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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Renata Nicora Chequin]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/renata-nicora-chequin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Renata Nicora Chequin]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Río Paraná o Hidrovía?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/rio-parana-hidrovia_129_11544286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e03ead2f-3888-43cb-8bac-68e2cecbf60c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Río Paraná o Hidrovía?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe una confusión cada vez más generalizada entre ambos términos, pero el Paraná, ese majestuoso río, es mucho más que un canal de navegación de grandes buques exportadores. 
</p></div><p class="article-text">
        El r&iacute;o Paran&aacute; y el r&iacute;o Paraguay son utilizados como un corredor fluvial de transporte que une los puertos de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Adem&aacute;s, por all&iacute; sale hacia el mundo la mayor parte de la producci&oacute;n agroexportadora de granos y subproductos a trav&eacute;s de puertos privados. Son venas de desangrado, donde la ausencia de control es la regla y mediante las cuales se saquean a los pa&iacute;ses de nuestra regi&oacute;n. Es por ello que existe una confusi&oacute;n cada vez m&aacute;s generalizada de nombrar al r&iacute;o Paran&aacute; como &ldquo;Hidrov&iacute;a&rdquo;. En nuestro pa&iacute;s, a este t&eacute;rmino lo utilizan medios de comunicaci&oacute;n, funcionarios, gobernadores y dirigentes de casi todas las fuerzas pol&iacute;ticas. La confusi&oacute;n surge porque el nombre de la empresa que hace a&ntilde;os tiene el manejo econ&oacute;mico-fluvial del r&iacute;o es Hidrov&iacute;a S.A., una sociedad integrada por la empresa belga Jan de Nul y la local Emepa (ya retirada). Fue en la d&eacute;cada menemista (a&ntilde;o 1995) cuando el gobierno nacional le concedi&oacute; las tareas de dragado y balizamiento del r&iacute;o y, desde entonces, cobra un peaje a las embarcaciones de ultramar que pasan por all&iacute;. En el a&ntilde;o 2010, la concesi&oacute;n se renov&oacute; hasta abril de 2021, siendo hoy una gran oportunidad para que el Estado recupere algo de control sobre una de las cuencas m&aacute;s importantes de Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Pero en &eacute;pocas donde manda el dios mercado, el Gobierno pretende licitar nuevamente el control de la navegabilidad del r&iacute;o, con un fuerte lobby de Eduardo Eurnekian y Mauricio Macri a favor del consorcio holand&eacute;s Boskalis Dredging International. El plan del Gobierno tambi&eacute;n prev&eacute; la eliminaci&oacute;n del &ldquo;Consejo Federal de la Hidrov&iacute;a&rdquo;, creado en el 2020, y en el que estaban representadas las provincias ribere&ntilde;as. Sumado a esto, este plan pretende transferir el manejo del proceso mencionado al Ministerio de Econom&iacute;a y quit&aacute;rsela a la Administraci&oacute;n General de Puertos Sociedad del Estado, a quien el gobierno de Alberto Fernandez se lo hab&iacute;a otorgado en el a&ntilde;o 2021. Todo un procedimiento en el que no se prev&eacute;n mecanismos de contralor estatal.
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            <span class="title">
                Vacas en una zona de humedales del delta del río Paraná.                             </span>
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        <strong>El Paran&aacute; es un r&iacute;o de vida&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la reciente estrenada pel&iacute;cula &ldquo;Por el Paran&aacute;&rdquo; (di Risio &amp; Gonzalez 2023) se retrata una traves&iacute;a a lo largo del r&iacute;o y en la cual se evidencian las tensiones entre los proyectos exportadores globales, la naturaleza y las comunidades humanas que habitan una de las la cuencas h&iacute;dricas m&aacute;s importante de Sudam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Es que el Paran&aacute;, ese majestuoso r&iacute;o, es mucho m&aacute;s que un canal de navegaci&oacute;n de grandes buques exportadores. Cualquier litorale&ntilde;o lo sabe, en sus orillas sucede de todo: este complej&iacute;simo ecosistema es hogar, fuente de trabajo y recreaci&oacute;n de las 12 millones de personas que viven en su cuenca. Grandes ciudades como Corrientes, Paran&aacute;, Rosario, Resistencia, entre muchas otras, tienen a este r&iacute;o como centro de sus vidas. No por casualidad el arte le ha dedicado tantas obras a este r&iacute;o: canciones, pinturas, poemas y cuentos. &iquest;Alguna vez viste un atardecer a su vera? &iquest;Alguna vez te adentraste en alguno de los bosques ribere&ntilde;os de sus afluentes, donde la naturaleza te toca y te transforma? Hacelo y vas a ver que el Paran&aacute; no es solo una v&iacute;a fluvial para el transporte de materias primas.
