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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Facundo Díaz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/juan-facundo-diaz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Facundo Díaz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Música y algoritmos: muy pocos artistas se reparten mucho dinero y una mayoría de músicos, centavos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/musica-algoritmos-artistas-reparten-dinero-mayoria-musicos-centavos_1_9031874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f0eeecd-4fbb-471a-89a5-e35885d0d88d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Música y algoritmos: muy pocos artistas se reparten mucho dinero y una mayoría de músicos, centavos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las plataformas de streaming cambiaron el paradigma en la industria de la música. Mientras tres empresas se llevan la mayor parte del mercado de distribución, los artistas intentan monetizar su trabajo. ¿Hay que ser tocado por la varita mágica del éxito o no queda otra que ceder ante las exigencias de los algoritmos para acumular reproducciones? Qué pasa en la Argentina.</p></div><p class="article-text">
        Por las nuevas formas en las que se produce, distribuye y consume la m&uacute;sica, <strong>las plataformas de streaming se convirtieron en un escenario de disputa para la industria</strong>. En una &eacute;poca en la que los artistas pueden construir sus carreras sin depender de las grandes discogr&aacute;ficas ni de la venta de discos, el streaming se presenta, desde la teor&iacute;a, como una fuente de ingreso real y al alcance de cualquiera. <em><strong>Spotify, Apple Music, Amazon Music, Deezer, Tidal, YouTube Music, Bandcamp</strong></em><strong> y tantas otras, juegan, cada una a su manera, un papel clave en el panorama actual de la m&uacute;sica</strong>. Su influencia es tan fuerte que, adem&aacute;s, ha generado cambios sustanciales en las din&aacute;micas de la industria y en las esferas art&iacute;sticas. Sin embargo, la pregunta es si<strong> hace falta ser tocado por la varita m&aacute;gica del &eacute;xito para monetizar m&uacute;sica en Internet</strong> o si alcanza con un trabajo sostenido desde la independencia en la Argentina. <strong>&iquest;O, por lo contrario, habr&aacute; que ceder ante las exigencias de los algoritmos para acumular reproducciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En un mundo cargado de sobreinformaci&oacute;n, destacarse art&iacute;sticamente es un desaf&iacute;o. Esa tarea se complejiza a&uacute;n m&aacute;s en un sector en constante cambio donde la ecuaci&oacute;n del crecimiento est&aacute; supeditada a muchas variables que van desde lo estrictamente musical hasta c&oacute;mo se intenta llegar al p&uacute;blico. La forma en la que las canciones son distribuidas, si hay intermediarios o no, las herramientas de promoci&oacute;n con las que se cuenta, si existen o no acuerdos comerciales para darle visibilidad en las diferentes plataformas y, principalmente, el caudal de oyentes acumulados son factores fundamentales para alcanzar o no mayores audiencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el 2021, un informe realizado por el <a href="https://www.midiaresearch.com/blog/global-music-subscriber-market-shares-q1-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MiDiA Research</a> se&ntilde;al&oacute; que <em><strong>Spotify </strong></em><strong>es la plataforma principal de streaming de audio a nivel global, con el 32% del mercado</strong>. Le siguen las empresas<strong> </strong><em><strong>Apple Music</strong></em><strong>, con el 16%, y </strong><em><strong>Amazon Music</strong></em><strong>, con el 13%</strong>. El resto del panorama se reparte en menores porcentajes entre empresas como <em>Deezer, YouTube Music, Pandora, Tencent</em> y m&aacute;s. <strong>Eso ubica a Spotify como la m&aacute;s importante del sector</strong>, una plataforma que afirma que &ldquo;su misi&oacute;n se centra en crear oportunidades para que los artistas sean profesionales y se ganen la vida a trav&eacute;s de su arte&rdquo;. <strong>Sin embargo, &iquest;es eso posible para los artistas en la Argentina?