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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gervasio Muñoz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/gervasio-munoz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gervasio Muñoz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El derecho a la vivienda, nuestro Black Mirror]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/derecho-vivienda-black-mirror_129_9274586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/448f07e5-f82b-4bbb-88de-64e07315012a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El derecho a la vivienda, nuestro Black Mirror"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alquilar en la Ciudad se parece cada vez más a un capítulo de la serie Black Mirror. Más de 250 mil viviendas permanecen vacías y no hay regulación para facilitar el acceso a quienes buscan un hogar. Mientras tanto, continúa en expansión el negocio de las empresas constructoras.</p></div><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo 1 de la temporada 3 (<em>Ca&iacute;da en picada - Nosedive</em>) de la ya no tan dist&oacute;pica serie &ldquo;<em>Black Mirror</em>&rdquo;, se desarrolla la historia de una mujer joven y soltera que en s&oacute;lo una semana se le vence el contrato de alquiler y debe encontrar otra casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para poder alquilar la casa que re&uacute;ne sus aspiraciones debe cumplir algunos requisitos. En la reuni&oacute;n con la agente de bienes ra&iacute;ces le informan que el alquiler es por un plazo de 6 meses, aumentos semanales y de forma excluyente debe tener una puntuaci&oacute;n, un &ldquo;scoring social&rdquo; de 4,5.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema de puntuaci&oacute;n que se vive en esta sociedad se construye a trav&eacute;s de los v&iacute;nculos. Todos califican a todos desde sus celulares y con unos implantes oculares pueden ver reflejadas sobre las personas su puntuaci&oacute;n. Estas puntuaciones se construyen por las publicaciones de la vida social en redes, por el trato cotidiano, etc. Este sistema de puntaje es fundamental para poder acceder a diferentes servicios - alquiler de autos, de casas, e inclusive a trabajos -. Por supuesto los puntajes son clasistas, quiere decir que tiene m&aacute;s valor un puntaje dado por los m&aacute;s populares que por aquellos que tienen pocos seguidores o puntajes &ldquo;marginales&rdquo;. El sistema de clases sociales se divide por los puntos que cada uno tiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alquilar en la Ciudad de Buenos Aires se asemeja cada vez más a un capítulo de Black Mirror                            </span>
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        El clima de sospecha, miedo y presi&oacute;n que se vive en esta sociedad es insoportable. Una especie de todos contra todos en la carrera por no quedar afuera, en los m&aacute;rgenes de un capitalismo cada vez m&aacute;s inhumano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto es que la protagonista deber&aacute; hacer lo imposible para llegar a la exclusiva puntuaci&oacute;n de 4,5 y conseguir el alquiler de la vivienda. No ser&aacute; f&aacute;cil, deber&aacute; extremar su &ldquo;simpat&iacute;a&rdquo; pero por sobre todas las cosas lograr que algunos seguidores populares le den puntajes altos. Una vieja amiga de la infancia, que goza de una alt&iacute;sima popularidad, se comunica con ella luego de a&ntilde;os sin hablarse y le propone que sea la &ldquo;dama de honor&rdquo; de su exclusivo y popular casamiento. All&iacute; asistir&aacute;n los puntajes m&aacute;s altos de una sociedad que se ha convertido en algo que recuerda mucho al retrato que Fritz Lang hizo en M el Vampiro de los a&ntilde;os anteriores a la llegada el nazismo. La persecuci&oacute;n acecha sobre todos y entre todos, pero ahora, noventa a&ntilde;os despu&eacute;s, detr&aacute;s del consumo. Todo lo que se imagina puede ser real, y por eso el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a trav&eacute;s del Instituto de la Vivienda y junto al Colegio de Corredores Inmobiliarios ha puesto en marcha el sistema de &ldquo;Scoring&rdquo; para inquilinos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La distop&iacute;a ya lleg&oacute;</strong></h3><p class="article-text">
