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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sol Martínez Ferro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/sol-martinez-ferro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sol Martínez Ferro]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La nueva grieta: un estudio confirma el avance de la antipolítica en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/nueva-grieta-estudio-confirma-avance-antipolitica-argentina_1_8916385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b672c38-6a47-4aab-868d-42d7ceb8f163_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva grieta: un estudio confirma el avance de la antipolítica en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un trabajo del Laboratorio de Estudios sobre Democracias y Autoritarismos dice que la grieta ya no se registra entre “kirchnerismo” y “macrismo”, sino entre “los políticos” y los demás. Interpreta la emergencia de las figuras antisistema y asegura que la política enfrenta una "crisis de representación".</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Todos los pol&iacute;ticos son iguales&rdquo;, &ldquo;siempre estuvimos mal&rdquo;, &ldquo;hacemos un paso para adelante y dos para atr&aacute;s&rdquo;. Los discursos sobre la ineptitud, la ineficacia o la corrupci&oacute;n en torno a la pol&iacute;tica no son novedad en la Argentina. Pero despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de pandemia, <strong>&iquest;entramos en una crisis de representatividad?</strong> &iquest;C&oacute;mo leer el avance de los posicionamientos antipol&iacute;ticos en la sociedad? Seg&uacute;n revel&oacute; un informe del Laboratorio de Estudios sobre Democracias y Autoritarismos (LEDA &ndash; UNSAM), estar&iacute;amos ante una nueva grieta en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para realizar este estudio, el LEDA trabaj&oacute; con 15 grupos focales en los que se consider&oacute; el perfil pol&iacute;tico, regi&oacute;n y uso de redes sociales de los participantes. &ldquo;Esta t&eacute;cnica resulta pertinente a la hora de estudiar no s&oacute;lo opiniones pol&iacute;ticas sino representaciones y valoraciones sobre las que se construye la confianza en las instituciones de la democracia y la representaci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;, dice Ezequiel Ipar, Doctor en Ciencias Sociales y Director del LEDA. &ldquo;Los grupos focales, adem&aacute;s, permiten indagar en las tramas argumentativas y en las justificaciones de ciertos prejuicios y contenidos ideol&oacute;gicos&rdquo;, complementa Luc&iacute;a Wegelin, Doctora en Ciencias Sociales y coordinadora del equipo.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a los entrevistados, las causas de la crisis actual no est&aacute;n asociadas a la irrupci&oacute;n del COVID-19, sino que se remonta en el tiempo y tiene una &ldquo;temporalidad c&iacute;clica y agobiante&rdquo;, con altibajos. <strong>La falta de trabajo, la precarizaci&oacute;n y la inflaci&oacute;n son sus s&iacute;ntomas principales</strong>. Dos puntos clave resaltan en esa memoria hist&oacute;rica<strong>: la crisis del 2001 y la hiperinflaci&oacute;n del alfonisinismo</strong>. Desde entonces, el futuro aparece siempre como incierto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n aparece como el o la responsable?: la pol&iacute;tica. Ipar explica que en los relatos de los <em>focus group</em> la pol&iacute;tica aparece cargada de una serie de connotaciones negativas que dan sentido a las posiciones anti pol&iacute;ticas<strong>: es un enga&ntilde;o, destruye lazos, resulta in&uacute;til y est&aacute; alejada de las necesidades del pueblo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La nueva grieta</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;La pol&iacute;tica no s&oacute;lo aparece en muchos casos como causante de la crisis (en t&eacute;rminos m&aacute;s o menos particularizados en diferentes fuerzas, seg&uacute;n el caso), sino que tambi&eacute;n ella es siempre responsable de no conocer, ni proponer, ni intentar salidas de ese tiempo circular&rdquo;, asegura Micaela Cuesta, Doctora en Ciencias Sociales y coordinadora del LEDA
    </p><p class="article-text">
        Las razones de quienes sustentan posicionamientos antipol&iacute;ticos son diversas: la desconfianza en ella, su inutilidad, su capacidad destructiva, la falta de cercan&iacute;a con las necesidades de la poblaci&oacute;n. De estos mismos relatos se desprende que estamos frente a un desplazamiento sobre la imagen de grieta: el conflicto <strong>ya no se registra entre &ldquo;kirchnerismo&rdquo; y &ldquo;macrismo&rdquo;, sino entre &ldquo;los pol&iacute;ticos&rdquo; (&ldquo;ellos&rdquo;) y &ldquo;nosotros&rdquo;, los dem&aacute;s</strong>. Entre los primeros, ahora hay un factor igualador: todos son responsables de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        La nueva grieta aparece como una ficci&oacute;n montada sobre un &ldquo;acuerdo pol&iacute;tico&rdquo;, o como una pelea interna entre esos otros, ajenos a &ldquo;nosotros&rdquo;. Cuesta explica que este corrimiento expresa un reforzamiento de las posiciones antipol&iacute;ticas, ya que tambi&eacute;n se depositan sobre los otros una serie de apreciaciones negativas sobre sus funciones y el modo en el que las cumplen.
