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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Paula Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/paula-rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Paula Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación periodística actualiza los vínculos locales e internacionales de la "reacción conservadora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/investigacion-periodistica-actualiza-reaccion-conservadora_132_8030466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ff437ac-f6ed-47e5-9023-8db672d2b5c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación periodística actualiza los vínculos locales e internacionales de la &quot;reacción conservadora&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis periodistas de distintos medios se unieron para revisar las relaciones entre grupos y personas que en los últimos tres años influyeron en la agenda pública con una militancia principalmente antiderechos. El resultado es un trabajo que elDiarioAR publicará en varias entregas.</p></div><p class="article-text">
        A fines de 2019, un grupo de seis periodistas de distintos medios y generaciones, pero con intereses en com&uacute;n, nos reunimos para pensar en conjunto <a href="https://reaccionconservadora.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una serie de contenidos </a>relacionados con un fen&oacute;meno que nos atra&iacute;a y nos preocupaba casi en partes iguales: el avance cada vez m&aacute;s evidente de la llamada reacci&oacute;n conservadora en la Argentina y en el mundo, un movimiento con actores en algunos casos identificables con claridad y, en otros, de m&aacute;s dif&iacute;cil clasificaci&oacute;n. Nos propusimos, mostrar c&oacute;mo, a veces org&aacute;nicamente y otras de manera casual o espont&aacute;nea,<strong> estos actores se conectan entre s&iacute; a partir, y sobre todo, de consignas y militancia antig&eacute;nero</strong>, de la b&uacute;squeda de enemigos comunes -las defensoras y defensores de derechos humanos, las y los partidarios de la intervenci&oacute;n del Estado, las feministas y dem&aacute;s representantes del progresismo- y con el objetivo, a veces manifiesto y otras, subterr&aacute;neo- de promover a sus cuadros y referentes pol&iacute;ticos para que ocupen espacios de decisi&oacute;n en los poderes del Estado, en los medios de comunicaci&oacute;n o, simplemente, frente a la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso fue conseguir el financiamiento. <strong>IPPFRHO</strong> -un colectivo feminista progresista que lucha por la salud sexual y los derechos reproductivos de las mujeres y las ni&ntilde;as- se comprometi&oacute; a cubrir los costos durante cinco meses, adem&aacute;s de la programaci&oacute;n y el desarrollo de la web.
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                La reacción conservadora en la Argentina y sus vínculos en el mundo, el trabajo que desde el domingo 13 de junio publicamos en elDiarioAR                            </span>
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        La investigaci&oacute;n y seguimiento del fen&oacute;meno de la reacci&oacute;n conservadora en la Argentina transcurri&oacute; durante 2020, en plena pandemia mundial de coronavirus, por lo que algunos de los planes debieron ser cambiados sobre la hora por la imposibilidad de recorrer territorios o de realizar m&aacute;s entrevistas presenciales. A la vez, la crisis sanitaria y el aislamiento permitieron observar, como en una suerte de laboratorio, la actuaci&oacute;n de estos grupos y comprobar que el pegamento que los une trasciende la frontera de los derechos sexuales y reproductivos y alcanza otras reivindicaciones.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo fue pensado, desde el inicio, como un mapa que se arma a modo de rompecabezas. Las distintas piezas permiten ver c&oacute;mo se mueve esta articulaci&oacute;n conservadora en la Argentina desde distintos espacios: el de la formaci&oacute;n de cuadros j&oacute;venes, el del lobby parlamentario, el del litigio estrat&eacute;gico, el de las redes sociales, el del poder evang&eacute;lico, el de la derecha cat&oacute;lica &ndash;m&aacute;s o menos enmascarada en organizaciones seculares y n&uacute;cleos acad&eacute;micos- y la obstaculizaci&oacute;n de derechos sexuales y reproductivos o batalla contra la &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; como frente com&uacute;n. Las piezas de este puzzle se arman en la visualizaci&oacute;n: ah&iacute; se ven las interacciones de estos grupos, en algunos casos organizados y, en otros, inorg&aacute;nicos pero funcionales entre s&iacute;. Finalmente, la l&iacute;nea de tiempo, permite poner en contexto este movimiento desde un origen relativamente arbitrario &mdash;los a&ntilde;os en que surge del Vaticano el concepto de &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; como reacci&oacute;n a los avances feministas y lgbt en los foros internacionales-, hasta la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda la investigaci&oacute;n fue realizada de manera colaborativa y en equipo. Esperamos haber hecho un aporte para entender un poco m&aacute;s sobre este fen&oacute;meno local y sus conexiones en el mundo, que llame la atenci&oacute;n de quienes a&uacute;n lo minimizan y que sea el puntapi&eacute; para m&aacute;s trabajos period&iacute;sticos que puedan sostenerse en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>PP</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La investigaci&oacute;n original est&aacute; alojada en un link que se encuentra ca&iacute;do por lo tanto no se puede acceder desde el enlace de elDiarioAR. El contenido, tal como lo aclara esta nota, fue realizado por un grupo de periodistas y desde elDiarioAR publicamos parte de la investigaci&oacute;n que se mantiene online y que se puede consultar en este </em><a href="https://www.eldiarioar.com/blog/reaccion-conservadora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>link de nuestro sitio</em></a><em>.  </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Alcaraz, Ingrid Beck, Juan Elman, Paula Hernández, Paula Rodríguez, Soledad Vallejos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/investigacion-periodistica-actualiza-reaccion-conservadora_132_8030466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 03:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una investigación periodística actualiza los vínculos locales e internacionales de la "reacción conservadora"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La reacción conservadora]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra "zurdos", "progres" y "feministas": la cruza de consignas que une a la nueva derecha en Twitter]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/zurdos-proges-feministas-cruza-consignas-une-nueva-derecha-twitter_132_8032183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6061c883-45a8-40bc-b589-be55b243ab20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra &quot;zurdos&quot;, &quot;progres&quot; y &quot;feministas&quot;: la cruza de consignas que une a la nueva derecha en Twitter"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de un análisis de hashtags y cuentas del ecosistema conservador tuitero, se observa, en primer lugar, la existencia de una comunidad en la que un número de usuarios interactúan continuamente entre sí, en algunos casos formando vínculos que exceden la virtualidad. Son dos espacios: uno unido en consignas contra el aborto y otro, contra el feminismo, el veganismo y el gobierno.