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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - María Migliore]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/maria-migliore/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - María Migliore]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Democracía sí, democracia para qué]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/democracia-si-democracia_129_9305375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9a7011c-7a0c-4dab-8220-b1d88498ae13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Democracía sí, democracia para qué"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El atentado a Cristina Fernández de Kirchner, sostiene María Migliore,  merece un repudio y abre la posibilidad de pensar la democracia y propiciar el diálogo entre distintas fuerzas políticas, que no tiene que ser algo extraordinario, ni verse como una concesión política.</p></div><p class="article-text">
        El intento de asesinato contra la vicepresidenta es un punto de inflexi&oacute;n, un hecho que no podemos dejar de condenar, y que a su vez nos invita a reflexionar sobre nuestra democracia y sus desaf&iacute;os. 
    </p><p class="article-text">
        Primero lo primero: democracia siempre. Nac&iacute; en 1985, por lo que soy de la primera generaci&oacute;n que naci&oacute; y vivi&oacute; toda su vida en democracia, pero que sabe lo que cost&oacute; construirla y los momentos de angustia que atravesamos para poder consolidarla. Por eso, para mi la democracia no se cuestiona; es la cancha en la cual jugamos el partido. Libertad de expresi&oacute;n, autonom&iacute;a de pensamiento, elecciones libres, divisi&oacute;n de poderes. Dentro de esto, todo. Fuera de esto, nada. <strong>El di&aacute;logo entre distintas fuerzas pol&iacute;ticas no tiene que ser algo extraordinario, ni una concesi&oacute;n pol&iacute;tica. Es el punto de partida, b&aacute;sico, para poder generar consensos y administrar disensos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con estas premisas claras e indiscutibles, en este contexto, creo que vale la pregunta: &iquest;democracia para qu&eacute;? 
    </p><p class="article-text">
        Agota ya un poco escribirlo (y sobre todo vivirlo): Argentina lleva d&eacute;cadas de estancamiento. El PBI per c&aacute;pita es similar al del a&ntilde;o &lsquo;74. A&ntilde;os y a&ntilde;os sin crecimiento, con inflaci&oacute;n a la suba y una pobreza que crece y se estructuraliza. M&aacute;s de 5 millones de personas sin acceso al agua potable, a la electricidad, al gas. Y m&aacute;s de 7 millones que trabajan todos los d&iacute;as al margen del sistema econ&oacute;mico formal. Y como si fuera poco, en la Argentina de hoy tener un trabajo formal no alcanza para no ser pobre: esa es quiz&aacute;s una de las marcas centrales de nuestra crisis actual. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, no hemos logrado generar debates ni consensos profundos para construir un modelo de desarrollo inclusivo y sostenible. Para decirlo en criollo: <strong>a nuestra democracia le est&aacute;n faltando resultados. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas hip&oacute;tesis de por qu&eacute; llegamos hasta ac&aacute;, lo cual es fundamental para aprender y no cometer los mismos errores. Pero quiero invitarnos hoy a preguntarnos: &iquest;c&oacute;mo hacemos para construir un camino distinto que nos permita alcanzar mejores resultados?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s parte de la respuesta est&aacute; en poder generar una resultante nueva: un proyecto que sintetice miradas que a primera vista parecen opuestas y las integre. No hay apuesta m&aacute;s disruptiva que esta: ir en la b&uacute;squeda de consensos profundos y bien concretos, que den lugar al largo plazo. Dejar de enfrentarnos y dejar de romper. Necesitamos poder sanar, reconstruir, proyectar. 
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n estrat&eacute;gica que marque claridad en el rumbo: saber a d&oacute;nde queremos ir. Y, desde una profunda convicci&oacute;n democr&aacute;tica, ser capaces de tender puentes, salir de los extremos y generar acuerdos para avanzar. &iquest;Acuerdos en el vac&iacute;o? &iquest;Acuerdos declarativos? No. Acuerdos que nos permitan resolver los problemas concretos que tenemos, y as&iacute; podamos dar las respuestas que hoy se demandan. 
