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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Guarinoni]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/laura-guarinoni/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Guarinoni]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las migrantas que mueven el mundo en el río Reconquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/migrantas-mueven-mundo-rio-reconquista_1_11964248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f77d07fe-b164-4002-83ff-ec6ceb129a7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las migrantas que mueven el mundo en el río Reconquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las comunidades de mujeres organizadas del asentamiento de Costa Esperanza, a la vera del río Reconquista, en Argentina, están en riesgo de perder sus modos de vida. La retirada de los apoyos del Estado y la profundización de la crisis económica obliga hoy a estas mujeres a plantear nuevas estrategias conjuntas para salir adelante en el contexto adverso.
</p></div><p class="article-text">
        Las manos de Rosa Valencia se sumergen con amabilidad en la tierra. Pese a que sus u&ntilde;as est&aacute;n prolijas, y sus dedos adornados con varios anillos, tienen las marcas propias de una vida entera dedicada al trabajo manual. Deposita la tierra en unos vasitos descartables blancos de pl&aacute;stico y quir&uacute;rgicamente inserta en el centro. En algunos, papines cortados al medio; y en otros, arvejas. Un grupo de mujeres observa y luego repite el procedimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son plantines de nuestras colectividades para que se los lleven los vecinos&rdquo;, explica Rosa, quien naci&oacute; en Bolivia pero vive desde hace 26 a&ntilde;os en Costa Esperanza, uno de los trece barrios y asentamientos ubicados en la cuenca del r&iacute;o Reconquista, en el municipio de General San Mart&iacute;n, en la provincia de Buenos Aires, Argentina. &ldquo;La papa es un alimento que cultivaban nuestros antepasados en Per&uacute; y en el altiplano boliviano, y que se sigue cultivando hoy&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Costa Esperanza, uno de los trece barrios y asentamientos ubicados en la cuenca del río Reconquista, en el municipio de General San Martín.                            </span>
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        Mujeres bolivianas, paraguayas, peruanas y argentinas se encuentran reunidas un domingo de octubre de 2024 para compartir una &ldquo;jornada por la diversidad cultural&rdquo;, en el mes en que &eacute;sta es celebrada en Argentina, por la llegada de los espa&ntilde;oles a estas tierras. Arman plantines debajo de una carpa montada en la calle Camelias, hist&oacute;rica en el barrio por ser la primera que fue asfaltada, en 2011. Al lado, instalaron una radio abierta y a pocos metros hay un castillo inflable en donde varios ni&ntilde;os se divierten saltando.
    </p><p class="article-text">
        Enfrente, en la pared lateral de una peluquer&iacute;a, que fue cedida por Lourdes Roldan, una vecina de nacionalidad peruana, comienzan a bocetar un mural cuyas protagonistas son ellas mismas: las mujeres de las distintas colectividades que viven en Costa Esperanza. Una figura representa a las paraguayas, otra a las argentinas, una tercera a las bolivianas y por &uacute;ltimo, una a las colombianas.&nbsp;
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        Varias vecinas, y algunos ni&ntilde;os, entusiasmadas pintan polleras y blusas de colores, trenzas, el t&iacute;pico sombrero bomb&iacute;n que usan las cholas bolivianas, pa&ntilde;uelos, jarrones aut&oacute;ctonos. Por debajo un r&iacute;o azul que las une, el Reconquista, y un cartel que dice: &ldquo;Nosotras movemos el mundo&rdquo;. El mural es una construcci&oacute;n colectiva, una propuesta de las mujeres del barrio, dise&ntilde;ado por la artista, educadora comunitaria de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (UNSAM)&nbsp; e integrante del proyecto de <a href="https://www.instagram.com/migrantasreconquista/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Migrantas en Reconquista&rdquo;</a>, Teresa P&eacute;rez.
