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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Fernando Molina]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Arce y Fernández, en el espejo incómodo de Evo y Cristina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/arce-fernandez-espejo-incomodo-evo-cristina_129_9177214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a1f7566-fe85-475c-94d6-fce9aca6e66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arce y Fernández, en el espejo incómodo de Evo y Cristina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen más diferencias que similitudes entre los presidentes de Bolivia y Argentina, pero tienen algo en común: un líder y una líder que los ungió candidatos y que condicionan sus gestiones. El factor de la Economía.</p></div><p class="article-text">
        Con expresi&oacute;n feliz, el te&oacute;rico izquierdista Sergio Almaraz se refiri&oacute; a los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n Boliviana (1952-1964) como &ldquo;el tiempo de las cosas peque&ntilde;as&rdquo;. Ese momento crepuscular en el que se agota el deseo de cambio y los logros del periodo &ldquo;heroico&rdquo; previo se muestran, inevitablemente, limitados por los determinismos sociales. Digamos, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hacia 1921, con las masas insurrectas cansadas y retir&aacute;ndose, y la burocracia afirm&aacute;ndose como su reemplazo en el poder.&nbsp;O Termidor, que inici&oacute; la inacabable sucesi&oacute;n de los <em>hechos franceses</em> <em>posrevolucionarios</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No dejemos, sin embargo, que estos ejemplos hist&oacute;ricos nos arrastren hacia la exaltaci&oacute;n y, finalmente, la falsedad. Hoy, para la mayor&iacute;a, &ldquo;Termidor&rdquo; es solo el nombre de una salsa bechamel.&nbsp;No cabe duda, sin embargo, de que <strong>vivimos un periodo &ldquo;reaccionario&rdquo; &ndash;de repliegue&ndash; dentro del ciclo progresista de la regi&oacute;n</strong>. El exvicepresidente boliviano &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Linera lo llama el periodo &ldquo;administrativo&rdquo;. Hasta aqu&iacute;, <strong>la izquierda ha mostrado su necesidad y su poder&iacute;o, pero tambi&eacute;n sus flancos d&eacute;biles, y ya no hay sitio para las grandes ilusiones. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Para tales tiempos, estos hombres. Los presidentes de Bolivia y Argentina, Luis (Lucho) Arce y Alberto Fern&aacute;ndez, se parecen en el hecho de que ninguno de ellos es el l&iacute;der, por decirlo as&iacute;, &ldquo;natural&rdquo; de las transformaciones de sus pa&iacute;ses. Ambos ocuparon la segunda l&iacute;nea durante la etapa &aacute;lgida de estas transformaciones. Arce como ministro inamovible de Econom&iacute;a de Evo Morales y Fern&aacute;ndez como el inamovible Jefe de Gabinete de N&eacute;stor Kirchner; luego cayeron de esas posiciones y la vida &ndash;el &ldquo;destino hist&oacute;rico&rdquo;&ndash; les ofreci&oacute; unas oportunidades que algunos no dudar&iacute;an en llamar &ldquo;milagrosas&rdquo;. Cristina Kirchner, carente de la fuerza necesaria para encabezar su f&oacute;rmula presidencial, escogi&oacute; a Alberto por encima de varias otras posibilidades; Evo, exiliado en Buenos Aires e imposibilitado de candidatear por la contrarrevoluci&oacute;n que lo hab&iacute;a tumbado y expulsado de su pa&iacute;s, eligi&oacute; a Lucho como su sustituto por encima de la opini&oacute;n de su partido en Bolivia, tanto para atraer a las clases medias como para impedir que su n&eacute;mesis, David Choquehuanca, se hiciera del poder.