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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Manuela Moreno]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/manuela-moreno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Manuela Moreno]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Otros sonidos en el medio del campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sonidos-medio-campo_129_9292538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18b0ac36-8614-4f71-b1f1-2413c6df0740_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otros sonidos en el medio del campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las discusiones de la agenda pública que aparece ante la necesidad del Estado de obtener dólares de la liquidación de las exportaciones de granos de la última cosecha es la actitud del "campo" en el marco de las posiciones polarizadas. Ambas posiciones se refieren al “campo” en su conjunto, como una unidad. Pero ¿cuánto hay de unidad en el “campo”? ¿Quiénes son los diferentes actores?, se pregunta y responde la académica Manuela Moreno.</p><p class="subtitle">Debate - Esto no es un tweet: cuáles son las razones de la distancia entre los progresismos y el campo</p></div><p class="article-text">
        La actual coyuntura -en la que el Estado Nacional tiene una necesidad apremiante de obtener d&oacute;lares y por eso necesita de la liquidaci&oacute;n de las exportaciones de granos de la &uacute;ltima cosecha- pone nuevamente al accionar del &ldquo;campo&rdquo; en discusi&oacute;n, en el marco de las posiciones polarizadas que atraviesan a la sociedad argentina actual. De un lado, est&aacute;n aquellos que pregonan que no se debe &ldquo;atacar al campo&rdquo;, que es el &ldquo;motor del pa&iacute;s&rdquo; y que &ldquo;el campo somos todos&rdquo;. Del otro, los que manifiestan una posici&oacute;n cr&iacute;tica del accionar de los actores del sector, que los califican de &ldquo;especuladores&rdquo;, &ldquo;ego&iacute;stas&rdquo;, &ldquo;sojeros&rdquo; &ldquo;ricos&rdquo;, &ldquo;gauchocr&aacute;tas&rdquo; u &ldquo;oligarcas&rdquo;. Ambas posiciones se refieren al &ldquo;campo&rdquo; en su conjunto, como una unidad. Pero &iquest;cu&aacute;nto hay de unidad en el &ldquo;campo&rdquo;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el marco de<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/no-tweet-son-razones-distancia-progresismos-campo_1_9208918.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los debates que viene desarrollando elDiarioAR</a> proponemos aportar una reflexi&oacute;n m&aacute;s -a las que ya han hecho otros/as investigadores/as sobre temas rurales en argentina- sobre qu&eacute; es el campo o, mejor dicho, qui&eacute;nes son el campo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los del campo sean unidos, ¿esa será la ley primera para que no los devoren los de “afuera”?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La disputa en el a&ntilde;o 2008 por la &ldquo;resoluci&oacute;n 125&rdquo; -mediante la cual se impulsaba una modificaci&oacute;n en el porcentaje de las retenciones m&oacute;viles a las exportaciones- puso al &ldquo;campo&rdquo; en el centro de la discusi&oacute;n pol&iacute;tica. En ese contexto, tom&oacute; una mayor amplitud de voces y espacios el debate sobre qui&eacute;nes son los actores que predominan en un agro atravesado por grandes transformaciones.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, al interior de los actores del agro, esta coyuntura conflictiva actu&oacute; en un sentido particular: gener&oacute; que la categor&iacute;a &ldquo;campo&rdquo; se sedimente como una identidad que construye un &ldquo;nosotros&rdquo;, le otorg&oacute; una m&iacute;stica espec&iacute;fica a trav&eacute;s de las movilizaciones en las cuales se enarbolaban s&iacute;mbolos nacionales, y logr&oacute; generar adhesi&oacute;n en algunos sectores de la clase media urbana. En esta coyuntura se articul&oacute; <em><strong>un</strong></em> discurso como representativo del conjunto de los actores, el cual se instal&oacute; en los debates en la esfera p&uacute;blica como <em><strong>el</strong></em> discurso &ldquo;procampo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves para lograr la adhesi&oacute;n de los diferentes actores agrarios se basa en que esta discursividad pone en primer plano algunas ideas &ldquo;liberal-conservadoras&rdquo; arraigadas en el sector. Principalmente aquella que refiere a que el agro tiene un lugar central en la econom&iacute;a y en la sociedad argentina. Y que, si bien es un sector de suma importancia, ello no es reconocido por el conjunto de la sociedad, y sobre todo por aquellos que ejercen la representaci&oacute;n pol&iacute;tica (a&uacute;n m&aacute;s si son peronistas). Paralelamente, sintetizan el rechazo a ciertos instrumentos impositivos y de pol&iacute;tica econ&oacute;mica, como por ejemplo las retenciones, bajo la conceptualizaci&oacute;n de que toda forma de intervenci&oacute;n sobre el sector es &ldquo;confiscatoria&rdquo; y &ldquo;opresora del desarrollo del campo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Libro Las relaciones sociales en el agro pampeano publicado por Universidad Nacional de Quilmes Editorial                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Separar la paja del trigo</h3><p class="article-text">
