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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lorena Giorgio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/lorena-giorgio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lorena Giorgio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué tan explosivo es el problema de la deuda pública en pesos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/explosivo-problema-deuda-publica-pesos_129_9996585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c9b07cf-71b4-4c16-8ae6-23cf7c6e5ccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué tan explosivo es el problema de la deuda pública en pesos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fuerte concentración de compromisos en el corto plazo y la indexación de gran parte de los vencimientos ha llevado a preguntarse por la sustentabilidad de la deuda en pesos. Para la autora, el Gobierno no debería tener mayores problemas para refinanciar la que está en manos de organismos públicos. Las dudas, en torno al 15% del total.


</p></div><p class="article-text">
        Hace tiempo que se puso en el centro de la escena el concepto de &ldquo;bomba de pesos&rdquo; y los riesgos asociados a un tratamiento diferencial (l&eacute;ase, un potencial <em>reperfilamiento</em> o <em>default</em>) de la deuda soberana en moneda local. Los temores se centran en potenciales problemas de liquidez,<strong> dada la fuerte concentraci&oacute;n de vencimientos en el corto plazo y la gran porci&oacute;n de deuda indexada.</strong> Si bien la debilidad de la demanda privada de instrumentos de deuda en pesos es algo que se viene evidenciando desde hace tiempo (en particular, a partir del desplome de los mercados en junio del a&ntilde;o pasado), lo que ciertamente es un problema, no queda claro que sea &ldquo;explosivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos un an&aacute;lisis amplio y miremos el stock -no s&oacute;lo los vencimientos- de deuda p&uacute;blica en pesos, que hoy asciende a unos $ 20 billones a precios de mercado. Esta deuda se caracteriza por ser de muy corto plazo: dos tercios vencen en los pr&oacute;ximos 12 meses y el 80% en los pr&oacute;ximos dos a&ntilde;os. Y de la deuda que vence durante el pr&oacute;ximo a&ntilde;o, el 90% lo hace antes de octubre. Este es el famoso<strong> &ldquo;pared&oacute;n&rdquo; de vencimientos pre-electoral </strong>del que tanto se viene hablando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una segunda caracter&iacute;stica distintiva de la deuda p&uacute;blica en pesos es que est&aacute; indexada en un 80% a la evoluci&oacute;n de la inflaci&oacute;n y/o del tipo de cambio oficial. Es decir que s&oacute;lo una muy peque&ntilde;a parte de la deuda en pesos pueda &ldquo;licuarse&rdquo; con una aceleraci&oacute;n de la nominalidad de la econom&iacute;a. Por ende, la estabilidad financiera en el corto plazo est&eacute; muy expuesta a la mu&ntilde;eca de las autoridades econ&oacute;micas para lidiar con el poco apetito que viene mostrando el sector privado por sumar &ldquo;Riesgo Tesoro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estas dos caracter&iacute;sticas implican que la deuda en pesos es explosiva? La respuesta es no, al menos en la situaci&oacute;n actual. </strong>Repasemos qui&eacute;n tiene la deuda en pesos: el 45% est&aacute; en manos del BCRA y el FGS de ANSES, el 14% en bancos p&uacute;blicos (incluyendo Banco Naci&oacute;n) y un 2% en manos de otros organismos del sector p&uacute;blico. Como mencion&eacute; anteriormente, el Gobierno <strong>no deber&iacute;a tener mayores problemas para refinanciar esta deuda.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 38% restante est&aacute; en manos privadas: 15% en bancos y 23% en el sector privado no financiero (Fondos Comunes de Inversi&oacute;n, individuos, corporativos, aseguradoras, y un remanente peque&ntilde;o de off-shore). Tanto el Gobierno como la oposici&oacute;n vienen teniendo reuniones con los bancos para garantizar el normal tratamiento de la deuda en pesos bajo la pr&oacute;xima administraci&oacute;n, lo que disipar&iacute;a un poco los riesgos sobre las tenencias de este sector. Por su parte, de los $ 4,5 billones en manos del sector privado no financiero (a precios de mercado de hoy), una buena parte est&aacute; en manos de empresas que acceden al MULC, o aseguradoras que no tienen un abanico extenso de alternativas de inversi&oacute;n por los estrictos controles cambiarios, por lo que seguir&aacute;n financiando al Tesoro. <strong>Esto significa que el riesgo de refinanciamiento se posar&iacute;a sobre unos $ 3,0 billones, el 15% de la deuda en pesos a precios de mercado de hoy.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es este 15% suficiente para generar una crisis de deuda y un colapso del mercado? Habiendo aprendido la lecci&oacute;n tras el episodio de junio pasado, no caben dudas de que el BCRA <strong>saldr&aacute; r&aacute;pidamente a recomprar en el mercado secundario los t&iacute;tulos p&uacute;blicos necesarios para evitar una crisis de esta magnitud en la v&iacute;spera electoral.</strong> Entonces, los mayores riesgos no son los de una crisis de deuda, sino los de una mayor emisi&oacute;n que derive en ampliaci&oacute;n de la brecha cambiaria y mayor inflaci&oacute;n. Pero si al actual <em>cepo cambiario</em> se le suman se&ntilde;ales del oficialismo y la oposici&oacute;n respecto al normal tratamiento de la deuda en pesos, los riesgos se reducen exponencialmente. Y no es que <strong>el escenario de cooperaci&oacute;n entre el Gobierno y el sector m&aacute;s moderado de la oposici&oacute;n est&eacute; muy alejado:</strong> ning&uacute;n candidato de centro preferir&iacute;a asumir con un mercado de deuda local colapsado.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el escenario podr&iacute;a cambiar radicalmente si en las primarias <strong>se impusieran candidatos extremos o si &eacute;stos quedaran con chances relevantes para las elecciones</strong> presidenciales o en vistas de un ballotage. En ese caso, la incertidumbre se mantendr&iacute;a alta y <strong>podr&iacute;a propiciar una masiva salida del sector privado de la deuda en pesos, con su respectivo impacto sobre la brecha y la inflaci&oacute;n.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Coordinaci&oacute;n y d&eacute;ficit</strong></h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la coordinaci&oacute;n pol&iacute;tica, es imprescindible tambi&eacute;n reducir el d&eacute;ficit fiscal para comenzar a generar las condiciones que contribuyan a garantizar la sostenibilidad de la deuda.&nbsp;Las tasas en pesos se han ido incrementando en los &uacute;ltimos meses y s&oacute;lo una porci&oacute;n muy peque&ntilde;a ofrece un rendimiento negativo en t&eacute;rminos reales. Por eso, se torna fundamental moderar las exigencias sobre el mercado de deuda local y, al mismo tiempo, sobre las necesidades de emisi&oacute;n de BCRA.&nbsp;<strong>Un mercado que est&aacute; poco propenso a financiar al fisco por la incertidumbre pol&iacute;tica espera se&ntilde;ales de correcci&oacute;n fiscal.</strong> De m&iacute;nima que el d&eacute;ficit no se desv&iacute;e mucho de la meta acordada con el FMI (1,9% del PIB) y que se logre sin &ldquo;contabilidad creativa&rdquo;. Los menores ingresos por retenciones a las exportaciones (producto de la sequ&iacute;a y del anticipo de liquidaciones por el &ldquo;D&oacute;lar Soja 2&rdquo; en diciembre pasado) y por el menor nivel de actividad, sumado a que el gasto p&uacute;blico estar&aacute; tironeado por las demandas electorales, dificultar&aacute;n esta tarea. <strong>Habr&aacute; que seguir con atenci&oacute;n la din&aacute;mica de las cuentas p&uacute;blicas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No todos los riesgos que se vislumbran para la deuda p&uacute;blica en pesos terminar&aacute;n materializ&aacute;ndose. M&aacute;s all&aacute; de las dificultades para instrumentar la consolidaci&oacute;n fiscal acordada con el Fondo, las principales fuerzas de la oposici&oacute;n han destacado la necesidad de equilibrar las cuentas p&uacute;blicas, lo que viene generando un mayor apoyo de la opini&oacute;n p&uacute;blica a estas pol&iacute;ticas. Asimismo, y como se detall&oacute; anteriormente, son muy abultados los vencimientos de la deuda en pesos en el corto plazo, pero estos <strong>se pueden refinanciar si la oposici&oacute;n coopera y/o el mercado incorpora en sus expectativas que el BCRA actuar&aacute; como &ldquo;prestamista de &uacute;ltima instancia</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir que el camino ser&aacute; sencillo, ni que la soluci&oacute;n ser&aacute; &ldquo;m&aacute;gica&rdquo;. La fragilidad de la demanda privada de instrumentos en pesos y la competencia electoral maridan de un modo que <strong>hacen altamente probables eventos de tensi&oacute;n financiera a medida que nos vayamos acercado a las elecciones. </strong>Hablar de &ldquo;bomba&rdquo; forma parte de una estrategia pol&iacute;tica -v&aacute;lida- que busca sacar r&eacute;dito electoral de una fragilidad que est&aacute; a la vista de todos. Pero ser&iacute;a un error concluir que las serias dificultades que enfrenta la deuda en pesos en la actualidad conduzcan inequ&iacute;vocamente a un desmadre econ&oacute;mico. Las crisis s&oacute;lo favorecen a unos pocos; el resto de los actores buscan evitarlas y tienen instrumentos para dar la pelea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/explosivo-problema-deuda-publica-pesos_129_9996585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Mar 2023 08:26:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué tan explosivo es el problema de la deuda pública en pesos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deuda en pesos,Deuda,Elecciones 2023]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres claves de la economía 2023: el escenario externo, la agenda electoral y la relación con el FMI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tres-claves-economia-2023-escenario-externo-agenda-electoral-relacion-fmi_129_9599555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48a7f10a-1187-47ca-ad1c-5a84d3981e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres claves de la economía 2023: el escenario externo, la agenda electoral y la relación con el FMI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salvo algún shock que nos tome por sorpresa, la economía tendrá un techo de crecimiento bajo y un piso de inflación elevado. La política económica no cuenta con demasiada libertad para impulsar paquetes expansivos.</p></div><p class="article-text">
        La gran incertidumbre reinante en el mercado local, sumado al hecho de que 2023 es un a&ntilde;o electoral, hacen que sea sumamente complejo y arriesgado elaborar proyecciones precisas para el a&ntilde;o entrante. Pero lo que s&iacute; es factible es comenzar a esbozar bandas dentro de las cuales es muy probable que se mueva la econom&iacute;a argentina. Hay varias aristas del escenario 2023 que a grandes rasgos ya conocemos, y otros aspectos sobre los cuales podemos plantear dudas y riesgos de desv&iacute;o:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) El viento externo soplar&aacute; de frente en 2023.</strong> Los bancos centrales de las principales econom&iacute;as del mundo han iniciado hace ya unos meses una pol&iacute;tica monetaria contractiva, cuyo impacto sobre la actividad se ver&aacute; con mayor intensidad a partir de fin de a&ntilde;o. Muchos analistas prev&eacute;n una recesi&oacute;n a escala global, menor liquidez en los mercados internacionales, la depreciaci&oacute;n de las monedas emergentes frente al d&oacute;lar y episodios de tensi&oacute;n financiera en algunos de esos mercados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se proyecta, adem&aacute;s, un empeoramiento de los t&eacute;rminos de intercambio de nuestra econom&iacute;a. Los precios de contratos de futuro hacen prever una ca&iacute;da en el precio internacional de los commodities agroindustriales y un aumento del precio del gas natural licuado que se importa. Aunque todav&iacute;a es prematuro, la evidencia proveniente de la temperatura del mar ecuatoriano sugiere que el fen&oacute;meno climatol&oacute;gico de &ldquo;La Ni&ntilde;a&rdquo;, que se caracteriza por lluvias inferiores al promedio en la zona agr&iacute;cola n&uacute;cleo, se extender&aacute; hasta el verano, lo que afectar&iacute;a no s&oacute;lo los rindes de la cosecha fina, sino que posiblemente tambi&eacute;n los de la gruesa. Esto podr&iacute;a implicar que la producci&oacute;n agropecuaria no crezca, o incluso caiga, en 2023. No pareciera entonces que el mundo o el clima ayuden a revertir las tendencias estanflacionarias con las que Argentina comenzar&iacute;a 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2) La estrategia electoral delinear&aacute; el rumbo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en 2023.</strong> &iquest;Puede el Gobierno aspirar a tener competitividad en las elecciones de octubre del a&ntilde;o pr&oacute;ximo con 100% o m&aacute;s de inflaci&oacute;n? &iquest;Tiene incentivos Massa para llevar a cabo un plan de estabilizaci&oacute;n? Si as&iacute; fuera, cabe preguntarse si est&aacute; en condiciones de hacerlo y si el resto de los otros actores lo van a dejar.