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; Lucho y Alberto no sean &ldquo;hombres providenciales&rdquo;, pero no cabe duda de que la providencia les ha sonre&iacute;do. Aunque luego hayan tenido que pagar un peaje a quienes as&iacute; los ungieron. Si en algo se parecen Lucho y Alberto es en tener todas las ventajas de sus respectivas investiduras sin contar al mismo tiempo con las bases tradicionales del poder, esto es, firmes caudales electorales y partidos leales o, mejor dicho, partidos a los cuales mandar. Para volver a Francia: son delfines que gobiernan con un rey y una reina vivitos y coleando. <strong>Estos los convierte en presidentes &ldquo;d&eacute;biles&rdquo;, pero de una debilidad parad&oacute;jica, ya que no han perdido la potestad de repartir los cargos (es a ellos que se dirigen las quejas y admoniciones de los &ldquo;monarcas&rdquo;) y &ndash;muy importante&ndash; pueden reelegirse.</strong> Esta opci&oacute;n tiene mayores posibilidades de &eacute;xito en Bolivia &ndash;donde Lucho es el pol&iacute;tico m&aacute;s popular&ndash;, que hoy en Argentina, as&iacute; que ha puesto a temblar al aparato tradicional del Movimiento al Socialismo boliviano. En nuestros pa&iacute;ses siempre ser&iacute;a un error subestimar a los presidentes. A veces no lograr&aacute;n reelegirse, pero siempre podr&aacute;n intentarlo, segmentando el campo pol&iacute;tico en relaci&oacute;n a ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Alberto y Lucho gobiernan inc&oacute;modos, no pueden mandar a sus anchas, si esto alguna vez es posible en pol&iacute;tica. Es que no hay peor acreedor que el que cree que el otro le debe obediencia (ni hay peor pagador que el que debe demasiado). Adem&aacute;s, no deben compararse solo con el desempe&ntilde;o de sus enemigos sino con los periodos dorados de sus antiguos jefes. &ldquo;Ser mejores que Macri es f&aacute;cil, lo dif&iacute;cil ser&aacute; ser mejores que nosotros mismos&rdquo;, discurs&oacute; en su campa&ntilde;a Fern&aacute;ndez. Y Cristina lo recuerda. Por su parte, Evo declara que &ldquo;las cosas ya no van igual&rdquo; que cuando &eacute;l era presidente. <strong>Claro, porque ahora vivimos en el tiempo de las cosas peque&ntilde;as. </strong>Sobre todo, se acab&oacute; el s&uacute;per ciclo de las materias primas; se acab&oacute; el d&oacute;lar barato; se acab&oacute; el crecimiento latinoamericano &ldquo;loco&rdquo;; se acabaron la paz y la estabilidad mundiales. Alberto y Lucho pueden y deben ser mucho m&aacute;s realistas que Cristina y Evo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En econom&iacute;a, a Lucho le va bastante mejor que a Alberto, porque el modelo econ&oacute;mico boliviano cay&oacute; en la mediocridad, pero no en la ruina.</strong> Alberto, por su parte, ya ha entrado en la historia &ndash;por lo menos desde una perspectiva progresista externa&ndash; porque en su gobierno se aprob&oacute; la legalizaci&oacute;n del aborto. Hasta ahora Lucho no ha encontrado un hito importante que defina su &ldquo;legado&rdquo;, como dicen los estadounidenses. Quiz&aacute; porque no lo est&aacute; buscando. 
    </p><p class="article-text">
        Alberto y Lucho provienen de las filas de la burocracia p&uacute;blica &ndash;no se lea esto en clave trotskista: algo de burocracia siempre es imprescindible&ndash;; los dos son docentes universitarios;&nbsp;hablan con razones antes que con emociones; a Lucho no le gusta la relaci&oacute;n con la prensa, a Alberto s&iacute;; ambos han metido bastante la pata en sus declaraciones, pero solo Alberto sale despu&eacute;s a pedir disculpas; ambos tienen ese aspecto prolijo y sol&iacute;cito de los &ldquo;clasemedieros&rdquo; educados. Lucho representa bien al t&iacute;pico var&oacute;n blanco de La Paz; Alberto es un porte&ntilde;o igualmente t&iacute;pico. Ambos tocan guitarra y cantan, aunque en esa &aacute;rea seguramente Alberto est&eacute; en un nivel superior. Ambos dejan de hablar por periodos con Evo y Cristina, respectivamente, cuando estos se ponen particularmente irritantes. Y luego se encuentran en p&uacute;blico con ellos y les dan muestras de respeto y afecto. Y as&iacute; van tirando.
    </p><p class="article-text">
        <em>FM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/arce-fernandez-espejo-incomodo-evo-cristina_129_9177214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Jul 2022 03:01:11 +0000]]></pubDate>
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