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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Carlos Freytes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/carlos-freytes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Carlos Freytes]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El peronismo y el campo: una diagonal posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/peronismo-campo-diagonal-posible_129_7370150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac005e3b-7477-46d8-ab93-f2f9c543255c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El peronismo y el campo: una diagonal posible"></p><p class="article-text">
        El pasado 1 de marzo, en la apertura de las sesiones legislativas, el presidente Alberto Fern&aacute;ndez anunci&oacute; que enviar&iacute;a al Congreso un paquete de medidas de est&iacute;mulo para el sector agropecuario. En enero, el Gobierno hab&iacute;a establecido restricciones a la exportaci&oacute;n de ma&iacute;z, medida luego revertida ante las presiones de los productores, que incluyeron el cese de comercializaci&oacute;n de granos.&nbsp; Una y otra iniciativa reflejan el intento por parte del Gobierno de balancear objetivos parcialmente contradictorios: por un lado, la necesidad de promover una actividad clave para la generaci&oacute;n de divisas; por otro, la voluntad de contener los precios dom&eacute;sticos de los productos derivados de las materias exportables. Ambos episodios trajeron al centro de la escena <strong>una tensi&oacute;n recurrente de la pol&iacute;tica argentina: la que se plantea entre los gobiernos que tienen su base social y electoral en los sectores populares urbanos, y el sector agropecuario, pieza fundamental para la performance exportadora de nuestro pa&iacute;s.</strong> M&aacute;s all&aacute; de la coyuntura, la reedici&oacute;n de esa tensi&oacute;n motiva dos preguntas cruciales: &iquest;cu&aacute;l deber&iacute;a ser la pol&iacute;tica del gobierno del Frente de Todos hacia el campo? Y tambi&eacute;n, &iquest;qu&eacute; lugar podr&iacute;a ocupar el sector agropecuario en&nbsp; una estrategia de desarrollo liderada por la coalici&oacute;n gobernante?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una forma de abordar la relaci&oacute;n entre peronismo y campo es desde sus determinantes estructurales. Nuestro pa&iacute;s es exportador de bienes salario, de modo que para los bienes que forman parte de la dieta local (trigo, ma&iacute;z, carne) la generaci&oacute;n de saldos exportables compite con la demanda interna, y el aumento de precios internacionales impacta sobre los precios dom&eacute;sticos de los alimentos. A ra&iacute;z de este rasgo estructural de la econom&iacute;a, la relaci&oacute;n entre los gobiernos de base popular y el sector agropecuario estuvo definida por la puja en torno a la apropiaci&oacute;n y la asignaci&oacute;n de la renta agropecuaria. Desde esta perspectiva podr&iacute;amos concluir r&aacute;pidamente que estamos frente a un antagonismo irresoluble, un conflicto de suma cero donde la ganancia de una parte es a costa de p&eacute;rdidas de la otra. Ser&iacute;a, sin embargo, una manera muy poco fruct&iacute;fera de abordar el problema. M&aacute;s productivo, y m&aacute;s urgente para la Argentina, es pensar qu&eacute; tipo de estrategia permitir&iacute;a reconducir lo que hoy aparece como un antagonismo irreductible en una direcci&oacute;n que promueva ciertos compromisos de mediano y largo plazo entre los dos polos en pugna<strong>.</strong>&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pol&iacute;tica para el campo?&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Las miradas que desde amplios sectores de la coalici&oacute;n gobernante caracterizan al campo como un actor econ&oacute;mico retardatario, esencialmente olig&aacute;rquico o rentista, ignoran las transformaciones del sector en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. En efecto, de la mano de desarrollos como la biotecnolog&iacute;a agropecuaria y pr&aacute;cticas productivas como la siembra directa, la producci&oacute;n agropecuaria se ha convertido en una actividad intensiva en capital y tecnolog&iacute;a. Estos cambios fueron acompa&ntilde;ados por una complejizaci&oacute;n del sujeto agrario, a partir de un modelo de producci&oacute;n que vincula a los productores agropecuarios con una densa red de proveedores de servicios t&eacute;cnicos. Estas transformaciones constituyen el punto de partida desde el cual plantear una pol&iacute;tica para el sector.