    </p><p class="article-text">
        Sin un plan de estabilizaci&oacute;n, las perspectivas para las principales variables nominales en 2023 son que corran a un ritmo promedio mensual de m&iacute;nima del 6%, lo que pondr&iacute;a un piso de inflaci&oacute;n del 100% para el a&ntilde;o entrante. La tradicional ancla cambiaria que permitir&iacute;a una mayor recomposici&oacute;n del poder adquisitivo de los salarios en la previa electoral -el tipo de cambio- no estar&iacute;a disponible en 2023 producto de la escasez de reservas, el atraso del d&oacute;lar oficial y la elevada brecha cambiaria. Las herramientas disponibles por el Ejecutivo para moderar la inflaci&oacute;n son escasas: ni un ajuste fiscal ni una pol&iacute;tica monetaria menos expansiva alcanzan por s&iacute; mismas para bajar significativamente del piso de 6% mensual. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Implementar un plan de estabilizaci&oacute;n con chances de ser exitoso requiere de capacidad y voluntad pol&iacute;tica para llevarlo a cabo, eliminar o reducir significativamente el d&eacute;ficit primario, subir el tipo de cambio oficial y las tarifas de servicios p&uacute;blicos, contar con reservas en el Banco Central, reducir significativamente la brecha cambiaria y, sobre todo, contar con entrada de d&oacute;lares a la econom&iacute;a. Hoy Argentina no cuenta con estos requisitos y el camino para conseguirlos involucrar&iacute;a altos costos pol&iacute;ticos. A casi un a&ntilde;o de las elecciones de octubre de 2023, es claro que el horizonte temporal es angosto:<strong> &iquest;llegar&iacute;an a verse los resultados de un potencial plan de estabilizaci&oacute;n o s&oacute;lo se asumir&iacute;an sus costos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente el oficialismo asuma este riesgo, y por eso, lo m&aacute;s probable es que opte por una estrategia fiscal m&aacute;s expansiva a medida que se aproximen las elecciones de 2023, que incluir&iacute;a utilizar las tarifas de servicios p&uacute;blicos como ancla nominal para que los salarios puedan ganarle a la inflaci&oacute;n, inyectar recursos en los hogares sectores de menor poder adquisitivo y cr&eacute;dito blando para el consumo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3) Las metas acordadas con el FMI exigen algo de disciplina fiscal, cambiaria y monetaria. </strong>Esto implica que el d&eacute;ficit primario sea s&oacute;lo 1,9% del PBI, que el financiamiento monetario del BCRA al Tesoro no supere el 0,6% del PIB y que el Central maneje la pol&iacute;tica cambiaria de modo tal que le permita acumular reservas netas. &iquest;Qu&eacute; tan probable ser&iacute;a que el FMI le quitara el financiamiento al gobierno, empuj&aacute;ndolo hacia una crisis a pocos meses de la elecci&oacute;n de 2023? Poco probable. Pero aun cuando la amenaza de dar por ca&iacute;do el acuerdo sea poco cre&iacute;ble, <strong>el FMI podr&iacute;a presionar con comunicados y diplomacia para que el gobierno no se desv&iacute;e mucho de las metas del acuerdo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gran interrogante en material fiscal es si el Gobierno dejar&aacute; que la inflaci&oacute;n haga todo el trabajo de recortar el gasto en un escenario en el que la inflaci&oacute;n no cede. &iquest;Tendr&aacute; el convencimiento y el apoyo pol&iacute;tico necesario para llevar adelante un significativo recorte del gasto en un a&ntilde;o electoral, incluso si esto significa licuar prestaciones y tensar relaciones con movimientos sociales? &iquest;O volver&aacute; a otorgar bonos extraordinarios como ocurri&oacute; en 2022, erosionando buena parte del ahorro fiscal? Si el Gobierno se decidiera por esta &uacute;ltima alternativa, y adem&aacute;s decidiera utilizar a las tarifas de servicios p&uacute;blicos como ancla cambiaria, no quedar&iacute;a demasiado margen para recortar gasto primario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de la flexibilidad en la posici&oacute;n del FMI en torno al cumplimiento de las metas, el sendero fiscal y monetario deber&iacute;a mantenerse encarrilado como resultado de las restricciones financieras del propio mercado local. Aun manteniendo desv&iacute;os acotados respecto a la meta de d&eacute;ficit primario para 2023, las necesidades financieras podr&iacute;an ser demasiado grandes con relaci&oacute;n al apetito del sector privado por deuda en pesos del Tesoro. De hecho, ya hemos visto en junio de este a&ntilde;o que ante la menor duda acerca de las posibilidades de refinanciamiento de vencimientos venideros, el sector privado ha optado por migrar masivamente hacia &ldquo;Riesgo BCRA&rdquo;, generando el desplome del precio de t&iacute;tulos en pesos del Tesoro e incrementando significativamente el costo del nuevo financiamiento. Y si el mercado da la espalda ya sabemos que toda asistencia adicional del BCRA podr&iacute;a presionar sobre los tipos de cambio alternativos y, en consecuencia, sobre la din&aacute;mica inflacionaria, que tiene de por s&iacute; un piso elevado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Salvo alg&uacute;n shock que nos tome por sorpresa, la econom&iacute;a tendr&iacute;a en 2023 un techo de crecimiento bajo y un piso de inflaci&oacute;n elevado. </strong>La pol&iacute;tica econ&oacute;mica no contar&iacute;a con demasiados grados de libertad para impulsar paquetes muy expansivos, ya sea por los lineamientos del acuerdo con el Fondo o por las propias restricciones dom&eacute;sticas que limitan el financiamiento y atentan sobre la estabilidad cambiaria. Se inaugur&oacute; la temporada de elaboraci&oacute;n de proyecciones, y seguramente ir&aacute;n surgiendo diferentes matices y desv&iacute;os respecto a los n&uacute;meros oficiales del Presupuesto. Pero lo cierto es que, si bien la ruta que atraviesa 2023 tiene diferentes carriles, el camino pareciera ser bastante estrecho.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tres-claves-economia-2023-escenario-externo-agenda-electoral-relacion-fmi_129_9599555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Oct 2022 10:50:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,FMI,Elecciones 2023,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Comenzó el ajuste típico de los años pares?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/comenzo-ajuste-tipico-anos-pares_129_9265303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b1e4cea-6abe-4cdd-8b1f-c7495bbfd04e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Comenzó el ajuste típico de los años pares?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si no llegan los dólares prometidos del campo o créditos generosos de bancos extranjeros y organismos internacionales, la única forma de ahorrar divisas sin devaluar será poner un torniquete a las importaciones que afectará la actividad económica.</p></div><p class="article-text">
        Hace diez a&ntilde;os que, ininterrumpidamente, la econom&iacute;a argentina crece en a&ntilde;os impares (electorales) y se contrae en a&ntilde;os pares (no electorales). Esto es as&iacute; porque durante los a&ntilde;os pares se suelen generar las condiciones (acumulaci&oacute;n de reservas, correcci&oacute;n de precios relativos, etc&eacute;tera) para, al a&ntilde;o siguiente, <strong>poder aplicar la t&iacute;pica receta de los a&ntilde;os electores: </strong>atraso cambiario, ingresos reales creciendo, incentivos adicionales a la demanda v&iacute;a cr&eacute;dito subsidiado y pol&iacute;tica fiscal expansiva tanto por mayor gasto social como en obras p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o viene siendo, por ahora, <strong>una excepci&oacute;n a la regla:</strong> la econom&iacute;a creci&oacute; en el primer semestre y se ubic&oacute; en junio un 1,3% por encima de los niveles de diciembre. Hubo d&oacute;lares para importaciones y no se registraron cortes significativos de energ&iacute;a en las industrias. El tipo de cambio oficial avanz&oacute; 21,9% en el semestre, mientras que la inflaci&oacute;n trep&oacute; al 36,2%. Como contrapartida, al Banco Central se le volvi&oacute; cuesta arriba comprar d&oacute;lares en el mercado y tuvo que poner un fuerte torniquete a las importaciones a fines de junio para sumar reservas netas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el lado fiscal, el balance de junio mostraba un d&eacute;ficit primario viajando al 3,4% del PBI en los &uacute;ltimos doce meses, casi un punto por encima de la meta de 2,5% acordada con el FMI, con todos los rubros del gasto creciendo m&aacute;s que la inflaci&oacute;n. La escasa previsibilidad econ&oacute;mica, la incipiente crisis pol&iacute;tica y las crecientes dudas de los inversores acerca de las posibilidades del gobierno de refinanciar vencimientos venideros, <strong>hicieron colapsar al mercado de deuda en pesos en junio</strong>. La historia a partir de all&iacute; es por dem&aacute;s conocida: el Banco Central emiti&oacute; m&aacute;s de un bill&oacute;n de pesos para sostener el precio de los t&iacute;tulos p&uacute;blicos y en medio del -desprolijo- cambio de nombres en el Ministerio de Econom&iacute;a se dispararon nuevamente los d&oacute;lares alternativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A falta de poco m&aacute;s de cuatro meses para cerrar el a&ntilde;o, el escenario macroecon&oacute;mico es muy diferente al del t&iacute;pico a&ntilde;o par: 1) el Central est&aacute; lejos de conseguir un colch&oacute;n de divisas que le permita apreciar el tipo de cambio real el a&ntilde;o pr&oacute;ximo; 2) el Ejecutivo no tiene margen para hacer pol&iacute;tica fiscal expansiva porque no cuenta con fuentes &ldquo;genuinas&rdquo; de financiamiento; 3) el persistente desbalance de precios relativos pone un piso a la inflaci&oacute;n de los pr&oacute;ximos meses y dificulta el repunte de los ingresos reales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que a la econom&iacute;a argentina no le queda demasiado espacio para seguir apreciando el tipo de cambio en t&eacute;rminos reales y financiando importaciones &ldquo;baratas&rdquo; a costa de una sangr&iacute;a constante de reservas internacionales. Dado que la devaluaci&oacute;n del tipo de cambio oficial no est&aacute; en la agenda del Gobierno, para fortalecer las reservas internacionales el flamante ministro trabaja en mecanismos para incentivar la oferta de divisas en el mercado de cambios, a la vez que busca cerrar pr&eacute;stamos con bancos internacionales y organismos multilaterales de cr&eacute;dito. Lo cierto es que<strong> si no llegan los  d&oacute;lares suficientes anticipados del campo o pr&eacute;stamos generosos de bancos extranjeros y organismos internacionales, la &uacute;nica forma de ahorrar divisas sin devaluar es volviendo a poner un torniquete a las importaciones, afectando la actividad econ&oacute;mica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Donde s&iacute; hubo algunos avances concretos en las &uacute;ltimas jornadas fue en el plano fiscal.