    </p><p class="article-text">
        Audacia para dar el primer paso y firmeza para sostener el rumbo, sobre todo en momentos dif&iacute;ciles, cuando est&aacute; nublado y hay mucho ruido. No nos confundamos: <strong>la firmeza no es gritar fuerte y seguir rompiendo.</strong> Eso es f&aacute;cil, lo venimos haciendo hace d&eacute;cadas y no est&aacute; dando resultados. Menos gritos y m&aacute;s escucha, sabiendo que mis convicciones no se pierden si me siento a una mesa con el otro. Todo lo contrario: si el rumbo est&aacute; claro, se convoca y se hace parte a las mayor&iacute;as a aportar, para construir soluciones que trasciendan. Esa es la firmeza que reclama nuestra &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la democracia construir desarrollo. Construir estabilidad macro para generar un ciclo de crecimiento posible, acompa&ntilde;ado de pol&iacute;ticas nuevas que realmente integren, rompan din&aacute;micas estructurales y as&iacute; podamos tener un pa&iacute;s con oportunidades reales para todos. 
    </p><p class="article-text">
        No es unos u otros. Es unos y otros. Dejemos de mirar que hace mal la otra parte y hag&aacute;monos la pregunta de qu&eacute; estamos dispuestos a poner para tener mejores resultados. Este es sin duda el desaf&iacute;o m&aacute;s grande y urgente que como generaci&oacute;n tenemos por delante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Migliore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/democracia-si-democracia_129_9305375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Sep 2022 03:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Democracía sí, democracia para qué]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado contra CFK,Democracia,Consenso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué esperamos de la política social?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/esperamos-politica-social_129_9212765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/950a9951-5b7c-4f25-9974-e629474a79ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué esperamos de la política social?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 5 millones de personas viven hoy en 5000 barrios populares de todo el país, sin acceso a los servicios elementales. La autora plantea tres objetivos fundamentales para revertir la situación.</p></div><p class="article-text">
        Entre muchas otras cuestiones, la crisis que atravesamos puso en tela de juicio la pol&iacute;tica social llevada adelante por el estado argentino en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, desde la salida de la crisis del 2001. Es tiempo de una revisi&oacute;n para, tambi&eacute;n en esta materia, generar un nuevo ciclo que permita a la Argentina reencontrarse con una senda sostenible de desarrollo y crecimiento. En este desaf&iacute;o la pol&iacute;tica social, as&iacute; como la econ&oacute;mica, la educativa, la laboral, tiene un rol que cumplir. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; esperamos de la pol&iacute;tica social? &iquest;Qu&eacute; objetivos le marcamos y por cu&aacute;les la juzgamos? &iquest;Que contenga a los que est&aacute;n m&aacute;s abajo? &iquest;Que genere un piso m&iacute;nimo de consumo? &iquest;Que integre personas al sistema (laboral, educativo)? &iquest;Que transforme din&aacute;micas estructurales de pobreza? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Preguntas como estas son cruciales para hacer un juicio de valor sobre la pol&iacute;tica social de estos a&ntilde;os, y tambi&eacute;n para empezar a construir una nueva que est&eacute; sustentada en otras bases y se proponga otros desaf&iacute;os. Porque la pol&iacute;tica social, como todas las pol&iacute;ticas de un gobierno, necesita ser planificada, construida en base a diagn&oacute;sticos s&oacute;lidos y horizontes concretos de transformaci&oacute;n de la realidad. &iquest;Qu&eacute; objetivos deber&iacute;a trazarse la pol&iacute;tica social para ser transformadora en la Argentina de hoy? 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para entender el éxito o no de una política social debemos pensar de antemano qué objetivos le trazamos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estoy convencida de que esta pol&iacute;tica deber&iacute;a plantearse tres objetivos centrales:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) Generar condiciones m&iacute;nimas que permitan el desarrollo a trav&eacute;s de la integraci&oacute;n de Barrios Populares. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy en la Argentina todav&iacute;a el lugar donde se nace condiciona las posibilidades de futuro. <strong>Seg&uacute;n datos del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP), tenemos m&aacute;s de 5000 barrios populares en donde viven m&aacute;s de 5 millones de personas sin acceso a los servicios elementales para poder llevar adelante una vida. Se trata de una problem&aacute;tica federal, pero focalizada: el 80% de las personas que viven en barrios populares se encuentran en 5 provincias y la Ciudad de Buenos Aires. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La integraci&oacute;n es la herramienta pol&iacute;tica que tenemos para nivelar el punto de partida, instalando servicios b&aacute;sicos, mejorando las viviendas existentes, abriendo y asfaltando calles, construyendo escuelas, centros de salud, oficinas policiales, plazas y canchas. Atacar la pobreza estructural a partir de una inversi&oacute;n innovadora que genere infraestructura para el desarrollo. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, creo que la experiencia en estos a&ntilde;os muestran que se puede construir una pol&iacute;tica social seria y transformadora: durante el gobierno de Mauricio Macri se construy&oacute; el ya mencionado RENABAP, una herramienta de diagn&oacute;stico y anclada en el territorio que permiti&oacute; generar por primera vez un registro sobre los barrios populares a nivel nacional. Con ese diagn&oacute;stico nacional, desde la Ciudad de Buenos Aires implementamos una pol&iacute;tica de integraci&oacute;n socio urbana de los barrios populares que representa la inversi&oacute;n en infraestructura social m&aacute;s importante desde la vuelta de la democracia, y que se constituy&oacute; como una pol&iacute;tica transformadora y leg&iacute;tima para empezar a resolver este problema estructural que la Argentina acarrea desde hace d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Ampliar, formalizar y regularizar la base productiva. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de 7 millones de argentinas y argentinos trabajan en la denominada econom&iacute;a social y popular, ocupados o sub-ocupados en tareas de baja escala, baja renta y baja productividad, t&iacute;picamente en la informalidad. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Integrar este universo de trabajadores a la econom&iacute;a formal es uno de los desaf&iacute;os cruciales que tenemos por delante, sobre todo mirando la tensi&oacute;n que esto genera en el sistema previsional argentino: seg&uacute;n datos de la organizaci&oacute;n Fundar, en 2019, <strong>la cantidad de trabajadores que aportan al sistema previsional argentino fue de tan solo el 49.7%</strong>. La tasa de formalidad argentina est&aacute; muy por debajo de otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n: Brasil 63%; Chile 68%; Uruguay 75%. Esta informalidad -que creci&oacute; en la &uacute;ltima d&eacute;cada-, resquebraja cada vez m&aacute;s la capacidad de autofinanciamiento de nuestro sistema previsional. 
    </p><p class="article-text">
        Para lograr esta integraci&oacute;n hay que transitar dos v&iacute;as. La primera es la v&iacute;a del empleo. Lograr que una porci&oacute;n de los trabajadores y trabajadoras de la econom&iacute;a popular puedan ingresar al mercado formal de trabajo. Esta pol&iacute;tica tiene que estar focalizada en la poblaci&oacute;n de hasta 30 a&ntilde;os, ya que est&aacute; probado que acceder a un primer empleo en esta etapa de la vida mejora notoriamente la trayectoria laboral futura de una persona. Trabajar con instrumentos correctos -la formaci&oacute;n laboral en rubros estrat&eacute;gicos, la intermediaci&oacute;n laboral con el sector privado y la generaci&oacute;n de incentivos a los empleadores para impulsar su contrataci&oacute;n-, para que muchos j&oacute;venes que hoy est&aacute;n en la econom&iacute;a popular consigan un empleo que les permita vivir mejor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, siguiendo datos del CEDLAS, se necesitar&iacute;an 26 a&ntilde;os ininterrumpidos de crecimiento a tasas del 7% - 8% para poder integrar a todo este universo al mercado tradicional de trabajo. Algo imposible. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, hay que transitar una segunda v&iacute;a que es la del desarrollo econ&oacute;mico de la econom&iacute;a popular. Esta econom&iacute;a es un punto de largada, no de llegada. Para que desarrolle su productividad y pueda integrarse al sistema, hace falta construir nuevos marcos normativos (laborales, tributarios, jur&iacute;dicos) y herramientas concretas para que el sector sea m&aacute;s productivo, se formalice y se integre al sistema econ&oacute;mico formal. Facilitar el acceso de los emprendimientos de la econom&iacute;a informal a las herramientas que accede el emprendedor/empresario formal: financiamiento, registraci&oacute;n, formaci&oacute;n t&eacute;cnica, comercializaci&oacute;n. Instrumentos para ampliar el acceso al mercado. 
