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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Perantuono]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/pablo-perantuono/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Perantuono]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una Selección sin Messi: El infinito remolino del tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/seleccion-messi-infinito-remolino-tiempo_1_13478257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45764b45-5310-4e14-9edf-d8853de782fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1560y214.jpg" width="1200" height="675" alt="Una Selección sin Messi: El infinito remolino del tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La carta de despedida de Lionel Messi, escrita a mano dos días después de la final del Mundial, abre una reflexión sobre el paso del tiempo, la originalidad y el vacío que deja el final de una era. Entre Maradona y Messi, varias generaciones de argentinos crecieron al amparo de dos genios capaces de volver eterno lo que, inevitablemente, también tenía fecha de vencimiento.
</p><p class="subtitle">El emotivo video con el que Messi anunció su despedida de la Selección argentina
</p></div><p class="article-text">
        El g&eacute;nero epistolar recibi&oacute; hoy un homenaje inesperado. Adem&aacute;s de una melancol&iacute;a insoportable, la carta de despedida de la Selecci&oacute;n de<a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/lionel-messi-retiro-seleccion_1_13477584.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Lionel Andr&eacute;s Messi</a> nos recuerda que debajo de las interminables capas de genialidad que cubren y elevan al crack rosarino, palpita tambi&eacute;n <strong>el don de la originalidad</strong>, uno m&aacute;s entre tantos atributos que lo hacen &uacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        En pleno siglo XXI, en tiempos de reinado de la IA,<strong> la publicaci&oacute;n de un mensaje escrito con letra imprenta parece un hecho contracultural, sin tiempo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa demostraci&oacute;n de originalidad, una propiedad que se manifest&oacute; cientos de veces en el campo de juego a trav&eacute;s de decisiones que parec&iacute;an romper la Matrix, dialoga con algunos otros &ldquo;gestos de autor&rdquo; del pasado, como aquel que le dedic&oacute; a Diego Maradona en 2020, d&iacute;as despu&eacute;s de la muerte del h&eacute;roe de M&eacute;xico. Aquella vez su acto &ndash;mostrarle al mundo una camiseta ic&oacute;nica, como la de Newell&acute;s&ndash; fue pura imagen. No se necesitaron palabras. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La carta de despedida de Lionel Messi                            </span>
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        Lo de hoy tuvo algo m&aacute;s. Porque la foto nos muestra la lapicera con la que escribi&oacute; la carta, lo que no hace m&aacute;s que enfatizar el aspecto artesanal, anacr&oacute;nico o decimon&oacute;nico, de todo el asunto. Pero tambi&eacute;n est&aacute; el contenido del mensaje. Messi, nos informa all&iacute;, escribi&oacute; la carta dos d&iacute;as despu&eacute;s de la final del &uacute;ltimo Mundial. Su padre estaba agonizando y &eacute;l hab&iacute;a vivido &ndash;como todos nosotros&ndash; una exuberante cantidad de est&iacute;mulos en los d&iacute;as anteriores. Estaba exhausto, como qued&oacute; claro en la final. Y all&iacute; se produce otra anomal&iacute;a, si se quiere, y tiene que ver con algo que &eacute;l tambi&eacute;n se encarga de aclarar: nos cuenta que tuvo la necesidad &ndash;la pulsi&oacute;n&ndash; de sentarse a redactar esa carta. <strong>Era un hombre arrasado que necesitaba hacer catarsis.</strong> Y lo hizo como lo hace la especie desde que es especie: escribiendo en silencio, cont&aacute;ndolo todo. Un mes despu&eacute;s, nos revela su interior, <strong>una mezcla de despedida pero tambi&eacute;n de homenaje y agradecimiento a la trepidante aventura vivida. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Y all&iacute; nos recuerda que el viaje tuvo de todo, que fue una suerte de melodrama larga duraci&oacute;n, con m&aacute;s alegr&iacute;as que tristezas; una serie que dur&oacute; m&aacute;s de 20 temporadas y que, de tan intensa y apasionante, fue superior a cualquiera de las franquicias de Disney. Tanto que, en su &uacute;ltima aparici&oacute;n, cuando ya no esper&aacute;bamos demasiado del h&eacute;roe porque ya nos hab&iacute;a dado demasiado, <strong>nos ofreci&oacute; una actuaci&oacute;n &eacute;pica y conmovedora</strong>. A los 39 a&ntilde;os, ante Inglaterra, el 10 de la Selecci&oacute;n discuti&oacute; mano a mano con la f&iacute;sica del tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo concreto es que hoy comienza la era post Messi.</strong> Todos sab&iacute;amos que este d&iacute;a estaba cerca, pero no por anunciado duele menos o deja de ser menos crudo. <strong>Lo que emerge es una inevitable sensaci&oacute;n de desamparo.</strong> Al menos dos generaciones de argentinos crecieron y salieron al mundo con &eacute;l y han estado acompa&ntilde;ados por su aura. Messi ha sido un pilar fundamental en sus vidas, es decir, ha sido quiz&aacute;s lo &uacute;nico estable. Otras tres generaciones, las que vivieron bajo el influjo maradoniano, tuvieron la bendici&oacute;n de ver en vida y disfrutar a un genio tan grande como aquel. Entre ambos protagonizaron diez mundiales. Una cima tras otra. 
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;El tiempo vuela o no pasa&rdquo;, es una frase hecha que se repite en algunos pa&iacute;ses. El genio de Rosario nos recuerda que ambas cosas pueden ser ciertas. Porque estando a su lado, el tiempo no pasaba nunca. Su hechizo parec&iacute;a eterno: duraba m&aacute;s que las estaciones, m&aacute;s que los gobiernos, m&aacute;s que las modas. M&aacute;s que el &iacute;dolo de tu club, que un matrimonio, que las zapatillas que m&aacute;s te gustaban, que Del Potro, que los veranos con tus amigas.<strong> Messi con la 10 era una parte quintaesencial de nuestras vidas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n el tiempo vuela, y el retiro de Messi nos recuerda que el del calendario es uno de esos asuntos para el que no encontramos respuesta. Pesta&ntilde;eamos y terminamos el secundario. O muri&oacute; un familiar. O nos salieron canas. O aquello que te gustaba, dej&oacute; de hacerlo. Alguna vez, un Borges crepuscular, respondi&oacute; en una entrevista: &ldquo;Hay algo que siempre me interes&oacute; y a&uacute;n me aterr&oacute; desde que yo era ni&ntilde;o. Ese algo es el problema del tiempo, la perplejidad del tiempo, el infinito remolino del tiempo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/seleccion-messi-infinito-remolino-tiempo_1_13478257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 23:02:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jorge Messi, la irrupción de la soledad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/irrupcion-soledad_1_13319527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec4e8385-eb6f-4d40-8b3a-339418d58003_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jorge Messi, la irrupción de la soledad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El padre de la Selección murió a los 68 años en Rosario. Hincha de Newell´s, locuaz, laburante, hombre de fútbol, fue quien supo fue quien supo que de inmediato que las piernas del pequeño Lionel eran oro en polvo. Sin su papel, su hijo no se habría convertido en la figura que es hoy. </p></div><p class="article-text">
        En la larga aventura del hombre, pocas cosas concitan m&aacute;s atenci&oacute;n y generan m&aacute;s narrativa que la figura del padre. La muerte de <strong>Jorge Messi</strong>, ocurrida este s&aacute;bado en su ciudad, Rosario, nos obliga de forma inevitable a aludir a ese v&iacute;nculo, por lo que represent&oacute; para Lionel, por la importancia capital que tuvo en el desarrollo de su carrera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hincha de Newell&acute;s, locuaz, laburante, hombre de f&uacute;tbol, fue Jorge Messi qui&eacute;n supo desde muy temprano que su hijo era oro en polvo, que esas piernas, a&uacute;n breves, albergaban varias dosis de futuro</strong>. Su rol de padre arranc&oacute; casi en simult&aacute;neo a su papel como docente de futbol, habida cuenta de su actividad como entrenador en el club de barrio Grandoli. Esas baldosas fueron el territorio de las primeras lecciones. De all&iacute; Leo salt&oacute; a las inferiores de Newell&acute;s, donde al poco tiempo se present&oacute; el primer problema: el chico no crec&iacute;a, ten&iacute;a el doble de calidad que sus compa&ntilde;eros pero la mitad de su tama&ntilde;o. El pediatra aconsej&oacute; un tratamiento con hormonas que era caro y Jorge, ante la imposibilidad de que, en primer t&eacute;rmino su obra social &ndash;era empleado de Acindar&ndash; y en segundo lugar Newell&acute;s, pudieran hacerse cargo del asunto, y con la certeza de que el potencial de Lionel ameritaba cualquier sacrificio y cualquier inversi&oacute;n, apost&oacute; fuerte: se contact&oacute; con el Barcelona de Espa&ntilde;a. R&aacute;pido de reflejos, arregl&oacute; con el club catal&aacute;n para que su hijo se &ldquo;probara&rdquo; all&iacute; a cambio de que la instituci&oacute;n se hiciera cargo del procedimiento m&eacute;dico. Leo y Jorge viajaron en secreto y se quedaron dos semanas. En ese lapso, el crack dej&oacute; a todos boquiabiertos. Sin embargo, el Bar&ccedil;a no le asegur&oacute; a Jorge la operaci&oacute;n, no al menos en las condiciones que &eacute;l pretend&iacute;a. Fue la primera vez que se activ&oacute; el protocolo Messi: a su regreso a la Argentina padre e hijo continuaron viaje hasta Buenos Aires para conversar con directivos de River, que tambi&eacute;n hab&iacute;an mostrado inter&eacute;s por el jugador. Fue una jugada certera, porque enterados de esa movida los catalanes se apuraron a cerrar el trato.
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                    alt="La servilleta en la que Jorge Messi acordó el ingreso de Leo al Barcelona: “En Barcelona, a 14 de diciembre de 2000, y en presencia de los señores Minguella y Horacio, Carles Rexach, secretario técnico del F.C. Barcelona, se compromete bajo su responsabilidad y a pesar de algunas opiniones en contra a fichar al jugador Lionel Messi”."
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            <span class="title">
                La servilleta en la que Jorge Messi acordó el ingreso de Leo al Barcelona: “En Barcelona, a 14 de diciembre de 2000, y en presencia de los señores Minguella y Horacio, Carles Rexach, secretario técnico del F.C. Barcelona, se compromete bajo su responsabilidad y a pesar de algunas opiniones en contra a fichar al jugador Lionel Messi”.                            </span>
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        Aquella mudanza marc&oacute; para siempre la vida familiar: a Espa&ntilde;a viajaron Lionel, que ten&iacute;a 13 a&ntilde;os y med&iacute;a 1,49, sus padres y sus tres hermanos. All&iacute;, en tierra catalana, Jorge sinti&oacute; que el club los arropaba, los hac&iacute;a sentir parte de un proyecto. Pero mientras el tratamiento daba resultados y Lionel crec&iacute;a, mientras la estrella del genio precoz comenzaba a brillar en La Mas&iacute;a, el n&uacute;cleo familiar se resent&iacute;a, carcomido por los efectos erosionantes de la nostalgia. Fue as&iacute; que Celia, presionada por su hija menor que aseguraba que no pod&iacute;a adaptarse ni al colegio ni a la vida catalana, decidi&oacute; regresar con sus otros hijos al pago, a Rosario.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Leo junto a sus padres, Celia y Jorge.                            </span>
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        Jorge se qued&oacute; con su hijo, lo que no hizo m&aacute;s que afianzar el v&iacute;nculo entre ambos pero, al mismo tiempo, sembrar en la familia la perturbadora semilla de la distancia. <strong>En la vida del crack irrumpi&oacute; cierta forma de soledad. &ldquo;Leo necesitaba a su madre, y yo necesitaba ver a mi hija&rdquo;, explic&oacute; Jorge en una entrevista con&nbsp;Sports Illustrated&nbsp;en 2010</strong>. &ldquo;Durante los primeros a&ntilde;os, Leo solo ve&iacute;a a Celia cada cuatro meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquello fue el costo emocional de una inversi&oacute;n que, conforme pasaba el tiempo, llenaba de certezas a Jorge y al resto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero pronto apareci&oacute; otro obst&aacute;culo, que volvi&oacute; a revelar la audacia de Messi padre, su intuici&oacute;n para negociar.</strong> Fue cuando lleg&oacute; un nuevo director deportivo al Barcelona que, desentendido de la clase de Messi, fustig&oacute; el acuerdo (130 mil euros anuales) que el club ten&iacute;a con la familia argentina. Otra vez funcion&oacute; el protocolo: Jorge se contact&oacute; con <strong>Jorge Valdano</strong>, por entonces alto directivo del Real Madrid, para saber si al club de la capital le interesaba fichar al p&uacute;ber rosarino. La casa blanca mostr&oacute; inter&eacute;s, pero para entonces las conversaciones hab&iacute;an trascendido y el Bar&ccedil;a le dio continuidad al arreglo.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jorge Messi en un partido del Barcelona en  la Champions League, en abril de 2015.                            </span>
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        Pasaron los inviernos, las cosas comenzaron a precipitarse. Lionel disput&oacute; la Copa Gamper con el Barcelona, una competencia internacional para juveniles de la que participan, tambi&eacute;n, grandes equipos de Italia. Leo la rompi&oacute;, lo que desat&oacute; el inter&eacute;s del Inter y de la Juventus. La situaci&oacute;n provoc&oacute; que Jorge, &aacute;vido por usufructuar el talento de su hijo, <strong>se lanzara a negociar el que ser&iacute;a el primer contrato profesional de Lionel. </strong>As&iacute; ocurri&oacute;. El Bar&ccedil;a, adem&aacute;s, les ofreci&oacute; a ambos nacionalizarlos espa&ntilde;oles. Comenzaba otra etapa, la del camino hacia la consagraci&oacute;n. Por entonces, ya se sab&iacute;a en el club que Jorge era un negociador feroz, y que aprovechaba cualquier oportunidad para dejarles a todos en claro el (alto) precio de su hijo, no solo lo que val&iacute;a como juvenil, sino todo lo que valdr&iacute;a como estrella. Su terca convicci&oacute;n comenzaba a confundirse con cierta soberbia o incluso una imprecisa descortes&iacute;a. Conflu&iacute;an en ese temperamento alguna dosis de ansiedad y una ligera desconfianza, at&aacute;vico sentimiento presente, vale decir, en casi todas las familias de futbolistas, sobre todo cuanto est&aacute;n a las puertas de una gran fortuna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como cont&oacute; una fuente citada por la revista The Atlantic: &ldquo;La mayor&iacute;a de los padres de los futbolistas son soberbios, pero su comportamiento en las reuniones con el club a lo largo de los a&ntilde;os no fue de muy buen gusto. Todo el mundo sab&iacute;a qui&eacute;n era su hijo, no era necesario que se comportase as&iacute;.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Jorge Horacio Messi y Celia Maria Cuccittini en el casamiento de Leo y Antonella, el 30 de junio de 2017, mientras Thiago le acerca los anillos a su papá."
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            <span class="title">
                Jorge Horacio Messi y Celia Maria Cuccittini en el casamiento de Leo y Antonella, el 30 de junio de 2017, mientras Thiago le acerca los anillos a su papá.                            </span>
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        <strong>Cuando Lionel se convirti&oacute; en una figura, las puertas del ed&eacute;n financiero se abrieron de par en par para Jorge.</strong> Los Messi, gracias al crack pero a trav&eacute;s de su padre, firmaron contratos con&nbsp;Adidas, Gatorade, Huawei, Mastercard y Pepsi, lo que le gener&oacute; ingresos &ndash;iniciales&ndash; por m&aacute;s de 30 millones de d&oacute;lares anuales.<strong> La marca Messi ya era una corporaci&oacute;n, con oficinas y secretarias en el centro de Barcelona.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tiempo, los goles y las fantas&iacute;as fueron transformando a Leo en un super star, el mejor del mundo. En simult&aacute;neo, tambi&eacute;n se fue potenciando la discreci&oacute;n de la familia y el recelo de Jorge hacia cualquiera que se acercarse al entorno con la intenci&oacute;n de obtener una tajada del reinado de su hijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esa desconfianza hacia todo se agudiz&oacute; cuando el fisco espa&ntilde;ol comenz&oacute; a escrutar en los balances econ&oacute;micos del jugador. En 2013 Leo y su padre fueron acusados de evadir impuestos por m&aacute;s de 4 millones de euros entre 2007 y 2009, luego de que fuera detectado dinero de la familia en para&iacute;sos off shore como Uruguay y Belice, derivados all&iacute; a trav&eacute;s de cuentas en Inglaterra y Suiza. Ambos tuvieron que presentarse en tribunales.<strong> &ldquo;Desde que mi hijo comenz&oacute; su carrera profesional, yo siempre intent&eacute; hacer su vida m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, se defendi&oacute; el padre, desligando al genio de toda responsabilidad. </strong>Jorge asegur&oacute; en ese momento que hab&iacute;a contratado un estudio de asesoramiento financiero en Argentina y que ellos le hab&iacute;an aconsejado ese tipo de operaciones. Debi&oacute; pagar 5 millones de euros en concepto de reparaci&oacute;n, no obstante lo cual ambos fueron encontrados culpables de fraude y sentenciados con 21 meses de prisi&oacute;n, de la que se evadieron pagando una fianza millonaria. Todo ese pleito no horad&oacute; ni un cent&iacute;metro el protagonismo de Leo como jugador, pero de acuerdo a allegados s&iacute; desgast&oacute; la relaci&oacute;n entre padre e hijo. De hecho, hay quienes aseguran que ese episodio cambi&oacute; la din&aacute;mica entre Jorge y Leo para siempre, aunque tambi&eacute;n es cierto que para entonces el crack hab&iacute;a madurado, se hab&iacute;a casado con Antonella y se hab&iacute;a convertido en padre (Thiago en 2012, Mateo 2015 y Ciro 2018), lo que determin&oacute; que la influencia de Jorge y de su hermano Rodrigo dejara de ser tan definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso qued&oacute; claro en 2021 cuando Leo tom&oacute; la decisi&oacute;n, empujado por el Barcelona, de mudarse a Par&iacute;s para jugar en el PSG, el principal equipo de la capital francesa. Tras un par de temporadas oscilantes en la ciudad luz, el 10, aconsejado e incluso alentado por su padre, tom&oacute; una medida radical e inesperada: mudarse a Miami, adonde lleg&oacute; como un pr&oacute;cer gracias a las gestiones de otra estrella planetaria, David Beckham, co-propietario del Inter de esa ciudad.&nbsp;
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            <span class="title">
                Jorge Mess tras declarar en Barcelona en el juicio por evasión.                            </span>
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        Los que conocen el entorno de la familia aseguran que <strong>en la Florida el rol comercial de Jorge volvi&oacute; a ser crucial,</strong> y que las buenas migas con los Canosa &ndash;socios de Beckham y poderosos empresarios de la ciudad&ndash; y hasta con Claudio Chiqui Tapia le sirvieron para desplegar los brazos de la marca Messi -a esta altura una industria opulenta- en esas playas tan caras al gusto argentino, una de las mecas del real state en todo Am&eacute;rica. Siempre abrazado al bajo perfil, sin dar entrevistas, movi&eacute;ndose entre las sombras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquellas fueron las &uacute;ltimas postales de un v&iacute;nculo tan f&eacute;rreo como irrompible, que aun con deslices o claroscuros, como los tiene cualquier peripecia hom&eacute;rica, &ldquo;sobrevivi&oacute;&rdquo; a la implacable maquinaria de desgaste que significa, entre otras cosas, ser uno de los hombres m&aacute;s admirados del planeta, condici&oacute;n o categor&iacute;a para la cual nadie est&aacute; preparado. Jorge fue quien m&aacute;s ayud&oacute; y, a su manera, ense&ntilde;&oacute; a Leo a gestionar el manejo de esa desmesurada empresa. Su vida se apag&oacute; hoy. Ten&iacute;a 68 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/irrupcion-soledad_1_13319527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 13:24:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Jorge Messi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina cae de pie, España alcanza la gloria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/argentina-cae-pie-espana-alcanza-gloria_1_13392202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80a70197-82df-454d-8a3e-c94a84bb563c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x719y201.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina cae de pie, España alcanza la gloria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España se consagró campeona del mundo tras imponerse con justicia a una Argentina condicionada por lesiones, una expulsión y la opaca actuación de Messi. La derrota cerró de pie el mejor ciclo de la historia argentina, coronado por épica, buen fútbol y un Mundial superlativo.</p></div><p class="article-text">
        Una expulsi&oacute;n, la salida de sus dos marcadores centrales por lesi&oacute;n y, sobre todo, el implacable juego coral del rival hicieron que el mejor ciclo de la historia argentina culminara hoy en New Jersey, Estados Unidos, el pa&iacute;s que organiz&oacute; un Mundial singular, plagado de goles, alto vuelo, calor y desatinos. Espa&ntilde;a es el nuevo rey del f&uacute;tbol y est&aacute; bien. No solo se adue&ntilde;&oacute; de una final de forma justa, sino que jug&oacute; un torneo impecable de punta a punta, ganando siete de sus ocho partidos y recibiendo tan solo un gol. 
    </p><p class="article-text">
        Es el final. Suena &ldquo;Un beso y una flor&rdquo; de <strong>Nino Bravo</strong> y los espa&ntilde;oles deliran. Su equipo llega a la cumbre sobre los hombros de su f&uacute;tbol, un f&uacute;tbol que sin ser de &eacute;poca lleva en sus pliegues los mejores atributos de este juego. Argentina, por su parte, pone fin a una era extraordinaria y a un Mundial superlativo. Hoy, ante el calor de no menos de 40 mil fan&aacute;ticos que vinieron a verlo ganar, abdic&oacute; de su reino de pie. No hizo un buen partido, es cierto, y solo pudo generar peligro cuando ya estaba en desventaja, en el ep&iacute;logo del tiempo suplementario, pero tambi&eacute;n es cierto que hubo atenuantes. Lo dicho: la salida de sus defensores centrales -baluartes del equipo hasta aqu&iacute;-, la inoportuna expulsi&oacute;n de Fern&aacute;ndez y la capacidad del nuevo campe&oacute;n para neutralizar a Messi -fue su partido m&aacute;s opaco- y compa&ntilde;&iacute;a determinaron el desarrollo de una final sin demasiado brillo. 