</strong> Con el prop&oacute;sito de ajustar el gasto en subsidios energ&eacute;ticos y reducir el d&eacute;ficit operativo de AySa, la semana pasada se anunci&oacute; la segmentaci&oacute;n tarifaria para los servicios de electricidad, gas y agua. La mejora fiscal se concentrar&iacute;a principalmente en electricidad, ya que la temporada alta de consumo de gas va quedando atr&aacute;s junto con las bajas temperaturas invernales, y la segmentaci&oacute;n para el caso del agua comenzar&aacute; reci&eacute;n en noviembre. El ahorro total entre subsidios a la electricidad, gas y agua sumar&iacute;a 0,2 puntos del PBI respecto al escenario en el que no se aplica la segmentaci&oacute;n. En cambio, si simulamos que la segmentaci&oacute;n y el tope al consumo residencial para los casos de la electricidad y del gas se hubiesen aplicado a comienzos del a&ntilde;o, el ahorro en subsidios hubiera sido de 1,6 p.p. del PBI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la inflaci&oacute;n,<strong> el impacto directo de todo el proceso de segmentaci&oacute;n de tarifas, que comienza en agosto y termina en marzo de 2023, ser&aacute; de casi 2 p.p. adicionales sobre la inflaci&oacute;n genera</strong>l, de los cuales un punto se sumar&iacute;a a la inflaci&oacute;n de 2022 y el resto durante el primer trimestre de 2023. <strong>Si sumamos el impacto indirecto (suba de costos de los comercios), el efecto total sobre la inflaci&oacute;n podr&iacute;a rozar los 3 puntos porcentuales. </strong>En concreto, este a&ntilde;o la suba de tarifas y el impacto sobre la inflaci&oacute;n ser&aacute;n elevados y el ahorro fiscal en subsidios ser&aacute; bajo, pero esta relaci&oacute;n se invertir&iacute;a en 2023. Y en esta instancia, la pregunta es si el Gobierno seguir&aacute; ajustando tarifas en los pr&oacute;ximos meses para que los subsidios no vuelvan a inflarse debido al incremento en los costos o utilizar&aacute; el margen generado este a&ntilde;o para dejar atrasar nuevamente las tarifas de servicios p&uacute;blicos y mejorar el ingreso disponible del electorado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la fuerza, m&aacute;s que por decisi&oacute;n propia, parece haber arrancado el ajuste de los a&ntilde;os pares. Esta vez, la intenci&oacute;n pol&iacute;tica es que sea sin un ajuste brusco del tipo de cambio oficial. </strong>A pesar de que la econom&iacute;a crecer&aacute; en el promedio del a&ntilde;o favorecida por el arrastre estad&iacute;stico que dej&oacute; 2021, en el segundo semestre del a&ntilde;o registrar&iacute;a una ca&iacute;da no menor a 2%. Los dos grandes interrogantes son si el gobierno lograr&aacute; hacerse de los d&oacute;lares necesarios para llegar a 2023 sin sobresaltos cambiarios y si los contratiempos podr&aacute;n evitarse de otra forma que no sea a costa de una fuerte recesi&oacute;n. De esta din&aacute;mica depender&aacute;n las chances electorales del oficialismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/comenzo-ajuste-tipico-anos-pares_129_9265303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Aug 2022 10:47:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Comenzó el ajuste típico de los años pares?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Batakis arrancó su gestión 1 a 0 abajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/batakis-arranco-gestion-1-0-abajo_129_9150330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43d09c8a-77f9-4044-8087-5e796abf843a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Batakis arrancó su gestión 1 a 0 abajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los desafíos que deberá afrontar la ministra Batakis son múltiples, pero se resumen en evitar el colapso de la economía dirigiéndola hacia un sendero más previsible, y alcanzar el aval político para poder hacer lo primero.</p></div><p class="article-text">
        Una implosi&oacute;n en el mercado de deuda en pesos, fuertes presiones en los mercados de d&oacute;lares financieros, el Banco Central imprimiendo billetes a cuatro manos para asistir al Tesoro y recomprar deuda en pesos, una inflaci&oacute;n con piso del 5% mensual, un acuerdo con el FMI que camina por el borde del precipicio y una crisis pol&iacute;tica tras la renuncia de Guzm&aacute;n. En este contexto asumi&oacute; Silvina Batakis al frente del Ministerio de Econom&iacute;a. Aunque los desaf&iacute;os que deber&aacute; afrontar son m&uacute;ltiples, se resumen en dos: <strong>evitar el colapso de la econom&iacute;a dirigi&eacute;ndola hacia un sendero m&aacute;s previsible, y alcanzar el aval pol&iacute;tico para poder hacer lo primero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a es muy pronto para sacar conclusiones acerca de las probabilidades de &eacute;xito de la nueva ministra. No tenemos demasiadas precisiones acerca de su equipo ni su plan econ&oacute;mico. S&oacute;lo tuvimos un pu&ntilde;ado de declaraciones en l&iacute;nea con lo que el mercado quer&iacute;a escuchar: <strong>va a respetar el acuerdo con el FMI, avanzar&aacute; en la segmentaci&oacute;n de tarifas y su mandato tendr&aacute; como eje prioritario la cuesti&oacute;n fiscal.</strong> Pero para que estas declaraciones terminen materializ&aacute;ndose en hechos, adem&aacute;s de voluntad, las nuevas autoridades deber&aacute;n procurar que las distintas secretar&iacute;as y cajas de Estado no obstaculicen la implementaci&oacute;n de las medidas que sean necesarias tomar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para dirigir a la econom&iacute;a hacia un sendero de mayor previsibilidad <strong>es imperioso reordenar el gasto y mejorar las cuentas fiscales.</strong> El shock de confianza que implic&oacute; la firma del acuerdo con el FMI dur&oacute; un suspiro y, ante la ausencia de claras se&ntilde;ales de moderaci&oacute;n fiscal, el mercado comenz&oacute; a asignarle <strong>una muy baja probabilidad de ocurrencia al escenario de cumplimiento de la meta de d&eacute;ficit primario</strong> (2,5% del PBI). Esta percepci&oacute;n supon&iacute;a que el Tesoro tendr&iacute;a que seguir endeud&aacute;ndose en el mercado local -en un contexto en el que empezaban a surgir rumores acerca del tratamiento que se dar&iacute;a a los t&iacute;tulos en pesos bajo una nueva Administraci&oacute;n-, o bien se forzar&iacute;a al Central a asistir al Tesoro por encima de la meta del 1,0% del PBI contemplada en el acuerdo con el FMI. De cualquier forma, el mercado empez&oacute; a dudar de la capacidad de Finanzas de renovar vencimientos en el corto plazo,<strong> anticipando una mayor emisi&oacute;n de pesos en un contexto de por s&iacute; muy inflacionario. </strong>Lo que sigue ya lo conocemos: <strong>una vertiginosa corrida en el mercado de deuda en pesos </strong>que llevo al Banco Central a recomprar bonos por m&aacute;s de un bill&oacute;n de pesos en menos de un mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno no tiene muchos grados de libertad para mejorar los n&uacute;meros fiscales y la flamante ministra <strong>deber&iacute;a mover fichas que conllevan un alto grado de sensibilidad social y/o pol&iacute;tica. </strong>No hay demasiado espacio por el lado de los ingresos, porque la presi&oacute;n tributaria es alt&iacute;sima, el deterioro de la actividad en el segundo semestre impactar&aacute; sobre los tributos vinculados al mercado dom&eacute;stico, y para subir al&iacute;cuotas o cobrar nuevos impuestos habr&aacute; que sortear barreras legales y de consenso pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el lado del gasto, hay algo de margen para recortar transferencias no autom&aacute;ticas a provincias, pero implicar&iacute;a seguir desgastando los v&iacute;nculos con gobernadores, o retocar el gasto de capital, en contraposici&oacute;n al mayor gasto en infraestructura que predicaba el gobierno a principios de a&ntilde;o. La inflaci&oacute;n erosionar&aacute; buena parte del gasto en prestaciones sociales y salarios, pero la pol&iacute;tica seguramente volver&aacute; a entrar en juego para anunciar alg&uacute;n otro paquete de ayuda social como el que ya tuvimos en mayo.<strong> En palabras de Batakis, el prop&oacute;sito del Gobierno es no s&oacute;lo recuperar lo perdido en t&eacute;rminos de ingresos reales, sino tambi&eacute;n ganar poder adquisitivo. </strong>Dif&iacute;cil pensar en que se pueda ahorrar por estos lados. Y en el men&uacute; de opciones vuelven a sonar los subsidios y la segmentaci&oacute;n tarifaria. Algo que ya intent&oacute; -frustradamente- implementar Guzm&aacute;n, chocando con los mismos funcionarios con los que deber&aacute; lidiar Batakis. Las demoras en la implementaci&oacute;n por parte de la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a del famoso formulario de inscripci&oacute;n para recibir los subsidios son un claro ejemplo de la relevancia del consenso pol&iacute;tico para llevar adelante medidas fiscales. <strong>&iquest;Qu&eacute; nos har&iacute;a pensar que esta vez ser&aacute; diferente?