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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Tomás Tenconi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/tomas-tenconi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Tomás Tenconi]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Otro problema estructural de la economía argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/problema-estructural-economia-argentina_129_10050525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50377105-5f83-486f-b36f-4bffc43aa7cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otro problema estructural de la economía argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para los autores, al tradicional concepto de "restricción externa" hay que agregar el de "restricción financiera". El valor del peso y la deuda externa, los dos desafíos.  

</p></div><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n sobre la orientaci&oacute;n del modelo econ&oacute;mico adecuado para Argentina es relevante por motivos que deber&iacute;an ser obvios: si bien entre 2021 y 2022 el pa&iacute;s pudo romper la racha y crecer dos a&ntilde;os seguidos (algo que no lograba desde 2010), es claro que tiene un problema de crecimiento desde, al menos, la &uacute;ltima d&eacute;cada. Entre 2011 y 2019 el PIB promedi&oacute; una variaci&oacute;n anual de 0,4%. Ese periodo es llamativo porque incluye gobiernos de dos orientaciones opuestas que, aunque el promedio lo esconda, tuvieron resultados opuestos: el crecimiento promedio del producto 2011-2015 fue de 1,5% mientras que en 2016-2019 fue negativo (-1,0%). Ahora bien, ambos resultados son mediocres y se dieron en un ciclo &ldquo;serrucho&rdquo; en el que en los a&ntilde;os impares/electorales el PIB crec&iacute;a y en los pares ca&iacute;a (la excepci&oacute;n a esta din&aacute;mica fue el per&iacute;odo 2018-2019: se cay&oacute; en ambos). <strong>&iquest;Por qu&eacute; a Argentina le cuesta tanto sostener el crecimiento?</strong> A nuestro entender, <strong>la respuesta est&aacute; en su sector externo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos los pa&iacute;ses tienen, en menor o mayor grado, econom&iacute;as abiertas. Esto quiere decir que realizan transacciones comerciales y/o financieras con el resto del mundo que deben ser saldadas en moneda dura. As&iacute;, tambi&eacute;n en t&eacute;rminos generales, si uno vende al resto del mundo recibe d&oacute;lares y si compra debe hacerlo en esta moneda. Todas estos intercambios se ven reflejados en el balance de pagos de las naciones que, en el agregado y ajustando por la variaci&oacute;n de reservas internacionales, suman 0. Lo cual es l&oacute;gico desde una perspectiva contable: no puede haber gastos que no sean financiados de una forma u otra. Por ejemplo: cuando alguna de las cuentas que componen el balance de pagos supera a las otras esto se compensa con variaciones positivas en las reservas internacionales en manos de la autoridad monetaria y viceversa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, todos los pa&iacute;ses del mundo tienen la necesidad de financiar sus gastos con el ingreso de divisas por el balance de pagos (un flujo) o con sus reservas internacionales (un stock). Esta simple idea est&aacute; en la base de distintas teor&iacute;as sobre el crecimiento econ&oacute;mico y sus restricciones. Quien fue el economista m&aacute;s importante de Argentina durante el siglo XX, Ra&uacute;l Prebisch, elabor&oacute; bastante sobre esto: para &eacute;l, el crecimiento de los pa&iacute;ses de la periferia estaba limitado por sus relaciones comerciales con los pa&iacute;ses del centro. Esto es, en s&iacute;ntesis, el concepto t&iacute;pico de &ldquo;restricci&oacute;n externa&rdquo;. Actualmente, en un mundo con fuertes flujos de capital, es posible expandir esta restricci&oacute;n comercial al plano financiero.
