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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Soledad Vallejos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/soledad-vallejos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Soledad Vallejos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Folklore queer: “Nuestra batalla cultural es con mensajes de amor y respeto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/folklore-queer-batalla-cultural-mensajes-amor-respeto_132_11981808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/647cd76b-d5f4-4bba-bac0-d05d1d80691f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Folklore queer: “Nuestra batalla cultural es con mensajes de amor y respeto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Peña Arcoiris es un espacio disidente e inclusivo de baile, coplas y performances que amplía el paisaje tradicionalista. Fue creada por Ferni de Gyldenfeldt, la cantante que terminó con el binarismo en el festival de Cosquín. </p></div><p class="article-text">
        A Ferni de Gyldenfeldt todav&iacute;a la rodea el humo que recort&oacute; su figura sobre el fondo negro del escenario, todo para ella. Camisa de blanco impoluto, corbata y corset negros, se acompa&ntilde;&oacute; con la caja ante unas 300 personas sumidas en silencio de misa para entonar palabras de Lorena Carpanchay, coplera trans salte&ntilde;a: &ldquo;Ya vienen las maricas cantando la tonada/ ya vienen las mariposas derribando las miradas/ diaguita, tambi&eacute;n trava y no me van a derribar/ sus insultos, sus maltratos, me van a respetar&rdquo;. Los aplausos son de familias, ajenas y propia, de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os, viejos, j&oacute;venes, alguna referente pol&iacute;tica, desconocidos, artistas de renombre. Retumban en el coraz&oacute;n del barrio porte&ntilde;o del Abasto, en una de las fechas de la &ldquo;Pe&ntilde;a Arcoiris&rdquo;, el proyecto que Ferni y un grupo de artistas llevan adelante para afirmar que <strong>tambi&eacute;n el mundo del folklore es disidente e inclusivo a la vez.</strong> La cascada de rulos atada en una colita, la barba impecable, ella sonr&iacute;e; canta &ldquo;mi oficio de cantora es tan poderoso que puedo hacer amar a los que odian&rdquo;, acompa&ntilde;ada con la guitarra de Nahuel Quipildor. Vuelve a acercarse al micr&oacute;fono y agrega &ldquo;ojal&aacute;&rdquo;. Ahora, a los aplausos se suman algunas risas.
    </p><p class="article-text">
        Es una fecha porte&ntilde;a, el piso es de cemento y las mesas -repletas- ocupan casi todo el espacio que no es escenario, algo que importar&aacute; poco en unas dos horas, cuando la mayor&iacute;a del p&uacute;blico lo recorra bailando un carnavalito de la mano de LeGon Queen, casi dos metros de &ldquo;gauche&rdquo; drag ataviada como diabla de la puna. De ese momento, no se salvar&aacute;n ni los t&eacute;cnicos de luz y sonido del lugar, ni el manager de Ferni, Jorge Nacer -hist&oacute;rico productor de folklore argentino-, que sucumbir&aacute;n ante la bazooka de burbujas con la que LeGon se abrir&aacute; paso.
    </p><p class="article-text">
        Pero todav&iacute;a falta. La noche reci&eacute;n empieza, con los primeros acordes y una voz que tambi&eacute;n son&oacute; (y sonar&aacute; durante el verano) al aire libre, bajo cielos estrellados, en pe&ntilde;as y &ldquo;patios&rdquo;, esos espacios de encuentro y celebraci&oacute;n colectiva propios del folklore fuera de las grandes ciudades.&nbsp;
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                Oriunda de Santa Fe, LeGon Queen estudió baile folklórico toda su vida. “De chiquito pensaba en cómo hacía un gaucho si era maricón como yo”                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Otros mundos</h2><p class="article-text">
        A los 14 a&ntilde;os pis&oacute; Jujuy por primera vez, como parte del intercambio anual de su colegio secundario (&ldquo;el Liceo 9, educaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;, suelta cada vez que tiene ocasi&oacute;n, y sigue una peque&ntilde;a catarata de fervor). Descubrir un mundo a cuatro mil metros de altura habitado por chicas y chicos de su edad, escuchar otros sonidos y ver otros colores solt&oacute; algo en Ferni, que encontr&oacute; &ldquo;la puna, el silencio, la monta&ntilde;a, la quebrada&rdquo;. &ldquo;Fue muy importante ver otra forma de vida&rdquo;, tanto que, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, ella, nacida y criada en Villa Urquiza, <strong>recorre el pa&iacute;s con un cancionero folkl&oacute;rico disidente y amoroso</strong>, en un show pensado para incluir. En realidad es &ldquo;m&uacute;sica popular argentina&rdquo;, dice, un t&eacute;rmino m&aacute;s amplio, que habla &ldquo;de realidades, de c&oacute;mo viven las personas&rdquo;, que designa un repertorio musical y de pr&aacute;cticas art&iacute;sticas tan extenso como el deseo de quienes lo ponen en pr&aacute;ctica. Por algo, en una de sus interpretaciones, la de &ldquo;Cantora de oficio&rdquo;, que puede escucharse en plataformas de m&uacute;sica, se permiti&oacute; una digresi&oacute;n: &ldquo;Nadie debe creer que los, las y les artistas vivimos en un mundo donde todo es escenario y fantas&iacute;a. Les artistas somos hombres y mujeres, tambi&eacute;n somos travestis, trans, no binaries, maricas, tortas, bisexuales, identidades sexogen&eacute;ricas visibles que ya sin ocultarnos m&aacute;s trajinamos las calles y sus d&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comienzo fue tan sencillo -es s&oacute;lo una manera de decir- como descubrir que su formaci&oacute;n l&iacute;rica y de conservatorio pod&iacute;a encontrar m&aacute;s de un lugar. Ferni todav&iacute;a sigue despuntando el vicio de esa m&uacute;sica con su hermana gemela -y trans y no binaria, como ella misma-, Luchi Gyldenfeldt, cantante de &oacute;pera barroca, en &ldquo;&Oacute;pera queer&rdquo;, un espect&aacute;culo l&iacute;rico con perspectiva transfeminista. Pero la pe&ntilde;a es otro territorio, uno propio y tambi&eacute;n -todav&iacute;a- a conquistar. Dice &ldquo;lo de Cosqu&iacute;n&rdquo; como una clave, y cada tanto queda claro que fue un hito, que para ella hay un antes y despu&eacute;s &ldquo;de lo de Cosqu&iacute;n&rdquo;, que empez&oacute; como un reclamo personal pero qued&oacute; como marca para quienes sigan ese camino. En diciembre de 2021, particip&oacute; en la la audici&oacute;n del Pre-Cosqu&iacute;n, antesala del festival de folklore m&aacute;s tradicional y masivo de Argentina, en la categor&iacute;a de &ldquo;voz femenina&rdquo;; el jurado la celebr&oacute; pero tambi&eacute;n le dijo que, de acuerdo con la comisi&oacute;n organizadora, <strong>para subir al escenario de la plaza Pr&oacute;spero Molina deber&iacute;a identificarse como var&oacute;n. Entonces se neg&oacute;. </strong>Quer&iacute;a cantar pero no asumir una identidad que no la define. Fue al Inadi -el Instituto Nacional contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofoina y el Raciosmo, creado en 1995 y disuelto, por decreto, en 2024-, plante&oacute; su caso, pele&oacute; la decisi&oacute;n de obligarla a elegir entre categor&iacute;as binarias con las que no se reconoce. Y gan&oacute;. Result&oacute; que el reglamento del evento no pod&iacute;a prevalecer por sobre una ley nacional vigente, la de Identidad de G&eacute;nero. <strong>Desde entonces, el festival de Cosqu&iacute;n abandon&oacute; las categor&iacute;as &ldquo;voz femenina&rdquo; y &ldquo;voz masculina&rdquo; para establecer la de &ldquo;solista vocal&rdquo;.&nbsp;</strong>
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                Arcoiris es una peña: baile, canto, familias. Se celebra en Buenos Aires pero con planes de moverse a Jujuy y Córdoba para federalizar el mensaje de inclusión                            </span>
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        Para entonces, Ferni ya era la profesora de m&uacute;sica &ldquo;del Liceo 9, educaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;, el mismo secundario en el que hab&iacute;a sido estudiante, y concurr&iacute;a su lugar de trabajo &ldquo;siendo una disidente, la profesora trans que cantaba &Oacute;pera queer. Ya era visible&rdquo;. Tambi&eacute;n hab&iacute;a conocido &ldquo;Brotecitos&rdquo;, el cancionero travesti trans no binario nacido de talleres de las artistas y activistas Susy Shock y Javiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, resume, &ldquo;empec&eacute; a entender que tambi&eacute;n hab&iacute;a lugar para la disidencia en el folklore, aunque todav&iacute;a estaba fuerte el binarismo&rdquo;. El mismo binarismo que su voz, su cuerpo y su terquedad pusieron en jaque en Cosqu&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Brillos y botas</h2><p class="article-text">
        El Patio del Indio Froil&aacute;n late como un coraz&oacute;n en medio del monte, en el barrio Boca del Tigre, en Santiago del Estero. Es un espacio enorme de tierra, cha&ntilde;ares, quebrachos y m&uacute;sica que el luthier de bombos leg&uuml;eros Froil&aacute;n Gonz&aacute;lez abri&oacute; en 1997 y todav&iacute;a convoca a cientos de personas cada semana. El lugar es sin&oacute;nimo de fiesta, m&uacute;sica, baile, y un escenario, el Carlos O. Saavedra, plantado sobre la propia tierra y al amparo de un &aacute;rbol. All&iacute;, una noche, despu&eacute;s de bailar en un show en el que la Ferni cant&oacute;, a LeGon Queen se le acerc&oacute; un se&ntilde;or. Ella llevaba botas corraleras, bombacha gaucha, brillos en la barba, maquillaje drag en el rostro, la cabeza refulgente y calva; el se&ntilde;or estaba algo achispado. &ldquo;Me vino a increpar&rdquo;, recuerda la bailarina. El di&aacute;logo empez&oacute; con &ldquo;&iquest;vos a qui&eacute;n represent&aacute;s?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;C&oacute;mo? -recuerda LeGon que respondi&oacute; inicialmente, todav&iacute;a sorprendida.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;A qui&eacute;n ven&iacute;s a representar vos? &mdash;insisti&oacute; el hombre.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A m&iacute; y a mis compa&ntilde;eras. A la gente del colectivo, de la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mir&aacute; mi mano: estos callos son de trabajar. Vos ten&eacute;s que ir a laburar, el pa&iacute;s no se cambia haciendo estas boludeces.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me qued&eacute;, lo escuch&eacute;&rdquo;, recuerda LeGon, que agradeci&oacute; el consejo y dese&oacute; buena suerte al espectador. Dice que el hombre se fue mascullando palabrotas, pero que el episodio no es excepcional, que la mayor&iacute;a de esas situaciones ocurre en redes sociales o en la calle, como cuando va al festival de Cosqu&iacute;n y &ldquo;se escucha el cuchicheo&rdquo;. Y sin embargo con eso aprendi&oacute; a lidiar. B&aacute;sicamente, porque despu&eacute;s transitar el camino que la llev&oacute; a hallar el personaje art&iacute;stico que quer&iacute;a construir, y de mostrarse, por ejemplo, en prime time televisivo con su participaci&oacute;n en el programa Got Talent Argentina (en el que lleg&oacute; a cuartos de final), entiende que la visibilidad no es s&oacute;lo recibir eso. Hay algo, mucho, m&aacute;s.
