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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Karina Ocampo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/karina-ocampo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Karina Ocampo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“El trigo resistente a la sequía es un intento desesperado por mantener el monocultivo, pero no es la forma más inteligente de adaptarse al cambio climático”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/trigo-resistente-sequia-desesperado-mantener-monocultivo-no-forma-inteligente-adaptarse-cambio-climatico_1_9659929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49beb932-4ebd-4ba0-9e20-980aac7a727f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“El trigo resistente a la sequía es un intento desesperado por mantener el monocultivo, pero no es la forma más inteligente de adaptarse al cambio climático”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Economista y académico, es uno de los referentes a la hora de hablar del sistema alimentario global. En esta entrevista argumenta que la modificación genética de las semillas no es la solución a los eventos climáticos. ¿Es posible tener una dieta vegetariana? Alimentación, política y un mensaje de esperanza para la Argentina.</p></div><p class="article-text">
        Gran parte de la familia de <strong>Raj Patel</strong> tiene graves complicaciones de salud. Due&ntilde;os de un negocio de comida, se acostumbraron a la malnutrici&oacute;n: exceso de az&uacute;car, sal y grasa, que dieron paso a enfermedades cr&oacute;nicas. El economista es uno de los referentes del movimiento que propone un cambio saludable desde el plato. Su mirada cr&iacute;tica acerca del capitalismo colonial tiene sustento, alguna vez trabaj&oacute; para el Banco Mundial, la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio y las Naciones Unidas. Hoy desde la vereda opuesta, habla de regeneraci&oacute;n de los suelos y de los v&iacute;nculos, y promueve la desmercantilizaci&oacute;n de los alimentos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                Festival político y gastronómico Terra Madre, del movimiento Slow Food, realizado en Turín, Italia                            </span>
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        En el marco del festival pol&iacute;tico y gastron&oacute;mico Terra Madre, del movimiento Slow Food, realizado en Tur&iacute;n, Italia, habl&oacute; con <strong>elDiarioAR</strong>. El popular acad&eacute;mico, autor de &ldquo;Obesos y fam&eacute;licos, el impacto de la globalizaci&oacute;n en el sistema alimentario mundial&rdquo; (2008), entre otros, que incursion&oacute; en el mundo del cine documental, fue invitado al evento para participar en una conferencia centrada en la crisis del actual sistema alimentario. En la conferencia que comparti&oacute; con la doctora y m&uacute;sica Rupa Marya, el periodista Michael Moss y la cheff, escritora y activista Bela Gil, cont&oacute; algo de su propia historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mucha gente cree que comer alimentos org&aacute;nicos es algo &ldquo;cool&rdquo; o una moda. El mercado vende &ldquo;comida org&aacute;nica&rdquo; y transforma un derecho humano en algo elitista. &iquest;C&oacute;mo ves esto de manera global?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tristemente veo que estamos yendo en una direcci&oacute;n equivocada. Lo que vemos es el fracaso del derecho a la alimentaci&oacute;n, la soberan&iacute;a alimentaria erosionada por la pol&iacute;tica econ&oacute;mica capitalista, particularmente en la recesi&oacute;n, con la inflaci&oacute;n de los precios de los alimentos y el impacto en la cadena de suministros, incluso antes de la guerra en Ucrania, pero empeorados por la guerra. Entonces, en ese nivel, solo miremos la cantidad de personas que pasan hambre en el mundo. Ese n&uacute;mero est&aacute; subiendo y subiendo y subiendo. Y los economistas prometen que en el futuro ese n&uacute;mero se reducir&aacute; pero asumen que no habr&aacute; otra pandemia, que el cambio clim&aacute;tico no empeorar&aacute; mucho las cosas, que no solo no habr&aacute; m&aacute;s conflictos, tampoco m&aacute;s turbulencias econ&oacute;micas. Como resultado de la pandemia, se han visto algunos momentos de soberan&iacute;a alimentaria en los que los alimentos circulaban mucho m&aacute;s localmente de maneras que hac&iacute;an que, en un momento muy oscuro, las comunidades se sintieran poderosas. Y creo que eso es importante. Es importante reconocer la forma en que las comunidades se defendieron cuando pudieron hacer algunos cambios muy transformadores en la forma en que compraban y acced&iacute;an a los alimentos. Michael Moss (ganador del premio Pulitzer 2010) dice que a la industria alimentaria le fue muy bien con la pandemia, y tiene raz&oacute;n, obtuvieron muchas ganancias. Pero tambi&eacute;n ocurri&oacute; con las personas con cadenas de suministro cortas, por lo que a los agricultores y consumidores locales, y a los agricultores de la econom&iacute;a circular solidaria les fue bien. Desde una perspectiva global, creo que las cosas a nivel macro no se ven tan favorables. Pero siempre puedes encontrar estos peque&ntilde;os puntos de luz dondequiera que mires, si miras lo suficiente y reconoces que las comunidades tienen dignidad y organizaci&oacute;n. Entonces, incluso si cuentas una historia global, todav&iacute;a hay historias de victorias locales.