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                Trabajadoras de la &quot;Cooperativa 9 de Julio&quot;.                            </span>
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        Costa Esperanza es un barrio de mujeres. Si bien viven hombres, all&iacute; lideran las mujeres. En especial las migrantes, como Rosa Valencia. &Eacute;stas fueron fundamentales al momento de su construcci&oacute;n, a finales de los a&ntilde;os 90, y en el posterior desarrollo y crecimiento del barrio. <strong>La mayor&iacute;a lleg&oacute; desde zonas rurales de otros pa&iacute;ses del cono sur, exiliadas por causas clim&aacute;ticas, el agotamiento de los recursos del campo y de desigualdad econ&oacute;mica. Aqu&iacute; se encontraron con discriminaci&oacute;n y violencia. La construcci&oacute;n de comunidad les permiti&oacute; la supervivencia.</strong> Durante estos a&ntilde;os armaron redes e incluso se volvieron promotoras fundamentales del cuidado del medio ambiente. Con la llegada al poder del presidente ultraderechista Javier Milei gran parte de las estrategias comunes que han construido, por m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, est&aacute;n siendo amenazadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Durante estos años armaron redes e incluso se volvieron promotoras fundamentales del cuidado del medio ambiente. Con la llegada al poder del presidente ultraderechista Javier Milei gran parte de las estrategias comunes que han construido, por más de dos décadas, están siendo amenazadas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La idea del mural surgi&oacute; porque esta esquina estaba llena de basura y buscamos una manera de embellecer el barrio y generar conciencia para que los vecinos la cuiden. En la pared hab&iacute;a una vieja pintada pol&iacute;tica&rdquo;, cuenta Gisela Dipacce, una joven argentina, referente pol&iacute;tica de Costa Esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Y Rosa agrega: &ldquo;Representa la unidad que sentimos las mujeres desde que nos instalamos ac&aacute;. Lo que nos permite hoy estar en pie en un momento muy dif&iacute;cil, en el que muchas se quedaron sin trabajo o est&aacute;n pasando hambre. Ninguna se salva sola&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rosa Valencia. Es referente de la comunidad boliviana del barrio. Fundó Colectividades Unidas Sin Fronteras.                            </span>
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        La migrantes <a href="https://www.encuestamigrante.ar/wp-content/uploads/documentos/anuario_enma_2023_vf.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">padecen</a> a diario discriminaci&oacute;n, violencia institucional y hasta f&iacute;sica. Gabriela Liguori directora ejecutiva de la Comisi&oacute;n Argentina para Personas Refugiadas y Migrantes (<a href="https://caref.org.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CAREF</a>), una asociaci&oacute;n civil sin fines de lucro fundada en 1973 para recibir a personas y familias migrantes y refugiadas, explica: &ldquo;Hay una cuesti&oacute;n que tiene que ver con la interseccionalidad. Ser migrante y mujer implica el enfrentarse no solamente a las dificultades propias de cualquier migrante, como el acceso a la documentaci&oacute;n, ingresar irregularmente al territorio o acceder a derechos como la salud y la educaci&oacute;n, sino hacerlo en un marco en el que las mujeres muchas veces se enfrentan a situaciones de violencia, abusos, maltrato, explotaci&oacute;n laboral o de menor paga&nbsp; y dif&iacute;cil acceso a la justicia.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A trav&eacute;s de redes comunitarias han logrado sostener la subsistencia de todos los habitantes del lugar y se han vuelto agentes importantes de la preservaci&oacute;n del medio ambiente, en un asentamiento altamente contaminado</strong> por su proximidad a uno de los <a href="https://www.google.com/maps/d/u/0/viewer?mid=1omFgjDeB8CaVis8Q9bm0iaaUE4JMfAHC&amp;femb=1&amp;ll=-34.52862472631062%2C-58.58419516964417&amp;z=14" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">basurales</a> a cielo abierto m&aacute;s grande del pa&iacute;s, conocido como &ldquo;La Quema&rdquo;, ubicado en el Complejo Ambiental Norte III, perteneciente a la <a href="https://www.ceamse.gov.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Coordinaci&oacute;n Ecol&oacute;gica &Aacute;rea Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE).</a>&nbsp; La mayor&iacute;a de las mujeres son parte de organizaciones sociales o pol&iacute;ticas, encabezan asociaciones civiles, comedores comunitarios, cooperativas de reciclaje, de saneamiento del r&iacute;o o textiles.&nbsp;
