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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Rosario Marina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/rosario-marina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Rosario Marina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Migración venezolana: iba camino a EEUU, quedó varado en Costa Rica y su pareja está en un refugio en Bronx]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/migracion-venezolana-iba-camino-eeuu-quedo-varado-costa-rica-pareja-refugio-brooklyn_1_9674096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74346f2d-9a69-4330-a028-8602b4366e3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x311y548.jpg" width="1200" height="675" alt="Migración venezolana: iba camino a EEUU, quedó varado en Costa Rica y su pareja está en un refugio en Bronx"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Bravo tiene 27 años y quedó en el limbo después de haber atravesado a pie la selva del Darién intentando llegar a la frontera estadounidense. Un decreto de Biden impidió que entre al país. Su esposo había logrado llegar a Bronx y ahora está en un refugio desesperado. Entre enero y septiembre de 2022, 130.511 migrantes venezolanos entraron de manera ilegal para pedir asilo político a Estados Unidos.</p></div><p class="article-text">
        El 12 de octubre Luis Bravo sinti&oacute; c&oacute;mo todas sus ideas de futuro se desmoronaban.&nbsp;Ese d&iacute;a el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos lanz&oacute; un nuevo programa para la migraci&oacute;n venezolana, un &ldquo;nuevo proceso de control migratorio&rdquo;. Se trataba de un tap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre enero y septiembre de 2022, 130.511 migrantes de Venezuela ingresaron de manera ilegal por las fronteras a Estados Unidos, seg&uacute;n indican los <a href="https://www.cbp.gov/newsroom/stats/nationwide-encounters" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> publicados por Aduanas y Protecci&oacute;n Fronteriza. Pero ahora ya no podr&aacute;n hacerlo a menos que tengan un patrocinador en el pa&iacute;s que los aloje y pueda pagar sus gastos durante dos a&ntilde;os. Y si no lo tienen, ya no podr&aacute;n entrar a pedir asilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luis Bravo tiene 27 a&ntilde;os y cuando se enter&oacute; estaba atravesando la selva del Dari&eacute;n a pie, lleno de barro, hambriento. Llevaba d&iacute;as enteros de caminar, de intentar sobrevivir a los animales salvajes, de comer poco y nada, de no dormir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aquellos que intenten cruzar la frontera sur de Estados Unidos ilegalmente ser&aacute;n regresados a M&eacute;xico y no ser&aacute;n elegibles para este proceso en el futuro&rdquo;, dijo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro N. Mayorkas, en ese anuncio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Pero Luis no lleg&oacute; ni siquiera a M&eacute;xico, qued&oacute; varado en Paso Canoas, un pueblo de la frontera entre Costa Rica y Panam&aacute;. Ahora no le permiten llegar a Estados Unidos a pedir asilo y no tiene dinero para volver a ning&uacute;n lado. Darnell Gil (33), su marido, trabaja limpiando casas para mandarle plata y que no tenga que vivir en la calle. Pero cada d&iacute;a que pasa es un gran signo de pregunta: no sabe si va a poder comer, d&oacute;nde va a dormir, o cu&aacute;nto tiempo tendr&aacute; que estar ah&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una organizaci&oacute;n estadounidense llamada Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes (NIJC) sac&oacute; un comunicado donde explica que este &ldquo;nuevo programa&rdquo; no s&oacute;lo no protege a la mayor&iacute;a de los venezolanos que buscan asilo sino que ha resultado en la expulsi&oacute;n de miles de ellos a M&eacute;xico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente qued&oacute; en la calle en los dem&aacute;s pa&iacute;ses&rdquo;, advierte Darnell Gil.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El &ldquo;nuevo programa&rdquo; de Biden</strong></h3><p class="article-text">
