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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Eloisa Oliva]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/eloisa-oliva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Eloisa Oliva]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sos bella mientras sos joven mientras sos fértil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sos-bella-sos-joven-sos-fertil_1_8756678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c009fa97-b8df-45fa-83ec-eb8546a15d08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sos bella mientras sos joven mientras sos fértil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la idea asociada a envejecer hay, como sobre cualquier momento vital, un montón de prescripciones, mandatos e ideales. Todos coinciden: es algo a evitar, a demorar, a corregir. Si no se nota, no envejezco se repite al ver el desgaste del cuerpo, de la piel y el consecuente complejo industrial de cremas y cirugías.</p><p class="subtitle">¿Te gusta leer en papel? - Este artículo pertenece a la segunda edición de la revista que elDiarioAR regala a sus socias y socios. Si querés recibir la próxima publicación, asociate y, así también, apoyás a este proyecto periodístico.</p></div><p class="article-text">
        Un fantasma<strong> </strong>recorre tu cuerpo. Siempre estuvo ah&iacute;, desde el minuto cero. No pod&eacute;s escapar. Ahora se manifiesta de las maneras que m&aacute;s te aterran: una piel quebradiza, f&aacute;cil de plegar; un pelo fr&aacute;gil, un tanto deste&ntilde;ido: arrugas y canas. Esta no sos vos. Y, sin embargo, s&iacute;, lo sos. Hay una discordancia entre tu cuerpo y vos misma. Algo no va bien, algo se te escapa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te mir&aacute;s al espejo: piel modulada sobre huesos y m&uacute;sculos. Eso sos. Piel y pelo. Piel y pelo que ya no son los que eran. Ojos y dientes. Pero sobre todo piel. No hay mucho ah&iacute; que pueda explicarte algo m&aacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vejez                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lo que llaman &ldquo;juventud&rdquo; se descompone, se va, se transforma. Sent&iacute;s v&eacute;rtigo, eso est&aacute; pasando. Es hora de tomar el toro por las astas. Por suerte, hay un despliegue enorme de estrategias, un complejo industrial b&eacute;lico que puede acompa&ntilde;arte: cremas para el d&iacute;a, para la noche, para el contorno de ojos, mascarillas, exfoliantes, s&eacute;rums; tratamientos de nombres cr&iacute;pticos como luz pulsada, radiofrecuencia, plasma, peeling, b&oacute;tox; rutinas de masajes; aceites, recetas antioxidantes varias, col&aacute;geno en polvo para cada ma&ntilde;ana. Y claro, el recurso extremo, la madre de todas las bombas: cirug&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que llaman “juventud” se descompone, se va, se transforma. Sentís vértigo, eso está pasando. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Antiage&rdquo; es la contrase&ntilde;a del arsenal armament&iacute;stico. La guerra contra la edad, contra el tiempo, contra vos misma</strong>. Bueno, reformulemos: la guerra contra los signos del tiempo, de la edad, el devenir vos misma. En el fondo de tu cabeza opera un talism&aacute;n: &ldquo;si no se nota, no envejezco&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute;, envejec&eacute;s. Ech&aacute;s mano de rutinas, cremas y c&oacute;lageno. No te anim&aacute;s a mucho m&aacute;s. Lo tuyo es conservar. O fugar. Nada de quir&oacute;fanos. Claro, no todos son como vos. En Argentina, en 2019, hubo 193.237 procedimientos quir&uacute;rgicos de cirug&iacute;a est&eacute;tica. 193.237 &ldquo;defectos&rdquo; corregidos. Un desfile de creyentes en bata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pens&aacute;s en Orlan, es tu primera imagen mental. La artista francesa, perfomer, que invent&oacute; el &ldquo;arte carnal&rdquo;, y someti&oacute; su propio cuerpo al canon y a las mutaciones. &iquest;Qu&eacute; buscaba? &ldquo;La belleza es una ideolog&iacute;a dominante&rdquo;, dice ella. &ldquo;Mi cuerpo es mi software&rdquo;. En una serie de nueve operaciones, teatralizadas y transmitidas, se transform&oacute; y molde&oacute; su cara de acuerdo con obras ic&oacute;nicas del arte occidental. Su piel, sus m&uacute;sculos, sus huesos, limados, tensados reconfigurados para ser la Mona Lisa, de Da Vinci; La Venus, de Boticelli; la Europa, de Boucher.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Argentina, en 2019, hubo 193.237 procedimientos quirúrgicos de cirugía estética. 193.237 “defectos” corregidos. Un desfile de creyentes en bata. 

