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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hernán Vanoli]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/hernan-vanoli/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hernán Vanoli]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Arte Folk Americano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/arte-folk-americano_1_8359369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0e31c65-6b30-47df-8081-3dfcc777bc8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arte Folk Americano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el objetivo de confeccionar monumentos a la memoria animal, el protagonista se inscribe en un curso de taxidermia donde al aprendizaje se corresponde con una profunda inmersión en el alma de cazadores, amantes de las armas y veteranos. Solos y dañados, sus compañeros son la contracara de los vínculos de su mujer en un campus de Iowa City. En "Arte Folk Americano" (Random House, 2021), Hernán Vanoli despieza y monta ideas sobre la vida, la muerte y la naturaleza con la lírica de una balada romántica y dolorida que nos acompaña en un viaje por las rutas menos transitadas de los Estados Unidos. Aquí, un fragmento.</p></div><h3 class="article-text"><strong>Pulpa&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En mi primer d&iacute;a en el taller, Sarah Lee tir&oacute; un animal muerto sobre mi estaci&oacute;n de trabajo, produjo una incisi&oacute;n y empez&oacute; a explicarme c&oacute;mo usar el bistur&iacute; para despellejarlo. Se debe cortar, separar con la mano y volver a cortar los tejidos que a&uacute;n sujetan el pelaje al resto del cad&aacute;ver. Resbaladiza, artera e inaprehensible, ligada a la enfermedad y a la pereza, la grasa es quiz&aacute;s el m&aacute;s sinceramente animal de todos los elementos que nos conforman, y quiz&aacute;s por ello el m&aacute;s dif&iacute;cil de eliminar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser el &oacute;rgano m&aacute;s extenso y de regular la temperatura corporal, de proteger a la carne viva y de balancear los niveles de agua del organismo, la principal caracter&iacute;stica de la piel es la de estar organizada en capas. Se trata de tres niveles: el tejido corporal (o pulpa, o tambi&eacute;n carne, <em>flesh </em>en ingl&eacute;s), la dermis (tambi&eacute;n llamada corio), y la epidermis (o granilla, la capa m&aacute;s exterior). Al carnear existe un notorio riesgo de realizar cortes innecesarios en la epidermis que luego deber&aacute;n ser cosidos, y tambi&eacute;n de raspar demasiado al pelaje, lo que puede da&ntilde;arlo. Reci&eacute;n luego de una semana de trabajo ininterrumpido la mejora en el manejo de tijeras, cuchillos y bistur&iacute; se hace evidente. Sin embargo, a partir de ah&iacute; la depuraci&oacute;n de la t&eacute;cnica es lenta y farragosa. Los dolores de mu&ntilde;eca y de articulaciones, desde el codo a las falanges, son frecuentes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al secarse el tejido corporal se pone muy duro y soldifica a las c&eacute;lulas del corio, por lo que debe ser totalmente removido. Si la faena no est&aacute; terminada y se suspende, el animal debe guardarse cubierto por una bolsa de nylon para conservar cierta humedad, y depositado dentro de una heladera. El corio o dermis tiene fibras de col&aacute;geno que son durables como las sogas de un barco. Constituyen la parte que se convierte en cuero, la capa m&aacute;s fuerte de la piel, la que se eterniza en la taxidermia. Como el car&aacute;cter, la dermis es d&eacute;bil en los animales j&oacute;venes y tambi&eacute;n en los viejos. La epidermis, finalmente, es la parte m&aacute;s sutil, una constelaci&oacute;n de texturas y de componentes, siempre viva y muerta a la vez. Su condici&oacute;n zombie alberga m&uacute;sculos microsc&oacute;picos, gl&aacute;ndulas seb&aacute;ceas y sudor&iacute;paras. Las ra&iacute;ces del cabello se encuentran en la epidermis, pero a veces la traspasan y llegan a la dermis. Por eso el taxidermista debe ser en extremo cuidadoso. Cortar las ra&iacute;ces implica la p&eacute;rdida del preciado pelaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta tambi&eacute;n fundamental comprender las diferencias entre el col&aacute;geno y la queratina. El col&aacute;geno conforma al cuero, y est&aacute; en la dermis. La queratina, que se ubica en la epidermis, compone a los fol&iacute;culos pilares, al pelaje, a las ra&iacute;ces de las plumas, y se extiende, fortificada, hacia los cuernos, que no deben ser confundidos con las astas. A diferencia de las astas, que en c&eacute;rvidos y venados son descartadas cada fin de invierno en el proceso llamado desmogue, y que mientras transcurre su crecimiento anual estuvieron cubiertas por un precioso terciopelo llamado borra, los cuernos son irremplazables. La queratina los hace durar; son piel concentrada, hipercompleja, roquificada. Los rinocerontes y las cabras tienen cuernos; los ciervos, renos, venados y gran parte de su extensa familia tienen astas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras aprender esto, por la noche, recostado en mi cama de West Burlington, pomposo, anot&eacute; en mi libreta:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las astas son como el amor o la autoestima, se pueden regenerar, mutan, y de a momentos necesitan una interfaz hacia el mundo, sea terciopelo o sean ritos. Los cuernos, en cambio, se parecen a la inocencia o a la fe: crecen una vez en la vida y todo el mundo quiere arranc&aacute;rtelos. Su valor radica en su escasez. &iquest;Pero es aquel su &uacute;nico valor? Creo que no. La inocencia, en igual medida que la fe, son entidades que existen en s&iacute; y para s&iacute;, su exquisitez consiste en perseverar ajenas al devenir y en guerra contra el lenguaje&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Paleta de colores</strong></h3><p class="article-text">
