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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lula González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/lula-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lula González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Entre largas caminatas y desesperación, historias de familias que entraron a Argentina durante el cierre de fronteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/largas-caminatas-desesperacion-historias-familias-entraron-argentina-durante-cierre-fronteras_1_9058074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13a510fc-27af-47e5-936d-659e3d61c6e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un informe de CAREF y ACNUR señala cómo afectó a las personas refugiadas y migrantes el cierre de fronteras durante la pandemia por COVID 19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la Agencia de la ONU para refugiados y la Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes registra 28 historias de las más de 1.500 familias que consultaron a la Comisión por su status migratorio. La mayoría escapó ante diferentes realidades en sus países. Un relato de los desafíos y dificultades que vivieron las personas migrantes de la región a la hora de intentar ingresar al país con las fronteras cerradas por la pandemia de Covid-19.</p></div><p class="article-text">
        A principios de marzo de 2020, <strong>Estrella </strong>sali&oacute; para Maicao-La Guajira (Colombia) con sus dos ni&ntilde;os, de 2 y 7 a&ntilde;os. All&iacute; se reencontrar&iacute;a con Hugo su pareja (y padre de los ni&ntilde;os), que llevaba un a&ntilde;o trabajando en Per&uacute;. Desde Colombia, los cuatro juntos emprender&iacute;an el viaje hacia Argentina. Debido al cierre de transportes y de fronteras, Hugo se uni&oacute; a un grupo de caminantes, y parti&oacute; de Lima unos d&iacute;as despu&eacute;s de iniciada la cuarentena. A fines de abril, luego de un mes de caminar, lleg&oacute; a Maicao, a 3.800 kil&oacute;metros de Lima. &ldquo;Lleg&oacute; sucio, peludo, flaco, cansado. Parec&iacute;a un indigente&rdquo;. Durante todo ese viaje, solo se comunic&oacute; 2 o 3 veces con Estrella, porque no ten&iacute;a tel&eacute;fono. Permanecieron unos meses en Maicao, trabajando (Estrella vend&iacute;a caf&eacute; en las calles; Hugo trabaj&oacute; en la construcci&oacute;n) hasta que juntaron dinero para llegar a Cali, y luego a Ipiales, desde donde cruzaron hacia Ecuador. Una vez en Ecuador, recibieron asistencia de diversos organismos internacionales, hicieron una cuarentena y fueron alojados durante 45 d&iacute;as en un refugio. El dinero de la ayuda humanitaria les permiti&oacute; comprar pasajes en omnibus hasta Tumbes y luego hasta Desaguadero (con los ni&ntilde;os sentados en sus rodillas). Luego fueron hasta La Paz, y de all&iacute; hacia Villaz&oacute;n. El 24 de diciembre de 2020 cruzaron a La Quiaca. Lo hicieron por el lecho del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las 28 historias que recogi&oacute; el informe denominado<strong> &ldquo;Fronteras cerradas por pandemia-Familias en movimientos y sus tr&aacute;nsitos en Argentina 2021-2022&rdquo;</strong> realizado por ACNUR (Agencia de la ONU para refugiados) y CAREF (Comisi&oacute;n Argentina para Refugiados y Migrantes). Fueron tambi&eacute;n una de las 1.500 familias que consult&oacute; a CAREF por su status ya que no ten&iacute;an sello de ingreso a la Argentina. 
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                    alt="Familias venezolanas fueron asistidas por Cruz Roja en La Quiaca  12-7-2021"
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                Familias venezolanas fueron asistidas por Cruz Roja en La Quiaca  12-7-2021                            </span>
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        El informe da cuenta <strong>de los desplazamientos hacia Argentina de personas y familias migrantes y solicitantes de asilo que se encontraban en distintos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n (Brasil, Colombia, Ecuador, Per&uacute; y Venezuela).</strong> Sus tr&aacute;nsitos, su ingreso al territorio y su situaci&oacute;n posterior muestran los efectos regresivos de diversas y fragmentarias pol&iacute;ticas y pr&aacute;cticas administrativas implementadas al calor de los contagios ocasionados por la pandemia por Covid-19. El trabajo ubica y analiza las trayectorias en el complejo marco de las organizaciones e instituciones involucradas en la regulaci&oacute;n de los ingresos y en la protecci&oacute;n de derechos de las personas en movilidad, y en las decisiones pol&iacute;ticas y administrativas que no siempre lograron equilibrar la preocupaci&oacute;n sanitaria con las necesidades de protecci&oacute;n de personas y familias extranjeras.