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mi cuerpo es mi software&rdquo;. Te agarr&aacute;s a eso. Te gusta esa idea. Es el&aacute;stica. Aunque nunca llegar&iacute;as tan lejos. Volv&eacute;s al llano. Trat&aacute;s de entender, te lo pon&eacute;s como misi&oacute;n. Entonces, hay que preguntar. La primera consulta que hac&eacute;s es m&eacute;dica. No sab&eacute;s si es la m&aacute;s importante, pero, ya que hablamos de software, indagar sobre materia, procesos, funciones, se te ocurre que es una buena manera de empezar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Envejecer es un proceso fisiol&oacute;gico, determinado por m&uacute;ltiples factores, externos e internos.&nbsp;El envejecimiento es la consecuencia de la acumulaci&oacute;n de una gran variedad de da&ntilde;os celulares y moleculares, a lo largo del tiempo, lo que lleva a una disminuci&oacute;n gradual de las capacidades f&iacute;sicas y mentales, un aumento del riesgo de enfermedad y, finalmente, a la muerte&rdquo;, te explica Florencia Pascualini, dermat&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Da&ntilde;o, multifactorialidad, disminuci&oacute;n. La respuesta te da algo de pavor. Pero insist&iacute;s. Y limit&aacute;s el terreno al asunto de los signos, lo m&aacute;s visible: qu&eacute; quiere decir envejecer, desde un punto de vista dermatol&oacute;gico, teniendo en cuenta que somos m&aacute;s piel que otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien la edad es un factor decisivo en el estado de la piel madura o envejecida, no es el &uacute;nico. Los factores ambientales se sit&uacute;an claramente en el primer plano del envejecimiento cut&aacute;neo, y dentro de estos la exposici&oacute;n solar es fundamental, es por eso que hablamos en dermatolog&iacute;a de fotoenvejecimento&rdquo;. Puede ser benigno: &ldquo;defectos&rdquo; en la firmeza, elasticidad y capacidad de regeneraci&oacute;n de la piel, presencia de manchas m&aacute;s oscuras y m&aacute;s claras. Pero tambi&eacute;n puede ser maligno, aclara la doctora: ah&iacute; llega el c&aacute;ncer de piel.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Edad, sol, defectos, manchas, c&aacute;ncer. Esa palabra te ahuyenta m&aacute;s que otras. Ah&iacute; el software se desconfigura. Est&aacute;s cerca del n&uacute;cleo sensible: lo incontrolable, lo que se va de las manos, lo que no podemos evitar. Y vuelve entonces el mantra, adentro de tu cabeza: &ldquo;Si no se nota, no envejezco&rdquo;. Hace un tiempo que es tu canci&oacute;n preferida, la que escuch&aacute;s cada ma&ntilde;ana, cada tarde, cada noche. Cada vez que te mir&aacute;s al espejo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insist&iacute;s: por qu&eacute; tan dif&iacute;cil el adi&oacute;s a la tersura. No es suficiente la biolog&iacute;a para entender. Sab&eacute;s que hay una parte tuya, y una que no. En parte canon, en parte carne. Al mismo tiempo, te entreg&aacute;s, te gana la tentaci&oacute;n de parecer joven, si ya no se puede ser. <strong>Te desliz&aacute;s por el dulce tobog&aacute;n de lo negado, el duelo nunca hecho, &ldquo;si no se nota, no envejezco&rdquo;.</strong>&nbsp; Luz pulsada, radiofrecuencia, t&oacute;xina botul&iacute;nica. Escal&aacute;s en el arsenal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay ninguna buena idea asociada a envejecer, lo que hay, como sobre cualquier momento vital, son un mont&oacute;n de prescripciones, mandatos e ideales. Quiz&aacute; todos confluyan en que se trata de algo a evitar, a demorar, a detectar, a corregir. Algo que ya est&aacute; presente en alg&uacute;n lado (las c&eacute;lulas, el ADN). Somos responsables entonces cada uno, individualmente, de devenir polic&iacute;as de algo as&iacute; como nuestra interioridad y su &lsquo;reflejo&rsquo; en el &lsquo;afuera&rdquo;, te dice por WhatsApp Claudia Huergo, psicoanalista y escritora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos plat&oacute;nicos&rdquo;, dice tambi&eacute;n Claudia. Cuerpo y alma, asuntos separados. Reflejo, afuera, polic&iacute;a, prescripci&oacute;n, mandato, ideal. &ldquo;Tenemos la culpa de envejecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El impacto de esta manera de ver el envejecimiento lo vivimos todos los d&iacute;as. Para las mujeres (cis), con un plus: el famoso &lsquo;reloj biol&oacute;gico&rsquo;. Algo hace tic tac y en general es pensado como una bomba, nunca como un descanso. El desaf&iacute;o es pensar situadamente, salir de la idea de que todo es un duelo, de la patologizaci&oacute;n