    </p><p class="article-text">
        Como seres sensibles a la diversidad de expresiones de la vida y atravesados por la magnitud de este caudal, estamos convencidos de la necesidad de conformaci&oacute;n del Comit&eacute; de Cuenca del r&iacute;o Paran&aacute; en el tramo nacional, a los efectos de un ejercicio de visi&oacute;n y gesti&oacute;n generalizada e integral, tal como el r&iacute;o se merece. Esto debe darse respetando su biodiversidad, mucho m&aacute;s all&aacute; de aquella mirada limitada y focalizada en una mera v&iacute;a de circulaci&oacute;n de mercader&iacute;as. Debemos entender nuestro impacto como seres humanos en la heterogeneidad de ambientes naturales que existen en una cuenca como la del Paran&aacute;. A lo largo de su recorrido encontramos distintas comunidades de bosques, pastizales y humedales que son utilizados por bacterias, animales y funga como fuente de alimento y refugio. En conjunto, las asociaciones de plantas y quienes las habitan, han evolucionado en relaci&oacute;n directa con las variables ambientales locales como los reg&iacute;menes de lluvia, temperatura, humedad y tipo de suelo, y contribuyen a crear las condiciones ambientales que nos favorecen como seres humanos y de las cuales hacemos uso.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente la Asociaci&oacute;n Argentina de Abogadas/dos Ambientalistas, el Colectivo de Acci&oacute;n para la Justicia Ecosocial y la Fundaci&oacute;n la Hendija lanzaron el informe <a href="https://aadeaa.org/propuestas-urgentes-para-la-regeneracion-del-delta-del-parana-y-sus-humedales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Propuestas urgentes hacia la </a><a href="https://aadeaa.org/propuestas-urgentes-para-la-regeneracion-del-delta-del-parana-y-sus-humedales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>sanaci&oacute;n</strong></a><a href="https://aadeaa.org/propuestas-urgentes-para-la-regeneracion-del-delta-del-parana-y-sus-humedales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del Delta Argentino</a>. Un n&uacute;cleo de propuestas para recuperar los ecosistemas afectados del Delta del Paran&aacute; tras las m&uacute;ltiples afectaciones recibidas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como los devastadores incendios, la bajante de la cuenca del Paran&aacute; o los procesos de pampeanizaci&oacute;n. El informe plantea una hoja de ruta en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas necesarias y propuestas que buscan el desarrollo de una transici&oacute;n ecosocial destinada a lograr la restauraci&oacute;n y recomposici&oacute;n integral del Delta, su sanaci&oacute;n. La utilizaci&oacute;n del t&eacute;rmino sanaci&oacute;n se asienta sobre la necesidad y urgencia de un tratamiento humilde, de igualaci&oacute;n con los otros seres&nbsp; que intentan a&uacute;n habitar, sobrevivir, perdurar.&nbsp;
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                Foto aérea de un sector de selva paranaense en el norte de Misiones. El palo rosa es una de las especies arbóreas más altas de este ecosistema.                            </span>
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        <strong>El Paran&aacute; tiene derechos&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con este contexto, el desaf&iacute;o del momento es abandonar la hegem&oacute;nica idea de conquista, colonizaci&oacute;n y explotaci&oacute;n de la Madre Tierra, en el marco de un cambio civilizatorio profundo que implique el pasaje de un paradigma antropoc&eacute;ntrico a otro de car&aacute;cter sociobioc&eacute;ntrico. Es que <strong>el r&iacute;o Paran&aacute; (y sus afluentes) tiene derechos:</strong> el primero y fundamental es que se respete integralmente su existencia, funciones y procesos evolutivos. Tambi&eacute;n, entre otros, a vivir libre de actividades y obras que alteren su capacidad de sostener y recomponer a los ciclos vitales y ecosistemas que de &eacute;l dependen.
    </p><p class="article-text">
        Y hay antecedentes en el mundo sobre esto:
    </p><p class="article-text">
        - R&iacute;o Atrato, su cuenca y afluentes en Colombia: una entidad sujeto de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Mediante la sentencia T-622 de 2016, la Corte Constitucional de Colombia reconoci&oacute; al r&iacute;o Atrato como sujeto de derechos, con miras a garantizar su conservaci&oacute;n y protecci&oacute;n. Para ello, se le orden&oacute; al gobierno nacional que eligiera un representante legal de los derechos del r&iacute;o. Y dijo: &ldquo;<em>En s&iacute;ntesis, s&oacute;lo a partir de una actitud de profundo respeto y humildad con la naturaleza, sus integrantes y su cultura es posible entrar a relacionarse con ellos en t&eacute;rminos justos y equitativos, dejando de lado todo concepto que se limite a lo simplemente utilitario, econ&oacute;mico o eficientista.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Sobre la base de estos argumentos, la Corte colombiana no solo consider&oacute; los derechos fundamentales de las personas afectadas por las actividades de&shy;sarrolladas en torno al r&iacute;o Atrato sino que tambi&eacute;n evalu&oacute; su propia vida, no en t&eacute;rminos de explotaci&oacute;n econ&oacute;mica, sino en t&eacute;rminos de su valor intr&iacute;nseco. Anotemos tambi&eacute;n que en Colombia cinco r&iacute;os ya han adquirido derechos propios.