        Cientos de personas estaban y est&aacute;n en la misma situaci&oacute;n que Luis Bravo. &ldquo;Y hay muchos que no tienen el apoyo econ&oacute;mico que yo le puedo dar a mi marido de estar trabajando aqu&iacute; y enviarle dinero&rdquo;, indica Darnell.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Darnell Gil lleg&oacute; a Estados Unidos hace poco m&aacute;s de un mes pero su mente no est&aacute; ac&aacute;. Como no pudieron juntar la plata suficiente para migrar juntos, &eacute;l y su marido decidieron que primero saldr&iacute;a Darnell.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se conocieron en Chile. Los dos hab&iacute;an migrado de Venezuela porque el dinero ya no alcanzaba para mantener a sus familias. A Darnell, adem&aacute;s, lo hab&iacute;an golpeado en un ataque de odio hac&iacute;a unos a&ntilde;os y ya no se hab&iacute;a podido sacar el miedo de encima. Su proyecto era vivir en Chile para juntar plata y entonces s&iacute; migrar a Estados Unidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la decisi&oacute;n del gobierno de Estados Unidos de cerrar la frontera a los venezolanos entr&oacute; en sus planes. Darnell est&aacute; desesperado. Lleg&oacute; hace m&aacute;s de un mes a Nueva York, desear&iacute;a tener la energ&iacute;a para conocer la ciudad, pero no puede. Vive en un refugio en el Bronx y todos los d&iacute;as busca casas para limpiar y le env&iacute;a todo lo que consigue a su esposo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;No quiero que viva en la calle. Le env&iacute;o dinero para un hotel al menos por estos d&iacute;as. Estoy tratando de comprarle un boleto de regreso a Venezuela porque s&eacute; que est&aacute; sufriendo&rdquo;, dice Darnell. No puede pensar en nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Para ser elegibles en este nuevo programa y lograr entrar al pa&iacute;s, los venezolanos deben cumplir tres requisitos imposibles: tener una persona en Estados Unidos &ldquo;que les proporcione patrocinio econ&oacute;mico y otro tipo de apoyo, aprobar rigurosas verificaciones e investigaciones biom&eacute;tricas y biogr&aacute;ficas de seguridad nacional y seguridad p&uacute;blica, y completar los requisitos de vacunaci&oacute;n y salud p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el anuncio, el Departamento de Seguridad Nacional tambi&eacute;n advirti&oacute; sobre qui&eacute;nes no podr&iacute;an entrar aunque cumplieran esos requisitos. No podr&aacute;n entrar quienes tengan orden de deportaci&oacute;n de Estados Unidos en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, quienes hayan cruzado sin autorizaci&oacute;n entre puertos de entrada despu&eacute;s de la fecha del anuncio ni quienes hayan ingresado de manera irregular a M&eacute;xico o Panam&aacute; despu&eacute;s de la fecha del anuncio. Tampoco quienes tengan estatus de refugiado en cualquier otro pa&iacute;s, y quienes no hayan completado las vacunas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los venezolanos no deben viajar a M&eacute;xico para intentar entrar a Estados Unidos&rdquo;, indican en la <a href="https://www.dhs.gov/news/2022/10/12/dhs-anuncia-nuevo-proceso-de-control-migratorio-para-venezolanos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web</a> del Departamento de Seguridad Nacional. Pero esa es la forma en que lo vienen haciendo hace por lo menos tres a&ntilde;os. Y a partir de mayo de 2022 la cantidad de migrantes empezaron a crecer de manera exponencial.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Luis y  Darnell están casados, pero ahora no están juntos porque un nuevo decreto de Biden impide que Luis entre a EEUU.