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A las palabras se las lleva el viento, y por eso, el mercado y los diferentes actores de la econom&iacute;a est&aacute;n esperando a ver los primeros movimientos del nuevo equipo econ&oacute;mico para sacar conclusiones y reconstruir sus expectativas. Las demoras en dar a conocer nombres y precisiones acerca de los lineamientos del plan de pol&iacute;tica econ&oacute;mica<strong> no ayudan. </strong>Mientras tanto, las empresas se mantienen expectantes y en un instinto de supervivencia frenaron las ventas ante la creciente incertidumbre sobre sus costos de reposici&oacute;n. <strong>El resultado de este combo ser&aacute; una mayor recesi&oacute;n, m&aacute;s inflaci&oacute;n y m&aacute;s brecha</strong>. A las 30 horas sin Ministro de Econom&iacute;a se le suman cinco d&iacute;as sin Secretario de Hacienda, ni de Finanzas, ni de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica. Nada que ayude a redireccionar la econom&iacute;a hacia un sendero de mayor previsibilidad. Batakis arranc&oacute; su gesti&oacute;n 1 a 0 abajo. Ya es momento de acortar el trecho entre el dicho y el hecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/batakis-arranco-gestion-1-0-abajo_129_9150330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jul 2022 10:40:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Batakis arrancó su gestión 1 a 0 abajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Silvina Batakis,Martín Guzmán,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agonía de un programa que nació con poca esperanza de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/agonia-programa-nacio-esperanza-vida_129_8966624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48cf4b84-1e93-4abb-b7a9-10ee53b93e09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agonía de un programa que nació con poca esperanza de vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los próximos meses la política económica se enfrentará reiteradamente a la disyuntiva de amoldarse al cumplimiento de las metas del programa o sostener el nivel de actividad económica.</p></div><p class="article-text">
        La semana que viene ser&aacute; la primera revisi&oacute;n trimestral del nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional. El pa&iacute;s habr&aacute; cumplido -con ayuda- los objetivos exigibles y se aprobar&aacute; un nuevo desembolso. Pero estos podr&iacute;an ser los &uacute;ltimos momentos de agon&iacute;a de un programa que ya naci&oacute; con una esperanza de vida muy corta. En los pr&oacute;ximos meses la pol&iacute;tica econ&oacute;mica se enfrentar&aacute; reiteradamente a<strong> la disyuntiva entre amoldarse al cumplimiento de las metas del programa o sostener el nivel de actividad econ&oacute;mica. </strong>Y a&uacute;n primando dentro del Ejecutivo la intenci&oacute;n de acercarse al cumplimiento de las metas, lo m&aacute;s probable es que el ala kirchnerista no acompa&ntilde;e las medidas de shock que esto implicar&iacute;a. <strong>La lucha es en dos frentes, el de la coyuntura y el de la pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los tres objetivos principales del programa con el Fondo (acumulaci&oacute;n de reservas netas, d&eacute;ficit fiscal primario y asistencia del Banco Central al Tesoro) <strong>caminan al borde de la cornisa.</strong> Los meses m&aacute;s desafiantes para la acumulaci&oacute;n de reservas netas a&uacute;n no llegaron y, aun as&iacute;, la intervenci&oacute;n del Central en el mercado de cambios se mide a cuentagotas. La coyuntura le est&aacute; jugando una mala pasada al Banco Central de cara a su objetivo de acumulaci&oacute;n de reservas: se encarecieron las importaciones energ&eacute;ticas tras desatarse la guerra en Ucrania, hay un mayor drenaje de divisas por gastos de turismo en el exterior, y es indispensable incrementar las importaciones en valor (por suba de precios internacionales y costos de fletes) para mantener el nivel de actividad econ&oacute;mica de fines de 2021.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pelea entre acumular reservas o importar para poder crecer, la est&aacute; ganando la actividad. Al menos por ahora. Mantener el nivel de actividad de fin del a&ntilde;o pasado tuvo un importante costo en t&eacute;rminos de importaciones en lo que va del a&ntilde;o. Aunque todav&iacute;a no hay datos oficiales, en el primer trimestre el crecimiento de la econom&iacute;a habr&iacute;a rondado 6,5% interanual, mientras que las importaciones crecieron 20% en volumen. Las reservas del Central no s&oacute;lo sintieron este aumento en las cantidades importadas, sino que tambi&eacute;n tuvieron que costear una suba de 16% en los precios y de 80% en el valor del flete internacional, producto del doble shock de sequ&iacute;a y guerra.
    </p><p class="article-text">
        Los requerimientos de divisas para importar (y crecer) ir&aacute;n en ascenso en los pr&oacute;ximos meses. Ser&aacute; un invierno complicado para la balanza comercial energ&eacute;tica, lo que afectar&aacute; tanto la meta de acumulaci&oacute;n de reservas como la fiscal, al aumentar el gasto en subsidios. <strong>Entre mayo y agosto se requerir&aacute;n m&aacute;s de US$4.700 millones para cubrir el d&eacute;ficit comercial energ&eacute;tico, casi quintuplicando el monto que se necesit&oacute; un a&ntilde;o atr&aacute;s. </strong>Esto, considerando que el Gobierno logra garantizar los barcos de GNL y se cumple el principio de acuerdo con Bolivia y Brasil para importar vol&uacute;menes similares (o mayores) a los del invierno 2021, ambos factores necesarios para no tener que limitar la actividad fabril por faltantes de gas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La disponibilidad de divisas para importar no ser&iacute;a suficiente para que el Banco Central pueda cumplir con la meta de acumulaci&oacute;n de reservas internaciones que plantea el Fondo y que, a la vez, la econom&iacute;a logre crecer. Los n&uacute;meros de los primeros meses del a&ntilde;o avalan esta afirmaci&oacute;n. <strong>Cumplir con la meta de reservas internacionales a rajatabla implicar&iacute;a un crecimiento nulo en el promedio del a&ntilde;o</strong>, mientras que, si la meta se flexibiliza, por ejemplo, en US$ 2.000 millones, la econom&iacute;a podr&iacute;a llegar a crecer 1%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, desde el FMI enfatizaron que los objetivos del programa no ser&aacute;n modificados a pesar del nuevo escenario externo, y que ayudar&aacute;n a las autoridades argentinas a priorizar las medidas para cumplir las metas. Por eso, de no mediar un shock que cambie bruscamente el escenario externo, hay tres desenlaces posibles en torno a las pol&iacute;ticas que deber&iacute;a adoptar la econom&iacute;a argentina para cumplir con la meta de acumulaci&oacute;n de reservas internaciones netas este a&ntilde;o: 1) un <em>waiver</em> que le permita al Central acumular -un poco- menos de reservas netas y a la econom&iacute;a crecer muy modestamente; 2) un freno a las importaciones, que inducir&iacute;a en faltantes -en particular de insumos- que derivar&iacute;an en una mayor inflaci&oacute;n y menor actividad; y/o 3) una devaluaci&oacute;n que reduzca las importaciones y el nivel de actividad.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, el programa se enfrenta a un segundo escollo que pareciera ser m&aacute;s inflexible que la coyuntura: la pol&iacute;tica. El Ejecutivo respaldar&iacute;a las medidas necesarias para acercarse al cumplimiento de los objetivos acordados, pero <strong>el ala kirchnerista del Gobierno no estar&iacute;a dispuesta a resignar crecimiento econ&oacute;mico o devaluar para cumplir con las metas.</strong> De hecho, varios referentes del kirchnerismo se han venido pronunciando en contra del acuerdo con el FMI y del accionar del ministro Guzm&aacute;n, principal interlocutor del gobierno argentino con el organismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pr&oacute;ximos d&iacute;as ser&aacute;n clave para la sobrevida del programa. El 10,11 y 12 de mayo la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a convoc&oacute; a audiencias p&uacute;blicas para actualizar tarifas de gas y electricidad, y definir la segmentaci&oacute;n de subsidios. Tal como acord&oacute; con el FMI, el Ejecutivo buscar&aacute; una suba promedio en torno al 50% y eliminar subsidios a los sectores de mayor poder adquisitivo, mientras que el Subsecretario de Energ&iacute;a El&eacute;ctrica, Federico Basualdo, referente del kirchnerismo, pregonar&aacute; para que las facturas de la mayor&iacute;a de los usuarios residenciales tengan incrementos promedio de no m&aacute;s del 20%. La actualizaci&oacute;n de tarifas de servicios p&uacute;blicos no s&oacute;lo es vista como una herramienta para acercarse al objetivo fiscal, sino que Alberto Fern&aacute;ndez y Mart&iacute;n Guzm&aacute;n <strong>la consideran una se&ntilde;al pol&iacute;tica para mostrar su intenci&oacute;n de cumplir las metas del acuerdo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La historia muestra que la fatiga pol&iacute;tica en programas como el que Argentina firm&oacute; con el FMI ha sido habitual. No pareciera que el caso argentino resulte una excepci&oacute;n, m&aacute;s a&uacute;n, teniendo en cuenta que el programa se gest&oacute; en un contexto muy diferente al que lo vio nacer. A este combo hay que agregarle las tensiones al interior del oficialismo, que seguramente seguir&aacute;n agrav&aacute;ndose. Qu&eacute; grado de intensidad alcanzar&aacute;n y cu&aacute;nto afectar&aacute;n la capacidad pol&iacute;tica del Gobierno es una pregunta que cada vez suena m&aacute;s fuerte, y que definir&aacute; en gran medida las posibilidades de supervivencia del programa a s&oacute;lo dos meses de haberse aprobado.