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                El barrio Costa Esperanza, y los aledaños, fueron construidos sobre la basura.                            </span>
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        Natalia Gavazzo, docente e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas (CONICET) y directora del proyecto <a href="https://www.unsam.edu.ar/territorioeducativo/migrantas.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Migrantas en Reconquista&rdquo;</a>, que investiga y realiza acciones en el territorio para potenciar las estrategias socioambientales que utilizan las mujeres de los barrios de la cuenca del Reconquista, explic&oacute;: &ldquo;Las mujeres est&aacute;n inscriptas en redes, redes que tienen que armarse para sobrevivir. A trav&eacute;s de &eacute;stas, las migrantes contribuyen con la urbanizaci&oacute;n del barrio y se convirtieron en actores centrales en el desarrollo territorial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El retiro del Estado de los barrios populares, a partir de diciembre de 2023, con la suspensi&oacute;n de los planes sociales, de las subvenciones y apoyo alimenticio, la desinversi&oacute;n en infraestructura a nivel nacional y la recesi&oacute;n econ&oacute;mica afectan especialmente a este grupo de mujeres y las obliga a reforzar los v&iacute;nculos comunitarios y desarrollar nuevas y m&aacute;s creativas respuestas para un contexto muy adverso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Agentes del cuidado del ambiente</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Frente a Costa Esperanza funcionó durante más de 10 años un basural clandestino. Los vecinos cuentan que se hacía mucha quema de basura y que el olor por las noches era nauseabundo."
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            <span class="title">
                Frente a Costa Esperanza funcionó durante más de 10 años un basural clandestino. Los vecinos cuentan que se hacía mucha quema de basura y que el olor por las noches era nauseabundo.                            </span>
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        La camioneta para en medio de la avenida San Mart&iacute;n. Mar&iacute;a y Zulma Monges, madre e hija, se bajan y buscan el camino para acceder a El Arroyo, uno de los canales que desembocan en el r&iacute;o Reconquista, a los que los vecinos llaman zanjones.
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&ndash;Vamos Do&ntilde;a, muestrenos el camino usted, que est&aacute; vestida para la ocasi&oacute;n&ndash;</em> bromea Zulma.
    </p><p class="article-text">
        Su madre se r&iacute;e y comenta que cuando est&aacute;n trabajando Zulma le dice &ldquo;la Do&ntilde;a&rdquo; delante de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a tiene 59 a&ntilde;os, es paraguaya y una de las primeras pobladoras de Costa Esperanza. Lleg&oacute; en 1998 cuando el lugar era un humedal. Es madre soltera. Tiene 7 hijos, Zulma es su primog&eacute;nita. Su cabellera rubia se esconde debajo de un casco amarillo que por encima tiene unos anteojos protectores trasparentes. Sus ojos oscuros se achinan por el sol de la ma&ntilde;ana y dan paso a algunas arrugas que marcan su piel cobriza. Lleva un uniforme de trabajo con una estampa que dice &ldquo;Cooperativa 9 de Julio&rdquo; y calza botas con una suela todo terreno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El camino es estrecho y empinado. Al bajar se encuentran con un grupo de trabajadores, en su mayor&iacute;a mujeres, sentados en la ribera del r&iacute;o. Est&aacute;n en su horario de descanso. El clima entre ellas es distendido, toman mate y hacen chistes. Pronto se ponen a trabajar. Algunas mujeres recogen la basura que encuentran en las orillas&nbsp; del arroyo, mientras que otra maneja la cortadora de pasto y el resto desmaleza la zona. Mar&iacute;a es la capataz y dirige cada paso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trabajamos de lunes a viernes levantando la basura. La colocamos en un costado del arroyo y luego la recoge el municipio. Aunque muchas veces nos encontramos con que no pasan los camiones y tenemos que insistir para que lo hagan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Monge</span>
                                        <span>—</span> Pobladoras de Costa Esperanza