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Nueva York sin las luces</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Bajando una monta&ntilde;a que se llama La Bandera vi a un hombre muerto que acababa de morir en la ma&ntilde;ana. Y todos pasamos encima de &eacute;l. Ese viaje es fuerte&rdquo;. En su camino de 33 d&iacute;as hasta Estados Unidos, Darnell no s&oacute;lo tuvo que saltar a una persona muerta, sino que tambi&eacute;n sinti&oacute; el maltrato en casi todos los pa&iacute;ses, tuvo miedo y mucha hambre. Al entrar por Texas lo tuvieron casi 3 d&iacute;as en un centro de detenci&oacute;n que los migrantes llaman La Hielera. Varias organizaciones internacionales ya <a href="https://www.hrw.org/report/2018/02/28/freezer/abusive-conditions-women-and-children-us-immigration-holding-cells" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advirtieron</a> sobre violaciones a los derechos humanos en esos lugares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Cuando lo dejaron salir, se dio cuenta de que no le hab&iacute;an dado las pastillas que debe tomar todos los d&iacute;as, las que le hab&iacute;an retenido cuando entr&oacute;. Al salir, pidi&oacute; que se las devolvieran pero, dice Darnell, los oficiales le advirtieron que si continuaba molest&aacute;ndolos lo regresar&iacute;an al centro de detenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En Texas vivi&oacute; en la calle esperando a su hermano, con quien hab&iacute;a hecho el camino. Despu&eacute;s vieron unos colectivos que trasladaban a la gente a Nueva York y se subieron. Son transportes que paga el gobernador de Texas, Greg Abbott, del partido Republicano, para sacar a los migrantes de su Estado y llevarlos a uno dem&oacute;crata, como Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Homo-odio en Venezuela y Chile</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;En Venezuela una vez hasta me golpearon por mi condici&oacute;n sexual. Me golpearon en el ojo, lo que literalmente me dej&oacute; viendo estrellas. Tuve que huir porque podr&iacute;an haberme masacrado all&iacute;. Ten&iacute;a como 21 a&ntilde;os&rdquo;, dice Darnell.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Despu&eacute;s de eso, pas&oacute; mucho tiempo escondido, caminando con cuidado, tratando de parecer &ldquo;lo m&aacute;s hombre posible, ten&iacute;a que ser una persona que no era yo, porque llamaba la atenci&oacute;n y me empezaban a gritar cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Cuando las cosas empezaron a empeorar, decidi&oacute; migrar a Chile y ganar la mayor cantidad de dinero posible para poder migrar definitivamente a Estados Unidos. Estaba -y est&aacute;- buscando un pa&iacute;s donde pudiera ser &eacute;l mismo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En Chile conoci&oacute; a Luis, quien ahora es su esposo. Ambos comenzaron a trabajar en una cl&iacute;nica como personal administrativo. Un d&iacute;a, un paciente que viv&iacute;a cerca los amenaz&oacute; de muerte a ambos. Estaban realmente asustados. Fue entonces cuando decidieron que Darnell viajar&iacute;a primero a Estados Unidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pedido de asilo</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;Cuando estaba en M&eacute;xico, Darnell comenz&oacute; a buscar una organizaci&oacute;n LGBT que pudiera ayudarlo. Encontr&oacute; Am&eacute;rica Diversa, una organizaci&oacute;n legalmente registrada en la ciudad de Nueva York que apoya a personas migrantes LGBTQ de origen latino.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Yonatan Matheus, tambi&eacute;n venezolano, es uno de los fundadores. &ldquo;Los migrantes han decidido venir a Nueva York por tres razones b&aacute;sicas: la primera, porque no encuentran protecci&oacute;n a sus derechos en su pa&iacute;s de origen o han sido v&iacute;ctimas de violencia; la segunda es que muchas veces en sus pa&iacute;ses no cuentan con sistemas democr&aacute;ticos que puedan garantizar acciones de incidencia y movilizaci&oacute;n para que sus derechos sean reconocidos; y la &uacute;ltima son personas LGBTQ que est&aacute;n pasando por problemas de salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Yonatan ayud&oacute; mucho a Darnell: a buscar medicamentos, a conseguir el albergue donde vivir, a hacer la cita para la c&eacute;dula y a buscar un abogado para inicar los tr&aacute;mites de asilo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;No estoy pidiendo casi nada para m&iacute; aqu&iacute;, estoy como loco buscando ayuda para traer a mi esposo&rdquo;, dice Darnell una y otra vez.
