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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Calvi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/pablo-calvi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Calvi]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Vincent Bevins: " El método de exterminio de EEUU en Yakarta es un fenómeno global del que Argentina fue apenas una parte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/vincent-bevins-metodo-exterminio-eeuu-yakarta-fenomeno-global-argentina-apenas-parte_128_9194517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2c8e4f9-41c4-4d42-92fe-ca855691e02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vincent Bevins: &quot; El método de exterminio de EEUU en Yakarta es un fenómeno global del que Argentina fue apenas una parte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista estadounidense y autor de "El método Yakarta" explica cómo la CIA planeó el asesinato de un millón de indonesios a manos del gobierno golpista del Mayor General Suharto. Una metodología que Washington exportó como sistema al resto del mundo, sostiene. El libro describe, analiza y prueba a base de documentos desclasificados y entrevistas.</p></div><p class="article-text">
        Cuando a mediados de 2020 y en la antesala de la pandemia Vincent Bevins public&oacute; su primer libro de investigaci&oacute;n, un documento de m&aacute;s de trescientas p&aacute;ginas con detalles hasta entonces ignorados sobre la participaci&oacute;n de los Estados Unidos en varias de las masacres ocurridas durante la Guerra Fr&iacute;a, nada indicaba que el libro se convertir&iacute;a en un cl&aacute;sico de lectura obligatoria para la nueva pol&iacute;tica estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Los elogios a <em>The Jakarta Method</em> (New York, Public Affairs) se hicieron o&iacute;r a lo ancho del circuito podcasts pol&iacute;ticos locales. La cr&iacute;tica Grace Blakeley describi&oacute; <em>The Jakarta Method</em> como &ldquo;un viaje fascinante y perturbador alrededor del mundo, en el que Bevins documenta los efectos de la violenta cruzada anticomunista de Washington a lo ancho de varios continentes.&rdquo; Desde la revista <em>GQ</em> aseguraron que el libro: &ldquo;[Es] una lectura obligada para comprender c&oacute;mo el aparato de inteligencia de EE. UU. se convirti&oacute; en lo que es hoy y c&oacute;mo ha devastado a tantos pa&iacute;ses en el camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El M&eacute;todo Jakarta</em> (ahora editado en castellano por <a href="https://capitanswing.com/libros/el-metodo-yakarta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Captain Swing</a>) ilustra el plan orquestado por la CIA que result&oacute; en el asesinato de un mill&oacute;n de Indonesios a manos del gobierno golpista del Mayor General Suharto; plan que el gobierno de los Estados Unidos export&oacute; como sistema al resto del mundo, en especial a Am&eacute;rica Latina. El libro describe, analiza y prueba a base de documentos desclasificados y entrevistas lo que Bevins define como una &ldquo;red global de planes de exterminio anticomunista&rdquo; que la CIA inaugur&oacute; a mediados de los a&ntilde;os 50 e impuls&oacute; desde Indonesia hacia, al menos, veintid&oacute;s pa&iacute;ses, incluidos Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia y Venezuela.