    </p><p class="article-text">
        Otro fallo hist&oacute;rico de la Corte Suprema de Colombia data del 5 de abril de 2018 y reconoce a la Amazon&iacute;a como sujeto de derechos.
    </p><p class="article-text">
        En Europa tambi&eacute;n hay antecedentes, el Senado espa&ntilde;ol aprob&oacute; una ley hist&oacute;rica en septiembre de 2022: convirti&oacute; a la laguna del Mar Menor en el primer ecosistema de Europa con personalidad jur&iacute;dica propia, al igual que las personas humanas o las empresas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La necesidad de un ordenamiento ambiental de los territorios</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de ordenamiento ambiental de los territorios es una constante en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los actuales ordenamientos territoriales que se realizan en gran parte de nuestro pa&iacute;s nada tienen que ver con un enfoque del desarrollo territorial integral, que contemple tanto la satisfacci&oacute;n de las necesidades sociales y econ&oacute;micas de la poblaci&oacute;n como la sustentabilidad ambiental de los territorios. En realidad son los grandes intereses econ&oacute;micos los que terminan definiendo la normativa y perfil territorial en el pa&iacute;s, a medida de sus incumbencias lucrativas.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello est&aacute; exacerbado en las provincias atravesadas por el Paran&aacute;. En Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre R&iacute;os, Buenos Aires, quien decide que se impone en los territorios son los sectores concentrados del agronegocio (agricultura y ganader&iacute;a extensiva y forestales) y no el inter&eacute;s general a trav&eacute;s de procesos participativos-vinculantes y en base a conocimientos cient&iacute;ficos sobre los ecosistemas. La sistem&aacute;tica ausencia de un proceso verdaderamente participativo para el ordenamiento y dise&ntilde;o territorial, acorde con las leyes de la naturaleza lleva a pasivos socio-ambientales que paga toda la poblaci&oacute;n con inundaciones, incendios, sequ&iacute;as, contaminaci&oacute;n del aire, la tierra y cuerpos de agua, mortandad de animales, falta de acompa&ntilde;amiento de estado a las propuestas alternativas de producci&oacute;n, &eacute;xodo rural, etc.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo paradigm&aacute;tico de c&oacute;mo los negocios son los que &ldquo;ordenan&rdquo; el territorio es el proyecto de Ley que el Poder Ejecutivo de la provincia de Entre R&iacute;os envi&oacute; recientemente a la Legislatura provincial que posibilitar&aacute; la venta de bienes inmuebles del Estado Provincial a trav&eacute;s de la conformaci&oacute;n de una Agencia Administradora de Bienes. El Estado provincial es titular de aproximadamente 188.773 hect&aacute;reas de islas en el sistema de humedales del Delta entrerriano. El proyecto no otorga ning&uacute;n tipo de excepciones por lo que podr&iacute;an venderse para su transformaci&oacute;n lo que provocar&iacute;a un da&ntilde;o ecol&oacute;gico inimaginable. No podemos habilitar su mercantilizaci&oacute;n: el Delta, con todos sus bienes p&uacute;blicos, est&aacute;n fuera del comercio y las islas como sistema son inalienables e imprescriptibles conforme a sentencias de la propia Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n. Debemos proteger sus esenciales funciones ecol&oacute;gicas y sociales, garantizando la conservaci&oacute;n de este complejo sistema de humedales, considerando sus especiales funciones ecosist&eacute;micas y resguardando su integridad ecol&oacute;gica, la calidad del agua, biodiversidad y paisajes, as&iacute; como sus valores culturales y los derechos de sus pobladores.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en la provincia de Corrientes, la industria forestal de especies ex&oacute;ticas (pino y eucalipto) ya superan las 500.000 hect&aacute;reas convirti&eacute;ndola en la provincia m&aacute;s forestada del pa&iacute;s (con un crecimiento del 84% con relaci&oacute;n al a&ntilde;o 2013). Este crecimiento vertiginoso se hizo sin ninguna planificaci&oacute;n territorial que contemple algo m&aacute;s que la obtenci&oacute;n de ganancias extraordinarias por parte de las poderosas corporaciones forestales. Existe sobrada evidencia cient&iacute;fica y emp&iacute;rica de que la transformaci&oacute;n de los pastizales naturales de esta provincia por monocultivos forestales, son los que facilitan la ocurrencia y propagaci&oacute;n de incendios que aquejan a este sector de la cuenca del Paran&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cruzando el puente, la provincia de Chaco, acaba de recibir un (re) ordenamiento territorial a medida del agronegocio, modificando el mapa de la Ley de Bosques Nativos para permitir el desmonte de cientos de miles de hect&aacute;reas de monte nativo. Los ambientes naturales sanos y conectados entre s&iacute;, son fundamentales para afrontar los eventos clim&aacute;ticos extremos como &eacute;pocas de sequ&iacute;as e inundaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es casual que los lobbies m&aacute;s fuertes en contra el proyecto de Ley de Humedales (que pretende ordenar ambientalmente el territorio para su protecci&oacute;n y uso racional) sean de la poderosa industria forestal y del resto del agronegocio (sojeros, arroceros y ganaderos). Una caracter&iacute;stica com&uacute;n de todas las figuras extremas del extractivismo es la invisibilizaci&oacute;n de la diversidad biol&oacute;gica y cultural que existe en los territorios donde pretende avanzar, desestimando -deliberadamente- su importancia, para poder as&iacute; imponerse.