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                Imagen de la película “Las hormigas y el saltamontes” de Raj Patel                            </span>
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        En 2021 se estren&oacute; la pel&iacute;cula &ldquo;Las hormigas y el saltamontes&rdquo;, en la que Raj Patel y Zak Piper son productores y directores. El documental muestra el caso Anita Chitaya, una maestra&nbsp; africana influyente en su aldea de Malawi, en donde trabaja para acabar con el hambre y la desigualdad de g&eacute;nero. Anita es invitada a viajar a Norteam&eacute;rica para persuadir a granjeros y pol&iacute;ticos de que el cambio clim&aacute;tico es real y que deben realizar acciones concretas para afrontar sus consecuencias en el sistema alimentario. Los realizadores proponen descolonizar nuestra mirada, buscar las soluciones entre las voces campesinas.&nbsp;
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        <strong>Se muestra en un principio una sociedad patriarcal, que se ve obligada a modificar h&aacute;bitos para sobrevivir. &iquest;Has notado alg&uacute;n cambio despu&eacute;s de esta pel&iacute;cula? &iquest;Est&aacute;s en contacto con ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, usamos WhatsApp y nos comunicamos mucho. La organizaci&oacute;n (<a href="https://soilandfood.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Soil and Food</a>), ha estado recibiendo donaciones como resultado de la pel&iacute;cula, ese era uno de los objetivos. Lo estaban haciendo antes de que empez&aacute;ramos a filmar, por lo que contin&uacute;an con su trabajo, y estoy muy contento por eso. Pero la pregunta interesante es, &iquest;hay un cambio en las personas que ven la pel&iacute;cula? Y tambi&eacute;n estamos viendo eso, lo cual me emociona, es conmovedor. S&iacute; alguien que escribe un libro espera que la gente lo lea para cambiar el mundo, eso no va a suceder. Incluso la Biblia necesita que la gente se siente y te hable de ella. As&iacute; que es lo mismo con esta pel&iacute;cula, estamos en contacto con muchos organizadores y haciendo material para que encuentren la pel&iacute;cula &uacute;til en su trabajo, y en particular en las iglesias de Estados Unidos porque hay mucha fe en esta pel&iacute;cula. Les habla a ciertas personas, particularmente en Estados Unidos, sobre la necesidad de abordar el cambio clim&aacute;tico y abordar el racismo y el odio. Entonces esa conversaci&oacute;n est&aacute; sucediendo y tenemos datos para mostrar que las personas est&aacute;n respondiendo. As&iacute; que estoy emocionado por eso. Si hay un cambio, la respuesta es s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me parece interesante buscar c&oacute;mo inspirar a la mayor&iacute;a de las personas, tal vez este lenguaje, el documental, sea el mejor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n creo que no se trata solo de ponerlo en Netflix. Se necesita gente que se est&eacute; organizando en las comunidades, y creo que eso es lo que est&aacute;n haciendo estos pastores y las iglesias porque cuando la gente pasa hambre, van a la iglesia. Cuando la gente est&aacute; celebrando, van a la iglesia. Cuando la gente quiere un cambio, van a la iglesia por ciertas cosas. Por eso es que est&aacute; funcionando aqu&iacute; porque estamos usando la iglesia como base organizativa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Raj Patel en la conferencia de Slow Food en Turín                            </span>
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        En 2021 Raj Patel y la doctora Rupa Marya escribieron el libro <a href="https://youtu.be/pXvIkj7grN8?t=61" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Inflamados: medicina profunda y anatom&iacute;a de una injusticia</a>&rdquo;.&nbsp; Hablan de las enfermedades inflamatorias que nos est&aacute;n afectando, de la salud no como algo individual, sino como un proceso colectivo. El escritor le cede la palabra a la doctora, presente en la sala en donde transcurre la entrevista para explicar ese concepto b&aacute;sico de la inflamaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se relaciona la violencia social con la enfermedad inflamatoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la inflamaci&oacute;n es la respuesta del cuerpo al da&ntilde;o o la amenaza de da&ntilde;o, y es la forma en que el sistema inmunitario del cuerpo se cura cuando se encuentra con ese da&ntilde;o. En una respuesta inflamatoria aguda, como ante un corte de papel, la respuesta inflamatoria cura esa herida y luego se frena. Pero con la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, lo que estamos viendo es que el da&ntilde;o contin&uacute;a, y luego el sistema inmunitario se queda en este estado activo tratando de sanar constantemente. Esas mol&eacute;culas que se movilizan para la curaci&oacute;n provocan da&ntilde;os colaterales en los tejidos y crean enfermedades inflamatorias. Y estamos viendo esa inflamaci&oacute;n en el coraz&oacute;n, en los vasos, en el cerebro, con la enfermedad de Alzheimer, en el colon, con el c&aacute;ncer de colon, este tipo de cosas. Entonces, lo que estamos viendo es que los factores sociales y ambientales alrededor del cuerpo son m&aacute;s predictivos sobre si va a desarrollar o no la enfermedad inflamatoria que su genoma. Por lo tanto, es fundamental que observemos c&oacute;mo esos factores sociales y ambientales est&aacute;n creando se&ntilde;ales de da&ntilde;o en el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y a trav&eacute;s de tu propio an&aacute;lisis social, Raj, &iquest;qu&eacute; podr&iacute;as decir sobre esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, ya sabes, si vives con miedo en una sociedad, si te preocupa que la polic&iacute;a te est&eacute; atacando, ya sea las mujeres en Ir&aacute;n por el hiyab, o si se trata de los ind&iacute;genas, incluso en Argentina, preocupados por la brutalidad policial. Entonces, la polic&iacute;a no decide simplemente que estas personas sean el enemigo, siempre es parte de un proceso social. Si vives con miedo de ser atacado por la sociedad, siempre est&aacute;s listo para pelear. Si siempre est&aacute;s listo para una pelea, tu cuerpo comienza a inflamarse. Y este es precisamente el proceso del que habla Rupa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo est&aacute; conectado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Y debido a las historias que nos cuentan y de las que somos parte, nuestros cuerpos est&aacute;n &iacute;ntimamente conectados con la narrativa de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ok, no s&eacute; si est&aacute;s al tanto de esto. Tenemos el primer transg&eacute;nico en Argentina y es resistente a la sequ&iacute;a, supuestamente, pero adem&aacute;s es resistente al glufosinato de amonio, aun m&aacute;s t&oacute;xico que el glifosato. &iquest;Crees que ser&iacute;a un desastre masivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo ser&aacute; porque no lo podemos detener. El problema es que el cambio clim&aacute;tico no es una sola cosa. Como hemos visto, el cambio clim&aacute;tico es sequ&iacute;a, y luego llega toda la lluvia en un d&iacute;a. Y luego es tambi&eacute;n m&aacute;s calor extremo y m&aacute;s fr&iacute;o extremo y nuevas plagas. Y no hay cantidad de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica en un cultivo que pueda cubrir todo eso y al mismo tiempo hacer que el cultivo sea rentable y tenga el mismo nivel de rendimiento. Quiero decir, puedes hacer que el arroz produzca mucha m&aacute;s vitamina A, por ejemplo el arroz dorado gen&eacute;ticamente modificado estaba destinado a ser una historia de &eacute;xito. Pero ning&uacute;n agricultor lo sembrar&aacute;, porque, para que el arroz produzca vitamina A, es mucho menos productivo. Este trigo resistente a la sequ&iacute;a gen&eacute;ticamente modificado es un intento desesperado por mantener el monocultivo. Pero no es la forma m&aacute;s inteligente de adaptarse al cambio clim&aacute;tico, la mejor manera de hacerlo es tener una cantidad de cultivos diferentes, en la que puedas reconocer cu&aacute;les funcionar&aacute;n bien determinados a&ntilde;os. No obstante, si tienes biodiversidad los cultivos est&aacute;n trabajando juntos para crear un ecosistema robusto. Entonces, si aparece una nueva plaga, esa plaga puede encontrar su nicho pero no destruir el sistema. Y creas una red de vida m&aacute;s rica. Entonces, el monocultivo nunca ha sido una muy buena idea en tiempos inciertos. Estos son tiempos inciertos.&nbsp; Ajustar un gen en un monocultivo puede brindar, en el mejor de los casos, cierta protecci&oacute;n para servir a un tipo de clima extremo.