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La primera vez que Mar&iacute;a pens&oacute; en la necesidad de limpiar el r&iacute;o Reconquista fue en 2003, cuando se produjo una gran inundaci&oacute;n en la zona. Para entonces los vecinos ya se organizaban y limpiaban los zanjones, pero no ten&iacute;an&nbsp; herramientas para hacerlo.&nbsp; Tocando puertas lleg&oacute; a conseguir que la Provincia de Buenos Aires les entregara&nbsp; los equipos que necesitaban. A cambio le pidieron que conformara una cooperativa. En 2005 naci&oacute; la primera a su cargo, destinada al saneamiento de los arroyos. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, Mar&iacute;a rompi&oacute; con la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica en la que estaba y se desarm&oacute; la cooperativa. En 2014 se uni&oacute; a otra organizaci&oacute;n, El Movimiento Evita. Entonces, su primera acci&oacute;n fue incorporarse a la Cooperativa 9 de Julio, que ya exist&iacute;a, y organizar nuevamente la limpieza de los zanjones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajamos de lunes a viernes levantando la basura. La colocamos en un costado del arroyo y luego la recoge el municipio. Aunque muchas veces nos encontramos con que no pasan los camiones y tenemos que insistir para que lo hagan&rdquo;, explica Mar&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cooperativa hace un mantenimiento de los arroyos ubicados sobre las calles Italia, Esmeralda y San Mart&iacute;n. &ldquo;Una vez a la semana llenamos un volquete grande, no sabemos en total cu&aacute;ntas toneladas de basura quitamos hasta ahora, pero son muchas&rdquo;, explica la capataz. Los desechos van a los rellenos sanitarios del CEAMSE.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zulma Monges, fundadora de la &quot;Casa de la Mujer Paraguaya Kuña Guapa&quot;                            </span>
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        La mayor contaminaci&oacute;n del R&iacute;o Reconquista proviene de desechos org&aacute;nicos, con muchos nutrientes como amonio y f&oacute;sforo, y de origen industrial&nbsp; -&ndash;al partido de San Mart&iacute;n se lo conoce como &ldquo;la Capital Industrial&rdquo; por la cantidad de f&aacute;bricas que hay instaladas all&iacute;&ndash; que deterioran la calidad del agua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo explica Jorge L&oacute;pez, fundador de la Asociaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n y el Estudio de la Naturaleza (<a href="https://acen.org.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ACEN</a>). Seg&uacute;n &eacute;l,&nbsp;la contaminaci&oacute;n del r&iacute;o comenz&oacute; en la d&eacute;cada del sesenta y su deterioro fue increment&aacute;ndose. <strong>&ldquo;El lugar m&aacute;s contaminado es la cuenca media, en donde el r&iacute;o pr&aacute;cticamente no tiene ox&iacute;geno. Es una alcantarilla&rdquo;. La cuenca media atraviesa el partido de General San Mart&iacute;n, donde est&aacute; situado Costa Esperanza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La presencia del CEAMSE moldea la personalidad&nbsp; del barrio. La empresa administrada por la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia se form&oacute; en plena dictadura c&iacute;vico militar, en 1978, para realizar la gesti&oacute;n integral de los Residuos S&oacute;lidos Urbanos del &Aacute;rea Metropolitana Buenos Aires. En aquel entonces, el intendente de la ciudad de Buenos Aires, <strong>Osvaldo Cacciatore</strong>, orden&oacute; la creaci&oacute;n de un &ldquo;cintur&oacute;n ecol&oacute;gico&rdquo; (lugar de disposici&oacute;n de desechos s&oacute;lidos) en Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez, donde ya exist&iacute;a el basural a cielo abierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Complejo Norte III recibe un promedio de <a href="https://www.ceamse.gov.ar/area-de-cobertura/norte-iii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">436.325 toneladas de desechos al mes</a>, provenientes de 34 municipios de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires. Tiene unas 500 hect&aacute;reas, 300 son utilizadas como rellenos sanitarios, y <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.abn9683" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encabeza el ranking de emisiones de metano </a>provenientes de rellenos sanitarios en el mundo. Emite 28 toneladas de carbono por hora, el equivalente al impacto clim&aacute;tico de un mill&oacute;n y medio de autos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a Costa Esperanza funcion&oacute; durante m&aacute;s de 10 a&ntilde;os un basural clandestino. Los vecinos cuentan que se hac&iacute;a