    </p><p class="article-text">
        En la Ciudad, a nivel local venimos transitando ambas v&iacute;as: trabajando en capacitaci&oacute;n y la intermediaci&oacute;n laboral para que vecinos de la Ciudad -sobre todo j&oacute;venes de la zona sur-, puedan acceder a un empleo formal. Y, a su vez, generamos herramientas para desarrollar econ&oacute;micamente a la econom&iacute;a popular: sancionamos la ley de econom&iacute;a popular, que es el marco general que crea las pol&iacute;ticas para el sector. Construimos un registro (Rupeys) que en poco m&aacute;s de un a&ntilde;o cuenta con m&aacute;s de 5700 unidades productivas, y que apunta a recabar datos para conocer a fondo la realidad del sector. Y generamos herramientas concretas para desarrollarla: incentivos para la registraci&oacute;n, capacitaci&oacute;n en la producci&oacute;n, acceso al cr&eacute;dito y ampliaci&oacute;n de los canales de comercializaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Afianzar la red de protecci&oacute;n social existente </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, tenemos que asumir que, en la Argentina de hoy, hay gente que contin&uacute;a necesitando la asistencia del estado. Por eso, necesitamos afianzar la red de protecci&oacute;n social existente. <strong>Generar mecanismos para que sea cada vez m&aacute;s universal, transparente y est&eacute; focalizada en la ni&ntilde;ez y la adolescencia, ya que la inversi&oacute;n en la cobertura alimentaria de los m&aacute;s chicos es crucial para su desarrollo futuro (actualmente, el 54,3% de los ni&ntilde;os menores de 15 a&ntilde;os se encuentra bajo la l&iacute;nea de pobreza)</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender el &eacute;xito o no de una pol&iacute;tica social debemos pensar de antemano qu&eacute; objetivos le trazamos. Si realmente queremos que sea un puente al trabajo, que integre trabajadores que hoy est&aacute;n al margen, que levante el piso cada vez m&aacute;s bajo en el que se encuentra la Argentina, tenemos que hacer algo distinto. Construirla de otra manera, a partir de un enfoque econ&oacute;mico-productivo. Por poner solo un ejemplo: en el Barrio 31 hay m&aacute;s de 1000 comercios, emprendimientos y talleres. Podemos mirarlo como un lugar en que la gran mayor&iacute;a de los vecinos y vecinas est&aacute; por debajo de la l&iacute;nea de pobreza (que es real) y requieren asistencia. O podemos tambi&eacute;n mirar ese entramado econ&oacute;mico y generar mecanismos para que su productividad aumente y se haga parte de la econom&iacute;a formal. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia ah&iacute; tiene que ir la pol&iacute;tica social, para que pueda convertirse en componente central de un nuevo ciclo, en el que el crecimiento y la integraci&oacute;n de personas y trabajadores al sistema vayan de la mano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Migliore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/esperamos-politica-social_129_9212765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Jul 2022 03:02:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué esperamos de la política social?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barrios populares,Pobreza,Pobreza y desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El progresismo es imaginar un futuro y tener voluntad de realizarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/progresismo-imaginar-futuro-voluntad-realizarlo_129_9118710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f585251-d741-4290-b68c-b70e99ccadba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hay algo más progresista que bajar la inflación?, se pregunta María Migliore."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estabilidad macroeconómica, reducción de la inflación, la libertad y el trabajo en el centro y la búsqueda de consensos son fundamentales en esa agenda progresista sostiene la autora. La propuesta de un proyecto de futuro.</p></div><p class="article-text">
        En la Revista Se&uacute;l, Hern&aacute;n Iglesias Illa escribi&oacute; una afilada cr&iacute;tica al progresismo actual. <a href="https://seul.ar/el-fin-del-progresismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ac&aacute;, Hern&aacute;n describe un progresismo sin horizonte de futuro</a>, atorado en posiciones defensivas, nost&aacute;lgicas del pasado, y alarmantes respecto a los veloces cambios actuales -de ra&iacute;z tecnol&oacute;gica, pero que acarrean transformaciones en el modo en el que organizamos nuestra pol&iacute;tica, nuestra econom&iacute;a, nuestra educaci&oacute;n, nuestra cultura, en definitiva: nuestra vida en sociedad-.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comparto las reflexiones de Hern&aacute;n: <strong>hoy el progresismo dominante se volvi&oacute; derrotista, conservador.