    </p><p class="article-text">
        Con una vertiginosa l&oacute;gica de mercado se consolida un modelo de acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n, que conduce a la concentraci&oacute;n de la propiedad de la tierra (el territorio) e implica el desprecio por el ambiente, la naturaleza y los bienes comunes. Paralelamente se va dando un proceso de extranjerizaci&oacute;n de la tierra que, por ejemplo en Corrientes, ya se acerca al mill&oacute;n de hect&aacute;reas de las aproximadamente 9 millones totales de la superficie rural total de la provincia.
    </p><p class="article-text">
        Debemos avanzar en un correcto ordenamiento territorial, con par&aacute;metros ecosist&eacute;micos y biol&oacute;gicos y participaci&oacute;n ciudadana. Es fundamental cumplir y promover procesos de ordenamiento territorial ambiental en todo el territorio de la cuenca del Paran&aacute;, en base a los principios ambientales y con participaci&oacute;n ciudadana permanente (art&iacute;culos 9 y 10 de la Ley General del Ambiente). Ese ejercicio de planeamiento estrat&eacute;gico participativo ambiental ser&aacute; un mecanismo de fortalecimiento de la democracia en la materia y prevendr&iacute;a fragmentadas (e interesadas) decisiones legislativas y administrativas que van generando da&ntilde;os ambientales graves y acumulativos irreversiblemente.
    </p><p class="article-text">
        Insistimos, debemos batallar por el cambio de la mirada simplificada, utilitarista, de provecho inmediato que el ser humano tiene sobre la Naturaleza, y m&aacute;s en nuestras latitudes cooptadas por el extractivismo desde inicio de la conquista por parte de los pueblos septentrionales, desde hace ya 5 siglos. Esa sesgada mirada que se tiene hacia la Naturaleza s&oacute;lo como fuente de extracci&oacute;n, como objeto a ser explotado hasta el infinito (como si eso fuese posible). En palabras del gran te&oacute;logo Leonardo Boff, &ldquo;de amos y se&ntilde;ores, a ser hermanos y hermanas entre nosotros y con todas las criaturas&rdquo;. Esta nueva &oacute;ptica implica una nueva &eacute;tica de responsabilidad compartida, de cuidado y de sinergia para con la Tierra&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o Paran&aacute; no es la Hidrov&iacute;a&hellip; es la fuente de vida de nuestros territorios.
    </p><p class="article-text">
        <em>EV/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Renata Nicora Chequin, Enrique Viale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/rio-parana-hidrovia_129_11544286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jul 2024 16:39:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Río Paraná o Hidrovía?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paraná,Ambiente,Crisis ambiental,Hidrovía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incendios forestales en Chile y Argentina, una catástrofe anunciada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incendios-forestales-chile-catastrofe-anunciada_129_9944218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2f77ac0-7a9d-4a59-8f10-571336116758_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incendios forestales en Chile y Argentina, una catástrofe anunciada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno chileno declaró el "estado de catástrofe" a las regiones de Biobío, Ñuble y La Araucanía, donde más de 45.000 hectáreas fueron afectadas por el fuego y 24 personas perdieron la vida. El mapa de los incendios coincide mayoritariamente con las explotaciones forestales exóticas, donde predomina el monocultivo de pinos y eucaliptos. Plantar árboles no siempre es bueno. ¿Qué pasa en Argentina?