        <em>Mateo 19, 23-30:&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil que un camello pase por el ojo de una aguja,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que un rico entre en el reino de los cielos.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de vivienda de la ciudad de Buenos Aires est&aacute; frente a nuestros ojos cuando caminamos. Torres y m&aacute;s torres en construcci&oacute;n, edificios nuevos con ventanas a oscuras, alquileres impagables, cajeros de bancos repletos de colchones donde duermen los olvidados, cada vez m&aacute;s gente habitando villas, etc, pero poco se dice de las causas. El blindaje medi&aacute;tico, los negocios a diestra y siniestra logran ocultar del debate p&uacute;blico la infame desigualdad que reina en una de las ciudades m&aacute;s ricas del mundo. Aqu&iacute; no hay ning&uacute;n tipo de regulaci&oacute;n ni pol&iacute;tica de acceso a la vivienda salvo para las constructoras y los amigotes del poder que se van quedando con la ciudad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Aquí no hay ningún tipo de regulación ni política de acceso a la vivienda salvo para las constructoras y los amigotes del poder que se van quedando con la ciudad. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El ministerio que tiene a cargo la pol&iacute;tica de vivienda de la Ciudad es el que conduce &ldquo;la popular&rdquo; ministra <strong>Mar&iacute;a Migliore,</strong> y el Instituto de la Vivienda el encargado de ejecutarlas. <strong>Gabriel Mraida</strong> es el presidente del IVC. De trayectoria evangelista llega al Instituto de la mano de <strong>Patricia Bulrich</strong> luego de ocupar el cargo de director nacional de prevenci&oacute;n del delito y la violencia en el Ministerio de Seguridad. Desde su llegada los lazos con la corporaci&oacute;n inmobiliaria porte&ntilde;a son cotidianos y los pasillos relatan reuniones en el IVC a diario para planificar pol&iacute;ticas de alquiler de vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El IVC, por ley 5859 -17 (impulsada por la organizaci&oacute;n Inquilinos Agrupados) tiene la obligaci&oacute;n de controlar y hacer cumplir todas las leyes porte&ntilde;as que impliquen derechos en el acceso a la vivienda. Sin embargo, el rol que ha tomado la pol&iacute;tica del difusor del evangelio, asesor en seguridad de Bulrich y ahora &ldquo;experto&rdquo; en pol&iacute;tica de vivienda, es hacer la vista gorda, ensanchar el ojo de la aguja para que as&iacute; cualquiera (con gruesas billeteras) pueda entrar al reino de los cielos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al sistema de &ldquo;scoring inquilino&rdquo; que pronto lanzar&aacute;n el Gobierno porte&ntilde;o, el IVC y el Colegio de Corredores, no lo denominan &ldquo;puntaje&rdquo;, sino &ldquo;scoring&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asumidas las pol&iacute;ticas de vivienda de los organismos de cr&eacute;dito internacionales (BID, BM, FMI) desde los '90 ha cambiado el enfoque y se ha llevado adelante la desregulaci&oacute;n total del mercado inmobiliario mientras el Estado s&oacute;lo se dedica a dar marginales cr&eacute;ditos hipotecarios, y focalizar en pol&iacute;ticas paliativas sobre los sectores m&aacute;s empobrecidos (subsidios, hogares de tr&aacute;nsito, magras urbanizaciones, etc). Se puede discutir y estudiar la pobreza, pero bajo ning&uacute;n punto de vista la riqueza. En ese sentido el sistema de scoring pretende llevar adelante una perversa evaluaci&oacute;n de inquilinos e inquilinas para determinar qui&eacute;n se &ldquo;merece&rdquo; y qui&eacute;n no la intervenci&oacute;n del Estado a la hora de acceder a la vivienda en alquiler. Seguros de cauci&oacute;n, intermediaci&oacute;n del Estado entre propietarios e inquilinos, alg&uacute;n cr&eacute;dito para ingresar a la vivienda, etc.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El boomerang</strong></h3><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Basta que los reci&eacute;n llegados tengan que temer a la vida un poco m&aacute;s que a la muerte,&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y el torrente de violencia rompe todas las barreras&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sartre. Pr&oacute;logo a &ldquo;Los condenados de la tierra&rdquo;. F. Fanon. 1961</em>
    </p><p class="article-text">
        Lacie, la inquilina protagonista de nuestro citado cap&iacute;tulo de Black Mirror ver&aacute; insoportable e imposible cumplir con la puntuaci&oacute;n necesaria para alquilar la vivienda.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “Caída en Picada”, el capítulo de Black Mirror de 2016, en el que la protagonista debe conseguir &quot;buena reputación&quot; para poder alquilar.                            </span>