    </p><p class="article-text">
        Lo anterior es relevante para entender que <strong>cuando los pa&iacute;ses crecen, de manera directa o indirecta, est&aacute;n demandando m&aacute;s divisas</strong>. Cuando aumenta la producci&oacute;n local se consumen insumos importados por necesidades vinculadas a los distintos procesos productivos y cuando aumenta el empleo y/o el salario real, aumenta el consumo de bienes o servicios que requieren tambi&eacute;n de divisas. En un mundo de cadenas de valor globales, pr&aacute;cticamente no existen bienes que no contengan alguna parte elaborada en otro pa&iacute;s distinto a aquel en el que encuentra su demanda final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si los d&oacute;lares son necesarios para aumentar la producci&oacute;n del pa&iacute;s, as&iacute; como tambi&eacute;n para permitir el consumo de bienes y servicios, <strong>&iquest;C&oacute;mo aumentar salarios o el producto de manera sostenible si no aumenta el ingreso de divisas? </strong>Una opci&oacute;n es recurrir a las reservas internacionales. Sin embargo, si bien estas permiten amortiguar shocks inesperados, no son infinitas y no pueden disminuir constantemente. Las devaluaciones del tipo de cambio, con sus efectos contractivos sobre el salario real y la actividad econ&oacute;mica, tienden a ser consecuencia de una autoridad monetaria que no puede sostener la paridad con el d&oacute;lar por sus escasas reservas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dado el objetivo (mejorar la calidad de vida de todos y todas), el medio deber&iacute;a ser claro: <strong>mejorar el posicionamiento externo de Argentina</strong>. Para esto el pa&iacute;s tiene potencial y la pol&iacute;tica econ&oacute;mica herramientas: el incentivo del desarrollo de distintos sectores con enorme potencial como <strong>la energ&iacute;a, la miner&iacute;a, la agroindustria, las manufacturas de origen industrial, los servicios basados en conocimiento y el turismo receptivo</strong>. El periodo de 2003-2011 es un buen ejemplo de relaci&oacute;n virtuosa entre exportaciones y dinamismo interno: en esos a&ntilde;os el valor de las exportaciones creci&oacute; casi todos los a&ntilde;os al igual que el salario real. Al contrario, entre 2012 y 2019, las exportaciones se estancaron , el producto tambi&eacute;n y las reservas internacionales cayeron, lo que tuvo su reflejo en el mal desempe&ntilde;o del consumo privado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Elaboración propia en base a INDEC                            </span>
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        Ahora bien, <strong>si observamos el desempe&ntilde;o de las exportaciones desde 2021 hasta la actualidad es posible observar un fuerte dinamismo que no se ve reflejado en mejoras del salario real</strong>. Aqu&iacute; se vuelve importante aclarar que el problema de Argentina dista de ser s&oacute;lo comercial. <strong>Exportar m&aacute;s se convierte en una condici&oacute;n necesaria pero no suficiente.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A nuestro entender, <strong>un segundo problema estructural que opera, desde al menos una d&eacute;cada en el pa&iacute;s, es la &ldquo;restricci&oacute;n financiera&rdquo;</strong>. En primer lugar, esta se origina porque <strong>el peso no cumple la funci&oacute;n de ser reserva de valor</strong>. Los argentinos y las argentinas tendemos a ahorrar en d&oacute;lares norteamericanos. La inflaci&oacute;n cr&oacute;nica, vol&aacute;til y la ausencia de instrumentos de cobertura desgastan el valor de la moneda local y moldean el comportamiento de los agentes, impulsando la compra de d&oacute;lares en aquellos que tienen excedentes.
    </p><p class="article-text">
        Si observamos la evoluci&oacute;n de la demanda de la formaci&oacute;n de activos externos neta -compuesta por la sumatoria de d&oacute;lares demandados para atesoramiento y los env&iacute;os legales de d&oacute;lares al extranjero-, podemos observar c&oacute;mo esta alcanz&oacute; valores de m&aacute;s de USD 25.000 millones por a&ntilde;o. Si bien los grandes capitales influyen en estos n&uacute;meros, los incentivos estuvieron dados para que tambi&eacute;n el peque&ntilde;o ahorrista que busca mantener sus ahorros o riqueza -comportamiento totalmente racional- colabore a alcanzar esta demanda sumamente elevada. Con estos valores, no hay desarrollo exportador ni balanza comercial superavitaria que aguante.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Elaboración propia en base a INDEC                            </span>
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        Pero adem&aacute;s, <strong>un segundo componente de esta &ldquo;restricci&oacute;n financiera&rdquo; es la deuda externa</strong>, sumamente desafiante en el contexto actual dado el perfil de vencimientos de deuda con organismos internacionales y acreedores privados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, queda claro que <strong>en Argentina la restricci&oacute;n externa es tanto comercial como financiera y la pol&iacute;tica econ&oacute;mica deber&iacute;a atender ambos frentes</strong>. Aumentar el salario real y el producto requiere, entonces, dotar de dinamismo el sector externo, disminuir la demanda de d&oacute;lares para atesoramiento por parte del sector privado no financiero y atender las obligaciones con los acreedores del resto del mundo para evitar el endeudamiento irresponsable. Cualquier estrategia que simplifique las causas del problema no har&aacute; m&aacute;s que fallar m&aacute;s temprano que tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Tenconi, Gonzalo Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/problema-estructural-economia-argentina_129_10050525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Mar 2023 09:15:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otro problema estructural de la economía argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dólares,Deuda,Exportaciones,Mercado interno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rápida pero heterogénea recuperación del mercado de trabajo argentino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/rapida-heterogenea-recuperacion-mercado-trabajo-argentino_129_9696904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0db5188b-baf8-456c-81bc-f51160240203_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rápida pero heterogénea recuperación del mercado de trabajo argentino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El empleo registrado presentó una fuerte recuperación, aunque muy fragmentada, posterior a la doble crisis de 2018, en la gestión de Macri, y de 2020. El empleo industrial crece a un ritmo vertiginoso, pero también el monotributo. Y gana participación en el total. 