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Existe una &ldquo;tercera opci&oacute;n&rdquo;?</strong></h3><p class="article-text">
        A la hora de interrogar a los y las encuestados sobre sus identificaciones pol&iacute;ticas, se desprende una conclusi&oacute;n: estamos ante un escenario de crisis de representaci&oacute;n. Ese espacio vac&iacute;o es vivido como una falta que se padece, pero no parece haber expectativas ni esperanzas: a los entrevistados les result&oacute; muy dif&iacute;cil responder qu&eacute; tendr&iacute;a que tener unx candidatx para que lxs entusiasme, explica Wegelin.
    </p><p class="article-text">
        Sola una cosa se repet&iacute;a entre los y las votantes de diversas fuerzas y partidos, aunque sin mucho convencimiento: esa persona <strong>deber&iacute;a</strong> <strong>venir de &ldquo;afuera de la pol&iacute;tica&rdquo;</strong>. Este caldo de cultivo es condici&oacute;n de posibilidad para que, por ejemplo, una figura como la de Javier Milei genere entusiasmo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Milei aparece como habilitado por la crisis de representaci&oacute;n pero tambi&eacute;n limitado por el escenario antipol&iacute;tico que monta con su discurso ya que parece dif&iacute;cil imaginarlo integrado al sistema pol&iacute;tico democr&aacute;tico y s&oacute;lo se lo imagina como marginal&rdquo;, concluyen desde el LEDA.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Legisladores: &ldquo;payasos, rosqueros, incompetentes&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito legislativo, los resultados de los focus group fueron en la misma direcci&oacute;n. El Congreso est&aacute; lejos de condensar la imagen del lugar en el que se resuelven las controversias de la democracia. Se lo asocia, en cambio, a figuras de significado variante pero siempre negativo. Una es la de ser la arena de &ldquo;los chanchullos&rdquo;: la corrupci&oacute;n, el acuerdo espurio, los privilegios. Los negociados incluyen no s&oacute;lo al inter&eacute;s de los pol&iacute;ticos, sino tambi&eacute;n a las &eacute;lites y las grandes corporaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Una segunda imagen es la de un lugar superficial, ajeno a los &ldquo;verdaderos problemas de la ciudadan&iacute;a&rdquo; como las vacunas o la canasta b&aacute;sica, y centrado en discusiones que le interesan a pocos o que no tienen relevancia. Detr&aacute;s de eso, las respuestas muestran que esa percepci&oacute;n no s&oacute;lo obedece a la grieta, sino a una din&aacute;mica que estar&iacute;a en el coraz&oacute;n de la pol&iacute;tica: obstaculizar y discutir por discutir. 