    </p><p class="article-text">
        Este prolongado cierre de fronteras afect&oacute; inicialmente a dos grupos. El primero estaba integrado por personas argentinas y extranjeras residentes en el pa&iacute;s que hab&iacute;an salido de Argentina poco tiempo antes, por turismo o visitas -para esa fecha, a&uacute;n no hab&iacute;a concluido la temporada estival-. Varios miles de estas personas quedaron &ldquo;varadas&rdquo; en los lugares en que se encontraban al momento del cierre de fronteras, y fueron repatriadas en vuelos especiales en el curso de las siguientes semanas. En todos los casos, al ingresar al pa&iacute;s eran testeadas para detectar el virus y deb&iacute;an realizar una cuarentena obligatoria de 15 d&iacute;as en instalaciones especialmente dispuestas para ello. El segundo grupo lo formaban personas extranjeras no residentes en el pa&iacute;s, que se encontraban en tr&aacute;nsito hacia Argentina por diferentes motivos. Algunas de ellas porque deseaban reunirse con familiares ya establecidos; otras porque ten&iacute;an necesidades de protecci&oacute;n internacional ya que consideraban que su vida, su libertad o su seguridad estaban en riesgo en su lugar de residencia; y otras m&aacute;s debido a procesos y proyectos migratorios ya en curso que fueron afectados diversamente por la pandemia &mdash;generalmente hacia una mayor vulnerabilidad. En situaciones normales, todas estas personas extranjeras no residentes hubieran ingresado al pa&iacute;s por cualquier paso habilitado (terrestre, a&eacute;reo, fluvial o mar&iacute;timo) ya sea como turistas o como solicitantes de asilo. Y a la brevedad habr&iacute;an iniciado su tr&aacute;mite de residencia ante la Direcci&oacute;n Nacional de Migraciones o el procedimiento de asilo ante la Comisi&oacute;n Nacional para los Refugiados (CONARE).
    </p><p class="article-text">
        Los quince d&iacute;as de cierre de fronteras establecidos en el decreto original de marzo de 2020 se fueron prorrogando durante m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio, con algunas aperturas controladas en unos pocos aeropuertos ubicados &uacute;nicamente en el &Aacute;rea Metropolitana de Buenos Aires. Si bien ciertos tr&aacute;nsitos estuvieron autorizados (transportistas, etc.) no se puso en pr&aacute;ctica ning&uacute;n mecanismo operativo ni administrativo estable que habilitara el ingreso al territorio por razones de reunificaci&oacute;n familiar, humanitarias o de personas con necesidades de protecci&oacute;n internacional, a diferencia de otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n como Uruguay. En la pr&aacute;ctica, el derecho a migrar y el derecho a buscar y recibir asilo quedaron suspendidos.