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Voy a salir de joda con 50 personas distintas por d&iacute;a, sin barbijo y me voy a hacer estornudar en la cara por placer. Y si necesito respirador despu&eacute;s y vos tambi&eacute;n, me lo van a dar a m&iacute; y no a vos. Sab&eacute;s por qu&eacute;? Porque PAGO una prepaga car&iacute;sima,sabes por qu&eacute;? Porque tengo PLATA&rdquo;, azuza uno de los tweets de&nbsp;<a href="#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@GordoMonstruo_&nbsp;</a>de diciembre pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mensajes del mismo tono se repiten todos los d&iacute;as, en los que el&nbsp;<em>troleo&nbsp;</em>a los &ldquo;zurdos&rdquo; o &ldquo;progres&rdquo; se convierte en una rutina de culto. De todas las redes sociales donde el discurso conservador se reproduce, Twitter es el espacio por excelencia para la difusi&oacute;n, pero tambi&eacute;n para la construcci&oacute;n de una comunidad y la definici&oacute;n de una narrativa com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de un an&aacute;lisis de hashtags y cuentas del ecosistema conservador tuitero, se observa, en primer lugar, la existencia de una comunidad en la que un n&uacute;mero de usuarios interact&uacute;an continuamente entre s&iacute;, en algunos casos formando v&iacute;nculos que exceden la virtualidad. Adem&aacute;s del espacio colectivo, es posible identificar c&oacute;mo un pu&ntilde;ado de cuentas tiene una capacidad alt&iacute;sima de difundir mensajes e instalar hashtags. Tambi&eacute;n se advierte c&oacute;mo las pr&aacute;cticas var&iacute;an seg&uacute;n si el discurso est&aacute; centrado en la oposici&oacute;n al aborto, o si abarca otras cuestiones m&aacute;s amplias como el feminismo y el progresismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas pr&aacute;cticas incluyen no solamente la difusi&oacute;n de mensajes sino tambi&eacute;n &ldquo;linchamientos&rdquo; a cuentas como la de la legisladora feminista del Frente de Todos Ofelia Fern&aacute;ndez o la organizaci&oacute;n de movidas &ldquo;solidarias&rdquo; para contrarrestar el movimiento veganista.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los dos espacios</strong></h3><p class="article-text">
        En el ecosistema conviven<strong> dos espacios marcados</strong>: uno que se focaliza en el rechazo al aborto, y que participa y difunde mensajes &uacute;nicamente vinculados con esa iniciativa, y otro, que se podr&iacute;a denominar &ldquo;antiprogresista&rdquo;, que abarca el rechazo al feminismo, al veganismo y al gobierno, entre otros. En este &uacute;ltimo sector, adem&aacute;s, predominan los perfiles juveniles, mayormente nucleados detr&aacute;s de la cuenta @MonstruoGordo (ahora @GordoMonstruo__despu&eacute;s de una suspensi&oacute;n y antes @OsoGordoIntenso), que demostr&oacute; tener una capacidad in&eacute;dita para instalar hashtags y construir una marca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las diferencias entre ambos espacios son tangibles. En primer lugar, los usuarios que lideran la instalaci&oacute;n de hashtags son distintos. As&iacute;, cuentas como&nbsp;@unidadprovidaok,&nbsp;@LupenciaB&nbsp;(Guadalupe Batall&aacute;n) o&nbsp;@joseasosa24, encabezan la lista cuando se mide qu&eacute; usuarios fueron centrales para crear hashtags como #8A, #8Aceleste #NoFueLey; son otros, pero especialmente @MonstruoGordo (luego lo siguen cuentas que &eacute;l retuitea, es decir, que es en algunos casos es s&oacute;lo &eacute;l quien logra instalar los hashtags) los que se destacan en hashtags como #ElPuebloContraAxel y #Muri&oacute;Cambiemos. Hay un &uacute;nico caso de los hashtags estudiados donde ambos espacios se cruzan, y es en el de #DondeEstanLasFeministas. All&iacute;, @MonstruoGordo y @LupenciaB son los dos usuarios m&aacute;s importantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar,&nbsp;las palabras que acompa&ntilde;an a los hashtags var&iacute;an seg&uacute;n si est&aacute; enfocado en el aborto o no. As&iacute;, en el caso de #SiHayAbortoSalimosTodos, en la nube se destacan palabras como &ldquo;Vida&rdquo;, &ldquo;Poblaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;Cuarentena&rdquo; y &ldquo;Pobre&rdquo;, mientras que en el caso de #ElPuebloContraAxel, que fue un hashtag difundido luego de una protesta salarial de la polic&iacute;a en la Provincia de Buenos Aires, impulsado por @GordoMonstruo, figuran &ldquo;Respeto&rdquo;, &ldquo;Trolls&rdquo;, &ldquo;Kirchneristas&rdquo; y, en un menor plano, &ldquo;Comunistas&rdquo; o &ldquo;Enano&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nube de palabras del hashtag #SiHayAbortoSalimosTodos                            </span>
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        El caso de #DondeEstanLasFeministas es interesante, porque combina palabras que suelen utilizar ambos espacios. En ese caso, las m&aacute;s destacadas son &ldquo;Aborto&rdquo;, &ldquo;Violadores&rdquo;(el hashtag alud&iacute;a a una presunta pasividad de las feministas ante la liberaci&oacute;n de presos condenados por abuso sexual, un caso de&nbsp;<em>fake news</em>), &ldquo;Delincuencia&rdquo; y tambi&eacute;n, en menor medida, &ldquo;Kirchnerista&rdquo;, &ldquo;Dictadura&rdquo;, &ldquo;Bolsonaro&rdquo;, al igual que nombres propios de referentes feministas. Esto, sumado al hecho de que usuarios de uno y otro espacio suelen liderar la conversaci&oacute;n, sugiere que el rechazo al feminismo es uno de los puentes entre estos dos grupos.
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                Nube de palabras del hashtag #DondeEstánLasFeministas                            </span>
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        Por otro lado, cuando se observa cu&aacute;les son las palabras m&aacute;s utilizadas en las biograf&iacute;as de los usuarios que interact&uacute;an en los hashtags, el contraste vuelve a emerger. As&iacute;, en el caso de #AbortoEsEstallido, uno de los hashtags que se organizaron cuando el gobierno comenz&oacute; a mandar se&ntilde;ales de que el proyecto de legalizaci&oacute;n del aborto iba a ser tratado en el Congreso, las palabras &ldquo;Vida&rdquo;, &ldquo;Provida&rdquo;, &ldquo;Anti&rdquo; y &ldquo;Pro&rdquo; eran las m&aacute;s utilizadas En #ElPuebloContraAxel se destacan las referencias a &ldquo;Libertad&rdquo;, &ldquo;Argentina&rdquo;, &ldquo;Liberal&rdquo; y &ldquo;Anti&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;River&rdquo;, &ldquo;Hincha&rdquo;, &ldquo;Estudiante&rdquo;, entre otras.&nbsp;
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                Nube de palabras de bios de usuarios de #AbortoEsEstallido                            </span>
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        Aunque en ambos casos est&aacute; clara la presencia de&nbsp;<em>bots&nbsp;</em>o cuentas falsas creadas en masa para propagar el hashtag aunque, en #AbortoEsEstallido, se ve con m&aacute;s claridad porque la proporci&oacute;n de tweets por segundo (9) fue tres veces mayor al de #ElPuebloContraAxel.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Nube de palabras del hashtag #ElPuebloContraAxel                            </span>
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        Como hallazgo de color se identificaron cuentas vinculadas al universo K-Pop (pop coreano) que participan en los hashtags, especialmente aquellos sobre aborto, para contrarrestar,&nbsp;<em>trolear&nbsp;</em>o diluir a quienes lo difunden. De esta manera, cumplen una funci&oacute;n de &ldquo;aliados&rdquo; de grupos progresistas y a favor del aborto legal. Otra tendencia en com&uacute;n es que en casi todos los hashtags analizados, las cuentas con mayor participaci&oacute;n son las de varones por encima de las de las mujeres, y la brecha se profundiza en el caso de los hashtags antiprogresistas.
