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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Javier Franzé]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/javier-franze/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Javier Franzé]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un hueco en “Argentina, 1985”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hueco-argentina-1985_129_9592912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c587d288-84ef-428a-91fb-d7dad794ff2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hueco en “Argentina, 1985”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el autor, la película "inteligente y emocionante", pone sin embargo en un segundo plano una cuestión que considera decisiva: la voluntad colectiva de acabar con el pasado por intermedio de la justicia.</p></div><p class="article-text">
        Muchos son los m&eacute;ritos, art&iacute;sticos y pol&iacute;ticos, de &ldquo;Argentina, 1985&rdquo;. La existencia misma de la pel&iacute;cula, como vector de Memoria ante el lento pero sistem&aacute;tico desgaste del par democracia-derechos humanos fundado en los a&ntilde;os de plomo y de la transici&oacute;n, y reimpulsado desde 2003. Traer a primer plano la imprescindible labor de los j&oacute;venes&mdash;incluido el propio Moreno Ocampo&mdash; que formaron el equipo de Strassera. El tono de la narraci&oacute;n, que sabe contrarrestar con porte&ntilde;&iacute;simo humor un fondo luctuoso, que a su vez nunca se desborda hacia el melodrama. Y las actuaciones (&iexcl;&ldquo;Strasserita&rdquo;!); la voz de Miguel Abuelo, festiva y al tiempo dolida, como aquellos a&ntilde;os; el retrato de la familia del fiscal; y m&aacute;s cosas. En definitiva, <strong>se trata de una pel&iacute;cula inteligente y emocionante, valiosa y &uacute;til, </strong>en especial para las nuevas generaciones, que no vivieron aquellos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay<strong> un hueco en el filme,</strong> importante en t&eacute;rminos de la propia l&oacute;gica de &ldquo;Argentina, 1985&rdquo;. Como dijo su director, &ldquo;puede ser que haya querido hacer una pel&iacute;cula de algo que sali&oacute; bien&rdquo;. <strong>En efecto, quiz&aacute; los 40 a&ntilde;os de democracia en Argentina que se cumplen en 2023 sean el logro m&aacute;s grande que como sociedad hayamos conseguido</strong>. Hay un consenso cient&iacute;fico y social en cuanto a que esta continuidad democr&aacute;tica no hubiera sido posible sin el fundamento &eacute;tico-pol&iacute;tico de los Derechos Humanos. La pregunta entonces es c&oacute;mo se construy&oacute; ese pilar, qu&eacute; hizo posible reunir dos elementos que por muchos y diversos motivos hab&iacute;an estado separados. De hecho, la propia noci&oacute;n de &ldquo;derechos humanos&rdquo; no estuvo en la agenda pol&iacute;tica hasta 1977, cuando las Madres de Plaza de Mayo &mdash;en el helado desamparo de la dictadura&mdash; comenzaron a reclamar por <em>todos</em> los hijos y familiares. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hueco está constituido por tres eslabones: los organismos de derechos humanos, la Conadep y la decisión política de Alfonsín de enjuiciar a los dictadores. Son los tres nudos del proceso de construcción de una nueva voluntad colectiva en Argentina. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula se centra en la labor heroica de Strassera y Moreno Ocampo. Y aunque reconstruye art&iacute;sticamente muy bien la &eacute;poca, sin embargo<strong> el contexto pol&iacute;tico parece circunscribirse al despacho y a la casa del fiscal,</strong> a donde llegan desde fuera las amenazas de los servicios y las presiones del gobierno. Aqu&iacute; es donde se ve el hueco al que me refiero. Dir&iacute;a que est&aacute; constituido por tres eslabones:<strong> los organismos de derechos humanos, la Comisi&oacute;n Nacional sobre la Desaparici&oacute;n de Personas (Conadep) y la decisi&oacute;n pol&iacute;tica del presidente Alfons&iacute;n de enjuiciar a los dictadores.