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>,<strong> Gabriela Liguori, Directora Ejecutiva de CAREF </strong>habl&oacute; acerca del estado de situaci&oacute;n de la migraci&oacute;n en Argentina 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-El cierre de las fronteras y el contexto de pandemia en general, &iquest;desalentaron la migraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los cierres de fronteras y los confinamientos internos (que implicaron restricciones a la circulaci&oacute;n dentro de los pa&iacute;ses) sin dudas representaron un obst&aacute;culo para la migraci&oacute;n. Lo que no es tan claro es que hayan desalentado la necesidad de las personas a migrar. El contexto de pandemia afect&oacute; el trabajo de much&iacute;simas personas, especialmente de quienes trabajan informalmente y quedaron por fuera de las ayudas que ofrecieron los distintos gobiernos. Puesto que muchas personas migrantes tienen este tipo de trabajos en distintos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, su situaci&oacute;n empeor&oacute; considerablemente durante la pandemia, entonces muchas personas consideraron volver a migrar hacia un nuevo destino (tal como Argentina o Chile). Entonces, si bien los cierres de fronteras dificultaron los tr&aacute;nsitos, los efectos econ&oacute;micos de la pandemia impulsaron a muchas personas a reemigrar &mdash;a muchas personas que, tal vez, de no haber habido pandemia, se hubieran quedado donde ya viv&iacute;an&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la pandemia se observ&oacute; que existen sectores que han lucrado con los ingresos irregulares (o por pasos no habilitados) de migrantes &iquest;C&oacute;mo funcionan estos circuitos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;gestores&rdquo; y los &ldquo;pasadores&rdquo; han existido desde siempre. Sus servicios consisten en &ldquo;resolver&rdquo;, de maneras irregulares o directamente ilegales, dificultades respecto a &ldquo;los papeles&rdquo; o los cruces de fronteras internacionales. Estos personajes florecen cuando las fronteras son dif&iacute;ciles de cruzar legalmente o cuando los &ldquo;papeles&rdquo; son dif&iacute;ciles de obtener. Comparativamente, las fronteras de Am&eacute;rica del Sur no han sido dif&iacute;ciles de cruzar, especialmente para las personas nativas de pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Usualmente (aunque no siempre) alcanzaba con que tuvieran vigentes sus documentos de identidad. Por este motivo nunca fueron fronteras mort&iacute;feras, por ejemplo, en comparaci&oacute;n con el Mar Mediterraneo, con las fronteras de Centro Am&eacute;rica, o de M&eacute;xico y Estados Unidos. La pandemia mostr&oacute; lo r&aacute;pido que se armaron esos circuitos clandestinos (que proveyeron transporte y cruces internacionales) y queda en el reino de la especulaci&oacute;n el dinero que han movido. Muchos de esos circuitos clandestinos operaron a la vista de todos, incluidas las autoridades migratorias, las polic&iacute;as y las fuerzas de seguridad de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Esto confirm&oacute; una vez m&aacute;s lo que se sabe desde hace muchos a&ntilde;os: las restricciones a la movilidad (por el motivo que sea: sanitario, laboral, de seguridad, etc) siempre son terreno f&eacute;rtil para los negocios clandestinos y agravan los riesgos de quienes migran en condiciones de vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>Juan Carlos Murillo, Representante Regional de ACNUR para el Sur de Am&eacute;rica Latina</strong> respondi&oacute; a <strong>elDiarioAR sobre de qu&eacute; forma impact&oacute; el cierre de fronteras a nivel regional en la poblaci&oacute;n migrante y solicitante de asilo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pandemia de Covid-19 -explic&oacute; el funcionario internacional- ha profundizado las desigualdades preexistentes y aumentado la vulnerabilidad de las personas refugiadas y migrantes en la sociedad. Los efectos en las condiciones de vida, seguridad, dignidad y salud de las personas refugiadas y migrantes y sus comunidades de acogida han sido dram&aacute;ticos. Todos hemos sido afectados de alguna forma durante la pandemia, pero las personas refugiadas y otras personas desplazadas por la fuerza, se han visto afectadas de manera desproporcionada y enfrentan problemas particulares de protecci&oacute;n, especialmente por las limitaciones a la libre circulaci&oacute;n y los cierres de frontera que los pa&iacute;ses del mundo establecieron. Durante el pico de la emergencia sanitaria, 100 pa&iacute;ses aplicaron medidas restrictivas para la admisi&oacute;n de solicitantes de asilo, exponiendo a mayores riesgos a personas que ya se encontraban en una situaci&oacute;n de peligro. Despu&eacute;s de m&aacute;s de dos a&ntilde;os, y tal como lo ha