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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Santiago Morales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/santiago-morales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Santiago Morales]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Licencias por paternidad: un no-decálogo sobre cómo usar bien el tiempo merecido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/licencias-paternidad-no-decalogo-tiempo-merecido_129_10304030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3c2a6c3-161b-4598-b315-db8c49fbef4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Licencias por paternidad: un no-decálogo sobre cómo usar bien el tiempo merecido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el Congreso debate ampliar las licencias por paternidad, el autor combina su mirada académica y su experiencia personal para compartir unas reflexiones incompletas sobre el oficio de ser padre y sugiere una serie de pautas, reflexiones incompletas -dice- sobre la utilización de los días de licencia para los padres si avanza la ley que está en tratamiento en el Congreso. Invita a un aprendizaje, porque "fuimos criados como varones, es que nacimos para ser servidos, no para servir. Para ser cuidados, no para cuidar". </p></div><p class="article-text">
        Este D&iacute;a del Padre es especial: se est&aacute; discutiendo en el Congreso Nacional una ley para ampliar las licencias por paternidad. Es en este contexto que quiero compartir siete aspectos que me parecen interesantes destacar de las tareas de pap&aacute; en el primer tiempo de vida de un beb&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os pareciera estar d&aacute;ndose un cambio cultural, de acuerdo al cual los padres estar&iacute;amos m&aacute;s involucrados en la crianza, todav&iacute;a falta realmente much&iacute;simo camino. Los padres tenemos que asumir co-responsablemente el cuidado y la crianza; y as&iacute;, dejar de perdernos la posibilidad irrepetible de relacionarnos con nuestras hijas e hijos desde el cuidado. Ese v&iacute;nculo es &uacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que les voy a compartir a continuaci&oacute;n no pretende ser un dec&aacute;logo ni nada parecido, porque faltan aspectos a considerar, y porque siempre andaremos desaprendiendo y (re)aprendiendo. <strong>Son s&oacute;lo unas reflexiones incompletas e inacabadas no s&oacute;lo en funci&oacute;n de mi formaci&oacute;n acad&eacute;mica, sino fundamentalmente desde mi experiencia como pap&aacute; y a partir de intercambios que pude tener con mi pareja y con otros padres y madres.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Ley de Contrato de Trabajo otorga dos días de licencia a los trabajadores que se vuelvan padres (algunos convenios dan unos días más). Como si bastara con darle un besito en la frente al bebé recién nacido, a la mamá y volver a nuestro trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; podemos hacer los pap&aacute;s en casa si se ampl&iacute;an las licencias por paternidad?
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Entender y aceptar que nuestro papel no es el de ser el centro</strong>. Fuimos y somos importantes cuando nace nuestra hija o hijo, pero si a alguien le cabe protagonismo es a la madre (o bien, a la persona que gest&oacute;), a la persona que naci&oacute; y, si existen, a quienes se convierten en hermanos o hermanas mayores. No se trata de que nos inmolemos, sino de acompa&ntilde;ar. Y as&iacute; voy al segundo punto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Acompa&ntilde;ar, estar. Resolver, cuidar, prever, limpiar, ordenar, cocinar.</strong>&nbsp;Tratar de pensar en todo&hellip; en la comida, en el abrigo, en lo que hay que tomar de medicamentos (si los hay), en la limpieza de los espacios que habitamos. Tratar de anticiparnos a los cuidados de salud que vendr&aacute;n, prever lo que hay que comprar que toda la familia necesita, agradecer a quienes nos miman, poner l&iacute;mites con cari&ntilde;o a quienes invaden y no dejar ese papel siempre a la madre o persona gestante, hacer compa&ntilde;&iacute;a incluso en silencio. Esto no significa imponernos la perfecci&oacute;n y autosuficiencia. Saber pedir ayuda es parte. Pero que nos ayuden no es que lo hagan por nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. No juzgar a la madre sobre qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo siente lo que siente. </strong>Si hay angustia, acompa&ntilde;ar, no relativizarla ni minimizarla. Reconocer y respetar el puerperio. No decirle qu&eacute; tiene que hacer ni adjetivar sus emociones o sentimientos. Corrernos del lugar de sabelotodo, m&aacute;s cuando no fuimos las personas no gestantes quienes pusimos ni ponemos el cuerpo (gestaci&oacute;n, lactancia, puerperio, etc.). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. No desentendernos de cuestiones fundamentales </strong>del cuidado de la persona reci&eacute;n nacida. Conocer su ropa, saber cu&aacute;nto come, servir a la madre y al beb&eacute; en la lactancia, estar pendientes de la cantidad de ropa que tiene puesta y de las mudas que necesitaremos si salimos de casa, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Estar dispuestos a aprender de las mujeres que nos rodean. </strong>No lo digo ni esencializando los saberes &ldquo;femeninos&rdquo; ni demag&oacute;gicamente. Lo que nos han ense&ntilde;ado a lo largo de nuestra ni&ntilde;ez y adolescencia a quienes fuimos criados como varones, es que nacimos para ser servidos, no para servir. Para ser cuidados, no para cuidar. Y como nos convino siempre y nos result&oacute; c&oacute;modo, no hicimos nada para cambiarlo. Pero es tiempo. Porque la socializaci&oacute;n de g&eacute;nero en contextos tan patriarcales es muy da&ntilde;ina. Por eso es importante que escuchemos, observemos y aprendamos de las mujeres que nos rodean. Y fundamentalmente, que tengamos iniciativa, nos equivoquemos, lo reconozcamos, y lo volvamos a intentar. No lo digo para excusarnos, sino tratando de ser pragm&aacute;tico. Lo que tenemos que evitar es asumir un papel pasivo del tipo &ldquo;decime qu&eacute; tengo que hacer porque no s&eacute;&rdquo;. Sino contrariamente, asumir que sabemos poco y que tenemos que hacer un esfuerzo consciente y voluntario para desaprender y reaprender.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Suspender/posponer las actividades de orden recreativo</strong>, de desarrollo personal/profesional o militante. Ya va a haber tiempo para eso, la vida es larga. Es tan justo como formativo renunciar al privilegio de &ldquo;siempre poder ir/hacer/estar&rdquo; en esa actividad que nos deja bien parados en el &ldquo;afuera&rdquo; del hogar a costa del cansancio y sobrecarga de nuestra pareja, y que a la larga o a la corta nos otorga prestigio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Reconocer que esa persona reci&eacute;n nacida nos necesita, y nosotros a ella. </strong>Porque dar cari&ntilde;o y recibirlo es de las experiencias m&aacute;s singulares que tenemos como especie humana. La afectividad es una dimensi&oacute;n constitutiva de nuestro ser personas, m&aacute;s all&aacute; de nuestro sexo y/o g&eacute;nero. Los varones tenemos que animarnos a reencontrarnos con la dulzura, con los mimos, con las nanas, con la ternura que funda ese v&iacute;nculo originario. Sin dudas, as&iacute;, podremos contribuir activamente a cambiar la cultura de la violencia que hoy nos domina, y que tanto da&ntilde;o (nos) hace.
    </p><h3 class="article-text">Cambios</h3><p class="article-text">
        Los cambios culturales que se est&aacute;n dando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la mano de los feminismos y transfeminismos no pueden pasarnos por el costado a los varones. Tenemos que involucrarnos.
    </p><p class="article-text">
        La Ley actual de Contrato de Trabajo otorga dos d&iacute;as de licencia a todos los trabajadores que se vuelvan padres (aunque algunos convenios colectivos puntuales la hayan extendido unos d&iacute;as m&aacute;s). Como si bastara con darle un besito en la frente al beb&eacute; reci&eacute;n nacido, a la mam&aacute; o persona gestante y volver a nuestro trabajo. E<strong>l cambio que se quiere implementar apuesta por una reforma integral, que extiende las licencias por maternidad y busca generar condiciones m&aacute;s justas para poder cuidar en un marco de co-responsabilidad atendiendo a m&uacute;ltiples situaciones particulares. Padres, madres y personas no gestantes, de sancionarse, dispondremos de m&aacute;s cantidad de d&iacute;as para dedicarnos a todo lo que implica la llegada de una nueva persona a la familia. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a estaba viajando en colectivo con mi beb&eacute; a upa. Tiene casi un a&ntilde;o. En un momento empez&oacute; a tocarle el hombro al hombre que estaba en el asiento de al lado. Supongo que tendr&iacute;a entre 35 y 45 a&ntilde;os. En ning&uacute;n momento ese hombre dej&oacute; de hacer lo que estaba haciendo con su celular (mirando Instagram) para reaccionar ante el llamado del beb&eacute;. No lo mir&oacute; ni le hizo una mueca: no lo registr&oacute;. Lo ignor&oacute;. Esa misma situaci&oacute;n, calcada, me pasa una y otra vez con mujeres de todas las edades. Cuando mi beb&eacute; les toca el hombro, ellas responden. Lo miran. Le juegan. Le sonr&iacute;en. Lo celebran. Y repito, no es &ldquo;esencia femenina&rdquo;, es la cultura patriarcal que tenemos que cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Que los varones, en t&eacute;rminos generales, seamos indiferentes ante las infancias no es una determinaci&oacute;n biol&oacute;gica, es el resultado de lo que a lo largo de toda nuestra socializaci&oacute;n como ni&ntilde;os se nos ha transmitido desde las instituciones de nuestra sociedad. Y que nos conviene, porque nos asigna privilegios y nos sienta c&oacute;modo. Dig&aacute;moslo juntos: cuidar, mimar y servir a otras personas tambi&eacute;n es tarea de varones.
    </p><p class="article-text">
        <em>SM/PI</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Morales]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jun 2023 03:02:41 +0000]]></pubDate>
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