</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a argentina se est&aacute; recuperando de una doble crisis vigente entre marzo de 2018 y mediados de 2020: la primera derivada de la gesti&oacute;n macroecon&oacute;mica del gobierno de Cambiemos y la segunda generada por la pandemia mundial de Covid-19. El mercado de trabajo present&oacute; una din&aacute;mica de crecimiento sostenida pero heterog&eacute;nea, afectada por tendencias previas de la econom&iacute;a argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos provistos por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), <strong>el empleo registrado total se encuentra plenamente recuperado de la doble crisis</strong>, aunque algunos de sus segmentos a&uacute;n no alcanzaron los niveles de abril de 2018.
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        El empleo registrado se encuentra en m&aacute;ximos hist&oacute;ricos, aunque esto se debe a fuertes crecimientos en el trabajo monotributista (+374 mil puestos vs. abril 2018) y en el sector p&uacute;blico (+221 mil puestos vs. mismo mes). Por su parte, el empleo en el sector privado, aquel de mayor calidad y remuneraci&oacute;n que suele ser tomado como referencia, a&uacute;n se encuentra casi 73 mil puestos por debajo de los niveles previos a la crisis 2018-2019, as&iacute; como tambi&eacute;n los aut&oacute;nomos (-15 mil) y las empleadas de casas particulares (-9 mil).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos <strong>el desempe&ntilde;o del empleo durante la actual gesti&oacute;n</strong>, podemos observar que ya se llevan creados 728 mil puestos registrados, los cuales se desagregan en 397 mil monotributistas, 202 mil privados y 173 mil p&uacute;blicos, como se observa en el gr&aacute;fico a continuaci&oacute;n.&nbsp;
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        <strong>Esto ha generado un cambio al interior de la composici&oacute;n del mercado de trabajo</strong>: los monotributistas aumentaron su participaci&oacute;n en el total (de 16,4% a 18,6% entre puntas), mientras que el empleo privado la redujo (de 49,6% a 48,3% en el mismo per&iacute;odo). La precarizaci&oacute;n del mercado de trabajo tambi&eacute;n puede dimensionarse si sumamos al an&aacute;lisis la informalidad, la cual alcanz&oacute; su valor m&aacute;s alto desde al menos 2016 y lleg&oacute; al 45% en el segundo trimestre de 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, al observar la din&aacute;mica del empleo privado, vemos que este viene recuper&aacute;ndose y ya presenta 20 meses consecutivos de crecimiento. Aunque la crisis pand&eacute;mica implic&oacute; la destrucci&oacute;n de 192 mil puestos entre febrero y julio de 2020, para diciembre de 2021 ya se hab&iacute;an recuperado todos ellos. A partir de all&iacute; la creaci&oacute;n de puestos de trabajo continu&oacute;, <strong>alcanzando</strong>, a datos de agosto de 2022, <strong>la cifra neta de 202 mil empleos formales privados generados durante el gobierno del Frente de Todos</strong>. Esto representa la recuperaci&oacute;n del 73% de los 275 mil puestos destruidos en la crisis macrista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la evoluci&oacute;n del sector privado desde diciembre de 2019, los sectores que comandaron la creaci&oacute;n de empleo fueron Industria (+75 mil), Actividades inmobiliarias y empresariales (+66 mil), Comercio (+52 mil) y Construcci&oacute;n (+34 mil), mientras que los &uacute;nicos sectores que a&uacute;n no alcanzaron dichos niveles son Transporte (-10 mil), Agricultura y ganader&iacute;a (-10 mil), Servicios comunitarios (-7 mil) y Finanzas (-6 mil).