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                    alt="La versión en castellano del libro &quot;El método Yakarta&quot;"
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            <span class="title">
                La versión en castellano del libro &quot;El método Yakarta&quot;                            </span>
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        Tal vez por el alcance global de su trabajo es que Bevins (<em>L.A. Times</em>, <em>Financial Times</em>, <em>The Washington Post</em>) desea que la investigaci&oacute;n sea le&iacute;da en el resto del mundo. &ldquo;Me [interesa] que el libro se lea afuera, especialmente en Am&eacute;rica Latina y Asia,&rdquo; asegura desde R&iacute;o de Janeiro, a donde viaj&oacute; para el funeral de su amigo y colega,<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/hay-guerra-naturaleza-dom-phillips-asesinado-trataba-explicarlo_1_9096631.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el periodista brit&aacute;nico Dom Phillips.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; es importante establecer que este m&eacute;todo de exterminio de Estados Unidos es realmente un fen&oacute;meno global del que Argentina fue apenas una parte. Una t&eacute;cnica implementada desde los Estados Unidos para establecer pol&iacute;ticas represivas que se desarrollaron en todo el mundo y que dieron forma al nuevo orden global&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este m&eacute;todo, Bevins propone, nos ha legado el mundo en que vivimos hoy.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tu libro muestra en parte que la dualidad entre buenos y malos, ese debate tipo </strong><em><strong>Rocky III </strong></em><strong>en torno a la Guerra Fr&iacute;a, pareciera estar apag&aacute;ndose en los Estados Unidos &iquest;Eso est&aacute; cambiando?</strong>
    </p><p class="article-text">
         La idea de que los Estados Unidos desempe&ntilde;an ontol&oacute;gicamente el rol hist&oacute;rico fundamental de &ldquo;los buenos de la pel&iacute;cula&rdquo; es casi imprescindible en la cabeza de todo estadounidense. No se puede ser ciudadano Americano sin aceptar esta religi&oacute;n c&iacute;vica que tenemos y que es tan poderosa. Todo parte de all&iacute;, incluso la versi&oacute;n <em>Rocky III </em>de la historia mundial. Si algo est&aacute; cambiando, pues me alegra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El objetivo de los juicios a las juntas militares en Argentina fue demostrar que durante el golpe se hab&iacute;a activado un plan sistem&aacute;tico de exterminio enfocado sobre ciertos grupos pol&iacute;ticos de izquierda para imponer pol&iacute;ticas neoliberales. Tu libro revela que, adem&aacute;s del Plan C&oacute;ndor, existi&oacute; (y existe) un plan global que conecta las desapariciones de personas desde Indonesia hasta Chile y Argentina.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo me top&eacute; con esta historia cuando trabajaba para el <em>Washington Post</em> en el sudeste asi&aacute;tico. Y no s&oacute;lo me di cuenta de que la masacre de 1965 en Indonesia, de aproximadamente 1 mill&oacute;n de civiles, era desconocida de este lado del Atl&aacute;ntico, sino que esa masacre se relacionaba con varias cosas que hab&iacute;an sucedido en Am&eacute;rica Latina. Mi objetivo fue globalizar esa historia y establecer de la mejor manera posible las conexiones entre las t&aacute;cticas y los procesos que se usaron en Indonesia y los que se utilizaron en Am&eacute;rica Latina. De hecho, la represi&oacute;n que tuvo lugar durante la Guerra Fr&iacute;a en todos estos pa&iacute;ses, lo que se llam&oacute; la Organizaci&oacute;n Internacional Anticomunista, fue a menudo mucho m&aacute;s coherente y mejor organizada que la m&aacute;s famosa Internacional Comunista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que comienza a probar mi libro es que el bando triunfador en la Guerra Fr&iacute;a, el que finalmente sali&oacute; victorioso y condujo al mundo a un nuevo orden capitalista, hizo un mucho mejor trabajo [que la Internacional Comunista] intercambiando ideas y personal, acumulando un cuerpo de conocimiento que pod&iacute;a aplicarse en nuevos escenarios y nuevos centros estrat&eacute;gicos.