    </p><p class="article-text">
        Otros, directamente lo asocian al plano de lo rid&iacute;culo: el &aacute;mbito legislativo como circo, un terreno en el que prima lo absurdo y se presentan &ldquo;tonter&iacute;as&rdquo; o proyectos in&uacute;tiles. Y unos &uacute;ltimos lo asocian a un lugar de ocio y descanso: el Congreso argentino alojar&iacute;a a legisladores que van al recinto s&oacute;lo a dormir.&nbsp;
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Futuro</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;Con qu&eacute; colores est&aacute; te&ntilde;ido nuestro futuro? Si al presente lo caracteriza una crisis in&eacute;dita y multidimensional, la impronta del porvenir est&aacute; marcada por el pesimismo<strong>: un pa&iacute;s condenado a ponerse palos en la rueda.</strong> Entre todas las respuestas, los integrantes del LEDA identificaron tres grandes grupos que enmarcan las reflexiones. Al consultar sobre &ldquo;los deseos para la democracia&rdquo;, una parte de los entrevistados hizo hincapi&eacute; en la idea de refundaci&oacute;n moral. Esta idea implicar&iacute;a, por un lado, superar rivalidades en pos de acuerdos que promuevan tolerancia y respeto. Pero adem&aacute;s, un cambio en el propio quehacer pol&iacute;tico: a la demandada honestidad se le suma la idoneidad y la ejemplaridad.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo grupo asoci&oacute; el futuro a la idea de progreso, al deseo de mejor&iacute;a econ&oacute;mica, laboral y educativa. A la b&uacute;squeda de un horizonte m&aacute;s igualitario y con mayor equidad social que permita evitar la sensaci&oacute;n de que uno &ldquo;s&oacute;lo est&aacute; sobreviviendo&rdquo;. Finalmente, un tercer grupo, muy menor, apunt&oacute; a la necesidad de crear y de apelar a la imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica en esta coyuntura para construir formas nuevas de estar con otros.
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sol Martínez Ferro, Ezequiel Fernández Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/nueva-grieta-estudio-confirma-avance-antipolitica-argentina_1_8916385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Apr 2022 03:58:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva grieta: un estudio confirma el avance de la antipolítica en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UNSAM,Antipolítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un tercio de los argentinos se manifiesta a favor de prohibir el ingreso de extranjeros al país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tercio-argentinos-manifiesta-favor-prohibir-ingreso-extranjeros-pais_1_8103683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34640dff-87fc-4b64-80d1-a541e40be544_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un tercio de los argentinos se manifiesta a favor de prohibir el ingreso de extranjeros al país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Laboratorio de Estudios sobre Autoritarismo y Democracia (Lectura Mundi-UNSAM) publicó un trabajo que estima los rechazos hacia la migración en la sociedad argentina. Poco menos de la mitad de los encuestados se muestra favorable a aceptar personas extranjeras, independientemente de su país de origen.</p></div><p class="article-text">
        La xenofobia est&aacute; lejos de ser un sentimiento marginal en el pa&iacute;s. Basta con revisar el celular a diario para encontrar f&aacute;cilmente estas posiciones en redes sociales, en manifestaciones o en actos p&uacute;blicos. El Laboratorio de Estudios sobre Autoritarismo y Democracia (Lectura Mundi-UNSAM) confirma este clima: <a href="http://www.unsam.edu.ar/leda/publicaciones.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n su &uacute;ltimo estudio</a>, <strong>una de cada dos personas en el pa&iacute;s muestra alg&uacute;n tipo de reparo hacia la migraci&oacute;n. A&uacute;n m&aacute;s llamativo es que tres de cada diez encuestadxs se manifestaron a favor de prohibir cualquier tipo de ingreso. </strong>&iquest;Cu&aacute;ntxs se muestran favorables, independientemente del pa&iacute;s de origen? <strong>Poco menos de la mitad: 48,4%.</strong>&nbsp;