mucha quema de basura y que el olor por las noches era nauseabundo. Tambi&eacute;n conviv&iacute;an con cientos de moscas y mosquitos. Algunos hasta padecieron enfermedades respiratorias, alergias o urticarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; &iacute;bamos a buscar le&ntilde;a, chapas para hacer las casas. Cada persona que iniciaba su casa iba ah&iacute;. Tambi&eacute;n recolectamos ropa, comida. Todo lo que tiraban era ganancia para nosotras&rdquo;, asegura&nbsp; Zulma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Complejo Norte III recibe un promedio de 436.325 toneladas de desechos al mes, provenientes de 34 municipios de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires. Tiene unas 500 hectáreas, 300 son utilizadas como rellenos sanitarios, y encabeza el ranking de emisiones de metano provenientes de rellenos sanitarios en el mundo. Emite 28 toneladas de carbono por hora, el equivalente al impacto climático de un millón y medio de autos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El cuidado del ambiente, el reciclado y combatir la contaminaci&oacute;n son los retos de la mayor&iacute;a de los vecinos de Costa Esperanza, y del resto de barrios de la zona. &ldquo;El reciclado es una pr&aacute;ctica que se hace en el barrio, en toda la zona, no solo en el CEAMSE. Muchas veces los camiones descargan basura, de forma irregular, y se arman basurales clandestinos a cielo abierto, antes de llegar al parque de reciclaje. Son los propios vecinos los que pelean a diario para erradicarlos&rdquo;, cuenta Gavazzo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="María Monges. Capataz de la &quot;Cooperativa 9 de Julio&quot; y fundadora del Centro Comunitario “Ñande Roga Guasu”."
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            <span class="title">
                María Monges. Capataz de la &quot;Cooperativa 9 de Julio&quot; y fundadora del Centro Comunitario “Ñande Roga Guasu”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Construir sobre los desechos&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Costa Esperanza naci&oacute; en 1998. Los vecinos eligieron el nombre en alusi&oacute;n al lugar en donde viv&iacute;an los protagonistas de una popular serie que se emit&iacute;a entonces en Argentina, llamada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Verano_del_98" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Verano del 98</a>. Sus primeros pobladores fueron de los barrios aleda&ntilde;os. Eran principalmente de nacionalidad paraguaya y argentina, que en medio de la crisis sociales y pol&iacute;ticas que viv&iacute;a el pa&iacute;s ocuparon las tierras, o las compraron a otros que llegaron antes. En aquel momento el lugar era un humedal, tierras bajas que fueron rellenando con basura. <strong>Hoy en el barrio viven aproximadamente 2.970 familias, seg&uacute;n el Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integraci&oacute;n Urbana (</strong><a href="https://lookerstudio.google.com/u/0/reporting/0a127285-4dd0-43b2-b7b2-98390bfd567f/page/klATC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>RENABAP</strong></a><strong>).</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ac&aacute;, donde hoy estamos paradas era todo `ba&ntilde;ado&acute;, todo era agua. Solo hab&iacute;a una casilla de madera, que no ten&iacute;a ni ba&ntilde;o&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a Monges, mientras se&ntilde;ala las baldosas que cubren el piso del Centro Comunitario &ldquo;Casa Evita&ndash;&Ntilde;ande Roga Guasu&rdquo; (&ldquo;Nuestra Casa Grande&rdquo;, en guaran&iacute;, uno de los idiomas oficiales de Paraguay), ubicado en la calle Petunias, otra de las iniciativas que desarroll&oacute; junto a las vecinas. &ldquo;Atr&aacute;s hab&iacute;a una construcci&oacute;n de cemento a medio hacer. El barrio estaba lleno de animales: chanchos, caballos. Hab&iacute;a unas pocas casillas en la otra punta y estaba el basural a unas cuadras&rdquo;, continu&oacute; explicando.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las migrantes que viven en la zona del Reconquista son oriundas de &aacute;reas rurales y dicen haber migrado por no tener trabajo. &ldquo;Muchas de estas mujeres fueron expulsadas de su lugar de origen por la degradaci&oacute;n de los ecosistemas rurales y a su vez son las principales afectadas por los problemas socioambientales de la zona. Sin embargo, lograron establecer estrategias de adaptaci&oacute;n colectiva que garantizan la sustentabilidad de la vida mediante una red de cuidados comunitarios&rdquo;, reflexiona Gavazzo.