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, desde las visiones liberales, incluso en sus vertientes m&aacute;s progresistas, se pide que al campo simplemente &ldquo;se lo deje hacer&rdquo;, que se liberalice ampliamente la actividad agropecuaria para que &ldquo;pueda despegar&rdquo;. De esa manera, el sector no solo estar&iacute;a en condiciones de generar divisas, sino que ser&iacute;a &eacute;l mismo protagonista del proceso, diversificando su matriz productiva y avanzando hacia actividades de mayor valor agregado y mayor contenido tecnol&oacute;gico. Seg&uacute;n estas miradas, para lograr ese resultado el Estado no debe intervenir o debe hacerlo solo m&iacute;nimamente, corrigiendo fallas de mercado. El primer problema con esta perspectiva es que descuida el objetivo de proteger el poder adquisitivo y por lo tanto la posibilidad de establecer un compromiso entre los intereses de los sectores populares y el agro. El segundo problema es que la experiencia comparada de otros pa&iacute;ses desmiente sus premisas: el sendero de crecimiento y diversificaci&oacute;n en base a recursos naturales, que transitaron pa&iacute;ses como Canad&aacute;, Australia o Noruega, ha sido siempre muy exigente en t&eacute;rminos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Sin una intervenci&oacute;n estatal orientada por objetivos estrat&eacute;gicos es improbable que los dem&aacute;s resultados virtuosos de esas trayectorias lleguen a producirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ni la cr&iacute;tica por su car&aacute;cter retardatario y escaso dinamismo econ&oacute;mico, ni la demanda de una liberalizaci&oacute;n amplia plantean, en suma, una visi&oacute;n satisfactoria sobre el rol que el sector agropecuario podr&iacute;a tener en una estrategia de desarrollo</strong>. La clave, creemos, est&aacute; en c&oacute;mo utilizar los beneficios extraordinarios generados por la exportaci&oacute;n de bienes primarios para generar eslabonamientos que promuevan la diversificaci&oacute;n de la estructura productiva y el desarrollo de capacidades de innovaci&oacute;n y tecnol&oacute;gicas en la econom&iacute;a dom&eacute;stica. Existen ejemplos de dichas actividades en los cuales el pa&iacute;s ya tiene una base de capacidades, como la biotecnolog&iacute;a, maquinaria agr&iacute;cola, sat&eacute;lites para el monitoreo del clima y los cultivos, y nuevas tecnolog&iacute;as digitales aplicadas al agro. Al estimular estas actividades intensivas en conocimiento, el sector agropecuario podr&iacute;a aportar a la profundizaci&oacute;n del tejido productivo, la diversificaci&oacute;n de la canasta exportadora y la generaci&oacute;n de empleo calificado, todos objetivos cl&aacute;sicos de una estrategia desarrollista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para ir en esa direcci&oacute;n, el Estado, en articulaci&oacute;n con actores empresariales, cient&iacute;ficos y de la sociedad civil, debe asumir un rol activo en el proceso de transformaci&oacute;n.</strong> Las pol&iacute;ticas deber&iacute;an estar orientadas a generar eslabonamientos utilizando de manera coordinada instrumentos de desarrollo productivo, de ciencia y t&eacute;cnica y de pol&iacute;tica comercial. Algunas agencias del Estado ya cuentan con antecedentes importantes en este sentido, por ejemplo los fondos de la Agencia I+d+i destinados a promover la biotecnolog&iacute;a agr&iacute;cola a partir de la articulaci&oacute;n entre las empresas y el sistema cient&iacute;fico, o los diversos instrumentos para promover el desarrollo de <em>clusters</em> productivos en el sector de la maquinaria agr&iacute;cola, entre otras. Para fortalecer estas experiencias es necesario