    </p><p class="article-text">
        Argentina se despide de su peripecia en Estados Unidos con la frente en alto. Su aventura aqu&iacute; ya ingres&oacute; en la memoria, ya ser&aacute; parte de los highlight de YouTube, ya tuvo todo lo que su gente y los jugadores hab&iacute;an venido a buscar: &eacute;pica, buen f&uacute;tbol y un <strong>Lionel Messi </strong>superlativo. 
    </p><p class="article-text">
        El partido en s&iacute; no dej&oacute; mucho para el an&aacute;lisis. Hubo un dominador, el equipo de Yamal, desde el mismo comienzo. En el primer tiempo, hasta el cooling break, no sucedi&oacute; demasiado, pero el nuevo campe&oacute;n parec&iacute;a tener la capacidad de ser un poco m&aacute;s agresivo y menos esquem&aacute;tico. No ten&iacute;a un dominio abrumador ni mucho menos, pero s&iacute; era m&aacute;s amenazador. 
    </p><p class="article-text">
        La batalla era en el mediocampo, donde <strong>Rodri </strong>era, y es, el duque en sus dominios, y partir de &eacute;l Espa&ntilde;a pudo plantarse en el centro del ring y disponer de la iniciativa. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo tiempo, tras el fiasco de la actuaci&oacute;n de <strong>Madonna</strong> -en vivo ni se la vio-, continu&oacute; con la misma temperatura: t&oacute;rrido por el clima, destemplado por el f&uacute;tbol. El ingreso de Paredes por <strong>Nico Gonz&aacute;lez </strong>fue un intento de <strong>Lionel Scaloni </strong>para que su equipo pudiera tener un poco m&aacute;s la pelota. No hubo caso. Los ingresos de<strong> Pedri </strong>y de <strong>Ferr&aacute;n Torres</strong> en Espa&ntilde;a, en cambio, s&iacute; funcionaron. El primero empez&oacute; a manejar la pelota, a jugar en el jard&iacute;n de su casa. El otro es el nuevo h&eacute;roe ib&eacute;rico, el que hizo el gol que los llev&oacute; al cielo. 
    </p><p class="article-text">
        Irremediable, el partido se deslizaba hacia el lado espa&ntilde;ol. Argentina se llenaba de faltas, lo que determinaba que el equipo de De la Fuente tuviera, al menos, la posibilidad de lanzar los tiros libros al &aacute;rea. Un cabezazo de Torres, tras centro de <strong>Lamine Yamal</strong>, fue detenido en la l&iacute;nea por <strong>Emiliano Mart&iacute;nez</strong>, que antes hab&iacute;a fallado en una salida. El coolling break, esta vez, se pareci&oacute; al minuto que piden los t&eacute;cnicos en el basquet para ordenar un poco a sus soldados, para que no se dispersen, para recordarles que en una final del mundial cualquier error se paga con el segundo puesto. 
    </p><p class="article-text">
        El partido, por hacer una analog&iacute;a mitol&oacute;gica, se parec&iacute;a a la final de Italia 90: un equipo yendo y el otro que comenzaba a sufrir bajas. Su infanter&iacute;a empezaba a sucumbir por la acumulaci&oacute;n infernal de batallas. 
    </p><p class="article-text">
        Argentina segu&iacute;a sin encontrar los circuitos de juego. Espa&ntilde;a demostraba una vez m&aacute;s que presionando es el mejor equipo del mundo: defiende reagrup&aacute;ndose constantemente (del mismo modo que, por caso, lo hace el Manchester City). 
    </p><p class="article-text">
        Hacia la media del segundo tiempo el ganador hab&iacute;a acumulado al menos cinco tiros al arco; el campe&oacute;n saliente ninguno. La diferencia, por momentos, era notable: parec&iacute;a f&iacute;sica, parec&iacute;a de recursos. 
    </p><p class="article-text">
        La roja a <strong>Enzo Fern&aacute;ndez</strong> -m&aacute;s vibras de Italia 90: aquella vez el que se fue fue <strong>Pedro Monz&oacute;n</strong>- desnud&oacute; en parte la impotencia del equipo albiceleste, que corri&oacute; detr&aacute;s de la pelota como nunca lo hab&iacute;a hecho en el torneo. El desgaste era demoledor. La Argentina acumulaba foules. Uno de <strong>Leandro Paredes</strong> posibilit&oacute; que Yamal, de tiro libre, volviera a probar a Mart&iacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        Los noventa minutos terminaron y todo hac&iacute;a prever que el suplementario ser&iacute;a algo parecido a un suplicio para el equipo de Messi, que segu&iacute;a en modo apagado, sin encontrar espacios ni socios.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&iacute;a capaz Argentina de seguir apelando a la &eacute;pica para mantenerse competitivo en un partido que le era claramente desfavorable? &iquest;Hasta donde llegar&iacute;a el coraz&oacute;n, la suerte y la capacidad del campe&oacute;n de capear un nuevo temporal, de cruzar el desierto tolerando el viento rojo? 
    </p><p class="article-text">
        Un cabezazo de Merino tras centro de Cucurella sali&oacute; pegado al palo izquierdo de Mart&iacute;nez y sigui&oacute; aumentando la capacidad de resistencia albicelete, ya al borde de lo intolerable para el coraz&oacute;n de su gente.
    </p><p class="article-text">
        Se fue el primer tiempo del suplementario y todo indicaba que la presi&oacute;n espa&ntilde;ola se convertir&iacute;a en un aluvi&oacute;n. Y as&iacute; fue: un centro muy pasado desde la derecha de su ataque fue bajado de cabeza por Williams y empujado por Torres al arco. Era justo, al cabo. En New Jersey se desataba la fiesta ib&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Con uno menos y un equipo remedado, Argentina intent&oacute; la heroica. <strong>Giuliano Simeone</strong> y <strong>Marcos Senesi </strong>tuvieron sus chances, pero todo parec&iacute;a ya juzgado. Fue el final. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a volvi&oacute; a subirse al Olimpo del f&uacute;tbol. De forma irreprochable, consigui&oacute; su segunda estrella. El t&iacute;tulo no es casualidad: hay un linaje futbol&iacute;stico que lo respalda, una cultura que comenz&oacute; su transformaci&oacute;n reci&eacute;n en los a&ntilde;os 70 gracias a un extranjero, <strong>Johan Cruyff</strong>, cuya sabidur&iacute;a para jugar revolucion&oacute; para siempre el deporte en la pen&iacute;nsula. Luego lleg&oacute; &eacute;l mismo Cruyff como entrenador, la explosi&oacute;n de la Massia, la aparici&oacute;n de Guardiola como DT en el Bar&ccedil;a y la brillante generaci&oacute;n que se coron&oacute; en Sud&aacute;frica en 2010. 
    </p><p class="article-text">
        Conocedor como pocos del f&uacute;tbol del nuevo campe&oacute;n, <strong>Jorge Valdano</strong> se encarg&oacute; de se&ntilde;alar en una columna esos atributos. Vale la pena citarlo: &ldquo;Admiro del f&uacute;tbol espa&ntilde;ol la construcci&oacute;n de un estilo que el tiempo convirti&oacute; en escuela. Lleg&oacute; brillantemente a la final de la Copa del Mundo, en la misma semana en que fue campe&oacute;n de Europa sub 19 en hombres y en mujeres. Viene de atr&aacute;s, apunta lejos. La tendencia nos est&aacute; llevando hacia un f&uacute;tbol cada vez m&aacute;s atl&eacute;tico (&hellip;) pero Espa&ntilde;a mide a los jugadores por el tama&ntilde;o del talento, no conoce espacio m&aacute;s relevante que la circunferencia del bal&oacute;n y juegan todos para todos&rdquo;. As&iacute; fue hoy. As&iacute; lo padeci&oacute; el inolvidable equipo de Messi, el mismo que hace rato ingres&oacute; a los mejores salones de la historia.  
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/argentina-cae-pie-espana-alcanza-gloria_1_13392202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 23:40:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina cae de pie, España alcanza la gloria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi,Lionel Scaloni,Selección]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un triunfo para toda la vida: Argentina gana 2-1 a Inglaterra y es finalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/triunfo-vida-argentina-gana-2-1-inglaterra-finalista_1_13383770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb0c425-bdc9-47f2-8f0c-6fb8909244a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x877y447.jpg" width="1200" height="675" alt="Un triunfo para toda la vida: Argentina gana 2-1 a Inglaterra y es finalista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una semifinal destinada a quedar en la memoria colectiva, el campeón del mundo derrotó 2-1 a Inglaterra con una remontada deslumbrante y se clasificó para la final del Mundial, donde el domingo buscará revalidar el título en Nueva York.</p></div><p class="article-text">
        En una tarde hist&oacute;rica, cuyas secuencias el futuro exhibir&aacute; en loop hasta saberlas de memoria, Argentina, el campe&oacute;n del mundo, el cuadro de Lionel Messi, el genio crepuscular cuyo equipo ha venido cincelando el ciclo futbol&iacute;stico m&aacute;s grande de su rica historia, es otra vez finalista de un Mundial. La inolvidable, emocionante <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/argentina-impone-2-1-inglaterra-jugara-final-espana-domingo_1_13383728.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">victoria ante Inglaterra por 2 a 1</a> lo coloca nuevamente en una final. Ser&aacute; el domingo a las 16 en Nueva York. 
    </p><p class="article-text">
        Bailan los argentinos en Atlanta. Saben que la victoria adquiere una relevancia de una profundidad desconocida hasta aqu&iacute;, no solo porque se gan&oacute; un partido con una carga simb&oacute;lica extraordinaria, sino porque se logr&oacute; con los mejores argumentos posibles, con un f&uacute;tbol superlativo desplegado a partir de verse otra vez en el piso. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, desde que Inglaterra abri&oacute; el marcador, Argentina someti&oacute; a su rival, que qued&oacute; reducido a una mueca, el eco lejano de lo que tanto asustaba. Fueron cuarenta minutos el&eacute;ctricos y llenos de f&uacute;tbol en los que los brit&aacute;nicos -que llegaron como favoritos- solo se dedicaron a revolear la pelota, a encallarse cerca de su &aacute;rea, a esperar. Todo ese ciclo de dominio entra derecho al museo de nuestros mejores recuerdos. 
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                Lionel Messi celebró el segundo gol                            </span>
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        Antes hab&iacute;a habido un partido muy distinto, de una respiraci&oacute;n contenida, aquietada. Ese primer tiempo fue como una pulseada pero jugada solo con los dedos. Nadie se animaba a entregarse del todo, sabiendo que era mucho lo que hab&iacute;a para perder. Era un duelo de colmillo y filo, de miradas torvas y roces. Esperable por cierto: una semifinal del Mundial tiene este tipo de ingredientes, una coreograf&iacute;a de gestos hostiles y pocas jugadas elaboradas. 
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n se sent&iacute;a en la atm&oacute;sfera cargada del Atlanta Stadium: de las tribunas ca&iacute;a un murmullo permanente y pesado, como el rumor que antecede a una avalancha. Cada tanto se produc&iacute;a un estallido, pero por cosas nimias: una gambeta, una posici&oacute;n ganada en la cancha, un c&oacute;rner que se ced&iacute;a. Poco, muy poco. El partido era una bomba que nadie desactivaba, estaba ah&iacute;, viva, con sus cables al aire pero con ninguno de los dos equipos con capacidad para desactivarla. 
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                Enzo Fernández hizo un golazo                            </span>
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        Hasta el cooling break parec&iacute;a un poco m&aacute;s Inglaterra, con amenazas mas latentes por sus costados, peligro encarnado tanto por Spence, su lateral izquierdo, como por Rogers, su delantero por la derecha. 
    </p><p class="article-text">
        Luego de ese primer corte, el campe&oacute;n apareci&oacute; en escena. Fue a trav&eacute;s de Messi, como no pod&iacute;a ser de otro modo. El genio de Rosario se sac&oacute; a dos ingleses de encima y otros dos lo bajaron. El estadio rug&iacute;a. El &iacute;dolo mundial hab&iacute;a dicho presente. Tras el tiro libre, hubo un rebote y tom&oacute; la pelota Enzo Fern&aacute;ndez, cuyo disparo sali&oacute; muy cerca del &aacute;ngulo derecho de Picksford. Enzo tambi&eacute;n avisaba. La sangre le herv&iacute;a a todos pero &eacute;l ten&iacute;a el pie caliente. Era el primer tiro al arco del partido. Iban 32 minutos de juego. Nunca en la historia de las eliminaciones de Mundial dos equipos hab&iacute;an tardado tanto en llegar a un disparo. 
    </p><p class="article-text">
        Era un partido de momentos, o peor: de micro momentos. La pelota se escond&iacute;a, esperando el menor descuido rival, que no aparec&iacute;a. Todo era as&iacute;, con los nervios agarrot&aacute;ndolo todo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La hinchada con más fervor que nunca                            </span>
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        El segundo tiempo arranc&oacute; con una gran jugada de Juli&aacute;n Alvarez que Picksford sac&oacute; al c&oacute;rner en el primer palo. Hab&iacute;a colaborado en la elaboraci&oacute;n el jornalero Giuliano Simeone, cuyo atolondrado rastrillaje no tuvo nada de glamoroso, es cierto, pero le dio r&eacute;dito al equipo en situaciones puntuales.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que lleg&oacute; el gol que lo cambi&oacute; todo. El de Gordon, quien lo consigui&oacute; gan&aacute;ndole la espalda a Molina, el costado m&aacute;s vulnerable del equipo en lo que va del Mundial. Hab&iacute;a sido una jugada larga y r&aacute;pida en la que Tagliafico hab&iacute;a rechazado la pelota a medias. Atribulados, los dos laterales, un karma de este equipo desde hace a&ntilde;os, estuvieron involucrados en la jugada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el tanto despert&oacute; al campe&oacute;n, que reaccion&oacute; y arrincon&oacute; a su rival. Todo pas&oacute; a ser del equipo de Messi, que incluso jug&oacute;, por momentos, en modo ya no 2022, sino 2012, porque hizo apiladas dignas de su tiempo de esplendor, no porque los tiempos actuales no lo fueran, sino porque descolla por otras v&iacute;as. Un centro suyo termin&oacute; con un cabezazo de Nico Gonz&aacute;lez -hab&iacute;a ingresado por Paredes- que fue salvado por Picksford.
    </p><p class="article-text">
        Todo era de Argentina, que con dos cabezazos -una v&iacute;a que se revelado como un atributo inesperado- casi convierte. Uno fue de MCAllsiter -al palo- y otro de Nico Gonzalez. El campe&oacute;n merec&iacute;a el empate. Pero Inglaterra transitaba su propia cruzada: un fuerte que parec&iacute;a inexpugnable.
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            <span class="title">
                Lionel Messi celebra el triunfo                            </span>
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        Desesperado, Scaloni quem&oacute; las naves: entr&oacute; Lautaro Mart&iacute;nez por Tagliafico. Antes hab&iacute;a ingresado De Paul, que enseguida tom&oacute; contacto con la pelota y gener&oacute; claros, distribuy&oacute; pases se asoci&oacute; con Fern&aacute;ndez, que jug&oacute; de cinco y tuvo un segundo tiempo consagratorio. Pero el fuerte brit&aacute;nico no ced&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta que cay&oacute; el imperio. Otra vez Enzo, el de los goles importantes, el que no hab&iacute;a jugado mal pero hab&iacute;a rendido por debajo de sus posibilidades hasta aqu&iacute;, marc&oacute; el empate. Un derechazo combado que dibuj&oacute; una elipsis preciosa, toc&oacute; la red e ingres&oacute; de lleno en la historia contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; decir entonces del segundo gol, el de la victoria, el que barniz&oacute; de &eacute;pica la inolvidable tarde de Atlanta. Conmovedor como ha sido hasta aqu&iacute;, a sus 39 a&ntilde;os, Lionel Messi tom&oacute; la pelota sobre la derecha del ataque y se desmarc&oacute; de un defensor al que le lleva 20 a&ntilde;os, 20 a&ntilde;os de gloria, por otra parte. Nico O&acute;Reilly ten&iacute;a un pedazo de leyenda delante suyo y se rindi&oacute; a sus pies, la dej&oacute; pasar. El centro de derecha del rosarino cay&oacute; como una emboscada en el coraz&oacute;n del &aacute;rea, donde aparec&iacute;a Lautaro Mart&iacute;nez. El cabezazo del Toro viaj&oacute; a la red y se convirti&oacute; de inmediato en postal: ese gol ser&aacute; visto decenas de veces por las futuras generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a sido tal el dominio de Argentina durante el segundo tiempo que Inglaterra ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar, mucho menos a&uacute;n de elaborar alguna jugada aceptable, digna de la jerarqu&iacute;a de sus jugadores. Desaparecidos Bellingham y Kane, el equipo de Tuchel se rindi&oacute; ante la grandeza argentina, que ni siquiera le cedi&oacute; una chance de empate.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el &aacute;rbitro marc&oacute; el final, el Atlanta Stadium pareci&oacute; levitar, suspendido en el aire por el hito futbol&iacute;stico que hab&iacute;a sucedido en el c&eacute;sped. Guiado por la sabidur&iacute;a de su capit&aacute;n, el campe&oacute;n hab&iacute;a vuelto a demostrar que no piensa bajarse de la cima. El domingo en Nueva York ir&aacute; a defender lo que le pertenece. Su fuego sagrado, el rojo de sus corazones rojos, quema y arde como sus triunfos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/triunfo-vida-argentina-gana-2-1-inglaterra-finalista_1_13383770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 22:40:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un triunfo para toda la vida: Argentina gana 2-1 a Inglaterra y es finalista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Selección Argentina,Lionel Messi,Inglaterra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una cita camino a la cumbre: Argentina-Inglaterra se enfrentan otra vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/cita-camino-cumbre-argentina-inglaterra-enfrentan-vez_1_13380855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66c4d0cd-c5e7-45d1-93c6-71b93ae9e53d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x666y153.jpg" width="1200" height="675" alt="Una cita camino a la cumbre: Argentina-Inglaterra se enfrentan otra vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuarenta años después de México '86, Argentina e Inglaterra vuelven a cruzarse en un Mundial con un lugar en la final en juego. La historia, el presente y el legado de Messi confluyen en un partido destinado a ocupar un lugar en la memoria colectiva.</p></div><p class="article-text">
        Ni los guionistas m&aacute;s audaces se hubieran animado a tanto, pero aqu&iacute; estamos, parados frente a la Historia. El campe&oacute;n del mundo, el equipo del irresistible <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/lionel-messi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lionel Messi</a>, el hombre adorado por todos aquellos a quienes conmueve este juego, se mide por un lugar en la final contra su n&eacute;mesis, la temible Inglaterra de Harry Kane y Jude Bellingham. 
    </p><p class="article-text">
        A cuarenta a&ntilde;os de M&eacute;xico 86, partido cumbre que fue merecedor de un documental exquisito, <em>El partido</em>, la industria del f&uacute;tbol consigue poner en la vidriera global su producto m&aacute;s buscado. No lo decimos nosotros, sino el Wall Street Journal: &ldquo;Con el debido respeto a la aspereza de la rivalidad entre los Yankees y los Red Sox, (&hellip;) la mayor rivalidad en los deportes pertenece a un enfrentamiento que no es muy frecuente. Y llegar&aacute; a un punto cr&iacute;tico una vez m&aacute;s y con m&aacute;s en juego que nunca: Argentina-Inglaterra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ambiente est&aacute; cargado aqu&iacute; en Atlanta. La tensi&oacute;n se siente en el aire.</strong> La inminencia del duelo ha generado un estado de crispaci&oacute;n y de ansiedad general que no es solo argentina. La expectativa desatada se nota en las consultas y las preguntas de colegas de otros pa&iacute;ses, tan ilusionados como nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un buen pu&ntilde;ado de interrogantes condimentan la antesala del gran show.</strong> Siempre los hay en partidos de semifinales de un Mundial, pero aqu&iacute; adquieren mayor relevancia. Lo provocan, sobre todo, el desempe&ntilde;o de la selecci&oacute;n de Scaloni, un equipo que por momentos parece remol&oacute;n, escaso de tensi&oacute;n, vulnerable, pero que as&iacute; y todo es el que m&aacute;s goles marc&oacute; hasta ac&aacute;. Esa paradoja central, la de ser un conjunto de jugadores cuyo rendimiento ha estado por debajo de lo habitual pero que por otro lado ha mostrado un poder de fuego notable, es la que comenzar&aacute; a dilucidarse desde las 16 horas de hoy en el Atlanta Stadium. 
    </p><p class="article-text">
        Argentina, finalmente, tiene un rival de una jerarqu&iacute;a tal que la obligar&aacute; a demostrar realmente para lo que est&aacute;, es decir, sabremos si tiene la capacidad para volver a subirse a lo m&aacute;s alto. No hay duda de que si el campe&oacute;n del mundo derrota a Inglaterra es porque puede revalidar su t&iacute;tulo. Messi y su pandilla no necesitan validaci&oacute;n alguna, es cierto, pero s&iacute; lo necesita el camino desandado en lo que va de USA 26, trufado de momentos explosivos e inolvidables pero tambi&eacute;n de otros con largos y somnolientos silencios.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el partido con Suiza por los cuartos de final ha despertado tanto dudas como esperanzas. Las primeras tienen que ver con su performance general, la menos convincente hasta aqu&iacute;. En varios momentos Argentina fue totalmente neutralizada por su rival, que pareci&oacute; borrar de la cancha al campe&oacute;n, desmantelar por completo sus planes. 
    </p><p class="article-text">
        Los europeos ejercieron sobre el equipo de Messi y compa&ntilde;ia una llamativa supremac&iacute;a t&aacute;ctica, dominio que no tuvo tanto que ver con la posesi&oacute;n de la pelota en s&iacute; -aunque tambi&eacute;n-, o con la creaci&oacute;n de situaciones de riesgo, sino con una suerte de sometimiento de tipo &ldquo;ideol&oacute;gico&rdquo; -se jug&oacute; del modo que Suiza quer&iacute;a- que apunt&oacute; al coraz&oacute;n blando de su rival, porque entorpeci&oacute; sus circuitos de juego y, de alg&uacute;n modo, desactiv&oacute; su leit motiv, el toque. 
    </p><p class="article-text">
        Las esperanzas, por su parte, tienen que ver con lo que finalmente sucedi&oacute;, no solo por el triunfo sino por la identidad de los responsables del mismo. Adem&aacute;s de su impactante belleza, el gol de Juli&aacute;n Alvarez derog&oacute; la ley seca que pesaba sobre el delantero surgido en River. Lo mismo podr&iacute;a decirse de Lautaro Mart&iacute;nez, a&uacute;n cuando &eacute;l hab&iacute;a marcado de penal ante Jordania. &iquest;Significar&aacute; esto que ambos cruzaron el rubic&oacute;n para siempre? Por supuesto que no lo sabemos, pero lo que s&iacute; es seguro que la ansiedad de ambos debe ser otra, mucho menor.  
