gallardo</strong> al &ldquo;Cuarto &Aacute;rbitro&rdquo;, ese sujeto innominado que ubican al costado de la cancha para que los entrenadores le arruinen el cerebro. Reci&eacute;n a los 19&rsquo; del complemento hubo lo m&aacute;s parecido a una jugada peligrosa: un mano a mano que Arias le sac&oacute; a Fontana, reci&eacute;n ingresado. 
    </p><p class="article-text">
        Minutos atr&aacute;s hab&iacute;a sido expulsado C&aacute;ceres, pero River, m&aacute;s all&aacute; de merodear el &aacute;rea, no tuvo la creatividad necesaria ni con Palavecino ni con el ingreso de Carrascal. En un equipo como el de Gallardo, la proliferaci&oacute;n de centros es signo de impotencia. <strong>Con el empate -casi un triunfo por la goleada reciente y el jugador de menos- Racing ingres&oacute; entre los cuatro primeros de la Zona A. River, cuyo inicio de temporada se advierte decididamente irregular, sigue en la b&uacute;squeda de una br&uacute;jula futbol&iacute;stica para la era post Nacho Fern&aacute;ndez. </strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>&nbsp;Lejos del f&uacute;tbol total</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Para adentro todo, para afuera nada&rdquo; era la consigna que impuso <strong>Daniel Alberto Passarella</strong> en su primer ciclo como entrenador de River, a comienzos de los noventa. La frase (&iquest;acaso inspirada en una muy conocida de Fidel Castro sobre la Revoluci&oacute;n?), se&ntilde;alaba que la fortaleza de un grupo se respalda en no contar intimidades ante los periodistas. Eran tiempos donde lo peor que le pod&iacute;a pasar a alguien del f&uacute;tbol era el escrache en &ldquo;Si lo sabe, hable&rdquo;, la secci&oacute;n de chimentos de <em>El Gr&aacute;fico</em>. El presente de Boca est&aacute; atravesado por una constante ola de rumores sobre el plantel, el cuerpo t&eacute;cnico y los dirigentes, como si todos se hubieran propuesto rebatir la vieja m&aacute;xima de Passarella. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, <strong>los programas de f&uacute;tbol necesitan de la telenovela boquense y son capaces de analizar durante horas si lo de Fabra a Izquierdoz fue un cachetazo, una pi&ntilde;a, una caricia o una ilusi&oacute;n &oacute;ptica: la agenda de los medios est&aacute; cada vez m&aacute;s supeditada al microclima hist&eacute;rico de las redes sociales</strong>. Por otro, el &ldquo;Mundo Boca&rdquo; no parece ayudar mucho para que haya calma, como los demostraron, por dar un ejemplo, las declaraciones algo nocivas de algunos jugadores despu&eacute;s de la eliminaci&oacute;n contra Santos. La situaci&oacute;n es parad&oacute;jica: los periodistas objetan los problemas de Boca, pero sin este <em>reality</em> semanal el contenido de los programas ser&iacute;a todo un enigma; los jugadores relativizan las objeciones, pero con algunas de sus conductas parecen darles la raz&oacute;n. Mientras, el futbolero est&aacute;ndar suele despreciar la avanzada del <em>espect&aacute;culo de sensaciones</em> sobre el f&uacute;tbol, pero no deja de escucharlo. Lo cierto es que despu&eacute;s de la derrota ante Talleres, la idea instalada era que si Boca no le ganaba a Defensores de Belgrano, el ciclo de <strong>Miguel &Aacute;ngel Russo</strong> -que ya tuvo m&aacute;s finales aparentes que la carrera pol&iacute;tica de <strong>Elisa Carri&oacute;</strong>- se terminaba. 
    </p><p class="article-text">
        Independiente, a pesar de perder en la fecha anterior contra V&eacute;lez, encontr&oacute; un poco de tranquilidad en la seguidilla de triunfos de <strong>Julio C&eacute;sar Falcioni</strong>, un t&eacute;cnico pragm&aacute;tico, que intenta que sus equipos sean tan circunspectos como su cara, y acusado de ser defensivo, pero que lleg&oacute; a ganar un torneo con Banfield y otro, invicto, con Boca, club en el que, como Bielsa en la Selecci&oacute;n, fue reconocido con <em>delay</em>. Poco tiempo atr&aacute;s <em>el paladar negro</em> no lo hubiese digerido del todo. El shock que gener&oacute; la aparici&oacute;n de la &ldquo;Joya&rdquo; Velasco, un jugador que todav&iacute;a no es titular pero al que ya le cargaron la pesada mochila de crack, refleja la actualidad del hincha: la ansiedad por recuperar un esplendor que parece cada vez m&aacute;s lejano, la nostalgia por un paradigma de juego exquisito que desde hace a&ntilde;os s&oacute;lo se puede apreciar en <em>Youtube</em>. Si River pas&oacute; del infierno del descenso al para&iacute;so del ciclo Gallardo m&aacute;s o menos r&aacute;pido, Independiente vendr&iacute;a a estar en el purgatorio desde el 2014. Si, la Sudamericana del 2017 fue, como dir&iacute;a un c&eacute;lebre hincha del Rojo, &ldquo;un gran punto de partida&rdquo; pero no lleg&oacute; a colmar la sed de redenci&oacute;n de un Club donde alguna vez jugaron Bochini, Bertoni o Usuriaga. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Despu&eacute;s del fiasco en el Monumental, Independiente y Boca ofrecieron un encuentro un poco m&aacute;s intenso, aunque, claro, tampoco fue una exhibici&oacute;n de f&uacute;tbol total. Boca arranc&oacute; mejor, con un par de jugadas de contragolpe bastante claras, pero a los 25&rsquo;, tras un centro de Palacios, Togni conect&oacute; de cabeza e Independiente pas&oacute; a ganar. La imagen de T&eacute;vez tirado atr&aacute;s, casi de doble cinco, fue tan elocuente como la de los centros de River. Independiente, con buenas actuaciones de Palacios, Bustos, Romero y Men&eacute;ndez, redonde&oacute; un buen primer tiempo. En el segundo, Russo hizo dos cambios a los 7&rsquo; minutos. Uno de los que entr&oacute;, Z&aacute;rate, le puso la pelota en la cabeza a Zambrano, que marc&oacute; el empate. El partido empez&oacute; a volverse brusco (Boca recibi&oacute; 5 amarillas en media hora), y volvieron a tomar protagonismo los ya c&eacute;lebres gritos: la ausencia de p&uacute;blico permite que un encuentro de la Liga Profesional sin hinchadas virtuales tenga la banda de sonido de un partido de papi. <strong>Cuando todo hac&iacute;a prever un empate clavado, una mano de Costa le dio la oportunidad a Villa de ganarlo en el &uacute;ltimo minuto de descuento, pero Sosa ataj&oacute; el penal.</strong> Esta semana, Russo har&iacute;a bien en bloquear los canales deportivos desde su control remoto. <strong>Independiente, por su parte, qued&oacute; segundo en la Zona B, a tres puntos de V&eacute;lez.&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/domingo-clasicos-cruzados-empates-brillo-racing-hizo-negocio-monumental-sosa-le-arruino-semana-boca_1_7356932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Mar 2021 02:40:53 +0000]]></pubDate>
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