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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hernán Confino]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hernán Confino]]></description>
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      <title><![CDATA[La Contraofensiva: el final de Montoneros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/contraofensiva-final-montoneros_1_8419063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/875a8b7e-6e15-4d8e-b146-117510ff1504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Contraofensiva: el final de Montoneros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "La Contraofensiva: el final de Montoneros" (FCE, 2021) Hernán Confino reconstruye la historia de la organización entre el exilio y la Contraofensiva, y la analiza no a partir de su resultado político, sino en el devenir más amplio que la enmarcó y le dio sentido. A través del examen de múltiples fuentes —publicaciones partidarias, memorias, entrevistas a militantes, documentos de inteligencia—, muestra que la Contraofensiva no fue una excepcionalidad o una “aventura mesiánica”, sino una estrategia posible en la línea de desarrollo de Montoneros, inseparable de la situación de exilio, de la historia política del país y de la región. Aquí, parte de la introducción.</p></div><h3 class="article-text">Introducci&oacute;n&nbsp;</h3><p class="article-text">
        En octubre de 1978, frente al temor de que la organizaci&oacute;n armada Montoneros dejara de representar una alternativa pol&iacute;tica para la sociedad argentina luego de dos a&ntilde;os de &ldquo;exilio org&aacute;nico&rdquo; y represi&oacute;n dictatorial, su conducci&oacute;n nacional decidi&oacute; el inicio de la Contraofensiva Estrat&eacute;gica. La jefatura montonera pronosticaba un aumento de la conflictividad sindical para 1979 y pretend&iacute;a dirigirlo disponiendo la entrada clandestina de las y los militantes desde el extranjero para realizar atentados y acciones de propaganda en el pa&iacute;s. Entre 1979 y 1980, m&aacute;s de doscientos montoneros y montoneras ingresaron en secreto con el objetivo de alimentar el descontento social que, supon&iacute;an, exist&iacute;a con el r&eacute;gimen militar que gobernaba en Argentina desde el golpe de Estado del 24 marzo de 1976. Cerca de noventa de ellos resultar&iacute;an asesinados y desaparecidos en la clandestinidad. 
    </p><p class="article-text">
        La Contraofensiva fue una estrategia propagand&iacute;stica, pol&iacute;tica y militar y estuvo organizada en tres secciones seg&uacute;n las tareas encargadas a sus participantes. Los grupos de propaganda, nucleados en las Tropas Especiales de Agitaci&oacute;n (tea), tuvieron la misi&oacute;n de producir interferencias a las se&ntilde;ales de televisi&oacute;n controladas por la censura del r&eacute;gimen. Con un aparato de fabricaci&oacute;n propia que interrump&iacute;a la programaci&oacute;n televisiva, deb&iacute;an transmitir en sus comunicados la presencia de la organizaci&oacute;n en el pa&iacute;s, a la que la dictadura autodenominada Proceso de Reorganizaci&oacute;n Nacional (PRN) daba por desarticulada frente a la opini&oacute;n p&uacute;blica. Las Tropas Especiales de Infanter&iacute;a (TEI) concentraron una serie de atentados que Montoneros realiz&oacute; contra los funcionarios de la cartera econ&oacute;mica del r&eacute;gimen. La pol&iacute;tica del ministro de Econom&iacute;a, Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz, era se&ntilde;alada por la conducci&oacute;n nacional como el punto de discordia al interior del elenco gobernante y su fuente de mayor impopularidad frente a la sociedad, por lo que la realizaci&oacute;n de acciones violentas contra algunas de sus principales figuras se presentaba como una posibilidad de desequilibrar al gobierno y recuperar, a la vez, legitimidad social. La tercera secci&oacute;n estuvo conformada por dirigentes del Movimiento Peronista Montonero (MPM), formalizado en Italia en abril de 1977, que volvieron al pa&iacute;s con el objetivo de contactarse con otras fuerzas pol&iacute;ticas argentinas legales, en busca de articular iniciativas comunes. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las intenciones de la conducci&oacute;n, la Contraofensiva no alcanz&oacute; los resultados pronosticados. Fue el escenario de las &uacute;ltimas dos disidencias que padeci&oacute; Montoneros en 1979 y 1980 y acab&oacute; sellando tr&aacute;gicamente el final del proyecto de la organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La Contraofensiva: un hito en la historia de Montoneros</h3><p class="article-text">