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        Es entonces que durante el casamiento de su amiga entra en un brote violento. Consciente del perverso sistema que la ha llevado a degradar la condici&oacute;n humana no puede evitar tomar el micr&oacute;fono, una cuchilla y denunciar frente a todos los populares invitados la humillaci&oacute;n, la hipocres&iacute;a que los rodea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre llantos y risas psic&oacute;ticas ser&aacute; reducida por la seguridad del barrio privado donde se desarrolla la boda. Para finalmente terminar presa. Ya no podr&aacute; calificar a nadie. Ha quedado fuera del sistema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Ciudad donde hay una vivienda cada dos personas, doscientas cincuenta mil viviendas vac&iacute;as, cientos de hect&aacute;reas p&uacute;blicas se rematan para que el mercado inmobiliario se la lleve a un precio vil, mientras los alquileres se dolarizan y las inmobiliarias tienen v&iacute;a libre para violar cualquier ley, el gobierno nos va a puntuar a los inquilinos y las inquilinas. Llenaremos planillas y planillas que deber&aacute;n garantizar que somos &ldquo;confiables&rdquo; para los propietarios rentistas y las inmobiliarias.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la Ciudad donde hay una vivienda cada dos personas, doscientas cincuenta mil viviendas vacías, cientos de hectáreas públicas se rematan para que el mercado inmobiliario se la lleve a un precio vil,</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los gobiernos de las grandes ciudades est&aacute;n llevando adelante medidas regulatorias para limitar las viviendas vac&iacute;as, los aumentos de precios de alquileres y propiedades. En algunos casos se discute la expropiaci&oacute;n a grandes tenedores de viviendas. El mundo no es el mismo luego de la crisis de las hipotecas del 2008 y mucho menos luego de la pandemia. El acceso a la vivienda esta en crisis producto de sectores concentrados de la econom&iacute;a que ven el negocio de bienes ra&iacute;ces como un elemento m&aacute;s del negocio financiero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El IVC har&aacute; el trabajo sucio que no se anima a hacer contra el mercado inmobiliario. Pero esto no es un cap&iacute;tulo de Black Mirror.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ac&aacute; la vida duele de verdad, la desigualdad se est&aacute; tornando escandalosa e insoportable y siguen tirando de la soga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta se est&aacute; construyendo. Organizaci&oacute;n para defendernos, pero tambi&eacute;n para evitar que la l&oacute;gica del &ldquo;scoring social&rdquo; avance sobre nuestra dignidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vamos a lograr que la vivienda sea un derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gervasio Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/derecho-vivienda-black-mirror_129_9274586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Aug 2022 21:55:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El derecho a la vivienda, nuestro Black Mirror]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Alquileres,Ciudad de Buenos Aires,María Migliore]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley de alquileres y la necesidad de disciplinar al poder económico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-alquileres-necesidad-disciplinar-economico_129_8140006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2603d6b1-a5b4-4b84-b6d4-a160aa858d2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ley de alquileres y la necesidad de disciplinar al poder económico"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Esos se&ntilde;ores propietarios contribuyen a la revoluci&oacute;n y al desorden en una proporci&oacute;n que ni siquiera sospechan. No todo el malestar social proviene de la propaganda maximalista disolvente; nadie conspira tanto contra la sociedad como ese capitalismo delirante que tiende a hacer odiosa la vida y que es responsable del descr&eacute;dito institucional de la sociedad actual&rdquo;. Julio Moreno, diputado radical por La Rioja, 1920.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuatro d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, y peronismo mediante, en la misma C&aacute;mara de Diputados nacional escuchamos el siguiente discurso: <em>&ldquo;</em>Se mantiene el precio locativo m&aacute;s bajo del mundo entero. No alcanza a un 2% del salario familiar. Es la ley de alquileres que mantiene el m&aacute;s r&iacute;gido control de precios, y ha ca&iacute;do en la arbitrariedad al impedir el retorno gradual de los alquileres al derecho com&uacute;n. Los aumentos acordados en la actualidad resultan irritantes, al limitarlos al pseudo aumento del 5% anual sobre la vieja valuaci&oacute;n existente al 1 de enero de 1955. La mayor&iacute;a de los problemas en la ley de alquileres giran alrededor del mecanismo de precios&rdquo;. El reclamo fue formulado por una entidad de brumosa nomenclatura: la Asociaci&oacute;n de Peque&ntilde;as Mujeres Propietarias de la Capital Federal, seg&uacute;n consta en el expediente 594 de 1964.