y medicalizaci&oacute;n de la vida cotidiana, de la idea de que no tenemos que perder nada (ni siquiera una ilusi&oacute;n), que los l&iacute;mites son algo a rechazar. Desarmar el circuito de la deuda eterna, y pensar en todo caso qu&eacute; nos deben: qu&eacute; nos ha sido extractivizado de nuestra experiencia, para alojar y hacer con los cambios&rdquo;, sigue Claudia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora qued&aacute;s enfrentada al tic tac&nbsp; que late en tu cuerpo, el hito reproductivo, es una grieta en tu cerebro. Est&aacute; ah&iacute;, hay algo que se agota, que se pierde, y todav&iacute;a no aprendiste a dejarlo ir. Como suger&iacute;a Elizabeth Bishop en su famoso poema <em>El arte de perder</em>: perd&eacute; las cosas, las llaves, los &oacute;vulos, las ciudades; pr&aacute;ctic&aacute;, entrenate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ten&eacute;s una parte importante de la respuesta: sos joven mientras sos f&eacute;rtil. Sos f&eacute;rtil mientras sos joven. La ecuaci&oacute;n es reversible. La conclusi&oacute;n, obvia: sos bella mientras sos joven mientras sos f&eacute;rtil. No quer&eacute;s abandonar esa esfera. Aunque la maternidad no te importe, aunque te haya importado demasiado tarde. Intu&iacute;s que el complejo industrial b&eacute;lico se alimenta del coraz&oacute;n de este asunto. Las canas y las arrugas no te convierten en un esp&eacute;cimen apto para la reproducci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;aceptar o vencer los l&iacute;mites? No es que lo vayas a solucionar con tu &iacute;nfima experiencia vital.&nbsp; Le escrib&iacute;s a Virginia Maccari , m&eacute;dica especialista y empez&aacute;s por el principio de todos los principios: qu&eacute; es la reproducci&oacute;n humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un proceso biol&oacute;gico muy complejo donde intervienen m&uacute;ltiples factores y se lleva a cabo mediante la uni&oacute;n del &oacute;vulo y el espermatozoide, dando origen a un embri&oacute;n que, dependiendo sus competencias y el medio endometrial, dar&aacute; origen o no a un embarazo viable&rdquo;, te contesta, precisa, infalible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese proceso puede ocurrir sin o con asistencia de la medicina, a trav&eacute;s de t&eacute;cnicas de baja o alta complejidad. No hay alusiones a ning&uacute;n cuerpo ideal, cortejos de animales humanos, ni complejos industriales b&eacute;licos. Este lenguaje te convence m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay un hecho que no pod&eacute;s eludir, es el coraz&oacute;n de la cosa &ldquo;La calidad de los &oacute;vulos declina mucho antes que la de los espermatozoides. En l&iacute;neas generales, a partir de los 30 ya comienza a disminuir tanto la calidad como la cantidad, y esa pendiente se acelera a partir de los 35 a&ntilde;os. La calidad ovocitaria es clave a la hora de lograr un embarazo. Se nace con un determinado n&uacute;mero de ovocitos (formando la reserva ov&aacute;rica), que luego de la pubertad, al iniciar los ciclos menstruales, se van a ir perdiendo todos los meses hasta en alg&uacute;n momento agotarse&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, hay 43 centros de fertilizaci&oacute;n asistida. Seg&uacute;n las &uacute;ltimas estad&iacute;sticas del Registro Argentino de Fertilizaci&oacute;n Asistida (RAFA, 2018), en ese a&ntilde;o se realizaron 12.300 tratamientos de alta complejidad FIV/ICSI (Fertilizaci&oacute;n In Vitro // Microinyecci&oacute;n Intracitoplasm&aacute;tica de Espermatozoides). El principal motivo para solicitarlos, seg&uacute;n te informa Virginia, es la postergaci&oacute;n de la maternidad. El &eacute;xito de los tratamientos es relativo: despu&eacute;s de los 40 a&ntilde;os, con c&eacute;lulas propias, seg&uacute;n la misma estad&iacute;stica del RAFA, es del 14 %. Pasados los 43, cae al 5 %. Con ovodonaci&oacute;n, independientemente de la edad de quien recibe esos &oacute;vulos, la tasa de &eacute;xito oscila entre el 41 y el 45 %.