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                Raj Patel en la conferencia Terra Madre en Italia, donde fue entrevistado por elDiarioAR                            </span>
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        <strong>Estamos preocupados por el aumento del consumo de carne a nivel mundial. Las granjas porcinas est&aacute;n creando nuevas pandemias, como sabemos. &iquest;Crees que la alimentaci&oacute;n vegetariana podr&iacute;a ser una salida? &iquest;Un mundo vegetariano podr&iacute;a ser posible? &iquest;O es una utop&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que comer principalmente plantas es posible y necesario. Pero tambi&eacute;n es posible tener solo monocultivos de soja, como sabes. Son solo plantas, y luego haces tofu con ellas, y todos son explotados en cada paso del camino. As&iacute; que la dieta es importante, pero la pol&iacute;tica y el poder son mucho m&aacute;s importantes. Tener una reforma agraria y una rematriaci&oacute;n de la tierra, como lo est&aacute; haciendo Rupa con el &ldquo;<a href="https://www.deepmedicinecircle.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&iacute;rculo de Medicina Profunda</a>&rdquo;, es una forma mucho m&aacute;s interesante de reconocer y nivelar las relaciones de poder que simplemente decir, &ldquo;come col rizada&rdquo;. Porque todav&iacute;a se puede tener explotaci&oacute;n en la producci&oacute;n de todo tipo de hortalizas. Y lo que muestra el C&iacute;rculo de Medicina Profunda es que es posible curar la tierra y la gente en ella de una manera que sea digna para todos. La biodiversidad contin&uacute;a. Y tambi&eacute;n desmercantilizar la comida, regalarla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, estamos aqu&iacute; en el festival Terra Madre. Es un encuentro optimista en donde queremos cambiar el mundo de alguna manera, donde la tierra y la regeneraci&oacute;n del suelo son importantes. En alguna entrevista dijiste que eres un optimista pr&aacute;ctico. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;as definir eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, porque puedo ver lo que hace Rupa, lo que hacen los camaradas en Malawi, el MST, La V&iacute;a Campesina. Y todos pasan por luchas, creo que la gente se est&aacute; defendiendo. Y a veces en estas preguntas sobre el optimismo sale la palabra esperanza y me irrita, creo que la esperanza es una mierda. Y desear&iacute;a que tuvi&eacute;ramos menos conversaciones al respecto porque se siente como una especie de complemento que necesitas para poder hacer las cosas. Y la mayor&iacute;a de los movimientos sociales que conozco, nunca escucho la palabra esperanza, porque en general la gente est&aacute; cansada, tiene exceso de trabajo y hay demasiadas cosas que hacer. Pero no lo haces porque tengas o no tengas esperanza. Lo haces porque hay que hacerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tengo una pregunta sobre tu vida personal. Sos un ciudadano del mundo pero elegiste Texas para vivir. &iquest;Cu&aacute;l fue la raz&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Oh, porque mi pareja fue reclutada para ayudar a iniciar una escuela de medicina. Esta es una facultad de medicina que se toma en serio la idea de que no se puede tener salud en un cuerpo individual, sino que tiene que ser un proyecto comunitario. As&iacute; que eso es algo por lo que estoy muy dispuesto. Y Texas est&aacute; jodidamente loca, gran parte de Am&eacute;rica es violenta, la misoginia, el racismo y el odio a las mujeres en particular en Texas es bastante malo. En este momento, estoy all&iacute; para complicar las cosas y contraatacar. Pero, ya sabes, esta es una lucha que debe librarse en todas partes. Y creo que donde sea que termine, estas son las peleas que vale la pena pelear. Para cerrar esta conversaci&oacute;n, me gustar&iacute;a decirle algo a los argentinos. Creo que en lugar de esperanza puedes tener lo que. Martin Luther King llama la feroz urgencia del ahora: el conocimiento de que esto debe suceder. Si sientes que pierdes la esperanza, puede ser que est&eacute;s pasando m&aacute;s tiempo solo del que deber&iacute;as. Porque si est&aacute;n trabajando juntos en un movimiento, siempre hay alguien que se preocupa por ti. Siempre hay alguien para cuidar de los hijos. Siempre hay alguien que te prepara la comida. Siempre hay alguien para recogerte cuando te caes. Y eso es mucho mejor que la esperanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>KO/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Ocampo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/trigo-resistente-sequia-desesperado-mantener-monocultivo-no-forma-inteligente-adaptarse-cambio-climatico_1_9659929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Oct 2022 10:51:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“El trigo resistente a la sequía es un intento desesperado por mantener el monocultivo, pero no es la forma más inteligente de adaptarse al cambio climático”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Slow Food,Raj Patel,Alimentación,Cambio Climático,Trigo HB4,Granjas Porcinas,Salud,Vegetarianos]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Andalgalá volvió a marchar contra la megaminería y en defensa del agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/andalgala-volvio-marchar-megamineria-defensa-agua_1_9191207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13b732e2-db19-40d4-923e-30a808411ffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalgalá volvió a marchar contra la megaminería y en defensa del agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sábado delegaciones de todo el país llegaron al pueblo de Catamarca para la caminata 650. La lucha histórica contra La Alumbrera y un nuevo complejo minero que amenaza el cauce del río. Una crónica con los protagonistas de este reclamo ambiental.</p></div><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del s&aacute;bado la ciudad de Andalgal&aacute; amaneci&oacute; con nieve. El ingreso fue similar a un sue&ntilde;o, o tal vez una pesadilla. Tanta tranquilidad contradice la palabra de los vecinos que cuentan c&oacute;mo cambi&oacute; el paisaje desde que La Alumbrera se instal&oacute; en la regi&oacute;n y el proyecto minero MARA (Minera Agua Rica - La Alumbrera), comenz&oacute; a avanzar a pesar de no tener licencia social.
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                Marcha 650 en Andalgalá contra la megaminería                            </span>
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        Una delegaci&oacute;n plurinacional y federal de organizaciones, medios y autoconvocados, unas cincuenta personas, llegamos con el fin de participar en la Caminata N&deg; 650 por el Agua y por la Vida. Es la que realizan cada s&aacute;bado los miembros de la Asamblea El Algarrobo y todo aquel que se quiera sumar a una lucha desigual en contra de la megaminer&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La localidad de 20 mil habitantes tiene los tiempos de cualquier lugar de estas caracter&iacute;sticas, con su iglesia rosa colonial y sus &aacute;rboles desnudos de invierno. Cuesta dimensionar que alguna vez ac&aacute; se levant&oacute; una pueblada tan grande que la polic&iacute;a debi&oacute; retroceder hasta encerrarse en su comisar&iacute;a. Fue el 15 de febrero de 2010 y todav&iacute;a se conmemora aquel d&iacute;a en que la represi&oacute;n tuvo una respuesta tan contundente del pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mediod&iacute;a nos recibieron con un locro, comida bien tradicional de esta zona que tiene a los diaguitas como pueblo originario. Chela y su hija se encargaron de prepararlo. Chela naci&oacute; en Andalgal&aacute; y es una de las fundadoras de la asamblea El Algarrobo en 2009. Cuenta que la historia de resistencia ven&iacute;a desde antes, tal vez unos veinte a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando el movimiento de protesta ten&iacute;a otro nombre, &ldquo;Autoconvocados por la vida&rdquo;. O tal vez unos 500, cuando la invasi&oacute;n espa&ntilde;ola dio inicio a un proceso de saqueo que cambi&oacute; de protagonistas pero no de m&eacute;todos. Lo cierto es que bien pronto descubrieron que la megaminer&iacute;a no significaba ning&uacute;n progreso para los pobladores, sino todo lo contrario.