superar las limitaciones que las evaluaciones recientes de estas pol&iacute;ticas han identificado, sobre todo la d&eacute;bil coordinaci&oacute;n entre los distintos instrumentos y las &aacute;reas de gobierno a cargo de cada uno de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de una instancia jer&aacute;rquica de coordinaci&oacute;n es necesario dotar a estas estrategias de mayores recursos. Se puede plantear un ejemplo a partir de las retenciones a las exportaciones de soja: el gobierno podr&iacute;a destinar una parte de lo recaudado a la constituci&oacute;n de un fondo de promoci&oacute;n de la innovaci&oacute;n en actividades vinculadas a la cadena. De esta manera, parte de los impuestos ir&iacute;an a financiar el desarrollo local de algunos eslabones que est&aacute;n hoy fuertemente extranjerizados, incentivando la sustituci&oacute;n de importaciones y contribuyendo a remover las barreras de ingreso que hoy existen para el desarrollo de empresas nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Esta pol&iacute;tica deber&iacute;a incorporar tambi&eacute;n los nuevos desaf&iacute;os asociados a la sostenibilidad ambiental del modelo productivo. En efecto, la transformaci&oacute;n productiva iniciada en los 90s con el paquete tecnol&oacute;gico de semillas resistentes a agroqu&iacute;micos trajo aumentos en los rindes y la productividad, pero tambi&eacute;n problemas ambientales que demandan una respuesta urgente. Para una transici&oacute;n hacia un modelo m&aacute;s sostenible es necesario generar y promover tecnolog&iacute;as m&aacute;s amigables con el ambiente, por ejemplo con la promoci&oacute;n de productos de base biol&oacute;gica que sustituyan los qu&iacute;micos. En este terreno el Estado debe asumir tambi&eacute;n un rol de liderazgo. El horizonte de una mayor sostenibilidad ambiental de la producci&oacute;n agropecuaria en la Argentina puede operar como objetivo o misi&oacute;n detr&aacute;s de la cual se organicen las pol&iacute;ticas de innovaci&oacute;n y desarrollo productivo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de un gobierno de base popular, la redefinici&oacute;n de su relaci&oacute;n con el campo podr&iacute;a ser tambi&eacute;n pol&iacute;ticamente virtuosa. Avanzar en una promoci&oacute;n de la actividad agropecuaria implicar&iacute;a una apuesta por una ampliaci&oacute;n de sus bases sociales de apoyo y podr&iacute;a facilitar tambi&eacute;n la generaci&oacute;n de canales fruct&iacute;feros de di&aacute;logo con un sector capaz de negociar aspectos fundamentales para la estabilidad econ&oacute;mica, como los precios de los alimentos y el flujo de divisas. A su vez, el campo tendr&iacute;a mucho que ganar en el marco de una estrategia de desarrollo capaz de proponer un horizonte de mayor estabilidad en el mediano y largo plazo, incluyendo, entre otras cosas, un esquema de gobernabilidad duradero y pactos impositivos m&aacute;s previsibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una nota final. La historia reciente de la Argentina parece repetir un ciclo de estrategias de crecimiento fallidas, crisis y reorientaci&oacute;n radical de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. <strong>La salida de esta encrucijada es m&aacute;s pol&iacute;tica que econ&oacute;mica. Es fundamental que un gobierno de base popular encuentre la manera de convocar al sector agroindustrial desde una visi&oacute;n del desarrollo que atienda al mismo tiempo la necesidad de sostener el poder adquisitivo, promover el sector agropecuario y generar eslabonamientos para diversificar la estructura productiva.</strong> Este tipo de reconfiguraci&oacute;n de la coalici&oacute;n de apoyo de un gobierno popular a nivel intersectorial es una diagonal posible para sentar bases m&aacute;s estables para el desarrollo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Freytes, Juan O'Farrell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/peronismo-campo-diagonal-posible_129_7370150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Apr 2021 20:40:13 +0000]]></pubDate>
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