</strong> Sin capacidad de imaginar un futuro, y voluntad pol&iacute;tica de realizarlo. Su mayor haza&ntilde;a es que las cosas no cambien. La nota de Hern&aacute;n me llev&oacute; a preguntarme acerca de d&oacute;nde podemos buscar y d&oacute;nde encuentro yo lo disruptivo en la Argentina de hoy. Una serie de interrogantes para iniciar un nuevo ejercicio de imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estabilidad econ&oacute;mica: agenda conservadora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo la Argentina es el pa&iacute;s del &ldquo;no futuro&rdquo;. Los problemas estructurales se mantienen y reproducen, y las sucesivas crisis dejan el piso cada vez m&aacute;s bajo. Ante este panorama,&nbsp; una propuesta de futuro en la Argentina de hoy tiene que empezar por generar condiciones de base para iniciar un nuevo ciclo de crecimiento sostenido y estable: macroeconom&iacute;a ordenada y orden fiscal.<strong> &iquest;Qu&eacute; pol&iacute;tica m&aacute;s progresista que bajar la inflaci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que, con la excepci&oacute;n de la Argentina, la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n le encontraron el agujero al mate en esta cuesti&oacute;n, manteniendo disciplina fiscal, m&aacute;s all&aacute; de si hubo cambios de signo pol&iacute;ticos en los gobiernos. Chile, Uruguay, Paraguay o Brasil tuvieron ejemplos de continuidad en el orden de las cuentas p&uacute;blicas, independientemente de los signos pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es que la estabilidad macroecon&oacute;mica no tiene ideolog&iacute;a: no es izquierda ni de derecha. Es la condici&oacute;n necesaria para fundar cualquier ciclo de desarrollo real y duradero. </strong>Porque adem&aacute;s, sin estabilidad, no hay pol&iacute;tica social, educativa, cultural, sanitaria que pueda traducirse en progreso y ascenso social efectivo y concreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo la libertad se volvi&oacute; una mala palabra?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Creo que todos buscamos lo mismo // No sabemos muy bien qu&eacute; es ni d&oacute;nde est&aacute; // O&iacute;mos hablar de la hermana m&aacute;s hermosa // Que se busca y no se puede encontrar&rdquo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde la revoluci&oacute;n francesa, las independencias latinoamericanas, la libertad es una idea revolucionaria. Una palabra que grita futuro. El poder ser lo que quieras. Ser sujeto de nuestros propios destinos como personas, como comunidades. Esa es la base de cualquier cosa nueva que busque forjarse y hacer su camino en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La libertad no es otra cosa que romper el status quo, poner en marcha utop&iacute;as colectivas, afirmar identidades. Imaginar un horizonte y avanzar en su b&uacute;squeda. En esta era de las redes, de lo colaborativo y de la disrupci&oacute;n y no de reproducci&oacute;n de lo mismo, no me imagino un proyecto pol&iacute;tico de futuro que no tenga <strong>una idea de libertad como valor central</strong>. Porque de esa b&uacute;squeda incesante de la que hablan Calamaro y tantos otros nace la vitalidad para construir un proyecto personal &uacute;nico que de fuerza y anime un proyecto colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa progresar hoy?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Laburar para vivir bien. Esforzarse para estar mejor de lo que se estaba. Este es el pacto t&aacute;cito que hizo grande a la Argentina. No hace falta decir que esto hoy est&aacute; roto. No porque falle el esfuerzo, sino porque el ecosistema no est&aacute; permitiendo que la gran mayor&iacute;a de los argentinos puedan vivir bien. Ir en b&uacute;squeda de recomponer este pacto es lo que tenemos que hacer.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata de reconstruir un sue&ntilde;o viejo, de otra &eacute;poca. Las ideas cambian, se transforman. Hoy est&aacute; claro que el paradigma de &ldquo;Del trabajo a la casa y de la casa al trabajo&rdquo; remite a un tiempo que no es el nuestro. Hoy &ldquo;vivir bien&rdquo; implica trabajar para contar con los medios para salir adelante, pero con una idea de bienestar m&aacute;s amplia que incluye cuidar quienes somos, nuestras relaciones, nuestra casa com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los momentos de crisis como los que vivimos no nos tienen que hacer dar vuelta la mirada para intentar volver al pasado. En la Argentina hay que generar trabajo a partir de un paradigma de desarrollo que nos permita descubrir y darle lugar a una noci&oacute;n de bienestar m&aacute;s amplio. Fundar y hacer real el sue&ntilde;o de progreso de nuestro tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s disruptivo en la Argentina de hoy que generar consensos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay apuesta m&aacute;s disruptiva en la Argentina de hoy que la de generar consensos. Ir en la b&uacute;squeda de consensos profundos que den lugar al largo plazo, y que permitan hacer las cosas con la suficiente solidez para que perduren en el tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Definir cu&aacute;les son los puntos fundamentales por los cuales tenemos que arrancar, y desde ah&iacute; animarnos a construir caminos que nos trasciendan, en los que distintas partes de la sociedad puedan sentirse representadas en ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Animarse a construir as&iacute; implica mucha grandeza. Requiere anteponer un inter&eacute;s general por encima