    </p><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n entre ambos espacios resulta &uacute;til para entender no s&oacute;lo las diferentes narrativas utilizadas sino tambi&eacute;n los diferentes perfiles y din&aacute;micas. En el ecosistema nucleado contra la legalizaci&oacute;n del aborto se destacan cuentas an&oacute;nimas con las referencias y simbolos &ldquo;pro vida&rdquo;, fundaciones y think tanks, adem&aacute;s de referentes como&nbsp;Agust&iacute;n Laje&nbsp;y figuras medi&aacute;ticas como&nbsp;Eduardo Feinmann.&nbsp;Los perfiles, cuando corresponden a personas reales, suelen ser m&aacute;s avejentados. Se trata de una comunidad dispersa en t&eacute;rminos de extensi&oacute;n pero hiperfocalizada, que se activa cuando se trata de defender el rechazo al aborto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la comunidad antiprogresista se destacan los j&oacute;venes, muchos de ellos autopercibidos como &ldquo;liberales&rdquo;, &ldquo;libertarios&rdquo; o &ldquo;de derecha&rdquo; y las figuras que se destacan son Laje,&nbsp;Javier Milei,&nbsp;Carlos Maslat&oacute;n&nbsp;y&nbsp;Emanuel Dannan, entre otras. Es en este espacio donde se puede ver no s&oacute;lo la difusi&oacute;n de mensajes sino tambi&eacute;n pr&aacute;cticas como el&nbsp;<em>troleo</em>&nbsp;y hostigamiento a cuentas progresistas, la organizaci&oacute;n de iniciativas &ldquo;solidarias&rdquo;, as&iacute; como la utilizaci&oacute;n de t&eacute;rminos espec&iacute;ficos como &ldquo;comunista&rdquo;, &ldquo;loko&rdquo;, &ldquo;100% barrani&rdquo;, que ayudan a la construcci&oacute;n no s&oacute;lo de una narrativa sino tambi&eacute;n de una identidad com&uacute;n, visible tanto para quienes est&aacute;n dentro como para los que est&aacute;n fuera, que eventualmente pueden ser atra&iacute;dos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En Twitter interactúan con consignas anticuarentena como las de enero de 2021."
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            <span class="title">
                En Twitter interactúan con consignas anticuarentena como las de enero de 2021.                            </span>
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        Las principales cuentas que operan en este espacio, entre ellas @GordoMonstruo, se conocen en persona y suelen difundir im&aacute;genes y videos en reuniones sociales, como asados y fiestas clandestinas, todas situaciones prohibidas a ra&iacute;z de la pandemia de coronavirus.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El caso Gordo Monstruo o &ldquo;c&oacute;mo trollear a los progres&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s resonante dentro del ecosistema antiprogresista es la cuenta @GordoMonstruo__, llamada @MonstruoGordo despu&eacute;s de la primera suspensi&oacute;n de Twitter y @OsoGordoIntenso originalmente. A diferencia de otras cuentas m&aacute;s asociadas con el mensaje &ldquo;pro vida&rdquo;, como el caso de Guadalupe Batall&aacute;n (@LupenciaB), esta es una cuenta an&oacute;nima. La cuenta se hizo conocida por difundir mensajes de odio sin ning&uacute;n tipo de filtro. Los blancos suelen ser las mujeres, las personas pobres y los &ldquo;zurdos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuenta se hizo desde abajo, con mensajes del mismo nivel de virulencia que manifiesta ahora. Esa fue la clave. El hecho de que el contenido de los tweets fuera tan expl&iacute;cito hizo que algunos cuentas progresistas, atacadas por el usuario y sorprendidas por el tenor de los mensajes o con intenci&oacute;n de denunciarlo, compartieran los tweets. As&iacute; el perfil, devenido r&aacute;pidamente en un personaje, gan&oacute; adhesi&oacute;n y masividad dentro del ecosistema conservador. De hecho, por unos meses se gener&oacute; un movimiento conocido como &ldquo;osiismo&rdquo; (en ese momento, previo a la primera suspensi&oacute;n de Twitter, la cuenta se llamaba @OsoGordoIntenso) donde otras cuentas se cambiaban el alias y actuaban como &ldquo;filiales&rdquo; de la cuenta original para difundir tweets con el mismo tono reaccionario. @OsoGordoIntenso compart&iacute;a los tweets y de esta manera premiaba a los mensajes m&aacute;s originales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Twitter, un territorio de dispustas con consignas violentas.                            </span>
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        La cuenta fue acumulando seguidores, hasta superar los 50 mil, y se consolid&oacute; como la que tiene mayor capacidad de instalaci&oacute;n de hashtags, incluso hoy. Cuentas medi&aacute;ticas, desde Agust&iacute;n Laje hasta la vedette Graciela Alfano, interactuaron con &eacute;l. El mayor atractivo, seg&uacute;n coinciden varios usuarios que lo siguen, es su capacidad de<em>&nbsp;trollear,&nbsp;</em>hacer enojar pero tambi&eacute;n humillar a figuras progresistas. Una tendencia que se repiti&oacute; durante su consolidaci&oacute;n como influencer fue alentar a que sus respuestas a figuras como Ofelia Fern&aacute;ndez tuvieran m&aacute;s &ldquo;me gusta&rdquo; que el tweet original al que se estaba respondiendo. El mito fue creciendo hasta que desapareci&oacute; repentinamente cuando su identidad real se hizo p&uacute;blica, una pr&aacute;ctica conocida como&nbsp;<em>doxxing</em>. La cuenta entonces afirm&oacute; que su familia fue hostigada y que eso justificaba su retiro de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        A los pocos meses, volvi&oacute;. Para ese entonces, ya ten&iacute;a contacto f&iacute;sico con otras figuras juveniles del ecosistema antiprogresista. La pandemia extendi&oacute; su centralidad, y le dio un nuevo tema para&nbsp;<em>trollear&nbsp;</em>a<em>&nbsp;</em>progresistas. Hasta el momento, sufri&oacute; dos suspensiones y hoy, en su tercera cuenta, suma 25 mil seguidores. El fen&oacute;meno desbord&oacute; la virtualidad y no solamente por su amistad con otros perfiles. @MonstruoGordo es el creador de #UnAsadoParaLosPibes, una iniciativa que recolecta dinero para organizar asados en comedores comunitarios. Empez&oacute; como algo por &uacute;nica vez, organizado para contrarrestar un evento en un comedor organizado por veganos. La cuenta se propuso reunir plata para montar una movida similar, pero con carne. Lo que empez&oacute; como una broma, un simple acto de&nbsp;<em>trolleo</em>, se convirti&oacute; en un evento real, que se fue repitiendo por m&aacute;s de un mes dado que la plata recolectada sobraba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuenta muestra una capacidad &uacute;nica para instalar hashtags. Suele pedir a sus seguidores que tuiteen una consigna, y muchas veces, a la hora, se transforma en tendencia. As&iacute; sucedi&oacute;, por ejemplo, con #ElPuebloContraAxel y con #LukiGrimsonRacista, un hashtag construido a ra&iacute;z de la aparici&oacute;n de tweets viejos del activista progresista Lucas Grimson, uno de los blancos de hostigamiento de la cuenta y sus seguidores, que comenz&oacute; cuando Grimson utiliz&oacute; la frase &ldquo;les pibis&rdquo; en una conferencia de prensa en el marco de la emergencia sanitaria organizada por el Ministerio de Salud, donde Grimson trabaja. As&iacute;, sus blancos se suelen ir renovando. Antes fue la legisladora Fern&aacute;ndez, &uacute;ltimamente es Grimson, y luego ser&aacute; otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la cuenta revela el componente