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                    alt="Llegó al drag en pandemia y empezó a montarse usando la bombacha de gaucho con la que había bailado siempre"
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                Llegó al drag en pandemia y empezó a montarse usando la bombacha de gaucho con la que había bailado siempre                            </span>
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        Naci&oacute; y se cri&oacute; en Esperanza, hist&oacute;rico pueblo santafesino de lo que se conoce como &ldquo;pampa gringa&rdquo;; hoy viven all&iacute; alrededor de cincuenta mil personas. Empez&oacute; a estudiar danza folkl&oacute;rica a los 10 a&ntilde;os, despu&eacute;s de deslumbrarse con un ballet y ver bajo el escenario, a su lado, a &ldquo;la profesora de este ballet con su trenza negra azabache, larga hasta la cintura, que le colgaba por el costado del hombro, lentes negros, boca roja&rdquo;. Estudi&oacute; con ella, Ana Mar&iacute;a Anconetani (&ldquo;una de esas personas que tienen un &aacute;ngel, te contagian y acompa&ntilde;an en la vida&rdquo;), desde entonces hasta los 25 a&ntilde;os. Curs&oacute; profesorado de danzas, fue carpintero, lleg&oacute; a Buenos Aires con 28 a&ntilde;os. <strong>Siempre am&oacute; el folklore, y siempre supo que su identidad estaba en el territorio queer. </strong>&ldquo;Hasta los 25 siempre fui un puto tapado. Soy uno de los casos de las maricas que no nos podemos encontrar en el pueblo y nos vamos a las ciudades grandes. Queda por ah&iacute; un resabio de eso, como que de esas cosas no se hablan, porque por ah&iacute; en el c&iacute;rculo social de all&iacute; no se encuentran amistades o personas afines para compartir o tener ideas&rdquo; y entonces hay que migrar para encontrarse. En la ciudad todo era nuevo. Mientras cursaba danzas folkl&oacute;ricas en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), trabaj&oacute; en un locutorio, en una librer&iacute;a con bar, en un caf&eacute; concert. Alguna vez particip&oacute; en el ballet de uno de sus docentes de UNA, aunque &ldquo;siempre respetando los patrones binarios de las estructuras folcl&oacute;ricas&rdquo; y al mismo tiempo ten&iacute;a &ldquo;cierta inc&oacute;gnita&rdquo;, porque &ldquo;de chiquito sab&iacute;a que era maric&oacute;n, <strong>y siempre pensaba en c&oacute;mo hac&iacute;a un gaucho si era maric&oacute;n como yo</strong>, qu&eacute; pasaba&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dictaba clases de malambo cuando una alumna le pidi&oacute; ayuda: ten&iacute;a que actuar en una fiesta y necesitaba reemplazar a un bailar&iacute;n que a &uacute;ltimo momento hab&iacute;a desertado. La misi&oacute;n era bailar una chacarera alrededor de una drag queen. LeGon dijo que s&iacute;, pero no revel&oacute; que ignoraba por completo qu&eacute; quer&iacute;a decir &ldquo;drag queen&rdquo;. &ldquo;Cuando lleg&oacute; el d&iacute;a y vi eso, qued&eacute; enloquecida. Era una fecha de agosto, conmemoraci&oacute;n en homenaje a San Mart&iacute;n. Estaban todas montadas como pr&oacute;ceres pero a lo drag: estaba <em>la</em> San Mart&iacute;n, <em>la</em> Juana Azurduy, <em>la</em> Belgrano. Bail&eacute;, la pas&eacute; genial, y empec&eacute; a formar parte de estas fiestas y a hacer performances&rdquo;, pero sin hacer todav&iacute;a el click. La ocasi&oacute;n lleg&oacute; meses despu&eacute;s, aunque cuando apenas empez&oacute; a indagar en esa est&eacute;tica (&ldquo;al principio, replicando estereotipos&rdquo;) y ese arte lleg&oacute; la pandemia de covid-19 y con ella, el aislamiento, que termin&oacute; siendo ocasi&oacute;n de aprender, tutoriales y videos de por medio, mientras la vida p&uacute;blica quedaba en suspenso. Al tiempo, otra vez una oportunidad en forma de invitaci&oacute;n: &iquest;querr&iacute;a participar de un n&uacute;mero musical en una fiesta? Pod&iacute;a ir como quisiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue el detonante&rdquo;, recuerda, y enumera qu&eacute; eligi&oacute;: &ldquo;la bombacha con la que bail&eacute; toda la vida, corset, blusa de paisana, <strong>cintur&oacute;n de gaucho pero le saqu&eacute; la rastra para usarla de gargantilla;</strong> me fui pelada, solo con el sombrero y ninguna peluca&rdquo;. Al verla llegar, con ese look y sus casi dos metros de altura, le propusieron bailar sola en medio de la gente, convertirse en referencia de la velada. Le gust&oacute; tanto que el resto es historia. O mejor dicho, indagaci&oacute;n, investigaci&oacute;n y aprendizaje.
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                Brillos, botas, tacos, barbas y glitter. La peña Arcoiris es un espacio creado por amantes del folklore que no quieren recortar su identidad de género para subirse al escenario                            </span>
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        Al salir de lo binario y entrar con esa propuesta a su territorio de toda la vida, el folklore, encontr&oacute; el camino que buscaba. &ldquo;Empec&eacute; a sentirme m&aacute;s aut&eacute;ntica como drag rompiendo este binarismo del gaucho, esta cuesti&oacute;n tan marcada de un gaucho que lo convert&iacute; en un gaucho marica&rdquo;, algo que &ldquo;algunas personas interpretan como una falta de respeto&rdquo;, pero otras no. Hay un ejemplo reciente. Hace poco, dice LeGon, &ldquo;me escribi&oacute; por redes un chico de Tandil dici&eacute;ndome que es pe&oacute;n de campo, y que la vida de una marica en el campo no es f&aacute;cil, pero que al verme se anim&oacute; a explorar y a poder sentirse m&aacute;s libre. Yo lo le&iacute;a y no lo pod&iacute;a creer. Le&iacute;a y me largaba a llorar. Le respond&iacute; &lsquo;con esto me pagaste de por vida lo que estoy haciendo&rsquo;. A veces, una tiene en su cabeza la idea de que quiere llegar a determinados lugares, <strong>pero no dimension&aacute;s lo que pod&eacute;s hacer por otras personas. Entonces le dije tambi&eacute;n: &lsquo;soy yo la agradecida, me permitiste llegar a vos&rsquo;&rdquo;.</strong>
    </p><h2 class="article-text">La disidencia amorosa</h2><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, LeGon caminaba por la calle Riobamba, en la zona del Congreso, y vio a trav&eacute;s de una vidriera a las hermanas Gyldenfeldt; hac&iacute;an &ldquo;&Oacute;pera queer&rdquo;. Todav&iacute;a no se conoc&iacute;an; LeGon recuerda que pens&oacute; &ldquo;que copadas&rdquo; y sigui&oacute; su camino. Las tres ataron cabos y vidas tiempo despu&eacute;s, porque hoy la drag y la cantante l&iacute;rica volcada a la m&uacute;sica popular son &ldquo;amichas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Pe&ntilde;a Arcoiris, adem&aacute;s de encontrarlas en la Ciudad de Buenos Aires, las lleva por distintos puntos del pa&iacute;s, con invitadas e invitados locales y m&uacute;sicas y m&uacute;sicos de todos los repertorios posibles.
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                    alt="LeGon Queen vio por primera vez a Ferni en un afiche de la Ópera Queer que hace con su hermana (también trans, también cantante”. Hoy son “amichas” y comparten espectáculo"
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                LeGon Queen vio por primera vez a Ferni en un afiche de la Ópera Queer que hace con su hermana (también trans, también cantante”. Hoy son “amichas” y comparten espectáculo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sintieron la necesidad, explica Ferni. Era clave &ldquo;mover estas propuestas de forma federal. Empezar a hacer patios arco&iacute;ris. Que no s&oacute;lo sea como 'la propuesta de la Ferni&rsquo;, sino de varias artistas, varios artistas, en patios de tierra y dem&aacute;s&rdquo;, y all&iacute; est&aacute;n ahora: en Jujuy, C&oacute;rdoba, para federalizar &ldquo;propuestas de folklore disidente y amoroso&rdquo;. Tambi&eacute;n, en los planes inminentes figura una peque&ntilde;a gira europea. Ferni agrega que es &ldquo;necesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque es necesario descentralizar, llevar estos discursos, estas formas distintas de pensar y vivir a lugares donde todav&iacute;a falta la informaci&oacute;n, los recursos para pensarlo. Y es necesario pensarlo en nuestras tradiciones. Estamos viviendo un momento de retroceso de los derechos humanos, los discursos de odio pueden instalarse, hay clima de rispidez. Y todo esto, sobre todo, afecta a mujeres y disidencias. Nos afecta en carne propia. Nuestra batalla cultural es llevar un patio en forma art&iacute;stica, amorosa, no violenta, sino creativa. <strong>Nuestra batalla cultural es est&eacute;tica, con belleza, poes&iacute;a, m&uacute;sica, con mensajes de amor y respeto. </strong>Son pe&ntilde;as amorosas donde hay lugar para todo el mundo, porque finalmente es el camino que queremos: no un ghetto sino espacios de construcci&oacute;n amorosa que incluyan a todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        <em>SV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad Vallejos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/folklore-queer-batalla-cultural-mensajes-amor-respeto_132_11981808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jan 2025 02:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Folklore queer: “Nuestra batalla cultural es con mensajes de amor y respeto”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Folklore,Punto de encuentro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ESI para nativos digitales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/esi-nativos-digitales_132_10706236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bc40c94-2ee0-43b9-955e-4fd095ba3999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ESI para nativos digitales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Días después de la sanción de la ley Olimpia, la activista mexicana que da nombre a la última norma feminista fue parte de una jornada en la escuela de Velez. Cómo abordar el abuso y la violencia digital con una generación que vive a través del celular. 
</p></div><p class="article-text">
        Habla sobre un escenario claramente escolar. Sobre ella penden guirnaldas de colores; a su espalda, sentada a una mesa embanderada con un pa&ntilde;uelo gigante violeta, la escucha una compa&ntilde;era de lucha argentina. &ldquo;<strong>Ponerse del lado de las v&iacute;ctimas es el primer acto de justicia. </strong>Nuestra meta es estar seguras tambi&eacute;n en internet&rdquo;, dice la activista mexicana Olimpia Coral Melo y cuatrocientos adolescentes de secundaria estallan en aplausos. En el Instituto &ldquo;Dr. Dalmacio V&eacute;lez Sarsfield&rdquo;, la escuela de uno de los clubes de f&uacute;tbol m&aacute;s conocidos de Argentina, lo que hab&iacute;a empezado como un d&iacute;a cualquiera se termin&oacute; convirtiendo en jornada de activismo y educaci&oacute;n sobre violencia digital para una comunidad educativa en cuya convivencia la Educaci&oacute;n Sexual Integral (ESI) resulta fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Chicas y chicos ten&iacute;an en el auditorio, ante s&iacute;, a la responsable de que la lucha contra la violencia digital hacia las mujeres tuviera un nombre, el suyo, en su pa&iacute;s. Era la misma mujer que luego cruz&oacute; las fronteras con ese activismo: exigir normas con perspectiva de g&eacute;nero capaces de proteger a las mujeres, en particular a las j&oacute;venes, en espacios virtuales, que cada vez tienen m&aacute;s peso en la cotidianeidad anal&oacute;gica. Ella les hablaba precisamente en v&iacute;speras de que la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n terminara sancionando esa norma en Argentina, donde se convirti&oacute; en la Ley 27.736, que se incorpor&oacute; a la normativa sobre violencia hacia las mujeres. Coral Melo les habl&oacute; de <strong>&ldquo;hacer las cosas por placer, no para complacer&rdquo;</strong>, les cont&oacute; su propio caso, el de una adolescente de Guachinango que un d&iacute;a descubri&oacute; que su ex novio hab&iacute;a circulado im&aacute;genes &iacute;ntimas de ella sin su consentimiento. A lo largo de una hora y media de charla record&oacute; cu&aacute;nto sufri&oacute;, pero tambi&eacute;n c&oacute;mo se reconstruy&oacute;, c&oacute;mo la salvaron la ayuda de su madre y las mujeres que encontr&oacute; por un camino convertido en lucha.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt=" Víctimas. La mayor parte de las víctimas de difusión no consentida de material íntimo son mujeres y niñas. "
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            <span class="title">
                 Víctimas. La mayor parte de las víctimas de difusión no consentida de material íntimo son mujeres y niñas.                             </span>
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        &ldquo;No hace falta ser amigas para ser compa&ntilde;eras, para ser sororas&rdquo;, advierte la mexicana en uno de los videos que, desde el auditorio, registraron caseramente los tel&eacute;fonos celulares de alumnos y docentes. Tampoco eso fue casual: porque el encuentro no era una herramienta s&oacute;lo para las y los adolescentes, el equipo docente del bachillerato luego volvi&oacute; sobre el contenido de la charla. Es &ldquo;un valioso recurso para enriquecer nuestros conocimientos y reflexionar acerca de la propia pr&aacute;ctica docente&rdquo;, explica la rectora del secundario, Gabriela Maisnik, para quien se trata de seguir &ldquo;pensando juntos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la escuela, <strong>el proyecto de transversalizar los contenidos curriculares de cada ciclo lectivo con contenidos de ESI </strong>como indican la ley nacional (Nro 26.150, de 2006)&nbsp; y el marco normativo, y la normativa porte&ntilde;a (Nro 2110, del mismo a&ntilde;o), no es un tema menor, advierte Maisnik. Habitualmente, &ldquo;se trabaja articulado entre todos los niveles del Instituto: realizando diferentes actividades planificadas en los espacios curriculares o como actividades especiales&rdquo;, como la presencia de Coral Melo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venimos trabajando en relaci&oacute;n a la prevenci&oacute;n de las violencias, entre muchas otras cuestiones&rdquo;, detalla la psic&oacute;loga y docente Soledad Fuster, referente ESI en el colegio. Fue justamente el contacto que, como instituci&oacute;n, ya ven&iacute;an sosteniendo con la Organizaci&oacute;n G&eacute;nero y Tecnolog&iacute;a -Gentic, dedicada al activismo contra la ciberviolencia de g&eacute;nero y la violencia digital- el que termin&oacute; de atar cabos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo se dio de un momento a otro&rdquo;, dice Fuster para explicar que, por inquietudes surgidas dentro mismo del colegio, se comunic&oacute; con Gentic para concertar una charla especial sobre violencia digital. &ldquo;Quer&iacute;amos hablar sobre estrategias de prevenci&oacute;n en el mundo virtual, y nos ofrecieron invitar a Olimpia, que justamente en esos d&iacute;as estaba en Argentina&rdquo; para presenciar el tratamiento del proyecto de ley con su nombre en el Senado.