    </p><p class="article-text">
        Para Inglaterra, por su parte, es el partido m&aacute;s importante de su selecci&oacute;n en casi cuarenta a&ntilde;os, desde 1990, cuando cay&oacute; en semifinales del mundial de Italia ante Alemania. Hay al menos dos generaciones de brit&aacute;nicos que aguardan este partido como si se tratara del partido de sus vidas. En alg&uacute;n sentido lo es. El pa&iacute;s de los inventores, con todo lo que ello implica, juega un partido que puede ser hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        Malvinas, la expulsi&oacute;n de Ratt&iacute;n en 1966, el gol con la mano, el gol del siglo, la enorme influencia cultural, la inquina popular hacia ellos: son varios los elementos que hacen de esta semifinal un enfrentamiento especial. Quiz&aacute;s sea uno de esos d&iacute;as que todos recordamos para siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/cita-camino-cumbre-argentina-inglaterra-enfrentan-vez_1_13380855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 09:46:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una cita camino a la cumbre: Argentina-Inglaterra se enfrentan otra vez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Selección Argentina,Lionel Messi,Inglaterra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De regreso a Atlanta: Argentina se prepara para el duelo con Inglaterra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/regreso-atlanta-argentina-prepara-duelo-inglaterra_1_13374827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf04d0e-97fe-4bea-9cfc-c232204e3d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x805y274.jpg" width="1200" height="675" alt="De regreso a Atlanta: Argentina se prepara para el duelo con Inglaterra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A cuarenta años de México 86, Argentina e Inglaterra vuelven a enfrentarse en una ronda decisiva de un Mundial. Atrás quedó la derrota 3-1 a Suiza en el suplementario con un golazo decisivo de Julián Álvarez. Con un  un rendimiento opaco, la Selección se metió entre los cuatro mejores del Mundial.</p><p class="subtitle">ARCHIVO - La historia detrás de la foto más icónica de un Mundial de fútbol: a 40 años de Maradona y ‘La mano de Dios’
</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una hora de partido, <strong>Juli&aacute;n &Aacute;lvarez</strong> recibe la pelota volcado a la izquierda de su ataque, afuera del &aacute;rea. Nadie espera demasiado ni de la jugada ni de &eacute;l: el arco queda lejos y entre Alvarez y el gol, al menos en USA 26, parece haber una perimetral. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces el crack surgido en River hace lo que hizo decenas de veces en Atl&eacute;tico Madrid pero nunca desde que lleg&oacute; hasta aqu&iacute;: hamacarse y descerrajar un derechazo inmaculado, eterno. <strong>La pelota dibuja una cartograf&iacute;a hermosa, que no hace m&aacute;s que elevar la categor&iacute;a del momento. Al goce est&eacute;tico del instante se a&ntilde;ade el movimiento armonioso y leve de la red, que se infla, como una ampolla de felicidad.</strong> Es el segundo gol de Argentina, que de esta manera pasa a ganarle a Suiza en el suplementario de los cuartos de final del Mundial. Explota el Kansas City Stadium, plagado de argentinos y de fans de Messi que deliran con el golazo del delantero. El derechazo exorciza los fantasmas, tanto los del cordob&eacute;s como los de su equipo que, una vez m&aacute;s &ndash;a esta altura, su marca de agua&ndash; debi&oacute; atravesar un purgatorio para alcanzar el cielo de la victoria. Ya est&aacute; entre los cuatro mejores del torneo. 
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                Julián Alvarez brillo en un equipo opaco.                            </span>
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        <strong>El campe&oacute;n volvi&oacute; a sufrir, volvi&oacute; a ganar. Esta vez, como reconoci&oacute; Scaloni en la rueda de prensa, ni siquiera tuvo momentos para rescatar: todo fue bastante vulgar, todo fue bastante l&uacute;gubre</strong>. Suiza fue un rival de una estatura impensada y de una envergadura f&iacute;sica tambi&eacute;n inesperada, que solo sucumbi&oacute; al final cuando se vio en inferioridad num&eacute;rica. Antes de eso le hab&iacute;a quitado la pelota a la Argentina, que sin su elemento se vio quiz&aacute;s no desbordada, pero s&iacute; fuera de foco, atrapada en un laberinto del que solo sali&oacute; cuando se vino abajo la pared roja con la roja.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Condicion&oacute; o tuvo que ver el hecho de que el equipo se pusiera en ventaja muy temprano? Tal vez, pero, en cualquier caso, si hacer un gol es un problema, el problema entonces es anterior, y es de quien lo marca. Como sea, es innegable que el tanto de cabeza anotado por McAllister determin&oacute; el desarrollo posterior del duelo. Gracias al pressing, Suiza se adue&ntilde;&oacute; de la pelota y Argentina pas&oacute; a depender de los pelotazos a la nada &ndash;o a Alvarez, que perd&iacute;a sistem&aacute;ticamente con los centrales suizos&ndash;, infrecuente incapacidad que termin&oacute; de cristalizar la sensaci&oacute;n de que el campe&oacute;n no ten&iacute;a radiaci&oacute;n, de que solo produc&iacute;a antimateria. 
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                Argentina e Inglaterra vuelven a enfrentarse en una ronda decisiva de un Mundial, a cuarenta años de México 86.                            </span>
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        Entre el tedio y el desencanto se fue el primer tiempo y la sensaci&oacute;n era que lo &uacute;nico bueno hab&iacute;a sido el resultado. <strong>Argentina hab&iacute;a jugado su peor primera parte en lo que iba del Mundial. Era un equipo invertebrado y desconectado</strong>, como si todo su flujo de energ&iacute;a se hubiera agotado en los ardientes minutos finales contra Egipto.
    </p><p class="article-text">
        Era obvio que deb&iacute;a mejorar, como tambi&eacute;n era obvio que Scaloni sacudir&iacute;a las cabezas y los &aacute;nimos de sus dirigidos. Los interrogantes se acumulaban, como los deseos insatisfechos: &iquest;alcanzar&iacute;a esta vez con la voluntad? &iquest;Era esperable que Suiza, un equipo de segundo orden europeo, preocupase tanto al campe&oacute;n del mundo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Argentina mejor&oacute; en el segundo tiempo, pero esa mejora dur&oacute; solo diez minutos</strong>. Pasado ese lapso, Suiza volvi&oacute; a dominar y el equipo de Scaloni se atrincher&oacute;, limit&aacute;ndose a interrumpir el juego del rival. Ausente sin aviso, Messi estaba en modo fl&acirc;neur, un caballero andante que atravesaba de a pie y sin pelota las llanuras escarpadas de Kansas. Siempre lejos de la amenaza, parec&iacute;a hacerse las mismas preguntas que nos hac&iacute;amos todos: &iquest;hab&iacute;a manera de desentra&ntilde;ar el acertijo helv&eacute;tico? 
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cil, porque lo que desprend&iacute;a el campo de juego era que el gol de los europeos era una cuesti&oacute;n de tiempo. Y as&iacute; fue: lleg&oacute; a trav&eacute;s de Ndoy&eacute;, luego de una muy buena combinaci&oacute;n con Ricardo Rodr&iacute;guez. La jugada sucedi&oacute; por la derecha de la defensa argentina, el lado de Molina, uno de los m&aacute;s apuntados hasta aqu&iacute;. Pero digamos todo: si bien al lateral fue a quien se le escap&oacute; el autor del gol, tuvo un mejor rendimiento que en los partidos anteriores. Lo mismo podr&iacute;amos decir de Dibu Mart&iacute;nez, pero no as&iacute; de De Paul, Enzo Fern&aacute;ndez y McAllister, quienes jugaron bastante por debajo de sus posibilidades. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos minutos despu&eacute;s, el destino le hizo un gui&ntilde;o otra vez a la Argentina. En una jugada algo bizarra, &Eacute;mbolo simul&oacute; una falta de Paredes sobre &eacute;l, que fue sancionada en un principio por el &aacute;rbitro y rectificada luego por el VAR. Suiza quedaba con diez. Las puertas del alivio parec&iacute;an abrirse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La roja fue un hito dentro del partido</strong>. Argentina comenz&oacute; a jugar en campo contrario por primera vez en toda la noche. Scaloni adem&aacute;s hizo cambios: los meti&oacute; a Thiago Almada y a Nico Gonz&aacute;lez, que le dieron din&aacute;mica al equipo. Sin ser un torbellino, el campe&oacute;n aument&oacute; su ritmo de juego. 
    </p><p class="article-text">
        El partido era una guerra de voluntades. Acantonada, Suiza hab&iacute;a montado su infanter&iacute;a en la retaguardia y cada tanto amenazaba con alg&uacute;n chispazo de peligro. Argentina iba, pero su caballer&iacute;a chocaba contra el fuerte de madera sangre. Como siempre hasta aqu&iacute;, la escasa, escas&iacute;sima claridad del campe&oacute;n llegaba a trav&eacute;s de Messi, qui&eacute;n si no. Un enganche suyo de izquierda fue seguido por un derechazo que sali&oacute; muy cerca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vac&iacute;o de ideas, el equipo se repet&iacute;a, como una letan&iacute;a algo triste, por momentos desesperante. El partido se iba. Los nervios aumentaban.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El suplementario potenci&oacute; el melodrama del equipo, que buscaba el gol como quien intenta cazar su ballena blanca. Todo era suyo: Suiza solo defend&iacute;a, con una concentraci&oacute;n que parec&iacute;a inquebrantable. Hasta que Juli&aacute;n Alvarez tom&oacute; la pelota una vez m&aacute;s. Nadie confiaba demasiado en &eacute;l: el arco, en el partido y el torneo, era un planeta lejano. Obstinado, Juli&aacute;n sac&oacute; ese derechazo apasionante que hundi&oacute; sus ra&iacute;ces en la red y enterr&oacute; las esperanzas suizas. Tras m&aacute;s de una hora de tensi&oacute;n, Kansas era una fiesta, alegr&iacute;a que el 3 a 1 de Lautaro Mart&iacute;nez &ndash;un alivio que ambos delanteros hayan anotado&ndash; convirti&oacute; en delirio.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>A cuarenta a&ntilde;os de M&eacute;xico 86, Argentina e Inglaterra vuelven a enfrentarse en una ronda decisiva de un Mundial</strong>. Por m&aacute;s que Scaloni haya se&ntilde;alado que &ldquo;es solo un partido&rdquo;, todos sabemos que el campo simb&oacute;lico que acaba de abrirse tiene el tama&ntilde;o de una catedral de ambiciones. La historia en may&uacute;sculas acaba de ser convocada. El mundo entero acudir&aacute; a la cita. De regreso a Atlanta, Messi y los suyos todav&iacute;a tienen cosas qu&eacute; decir. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/regreso-atlanta-argentina-prepara-duelo-inglaterra_1_13374827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 14:45:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De regreso a Atlanta: Argentina se prepara para el duelo con Inglaterra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Messi y su pandilla quieren continuar la aventura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/messi-pandilla-quieren-continuar-aventura_1_13372922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cc2007d-fdac-4ebb-90de-b10b3ab6cc54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x886y418.jpg" width="1200" height="675" alt="Messi y su pandilla quieren continuar la aventura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El campeón llega a los cuartos de final envuelto en una renovada ola de entusiasmo, pero también con señales de alerta. La jerarquía de Messi y el poder ofensivo alimentan la ilusión, mientras las dudas defensivas despiertan la cautela antes del duelo con Suiza, este sábado desde las 22.</p></div><p class="article-text">
        No, no est&aacute; en la Constituci&oacute;n, pero <strong>a esta altura el Mundial de f&uacute;tbol tiene categor&iacute;a de derecho inalienable</strong>. Durante un mes, la sociedad nativa se deja emboscar por la liturgia el&aacute;stica del gran banquete deportivo y absorbe &ndash;se empacha con&ndash; sus est&iacute;mulos, para devolverlos sobrecargados y enloquecidos. Esa experiencia es una aventura individual &ndash;cada cual tiene sus propios santos&ndash; pero tambi&eacute;n una construcci&oacute;n colectiva: la pasi&oacute;n circula sobre una cadena de montaje cuyo recipiente arranca vac&iacute;o &ndash;&ldquo;No hay clima de Mundial&rdquo;&ndash; y va sedimentando emociones hasta el infinito, tal vez hasta hacer estallar los cristales de la historia.
    </p><p class="article-text">
        En eso est&aacute; ahora el v&iacute;nculo de la gente con el campe&oacute;n del mundo: <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/campeon-demostro-hecha-alma_1_13363783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuper&aacute;ndose de la resaca egipcia </a>y esperando con expectativas el examen de hoy con Suiza (10 de la noche en Kansas), infrecuente rival para los cuartos de final de un Mundial. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Argentina es el favorito natural, pero mucho más por sus antecedentes y su condición de candidato que por lo hecho hasta aquí.                            </span>
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        <strong>Argentina es el favorito natural, pero mucho m&aacute;s por sus antecedentes y su condici&oacute;n de candidato que por lo hecho hasta aqu&iacute;.</strong> A&uacute;n as&iacute;, si lo medimos solamente por el recorrido en USA, el equipo de Scaloni tambi&eacute;n arranca con ventaja, a pesar de las oscilaciones de su rendimiento. Esas vacilaciones &ndash;ef&iacute;meras, pero intensas&ndash; son las que provocan la cautela. Paradojas de un torneo atrapante, <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/miedo-alivio-miami_1_13355778.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el campe&oacute;n jug&oacute; mejor contra Egipto que contra Cabo Verde</a>, pero a&uacute;n as&iacute; padeci&oacute; m&aacute;s el partido. Se vio en el suelo, apremiado por el reloj, y debi&oacute; tocar todos los botones de su tablero de atributos &ndash;deseo, coraje y jerarqu&iacute;a&ndash; para darlo vuelta. Fue maravilloso, pero no del todo aconsejable, sobre todo si tenemos en cuenta que, ante rivales poderosos, dar ese tipo de ventajas puede implicar hacer las valijas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet" data-media-max-width="560"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://x.com/hashtag/Selecci%C3%B3nMayor?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#SelecciónMayor</a> SIMPLEMENTE GRACIAS JUGADORES!!!! 🥹😍🇦🇷<a href="https://x.com/hashtag/TODOSJUNTOS?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#TODOSJUNTOS</a> <a href="https://t.co/ZyFDFsdgvU">pic.twitter.com/ZyFDFsdgvU</a></p>&mdash; 🇦🇷 Selección Argentina ⭐⭐⭐ (@Argentina) <a href="https://x.com/Argentina/status/2074599324294451448?ref_src=twsrc%5Etfw">July 7, 2026</a></blockquote> <script async src="https://platform.x.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        No vamos a desplegar un mosaico de querellas sobre lo hecho hasta aqu&iacute;, sino volver a manifestar que <strong>el hecho de ser &ndash;y ejercer de&ndash; el Rey implica tener derechos y obligaciones.</strong> Las segundas, las obligaciones, no est&aacute;n escritas y hasta puede que viboreen por la cornisa de la desproporci&oacute;n, pero son inevitables, sobre todo cuando un equipo cuenta con<strong> Lionel Messi</strong>. <strong>Mientras jueguen, el crack rosarino y Argentina est&aacute;n condenados a la demanda permanente</strong>. Y a&uacute;n cuando quiz&aacute;s no tengamos derecho a exigirles m&aacute;s, no hay forma de que la vara de la satisfacci&oacute;n se coloque a miles de metros del suelo, en las cumbres donde palpita la gloria.
    </p><p class="article-text">
        La gesta contra Egipto despert&oacute; las pocas atenciones que permanec&iacute;an apagadas o dispersas. Ahora florecen, como el olor verde despu&eacute;s de la lluvia, los micro homenajes y toda nuestra atm&oacute;sfera se humedece de euforia. <strong>Es el verano de la fiebre. Aqu&iacute; y all&aacute;, las redes sociales y los medios replican el &eacute;xtasis que recorre la espina dorsal de la Argentina. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es imposible que esa construcci&oacute;n colectiva no se llene de un <strong>triunfalismo desbocado</strong>, y esa misma desmesura puede provocar una especie de v&eacute;rtigo, no solo porque no hay que saborear el fruto cuando el &aacute;rbol est&aacute; creciendo, sino porque todos sabemos que el equipo ha demostrado hasta ahora tener la ferocidad de un chacal pero la resistencia de una cortina de terciopelo, una que los delanteros de Egipto y Cabo Verde, sin ser despiadados como los franceses, atravesaron sin problemas.
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        Pero enfoqu&eacute;monos en lo positivo, que no es solamente que el equipo cuenta con Messi, cuya renovada centralidad ha superado toda expectativa: recordemos, sino, que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=s0ab0CdGWMo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el baile propinado hace un a&ntilde;o a Brasil</a> fue sin &eacute;l, y que esa noticia condiment&oacute;, sin nunca espesarlo, el panorama. Le sum&oacute; un matiz m&aacute;s a la rica realidad del equipo. Nadie se hubiera atrevido a sugerir o siquiera murmurar la posibilidad de que el 10 abandone su condici&oacute;n de Rey Sol, pero aquella demostraci&oacute;n de juego &ldquo;indie&rdquo; sembr&oacute; un interrogante en relaci&oacute;n a la implacable dependencia de sus compa&ntilde;eros para con &eacute;l. Pero no: en 2026 Messi reescribe los papiros de la historia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mientras jueguen, el crack rosarino y Argentina están condenados a la demanda permanente.                            </span>
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        Vayamos un poco a los n&uacute;meros. En lo que va del Mundial, a Argentina le han pateado 9 veces al arco, a raz&oacute;n de dos veces por partido. De esos disparos, 5 fueron goles en contra. El dato encierra una buena noticia y una mala.<strong> La buena es que son pocas &ndash;poqu&iacute;simas&ndash; las ocasiones cedidas, la mala es que la efectividad del rival ha sido alta.</strong> Una conclusi&oacute;n inapelable es que, habida cuenta de su dominio de pelota, sus rivales producen poco peligro, pero cuando llegan, incluso siendo la primera vez que lo hacen, como sucedi&oacute; contra Cabo Verde y Egipto, le convierten. La realidad indica, entonces, que la defensa debe levantar su nivel &ndash;sobre todo los laterales, que son los mismos que en Qatar&ndash; y que el arquero necesita una atajada salvadora para revalidar su condici&oacute;n de coloso del arco. 
    </p><p class="article-text">
        Otro dato interesante surge a partir del an&aacute;lisis del aspecto ofensivo. <strong>El equipo de Scaloni marc&oacute; 14 goles en cinco partidos, una cifra superior a la que hab&iacute;a hecho en Qatar (10) en igual cantidad de partidos</strong>. Concluidos los octavos de final, es el equipo que m&aacute;s goles anot&oacute; junto con Francia, que ahora tiene 16 tras la victoria ante Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        Son antecedentes que se reducir&aacute;n a la nada si el equipo se vuelve a casa, pero que sin duda dan una pauta de lo que ha sucedido hasta aqu&iacute;.<strong> La tendencia indica que Argentina es un equipo m&aacute;s absoluto que en Qatar: se expone m&aacute;s, va mucho pero tambi&eacute;n recibe.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las teor&iacute;as conspirativas que se&ntilde;alan una supuesta red de voluntades del poder en favor del campe&oacute;n, la especie no resiste el menor an&aacute;lisis. En todo caso, no hace m&aacute;s que demostrar lo evidente: cierta aristocracia de la opini&oacute;n p&uacute;blica aceptaba o incluso ve&iacute;a con agrado que Messi fuese campe&oacute;n pero quiz&aacute;s no tanto que lo fuesen los argentinos. Satisfecho el deseo universal, entronizado para siempre el genio de Rosario, esa intensa minor&iacute;a empieza a crisparse. Un poco s&iacute;, pero tampoco tanto, parecen decir. No hay caso: Messi y su pandilla se obstinan en hacerlos impacientar. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/messi-pandilla-quieren-continuar-aventura_1_13372922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 03:02:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Messi y su pandilla quieren continuar la aventura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi,Suiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campeón demostró de qué está hecha su alma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/campeon-demostro-hecha-alma_1_13363783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edace6bb-38d2-4797-b9bb-8d47b48a2f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146933.jpg" width="3271" height="1840" alt="El campeón demostró de qué está hecha su alma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando parecía condenado a una eliminación impensada tras quedar 2-0 abajo y con un penal errado por Messi, el seleccionado de Scaloni encontró en su carácter, su rebeldía y su fe una remontada histórica ante Egipto. El 3-2 sobre la hora lo depositó en los cuartos de final y confirmó que el campeón del mundo conserva intacta la convicción que lo llevó a la gloria en Qatar.</p><p class="subtitle">Argentina, lo que fue y lo que viene
</p></div><p class="article-text">
        Si el f&uacute;tbol es la continuaci&oacute;n de la infancia por otros medios, hoy en Atlanta Argentina no solo salv&oacute; su juguete, sino que lo convirti&oacute; en un sue&ntilde;o. Lo hizo contra todo pron&oacute;stico y desde el suelo, cuando todo &ndash;la atm&oacute;sfera, la energ&iacute;a, el destino que parec&iacute;a escrito de antemano&ndash; indicaba que esta vez no, que esta vez se acababa la aventura. 
    </p><p class="article-text">
        Con un nivel de angustia que no nos es ajeno pero que no por reiterado deja de sorprender, el equipo de Scaloni, que perd&iacute;a 2 a 0, se clasific&oacute; para los cuartos de final del Mundial luego de derrotar a Egipto 3 a 2 sobre la hora. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El campe&oacute;n demostr&oacute; de qu&eacute; est&aacute; hecha su alma, cu&aacute;l es la calidad del material que la integra. </strong>Porque la narrativa del partido lo &uacute;nico que mostraba era lo que ve&iacute;amos: que la adversidad hab&iacute;a clavado sus colmillos y que esa herida era mortal. Porque las cosas no sal&iacute;an, porque todo lo que hac&iacute;a Egipto lastimaba, porque Messi hab&iacute;a errado un penal y parec&iacute;a desasosegado, cerca del derrumbe, como todo el equipo. Pero la pasi&oacute;n pudo m&aacute;s. Argentina no renunci&oacute; nunca a perseguir el triunfo. Su pulsi&oacute;n por ir al frente se mantuvo, lo mismo que su negativa a sucumbir ante los vientos del pesimismo. 