    </p><p class="article-text">
        O sea: son las desplazadas de sus tierras por el cambio clim&aacute;tico quienes hoy cumplen un rol fundamental en su nueva comunidad para cuidar el ambiente
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Hoy en Costa Esperanza viven aproximadamente 2.970 familias, según el Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana (RENABAP).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Monges naci&oacute; en una zona rural paraguaya llamada Colonia Independencia. Lleg&oacute; a la Argentina por primera vez cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. Era analfabeta, nunca fue a la escuela. Desde los 8 trabaj&oacute; a destajo, junto con sus 14 hermanos, cosechando algod&oacute;n y mandioca en el campo de su familia. A veces, adem&aacute;s, le tocaba levantarse en la madrugada a picar el carb&oacute;n que su pap&aacute; comercializaba en la ciudad m&aacute;s cercana, Villarrica. Seg&uacute;n recuerda, el campo dej&oacute; de darles plata &ldquo;porque hab&iacute;a mucha competencia&rdquo; y tambi&eacute;n padecieron sequ&iacute;as e inundaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto Aruj, director del Instituto de Pol&iacute;ticas de Migraciones y Asilo (IPMA) de la&nbsp; Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) dice: &ldquo;Es muy dif&iacute;cil que un migrante reconozca la situaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico como motor para el desplazamiento de un pa&iacute;s a otro, como puede ser por padecer inundaciones recurrentes, grandes sequ&iacute;as o el avance de explotaci&oacute;n intensiva agr&iacute;cola ganadera. Por lo general reconocen un motivo econ&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Erika Pires Ramos, abogada y fundadora de la Red Sudamericana para las Migraciones Ambientales (RESAMA), en la investigaci&oacute;n colaborativa de periodistas ambientales, &ldquo;Migrantes por Cambio Clim&aacute;tico en Sudam&eacute;rica. Los desplazados invisibles&rdquo;,&nbsp; asegura: &ldquo;Hoy no existe un tratado o convenci&oacute;n internacional vinculante que diga que estas personas que est&aacute;n en esa condici&oacute;n se puedan considerar como migrantes o refugiados clim&aacute;ticos. Hay enormes desaf&iacute;os para uniformar esas categor&iacute;as, y es preciso generar datos espec&iacute;ficos por pa&iacute;s sobre esta cuesti&oacute;n en Sudam&eacute;rica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a primero se instal&oacute; en Villa Melo, en el partido de Vicente L&oacute;pez, a 17 kil&oacute;metros de Costa Esperanza.&nbsp; Comenz&oacute; a trabajar como costurera y consigui&oacute; construir una casa pero dice que debi&oacute; venderla porque tuvo un &ldquo;enfrentamiento con narcos&rdquo; que buscaban tomar unas tierras destinadas a una cancha de f&uacute;tbol para los chicos del barrio. En ese momento ya ten&iacute;a cinco hijas. &ldquo;Me hicieron de todo porque estaba sola, me robaron, intentaron secuestrarme y hasta amenazaron a mis hijas&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su hermana, que viv&iacute;a en Loma Hermosa (a 5 kil&oacute;metros de d&oacute;nde hoy es Costa Esperanza) le cont&oacute; de &ldquo;unas tierras que estaban tomando en el fondo&rdquo;. Mar&iacute;a no lo dud&oacute; y compr&oacute; un terreno por $1500 &ndash;convertibilidad mediante&ndash; equival&iacute;an a US$1,500. Luego compr&oacute; el terreno de al lado, donde hoy funciona el Centro Comunitario, por US$700.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de sus hijas estaban espantadas por su decisi&oacute;n. &ldquo;Mis hermanas no quer&iacute;an vivir ac&aacute; porque era todo agua. Recuerdo a una de ellas entrando al barrio con unos tacos, se le rompieron porque se hundieron en el barro. Estaba re enojada y no quer&iacute;a saber nada. Nadie quer&iacute;a venir a vivir ac&aacute; porque no hab&iacute;a ni servicios y era tierra de nadie&rdquo;, cuenta Zulma.