<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Raúl Arcomano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/raul-arcomano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Raúl Arcomano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/author/1047934/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El multiverso negacionista: cómo es el entramado de “memoria completa” que se entusiasma con un gobierno de Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/multiverso-negacionista-entramado-memoria-completa-entusiasma-gobierno-milei_1_10519179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ef45689-d3fb-4b7a-b5cf-cc56fac2a6fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El multiverso negacionista: cómo es el entramado de “memoria completa” que se entusiasma con un gobierno de Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de justicia por los crímenes de lesa humanidad disparó, 20 años atrás, la proliferación de “grupos nostálgicos del orden impuesto por el terrorismo de Estado”. Hoy vuelven a tomar protagonismo con la posible llegada a la Casa Rosada de una de sus referentes. 
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soldado, no pidas perd&oacute;n por haber defendido a tu Patria&rdquo;, es el lema. Se lee adem&aacute;s en muchos de los tantos carteles que sostienen los asistentes. Es 24 de mayo de 2006 y se movilizan a Plaza San Mart&iacute;n al acto organizado por una denominada <strong>Comisi&oacute;n de Homenaje Permanente a los Muertos por la Subversi&oacute;n</strong>. La escalada judicial de los procesos contra la represi&oacute;n ilegal de la dictadura hace tiempo que pone nerviosos a diferentes sectores castrenses. Esta movida, que incluye a j&oacute;venes oficiales en actividad y militares retirados, es la primera gran confrontaci&oacute;n contra las pol&iacute;ticas de derechos humanos del gobierno del presidente N&eacute;stor Kirchner &minus;que cumple tres a&ntilde;os de gesti&oacute;n&minus; y la presentaci&oacute;n en sociedad de muchas organizaciones de familiares de v&iacute;ctimas de la guerrilla y de defensa de ex militares que empiezan a poblar las c&aacute;rceles de todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Unos centenares de manifestantes participan del acto, organizado por Ana Lucioni, armadora de la Comisi&oacute;n; por Karina Mujica, de <strong>Argentinos por la Memoria Completa</strong>, y por la <strong>Uni&oacute;n de Promociones</strong>, creada un a&ntilde;o atr&aacute;s e integrada por militares retirados. Como dice su documento fundacional, su misi&oacute;n es &ldquo;asistir y entender a los camaradas detenidos-procesados y sus familias&rdquo;. Lucioni es hija de un teniente primero del Ej&eacute;rcito asesinado por Montoneros. Mujica, cuyo verdadero apellido es Mara&ntilde;&oacute;n, fue novia del marino Alfredo Astiz, es una asidua invitada al show de Bernardo Neustadt y tiene su propio programa de radio con Nicol&aacute;s M&aacute;rquez. Unos meses despu&eacute;s deber&aacute; abandonar su breve militancia procesista cuando un programa period&iacute;stico la muestre, con una c&aacute;mara oculta, ejerciendo la prostituci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Pasaron m&aacute;s de 17 a&ntilde;os de ese acto en Plaza San Mart&iacute;n. Muchas de las organizaciones de &ldquo;memoria completa&rdquo;, tal como se definen, a partir de ese momento empezaron a afianzarse y a operar en la escena pol&iacute;tica. <strong>Hab&iacute;an surgido luego de la anulaci&oacute;n por parte de la Corte Suprema de las leyes de impunidad, la bajada de cuadros de los dictadores Videla y Bignone del Colegio Militar, la cesi&oacute;n de la ESMA a los organismos de derechos humanos y, por sobre todo, con la reapertura de los juicios de lesa humanidad.</strong>&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a4f278a-5d6f-4608-a77d-af5150374894_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a4f278a-5d6f-4608-a77d-af5150374894_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a4f278a-5d6f-4608-a77d-af5150374894_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a4f278a-5d6f-4608-a77d-af5150374894_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a4f278a-5d6f-4608-a77d-af5150374894_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a4f278a-5d6f-4608-a77d-af5150374894_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a4f278a-5d6f-4608-a77d-af5150374894_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La estación Rodolfo Walsh de la Línea E, intervenida con carteles que reemplazan su nombre por &quot;Víctimas del terrorismo&quot;, en julio pasado"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La estación Rodolfo Walsh de la Línea E, intervenida