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                Marcha 650 contra la megaminería en Andalgalá, Catamarca                            </span>
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        El nombre de la asamblea tiene una causa: en la localidad de Chaquiago, dos vecinos decidieron cortar el camino a las mineras, a la altura de un algarrobo. Bajo la sombra de ese &ldquo;arbolito&rdquo;, comenzaron a reunirse. Ahora el algarrobo es un se&ntilde;or &aacute;rbol que se ha transformado en el s&iacute;mbolo de la resistencia. Ah&iacute; mismo funciona una radio comunitaria. Visitamos ese espacio que es testigo de un momento importante de la historia de Andalgal&aacute;. Para Chela, involucrarse fue un despertar. &ldquo;Yo antes estaba dormida. Hay que tener paciencia, a cada uno le llega el momento&rdquo;. Lamenta que los intereses pol&iacute;ticos se antepusieran al bienestar de la gente, tambi&eacute;n hace responsable al gobernador Ra&uacute;l Jalil de beneficiarse a costa del sufrimiento del pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, la cita era en la plaza principal. Mientras que el sol asomaba y borraba los vestigios de la nieve, la gente se reun&iacute;a alrededor del micr&oacute;fono, en donde se hablar&iacute;a de lucha y resistencia, y se gritar&iacute;a varias veces: &ldquo;Fuera las mineras&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conducci&oacute;n, a cargo de Eduardo Villagra, tuvo su dosis de emoci&oacute;n y arenga. &Eacute;l conoce lo que implica que se le quiten los derechos ya que estuvo detenido durante doce d&iacute;as. &ldquo;No puedo decir que haya sido una linda experiencia estar preso pero me deja muchas ense&ntilde;anzas, de alguna manera refuerza las convicciones porque si llegan a cometer ese tipo de atropello con la comunidad es porque lo que nosotros hacemos tiene un efecto&rdquo;. Como defensor del agua es consciente de que si tocan a uno, tocan a todos, y se siente orgulloso de ser parte de esta lucha, &ldquo;de ser defensor del agua, de la vida de mis hijos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El abogado local, Juan Figueroa, es hijo de Patricia &Aacute;lvarez de Figueroa, referente de la lucha. Decidi&oacute; aportar sus saberes para defender los derechos de los vecinos. Habla de unas veinte causas, las civiles, que son los amparos interpuestos. &ldquo;Denuncias penales hay un mont&oacute;n contra los vecinos de Andalgal&aacute; que se manifiestan contra la megaminer&iacute;a&rdquo;, a 86 vecinos se les han fabricado causas como parte de la estrategia de persecuci&oacute;n pol&iacute;tica y de judicializaci&oacute;n de la protesta social llevadas a cabo por la empresa en connivencia con los gobiernos. &ldquo;Tratamos de intervenir en todas para ayudar a la gente y que esta lucha contin&uacute;e&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La conjunci&oacute;n del poder pol&iacute;tico y la represi&oacute;n sistem&aacute;tica del gobierno de Ra&uacute;l Jalil son un combo explosivo. &ldquo;Desde que &eacute;l ha subido, ha pisado el acelerador para que se abra este proyecto minero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante la falta de acceso a la Justicia, varios de los vecinos se vieron en la necesidad de ponerle el cuerpo al avance del proyecto MARA, que en 2021 logr&oacute; subir&nbsp; las m&aacute;quinas al cerro a pesar de la resistencia social. La miner&iacute;a se hab&iacute;a declarado actividad esencial durante la pandemia y no fren&oacute; nunca.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Marcha 650 contra la megaminería en Andalgalá, Catamarca                            </span>
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        Figueroa explica que necesitan que la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n declare la validez de la ordenanza municipal aprobada por unanimidad en 2016 que proh&iacute;be la megamineria y que fuera luego declarada inconstitucional por la Corte Suprema provincial. &ldquo;Pero si no fuera as&iacute;, se acudir&aacute; a las instancias internacionales de protecci&oacute;n de los derechos humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El abogado de derechos humanos y soberan&iacute;a alimentaria, Marcos Filardi, fue parte de la delegaci&oacute;n que acompa&ntilde;&oacute; la caminata. En&nbsp; 2016 realiz&oacute; un Viaje por la Soberan&iacute;a Alimentaria por todo el pa&iacute;s para documentar las violaciones a los DDHH que genera el extractivismo en sus diversas caras. As&iacute; entr&oacute; en contacto con las organizaciones, colectivos, y asambleas que se&nbsp; organizan en los territorios para resistir al avance del extractivismo. &ldquo;Vine a la Asamblea El Algarrobo a conocer esa experiencia de lucha y dignidad&rdquo;. Luego conoci&oacute; a Sergio Martinez y la abogada Mariana Katz, ambos del &aacute;rea legal de la Asamblea. Tiempo despu&eacute;s el Colectivo de Derechos Humanos Yopoi, que Filardi integra, especializado en reclamos internacionales por violaciones a los derechos humanos, comenz&oacute; a colaborar con la Asamblea en el plano internacional. Filardi y Katz integran tambi&eacute;n la Red de Abogadas y Abogados por la Soberan&iacute;a Alimentaria (REDASA), conformada por m&aacute;s de 100 profesionales que buscan contribuir con sus saberes legales a la lucha de los pueblos por la Soberan&iacute;a Alimentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la REDASA quisimos sumarnos a esta ruta de la dignidad para expresarle nuestro abrazo fraterno, apoyo y admiraci&oacute;n a este pueblo tan digno que hace 20 a&ntilde;os le viene diciendo NO es NO a la megamineria en sus territorios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La temperatura hab&iacute;a descendido de manera abrupta pero nadie se quer&iacute;a mover del sitio ubicado frente a la iglesia principal en la que transcurr&iacute;a una misa de lo m&aacute;s apacible. En la plaza ni&ntilde;as y ni&ntilde;os jugaban en la zona cercana al m&aacute;stil. Quienes crecieron con la problem&aacute;tica ya instalada, sobre todo desde mediados de los 90, naturalizaron la existencia de ese ruido blanco que es la presencia de las empresas mineras en la ciudad. Algunos &nbsp; representantes de aquella generaci&oacute;n decidieron hacer algo para cambiar el estado de las cosas. Es el caso de Enzo Brizuela, de 34 a&ntilde;os, reconocible&nbsp; despu&eacute;s de volverse noticia por su detenci&oacute;n y por la huelga de hambre que realiz&oacute; como medida de protesta. &ldquo;O te interioriz&aacute;s y hac&eacute;s algo o no hac&eacute;s nada y hasta labur&aacute;s en la empresa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Investigaci&oacute;n y activismo van de la mano. &Eacute;l estudi&oacute; geolog&iacute;a en la universidad de Catamarca, y aunque no termin&oacute;, los conocimientos los usa para compartirlos con sus compa&ntilde;eros. &ldquo;Nos ayuda a entender muchas cosas y nos obliga a plantearnos bien, con fundamentos y actualizaciones, lo que est&aacute; pasando en el mundo&rdquo;.&nbsp;
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                Andalgalá, Catamarca, la marcha 650 contra la megaminería                            </span>
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        Asegura que la grieta de la que tanto se habla es una ficci&oacute;n que le sirve m&aacute;s a la campa&ntilde;a pol&iacute;tica que a la gente. Su propio hermano trabaja en la mina y no se han peleado. Sucede que en alg&uacute;n momento se tiene que tomar una decisi&oacute;n. &ldquo;El gobierno provincial es funcional a las empresas. Ellos&nbsp; violan los derechos civiles y sociales de los trabajadores de prensa. Son muchos los derechos vulnerados con la intenci&oacute;n de que actuemos en forma violenta. Pero nosotros estamos resistiendo, no somos de atacar, somos personas pac&iacute;ficas que defendemos nuestro territorio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a llegado el momento de activar la movilizaci&oacute;n. Entre el ritmo de las consignas y los bombos, Karina y Vilma eligieron participar y no ser simples espectadoras. Se unieron en 2005 en &eacute;pocas en que las caminatas se llamaban marchas y no ten&iacute;an regularidad.&nbsp; &ldquo;La lucha sigue, ahora tengo un hijo y un primo vienen a la marcha. La lucha trasciende la marcha&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto Agua Rica se lanz&oacute; en 2005. &ldquo;No nos dejaban ir a manifestarnos&rdquo;, cuenta Karina. &ldquo;Yo sufr&iacute; golpes de polic&iacute;as varones, hice la denuncia pero nunca me llamaron. Ten&iacute;a pruebas, certificados m&eacute;dicos&rdquo;. En este tiempo la violencia fue creciendo a medida que crec&iacute;a la conciencia de la gente. &ldquo;Llevo la mitad de mi vida protestando. Estamos prontos a romper las cadenas de esta esclavitud&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Andalgalá, Catamarca                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Desde Santa Fe, Mendoza, C&oacute;rdoba, Tucum&aacute;n y Buenos Aires, organizaciones socioambientales, por los derechos humanos y de los animales, grupos ecologistas, mujeres de comunidades originarias, gente de prensa y comunicaci&oacute;n y autoconvocados, de todas las edades, g&eacute;neros y diversidades, todos confluimos en el mismo micro, que pertenece a la Fundaci&oacute;n Che Pibe.