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            <span class="title">
                Campo de concentración para mujeres en Indonesia                            </span>
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        <strong>Para empezar hay que remontarse a la operaci&oacute;n </strong><em><strong>Paperclip</strong></em><strong>, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, s&iacute;. Los Estados Unidos nacionalizaron a [mil seiscientos] cient&iacute;ficos Nazis, pero tambi&eacute;n, despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, se cre&oacute; el Sistema de Seguridad del Atl&aacute;ntico Norte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo que me parece especialmente interesante es que el primer uso documentado de desapariciones como forma de represi&oacute;n pol&iacute;tica se da en 1965 en Indonesia. En Am&eacute;rica Latina, en plena Guerra Fr&iacute;a, los primeros casos de desaparici&oacute;n ocurrieron en 1966. Y en esos a&ntilde;os existi&oacute; un traslado de personal desde las embajadas estadounidenses desde del Sudeste Asi&aacute;tico hacia los pa&iacute;ses que implementaron esa pr&aacute;ctica de desaparici&oacute;n. Ese es un dato que el libro, gracias a la perspectiva global que toma, puede haber ayudado a iluminar. Pero, claro, estudiar y analizar esas conexiones requerir&aacute; m&aacute;s detalle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro se enfoca en lo que ocurre en Indonesia y da cuenta del genocidio de un mill&oacute;n de personas. Luego pasa a Guatemala en donde, creo, el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas es tambi&eacute;n muy alto...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes problemas, por supuesto, es que los cr&iacute;menes cometidos por los perdedores de la Guerra Fr&iacute;a tienden a ser bastante conocidos aqu&iacute; en Occidente. Pero no ocurre lo mismo con los cr&iacute;menes de los ganadores. As&iacute; que los n&uacute;meros son imprecisos. En Indonesia, por ejemplo, los n&uacute;meros son tremendamente imprecisos pero seg&uacute;n la informaci&oacute;n que manejo, Guatemala tuvo el segundo n&uacute;mero en t&eacute;rminos de asesinatos masivos, intencionales, de militantes de izquierda. Son cientos de miles. Y hay un debate en Indonesia sobre si se debe usar o no la palabra genocidio. Yo no creo que el t&eacute;rmino sea apropiado para lo que ocurri&oacute; all&iacute;. Pero en Guatemala ciertamente hubo motivos raciales, pues la cruzada anticomunista motiv&oacute; el asesinato en masa de ind&iacute;genas. Luego, despu&eacute;s de eso, creo que Argentina&hellip; bueno, Argentina tiene los n&uacute;meros m&aacute;s altos de Am&eacute;rica del Sur. Guatemala y El Salvador tienen los n&uacute;meros m&aacute;s altos del continente Americano.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que para mi libro es importante es la metonimia &ldquo;Yakarta&rdquo;, este dispositivo literario que uso en el libro, pero que tambi&eacute;n los asesinatos en masa anticomunistas usaron en el siglo XX para globalizar este fen&oacute;meno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el uso de la palabra &ldquo;Jakarta&rdquo; seg&uacute;n dos periodistas argentinos a quienes cito --uno es Juan Pablo Csipka y el otro es Ignacio Gonz&aacute;lez Jansen-- un grupo de miembros de la Triple A [Alianza Anticomunista Argentina] se encontr&oacute; con representantes guatemaltecos en Espa&ntilde;a, en una reuni&oacute;n organizada por la Embajada de los EEUU. All&iacute; hablaron sobre este plan &ldquo;Yakarta&rdquo;, de c&oacute;mo funcion&oacute; y c&oacute;mo podr&iacute;a implementarse en Argentina. Fue una reuni&oacute;n organizada por la Embajada de EEUU en Espa&ntilde;a entre L&oacute;pez Rega, l&iacute;der de la Triple A Argentina, y M&aacute;ximo Zepeda, jefe de grupo guatemalteco llamado Nueva Organizaci&oacute;n Anticomunista, que nucleaba a los escuadrones de la muerte en su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se trata de cosas como esa, lo mejor que puedo hacer es abrir el camino a otros investigadores. Porque siempre de ser muy cuidadoso s&oacute;lo haciendo afirmaciones que realmente puedo verificar con informaci&oacute;n desclasificada o relatos de primera mano.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; sabemos con certeza, porque tenemos mejor evidencia, es que durante ese tiempo la palabra &ldquo;Yakarta&rdquo; se us&oacute; aqu&iacute; en Brasil y en Chile para connotar b&aacute;sicamente ese plan de exterminio. En Brasil no se implement&oacute;, pero en Chile s&iacute;. Y el rol de Argentina es, adem&aacute;s, de conexi&oacute;n. Argentina y Guatemala intercambian t&aacute;cticas. Los funcionarios argentinos les explican a sus hom&oacute;logos centroamericanos c&oacute;mo se hace y c&oacute;mo funciona [el plan], cu&aacute;l es la mejor manera de usar la violencia para establecer reg&iacute;menes capitalistas autoritarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Hay una parte del libro en la que da la sensaci&oacute;n de que la izquierda no tuvo grandes chances de triunfar en Asia &iquest;Cre&eacute;s que ese fue tambi&eacute;n el caso de Am&eacute;rica Latina?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