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        Entre las distintas dimensiones que aporta el trabajo para pensar la cuesti&oacute;n migratoria se encuentra la especificaci&oacute;n por provincias y regiones. Este punto es central para pensar discursos, desigualdades y discriminaciones que se fueron configurando hist&oacute;ricamente en cada territorio. Por ejemplo, el estudio muestra que lxs habitantes de la Ciudad de Buenos Aires son lxs m&aacute;s proclives a preferir inmigracion europea (un 5% en comparaci&oacute;n con un promedio del 2% en el resto del pa&iacute;s). &ldquo;Esta diferencia puede deberse a que, desde su gestaci&oacute;n, Capital Federal acept&oacute; inmigrantes pero respondi&oacute; solo de manera positiva al imaginario de los movimientos inmigratorios de 1880 y de la posguerra, de los cuales puede sentirse heredera&rdquo;, explican los autores de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Leda est&aacute; dirigido por el doctor en Ciencias Sociales Ezequiel Ipar y coordinado por las doctoras en Ciencias Sociales <strong>Micaela Cuesta</strong> y <strong>Luc&iacute;a Wegelin</strong>. Para esta investigaci&oacute;n, el equipo realiz&oacute; 3.140 encuestas telef&oacute;nicas entre noviembre de 2020 y febrero de 2021. El an&aacute;lisis y la redacci&oacute;n de la investigaci&oacute;n, que se public&oacute; en junio, estuvo a cargo del propio Ipar, Cuesta y <strong>Lucas Reydo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Al disgregar los resultados totales por zonas geogr&aacute;ficas, hay tres regiones que resaltan por estar debajo del promedio nacional de cantidad de habitantes a favor de cualquier inmigraci&oacute;n: Cuyo, donde el 45,1% se manifest&oacute; a favor, el NEA -38,8%- y el NOA -36,4%-. &ldquo;Una hip&oacute;tesis viable puede tener que ver con que estas dos &uacute;ltimas regiones se encuentran en zonas lim&iacute;trofes con Brasil, Bolivia y Paraguay. All&iacute; sus habitantes suelen percibir con m&aacute;s intensidad los conflictos fronterizos, por ejemplo, en cuestiones econ&oacute;micas o pol&iacute;ticas&rdquo;, explican los autores de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para tomar un punto de referencia con el que comparar los resultados de este estudio, hay que remitirse al <a href="http://ijdh.unla.edu.ar/advf/documentos/2018/03/5aba63144d257.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mapa Nacional de la Discriminaci&oacute;n</a>, cuya segunda serie fue publicada en 2014. En ese trabajo, realizado por el Instituto Nacional contra la Discriminaci&oacute;n la Xenofobia y el Racismo (INADI), se pidi&oacute; a lxs encuestadxs que optaran por la frase con la que se sent&iacute;an m&aacute;s identificados: si &ldquo;Argentina debe estar abierta a todo el mundo que quiera venir a vivir&rdquo; o &ldquo;Argentina debe ser s&oacute;lo para las/los argentinos&rdquo;. Un 67% eligi&oacute; la primera opci&oacute;n, mientras que un 33% opt&oacute; por la segunda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A nivel internacional la <a href="https://www.worldvaluessurvey.org/WVSOnline.jsp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta Mundial de Valores</a>, una red mundial de cient&iacute;ficos sociales que estudia el cambio de valores y su impacto en la vida social y pol&iacute;tica, midi&oacute; en 2017 las preferencias de pol&iacute;ticas migratorias en el pa&iacute;s. Sobre una muestra de 1.003 casos, el 10,1% escogi&oacute; la respuesta &ldquo;dejar ingresar al pa&iacute;s a cualquiera que lo desee&rdquo;, un 41% opt&oacute; por &ldquo;dejar ingresar personas en tanto haya trabajos disponibles&rdquo;, un 38,7% prefiri&oacute; &ldquo;limitar el n&uacute;mero de extranjeros que quieran ingresar&rdquo;, y un 6,3% &ldquo;prohibir el ingreso de personas de otros pa&iacute;ses&rdquo;.