    </p><p class="article-text">
        Beverly Keene es una estadounidense que representa al colectivo Di&aacute;logo 2000, con Nora Corti&ntilde;as y Fernando Vargas. Antes militaba en el SERPAJ. Su objetivo actual es ayudar a abrir algunos caminos afuera del pa&iacute;s, con organizaciones sociales de pa&iacute;ses como Canad&aacute;, que&nbsp; trabajan para que el Estado canadiense se haga cargo de la violaci&oacute;n a los DDHH que cometen sus empresas. &ldquo;Yamana Gold, que tiene grandes explotaciones mineras en Canad&aacute; tambi&eacute;n viola los derechos de los pueblos originarios, del ambiente y la naturaleza&rdquo;. Destaca que La Alumbrera ha terminado su vida &uacute;til pero no ha hecho nada por la remediaci&oacute;n. &ldquo;Aqu&iacute; en Andalgal&aacute; tienen muy claro que el agua es un ser vivo, forma parte de nosotros, nosotros formamos parte del agua. Lo que da&ntilde;amos en un lado nos vuelve a tocar en otro lado. El equilibrio tiene que ver con ese reconocimiento. No es progreso si contamina, si destruye, si desaloja, si hace imposible la vida para una comunidad, para el resto no sirve&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente el recorrido nos llevar&iacute;a hasta Choya, la poblaci&oacute;n que est&aacute; m&aacute;s cerca del proyecto MARA, quienes ya vieron afectadas sus vidas por las exploraciones avanzadas. Ellos fueron los responsables de decidir que impedir&iacute;an esos trabajos de forma pac&iacute;fica. Nos recibieron con una jornada en la que compartimos m&uacute;sica, palabras y abundancia de comida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hay un referente en esta historia, ese es Ra&uacute;l Barrionuevo, un hombre ciego, de 74 a&ntilde;os, que estudi&oacute; abogac&iacute;a y sufri&oacute; en carne propia la violencia policial. &ldquo;Me levantaron como trapo y varios me pisotearon. Mi intenci&oacute;n era no dejar pasar a los camiones cargados con combustible. Nuestra manera de defendernos es poner piedras en la calle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde que vieron que MARA estaba&nbsp; cerrando vertientes en los or&iacute;genes del R&iacute;o Choya, los vecinos decidieron armar un campamento situado a tres horas del pueblo en camioneta &mdash;por un camino de ripio que tiene 400 curvas&mdash; y a 3500 metros de altura. La empresa dijo que estaba en un momento de exploraci&oacute;n, pero est&aacute;n produciendo, asegura Barrionuevo. &ldquo;La tecnolog&iacute;a a&eacute;rea est&aacute; muy desarrollada, saben el tama&ntilde;o de las vetas de minerales. A ellos les interesan los minerales estrat&eacute;gicos, hay cerca de sesenta, como mercurio, plomo, ars&eacute;nico, uranio. El fiscal federal de Tucum&aacute;n ha hecho una denuncia por contrabando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ellos suben con camiones pesados y con m&aacute;s de setenta polic&iacute;as. Del otro lado&nbsp; son diez. Todas las cr&iacute;ticas apuntan al&nbsp; gobierno de Ra&uacute;l Jalil, quien pretende designar&nbsp; a trav&eacute;s de un proceso irregular al fiscal Martin Camps, que ni siquiera se hab&iacute;a presentado a concurso. El mismo fiscal fue el que cit&oacute; a declarar a Ximena Sinchicay, de 25 a&ntilde;os, una de las pocas mujeres que participan en el acampe. Ella registr&oacute; atropellos a la gente de Choya, como el de Barrionuevo, por eso no solo fue reprimida sino que la denunciaron porque dijeron que hab&iacute;a golpeado uno de los camiones. &ldquo;Son muy agresivos conmigo, me pusieron tres polic&iacute;as al lado que se mov&iacute;an conmigo. Yo me meto por todos lados, ten&iacute;a las pruebas porque estaba grabando. Me quitaron el tel&eacute;fono, me qued&eacute; incomunicada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento no fue posible hablar con el intendente de Andalgal&aacute; ni con gente del proyecto MARA. Las denuncias y el apoyo a Andalgal&aacute; y Choya llegaron en formato de conferencia de prensa durante el mediod&iacute;a del lunes, en plena ciudad de Catamarca, frente a la Catedral. Fue transmitida por redes sociales. Representantes de las organizaciones socioambientales dieron su opini&oacute;n y reflexionaron acerca del da&ntilde;o que produce la megaminer&iacute;a en Catamarca. Despu&eacute;s de haber estado tan cerca del origen del conflicto, la caminata alrededor de la plaza principal que sigui&oacute; a la conferencia de prensa, con wiphalas al viento y consignas en defensa del agua para la vida, fue una potente voz de conciencia colectiva frente a la injusticia y la indiferencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>KO</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Ocampo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/andalgala-volvio-marchar-megamineria-defensa-agua_1_9191207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jul 2022 11:05:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalgalá volvió a marchar contra la megaminería y en defensa del agua]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Andalgalá: 650 caminatas por el derecho a un ambiente sano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/andalgala-650-caminatas-derecho-ambiente-sano_1_9172959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/470a2513-0eb4-43ab-90a2-52121a7eba3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalgalá: 650 caminatas por el derecho a un ambiente sano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin licencia social, la megaminería en Catamarca significa una amenaza para los habitantes de la ciudad catamarqueña. Esta vez con un emprendimiento que se montará sobre parte de la infraestructura de Bajo La Alumbrera. El sábado realizarán una movilización para defender el cerro y la vida.</p></div><p class="article-text">
        La asamblea El Algarrobo lleva trece a&ntilde;os de resistencia frente a lo que ellos denominan &ldquo;una dictadura minera&rdquo;.&nbsp; Este s&aacute;bado, 16 de julio, invitan a vecinos, organizaciones y personas autoconvocadas a unirse a la caminata N&deg;650 por el agua y por la vida que se realizar&aacute; en la ciudad de Andalgal&aacute;, al norte de Catamarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy la amenaza la llaman al proyecto <a href="https://www.proyectomara.com.ar/mara/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MARA-Agua Rica</a> que agrupa a un conglomerado de corporaciones multinacionales, con la anuencia del Estado y la connivencia de la empresa minera interestadual Yacimiento de Agua de Dionisio (YMAD), seg&uacute;n denuncian. Este nuevo emprendimiento, tres veces m&aacute;s grande que Bajo La Alumbrera, utilizar&iacute;a parte de su infraestructura. Un grupo de integrantes de El Algarrobo lleg&oacute; hasta la <em>TV P&uacute;blica </em>para denunciar que existe un cerco medi&aacute;tico que no les permite que su voz se escuche. Necesitan -seg&uacute;n explicaron- que la justicia intervenga para detener las exploraciones avanzadas que realizan las m&aacute;quinas en el cerro Aconquija con el objetivo futuro de extraer oro, cobre, plata y molibdeno, entre otros minerales.