        La bibliograf&iacute;a que hab&iacute;a consultado antes de viajar a West Burlington pretend&iacute;a que el carneado de los animales era una tarea f&aacute;cil y casi burocr&aacute;tica, que deb&iacute;a hacerse con cuidado pero no merec&iacute;a mayores indicaciones. No es as&iacute; y, sospecho, existen dos motivos para esta omisi&oacute;n. Algunos manuales de taxidermia est&aacute;n escritos para personas acostumbradas a la convivencia con la naturaleza. A la caza, a la cr&iacute;a y ulterior ejecuci&oacute;n de ganado, o a cualquier tipo de relaci&oacute;n no extraordinaria con cuerpos muertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo tipo de manual omite el momento repugnante en forma deliberada. Son materiales que fueron hechos para gente que fantasea con embalsamar un animal, pero nunca lo har&aacute;. Personas para quienes la taxidermia s&oacute;lo es tolerada como una excentricidad contracultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante mi educaci&oacute;n como taxidermista comprend&iacute; que, m&aacute;s all&aacute; de los manuales, el cad&aacute;ver se rebela. Es un campo de fuerzas en acelerada descomposici&oacute;n donde hay tendones que cuelgan y se resisten a ser cortados, intestinos a&uacute;n llenos de excrementos, tripas que huelen mal y derraman fluidos dondequiera que sea, y donde principalmente hay un color, un rojo profundo, casi carmes&iacute;, con momentos viol&aacute;ceos y pliegues que se acercan al ocre: el color que los mam&iacute;feros llevamos dentro.&nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hernán Vanoli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/arte-folk-americano_1_8359369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Oct 2021 03:04:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,EEUU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Autocrítica y ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/autocritica-ficcion_129_8359352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/118ca2ab-46c4-442f-9c5d-4595f1f9aa6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Autocrítica y ficción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Acaso por prejuicio sol&iacute;a sentirme inc&oacute;modo frente a la falta de pudor de las &ldquo;literaturas del yo&rdquo;, pero termin&eacute; escribiendo una novela que bien podr&iacute;a ser le&iacute;da desde esa etiqueta. <em>Arte Folk Americano</em> trata sobre dos fracasos que se dan en simult&aacute;neo entre los a&ntilde;os 2016 y 2018: el fracaso de un amor, de una pareja, de una historia de emigraci&oacute;n hacia el coraz&oacute;n del <em>Midwest</em> estadounidense -un poco a contrapelo de las noticias que intentan fomentar este tipo de aventuras- y el fracaso de un emprendimiento que propon&iacute;a, a trav&eacute;s del aprendizaje de t&eacute;cnicas de embalsamamiento, comercializar monumentos a la memoria animal.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras escrib&iacute;a la novela les cont&eacute; a los protagonistas -cazadores, ex combatientes del ej&eacute;rcito m&aacute;s poderoso del mundo, artesanos y docentes de taxidermia- que ten&iacute;a pensado retratarlos. Les iba adelantando un poco las escenas que escrib&iacute;a. Incluso llegamos a debatir algunas an&eacute;cdotas que todos record&aacute;bamos de forma diferente entre mi primera y mi segunda estad&iacute;a en el taller donde me form&eacute; como embalsamador. Preso de una pulsi&oacute;n etnogr&aacute;fica poco honesta de la cual yo tambi&eacute;n fui v&iacute;ctima pero me declaro culpable, supon&iacute;a que compartirles bocetos improbables de la estructura de mi novela, que supuestamente era un policial negro, me permit&iacute;a analizar sus reacciones y conocerlos mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llev&eacute; durante el proceso una libreta de notas llena de aforismos y pensamientos demasiado te&oacute;ricos que iba registrando a medida que combat&iacute;a con los cad&aacute;veres de animales, y que solo us&eacute; a cuentagotas en <em>Arte Folk Americano</em>. Ya que hablamos de embalsamar <strong>se podr&iacute;a decir que el proceso de escritura fue similar a la confecci&oacute;n de un traje de momia con diferentes capas, realizado en diferentes momentos, donde s&oacute;lo al final me di cuenta de que el cad&aacute;ver embalsamado era mi propia memoria</strong>. A veces creo que lo que me termin&oacute; saliendo es casi una novela de terror, el g&eacute;nero de moda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me queda una serie de fotograf&iacute;as de los protagonistas humanos con quienes compart&iacute; momentos felices -que no voy a mostrar- y otra serie de fotograf&iacute;as de mis beb&eacute;s -en realidad son personas no humanas embalsamadas- que en un acto de narcisismo irrespetuoso s&iacute; suelo poner en Instagram o enviar a personas que me escriben comentarios sobre el libro. Se trata de montajes obscenos, que en aquel momento consideraba como un pelda&ntilde;o necesario para depurar mi t&eacute;cnica. Al subir esas fotograf&iacute;as me consuela pensar que el futuro -y lamentablemente me cuesta mucho habitar ese futuro: soy un hip&oacute;crita comedor de asados- es acaso vegano. Estoy convencido de que los animales merecen vivir y morir con dignidad, y anhelo que la carne sea reemplazada en un tiempo prudencial que ojal&aacute; me toque vivir. Es el &uacute;nico solucionismo tecnol&oacute;gico que a&uacute;n me permito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo me queda agregar que Rodolfo Walsh, un zorro colorado que era el favorito de mis montajes, qued&oacute; en Estados Unidos, y es quiz&aacute;s lo &uacute;nico de aquella etapa de mi vida que me gustar&iacute;a recuperar. Dudo que alguna vez vuelva a verlo, cepillarlo con un secador el&eacute;ctrico o recitarle versos en la oscuridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>HV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hernán Vanoli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/autocritica-ficcion_129_8359352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Oct 2021 03:02:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Autocrítica y ficción]]></media:title>
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