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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Alejandro Barreda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/alejandro-barreda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Alejandro Barreda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De perderse en el desierto de Río Negro a padecer el bullying]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perderse-desierto-rio-negro-padecer-bullying_1_7390788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c46fa9b7-7d58-458d-819b-88f5212523a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De perderse en el desierto de Río Negro a padecer el bullying"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Francisco Verderone tenía 10 años cuando se separó de su familia en un paseo. Caminó solo durante 18 horas y por más de 25 kilómetros en el desierto patagónico. A su caso lo siguió el país a través de los medios y afectó a su vida posterior. Diez años después cuenta que por la popularidad que le dio ese hecho sufrió situaciones de violencia física y emocional que le afectaron gravemente.</p></div><p class="article-text">
        Francisco Verderone ten&iacute;a 10 a&ntilde;os cuando vivi&oacute; un hecho que lo marc&oacute; para toda su vida: perderse en un desierto durante 18 horas en una caminata familiar. El lugar se llama <a href="https://goo.gl/maps/xtLajS28W7oTj94Q8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anfiteatro </a>y se encuentra a 25 kil&oacute;metros de la represa el Arroyito, en el Choc&oacute;n, en el sur de Argentina. Era un 14 de septiembre de 2010. La historia de Pancho paraliz&oacute; al pa&iacute;s. Recuerda que no par&oacute; de caminar. Buscaba personas y luces. No comi&oacute;, ni tom&oacute; nada de agua en todo su extrav&iacute;o. El fr&iacute;o lo acompa&ntilde;&oacute; en toda la caminata. Su abrigo era la ropa que llevaba puesta. Los dedos de sus pies ya estaban ampollados y sus piernas delataban algunos cortes. De tanto caminar lleg&oacute; al puente Arroyito, justo all&iacute; hab&iacute;a un puesto de Gendarmer&iacute;a y un oficial lo reconoci&oacute; enseguida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me sent&iacute; aliviado, pero tambi&eacute;n estaba asustado, pensaba en que me iban a retar&rdquo;, recuerda Francisco a <strong>elDiarioAR</strong>. El diario<strong> Clar&iacute;n </strong>lo ubic&oacute; en la tapa, al igual que el peri&oacute;dico de <strong>R&iacute;o Negro</strong>.&nbsp;Era la foto del reencuentro con su familia.&nbsp;
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                La foto de tapa del diario Rio Negro del reencuentro de Francisco con su familia                            </span>
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        Francisco recuerda as&iacute; aquel momento: &ldquo;<em>Con mi familia y amigos sol&iacute;amos hacer viajes en distintos lugares, en esa caminata al volver por el mismo ca&ntilde;ad&oacute;n, me adelant&eacute; al grupo para llegar m&aacute;s r&aacute;pido al lugar donde hab&iacute;amos dejado el auto, y sin darme cuenta segu&iacute; de largo, me termin&eacute; pasando por mucho, creyendo que segu&iacute;a por el camino correcto. Me detuve a esperar a que vinieran los dem&aacute;s pensando que llegar&iacute;an. Pero eso nunca pas&oacute;, y empez&oacute; a oscurecer, me preocup&eacute; y decid&iacute; subir hacia la barda para ver si los pod&iacute;a ver en alg&uacute;n lado, al llegar arriba lo que vi fue un auto que se alejaba y yo cre&iacute; que eran mis padres, en ese momento pens&eacute; que se estaban yendo a casa ya que al d&iacute;a siguiente trabajaban, no obstante, sab&iacute;a que al d&iacute;a siguiente me vendr&iacute;an a buscar. Era muy peque&ntilde;o y no ten&iacute;a mucha noci&oacute;n de lo que pasaba. Estaba muy asustado y decid&iacute; moverme, hasta que decid&iacute; tratar de caminar hasta mi casa&rdquo;.</em>
    </p><h3 class="article-text"><strong>El principio de la pesadilla</strong></h3><p class="article-text">
        Sin embargo, lo peor todav&iacute;a no hab&iacute;a sucedido. <strong>Perderse en campos desolados, cerca de la ciudad de Neuqu&eacute;n, iba a quedar en una simple an&eacute;cdota.</strong> &ldquo;La exposici&oacute;n medi&aacute;tica me afect&oacute; much&iacute;simo en su momento. Me convirtieron en un h&eacute;roe, y pas&eacute; a ser mucho m&aacute;s conocido, y en Cipolletti, al ser una ciudad del interior, se hizo m&aacute;s notoria la exhibici&oacute;n del caso&rdquo;, recuerda Francisco, hoy de 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La angustia aparecieron en la vida de Francisco. &ldquo;</strong>Mi caso fue visto como algo heroico, pero mis amigos y compa&ntilde;eros de primaria lo transformaron en burla, se re&iacute;an de m&iacute;. A ra&iacute;z del bullying que sufr&iacute; termin&eacute; desarrollando un fuerte trastorno emocional. Teniendo que ir a terapia y tomando pastillas&rdquo;, dice con tono sereno y pausado.