         Voy a intentar responderte de tres maneras diferentes. N&uacute;mero uno, en este libro siempre trato de contar una versi&oacute;n de la historia que mantiene vivas varias posibilidades. Y creo que all&aacute; por los a&ntilde;os 40, 50 y 60, no hab&iacute;a raz&oacute;n para creer necesariamente que Estados Unidos iba a actuar del modo en el que actu&oacute;. En los primeros a&ntilde;os de la verdadera hegemon&iacute;a estadounidense, despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, algunos de los l&iacute;deres antiimperialistas e izquierdistas m&aacute;s comprometidos del mundo esperaban que Estados Unidos actuase de manera diferente. Ho Chi Minh, Mao y Sukarno, dos comunistas y un antiimperialista de tendencia izquierdista, esperaban que Estados Unidos estuviera a la altura de una versi&oacute;n diferente de su ideal republicano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se trata de Am&eacute;rica Latina, tambi&eacute;n me gusta contar la historia sin un final cerrado, porque no creo que la historia est&eacute; predeterminada. Claro, si la izquierda latinoamericana se preguntara hoy qu&eacute; podr&iacute;amos haber hecho distinto&hellip; bueno, pues no hay una respuesta f&aacute;cil a esa pregunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es sabido que, mientras la masacre se desarrollaba en Indonesia, el Che Guevara da su discurso en el que habla de &ldquo;demasiados Vietnam&rdquo;. Esa era una posible respuesta a la pregunta. Pero esa respuesta implicaba necesariamente una lucha muy dif&iacute;cil y violenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como digo en la conclusi&oacute;n, el proyecto del Tercer Mundo, ese intento de reconstruir el orden global de una manera total y concretamente poscolonial, con una econom&iacute;a delineada por reglas m&aacute;s justas para el desarrollo de los pa&iacute;ses del Sur, iba a ser incre&iacute;blemente dif&iacute;cil de por s&iacute;. La idea del Tercer Mundo estaba plagada de contradicciones internas. Se iba a requerir todo tipo de esfuerzos heroicos para estructurar una acci&oacute;n colectiva que pudiese llevarlo a cabo. El Tercer Mundo era un proyecto sumamente dif&iacute;cil, incluso sin contar con interferencias externas. Ahora, con todo lo dif&iacute;cil que ya se presentaba, digamos que realmente no ayud&oacute; demasiado que el gobierno m&aacute;s poderoso en la historia de la humanidad tratase activamente de destruirlo.&nbsp;
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                Movimiento de Mujeres indonesas                            </span>
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        <strong> Lula se consolid&oacute; en el poder luego de los ataques del 11 de septiembre, en un per&iacute;odo en el que Estados Unidos no estaba preocupado por la pol&iacute;tica de Am&eacute;rica Latina en absoluto. Disfrut&oacute; parcialmente de lo que aqu&iacute; llaman el &ldquo;benign neglect&rdquo;. Y eso posiblemente abri&oacute; un espacio para que la Marea Rosa se consolidara. Si ahora miras a los Estados Unidos desde adentro, se lo ve en combusti&oacute;n. Y, en paralelo, la Marea Rosa parece estar despleg&aacute;ndose de nuevo &iquest;Podr&iacute;a decirse que est&aacute;n dadas otra vez las condiciones para que ese proyecto de izquierda regrese y se consolide?</strong>
    </p><p class="article-text">