</p></div><p class="article-text">
        Los incendios forestales en Chile est&aacute;n alcanzando niveles inimaginables. Observamos im&aacute;genes dantescas, que parecen sacadas de una pel&iacute;cula dist&oacute;pica. Ya han provocado muertes y la destrucci&oacute;n de m&aacute;s de 45.000 hect&aacute;reas y un centenar de viviendas carbonizadas. Son, en total, 251 incendios que golpean la zona central y sur del pa&iacute;s, de los cuales 80 -al menos- est&aacute;n fuera de control. El Gobierno chileno declar&oacute; el &ldquo;estado de cat&aacute;strofe&rdquo; a las regiones de Biob&iacute;o, &Ntilde;uble y La Araucan&iacute;a, lo que le permite disponer recursos adicionales para controlar la emergencia, restringir el libre tr&aacute;nsito de las personas y utilizar a las fuerzas militares para contener el desastre. De acuerdo al &uacute;ltimo balance oficial, ya han dejado al menos 24 personas fallecidas, 979 lesionados (80 graves) y m&aacute;s de 1100 refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Este desastre en el pa&iacute;s trasandino coincide con una larga sequ&iacute;a -que ya dura m&aacute;s de 13 a&ntilde;os- y con una ola de calor in&eacute;dita en el sur, con temperaturas que pueden llegar hasta los 40 grados. Pero el principal responsable no es el Cambio Clim&aacute;tico, que provoca estos eventos clim&aacute;ticos extremos, sino la industria forestal chilena que gener&oacute; las condiciones ideales para este verdadero polvor&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Existe sobrada evidencia cient&iacute;fica y emp&iacute;rica de que son los (mal) usos de suelo los que facilitan la ocurrencia y propagaci&oacute;n de estos incendios forestales. La enorme extensi&oacute;n de plantaciones forestales de especies ex&oacute;ticas, que en el pa&iacute;s trasandino bordean las tres millones de hect&aacute;reas, act&uacute;an como un arsenal que, combinado con el Cambio Clim&aacute;tico, explota sin control.
    </p><p class="article-text">
        El Informe a las Naciones denominado &ldquo;Incendios forestales en Chile: causas, impactos y resiliencia del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2)&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; con contundencia que &ldquo;seg&uacute;n los tipos de uso de suelo, un 50% de la superficie quemada como consecuencia de megaincendios entre 1985 y 2018, estaba cubierta por plantaciones ex&oacute;ticas, principalmente de<em> Pinus radiata</em> y <em>Eucalyptus</em> sp.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los mapas de los incendios coinciden mayoritariamente con las explotaciones forestales ex&oacute;ticas, o son vecinos. Donde predomina el monocultivo de pinos y eucaliptos, el fuego arrasa comunidades y mata personas. En cambio, los incendios se reducen considerablemente donde a&uacute;n queda bosque nativo.
    </p><p class="article-text">
        El informe de la ONU confirma que &ldquo;el riesgo de incendios se concentra en mayor proporci&oacute;n en los paisajes dominados por plantaciones forestales y, en menor grado, en aquellos dominados por bosque nativo. Cuando la proporci&oacute;n de bosque nativo es menor a un 50% en el paisaje, se observa una mayor ocurrencia de incendios. Sin embargo, a mayor cobertura de bosque nativo el riesgo disminuye&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La contracara de estos incendios, que sufre toda la sociedad, son las enormes ganancias de las grandes corporaciones forestales. Por ejemplo, en el a&ntilde;o 2022 el Grupo Matte (CMPC) registr&oacute; un r&eacute;cord de ventas y utilidades y el poderoso grupo Arauco se constituy&oacute; en una de las mayores productoras de pulpa de celulosa del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1974) se dict&oacute; el Decreto Ley (DL-701) de &ldquo;Fomento Forestal&rdquo; que impuls&oacute; el monocultivo de pinos y eucaliptos, verdaderas bombas de succi&oacute;n de agua, generando terrenos secos, sin vida y susceptibles a incendios. 40 a&ntilde;os convirtiendo los ambientes naturales en monocultivos conduce a tal devastaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Plantar &aacute;rboles no siempre es bueno</h3><p class="article-text">
        Existe un mito, alimentado por gobiernos y corporaciones, que plantar &aacute;rboles, no importa si son especies nativas o for&aacute;neas, siempre es bueno.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que no es as&iacute;. Incluso es contraproducente. Debemos entender la diversidad de ambientes naturales que existen en una regi&oacute;n. Son mosaicos de comunidades de bacterias, animales, funga y vegetales que han evolucionado en relaci&oacute;n directa con las variables ambientales locales como los reg&iacute;menes de lluvia, temperatura, humedad y tipos de suelos. Estas comunidades determinan la identidad de los ambientes, por ejemplo: pastizales (predominados por pastos), humedales (donde dominan plantas acu&aacute;ticas y anfibias), bosques (dominados por &aacute;rboles aut&oacute;ctonos) y est&aacute;n conformadas por especies nativas. Cuando plantamos &aacute;rboles donde originalmente no exist&iacute;an, por ejemplo en un pastizal, estamos modificando la estructura original de este ambiente, que llevar&iacute;a a desplazar la fauna asociada a este tipo particular de vegetaci&oacute;n, pero adem&aacute;s, estamos favoreciendo la p&eacute;rdida de humedad de los suelos y reduciendo la carga y descenso de las napas fre&aacute;ticas, ya que los &aacute;rboles implantados tienen acceso a fuentes de agua m&aacute;s profundas que los pastos, a la vez que la evaporan con mayor rapidez hacia el medio.