</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nuevos discos, nuevas reglas: los temas se estrenan los viernes y que hay que conseguir &ldquo;agregadoras digitales&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que acceder a la monetizaci&oacute;n es muy sencillo, est&aacute;n dadas las herramientas para hacerlo&rdquo;, dice Nicol&aacute;s Madoery, el director de la empresa<em> 432HZ</em>, un espacio de investigaci&oacute;n, innovaci&oacute;n y formaci&oacute;n para la industria musical. &ldquo;El tema es el imaginario de qu&eacute; es lo que eso implica o cu&aacute;nto dinero significa. La complejidad no est&aacute; dada por el tema de la monetizaci&oacute;n en s&iacute; misma, sino por c&oacute;mo funciona el consumo en estos espacios. <strong>En Spotify, el 1% de los artistas se lleva el 90% de las reproducciones. Es decir, el 99% de los artistas se disputa el 10% del consumo</strong>. De esta forma, la plataforma funciona en base a la cantidad y a la masividad de los oyentes. <strong>Eso impacta, sobre todo, contra proyectos de nicho</strong>, esos que no tienen necesariamente vol&uacute;menes muy grandes de consumo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos artistas a los que les iba bien en el pasado pueden no hacerlo tan bien en este panorama futuro. <strong>Ya no pod&eacute;s grabar m&uacute;sica una vez cada tres o cuatro a&ntilde;os y pensar que eso va a ser suficiente</strong>&rdquo;, le dijo <strong>Daniel Ek</strong>, cofundador y CEO de <strong>Spotify</strong>, a <a href="https://musically.com/2020/07/30/spotify-ceo-talks-covid-19-artist-incomes-and-podcasting-interview/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Music Ally, la compa&ntilde;&iacute;a internacional de capacitaciones, servicios y an&aacute;lisis del mundo del negocio musical</a>. &ldquo;Los artistas que lo est&aacute;n logrando se dan cuenta de que hoy se trata de crear un compromiso continuo con sus seguidores. <strong>Se trata de trabajar, de contar historias alrededor del &aacute;lbum y de mantener un di&aacute;logo continuo con sus fans</strong>&rdquo;. De esta forma, el mismo due&ntilde;o de la principal plataforma de streaming demuestra c&oacute;mo<strong> los artistas deben adaptarse y cambiar sus din&aacute;micas de trabajo</strong> conocidas hasta aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Música en el teléfono."
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                Música en el teléfono.                            </span>
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        Un par de ejemplos. Como una de las mayores herramientas de rotaci&oacute;n son las <em>playlist</em>,<strong> todos los estrenos se han estandarizado para ser lanzados los d&iacute;as viernes y as&iacute; poder ingresar en las listas de promoci&oacute;n</strong>. La publicaci&oacute;n constante de <em>singles</em> o, incluso, <strong>la voraz din&aacute;mica de colaboraciones entre artistas por el mero hecho de acumular reproducciones</strong> m&aacute;s que <strong>b&uacute;squedas est&eacute;ticas </strong>son signos de &eacute;poca que llevan -muchas veces- a <strong>cruces de mundos generacionales o art&iacute;sticos inesperados</strong>. &ldquo;Son las maneras de consumo y hay un cambio como en su momento lo gener&oacute; el CD, cada formato tiene sus caracter&iacute;sticas. En este caso, est&aacute; mediada en algunos aspectos por<strong> la cuesti&oacute;n algor&iacute;tmica</strong>. Lo que Spotify busca es la retenci&oacute;n de audiencia y est&aacute; claro que hay algunas canciones que son m&aacute;s propensas que otras a retenerlas&rdquo;, afirma Nicol&aacute;s Madoery,  de la empresa <em>432HZ</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto era algo en lo que no hab&iacute;a que pensar de forma tan concreta en la industria de la m&uacute;sica hace no tantos a&ntilde;os, lo m&aacute;s cercano a esto era preguntarse si en la radio la iban a pasar o no&rdquo;, dice Marieta Vagnoni, manager de <em><strong>Peces Raros</strong></em> e <em><strong>Isla Mujeres</strong></em>, y parte del equipo trabajo de <em><strong>Ibiza Pareo</strong></em>. &ldquo;La l&oacute;gica de intentar sostener la atenci&oacute;n de los oyentes es lo que en alg&uacute;n punto te interpela sobre los contenidos en los que hay que invertir dinero para que lleguen a mayor cantidad de gente. <strong>Si uno quiere ingresar a tal o cual</strong><em><strong> playlist</strong></em><strong>, la introducci&oacute;n tendr&iacute;a que ser de cierta forma, de ciertos segundos, la duraci&oacute;n total del tema deber&iacute;a ser determinada, los cambios de ritmos y as&iacute;, mil cosas m&aacute;s</strong>. Pero veo que tambi&eacute;n hay un mont&oacute;n de proyectos en los que se respetaron y se respetan las inquietudes art&iacute;sticas. <strong>No todos los artistas ni canciones cumplen los requisitos para ser el m&aacute;s escuchado del verano.