</strong> Son los tres nudos del proceso de construcci&oacute;n de una <em>nueva voluntad colectiva</em> en Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Si la clave de la pel&iacute;cula es mostrar que la muerte no pod&iacute;a ser m&aacute;s un recurso pol&iacute;tico, las Madres, Abuelas y los organismos de DDHH pusieron sobre la mesa la demanda de Verdad y Justicia, que llevaba impl&iacute;cita aquella afirmaci&oacute;n. Alfons&iacute;n capt&oacute; esa nueva voluntad en ciernes y la impuls&oacute; &mdash;tambi&eacute;n contra sectores de su partido&mdash; al proponer a la ciudadan&iacute;a <em>reconfigurarse </em>alrededor de la voluntad program&aacute;tica de enjuiciar a los responsables del terrorismo de Estado. A tal punto fue clave su propuesta que,<strong> de no haber ganado, no se habr&iacute;a celebrado el juicio, pues el peronismo propon&iacute;a aceptar la autoamnist&iacute;a</strong> (llamada &ldquo;de Pacificaci&oacute;n Nacional&rdquo;) promulgada por la dictadura semanas antes de salir del gobierno. Esa autoamnist&iacute;a se sustentaba en un informe sobre lo ocurrido, que la dictadura transmiti&oacute; por televisi&oacute;n a todo el pa&iacute;s: no hace falta decir que se basaba en la noci&oacute;n de que las violaciones de los DDHH hab&iacute;an sido <em>errores y excesos</em> de los subordinados, propios de toda <em>guerra</em>, la cual hab&iacute;a sido desatada por el &ldquo;comunismo internacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para quebrar ese relato &mdash;en parte afincado en la sociedad, con el <em>c&eacute;lebre </em>&ldquo;algo habr&aacute;n hecho&rdquo;&mdash; y afirmar la democracia, Alfons&iacute;n abri&oacute; el camino al juicio. Me animar&iacute;a a decir que lo pens&oacute; sobre todo como momento de revelaci&oacute;n de una verdad oculta por el car&aacute;cter clandestino y terrorista de la represi&oacute;n. Esa verdad mostrar&iacute;a que<strong> la democracia no era simplemente unas reglas formales, sino que el contenido de &eacute;stas era la defensa de la vida</strong>, mellando as&iacute; cualquier legitimidad para futuras tentaciones autoritarias, muy probables en una democracia d&eacute;bil como aqu&eacute;lla. Para ello, a cinco d&iacute;as de asumir el gobierno, convoc&oacute; a sesiones extraordinarias al Congreso para derogar la autoamnist&iacute;a por &ldquo;inconstitucional e insanablemente nula&rdquo;. <strong>Como no ten&iacute;a mayor&iacute;a, necesitaba sobre todo del peronismo, que lo apoy&oacute; sin fisuras. </strong>Tambi&eacute;n cre&oacute; la Conadep, a fin de recoger los testimonios de las v&iacute;ctimas y reconstruir &mdash;a modo de una instrucci&oacute;n judicial&mdash; el sistem&aacute;tico plan represivo ilegal de la dictadura, con el objetivo de denunciarlo. Estos testimonio<strong>s constituyeron la base de la acusaci&oacute;n de Strassera y Moreno Ocampo. </strong>En la pel&iacute;cula, esta conexi&oacute;n es d&eacute;bil, pues si bien los miembros del equipo de Strassera van a buscar testigos para el juicio <em>en los archivos de la Conadep</em>, que gracias a su gran labor constituyen un oc&eacute;ano inabarcable, el espectador &mdash;pienso sobre todo en los j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n en los extranjeros&mdash; no tiene informaci&oacute;n por la trama de qu&eacute; es la Conadep, cuyos miembros trabajaron incansablemente bajo amenaza y a menudo siendo espiados por los servicios. De hecho, el bello y recordado final del alegato de Strassera (&ldquo;Se&ntilde;ores jueces: &iexcl;Nunca m&aacute;s!&rdquo;) remite al t&iacute;tulo del informe de la Conadep, de 1984.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alfonsín también promovió en 1984 la reforma del Código de Justicia Militar, para que el fuero militar juzgara los delitos de la dictadura. Y también para permitir que si —como se preveía— no lo hacían, se pudiera apelar a la justicia civil </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Alfons&iacute;n tambi&eacute;n promovi&oacute; en 1984 la reforma del C&oacute;digo de Justicia Militar, <strong>para que el fuero militar juzgara los delitos de la dictadura,</strong> con el fin de autodepurarse y sumarse a la democracia. <strong>Y tambi&eacute;n para permitir que si &mdash;como se preve&iacute;a y finalmente ocurri&oacute;&mdash; no lo hac&iacute;an, se pudiera apelar a la justicia civil.