    </p><p class="article-text">
        <em>RM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosario Marina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/migracion-venezolana-iba-camino-eeuu-quedo-varado-costa-rica-pareja-refugio-brooklyn_1_9674096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Nov 2022 10:50:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Venezuela,Estados Unidos,Homo-Odio,Joe Biden,Chile]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La traductora que pide audios a sus autores: “Es para tener su voz en la cabeza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/traductora-pide-audios-autores-voz-cabeza_1_9660116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7088cf8b-1a2e-423d-8704-8059838401ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La traductora que pide audios a sus autores: “Es para tener su voz en la cabeza”"></p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> A veces, su respiración se alteraba y necesitaba tomar más aire de lo normal. Entonces inhalaba todo lo que podía, y exhalaba con un sonido áspero y grave, tan extraño que nunca terminaría de asimilar como propio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El cuento <em>Respiraci&oacute;n cavernaria</em>, de Samanta Schweblin, lleg&oacute; a manos de la traductora estadounidense Megan McDowell. Le fascinaba el sonido de la respiraci&oacute;n, un elemento clave del texto, pero le costaba describirlo.&nbsp;&ldquo;A m&iacute; me gusta mucho tratar de tener toda la informaci&oacute;n en mi cabeza que tiene el escritor al escribir. Samanta obviamente ten&iacute;a ese sonido en su cabeza y yo no lo ten&iacute;a. Me preguntaba &iquest;c&oacute;mo es ese silbido?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Megan McDowell naci&oacute; en Estados Unidos pero vive en Chile. Es la traductora al ingl&eacute;s de los libros <em>Siete casas vac&iacute;as, Kentukis</em> y <em>P&aacute;jaros en la boca</em>. Tambi&eacute;n de novelas de Mariana Enriquez (<em>Los peligros de fumar en la cama, Nuestra parte de noche, Las cosas que perdimos en el fuego</em>), de Diego Z&uacute;&ntilde;iga, Carlos Fonseca y Alejandro Zambra. Sus traducciones han ganado el premio English PEN y el Premio Valle-Incl&aacute;n, y fue nominada tres veces al International Booker Prize.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Megan McDowell en la presentación en Nueva York junto a la escritora Samanta Schweblin                            </span>
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        Este mes, la National Book Foundation anunci&oacute; que <em>Seven Empty Houses (Siete casas vac&iacute;as)</em>, incluso antes de publicarse en ingl&eacute;s, se convirti&oacute; en finalista en la categor&iacute;a Literatura traducida del National Book Award, uno de los premios literarios m&aacute;s prestigiosos de Estados Unidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su paso por Nueva York, dialog&oacute; con <em>eldiarioAR</em> sobre su v&iacute;nculo con las escritoras Samanta Schweblin y Mariana Enr&iacute;quez, los audios que pide a los autores que no conoce, los inicios con Alejandro Zambra, el amor por Cort&aacute;zar y c&oacute;mo la traducci&oacute;n es tambi&eacute;n una edici&oacute;n al punto tal que, en la novela <em>Kentukis</em>, decidi&oacute; nombrar a un personaje al que Schweblin s&oacute;lo hab&iacute;a nombrado como &ldquo;ella&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es el v&iacute;nculo con Samanta Schweblin y Mariana Enr&iacute;quez? &iquest;C&oacute;mo es el d&iacute;a a d&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; tipo de preguntas les hac&eacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a a d&iacute;a es mucho trabajo solitario. Primero hago un borrador que es como autom&aacute;tico, lo hago muy r&aacute;pido. Y luego vuelvo a leer el texto y en eso paso la mayor&iacute;a de mi tiempo, como leyendo, releyendo, haciendo investigaci&oacute;n, leyendo en voz alta, comparando con el espa&ntilde;ol. Y ah&iacute; al final tengo como un listado de preguntas y empiezo a mandar mis preguntas. Ni Mariana ni Samanta leen la traducci&oacute;n, solo responden a mis preguntas. Pero las dos responden al tiro y son muy generosas con su tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hago preguntas sobre las motivaciones de los personajes, por qu&eacute; hacen tal cosa, qu&eacute; est&aacute; pensando aqu&iacute; en este momento. Ese tipo de preguntas se las hago bastante a Samanta. Aunque haya mucha ambig&uuml;edad y trato de mantener esa ambig&uuml;edad, yo quiero saber lo que ella sabe. Entonces incluso si no llega a la p&aacute;gina hago ese tipo de preguntas. Hay mucho que est&aacute; abierto, pero a veces siento que deber&iacute;a entenderlo.