</strong> Muchos van m&aacute;s all&aacute; de lo que el algoritmo pide y les termina yendo bien porque son genuinos&rdquo;, sigue Marieta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, las condiciones de circulaci&oacute;n que imponen las plataformas comienzan a esmerilar las formas de trabajo y, finalmente, las b&uacute;squedas art&iacute;sticas. <strong>La forma de llegar exitosamente a tener mayor rotaci&oacute;n, adem&aacute;s, necesita de un intermediario entre los artistas y el streaming: las agregadoras digitales</strong>, aquellas empresas que se dedican a subir la m&uacute;sica a todas las aplicaciones musicales. &ldquo;Para acceder a las plataformas hay que trabajar con agregadoras digitales, ya sean gratuitas o pagas.<strong> El laburo pod&eacute;s hacerlo vos subiendo tu propio material o bien pod&eacute;s delegarle un porcentaje de las ganancias a futuro a una agregadora</strong>&rdquo;, afirma Marieta, manager. &ldquo;No todas, pero algunas tienen a un equipo de personas que pueden asesorarte y orientarte sobre c&oacute;mo posicionar tu m&uacute;sica, en qu&eacute; playlist se puede aplicar para que se incluya tu canci&oacute;n, qu&eacute; tema elegir para mover previo al lanzamiento de un disco...&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La forma de llegar exitosamente a tener mayor rotación, además, necesita de un intermediario entre los artistas y el streaming: las agregadoras digitales, aquellas empresas que se dedican a subir la música a todas las aplicaciones musicales.</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Ser indie hoy: plataformas pensadas para consumidores y no para artistas</h3><p class="article-text">
        Para finales del a&ntilde;o pasado, Spotify public&oacute; un informe global llamado <a href="https://loudandclear.byspotify.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Loud and Clear como respuesta a los cuestionamientos sobre los montos de regal&iacute;as que le otorga a los artistas a cambio de las reproducciones</a>. &ldquo;El streaming ha reducido las barreras de entrada a la m&uacute;sica y ha acelerado el camino para encontrar una base de fans global, lo que significa que los artistas pueden pasar r&aacute;pidamente del primer sencillo al primer cheque de pago importante&rdquo;, afirman la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Spotify,<strong> 8 millones de artistas subieron su m&uacute;sica a la plataforma y 60 mil canciones nuevas se agregan a la plataforma cada d&iacute;a</strong>. Las cantidades son magn&iacute;ficas, pero<strong> solo el 99,3% genera menos de 10 mil d&oacute;lares al a&ntilde;o</strong>. Durante el a&ntilde;o pasado, poco m&aacute;s 200 mil artistas llegaron a ganar m&aacute;s de mil d&oacute;lares por sus reproducciones anuales, 81.500 generaron m&aacute;s de 5 mil d&oacute;lares y <strong>52.600 superaron la barrera de los 10 mil d&oacute;lares al a&ntilde;o</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según Spotify, 8 millones de artistas subieron su música a la plataforma y 60 mil canciones nuevas se agregan a la plataforma cada día. Las cantidades son magníficas, pero solo el 99,3% genera menos de 10 mil dólares al año</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto ganan los y las artistas argentinas?