    </p><p class="article-text">
        El partido se torci&oacute; de entrada, porque a los 14 lleg&oacute; el primer gol de Egipto (obra de Ibrahim), un cabezazo a la red y un disparo en el medio de nuestra psiquis. El gol no era il&oacute;gico: <strong>Egipto se hab&iacute;a parado como un equipo con ambiciones, es decir, sin asumir ni de lejos el papel de partenaire. </strong>No hab&iacute;a tenido llegadas hasta ese momento, pero hab&iacute;a dejado claro que no renunciar&iacute;a a ser protagonista. Argentina era la primera vez que arrancaba un partido abajo en el Mundial. T<strong>ambi&eacute;n por primera vez, el monstruo de la eliminaci&oacute;n sal&iacute;a de la cueva.</strong>
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            <blockquote class="twitter-tweet" data-media-max-width="560"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://x.com/hashtag/Selecci%C3%B3nMayor?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#SelecciónMayor</a> SIMPLEMENTE GRACIAS JUGADORES!!!! 🥹😍🇦🇷<a href="https://x.com/hashtag/TODOSJUNTOS?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#TODOSJUNTOS</a> <a href="https://t.co/ZyFDFsdgvU">pic.twitter.com/ZyFDFsdgvU</a></p>&mdash; 🇦🇷 Selección Argentina ⭐⭐⭐ (@Argentina) <a href="https://x.com/Argentina/status/2074599324294451448?ref_src=twsrc%5Etfw">July 7, 2026</a></blockquote> <script async src="https://platform.x.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        El penal errado de Messi, tras un foul a Tagliafico, no hizo m&aacute;s que alimentar esa sensaci&oacute;n ominosa. El mediod&iacute;a de Atlanta parec&iacute;a transformarse en una pesadilla. 
    </p><p class="article-text">
        A los 25, un cabezazo de McAllister fue detenido en forma magn&iacute;fica por Shoubir, ya convertido en figura. Enseguida, un tiro libre de Messi roz&oacute; el palo derecho del arquero. El f&uacute;tbol del campe&oacute;n estaba presente, pero lo que hab&iacute;a hecho las valijas era la punter&iacute;a, una sensaci&oacute;n que qued&oacute; m&aacute;s clara a&uacute;n unos minutos m&aacute;s tarde, luego de una llegada peligros&iacute;sima de Juli&aacute;n Alvarez. Su zurdazo, tras un centro de primera de Tagliafico &ndash;su regreso a la titularidad le dio m&aacute;s juego al equipo&ndash; fue desviado otra vez por Shoubir. 
    </p><p class="article-text">
        Con Paredes y Fernandez muy activos, el circuito de pases parec&iacute;a funcionar. &iquest;Pero qui&eacute;n ganar&iacute;a la pulsada que se disputaba en el aire? &iquest;El destino que parec&iacute;a retacearnos un gui&ntilde;o o la resiliencia del campe&oacute;n que se negaba a abdicar de su corona?
    </p><p class="article-text">
        Con esos interrogantes el equipo se fue al descanso. Algo estaba claro: como ha sido una constante a lo largo de todas sus peripecias mundialistas, incluso en aquellas en las que lleg&oacute; al Olimpo, Argentina no atravesar&iacute;a un camino ligero. La moneda del partido estaba en el aire. Una cara dec&iacute;a dificultad. La otra, &eacute;pica. &iquest;Cu&aacute;l quedar&iacute;a arriba?
    </p><p class="article-text">
        Con el inicio de la etapa final qued&oacute; claro que continuar&iacute;a el calvario para Argentina, porque Egipto resign&oacute; la posesi&oacute;n y se dedic&oacute; a jugar con la ansiedad del campe&oacute;n, que conforme pasaba el tiempo ve&iacute;a que aquella foto de los jugadores con la Copa en Qatar comenzaba a desvanecerse, como en el film Volver al Futuro. 
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                    alt="Terminado el partido Lionel Messi no pudo aguantar la emoción. Había errado un penal pero entregó el segundo gol que le dio el empate a Argentina y le devolvió el sueño de un triunfo posible."
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            <span class="title">
                Terminado el partido Lionel Messi no pudo aguantar la emoción. Había errado un penal pero entregó el segundo gol que le dio el empate a Argentina y le devolvió el sueño de un triunfo posible.                            </span>
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        Los minutos pasaban y Argentina se sosten&iacute;a con las u&ntilde;as a la esperanza. Pero su agon&iacute;a no hizo m&aacute;s exacerbarse: a trav&eacute;s de un contraataque magn&iacute;ficamente perge&ntilde;ado entre Salah y Hassan, Zico  anot&oacute; el 2-0. Ahora s&iacute;: las plagas de Egipto hab&iacute;an ca&iacute;do sobre las espaldas del campe&oacute;n, que estaba en el suelo. Atlanta era testigo de la euforia roja.
    </p><p class="article-text">
        Como ya se se hab&iacute;a atisbado en<a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/miedo-alivio-miami_1_13355778.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el partido ante Cabo Verde</a>, quedaba claro que Argentina ten&iacute;a su ment&oacute;n fr&aacute;gil. A Mart&iacute;nez le llegaban y le convert&iacute;an, y la sensaci&oacute;n que se desprend&iacute;a del campo de juego era que, incluso, los africanos pod&iacute;an hacer al tercero. Ese no era un escenario descabellado. 
    </p><p class="article-text">
        El Rey ten&iacute;a que reaccionar.<strong> Y cuando cre&iacute;amos que eso era una quimera, cuando las reservas an&iacute;micas flaqueaban, cuando la chispa de Messi parec&iacute;a definitivamente apagada, cuando su gambeta era un chiste sin gracia, comenz&oacute; el renacimiento</strong>. Primero a trav&eacute;s del silencioso Romero, una de las vigas de la defensa. El pase hab&iacute;a sido de Messi, que de esa manera comenz&oacute; a amigarse con el lenguaje de la magia. Esa asistencia fue el preludio de lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s, su gol, un tanto que, es obvio, no fue cualquiera porque no solo fue el del empate, sino que fue con el que &eacute;l pudo exorcizar los demonios que se hab&iacute;an instalado en sus hombros. Su tarde ven&iacute;a en falsa escuadra y con eso consigui&oacute; enderesarla. 
    </p><p class="article-text">
        El estadio se ven&iacute;a abajo, la revoluci&oacute;n estaba ocurriendo ah&iacute; abajo. Quedaban siete minutos y la sensaci&oacute;n era de v&eacute;rtigo y de incertidumbre, de que cualquier cosa pod&iacute;a suceder. Atontado, Egipto atin&oacute; a adelantarse y apelando a su orgullo mancillado comenz&oacute; a acercarse de nuevo a Mart&iacute;nez. El partido mor&iacute;a, el partido se apagaba, el horizonte indicaba un suplementario. Hasta que lleg&oacute; un quite extraordinario de Juli&aacute;n Alvarez casi en posici&oacute;n de lateral izquierdo, un buen pase a Lautaro Mart&iacute;nez que, jugueteando con la neurosis colectiva, se demor&oacute; unos segundos en el control de la pelota. Cuando parec&iacute;a que el peligro de la jugada languidec&iacute;a, el delantero lanz&oacute; un centro perfecto para la llegada de Enzo Fern&aacute;ndez. Su cabezazo dibuj&oacute; una geometr&iacute;a hermosa, una belleza que le dio paso a la euforia. Ya no qued&oacute; tiempo para mucho m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Atlanta fue escenario de un partido hist&oacute;rico, uno de esos triunfos que quedan tallados en piedra. Argentina jug&oacute; su mejor partido en el Mundial, pero mas importante a&uacute;n, alcanz&oacute; un triunfo cuya estatura no es otra que inolvidable. El monstruo fue domado. Los rivales lo saben: el coraz&oacute;n del campe&oacute;n impulsa las mareas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/campeon-demostro-hecha-alma_1_13363783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:08:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Selección Argentina,Lionel Messi]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Argentina, lo que fue y lo que viene]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/argentina-viene_1_13357033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53f42a00-b5ea-4f6f-a47a-e4c0e12b8dad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x646y357.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina, lo que fue y lo que viene"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La victoria sobre Cabo Verde dejó algo más que la clasificación: expuso las dudas de un campeón que ya no intimida como antes, pero que sigue teniendo argumentos para aspirar a todo. Entre la exigencia desmedida y la realidad de su juego, la Selección busca reencontrar su mejor versión.
</p></div><p class="article-text">
        De repente, <a href="https://www.abola.pt/futebol/jogador/sidny-lopes-cabral-274806" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sidny Lopes Cabral</a>, un lateral de 23 a&ntilde;os desechado por Jos&eacute; Mourinho en su equipo, el Benfica de Portugal, se convirti&oacute; en una amenaza tropical en la noche de Miami. &ldquo;Mi nombre es peligro&rdquo; parec&iacute;a gritar el defensor, decidido a jugar de pistolero. Cada vez que tomaba la pelota un hielo seco recorr&iacute;a la espina dorsal argentina, el equipo de Messi cuyas reservas an&iacute;micas reptaban por el suelo. <strong>As&iacute; es el f&uacute;tbol internacional hoy: un jugador que deambula por Europa &ndash;ahora recal&oacute; en un equipo de segundo orden de Turqu&iacute;a&ndash; le falta el respeto al rey.</strong> Abducido por el esp&iacute;ritu de Roberto Carlos &ndash;aquel inolvidable lateral brasile&ntilde;o&ndash;, Cabral le hizo un golazo al mejor arquero de Qatar 2022. 
    </p><p class="article-text">
        Generosa en ese sentido, la pelota permite epopeyas rom&aacute;nticas de este tipo: <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/convocatorias-linkedin-olimpo-futbol-asombrosa-epopeya-cabo-verde-mundial-2026_1_13354477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un pu&ntilde;ado de plebeyos</a> &ndash;que al fin de cuentas, no son tan plebeyos&ndash; desaf&iacute;an a una potencia &ndash;que tampoco lo es tanto&ndash; y despiertan la admiraci&oacute;n y la empat&iacute;a global. Son parte del encanto de este deporte que, cuando cre&iacute;amos que hab&iacute;a agotado sus posibilidades de crecimiento, volvi&oacute; a dar un salto de calidad. 
    </p><p class="article-text">
        Es curioso: con cada mundial se repiten algunos comentarios a esta altura ya simp&aacute;ticos. &ldquo;&iquest;No hay clima de Mundial, no?&rdquo;, nos decimos unos a otros dos semanas antes, para sucumbir a sus fastos, y a su inigualable pasi&oacute;n, dos horas despu&eacute;s de empezado el primer partido. Luego es la sospecha la que muestra sus dientes, cuando alguna decisi&oacute;n arbitral o del VAR es dudosa: &ldquo;Est&aacute; todo arreglado para que gane el local (o Brasil. O Messi. O el que fuera), porque a la FIFA le conviene&rdquo;. Tres semanas m&aacute;s tarde, la teor&iacute;a conspiranoide le deja paso a la hip&eacute;rbole: &ldquo;Es el mejor mundial de la historia&rdquo;.
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                    alt="Sidny Lopes Cabral, el lateral de 23 de Cabo Verde que se convirtió en una amenaza tropical en la noche de Miami contra Argentina."
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                Sidny Lopes Cabral, el lateral de 23 de Cabo Verde que se convirtió en una amenaza tropical en la noche de Miami contra Argentina.                            </span>
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        En eso estamos ahora: saboreando actuaciones descollantes y empachados de goles, aun en los partidos que no parec&iacute;an tener ese destino.<a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/miedo-alivio-miami_1_13355778.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> A esa categor&iacute;a perteneci&oacute; el duelo de anoche entre Argentina y Cabo Verde</a>. Nada hac&iacute;a presagiar que el partido adquirir&iacute;a esa p&aacute;tina de incertidumbre que termin&oacute; teniendo, con un equipo que parec&iacute;a destinado a abdicar una vez que se viese abajo en el marcador (el africano) y otro que, como la l&oacute;gica o la historia indican, todos cre&iacute;amos que resolver&iacute;a el asunto una vez que se viese en ventaja. Nada de eso sucedi&oacute;. El modesto retador, que lleg&oacute; al empate y mare&oacute; a su oponente con su primera mano, se dio cuenta de que la mand&iacute;bula del campe&oacute;n no era tan s&oacute;lida. Y el campe&oacute;n, que pensaba que dominar&iacute;a a su rival solo con su oficio, se sinti&oacute; vulnerable &ndash;es decir, sinti&oacute; miedo&ndash; y esa informaci&oacute;n se la transmiti&oacute; a su rival. Enterado de esto, Cabo Verde jug&oacute; con coraje o, por hacer una comparaci&oacute;n dom&eacute;stica, como lo hace cualquier seleccionado sudamericano con pretensiones.
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                    alt="Tenemos al goleador del Mundial. Ningún equipo con ese poder puede no ser considerado candidato."
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                Tenemos al goleador del Mundial. Ningún equipo con ese poder puede no ser considerado candidato.                            </span>
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        &iquest;Pero qu&eacute; le pas&oacute; al equipo de Scaloni? &iquest;Por qu&eacute; se siente vulnerable, por qu&eacute; lo es? &iquest;Lo es en serio? Hay un verdad inobjetable: ser campe&oacute;n y tener a <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/messi-debut-inolvidable-viviendo-yapa-disfrutando_1_13310974.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Messi en estado de gracia</a> coloca la sortija de su f&uacute;tbol y de sus ambiciones a la altura del Everest. E<strong>s decir, con la selecci&oacute;n caemos con mucha facilidad en el incorformismo, una tendencia inevitable</strong>. Otra cr&iacute;tica habitual es su falta de laterales, pero ese mismo d&eacute;ficit lo tuvo en el Mundial anterior &ndash;son los mismos, o de un nivel similar&ndash;, y de todas maneras llegamos a lo m&aacute;s alto. S&iacute; podr&iacute;amos contabilizar como pasivo la p&eacute;rdida de Di Mar&iacute;a, uno de los pocos capaces de desequilibrar en el uno contra uno, irremplazable hasta aqu&iacute;. Pero tambi&eacute;n podr&iacute;amos mitigar ese razonamiento diciendo que Di Mar&iacute;a jug&oacute; la mitad de los partidos en Qatar, por arrastrar una molestia. Dicho esto, o tal vez, debido a esto, aqu&iacute; se desprende otra verdad: al equipo no le sobra mucho. Su f&uacute;tbol no tiene demasiados secretos, no tiene muchas variantes. Ante equipos que lo esperan, el plan es tocar y tocar a veces hasta el fastidio, incluso&ndash; hasta que en alg&uacute;n momento se produzca el claro. All&iacute; es donde aparece Messi. As&iacute;, m&aacute;s Di Mar&iacute;a, el equipo fue campe&oacute;n. &iquest;De Paul y Enzo Fern&aacute;ndez estaban mejor hace cuatro a&ntilde;os? &iquest;Juli&aacute;n o Lautaro lo mismo? Tal vez, pero el cr&eacute;dito les pertenece, no porque hayan sido campeones &ndash;la alta competencia es impiadosa&ndash;, sino porque todos ellos lo pueden hacer. 
    </p><p class="article-text">
        Pretender mucho m&aacute;s, pretender otra cosa, tal vez sea errado. Porque no, Argentina no es la Francia actual. No tiene la capacidad de provocar una fusi&oacute;n nuclear, como la que logra el subcampe&oacute;n del mundo cuando Mbapp&eacute; (O Dembel&eacute;) y Olise combinan entre s&iacute;. Lo nuestro, al menos ahora, es m&aacute;s llano. <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/messi-maximo-goleador-mundiales-17_1_13324741.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La energ&iacute;a est&aacute;: tenemos al goleador del Mundial.</a> <strong>Ning&uacute;n equipo con ese poder puede no ser considerado candidato. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/argentina-viene_1_13357033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 03:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina, lo que fue y lo que viene]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Miedo y alivio en Miami: Argentina derrotó a Cabo Verde y pasa a octavos de final]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/miedo-alivio-miami_1_13355778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1989219-2845-4150-a2a5-bf07fa4641f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x806y319.jpg" width="1200" height="675" alt="Miedo y alivio en Miami: Argentina derrotó a Cabo Verde y pasa a octavos de final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La selección sufrió mucho más de lo previsto para eliminar a la sorprendente Cabo Verde: necesitó un gol en el suplementario para evitar un papelón y avanzar a octavos. En una noche de calor agobiante y rendimiento opaco, el campeón dejó más dudas que certezas antes del cruce con Egipto.</p><p class="subtitle">De convocatorias por LinkedIn al Olimpo del Fútbol: la asombrosa epopeya de Cabo Verde en el Mundial 2026
</p></div><p class="article-text">
        Como el sargazo que se instal&oacute; en la orilla de estas playas: as&iacute; de molesta fue la resistencia de Cabo Verde<a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/convocatorias-linkedin-olimpo-futbol-asombrosa-epopeya-cabo-verde-mundial-2026_1_13354477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, la sorpresa del Mundial.</a> Con zozobra, sin sobrarle nada, lejos de su nivel, Argentina se clasific&oacute; para los octavos de final del Mundial luego de derrotar 3-2 a Cabo Verde en el suplementario. Tambi&eacute;n como el sargazo, <strong>lo del equipo africano result&oacute; una resistencia impensada, un escollo l&iacute;quido y movedizo que por momentos pareci&oacute; oscurecer el destino del campe&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Miami no fue una fiesta, al menos en el campo de juego. Es probable que los 30 grados y la humedad asfixiante conspirasen contra el rendimiento del campe&oacute;n, que nuca estuvo a gusto en la cancha. Ap&aacute;tico y por momentos anodino, el rey de Qatar se va de la Florida preocupado y sin que le sobre nada. Algo qued&oacute; claro: si quiere avanzar, el once de Scaloni debe mejorar en su funcionamiento, en la producci&oacute;n de f&uacute;tbol.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2073166944912502965?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando el murmullo de la impaciencia comenzaba a emerger, lleg&oacute; la primera situaci&oacute;n de peligro. Fue a trav&eacute;s de Messi, como no pod&iacute;a ser de otra manera. Tras una larga secuencia de pases, esos fragmentos de tiempo en los que nada parece transcurrir, un pase interior de Enzo Fernandez culmin&oacute; con el crack rosarino pateando algo mordido, cruzado. Fue la primera llegada, a los 15 minutos de juego. Dos minutos m&aacute;s tarde, un tiro libre suyo fue controlado por Vozinha. 
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; el cooling break y hab&iacute;a pasado poco. La atm&oacute;sfera era de expectaci&oacute;n, con poco aliento de la hinchada argentina. Hasta que el mejor defensor se combin&oacute; con el mejor delantero. Un pase exquisito de Lisandro Mart&iacute;nez, un poco cruzado, un poco combado, digno de un enganche, fue controlado por Messi como si estuviera jugando al f&uacute;tbol 5. Su definici&oacute;n, al lado del hombro izquierdo del arquero, fue de un jugador total.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vozinha, arquero de Cabo Verde, una de las figuras del partido.                            </span>
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        Para entonces, Cabo Verde no hab&iacute;a pateado al arco. Su plan consisti&oacute; en desplegar un dispositivo defensivo, un catenaccio a la africana que implicaba que cincos de sus volantes se pegaran a sus cuatro defensores, la &uacute;ltima l&iacute;nea liderada por Roberto L&oacute;pez, el capit&aacute;n que fue convocado por Linkedin. 
    </p><p class="article-text">
        Luego volvi&oacute; la calma. Acaso el calor tropical transformaba esa calma en algo tedioso, denso. En lo que va de su aventura en Estados Unidos, el v&eacute;rtigo no ha sido un atributo del campe&oacute;n del mundo, y eso a veces conspira contra la calidad de su juego. Esa falta de brillo en su circuito de pases &ndash;son pases rutinarios, sin que nadie desequilibre en el uno contra uno&ndash; determina tambi&eacute;n que, ante un rival limitado, el partido carezca de inter&eacute;s, languidezca. 
    </p><p class="article-text">
        El comienzo del segundo tiempo mostr&oacute; lo peor del campe&oacute;n del mundo en lo que va del Mundial. Una especie de desconcierto generalizado, una desactivaci&oacute;n llamativa. Un mal pase de Medina culmin&oacute; con la pelota en los pies de Ryan Mendes, quien asisti&oacute; con mucha lucidez a Deyroy Duarte, cuya definici&oacute;n, de primera entre las piernas de Lisandro Mart&iacute;nez, viaj&oacute; hasta el segundo palo del otro Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Fue el momento m&aacute;s bajo del equipo hasta aqu&iacute;. <strong>Es cierto, el rival no hab&iacute;a hecho nada hasta entonces, pero es llamativo la falta de chispa del equipo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Argentina festeja el gol de Lisandro Martínez, el segundo que le dio el triunfo a la selección nacional                            </span>
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        Argentina hab&iacute;a sentido el gancho inesperado de Cabo Verde. &iquest;Reaccionar&iacute;a el monarca? En cualquier caso, esos, los instantes de zozobra, son en los cuales un campe&oacute;n debe demostrar de qu&eacute; est&aacute; hecho. 
    </p><p class="article-text">
        Enseguida, como tambi&eacute;n ha sido usual hasta aqu&iacute;, Scaloni apel&oacute; a los cambios. Antes de dejar la cancha Lautaro Mart&iacute;nez habilit&oacute; a Messi, quien defini&oacute; de derecha al cuerpo de Vozinha, cuando estaba mano a mano. Due&ntilde;o total del peligro argentino, a los pocos minutos otra vez Messi, siempre Messi, fue derribado en la puerta del &aacute;rea. Su tiro libre fue descolgado con brillantez nuevamente por Vozinha, que de a poco se convert&iacute;a en h&eacute;roe. Luego volvi&oacute; a detener otro tiro libre del crack rosarino. Antes, los ingresos de Nico Gonz&aacute;lez y de Juli&aacute;n Alvarez hab&iacute;an intentado inyectar de savia nueva al once titular, cuya ingravidez parea entonces era llamativa.