comunitario del ecosistema antiprogresista, donde j&oacute;venes se divierten interactuando entre s&iacute; contra cuentas progresistas y a trav&eacute;s de esas interacciones &ndash;que van desde la simple difusi&oacute;n de un mensaje hasta el hostigamiento de otras cuentas, pasando por la organizaci&oacute;n de iniciativas&ndash; donde se construye una narrativa y una identidad com&uacute;n. En el rechazo al feminismo es donde este espacio encuentra muchos puntos en com&uacute;n con aquel que suele enfocarse en la tem&aacute;tica del aborto. Batall&aacute;n, por caso, tambi&eacute;n interact&uacute;a con cuentas antiprogresistas, y en algunos casos comparti&oacute; encuentros presenciales con algunos de sus referentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la oposici&oacute;n al feminismo como &ldquo;pegamento&rdquo; simb&oacute;lico de ambos espacios virtuales, la alta propagaci&oacute;n que tienen los mensajes y hashtags de estos grupos ayudan a instalar la sensaci&oacute;n de que existe una &ldquo;mayor&iacute;a silenciosa&rdquo; que se manifiesta en las redes y no es contemplada por los medios tradicionales. Y la direcci&oacute;n de los mensajes contribuye a la polarizaci&oacute;n entre dos grupos bien marcados: uno que apoya la legalizaci&oacute;n del aborto y tiene posturas favorables al gobierno, las diversidades sexuales y otras causas identificadas como progresistas contra otro que se opone al aborto, manifiesta su oposici&oacute;n al gobierno y adopta posiciones reaccionarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como escribi&oacute; @GordoMonstruo__ el 9 de enero, cuando un grupo de simpatizantes de Donald Trump tom&oacute; por asalto el Capitolio de Estados Unidos, &ldquo;esto es izquierda vs derecha. No es violentos vs no violentos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Elman, Florencia Alcaraz, Ingrid Beck, Soledad Vallejos, Paula Rodríguez, Paula Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/zurdos-proges-feministas-cruza-consignas-une-nueva-derecha-twitter_132_8032183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 03:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra "zurdos", "progres" y "feministas": la cruza de consignas que une a la nueva derecha en Twitter]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La reacción conservadora,Twitter]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el Estado como enemigo y "la ideología de género", la juventud antiprogresista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/enemigo-ideologia-genero-juventud_132_8030547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bc84031-4dd4-426f-a8e8-98a9a8b9e4eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre el Estado como enemigo y &quot;la ideología de género&quot;, la juventud antiprogresista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser de derecha hoy es “estar en los márgenes”, aseguran quienes se identifican con esa línea de pensamiento mientras denuncian lo que llaman “la policía del pensamiento”, encargada de controlar que “nadie se salga de la prisión de lo políticamente incorrecto”.</p></div><p class="article-text">
        Cuatro chicos en uniforme, que acaban de salir del secundario; uno de ellos, rubio, rostro angelical, viste gorrita roja con la insignia &ldquo;Make America Great Again&rdquo; y mantiene la frente en alto, porque ac&aacute; nada se luce con verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Son las seis de la tarde en el barrio de Belgrano, Ciudad de Buenos Aires, Argentina. La fila principal se posa sobre una avenida Cabildo abierta, con pocos autos; la l&iacute;nea del horizonte, donde ya es provincia, tiene un tono naranja. Es una de las &uacute;ltimas tardes del verano a comienzos de 2019 y las inmediaciones del Auditorio Belgrano est&aacute;n repletas. En unas horas el polit&oacute;logo&nbsp;Agust&iacute;n Laje, el economista&nbsp;Javier Milei&nbsp;y el abogado&nbsp;Nicol&aacute;s M&aacute;rquez&nbsp;van a compartir por primera vez un escenario ante m&aacute;s de 1.300 personas, la mayor&iacute;a j&oacute;venes, que los recibir&aacute;n euf&oacute;ricos. Pero eso despu&eacute;s. Ahora, sobre la manzana de&nbsp;Cabildo, Virrey Loreto y Vuelta de Obligado, un tsunami de gente empieza a colorear la escena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Agustín Laje, uno de los referentes de la llamada nueva derecha argentina                            </span>
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        M&aacute;s pibes que acaban de salir de clase, sin uniforme. Pibes que acaban de surfear la mayor&iacute;a de edad. Alternan remera o camisa fuera del pantal&oacute;n, jeans y zapatos cuya antig&uuml;edad delata pr&eacute;stamo familiar. Un look casi impostado, dise&ntilde;ado a medida de la ocasi&oacute;n. El patr&oacute;n se repite y solo var&iacute;an las tonadas -hay varios chicos que vienen de otras provincias- y los accesorios, o m&aacute;s bien los colores: el amarillo, color de la libertad, se manifiesta en banderas, remeras, pines y pa&ntilde;uelos con una serpiente y el lema &ldquo;Don&rsquo;t Tread On Me&rdquo; (no me amenaces), rezo libertario; el celeste, propiedad de los &ldquo;Pro Vida&rdquo;, aparece tambi&eacute;n en algunos pa&ntilde;uelos y pines. Pibes de corte m&aacute;s skinhead, ropa pesada y varios tatuajes matizan la espera con lata de cerveza en mano; tienen algunos a&ntilde;os m&aacute;s encima. Tambi&eacute;n, m&aacute;s dif&iacute;cil de captar por lo dispersos, est&aacute;n los retra&iacute;dos, que van solos o de a dos; mirada hacia al piso, con look m&aacute;s ani&ntilde;ado, muchos de ellos con anteojos, todos con un libro pegado a la cintura, custodiado, a salvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a son varones, pero tambi&eacute;n hay grupos mixtos y s&oacute;lo de pibas. Todo se empieza a mezclar. Son ellos quienes gobiernan la infraestructura que rodea al evento: el puesto del&nbsp;Partido Libertario&nbsp;buscando afiliar; el stand donde se venden remeras que van desde la cara de Milei y su frase c&eacute;lebre &ldquo;Viva la libertad carajo&rdquo; hasta la de &ldquo;No fueron 30.000&rdquo; (en alusi&oacute;n a la cifra de desaparecidos en la &uacute;ltima dictadura militar) en letras blancas y fondo negro; la entrada al auditorio vigilada por los que curten est&eacute;tica de barrio cerrado, del think tank&nbsp;Cruz del Sur, organizadores del evento, el espacio tipo bar que se encuentra dentro del predio pero fuera del auditorio, colmado por los referentes virtuales, los influencers, que no se mezclan con el resto de la plebe juvenil que espera afuera.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jóvenes contra el aborto en diciembre 2020 en Buenos Aires.                            </span>
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        &ldquo;Esto es como un recital&rdquo;, suelta un joven, a prop&oacute;sito del clima que se respira. Hace unos minutos Milei lleg&oacute; al Auditorio en su auto antiguo, conocido como &ldquo;el batim&oacute;vil libertario&rdquo;, al comp&aacute;s de una sirena. Algunos j&oacute;venes perdieron su lugar en la fila y se amontonaron en la entrada para verlo abrazarse con los influencers y organizadores. Sobre Cabildo, la youtuber&nbsp;Lilia Lemoine&nbsp;recorre la fila a paso apurado, celular en mano y modo selfie, para registrar a la multitud, que se acopla a sus gritos.