de los particulares, y asumir que todas las partes tienen algo de valor para sumar en ese camino. Construir as&iacute; es profundamente revolucionario en la Argentina de hoy. Desde la diversidad componer ese inter&eacute;s general, y as&iacute; construir un futuro distinto y mejor para la Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un proyecto de futuro para la Argentina</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a ser el progresismo sino una imaginaci&oacute;n y una voluntad pol&iacute;tica de construir futuro? Cambiar matrices, un reformismo permanente con el fin de transformar la realidad. La pol&iacute;tica tiene que volver a lo fundamental: hacer que las personas podamos vivir mejor, que podamos estar bien. Reformar lo que sea necesario para construir y hacer realidad nuevos sue&ntilde;os de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buscar un proyecto que tenga estabilidad econ&oacute;mica como condici&oacute;n de posibilidad; donde haya libertad para que podamos ser quienes somos y cumplir nuestros sue&ntilde;os; donde la cancha est&eacute; nivelada para que haya oportunidades reales de vivir bien para todos y todas. Construir esto es sumamente disruptivo en esta Argentina.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es el proyecto que buscamos hacer realidad en JxC. Quiz&aacute;s no tengamos a&uacute;n todas las respuestas, pero s&iacute; nos hacemos las preguntas, buscando caminos desde la diversidad que nos constituye como frente. Escuchando a la sociedad, y anteponiendo la realidad y la imaginaci&oacute;n por sobre el dogma, tengo la convicci&oacute;n de que seremos capaces de imaginar y seguir construyendo un nuevo sue&ntilde;o de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Migliore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/progresismo-imaginar-futuro-voluntad-realizarlo_129_9118710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jun 2022 03:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El progresismo es imaginar un futuro y tener voluntad de realizarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Progresismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mejor política social es el trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/mejor-politica-social-trabajo_129_8957922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13d65ef5-bfa8-495a-a188-a90efe8744d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mejor política social es el trabajo"></p><p class="article-text">
        En Argentina, la cultura del trabajo no se rompi&oacute;. Eso lo veo d&iacute;a a d&iacute;a en los barrios populares, con todos los comercios y los almacenes abiertos desde bien temprano. 
    </p><p class="article-text">
        Con la gente saliendo a sus laburos antes de que salga el sol. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo dicen los n&uacute;meros: <strong>hoy casi la mitad de los trabajadores y trabajadoras argentinos son de la econom&iacute;a popular. </strong>Personas que ante las sucesivas crisis y las pocas oportunidades para conseguir un trabajo formal optaron por inventarse uno y salir a laburar igual. Rebusc&aacute;rsela, salir adelante: el mismo impulso de nuestros viejos, de nuestros abuelos y bisabuelos. Un impulso bien argentino. 
    </p><p class="article-text">
        No falla el esfuerzo. <strong>Lo que est&aacute; fallando es un sistema que hace tiempo no genera trabajo ni oportunidades reales.</strong> Se rompi&oacute; el pacto que marca nuestra historia y que tanto nos enorgullece: ac&aacute;, si te esforz&aacute;s, vas a poder estar mejor. &iquest;Por d&oacute;nde empezamos a recomponerlo? 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos de una vez por todas estabilidad macroecon&oacute;mica y un plan de crecimiento. Sin esto no se puede. Lo vemos hoy con la inflaci&oacute;n, la consecuencia m&aacute;s directa y que m&aacute;s da&ntilde;o le causa al d&iacute;a a d&iacute;a de los que viven con su trabajo. Que hace que a muchos y muchas el trabajo no les alcance para llegar a fin de mes: hoy en la Argentina tener un trabajo no es garant&iacute;a para no estar en la pobreza. Esta realidad hay que revertir, para poner en valor todo ese esfuerzo. 
    </p><p class="article-text">
        Este debate fue superado hace tiempo en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; del signo pol&iacute;tico de cada gobierno, hubo continuidad en las pol&iacute;ticas que permitieron tener cuentas p&uacute;blicas ordenadas y generar crecimiento con baja inflaci&oacute;n. No puede haber dudas de que la estabilidad econ&oacute;mica y el orden fiscal son la base de cualquier proceso de desarrollo, y la clave para mejorar las condiciones de vida, sobre todo las de los sectores populares. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la complejidad de la pobreza estructural del pa&iacute;s hace evidente que solo con una macroeconom&iacute;a ordenada no alcanza, mucho menos en el corto plazo. Estoy convencida de que la pol&iacute;tica social tiene otro rol que cumplir adem&aacute;s de contener y acompa&ntilde;ar a quien m&aacute;s lo necesita: avanzar en una agenda de transformaci&oacute;n de la pobreza estructural. 