         Creo que tienes raz&oacute;n en se&ntilde;alar una dualidad aqu&iacute; porque desde Brasil, Estados Unidos se percibe como un imperio en decadencia. Y da la sensaci&oacute;n de que est&aacute; haciendo exactamente lo que suelen hacer los imperios en decadencia, que es replegarse sobre s&iacute; mismos y arrancarse los ojos los unos a otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este momento de un imperio en decadencia, un imperio que se est&aacute; volviendo sobre s&iacute; mismo de un modo autodestructivo, puede generar todo tipo de oportunidades para el futuro del orden mundial, pero tambi&eacute;n puede ser bastante peligroso. Siempre me gusta se&ntilde;alar que <em>El m&eacute;todo de Jakarta</em> intenta mostrar que el orden mundial que tenemos hoy est&aacute; lejos de ser perfecto y podr&iacute;a haber sido mejor. De hecho, el mundo de hoy es consecuencia del empleo de la violencia en la construcci&oacute;n de un sistema liderado por Estados Unidos. Indudablemente podr&iacute;a mejorar mucho. Pero la realidad es que tambi&eacute;n puede empeorar. Estados Unidos es capaz de desencadenar un sin l&iacute;mite de problemas si reacciona de forma exagerada. Si un imperio en decadencia reacciona de manera irresponsable o emocional a una amenaza percibida, puede ser muy peligroso. Especialmente cuando ese imperio posee la m&aacute;quina de matar m&aacute;s avanzada en la historia de la humanidad --el ej&eacute;rcito de los Estados Unidos-- al alcance de la mano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa idea que me gusta mencionar es que la capacidad relativa que tiene Estados Unidos de imponer resultados negativos en el resto del mundo&hellip; bueno, eso no est&aacute; en cuesti&oacute;n. Puedes, por ejemplo, tomar como referencia nuestro control del sistema financiero internacional, espec&iacute;ficamente el sistema monetario que permite imponer sanciones a cualquier pa&iacute;s en cuesti&oacute;n de horas. Esta es una fuente de poder muy s&oacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero mira lo que pas&oacute; con Rusia y las sanciones que quisieron imponer. Han causado un sin n&uacute;mero de problemas en Estados Unidos, empezando por una inflaci&oacute;n que no exist&iacute;a desde hace a&ntilde;os.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
         Las sanciones son efectivas para disparar alg&uacute;n tipo de castigo contra un pa&iacute;s; para hacer cumplir alguna versi&oacute;n del &ldquo;orden internacional basado en reglas&rdquo;. Si desaf&iacute;as a los EE. UU. pagar&aacute;s las consecuencias. Pero al mismo tiempo, las sanciones son incre&iacute;blemente ineficaces para cambiar el comportamiento de los estados. Quiero decir: mira a Ir&aacute;n y Venezuela. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os los Estados Unidos ha impuesto sanciones contra sus econom&iacute;as, pero las sanciones no han generado el tipo de resultados que Estados Unidos dec&iacute;a esperar al imponerlas. En Rusia hay es diferente, porque las sanciones han estado vigentes por menos tiempo y Rusia es una econom&iacute;a mucho m&aacute;s grande. Pero de un modo similar, ves el castigo real pero no un cambio de comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tema de las sanciones es interesante. Tras lo de Rusia, que de un modo bien visible muestra un cambio en la balanza mundial de poder y el fortalecimiento relativo de otros centros globales, existe la posibilidad de que esas mismas sanciones que antes s&oacute;lo impactaban hacia afuera hoy tengan un efecto contraproducente hacia el interior del pa&iacute;s. Entonces, &iquest;c&oacute;mo EE. UU. podr&iacute;a sancionar, por ejemplo, a Brasil, si no les gustara el resultado de las elecciones de octubre, si Brasil es una econom&iacute;a similar a Rusia en volumen?</strong>
    </p><p class="article-text">
         Creo que [la amenaza de las sanciones] resulta contraproducente a largo plazo, dado que muchos de los pa&iacute;ses en el sistema global comienzan a darse cuenta de que lo mejor para ellos es moverse hacia un sistema que no est&eacute; totalmente dominado por el d&oacute;lar y las instituciones financieras de Nueva York. Ahora ya se escucha al PT brasile&ntilde;o hablando de una moneda latinoamericana. Este tipo de conversaciones y son resultado del hecho de que se ha vuelto muy visible esa herramienta con la cual Estados Unidos castiga sin la fuerza necesaria para cambiar la pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy ya se ha vuelto muy claro que hay una contradicci&oacute;n real entre la idea de un imperio y la de una democracia. Porque, &iquest;en qu&eacute; medida realmente importa, a los fines pol&iacute;ticos de los Estados Unidos, si Ir&aacute;n o Venezuela cambian? A pol&iacute;ticos como [el senador Republicano] Marco Rubio, lo &uacute;nico que les interesa es demostrarle a sus votantes que est&aacute;n siendo duros con Venezuela. Pero cuando las consecuencias reales de las sanciones toman forma, ya nadie presta atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong> Ya que comenzamos a hablar de instituciones que a veces fallan me gustar&iacute;a hablar sobre la crisis de los medios estadounidenses.</strong>
    </p><p class="article-text">
         Claro.