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                </figure><p class="article-text">
        Las migraciones como asunto de pol&iacute;tica estatal no son una novedad: atraviesan el debate p&uacute;blico desde el siglo XIX. La Constituci&oacute;n de 1853, la Ley Avellaneda, de 1876, y gran parte del marco regulatorio elaborado hasta principios del XX fueron pensados bajo la idea rectora de que la inmigraci&oacute;n proveniente de Europa ser&iacute;a beneficiosa para el desarrollo del pa&iacute;s, tanto en t&eacute;rminos econ&oacute;micos como sociales. Algunas de esas visiones permanecen hasta el presente, como el art&iacute;culo 25 de la Constituci&oacute;n que dispone que el &ldquo;Gobierno federal fomentar&aacute; la inmigraci&oacute;n europea&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde 2004, por ley, migrar es un derecho humano. Aunque en los 17 a&ntilde;os desde la sanci&oacute;n de la normativa que regula el ingreso de personas extranjeras (n&ordm; 25.871) hubo muchos vaivenes. Reci&eacute;n en marzo de este a&ntilde;o, por ejemplo, se derog&oacute; el DNU 70/17, un decreto sancionado durante la gesti&oacute;n de Cambiemos que violaba los derechos de las personas migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, estos debates y posicionamientos se reactualizan a trav&eacute;s de las generaciones. Y los resultados no parecen ser los m&aacute;s promisorios: lxs m&aacute;s j&oacute;venes son lxs que evidenciaron porcentajes m&aacute;s altos en t&eacute;rminos de prejuicios xen&oacute;fobos. Un 32% de lxs centennials encuestados -personas entre 16 y 24 a&ntilde;os- se mostr&oacute; a favor de prohibir el ingreso de personas migrantes. Ese n&uacute;mero es el m&aacute;s alto de todos los valores desagregados por edad: entre aquellxs que tienen entre 25 y 40 a&ntilde;os desciende levemente -un 29%-, y llega a su porcentaje m&aacute;s bajo entre lxs que tienen 75 a&ntilde;os o m&aacute;s -un 17%-.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de pensar posibles explicaciones de las posturas entre lxs m&aacute;s j&oacute;venes, lxs investigadores del Leda se&ntilde;alan que, entre otros factores, hay que ponderar los procesos de precariedad laboral y una mayor exposici&oacute;n a redes sociales, donde los llamados &ldquo;discursos de odio&rdquo; y la discriminaci&oacute;n a minor&iacute;as encuentran mayor circulaci&oacute;n. Esto &uacute;ltimo suele adem&aacute;s estar acompa&ntilde;ado de informaciones falsas, por ejemplo, sobre el n&uacute;mero de personas migrantes que hay en el pa&iacute;s: &ldquo;suele aludirse a &rdquo;hordas de inmigrantes&ldquo; cuando los datos demuestran que entre 1869 y 2010 la migraci&oacute;n lim&iacute;trofe se mantuvo entre un 2%- el m&iacute;nimo hist&oacute;rico en 1947-&nbsp;y un 3,5% -n&uacute;mero del &uacute;ltimo censo que incluye tambi&eacute;n a la migraci&oacute;n peruana-. Otro de esos <a href="https://www.telam.com.ar/notas/202103/546491-juntos-por-el-cambio-critica-derogacion-decreto-migratorio-macri.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mitos</a> tiene que ver con la cantidad de personas extranjeras en c&aacute;rceles federales: ese n&uacute;mero se mantiene estable desde hace una d&eacute;cada en el orden del <a href="https://www.ppn.gov.ar/index.php/ejes-tematicos/colectivos-vulnerables/extranjeros-privados-de-libertad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">6%</a>, el mismo porcentaje que el<a href="https://www.unodc.org/documents/commissions/CCPCJ/CCPCJ_Sessions/CCPCJ_23/_E-CN15-2014-05/E-CN15-2014-5_S.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> promedio continental</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Estas representaciones, claro est&aacute;, no surgen en el vac&iacute;o. Y tampoco pueden leerse separadas de otras dimensiones como la racial o la de clase. En este sentido es relevante repasar los trazos de ciertas pol&iacute;ticas migratorias de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os. Si durante los a&ntilde;os &lsquo;90 la lupa gubernamental y medi&aacute;tica hab&iacute;a hipervisibilizado a las migraciones regionales como amenaza, en los primeros a&ntilde;os del siglo XXI prim&oacute; el discurso de la integraci&oacute;n regional, con la contraparte de dejar en muchos casos a <a href="https://revistaius.com/index.php/ius/article/view/664" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras nacionalidades por fuera del margen de lo regular</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el gobierno de Cambiemos, la mirada de derechos vir&oacute; hacia un tratamiento de la cuesti&oacute;n migratoria desde una perspectiva securitista. Tres ejemplos permiten mostrar <a href="https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0719-09482018000100150&amp;lng=es&amp;nrm=i.p" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tono de los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>. Con el DNU 70/17 -que hab&iacute;a sido declarado <a href="https://www.cels.org.ar/web/wp-content/uploads/2018/03/fallo-camara-migrantes.