con carteles que reemplazan su nombre por &quot;Víctimas del terrorismo&quot;, en julio pasado                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La llegada efectiva de la justicia modific&oacute; el escenario de enfrentamiento para algunos grupos nost&aacute;lgicos del orden impuesto por el terrorismo de Estado, que son extremadamente reducidos y aislados, pero que a&uacute;n generan algunas solidaridades entre miembros de las fuerzas y gran repercusi&oacute;n medi&aacute;tica&rdquo;, advert&iacute;a ya en 2007 el CELS. El antecedente de estas asociaciones era <strong>FAMUS, Familiares y Amigos de Muertos por la Subversi&oacute;n</strong>, creada en los 80. FAMUS hac&iacute;a misas en honor a los ca&iacute;dos, publicaba solicitadas de reivindicaci&oacute;n de la represi&oacute;n y criticaba ferozmente cualquier intento de juzgamiento, como el Juicio a las Juntas. La organizaci&oacute;n signific&oacute; un dolor de cabeza para el gobierno de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Este gobierno odia a todo lo que tenga uniforme!&rdquo;, se quejaba <strong>Cecilia Pando</strong> en aquel acto del 24 de mayo. Estaba en el apogeo de su popularidad: hab&iacute;a aparecido en la escena p&uacute;blica el a&ntilde;o anterior, a partir de una carta de lectores en la que criticaba a Kirchner por despedir al obispo castrense, Antonio Baseotto. Por esa acci&oacute;n, su marido, Pedro Rafael Mercado, mayor del Ej&eacute;rcito, fue pasado a retiro. Pando se transform&oacute; as&iacute; en la voz que dio forma al enojo que hab&iacute;a empezado a crecer en los sectores de apoyo a los militares procesados. Era &ndash;y sigue siendo&minus; la cara visible de la <strong>Asociaci&oacute;n de Familiares y Amigos de los Presos Pol&iacute;ticos de la Argentina (AFyAPPA)</strong>, que eleg&iacute;a esa forma de denominar a los genocidas, a los que consideraba &ldquo;injustamente detenidos por haber cumplido con el sagrado deber de defender a la Patria durante la guerra contra el terrorismo en la d&eacute;cada del 70&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8c4510-e627-4b2f-8651-cf815b29fd5f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8c4510-e627-4b2f-8651-cf815b29fd5f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8c4510-e627-4b2f-8651-cf815b29fd5f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8c4510-e627-4b2f-8651-cf815b29fd5f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8c4510-e627-4b2f-8651-cf815b29fd5f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c8c4510-e627-4b2f-8651-cf815b29fd5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2c8c4510-e627-4b2f-8651-cf815b29fd5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cecilia Pando en una marcha de la organización que representa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cecilia Pando en una marcha de la organización que representa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, Pando sum&oacute; varios esc&aacute;ndalos. Durante un juicio le hizo la se&ntilde;a de deg&uuml;ello a quien era entonces secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. En la sentencia por los cr&iacute;menes de La Perla intent&oacute; increpar a Estela de Carlotto. En 2010 se encaden&oacute; con otras esposas de militares al Edificio Libertad y en 2013 pint&oacute; crespones negros sobre los pa&ntilde;uelos de las Madres, en Plaza de Mayo. <strong>El perfil de Pando necesitaba un recambio, que vino de la mano de la abogada Victoria Villarruel,</strong> cara y alma del<strong> CELTYV, el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus V&iacute;ctimas</strong>, creado en 2006. Con los a&ntilde;os, el CELTYV tomar&iacute;a relevancia en el multiverso de las organizaciones gracias a Villarruel, hoy candidata a vicepresidenta de Javier Milei por La Libertad Avanza, que logr&oacute; condensar y sintetizar todas las demandas que la derecha procesista ven&iacute;a arrastrando desde hac&iacute;a dos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        An&iacute;bal Guevara se llama igual que su padre, un teniente coronel retirado que fue condenado a perpetua en 2010, en Mendoza, por la desaparici&oacute;n de cuatro militantes de la JP. Guevara hijo es uno de los fundadores de <strong>Hijos y Nietos de Presos Pol&iacute;ticos</strong>, <strong>una organizaci&oacute;n que naci&oacute; al calor de las visitas a la c&aacute;rcel para ver a sus padres y abuelos detenidos</strong>. An&iacute;bal dice que empez&oacute; a participar porque estaba &ldquo;agobiado e indignado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sent&iacute;a &minus;explica&minus; que no pod&iacute;a vivir sin ponerme a trabajar para intentar corregir lo que consideraba una inmensa injusticia y abuso de poder del Estado&rdquo;, en referencia a los juicios de lesa humanidad. &ldquo;Los juicios est&aacute;n plagados de irregularidades. En estos procesos el Poder Judicial no act&uacute;a con independencia del poder pol&iacute;tico&rdquo;, denunciaba la agrupaci&oacute;n en 2015. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, cambi&oacute; de nombre y hoy se denomina <strong>Puentes para la Legalidad</strong>. Hace cinco a&ntilde;os, la organizaci&oacute;n logr&oacute; algo impensado tiempo atr&aacute;s: una reuni&oacute;n oficial con la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en donde denunci&oacute; al Estado argentino por supuestas &ldquo;violaciones a los derechos humanos y al debido proceso penal&rdquo; hacia los detenidos y procesados por delitos de lesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8766cac0-da12-412f-8ec8-235282080f71_16-9-aspect-ratio_50p_1081011.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8766cac0-da12-412f-8ec8-235282080f71_16-9-aspect-ratio_50p_1081011.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8766cac0-da12-412f-8ec8-235282080f71_16-9-aspect-ratio_75p_1081011.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8766cac0-da12-412f-8ec8-235282080f71_16-9-aspect-ratio_75p_1081011.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8766cac0-da12-412f-8ec8-235282080f71_16-9-aspect-ratio_default_1081011.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8766cac0-da12-412f-8ec8-235282080f71_16-9-aspect-ratio_default_1081011.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8766cac0-da12-412f-8ec8-235282080f71_16-9-aspect-ratio_default_1081011.jpg"
                    alt="Miembro de la organización Hijos y Nietos de Presos Políticos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miembro de la organización Hijos y Nietos de Presos Políticos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Guevara considera que el debate sobre la represi&oacute;n en los 70 tuvo varios picos de inter&eacute;s p&uacute;blico desde 2005. Y que <strong>este &ldquo;&uacute;ltimo resurgimiento&rdquo; es posible gracias a la figura de Villarruel.</strong> &ldquo;Las reacciones escandalizadas lo que hacen es realzar ante parte de la sociedad su discurso y su posici&oacute;n en la escena pol&iacute;tica&rdquo;, analiza. Y dice que es reduccionista acusarlos de negacionistas. &ldquo;Es una simplificaci&oacute;n de la historia y una forma de acomodar los discursos a los prejuicios e ideas previas. Las v&iacute;ctimas de las organizaciones armadas existen y me parece absurdo desconocerlas&rdquo;, responde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &minus;<strong>En el caso de que Milei y Villarruel ganen la elecci&oacute;n presidencial, &iquest;qu&eacute; cree que pasar&aacute; con las pol&iacute;ticas de memoria?</strong>&minus; le pregunt&oacute; <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &minus;Ser&iacute;a esperable que el trabajo de CELTYV se incorpore a las pol&iacute;ticas de memoria, incluyendo el reconocimiento a las v&iacute;ctimas de la violencia pol&iacute;tica y las organizaciones armadas. Si tu pregunta est&aacute; orientada, como me parece obviamente orientada, a mis expectativas respecto de los juicios de lesa humanidad, no me hago demasiadas ilusiones.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Argentino del Valle Larrabure fue secuestrado por el Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP) el 11 de agosto de 1974, durante el copamiento de la f&aacute;brica militar de p&oacute;lvora y explosivos de Villa Mar&iacute;a, C&oacute;rdoba. Era subdirector del predio y un experimentado ingeniero qu&iacute;mico. El ERP lo mantuvo en cautiverio y apareci&oacute; muerto 377 d&iacute;as despu&eacute;s, en las afueras de Rosario. La causa penal empez&oacute; en 1977, se investig&oacute; y se archiv&oacute; al no haber detenidos ni avances. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, uno de sus hijos, Arturo, pidi&oacute; en la Justicia que la muerte de su padre fuera calificada como de lesa humanidad. Hasta ahora, la Justicia argentina viene fallando en un mismo sentido: <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/imprescriptibilidad-aplica-crimenes-cometidos-terrorismo-no-guerrilla_1_10500170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>las acciones de las organizaciones guerrilleras no son equiparables a los cr&iacute;menes contra la humanidad </strong></a><strong>cometidos al amparo del terrorismo de Estado. </strong>As&iacute;, el expediente recorri&oacute; diferentes instancias judiciales y desde hace unos a&ntilde;os est&aacute; en la Corte Suprema, a la espera de su tratamiento.