    </p><p class="article-text">
        Es que, en definitiva, est&aacute;s plantaciones no son bosques, no reproducen la vida, por el contrario. En el c&eacute;lebre texto&nbsp;&ldquo;&Uacute;selo y T&iacute;relo&rdquo;, el escritor uruguayo Eduardo Galeano, ya nos alertaba hace casi 30 a&ntilde;os, que &ldquo;en estas nuevas plantaciones madereras, no cantan los p&aacute;jaros. Nada tienen que ver los bosques naturales aniquilados, que eran pueblos de &aacute;rboles diferentes abrazados a su modo y manera, fuentes de vida diversa que sabiamente se multiplicaba a s&iacute; misma, con estos ej&eacute;rcitos de &aacute;rboles todos iguales, plantados como soldaditos en fila y destinados al servicio industrial. Las plantaciones madereras de exportaci&oacute;n no resuelven problemas ecol&oacute;gicos, sino que los crean, y los crean en los cuatro puntos cardinales del mundo. Un par de ejemplos: en la regi&oacute;n de Madhya Pradesh, en el centro de la India, que hab&iacute;a sido c&eacute;lebre por la abundancia de sus manantiales, la tala de los bosques naturales y las plantaciones extensivas de eucaliptos han actuado como un implacable papel secante que ha acabado con todas las aguas; en Chile, al sur de Concepci&oacute;n, las plantaciones de pinos proporcionan madera a los japoneses y proporcionan sequ&iacute;a a toda la regi&oacute;n. El presidente del Uruguay hincha el pecho de orgullo: los finlandeses est&aacute;n produciendo madera en nuestro pa&iacute;s. Vender &aacute;rboles a Finlandia pa&iacute;s maderero, es una proeza, como vender hielo a los esquimales. Pero ocurre que los finlandeses plantan en el Uruguay los bosques artificiales que en Finlandia est&aacute;n prohibidos por las leyes de protecci&oacute;n a la naturaleza&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un bosque es un bosque, las plantaciones no lo son</h3><p class="article-text">
        Cuando hablamos de un bosque, nos imaginamos &aacute;rboles, porque la predominancia de estos organismos le confiere el nombre. Pero en s&oacute;lo una hect&aacute;rea de bosque correntino&nbsp;podemos encontrar hasta 40 especies de &aacute;rboles distintos - diset&aacute;nos, que van desde pl&aacute;ntulas a m&aacute;s de 20 m de altura- coexistiendo con helechos, enredaderas, ep&iacute;fitas, hongos, dando refugio y alimento a una amplia biodiversidad. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en una hect&aacute;rea de monocultivo forestal encontramos solamente clones de &aacute;rboles de una especie y de la misma altura, porque as&iacute; como su nombre lo dice es un cultivo &uacute;nico y es un desierto verde para los animales nativos. Adem&aacute;s, estas especies forestales (generalmente pinos y eucaliptus), se encargan de deteriorar las condiciones del ambiente en el cual crecen r&aacute;pidamente: secan los suelos (cada pino o eucalipto absorbe decenas de litros de agua por d&iacute;a) e impiden el ingreso de luz suficiente para el desarrollo de otras especies vegetales que s&iacute; son fuente de alimento para la fauna local. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Y en Argentina c&oacute;mo estamos?</h3><p class="article-text">
        En Argentina, el espejo del Decreto Ley de Pinochet es la Ley 25.080 (Ley de inversi&oacute;n para bosques cultivados) del a&ntilde;o 1998. Esta norma estableci&oacute; estabilidad fiscal y una serie de beneficios, desgravaciones y exenciones impositivas, que multiplic&oacute; la producci&oacute;n de plantaciones con especies ex&oacute;ticas. Como se multiplicaron sus consecuencias ambientales. Por ejemplo, en la provincia de Corrientes, que en 2022 sufri&oacute; incendios equivalentes al 12% de su territorio, las plantaciones de ex&oacute;ticas ya superan las 500 mil hect&aacute;reas (la convierten en la provincia m&aacute;s forestada del pa&iacute;s, con un crecimiento del 84% con relaci&oacute;n al a&ntilde;o 2013).