    </p><p class="article-text">
        Con Mariana con <em>Nuestra parte de la noche</em> s&iacute; ten&iacute;a muchas preguntas. Eran m&aacute;s que nada pr&aacute;cticas, como descripciones de casas, planos. Hay mucho detalle, y hay muchas referencias a la mitolog&iacute;a guaran&iacute;, a cosas que no son tan accesibles por internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento en que un personaje levanta el brazo. En una conversaci&oacute;n de Gaspar con Esteban al lado del r&iacute;o. Yo le pregunt&eacute; a Mariana: &iquest;Por qu&eacute; hace esto? Porque pens&eacute;, bueno, si se toma el tiempo para decirnos que levanta la mano hay una raz&oacute;n. Y Mariana me dijo: No s&eacute;. Y lo saqu&eacute;. Es un momento muy peque&ntilde;o, pero son las cosas que me fijo. Siempre estoy pensando por qu&eacute;, por qu&eacute;, por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede ser la traducci&oacute;n una especie de edici&oacute;n tambi&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. S&iacute;, totalmente. As&iacute; lo pienso yo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Kentukis</strong></em><strong> nombraste a un personaje que no ten&iacute;a nombre. &iquest;C&oacute;mo fue eso? &iquest;Por qu&eacute; decidiste que ese personaje ten&iacute;a que tener un nombre? &iquest;Y c&oacute;mo fue el di&aacute;logo con Samanta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es que esto me ha pasado varias veces. En espa&ntilde;ol puedes tener toda una frase y el sujeto va con el verbo. No tienes que decir: Ella fue a la puerta. Puedes decir: Sali&oacute; a la calle. Pero en ingl&eacute;s no se puede hacer. Siempre necesitas al sujeto. Entonces, en esa parte esa mujer a veces era la mujer y otras veces era una &ldquo;ella&rdquo;, era la &uacute;nica &ldquo;ella&rdquo;. Pero en ingl&eacute;s hab&iacute;an varias &ldquo;<em>she</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces en ingl&eacute;s el resultado fue que ten&iacute;a muchas &ldquo;<em>she</em>&rdquo; y se refer&iacute;an a muchas personas. A veces sent&iacute;a que no era claro. Tambi&eacute;n, y creo que esto es m&aacute;s importante, en espa&ntilde;ol se refer&iacute;a como &ldquo;la mujer&rdquo; y en ingl&eacute;s sent&iacute;a que tanta repetici&oacute;n de &ldquo;<em>the women</em>&rdquo; chocaba un poco. Y ella fue un personaje importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces sent&iacute;a que hab&iacute;a que ponerle un nombre. Samanta estaba muy de acuerdo. Y le suger&iacute; varios nombres. Busqu&eacute; algo que tuviera sentido, un nombre de alguien noruego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El libro de Samanta Schweblin en inglés con traducción de Megan McDowell                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El amor por Cort&aacute;zar y sus inicios con Zambra</h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo empez&oacute; tu v&iacute;nculo con la traducci&oacute;n? &iquest;Por qu&eacute; decidiste que traducir&iacute;as literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; como lectora. Desde ni&ntilde;a siempre me ha gustado mucho leer y es lo que me obsesionaba. Entonces creo que siempre sab&iacute;a que quer&iacute;a hacer algo con la literatura. Eso fue lo primero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estudi&eacute; letras inglesas en la universidad, pero me di cuenta en alg&uacute;n momento que los libros que le&iacute;a en mi tiempo libre casi siempre eran de traducci&oacute;n. Quiz&aacute;s es problem&aacute;tico pensar en la literatura traducida como un g&eacute;nero en s&iacute;, pero as&iacute; lo pensaba. Me gustaba todo lo que ven&iacute;a de fuera, como que para m&iacute; ten&iacute;a m&aacute;s misterio, me intrigaba, ten&iacute;a mucha curiosidad. Entonces pens&eacute; que quer&iacute;a trabajar con este tipo de literatura, pero como editora. Y cuando sal&iacute; de la universidad me pas&eacute; un a&ntilde;o haciendo un fellowship en una editorial que es b&aacute;sicamente una pasant&iacute;a pagada. Yo quer&iacute;a seguir trabajando ah&iacute;, pero no me contrataron. Y la raz&oacute;n fue porque no sab&iacute;a otro idioma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta ah&iacute; sab&iacute;as hablar solamente