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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Eddie Fitte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/eddie-fitte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Eddie Fitte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El secreto de Dios: la cábala secreta de Diego Maradona en México 86]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/secreto-dios-cabala-secreta-diego-maradona-mexico-86_129_9722934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19b77129-8006-4f92-96d4-a9bb6750d75a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El secreto de Dios: la cábala secreta de Diego Maradona en México 86"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su nieto mayor acaba de descubrir la historia de un tesoro escondido: la pulsera de un artesano inspirado en el cometa Halley que el Diez usó en cada partido del último mundial que ganó la Argentina.</p><p class="subtitle">Fotogalería - Nápoles, la ciudad donde vive el recuerdo de Diego Maradona</p></div><p class="article-text">
        Historias sobre Maradona hay miles. Millones. De hecho, son tantas que por momentos parecen constituir un g&eacute;nero literario aparte. Bien lo reflejan iniciativas como <em>Proyecto Pelusa</em>. Fotos e historias divinamente microsc&oacute;picas que faltaban por contar de Diego Maradona. Los detalles humanos del mito reflejados en su infinito se vuelven un snack mental delirante para el que scrollea entre testimonios.
    </p><p class="article-text">
        Como si fuera un espiral hipnotizante de nimiedades absolutamente relevantes que nos ayudan a descifrar esa obsesi&oacute;n nacional que es y siempre ser&aacute; la figura de Diego Armando Maradona.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudios afirman que, en promedio, los duelos pueden durar entre uno y dos a&ntilde;os. Es un standard discutible, como todo standard. Pero de seguro hay algo en la intensidad de los sentimientos en ese primer par de a&ntilde;os que dura algo m&aacute;s o menos as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos entre las fechas que suceden al nacimiento de Diegote, el comienzo del primer mundial sin su presencia efectiva o aguante espiritual y la del segundo aniversario de su muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es imposible que la idea de Maradona no flote en el aire.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Diego Maradona con la Copa del Mundo                            </span>
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        Los incre&iacute;bles remates de sus camisetas originales o la noticia del retorno al pa&iacute;s de su casaca m&aacute;s gloriosa marcan ese pulso generalizado.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno social, de la historia atomizada volviendo todo el tiempo en detalles, es particularmente dif&iacute;cil de llevar para Claudia Villafa&ntilde;e.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como protagonista necesaria de un enorme porcentaje de estos micro relatos &eacute;picos, no todos los memoriza con ese grado de precisi&oacute;n de la gente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A mi me encanta. Pero por mi cabeza pasan 700.000 personas, en tantos a&ntilde;os&hellip; Me suelen preguntar: &iquest;te acord&aacute;s que nos vimos, en&hellip;&rdquo;. Y la verdad que no&ldquo;, contextualiza Villafa&ntilde;e al hablar sobre distintos relatos que de repente se viralizan.&nbsp; &rdquo;Yo me acuerdo cuando me encontr&eacute; con Ricky Martin. Pero <em>a mi</em> me queda. Porque, por ah&iacute;, Ricky Martin no se acuerda que se encontr&oacute; conmigo&hellip; y a m&iacute; me queda. A la gente yo siento que le pasa eso. Uno ve a alguien famoso, y conocido por uno, y te quedas con eso&ldquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; todo, cuando le consulto sobre ese detalle que se asoma en la mano de Dios, sabe perfecto de qu&eacute; le hablo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una c&aacute;bala secreta, que tuvimos siempre frente a nuestros ojos, pero que s&oacute;lo Benjam&iacute;n Ag&uuml;ero, nieto del astro, repar&oacute; en ella y por eso la pidi&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos pulseras de cuero con colores inyectados que aparecen siempre en la mu&ntilde;eca de Maradona, en la foto que sea del Mundial m&aacute;s recordado de todo argentino o argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las postales del partido contra Uruguay, la encerrona con B&eacute;lgica. En el gol con la mano a los ingleses, o al lado del trofeo anhelado cuando lleg&oacute; su turno de saber cu&aacute;nto pesaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siempre las mismas dos pulseras ah&iacute; como esperando que las vi&eacute;ramos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y yo a las pulseras las tengo. Porque eran un mont&oacute;n&rdquo;, detalla Claudia. Se refiere, espec&iacute;ficamente, a las pulseras de cuero inyectado que compr&oacute; en N&aacute;poles en 1986.&nbsp;
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                La pulsera que acompañó a Maradona en el Mundial de 1986 y que Claudia Villafañe hizo llegar a elDiarioAR                            </span>
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        Esas que est&aacute;n ah&iacute;, en los posters de millones de habitaciones por todo el planeta, pero que no parec&iacute;an estar diciendo nada. Y lo dec&iacute;an todo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las pulseras&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El 9 de febrero de 1986, el cometa Halley -que orbita alrededor del Sol cada 75 a&ntilde;os en promedio- se peg&oacute; una corrida por nuestros cielos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas interesantes de &eacute;ste cometa es que, adem&aacute;s de ser particularmente brillante, es el &uacute;nico a simple vista que puede aparecer dos veces en una vida humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay numerosas referencias de sus apariciones, y es por lejos el mejor documentado de todos sus colegas estelares.