    </p><p class="article-text">
        La oferta de la ONG se tradujo en un s&iacute; de la escuela; el s&iacute;, en revuelo. Entre un momento y otro, el Senado aprob&oacute; por unanimidad la iniciativa -y la volvi&oacute; a enviar a Diputados, para que la C&aacute;mara hiciera lo propio tras dos modificaciones de t&eacute;rminos sencillos pero con implicancias nada menores- y la agenda de Coral Melo ya no fue la misma. &ldquo;De un viernes a un lunes mandamos mail a familias y estudiantes, y les informamos que &iacute;bamos a recibir a Olimpia. Les contamos qui&eacute;n era y por qu&eacute; era importante ese encuentro. La instituci&oacute;n dispuso todo lo que pudo para recibirla y que los estudiantes pudieran realmente no s&oacute;lo recibirla bien a ella sino tambi&eacute;n armar un espacio adecuado para que disfrutaran, valoraran la charla. Todo estuvo pensado y hecho en ese poco tiempo, y se consiguieron hasta las sillas para que 400 chicas y chicos no se sentaran en el piso. Para que hubiera una disposici&oacute;n a escuchar, aprender y reflexionar&rdquo;, recuerda la docente.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>D&iacute;as especiales</strong></h3><p class="article-text">
        El de la vida online no es un tema menor para las generaciones de chicas y chicos que<strong> nacieron en un mundo con internet y conciben la virtualidad y las redes como espacios naturales de la vida cotidiana.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el pa&iacute;s, este marco legal flamante viene a mitigar, reparar, prevenir y sancionar existe desde hace tiempo. Desde hace al menos tres a&ntilde;os, con la irrupci&oacute;n de la pandemia de Covid-19 y la inevitable imposici&oacute;n de la virtualidad en la vida cotidiana, el equipo docente del Instituto detect&oacute; una dimensi&oacute;n desconocida que no pod&iacute;an ignorar, y de manera muy particular en las &ldquo;Jornadas ESI&rdquo;, que cada establecimiento est&aacute; obligado a realizar por ley tres veces al a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Adem&aacute;s de la inevitable situaci&oacute;n de virtualidad que impon&iacute;a el confinamiento, &iquest;qu&eacute; particularidad imprimi&oacute; la pandemia a las jornadas de ESI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La diferencia fundamental fue que en pandemia se crearon espacios de acompa&ntilde;amiento y tutor&iacute;as. Se organizaron jornadas en entornos virtuales, considerando emergentes y temas espec&iacute;ficos de ESI -explica la rectora Maisnik.
    </p><p class="article-text">
        Esos emergentes se combinan con &ldquo;las tem&aacute;ticas planteadas desde el ministerio de Educaci&oacute;n&rdquo;, y los abordajes se deciden &ldquo;de acuerdo con las cuestiones que veamos como m&aacute;s relevantes en el per&iacute;odo&rdquo;, a&ntilde;ade la referente Fuster.
    </p><p class="article-text">
        Si durante la pandemia el foco estuvo puesto en c&oacute;mo construir ciudadan&iacute;a digital, cuando la realidad impon&iacute;a que estaba lejos de ser algo secundario, en la vida post pandemia el eje parece haberse corrido un paso hacia adelante: <strong>c&oacute;mo hacer para que chicas y chicos vivan y convivan en esos entornos de manera segura. </strong>Cada Jornada, y cada actividad especial, es diferente, explica Fuster, porque sus contenidos se terminan de perfilar en di&aacute;logo entre el equipo docente -que incluye a los referentes ESI- y las inquietudes de alumnas y alumnos, que pueden hacerlas llegar &ldquo;a trav&eacute;s de formularios, o en buzones y (que) son an&oacute;nimas en general&rdquo;. &ldquo;Lo que hacemos es dar a veces la opci&oacute;n de que pongan el nombre si quieren, porque despu&eacute;s de cada jornada se pide una valoraci&oacute;n de los estudiantes, donde pueden compartir aquello que m&aacute;s valoraron, sugerencias para pr&oacute;ximas jornadas y compartir temas que les interesar&iacute;an tratar en pr&oacute;ximos encuentros&rdquo;, a&ntilde;ade. Las m&aacute;s de las veces, eso se combina con una din&aacute;mica propia de la instituci&oacute;n: la informaci&oacute;n siempre circula, y por eso tambi&eacute;n es posible trabajar &ldquo;articuladamente con profesores, preceptores, tutores, departamento de orientaci&oacute;n, todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La confianza es un camino de ida y vuelta, y las Jornadas ESI y actividades especiales vinculadas al tema terminan convirti&eacute;ndose, coinciden directiva y docente, en &ldquo;d&iacute;as especiales&rdquo;. Para Fuster, &ldquo;tiene que ver con la transversalidad&rdquo;. &ldquo;Si bien se trabaja durante Jornadas, reconocimos la ESI como un eje transversal, y desde ah&iacute; se vivencia y se trabaja en lo cotidiano: desde el momento de dar las consignas para actividades, desde pensar las estrategias de intervenci&oacute;n, desde acompa&ntilde;ar las singularidades, hasta promover pr&aacute;cticas y espacios inclusivos&rdquo;, explica. La inclusi&oacute;n tiene para ella un peso propio m&aacute;s all&aacute; de lo diverso: &ldquo;apunta a las condiciones de equidad para toda la comunidad educativa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Paraguas que nos protegen&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Entre nivel inicial, medio y superior, por aqu&iacute; circulan alrededor de 2500 estudiantes, y sin embargo en horas de clase el murmullo es &iacute;nfimo. Los claustros del Instituto son un espacio de pasillos amplios, de ventanales por los que entra a raudales la luz del sol, desde las instalaciones del Club. Todo es azul y blanco, como la bandera de V&eacute;lez, y las paredes resplandecen de blancas a despejadas, salvo por unos muy pocos carteles con informaci&oacute;n para la comunidad educativa. La excepci&oacute;n es un paraguas de cartulina a medias dibujado, a medias hecho de collage, sobre un papel afiche amarillo. A un lado, dos papeles manuscritos dicen &ldquo;La ESI&rdquo;, y sobre &eacute;l, recortados y pegados, siete papelitos recuerdan definiciones de por qu&eacute; la Educaci&oacute;n Sexual Integral resguarda derechos y eso es bueno para chicas y chicos, porque &ldquo;ense&ntilde;ar ESI desde el nivel inicial hasta el secundario es proteger a las infancias y adolescencias&rdquo;. &ldquo;La ESI es un derecho y los derechos son como paraguas que nos protegen&rdquo;, afirma el cartel m&aacute;s grande, a la derecha del paraguas. La rectora Maisnik&nbsp; lo se&ntilde;ala con orgullo al pasar: &ldquo;lo hicieron los chicos&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="La activista mexicana Olimpia Coral Melo. Fue víctima de difusión no consentida y transformó su ataque en militancia y una ley que lleva su nombre también en Argentina. "
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                La activista mexicana Olimpia Coral Melo. Fue víctima de difusión no consentida y transformó su ataque en militancia y una ley que lleva su nombre también en Argentina.                             </span>
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        La escuela sola no puede, ni tampoco debe, coinciden Maisnik y Fuster. El trabajo necesariamente es en red, en conexi&oacute;n con especialistas de organizaciones del Estado y de la sociedad civil, como la Direcci&oacute;n General de Educaci&oacute;n Privada del gobierno local, el Ministerio P&uacute;blico Tutelar, el Hospital V&eacute;lez Sarsfield, el Consejo de Ni&ntilde;os, Ni&ntilde;as y Adolescentes, la Defensor&iacute;a zonal, o la ONG especializada en la lucha contra el grooming Argentina Cibersegura, la Fundaci&oacute;n Micaela Garc&iacute;a. Los docentes &ldquo;profesionales de trayectoria en constante capacitaci&oacute;n&rdquo;, trabajan tambi&eacute;n en di&aacute;logo con las familias, porque muchas veces las situaciones de la instituci&oacute;n tienen su correlato fuera de ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en continuo aprendizaje&rdquo;, ratifica Fuster. Por eso cada a&ntilde;o, y dentro de cada a&ntilde;o, cada Jornada, todo puede cambiar. La clave es la flexibilidad: &ldquo;las vamos presentando en diferentes formatos, que pueden ser charlas expositivas a cargo de profesionales invitados. O pueden ser organizadas por docentes y profesionales de la instituci&oacute;n, y desde ah&iacute; lo trabajamos en diferentes formatos: charlas, actividades de producciones l&uacute;dicas, an&aacute;lisis de pel&iacute;culas. Todos los a&ntilde;os implementamos modalidades diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En pleno confinamiento, las Jornadas -necesariamente virtuales- trabajaron fuertemente sobre acoso virtual y contaron con la participaci&oacute;n del Ministerio P&uacute;blico Tutelar (para hablar de derechos), el Ministerio P&uacute;blico Fiscal, la Fundaci&oacute;n Micaela Garc&iacute;a (para &ldquo;analizar y saber c&oacute;mo actuar ante situaciones de maltrato y vulneraci&oacute;n de derechos&rdquo;), la Defensor&iacute;a del Pueblo y referentes del &Aacute;rea de Violencia de G&eacute;nero de V&eacute;lez (para abordar las &ldquo;nuevas masculinidades&rdquo;). El a&ntilde;o pasado, chicas y chicos trabajaron consignas en clase antes de ver pel&iacute;culas como <em>Preciosa, Tu vestido rosa, Yo nena, yo princesa</em>; luego, volvieron en clase sobre algunos de los temas surgidos en las proyecciones. En 2023, en cambio, la programaci&oacute;n contempl&oacute; tres propuestas distintas y espec&iacute;ficas para cada curso en el mismo horario: a la ma&ntilde;ana 1er a&ntilde;o pod&iacute;a elegir, por ejemplo, entre &ldquo;Deporte y ESI&rdquo;, &ldquo;Sexualidad responsable&rdquo; o &ldquo;V&iacute;nculos adolescentes&rdquo;, y 4to ten&iacute;a a disposici&oacute;n encuentros sobre &ldquo;Derechos sexuales y reproductivos&rdquo;, &ldquo;Comunicaci&oacute;n no violenta&rdquo; o &ldquo;Diversidad e inclusi&oacute;n&rdquo;; a la tarde, 2do pod&iacute;a optar entre &ldquo;uso responsable de redes sociales&rdquo; o &ldquo;Juegos y apuestas virtuales&rdquo; (un h&aacute;bito que los especialistas detectan como creciente entre la poblaci&oacute;n adolescente, al calor del uso de dispositivos individuales y accesibles en cualquier momento del d&iacute;a), mientras que 3ro tuvo la posibilidad de participar de un encuentro sobre &ldquo;amistad, identidad y v&iacute;nculos&rdquo;, &ldquo;h&aacute;bitos saludables en la conducta alimentaria&rdquo; o &ldquo;violencia digital&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En b&uacute;squeda de culpables</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Desde el escenario, la argentina Florencia Villegas contemplaba c&oacute;mo los rostros de chicas y chicos traduc&iacute;an las palabras de Coral Melo. &ldquo;Al principio la charla fue medio revoltosa, hasta que ellos empezaron a escuchar&rdquo;, recuerda con una sonrisa. La escucha se volvi&oacute; atenta cuando la mexicana y la argentina hablaron en primera persona sobre los efectos de ser v&iacute;ctimas de la viralizaci&oacute;n de im&aacute;genes &iacute;ntimas sin consentimiento, c&oacute;mo se convirtieron en sobrevivientes y finalmente en activistas. &ldquo;Ah&iacute; empezaron a escuchar y sorprenderse de un mont&oacute;n de cosas. Se les notaba en sus caras que varios no sab&iacute;an que estaban haciendo algo mal&rdquo;, se&ntilde;ala Villegas.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp; un mundo social en el que los dispositivos e internet son condici&oacute;n de existencia, como es el de estas generaciones de adolescentes, las formas de la violencia digital no son desconocidas. Son parte de la agenda de la vida cotidiana. Y sin embargo, si hasta hace semanas no hab&iacute;a una ley que las nombrara, c&oacute;mo podr&iacute;a esperarse que chicas y chicos lo hicieran de manera reflexiva.
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                    alt="Gracias a la Ley Olimpia, la Ley de Protección Integral a las Mujeres Argentina incorporó la protección de los derechos y bienes digitales de las mujeres."