    </p><p class="article-text">
        Una vuelta de tuerca a la actividad ocurri&oacute; en el a&ntilde;o 2017 cuando se iniciaron las reuniones de la denominada Mesa de Competitividad Foresto Industrial, con el fin de implementar fuertemente la ley nacional 25.080, en coordinaci&oacute;n con las provincias. Esta mesa lleva adelante, sin un proceso transparente ni participativo, un plan foresto industrial (denominado &ldquo;ForestAr 2030&rdquo;), el cual declama, falsamente, que la actividad en Argentina &ldquo;no competir&aacute; con la agricultura ni bosques nativos&rdquo;, asumiendo abiertamente que otros ambientes como humedales y pastizales del pa&iacute;s son &aacute;reas de sacrificio en el altar de las ganancias econ&oacute;micas de unos pocos. Es que esta actividad invisibiliza el enorme aporte ecol&oacute;gico de los humedales y pastizales, como si no tuviesen valor a menos que estuvieran intensamente explotados, como si no existieran, como si estuviesen vac&iacute;os, la nada misma. No es casual que uno de los lobbies m&aacute;s fuertes contra el proyecto de Ley de Humedales (que pretende conservarlos) sea el de la poderosa industria forestal. Una caracter&iacute;stica com&uacute;n de todas las figuras extremas del extractivismo es la invisibilizaci&oacute;n de los territorios donde pretende avanzar, ignorar -deliberadamente- su importancia, para poder as&iacute; imponerse.
    </p><p class="article-text">
        Es importante entender que la sustituci&oacute;n de pastizales o humedales por &aacute;rboles lleva a un desequilibrio en la din&aacute;mica de estos ambientes, con consecuencias tan extremas como la extinci&oacute;n de especies. Este desequilibrio se acent&uacute;a con la introducci&oacute;n de especies ex&oacute;ticas. &Eacute;stos son organismos que han sido tra&iacute;dos de otras partes del mundo y por lo tanto, han evolucionado en equilibrio con sus propios ambientes y condiciones clim&aacute;ticas. A su vez estas especies pueden volverse invasoras, como es el caso de las especies de pinos cultivadas en la provincia de Corrientes. Las semillas que producen estos pinos se dispersan con el viento, invadiendo nuevos terrenos que originalmente no estaban destinados a la actividad forestal, disminuyendo incluso su valor para otras actividades productivas. Esta invasi&oacute;n no est&aacute; siendo controlada por ninguna autoridad gubernamental e incluso est&aacute; normalizada por la poblaci&oacute;n ya que por falta de informaci&oacute;n, no distinguen la amenaza que esto representa. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, si uno mira un mapa satelital de Corrientes puede ver c&oacute;mo las plantaciones forestales rodean al Parque Nacional Iber&aacute; como una especie de espada de Damocles que pende amenazantemente sobre este invaluable ecosistema. Solo en los pocos d&iacute;as que van del 2023 son decenas de miles de hect&aacute;reas de la provincia que ya arden, incluyendo parte del Parque Nacional mencionado. Las ciudades se han acostumbrado a convivir con el humo y las cenizas, naturalizando una forma de vivir inaceptable. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una invitaci&oacute;n al desastre, no solo porque son grand&iacute;simas extensiones donde predominan las especies que ayudan a la propagaci&oacute;n del fuego (pinos y eucaliptus que producen aceites esenciales altamente inflamables y sus hojas se acumulan en los suelos generando materia seca que act&uacute;a como combustible) sino que paralelamente provoc&oacute; la p&eacute;rdida de los valores ecosist&eacute;micos que prove&iacute;an los zonas donde avanz&oacute; la industria forestal (humedales, pastizales y bosques nativos) que podr&iacute;an prevenir el inicio de incendios o mitigar sus impactos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Desarrollo? &iquest;Progreso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n haciendo el dif&iacute;cil ejercicio de obviar las grav&iacute;simas consecuencias ambientales del monocultivo forestal, tambi&eacute;n hay que subrayar que las promesas &ldquo;eldoradistas&rdquo; sobre la actividad no sirvieron para revertir los inaceptables niveles de pobreza e indigencia de provincias que se embarcaron ciegamente como Corrientes o Misiones. 
    </p><p class="article-text">
        Es que, entre otras cosas, la expansi&oacute;n de la actividad forestal lleva a la disminuci&oacute;n de otros tipos de aprovechamientos agropecuarios atento el sostenido proceso de&nbsp;acaparamiento de tierras que provoca. Como afirma el investigador Diego Chifarelli<em> </em>de la Universidad Nacional de Misiones<em>, &ldquo;el avance de la actividad forestal, disminuye las explotaciones agropecuarias como emergente del marcado proceso de concentraci&oacute;n de la tierra que genera, adem&aacute;s de producir migraciones desde zonas rurales a urbanas, generando pobreza, exclusi&oacute;n, desocupaci&oacute;n, degradaci&oacute;n de los recursos naturales y p&eacute;rdida de la dignidad humana.&rdquo; (...) </em>
    </p><p class="article-text">
        El citado Plan Forestar 2030 tambi&eacute;n tiene, enga&ntilde;osa y gen&eacute;ricamente, el objetivo de &ldquo;fortalecer las econom&iacute;as regionales&rdquo; pero lo cierto es que opera en territorio destruyendo las posibilidades de desarrollo de las actividades econ&oacute;micas que acompa&ntilde;an la cultura y forma de vida de la poblaci&oacute;n local. En provincias como Corrientes estos proyectos&nbsp;forestales que ser&iacute;an&nbsp;inviables si no fueran subsidiados, avanzan sobre pastizales en los cuales se ha practicado ganader&iacute;a (hace al menos 400 a&ntilde;os seg&uacute;n se&ntilde;al&oacute; el Ing. Agr. Romeo Carnevali), siendo una actividad, que llevaba adelante con buenos y reales criterios de conservaci&oacute;n, podr&iacute;a ser el modo de producir sin eliminar la biodiversidad y favoreciendo a medianos y peque&ntilde;os productores.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente se va dando un proceso de extranjerizaci&oacute;n de la tierra que, en Corrientes, ya supera el mill&oacute;n de hect&aacute;reas de las aproximadamente 9 millones totales de la superficie rural total de la provincia. En el a&ntilde;o 2019, la Legislatura correntina aprob&oacute; una Ley que habilit&oacute; a los grandes capitales extranjeros a que adquieran grandes extensiones de tierra, a medida (y pedido) del grupo chileno ARAUCO, el mismo del desastre tras la cordillera.