        Cuando la conducci&oacute;n de Montoneros decidi&oacute; la Contraofensiva, la organizaci&oacute;n llevaba m&aacute;s de diez a&ntilde;os de historia. Naci&oacute; durante la segunda mitad de la d&eacute;cada de 1960, al calor de la radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica que se desat&oacute; en Argentina con las revueltas e insurrecciones populares que ocurrieron en distintas provincias del pa&iacute;s entre 1969 y 1971, durante los gobiernos dictatoriales de la autodenominada &ldquo;Revoluci&oacute;n Argentina&rdquo; (1966-1973). Aunque el fen&oacute;meno guerrillero no estuvo limitado a Argentina ni al peronismo. La aparici&oacute;n de Montoneros fue el resultado de la intersecci&oacute;n densa de procesos pol&iacute;ticos, culturales, sociales e ideol&oacute;gicos globales, regionales y nacionales. Lejos de constituir una singularidad hist&oacute;rica, el desarrollo de Montoneros fue simult&aacute;neo al de un amplio abanico de organizaciones armadas locales y extranjeras y estuvo anclado en din&aacute;micas que trascendieron las geograf&iacute;as nacionales y se inscribieron en las cartograf&iacute;as de la Guerra Fr&iacute;a, la conformaci&oacute;n del Tercer Mundo y la revuelta global de la d&eacute;cada de 1960. Por estos motivos, el devenir de Montoneros no puede deslindarse del crecimiento de los proyectos de la nueva izquierda que se dieron en aquella &eacute;poca y, muy especialmente, del horizonte abierto por la Revoluci&oacute;n Cubana (1959), la influencia del mao&iacute;smo y las guerras anticoloniales de Argelia (1954-1962) y de Vietnam (1955-1975). Adem&aacute;s de estos procesos, confluyen en la explicaci&oacute;n del inicio de Montoneros los vasos comunicantes que comenzaron a tejerse entre el catolicismo y el marxismo a partir del Concilio Vaticano II (1962-1965) y, en un plano estrictamente nacional, el impacto del autoritarismo estatal y la irresoluci&oacute;n institucional de la llamada &ldquo;cuesti&oacute;n peronista&rdquo;, cuyo partido estaba proscripto&nbsp;desde 1955. Junto a otras organizaciones armadas, Montoneros fue la expresi&oacute;n de un momento hist&oacute;rico de Argentina, de Am&eacute;rica Latina y tambi&eacute;n del mundo, marcado por un clima de movilizaci&oacute;n social y radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica y por la participaci&oacute;n p&uacute;blica de una generaci&oacute;n de j&oacute;venes que confiaba en la lucha armada para satisfacer sus expectativas revolucionarias.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1970, Montoneros cobr&oacute; gran protagonismo y popularidad por su oposici&oacute;n pol&iacute;tico-militar a la Revoluci&oacute;n Argentina, primero, y por su intervenci&oacute;n en las campa&ntilde;as electorales de H&eacute;ctor Jos&eacute; C&aacute;mpora y Juan Domingo Per&oacute;n, despu&eacute;s. Su resonante presentaci&oacute;n p&uacute;blica, producida en mayo de 1970 a trav&eacute;s del secuestro y asesinato &mdash;despu&eacute;s de un &ldquo;juicio revolucionario&rdquo;&mdash; de Pedro Eugenio Aramburu, expresidente de facto del r&eacute;gimen que hab&iacute;a derrocado al gobierno de Per&oacute;n en 1955, le otorg&oacute; el favor del movimiento peronista y un lugar en &eacute;l. Para ese momento, junto con Montoneros, aparecieron p&uacute;blicamente otras organizaciones guerrilleras: algunas que tambi&eacute;n se identificaban con el movimiento&nbsp;proscripto, como las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y Descamisados, y otras que proven&iacute;an del marxismo y de la izquierda, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), brazo militar del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
    </p><p class="article-text">
        A partir de la confluencia de distintos grupos armados de Buenos Aires, C&oacute;rdoba, Santa Fe y Salta, Montoneros devino una organizaci&oacute;n de escala nacional a mediados de 1971. Este proceso, que respet&oacute; en un principio las autonom&iacute;as y las dirigencias de las distintas regionales, alumbr&oacute; la conformaci&oacute;n de una direcci&oacute;n central que, luego de los asesinatos de Fernando Abal Medina y Carlos Ramus en septiembre de 1970, estuvo compuesta, entre otros, por Jos&eacute; Sabino Navarro, Carlos Capuano Mart&iacute;nez, Mario Firmenich, Carlos Hobert, Norma Arrostito, Susana Lesgart, Alberto Molinas, Ra&uacute;l Y&auml;ger y Roberto Perd&iacute;a. En julio de 1971, Sabino Navarro fue asesinado en C&oacute;rdoba y Firmenich qued&oacute; a cargo de la incipiente conducci&oacute;n nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La integraci&oacute;n de Montoneros al peronismo se expres&oacute; en su campa&ntilde;a por el regreso de Per&oacute;n desde su exilio y en la participaci&oacute;n en el proceso electoral para suceder a la dictadura de la Revoluci&oacute;n