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                Gracias a la Ley Olimpia, la Ley de Protección Integral a las Mujeres Argentina incorporó la protección de los derechos y bienes digitales de las mujeres.                            </span>
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        En alg&uacute;n tramo de la historia de Coral Melo se escucharon sollozos suavecitos. La historia de una pod&iacute;a ser la historia de muchos. Posiblemente por eso, y por el desenfado capaz de romper barreras con el que habla la mexicana, la empat&iacute;a se instal&oacute; en el sal&oacute;n. Ese fue el momento que aprovech&oacute; la mexicana para decir: &ldquo;bueno, y ahora, como sus profesores me lo han permitido, les pido que me entreguen sus tel&eacute;fonos, as&iacute; miramos las fotos&rdquo;. La zozobra dur&oacute; el segundo eterno entre el silencio y la carcajada de la activista, que contagi&oacute; al auditorio. Reci&eacute;n cuando qued&oacute; claro que hab&iacute;a sido un chiste, el encuentro sigui&oacute; adelante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque a hombres y mujeres les pueda pasar esta violencia, el 90% de las v&iacute;ctimas somos mujeres y ni&ntilde;as, y desgraciadamente el 98,9% de los victimarios son hombres&rdquo;, dijo Coral Melo. Luego se&ntilde;al&oacute; hacia distintos rostros adolescentes y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;no quiere decir que el culpable seas vos, vos, vos. &iexcl;No! Quiere decir que tomemos conciencia de que lo virtual es real, de que nuestros cuerpos desnudos en internet desgraciadamente son parte de una explotaci&oacute;n sexual, y que tengan mucho cuidado. Hay muchos discursos violentos y hay muchas trampas de un sistema machista, como por ejemplo OnlyFans&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Tampoco significa que voy a venir a se&ntilde;alar a vos, a t&iacute;, a todas, y decirles &lsquo;&iquest;por qu&eacute; te dejas grabar?&rsquo;, porque ser&iacute;a revictimizar. </strong>La culpa no es de la persona que confi&oacute;, de la que mand&oacute; el video, de la que mand&oacute; la nude. La culpa de es de la persona que lo difunde, que lo distribuye, que lo compila, que lo baja, que le da like. Entonces para prevenir yo no puedo decirles &lsquo;&iexcl;no lo hagan, che!&rsquo;, porque desgraciadamente todas y todos podemos vivir con una pol&iacute;tica abstencionista pero eso no significa que se vaya a acabar la violencia. Si lo van a hacer, piensen si son cosas que a ustedes realmente les gusta. Si les da placer o lo hacemos para complacer&rdquo;, continu&oacute;, para se&ntilde;alar la delgada l&iacute;nea que puede separar al sexting de la violencia digital.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la charla termin&oacute;, &ldquo;se quedaron algunos alumnos. Nos esperaron y se pusieron a charlar con Olimpia y conmigo. Nos felicitaron&rdquo;, recuerda Villegas. Hablar en voz alta de esas experiencias y las posibilidades de cuidar y respetar instal&oacute; algo distinto. Para la activista, &ldquo;fue muy buena la experiencia y creo que a ellos les sirvi&oacute; un mont&oacute;n. No s&oacute;lo a los alumnos sino a profesores que hab&iacute;a ah&iacute; presentes&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El peso de una norma</strong></h3><p class="article-text">
        Gracias a la Ley Olimpia, la Ley de Protecci&oacute;n Integral a las Mujeres Argentina incorpor&oacute; la protecci&oacute;n de &ldquo;los derechos y bienes digitales de las mujeres, as&iacute; como su desenvolvimiento y permanencia en el espacio digital&rdquo;, y estatuy&oacute; el derecho a &ldquo;que se respete su dignidad, reputaci&oacute;n e identidad, incluso en los espacios digitales&rdquo;. Adem&aacute;s, reconoce como violencia a aquellas conductas &ldquo;que atenten contra su integridad, dignidad, identidad, reputaci&oacute;n, libertad, y contra el acceso, permanencia y desenvolvimiento en el espacio digital o que impliquen la obtenci&oacute;n, reproducci&oacute;n y difusi&oacute;n, sin consentimiento de material digital real o editado, intimo o de desnudez, que se le atribuya a las mujeres, o la reproducci&oacute;n en el espacio digital de discursos de odio mis&oacute;ginos y patrones estereotipados sexistas o situaciones de acoso, amenaza, extorsi&oacute;n, control o espionaje de la actividad virtual, accesos no autorizados a dispositivos electr&oacute;nicos o cuentas en l&iacute;nea, robo y difusi&oacute;n no consentida de datos personales&rdquo;, todas ellas situaciones cada vez m&aacute;s frecuentes y contra las cuales, sin embargo, la acci&oacute;n legal a&uacute;n resulta ardua. La norma tambi&eacute;n preve que las plataformas deber&aacute;n quitar por orden de la Justicia aquellos contenidos que ejerzan violencia, al tiempo que deber&aacute;n asegurar &ldquo;los datos inform&aacute;ticos relativos al tr&aacute;fico, a los abogados y contenido del material suprimido&rdquo; durante al menos 90 d&iacute;as (renovables por otros 90 d&iacute;as), de manera de facilitar la investigaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa se aprob&oacute; a mediados del mes de octubre, en un a&ntilde;o pol&iacute;tico -y legislativo- inusual por la tormenta en que se convirtieron las elecciones presidenciales. <strong>En su &uacute;ltimo tramo fue apoyada por unanimidad, con votos de todos los bloques partidarios. </strong>Antes de que terminara el mismo mes, el Poder Ejecutivo la promulg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Qued&oacute; registrada con el n&uacute;mero 27.736, y acarrea tambi&eacute;n una modificaci&oacute;n de la&nbsp;Ley&nbsp;26.485, que ahora incorpora como la protecci&oacute;n de la &ldquo;dignidad, reputaci&oacute;n e identidad, incluso en los espacios digitales&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En los 17 a&ntilde;os transcurridos desde la sanci&oacute;n de la Ley de ESI, su aplicaci&oacute;n cambi&oacute; vidas de maneras tan concretas que quedaron registradas en las estad&iacute;sticas. En 2019, un estudio del Ministerio P&uacute;blico Tutelar detall&oacute; que el 80% de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes que denunciaron haber sufrido o presenciado abusos pudieron reconocerlo gracias a las herramientas que les dio la ESI en las escuelas. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, algo m&aacute;s del 50% de chicas y chicos que participaron de un relevamiento realizado en cinco provincias  afirmaron que gracias a los contenidos de la ESI pudieron identificar situaciones de violencia en sus grupos de amigos. Un an&aacute;lisis publicado en 2022 por el Ministerio de Desarrollo Social de la Naci&oacute;n, en base a datos de 2019, advirti&oacute; que la tasa de embarazo adolescente se redujo casi en un 60%.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reclamar es clave; ense&ntilde;ar a hacerlo, parte del camino. &ldquo;Por ah&iacute; te dicen &lsquo;pero le dije a Tal que estaba pasando esto y no me dio bolilla&rsquo;. Y bueno, vas a buscar a otro. SI le cont&aacute;s y no hace nada, bueno, no me importa: voy a buscar a otro. Nunca hay que quedarse de brazos cruzados. Siempre les insisto en esto: &lsquo;tienen derechos, nadie debe tratarlos mal&rsquo;. Hay que buscar hasta al presidente si hace falta&rdquo;, a&ntilde;ade Fuster.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s, el nuevo presidente electo dejar&iacute;a trascender que durante su mandato, que comenzar&aacute; el d&iacute;a en que la Argentina cumple 40 a&ntilde;os ininterrumpidos de democracia, posiblemente la ESI deje de ser obligatoria en todos los niveles.
    </p><p class="article-text">
        <em>SV/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad Vallejos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/esi-nativos-digitales_132_10706236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Nov 2023 03:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[ESI para nativos digitales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación periodística actualiza los vínculos locales e internacionales de la "reacción conservadora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/investigacion-periodistica-actualiza-reaccion-conservadora_132_8030466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ff437ac-f6ed-47e5-9023-8db672d2b5c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación periodística actualiza los vínculos locales e internacionales de la &quot;reacción conservadora&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis periodistas de distintos medios se unieron para revisar las relaciones entre grupos y personas que en los últimos tres años influyeron en la agenda pública con una militancia principalmente antiderechos. El resultado es un trabajo que elDiarioAR publicará en varias entregas.</p></div><p class="article-text">
        A fines de 2019, un grupo de seis periodistas de distintos medios y generaciones, pero con intereses en com&uacute;n, nos reunimos para pensar en conjunto <a href="https://reaccionconservadora.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una serie de contenidos </a>relacionados con un fen&oacute;meno que nos atra&iacute;a y nos preocupaba casi en partes iguales: el avance cada vez m&aacute;s evidente de la llamada reacci&oacute;n conservadora en la Argentina y en el mundo, un movimiento con actores en algunos casos identificables con claridad y, en otros, de m&aacute;s dif&iacute;cil clasificaci&oacute;n. Nos propusimos, mostrar c&oacute;mo, a veces org&aacute;nicamente y otras de manera casual o espont&aacute;nea,<strong> estos actores se conectan entre s&iacute; a partir, y sobre todo, de consignas y militancia antig&eacute;nero</strong>, de la b&uacute;squeda de enemigos comunes -las defensoras y defensores de derechos humanos, las y los partidarios de la intervenci&oacute;n del Estado, las feministas y dem&aacute;s representantes del progresismo- y con el objetivo, a veces manifiesto y otras, subterr&aacute;neo- de promover a sus cuadros y referentes pol&iacute;ticos para que ocupen espacios de decisi&oacute;n en los poderes del Estado, en los medios de comunicaci&oacute;n o, simplemente, frente a la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso fue conseguir el financiamiento. <strong>IPPFRHO</strong> -un colectivo feminista progresista que lucha por la salud sexual y los derechos reproductivos de las mujeres y las ni&ntilde;as- se comprometi&oacute; a cubrir los costos durante cinco meses, adem&aacute;s de la programaci&oacute;n y el desarrollo de la web.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La reacción conservadora en la Argentina y sus vínculos en el mundo, el trabajo que desde el domingo 13 de junio publicamos en elDiarioAR                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n y seguimiento del fen&oacute;meno de la reacci&oacute;n conservadora en la Argentina transcurri&oacute; durante 2020, en plena pandemia mundial de coronavirus, por lo que algunos de los planes debieron ser cambiados sobre la hora por la imposibilidad de recorrer territorios o de realizar m&aacute;s entrevistas presenciales. A la vez, la crisis sanitaria y el aislamiento permitieron observar, como en una suerte de laboratorio, la actuaci&oacute;n de estos grupos y comprobar que el pegamento que los une trasciende la frontera de los derechos sexuales y reproductivos y alcanza otras reivindicaciones.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo fue pensado, desde el inicio, como un mapa que se arma a modo de rompecabezas. Las distintas piezas permiten ver c&oacute;mo se mueve esta articulaci&oacute;n conservadora en la Argentina desde distintos espacios: el de la formaci&oacute;n de cuadros j&oacute;venes, el del lobby parlamentario, el del litigio estrat&eacute;gico, el de las redes sociales, el del poder evang&eacute;lico, el de la derecha cat&oacute;lica &ndash;m&aacute;s o menos enmascarada en organizaciones seculares y n&uacute;cleos acad&eacute;micos- y la obstaculizaci&oacute;n de derechos sexuales y reproductivos o batalla contra la &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; como frente com&uacute;n. Las piezas de este puzzle se arman en la visualizaci&oacute;n: ah&iacute; se ven las interacciones de estos grupos, en algunos casos organizados y, en otros, inorg&aacute;nicos pero funcionales entre s&iacute;. Finalmente, la l&iacute;nea de tiempo, permite poner en contexto este movimiento desde un origen relativamente arbitrario &mdash;los a&ntilde;os en que surge del Vaticano el concepto de &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; como reacci&oacute;n a los avances feministas y lgbt en los foros internacionales-, hasta la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda la investigaci&oacute;n fue realizada de manera colaborativa y en equipo. Esperamos haber hecho un aporte para entender un poco m&aacute;s sobre este fen&oacute;meno local y sus conexiones en el mundo, que llame la atenci&oacute;n de quienes a&uacute;n lo minimizan y que sea el puntapi&eacute; para m&aacute;s trabajos period&iacute;sticos que puedan sostenerse en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>PP</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La investigaci&oacute;n original est&aacute; alojada en un link que se encuentra ca&iacute;do por lo tanto no se puede acceder desde el enlace de elDiarioAR. El contenido, tal como lo aclara esta nota, fue realizado por un grupo de periodistas y desde elDiarioAR publicamos parte de la investigaci&oacute;n que se mantiene online y que se puede consultar en este </em><a href="https://www.eldiarioar.com/blog/reaccion-conservadora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>link de nuestro sitio</em></a><em>.  </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Alcaraz, Ingrid Beck, Juan Elman, Paula Hernández, Paula Rodríguez, Soledad Vallejos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/investigacion-periodistica-actualiza-reaccion-conservadora_132_8030466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 03:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una investigación periodística actualiza los vínculos locales e internacionales de la "reacción conservadora"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La reacción conservadora]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra "zurdos", "progres" y "feministas": la cruza de consignas que une a la nueva derecha en Twitter]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/zurdos-proges-feministas-cruza-consignas-une-nueva-derecha-twitter_132_8032183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6061c883-45a8-40bc-b589-be55b243ab20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra &quot;zurdos&quot;, &quot;progres&quot; y &quot;feministas&quot;: la cruza de consignas que une a la nueva derecha en Twitter"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de un análisis de hashtags y cuentas del ecosistema conservador tuitero, se observa, en primer lugar, la existencia de una comunidad en la que un número de usuarios interactúan continuamente entre sí, en algunos casos formando vínculos que exceden la virtualidad. Son dos espacios: uno unido en consignas contra el aborto y otro, contra el feminismo, el veganismo y el gobierno.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Voy a salir de joda con 50 personas distintas por d&iacute;a, sin barbijo y me voy a hacer estornudar en la cara por placer. Y si necesito respirador despu&eacute;s y vos tambi&eacute;n, me lo van a dar a m&iacute; y no a vos. Sab&eacute;s por qu&eacute;? Porque PAGO una prepaga car&iacute;sima,sabes por qu&eacute;? Porque tengo PLATA&rdquo;, azuza uno de los tweets de&nbsp;<a href="#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@GordoMonstruo_&nbsp;</a>de diciembre pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mensajes del mismo tono se repiten todos los d&iacute;as, en los que el&nbsp;<em>troleo&nbsp;</em>a los &ldquo;zurdos&rdquo; o &ldquo;progres&rdquo; se convierte en una rutina de culto. De todas las redes sociales donde el discurso conservador se reproduce, Twitter es el espacio por excelencia para la difusi&oacute;n, pero tambi&eacute;n para la construcci&oacute;n de una comunidad y la definici&oacute;n de una narrativa com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de un an&aacute;lisis de hashtags y cuentas del ecosistema conservador tuitero, se observa, en primer lugar, la existencia de una comunidad en la que un n&uacute;mero de usuarios interact&uacute;an continuamente entre s&iacute;, en algunos casos formando v&iacute;nculos que exceden la virtualidad. Adem&aacute;s del espacio colectivo, es posible identificar c&oacute;mo un pu&ntilde;ado de cuentas tiene una capacidad alt&iacute;sima de difundir mensajes e instalar hashtags. Tambi&eacute;n se advierte c&oacute;mo las pr&aacute;cticas var&iacute;an seg&uacute;n si el discurso est&aacute; centrado en la oposici&oacute;n al aborto, o si abarca otras cuestiones m&aacute;s amplias como el feminismo y el progresismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas pr&aacute;cticas incluyen no solamente la difusi&oacute;n de mensajes sino tambi&eacute;n &ldquo;linchamientos&rdquo; a cuentas como la de la legisladora feminista del Frente de Todos Ofelia Fern&aacute;ndez o la organizaci&oacute;n de movidas &ldquo;solidarias&rdquo; para contrarrestar el movimiento veganista.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los dos espacios</strong></h3><p class="article-text">
        En el ecosistema conviven<strong> dos espacios marcados</strong>: uno que se focaliza en el rechazo al aborto, y que participa y difunde mensajes &uacute;nicamente vinculados con esa iniciativa, y otro, que se podr&iacute;a denominar &ldquo;antiprogresista&rdquo;, que abarca el rechazo al feminismo, al veganismo y al gobierno, entre otros. En este &uacute;ltimo sector, adem&aacute;s, predominan los perfiles juveniles, mayormente nucleados detr&aacute;s de la cuenta @MonstruoGordo (ahora @GordoMonstruo__despu&eacute;s de una suspensi&oacute;n y antes @OsoGordoIntenso), que demostr&oacute; tener una capacidad in&eacute;dita para instalar hashtags y construir una marca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las diferencias entre ambos espacios son tangibles. En primer lugar, los usuarios que lideran la instalaci&oacute;n de hashtags son distintos. As&iacute;, cuentas como&nbsp;@unidadprovidaok,&nbsp;@LupenciaB&nbsp;(Guadalupe Batall&aacute;n) o&nbsp;@joseasosa24, encabezan la lista cuando se mide qu&eacute; usuarios fueron centrales para crear hashtags como #8A, #8Aceleste #NoFueLey; son otros, pero especialmente @MonstruoGordo (luego lo siguen cuentas que &eacute;l retuitea, es decir, que es en algunos casos es s&oacute;lo &eacute;l quien logra instalar los hashtags) los que se destacan en hashtags como #ElPuebloContraAxel y #Muri&oacute;Cambiemos. Hay un &uacute;nico caso de los hashtags estudiados donde ambos espacios se cruzan, y es en el de #DondeEstanLasFeministas. All&iacute;, @MonstruoGordo y @LupenciaB son los dos usuarios m&aacute;s importantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar,&nbsp;las palabras que acompa&ntilde;an a los hashtags var&iacute;an seg&uacute;n si est&aacute; enfocado en el aborto o no. As&iacute;, en el caso de #SiHayAbortoSalimosTodos, en la nube se destacan palabras como &ldquo;Vida&rdquo;, &ldquo;Poblaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;Cuarentena&rdquo; y &ldquo;Pobre&rdquo;, mientras que en el caso de #ElPuebloContraAxel, que fue un hashtag difundido luego de una protesta salarial de la polic&iacute;a en la Provincia de Buenos Aires, impulsado por @GordoMonstruo, figuran &ldquo;Respeto&rdquo;, &ldquo;Trolls&rdquo;, &ldquo;Kirchneristas&rdquo; y, en un menor plano, &ldquo;Comunistas&rdquo; o &ldquo;Enano&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nube de palabras del hashtag #SiHayAbortoSalimosTodos                            </span>
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        El caso de #DondeEstanLasFeministas es interesante, porque combina palabras que suelen utilizar ambos espacios. En ese caso, las m&aacute;s destacadas son &ldquo;Aborto&rdquo;, &ldquo;Violadores&rdquo;(el hashtag alud&iacute;a a una presunta pasividad de las feministas ante la liberaci&oacute;n de presos condenados por abuso sexual, un caso de&nbsp;<em>fake news</em>), &ldquo;Delincuencia&rdquo; y tambi&eacute;n, en menor medida, &ldquo;Kirchnerista&rdquo;, &ldquo;Dictadura&rdquo;, &ldquo;Bolsonaro&rdquo;, al igual que nombres propios de referentes feministas. Esto, sumado al hecho de que usuarios de uno y otro espacio suelen liderar la conversaci&oacute;n, sugiere que el rechazo al feminismo es uno de los puentes entre estos dos grupos.
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                Nube de palabras del hashtag #DondeEstánLasFeministas                            </span>
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        Por otro lado, cuando se observa cu&aacute;les son las palabras m&aacute;s utilizadas en las biograf&iacute;as de los usuarios que interact&uacute;an en los hashtags, el contraste vuelve a emerger. As&iacute;, en el caso de #AbortoEsEstallido, uno de los hashtags que se organizaron cuando el gobierno comenz&oacute; a mandar se&ntilde;ales de que el proyecto de legalizaci&oacute;n del aborto iba a ser tratado en el Congreso, las palabras &ldquo;Vida&rdquo;, &ldquo;Provida&rdquo;, &ldquo;Anti&rdquo; y &ldquo;Pro&rdquo; eran las m&aacute;s utilizadas En #ElPuebloContraAxel se destacan las referencias a &ldquo;Libertad&rdquo;, &ldquo;Argentina&rdquo;, &ldquo;Liberal&rdquo; y &ldquo;Anti&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;River&rdquo;, &ldquo;Hincha&rdquo;, &ldquo;Estudiante&rdquo;, entre otras.&nbsp;
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                Nube de palabras de bios de usuarios de #AbortoEsEstallido                            </span>
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        Aunque en ambos casos est&aacute; clara la presencia de&nbsp;<em>bots&nbsp;</em>o cuentas falsas creadas en masa para propagar el hashtag aunque, en #AbortoEsEstallido, se ve con m&aacute;s claridad porque la proporci&oacute;n de tweets por segundo (9) fue tres veces mayor al de #ElPuebloContraAxel.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nube de palabras del hashtag #ElPuebloContraAxel                            </span>
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        Como hallazgo de color se identificaron cuentas vinculadas al universo K-Pop (pop coreano) que participan en los hashtags, especialmente aquellos sobre aborto, para contrarrestar,&nbsp;<em>trolear&nbsp;</em>o diluir a quienes lo difunden. De esta manera, cumplen una funci&oacute;n de &ldquo;aliados&rdquo; de grupos progresistas y a favor del aborto legal. Otra tendencia en com&uacute;n es que en casi todos los hashtags analizados, las cuentas con mayor participaci&oacute;n son las de varones por encima de las de las mujeres, y la brecha se profundiza en el caso de los hashtags antiprogresistas.
    </p><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n entre ambos espacios resulta &uacute;til para entender no s&oacute;lo las diferentes narrativas utilizadas sino tambi&eacute;n los diferentes perfiles y din&aacute;micas. En el ecosistema nucleado contra la legalizaci&oacute;n del aborto se destacan cuentas an&oacute;nimas con las referencias y simbolos &ldquo;pro vida&rdquo;, fundaciones y think tanks, adem&aacute;s de referentes como&nbsp;Agust&iacute;n Laje&nbsp;y figuras medi&aacute;ticas como&nbsp;Eduardo Feinmann.&nbsp;Los perfiles, cuando corresponden a personas reales, suelen ser m&aacute;s avejentados. Se trata de una comunidad dispersa en t&eacute;rminos de extensi&oacute;n pero hiperfocalizada, que se activa cuando se trata de defender el rechazo al aborto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la comunidad antiprogresista se destacan los j&oacute;venes, muchos de ellos autopercibidos como &ldquo;liberales&rdquo;, &ldquo;libertarios&rdquo; o &ldquo;de derecha&rdquo; y las figuras que se destacan son Laje,&nbsp;Javier Milei,&nbsp;Carlos Maslat&oacute;n&nbsp;y&nbsp;Emanuel Dannan, entre otras. Es en este espacio donde se puede ver no s&oacute;lo la difusi&oacute;n de mensajes sino tambi&eacute;n pr&aacute;cticas como el&nbsp;<em>troleo</em>&nbsp;y hostigamiento a cuentas progresistas, la organizaci&oacute;n de iniciativas &ldquo;solidarias&rdquo;, as&iacute; como la utilizaci&oacute;n de t&eacute;rminos espec&iacute;ficos como &ldquo;comunista&rdquo;, &ldquo;loko&rdquo;, &ldquo;100% barrani&rdquo;, que ayudan a la construcci&oacute;n no s&oacute;lo de una narrativa sino tambi&eacute;n de una identidad com&uacute;n, visible tanto para quienes est&aacute;n dentro como para los que est&aacute;n fuera, que eventualmente pueden ser atra&iacute;dos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En Twitter interactúan con consignas anticuarentena como las de enero de 2021.                            </span>
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        Las principales cuentas que operan en este espacio, entre ellas @GordoMonstruo, se conocen en persona y suelen difundir im&aacute;genes y videos en reuniones sociales, como asados y fiestas clandestinas, todas situaciones prohibidas a ra&iacute;z de la pandemia de coronavirus.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El caso Gordo Monstruo o &ldquo;c&oacute;mo trollear a los progres&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s resonante dentro del ecosistema antiprogresista es la cuenta @GordoMonstruo__, llamada @MonstruoGordo despu&eacute;s de la primera suspensi&oacute;n de Twitter y @OsoGordoIntenso originalmente. A diferencia de otras cuentas m&aacute;s asociadas con el mensaje &ldquo;pro vida&rdquo;, como el caso de Guadalupe Batall&aacute;n (@LupenciaB), esta es una cuenta an&oacute;nima. La cuenta se hizo conocida por difundir mensajes de odio sin ning&uacute;n tipo de filtro. Los blancos suelen ser las mujeres, las personas pobres y los &ldquo;zurdos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuenta se hizo desde abajo, con mensajes del mismo nivel de virulencia que manifiesta ahora. Esa fue la clave. El hecho de que el contenido de los tweets fuera tan expl&iacute;cito hizo que algunos cuentas progresistas, atacadas por el usuario y sorprendidas por el tenor de los mensajes o con intenci&oacute;n de denunciarlo, compartieran los tweets. As&iacute; el perfil, devenido r&aacute;pidamente en un personaje, gan&oacute; adhesi&oacute;n y masividad dentro del ecosistema conservador. De hecho, por unos meses se gener&oacute; un movimiento conocido como &ldquo;osiismo&rdquo; (en ese momento, previo a la primera suspensi&oacute;n de Twitter, la cuenta se llamaba @OsoGordoIntenso) donde otras cuentas se cambiaban el alias y actuaban como &ldquo;filiales&rdquo; de la cuenta original para difundir tweets con el mismo tono reaccionario. @OsoGordoIntenso compart&iacute;a los tweets y de esta manera premiaba a los mensajes m&aacute;s originales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Twitter, un territorio de dispustas con consignas violentas.                            </span>