    </p><p class="article-text">
        Llamativo tambi&eacute;n fue ir al complementario con este rival, la cenicienta africana. Pero ha quedado demostrado que su categor&iacute;a no est&aacute; tan alejada de la &eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        El gol de Lisandro Mart&iacute;nez pareci&oacute; traer el alivio anhelado, pero el golazo de Sidny Lopes Cabral &ndash;un gol de jugador de &eacute;lite&ndash; volvi&oacute; a agitar los fantasmas. El estupor se hab&iacute;a instalado en el Hard Rock Stadium de Miami
    </p><p class="article-text">
        Hasta el gol salvador de cabeza de Cuti Romero, un pararrayos para detener la tormenta de dudas que parec&iacute;a desatarse en el horizonte. Ahora llega Egipto en Atlanta. Lo que viene es m&aacute;s duro. Es obligatorio levantar el nivel. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/miedo-alivio-miami_1_13355778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 00:55:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unplugged en Dallas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/unplugged-dallas_1_13340301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15a01f81-41d9-4ff8-a752-7ed496b72458_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unplugged en Dallas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La victoria de ayer redondea la estadística y, como todo triunfo, alimenta el espíritu, un combustible decisivo en la maceración de toda épica. Con Nicolás Paz como conductor, goles de Lo Celso, Lautaro Martínez y Messi, Argentina cerró la primera fase con otra victoria, mantuvo el paso perfecto y confirmó que llega fortalecida a los cruces decisivos y ya piensa en Cabo Verde.
</p></div><p class="article-text">
        Un recital unplugged que cada tanto se electrificaba. As&iacute; podr&iacute;a definirse el andar de la Argentina en la c&aacute;lida noche de Dallas, luego del triunfo (3-1) sobre la d&eacute;bil Jordania, que determin&oacute; que finalice primera en su zona con puntaje ideal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reservadas las estrellas, el f&uacute;tbol del campe&oacute;n del mundo en el primer tiempo pas&oacute; por los pies de <strong>Nicol&aacute;s Paz Mart&iacute;nez</strong>, un argentino de 21 a&ntilde;os nacido en Tenerife que se form&oacute; en la cantera del Real Madrid. <strong>Sus conducci&oacute;n fue fundamental para que el equipo sometiera a su rival en esa mitad inicial, per&iacute;odo en el que se colocaron los cimientos de la victori</strong>a.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DaHlpF-jAsj/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DaHlpF-jAsj/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DaHlpF-jAsj/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Nicolás Paz (@nicopaz1o)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Alto y elegante, <strong>Paz es puro futuro</strong> pero su cuerpo encierra los misterios y los atributos del pasado. Eso es lo que por momentos comunican su juego y su garbo, un eco indisimulable de <strong>los zurdos exquisitos de anta&ntilde;o</strong>. De pronto, un giro sobre su eje y una salida precipitada se combinaban con un toque de primera buscando una pared. A una recepci&oacute;n de categor&iacute;a le segu&iacute;a una conducci&oacute;n con la cabeza levantada, un arranque y enseguida una pausa. Se trata de alguien que parece manejar muchas de las categor&iacute;as del manual del crack. En esos pies est&aacute; parte de nuestro futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Argentina, que gan&oacute; la zona con apenas un gol en contra, enfrentar&aacute; a Cabo Verde el viernes que viene por los diecisavos de final en Miami.&nbsp;
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                    alt="Giovani Lo Celso, autor del primer gol del 3 a 1 contra Jordania."
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                Giovani Lo Celso, autor del primer gol del 3 a 1 contra Jordania.                            </span>
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        Durante todo ese primer tiempo,<strong> a&uacute;n con los 9 cambios en relaci&oacute;n al partido anterior, se vio al campe&oacute;n predicando su liturgia habitual, </strong>la del pase, dogma superior que pregona con la fe de los iluminados. Para esa tarea, al nombrado Paz se le sumaron sus socios de serm&oacute;n: <strong>Lo Celso</strong> &ndash;sobre todo&ndash;, <strong>Paredes</strong>, m&aacute;s las rotaciones constantes de sus laterales y delanteros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sorprendi&oacute; Scaloni con <strong>Exequiel Palacios </strong>sobre la derecha, como lateral, y delante de &eacute;l <strong>Giuliano Simeone</strong>, el en&eacute;rgico todoterreno del Atl&eacute;tico de Madrid. La l&oacute;gica indicaba que hubiesen jugado al rev&eacute;s, pero el t&eacute;cnico parece dispuesto a experimentar, a buscar variantes. Esa c&eacute;lula ofensiva-defensiva insinu&oacute; m&aacute;s de lo que finalmente logr&oacute;. Solo un par de veces el hijo del Cholo consigui&oacute; desbordar e inquietar a Abulaila, el destemplado arquero &aacute;rabe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pr&eacute;dica del pase provoc&oacute; que, en una de las tantas veces que el campe&oacute;n merode&oacute; las estribaciones del &aacute;rea, Lo Celso fuera derribado. El mismo volante tom&oacute; el tiro libre y convirti&oacute;. Fue un golazo, que en parte perdi&oacute; algo de su espectacularidad por el absurdo movimiento del arquero, desnortado y sin gracia, yendo a abrir el garaje y descuidando la puerta de entrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entonces el dominio era abrumador, aunque sin tensi&oacute;n, con un ritmo desenchufado. Un nuevo chute de energ&iacute;a lleg&oacute; con el penal que le cometieron a Senesi, cuando cabece&oacute; tras un rebote en el travesa&ntilde;o despu&eacute;s de un remate de Mart&iacute;nez. El mismo Lautaro lo transform&oacute; en gol, exorcizando, al fin, su maldit&iacute;simo en las redes de los mundiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La narrativa del partido no se modific&oacute; en esa primera parte, y era dif&iacute;cil pensar que eso pudiese suceder, habida cuenta de las limitaciones del equipo de Oriente Medio, que a&uacute;n en desventaja se sigui&oacute; defendiendo con cinco jugadores, como si estuviese pensando m&aacute;s en no ser humillado que en aspirar a un empate.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el segundo tiempo el equipo de Scaloni baj&oacute; el tono de su melod&iacute;a, e incluso perdi&oacute; cierta fineza que hab&iacute;a exhibido en sus ejecuciones de la primera parte. Sobrevol&oacute;, incluso, la sensaci&oacute;n de que el campe&oacute;n se estaba cuidando y que, asegurado el resultado, no ten&iacute;a pensado arriesgar. Ya se recortaba sobre el horizonte el duelo por la ronda que viene, a todo o nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paz dej&oacute; de contactarse con la pelota y Jordania ofreci&oacute; todo lo que ten&iacute;a para dar: orgullo, f&iacute;sico y algunas asociaciones sensatas. Porque m&aacute;s que un descuido &ndash;que lo hubo&ndash;, su gol tuvo m&eacute;rito propio. Tras una buena jugada por la derecha y un centro rasante, Al-Tamari se anticip&oacute; a un poco reactivo Paredes y marc&oacute; el gol. Hacerle un tanto al campe&oacute;n no es poca cosa, tal es as&iacute; que se grit&oacute; como si se tratase de una revoluci&oacute;n triunfante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gol sacudi&oacute; al ganador de la ligera modorra que lo hab&iacute;a habitado. Llegaron varios cambios, llegaron las figuras. Entre los ingresados, Thiago Almada fue uno de los que intent&oacute; devolverle la chispa al equipo. Hasta que otra vez apareci&oacute; en escena Yazeed Abulaila, el arquero jordano. Incomprensiblemente, volvi&oacute; a pastorear en su jard&iacute;n, en el arco. El detalle es que justo le pateaba Messi, un tiro libre que hubiese controlado casi cualquier arquero que juega en este nivel. El no pudo. Messi, que hab&iacute;a entrado hac&iacute;a unos minutos, de ese modo consigui&oacute; su sexto gol en lo que va del Mundial. Una cantidad rid&iacute;cula. Nunca un jugador argentino hab&iacute;a hecho tantos goles en una sola ronda.
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                Tener a Messi en estado de gracia es un capital invaluable. El mundo entero lo ama y por proyección apoya al equipo.                            </span>
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        Para entonces Scaloni hab&iacute;a transformado la mitad del equipo. Y esos cambios tambi&eacute;n tuvieron un sesgo experimental, ya que Valent&iacute;n Barco, el Colo, ingres&oacute; a jugar en la misma posici&oacute;n que Simeone, sobre la derecha. Despu&eacute;s de unos minutos en los que pareci&oacute; sentirse extra&ntilde;o y lejos de su h&aacute;bitat, consigui&oacute; participar en el juego e integrarse al circuito de pases.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noche fue pasando, sin muchos m&aacute;s matices que alg&uacute;n tiro libre m&aacute;s de Messi o alg&uacute;n enganche de Almada. As&iacute; hasta el final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Argentina deja el clima des&eacute;rtico de Dallas y viaja al tr&oacute;pico de Miami, esa tierra tan cara al gusto aspiracional argentino</strong>. La victoria de ayer redondea la estad&iacute;stica y, como todo triunfo, alimenta el esp&iacute;ritu, un combustible decisivo en la maceraci&oacute;n de toda &eacute;pica. El campe&oacute;n pas&oacute; la primera ronda con convicci&oacute;n. Nunca estuvo en apuros, algo que se pod&iacute;a intuir, por la calidad y el pedigree de los rivales. El porvenir, como el pasado reciente, le sonr&iacute;e. Lo que viene es Cabo Verde, adversario in&eacute;dito, impensado rival para esta instancia. <strong>Tener a Messi en estado de gracia, a&uacute;n cuando anoche no estuviese tan fino &ndash;nos hemos acostumbrado a su genio&ndash;, es un capital invaluable. El mundo entero lo ama y por proyecci&oacute;n apoya al equipo.</strong> El cr&eacute;dito est&aacute; abierto. El sue&ntilde;o contin&uacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/unplugged-dallas_1_13340301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 17:53:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nico Paz,Lionel Messi,Scaloneta,Jordania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anatomía de un instante (atroz)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/anatomia-instante-atroz_1_13334802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf390782-48a3-42db-abfb-e0c6af4ab149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anatomía de un instante (atroz)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un recorrido por el Museo del 6 to piso de Dallas, que reproduce y homenajea el asesinato de JFK.
</p><p class="subtitle">Que sea eterno mientras dure
</p></div><p class="article-text">
        <strong>En 1989, 25 a&ntilde;os despu&eacute;s de quedar inmortalizada como la sede del mayor magnicidio de la era moderna, Dallas comenz&oacute; expiar parte de sus culpas.</strong> En febrero de ese a&ntilde;o, en ocasi&oacute;n del d&iacute;a nacional de los Presidentes, la ciudad, a trav&eacute;s de la Fundaci&oacute;n de su patrimonio hist&oacute;rico, inaugur&oacute; el <strong>Museo del 6to piso</strong>. Ubicado en el downtown, el espacio no fue erigido en un lugar al azar sino en el c&eacute;lebre edificio sobre la calle Elm en el que <strong>Lee Harvey Oswald</strong> se acanton&oacute; aquella ma&ntilde;ana de 1963 para asesinar, de tres disparos, al 35&#730; mandatario de los Estados Unidos, <strong>John Fitzgerald Kennedy</strong>. El s&iacute;ndrome de culpa ten&iacute;a una raz&oacute;n: aquel episodio, cuyas esquirlas se hundieron en el alma de la sociedad norteamericana, condicion&oacute; el pulso de una ciudad que se sinti&oacute; estigmatizada por ese hecho maldito. Su comunidad, que mucho tuvo que ver con la iniciativa, pens&oacute; que el museo era una forma de reconciliarse con la familia Kennedy y con la historia reciente del pa&iacute;s. Era una manera de resta&ntilde;ar el orgullo local y, a la vez, una forma de canalizar &ndash;y monetizar&ndash; el deseo de los miles y miles de curiosos que llegaban hasta las estribaciones del lugar atra&iacute;dos por la historia, por cierto morbo o por la simple curiosidad. Aun con su obvia alusi&oacute;n al magnicidio, la iniciativa es tambi&eacute;n<strong> un homenaje y un recuerdo de una &eacute;poca convulsa </strong>pero apasionante, un tiempo cuyas tensiones sociales parecen observarse tras el velo del romanticismo cr&iacute;tico.
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        Recorrer este ex dep&oacute;sito de libros, adquirido a comienzos de los a&ntilde;os 70 por el municipio de Dallas, es una experiencia inmersiva, un viaje hacia una fecha y un lugar. La fecha es m&aacute;s de medio siglo atr&aacute;s y el lugar, apenas unos metros. El sexto piso funciona, efectivamente, como una suerte de pan&oacute;ptico desde donde se observa, por sus ventanales, la trayectoria de la bala, el lugar exacto desde donde Oswald entr&oacute; de lleno, de la peor manera, en la historia reciente. <strong>Habitar unos segundos ese metro cuadrado y observar desde all&iacute; la cruz blanca que, a 80 metros, precisa el destino final del proyectil que trepan&oacute; el cerebro de JFK, hiela la sangre. </strong>Pero el recorrido tambi&eacute;n es un muestreo de todo lo que rode&oacute; y jalon&oacute; el hecho. Aparecen, distribuidos en paneles prolijamente did&aacute;cticos, distintos elementos hist&oacute;ricos que explican la &eacute;poca y el contexto de la gira emprendida por el atildado presidente por el sur del pa&iacute;s &ndash;antes estuvo en San Antonio, Houston y Fort Worth&ndash;, una regi&oacute;n hostil a sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y sociales. A lo largo de esos paneles, una serie de banners funcionan como ap&eacute;ndice bibliogr&aacute;fico del tour. As&iacute; es como uno de los primeros cuadros reproduce un anuncio de una p&aacute;gina &ndash;tama&ntilde;o s&aacute;bana&ndash; publicado en &ldquo;The Dallas Morning News&rdquo; la misma ma&ntilde;ana del asesinato, en el que un grupo de hombres de negocios locales le formulan un pu&ntilde;ado de cuestionamientos al presidente. Bajo el t&iacute;tulo &ldquo;<em>Welcome Mr. Kennedy to Dallas</em>&rdquo; puede leerse lo siguiente: <em>&ldquo;Pese a las opiniones de su administraci&oacute;n, el Departamento de Estado, el Alcalde, el Ayuntamiento, los miembros de su partido y los ciudadanos de pensamiento libre de Dallas todav&iacute;a tenemos, a trav&eacute;s de una Constituci&oacute;n en gran medida ignorada por usted, el derecho de abordar nuestras quejas, de cuestionarlo, de estar de acuerdo con usted pero tambi&eacute;n de criticarlo&rdquo;. </em>Adem&aacute;s de un pu&ntilde;ado de observaciones cl&aacute;sicas de aquel tiempo como <em>&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; ha descartado la Doctrina Monroe en favor del &rdquo;Esp&iacute;ritu de Mosc&uacute;?&ldquo;</em>, se destaca una que llama la atenci&oacute;n: <em>&rdquo;&iquest;Por qu&eacute; ud. est&aacute; a favor de que los EE.UU. contin&uacute;e con el programa de ayuda a la Argentina, pese al hecho de que el gobierno argentino acaba de confiscar casi 400 millones d&oacute;lares que son propiedad privada de los norteamericanos?&ldquo;</em>. No es esa la &uacute;nica referencia a nuestro pa&iacute;s, porque en otro panel se hace referencia al legado de JFK y se comenta, al pasar, que <em>&rdquo;desde las monta&ntilde;as de Yuk&oacute;n en Canad&aacute; hasta una simple ruta de tierra en Argentina, miles de calles, escuelas y decenas de sitios a lo largo del mundo lo homenajean&ldquo;</em>.&nbsp;
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                Imagen del anillo de Lee Harvey Oswald, una de las piezas que integra el museo.                            </span>
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        Otro banner da cuenta del nivel de controversia y de violencia &ndash;hasta entonces discursiva&ndash; que dominaba el clima pol&iacute;tico tanto local como del pa&iacute;s por aquel entonces: &ldquo;Dallas &ndash;explica el cuadro&ndash; fue la ciudad m&aacute;s conservadora en el itinerario del presidente por Texas. El amplio proyecto de ley de derechos civiles de Kennedy, introducido en junio de 1963, sin duda le hab&iacute;a costado millones de votos, particularmente en el sur. Las encuestas nacionales realizadas en noviembre de 1963 mostraron que la popularidad del presidente hab&iacute;a ca&iacute;do a un 59 por ciento. En los nueve meses previos al viaje a Texas, John F. Kennedy recibi&oacute; m&aacute;s de 400 amenazas de muerte en todo el pa&iacute;s&rdquo;.&nbsp;
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                El  Museo del 6to piso desde donde Lee Harvey Oswald disparó contra JFK.                            </span>
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        Como toda exhibici&oacute;n contempor&aacute;nea aqu&iacute; tambi&eacute;n es posible detectar los hilos invisibles de la posmodernidad. M&aacute;s en un pa&iacute;s que suele sucumbir con frecuencia ante el altar del show business y en donde es com&uacute;n percibir como lo audaz se confunde con lo insolente. Sucede en todos sus pliegues, incluso en los de mayor dolor. Entre la vasta iconograf&iacute;a y la gran constelaci&oacute;n de objetos que orbitan alrededor de la galaxia &ldquo;JFK en Dallas&rdquo; hay algunas peculiares. <strong>Ofrecido como si se tratara de una pieza decimon&oacute;nica de la monarqu&iacute;a europea, en uno de los brazos del 6to piso sobresale una vitrina angosta y vertical en la que se expone, solitario, el anillo de casamiento de Oswald, el asesino, el enemigo de Am&eacute;rica </strong>al que tambi&eacute;n mataron horas m&aacute;s tarde de perpetrado su plan. De igual modo, en el peque&ntilde;o negocio de venta de merchandising ubicado en la entrada del edificio pueden comprarse las emblem&aacute;ticas &ldquo;gafas Jackie O&rdquo; que hizo popular la c&eacute;lebre viuda del presidente. O una remera con frases antol&oacute;gicas de JFK. O una r&eacute;plica del auto que lo condujo a su destino.
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                El anuncio de una página –tamaño sábana– publicado en “The Dallas Morning News” que menciona a Argentina.                            </span>
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        Sobre el final, un gran letrero explica los claroscuros alrededor de la autopsia del cuerpo de JFK, ya que el tratamiento urgente de la herida en su cuello hizo olvidar por completo el orificio producido en la espalda del mandatario, que no fue observado por los m&eacute;dicos que lo atendieron el primer d&iacute;a. Fue una de las tantas controversias alrededor de un caso que siempre naveg&oacute; en las aguas de la sospecha y nunca pudo responder con total certeza si hubo o no m&aacute;s disparos &ndash;en la causa, testigos presenciales declararon que escucharon hasta ocho disparos&ndash; o si Oswald fue o no un psic&oacute;pata suelto o si fue el engranaje visible de una industria de la conspiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como sea, el recorrido no deja de sorprender por su ligera pero palpable &ldquo;crudeza emp&iacute;rica&rdquo;, por as&iacute; decirlo, algo inevitable tal vez al tratarse de un crimen tan atroz como emblem&aacute;tico, un hito oscuro que tanta angustia genera aun en buena parte de los ciudadanos de ese suelo. Llamativamente, lo que no tiene lugar en el museo es la forma en que lo despidi&oacute; su hermano Robert en el funeral, quien, citando a Shakespeare, demostr&oacute; que la poesia dif&iacute;cilmente tenga rival a la hora de condensar y sublimar los momentos de mayor desasosiego. &ldquo;Cuando muera &ndash;dijo el senador&ndash; ll&eacute;venlo y div&iacute;danlo en peque&ntilde;as estrellas, el rostro del cielo se tornar&aacute; tan bello que el mundo entero se enamorar&aacute; de la noche y dejar&aacute; de adorar al estridente sol&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/anatomia-instante-atroz_1_13334802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 09:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anatomía de un instante (atroz)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dallas,John F. Kennedy]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que sea eterno mientras dure]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/sea-eterno-dure_1_13324941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5ea3ca1-e1a0-4e53-b36b-b6b9174769bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que sea eterno mientras dure"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con dos goles ante Austria, Lionel Messi condujo a la Selección al triunfo y a la clasificación, pero también volvió a desafiar al tiempo: a horas de cumplir 39 años jugó con la voracidad de un debutante, rompió el récord histórico de goleadores en los Mundiales y convirtió una tarde de Dallas en una nueva celebración de su leyenda</p><p class="subtitle">Un partido cargado de historias
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ojal&aacute; puedas alcanzar una vida dignificada por el deseo insatisfecho&rdquo;, escribi&oacute; Louise Gl&uuml;ck y muchos a&ntilde;os despu&eacute;s vino Lionel Messi a ratificar la sentencia, que hace un rato, a horas de cumplir 39 a&ntilde;os, volvi&oacute; a jugar con el anhelo arrebatador de un chico de 20. Los dos goles de hoy, en el 2 a 0 ante Austria, le significan erigirse en <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/messi-maximo-goleador-mundiales-17_1_13324741.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el m&aacute;ximo anotador de la historia de los mundiales</a> &ndash;ahora en soledad, con 18&ndash; y ser top scorer del torneo con 5 goles. Argentina, por su parte, ya est&aacute; en la pr&oacute;xima ronda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El genio de Rosario monopoliz&oacute; el mediod&iacute;a de Dallas, cuyo estadio entero, rendido a sus pies, lo despidi&oacute; como lo que es, un dios de nuestro tiempo</strong>. Fue conmovedor ver a los austr&iacute;acos, dolidos por la derrota pero inevitablemente hechizados por el aura del 10, saludando su salida del c&eacute;sped. <strong>Lo padecieron pero de alg&uacute;n modo lo disfrutaron: la aventura de Messi ya pertenece al universo.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, al campe&oacute;n del mundo no le sobr&oacute; nada. Austria ofreci&oacute; la resistencia de su infanter&iacute;a, un batall&oacute;n de educados y atl&eacute;ticos soldados que por momentos puso al equipo de Scaloni en aprietos. El europeo no es un equipo que desborde de imaginaci&oacute;n, y la fantas&iacute;a no est&aacute; entre sus atributos, pero no es en absoluto&nbsp;ingenuo y tiene jugadores con oficio y con din&aacute;mica premium, lo que les permite, gracias a su f&uacute;tbol industrial, enredarse en la conversaci&oacute;n de la primera l&iacute;nea internacional.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Otra vez sucedió lo que parece ser el patrón de estos días: que el balón lo busca al 10 o, como mínimo, cae siempre en su jardín."