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        Esta breve caracterizaci&oacute;n permite remarcar dos tendencias del mercado de trabajo: por un lado, <strong>la creaci&oacute;n de empleo privado presenta un fuerte dinamismo</strong> y es traccionada por el sector industrial, inmobiliario y empresarial, comercial y de construcci&oacute;n. Si se mantiene el ritmo promedio de creaci&oacute;n de puestos del vigente a&ntilde;o, la recuperaci&oacute;n del total de los puestos privados perdidos llegar&iacute;a en 3 o 4 meses. El freno en la actividad que se espera para lo que resta del a&ntilde;o pone en peligro dicha proyecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la doble crisis no solo implic&oacute; una ca&iacute;da en la cantidad de empleo, sino tambi&eacute;n <strong>un deterioro en las capacidades de creaci&oacute;n de puestos de trabajo</strong> de la estructura productiva que sobrevivi&oacute;. Esto se verifica al observar que el sector que m&aacute;s creci&oacute; fue el monotributista, que, en general, est&aacute; vinculado con trabajos peor remunerados que los de relaci&oacute;n en dependencia del sector privado. Esto no conlleva m&aacute;s que la consolidaci&oacute;n de un mercado laboral con peores condiciones, sobre el cual se hace m&aacute;s urgente implementar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para promover la creaci&oacute;n de empleo de calidad. Un ejemplo de esto es la pol&iacute;tica industrial implementada por el actual gobierno, la cual permiti&oacute; la recuperaci&oacute;n del 80% de los puestos perdidos desde abril de 2018. El objetivo debe ser continuar con una pol&iacute;tica de desarrollo productivo que le otorgue a los argentinos y las argentinas una inserci&oacute;n laboral satisfactoria, ya que solo as&iacute; la estructura productiva demandar&aacute; puestos de trabajo de mayor calidad, calificaci&oacute;n y remuneraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Tenconi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/rapida-heterogenea-recuperacion-mercado-trabajo-argentino_129_9696904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Nov 2022 09:23:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rápida pero heterogénea recuperación del mercado de trabajo argentino]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Salario real: pasado reciente y perspectivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/salario-real-pasado-reciente-perspectivas_129_9658424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbe42534-25c3-4556-a0f0-a5b4ca46dfaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salario real: pasado reciente y perspectivas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con actividad y empleo por encima de los niveles de 2019, el poder adquisitivo de los salarios se ha vuelto la variable más relevante a recuperar. Las políticas para paliar la inflación y la segmentación según sectores pueden ayudar a su crecimiento.</p></div><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos relevados por el INDEC dan cuenta de una de las principales tensiones que atraviesa la econom&iacute;a argentina actualmente: la ca&iacute;da de los ingresos reales de parte de su poblaci&oacute;n. La semana previa, la Cuenta Generaci&oacute;n del Ingreso (CGI) mostr&oacute; <strong>una nueva ca&iacute;da de la participaci&oacute;n de los trabajadores en el total del producto,</strong> lo que se relaciona con la din&aacute;mica de los salarios reales en el &uacute;ltimo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a argentina se encuentra recuper&aacute;ndose de la doble crisis macrista-pand&eacute;mica que sufri&oacute; entre 2018 y 2020. Aunque la actividad econ&oacute;mica ya opera a niveles de febrero de 2018 y el empleo registrado privado muestra un crecimiento significativo; el poder adquisitivo de los salarios no ha podido recuperarse<strong> e inclusive cay&oacute; durante el actual mandato del Frente de Todos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos relevados muestran que el salario real del conjunto de los trabajadores cay&oacute; un 3,8% desde diciembre de 2019 hasta julio de 2022. Y si bien este dato debe interpretarse en el marco de una econom&iacute;a que debi&oacute; atravesar la pandemia de COVID-19 y la herencia macroecon&oacute;mica del gobierno de Mauricio Macri, es interesante analizarlo para encontrar heterogeneidades en su interior.