ingl&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Y ellos quer&iacute;an una editora que pudiera tener por lo menos un idioma m&aacute;s y que recomendara libros, etc&eacute;tera. Entonces yo decid&iacute; aprender otro idioma y eleg&iacute; el espa&ntilde;ol porque a m&iacute; me fascinaba la literatura de Am&eacute;rica Latina. Cort&aacute;zar fue mi escritor favorito y me gustaba la m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un principio pens&eacute; irme a Argentina porque me encantaba Cort&aacute;zar, pero ten&iacute;a un amigo que hab&iacute;a vivido en Chile y me convenci&oacute;. Y se convirti&oacute; en mi sue&ntilde;o regresar a Chile. Entonces eso hice. Aprend&iacute; espa&ntilde;ol, empec&eacute; a trabajar con la traducci&oacute;n, pero en una empresa de embarcaciones brit&aacute;nica y traduc&iacute;a cosas legales, m&aacute;s t&eacute;cnicas, incluso informes cient&iacute;ficos. Pero siempre me interesaba la literatura. Entonces volv&iacute; a Estados Unidos e hice un mag&iacute;ster y ah&iacute; en mi taller de traducci&oacute;n empec&eacute; a traducir a Zambra. Sal&iacute; de este programa despu&eacute;s de dos a&ntilde;os y casi al tiro se public&oacute; mi traducci&oacute;n de <em>La vida privada de los &aacute;rboles</em>. Tuve mucha suerte en ese sentido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nombrabas a Cort&aacute;zar. &iquest;&Eacute;l es el origen de tu amor por la literatura de Am&eacute;rica Latina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute;, que ah&iacute; empez&oacute; todo. Llegu&eacute; a Cort&aacute;zar por una amiga de la universidad que creo era de Rusia y fue ella la que me recomend&oacute; Cort&aacute;zar. Compr&eacute; un ejemplar de Rayuela y me encant&oacute;. Me abri&oacute; muchos horizontes. Empec&eacute; a leer muchos de los libros que cita. Y empec&eacute; a conocer autores franceses y otros de Am&eacute;rica Latina. Yo siempre vuelvo a ese libro y Gregory Rabassa, que es el traductor de Rayuela, es como mi h&eacute;roe. Esa traducci&oacute;n es maravillosa.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se traduce un sonido?</h3><p class="article-text">
        <strong>En la presentaci&oacute;n de </strong><em><strong>Seven Empty Houses</strong></em><strong> en la Universidad de Columbia comentabas que no traduc&iacute;s solo palabras, sino sonidos. &iquest;C&oacute;mo se traduce un sonido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un sonido que es muy importante de un cuento que en espa&ntilde;ol el t&iacute;tulo es<em> La respiraci&oacute;n cavernaria</em>, y se describe mucho ese sonido. En algunas partes se describe como un silbido, en otras es como m&aacute;s cavernaria, m&aacute;s grave. Y me gustaba escuchar ese sonido. Tambi&eacute;n me costaba describirlo porque a m&iacute; me gusta mucho tratar de tener toda la informaci&oacute;n en mi cabeza que tiene el escritor al escribir. Samanta obviamente ten&iacute;a ese sonido en su cabeza y yo no lo ten&iacute;a. Me preguntaba &iquest;c&oacute;mo es ese silbido?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al final me mand&oacute; el sonido. Ella no sabe silbar, pero me lo mand&oacute;. Y ah&iacute; se me hizo mucho m&aacute;s f&aacute;cil describirlo. No es exactamente traducir el sonido, pero es la descripci&oacute;n de un sonido. Es la diferencia entre traducir una palabra por otra palabra, porque si la palabra es grave, puedo decir <em>deep</em>. Pero quer&iacute;a tener un referente de esas palabras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo fue que te diste cuenta que necesitabas la voz de los autores y las autoras que traduc&iacute;as y empezaste a pedirles que te manden audios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con Samanta fue m&aacute;s natural: empezamos a intercambiar audios porque ya somos amigas, pero creo que fue cuando empec&eacute; a traducir a Daniel Mella, un escritor uruguayo. Hice un borrador de su libro y ah&iacute; empec&eacute; a hacerle preguntas. Y me dijo: hablemos por Zoom. Eso hicimos y me empez&oacute; a mandar audios. En ese momento fue que me di cuenta que se me hizo mucho m&aacute;s f&aacute;cil. Y no fue solamente sus respuestas a mis preguntas: fue el hecho de haber conversado con &eacute;l, de haber escuchado su voz. Me sent&iacute;a mucho m&aacute;s segura.