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                Otra vez sucedió lo que parece ser el patrón de estos días: que el balón lo busca al 10 o, como mínimo, cae siempre en su jardín.                            </span>
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        Un episodio inmediato cambi&oacute; el curso del comienzo y amag&oacute; con transformar para siempre el pulso de la batalla. A los 3 minutos una buena jugada en ataque finaliz&oacute; con un l&uacute;cido pase de Enzo Fern&aacute;ndez para Lautaro Mart&iacute;nez, que tras recibir fue derribado por los centrales austr&iacute;acos. Penal, tras largas cavilaciones. Como era de esperar, Messi se par&oacute; frente a la pelota. &iquest;Tan r&aacute;pido volver&iacute;a a hacernos estallar? &iquest;As&iacute; de f&aacute;cil era la cosa? No, esta vez no. Un rayo de duda cay&oacute; sobre su espaldas e <strong>imprevistamente pate&oacute; con la vulgaridad de un hombre com&uacute;n, uno que tambi&eacute;n sufre.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a sido una semana tranquila para el 10, que muy probablemente atraves&oacute; un d&iacute;a del padre especial. El penal errado tuvo el efecto de la peor fake news en el &aacute;nimo del equipo, que sinti&oacute; el golpe por el despiste del 10. Todo el estadio se envolvi&oacute; en el estupor. Solo se escuchaba a los hinchas austr&iacute;acos, que sab&iacute;an que ese pod&iacute;a ser su momento y cantaban, o se pronunciaban, con cadencia disciplinada. El campe&oacute;n trastabillaba, solo produc&iacute;a antimateria. Preso del desasosiego, atinaba a correr, como un perro labrador que persigue el juguete que le lanzan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De a poco la atm&oacute;sfera cambi&oacute; su densidad y el desconcierto dej&oacute; de ser el lenguaje sentimental argentino. Ya no generaba temor el intento de sometimiento austr&iacute;aco y el campe&oacute;n volvi&oacute; a pararse de manos, avanzando con la pelota aunque sin chispa, sin capacidad para producir un quiebre. Fueron largos minutos en los que el m&uacute;sculo le gan&oacute; a la intuici&oacute;n. Hasta que el partido pudo romperse, hasta que Messi hizo un giro de esos en los que el universo parece seguir de largo y combin&oacute; con Thiago Almada, quien se lanz&oacute; al ataque y combin&oacute; con el otro novato del equipo, Facundo Medina. Tras el centro del lateral se produjo la primera fractura en la Matrix de la jugada, porque Almada tuvo la sabidur&iacute;a de dejar pasar la pelota y habilitar a Messi. Su decisi&oacute;n fue una obra maestra de la renuncia, porque fue ejecutaba por alguien que nunca marc&oacute; un gol en un Mundial y que adem&aacute;s ten&iacute;a todo el derecho a patear: estaba de frente y hab&iacute;a conducido la pelota hasta all&iacute;. No lo hizo. La dej&oacute; pasar y esa generosa omisi&oacute;n le permiti&oacute; a Messi, que acomod&oacute; de forma gloriosa la pelota, gritar el primero, para el delirio de los 25 mil argentinos que llegaron hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es tentador decir que el gol tuvo efectos liberadores en Messi, por la semana que pas&oacute; y porque hab&iacute;a errado un penal, pero despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de observarlo tambi&eacute;n es atinado creer que todo es relativo en &eacute;l y que las leyes del dolor, esas que nos persiguen a todos, a &eacute;l no logran emboscarlo. Como lo demuestra desde hace muchos a&ntilde;os, el rosarino est&aacute; dotado de un talento que asusta, pero tambi&eacute;n asusta su tenacidad competitiva, que da la sensaci&oacute;n de que no puede ser profanada por nada, sea una marca pegajosa, un comentario t&oacute;xico o el efecto neutralizador del almanaque. Nada logra distraerlo o mitigar su pasi&oacute;n. El mandato de cualquiera es intentar, el de &eacute;l es conseguirlo. Despu&eacute;s del gol, aun con intervenciones espor&aacute;dicas, era el &uacute;nico que desataba la energ&iacute;a de la escena. Messi tomaba la pelota y part&iacute;culas de emoci&oacute;n se desprend&iacute;an a su paso.
    </p><p class="article-text">
        Ya en el segundo tiempo, el partido se ralentiz&oacute; e incluso se volvi&oacute;&nbsp;por momentos aburrido, carente de brillo. Argentina comparti&oacute; la posesi&oacute;n de la pelota y se aferr&oacute; atr&aacute;s, con buenos trabajos en su l&iacute;nea de fondo, sobre todo de los marcadores centrales y de su arquero, el inefable Dibu Mart&iacute;nez. <strong>De los dos zagueros, es la figura de Lisandro Mart&iacute;nez la que crece cada vez m&aacute;s. Tiempista, veloz, buen cabezazo, Mart&iacute;nez complet&oacute; un muy buen partido y se encamina a convertirse en el gran puntal defensivo de la selecci&oacute;n.</strong> A su capacidad para ejecutar con mucho criterio el primer pase o salida del equipo se suma tambi&eacute;n su destreza para &ldquo;fajarse&rdquo; con los delanteros rivales, cuya fortaleza, en el caso austr&iacute;aco, era intimidatoria.&nbsp;&nbsp;
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                La figura de Lisandro Martínez es la que crece cada vez más. Tiempista, veloz, buen cabezazo, Martínez completó un muy buen partido y se encamina a convertirse en el gran puntal defensivo de la selección.                            </span>
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        Los minutos fueron pasando y los europeos comenzaron a exigir a Mart&iacute;nez, que adem&aacute;s de descolgar un par de buenos centros sac&oacute; un tiro libre de Marcel Sabitzer, desde el v&eacute;rtice del &aacute;rea, que viajaba hacia el &aacute;ngulo. Argentina solo mejoraba, solo cambiaba de frecuencia, cuando la pelota pasaba por el 10, pero la pelota no le llegaba, dividida y escondida entre escenas de fricci&oacute;n y de disputa. Lentamente, el duelo parec&iacute;a perderse irremediablemente en el pasado, sin mayores emociones que las hasta entonces producidas. Un buen cabezazo de Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez &ndash;una de sus virtudes&ndash; roz&oacute; el palo derecho de Schlager, el arquero europeo. Pero no hab&iacute;a mucho m&aacute;s, todo era anodino, burocr&aacute;tico. <strong>Hasta que el genio de Rosario volvi&oacute; a emerger entre las sombras de un partido que languidec&iacute;a y recarg&oacute; la electricidad de la tarde de Dallas.</strong> Messi habilit&oacute; a Juli&aacute;n Alvarez, que no pudo definir &ndash;los dos delanteros argentinos est&aacute;n bajos&ndash;, y volvi&oacute; a tomar la pelota para buscar con desesperaci&oacute;n el arco rival. Hubo un par de rebotes y la pelota qued&oacute; bollando. <strong>Entonces sucedi&oacute; lo que parece ser el patr&oacute;n de estos d&iacute;as: que el bal&oacute;n lo busca al 10 o, como m&iacute;nimo, cae siempre en su jard&iacute;n.</strong> Su forma de definir, tir&aacute;ndose a los pies, nos traslad&oacute;, a<a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/partido-cargado-historias_1_13322086.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 40 a&ntilde;os del gol de Diego a los ingleses, a la infancia.</a> Tuvo ternura y ferocidad, como la de cualquier chico que se juega su porvenir en la canchitan. Como vemos cada d&iacute;a, se trata de alguien a quien la c&uacute;spide o el paso del tiempo no han logrado corromper. Alguna vez, hablando del amor, Vinicius de Moraes dej&oacute; una frase exquisita: &ldquo;Que no sea inmortal puesto que es llama, pero que sea eterno mientras dure&rdquo;. Vinicius hablaba de amor. Nosotros lo decimos de Messi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/sea-eterno-dure_1_13324941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 22:28:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi,Mundial 2026]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un partido cargado de historias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/partido-cargado-historias_1_13322086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1bba097-f3b3-4fb4-8aa1-55bedb3a7081_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un partido cargado de historias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cruce ante Austria se disputa en Dallas, escenario del dramático adiós mundialista de Maradona, justo cuando se cumplen cuatro décadas de su actuación consagratoria frente a Inglaterra. Un partido atravesado por las huellas del 10.</p><p class="subtitle">Rodrigo, el (otro) potro</p></div><p class="article-text">
        Argentina juega su segundo partido del Mundial en <strong>una fecha y en un lugar cargado de simbolismos</strong>. El equipo de Scaloni enfrenta a Austria en Dallas, c&eacute;lebre no solo por ser la ciudad en la que asesinaron a JFK sino por ser el lugar en donde el 30 de junio de 1994 el planeta se enter&oacute; que a <strong>Diego Maradona</strong> le hab&iacute;an cortado las piernas. Pero tanto el omnisciente nombre del 10 como las significaciones temporales no terminan all&iacute;, porque <strong>hoy se cumplen, adem&aacute;s, 40 a&ntilde;os de su gol &ldquo;inmoral&rdquo; y de su gol inmortal, los dos que les marc&oacute; a los ingleses.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, la noticia falsa sobre la salud de Jorge Messi volvi&oacute; a agitar el fantasma de la angustia y el melodrama alrededor de un equipo argentino durante un Mundial. Para agregar m&aacute;s morbo, el rumor circul&oacute; a horas de que el campe&oacute;n viajara hacia Dallas, la calurosa urbe estadounidense que ser&aacute; sede del segundo partido de hoy y que fue testigo, aquella vez, del llanto desconsolado del genio de Fiorito.
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                    alt="Leo Messi y todo el equipo llegan a Dallas para enfrentar a Austria en la segunda fecha del Mundial 2026."
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                Leo Messi y todo el equipo llegan a Dallas para enfrentar a Austria en la segunda fecha del Mundial 2026.                            </span>
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        El gol a los ingleses, por un lado, y el doping contra Nigeria por el otro son los extremos posibles de <strong>un recorrido que va desde la c&uacute;spide del mundo hasta el bajo fondo an&iacute;mico de un pa&iacute;s y de su jugador fetiche</strong>, un derrotero zigzagueante que finaliz&oacute; con la escalofriante noticia del d&oacute;ping, el fin abrupto del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la gloria del Azteca al estupor y la tristeza de Dallas median<strong> ocho a&ntilde;os que cambiaron para siempre la historia del f&uacute;tbol vern&aacute;culo,</strong> a&ntilde;os en los que Maradona mir&oacute; a todos desde el Everest del f&uacute;tbol, largas temporadas en los que el equipo nacional se movi&oacute; y se adecu&oacute; a su pulso.&nbsp;
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                    alt="Maradona en lo más alto: capitán de la Selección que ganó México 86."
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                Maradona en lo más alto: capitán de la Selección que ganó México 86.                            </span>
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        Pocos partidos est&aacute;n cargados de m&aacute;s mitolog&iacute;a que el duelo jugado con Inglaterra por los cuartos de final en M&eacute;xico. Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, el brillo de su narrativa, lejos de mitigarse, tiene la vigencia de las grandes obras de arte de museo. Tanto es as&iacute; que hace unos pocos d&iacute;as se estren&oacute; en las salas argentinas un documental que aborda exclusivamente ese match, basado en un notable libro escrito por el periodista Andr&eacute;s Burgo. Es un duelo cuya &eacute;pica ha trascendido el lugar convencional de cualquier enfrentamiento, incluso de uno hist&oacute;rico, para convertirse en un fresco contempor&aacute;neo de la argentinidad: lo genial y lo prohibido condensado en una tarde y ante un enemigo que cuatro a&ntilde;os antes nos hab&iacute;a ganado una guerra. Esa tarde Maradona ingres&oacute; en los pasillos de la inmortalidad. &ldquo;Aquel Argentina-Inglaterra que &eacute;l desencaden&oacute; -escribi&oacute; Jorge Valdano, testigo mudo de esa jugada, en el diario El Pa&iacute;s-, ya mito excluyente de la historia del f&uacute;tbol, crece un poco cada a&ntilde;o. Como sabemos, para la base de aquella gesta hizo falta astucia y virtuosismo en proporciones superlativas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os pasaron entre ese slalom celestial y el partido con Nigeria en Boston, aquel en el que el 10 se retir&oacute; de la mano de una enfermera. En ocho a&ntilde;os de la vida de Maradona entran todas las fuerzas de la naturaleza. En el medio hubo t&iacute;tulos, dopings, estallidos, el inexorable reconocimiento de su adicci&oacute;n y la certeza de que la vida sentimental de nuestra sociedad palpitaba con la cadencia enloquecida de sus vaivenes.&nbsp;&nbsp;
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        El camino hasta ese partido fatal tambi&eacute;n estuvo signado por la &eacute;pica. Maradona ya era un personaje que viv&iacute;a en los medios y su preparaci&oacute;n tuvo los condimentos de un reality.<strong> El sacrificio del h&eacute;roe fue televisado y su regreso fue literatura pura. </strong>Era la gran revancha del 10, el desquite despu&eacute;s de a&ntilde;os de sufrimiento. No pudo ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ma&ntilde;ana posterior a la noticia el silencio en la ciudad era aplastante. Buenos Aires, y el pa&iacute;s, se hundieron en una amargura espesa. Eramos una gigantesca industria de dolor</strong>. &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a del 10? &iquest;C&oacute;mo gestionar&iacute;a una herida como esa, esta vez posiblemente definitiva? &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de nosotros sin su genio? Un largo invierno parec&iacute;a avecinarse, tanto que pasar&iacute;an varios a&ntilde;os hasta que Argentina se sentase de nuevo en la gran conversaci&oacute;n, gracias a la irrupci&oacute;n de Lionel Messi. Como sabemos, Qatar 2022 pag&oacute; con creces los mundiales de espera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En vez de correr para abrazarlo, entré en el arco para sacar la pelota que Diego había metido. Por una sola razón. Aquella jugada fue una obra tan individual, tan suya, que, medio enojado, me dije: «Gritalo solo». Ese fue, para mí, el preciso momento en que Diego dejó de estar con nosotros. Cuando pasados unos segundos llegué a abrazarlo, ya era tan universal como la pelota</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Valdano</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Homenajear&aacute; Messi hoy al Maradona del Azteca a 40 a&ntilde;os de pintada esa capilla sixtina del f&uacute;tbol que fue su segundo gol? A esta altura, cualquier cosa es posible con el rosarino pero, al mismo tiempo, exigirle algo, por m&iacute;nimo que sea, parece un desprop&oacute;sito. Messi, al igual que Diego, haga lo que haga ya tiene asegurado un lugar en el sal&oacute;n m&aacute;s destacado del Olimpo. Su cara es tatuaje en decenas de miles de hombros, espaldas y piernas, tantos como los que llevan a Maradona en su piel. Ese cari&ntilde;o ya es incombustible.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, de Messi nos queda disfrutar del brillo crepuscular de su aura y de Diego recordar el ardor de sus mejores a&ntilde;os, la memoria de aquella tarde. Como lo cuenta el mismo Valdano: &ldquo;En vez de correr para abrazarlo, entr&eacute; en el arco para sacar la pelota que Diego hab&iacute;a metido. Por una sola raz&oacute;n. Aquella jugada fue una obra tan individual, tan suya, que, medio enojado, me dije: &laquo;Gritalo solo&raquo;. Ese fue, para m&iacute;, el preciso momento en que Diego dej&oacute; de estar con nosotros. Cuando pasados unos segundos llegu&eacute; a abrazarlo, ya era tan universal como la pelota&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Argentina vs Austria, con el objetivo de quedar a un paso de la clasificaci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        La Selecci&oacute;n argentina buscar&aacute; hoy una nueva victoria que le permita quedar cerca de clasificarse a los 16avos del Mundial 2026 cuando se enfrente a su par de Austria en la segunda fecha del Grupo J del certamen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El encuentro se jugar&aacute; desde las 14 en el estadio Dallas Stadium</strong>, ser&aacute; controlado por el &aacute;rbitro egipcio Amin Mohamad Omar, mientras que en el VAR estar&aacute; el espa&ntilde;ol Diego S&aacute;nchez y el partido<strong> ser&aacute; televisado por ESPN, DSports, Telefe y la TV P&uacute;blica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El entrenador Lionel Scaloni todav&iacute;a no defini&oacute; el equipo que jugar&aacute; este lunes y analizaba variantes respecto del once que debut&oacute; con una contundente victoria por 3-0 frente a Argelia.
    </p><p class="article-text">
        La modificaci&oacute;n que aparece con m&aacute;s fuerza est&aacute; en el lateral derecho, ya que Nahuel Molina tiene grandes posibilidades de ingresar desde el arranque en lugar de Gonzalo Montiel, quien durante la semana trabaj&oacute; con cargas diferenciadas debido a una molestia f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el defensor lateral ya volvi&oacute; a entrenarse junto al grupo y estar&iacute;a disponible para integrar el banco de suplentes, el jugador del Atl&eacute;tico de Madrid es quien corre con ventaja para ocupar ese sector.
    </p><p class="article-text">
        En la defensa tambi&eacute;n se sigue de cerca la evoluci&oacute;n de Nicol&aacute;s Tagliafico y, aunque el lateral izquierdo ya se encuentra recuperado y trabaja a la par de sus compa&ntilde;eros, el cuerpo t&eacute;cnico no apresurar&iacute;a su regreso.
    </p><p class="article-text">
        Por ese motivo, el futbolista Facundo Medina podr&iacute;a conservar su lugar tras su buen rendimiento en el estreno mundialista y la dupla central conformada por Cristian Romero y Lisandro Mart&iacute;nez, en tanto, no sufrir&iacute;a modificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Del mediocampo hacia adelante aparecen las mayores inc&oacute;gnitas: Rodrigo De Paul, Enzo Fern&aacute;ndez y Alexis Mac Allister tienen asegurada su presencia, pero Scaloni analiza si mantener a Thiago Almada o darle una oportunidad a Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        El futbolista de la Juventus ofrece mayor despliegue f&iacute;sico y podr&iacute;a resultar una alternativa ideal para aprovechar los espacios que deje Austria con su presi&oacute;n adelantada.
    </p><p class="article-text">
        La otra gran inc&oacute;gnita est&aacute; en el centro del ataque ya que Lautaro Mart&iacute;nez fue titular frente a Argelia, pero Juli&aacute;n &Aacute;lvarez contin&uacute;a en la pelea por quedarse con el puesto.
    </p><p class="article-text">
        El delantero del Atl&eacute;tico de Madrid lleg&oacute; al Mundial tras recuperarse de una lesi&oacute;n en el tobillo y el cuerpo t&eacute;cnico sigue evaluando su estado f&iacute;sico pero por el momento no hay una decisi&oacute;n tomada y todo depender&aacute; de las conclusiones que deje la &uacute;ltima pr&aacute;ctica antes del encuentro.
    </p><p class="article-text">
        El entrenador vuelve a analizar variantes y mantiene la incertidumbre sobre varios puestos a tan solo un d&iacute;a del partido, y a pesar de que Argentina tiene algunas certezas, todav&iacute;a hay lugares en disputa dentro del equipo titular que buscar&aacute; dar otro paso hacia la clasificaci&oacute;n a los octavos de final.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mundial 2026: Grupo J &ndash; Fecha 2</li>
                                    <li>Argentina &ndash; Austria</li>
                                    <li>Estadio: Dallas Stadium.</li>
                                    <li>&Aacute;rbitro: Amin Mohamad Omar (Egipto).</li>
                                    <li>VAR: Diego S&aacute;nchez (Espa&ntilde;a).</li>
                                    <li>Hora: 14. </li>
                                    <li>TV: ESPN-DSports-Telefe y TV P&uacute;blica.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/partido-cargado-historias_1_13322086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 08:57:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un partido cargado de historias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi,Maradona,Mundial 1986]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodrigo, el (otro) potro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/rodrigo-potro_1_13320774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a04bb714-502d-4ee6-95e2-589eac2a1dcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rodrigo, el (otro) potro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rodrigo De Paul disipó las dudas sobre su presente con una actuación decisiva en el debut de la Selección: fue el socio ideal de Lionel Messi, recuperó su despliegue de Qatar y volvió a demostrar por qué sigue siendo una pieza indispensable en el equipo de Lionel Scaloni.
</p></div><p class="article-text">
        La estrella de Messi ilumin&oacute; la noche del martes en Kansas y esa luz, como era de esperar, eclips&oacute; al resto y a casi todo el partido en s&iacute;. Pero adem&aacute;s de la colosal perfomance del 10, el equipo de Scaloni exhibi&oacute; un pu&ntilde;ado de rendimientos altos, entre ellos, quiz&aacute;s sorpresivamente, el de <strong>Rodrigo de Paul</strong>,<strong> autor de la exquisita asistencia &ndash;a lo Riquelme&ndash; para el primer gol del crack </strong>y encendido protagonista de muchas jugadas de ataque.
    </p><p class="article-text">
        El ansiado debut en el Mundial entreg&oacute; un par de certezas, entre ellas que <strong>De Paul no juega por ser el side-car emocional de Messi</strong>, ni por portaci&oacute;n de un pasado cargado de gloria, ni porque es uno de los l&iacute;deres de una pandilla de amigos. <strong>Jug&oacute;, y juega, porque sigue siendo un futbolista capital, uno de los administradores de la pelota, un todoterrreno, un dotado para el pase.</strong>&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cierto pavoneo en su andar, una ejercitada fetichización estética y su inclinación hacia la protesta e irritación permanente fueron algunos de los elementos que maceraron ese escepticismo sobre De Paul"
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            <span class="title">
                Cierto pavoneo en su andar, una ejercitada fetichización estética y su inclinación hacia la protesta e irritación permanente fueron algunos de los elementos que maceraron ese escepticismo sobre De Paul                            </span>
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        No fueron del todo tranquilos estos tres y a&ntilde;os y medio para &eacute;l o, en todo caso, no fue de los m&aacute;s celebrados en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Sus decisiones y su comportamiento desataron, en un equipo campe&oacute;n que no dejaba de despertar admiraci&oacute;n, algunas suspicacias, un murmullo, alguna observaci&oacute;n humedecida por la impaciencia. Su inesperada idea de abandonar Madrid y mudarse a Miami para jugar con Messi pareci&oacute; una medida apresurada, casi banal, poco adecuada para un volante de 30 a&ntilde;os que todav&iacute;a ten&iacute;a cuerda para jugar en la elite. &iquest;Pod&iacute;a la estructura del campe&oacute;n darse el lujo de que una de sus vigas maestras proviniese de una liga de segundo o tercer orden? &iquest;No resignar&iacute;a el mediojuego nacional, un sector medular en cualquier equipo del primer mundo, competitividad y nervio? &iquest;No era una forma de capitular, una manera precipitada de habitar la zona de embarque del retiro?