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        La cuenta fue acumulando seguidores, hasta superar los 50 mil, y se consolid&oacute; como la que tiene mayor capacidad de instalaci&oacute;n de hashtags, incluso hoy. Cuentas medi&aacute;ticas, desde Agust&iacute;n Laje hasta la vedette Graciela Alfano, interactuaron con &eacute;l. El mayor atractivo, seg&uacute;n coinciden varios usuarios que lo siguen, es su capacidad de<em>&nbsp;trollear,&nbsp;</em>hacer enojar pero tambi&eacute;n humillar a figuras progresistas. Una tendencia que se repiti&oacute; durante su consolidaci&oacute;n como influencer fue alentar a que sus respuestas a figuras como Ofelia Fern&aacute;ndez tuvieran m&aacute;s &ldquo;me gusta&rdquo; que el tweet original al que se estaba respondiendo. El mito fue creciendo hasta que desapareci&oacute; repentinamente cuando su identidad real se hizo p&uacute;blica, una pr&aacute;ctica conocida como&nbsp;<em>doxxing</em>. La cuenta entonces afirm&oacute; que su familia fue hostigada y que eso justificaba su retiro de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        A los pocos meses, volvi&oacute;. Para ese entonces, ya ten&iacute;a contacto f&iacute;sico con otras figuras juveniles del ecosistema antiprogresista. La pandemia extendi&oacute; su centralidad, y le dio un nuevo tema para&nbsp;<em>trollear&nbsp;</em>a<em>&nbsp;</em>progresistas. Hasta el momento, sufri&oacute; dos suspensiones y hoy, en su tercera cuenta, suma 25 mil seguidores. El fen&oacute;meno desbord&oacute; la virtualidad y no solamente por su amistad con otros perfiles. @MonstruoGordo es el creador de #UnAsadoParaLosPibes, una iniciativa que recolecta dinero para organizar asados en comedores comunitarios. Empez&oacute; como algo por &uacute;nica vez, organizado para contrarrestar un evento en un comedor organizado por veganos. La cuenta se propuso reunir plata para montar una movida similar, pero con carne. Lo que empez&oacute; como una broma, un simple acto de&nbsp;<em>trolleo</em>, se convirti&oacute; en un evento real, que se fue repitiendo por m&aacute;s de un mes dado que la plata recolectada sobraba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuenta muestra una capacidad &uacute;nica para instalar hashtags. Suele pedir a sus seguidores que tuiteen una consigna, y muchas veces, a la hora, se transforma en tendencia. As&iacute; sucedi&oacute;, por ejemplo, con #ElPuebloContraAxel y con #LukiGrimsonRacista, un hashtag construido a ra&iacute;z de la aparici&oacute;n de tweets viejos del activista progresista Lucas Grimson, uno de los blancos de hostigamiento de la cuenta y sus seguidores, que comenz&oacute; cuando Grimson utiliz&oacute; la frase &ldquo;les pibis&rdquo; en una conferencia de prensa en el marco de la emergencia sanitaria organizada por el Ministerio de Salud, donde Grimson trabaja. As&iacute;, sus blancos se suelen ir renovando. Antes fue la legisladora Fern&aacute;ndez, &uacute;ltimamente es Grimson, y luego ser&aacute; otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la cuenta revela el componente comunitario del ecosistema antiprogresista, donde j&oacute;venes se divierten interactuando entre s&iacute; contra cuentas progresistas y a trav&eacute;s de esas interacciones &ndash;que van desde la simple difusi&oacute;n de un mensaje hasta el hostigamiento de otras cuentas, pasando por la organizaci&oacute;n de iniciativas&ndash; donde se construye una narrativa y una identidad com&uacute;n. En el rechazo al feminismo es donde este espacio encuentra muchos puntos en com&uacute;n con aquel que suele enfocarse en la tem&aacute;tica del aborto. Batall&aacute;n, por caso, tambi&eacute;n interact&uacute;a con cuentas antiprogresistas, y en algunos casos comparti&oacute; encuentros presenciales con algunos de sus referentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la oposici&oacute;n al feminismo como &ldquo;pegamento&rdquo; simb&oacute;lico de ambos espacios virtuales, la alta propagaci&oacute;n que tienen los mensajes y hashtags de estos grupos ayudan a instalar la sensaci&oacute;n de que existe una &ldquo;mayor&iacute;a silenciosa&rdquo; que se manifiesta en las redes y no es contemplada por los medios tradicionales. Y la direcci&oacute;n de los mensajes contribuye a la polarizaci&oacute;n entre dos grupos bien marcados: uno que apoya la legalizaci&oacute;n del aborto y tiene posturas favorables al gobierno, las diversidades sexuales y otras causas identificadas como progresistas contra otro que se opone al aborto, manifiesta su oposici&oacute;n al gobierno y adopta posiciones reaccionarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como escribi&oacute; @GordoMonstruo__ el 9 de enero, cuando un grupo de simpatizantes de Donald Trump tom&oacute; por asalto el Capitolio de Estados Unidos, &ldquo;esto es izquierda vs derecha. No es violentos vs no violentos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Elman, Florencia Alcaraz, Ingrid Beck, Soledad Vallejos, Paula Rodríguez, Paula Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/zurdos-proges-feministas-cruza-consignas-une-nueva-derecha-twitter_132_8032183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 03:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra "zurdos", "progres" y "feministas": la cruza de consignas que une a la nueva derecha en Twitter]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La reacción conservadora,Twitter]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el Estado como enemigo y "la ideología de género", la juventud antiprogresista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/enemigo-ideologia-genero-juventud_132_8030547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bc84031-4dd4-426f-a8e8-98a9a8b9e4eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre el Estado como enemigo y &quot;la ideología de género&quot;, la juventud antiprogresista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser de derecha hoy es “estar en los márgenes”, aseguran quienes se identifican con esa línea de pensamiento mientras denuncian lo que llaman “la policía del pensamiento”, encargada de controlar que “nadie se salga de la prisión de lo políticamente incorrecto”.</p></div><p class="article-text">
        Cuatro chicos en uniforme, que acaban de salir del secundario; uno de ellos, rubio, rostro angelical, viste gorrita roja con la insignia &ldquo;Make America Great Again&rdquo; y mantiene la frente en alto, porque ac&aacute; nada se luce con verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Son las seis de la tarde en el barrio de Belgrano, Ciudad de Buenos Aires, Argentina. La fila principal se posa sobre una avenida Cabildo abierta, con pocos autos; la l&iacute;nea del horizonte, donde ya es provincia, tiene un tono naranja. Es una de las &uacute;ltimas tardes del verano a comienzos de 2019 y las inmediaciones del Auditorio Belgrano est&aacute;n repletas. En unas horas el polit&oacute;logo&nbsp;Agust&iacute;n Laje, el economista&nbsp;Javier Milei&nbsp;y el abogado&nbsp;Nicol&aacute;s M&aacute;rquez&nbsp;van a compartir por primera vez un escenario ante m&aacute;s de 1.300 personas, la mayor&iacute;a j&oacute;venes, que los recibir&aacute;n euf&oacute;ricos. Pero eso despu&eacute;s. Ahora, sobre la manzana de&nbsp;Cabildo, Virrey Loreto y Vuelta de Obligado, un tsunami de gente empieza a colorear la escena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Agustín Laje, uno de los referentes de la llamada nueva derecha argentina                            </span>
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        M&aacute;s pibes que acaban de salir de clase, sin uniforme. Pibes que acaban de surfear la mayor&iacute;a de edad. Alternan remera o camisa fuera del pantal&oacute;n, jeans y zapatos cuya antig&uuml;edad delata pr&eacute;stamo familiar. Un look casi impostado, dise&ntilde;ado a medida de la ocasi&oacute;n. El patr&oacute;n se repite y solo var&iacute;an las tonadas -hay varios chicos que vienen de otras provincias- y los accesorios, o m&aacute;s bien los colores: el amarillo, color de la libertad, se manifiesta en banderas, remeras, pines y pa&ntilde;uelos con una serpiente y el lema &ldquo;Don&rsquo;t Tread On Me&rdquo; (no me amenaces), rezo libertario; el celeste, propiedad de los &ldquo;Pro Vida&rdquo;, aparece tambi&eacute;n en algunos pa&ntilde;uelos y pines. Pibes de corte m&aacute;s skinhead, ropa pesada y varios tatuajes matizan la espera con lata de cerveza en mano; tienen algunos a&ntilde;os m&aacute;s encima. Tambi&eacute;n, m&aacute;s dif&iacute;cil de captar por lo dispersos, est&aacute;n los retra&iacute;dos, que van solos o de a dos; mirada hacia al piso, con look m&aacute;s ani&ntilde;ado, muchos de ellos con anteojos, todos con un libro pegado a la cintura, custodiado, a salvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a son varones, pero tambi&eacute;n hay grupos mixtos y s&oacute;lo de pibas. Todo se empieza a mezclar. Son ellos quienes gobiernan la infraestructura que rodea al evento: el puesto del&nbsp;Partido Libertario&nbsp;buscando afiliar; el stand donde se venden remeras que van desde la cara de Milei y su frase c&eacute;lebre &ldquo;Viva la libertad carajo&rdquo; hasta la de &ldquo;No fueron 30.000&rdquo; (en alusi&oacute;n a la cifra de desaparecidos en la &uacute;ltima dictadura militar) en letras blancas y fondo negro; la entrada al auditorio vigilada por los que curten est&eacute;tica de barrio cerrado, del think tank&nbsp;Cruz del Sur, organizadores del evento, el espacio tipo bar que se encuentra dentro del predio pero fuera del auditorio, colmado por los referentes virtuales, los influencers, que no se mezclan con el resto de la plebe juvenil que espera afuera.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Jóvenes contra el aborto en diciembre 2020 en Buenos Aires."
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                Jóvenes contra el aborto en diciembre 2020 en Buenos Aires.                            </span>
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        &ldquo;Esto es como un recital&rdquo;, suelta un joven, a prop&oacute;sito del clima que se respira. Hace unos minutos Milei lleg&oacute; al Auditorio en su auto antiguo, conocido como &ldquo;el batim&oacute;vil libertario&rdquo;, al comp&aacute;s de una sirena. Algunos j&oacute;venes perdieron su lugar en la fila y se amontonaron en la entrada para verlo abrazarse con los influencers y organizadores. Sobre Cabildo, la youtuber&nbsp;Lilia Lemoine&nbsp;recorre la fila a paso apurado, celular en mano y modo selfie, para registrar a la multitud, que se acopla a sus gritos.
    </p><p class="article-text">
        Unos metros detr&aacute;s de la intervenci&oacute;n de la youtuber, una chica que promedia los veinte, alta, flaqu&iacute;sima, decide matar el tiempo viendo videos de Milei. Como si se tratara de un ritual de previa, para entrar en&nbsp;calor antes de entrar al show. La chica, con pa&ntilde;uelo amarillo del Partido Libertario amarrado a su mochila, se queda hipnotizada ante la parte final del video, donde Milei grita &ldquo;que se vayan a la concha de su madre&rdquo;. Ese fragmento, que reproduce apenas una de las famosas peleas del economista con sus interlocutores &ldquo;zurdos&rdquo;,&nbsp;se va a repetir en loop, unas cuatro veces, todas con sonrisa asegurada. Mientras ella deglute su ritual de espera se le anexa gente: un compa&ntilde;ero del <strong>Partido Libertario</strong> con el que despu&eacute;s del evento ir&aacute;n a cenar junto con el resto de militantes; su pareja, o el chico con el que sale, con el que comparten algunas impresiones del evento, y as&iacute;. Las referencias en nombres propios, las caras conocidas (&ldquo;&iexcl;Tengo que saludar a&nbsp;Vicky Pita!&rdquo;) , las picas con otros sectores de la fila, m&aacute;s conservadores, con s&iacute;mbolos del&nbsp;Partido Autonomista Nacional&nbsp;(PAN), que miran con desconfianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no son s&oacute;lo j&oacute;venes los que componen la postal. Sobre Cabildo, con su familia bien arreglada, la defensora de represores de la &uacute;ltima dictadura&nbsp;Cecilia Pando&nbsp;relojea a los peatones que se detienen a observar. Otras madres de impronta cat&oacute;lica acompa&ntilde;an a sus hijos en este evento que promete ser &uacute;nico. Tambi&eacute;n hay padres solos, padres con un solo hijo, padres con otros padres y sus respectivos hijos esperando por entrar. A la vuelta, sobre Virrey Loreto, tambi&eacute;n repleta, aparecen abuelas y otras se&ntilde;oras de est&eacute;tica y acento norte&ntilde;o.&nbsp;Juan Jos&eacute; Gomez Centurion, flamante candidato presidencial, busca abrirse paso entre la multitud cuando es detenido por unos gritos desde la vereda de enfrente. &ldquo;&iexcl;Juanjo!, &iexcl;Juanjo!, ven&iacute;&rdquo; le indica un se&ntilde;or de traje con camisa abierta y collares bailando en el cuello. Juanjo obedece.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el evento comience, G&oacute;mez Centuri&oacute;n estar&aacute; presente en la primera fila y ser&aacute; presentado por&nbsp;Segundo Caraf&iacute;, el director de Cruz del Sur y principal responsable de que este evento se lleve a cabo, como &ldquo;el pr&oacute;ximo presidente de la Rep&uacute;blica Argentina&rdquo;. No importa que Carafi s&oacute;lo tenga 23 a&ntilde;os; unos meses m&aacute;s tarde va a estar trabajando como asesor en la campa&ntilde;a presidencial del excarapintada. Pero el militar es apenas uno de los nombres que se pronuncian en las palabras iniciales, que tambi&eacute;n se encuentran en primera fila. Referentes como&nbsp;Gabriel Ballarini&nbsp;y otros activistas que superan los 40 a&ntilde;os son reconocidos por el presentador. El p&uacute;blico juvenil, sin embargo, s&oacute;lo responder&aacute; con ovaciones a los nombres del mundo de internet: el youtuber&nbsp;Emmanuel Danann,&nbsp;Carlos Maslat&oacute;n&nbsp;y el abogado medi&aacute;tico&nbsp;Francisco Oneto.