</strong> As&iacute; fue como le lleg&oacute; la causa a Strassera. Esto tampoco queda claro en la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        El texto de apertura de la pel&iacute;cula indica que Alfons&iacute;n decidi&oacute; llevar el juicio adelante. Sin embargo, el rol del gobierno en relaci&oacute;n a Strassera<strong> parece al fin decantarse del lado del obstruccionismo.</strong> Por una parte, la pel&iacute;cula parece no querer hablar de las fuerzas pol&iacute;ticas de entonces, para dar protagonismo a la labor de la fiscal&iacute;a. Pero, por otra parte, muestra a un ministro del Interior &mdash;Antonio Tr&oacute;ccoli, de la derecha de la UCR&mdash; sustentando la teor&iacute;a de los dos demonios y presionando al fiscal. La convocatoria de Alfons&iacute;n a Straserra al departamento de la avenida Santa Fe del presidente tambi&eacute;n es ambigua. Seg&uacute;n le cuenta el fiscal a su esposa, el presidente al despedirse le dice &ldquo;estoy ansioso por escuchar su alegato&rdquo;. Lo cual se puede interpretar como una presi&oacute;n para rebajar el pedido de condenas (&ldquo;ojo con lo que va a decir&rdquo;) o como una afirmaci&oacute;n de la separaci&oacute;n de poderes (&ldquo;diga lo que tenga que decir&rdquo;), que es como lo entiende la esposa del fiscal.<strong> En todo caso, la posici&oacute;n </strong><em><strong>pol&iacute;tica</strong></em><strong> de Alfons&iacute;n &mdash;que se remonta a la campa&ntilde;a electoral&mdash; fue lo decisivo en esos a&ntilde;os, no la estrictamente institucional.</strong> Esto, a mi juicio, no tiene un tratamiento justo en la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de saber qui&eacute;n hizo m&aacute;s, si los organismos, el fiscal o el presidente. No se trata de saber qui&eacute;n fue <em>el &uacute;nico h&eacute;roe </em>de esta historia. Tampoco de se&ntilde;alar lo que falta en la pel&iacute;cula, pues ser&iacute;a una lista caprichosa e interminable. Para m&iacute;, el problema es que al concentrar la atenci&oacute;n casi exclusivamente en la figura &mdash;heroica y merecedora de m&aacute;s reconocimiento p&uacute;blico e institucional, algo que la pel&iacute;cula ayuda a resolver&mdash; de Strassera y su equipo, el filme pone en segundo plano lo que &mdash;siempre seg&uacute;n mi interpretaci&oacute;n&mdash; fue decisivo en aquella historia, que todav&iacute;a es la nuestra:<strong> la dimensi&oacute;n </strong><em><strong>colectiva</strong></em><strong> de esa nueva voluntad de acabar con el pasado </strong>record&aacute;ndolo cotidianamente a trav&eacute;s de la justicia y del ejercicio de Memoria. <strong>Esa voluntad fue </strong><em><strong>pol&iacute;tica</strong></em><strong>, quiz&aacute; en el sentido m&aacute;s hermoso del t&eacute;rmino. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El desgaste de aquel discurso &eacute;tico-pol&iacute;tico que fund&oacute; la democracia comienza siempre &mdash;as&iacute; puede comprobarse en estos d&iacute;as&mdash; por el desprestigio de la pol&iacute;tica como actividad, ya no s&oacute;lo de los partidos, sino de cualquier ciudadano. Se quiere que &ldquo;hacer pol&iacute;tica&rdquo; sea sin&oacute;nimo de inconfesables intereses particulares, de mezquindad, hipocres&iacute;a y demagogia. La Argentina de 1985 fue posible porque la comunidad hizo pol&iacute;tica en su m&aacute;s alto grado, transform&aacute;ndose al enfrentar su propio pasado para construir un futuro nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Profesor Teor&iacute;a Pol&iacute;tica. Universidad Complutense de Madrid</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Franzé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hueco-argentina-1985_129_9592912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2022 11:25:32 +0000]]></pubDate>
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