        Por lo antes expuesto, hay que dar algo de cr&eacute;dito a la idea de que existe una unidad del campo<strong>, </strong>la cual est&aacute; construida a partir de un discurso que &ldquo;le habla&rdquo; a todos los actores del agro, reivindica su importancia dentro de la sociedad y les da una especificidad diferenci&aacute;ndolos de otros (que no reconocen su importancia social y econ&oacute;mica, que los atacan, que expolian los frutos de su trabajo, etc.).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es posible poner en tensi&oacute;n esta unidad del &ldquo;nosotros campo&rdquo; a partir de una mirada centrada en los territorios y en la din&aacute;mica concreta de los v&iacute;nculos entre los diferentes actores del agro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro de reciente publicaci&oacute;n, <em><strong>Las relaciones sociales en el agro pampeano</strong></em> (editado por la Universidad Nacional de Quilmes) marcamos la existencia de diferentes actores al interior del mundo empresarial del agro. Estas diferencias se construyen no solo por representar diferentes fracciones del capital, por la extensi&oacute;n de las hect&aacute;reas que explotan o por las formas de organizar el trabajo, sino tambi&eacute;n por el modo en que articulan las relaciones sociales para desarrollar la producci&oacute;n. En esta l&iacute;nea mostramos que, en sinton&iacute;a con los an&aacute;lisis que marcan los cambios sociales e ideol&oacute;gicos entre los actores del sector, hay una tendencia cada vez m&aacute;s extendida de un manejo de la producci&oacute;n, los recursos y los v&iacute;nculos sociales que se basa en una l&oacute;gica plenamente empresarial (con una centralidad en el c&aacute;lculo y la orientaci&oacute;n en hacer negocios). Sin embargo, esto no desdibuja en una parte de los productores la importancia que tienen las relaciones personales, familiares y locales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta importancia que le asignan a lo personal y local genera una distancia y tensi&oacute;n con los actores que se expanden por los territorios de un modo m&aacute;s vol&aacute;til, con una l&oacute;gica propia del capitalismo flexible: las mega empresas en &ldquo;red&rdquo;, los grandes empresarios que se insertan en diferentes espacios productivos del pa&iacute;s y todas aquellas otras empresas que, en los territorios, los actores locales las identifican como los &ldquo;pools de siembra&rdquo;. Muchos de estos empresarios for&aacute;neos tienen un lugar privilegiado en el entramado econ&oacute;mico dentro y/o fuera del sector, y una gran representaci&oacute;n por parte de las entidades y organizaciones del agro, lo cual les otorga una posici&oacute;n de poder en la estructura agraria. Justamente este poder les permite arrebatar recursos y relaciones a trav&eacute;s de, por ejemplo, acaparar la tierra por medio de pagar arrendamientos m&aacute;s altos, obtener precios m&aacute;s bajos en la compra de insumos, captar con exclusividad la mejor maquinaria y a los contratistas de labores, convocar a j&oacute;venes que ya no quieren o no pueden trabajar con sus familiares y se emplean en otras empresas del agro aportando su formaci&oacute;n profesional y otros saberes construidos en lo local.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas cuestiones son las que generan tensiones en los territorios y construyen una distancia entre los peque&ntilde;os y medianos empresarios que tienen un anclaje local respecto a otras fracciones del capital asociadas a las nuevas l&oacute;gicas productivas de expansi&oacute;n en red. Ante la monoton&iacute;a discursiva que reina en el campo, estas tensiones generan ciertos &ldquo;ruidos&rdquo; o un &ldquo;hilo de voz&rdquo; mediante el cual se reivindica &ldquo;lo local&rdquo; y &ldquo;a los que somos de ac&aacute;&rdquo; frente a un &ldquo;otro&rdquo; empresario extranjero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias entre actores del capital agrario no han sido incorporadas por otras discursividades que cuestionan las l&oacute;gicas productivas y concentradoras que hegemonizan al sector. En el caso del proyecto nacional-popular, una buena parte de sus referentes en el tema tienen una visi&oacute;n productivista que no se preocupa tanto por qui&eacute;nes sino por el cu&aacute;nto. Mientras que otra vertiente, que ha elaborado una profunda cr&iacute;tica al modelo de los agronegocios, se centra en una reivindicaci&oacute;n de la producci&oacute;n familiar y la econom&iacute;a popular (asociada a la producci&oacute;n en los espacios periurbanos). Y solo algunas voces plantean la existencia de diferencias entre los actores del agro y la necesidad de fortalecer las econom&iacute;as locales en base a la producci&oacute;n circundante (con &ldquo;arraigo&rdquo;), pero lo han hecho con poco acompa&ntilde;amiento. En consecuencia, es posible indicar que, en general, las propuestas de este espacio pol&iacute;tico no han buscado convocar a estos perfiles de peque&ntilde;os y medianos empresarios que muestran un fuerte anclaje social y simb&oacute;lico con los espacios locales donde producen.
    </p><p class="article-text">
        Consideramos que, tanto si se busca afinar la efectividad de las medidas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica que se toman respecto al sector, o bien proponer otros modelos alternativos que convoquen a una buena parte del agro, es necesario partir de una identificaci&oacute;n m&aacute;s precisa y particularizada de los actores agrarios que se ven afectados en diverso grado por el avance del proceso de concentraci&oacute;n que se intensific&oacute; con los agronegocios.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una tarea que no es nada f&aacute;cil ya que la audiencia en cuesti&oacute;n es poco receptiva a dar el debate sobre el actual modelo productivo. Pero vale la pena intentar que algunos de los empresarios peque&ntilde;os y medianos del agro se conviertan en interlocutores m&aacute;s cercanos, poniendo de relieve las tensiones que tienen con otros actores del agro y evitando la repetici&oacute;n de la polarizaci&oacute;n &ldquo;campo&rdquo; vs. resto de la sociedad. Tal vez un buen punto de inicio sea amplificar estos &ldquo;ruidos&rdquo; disonantes y darles un lugar en un coro de voces m&aacute;s amplio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sonidos-medio-campo_129_9292538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Sep 2022 12:08:05 +0000]]></pubDate>
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