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08858bb1-3eb1-4309-9911-aa7fd0a40ea5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08858bb1-3eb1-4309-9911-aa7fd0a40ea5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08858bb1-3eb1-4309-9911-aa7fd0a40ea5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08858bb1-3eb1-4309-9911-aa7fd0a40ea5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08858bb1-3eb1-4309-9911-aa7fd0a40ea5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08858bb1-3eb1-4309-9911-aa7fd0a40ea5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08858bb1-3eb1-4309-9911-aa7fd0a40ea5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Publicación en Twitter de Afyappa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Publicación en Twitter de Afyappa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, Larrabure se transform&oacute; en un activo militante del CELTYV y en 2017 lleg&oacute; a ser candidato a diputado nacional. <strong>Bajo el paraguas de una b&uacute;squeda de &ldquo;reparaci&oacute;n y verdad&rdquo; para las v&iacute;ctimas que murieron en atentados guerrilleros, el organismo logr&oacute; reinstalar una &ldquo;teor&iacute;a de los dos demonios recargada&rdquo;,</strong> como la bautiz&oacute; el soci&oacute;logo Daniel Feierstein. Larrabure dice que se decidi&oacute; a involucrarse cuando vio que &ldquo;la intenci&oacute;n de Kirchner era hablar de solo una parte de los 70&rdquo;. &ldquo;Hab&iacute;a hecho un respetuoso silencio de 30 a&ntilde;os, de alguna manera mis cicatrices se hab&iacute;an curado, y cre&iacute; que era un tiempo oportuno para comenzar a mostrar que la historia argentina no pod&iacute;a ser segmentada o parcializada&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &minus;Siempre pareciera que tras el reclamo por las v&iacute;ctimas de la guerrilla hay un velado intento por justificar el terrorismo de Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &minus;Nosotros no negamos que hubo un terrorismo de Estado, que comenz&oacute; mucho antes del 24 de marzo del 76. No hacemos una negaci&oacute;n de los hechos del pasado, sino que tratamos de complementarlos, contando que hubo otros acontecimientos que una parte de la poblaci&oacute;n neg&oacute;. Est&aacute; pendiente una promesa de la escritura de un Nunca M&aacute;s sobre las v&iacute;ctimas del terrorismo, que nunca se hizo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Larrabure se ilusiona con una presidencia de Javier Milei y Villarruel</strong>. &ldquo;Seg&uacute;n la promesa de Victoria, se va a poner m&aacute;s en manifiesto a las v&iacute;ctimas del terrorismo. Lo que se mostr&oacute; en la Legislatura con los tres familiares de v&iacute;ctimas, el caso de Lorenza Ferrari, de Graciela Saraspe o m&iacute;a, es que hay much&iacute;simas m&aacute;s. El derecho a la verdad, a la memoria, a la historia, a la reparaci&oacute;n de esas v&iacute;ctimas, se va a poner sobre el tapete pol&iacute;tico&rdquo;, prev&eacute;. Y concluye: &ldquo;Victoria se concentra sobre las v&iacute;ctimas del terrorismo, no se encarga del tema de los militares que est&aacute;n presos, eso jam&aacute;s ha sido as&iacute;. No est&aacute; en la agenda ni de Milei ni de Villarruel&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08b6312-02fc-49f2-a827-57621beeb8e6_16-9-aspect-ratio_50p_1081012.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08b6312-02fc-49f2-a827-57621beeb8e6_16-9-aspect-ratio_50p_1081012.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08b6312-02fc-49f2-a827-57621beeb8e6_16-9-aspect-ratio_75p_1081012.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08b6312-02fc-49f2-a827-57621beeb8e6_16-9-aspect-ratio_75p_1081012.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08b6312-02fc-49f2-a827-57621beeb8e6_16-9-aspect-ratio_default_1081012.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08b6312-02fc-49f2-a827-57621beeb8e6_16-9-aspect-ratio_default_1081012.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d08b6312-02fc-49f2-a827-57621beeb8e6_16-9-aspect-ratio_default_1081012.jpg"