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        &ldquo;En los nevados del Aconquija, en la monta&ntilde;a del cerro, hay un sistema periglaciar; es una peque&ntilde;a fuente de agua permanente. Justo ah&iacute; quieren poner este proyecto&rdquo;, cuenta Silvina Reguera, una maestra que aprendi&oacute; sobre geolog&iacute;a y derecho a lo largo de estos a&ntilde;os de lucha. &ldquo;Entendimos que se nos ven&iacute;a la muerte del pueblo, el riesgo de vida, la violaci&oacute;n de nuestro derechos humanos&rdquo;. Ah&iacute; en el cerro, a m&aacute;s de 3500 msnm se estableci&oacute;, desde finales del mes de abril, un campamento de vecinos del pueblo de Choya que realiza un bloqueo selectivo para que no lleguen los insumos a la empresa. La respuesta del gobierno provincial, a trav&eacute;s de la polic&iacute;a, fue garantizar &mdash;con represi&oacute;n, allanamientos, detenciones y causas armadas a ciudadanos inocentes&mdash;, que el trabajo contin&uacute;e a cualquier costo.&nbsp;&nbsp;
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            <span class="title">
                Enzo Brizuela,  familia y gente de la Asamblea El Algarrobo                            </span>
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        Los hechos de violencia se sucedieron de forma sistem&aacute;tica a lo largo de dieciseis a&ntilde;os, incluso en medio de la pandemia, en 2021, cuando se iniciaron las tareas de exploraci&oacute;n avanzada. No import&oacute; con que los vecinos contaran con un fallo de la Corte Suprema de Justicia dictado en 2016 que hizo lugar a un <a href="https://www.cij.gov.ar/nota-20151-Megaminer-a--la-Corte-Suprema-hizo-lugar-al-recurso-de-los-vecinos-de-Andalgal-.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recurso</a> contra la sentencia del Superior Tribunal de Catamarca que hab&iacute;a rechazado el amparo. As&iacute; se ordenaba la suspensi&oacute;n de las tareas de construcci&oacute;n al encontrar irregularidades en el proceso y establec&iacute;a que se hab&iacute;a violado el derecho de los habitantes de Andalgal&aacute; a un ambiente sano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se tuvo en cuenta la ordenanza del concejo deliberante que prohib&iacute;a la actividad minera en la alta cuenca del r&iacute;o Andalgal&aacute;, relata la abogada Mariana Katz, que acompa&ntilde;a la demanda de cien vecinos y que integra SERPAJ, el organismo de DDHH fundado por el Nobel de la Paz, Adolfo P&eacute;rez Esquivel, que est&aacute; junto a la comunidad desde 2006. Cuenta que la minera respondi&oacute; con dos demandas por inconstitucionalidad, defendiendo su derecho a la libertad de las empresas y a ejercer una actividad l&iacute;cita. Mientras que en la demanda iniciada por el Gobierno de la Provincia de Catamarca sostuvieron que la provincia es la titular del derecho de dominio de los recursos naturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el marco del cumplimiento de la ley de presupuestos m&iacute;nimos de glaciares y ambiente periglaciar el Instituto Argentino de Nivologia y Glaciolog&iacute;a (IANIGLA), determino la existencia de glaciares dentro del &aacute;rea del emprendimiento minero Agua Rica. El Centro de Estudios Humanos y Ambiente (CEDHA) que es una organizaci&oacute;n de la Sociedad Civil acredit&oacute; la existencia de al menos 200 glaciares de roca y ambiente periglaciar, al igual que el informe emanado del Servicio Geol&oacute;gico Minero Argentino (SEGEMAR), informa un <a href="https://thetricontinental.org/es/argentina/despojocuaderno4-aavv/#_ftn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo colectivo</a> y multidisciplinario publicado en la revista Tricontinental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estamos discutiendo es plata versus derechos colectivos de la ciudadan&iacute;a&rdquo;, opina la abogada. La promesa del trabajo que va a generar el proyecto se contrapone a las estad&iacute;sticas. &ldquo;El Estado catamarque&ntilde;o acaba de sacar una resoluci&oacute;n en la que va a subsidiar a las empresas. Las empresas van a tener becados. Por migajas se va a destruir la vida de la gente. Y aunque fuera por millones de d&oacute;lares tampoco lo justifica&rdquo;.&nbsp;
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            <span class="title">
                Caminata 647 en Andalgalá, Catamarca                            </span>
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        El director de Miner&iacute;a Sustentable del gobierno nacional, Leonardo Pfl&uuml;ger, defiende la actividad y es optimista con respecto a las proyecciones que indican que para 2035 se cuadruplicar&iacute;a el monto de las exportaciones. &ldquo;Si bien alcanzar 13 mil millones anuales ser&iacute;a un gran logro, a&uacute;n estar&iacute;a muy por debajo del potencial que tiene nuestro pa&iacute;s. Solo compar&aacute;ndonos con Chile, pa&iacute;s con el que compartimos la cordillera, en 2021 exportaron casi 57 mil millones de d&oacute;lares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la incidencia de la actividad, opina que no existen impactos ambientales significativos ocasionados por la miner&iacute;a moderna. &ldquo;En los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os hubo un solo incidente ambiental significativo en nuestro pa&iacute;s, y las pericias efectuadas por organismos provinciales, nacionales e internacionales demostraron que ese incidente no tuvo efectos a m&aacute;s de dos kil&oacute;metros aguas abajo de la mina, degrad&aacute;ndose naturalmente tras el paso de unas pocas semanas&rdquo;. Se refiere al derrame de la minera Barrick Gold de millones de litros de soluci&oacute;n cianurada en San Juan, donde estudios de la Universidad de Cuyo comprobaron la contaminaci&oacute;n del r&iacute;o La Palca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Catamarca, la&nbsp; contaminaci&oacute;n del agua ya est&aacute; sucediendo r&iacute;o arriba, tal es as&iacute; que los vecinos de Andalgal&aacute; denuncian que muchos de los habitantes tuvieron episodios de diarreas, nauseas y dolores estomacales. La &uacute;nica respuesta desde el hospital zonal fue sugerir que tomaran agua embotellada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lucha siempre es desigual, dice Mariana, y la impunidad, muy grande. Los derechos humanos son obligaciones que los Estados deben cumplir y como tales, son primordiales frente a cualquier derecho. No solo se viola la Ley de Glaciares, tambi&eacute;n el Acuerdo de Escaz&uacute;, al que Argentina suscribe y que establece el conocimiento de la informaci&oacute;n de manera previa. El estudio de Impacto Ambiental no estuvo al alcance de todos, por lo que la participaci&oacute;n ciudadana tampoco existe. &ldquo;Es un &lsquo;como si&rsquo;, cuando rascas te das cuenta de que es una mentira, sino que me expliquen que ser humano puede leer 2700 p&aacute;ginas de un expediente en 15 minutos, que fue como se llev&oacute; a cabo la consulta en este caso&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Caminata 647 contra la megaminería en Aldagalá, Catamarca                            </span>