    </p><p class="article-text">
        Unos metros detr&aacute;s de la intervenci&oacute;n de la youtuber, una chica que promedia los veinte, alta, flaqu&iacute;sima, decide matar el tiempo viendo videos de Milei. Como si se tratara de un ritual de previa, para entrar en&nbsp;calor antes de entrar al show. La chica, con pa&ntilde;uelo amarillo del Partido Libertario amarrado a su mochila, se queda hipnotizada ante la parte final del video, donde Milei grita &ldquo;que se vayan a la concha de su madre&rdquo;. Ese fragmento, que reproduce apenas una de las famosas peleas del economista con sus interlocutores &ldquo;zurdos&rdquo;,&nbsp;se va a repetir en loop, unas cuatro veces, todas con sonrisa asegurada. Mientras ella deglute su ritual de espera se le anexa gente: un compa&ntilde;ero del <strong>Partido Libertario</strong> con el que despu&eacute;s del evento ir&aacute;n a cenar junto con el resto de militantes; su pareja, o el chico con el que sale, con el que comparten algunas impresiones del evento, y as&iacute;. Las referencias en nombres propios, las caras conocidas (&ldquo;&iexcl;Tengo que saludar a&nbsp;Vicky Pita!&rdquo;) , las picas con otros sectores de la fila, m&aacute;s conservadores, con s&iacute;mbolos del&nbsp;Partido Autonomista Nacional&nbsp;(PAN), que miran con desconfianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no son s&oacute;lo j&oacute;venes los que componen la postal. Sobre Cabildo, con su familia bien arreglada, la defensora de represores de la &uacute;ltima dictadura&nbsp;Cecilia Pando&nbsp;relojea a los peatones que se detienen a observar. Otras madres de impronta cat&oacute;lica acompa&ntilde;an a sus hijos en este evento que promete ser &uacute;nico. Tambi&eacute;n hay padres solos, padres con un solo hijo, padres con otros padres y sus respectivos hijos esperando por entrar. A la vuelta, sobre Virrey Loreto, tambi&eacute;n repleta, aparecen abuelas y otras se&ntilde;oras de est&eacute;tica y acento norte&ntilde;o.&nbsp;Juan Jos&eacute; Gomez Centurion, flamante candidato presidencial, busca abrirse paso entre la multitud cuando es detenido por unos gritos desde la vereda de enfrente. &ldquo;&iexcl;Juanjo!, &iexcl;Juanjo!, ven&iacute;&rdquo; le indica un se&ntilde;or de traje con camisa abierta y collares bailando en el cuello. Juanjo obedece.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el evento comience, G&oacute;mez Centuri&oacute;n estar&aacute; presente en la primera fila y ser&aacute; presentado por&nbsp;Segundo Caraf&iacute;, el director de Cruz del Sur y principal responsable de que este evento se lleve a cabo, como &ldquo;el pr&oacute;ximo presidente de la Rep&uacute;blica Argentina&rdquo;. No importa que Carafi s&oacute;lo tenga 23 a&ntilde;os; unos meses m&aacute;s tarde va a estar trabajando como asesor en la campa&ntilde;a presidencial del excarapintada. Pero el militar es apenas uno de los nombres que se pronuncian en las palabras iniciales, que tambi&eacute;n se encuentran en primera fila. Referentes como&nbsp;Gabriel Ballarini&nbsp;y otros activistas que superan los 40 a&ntilde;os son reconocidos por el presentador. El p&uacute;blico juvenil, sin embargo, s&oacute;lo responder&aacute; con ovaciones a los nombres del mundo de internet: el youtuber&nbsp;Emmanuel Danann,&nbsp;Carlos Maslat&oacute;n&nbsp;y el abogado medi&aacute;tico&nbsp;Francisco Oneto.
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de Milei es id&eacute;ntica a su marca registrada. Desde el tema, <strong>el Estado como enemigo</strong>, hasta su estilo. Que el Estado te roba a trav&eacute;s de impuestos. Que todos los impuestos son malos y generan da&ntilde;o. Que es imposible que el Estado gaste bien. Por momentos pierde el hilo y desliza un sinf&iacute;n de conceptos econ&oacute;micos para acompa&ntilde;ar un punto; es ah&iacute; donde el p&uacute;blico comienza a perderse. Solo retoma el hilo, y la atenci&oacute;n del p&uacute;blico, con un gancho, un insulto a los&nbsp;<em>zurdos</em>, mientras cambia el tono de voz, apretando los dientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El p&uacute;blico responde con aplausos y risas, como cuando Milei explica la redistribuci&oacute;n del ingreso as&iacute;: &ldquo;Los zurdos son el club de las porongas cortas. El que la tiene chica pide amputaci&oacute;n. El que la tiene grande no&rdquo;. Al final de su conferencia, Milei enumera las ventajas del capitalismo. No es &uacute;nicamente que sean superiores en t&eacute;rminos morales y productivos, dice, es que tambi&eacute;n lo son en un sentido est&eacute;tico. Antes hab&iacute;a aclarado que &ldquo;el zurdaje odia la tecnolog&iacute;a&rdquo;. Como no pod&iacute;a ser de otra manera, Milei termina su conferencia al grito de &ldquo;Viva la libertad, carajo&rdquo;. Lo repite varias veces. El p&uacute;blico est&aacute; parado, aplaudiendo y gritando, y s&oacute;lo se sentar&aacute; una vez que Laje se apodere del centro del escenario.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de Milei, Laje se sale del libreto. No es una m&aacute;s de sus conferencias, donde despliega presentaciones id&eacute;nticas sobre la &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;. Laje cambi&oacute; el contenido de su presentaci&oacute;n con un objetivo: convencer a los j&oacute;venes liberales seducidos por las ideas de Milei para que tambi&eacute;n acepten dar la batalla en el plano cultural. &ldquo;La cultura es poder&rdquo;,&nbsp;dice una de las dispositivas, y Laje lo repite: &ldquo;Se est&aacute;n comiendo una revoluci&oacute;n cultural por no darse cuenta de esto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El adversario de hoy, para el polit&oacute;logo cordob&eacute;s, no son las &ldquo;feminazis&rdquo; sino los &ldquo;liberprogres&rdquo;. Laje insta a los liberales a que defiendan no s&oacute;lo la no intromisi&oacute;n del Estado en la econom&iacute;a sino tambi&eacute;n en la familia, entre otros espacios de la sociedad civil. &ldquo;Ellos son los verdaderos h&eacute;roes&rdquo;, dice, mientras muestra fotos de la campa&ntilde;a &ldquo;Con mis hijos no te metas&rdquo;. La gente aplaude. Laje exuda seguridad, flota. Por momentos el p&uacute;blico deja de seguirlo, sobre todo en la parte de las definiciones, pero ahora, sobre el final, el p&uacute;blico lo ovaciona. Entendi&oacute; el punto:&nbsp;<em>todos somos liberales</em>. &ldquo;Me encant&oacute;. M&aacute;s que la de Milei&rdquo;, le susurra una madre a su hijo. El hijo asiente. Despu&eacute;s de 40 minutos de conferencia, casi el doble de lo que ten&iacute;a estipulado para hablar, Laje lo logr&oacute;. Tarea cumplida.