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inconstitucional</a> por la C&aacute;mara en lo Contencioso Administrativo Federal previo a su derogaci&oacute;n-, las expulsiones llegaron a aumentar <a href="https://revistas.unal.edu.co/index.php/forum/article/download/81267/76811/498956" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 350% en el caso de personas que estaban en una situaci&oacute;n administrativa irregular</a>. En otras palabras, que no hab&iacute;an cometido delito alguno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, los procesos de radicaciones se demoraron y redujeron -particularmente despu&eacute;s de la implementaci&oacute;n del sistema Radex- al punto que para el pasado octubre se hab&iacute;an resuelto en el a&ntilde;o 67.532. Para tomar dimensi&oacute;n, vale aclarar que el promedio anual de la &uacute;ltima d&eacute;cada fue de 232.190. Adem&aacute;s, entre 2015 y 2019 las tasas migratorias aumentaron en un 1.000%. Hoy, tramitar residencias permanentes o temporarias tiene un costo de $ 3.000 para personas provenientes de pa&iacute;ses del MERCOSUR o estados asociados, mientras que aumenta a $ 6.000 para personas extra MERCOSUR.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Discursos de odio</strong></h3><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis sobre xenofobia realizado por el Leda est&aacute; enmarcado en <a href="http://www.unsam.edu.ar/leda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n m&aacute;s amplia</a>, que incluye las m&uacute;ltiples modalidades de expresiones autoritarias que erosionan las formas de vida y las instituciones de la democracia. A lo largo de su trabajo, el Leda relev&oacute; m&aacute;s de 3.000 casos en los que, adem&aacute;s de poner el foco en la xenofobia, repar&oacute; en discursos racistas y discriminatorios hacia el colectivo LGBT+, a partir de los cuales elabor&oacute; un &Iacute;ndice de Discursos de Odio (DDO).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Al cruzar ese &iacute;ndice con la pregunta &ldquo;&iquest;Qu&eacute; cree usted que deber&iacute;a hacer el Estado con la inmigraci&oacute;n?&rdquo;, resalta un dato: casi seis de cada diez personas que tienen preferencias por la inmigraci&oacute;n europea aprueban o promueven los DDO. Este porcentaje es mayor, incluso, que entre quienes se oponen a cualquier tipo de inmigraci&oacute;n -un 39,7%&nbsp; aprueba o promueve los DDO-.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, quienes sostienen una posici&oacute;n universalista, que reconoce a la migraci&oacute;n como un derecho independientemente del pa&iacute;s de origen, son quienes -presumiblemente- rechazan y critican con mayor vehemencia los discursos de odio: casi siete de cada diez personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sol Martínez Ferro, Ezequiel Fernández Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tercio-argentinos-manifiesta-favor-prohibir-ingreso-extranjeros-pais_1_8103683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jul 2021 10:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un tercio de los argentinos se manifiesta a favor de prohibir el ingreso de extranjeros al país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Xenofobia,Discursos de odio,Migrantes,Extranjeros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Soy de Pfizer", "Aguante la Sputnik": cómo y por qué los argentinos se identifican con las vacunas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/pfizer-aguante-sputnik-argentinos-identifican-vacunas_1_8007953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16a2d168-a143-47d9-a6c5-7635e168fc48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Soy de Pfizer&quot;, &quot;Aguante la Sputnik&quot;: cómo y por qué los argentinos se identifican con las vacunas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación del Laboratorio de Estudios sobre Democracia y Autoritarismos (Lectura Mundi - UNSAM) analizó las preferencias de la población a la hora de vacunarse y qué relación tienen con los discursos de odio.</p></div><p class="article-text">
        A cinco meses de iniciado el operativo de vacunaci&oacute;n, los nombres comerciales de las vacunas contra el covid ya son parte del habla cotidiana de los argentinos.<strong> Y objetos de disputa. </strong>Los primeros resultados de un estudio realizado por el Laboratorio de Estudios sobre Democracia y Autoritarismos (LEDA/Lectura Mundi - UNSAM) muestran, entre otras cosas, c&oacute;mo los argentinos se identifican con las vacunas de Pfizer, Sputnik V y AstraZeneca y Sinopharm.