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        No se tiene en cuenta ni el principio preventivo ni el precautorio ya que la empresa deber&iacute;a probar que no van a generar un da&ntilde;o. Y eso es imposible, cuando las cabeceras de los r&iacute;os Choya, Minas y Andalgal&aacute; est&aacute;n comprometidos, cuando el cerro tiene pendientes muy abruptas y fracturas tect&oacute;nicas importantes en una zona &aacute;rida y con pocas precipitaciones. Contaminaci&oacute;n y drenaje &aacute;cido. Gases, voladuras y posibles avalanchas, analiza el ge&oacute;logo Aldo Banching. No hay que ir muy lejos para comprender que hay motivos suficientes para asistir a la caminata de Andalgal&aacute;. El pedido de autodeterminaci&oacute;n y justicia es claro, necesitan que se act&uacute;e por fuera de la corrupci&oacute;n del sistema. &ldquo;Son ellos o nosotros&rdquo;, afirma Silvina Reguera y es consciente de que nadie va a retroceder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>KO</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Ocampo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/andalgala-650-caminatas-derecho-ambiente-sano_1_9172959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Jul 2022 10:24:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalgalá: 650 caminatas por el derecho a un ambiente sano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catamarca,Andalgalá,Megaminería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La Aurora", el detrás de la tranquera de 650 hectáreas que no usan agroquímicos y son rentables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aurora-detras-tranquera-650-hectareas-no-agroquimicos-son-rentables_1_8504241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35898128-9fe2-45f2-aae5-c87637eae559_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La Aurora&quot;, el detrás de la tranquera de 650 hectáreas que no usan agroquímicos y son rentables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una recorrida por uno de los 52 establecimientos reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para Alimentación y Agricultura como modelo de producción sustentable.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Visita a La Aurora, faro agroecol&oacute;gico en Benito Ju&aacute;rez, Buenos Aires&rdquo;, dec&iacute;a la invitaci&oacute;n. A 400 km de Capital Federal, la oportunidad de cruzar las tranqueras de uno de los 52 campos reconocidos por la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidad para  la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO) como modelo de producci&oacute;n sustentable, resultaba atractiva para quienes quisieran comprender <strong>c&oacute;mo funciona un espacio de 650 hect&aacute;reas que no utiliza agroqu&iacute;micos y que resulta econ&oacute;micamente rentable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cerca de las 14 horas, unos veinte veh&iacute;culos ingresaban por el acceso principal al terreno de <strong>Juan Kiehr.</strong> La s&eacute;ptima edici&oacute;n del mes de la Agroecolog&iacute;a fue impulsada por <a href="http://www.renama.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RENAMA, la red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecolog&iacute;a</a>. Este a&ntilde;o se sumaron a la organizaci&oacute;n la Sociedad Argentina de Agroecolog&iacute;a (SAAE) y la nueva Direcci&oacute;n Nacional de Agroecolog&iacute;a (DNAE), que depende del Ministerio de Agricultura de la Naci&oacute;n, encabezada por el ingeniero Eduardo Cerd&aacute;. Entre el 20 de octubre y el 20 de noviembre se realizaron jornadas de trabajo comunitario, encuentros virtuales, intercambio de semillas y saberes, talleres y mercados; m&aacute;s de 200 eventos en total.
    </p><p class="article-text">
        Entre las visitas a campos extensivos, este es uno de los m&aacute;s relevantes: el establecimiento de Benito Ju&aacute;rez. En una ronda todav&iacute;a peque&ntilde;a, uno de los art&iacute;fices de lo que algunos consideran &ldquo;un milagro&rdquo;, reparte saludos y sonrisas. Con 78 a&ntilde;os y gran parte de su vida transcurrida en el campo, Juan Kiehr mantiene un bajo perfil. No siempre permaneci&oacute; en el mismo lugar, en los a&ntilde;os setenta particip&oacute; de un campamento de trabajo en comunidades ind&iacute;genas del norte de Chaco, as&iacute; conoci&oacute; a su esposa suiza, Erna Bloti. Cuando murieron sus padres volvi&oacute; para hacerse cargo de las tierras, que dividi&oacute; con su hermano.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Panorámica del establecimiento &quot;La Aurora&quot;"
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            <span class="title">
                Panorámica del establecimiento &quot;La Aurora&quot;                            </span>
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        &ldquo;La Aurora&rdquo; es un establecimiento agr&iacute;cola ganadero en donde se produce de manera extensiva. En la b&uacute;squeda de aprender a mejorar las condiciones del suelo, apareci&oacute; la figura de <strong>Eduardo Cerd&aacute;,</strong> el ingeniero agr&oacute;nomo que, en pleno auge del menemismo, durante la d&eacute;cada del 90, le propuso ir a contracorriente del modelo transg&eacute;nico que surg&iacute;a como un negocio imperdible. <strong>Mientras que las tierras cultivables en Argentina ocupan m&aacute;s del 75% con soja, ma&iacute;z, algod&oacute;n &mdash;y ahora trigo&mdash; transg&eacute;nicos, ambos decidieron adoptar el paradigma agroecol&oacute;gico.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n RENAMA, en el pa&iacute;s, uno de cada 50 establecimientos son agroecol&oacute;gicos. La proporci&oacute;n tiende a crecer, ya son 40 los municipios que promueven esta pr&aacute;ctica. Si de lo que se habla es de costos y rendimiento, la ecuaci&oacute;n es simple. Frente a un rendimiento similar, la diferencia se encuentra en el ahorro de insumos, ya que no se necesitan paquetes tecnol&oacute;gicos que incluyan semillas transg&eacute;nicas, pesticidas, herbicidas o fertilizantes qu&iacute;micos. Esto es lo que pone en duda el CEO de la agroqu&iacute;mica Syngenta, Antonio Aracre. En <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/antonio-aracre-ceo-syngenta-presidente-dio-claridad_128_8480703.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista con elDiarioAR,</a> consideraba que ser&iacute;a irracional que la mayor&iacute;a de los productores optara por la agricultura convencional si no obtuviera beneficios a nivel rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Bajo unas nubes rebeldes que m&aacute;s tarde dejar&aacute;n asomar el sol, la ronda de reci&eacute;n llegados se extiende y cobra forma de elipsis. Es el turno de las presentaciones, algunos cuentan que est&aacute;n en plena transici&oacute;n, varios provienen del municipio de Guamin&iacute;, conocido por ser el primero en declararse agroecol&oacute;gico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Charla y presentación &quot;La Aurora&quot;                            </span>