    </p><p class="article-text">
        A Pancho, como le dec&iacute;an, se lo escucha tranquilo y sin &aacute;nimos de revancha. &ldquo;El trastorno que sufr&iacute; pude resolverlo con las sesiones.  Ya lo dej&eacute; atr&aacute;s. El bullying comenz&oacute; en quinto grado de la primaria y sigui&oacute; hasta segundo a&ntilde;o de la secundaria. Como de salud estaba muy mal, iba al hospital de d&iacute;a, lo que me imposibilitaba ir a la escuela. Esto determin&oacute; que me anotara en un vespertino para terminar el colegio&rdquo;.
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            <span class="title">
                Francisco Verderone, de niño                            </span>
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        Francisco recuerda con detalle el asedio. &ldquo;<strong>El bullying no ten&iacute;a momentos ni lugar espec&iacute;fico, pod&iacute;a ser durante el recreo, la clase o en otras actividades, hubo violencia f&iacute;sica: golpes, empujones, bromas pesadas, insultos y burlas sobre mi peso.</strong> El maltrato lo sent&iacute; en muchos lados, tanto en mi escuela, Bernardino Rivadavia, como en el club Corpofrut y el Unter. <strong>No sab&iacute;a c&oacute;mo expresar lo que me pasaba y sent&iacute;a. No sab&iacute;a que era bullying. Esto dio lugar a que me afecte por un largo periodo de mi vida.</strong>&nbsp;En esa &eacute;poca no estaba tan visible. Lo call&eacute; mucho tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue un antes y un despu&eacute;s&rdquo;, dice. &ldquo;Yo fui siempre el mismo, lo que cambi&oacute; fue mi vida. En ese momento no me daba cuenta. Nadie est&aacute; preparado para afrontar tama&ntilde;a situaci&oacute;n. Antes de perderme estaba todo normal, el factor principal que desencaden&oacute; todo fue la popularidad que tom&eacute; en la ciudad por haberme perdido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hoy, si tengo que aconsejar a un chico sobre el bullying, le dir&iacute;a que hable y que no tenga miedo.</strong> Hoy en d&iacute;a es m&aacute;s tangible todo, creo que es un poco m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, reflexiona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los s&iacute;ntomas del trastorno fue dif&iacute;cil. Algo que no siempre una familia puede sobrellevar. Estaba muy mal. Con 15 a&ntilde;os estuve encerrado en mi pieza sin salir. Con depresi&oacute;n e impulsos de violencia, y mis viejos nunca me dejaron de apoyar. Hicieron de todo por m&iacute; y sufrieron un mont&oacute;n. Hoy puedo decir que gracias a ellos estoy donde estoy y puedo hacer todo lo que hago&rdquo;, asegura Francisco, que agradece la ayuda de sus padres. Aldo tiene 56 a&ntilde;os y Ana, 54. Francisco tiene dos hermanas Chiara (24) y Magdalena (15). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que se fueron dando cuenta de mi situaci&oacute;n, nunca me dejaron de apoyar y siempre me bancaron y eso que las cosas que a mi me pasaron no fueron f&aacute;ciles. <strong>Si no fuera por ellos, hoy no s&eacute; d&oacute;nde ni c&oacute;mo estar&iacute;a&rdquo;, dice. Francisco</strong> estudia psicolog&iacute;a en la  Universidad de Ciencias de la Educaci&oacute;n en Cipolletti. Cuenta que lo que vivi&oacute; lo condicion&oacute; a elegir su carrera. &ldquo;S&eacute; lo que es el bullying, lo que significa y me gustar&iacute;a estar del lado de la persona que lo sufre y poder ayudar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AB</em>
    </p><p class="article-text">
        D&oacute;nde informarse y buscar orientaci&oacute;n para evitar el bulling: 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Equipo ABA: Anti Bullying Argentina</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.equipoaba.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.equipoaba.com.ar</a>
    </p><p class="article-text">
        Consejos para padres:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.equipoaba.com.ar/padres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.equipoaba.com.ar/padres/</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Argentina Cibersegura</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.argentinacibersegura.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.argentinacibersegura.org</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Campa&ntilde;a de informaci&oacute;n:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.sinohacesnadasosparte.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.sinohacesnadasosparte.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Barreda]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Apr 2021 11:16:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De perderse en el desierto de Río Negro a padecer el bullying]]></media:title>
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