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica social que pase de leer todo en clave asistencial para ir hacia un enfoque de desarrollo. En el fondo, se trata de una cuesti&oacute;n de mirada: <strong>podemos mirar al barrio 31 como un lugar en que la gran mayor&iacute;a de los vecinos y vecinas est&aacute; por debajo de la l&iacute;nea de pobreza (que es real). O podemos mirar el entramado de comercios, emprendimientos y talleres consolidados que hay en el barrio y que trabajan a destajo. Mirar las relaciones econ&oacute;micas y productivas que hay en este ecosistema, y las barreras que tiene para poder crecer. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Dos maneras distintas de mirar y de construir pol&iacute;tica p&uacute;blica: la primera marca que &uacute;nicamente hay que asistir en materia alimentaria. Algo que sin dudas hay que garantizar. La otra mirada, la que impulsamos en la Ciudad, apunta a una pol&iacute;tica para valorizar econ&oacute;micamente ese trabajo, integrarlo a la econom&iacute;a formal, que gane productividad. &iquest;C&oacute;mo? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) Integrando los barrios populares</strong>: mejorar las condiciones de vida instalando servicios b&aacute;sicos, conectividad, abriendo calles y espacios p&uacute;blicos, llevando el transporte p&uacute;blico para que ingrese al barrio, poniendo en valor las viviendas existentes y construyendo nuevas. <strong>2) Fortaleciendo a la econom&iacute;a popular</strong>: creando herramientas para que el sector pueda acceder al cr&eacute;dito, capacitarse para producir mejor, y entrar a nuevos mercados para vender m&aacute;s. Y a la vez construyendo nuevos marcos para que conquiste derechos y se integre a la econom&iacute;a formal. La mejor pol&iacute;tica social es potenciar el trabajo que ya existe. 
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica econ&oacute;mica y la pol&iacute;tica social no son asuntos separados. Hay que dejar de creer que la segunda est&aacute; para contener las fallas de la primera. Ni que tiene &uacute;nicamente fines redistributivos y de contenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Migliore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/mejor-politica-social-trabajo_129_8957922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 May 2022 03:02:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mejor política social es el trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Día de los Trabajadores,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mejor política social es el trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mejor-politica-social-trabajo_129_7888184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e097269e-c38e-4ba8-bbf6-fc68ade06808_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mejor política social es el trabajo"></p><p class="article-text">
        Hoy celebramos un nuevo <strong>D&iacute;a Internacional del Trabajo</strong>. En este contexto que combina una aguda crisis del mercado laboral argentino y, en el plano global, un momento de transformaciones vertiginosas en torno al mundo del trabajo que no delimitan a&uacute;n un horizonte claro, esta jornada nos invita a una reflexi&oacute;n m&aacute;s profunda y sist&eacute;mica. <strong>&iquest;Qu&eacute; significa ser un trabajador en la Argentina hoy, en pleno siglo XXI? Hay una realidad ineludible: la de los millones de trabajadores y trabajadoras de la econom&iacute;a popular</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        A nivel global, muchos especialistas afirman que vivimos en la era del &ldquo;fin del trabajo&rdquo;, vehiculizada por las profundas transformaciones tecnol&oacute;gicas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Otros sostienen que, lejos de desaparecer, el trabajo est&aacute; asumiendo formas y contornos nuevos, muy lejanas del modelo t&iacute;pico del &ldquo;obrero industrial&rdquo; de los siglos anteriores, es cierto, pero muy lejos tambi&eacute;n del &ldquo;ocio creativo&rdquo; propuesto por utop&iacute;as occidentales de distinto signo ideol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        La crisis del Covid aceler&oacute; alrededor del mundo muchas de estas transformaciones: el teletrabajo es tan s&oacute;lo una de ellas, la m&aacute;s visible, pero no la &uacute;nica. La realidad avanza sin pedir permiso con una velocidad que muchas veces excede la capacidad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y de las instituciones para procesarla. 