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        La caravana, comandada por una Ford F100 antigua, que maneja Kiehr, pasa por lotes de trigo y cebada, un sector destinado a las vacas y sus cr&iacute;as, uno de avena con vicia que, seg&uacute;n dicen, sirven para regenerar los suelos y se usa para forraje del ganado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada dos o tres a&ntilde;os hacen pastura en tierras agr&iacute;colas&rdquo;. Utilizan diferentes aguadas, cerca de los molinos, para que el ganado camine por el terreno y le aporte los nutrientes necesarios a la tierra con sus excrementos. Por esa misma raz&oacute;n, las vacas y sus cr&iacute;as tambi&eacute;n rotar&aacute;n en forma circular entre cuatro potreros de doce, a medida que el pasto est&eacute; en condiciones, &ldquo;para que el bosteo sea parejo y no quede concentrado&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ambos est&aacute;n de acuerdo en que su elecci&oacute;n tiene que ver con ampliar la mirada y ver el campo como un todo, un gran entramado biol&oacute;gicamente activo</strong>, no solo de tierra y cultivos asociados, sino de ciclos, flores, plantas, insectos. Aplican conocimientos de la agricultura biodin&aacute;mica, por lo que tienen en cuenta la influencia de la luna y los planetas. Le suman corredores biol&oacute;gicos para mantener el equilibrio de la poblaci&oacute;n de insectos y peque&ntilde;os animales. &ldquo;Ac&aacute; tenemos insectos que vuelan, corren, caminan, hay muchas ara&ntilde;as que no hacen telara&ntilde;as, sino que atrapan a las plagas. Esos lugares hay que preservarlos&rdquo;. Por eso los pesticidas no son necesarios ni convenientes, aseguran.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Juan Kiehr y Eduardo Cerdá                            </span>
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        En medio de los campos de cebada, Cerd&aacute; cuenta que hay algo de &ldquo;malezas&rdquo;, pero que no constituyen un problema. En la jerga ellos las llaman &ldquo;especies espont&aacute;neas&rdquo;, cumplen una funci&oacute;n en la naturaleza y permiten que haya mucha capacidad de fauna ben&eacute;fica. Pero se las puede controlar con plantas leguminosas que compitan por el espacio, como el tr&eacute;bol rojo que, adem&aacute;s, fija el nitr&oacute;geno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un sombrero color caqui,<strong> Kiehr explica por qu&eacute; le parece l&oacute;gico no utilizar agroqu&iacute;micos ni fertilizantes industriales</strong>: &ldquo;Quienes tenemos la bendici&oacute;n de haber heredado un pedazo de tierra, lo menos que podemos hacer es cuidarlo y dejarlo en condiciones para nuestros herederos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los asistentes, un productor ganadero de la sociedad rural de General Belgrano consulta por la eficiencia de La Aurora. Aunque pareciera generarle curiosidad el funcionamiento, su campo se rige con el modelo convencional y no cree que eso vaya a cambiar en el mediano plazo. Pone en duda que los agroqu&iacute;micos produzcan alg&uacute;n da&ntilde;o en las personas. &ldquo;Nunca lo vi, a veces acompa&ntilde;o al fumigador y nunca me pas&oacute; nada&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Intercambio con productores                            </span>
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        La respuesta llega desde varios frentes. Dos productores hablan de externalidades que no se tienen en cuenta si el &uacute;nico par&aacute;metro es la eficiencia en relaci&oacute;n a los resultados econ&oacute;micos. &ldquo;La b&uacute;squeda de la agroecolog&iacute;a es producir sin esas externalidades. En los 90, esa corrida de la eficiencia nos fue dejando afuera&rdquo;. Por su parte, Eduardo Cerd&aacute; marca la importancia de otros componentes, como lo social. &ldquo;Cuando medimos eficiencia, anduvo parecida, ahora hay que poner en juego si para que salga todo as&iacute; yo no tenga m&aacute;s vida o me termine intoxicando&rdquo;. Le pregunta a Kiehr acerca de su tranquilidad econ&oacute;mica: &ldquo;Nunca necesit&eacute; un cr&eacute;dito, vivo tranquilo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las mayores preocupaciones tiene que ver con lo que sucede en los campos aleda&ntilde;os. Porque<strong> no se puede evitar la contaminaci&oacute;n cruzada, solamente atenuar sus efectos y dejar tierras libres de cultivos para mitigar el impacto de los transg&eacute;nicos y las fumigaciones</strong>. &ldquo;Hace un tiempo vino una investigadora de CONICET para medir los agrot&oacute;xicos, y los encontraron. A m&iacute; nunca me preguntaron si me afectaba, es un da&ntilde;o silencioso, muy dif&iacute;cil de medirlo&rdquo;. <a href="https://www.researchgate.net/publication/330637833_Uso_del_glifosato_como_trazador_ambiental_para_evaluar_el_impacto_de_la_agricultura_extensiva_sobre_suelos_agroecologicos_Estudio_de_caso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La investigaci&oacute;n a la que se refiere</a> fue realizada por El Centro de Investigaciones Medioambientales de la Universidad Nacional de La Plata, que hall&oacute; en las muestras tomadas la concentraci&oacute;n y persistencia de qu&iacute;micos como glifosato, 2,4D y atrazina, entre otros.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manos de Juan Kiehr                            </span>
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        &ldquo;La agroecolog&iacute;a mejora la fertilidad de los suelos y recupera la calidad de la tierra, <a href="https://agenciatierraviva.com.ar/la-agroecologia-como-un-proceso-colectivo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce los costos de producci&oacute;n al evitar la dependencia de insumos cada vez m&aacute;s caros</a>, importados y dolarizados, aumenta el empleo, el arraigo rural y la vida en el campo&rdquo;, dice una gacetilla que promueve el VII mes de la Agroecolog&iacute;a con el slogan #ElCaminoEsLaAgroecolog&iacute;a. Ya cerca del final y de la despedida de la jornada, Juan Kiehr observa: &ldquo;Un pajarito insignia de las pampas es el hornero. Cuenten cu&aacute;ntos horneros hay: con los dedos de las manos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>KO/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Ocampo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aurora-detras-tranquera-650-hectareas-no-agroquimicos-son-rentables_1_8504241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Nov 2021 03:48:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La Aurora", el detrás de la tranquera de 650 hectáreas que no usan agroquímicos y son rentables]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agroecología,Agroquímicos,Transgénicos]]></media:keywords>
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