    </p><p class="article-text">
        Corr&iacute;a febrero de 1986 en Italia, y al sur estaba Miguel, un artesano argentino fan&aacute;tico de los temas espaciales que llevaba m&aacute;s de cinco a&ntilde;os viajando por Europa.
    </p><p class="article-text">
        Miguel hac&iacute;a pulseras de cuero decoradas con tinta inyectada. Por lo general, se inspiraba en el espacio a la hora de dise&ntilde;ar sus artesan&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las dise&ntilde;aba en una plancha de cuero meti&eacute;ndole los distintos colores, luego las cortaba y se las pon&iacute;a a vender mientras paseaba por los distintos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a caluroso estaba trabajando en N&aacute;poles, vendiendo a la calle, cuando vio a lo lejos mucho revuelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gente se agolpaba, gritaba y sacaba fotos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Miguel no entend&iacute;a nada.
    </p><p class="article-text">
        Del tumulto apareci&oacute; la figura de una mujer rubia que se abalanz&oacute; sobre la plancha de pulseras con fascinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La mujer tom&oacute; las que pudo, que eran casi todas las que hab&iacute;a en el pa&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero en el gran manojo que se termina comprando, terminan entrando de regalo dos muy especiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an pasado unos d&iacute;as nada m&aacute;s desde que aquel mazacote de 15 kil&oacute;metros de largo se hab&iacute;a acercado nuevamente a la Tierra dibujando el cielo.
    </p><p class="article-text">
        Miguel estaba feliz. Se acababa de vender casi toda la producci&oacute;n y le hab&iacute;a aparecido una oportunidad laboral. Y ni siquiera se imaginaba que esas pulseras&nbsp; espaciales terminar&iacute;an efectivamente empu&ntilde;adas por el mism&iacute;simo barrilete c&oacute;smico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese que s&oacute;lo pas&oacute; una vez por la vida de algunas personas y dej&oacute; una historia con huella eterna.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El artesano</strong></h3><p class="article-text">
        Miguel hoy tiene 75 a&ntilde;os.&nbsp; Es un personaje m&iacute;tico de Cha&ntilde;ar Ladeado, Santa F&eacute;.&nbsp;Por ah&iacute; se lo puede ver pasear con su parlante <em>bluetooth</em> siempre con m&uacute;sica sonando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con 6000 habitantes, la comuna se destaca por sus cerdos, que son el orgullo que condujo a que ah&iacute; se hiciera la primera Fiesta Nacional del Porcino. Con aires m&aacute;s urbanos que la ruralidad que ahora lo rodea, por ah&iacute; se lo ve pasear al Sr. Nicolazzi con los Beatles a un volumen razonable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un s&aacute;bado, llegu&eacute; a la v&iacute;a comercial de Napoles, donde vend&iacute;a, m&aacute;s o menos las 11. Llevaba alrededor de una hora laburando ah&iacute; sentado, vendiendo muy poco&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nicolazzi cuenta la secuencia con absoluta naturalidad. &ldquo;Vi que se amonton&oacute; un mont&oacute;n de gente&hellip; Yo mientras tanto, como estaba trabajando, no estaba demasiado atento a qu&eacute; pasaba con el p&uacute;blico. La cuesti&oacute;n es que mir&eacute; y no pod&iacute;a creer. Estaba lleno de personas. Y uno me dice: &lsquo;&iquest;No sabes qui&eacute;n es &eacute;sta?&rsquo;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este hombre se lo preguntaba a una mujer que indagaba sobre sus artesan&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba atendiendo a una mujer, que me preguntaba algo. Y el otro de al lado me insiste: &lsquo;Es Claudia, la mujer del Diego&rsquo;&rdquo;, recuerda Miguel. &ldquo;Hab&iacute;a una locura en el ambiente terrible. Me compr&oacute; como 20 pulseritas, y yo le di dos especiales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia no terminar&iacute;a ah&iacute;. Miguel recuerda que le acerc&oacute; sus dos pulseras favoritas de regalo: la llamada <em>Energ&iacute;a del espacio </em>y la del cometa <em>Halley</em>.