    </p><p class="article-text">
        Eran dudas que orbitaban alrededor del n&uacute;cleo vital de un organismo en el que Messi podr&aacute; ser su coraz&oacute;n, su cerebro y su poes&iacute;a, pero en el que De Paul era su pulm&oacute;n, el &oacute;rgano por donde ese cuerpo respira. Esa funci&oacute;n, acaso por su misma naturaleza, lo fue convirtiendo en uno de sus emblemas, el fact&oacute;tum en la construcci&oacute;n de un esp&iacute;ritu colectivo, una personalidad capaz de impulsar sus grandes mareas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa personalidad, justamente, es lo que tambi&eacute;n influy&oacute; para que en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, conforme sus actuaciones dejaban de ser relevantes, se posara sobre Rodrigo, el otro potro, esa mirada suspicaz, ese gesto de desconfianza por parte del ambiente. </strong>Cierto pavoneo en su andar, una ejercitada fetichizaci&oacute;n est&eacute;tica y su inclinaci&oacute;n hacia la protesta e irritaci&oacute;n permanente y algo injustificada fueron algunos de los elementos que maceraron ese escepticismo. Bueno, <strong>el martes nos tap&oacute; la boca a todos</strong>, y lo hizo con lo &uacute;nico importante que existe en todo ese asunto: el buen f&uacute;tbol. Todo lo otro, como debe ser, se convirti&oacute; en papel picado a la hora en que la pelota comenz&oacute; a rodar hacia los lugares que De Paul deseaba, en el momento en el que volvi&oacute; a convertirse en el gran duque en sus dominios.&nbsp;
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                    alt="Rodrigo de Paul en el aire y una defensa exquisita en el partido contra Argelia."
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                Rodrigo de Paul en el aire y una defensa exquisita en el partido contra Argelia.                            </span>
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        Contra Argelia, adem&aacute;s de pases quir&uacute;rgicos y triangulaciones geom&eacute;tricas, el volante del Inter de Miami exhibi&oacute; nuevamente el ritmo trepidante y abrasivo con el que nos deslumbr&oacute; en Qatar 2022, cuando era uno de los mariscales de la caballer&iacute;a argentina. Durante todo el partido, no baj&oacute; la intensidad de su juego, dejando claro que sus condiciones atl&eacute;ticas y futbol&iacute;sticas estaban intactas.&nbsp;Seg&uacute;n la estad&iacute;stica de la FIFA, el hombre surgido en Racing <strong>complet&oacute; 49 de sus 54 pases, con un 91% de precisi&oacute;n</strong>, y recorri&oacute; 10,21 kil&oacute;metros, siendo el argentino con m&aacute;s metros acumulados por encima de los 25 km/h y el segundo en cantidad de sprints.
    </p><p class="article-text">
        Una escena lo retrata: se jugaba el minuto 90 del partido y el equipo africano, que buscaba al menos un gol, realiz&oacute; un cambio de frente contra la l&iacute;nea lateral izquierda de su ataque. Era una jugada que dif&iacute;cilmente pudiese generar peligro, pero eso no impidi&oacute; que De Paul cabalgase, de forma desesperada, no menos de 30 metros para llegar a la marca. <strong>Son el tipo de acciones que, con seguridad, contagian y &ldquo;obligan&rdquo; a sus compa&ntilde;eros a doblegar esfuerzos</strong>, sobre todo a los m&aacute;s j&oacute;venes, sobre quienes De Paul &ndash;como se not&oacute; con un reclamo airado a Nico Paz&ndash; muy probablemente ejerza un tipo de paternalismo severo, propio, por otro lado, de los planteles ultra competitivos, donde la liturgia del rigor es el credo ante el que todos se inclinan.
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                    alt="Rodrigo de Paul y Lionel Messi durante el partido contra Argelia. El 7 de la Selección volvió mostrar el ritmo trepidante y abrasivo con el que deslumbró en Qatar 2022."
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                Rodrigo de Paul y Lionel Messi durante el partido contra Argelia. El 7 de la Selección volvió mostrar el ritmo trepidante y abrasivo con el que deslumbró en Qatar 2022.                            </span>
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        Tanto en el primer tiempo con Gonzalo Montiel, como en el segundo, con Nahuel Molina, el ex volante de Racing conform&oacute; dos micro c&eacute;lulas efectivas que pr&aacute;cticamente clausuraron las posibilidades ofensivas del conjunto argelino por la banda derecha. En el segundo tiempo, parec&iacute;a que el jugador del Inter atemperaba la ferocidad de su ritmo, lo que alert&oacute; a Scaloni, quien aprovech&oacute; el cooling break para advertirle que la relajaci&oacute;n no era posible. &ldquo;En la pausa de hidrataci&oacute;n &ndash;cont&oacute; el entrenador&ndash; le dije que no pod&iacute;a bajar. (De Paul) Es un jugador que nos contagia un mont&oacute;n. Cuando baja el pist&oacute;n el equipo lo siente, le ped&iacute; que subiera un poco m&aacute;s, porque si no estaba bien lo pod&iacute;a cambiar&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el debut, De Paul tambi&eacute;n habl&oacute; y, en saga con la conducta general del equipo y, en especial, con la de su entrenador, fue respetuoso y medido en su testimonio, dejando en claro que la condici&oacute;n de campe&oacute;n no permite relajarse y, menos a&uacute;n, subestimar los peligros de un torneo como este: &ldquo;Estamos para competir &ndash;dijo&ndash; y&nbsp;la idea es irnos el &uacute;ltimo d&iacute;a. Es un equipo que no se conforma y respeta la idiosincrasia de nuestro pa&iacute;s de c&oacute;mo se juega y c&oacute;mo se vive. Lo hablamos en el vestuario: tenemos que tener la humildad para sufrir juntos, sabemos que hay momentos que no vamos a tener la pelota, va a ser una parte que va a existir mucho en esta Copa Mundial para todas las selecciones. As&iacute; que mientras estemos predispuestos a correr detr&aacute;s de la pelota, que tambi&eacute;n es parte del f&uacute;tbol, nos va a ir bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/rodrigo-potro_1_13320774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 03:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rodrigo, el (otro) potro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rodrigo De Paul]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A sangre fría: Messi en Kansas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/sangre-fria-messi-kansas_129_13313055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f545942b-2bdc-41a2-a0c2-b465936cbc11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A sangre fría: Messi en Kansas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La evocación de la novela que cambió para siempre el periodismo sirve como punto de partida para narrar otra historia excepcional ocurrida en Kansas: la de Lionel Messi, que con tres goles y una nueva exhibición confirmó que su leyenda ya pertenece tanto a la literatura de los grandes relatos como a la historia del fútbol.</p></div><p class="article-text">
        Hace 60 a&ntilde;os, <strong>Truman Capote</strong>, un genio de baja estatura y talento desbordante, publicaba <em>A sangre fr&iacute;a</em>, obra can&oacute;nica cuya trama aborda un escalofriante asesinato de una familia en Kansas. El libro, cuyo &eacute;xito abrumar&iacute;a al autor, marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la historia de la literatura, convirti&eacute;ndose en la pieza capital de lo que a partir de entonces se llamar&iacute;a <em>Nuevo Periodismo</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anoche, a pocos kil&oacute;metros del lugar en el que ocurri&oacute; aquel crimen, </strong><em><strong>Lionel Messi,</strong></em><strong> otro genio de baja estatura, tambi&eacute;n hizo historia.</strong> No hubo sangre pero s&iacute; disparos. Tambi&eacute;n hubo l&aacute;grimas y una sensaci&oacute;n de goce generalizado, producto de un hombre que ha hecho del asombro una experiencia cotidiana y, al parecer, infinita. No, no hay gloria o condici&oacute;n alguna que abrume al jugador argentino, dispuesto a demostrar que la celebridad un&aacute;nime o los picos alcanzados no son motivo para bajar la intensidad de su apetito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/argentina-le-gano-3-0-a-argelia-en-su-debut-en-el-mundial-con-un-show-de-goles-de-messi_1_13308472.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los tres goles de ayer &ndash;que pudieron ser cuatro o cinco&ndash; ante Argelia</a> <strong>colocan al crack del Inter de Miami en una dimensi&oacute;n que supera lo racional</strong>. Al borde de los 39 a&ntilde;os, jugando en una liga de segundo o tercer orden, el rosarino volvi&oacute; a refutar a la f&iacute;sica y a conmover a la opini&oacute;n p&uacute;blica en la mayor cita planetaria. Ahora es, junto al alem&aacute;n Klose, el m&aacute;ximo goleador de la historia de los torneos. Sus Mundiales ya son como la saga de Harry Potter: no se saben cu&aacute;ntos pueden ser, no se sabe cu&aacute;l de todos es el mejor.
    </p><p class="article-text">
        Hubo m&aacute;s de 20 mil argentinos anoche en Kansas, pero otro tanto de estadounidenses y de otros pa&iacute;ses que igualmente parec&iacute;an argentinos, que vest&iacute;an la camiseta del 10 y llegaron hasta aqu&iacute; atra&iacute;dos por su magnetismo. Se retiraron del estadio extasiados, en estado de trance hipn&oacute;tico: hab&iacute;an presenciado algo &uacute;nico. La leyenda dice que cuando Georg Friedrich Wilhelm&nbsp;Hegel vio ingresar a Napole&oacute;n en Jena, su tierra, expres&oacute;: <strong>&ldquo;He visto al esp&iacute;ritu montado a caballo&rdquo;</strong>. Hab&iacute;a sido testigo del mayor fen&oacute;meno de su tiempo. Los miles de norteamericanos que se dieron cita anoche en esta ciudad con alma de pueblo, en este enclave incrustado en el centro mismo de la Am&eacute;rica profunda &ndash;donde todo, su triunfo y su decadencia, es tan americano que sofoca&ndash;, vieron cabalgar a Messi ya no solo como un crack sino como un conquistador impenitente, un hombre que hace cada vez m&aacute;s grande su imperio.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="&quot;Copa del Mundo, las pelotas&quot;, dice un cartel en Kansas City donde la mayoría parece no haberse enterado del mundial."
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                &quot;Copa del Mundo, las pelotas&quot;, dice un cartel en Kansas City donde la mayoría parece no haberse enterado del mundial.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en la meca del entretenimiento, el capit&aacute;n argentino ejerce sobre el deporte lo que Mickey desata en el mundo de la fantas&iacute;a. En el pa&iacute;s de las franquicias, &eacute;l es una m&aacute;s, la m&aacute;s rentable. Se nota en las calles, en los carteles de Bon o Bon con gigantograf&iacute;a suya que decoran las autopistas. No hay, es cierto, demasiado clima de Mundial por fuera de lo que son los estadios. Hay lugares de la ciudad &ndash;una r&aacute;pida recorrida lo demuestra&ndash; que no parecen haberse enterados de que hay un campeonato, o incluso evitan sucumbir a sus encantos, oponi&eacute;ndose, colocando inscripciones en su contra. Poco import&oacute; eso para Messi.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no hay duda es de que este es un Mundial de paradojas y de contrastes. Por un lado lo dicho: lo organiza una tierra sin tradici&oacute;n real cuyos ciudadanos de ninguna manera est&aacute;n dispuestos a abrazar al f&uacute;tbol como el deporte rey. <strong>El hecho de jugarse aqu&iacute;, el hecho de convertirse en un juguete m&aacute;s de Trump, como lo son la guerra o las tarifas comerciales, condicion&oacute; a la FIFA, </strong>que para esta edici&oacute;n, con la excusa de hacer m&aacute;s precipitado el juego, incluy&oacute; una serie de cambios que parecen profanar el esp&iacute;ritu de la pelota. De todos ellos, el cool break, o pausa de hidrataci&oacute;n, es el que m&aacute;s resistencia despierta en el hincha com&uacute;n. Para el fan, para el sujeto crispado que mira el partido al borde del sill&oacute;n o al borde de un ataque de nervios, parece una afrenta, un tiro en el coraz&oacute;n de su chiche. Ahora bien, y esto se observ&oacute; claramente en el estadio, para los t&eacute;cnicos representa una ayuda invalorable. Anoche pudo verse a Scaloni saltando al campo de juego no bien el intervalo fue anunciado. Ansioso, caminaba en c&iacute;rculos, impaciente por darle indicaciones y ajustes a sus dirigidos. Es decir, para los protagonistas parece una decisi&oacute;n acertada, un espacio de pausa, de advertencia o de reseteo an&iacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insaciable, con su triplete de ayer <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/messi-vuelve-desafiar-historia-records-conquisto-marcas-buscara-ampliar-copa-mundo-2026_1_13308776.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Messi consigui&oacute; convertirse en el jugador con m&aacute;s goles de media o larga distancia de la historia de los Mundiales.</a> Para su colecci&oacute;n de r&eacute;cords, r&eacute;cords que, en apariencia, persigue sin neurosis, como si su l&iacute;bido nunca corriese el riesgo de malgastarse, puede asemejarse a un dato menor. Pero lo que revela es que, a su sangre fr&iacute;a habitual para definir, es decir, para nunca estar habitado por la duda o la piedad, le adosa una dosis ingente de efectividad. Es un atributo tan infrecuente en el f&uacute;tbol que asusta. Todos los grandes jugadores que hicieron su debut en el Mundial necesitaron de algunos tiros de aproximaci&oacute;n para acertarle al arco. Le pas&oacute; a Yamal (Espa&ntilde;a), le pas&oacute; a Musiala (Alemania), le pas&oacute; incluso a Mbapp&eacute; ayer, que antes de meter un doblete desvi&oacute; o malogr&oacute; algunos disparos.<strong> Messi no necesit&oacute; ajustar nada.</strong> Pate&oacute; por primera vez y le anularon el tanto por estar adelantado unos pocos cent&iacute;metros. Hab&iacute;a definido al &aacute;ngulo, como si hacerlo fuera tan simple como solo desearlo. Luego fue tirar y acertar. Y ser celebrado por sus compa&ntilde;eros que ven en &eacute;l, en su pasi&oacute;n inclaudicable, una fuente de inspiraci&oacute;n. El equipo, que ha demostrado que juega muy bien sin &eacute;l, adopta otra fisonom&iacute;a con su presencia. Es una selecci&oacute;n pl&aacute;stica, una estructura flexible que se acomoda a las necesidades y a los planes del 10. En esa armon&iacute;a colectiva tambi&eacute;n hay belleza, como la encantadora cadencia con la que, en Terminator II, el metal l&iacute;quido circulaba y se reun&iacute;a para volver a darle vida al cyborg. Del cyborg Messi parece haber capturado la pulsi&oacute;n asesina, su capacidad para sobreponerse a la derrota o al paso del tiempo. Huelga decir que no hay un gramo de materia artificial en &eacute;l, nada que la ciencia haya creado. Es un triunfo de la especie. Es el esp&iacute;ritu montado a caballo, galopando con su bandera por las grandes llanuras de Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-2026/sangre-fria-messi-kansas_129_13313055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 17:42:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A sangre fría: Messi en Kansas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Indio Solari, un rocker fuera del sistema que creó su propia cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/indio-solari-rocker-fuera-sistema-creo-propia-cultura_1_13280482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dab5827-1aa0-49c7-85ae-03473135fa8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Indio Solari, un rocker fuera del sistema que creó su propia cultura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pablo Perantuono, coautor de "Fuimos Reyes", biografía de los Redondos, recuerda aquí la figura del Indio Solari. Su antagonismo con Skay, el magnetismo de sus letras, la decisión de llevar la independencia como una cuestión ideológica. La muerte de un artista único.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un <em>connoisseur</em> musical&rdquo;. Al igual que como describe a John Lydon el ensayista Simon Reynolds, as&iacute; podr&iacute;amos definir, entre otras muchas maneras, a <strong>Carlos &ldquo;Indio&rdquo; Solari</strong>, cuya muerte ocurrida hoy en Buenos Aires implica la desaparici&oacute;n f&iacute;sica de uno de los artistas m&aacute;s populares, y por ende queridos, de la historia argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>connoisseur</em> musical es aquel que no necesariamente puede estar dotado de una t&eacute;cnica musical eximia, y hasta incluso puede ser alguien que no toca un solo instrumento &ndash;como era le caso de Solari, que apenas rasgaba la guitarra en alg&uacute;n fog&oacute;n&ndash;, pero que es un sujeto que est&aacute; &ldquo;habitado&rdquo; por la m&uacute;sica, alguien cuya sensibilidad sonora es tal que, a trav&eacute;s de su intuici&oacute;n y de su conocimiento omn&iacute;modo, puede ser capaz de producirla de forma incesante y con mayor fuerza que el resto. <strong>Ese rayo de energ&iacute;a musical es el que acaba de dejar de brillar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alguna vez, consultado por este cronista sobre su rol en Patricio Rey y sus redonditos de Ricota, su respuesta tuvo la misma potencia que ejerce su obra: &ldquo;Soy el autor de todo. De las letras, de los esl&oacute;ganes, de las armon&iacute;as, de todo&rdquo;. El padre soy yo, informaba. El monstruo ese que est&aacute; dando vuelta sali&oacute; de adentro m&iacute;o. Podr&aacute; haber matices en esa apreciaci&oacute;n, pero tampoco demasiados, porque, en todo caso, los derechos de autor del fen&oacute;meno solo los comparte con su socio compositivo, su antagonista Skay.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antagonista aqu&iacute; no tiene que ver con la presencia de hostilidades &ndash;que las hubo, aunque a la distancia fueron menores&ndash;, sino que tiene que ver con que ambos fueron el Yin y el Yan perfecto</strong>: uno altivo y locuaz, el otro taciturno y lac&oacute;nico. Ambos, creadores de un animal mitol&oacute;gico que estallaba de audacia libidinal y de ambici&oacute;n rockera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tan grande fue la m&uacute;sica? &iquest;C&oacute;mo lleg&oacute; este artista a penetrar con tanta profundidad en la tierra blanda de los corazones colectivos? &iquest;De d&oacute;nde viene esa sed popular por su obra? &iquest;Qu&eacute; es su obra?
    </p><p class="article-text">
        Los interrogantes se agolpan como los beats trepidantes y anfetam&iacute;nicos de &ldquo;Rock para el negro Atila&rdquo;, una de sus cimas compositivas. Las respuestas todav&iacute;a m&aacute;s. Algunas de ellas, de hecho, siguen en el aire, y resuenan o se resignifican conforme pasa el tiempo.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Solari es hijo de un tiempo irrepetible, pero a diferencia del rock, o a diferencia de cualquier g&eacute;nero musical perenne, <strong>su obra abandon&oacute; los l&iacute;mites de su lugar de desarrollo para transformarse en una categor&iacute;a aut&oacute;noma, en una cultura en s&iacute; misma.</strong> Hubo un momento en el que el pa&iacute;s Solari ya no depend&iacute;a de su producci&oacute;n art&iacute;stica: el serm&oacute;n de la monta&ntilde;a ya estaba escrito. La pregunta es: qu&eacute; oper&oacute; para que sucediera eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En principio, la banda levant&oacute; antes que nadie las banderas de la independencia musical. Y eso, que tal vez para ciertas audiencias &ndash;aqu&iacute; incluimos p&uacute;blico y medios&ndash; pod&iacute;a resultar un dato pueril, incluso irrelevante, lo que estaba haciendo era enviar un metamensaje inequ&iacute;voco: la actitud rocker no solo se exhibe con un gesto agrio en el escenario o con una indumentaria que solo colabora a fetichizar el producto, no,<strong> la actitud rocker es sentirse libre para decir que no, es plantarse ante la TV y responderle &ldquo;no, gracias&rdquo;.</strong> O plantarse ante las multinacionales y no sucumbir ante la promesa del mercado latino. En una &eacute;poca en la que muchos rockeros parec&iacute;an que quer&iacute;an ir corriendo a sentarse con Mirtha Legrand, los Redondos eleg&iacute;an la discreci&oacute;n. Ese fue el primer pacto firmado con sus seguidores, sobre todo con los m&aacute;s desfavorecidos del sistema. El mensaje pod&iacute;a ser este: &ldquo;Afuera hay una fiesta &ndash;menemismo&ndash; pero nosotros no formamos parte de ese establishment. O, si formamos parte, porque no queda otra, es porque lo usamos, es decir utilizamos sus resortes para traficar nuestro arte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego hay otro elemento, y ese s&iacute; es art&iacute;stico: el show en vivo. Tambi&eacute;n Simon Rynolds es quien dice que en la d&eacute;cada del 80 las actuaciones en vivo eran instantes decisivos para establecer el v&iacute;nculo definitivo entre un artista y su audiencia. <strong>Ir a ver a los Redondos a fines de los a&ntilde;os 80 &ndash;que es caldo donde se macera el primer v&iacute;nculo con su p&uacute;blico plebeyo&ndash; era formar parte de un acontecimiento, era un espect&aacute;culo sublime.</strong> Sublime en el sentido kantiano: algo &uacute;nico, algo que no est&aacute; atravesado por las coordenadas del mercado, algo que, una vez que sucede, transforma a quiene forman parte de ese ritual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la m&uacute;sica, la locomotora de todo esto. Y aqu&iacute; hay varios elementos, porque estamos hablando de un artista singular. En primer lugar, el gemido punzante y lastimoso de su voz, un grano &uacute;nico, una forma de cantar tan particular como irresistible que, conjuntada con los riff de guitarra de Skay y el sonido siniestramente dulce del saxo &ndash;obra de Willy Crook al comienzo&ndash; provocaba &ndash;provoca&ndash; un tipo de conmoci&oacute;n distinta. Por que era un sonido alarmante el que emerg&iacute;a de los parlantes, el tipo de m&uacute;sica que produce una mente hiperalerta &ndash;casi paraonoide&ndash; como la del Indio, un tipo capaz de con un ojo escrutar los bordes menos favorecidos del sistema y, con el otro, de estar leyendo las din&aacute;micas geopol&iacute;ticas de Occidente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo las letras. Alguna vez, consultado por un periodista de la revista TIME, cuando todav&iacute;a el rock era visto como sospechoso, Bob Dylan se neg&oacute; a explicar sus letras y desafi&oacute; al cronista para que fuera a un recital suyo y as&iacute; poder vivir la experiencia entera, para que no se quedara solo con la percepci&oacute;n burguesa de sus letras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos, tanto en el Dylan como en el de Solari &ndash;y aun con sus enormes diferencias&ndash; estamos hablando de l<strong>a creaci&oacute;n de un universo propio</strong>, con personajes ficticios y con una pasi&oacute;n por la met&aacute;fora herm&eacute;tica que ha sido, sobre todo en el caso del Indio, su marca de agua. Ahi apareci&oacute; la primera gran contradicci&oacute;n que al sistema le cost&oacute; digerir: &iquest;c&oacute;mo diablos estas letras cr&iacute;pticas y esas met&aacute;foras oblicuas y sombr&iacute;as pod&iacute;an convertirse en la prosa del nuevo testamento ricotero? El prejuicio de cierto sector de la opini&oacute;n p&uacute;blica, ante las dimensiones del fen&oacute;meno, fue que hab&iacute;a un p&uacute;blico que no entend&iacute;a a su &iacute;dolo, eran perros de Pavlov moviendo el hocico sin entenderlo del todo. Pasado el tiempo, pasados los a&ntilde;os, la obra ha ido mutando. El significante, que qued&oacute; del lado de la gente, ha adquirido nuevos colores, nuevos sonidos.  Eterna y contempor&aacute;nea,&nbsp;su l&iacute;rica no declina. &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a negar, acaso, que la letra de&nbsp;&nbsp;&ldquo;Sorpresa de Shangai&rdquo;, (&ldquo;Est&aacute;n contando chistes/Detr&aacute;s de las paredes/Si de re&iacute;r se trata, creo/Son verdaderos dramas&rdquo;) tiene m&aacute;s vigencia que nunca?