    </p><p class="article-text">
        Era como que entend&iacute;a un poco mejor su forma de pensar y su forma de expresarse. Era como tener su voz en mi cabeza. Cuando me sentaba a leer de repente hab&iacute;a cosas que no me sonaban bien, que me sonaban como impostadas. Y ahora que ten&iacute;a su voz en mi cabeza pod&iacute;a ir suavizando, como masajeando su texto en ingl&eacute;s y no era solamente corregir las cosas que no entend&iacute;a, era cambiar un poco todo el texto.
    </p><h3 class="article-text">Traducir a m&aacute;s mujeres</h3><p class="article-text">
        <strong>En una entrevista que te hac&iacute;an en Texas dec&iacute;as que en un momento hab&iacute;as decidido empezar a traducir a m&aacute;s autoras. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto fue hace muchos a&ntilde;os y no hab&iacute;a traducido mucha gente. Estaba traduciendo a Alejandro (Zambra). Hab&iacute;a traducido un libro de Arturo Fontaine y hab&iacute;a salido un libro de Diego Z&uacute;&ntilde;iga. No pensaba tanto en el g&eacute;nero de mis escritores, pero me di cuenta, creo que era el mismo en que todos est&aacute;bamos d&aacute;ndonos cuenta, que se publicaban demasiados hombres y no suficientes mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Era como hacer un switch pero no fue como si saliera al mundo en b&uacute;squeda de mujeres, porque las mujeres est&aacute;n ah&iacute;. Empec&eacute; con Dina Meruane. Lo que s&iacute; hice fue mover ese libro, porque ella me mand&oacute; su libro y me gust&oacute; mucho. Decid&iacute; que quer&iacute;a traducirlo, y eso fue antes de encontrar una editorial. Entonces escrib&iacute; un informe de lectura, traduje algunas rese&ntilde;as, hice una muestra. Tuve como un dossier sobre el libro y empec&eacute; a mandar eso a editores y creo que es la &uacute;nica vez en la que he hecho esto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por fuera de tu rol de traductora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Y me gusta mucho. Porque este es como un poco el trabajo de un agente. Yo creo que hay muchos traductores que hacen esa pega. Creo que los editores un poco conf&iacute;an en los traductores. Nadie nos paga por esa pega. Se puede confiar m&aacute;s en nosotros porque amamos ese libro.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un trabajo solitario </h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa para vos ser finalista del National Book Award y los premios en general?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Significa mucho para m&iacute;. Y este fue una sorpresa porque el libro ni siquiera hab&iacute;a salido. No sab&iacute;a que fuera una posibilidad. Entonces, cuando lo anunciaron, fue una sorpresa muy grata. Lo importante es que da mucha visibilidad al libro. Y tambi&eacute;n es entretenido. Somos gente de libro, me paso mucho tiempo en mi estudio con el computador. Es algo muy solitario a veces. Entonces te invitan a una gala para celebrar tu trabajo y como que ya bueno, hay gente prestando atenci&oacute;n. Da lo mismo ganar o no ganar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto te lleva la traducci&oacute;n: depende de la extensi&oacute;n del libro o de la complejidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende de las dos cosas. Y te puedo decir con exactitud. Yo tambi&eacute;n ten&iacute;a curiosidad. Ahora tengo una app y cuando me siento a traducir o trabajar en un libro, pongo el cron&oacute;metro, si me levanto a ir al ba&ntilde;o o a buscar un caf&eacute; lo paro.