</strong> <strong>elDiarioAR</strong> pidi&oacute; a<strong> Spotify</strong> los datos sobre la cantidad de artistas argentinos y cu&aacute;nto cobraron, pero la empresa afirm&oacute; que <strong>a&uacute;n no hay relevamientos de esa informaci&oacute;n en el pa&iacute;s</strong>. Sin embargo, en ese mismo an&aacute;lisis internacional afirman que<strong> el mercado argentino creci&oacute; en el &uacute;ltimo a&ntilde;o</strong>. &ldquo;El streaming ha sido un catalizador para un inmenso crecimiento en los mercados musicales emergentes. En 2021, el 34% de los artistas que generaron m&aacute;s de 10 mil d&oacute;lares proced&iacute;an de pa&iacute;ses fuera de los diez principales mercados musicales. A su vez, ha habido un gran crecimiento en los mercados de la m&uacute;sica en todo el mundo: la <strong>Federaci&oacute;n Internacional de la Industria Fonogr&aacute;fica</strong> (IPFI) inform&oacute; que <strong>los ingresos por m&uacute;sica grabada crecieron en todas las regiones del mundo en 2021 y afirmaron que los ingresos crecieron m&aacute;s del 25% en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia y m&aacute;s</strong>&rdquo;, dice el informe <em>Loud and Clear</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>para nuestro pa&iacute;s y la regi&oacute;n, es dif&iacute;cil llegar a esos 10 mil anuales que indica Spotify</strong>. Nicolas Madoery afirma que son muy pocos los que pueden llegar a eso ya que depende de muchas variables. Si bien podr&iacute;a utilizarse el monto de <a href="https://www.lanacion.com.ar/revista-rolling-stone/artistas-vs-spotify-en-busca-de-la-revolucion-digital-nid08032021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">0,0038 centavos de d&oacute;lar</a> por cada reproducci&oacute;n, <strong>para la Argentina ese n&uacute;mero ser&iacute;a menor ya que los or&iacute;genes de los oyentes implican variaci&oacute;n en el monto final de lo pagado al artista</strong>, al igual que los valores abonados a las distribuidoras digitales y m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un mill&oacute;n de reproducciones en Spotify podr&iacute;an ser alrededor de US$700. Pero es inexacto. Es muy dif&iacute;cil dar ese dato porque pueden tener <strong>una</strong><em><strong> X</strong></em><strong> cantidad de reproducciones en</strong><em><strong> Youtube</strong></em><strong> pero su p&uacute;blico</strong>, por distintos motivos, <strong>no ve la publicidad</strong> entonces su monetizaciones son m&aacute;s bajas de otros artistas que tienen menos reproducciones pero que su p&uacute;blico ve las publicidades. O<strong> determinados m&uacute;sicos que sus oyentes tienen mayor acceso v&iacute;a cuentas premium sobre otros que su p&uacute;blico usa cuentas gratuitas</strong>. Hay muchas variables que entran en juego&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dentro de ese ecosistema, donde todos los artistas buscan destacarse, la independencia o pertenecer a grandes discogr&aacute;ficas es un factor clave para los m&uacute;sicos. <em><strong>M&uacute;sica + Data, el Primer Reporte de la Industria Fonogr&aacute;fica Independiente</strong></em> llevado adelante por <a href="https://asiar.musica.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A.S.I.Ar</a> (Asociaci&oacute;n de Sellos Independientes de Argentina) y la empresa <a href="https://cuatrotresdos.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">432HZ</a>, define la condici&oacute;n de independencia como &ldquo;aquella que se produce y gestiona por fuera de la esfera de las compa&ntilde;&iacute;as discogr&aacute;ficas multinacionales&rdquo;. De esta forma, <strong>el 39,9% del mercado mundial es independiente</strong> y, para nuestro pa&iacute;s, el sector podr&iacute;a dividirse en tres grupos: sellos peque&ntilde;os, medianos y grandes. Los grandes representan el 4,7% y facturan montos superiores a 12 millones de pesos anuales. Los sellos medianos significan el 14,6% del sector y facturan anualmente entre 600 mil y 12 millones de pesos.<strong> Por su parte, el 80,7% de los sellos son peque&ntilde;os y facturan hasta 600 mil pesos anuales</strong>.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La gente no paga casi nada para acceder a casi todo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        De todas formas, los montos que Spotify y las diferentes aplicaciones abonan a los m&uacute;sicos generan tensiones entre los artistas y son un tema de debate a nivel global. Esto ha generado, por ejemplo, campa&ntilde;as como <a href="https://www.lanacion.com.ar/revista-rolling-stone/artistas-vs-spotify-en-busca-de-la-revolucion-digital-nid08032021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Justice at Spotify</a> (Justicia en Spotify) desde Gran Breta&ntilde;a. Desde all&iacute;, el m&uacute;sico <strong>Ezra Furman</strong> afirma: &ldquo;<strong>La gente no paga casi nada por acceder a casi todo. Es evidente que alguien est&aacute; perdiendo dinero y probablemente seamos nosotros</strong>. Creo que Spotify podr&iacute;a cambiar su modelo para ayudar m&aacute;s a los artistas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente no paga casi nada por acceder a casi todo. Es evidente que alguien está perdiendo dinero y probablemente seamos nosotros. Creo que Spotify podría cambiar su modelo para ayudar más a los artistas.