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de Milei es id&eacute;ntica a su marca registrada. Desde el tema, <strong>el Estado como enemigo</strong>, hasta su estilo. Que el Estado te roba a trav&eacute;s de impuestos. Que todos los impuestos son malos y generan da&ntilde;o. Que es imposible que el Estado gaste bien. Por momentos pierde el hilo y desliza un sinf&iacute;n de conceptos econ&oacute;micos para acompa&ntilde;ar un punto; es ah&iacute; donde el p&uacute;blico comienza a perderse. Solo retoma el hilo, y la atenci&oacute;n del p&uacute;blico, con un gancho, un insulto a los&nbsp;<em>zurdos</em>, mientras cambia el tono de voz, apretando los dientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El p&uacute;blico responde con aplausos y risas, como cuando Milei explica la redistribuci&oacute;n del ingreso as&iacute;: &ldquo;Los zurdos son el club de las porongas cortas. El que la tiene chica pide amputaci&oacute;n. El que la tiene grande no&rdquo;. Al final de su conferencia, Milei enumera las ventajas del capitalismo. No es &uacute;nicamente que sean superiores en t&eacute;rminos morales y productivos, dice, es que tambi&eacute;n lo son en un sentido est&eacute;tico. Antes hab&iacute;a aclarado que &ldquo;el zurdaje odia la tecnolog&iacute;a&rdquo;. Como no pod&iacute;a ser de otra manera, Milei termina su conferencia al grito de &ldquo;Viva la libertad, carajo&rdquo;. Lo repite varias veces. El p&uacute;blico est&aacute; parado, aplaudiendo y gritando, y s&oacute;lo se sentar&aacute; una vez que Laje se apodere del centro del escenario.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de Milei, Laje se sale del libreto. No es una m&aacute;s de sus conferencias, donde despliega presentaciones id&eacute;nticas sobre la &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;. Laje cambi&oacute; el contenido de su presentaci&oacute;n con un objetivo: convencer a los j&oacute;venes liberales seducidos por las ideas de Milei para que tambi&eacute;n acepten dar la batalla en el plano cultural. &ldquo;La cultura es poder&rdquo;,&nbsp;dice una de las dispositivas, y Laje lo repite: &ldquo;Se est&aacute;n comiendo una revoluci&oacute;n cultural por no darse cuenta de esto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El adversario de hoy, para el polit&oacute;logo cordob&eacute;s, no son las &ldquo;feminazis&rdquo; sino los &ldquo;liberprogres&rdquo;. Laje insta a los liberales a que defiendan no s&oacute;lo la no intromisi&oacute;n del Estado en la econom&iacute;a sino tambi&eacute;n en la familia, entre otros espacios de la sociedad civil. &ldquo;Ellos son los verdaderos h&eacute;roes&rdquo;, dice, mientras muestra fotos de la campa&ntilde;a &ldquo;Con mis hijos no te metas&rdquo;. La gente aplaude. Laje exuda seguridad, flota. Por momentos el p&uacute;blico deja de seguirlo, sobre todo en la parte de las definiciones, pero ahora, sobre el final, el p&uacute;blico lo ovaciona. Entendi&oacute; el punto:&nbsp;<em>todos somos liberales</em>. &ldquo;Me encant&oacute;. M&aacute;s que la de Milei&rdquo;, le susurra una madre a su hijo. El hijo asiente. Despu&eacute;s de 40 minutos de conferencia, casi el doble de lo que ten&iacute;a estipulado para hablar, Laje lo logr&oacute;. Tarea cumplida.
    </p><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s M&aacute;rquez es el encargado de dar la estocada final. En los primeros minutos reconoce que no es alguien querido por los libertarios, pero que le den tiempo para explicarse, que intenten hacer a un lado sus prejuicios. Una madre le pregunta a su hijo de qu&eacute; se trata esta aclaraci&oacute;n: &ldquo;Es que es conservador&rdquo;, le responde. M&aacute;rquez pone el foco en los anticuerpos que van a dar la batalla contra la amenaza a la libertad, &ldquo;pensar la reacci&oacute;n&rdquo;. El liberalismo, sostiene, no tiene representaci&oacute;n pol&iacute;tica, no tiene partido jur&iacute;dico, ni senadores o diputados: apenas son un grupo de think tanks que se dedican &ldquo;a hacer guita&rdquo; y no dicen nada sobre el feminismo, el aborto, los militares presos injustamente. Si en los 70 hab&iacute;a guerrillas armadas, hoy se combate una revoluci&oacute;n desarmada, simp&aacute;tica, que no causa indignaci&oacute;n en la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es el modo de combatir, entonces? M&aacute;rquez pone &eacute;nfasis en la tradici&oacute;n cultural de una comunidad pol&iacute;tica; una tradici&oacute;n cristiana y occidental. Si -cita al fil&oacute;sofo cat&oacute;lico Rub&eacute;n Calderon Bouchet- la derecha es todo lo que se le opone a la izquierda (que es la que amenaza a la libertad), entonces hay que hacerlo desde la derecha y sus tres sectores: liberales, conservadores y nacionalistas. A todos los traicion&oacute; Macri, dice. Pero si el liberalismo (anticuado) son los famosos<em>&nbsp;think tanks</em>, los liberales del futuro son la nueva legi&oacute;n de j&oacute;venes que se levant&oacute; gracias a &ldquo;este se&ntilde;or&rdquo;, se&ntilde;alando a Milei. M&aacute;rquez es el primero de los tres en hablar de la experiencia global, de lo que &ldquo;funcion&oacute;&rdquo;:&nbsp;Vox&nbsp;en Espa&ntilde;a, el Frente Nacional de Le Pen en Francia, Orban en Hungr&iacute;a, Salvini en Italia. Todos ellos han reunido a los diversos sectores de la derecha. Eso mismo debe suceder, sugiere, en la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;rquez iguala el ascenso de la extrema derecha a nivel global con la &ldquo;derecha alternativa&rdquo; o &ldquo;Alt-Right&rdquo;. El l&iacute;der cat&oacute;lico se refiere al fen&oacute;meno nacido en los Estados Unidos y compuesto mayormente por j&oacute;venes menores de 30 a&ntilde;os que no hubiese salido de los foros donde naci&oacute; &ndash;como 4chan y Reddit&ndash; si no hubiera sido porque tanto la candidata dem&oacute;crata Hillary Clinton, como los medios de comunicaci&oacute;n norteamericanos, empezaron a nombrarlos en el marco de la campa&ntilde;a del 2016 como uno de los factores de apoyo a Trump, sobre todo en el mundo de internet. Si bien el movimiento original est&aacute; compuesto por j&oacute;venes abiertamente supremacistas blancos, el t&eacute;rmino se convirti&oacute; en una expresi&oacute;n &ldquo;catch-all&rdquo;, un paraguas para nombrar a un nuevo movimiento de derecha diferente de otros movimientos conservadores o de centroderecha, de corte juvenil, donde el humor, los memes y la virtualidad juegan un rol central. En esa nueva acepci&oacute;n, el movimiento se volvi&oacute; global.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva derecha o derecha alternativa, seg&uacute;n palabras de M&aacute;rquez, se debe guiar por la siguiente definici&oacute;n: La Argentina debe tener una s&iacute;ntesis en donde haya &ldquo;liberales que crean en la vida desde la concepci&oacute;n, conservadores que crean que la tradici&oacute;n debe estar al servicio del progreso y nacionalistas que no confundan el amor a la patria con el amor al Estado&rdquo;. Despierta una ovaci&oacute;n. M&aacute;rquez se redime por primera vez en estos espacios. Por eso, horas m&aacute;s tarde, va a ser tema de discusi&oacute;n en los grupos de WhatsAapp de estos j&oacute;venes: &ldquo;M&aacute;rquez la rompi&oacute;&rdquo;, coinciden.
    </p><p class="article-text">
        Caraf&iacute; cierra el evento instando a los j&oacute;venes, que no vivieron las grietas sociales del pasado -los 70, Malvinas- a &ldquo;salir a la cancha&rdquo;.