    </p><p class="article-text">
        Te puedo decir exactamente cu&aacute;ntas horas me demor&eacute; en la traducci&oacute;n. <em>Nuestra parte de la noche</em> demor&eacute; casi 600 horas. Era bastante, pero no tanto, pens&eacute; que ser&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un ejercicio interesante porque me doy cuenta cu&aacute;ntas horas puedo trabajar en un d&iacute;a. El d&iacute;a laboral son ocho horas, pero es imposible. Ese libro fue una hora la p&aacute;gina m&aacute;s o menos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Megan McDowell y Mariana Enriquez en una foto de archivo                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Traductora, editora y la libertad </h3><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;as en Columbia que con </strong><em><strong>Distancia de rescate</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Kentukis</strong></em><strong> fue muy distinta la traducci&oacute;n porque en el primero vos no conoc&iacute;as a Samanta y en el otro s&iacute;. &iquest;Qu&eacute; preguntas no te animaste a hacerle en </strong><em><strong>Distancia de rescate</strong></em><strong>?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es una buena pregunta, como que casi tendr&iacute;a que releer a <em>Fever Dream</em> ahora con esta pregunta. Quiz&aacute;s ahora que tengo solo su voz en mi cabeza algo cambiar&iacute;a. No s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Volv&eacute;s a leer tus traducciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces, m&aacute;s que nada cuando tengo que hacer una lectura. Ahora voy a hacer un curso en Columbia y voy a usar cuentos de Mariana y de Samanta. Estoy releyendo algunos cuentos. Soy como escritora en este sentido porque no soy capaz de leer una traducci&oacute;n sin querer cambiar algo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A eso iba mi pregunta. Es como la obsesi&oacute;n de decir: No, esto tendr&iacute;a que haberlo hecho distinto. &iquest;Eso te pasa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso me pasa. Y ahora con los libros de Alejandro (Zambra) ha sido muy interesante porque est&aacute;n publicando sus libros viejos. Estoy volviendo a leer <em>La vida privada de los &aacute;rboles</em>, que fue mi primera traducci&oacute;n. Hice muchos cambios, pero tambi&eacute;n hay algunas partes que pienso: bien hecho, Megan del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es interesante porque una ve c&oacute;mo cambia. S&iacute;, he encontrado errores. Pero m&aacute;s que errores es un tono. Es algo sutil. Pero yo creo que voy a poder hacer eso en toda mi carrera En diez a&ntilde;os voy a volver a leer <em>Nuestra parte de la noche</em> en traducci&oacute;n y voy a querer&nbsp; cambiar muchas cosas, me imagino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de traductora, &iquest;sos escritora tambi&eacute;n en ingl&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta corta es que no, no soy escritora. Pero la respuesta larga es que s&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero hacer otra cosa. Llevo como una d&eacute;cada traduciendo muchos libros y siempre tengo fechas de entrega que no cumplo pero las tengo muy presentes y trato de cumplir y no tengo mucho tiempo para proyectos propios. Pero s&iacute; tengo esa ansiedad de intentar otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a escribir un gui&oacute;n de cine el a&ntilde;o pasado pero no tuve tiempo de seguirlo. Estoy siempre pregunt&aacute;ndome d&oacute;nde va a ir mi cabeza cuando no tenga estas fechas de entrega. Trato de hacer demasiado. Creo que hago demasiado. Y mi gran temor es que la calidad va a sufrir. Pero mi problema, que no es un problema, es que me ofrecen muy buenos libros. Me encanta lo que hago. Pero no quiero sufrir un burn out. No voy a dejar la traducci&oacute;n del todo. Quiero tener la libertad para ver hacia d&oacute;nde va mi mente.
    </p><p class="article-text">
        <em>RM/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosario Marina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/traductora-pide-audios-autores-voz-cabeza_1_9660116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Nov 2022 10:55:10 +0000]]></pubDate>
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