    </p><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s M&aacute;rquez es el encargado de dar la estocada final. En los primeros minutos reconoce que no es alguien querido por los libertarios, pero que le den tiempo para explicarse, que intenten hacer a un lado sus prejuicios. Una madre le pregunta a su hijo de qu&eacute; se trata esta aclaraci&oacute;n: &ldquo;Es que es conservador&rdquo;, le responde. M&aacute;rquez pone el foco en los anticuerpos que van a dar la batalla contra la amenaza a la libertad, &ldquo;pensar la reacci&oacute;n&rdquo;. El liberalismo, sostiene, no tiene representaci&oacute;n pol&iacute;tica, no tiene partido jur&iacute;dico, ni senadores o diputados: apenas son un grupo de think tanks que se dedican &ldquo;a hacer guita&rdquo; y no dicen nada sobre el feminismo, el aborto, los militares presos injustamente. Si en los 70 hab&iacute;a guerrillas armadas, hoy se combate una revoluci&oacute;n desarmada, simp&aacute;tica, que no causa indignaci&oacute;n en la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es el modo de combatir, entonces? M&aacute;rquez pone &eacute;nfasis en la tradici&oacute;n cultural de una comunidad pol&iacute;tica; una tradici&oacute;n cristiana y occidental. Si -cita al fil&oacute;sofo cat&oacute;lico Rub&eacute;n Calderon Bouchet- la derecha es todo lo que se le opone a la izquierda (que es la que amenaza a la libertad), entonces hay que hacerlo desde la derecha y sus tres sectores: liberales, conservadores y nacionalistas. A todos los traicion&oacute; Macri, dice. Pero si el liberalismo (anticuado) son los famosos<em>&nbsp;think tanks</em>, los liberales del futuro son la nueva legi&oacute;n de j&oacute;venes que se levant&oacute; gracias a &ldquo;este se&ntilde;or&rdquo;, se&ntilde;alando a Milei. M&aacute;rquez es el primero de los tres en hablar de la experiencia global, de lo que &ldquo;funcion&oacute;&rdquo;:&nbsp;Vox&nbsp;en Espa&ntilde;a, el Frente Nacional de Le Pen en Francia, Orban en Hungr&iacute;a, Salvini en Italia. Todos ellos han reunido a los diversos sectores de la derecha. Eso mismo debe suceder, sugiere, en la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;rquez iguala el ascenso de la extrema derecha a nivel global con la &ldquo;derecha alternativa&rdquo; o &ldquo;Alt-Right&rdquo;. El l&iacute;der cat&oacute;lico se refiere al fen&oacute;meno nacido en los Estados Unidos y compuesto mayormente por j&oacute;venes menores de 30 a&ntilde;os que no hubiese salido de los foros donde naci&oacute; &ndash;como 4chan y Reddit&ndash; si no hubiera sido porque tanto la candidata dem&oacute;crata Hillary Clinton, como los medios de comunicaci&oacute;n norteamericanos, empezaron a nombrarlos en el marco de la campa&ntilde;a del 2016 como uno de los factores de apoyo a Trump, sobre todo en el mundo de internet. Si bien el movimiento original est&aacute; compuesto por j&oacute;venes abiertamente supremacistas blancos, el t&eacute;rmino se convirti&oacute; en una expresi&oacute;n &ldquo;catch-all&rdquo;, un paraguas para nombrar a un nuevo movimiento de derecha diferente de otros movimientos conservadores o de centroderecha, de corte juvenil, donde el humor, los memes y la virtualidad juegan un rol central. En esa nueva acepci&oacute;n, el movimiento se volvi&oacute; global.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva derecha o derecha alternativa, seg&uacute;n palabras de M&aacute;rquez, se debe guiar por la siguiente definici&oacute;n: La Argentina debe tener una s&iacute;ntesis en donde haya &ldquo;liberales que crean en la vida desde la concepci&oacute;n, conservadores que crean que la tradici&oacute;n debe estar al servicio del progreso y nacionalistas que no confundan el amor a la patria con el amor al Estado&rdquo;. Despierta una ovaci&oacute;n. M&aacute;rquez se redime por primera vez en estos espacios. Por eso, horas m&aacute;s tarde, va a ser tema de discusi&oacute;n en los grupos de WhatsAapp de estos j&oacute;venes: &ldquo;M&aacute;rquez la rompi&oacute;&rdquo;, coinciden.
    </p><p class="article-text">
        Caraf&iacute; cierra el evento instando a los j&oacute;venes, que no vivieron las grietas sociales del pasado -los 70, Malvinas- a &ldquo;salir a la cancha&rdquo;.
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                Precandidatos a diputados por Capital y Provincia, Milei y Espert hacen campaña por el país                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">La derecha rebelde</h3><p class="article-text">
        Esa noche de marzo de 2019, gracias al lugar privilegiado que consigui&oacute; como&nbsp;<em>influencer</em>, Francisco conoci&oacute; a Laje y a M&aacute;rquez. Se tom&oacute; unas cervezas con ellos. Fue la primera vez que los vio en vivo, pero ya hab&iacute;a interactuado con ambos en Twitter y en WhatsApp, sobre todo con Laje, con el que comparte algunos grupos junto a otros influencers j&oacute;venes. Francisco tiene 19 a&ntilde;os y se considera un &ldquo;liberal de derecha&rdquo;: dice que el mejor veh&iacute;culo para que las ideas de la libertad se lleven a cabo es a trav&eacute;s de una fuerza abiertamente de derecha. No como el PRO, al que rotula como &ldquo;el socialismo amarillo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su acercamiento a &ldquo;las ideas de libertad&rdquo; se dio a partir de John Locke, un autor que le dieron para leer en la UADE, donde estudia Derecho gracias a una beca. Despu&eacute;s comenz&oacute; a meterse con otros autores liberales, mientras segu&iacute;a por las redes a Laje y Milei. Hoy &eacute;l mismo se considera influencer: tiene m&aacute;s de 20.000 seguidores en&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Twitter, que consigui&oacute; escribiendo hilos informativos sobre tem&aacute;ticas que van desde la presidencia del General Julio Argentino Roca, pasando por la cr&iacute;tica al aborto con argumentos del Derecho hasta los pa&iacute;ses donde la tenencia de armas es libre y las escuelas se financian mediante un sistema de vouchers. Es f&aacute;natico de Trump y comparte un grupo con otros influencers j&oacute;venes