                    alt="Crespón negro sobre los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Crespón negro sobre los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Al teniente coronel Jorge Ibarz&aacute;bal lo secuestr&oacute; el ERP en enero de 1974, durante el fallido ataque al cuartel de Azul. Permaneci&oacute; cautivo 300 d&iacute;as y fue asesinado durante un traslado. &ldquo;Esto ocurri&oacute; en democracia, durante el per&iacute;odo constitucional del general Per&oacute;n. Sin embargo, no abrigo ning&uacute;n odio&rdquo;, dice Silvia, una de las hijas del militar. Es fundadora y presidenta de <strong>AFAVITA, la Asociaci&oacute;n de Familiares y Amigos de V&iacute;ctimas del Terrorismo en la Argentina</strong>. Al igual que Larrabure, busca en la Justicia que el crimen sea declarado de lesa humanidad. Explica que decidi&oacute; armar AFAVITA &ldquo;junto a otras v&iacute;ctimas de la guerrilla setentista para difundir la historia completa porque sistem&aacute;ticamente se nos omit&iacute;a de la historia oficial&rdquo;. Ibarz&aacute;bal reconoce que analizaron contratar a una agencia de publicidad para llegar con su discurso &ldquo;a los m&aacute;s j&oacute;venes, que ten&iacute;an conocimiento de solo una parte de la historia&rdquo;. Esa idea no prosper&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&minus;&iquest;AFAVITA es negacionista del terrorismo de Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &minus;No somos negacionistas, nos manejamos con la verdad. Y la verdad a veces incomoda. Negacionismo es ocultar a las v&iacute;ctimas de las organizaciones armadas, sometiendo a la sociedad al olvido obligatorio. Negacionismo es obligarnos a mentir por ley que los desaparecidos son 30 mil, como hizo Mar&iacute;a Eugenia Vidal durante su gobierno. Negacionismo es privarnos del derecho a conocer la verdad o censurarnos en medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&minus;&iquest;Qu&eacute; opina sobre los procesos judiciales por la represi&oacute;n ilegal de la dictadura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &minus;Con respecto a la detenci&oacute;n de militares, otras ONG se ocupan del tema. Creo que no tienen igualdad ante la ley. Muchos est&aacute;n detenidos desde hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os, sin condena. Se los juzga retroactivamente, es una verdadera injusticia. Tampoco los alcanza el beneficio de la detenci&oacute;n domiciliaria a partir de los 70 a&ntilde;os. Muchos de ellos est&aacute;n enfermos, con m&aacute;s de 90 a&ntilde;os. No tomo partido por ninguno de los bandos enfrentados.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del &uacute;ltimo informe de la Procuradur&iacute;a de Cr&iacute;menes contra la Humanidad, de la Procuraci&oacute;n, se&ntilde;alan otra cosa: del universo total de personas bajo investigaci&oacute;n, 1.506 est&aacute;n en libertad y 717 detenidas, pero el 77% est&aacute; en su casa con arresto domiciliario.<strong> Desde 1985 a la actualidad fueron condenados 1.189 represores</strong>, de acuerdo a las estad&iacute;sticas en tiempo real de <a href="http://www.juiciosdelesahumanidad.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.juiciosdelesahumanidad.ar</a>, de la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos. Las demoras en los juicios y la &ldquo;impunidad biol&oacute;gica&rdquo;, sin embargo, siguen siendo el tal&oacute;n de Aquiles del proceso de memoria.
    </p><p class="article-text">
        A Guevara y Larrabure en octubre de 2022 los recibi&oacute; durante media hora el papa Francisco, en el Vaticano. Las agrupaciones que integran, adem&aacute;s, tienen una relaci&oacute;n muy cercana con el obispo castrense, Santiago Olivera, quien suele visitar en las c&aacute;rceles a represores presos. El religioso escribi&oacute; en 2018 una carta de lectores en La Naci&oacute;n que denunciaba que &ldquo;la situaci&oacute;n de muchos detenidos por delitos de lesa humanidad es una verg&uuml;enza para la Rep&uacute;blica&rdquo;. Y fue quien inici&oacute; hace pocos meses el <strong>tr&aacute;mite para transformar al mayor Larrabure en beato, un paso anterior a la proclamaci&oacute;n de santo.</strong> Si no llega la justicia terrenal que exigen, tal vez le llegue la divina.
    </p><p class="article-text">
        <em>RA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Arcomano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/multiverso-negacionista-entramado-memoria-completa-entusiasma-gobierno-milei_1_10519179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Sep 2023 03:03:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1ef45689-d3fb-4b7a-b5cf-cc56fac2a6fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="632796" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1ef45689-d3fb-4b7a-b5cf-cc56fac2a6fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="632796" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El multiverso negacionista: cómo es el entramado de “memoria completa” que se entusiasma con un gobierno de Milei]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1ef45689-d3fb-4b7a-b5cf-cc56fac2a6fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Derechos humanos,Juicios de lesa humanidad,Delitos de lesa humanidad,Dictadura militar argentina (1976-1983)]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