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a Godard: &ldquo;Quiero ser inmortal, y despu&eacute;s morir&rdquo;. Tarea fina para dos.
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/indio-solari-rocker-fuera-sistema-creo-propia-cultura_1_13280482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 22:04:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Indio Solari, un rocker fuera del sistema que creó su propia cultura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indio Solari]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Scaloni presentó la prelista de 55 jugadores de la Selección Argentina para el Mundial: uno por uno, todos los nombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/scaloni-presento-prelista-55-jugadores-seleccion-argentina-mundial-nombres_1_13211960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e851589-5bf6-4f56-83bd-3d98ff8b5dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Scaloni presentó la prelista de 55 jugadores de la Selección Argentina para el Mundial: uno por uno, todos los nombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 1 de junio, la nómina debe reducirse a los 26 jugadores que queden de manera definitiva. Más de la mitad, quedarán en el camino. Hay sorpresas del fútbol local y otros elegidos que aparecen por primera vez en una nómina del DT argentino. </p></div><p class="article-text">
        El cuerpo t&eacute;cnico de la Selecci&oacute;n Argentina, encabezado por Lionel Scaloni, envi&oacute; formalmente a la FIFA<a href="https://www.afa.com.ar/es/posts/seleccion-mayor-prelista-de-convocados" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la prelista oficial </a>para la Copa Mundial 2026, que incluye 55 jugadores. 
    </p><p class="article-text">
        Como sorpresas, figuran el arquero de River, Santiago Beltr&aacute;n; An&iacute;bal Moreno, tambi&eacute;n del club de N&uacute;&ntilde;ez; Tom&aacute;s Aranda, Lautaro Di Lollo y Milton Delgado, de Boca; y tambi&eacute;n aparecen ppor primera vez Mateo Pellegrino, del Parma de Italia; Nicol&aacute;s Capaldo, exvolante de Boca que hoy juega en el Hamburgo SV de Alemania; y&nbsp;Zaid Romero, defensor central del Getafe de Espa&ntilde;a, surgido en Godoy Cruz de Mendoza. 
    </p><p class="article-text">
        El 1 de junio, la n&oacute;mina debe reducirse a los 26 futbolistas que queden de manera definitiva. M&aacute;s de la mitad, quedar&aacute;n en el camino. FIFA dar&aacute; a conocer las listas oficiales de los 48 equipos el martes 2 de junio. 
    </p><p class="article-text">
        Solo se podr&aacute; sustituir a un jugador inscrito en la lista definitiva por otro de la lista provisional en caso de lesi&oacute;n grave o enfermedad, a m&aacute;s tardar 24 horas antes del primer partido de su selecci&oacute;n en el Mundial. Un arquero de la lista definitiva podr&aacute; ser sustituido por otro de la lista provisional en caso de lesi&oacute;n o enfermedad grave en cualquier momento de la fase final.
    </p><p class="article-text">
        La Selecci&oacute;n Argentina afrontar&aacute; dos compromisos amistosos en la previa de la disputa de la Copa del Mundo 2026. El primer encuentro ser&aacute; frente a Honduras, el s&aacute;bado 6 de junio en el estadio Kyle Field, de la ciudad estadounidense de Texas. Y el segundo partido ser&aacute; ante Islandia, el martes 9 de junio en el Jordan Hare Stadium de Auburn, Alabama.
    </p><p class="article-text">
        La Scaloneta debutar&aacute; en el Mundial el martes 16 de junio a las 22 ante Argelia. El lunes 22 a las 14 se medir&aacute; con Austria. Y cerrar&aacute; su participaci&oacute;n en la primera fase el s&aacute;bado 27 frente a Jordania, a las 23.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La prelista completa:&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        EMILIANO MART&Iacute;NEZ - Aston Villa
    </p><p class="article-text">
        GER&Oacute;NIMO RULLI - Olympique de Marsella
    </p><p class="article-text">
        JUAN MUSSO - Atl&eacute;tico de Madrid
    </p><p class="article-text">
        WALTER BEN&Iacute;TEZ - Crystal Palace FC
    </p><p class="article-text">
        FACUNDO CAMBESES - Racing Club
    </p><p class="article-text">
        SANTIAGO BELTRAN - River Plate
    </p><p class="article-text">
        AGUST&Iacute;N GIAY - Palmeiras
    </p><p class="article-text">
        GONZALO MONTIEL - River Plate
    </p><p class="article-text">
        NAHUEL MOLINA - Atl&eacute;tico de Madrid
    </p><p class="article-text">
        NICOL&Aacute;S CAPALDO - Hamburgo SV
    </p><p class="article-text">
        KEVIN MAC ALLISTER - Union Saint Gilloise
    </p><p class="article-text">
        LUCAS MARTINEZ QUARTA - River Plate
    </p><p class="article-text">
        MARCOS SENESI - Bournemounth
    </p><p class="article-text">
        LISANDRO MART&Iacute;NEZ - Manchester United
    </p><p class="article-text">
        NICOL&Aacute;S OTAMENDI - SL Benfica
    </p><p class="article-text">
        GERM&Aacute;N PEZZELLA - River Plate
    </p><p class="article-text">
        LEONARDO BALERDI - Olympique de Marsella
    </p><p class="article-text">
        CRISTIAN ROMERO - Tottenhman Hotspur
    </p><p class="article-text">
        LAUTARO DI LOLLO - Boca Juniors
    </p><p class="article-text">
        ZAID ROMERO - Getafe CF
    </p><p class="article-text">
        FACUNDO MEDINA - Olympique de Marsella
    </p><p class="article-text">
        MARCOS ACU&Ntilde;A - River Plate
    </p><p class="article-text">
        NICOL&Aacute;S TAGLIAFICO - Olympique de Lyon
    </p><p class="article-text">
        GABRIEL ROJAS - Racing Club
    </p><p class="article-text">
        M&Aacute;XIMO PERRONE - Calcio Como 1907
    </p><p class="article-text">
        LEANDRO PAREDES - Boca Juniors
    </p><p class="article-text">
        GUIDO RODR&Iacute;GUEZ - Valencia CF
    </p><p class="article-text">
        AN&Iacute;BAL MORENO - River Plate
    </p><p class="article-text">
        MILTON DELGADO - Boca Juniors
    </p><p class="article-text">
        ALAN VARELA - FC Porto
    </p><p class="article-text">
        EZEQUIEL FERN&Aacute;NDEZ - Bayer Leverkusen
    </p><p class="article-text">
        RODRIGO DE PAUL - Inter de Miami
    </p><p class="article-text">
        EXEQUIEL PALACIOS - Bayer Leverkusen
    </p><p class="article-text">
        ENZO FERN&Aacute;NDEZ - Chelsea
    </p><p class="article-text">
        ALEXIS MAC ALLISTER - Liverpool
    </p><p class="article-text">
        GIOVANI LO CELSO - Real Betis Balompi&eacute;
    </p><p class="article-text">
        NICOL&Aacute;S DOM&Iacute;NGUEZ - Nottingham Forest
    </p><p class="article-text">
        EMILIANO BUENDIA - Aston Villa
    </p><p class="article-text">
        VALENT&Iacute;N BARCO - Racing Club de Estrasburgo
    </p><p class="article-text">
        LIONEL MESSI - Inter de Miami
    </p><p class="article-text">
        NICOL&Aacute;S PAZ - Calcio Como 1907
    </p><p class="article-text">
        FRANCO MASTANTUONO - Real Madrid
    </p><p class="article-text">
        THIAGO ALMADA - Atl&eacute;tico de Madrid
    </p><p class="article-text">
        TOM&Aacute;S ARANDA - Boca Juniors
    </p><p class="article-text">
        NICOL&Aacute;S GONZ&Aacute;LEZ - Atl&eacute;tico de Madrid
    </p><p class="article-text">
        ALEJANDRO GARNACHO - Chelsea
    </p><p class="article-text">
        GIULIANO SIMEONE - Atl&eacute;tico de Madrid
    </p><p class="article-text">
        MAT&Iacute;AS SOUL&Eacute; - AS Roma
    </p><p class="article-text">
        CLAUDIO ECHEVERRI - Girona F&uacute;tbol Club
    </p><p class="article-text">
        GIANLUCA PRESTIANNI - SL Benfica
    </p><p class="article-text">
        SANTIAGO CASTRO - Bologna FC
    </p><p class="article-text">
        LAUTARO MART&Iacute;NEZ - Internazionale de Mil&aacute;n
    </p><p class="article-text">
        JOS&Eacute; MANUEL L&Oacute;PEZ - Palmeiras
    </p><p class="article-text">
        JULI&Aacute;N &Aacute;LVAREZ - Atl&eacute;tico de Madrid 
    </p><p class="article-text">
        MATEO PELLEGRINO - Parma Calcio
    </p><p class="article-text">
        <em>PP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/scaloni-presento-prelista-55-jugadores-seleccion-argentina-mundial-nombres_1_13211960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 13:20:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Scaloni presentó la prelista de 55 jugadores de la Selección Argentina para el Mundial: uno por uno, todos los nombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Selección Argentina,Mundial 2026,La Scaloneta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las críticas al fanatismo incondicional: una historia de idas y vueltas entre Messi y la hinchada argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/criticas-fanatismo-incondicional-historia-idas-vueltas-messi-hinchada-argentina_1_12578714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/316dded3-e08d-4551-9e93-46e1ac0293d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las críticas al fanatismo incondicional: una historia de idas y vueltas entre Messi y la hinchada argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El astro rosarino se despide de su historia en las Eliminatorias Sudamericanas. Es en el capítulo final del camino rumbo al Mundial 2026 a disputarse en Estados Unidos, México y Canadá, para el que el equipo dirigido por Lionel Scaloni ya está clasificado. Una historia de amor con los hinchas, que tuvo sus altibajos.</p></div><p class="article-text">
        Lionel Messi jugar&aacute; este jueves ante Venezuela su &uacute;ltimo partido oficial con la selecci&oacute;n argentina como local, ante una multitud que le demuestra una devoci&oacute;n dif&iacute;cil de imaginar en los a&ntilde;os previos a los recientes campeonatos de la Albiceleste, cuando el astro fue blanco de duras cr&iacute;ticas y una dif&iacute;cil comparaci&oacute;n con Diego Armando Maradona.
    </p><p class="article-text">
        El oriundo de Rosario ser&aacute; titular y capit&aacute;n en la &uacute;ltima doble fecha de eliminatorias sudamericanas para Mundial 2026 a disputarse en Estados Unidos, M&eacute;xico y Canad&aacute;, para el que el equipo dirigido por Lionel Scaloni ya est&aacute; clasificado.
    </p><p class="article-text">
        Unas 85.000 personas inundar&aacute;n las gradas del estadio Monumental de Buenos Aires con la certeza de que es una de las &uacute;ltimas oportunidades para agradecerle a Messi por las alegr&iacute;as futbol&iacute;sticas que se suceden sin interrupci&oacute;n desde la Copa Am&eacute;rica de 2021, cuando en Brasil y ante el local, Argentina rompi&oacute; el maleficio de m&aacute;s de 28 a&ntilde;os sin t&iacute;tulos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Luego vino la Finalissima 2022 ante Italia en Londres, un partido sin equivalencias en el que la 'Scaloneta' mostr&oacute; su contundencia y Messi fue figura con dos asistencias; y meses despu&eacute;s el plato fuerte: el hist&oacute;rico triunfo en el Mundial de Catar, con la 'Pulga' en un nivel alt&iacute;simo y como segundo goleador del torneo tras Kylian Mbappe.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima coronaci&oacute;n, en la Copa Am&eacute;rica 2024, el capit&aacute;n, ya convertido en semidi&oacute;s para los argentinos, no mostr&oacute; el mismo nivel pero a&uacute;n as&iacute; fue importante para el triunfo en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la devoci&oacute;n de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, existi&oacute;, sin embargo, una etapa dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Tras disputar sus primeros partidos en entre 2005 y 2006, incluyendo en la temprana eliminaci&oacute;n en el Mundial disputado en Alemania, las exigencias del p&uacute;blico y la prensa con la gran promesa del pa&iacute;s suramericano resultaron en cr&iacute;ticas tanto por su nivel como por su presunta falta de argentinidad debido a los a&ntilde;os que vivi&oacute; en Espa&ntilde;a y a que, en un comienzo, no cantaba el himno.
    </p><p class="article-text">
        Las murmuraciones del p&uacute;blico argentino sobre Messi se profundizaron en la Copa Am&eacute;rica 2011, con sede en Argentina, en la que el local fue eliminado en cuartos de final ante Uruguay.
    </p><p class="article-text">
        'La Pulga' perdi&oacute; muchas m&aacute;s finales de las que gan&oacute; con el combinado absoluto de Argentina: 0-3 ante Brasil en la Copa Am&eacute;rica de 2007, 0-1 ante Alemania en la Copa del Mundo de 2014, por penales ante Chile en la Copa Am&eacute;rica de 2015 y otra vez desde los doce pasos ante la 'Roja' en la Copa Am&eacute;rica Centenario de 2016.
    </p><p class="article-text">
        Esa derrota en 2016 fue uno de los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles en el v&iacute;nculo entre Messi y la hinchada argentina, al punto de que su frustraci&oacute;n deportiva se mezcl&oacute; con las agudas cr&iacute;ticas de la afici&oacute;n y los medios y desemboc&oacute; en una temporaria renuncia a futuras convocatorias.
    </p><p class="article-text">
        A esto se sum&oacute; la eterna comparaci&oacute;n con el m&aacute;ximo &iacute;dolo del f&uacute;tbol argentino, Diego Armando Maradona, a cuya sombra transit&oacute; buena parte de su carrera con la Albiceleste.
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de una d&eacute;cada en la que 'Leo' quedaba por debajo de 'Diego', en parte porque no lograba replicar con la celeste y blanca la magia que mostraba semana a semana con la 'blaugrana' del Barcelona, con el paso del tiempo y la llegada de trofeos, los argentinos lograron extender a Messi su amor incondicional por Maradona.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Un orgullo que sea nuestro&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        De cara al choque de este jueves, miles de fan&aacute;ticos llegaron desde distintos puntos del pa&iacute;s, pagaron cifras de hasta casi 500.000 pesos (367 d&oacute;lares) y se concentraron desde los &uacute;ltimos d&iacute;as en las inmediaciones del estadio Monumental.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es Cecilia Funes, empresaria que no pudo ocultar su emoci&oacute;n ante su primer encuentro cara a cara con Messi en una cancha de f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre se lo compara con Maradona, que obviamente fue de mi &eacute;poca y era superquerido, pero Messi es s&uacute;per, tiene toda una trayectoria, una forma de liderazgo y de ense&ntilde;anza para con el resto que es para seguirlo&rdquo;, dijo a EFE Funes, quien consider&oacute; que ser&aacute; &ldquo;una tristeza&rdquo; cuando el rosarino cuelgue las botas.
    </p><p class="article-text">
        Tadeo Fuentes, llegado desde la provincia de C&oacute;rdoba, tambi&eacute;n se mostr&oacute; conmovido de tan solo imaginar el momento en que Messi no sea jugador de la selecci&oacute;n argentina: &ldquo;Va a dejar un vac&iacute;o terrible, pero esperemos que se quede un poco m&aacute;s de tiempo&rdquo;, expres&oacute; a EFE.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Fern&aacute;ndez Crespo es soci&oacute;loga y tambi&eacute;n ver&aacute; al astro por primera vez este jueves, pero relat&oacute; a EFE una curiosa an&eacute;cdota referida al club de sus amores, Estudiantes de La Plata: &ldquo;A m&iacute; me doli&oacute; el gol de Messi al minuto noventa en la final del Mundial de Clubes (con Barcelona, en 2009). Fue duro, pero siempre lo banqu&eacute; y es el mejor jugador de Argentina y de la historia. Es un orgullo que sea nuestro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/criticas-fanatismo-incondicional-historia-idas-vueltas-messi-hinchada-argentina_1_12578714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Sep 2025 15:13:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las críticas al fanatismo incondicional: una historia de idas y vueltas entre Messi y la hinchada argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lionel Messi,Selección Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valdano, sobre Menotti: “Te citaba a Borges y luego a un tipo de su barrio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/valdano-menotti-citaba-borges-luego-tipo-barrio_1_11976189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da74b704-44d6-446c-a807-beb3a18386bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Valdano, sobre Menotti: “Te citaba a Borges y luego a un tipo de su barrio”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta entrevista con elDiarioAR, el campeón de México '86 recuerda al primer director técnico en conseguir la copa del mundo para selección argentina.</p><p class="subtitle">Jorge Valdano, de discutir con Maradona en las duchas a su mirada de Milei: “Ya nadie es maleducado, todos son auténticos”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Sus charlas&nbsp;&ndash;escribe Jorge Valdano en El Pa&iacute;s&ndash;&nbsp;ten&iacute;an un aire intelectual que lo elevaba por encima de su&nbsp;&aacute;mbito y que mezclaba con giros callejeros que lo devolv&iacute;an a la comunidad futbol&iacute;stica. Nunca supe cu&aacute;l de las dos caracter&iacute;sticas contribu&iacute;a m&aacute;s a su calidad de seductor. Pero por la fuerza de su carisma, la claridad de su discurso y la convicci&oacute;n con que defend&iacute;a sus ideas provocaba un milagro de comunicaci&oacute;n: escucharlo produc&iacute;a ganas de jugar al f&uacute;tbol&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este enero fr&iacute;o de Madrid, el campe&oacute;n de M&eacute;xico '86 habl&oacute; con elDiarioAR sobre el director t&eacute;cnico que consigui&oacute; la primera estrella para la selecci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Escribiste varias veces sobre&nbsp;Menotti.&nbsp;&iquest;Por qu&eacute;&nbsp;crees que no hay m&aacute;s&nbsp;tipos o t&eacute;cnicos como&nbsp;&eacute;l?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es hijo de influencias que dejaron de existir: la calle, el culto a la amistad, el potrero, la izquierda radical, el amor a la m&uacute;sica popular. Son muchas las cosas que constituyeron a Menotti, al caudal seductor de Menotti, que era un tipo que te citaba a Borges y luego te citaba al negro Nieva, que era un tipo de su barrio. Entonces parec&iacute;a que crec&iacute;a hasta un lugar inalcanzable, pero era de los tuyos, porque te hablaba de personajes que eran comunes a todos nosotros. Creo que esa doble vertiente lo hac&iacute;a muy atractivo, para un chico de 17 a&ntilde;os, que fue cuando yo lo conoc&iacute;, era deslumbrante.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                César Luis Menotti y Diego Armando Maradona                            </span>
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        <strong>&ndash;Su altura incluso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La pinta, la voz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El cigarrillo que enfatizaba&nbsp;su temperamento&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Era un personaje muy argentino.&nbsp;Encima iba al fondo de tu sensibilidad, al f&uacute;tbol de potrero, aquello que incluso en su reinado hemos ido perdiendo de vista y que llam&aacute;bamos la nuestra.&nbsp;&Eacute;l era el que le puso palabras a la nuestra, la nuestra era un intangible.&nbsp;&Eacute;l la defini&oacute;, la orden&oacute;, la convirti&oacute;&nbsp;como parte de nuestro orgullo cultural, la llev&oacute;&nbsp;competitivamente hasta el punto de hacerla campe&oacute;n del mundo, d&aacute;ndole un ritmo no de potrero pero aquel era un equipo que jugaba muy bien. Lo que pasa es que la dictadura le hizo perder el vigor en el recuerdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Viendo el documental Argentina&nbsp;&rsquo;78, uno descubre que en su&nbsp;charla&nbsp;previa a la&nbsp;final dice algo as&iacute;&nbsp;como:&nbsp;&ldquo;vamos a defender nuestra identidad, a hacer feliz a la gente&rdquo;. Hoy es un discurso absolutamente rom&aacute;ntico. Habl&aacute;bamos de la diferencia entre el siglo XX y el XXI,&nbsp;de&nbsp;la tecnolog&iacute;a y todo eso. Pero eso tambi&eacute;n es una gran diferencia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La respuesta es s&iacute;. Todav&iacute;a el f&uacute;tbol era un patrimonio del pueblo. Ahora estamos haciendo esta nota dos a d&iacute;as de que Espa&ntilde;a se vaya a jugar la Supercopa de Espa&ntilde;a a Arabia Saud&iacute;. A m&iacute;&nbsp;de peque&ntilde;o jam&aacute;s se me hubiera ocurrido pedirles a los reyes una camiseta, yo le ped&iacute;a la pelota. Ahora mi nieto muere por una camiseta. Pero claro, en la pelota est&aacute;&nbsp;impl&iacute;cito el juego, en la camiseta est&aacute;&nbsp;impl&iacute;cito el negocio. Mi nieto es un cliente, tanto como un aficionado. En cambio, yo era un hincha. La palabra comercio, la palabra negocio, la palabra cliente no entraba dentro del relato, no ten&iacute;a nada que ver con nosotros. Ni tampoco cre&iacute;amos estar defendiendo algo rom&aacute;ntico. Sencillamente las cosas eran as&iacute;. Estaba en las conversaciones, ni siquiera hab&iacute;a que ir al potrero.
    </p><p class="article-text">
        <em>PP/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/valdano-menotti-citaba-borges-luego-tipo-barrio_1_11976189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jan 2025 20:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Jorge Valdano,César Luis Menotti]]></media:keywords>
    </item>
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