llamado &ldquo;trumpismo bilardista&rdquo;. Dice que el ex entrenador de la Selecci&oacute;n argentina, conocido por sus m&eacute;todos para ganar a toda costa, es &ldquo;un s&iacute;mbolo de la derecha&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Francisco, ser de derecha hoy es &ldquo;estar en los m&aacute;rgenes&rdquo;. Eso lo percibe a partir de lo que llama &ldquo;la polic&iacute;a del pensamiento&rdquo;, encargada de controlar que &ldquo;nadie se salga de la prisi&oacute;n de lo pol&iacute;ticamente incorrecto&rdquo;. &ldquo;Si te sal&iacute;s de eso, sos de inmediato tachado de facho, racista, mis&oacute;gino y hom&oacute;fobo&rdquo;, dice. Reconoce, de todas maneras, que le atrae la idea de estar en los m&aacute;rgenes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de Francisco es muy similar a la de otros j&oacute;venes que se interiorizaron en el movimiento gracias al contacto con posteos de Milei o Laje, o de otros j&oacute;venes influencers como el youtuber Emanuel Dannan, El Presto, Carlos Maslat&oacute;n&hellip; la lista es cada vez mayor. La oferta se reproduce tanto en Instagram, como en Youtube o Twitter, las dos redes m&aacute;s politizadas. No todos los j&oacute;venes se reconocen p&uacute;blicamente como de derecha. Algunos son &ldquo;liberales&rdquo;, otros &ldquo;libertarios&rdquo;. Inclusive hay quienes se definen como &ldquo;apol&iacute;ticos&rdquo;, pero que est&aacute;n en contra de la legalizaci&oacute;n del aborto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pegamento simb&oacute;lico de este movimiento juvenil, aquello que los une a pesar de las diferencias ideol&oacute;gicas o conceptuales que puedan tener, es el rechazo al progresismo. El rechazo a las feministas, a los pol&iacute;ticos que hablan de justicia social y de redistribuci&oacute;n del ingreso, a quienes usan lenguaje inclusivo, a las campa&ntilde;as en contra del acoso sexual, a los activistas por el cambio clim&aacute;tico. Para ellos, el progresismo gan&oacute; la batalla cultural y hoy &ldquo;est&aacute; de moda&rdquo;. Lo ven en la pol&iacute;tica, en sus aulas, en los medios y hasta en &ldquo;las series de Netflix&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de que el progresismo &ldquo;est&aacute; de moda&rdquo; (que es seguida, adem&aacute;s, por la mayor&iacute;a de la juventud actual) dota de &eacute;pica a los esfuerzos por enfrentarlo, ya sea en las redes o de manera f&iacute;sica, en protestas o en discusiones verbales con amigos o compa&ntilde;eros del aula. Ser antiprogresista, entonces, es visto como un sin&oacute;nimo de rebeld&iacute;a. Como dice Francisco, &ldquo;ser joven y de derecha hoy es ser pol&iacute;ticamente incorrecto&rdquo;. Un orgullo similar se advierte en el discurso libertario y &ldquo;provida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos j&oacute;venes llegaron a sentirse parte del movimiento antiprogresista a trav&eacute;s de experiencias personales. Blas, un joven de 20 a&ntilde;os que vive en el barrio porte&ntilde;o de Recoleta y trabaja como vendedor en un shopping, se acerc&oacute; a los videos de Laje y el abogado antifeminista Francisco Oneto a ra&iacute;z de la ola de escraches masivos que siguieron a la denuncia p&uacute;blica por violaci&oacute;n de la actriz Thelma Fardin al actor Juan Darth&eacute;s. Empez&oacute; a ver c&oacute;mo en sus redes sociales, especialmente Instagram, algunas de sus conocidas denunciaban a pares varones. Hasta tuvo amigos que fueron escrachados. Ah&iacute; entendi&oacute;, dice, que &ldquo;a las feministas se les fue la mano&rdquo;. Se sinti&oacute; identificado con los posteos de Laje y Oneto, a los que conoc&iacute;a tibiamente porque algunos de sus amigos lo segu&iacute;an. Blas no se reconoce ni de derecha ni liberal ni libertario. Rechaza las etiquetas. Pero est&aacute; seguro cuando dice que odia &ldquo;a los zurdos&rdquo;.&nbsp;
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                El economista Javier Milei                            </span>
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        En otros casos el punto de inflexi&oacute;n fue la discusi&oacute;n por la legalizaci&oacute;n del aborto. Es el caso de Victoria Pita, una influencer &ldquo;pro vida&rdquo; que se hizo conocida por sus posteos en el marco del debate de 2018. Pita se acerc&oacute; a la ONG&nbsp;Frente Joven&nbsp;con su amiga Bel&eacute;n para &ldquo;encontrar mejores argumentos y estar m&aacute;s preparada para enfrentarse a las feministas&rdquo;. Dice que su apoyo a la causa celeste le vali&oacute; la exclusi&oacute;n en el grupo de chicas de su secundaria, pero lo termin&oacute; reemplazando con sus compa&ntilde;eros de militancia. Ella, como muchos otros j&oacute;venes antiprogresistas, s&oacute;lo interviene en el debate por el aborto. No opina sobre econom&iacute;a u otros temas que alientan otras cuentas en las redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como Pita tuvo protagonismo en el debate por la legalizaci&oacute;n del aborto en 2018, en 2020 fue&nbsp;Guadalupe Batall&aacute;n, otra referente del Frente Joven, quien se destac&oacute; en el movimiento juvenil &ldquo;pro vida&rdquo;. Batall&aacute;n tambi&eacute;n expuso en el plenario de comisiones del Congreso en el primer debate, pero en ese entonces su discurso era otro: se identificaba como una adolescente atea, que hab&iacute;a estudiado en el prestigioso Colegio Nacional Buenos Aires, y defend&iacute;a la oposici&oacute;n a la legalizaci&oacute;n del aborto con argumentos no religiosos. Su militancia, al igual que la de Pita, se centraba exclusivamente en la cuesti&oacute;n &ldquo;pro vida&rdquo;. Pero, en el &uacute;ltimo tiempo, Batall&aacute;n cambi&oacute; de f&oacute;rmula: expres&oacute; deseos de bautizarse y comenz&oacute; a defender abiertamente a instituciones cat&oacute;licas como&nbsp;FASTA; tambi&eacute;n se volc&oacute; hacia otros temas como la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a, interactuando con los j&oacute;venes abiertamente de derecha en conversaciones acerca de Trump o su rechazo al gobierno actual.