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/agonia-programa-nacio-esperanza-vida_129_8966624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 May 2022 10:47:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agonía de un programa que nació con poca esperanza de vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acuerdo con el FMI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nuevo programa que quedó viejo rápidamente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/nuevo-programa-quedo-viejo-rapidamente_128_8856705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc844030-8430-460f-8088-7dda52dadbc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un nuevo programa que quedó viejo rápidamente"></p><p class="article-text">
        Este viernes el Directorio del FMI se dispone a aprobar un &ldquo;nuevo&rdquo; programa con la Argentina, que, sin embargo, ya parece haber quedado viejo. Es que se trata de un programa que se dise&ntilde;&oacute; para un contexto global que ya no existe. La invasi&oacute;n rusa a Ucrania lo trastoc&oacute; todo, y a pesar de la incertidumbre que gobierna el escenario mundial<strong>, no pareciera haber dudas de que la guerra implica un shock estanflacionario (menor crecimiento y mayor inflaci&oacute;n) de gran magnitud</strong>. El deterioro del contexto econ&oacute;mico internacional no es un evento ef&iacute;mero y redujo notablemente la probabilidad de cumplimiento del acuerdo por parte de la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto b&eacute;lico en Europa del Este compromete en gran medida la producci&oacute;n y provisi&oacute;n mundial de energ&iacute;a y alimentos. Cuesta anticipar si hemos visto toda la suba de precios y cu&aacute;n perdurable ser&aacute;, pero lo cierto es que Europa est&aacute; decidida a desprenderse de la dependencia energ&eacute;tica de Rusia, y que estamos asistiendo a un cambio geopol&iacute;tico que obviamente traer&aacute; aparejados cambios significativos en las relaciones comerciales globales. Por eso, <strong>lo m&aacute;s probable es que la suba de precios internacionales se mantenga en los pr&oacute;ximos meses,</strong> no necesariamente en los niveles actuales, pero s&iacute; significativamente mayores a los que se preve&iacute;an a principios de a&ntilde;o, antes del comienzo del conflicto y en plenas negociaciones con el Staff del Fondo.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de contexto internacional afecta muy positivamente a la Argentina en el mediano plazo. Somos un pa&iacute;s con enorme potencial productivo en energ&iacute;a y alimentos, en un contexto en que Occidente empieza a buscar nuevos proveedores de estos productos. Pero en el corto plazo, el impacto ser&aacute; negativo. Tres elementos confluyen para ese pron&oacute;stico: 1) Argentina es exportadora neta de alimentos y petr&oacute;leo e importadora neta de gas y, en menor medida combustibles. Pero el precio internacional del gas, especialmente el licuado (GNL), subi&oacute; mucho m&aacute;s que los alimentos y el petr&oacute;leo; 2) la sequ&iacute;a durante el verano afect&oacute; a la producci&oacute;n agropecuaria y de energ&iacute;a hidroel&eacute;ctrica; y 3) el d&eacute;ficit del turismo internacional crece fuerte a medida que el turismo emisivo se aproxima a niveles pre-pandemia y la brecha inhibe la liquidaci&oacute;n de divisas provenientes del turismo receptivo en el canal formal. La combinaci&oacute;n de estos elementos redundar&aacute; en un menor ingreso de divisas a trav&eacute;s de la cuenta corriente del balance cambiario por U$S 8.000 millones respecto al a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este escenario, el cumplimiento de la meta de acumulaci&oacute;n de reservas internacionales netas pactada con el FMI s&oacute;lo podr&iacute;a alcanzarse en una econom&iacute;a que no crece.</strong> Las divisas que se acumulen significar&aacute;n menos importaciones, y un <em>parate</em> en la actividad de los sectores que utilizan insumos importados. Si el Ejecutivo decidiera, por ejemplo, limitar el gas a la industria durante el invierno para no convalidar los elevados precios de la energ&iacute;a y ahorrar divisas, la acumulaci&oacute;n de reservas se dar&iacute;a a costa de una fuerte par&aacute;lisis fabril. Pero incluso relajando levemente la meta de acumulaci&oacute;n de reservas netas, los d&oacute;lares remanentes para importar no alcanzar&iacute;an siquiera para comprar los mismos vol&uacute;menes del a&ntilde;o pasado, y los sectores productivos dependientes de las importaciones no podr&iacute;an sostener -por falta de insumos- el nivel de actividad de fines del 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que las actividades que dependen principalmente de la demanda interna, como la mayor&iacute;a de los servicios, no se ver&iacute;an tan afectadas por la disponibilidad de divisas (aunque moderadas por el deterioro del salario real), por lo que una parte del arrastre estad&iacute;stico positivo que dej&oacute; 2021 persistir&aacute;. Pero el shock de la sequ&iacute;a sobre el sector agropecuario y las actividades conexas no s&oacute;lo implicar&aacute; menos divisas de exportaci&oacute;n sino tambi&eacute;n menor producci&oacute;n. La premisa de una econom&iacute;a creciendo en torno al 4% parece haber quedado muy lejos. Si se cumple la meta de acumulaci&oacute;n de reservas a rajatabla, no podemos pensar en otra cosa que en una econom&iacute;a que entrar&aacute; en recesi&oacute;n. Desde <em>Equilibra</em> nos atrevemos a decir que la econom&iacute;a dif&iacute;cilmente crezca en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Con una econom&iacute;a que no crece, se cae otra de las premisas del acuerdo: el aumento de la recaudaci&oacute;n por mayor crecimiento econ&oacute;mico. Y con el nuevo set de precios de la energ&iacute;a, la meta de reducir subsidios energ&eacute;ticos se vuelve una utop&iacute;a. El Fondo acept&oacute; la suba segmentada de tarifas energ&eacute;ticas propuesta por el gobierno para usuarios residenciales -la mayor&iacute;a pagar&aacute; un 43% m&aacute;s, los que perciben tarifa social 21% y los hogares de mayores recursos afrontaran el costo pleno- pero exige una reducci&oacute;n en los subsidios de 0,6% del PBI. Sin embargo, la fuerte suba de los precios internacionales de la energ&iacute;a pr&aacute;cticamente duplica los costos del suministro de electricidad y gas en moneda local, volviendo imposible la reducci&oacute;n pactada de estos subsidios, y forzando a un feroz ajuste de otros gastos (&iquest;v&iacute;a una mayor inflaci&oacute;n?) para acercarse a la meta fiscal. <strong>Se empieza a derrumbar el castillo de naipes: la meta fiscal seguramente necesitar&aacute; de un </strong><em><strong>waiver</strong></em><em> </em>(una flexibilizaci&oacute;n por parte del FMI).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo que ser&aacute; aprobado ma&ntilde;ana en el Board del FMI buscaba corregir desequilibrios de una manera gradual: el plan no contiene una estrategia n&iacute;tida para contener la suba de precios, ni tampoco planea reformas estructurales. Pero la sequ&iacute;a y la guerra le jugaron una mala pasada al gradualismo del acuerdo. <strong>El Gobierno y el FMI muy probablemente se ver&aacute;n forzados a readaptar el programa.</strong> Esto puede implicar que se adapten las pol&iacute;ticas a llevar a cabo, los plazos para las metas y/o que directamente se planteen nuevas metas. El gobierno buscar&aacute; mantener las pol&iacute;ticas y modificar las metas, mientras que el FMI corregir las pol&iacute;ticas y cumplir con las metas acordadas. Ser&aacute; materia de negociaci&oacute;n. Si la magnitud de los impactos de la guerra se mantiene como hasta ahora, la flexibilidad seguramente alcance a todo: medidas, plazos y metas. Demasiados cambios para un programa que ni siquiera comenz&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/GL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/nuevo-programa-quedo-viejo-rapidamente_128_8856705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Mar 2022 13:49:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un nuevo programa que quedó viejo rápidamente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Acuerdo con el FMI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al acuerdo con el FMI todavía le falta un triple consenso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/acuerdo-fmi-todavia-le-falta-triple-consenso_129_8690505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbfff52d-a4f8-4db6-909f-6efcec0d4b21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al acuerdo con el FMI todavía le falta un triple consenso"></p><p class="article-text">
        Este viernes hay que pagarle al Fondo Monetario Internacional intereses por 512,5 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), que equivalen a unos 720 millones de d&oacute;lares. Hoy, al Tesoro le quedan tenencias de DEG por el equivalente a 675 millones de d&oacute;lares, por lo cual, despu&eacute;s del pago del fin de esta semana, el stock de DEG quedar&aacute; en cero y todos los pagos que se le hagan al Fondo -y al resto de los acreedores- a partir de febrero <strong>implicar&aacute;n una ca&iacute;da en las reservas internacionales netas</strong>. Ya la semana que viene, el pa&iacute;s tiene que afrontar vencimientos con el FMI por otros 370 millones de d&oacute;lares. Es decir que luego del pago de febrero <strong>el Tesoro ya no tendr&aacute; tenencias de DEG y habr&aacute; perdido unos 415 millones de d&oacute;lares de reservas netas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A priori este monto no luce abultado. El problema es que las reservas netas apenas oscilan los 3.000 millones de d&oacute;lares y <strong>las netas l&iacute;quidas ya est&aacute;n en terreno negativo.</strong> Las primeras estimaciones del impacto de la sequ&iacute;a arrojan que ya habr&iacute;a costado al menos unos 4.000 millones de d&oacute;lares de exportaciones y la temporada alta de liquidaci&oacute;n de divisas <strong>reci&eacute;n llegar&aacute; en abril,</strong> de la mano de la cosecha gruesa. Antes, a finales de marzo, hay que pagarle al FMI otros US$ 2.800 millones y vence el per&iacute;odo puente para acordar el pago de la deuda con el Club de Par&iacute;s<strong>. No hay reservas para pagarle al Fondo en marzo.</strong> Y sin reservas, ni DEG, las alternativas para evitar un default se reducen a un pr&eacute;stamo de DEG de alg&uacute;n pa&iacute;s &ldquo;amigo&rdquo; que permita estirar las negociaciones (China, M&eacute;xico y Rusia sobrevolaron como posibilidades), o finalmente llegar a un acuerdo. 