    </p><p class="article-text">
        En esa discusi&oacute;n, tomaron partido y discutieron en chats y redes sociales sobre sus preferencias. La encuesta del LEDA registr&oacute; esos posicionamientos, que revelan un mapa heterog&eacute;neo: la<strong> vacuna con mayores preferencias es la Sputnik V, elegida por un 13,21% de la muestra.</strong> Detr&aacute;s aparecen la fabricada por <strong>AstraZeneca -11,11%-, Pfizer -9,21%- y Sinopharm -5%-, </strong>mientras que uno de cada tres encuestados no tiene preferencias. El otro dato relevante es que una de cada cinco personas desde&ntilde;an la eficacia o est&aacute;n en contra de la vacuna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Preferencias de vacunas en la Argentina                            </span>
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        Desde el inicio de la carrera sanitaria contra el virus, las negociaciones del gobierno argentino con pa&iacute;ses o empresas que desarrollaron las vacunas iniciaron un debate p&uacute;blico que termin&oacute; poniendo al mismo nivel argumentos cient&iacute;ficos con teor&iacute;as conspirativas y prejuicios pol&iacute;ticos heredados de la Guerra Fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El<strong> informe Discursos de Odio en la Argentina</strong> se&ntilde;ala que habr&iacute;a &ldquo;una relaci&oacute;n entre grupos de preferencia de determinadas vacunas y modos muy violentos de participaci&oacute;n en la esfera p&uacute;blica&rdquo;. Seg&uacute;n los resultados de la encuesta, entre los que eligen la vacuna Pfizer, desarrollada en los Estados Unidos, un 45,8% aprueba y promueve discursos de odio, aunque tambi&eacute;n es cierto que dentro de esta preferencia un 42,7% los desaprueba.
    </p><p class="article-text">
        Los porcentajes se mantienen en el mismo orden para aquellos que prefieren la vacuna de AstraZeneca, desarrollada por el Reino Unido: un 41,1% promueve los discursos de odio y un 49,9% los rechaza.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la relaci&oacute;n se modifica de manera contundente entre aquellos que elegir&iacute;an vacunarse con la Sputnik V, del laboratorio ruso Gamaleya. En este caso, s&oacute;lo un 14,0% aprueba los discursos de odio, mientras que un amplio 70,8% los rechaza. Lo mismo sucede al analizar el &iacute;ndice DDO en relaci&oacute;n a los que prefieren la vacuna china Sinopharm: un 21,9% se manifiesta af&iacute;n, mientras que el 67,7% est&aacute; en contra.
    </p><p class="article-text">
        Para esta investigaci&oacute;n, el LEDA hizo un <strong>relevamiento de m&aacute;s de 3.000 casos </strong>poniendo el foco en los discursos racistas y discriminatorios hacia los extranjeros y el colectivo LGTB+, pero tambi&eacute;n recab&oacute; las preferencias a la hora de recibir una vacuna contra el Covid-19.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la esfera p&uacute;blica pareci&oacute; activarse la memoria de un conflicto que polariz&oacute; al mundo: comunismo/anti-comunismo. Si a los primeros se los demonizaba, a los segundos se los asociaba con el di&aacute;logo democr&aacute;tico. Sin embargo, en el cruce con el &iacute;ndice de DDO la asociaci&oacute;n parece indicar un sentido inverso&rdquo;, dice Ezequiel Ipar, doctor en Ciencias Sociales y director del proyecto. &ldquo;Las preferencias o los &lsquo;gustos&rsquo; en torno a las vacunas se transformaron en un prisma de nuestra cultura y del modo en el que usamos ese trasfondo cultural para enfrentar la pandemia&rdquo;, explica .