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ezra Furman.</span>
                                        <span>—</span> Músico.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La pandemia, a su vez, expuso las falencias de los diferentes engranajes del sistema y los m&uacute;sicos vieron la necesidad de obtener por all&iacute; las retribuciones merecidas que, adem&aacute;s, no pod&iacute;an ganar por hacer shows en vivo</strong>. As&iacute; fue como surgieron diferentes programas de articulaci&oacute;n entre empresas como Spotify y representantes locales de ciertos pa&iacute;ses para ayudar mediante donaciones a m&uacute;sicos y trabajadores de la industria. Pero, en la sinton&iacute;a de Furman, mientras estudia la web3 como un nuevo camino de monetizaci&oacute;n concreta en la industria musical, Madoery afirma: &ldquo;<strong>Spotify, Tidal, Deezer, etc, no est&aacute;n pensadas para los artistas, sino que est&aacute;n pensadas para el consumidor</strong>. Ahora bien, yo puedo criticar a Spotify desde el lado de los creadores, pero desde el lado de los consumidores me parece realmente incre&iacute;ble&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas de streaming de m&uacute;sica han generado un profundo cambio de paradigma en la industria actual. <strong>Mientras los usuarios tienen infinidad de canciones a disposici&oacute;n en sus pantallas, los m&uacute;sicos obtienen mayor o menor visibilidad luego de negociar entre las exigencias de los algoritmos y la propia mirada art&iacute;stica</strong>. Todas se presentan, en un escenario de crisis econ&oacute;mica, como una alternativa real de monetizaci&oacute;n al alcance de todos, pero lejos se encuentran del imaginario de salvaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FD/VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Facundo Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/musica-algoritmos-artistas-reparten-dinero-mayoria-musicos-centavos_1_9031874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 May 2022 03:53:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Música y algoritmos: muy pocos artistas se reparten mucho dinero y una mayoría de músicos, centavos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plataformas de streaming,Spotify,Amazon Music,Apple Music,YouTube]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién es Dillom, el rapero de 21 años y un solo disco que agotó cuatro shows en 4 minutos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dillom-rapero-21-disco-agoto-shows_130_8903178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df1e0cd-dc90-4137-9176-794ad50d99ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quién es Dillom, el rapero de 21 años y un solo disco que agotó cuatro shows en 4 minutos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Orfandad, pastillas, demonios y un primer álbum que editó porque tenía miedo de morirse y quería dejar "una obra póstuma". La historia de vida de Dylan León Masa, nacido en Once y criado en Colegiales; el chico que fue señalado como un outsider y hoy renueva la escena del trap nacional.</p></div><p class="article-text">