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, la realidad laboral tambi&eacute;n se fue modificando, bailando al comp&aacute;s de nuestras crisis. Llegamos a la segunda d&eacute;cada del siglo XXI con una <strong>Argentina que vive desde hace un largo per&iacute;odo en una contradicci&oacute;n profunda: una democracia que avanza y se consolida en lo institucional &ndash;a pesar de todos sus claroscuros- pero que es cada vez m&aacute;s desigual e injusta en t&eacute;rminos sociales y econ&oacute;micos</strong>. Desde mediados de los &lsquo;70, nuestro pa&iacute;s dej&oacute; de ser la m&aacute;quina de integraci&oacute;n social y econ&oacute;mica que hace mucho tiempo fue. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, una diversidad de especialistas se&ntilde;alan que las grandes crisis -1989, 2001 y esta que estamos viviendo en el 2021- consolidan nuevas capas de pobreza estructural que luego los per&iacute;odos de auge econ&oacute;mico no logran recuperar del todo. La realidad hoy nos dice que casi la mitad de los argentinos y las argentinas son pobres. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un gobierno o del otro: a esta altura es un problema estructural argentino, la verdadera grieta a coser. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que asumir una realidad: al margen del mercado formal del trabajo -cada vez m&aacute;s minoritario y dif&iacute;cil de acceder-, se consolid&oacute; un modelo distinto, el de la &ldquo;Econom&iacute;a Popular&rdquo;. Esta econom&iacute;a hoy representa alrededor de un tercio de la producci&oacute;n del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Los protagonistas de esta econom&iacute;a son los miles de trabajadores y trabajadoras de los sectores populares que buscan c&oacute;mo ganarse el d&iacute;a, cuya caracter&iacute;stica en com&uacute;n es que no se encuentran en relaci&oacute;n de dependencia, ni de manera formal ni informal. Emprendimientos gastron&oacute;micos y textiles, cooperativas, n&uacute;cleos de agricultura familiar y comunitaria, y cuentapropistas que trabajan y producen todos los d&iacute;as, pero que encuentran barreras estructurales que limitan su crecimiento y consolidaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las unidades productivas populares son en realidad las PyMES que el sistema actual no deja ser, pero que a&uacute;n en condiciones desfavorables se sostienen por el esfuerzo de trabajadores y trabajadoras que no quieren dejar de ser eso: laburantes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La generaci&oacute;n de trabajo en nuestro pa&iacute;s pasa en buena medida hoy por reconocer este laburo que ya existe en los sectores populares, ayudarlo a crecer e integrarlo para liberar plenamente el potencial de esta fuerza productiva. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En la Ciudad, venimos dando pasos concretos para reconocer, potenciar e integrar a las unidades productivas populares al ecosistema econ&oacute;mico. &iquest;Por qu&eacute;? Porque estamos convencidos de que el trabajo es la mejor pol&iacute;tica social, y del potencial de la econom&iacute;a popular. 
    </p><p class="article-text">
        Con ese esp&iacute;ritu sancionamos la Ley de Econom&iacute;a Popular, una herramienta concreta para fortalecer el acceso al cr&eacute;dito productivo del sector, multiplicar sus canales de comercializaci&oacute;n e iniciar su camino a la formalizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso tambi&eacute;n venimos acompa&ntilde;ando a los emprendimientos populares de manera integral, d&aacute;ndoles herramientas t&eacute;cnicas, administrativas y financieras para consolidar sus proyectos y aumentar sus ingresos.
    </p><p class="article-text">
        En esa tarea de integraci&oacute;n, en nuestra visi&oacute;n el rol del sector privado es fundamental: el trabajo del Estado es construir un puente que ayude a derribar los &ldquo;muros&rdquo; sist&eacute;micos que existen entre ambas econom&iacute;as. Venimos haciendo un trabajo muy grande para que ambos sectores puedan encontrarse, trabajar juntos y generar alianzas din&aacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de apostar a la propia capacidad de trabajo de los y las m&aacute;s humildes frente a la crisis actual. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy el mundo est&aacute; buscando una nueva econom&iacute;a. Y en la praxis cotidiana de la econom&iacute;a popular, una forma de producir que surge para integrar a la periferia, que busca soluciones a las necesidades de las personas y las comunidades, y que parte de la b&uacute;squeda de &ldquo;vivir bien&rdquo; m&aacute;s que de maximizar ganancias a cualquier costo, est&aacute;n algunas de las ra&iacute;ces de un nuevo modelo de desarrollo, que tenga por pilares incluir a los y las que est&aacute;n afuera, incorporar plenamente a las mujeres, y cuidar al planeta. En definitiva, que proponga relaciones m&aacute;s arm&oacute;nicas. 
    </p><p class="article-text">
        Poder decir en voz alta en un d&iacute;a como hoy &ldquo;soy un laburante&rdquo; sigue siendo un motivo de orgullo para millones de argentinos y argentinas. Tenemos que mirar la realidad tal cual es para poder transformarla. La econom&iacute;a popular es el sector en el que trabajan millones de argentinos y argentinas. Hay que avanzar en su consolidaci&oacute;n e integraci&oacute;n plena, para dar pasos concretos en la b&uacute;squeda de un nuevo modelo de desarrollo que nos permita crear el nuevo sue&ntilde;o de la integraci&oacute;n, con los desaf&iacute;os del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Migliore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mejor-politica-social-trabajo_129_7888184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 May 2021 05:07:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mejor política social es el trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Economía popular]]></media:keywords>
    </item>
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