    </p><p class="article-text">
        La encuesta tambi&eacute;n muestra que entre los convencidos de que en las vacunas &ldquo;hay algo raro&rdquo;, el porcentaje de quienes promueven DDO asciende a 34,9%.&nbsp; Entre los que consideran que &ldquo;no hace falta vacunarse&rdquo; el porcentaje es similar: un 34,1% se manifiesta a favor estos discursos. Para completar, Ipar se&ntilde;ala que entre quienes aceptaban cualquier vacuna &ldquo;s&oacute;lo un 17,1% aprueba o promueve los discursos de odio&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                DDO y preferencia de vacunas                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; son los discursos de odio (DDO?)</strong></h3><p class="article-text">
        Desde hace meses, el Laboratorio de Estudios sobre Democracia y Autoritarismos (Leda/Lectura Mundi - UNSAM) investiga el alcance y la propagaci&oacute;n de los discursos de odio en Argentina, cuyo crecimiento sostenido resulta alarmante. Para ello, el Leda construy&oacute; un &iacute;ndice que describe desde un plano anal&iacute;tico y sociol&oacute;gico las disposiciones de las personas hacia los discursos que promueven, incitan o legitiman &ldquo;la discriminaci&oacute;n, la deshumanizaci&oacute;n y/o la violencia hacia una persona o un grupo de personas en funci&oacute;n de su pertenencia a un grupo religioso, &eacute;tnico, nacional, pol&iacute;tico, racial, de g&eacute;nero o cualquier otra identidad social&rdquo; en la esfera p&uacute;blica digital.
    </p><p class="article-text">
        La primera etapa de este estudio tuvo lugar entre noviembre de 2020 y febrero de 2021. Sus resultados son sumamente reveladores, ya que es el primer trabajo acad&eacute;mico en el pa&iacute;s en abordar de manera sistem&aacute;tica y federal este tipo de fen&oacute;menos. &ldquo;Para comprender qu&eacute; est&aacute; sucediendo y qu&eacute; puede suceder con los discursos de odio tenemos que contar con instrumentos adecuados que permitan medir su fuerza, su distribuci&oacute;n en la ciudadan&iacute;a y sus posibles causas. Es necesario contar con informaci&oacute;n objetiva que nos permita conocernos a trav&eacute;s de un espejo en el que no siempre nos gusta mirarnos&rdquo;, explica Micaela Cuesta, doctora en Ciencias Sociales e integrante del Leda.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Antisemitismo, el otro gran prejuicio</strong></h3><p class="article-text">
        Este informe tambi&eacute;n indag&oacute; en algunos prejuicios sobre el origen de la pandemia y la reactualizaci&oacute;n de antiguos prejuicios antisemitas que vinculan a los jud&iacute;os con el af&aacute;n de hacer fortuna. Sorprendentemente, casi cuatro de cada diez personas &mdash;un 37%&mdash; mostraron alg&uacute;n grado de acuerdo con la idea de que el coronavirus surgi&oacute; como un plan de empresarios jud&iacute;os para ganar dinero fabricando vacunas. En el otro extremo, un 43,8% manifest&oacute; alg&uacute;n tipo de desacuerdo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Prejuicios sobre el origen de la pandemia y la reactualización de antiguos prejuicios antisemitas                            </span>
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        &ldquo;El antisemitismo no es un prejuicio social que funcione aislado, sino que se articula con otros que, como podemos ver en los resultados, disponen tambi&eacute;n a la aprobaci&oacute;n y la promoci&oacute;n generalizada de los discursos de odio&rdquo;, agrega Lucia Wegelin, doctora en Ciencias Sociales e integrante del estudio. En ese sentido, ambos investigadores advirtieron que el crecimiento de estas formas radicalizadas del odio social es uno de los mayores desaf&iacute;os que enfrenta hoy la convivencia democr&aacute;tica. &ldquo;Estos discursos y su instrumentalizaci&oacute;n a trav&eacute;s de las redes sociales tienden a destruir esa confianza m&iacute;nima que todo sujeto necesita para expresar su voz p&uacute;blicamente y generan de esta manera un nuevo tipo de censura, una exclusi&oacute;n participativa&rdquo;, concluyen.
    </p><p class="article-text">
        <em>SMF/EFB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sol Martínez Ferro, Ezequiel Fernández Bravo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jun 2021 03:02:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Soy de Pfizer", "Aguante la Sputnik": cómo y por qué los argentinos se identifican con las vacunas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Vacunas,Pfizer,Sputnik V,AstraZeneca,Sinopharm]]></media:keywords>
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