        Cuando el encierro pand&eacute;mico le puso una pausa obligada al v&eacute;rtigo de sus d&iacute;as y el crecimiento acelerado de su carrera, <strong>Dillom</strong> pensaba: <strong>&ldquo;Mir&aacute; si me muero ahora que por fin pude cumplir mis sue&ntilde;os&rdquo;</strong>. Eso fue hace unos meses y desde ese momento no s&oacute;lo no muri&oacute; sino que<strong> agot&oacute; cuatro shows en el Teatro Vorterix en tiempo r&eacute;cord: cuatro minutos</strong>. Sue&ntilde;o cumplido para el<strong> rapero de 21 a&ntilde;os</strong>. Ya no hay entradas para el 27, 28, 29 de abril, ni para el 3 de mayo. La gran repercusi&oacute;n de <em><strong>Post Mortem</strong></em><strong>, su disco debut</strong>, el set que dio en uno de los horarios centrales del<em> Lollapalooza</em> -y que lo ubic&oacute; como una de las grandes revelaciones del festival- y la expectativa en torno a sus pr&oacute;ximos recitales, son su victoria y tambi&eacute;n su revancha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dillom <strong>logr&oacute; esquivar el derrotero de su vida personal para abrirse paso en la m&uacute;sica</strong>. Su historia familiar, los problemas de adicciones y legales de su madre, las dificultades para integrarse en la familia ensamblada del padre, la propia muerte -a la que cree latente-, el resentimiento, la (falta de) plata y el consumo excesivo de pastillas fueron obst&aacute;culos que sorte&oacute; para convertirse en una de las figuras m&aacute;s celebradas de la escena musical argentina. <strong>Dillom tuvo un recorrido breve pero intenso: apareci&oacute; a bordo de un trap denso que explot&oacute; con su </strong><em><strong>BZRP Music Session</strong></em>. Su llegada a la masividad es la epopeya de un paria adolescente. <strong>Dillom transform&oacute; su vida errante y plagada de excesos en un trapstar punk mundano que sali&oacute; del barro y que a&uacute;n no termina de entender ni de adaptarse a su propio &eacute;xito</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;<em>Yo no hablo de mi vida, esa mierda es muy triste / y ahora que tengo plata son m&aacute;s graciosos mis chistes</em>&rdquo;, dice en <em>Post Mortem</em>, la canci&oacute;n que da nombre al disco y que tambi&eacute;n marca el pulso de todo el &aacute;lbum. <strong>En un universo construido desde el trap m&aacute;s crudo y el rap tradicional inspirado en </strong><em><strong>Beastie Boys</strong></em><strong>, Dillom expandi&oacute; su horizonte hacia el pop con momentos mel&oacute;dicos para narrar su propia historia</strong>. Las canciones de su primer disco son un cuento de terror inspirado en sus demonios y fantasmas, una vida digna de Lovecraft o Poe. Lejos del tradicional <em>egotrip</em> aspiracional del g&eacute;nero, Dillom se muestra incr&eacute;dulo ante la novedad de la abundancia. Y a eso le suma un aire de reproche a todos esos que hasta hace poco tiempo lo trataron con desprecio: <strong>&ldquo;</strong><em><strong>Es muy f&aacute;cil que me quieran ahora que no tengo sarna</strong></em><strong>&rdquo;</strong>, canta en <em>Piso 13</em>.&nbsp;
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                Dillom.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Los principios de Dillom: la m&uacute;sica es el camino</strong></h3><p class="article-text">
        Dillom es Dylan Le&oacute;n Masa, naci&oacute; en Once y se cri&oacute; en Colegiales. A los nueve a&ntilde;os tocaba el bajo. Tiempo despu&eacute;s form&oacute; parte de bandas punk y hardcore. Pero fue <strong>dentro del hip hop donde potenci&oacute; sus propias canciones e imprimi&oacute; la mugre de su estilo</strong>. A los 15, por medio de MH, un pibe que conoci&oacute; en la plaza donde sol&iacute;a parar, empez&oacute; a frecuentar un estudio de grabaci&oacute;n en la Villa 31, Retiro. <strong>All&iacute; se transform&oacute; en el </strong><em><strong>beatmaker</strong></em><strong> y DJ del grupo La 31.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, lo que pasaba en su casa iba marcando su personalidad. <strong>Con los padres separados, el peque&ntilde;o Dillom rebotaba entre ambos hogares y en ninguno lograba estar a gusto</strong>. En uno lidiaba con la violencia y las drogas; en el otro lo hac&iacute;an sentir afuera por no adaptarse a las reglas y la din&aacute;mica de la nueva familia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Mi vieja, pobre, hizo lo que pudo y entr&oacute; en algunas medio oscuras de adicci&oacute;n y depresi&oacute;n. Ten&iacute;a varios novios que eran medio violentos. Y, bueno, un d&iacute;a, de toda esa mala junta, termin&oacute; ella pegada en un caso medio turbio y termin&oacute; presa&rdquo;</strong>, <a href="https://www.forbes.com/sites/javierhasse/2021/12/10/dillom-the-latino-eminem-on-his-life-new-album-cannabis-shrooms-i-was-living-between-two-worlds-i-was-like-hannah-montana/?sh=24bf4a47127c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; Dillom