    </p><p class="article-text">
        El camino hacia un acuerdo es sinuoso. El Ministerio de Econom&iacute;a debe avanzar primero con el delineamiento de un plan plurianual que recoja la mirada del staff del FMI, luego enviar el programa al Congreso para se apruebe o rechace y, de ser aprobado, reci&eacute;n ah&iacute; el gobierno estar&aacute; en condiciones de elevar una carta de intenci&oacute;n al board del Fondo para que apruebe el nuevo acuerdo. En resumidas cuentas, <strong>el Gobierno necesita de un triple consenso: con el FMI, con la oposici&oacute;n y dentro de la propia coalici&oacute;n gobernante. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al entendimiento con el Fondo, en un encuentro con gobernadores a principios de enero el ministro de Econom&iacute;a plante&oacute; que &ldquo;la diferencia con el Fondo es un programa de ajuste o uno que impulse el crecimiento&rdquo;. Esta afirmaci&oacute;n pone de manifiesto <strong>dos marcadas diferencias entre las partes. </strong>Una se vincula a las<strong> reformas estructurales,</strong> las cuales el FMI considera vitales y el gobierno innecesarias o contraproducentes. El segundo tiene que ver con <strong>c&oacute;mo estabilizar la macroeconom&iacute;a</strong>. El staff del Fondo cree necesario reducir la emisi&oacute;n monetaria -que genera presi&oacute;n sobre el d&oacute;lar, ca&iacute;da de las reservas del BCRA e inflaci&oacute;n- para lo cual es indispensable<strong> reducir el d&eacute;ficit fiscal</strong>. El Gobierno, en cambio, cree que la correcci&oacute;n del d&eacute;ficit debe hacerse con <strong>mayor crecimiento y recaudaci&oacute;n</strong> y no con ajuste de gasto. Si bien tal vez existan consensos respecto a algunos n&uacute;meros y metas para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, est&aacute; claro que no hay consenso en c&oacute;mo se van a alcanzar. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez definidas las metas macroecon&oacute;micas para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y el camino para alcanzarlas, el programa tiene que pasar por el Congreso, y requiere por lo tanto la aprobaci&oacute;n de la oposici&oacute;n. El consenso con el resto de la pol&iacute;tica no es un mero requerimiento legal, sino que es fundamental para garantizar que el acuerdo pueda sostenerse en el mediano plazo. <strong>Sin consenso pol&iacute;tico, cuesta pensar en un acuerdo que no termine fracasando.</strong> El interrogante en este punto es si existe alg&uacute;n tipo de di&aacute;logo con la oposici&oacute;n para acordar los puntos clave del programa de mediano plazo, o si la estrategia ser&aacute; enviar directamente el proyecto al Congreso con un tono menos conciliador. En cualquiera de los dos casos, es una discusi&oacute;n compleja que todav&iacute;a no comenz&oacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo consenso, y seguramente el m&aacute;s complicado, es el que deber&aacute; darse dentro de la propia coalici&oacute;n de gobierno. Mientras que el &ldquo;albertismo&rdquo; pareciera estar m&aacute;s dispuesto a acatar o amoldarse a los requerimientos del Fondo, el kirchnerismo m&aacute;s duro no quiere ceder en ninguna de sus batallas. O al menos, pretende quitarle al Fondo alguna de sus banderas: plazo o tasa. Ser&aacute; ciertamente un gran desaf&iacute;o encontrar un equilibrio entre los dos bloques. Y, por lo tanto, no est&aacute; descontado que todo el oficialismo apoye p&uacute;blicamente y apruebe el acuerdo. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera sea el resultado de las negociaciones con el Fondo, hay que recordar que un <strong>acuerdo es condici&oacute;n necesaria pero no suficiente para reducir la incertidumbre, recomponer la confianza, volver a los mercados internacionales y distender la restricci&oacute;n externa</strong>. Para reordenar la econom&iacute;a, sean o no un requerimiento del FMI, el Gobierno tendr&aacute; que hacer m&uacute;ltiples ajustes (en el plano fiscal, monetario, cambiario, tarifario) que afectar&aacute;n la demanda en el corto plazo y mantendr&aacute;n una inflaci&oacute;n no menor al 50% anual.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Economista Jefe de Equilibra</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/acuerdo-fmi-todavia-le-falta-triple-consenso_129_8690505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Jan 2022 10:51:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al acuerdo con el FMI todavía le falta un triple consenso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FMI,Deuda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mercado, de la euforia post primarias a la incertidumbre por el dólar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mercado-euforia-post-primarias-incertidumbre-dolar_129_8315808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/631a82ef-f04b-4dd8-b869-361beb6d8a35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mercado, de la euforia post primarias a la incertidumbre por el dólar"></p><p class="article-text">
        De acuerdo con la evoluci&oacute;n del Merval y del riesgo pa&iacute;s, la reacci&oacute;n inicial del mercado post-PASO fue incluso m&aacute;s vigorosa que la de 2013. En el inicio de la rueda del lunes, el riesgo pa&iacute;s cay&oacute; hasta los 1.448 puntos b&aacute;sicos, comprimiendo 92 puntos respecto al cierre del viernes, el Merval alcanz&oacute; un alza de m&aacute;s del 10% en d&oacute;lares y trep&oacute; a su nivel m&aacute;s alto desde febrero 2020 con todo el panel l&iacute;der evidenciando subas, el BCRA pudo comprar US$ 15 millones en el mercado de cambios y, tanto el d&oacute;lar informal como el contado con liquidaci&oacute;n &ldquo;libre&rdquo; cerraron el lunes unos AR$ 4 por debajo del viernes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero la euforia dur&oacute; s&oacute;lo un d&iacute;a.</strong> Los inversores comenzaron a tomar ganancias y los mercados quedaron expectantes a los rumores acerca de cambios en el gabinete y a las discusiones sobre el rumbo que tomar&aacute; la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de cara a las elecciones generales de noviembre. Es que las estrategias que adoptar&aacute; el oficialismo en su intento de dar vuelta los resultados de las primarias podr&iacute;an generar mayores desequilibrios econ&oacute;micos y sumar m&aacute;s presi&oacute;n a un ya de por s&iacute; muy presionado mercado cambiario. En cambio, la posibilidad de que el Gobierno brinde se&ntilde;ales de acercamiento con el Fondo Monetario internacional que sean bien tomadas por el mercado <strong>se disipa cada vez m&aacute;s.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s pronto que tarde, el Gobierno anunciar&aacute; un paquete econ&oacute;mico para recomponer el ingreso de las familias a trav&eacute;s de medidas de f&aacute;cil y r&aacute;pida aplicaci&oacute;n (muy probablemente mediante una ampliaci&oacute;n o refuerzos a programas y asignaciones existentes, y nuevos bonos a jubilados), que implicar&iacute;a un costo fiscal en torno a medio punto del PBI. Si bien la disciplina fiscal del primer semestre (d&eacute;ficit primario acumulado de s&oacute;lo 0,7% del PBI) dej&oacute; margen para aumentar el gasto en los meses siguientes, <strong>el mayor problema es que se financiar&aacute; con emisi&oacute;n monetaria del BCRA</strong>, en un contexto en el que la entidad monetaria ya emiti&oacute; $ 850.000 millones para asistir al fisco y <strong>vendi&oacute; en promedio US$ 90 millones diarios de sus reservas</strong> durante la semana previa a las PASO para mantener el mercado de cambios oficial y el financiero sin sobresaltos. 