se&ntilde;alado recientemente el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, es necesario que los Estados levanten estas restricciones de la manera m&aacute;s urgente, para que las personas puedan buscar seguridad y protecci&oacute;n internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea Gabriela Liguori profundiza: &ldquo;Los cierres de fronteras y los confinamientos internos (que implicaron restricciones a la circulaci&oacute;n dentro de los pa&iacute;ses) sin dudas representaron un obst&aacute;culo para la migraci&oacute;n. Lo que no es tan claro es que hayan desalentado la necesidad de las personas a migrar. La movilidad se sostuvo por motivos basados en la necesidad, tanto sea de supervivencia como de protecci&oacute;n. El contexto de pandemia afect&oacute; el trabajo de much&iacute;simas personas, especialmente de quienes trabajan informalmente y quedaron por fuera de las ayudas que ofrecieron los distintos gobiernos. Puesto que muchas personas migrantes tienen este tipo de trabajos en distintos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, su situaci&oacute;n empeor&oacute; notablemente durante la pandemia y muchas personas consideraron volver a migrar hacia un nuevo destino (tal como Argentina o Chile). Entonces, si bien los cierres de fronteras dificultaron los tr&aacute;nsitos, los efectos econ&oacute;micos de la pandemia impulsaron a muchas personas a reemigrar &mdash;a muchas personas que, tal vez, de no haber habido pandemia, se hubieran quedado donde ya viv&iacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; lectura tenemos sobre el cierre de las fronteras como pol&iacute;tica sanitaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es indudable que los Estados actuaron frente a la pandemia suponiendo que el cierre de fronteras era una medida adecuada para el cuidado de las comunidades en territorio. Sin embargo, los hechos nos demuestran que era posible sostener la pol&iacute;tica sanitaria con un ingreso cuidado en las fronteras. Los corredores seguros implementados en los aeropuertos, por ejemplo, podr&iacute;an haber sido parte de la pol&iacute;tica migratoria y sanitaria y extenderse a las fronteras terrestres, pero esto no ocurri&oacute;. &iquest;Qui&eacute;nes se vieron afectados? Quienes migraron por tierra como &ldquo;caminantes&rdquo;, atravesando m&uacute;ltiples situaciones de riesgo a ra&iacute;z de la falta de presencia estatal destinada al cuidado de esta poblaci&oacute;n. Hablamos de familias completas, mujeres con ni&ntilde;os, adultos mayores, personas con discapacidad. En muchos casos urgidos por reunificarse con su familia, o por cuestiones m&eacute;dicas que deb&iacute;an ser atendidas con urgencia o requer&iacute;an del cuidado de un familiar. Los dispositivos de asistencia humanitaria que, en las fronteras terrestres, sostuvimos las organizaciones de la sociedad civil junto con organismos internacionales permitieron generar mecanismos seguros de recepci&oacute;n, alojamiento para cumplir con las cuarentenas, articulaciones con el sector salud para hacer los hisopados (y eventualmente brindar asistencia m&eacute;dica) e incluso traslados hasta el lugar de destino. Sin estos canales seguros y cuidados para recibir a quienes llegaban -a pesar del cierre de fronteras- el impacto para esas familias y para las comunidades que residen en las zonas de frontera hubiera sido mucho m&aacute;s delicado. Las acciones que dieron lugar a estos corredores terrestres seguros deber&iacute;an haber sido asumidas por los Estados con el apoyo de la sociedad civil. Llevadas a cabo centralmente por la sociedad civil,&nbsp;demostraron que los cuidados sanitarios y el derecho a la movilidad pueden ir de la mano. Sostiene la Directora Ejecutiva de CAREF.
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            <span class="title">
                Migrantes venezolanos asistidos en la Quiaca                            </span>
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        La presentaci&oacute;n del evento se puede ver por las <a href="https://www.youtube.com/channel/UC7APgjbRuCL288s5z-nkQ4A/videos" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">redes de CAREF,</a> este lunes 6 de junio a las 17 horas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lula González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/largas-caminatas-desesperacion-historias-familias-entraron-argentina-durante-cierre-fronteras_1_9058074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jun 2022 17:13:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre largas caminatas y desesperación, historias de familias que entraron a Argentina durante el cierre de fronteras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Perú,Venezuela,Colombia,ACNUR]]></media:keywords>
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