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                Precandidatos a diputados por Capital y Provincia, Milei y Espert hacen campaña por el país                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">La derecha rebelde</h3><p class="article-text">
        Esa noche de marzo de 2019, gracias al lugar privilegiado que consigui&oacute; como&nbsp;<em>influencer</em>, Francisco conoci&oacute; a Laje y a M&aacute;rquez. Se tom&oacute; unas cervezas con ellos. Fue la primera vez que los vio en vivo, pero ya hab&iacute;a interactuado con ambos en Twitter y en WhatsApp, sobre todo con Laje, con el que comparte algunos grupos junto a otros influencers j&oacute;venes. Francisco tiene 19 a&ntilde;os y se considera un &ldquo;liberal de derecha&rdquo;: dice que el mejor veh&iacute;culo para que las ideas de la libertad se lleven a cabo es a trav&eacute;s de una fuerza abiertamente de derecha. No como el PRO, al que rotula como &ldquo;el socialismo amarillo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su acercamiento a &ldquo;las ideas de libertad&rdquo; se dio a partir de John Locke, un autor que le dieron para leer en la UADE, donde estudia Derecho gracias a una beca. Despu&eacute;s comenz&oacute; a meterse con otros autores liberales, mientras segu&iacute;a por las redes a Laje y Milei. Hoy &eacute;l mismo se considera influencer: tiene m&aacute;s de 20.000 seguidores en&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Twitter, que consigui&oacute; escribiendo hilos informativos sobre tem&aacute;ticas que van desde la presidencia del General Julio Argentino Roca, pasando por la cr&iacute;tica al aborto con argumentos del Derecho hasta los pa&iacute;ses donde la tenencia de armas es libre y las escuelas se financian mediante un sistema de vouchers. Es f&aacute;natico de Trump y comparte un grupo con otros influencers j&oacute;venes llamado &ldquo;trumpismo bilardista&rdquo;. Dice que el ex entrenador de la Selecci&oacute;n argentina, conocido por sus m&eacute;todos para ganar a toda costa, es &ldquo;un s&iacute;mbolo de la derecha&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Francisco, ser de derecha hoy es &ldquo;estar en los m&aacute;rgenes&rdquo;. Eso lo percibe a partir de lo que llama &ldquo;la polic&iacute;a del pensamiento&rdquo;, encargada de controlar que &ldquo;nadie se salga de la prisi&oacute;n de lo pol&iacute;ticamente incorrecto&rdquo;. &ldquo;Si te sal&iacute;s de eso, sos de inmediato tachado de facho, racista, mis&oacute;gino y hom&oacute;fobo&rdquo;, dice. Reconoce, de todas maneras, que le atrae la idea de estar en los m&aacute;rgenes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de Francisco es muy similar a la de otros j&oacute;venes que se interiorizaron en el movimiento gracias al contacto con posteos de Milei o Laje, o de otros j&oacute;venes influencers como el youtuber Emanuel Dannan, El Presto, Carlos Maslat&oacute;n&hellip; la lista es cada vez mayor. La oferta se reproduce tanto en Instagram, como en Youtube o Twitter, las dos redes m&aacute;s politizadas. No todos los j&oacute;venes se reconocen p&uacute;blicamente como de derecha. Algunos son &ldquo;liberales&rdquo;, otros &ldquo;libertarios&rdquo;. Inclusive hay quienes se definen como &ldquo;apol&iacute;ticos&rdquo;, pero que est&aacute;n en contra de la legalizaci&oacute;n del aborto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pegamento simb&oacute;lico de este movimiento juvenil, aquello que los une a pesar de las diferencias ideol&oacute;gicas o conceptuales que puedan tener, es el rechazo al progresismo. El rechazo a las feministas, a los pol&iacute;ticos que hablan de justicia social y de redistribuci&oacute;n del ingreso, a quienes usan lenguaje inclusivo, a las campa&ntilde;as en contra del acoso sexual, a los activistas por el cambio clim&aacute;tico. Para ellos, el progresismo gan&oacute; la batalla cultural y hoy &ldquo;est&aacute; de moda&rdquo;. Lo ven en la pol&iacute;tica, en sus aulas, en los medios y hasta en &ldquo;las series de Netflix&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de que el progresismo &ldquo;est&aacute; de moda&rdquo; (que es seguida, adem&aacute;s, por la mayor&iacute;a de la juventud actual) dota de &eacute;pica a los esfuerzos por enfrentarlo, ya sea en las redes o de manera f&iacute;sica, en protestas o en discusiones verbales con amigos o compa&ntilde;eros del aula. Ser antiprogresista, entonces, es visto como un sin&oacute;nimo de rebeld&iacute;a. Como dice Francisco, &ldquo;ser joven y de derecha hoy es ser pol&iacute;ticamente incorrecto&rdquo;. Un orgullo similar se advierte en el discurso libertario y &ldquo;provida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos j&oacute;venes llegaron a sentirse parte del movimiento antiprogresista a trav&eacute;s de experiencias personales. Blas, un joven de 20 a&ntilde;os que vive en el barrio porte&ntilde;o de Recoleta y trabaja como vendedor en un shopping, se acerc&oacute; a los videos de Laje y el abogado antifeminista Francisco Oneto a ra&iacute;z de la ola de escraches masivos que siguieron a la denuncia p&uacute;blica por violaci&oacute;n de la actriz Thelma Fardin al actor Juan Darth&eacute;s. Empez&oacute; a ver c&oacute;mo en sus redes sociales, especialmente Instagram, algunas de sus conocidas denunciaban a pares varones. Hasta tuvo amigos que fueron escrachados. Ah&iacute; entendi&oacute;, dice, que &ldquo;a las feministas se les fue la mano&rdquo;. Se sinti&oacute; identificado con los posteos de Laje y Oneto, a los que conoc&iacute;a tibiamente porque algunos de sus amigos lo segu&iacute;an. Blas no se reconoce ni de derecha ni liberal ni libertario. Rechaza las etiquetas. Pero est&aacute; seguro cuando dice que odia &ldquo;a los zurdos&rdquo;.&nbsp;
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                El economista Javier Milei                            </span>
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        En otros casos el punto de inflexi&oacute;n fue la discusi&oacute;n por la legalizaci&oacute;n del aborto. Es el caso de Victoria Pita, una influencer &ldquo;pro vida&rdquo; que se hizo conocida por sus posteos en el marco del debate de 2018. Pita se acerc&oacute; a la ONG&nbsp;Frente Joven&nbsp;con su amiga Bel&eacute;n para &ldquo;encontrar mejores argumentos y estar m&aacute;s preparada para enfrentarse a las feministas&rdquo;. Dice que su apoyo a la causa celeste le vali&oacute; la exclusi&oacute;n en el grupo de chicas de su secundaria, pero lo termin&oacute; reemplazando con sus compa&ntilde;eros de militancia. Ella, como muchos otros j&oacute;venes antiprogresistas, s&oacute;lo interviene en el debate por el aborto. No opina sobre econom&iacute;a u otros temas que alientan otras cuentas en las redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como Pita tuvo protagonismo en el debate por la legalizaci&oacute;n del aborto en 2018, en 2020 fue&nbsp;Guadalupe Batall&aacute;n, otra referente del Frente Joven, quien se destac&oacute; en el movimiento juvenil &ldquo;pro vida&rdquo;. Batall&aacute;n tambi&eacute;n expuso en el plenario de comisiones del Congreso en el primer debate, pero en ese entonces su discurso era otro: se identificaba como una adolescente atea, que hab&iacute;a estudiado en el prestigioso Colegio Nacional Buenos Aires, y defend&iacute;a la oposici&oacute;n a la legalizaci&oacute;n del aborto con argumentos no religiosos. Su militancia, al igual que la de Pita, se centraba exclusivamente en la cuesti&oacute;n &ldquo;pro vida&rdquo;. Pero, en el &uacute;ltimo tiempo, Batall&aacute;n cambi&oacute; de f&oacute;rmula: expres&oacute; deseos de bautizarse y comenz&oacute; a defender abiertamente a instituciones cat&oacute;licas como&nbsp;FASTA; tambi&eacute;n se volc&oacute; hacia otros temas como la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a, interactuando con los j&oacute;venes abiertamente de derecha en conversaciones acerca de Trump o su rechazo al gobierno actual.
    </p><p class="article-text">
        Lucas tiene 17 a&ntilde;os y se identifica como libertario, lleg&oacute; al movimiento a trav&eacute;s de Milei, a quien conoci&oacute; en Youtube gracias a videos que recopilaban sus intervenciones en programas de televisi&oacute;n, en los que el economista ataca a interlocutores progresistas y defiende sus posturas en contra de los impuestos y cualquier tipo de intervenci&oacute;n estatal. Milei es el vector principal de los libertarios, que suelen ser los m&aacute;s j&oacute;venes dentro del movimiento antiprogresista. Otras figuras como el ex candidato presidencial Jos&eacute; Luis Espert o el economista Manuel Adorni tambi&eacute;n son, aunque menor, un polo de atracci&oacute;n en televisi&oacute;n &ndash;y por ende Youtube&ndash; y Twitter.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encuentros como el de Auditorio Belgrano, donde coexistieron los distintos sectores del movimiento &ndash;que, a modo de s&iacute;ntesis, tiene un ala econ&oacute;mica donde Milei es el m&aacute;ximo referente y una cultural, con el rechazo al feminismo en primer plano y que tiene a Laje como cara visible&ndash;, son muchas veces una excusa para que estos j&oacute;venes, que entablaron v&iacute;nculos principalmente por Twitter, puedan conocerse en persona. Muchos encuentran, en estos espacios, un lugar de pertenencia que no consiguen en la escuela o en otros grupos sociales. All&iacute; comparten experiencias personales, difunden material de lectura y videos sobre la coyuntura local o internacional, con los Estados Unidos y Brasil como destinos predilectos, entablan v&iacute;nculos y se burlan de los progresistas. Como describi&oacute; uno de los j&oacute;venes: &ldquo;Yo ac&aacute; vengo a divertirme&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">A trolear</h3><p class="article-text">
        Gran parte de esa diversi&oacute;n se encuentra en el&nbsp;<em>&ldquo;troleo&rdquo;,&nbsp;</em>que se da en el &aacute;mbito virtual y consiste en la provocaci&oacute;n a otros usuarios, sobre todo progresistas. La actividad puede ser individual pero la mayor de las veces se da manera grupal. Y aunque pueda tener un objetivo detr&aacute;s, como desacreditar una voz de autoridad, cambiar el t&oacute;pico de una discusi&oacute;n o atraer atenci&oacute;n sobre un determinado tema, la mayor parte de las veces el origen es la diversi&oacute;n. Pero es justamente a trav&eacute;s de estas interacciones que el movimiento se hace visible para otros usuarios de las redes y donde se genera el inter&eacute;s y la captaci&oacute;n de nuevos j&oacute;venes. Los&nbsp;<em>troleos</em>&nbsp;pueden transformarse r&aacute;pidamente en agresiones y hostigamiento, como es el caso con la legisladora feminista Ofelia Fern&aacute;ndez, uno de los blancos m&aacute;s buscados por los j&oacute;venes antiprogresistas. &ldquo;Ofelia representa todo lo que odiamos&rdquo;, describi&oacute; uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, los nuevos influencers antiprogresistas deben su fama exclusivamente al troleo. Es el caso, por ejemplo, de la cuenta de Twitter&nbsp;@MonstruoGordo_, que se hizo conocido por difundir mensajes de odio sin ning&uacute;n tipo de filtro. Este tipo de posiciones extremistas en tono de burla, que incluyen, por ejemplo, una producci&oacute;n de&nbsp;<em>memes</em>&nbsp;con la cara del represor Jorge Rafael Videla, es una parte constitutiva de la identidad de este movimiento. Muchos j&oacute;venes reconocen que, aunque muchas veces no est&aacute;n de acuerdo con el mensaje, lo difunden para provocar a &ldquo;los progres&rdquo;. Si estos se ofenden o los denuncian, la tarea est&aacute; cumplida. Youtubers como Emanuel Dannan o el abogado Carlos Maslat&oacute;n utilizan una f&oacute;rmula similar para atraer seguidores
    </p><p class="article-text">
        La explosi&oacute;n de las cuentas que se dedican pura y exclusivamente a la provocaci&oacute;n tuvo lugar en 2020, cuando la pandemia y las medidas de aislamiento les ofrecieron a los j&oacute;venes antiprogresistas un nuevo foco de atenci&oacute;n. As&iacute;, los usuarios compart&iacute;an fotos violando las restricciones o redactaban mensajes con insultos contra las autoridades nacionales y locales. El contexto tambi&eacute;n fue propicio para la organizaci&oacute;n de marchas y protestas anticuarentena, en la que los j&oacute;venes cumplieron un rol vital en materia de asistencia y difusi&oacute;n de las convocatorias.
    </p><p class="article-text">
        2020 fue tambi&eacute;n el a&ntilde;o en el que esta juventud, rotulada por los medios como &ldquo;libertaria&rdquo; o &ldquo;de derecha&rdquo;, comenz&oacute; a ser reconocida como sujeto pol&iacute;tico. En rigor, su protagonismo en la avanzada de la nueva derecha ya estaba presente al menos desde 2019. Eventos como el de Auditorio Belgrano, donde los j&oacute;venes ocuparon un rol central en una postal diversa, lo demuestran. Adem&aacute;s, los candidatos Jos&eacute; Luis Espert y G&oacute;mez Centuri&oacute;n contrataron a influencers antiprogresistas como asesores de campa&ntilde;a y en algunos casos los integraron a las listas, como el caso de Lemoine con Espert y del youtuber El Presto con el Partido Libertario en C&oacute;rdoba.&nbsp;
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                El Presto, uno de los referentes de los jóvenes de derecha.                            </span>
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        Recientemente, un sector de <strong>Juntos por el Cambio</strong> liderado por la presidenta del Pro y ex ministra de Seguridad 2015-2019 Patricia Bullrich comenz&oacute; a organizar reuniones presenciales con algunos influencers como Emanuel Dannan o El Presto para integrarlos en sus filas de cara a las elecciones de 2021. Tanto Bullrich como el ex senador peronista y ex candidato a vicepresidente en la f&oacute;rmula con Mauricio Macri, Miguel &Aacute;ngel Pichetto, son figuras respetadas dentro del ecosistema antiprogresista, al igual que el diputado&nbsp;Francisco S&aacute;nchez, que es conocido por tener contacto asiduo con los influencers juveniles, algunos inclusive contratados como asesores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales ocupan un lugar central en este movimiento. Por un lado, son el espacio que acerca a muchos j&oacute;venes al discurso antiprogresista, ya sea en su vertiente liberal, reaccionaria, conservadora o nacionalista. Ese acercamiento puede ser a trav&eacute;s de alg&uacute;n video o tweet de un influencer, o mediante las interacciones entre usuarios del mismo ecosistema. Pero adem&aacute;s, los patrones de esa interacci&oacute;n, marcados por la voluntad de provocar y muchas veces hostigar progresistas, son constitutivos de la identidad del grupo. Esas l&oacute;gicas y discursos contribuyen a la producci&oacute;n de sentido y son susceptibles de ser exportados hacia escenarios f&iacute;sicos, como una discusi&oacute;n en un aula o una protesta.
    </p><p class="article-text">
        El vertiginoso crecimiento que experiment&oacute; el movimiento juvenil antiprogresista es uno de los hitos m&aacute;s resonantes dentro de la avanzada conservadora, en la que estos j&oacute;venes cumplen un rol central. Sin embargo, a diferencia de otros actores del ecosistema conservador o de la nueva derecha, este movimiento se destaca por tener pr&aacute;cticas, discursos, estilos y lugares de pertenencia propios. Si bien no pueden ser desprendidos del movimiento mayor, tampoco deben ser igualados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nosotros se nos ense&ntilde;&oacute; que el progresismo es el faro moral. Todo el tiempo nos lo quieren imponer&rdquo;, dice Ignacio, un joven de 24 a&ntilde;os que tiene pasado en la fundaci&oacute;n Cruz del Sur y colabor&oacute; tanto con la campa&ntilde;a de Espert como con la de G&oacute;mez Centuri&oacute;n. &ldquo;Pero nosotros nos cagamos en eso. Esto es rebeld&iacute;a pura.&rdquo;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Alcaraz, Ingrid Beck, Juan Elman, Paula Hernández, Paula Rodríguez, Soledad Vallejos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/enemigo-ideologia-genero-juventud_132_8030547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 03:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el Estado como enemigo y "la ideología de género", la juventud antiprogresista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La reacción conservadora]]></media:keywords>
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