Argentina, ya en retirada. Agrupada en la Tendencia Revolucionaria del movimiento, que pronto hegemoniz&oacute;, y autodenominada &ldquo;brazo armado&rdquo; o &ldquo;vanguardia&rdquo; del peronismo, la organizaci&oacute;n tuvo un rol destacado en la campa&ntilde;a del &ldquo;Luche y vuelve&rdquo; que se llev&oacute; a cabo desde fines de 1972 y alcanz&oacute; notables niveles de acompa&ntilde;amiento social. La transformaci&oacute;n de los primigenios grupos armados en una organizaci&oacute;n pol&iacute;tico-militar fue seguida del proceso de unificaci&oacute;n entre las distintas guerrillas que se identificaban con el peronismo. Entre 1972 y 1974, se complet&oacute; la fusi&oacute;n de Montoneros con Descamisados, las FAP, las marxistas peronizadas FAR y otros agrupamientos de menor peso. Por una disposici&oacute;n del r&eacute;gimen militar saliente, Per&oacute;n no pudo ser candidato y, en su lugar, fue C&aacute;mpora, su delegado personal, quien encabez&oacute; la f&oacute;rmula presidencial para los comicios de marzo de 1973 que consagraron, luego de dieciocho a&ntilde;os, el regreso del peronismo al gobierno. Para ese momento, y como parte de su pol&iacute;tica legal, Montoneros hab&iacute;a desplegado sus agrupaciones p&uacute;blicas dentro del peronismo, entre las que se destacaban la Juventud Peronista Regionales (JP) en el &aacute;mbito territorial, la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) en el sindical, la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y la Uni&oacute;n de Estudiantes Secundarios (UES) en el educativo, el Movimiento de Villeros Peronistas (MVP) en los barrios marginales, la Agrupaci&oacute;n Evita (AE), que nucleaba al activismo femenino, y el Movimiento de Inquilinos Peronistas (MIP).
    </p><p class="article-text">
        El flamante gobierno peronista, que comenz&oacute; favorable a Montoneros con la participaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n en el Frente Justicialista de Liberaci&oacute;n (FREJULI) que hab&iacute;a ganado las elecciones y con la liberaci&oacute;n de los presos pol&iacute;ticos de la dictadura saliente a trav&eacute;s de una amplia amnist&iacute;a como primera medida de gobierno, evidenci&oacute; prontamente las diferentes ideas que Montoneros, Per&oacute;n y otros sectores del movimiento gobernante ten&iacute;an sobre el rumbo que deb&iacute;a tomar la pol&iacute;tica argentina. Si en un principio las &ldquo;formaciones especiales&rdquo; hab&iacute;an sido alentadas desde el exilio por el viejo l&iacute;der como estrategia para desestabilizar a la Revoluci&oacute;n Argentina, el regreso del peronismo al poder no precisaba ya de los programas de la juventud radicalizada. La disputa entre los proyectos de &ldquo;la patria socialista&rdquo;, esperada por la Tendencia conformada por Montoneros y sus sectores afines, y &ldquo;la patria peronista&rdquo;, amparada por la mayor&iacute;a del sindicalismo y otros sectores derechistas y anticomunistas del movimiento, algunos incluso ligados a las fuerzas de seguridad, se profundiz&oacute; desde mayo de 1973 en una coyuntura plagada de situaciones de conflicto y creciente violencia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 1973, Per&oacute;n regres&oacute; definitivamente a Argentina. El contexto que rode&oacute; a su llegada prefigur&oacute; el enfrentamiento que sacudir&iacute;a al peronismo, y al pa&iacute;s, en los a&ntilde;os siguientes. La llamada &ldquo;masacre de Ezeiza&rdquo; ocurri&oacute; en las inmediaciones del aeropuerto, donde una multitud sin precedentes en la historia argentina hab&iacute;a ido a recibir al expresidente, y se produjo cuando grupos armados de la derecha peronista, a cargo de la organizaci&oacute;n del acto, atacaron a los simpatizantes de Montoneros y otras organizaciones de la Tendencia que se hab&iacute;an acercado en masa al palco principal para darle la bienvenida al l&iacute;der luego de su prolongado exilio. Seg&uacute;n las fuentes disponibles, fueron asesinadas trece personas y m&aacute;s de trescientas cincuenta resultaron heridas. A partir de entonces, el enfrentamiento no hizo m&aacute;s que escalar. El gobierno de C&aacute;mpora no logr&oacute; desactivar la movilizaci&oacute;n social que, adem&aacute;s de las guerrillas peronistas, tuvo al PRT-ERP como protagonista, que continu&oacute; con su guerra revolucionaria contra las Fuerzas Armadas (FFAA) y de seguridad y las empresas multinacionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hernán Confino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/contraofensiva-final-montoneros_1_8419063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Oct 2021 11:36:15 +0000]]></pubDate>
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