    </p><p class="article-text">
        Peor a&uacute;n, como vimos, la concentraci&oacute;n de tierras parece alejar perpetuamente la posibilidad de desarrollar verdaderamente las econom&iacute;as regionales y el escaso empleo generado se caracteriza por el trabajo precarizado, la explotaci&oacute;n laboral e incluso infantil y esclavo. Se multiplican las noticias de establecimientos con malas condiciones de vivienda y de seguridad e higiene, ausencia de elementos de seguridad adecuados para la protecci&oacute;n de los trabajadores, falta de agua y comida y bajos salarios. En un relevamiento del 2020 del RENATRE (Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores) la tasa de no registraci&oacute;n de los trabajadores en las actividades forestal y extracci&oacute;n de resina fue del 35%. En Corrientes, en el corto periodo 2019-2021 se han registrado 443 adultos y 10 menores trabajando en situaci&oacute;n de explotaci&oacute;n laboral y condiciones inhumanas de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La reprimarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a es, quiz&aacute;, uno de los rasgos m&aacute;s distintivos de la industria forestal. En Corrientes solo el 20 % de la producci&oacute;n de madera se industrializa en la provincia, el resto se comercializa como mera materia prima. Y solamente el 10 % de los aserraderos que existen en la provincia comercializan sus residuos, con lo cual cerca de medio mill&oacute;n de toneladas/a&ntilde;o de costaneros, astillas de aserr&iacute;n y corteza se desperdician o son desechados en el humedal m&aacute;s cercano. Pocas cosas nos remiten m&aacute;s a la &eacute;poca de la colonia que la exportaci&oacute;n de madera para el centro mundial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, nuevamente convertimos nuestros territorios, bosques nativos, humedales y pastizales, en una zona de sacrificio para el sobreconsumo del norte global y las ganancias de unos pocos ac&aacute; (siempre los mismos). Pero las consecuencias las pagamos la mayor&iacute;a con los incendios, la p&eacute;rdida de biodiversidad y el desplazamiento o empobrecimiento de la poblaci&oacute;n que vive (o viv&iacute;a) en esos ecosistemas arrasados.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier acci&oacute;n real de adaptaci&oacute;n al Cambio Clim&aacute;tico Global (e incluso de Desarrollo) tiene que tender a la reducci&oacute;n sustancial de las plantaciones de &aacute;rboles ex&oacute;ticos y la conservaci&oacute;n de bosques nativos, humedales y pastizales para que, por un lado, las actividades productivas, que generan encadenamientos econ&oacute;micos y arraigo social, puedan seguir existiendo, de manera regulada. Pero adem&aacute;s, porque las olas de calor, las sequ&iacute;as extremas, las inundaciones, son fen&oacute;menos que ser&aacute;n cada vez m&aacute;s recurrentes y feroces, debemos estar preparados para ello y los ecosistemas saludables son los grandes aliados en amortiguar estos eventos extremos.
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que sigan avanzando generando formas de vida dist&oacute;picas. Necesitamos una econom&iacute;a de (y para) la vida, no de la muerte y destrucci&oacute;n. Que sostenga y promueva la vida rural, garantice acceso equitativo a la tierra y genere posibilidades reales de progreso a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n y no que la expulse a malvivir en los cordones de las grandes ciudades. Como sociedad es momento de actuar, de poner un freno, no debemos seguir soportando pasivamente las consecuencias ambientales, sociales y econ&oacute;micas de un modelo que solo trae territorios devastados, saqueo y exclusi&oacute;n. Hay un l&iacute;mite, y lo sobrepasaron hace rato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Renata Nicora Chequin, Enrique Viale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incendios-forestales-chile-catastrofe-anunciada_129_9944218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Feb 2023 03:15:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incendios forestales en Chile y Argentina, una catástrofe anunciada]]></media:title>
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