a la edici&oacute;n estadounidense de la revista Forbes</a>. Como viv&iacute;a con su madre, que hab&iacute;a quedado detenida despu&eacute;s de un allanamiento, <strong>Dillon ten&iacute;a chances de terminar en un instituto de menores</strong>. Para evitarlo, se mud&oacute; con su padre y su nueva familia. Pero la disciplina religiosa del &ldquo;nuevo hogar&rdquo; colapsaba con su esp&iacute;ritu inquieto, as&iacute; que lo terminaron echando. <strong>Esa noche durmi&oacute; en la plaza</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dillom en la última edición del festival Lollapalooza.                            </span>
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        Las opciones fueron Ushuaia o Misiones, en casas de otros familiares. <strong>&ldquo;Yo lo &uacute;nico en lo que pensaba era en vivir de la m&uacute;sica. Entonces dije &lsquo;ni en pedo me voy, all&aacute; lamentablemente no hay la misma cantidad de oportunidades que puede haber en Buenos Aires&rsquo;&rdquo;</strong>, le dijo tambi&eacute;n a Forbes.&nbsp;Un amigo de la infancia le dio cobijo en su casa. Entre los 15 y los 16, Dillom se sinti&oacute; un hu&eacute;rfano. Fueron a&ntilde;os &aacute;speros, de profundizaci&oacute;n de su consumo y de un resentimiento fuerte. <strong>&ldquo;Si no me pasa nada bueno a m&iacute;, &iquest;por qu&eacute; tengo que ser bueno con el resto?&rdquo;</strong>, le dijo a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Bvz-A21LiHo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julio Leiva en Caja Negra</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigui&oacute; componiendo bases instrumentales de las canciones del grupo <em>La 31</em>, mientras <strong>pensaba que nadie en la Argentina estaba haciendo la m&uacute;sica que a &eacute;l le gustaba</strong>. Para finales de 2017 decidi&oacute; intentarlo y dio un paso al frente con temas propios. Al a&ntilde;o siguiente apareci&oacute; <em><strong>Dripping</strong></em>, su primer single, y en 2019, el segundo, <em><strong>Superglue</strong></em>. Con furia punk<strong> abraz&oacute; un trap oscuro</strong>: &ldquo;Era lo que m&aacute;s escuchaba al momento de hacer m&uacute;sica por m&iacute; mismo. Adem&aacute;s, dentro de todo es un g&eacute;nero m&aacute;s f&aacute;cil, no precis&aacute;s muchas herramientas para llevarlo a cabo. No necesit&aacute;s muchos instrumentos ni un s&uacute;per estudio de grabaci&oacute;n&rdquo;, <a href="https://www.pagina12.com.ar/270521-dillom-le-callamos-la-boca-a-mucha-gente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo al Suplemento No, de P&aacute;gina/12</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fueron los primeros esbozos del estilo que supo pulir con el tiempo: <strong>una voz filosa y sucia con letras cargadas de sexo, drogas, agresividad y un particular sentido del humor</strong>. Su aparici&oacute;n fue novedosa. Y tambi&eacute;n signific&oacute; una incomodidad en la escena: lo se&ntilde;alaron como un outsider. <strong>Dillom lider&oacute; la segunda oleada fuerte del trap argentino</strong> -que ya ten&iacute;a a Duki, Neo Pistea e Ysy A como principales figuras- <strong>y renov&oacute; la escena loca</strong>l.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ning&uacute;n rapero puede solo: c&oacute;mo se gest&oacute; Post Mortem</strong></h3><p class="article-text">
        A&uacute;n cuando su nombre gan&oacute; peso propio, ser&iacute;a imposible pensar los pasos musicales de Dillom como una aventura en solitario. Junto con <em>Muerejoven, ODD MAMI, Taichu, Saramalacara</em> e <em>Ill Quentin </em>formaron la<em><strong> Rip Gang</strong></em>, un <strong>colectivo art&iacute;stico que incluye a productores, dise&ntilde;adores gr&aacute;ficos y un equipo de audiovisuales</strong>. Y fueron, justamente, colaboraciones con otros artistas las que marcaron el punto de inflexi&oacute;n y el despegue definitivo de su m&uacute;sica en t&eacute;rminos de audiencia. Primero su <em><strong>Bizarrap Music Session</strong></em> con el estribillo repetido como mantra de <strong>&ldquo;</strong><em><strong>Esto es trash / Lo tuyo es basura</strong></em><strong>&rdquo;</strong> y