    </p><p class="article-text">
         <strong>De hecho, los medios estadounidenses jugaron un papel importante en justificar las masacres en Indonesia, Guatemala y el resto del mundo. Y siempre tienen un sesgo cuando cubren Am&eacute;rica Latina. Por ejemplo, siempre toman como palabra oficial lo que les filtra el Departamento de Estado, la CIA o la DEA. &iquest;Son los medios estadounidenses tan independientes como ellos se piensan?</strong>
    </p><p class="article-text">
         Los medios estadounidenses tienden a representar la realidad de una manera muy similar a la forma en la que el gobierno de los EE. UU. ve al resto del mundo. Y tienden tambi&eacute;n a simpatizar con los objetivos de la pol&iacute;tica exterior de los EE. UU. Eso es as&iacute;. Pero el mecanismo es sutil y complicado de explicar. Por eso resulta tan efectivo. Si fuese f&aacute;cil de explicar, si fuese s&oacute;lo una variable, no resultar&iacute;a todo lo eficiente que es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los Estados Unidos no tienes censura directa de los medios como s&iacute; la tienes en reg&iacute;menes autoritarios. Se permite la publicaci&oacute;n de libros como el m&iacute;o. Al menos en peque&ntilde;os c&iacute;rculos se discuten los cr&iacute;menes de la pol&iacute;tica exterior de los EE. UU. y el imperialismo estadounidense. Pero la manera de reproducir una ciudadan&iacute;a que simpatiza ampliamente con ciertos puntos de vista sobre el sistema global se lleva a cabo de maneras sutiles. Por eso creo que el hecho de que haya varias respuestas a esa pregunta es fundamental para entender por qu&eacute; el sistema de medios es tan efectivo y por qu&eacute; Estados Unidos tiene un componente ideol&oacute;gico tan fuerte en sus estructuras hegem&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estadounidenses, especialmente quienes trabajan en medios, tienden a creer en esos valores de los que habl&aacute;bamos. Nos criamos en una realidad que es una especie de versi&oacute;n de la historia en formato Disney, donde nosotros somos los buenos que luchan contra los malos, que est&aacute;n en otros lugares del mundo. Puede que tal vez cometamos algunos errores en el camino, pero al final triunfamos porque trabajamos duro y creemos en lo que nos proponemos. Mucho de la subjetividad estadounidense se forma de esta manera, desde muy joven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda variable, te dir&iacute;a, y esto es algo que [Noam] Chomsky se&ntilde;ala de manera muy efectiva en <em>Manufacturing Consent</em> es que, especialmente ahora en el siglo XXI &ndash;aunque tambi&eacute;n en parte del XX-- ninguna organizaci&oacute;n de medios tiene los recursos suficientes como para salir a todas partes y recoger toda la informaci&oacute;n sobre realidad. En los diarios dependemos de otras instituciones muy grandes que hacen gran parte de la recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n. [Es] necesario confiar en los gobiernos y las ONGs, en la polic&iacute;a y los grupos de expertos, para acceder a la materia prima b&aacute;sica de nuestros informes. Y s&oacute;lo basta con mirar las estructuras de propiedad y las estructuras de incentivos que gobiernan ese tipo de instituciones, especialmente las que gobiernan las agencias de inteligencia, las ONGs, los <em>think tanks</em> para ver qu&eacute; tipo de informaci&oacute;n estamos manejando.