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        El poder adquisitivo del salario de los trabajadores presenta una ca&iacute;da constante desde el comienzo de la crisis macrista, desde donde descendi&oacute; un 17,3% hasta el final de su mandato. Si bien el Frente de Todos trajo consigo la promesa de incrementar el poder adquisitivo de los salarios, estos tampoco han logrado recuperarse en los casi tres a&ntilde;os que lleva al mando. Con diferencias, entre diciembre de 2019 y julio de 2022, todos los sectores han reducido su poder de compra, principalmente el sector privado no registrado (-14,3%) y el sector p&uacute;blico (-2,8%), mientras que el privado se encuentra apenas por debajo (-0,4%).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Est&aacute; ca&iacute;da se explica por el deterioro del salario en el 2020 (-2,3%) y el 2022 (-3,1% hasta julio), ya que en 2021 los salarios reales crecieron (+1,7%). En el presente a&ntilde;o, la ca&iacute;da de los salarios reales acumula un 3,1%, con reducciones del 2% en el sector privado, 0,8% en el sector p&uacute;blico y 9,9% en el sector no registrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la evoluci&oacute;n del salario real por sector de actividad, podemos observar que en el periodo analizado &uacute;nicamente tres de ellos lograron ganarle a la inflaci&oacute;n y as&iacute; incrementar su poder adquisitivo: transporte y almacenamiento (+6,6%), industria (+2,6%) y comercio (+0,7%).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La din&aacute;mica reciente puede explicarse teniendo en cuenta el salto que tuvo <strong>la inflaci&oacute;n desde diciembre de 2021, el impacto de la guerra rusa-ucraniana desde marzo de 2022 y el ruido pol&iacute;tico del gobierno nacional</strong> durante los meses de junio-julio. Estos factores generaron un salto en el r&eacute;gimen inflacionario que trajo mayores dificultades para que los salarios mantengan su poder adquisitivo. La estrategia actual de la gesti&oacute;n econ&oacute;mica de priorizar el orden macroecon&oacute;mico para reducir la inflaci&oacute;n podr&iacute;a resultar una herramienta eficaz para ayudar a los sectores no registrados, los cuales tienen las mayores dificultades para actualizar sus ingresos. A diferencia de estos, los asalariados formales tienden a tener mayores niveles de sindicalizaci&oacute;n, lo que puede permitirles mayores niveles de indexaci&oacute;n de sus remuneraciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n es posible pensar otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas seg&uacute;n el sector de empleo. Para los no registrados, las pol&iacute;ticas de ingresos pueden ayudar a sostener el poder adquisitivo de los salarios, pero tambi&eacute;n se requiere una actualizaci&oacute;n del salario m&iacute;nimo (que para septiembre present&oacute; un aumento interanual del 64,6% vs una inflaci&oacute;n interanual proyectada en m&aacute;s del 80%), utilizado de manera indirecta para fijar referencias. En cambio, para los segmentos registrados puede resultar conveniente <strong>realizar aumentos de suma fija en vez de continuar la indexaci&oacute;n de los salarios. </strong>Esto podr&iacute;a ayudar a disminuir la inercia inflacionaria y a la vez sostener un nivel de ingresos reales constantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra herramienta posible, que entendemos el Gobierno aplic&oacute; con &eacute;xito, es la de aplicar una pol&iacute;tica de fomento industrial. Como se observa en el &uacute;ltimo gr&aacute;fico, el sector de la industria es uno cuyos salarios vencieron al crecimiento de los precios. De todas formas, la segmentaci&oacute;n en la pol&iacute;tica p&uacute;blica orientada a mejorar el ingreso de los trabajadores parece ser el camino indicado para que el Gobierno pueda cumplir con uno de sus mandatos electorales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Tenconi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/salario-real-pasado-reciente-perspectivas_129_9658424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Oct 2022 10:21:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salario real: pasado reciente y perspectivas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Salarios,Ingresos]]></media:keywords>
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