luego el cruce de mundos con L-Gante, en <em><strong>Tinty Nasty</strong></em>. <strong>Dillom floreci&oacute; en 2019. El a&ntilde;o pasado revent&oacute;</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        La fama puso sobre la mesa el miedo a morir(se). La muerte de raperos de veintipocos a&ntilde;os por el consumo de psicof&aacute;rmacos en los Estados Unidos -Lil Peep, Juice Wrld- lo acerc&oacute; a un psicosis que combinaba miedo irracional con angustia. Con esa idea en la cabeza y junto al equipo de <em>Bohemian Groove</em>, el sello discogr&aacute;fico que fundaron algunos integrantes de la<em> Rip Gang</em>, se gest&oacute; <em>Post Mortem</em>, su &aacute;lbum debut. <strong>Dillom quiso sacar un disco p&oacute;stumo en vida, una obra con sentido autobiogr&aacute;fico donde quedar&iacute;a inmortalizado por si mor&iacute;a</strong>. Un poco lejos de aquella irreverencia y agresividad inicial, de aquel resentimiento adolescente, <em>Post Mortem</em> tambi&eacute;n significa un renacer para Dillom.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi idea es unir y abarcar todo el p&uacute;blico. Los m&aacute;s pibes ya est&aacute;n en el bolsillo, s&eacute; que me van a escuchar. Estoy recontra agradecido, obviamente. Pero siendo que el trap es la m&uacute;sica popular de la juventud de hoy en d&iacute;a, a los pibes los ten&eacute;s seguro. <strong>Lo que cuesta m&aacute;s es conseguir a gente grande que te escuche. A m&iacute; lo que m&aacute;s me llena es leer comentarios de &lsquo;che, tengo 40 a&ntilde;os y me gusta tu m&uacute;sica</strong>&rsquo;&rdquo;, dijo en la entrevista con Forbes.&nbsp;
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                Dillom.                            </span>
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        La llegada a una audiencia masiva por fuera del nicho es, tambi&eacute;n, un riesgo. En <em>Altavoz</em>, el programa joven de la <strong>TV P&uacute;blica</strong>, Dillom estaba siendo entrevistado. El estudio, repleto de fans. <strong>El conductor aprovech&oacute; y le pregunt&oacute; a una nena de unos diez a&ntilde;os si sab&iacute;a alguna letra del rapero.</strong> Ella cant&oacute; con naturalidad: &ldquo;<em>Lo fumo con falopa, si quieren lo que tengo yo conozco al de la nota</em>&rdquo;, un fragmento de <em>Opa</em>, uno de los adelantos de <em>Post Mortem</em>. Ese recorte se viraliz&oacute; en redes sociales y Dillom sali&oacute; a tuitear: <strong>&ldquo;D&oacute;nde vieron que una nena de 10 a&ntilde;os cante &lsquo;lo fumo con falopa&rsquo; en Televisi&oacute;n P&uacute;blica y no sea un esc&aacute;ndalo. Locura total&rdquo;</strong>. Espantados, los programas de noticias reaccionaron. Ante las cr&iacute;ticas, Dillom redobl&oacute; la apuesta y utiliz&oacute; la exposici&oacute;n a su favor. Compuso la versi&oacute;n de <em>Opa </em>apta para todo p&uacute;blico: pas&oacute; de <strong>&ldquo;</strong><em><strong>Lo fumo con falopa, si quieren lo que tengo yo conozco al de la nota</strong></em><strong>&rdquo; al inocente &ldquo;</strong><em><strong>Lo tomo con la sopa, tambi&eacute;n en el colegio yo me saco buena nota</strong></em><strong>&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, estar hoy ac&aacute; de este lado del escenario es un sue&ntilde;o cumplido&rdquo;, dijo desde el escenario del Lollapalooza. En una serie de hechos fortuitos, los cambios en la grilla del festival lo ubicaron en horario central y su set fue uno de los m&aacute;s esperados. <strong>Una semana despu&eacute;s, asom&oacute; el monstruo. Los primeros dos shows para presentar Post Mortem en el Vorterix se agotaron en dos minutos. Las dos fechas que agregaron al d&iacute;a siguiente, 1&deg; de abril, se fueron, tambi&eacute;n, en dos minutos</strong>. La cu&aacute;druple presentaci&oacute;n del disco debut abre una etapa, quiz&aacute;s con destino masivo. Pero es, sin dudas, la revancha de Dillom.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JFD/VDM</em> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Facundo Díaz]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Apr 2022 04:17:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dillom,Trap,Teatro Vorterix]]></media:keywords>
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