    </p><p class="article-text">
        Una tercera parte, es la estructura de propiedad de los medios. Y &eacute;sta es una cr&iacute;tica muy cl&aacute;sica, pero las organizaciones grandes de medios son hoy por hoy propiedad de familias muy ricas con claros intereses econ&oacute;micos. No s&oacute;lo estamos convergiendo con Am&eacute;rica Latina, sino que estamos volviendo a una versi&oacute;n anterior de la prensa estadounidense, cuando las noticias se identificaban claramente con los due&ntilde;os de las empresas de noticias, con las grandes familias. <em>Citizen Kane </em>justamente trata de esto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y para cerrar la respuesta a tu pregunta, creo que el modelo publicitario realmente afecta al tipo de noticias que se publican.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe, adem&aacute;s, este paternalismo profundamente arraigado en el sujeto estadounidense cuando miramos hacia fuera. Y esto se remonta a los dos caminos divergentes que tomaron las revoluciones en las Am&eacute;ricas: el m&aacute;s conservador, un camino &ldquo;supremacista blanco&rdquo;, que es el que tom&oacute; Estados Unidos, en comparaci&oacute;n con la mayor&iacute;a de las rep&uacute;blicas de habla hispana tras el final de la colonizaci&oacute;n europea formal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde ese momento se puede ver una l&iacute;nea clara desde la cual Estados Unidos ve una&nbsp; Am&eacute;rica Latina corrupta por la mezcla racial y el mestizaje. En el fondo, en los Estados hay todav&iacute;a mucha gente que piensa de esa manera y estoy seguro de que eso se filtra en la cobertura de los medios anglosajones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;C&oacute;mo ves a Brasil post-Bolsonaro?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues, te digo, hay una dualidad que para m&iacute; es fascinante. Parece que Bolsonaro no est&aacute; completamente a cargo. Ciertamente no en la medida en que le gustar&iacute;a estarlo. Da la sensaci&oacute;n de que el pueblo brasile&ntilde;o est&aacute; realmente listo para eyectarlo. A menudo escucho a personas en Brasil decir que en lugar de un <em>gobierno</em>, hay un <em>desgobierno, </em>una especie de agujero negro lleno de ret&oacute;rica combativa. Por un lado, parece que el Bolsonarismo se acab&oacute;, est&aacute; terminando. Por otro lado, ayer estuve en el funeral de Dom Phillips, amigo m&iacute;o, periodista, que fue asesinado en el Amazonas. Y por supuesto Bolsonaro sigue siendo el presidente. Bolsonaro todav&iacute;a sale por televisi&oacute;n diciendo esencialmente que [Dom] merec&iacute;a que lo mataran, que no deber&iacute;a haber estado ah&iacute;, que se meti&oacute; en un lugar peligroso. Y cuando dice &ldquo;es peligroso all&iacute;&rdquo;, lo que quiere decir es: &ldquo;oigan, aliados mineros, o madereros ilegales o personas involucradas en actividades delictivas en la Amazon&iacute;a: ustedes tienen derecho a matar a quienquiera que se les cruce en el camino&rdquo;. Existe una din&aacute;mica extra&ntilde;a en la que, por un lado, parece que Bolsonaro est&aacute; de salida y no hay demasiados caminos para que pueda implantar una visi&oacute;n bolsonarista para Brasil. Pero por otro lado es claro que Bolsonaro va a intentar aferrarse al poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [En ese sentido] Lula tiene una doble tarea por delante. Necesita ganar votos, y parece que los va a obtener. Pero tambi&eacute;n tiene que asegurarse de que todas las instancias concretas de poder real en Brasil acepten el resultado de la elecci&oacute;n. Eso significa que los militares, la polic&iacute;a militar, los medios de comunicaci&oacute;n, el capital nacional, la posible intervenci&oacute;n