    </p><p class="article-text">
        El mayor interrogante que sobrevuela en el mercado es <strong>qu&eacute; ocurrir&aacute; con el tipo de cambio en lo que resta del a&ntilde;o</strong>. Al menos hasta las generales del 14 de noviembre, el BCRA muy probablemente sostendr&aacute; el ritmo de devaluaci&oacute;n en torno al 1% en el promedio mensual, un punto y medio por debajo de la inflaci&oacute;n estimada. Pero la mayor emisi&oacute;n monetaria de las pr&oacute;ximas semanas para financiar la expansi&oacute;n del gasto <strong>p&uacute;blico presionar&aacute; las cotizaciones financieras e impulsar&aacute; al Central a seguir resignando reservas</strong> tanto en el mercado oficial como en el de bonos. Se deber&aacute;n emitir unos $ 150.000 millones adicionales para financiar el nuevo paquete de medidas econ&oacute;micas y, si la demanda de pesos no convalida esta expansi&oacute;n monetaria, <strong>al BCRA le costar&aacute; m&aacute;s de US$ 800 millones adicionales moderar la presi&oacute;n en los mercados financieros. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del factor pol&iacute;tico, hay dos cuestiones, estrechamente relacionadas entre s&iacute;, para tener en cuenta a la hora de analizar la trayectoria que podr&iacute;an tomar el tipo de cambio oficial y la brecha cambiaria en los pr&oacute;ximos meses: cu&aacute;nto margen tiene el Banco Central para seguir interviniendo en los mercados cambiarios y cu&aacute;nto de la emisi&oacute;n adicional podr&aacute; absorber la demanda de pesos.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo que tienen en com&uacute;n los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os electorales: fueron seguidos por un nuevo r&eacute;gimen cambiario (cepo en 2011 y unificaci&oacute;n cambiaria en 2015) y/o un fuerte ajuste del tipo de cambio oficial. Hasta ahora, la intervenci&oacute;n del Central en los mercados cambiarios (oficial y financiero) totaliz&oacute; US$ 950 millones en el &uacute;ltimo mes, y las reservas netas se ubican en US$ 5.500 millones, unos US$ 2.200 millones por encima del cierre de 2020. Esto significa <strong>que la entidad monetaria no tiene margen para continuar interviniendo al ritmo actual</strong> y absorber la presi&oacute;n adicional de al menos US$ 830 millones que vendr&aacute; de la mayor emisi&oacute;n para financiar al fisco, a menos que comience a quemar su stock de bonos, que suma otros US$ 4.100 millones entre AL30 y GD30. Asimismo, en un contexto de fuertes controles como los actuales, tampoco hay demasiado margen para seguir restringiendo operatorias en el mercado oficial, m&aacute;s que cerrar el grifo a importadores. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la se&ntilde;al de una mayor expansi&oacute;n del gasto financiada v&iacute;a emisi&oacute;n monetaria, el sector privado podr&iacute;a reducir a&uacute;n m&aacute;s su exposici&oacute;n a la moneda local, <strong>dificultando la renovaci&oacute;n de los vencimientos de deuda en pesos venideros</strong>. En lo que resta del a&ntilde;o los vencimientos suman $ 1 bill&oacute;n, y si el Tesoro no logra refinanciarlo en su totalidad y alcanza en cambio un ratio <em>de roll-over</em> de, por ejemplo, el 95%, el BCRA deber&aacute; emitir otros $ 52.000 millones, equivalentes a unos US$ 285 millones. Es decir que <strong>la presi&oacute;n v&iacute;a mayor emisi&oacute;n para asistir al fisco y cubrir vencimientos de deuda podr&iacute;a requerir m&aacute;s de US$ 1.000 millones de reservas</strong> adicionales. Pero el sector privado no s&oacute;lo podr&iacute;a reducir sus tenencias de activos en pesos, sino tambi&eacute;n posponer ventas en d&oacute;lares, reduciendo las exportaciones en los pr&oacute;ximos dos meses a la espera del &ldquo;d&iacute;a despu&eacute;s&rdquo; de las elecciones. <strong>M&aacute;s presi&oacute;n para las reservas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los seis meses posteriores a las elecciones primarias de 2013, 2015, 2017 y 2019, el tipo de cambio real (contra el d&oacute;lar estadounidense) ajust&oacute; un 18%, 34%, 4% y 14%, respectivamente. Durante los seis meses previos, la apreciaci&oacute;n real hab&iacute;a alcanzado el 1%, 4%, 3% y 6%. Este a&ntilde;o, se acumul&oacute; hasta agosto una apreciaci&oacute;n del 7%. El escenario m&aacute;s probable es el de una modificaci&oacute;n de la pol&iacute;tica cambiaria despu&eacute;s de las elecciones. La pregunta que nos hacemos todos los economistas es si este cambio se dar&aacute; a trav&eacute;s de una aceleraci&oacute;n &ldquo;gradual&rdquo; del <em>crawling-peg</em> o un salto &ldquo;de una vez&rdquo;. La decisi&oacute;n del camino a seguir tendr&aacute; sin dudas mucho condimento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <em>WC</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mercado-euforia-post-primarias-incertidumbre-dolar_129_8315808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Sep 2021 10:42:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mercado, de la euforia post primarias a la incertidumbre por el dólar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[BCRA,Elecciones 2021]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dólar: bajar el riesgo país es la mejor forma de intervenir en los mercados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dolar-bajar-riesgo-pais-mejor-forma-intervenir-mercados_129_8157080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/853b5519-6fda-4dde-95e5-1d4df8454bc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dólar: bajar el riesgo país es la mejor forma de intervenir en los mercados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de &ldquo;m&uacute;ltiples tipos de cambio&rdquo;, en el mercado ahora hay &ldquo;m&uacute;ltiples contados con liquidaci&oacute;n&rdquo;. Y <strong>para el Banco Central, es imposible seguir interviniendo sin generar nuevas distorsiones.</strong> El mercado viene dando muestras suficientes de que ante mayores controles seguir&aacute; encontrando nuevas v&iacute;as de escape. Pero es posible atacar todos los frentes a la vez y lograr una calma generalizada. El camino, aunque parezca obvio, no deja de ser complejo y desafiante: <strong>comprimir el riesgo pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Repasemos la estrategia que viene utilizando el Central para intervenir sobre la brecha. En una primera instancia, vende bonos contra pesos (el m&aacute;s utilizado es el AL30), lo que hace que su precio caiga. Suponiendo que las cotizaciones en d&oacute;lares D y C (en la plaza local y en el exterior, respectivamente) no cambian, el tipo de cambio impl&iacute;cito y la brecha bajan. Tras adquirir estos bonos a un precio &ldquo;intervenido&rdquo; m&aacute;s barato, por la mayor oferta del BCRA, en una segunda instancia el comprador los vende contra d&oacute;lares, lo que hace que la paridad del bono en d&oacute;lares baje y la brecha vuelva a subir. Hasta aqu&iacute;, tenemos una brecha similar a la del punto de partida, pero <strong>con un riesgo pa&iacute;s mayor porque el precio del bono en d&oacute;lares cay&oacute;</strong>. Para lograr que la brecha baje, el BCRA recompra los bonos que previamente vendi&oacute; contra pesos, utilizando reservas en d&oacute;lares. De esta manera, la paridad del bono en d&oacute;lares subir&iacute;a al nivel inicial, bajar&iacute;a la brecha, el riesgo pa&iacute;s retomar&iacute;a sus niveles previos y el BCRA terminar&iacute;a el d&iacute;a con menos reservas en sus arcas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero tras las mayores regulaciones de la Comisi&oacute;n Nacional de Valores (CNV) y del BCRA para operar d&oacute;lar financiero a trav&eacute;s de bonos, la demanda se ha venido redireccionando hacia otros segmentos:</strong> operaciones bilaterales (SENEBI), obligaciones negociables (deuda emitida por empresas), acciones que cotizan afuera v&iacute;a ADRs, Cedears y Letras a Descuento del Tesoro, entre otros. El precio de referencia del CCL dej&oacute; de ser el tipo de cambio impl&iacute;cito en operaciones con bonos, sino que pas&oacute; a ser el que se desprende de operaciones con acciones, o el impl&iacute;cito en las letras del Tesoro, por ejemplo. Todos estos, en promedio 10 pesos por encima del &ldquo;intervenido&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al BCRA le preocup&oacute; el volumen de divisas que debi&oacute; resignar para controlar el contado con liquidaci&oacute;n durante la primera semana de julio (m&aacute;s de US$20 millones diarios) y por eso las regulaciones de la CNV y del BCRA buscaron achicar los vol&uacute;menes operados en este mercado. Hasta ahora, el BCRA intervino con US$1.000 millones para calmar la brecha y, a un ritmo promedio de US$20 millones diarios de ac&aacute; a fin de a&ntilde;o, sumar&iacute;a ventas por unos US$3.500 millones en todo 2021. Este monto no ser&iacute;a un problema para el Central, porque ya acumul&oacute; m&aacute;s de US$4.700 millones de reservas netas en el a&ntilde;o. El problema es que a pesar de tener &ldquo;poder de fuego&rdquo; suficiente para intervenir, <strong>se le est&aacute; dificultando la operatoria de fijaci&oacute;n de un precio de referencia para el contado de liquidaci&oacute;n porque ahora las miradas apuntan a segmentos en los cuales no participa.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la relevancia que han tomado las cotizaciones &ldquo;alternativas&rdquo; de contado con liquidaci&oacute;n, hay otras dos cuestiones fundamentales que le ponen un l&iacute;mite al modo de intervenci&oacute;n del Central. En primer lugar, la estrategia depende de la capacidad de acumulaci&oacute;n de reservas internacionales, que este a&ntilde;o estuvo favorecida por factores externos que dif&iacute;cilmente vuelvan a repetirse. Por otro lado, si el Gobierno contin&uacute;a &ldquo;rifando&rdquo; bonos a precios subsidiados<strong>, ser&aacute; muy dif&iacute;cil que Argentina logre reinsertarse en los mercados de cr&eacute;dito internacionales</strong>. Y esto retroalimenta el &ldquo;c&iacute;rculo vicioso&rdquo;: <strong>menos reservas internacionales, fuentes de financiamiento limitadas, menos capacidad de renovar vencimientos en d&oacute;lares, mayores presiones sobre el mercado financiero y cambiario.