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acud&iacute;s al fil&oacute;sofo <strong>Paul B. Preciado </strong>para terminar de sacudirte la responsabilidad. En su art&iacute;culo &ldquo;Procreaci&oacute;n pol&iacute;ticamente asistida o heterosexualismo de Estado&rdquo;, anota: &ldquo;La reproducci&oacute;n es simple y maravillosamente una recombinaci&oacute;n cromos&oacute;mica&rdquo;. &ldquo;Lo &uacute;nico que podemos afirmar desde un punto de vista biol&oacute;gico es que ning&uacute;n cuerpo humano puede reproducirse fuera de agenciamientos sociales y pol&iacute;ticos colectivos. La reproducci&oacute;n es un acto de comunismo som&aacute;tico&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te dan ganas de decir: Inventemos otro mecanismo, robots reproductivos, robots sin coraz&oacute;n y con &uacute;tero. &iquest;Envejecen los robots? &iquest;Importar&iacute;a? V&aacute;monos al bosque, olvid&eacute;monos de todo. Programemos nuestro software para alguna otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te queda una &uacute;ltima entrevista. Casandra es periodista, sudaca, india y travesti. Te interesa saber qu&eacute; piensa. Dice: &ldquo;Es la mirada de la otra, del otro lo que te devuelve incomodidad, a veces hasta dolor, por esos signos visibles del paso del tiempo, como cicatrices, gordura, arrugas, marcas en tus dientes, ojeras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casandra te cuenta que no intenta por ahora atenuar esas marcas. Est&aacute; por cumplir 45 a&ntilde;os. Dice que, en su pueblo, Tanti, en las sierras de C&oacute;rdoba, para todas y todos es una se&ntilde;ora. &ldquo;Ni siquiera una se&ntilde;ora trans&rdquo;, se r&iacute;e, &ldquo;si no una se&ntilde;ora que probablemente vino del interior a limpiar las casas de los terratenientes acaudalados de estos pueblos del interior cordob&eacute;s, porque las marcas tambi&eacute;n tienen que ver con tu racializaci&oacute;n, con una categor&iacute;a en la que otros te encajan y presuponen&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mirada ajena, la vara sobre una misma. Un punto importante. Y volv&eacute;s a las respuestas de Claudia: &ldquo;el &uacute;nico momento en que la imagen no es un problema es cuando no se nos presentifica todo el tiempo. Cuando estamos &lsquo;en otra cosa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de ser india, del norte salte&ntilde;o, soy gorda, soy sudaca. De ninguna manera soy una travesti hegem&oacute;nica. Sin embargo, fui transformando eso que para muchas puede ser un dolor, una incomodidad. No s&eacute; qu&eacute; pasar&aacute; dentro de cuatro o cinco a&ntilde;os m&aacute;s. Capaz ah&iacute; pienso en una depilaci&oacute;n definitiva en borrarme las cicatrices, en &lsquo;pegarme una estirada&rsquo;, un implante capilar, qu&eacute; se yo&rdquo;, se r&iacute;e otra vez Casandra. &ldquo;Pero no puedo desconocer que para el mundo travesti trans es un tema muy importante. Est&aacute; muy internalizada la idea de que, si sos joven o te ves como joven, hay muchas chances de que sobrevivas a este mundo heterocisnormado capitalista consumista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no se nota, no envejec&eacute;s. Si no envejec&eacute;s, sobreviv&iacute;s&rdquo;. Versiones pop de un mismo talism&aacute;n.&nbsp; En el fondo del oc&eacute;ano de nuestros anhelos de pieles tersas, vol&uacute;menes pujantes detr&aacute;s; ojos que brillan, pelo que llueve vaporoso. Una instant&aacute;nea sin tiempo. Un dulce tobog&aacute;n, un cuerpo sin marcas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pregunt&aacute;s a Casandra qu&eacute; es para ella envejecer. Ese fantasma que te persigue. Y ella te recuerda una bandera de lucha, una canci&oacute;n que cantan las travestis y que te parece de una belleza reparadora: &ldquo;nuestra venganza va a ser llegar a viejas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Volv&eacute;s a Claudia y su pregunta: &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n le conviene la categor&iacute;a &rdquo;envejecimiento&ldquo;? A quienes tienen cifrado en eso una industria: de la belleza, de la moda de la salud, de la juventud&rdquo;. Record&aacute;s una frase de Soren Kierkegaard que viste en el inicio de una pel&iacute;cula en Netflix: &ldquo;Qu&eacute; es la juventud, un sue&ntilde;o&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No te quer&eacute;s despertar. Mientras, imagin&aacute;s un nuevo canon en el que se habiliten arrugas y &ldquo;estiradas&rdquo;; canas y tinturas; tersura, fuerza y fragilidad. Boticellis y robots reproductores, tacos y cyborgs. Una matrix reconfigurada, travestis viejas, y cuerpos con marcas, sin terror al tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>EO/SB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa Oliva]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2022 03:55:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sos bella mientras sos joven mientras sos fértil]]></media:title>
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