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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Javier Arroyuelo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/javier-arroyuelo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Javier Arroyuelo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Glamour sudado y testosterona tranquila]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/glamour-sudado-testosterona-tranquila_129_9820264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6966ff60-673f-4789-a946-ce9a415e42c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y593.jpg" width="1200" height="675" alt="Glamour sudado y testosterona tranquila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Leo Messi y sus compañeros de equipos cultivan estilos que contrastan con el marco institucional que los envuelve. Como los pibes y los no tan pibes y los para nada pibes de la calle popular de la Argentina", escribe Javier Arroyuelo sobre estéticas, símbolos y rechazo a rituales establecidos de la Scaloneta y la gente en la calle. </p></div><p class="article-text">
        Era fatal que en medio de la embriaguez deliciosa inducida por la tercera Copa no faltaran voces resentidas. A mis o&iacute;dos las m&aacute;s chirriantes fueron las que, prensa, medios y redes mediante, acusaron a los atletas campeones del f&uacute;tbol mundial, con abundancia de menciones ad hominem, de mostrarse r&uacute;sticos y de ser intr&iacute;nsecamente vulgares. Que los aludidos, una banda de muchachos dichosos en un momento supremo de sus vidas profesionales, no se hayan dado por tales no quita que la situaci&oacute;n merezca ser comentada.&nbsp;
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                    alt="Festejos en la 9 de Julio el domingo 18 de diciembre después del triunfo de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022"
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                Festejos en la 9 de Julio el domingo 18 de diciembre después del triunfo de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022                            </span>
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        El uso de la palabra vulgar como peyorativo terminal es caracter&iacute;stico de sujetos resueltos a convencer al resto de poseer&nbsp; un gusto personal irreprochable y certero, garant&iacute;a de su supuesta superioridad social. En realidad lo que manejan en materia de estilo es el surtido sucinto de prejuicios, estereotipos, y nociones dudosas de lo bello y lo feo que fundan y estructuran el gusto medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Falto de imaginaci&oacute;n y de identidad propia el gusto medio se define por una ansiedad doble: por un lado, la que ritma su aspiraci&oacute;n a anexionarse a la esfera elitista, que se le presenta como una suerte de espejismo brumoso pero deseable; por otra v&iacute;a, la urgencia permanente de distanciarse para bien distinguirse de la intensidad del&nbsp; gusto popular. Pero ocurre que en el campo de las predilecciones est&eacute;ticas, la &iacute;ndole elitista y la &iacute;ndole popular, ambas dotadas de una fuerte impronta propia, no aparecen, bien al contrario de lo que el gusto medio profesa, como puntos enfrentados sino como extremos complementarios; en diversas ocasiones llegan a coincidir e incluso a fusionarse.
    </p><p class="article-text">
        La alpargata es un ejemplo ideal de las coincidencias entre chic y pop, sofisticaci&oacute;n y campechan&iacute;a. Calzado rural y luego obrero, pr&aacute;ctico, resistente, de formas depuradas y confeccionadas con materiales honestos, esparto o yute y lona, sobria en su diferencia, la alpargata seduce a&uacute;n hoy por su simplicidad encantadora. Todo lo cual resultaba muy poco para las pretensiones del gusto medio, cuyos anhelos de todos modos fueron satisfechos. Hace ya m&aacute;s de medio siglo,&nbsp; en 1970, Yves Saint Laurent, el modisto franc&eacute;s m&aacute;s aclamado de la &eacute;poca, quien se viv&iacute;a artista a la vez que estaba en sinton&iacute;a inmediata con el p&uacute;blico medio, lanz&oacute; la alpargata de taco chino, es decir alto, engendro multicolor cuyo alcance comercial, se prolong&oacute; hasta alcanzar los sitios actuales de moda vintage.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El festejo de la Scaloneta a su regreso a la Argentina.                            </span>
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        El gusto medio se reh&uacute;sa a entender la alpargata, a sentirla, su chic no premeditado, minimalista, sin artificios lo irrita. Con la misma tozudez contrariada procede hacia&nbsp; los saltimbanquis geniales de la Scaloneta, cuyas acrobacias en la cancha condesciende quiz&aacute;s a aplaudir pero de quienes detesta, cuesti&oacute;n esencial, cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica, las apariencias, los looks, las pintas, no conformes a las reglas del protocolo, a la correcci&oacute;n indumentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leo Messi y sus compa&ntilde;eros de equipos cultivan estilos que contrastan con el marco institucional que los envuelve. Como los pibes y los no tan pibes y los para nada pibes de la calle popular de la Argentina de hoy han roto relaciones con la formalidad, incluso en ocasiones rituales, como el casamiento, donde los divos de los estadios optan por trajes o smokings (nunca v&iacute; jacquets) en versiones digamos imaginativas. El repertorio de prendas y ornamentos, el lenguaje gestual, los talles extra grandes, las zapatillas arquitecturales, las siluetas de personajes de anim&eacute;, las colisiones de colores y texturas o los engamados imprevistos, los mix and match zarpados de etilos o texturas o estampados o referencias o de todo a la vez, la desenvoltura atemperada,&nbsp; los logos y los emblemas y los slogans y las efigies de personajes de ficci&oacute;n y los s&iacute;mbolos religiosos en estampas diseminadas por canguros, buzos, pescadores, maxi bermudas, jogginetas, gorras, pilusos&nbsp; o sobre la propia piel entregada al tatuaje, los cortes y coloraciones fantasiosas de las cabezas y las barbas (y segu&iacute; vos la lista) son las mismas en unos y otros; la &uacute;nica (gran) diferencia est&aacute; en el costo de las prendas. Y no se trata, o no solamente, de seguidores detr&aacute;s de sus &iacute;dolos. Hay reciprocidad e influencias mutuas. Todos navegan los mismos circuitos, todos se miran a la vez en un mismo espejo virtual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien trate de mirar m&aacute;s all&aacute; de esta comuni&oacute;n est&eacute;tica, transformaci&oacute;n clara de la cultura argentina del vestir concretada entre los ases de la pelota y su mega hinchada que federa a todas las del pa&iacute;s, vale decir m&aacute;s all&aacute; del territorio hist&oacute;rico del f&uacute;tbol, patriarcal, h&eacute;tero cis y f&oacute;bico, podr&aacute; detectar el inicio de&nbsp; un hilo narrativo tan inesperado como inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de que, am&eacute;n de sus otras virtudes deportivas, la Scaloneta se nos figura portadora de un modo nuevo, relajado de vivir y representar la masculinidad. Pasa por su presencia en la cancha, sin duda, reflexiva y potente sin patoteo. Pasa por la firmeza y la seguridad sin alardes manifiestas hasta en los momentos m&aacute;s dram&aacute;ticos y peligrosos. Pasa por la sobriedad serena de Scaloni, por el &lsquo;bobo&rsquo; con que Messi interpela a un rival hostigador, por la complicidad sana, por el entendimiento casi sin fallas, por la ausencia de reproches, de protestas vehementes, de desplantes, de puteadas, de idas al humo. Pasa por la testosterona tranquila que no necesita teatralidad macha. Viril pero no viral, su vigor deportivo enamor&oacute; a todos. Y a todas. Y a todes. En todo amor hay glamour y en todo glamour hay sudor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JA/SH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Arroyuelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/glamour-sudado-testosterona-tranquila_129_9820264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Dec 2022 04:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Glamour sudado y testosterona tranquila]]></media:title>
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