internacional, &iquest;no? todos esos sectores acepten los resultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong> A partir de la idea de Hannah Arendt sobre Eichmann existe la renuencia a llamar a estos criminales &ldquo;monstruos&rdquo;. Porque cuando los llamas monstruos les est&aacute;s atribuyendo un nivel de irracionalidad del que no gozaban. Otorgarles el beneficio completo de su voluntad para involucrarse en esas actividades asesinas es importante para comprender c&oacute;mo funciona todo esto, &iquest;verdad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
         Eso es muy importante en el contexto de Indonesia, pero tambi&eacute;n en Am&eacute;rica Latina. Son temas bastante oscuros y es horrible pensar en ellos, pero imag&iacute;nate que Log&iacute;sticamente, cin&eacute;ticamente, es muy dif&iacute;cil matar a un mill&oacute;n de personas. Se requiere una gran cantidad de energ&iacute;a y coordinaci&oacute;n para hacerlo. Lo que prueba que esto que ocurri&oacute; en Indonesia no es simplemente el resultado de un momento de rabia o venganza, o de alguna man&iacute;a irracional que se apoder&oacute; de ellos. Y sin embargo esa es la historia que cont&oacute; el periodismo en su momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que las masacres de Indonesia en 1965 fueron necesarias para la construcci&oacute;n de un r&eacute;gimen capitalista autoritario aliado con los Estados Unidos, un r&eacute;gimen que fue fundamental durante la Guerra Fr&iacute;a. Estos asesinatos fueron necesarios para la creaci&oacute;n de la dictadura de Suharto, que se convirti&oacute; en uno de los aliados m&aacute;s importantes de Occidente en el sudeste asi&aacute;tico. Y el hecho de que fueran necesarios para la construcci&oacute;n del Estado significa que moldearon muy profundamente la naturaleza de ese Estado. Si un estado se construye sobre las ruinas del asesinato en masa, esas muertes quedan embebidas en muchas de las estructuras del propio estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Sudam&eacute;rica ocurri&oacute; algo similar. Manuel Contreras, el fundador de DINA en Chile, ten&iacute;a una forma bastante macabra de pensar algunas cosas. En alg&uacute;n momento se jact&oacute; de que hab&iacute;a logrado matar menos gente que Argentina. Y eso significaba que era m&aacute;s eficiente, que hab&iacute;a hecho mejor su trabajo. Obviamente esto es una jactancia horrible, adem&aacute;s de una muestra de la rivalidad entre esas dos dictaduras. Pero para que esa jactancia tenga sentido hay que comprender que tanto &eacute;l como los funcionarios argentinos entend&iacute;an que hab&iacute;a un objetivo. Los asesinatos eran un medio para llegar a un fin. No fueron resultado del desquicio de un supervillano de Hollywood al que le gusta ser malvado. Fueron una parte fundamental en la construcci&oacute;n de un r&eacute;gimen capitalista autoritario estable que no permitir&iacute;a que existiera ning&uacute;n tipo de disonancia socialista, o proyecto socialista, en Am&eacute;rica del Sur. Y eso es algo que, volviendo al comienzo de nuestra conversaci&oacute;n, realmente ha faltado en las narrativas estadounidenses sobre la Guerra Fr&iacute;a. Los malos no eran asesinos malvados e irracionales. Eran personas racionales que estaban jugando un papel muy particular en la construcci&oacute;n de un sistema muy, muy delimitado. Comprender esto es fundamental, porque sobre estos hechos se erige el orden global en el que hoy estamos viviendo.
    </p><p class="article-text">
        <em>PC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Calvi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jul 2022 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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