    </p><p class="article-text">
        Lucas tiene 17 a&ntilde;os y se identifica como libertario, lleg&oacute; al movimiento a trav&eacute;s de Milei, a quien conoci&oacute; en Youtube gracias a videos que recopilaban sus intervenciones en programas de televisi&oacute;n, en los que el economista ataca a interlocutores progresistas y defiende sus posturas en contra de los impuestos y cualquier tipo de intervenci&oacute;n estatal. Milei es el vector principal de los libertarios, que suelen ser los m&aacute;s j&oacute;venes dentro del movimiento antiprogresista. Otras figuras como el ex candidato presidencial Jos&eacute; Luis Espert o el economista Manuel Adorni tambi&eacute;n son, aunque menor, un polo de atracci&oacute;n en televisi&oacute;n &ndash;y por ende Youtube&ndash; y Twitter.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encuentros como el de Auditorio Belgrano, donde coexistieron los distintos sectores del movimiento &ndash;que, a modo de s&iacute;ntesis, tiene un ala econ&oacute;mica donde Milei es el m&aacute;ximo referente y una cultural, con el rechazo al feminismo en primer plano y que tiene a Laje como cara visible&ndash;, son muchas veces una excusa para que estos j&oacute;venes, que entablaron v&iacute;nculos principalmente por Twitter, puedan conocerse en persona. Muchos encuentran, en estos espacios, un lugar de pertenencia que no consiguen en la escuela o en otros grupos sociales. All&iacute; comparten experiencias personales, difunden material de lectura y videos sobre la coyuntura local o internacional, con los Estados Unidos y Brasil como destinos predilectos, entablan v&iacute;nculos y se burlan de los progresistas. Como describi&oacute; uno de los j&oacute;venes: &ldquo;Yo ac&aacute; vengo a divertirme&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">A trolear</h3><p class="article-text">
        Gran parte de esa diversi&oacute;n se encuentra en el&nbsp;<em>&ldquo;troleo&rdquo;,&nbsp;</em>que se da en el &aacute;mbito virtual y consiste en la provocaci&oacute;n a otros usuarios, sobre todo progresistas. La actividad puede ser individual pero la mayor de las veces se da manera grupal. Y aunque pueda tener un objetivo detr&aacute;s, como desacreditar una voz de autoridad, cambiar el t&oacute;pico de una discusi&oacute;n o atraer atenci&oacute;n sobre un determinado tema, la mayor parte de las veces el origen es la diversi&oacute;n. Pero es justamente a trav&eacute;s de estas interacciones que el movimiento se hace visible para otros usuarios de las redes y donde se genera el inter&eacute;s y la captaci&oacute;n de nuevos j&oacute;venes. Los&nbsp;<em>troleos</em>&nbsp;pueden transformarse r&aacute;pidamente en agresiones y hostigamiento, como es el caso con la legisladora feminista Ofelia Fern&aacute;ndez, uno de los blancos m&aacute;s buscados por los j&oacute;venes antiprogresistas. &ldquo;Ofelia representa todo lo que odiamos&rdquo;, describi&oacute; uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, los nuevos influencers antiprogresistas deben su fama exclusivamente al troleo. Es el caso, por ejemplo, de la cuenta de Twitter&nbsp;@MonstruoGordo_, que se hizo conocido por difundir mensajes de odio sin ning&uacute;n tipo de filtro. Este tipo de posiciones extremistas en tono de burla, que incluyen, por ejemplo, una producci&oacute;n de&nbsp;<em>memes</em>&nbsp;con la cara del represor Jorge Rafael Videla, es una parte constitutiva de la identidad de este movimiento. Muchos j&oacute;venes reconocen que, aunque muchas veces no est&aacute;n de acuerdo con el mensaje, lo difunden para provocar a &ldquo;los progres&rdquo;. Si estos se ofenden o los denuncian, la tarea est&aacute; cumplida. Youtubers como Emanuel Dannan o el abogado Carlos Maslat&oacute;n utilizan una f&oacute;rmula similar para atraer seguidores
    </p><p class="article-text">
        La explosi&oacute;n de las cuentas que se dedican pura y exclusivamente a la provocaci&oacute;n tuvo lugar en 2020, cuando la pandemia y las medidas de aislamiento les ofrecieron a los j&oacute;venes antiprogresistas un nuevo foco de atenci&oacute;n. As&iacute;, los usuarios compart&iacute;an fotos violando las restricciones o redactaban mensajes con insultos contra las autoridades nacionales y locales. El contexto tambi&eacute;n fue propicio para la organizaci&oacute;n de marchas y protestas anticuarentena, en la que los j&oacute;venes cumplieron un rol vital en materia de asistencia y difusi&oacute;n de las convocatorias.
    </p><p class="article-text">
        2020 fue tambi&eacute;n el a&ntilde;o en el que esta juventud, rotulada por los medios como &ldquo;libertaria&rdquo; o &ldquo;de derecha&rdquo;, comenz&oacute; a ser reconocida como sujeto pol&iacute;tico. En rigor, su protagonismo en la avanzada de la nueva derecha ya estaba presente al menos desde 2019. Eventos como el de Auditorio Belgrano, donde los j&oacute;venes ocuparon un rol central en una postal diversa, lo demuestran. Adem&aacute;s, los candidatos Jos&eacute; Luis Espert y G&oacute;mez Centuri&oacute;n contrataron a influencers antiprogresistas como asesores de campa&ntilde;a y en algunos casos los integraron a las listas, como el caso de Lemoine con Espert y del youtuber El Presto con el Partido Libertario en C&oacute;rdoba.&nbsp;
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                El Presto, uno de los referentes de los jóvenes de derecha.                            </span>
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        Recientemente, un sector de <strong>Juntos por el Cambio</strong> liderado por la presidenta del Pro y ex ministra de Seguridad 2015-2019 Patricia Bullrich comenz&oacute; a organizar reuniones presenciales con algunos influencers como Emanuel Dannan o El Presto para integrarlos en sus filas de cara a las elecciones de 2021. Tanto Bullrich como el ex senador peronista y ex candidato a vicepresidente en la f&oacute;rmula con Mauricio Macri, Miguel &Aacute;ngel Pichetto, son figuras respetadas dentro del ecosistema antiprogresista, al igual que el diputado&nbsp;Francisco S&aacute;nchez, que es conocido por tener contacto asiduo con los influencers juveniles, algunos inclusive contratados como asesores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales ocupan un lugar central en este movimiento. Por un lado, son el espacio que acerca a muchos j&oacute;venes al discurso antiprogresista, ya sea en su vertiente liberal, reaccionaria, conservadora o nacionalista. Ese acercamiento puede ser a trav&eacute;s de alg&uacute;n video o tweet de un influencer, o mediante las interacciones entre usuarios del mismo ecosistema. Pero adem&aacute;s, los patrones de esa interacci&oacute;n, marcados por la voluntad de provocar y muchas veces hostigar progresistas, son constitutivos de la identidad del grupo. Esas l&oacute;gicas y discursos contribuyen a la producci&oacute;n de sentido y son susceptibles de ser exportados hacia escenarios f&iacute;sicos, como una discusi&oacute;n en un aula o una protesta.
    </p><p class="article-text">
        El vertiginoso crecimiento que experiment&oacute; el movimiento juvenil antiprogresista es uno de los hitos m&aacute;s resonantes dentro de la avanzada conservadora, en la que estos j&oacute;venes cumplen un rol central. Sin embargo, a diferencia de otros actores del ecosistema conservador o de la nueva derecha, este movimiento se destaca por tener pr&aacute;cticas, discursos, estilos y lugares de pertenencia propios. Si bien no pueden ser desprendidos del movimiento mayor, tampoco deben ser igualados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nosotros se nos ense&ntilde;&oacute; que el progresismo es el faro moral. Todo el tiempo nos lo quieren imponer&rdquo;, dice Ignacio, un joven de 24 a&ntilde;os que tiene pasado en la fundaci&oacute;n Cruz del Sur y colabor&oacute; tanto con la campa&ntilde;a de Espert como con la de G&oacute;mez Centuri&oacute;n. &ldquo;Pero nosotros nos cagamos en eso. Esto es rebeld&iacute;a pura.&rdquo;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Alcaraz, Ingrid Beck, Juan Elman, Paula Hernández, Paula Rodríguez, Soledad Vallejos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/eldiarioar-com/la-reaccion-conservadora/enemigo-ideologia-genero-juventud_132_8030547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 03:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el Estado como enemigo y "la ideología de género", la juventud antiprogresista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La reacción conservadora]]></media:keywords>
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