    </p><p class="article-text">
        Nada nuevo bajo el sol, salvo que ya no destinamos el 2%, ni el 15% o el 18% de nuestros ingresos para pagar el alquiler. <strong>Cien a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera cita el alquiler de un monoambiente est&aacute; por encima de la jubilaci&oacute;n m&iacute;nima.</strong> De los ingresos totales de un hogar tipo se destina casi el 50% para la vivienda. Dicho de otro modo: el total de un salario promedio alcanza para el alquiler de un departamento de dos ambientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Argentina cada vez hay menos propietarios con m&aacute;s propiedades y cada vez m&aacute;s generaciones de inquilinos</strong>. La desigualdad creciente que este extractivismo inmobiliario provoca no es materia de discusi&oacute;n, por un doble motivo: porque es obvio, es decir nadie lo duda; pero tambi&eacute;n porque est&aacute; naturalizado, como un mandato divino.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que s&iacute; le preocupa a la clase pol&iacute;tica y a los grandes medios de comunicaci&oacute;n, y mucho es la &ldquo;renta m&aacute;s baja de la historia&rdquo;, el &ldquo;intervencionismo del Estado en la propiedad privada&rdquo; y los efectos perversos de la ley de alquileres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta limitaci&oacute;n a ajustar el precio de los alquileres una vez por a&ntilde;o, con una inflaci&oacute;n de entre el 30 y 45% anual proyectada, aceler&oacute; la decisi&oacute;n de muchos propietarios de retirar las propiedades para alquilar. La tercera medida que provoc&oacute; el mismo efecto, fue la obligaci&oacute;n establecida en el art&iacute;culo 16 de la Ley 27.551 referida a declarar los contratos de locaci&oacute;n ante la AFIP. Sin duda esta medida pensada desde lo fiscal, ser&iacute;a adecuada en un pa&iacute;s normal; pero no es el caso de Argentina, azotada por d&eacute;cadas de intervencionismo estatal, que han distorsionado por completo las reglas en las que podr&iacute;a desenvolverse el mercado&rdquo;. La cita pertenece esta vez a los fundamentos del proyecto de ley (2943-D de 2021) presentado hace pocos d&iacute;as por JxC con firmas de los diputados nacionales H&eacute;ctor Stefani, Pablo Torello, Gustavo Hein, Jorge Enr&iacute;quez, Alberto Asseff, Juan Aicega, Jos&eacute; Luis Pati&ntilde;o, David Schlereth, Mar&iacute;a Lujan Rey, Virgina Cornejo, Gisella Scaglia, Francisco S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        El discurso que se ha desplegado, adem&aacute;s de c&iacute;nico, nos subestima de forma escandalosa: &ldquo;la ley de alquileres ha perjudicado a ambas partes&rdquo;, dicen. &ldquo;Y contrariamente a lo que busca, ha generado la suba de los precios&rdquo;. Es exactamente el mismo mensaje que plantea que las leyes que buscan proteger las condiciones de trabajo, en realidad generan desempleo y precarizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como podemos ver, <strong>en lo relativo al acceso a la vivienda el contenido del debate ha retrocedido un siglo: el punto de partida es la anulaci&oacute;n del derecho a vivir en una casa dignamente. </strong>La vivienda es una mercanc&iacute;a sujeta a la ley de la oferta y la demanda: quien puede pagarla bien, y el que no a la calle, o a vivir en el hacinamiento.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/ano-ley-alquileres-subio-informalidad-30-inquilinos-deuda_1_8093143.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ley de alquileres, que entr&oacute; en vigor hace un a&ntilde;o,</a> plantea condiciones m&iacute;nimas y perfectamente racionales, algunas de las cuales solo buscan sacar de la ilegalidad al abuso de los propietarios: contratos de tres a&ntilde;os en lugar de dos; registrar los contratos de alquiler en la AFIP; y que el &iacute;ndice por el cual se actualicen los precios sea un promedio entre la inflaci&oacute;n y el salario. Pero el Estado no logra ni siquiera garantizar su cumplimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso con la ley, el propietario puede fijar el precio que quiera sin importar el valor, la zona o el estado del inmueble y por esto estamos ante un golpe de mercado en respuesta al intento de regulaci&oacute;n, que como siempre consiste en dos pr&aacute;cticas ampliamente ileg&iacute;timas: desabastecimiento y aumento de precios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la ley fue una conquista de la Federaci&oacute;n de Inquilinos Nacional (la cual presido) frente al conservadurismo de la clase pol&iacute;tica y el lobby del mercado inmobiliario. Pero el Estado no estaba preparado para poner en marcha las herramientas que garanticen su cumplimiento por falta de voluntad, por la transversalidad del negocio con la vivienda y porque los gobiernos han perdido la capacidad de disciplinar al poder econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros vamos a defender esta Ley y seguiremos avanzando contra la l&oacute;gica neoliberal, porque tenemos raz&oacute;n: <strong>el acceso a la vivienda de las mayor&iacute;as no puede estar en manos del mercado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>GM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gervasio Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-alquileres-necesidad-disciplinar-economico_129_8140006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jul 2021 10:38:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ley de alquileres y la necesidad de disciplinar al poder económico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alquileres,Economía]]></media:keywords>
    </item>
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