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una baja del riesgo pa&iacute;s argentino<strong> significar&iacute;a un aumento en la paridad de los bonos en d&oacute;lares y, por lo tanto, una ca&iacute;da en las cotizaciones financieras. </strong>Pero, adem&aacute;s, si el Gobierno no logra comprimir el riesgo pa&iacute;s (y sostenerlo en sus nuevos niveles), cualquier estrategia para mantener la calma cambiaria y financiera ser&aacute; insostenible en el mediano plazo. Los sucesivos refuerzos al &ldquo;cepo cambiario&rdquo;, el cambio constante en las reglas de juego, y la operatoria del Central de &ldquo;rifar&rdquo; bonos (aplastando su valor) y &ldquo;sacrificar&rdquo; reservas para que la brecha no se dispare, son algunos de los factores que explican por qu&eacute;, a pesar de la reciente reestructuraci&oacute;n de deuda, <strong>el riesgo pa&iacute;s de ubica todav&iacute;a arriba de los 1.600 puntos b&aacute;sicos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El riesgo pa&iacute;s es un term&oacute;metro del frente pol&iacute;tico y econ&oacute;mico, y para bajarlo hay tres condiciones necesarias (aunque no suficientes): <strong>disciplina monetaria y fiscal, estabilidad institucional y previsibilidad macro</strong>. La consistencia monetaria y la austeridad fiscal son fundamentales para estabilizar expectativas de inflaci&oacute;n y devaluaci&oacute;n, reducir las necesidades de asistencia del BCRA v&iacute;a emisi&oacute;n monetaria, favorecer ratios de renovaci&oacute;n de vencimientos y mejorar la competitividad. Asimismo, la estabilidad institucional es clave para asegurar reglas de juego claras, atraer inversiones e impulsar el crecimiento. Y la previsibilidad macro, de la mano de un plan integral y consistente de mediano plazo, es indispensable para disipar la incertidumbre no s&oacute;lo en el frente econ&oacute;mico, sino tambi&eacute;n en el pol&iacute;tico. En esta l&iacute;nea, <strong>un acuerdo con el FMI podr&iacute;a asegurar estas tres condiciones y abrir las puertas a una reducci&oacute;n de las primas de riesgo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los bonos y acciones argentinas vienen siendo muy castigados, con precios de default y rendimientos muy por encima a los de econom&iacute;as similares. Es decir que hay margen para recuperar y, por lo tanto, para aumentar paridades, comprimir riesgo pa&iacute;s y bajar la brecha. Cualquier otra medida ser&aacute; transitoria y <strong>seguir&aacute; sumando distorsiones</strong> a un mercado de por si altamente distorsionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>WC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dolar-bajar-riesgo-pais-mejor-forma-intervenir-mercados_129_8157080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jul 2021 10:28:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dólar: bajar el riesgo país es la mejor forma de intervenir en los mercados]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El laberinto de la inflación reprimida: ¿hasta cuándo es sostenible?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/laberinto-inflacion-reprimida-sostenible_1_7901477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d328332e-bf83-4e6e-add6-6c3839058de4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El laberinto de la inflación reprimida: ¿hasta cuándo es sostenible?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a las medidas de corto plazo lanzadas por el Gobierno la inflación no cede, a la vez que se siguen sumando desequilibrios macroeconómicos que auguran una suba de precios futura.</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno sigue apelando a recetas conocidas para moderar la inflaci&oacute;n: atraso cambiario, tarifas congeladas, restricciones a las exportaciones y controles de precios. El tipo de cambio oficial ralentiz&oacute; en un 50% su ritmo de avance diario en lo que va del a&ntilde;o, la brecha se recort&oacute; a la mitad desde su pico de octubre y las paritarias de los principales sindicatos est&aacute;n cerrando en torno a la pauta oficial del 30%. Sin embargo, el registro de inflaci&oacute;n de marzo fue el m&aacute;s alto desde septiembre de 2019 y el de abril estar&aacute; m&aacute;s cerca de 4% que de 3%. <strong>La inflaci&oacute;n no cede, a la vez que se siguen sumando desequilibrios macroecon&oacute;micos que auguran inflaci&oacute;n futura. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo es sostenible?</strong> &iquest;Las nuevas medidas lograr&aacute;n moderar finalmente la inflaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a argentina viene incubando inflaci&oacute;n desde hace un largo tiempo. Una buena parte ya empez&oacute; a hacerse efectiva en los &uacute;ltimos meses y otra muy grande permanece reprimida y se materializar&aacute; tarde o temprano. Es decir que<strong> las recientes decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica no lograron desacelerar la inflaci&oacute;n mensual de los &uacute;ltimos meses porque una buena parte ya estaba gestada.</strong> Por ejemplo, la educaci&oacute;n, tras aumentar 20% en todo 2020 peg&oacute; un salto de 28,5% s&oacute;lo en el mes de marzo. Del mismo modo, como resultado de la suspensi&oacute;n total o parcial de algunas actividades por efecto de la pandemia, el a&ntilde;o pasado los precios de los bienes aumentaron 43%, mientras que la suba en servicios fue de pr&aacute;cticamente la mitad, un 22%. En la medida en que la actividad fue volviendo a su &ldquo;nueva normalidad&rdquo;, en especial en el primer trimestre de este a&ntilde;o, los precios de todos estos servicios comenzaron a ajustar muy r&aacute;pido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El desbalance monetario del a&ntilde;o pasado tambi&eacute;n contribuy&oacute; a incubar parte de la inflaci&oacute;n del primer trimestre.</strong> Se imprimieron much&iacute;simos pesos para financiar IFE, ATP y hacer frente a los distintos gastos derivados de la crisis de la pandemia, que no tuvieron un traslado inmediato a precios. Pero en la medida en que empez&oacute; a aflojar la demanda de pesos, este desbalance tuvo un fuerte impacto sobre los mercados de d&oacute;lar financiero. La brecha en niveles r&eacute;cord de octubre gener&oacute; una gran incertidumbre sobre los costos y tiempos de reposici&oacute;n de stocks, y todo esto se volc&oacute; en la remarcaci&oacute;n de precios que pagamos hoy.
    </p><p class="article-text">
        Las tarifas congeladas son la forma m&aacute;s f&aacute;cil y directa de ver parte de la inflaci&oacute;n que a&uacute;n permanece reprimida. En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, los precios regulados subieron un 69%, mientras que la inflaci&oacute;n general lo hizo 112%. El objetivo de avanzar en el proceso de consolidaci&oacute;n fiscal significaba que los subsidios no iban a crecer en t&eacute;rminos del PBI este a&ntilde;o, pero lo m&aacute;s probable es que a pesar de los aumentos que se est&aacute;n barajando para lo que resta del a&ntilde;o, finalmente las tarifas se incrementen por debajo de la inflaci&oacute;n. Dentro de la coalici&oacute;n de gobierno hay posiciones encontradas acerca de qu&eacute; camino debe seguir la pol&iacute;tica tarifaria, y las controversias se basan en que <strong>las subas de tarifas de servicios p&uacute;blicos tienen un impacto inmediato sobre los precios, pero a su vez, tienen como contrapartida un aumento en los subsidios y mayores necesidades de financiamiento que pueden igualmente tener su correlato en la inflaci&oacute;n (aunque con menor inmediatez).</strong> Si las tarifas no se ajustan, la inflaci&oacute;n reprimida por esta v&iacute;a seguir&aacute; increment&aacute;ndose en 2021, dejando una gran olla a presi&oacute;n a destapar en el futuro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay inflaci&oacute;n reprimida por el lado monetario. <strong>Este a&ntilde;o, en el mejor de los casos el Central deber&aacute; emitir el equivalente al 3,5% del PBI para financiar al Tesoro y otro tanto para pagar los intereses de sus pasivos remunerados.</strong> Si bien parte de esta emisi&oacute;n ser&aacute; esterilizada y otro tanto ser&aacute; absorbida por la demanda, el excedente de pesos buscar&aacute; otros canales como por ejemplo el cambiario, con su posterior traslado a precios. Y si el Banco Central sigue sosteniendo tasas de inter&eacute;s muy por debajo de la inflaci&oacute;n, y Finanzas tampoco convalida tasas m&aacute;s altas en las pr&oacute;ximas licitaciones, el apetito por los pesos va a seguir cediendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, y tras la publicaci&oacute;n del mal dato de inflaci&oacute;n de marzo, el Gobierno defini&oacute; fijar precios de insumos industriales y restringir las exportaciones de carne, entre otras medidas. Incluso hay rumores sobre una posible intervenci&oacute;n discrecional en la operatoria del Mercado de Liniers. <strong>La apuesta con estas nuevas medidas es sostener los desequilibrios que vienen por el lado de la inflaci&oacute;n reprimida durante un tiempo m&aacute;s, a la vez que se aplacan otras nuevas fuentes posibles de inflaci&oacute;n. </strong>La pregunta es si estos mecanismos servir&aacute;n para fijar expectativas y generar previsibilidad en el mediano plazo, lo que tambi&eacute;n contribuir&iacute;a a que la inflaci&oacute;n reprimida se vaya materializando muy gradualmente. La respuesta pareciera ser que muy poco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El razonamiento detr&aacute;s de las nuevas medidas que restringen exportaciones es que &eacute;stas dificultan el abastecimiento del mercado interno, llevando a un incremento en los precios locales. Con mayor oferta dom&eacute;stica, los precios ceden, siendo estas medidas exitosas en un primer momento. Pero miremos la situaci&oacute;n por el lado de las empresas: &iquest;cu&aacute;ntas estar&aacute;n dispuestas a invertir en tecnolog&iacute;a o aumentar su productividad con un mercado restringido? &iquest;La sobreoferta en el corto plazo no podr&iacute;a mutar luego en una reducci&oacute;n y consumo de los stocks existentes? &iquest;Por qu&eacute; una empresa aumentar&iacute;a su producci&oacute;n si luego debe enfrentar dificultades para colocar sus productos? Y con menor oferta en el mercado local, los precios recuperar&iacute;an lo perdido. <strong>En definitiva, estas nuevas medidas s&oacute;lo contienen la inflaci&oacute;n en el corto plazo y los precios, eventualmente, se deber&aacute;n corregir. </strong>O bien, se incrementar&aacute;n las distorsiones y se seguir&aacute; incubando inflaci&oacute;n futura, con empresas menos competitivas y debilitadas. Otra fuente de inflaci&oacute;n reprimida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos entonces a nuestra pregunta inicial: &iquest;servir&aacute;n de algo los esfuerzos del Gobierno en materia de precios? La respuesta simplista es que las medidas pueden dar resultados en el corto plazo. <strong>La magnitud del desacelere inflacionario estar&aacute; dado por cu&aacute;nto de la inflaci&oacute;n que viene incub&aacute;ndose hace tiempo termina efectiviz&aacute;ndose en los pr&oacute;ximos meses. La respuesta un poco m&aacute;s compleja es que la inflaci&oacute;n estructural no baja con este tipo de medidas.</strong> Tienen efecto sobre los precios, por ejemplo, a trav&eacute;s de un aumento de la oferta dom&eacute;stica o el congelamiento de tarifas reguladas, pero chocan con los objetivos de mediano plazo, como el de aumentar la productividad o avanzar hacia la consolidaci&oacute;n fiscal. Como venimos repitiendo los economistas hace rato, la Argentina debe transitar el camino m&aacute;s largo para lograr resultados duraderos: el de un plan consistente e integral que aporte certidumbre fiscal, cambiaria y monetaria.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/laberinto-inflacion-reprimida-sostenible_1_7901477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 May 2021 10:05:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
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