    </p><p class="article-text">
        Villafa&ntilde;e le dio un tel&eacute;fono para que &eacute;l la contactara, ya que lo iba a vincular comercialmente para poder vender esas pulseras al por mayor en Roma.&nbsp; Si bien cuenta que despu&eacute;s &eacute;l se distrajo con cuestiones de su viaje personal y nunca pudo concretar aquel llamado, estaba contento porque al menos las pulseras se hab&iacute;an ido en buenas manos.
    </p><p class="article-text">
        La de Dios, por lo menos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una regla a&uacute;n vigente para partidos profesionales,&nbsp; &ldquo;los jugadores no utilizar&aacute;n ning&uacute;n equipamiento ni llevar&aacute;n ning&uacute;n objeto que sea peligroso para ellos mismos o para los dem&aacute;s, incluido cualquier tipo de joyas&rdquo;.&nbsp; Sin embargo, los &aacute;rbitros hacen casi siempre la vista gorda porque los jugadores suelen utilizarlas, en muchos casos, por superstici&oacute;n o c&aacute;bala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como el Diego, que us&oacute; las dos pulseras en todos los partidos, y como Benjam&iacute;n, el nieto maradoniano que ahora est&aacute; apurado porque se acerca su viaje a Qatar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gol a los ingleses con la cábala                            </span>
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        &ldquo;&Eacute;l me pregunt&oacute; si yo ten&iacute;a esas pulseras de cuero que usaba el Babu. As&iacute;, de la nada&rdquo;, relata Claudia sobre lo que pas&oacute; hace unos dos meses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; muy bien donde est&aacute;n. Estaban en un monedero de recuerdos chiquitos. Junto a las llaves de la puerta de la habitaci&oacute;n del &lsquo;86. Las tengo muy guardadas. Hay collares, rosarios. Todo eso lo tengo en un monedero a full y s&eacute; que est&aacute;n&rdquo;, dice e imagino el tesoro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero entre tanta cosa &ndash;hace referencia a estos d&iacute;as tan agitados entre el cumplea&ntilde;os de Diego, la proximidad del mundial y el segundo aniversario de su muerte- todav&iacute;a no se las pude buscar&rdquo;, dice Claudia mientras ve asomarse, cada vez m&aacute;s pronto, el viaje de su nieto a la sede de la pr&oacute;xima Copa del Mundo. La familia de Nicolazzi, el artesano detr&aacute;s de los amuletos, tiene sus interpretaciones sobre lo que podr&iacute;a suceder.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El artesano                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Entre las muchas fotos que le tomaron a Maradona tras ganar con la selecci&oacute;n ese trofeo mundial, hay una donde parece estar se&ntilde;alando &ndash;con las pulseras en la mano- hacia una bandera en particular.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las conclusiones a sacar tras realizar ese ejercicio de buscar la foto de las pulseras y las banderas, quien redacta esta historia prefiere no expresarlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si eso es un mensaje, s&oacute;lo sabremos en unas pocas semanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eddie Fitte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/secreto-dios-cabala-secreta-diego-maradona-mexico-86_129_9722934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Nov 2022 03:21:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El secreto de Dios: la cábala secreta de Diego Maradona en México 86]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diego Maradona,Qatar,Claudia Villafañe]]></media:keywords>
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