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Rosa Valencia, de 53 a&ntilde;os, es de un paraje rural boliviano cercano a la ciudad de Monteagudo en Bolivia. Su familia se dedicaba a la agricultura. Emigr&oacute; cuando ten&iacute;a 13 a&ntilde;os a la Argentina, y desde hace 37 a&ntilde;os vive en la provincia de Buenos Aires. &ldquo;Mi pap&aacute; vendi&oacute; sus dos vacas y me dio 200 d&oacute;lares estadounidenses para que viajara con una vecina, con la idea de que tuviera una vida mejor&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Era una cosa terrible, no teníamos ningún servicio en ese momento, solamente la luz, de la que nos colgábamos. Había muchos basurales clandestinos y a veces el olor era imposible. Tardé unos años en traer a mis tres hijos que habían quedado con mi mamá en Paraguay, porque no podían vivir en esas condiciones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gertrudis Gómez</span>
                                        <span>—</span> Pobladora de Costa Esperanza
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pas&oacute; por distintos barrios bonaerenses, siempre alquilando. Luego se instal&oacute; en Loma Hermosa. All&iacute; le ofrecieron un terreno justo enfrente de donde viv&iacute;a, era el l&iacute;mite de lo que hoy es Costa Esperanza, y lo compr&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron a&ntilde;os dif&iacute;ciles. Yo entonces viajaba mucho a capital, porque ten&iacute;a all&iacute; a mi marido y trabajaba como empleada dom&eacute;stica. Me cuidaba el terreno la vecina de frente, que hoy es mi amiga. Tambi&eacute;n ten&iacute;a unos perros guardianes, porque eran tierras tomadas. Si vos no estabas, capaz que llegabas y al amanecer otro era el due&ntilde;o&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego de quedarse viuda, y de que los hijos de su marido &ndash;que adopt&oacute; como propios&ndash; llegaron a la mayor&iacute;a de edad, decidi&oacute; instalarse por completo en el barrio, en donde encontr&oacute; un nuevo amor, su actual marido R&oacute;mulo, y tuvo otras dos hijas. En el terreno construy&oacute; su casa y atr&aacute;s una para sus hijos. Alquila un local fuera del barrio, cerca de la estaci&oacute;n de Estaci&oacute;n de Jos&eacute; Le&oacute;n Suarez, a 3.9 kil&oacute;metros, en donde instal&oacute; su verduler&iacute;a, que cuenta con productos bolivianos, venezolanos y peruanos. &ldquo;Antes ten&iacute;a el negocio en mi casa pero decid&iacute; salir del barrio para llegar a m&aacute;s personas y dar a conocer estos productos t&iacute;picos de nuestros pueblos&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, Gertrudis G&oacute;mez es oriunda de Santa Rosa Misiones, zona rural de Paraguay ubicada a 245 kil&oacute;metros de Asunci&oacute;n. Cuenta que emigr&oacute; a sus 23 a&ntilde;os porque all&aacute; no hab&iacute;a trabajo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gertrudis Gómez. Trabaja en el Comedor Las Violetas."
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                Gertrudis Gómez. Trabaja en el Comedor Las Violetas.                            </span>
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        Cuando lleg&oacute; a Costa Esperanza un vecino le vendi&oacute; una casilla prefabricada en la zona m&aacute;s apartada del r&iacute;o, donde hoy est&aacute; la calle Las Violetas. Recuerda que para ir a trabajar &ldquo;ten&iacute;a que salir todas las ma&ntilde;anas descalza y caminar varias cuadras por el agua, hasta la avenida&rdquo;, en donde se pon&iacute;a los zapatos y esperaba el colectivo que la llevaba al exclusivo barrio de San Isidro, a 16 kil&oacute;metros de all&iacute;. All&iacute; se desempe&ntilde;aba como empleada dom&eacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era una cosa terrible, no ten&iacute;amos ning&uacute;n servicio en ese momento, solamente la luz, de la que nos colg&aacute;bamos. Hab&iacute;a muchos basurales clandestinos y a veces el olor era imposible. Tard&eacute; unos a&ntilde;os en traer a mis tres hijos que hab&iacute;an quedado con mi mam&aacute; en Paraguay, porque no pod&iacute;an vivir en esas condiciones&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos debieron nivelar los terrenos con basura para poder construir sus viviendas. &ldquo;&Iacute;bamos hasta la calle Eva Per&oacute;n a buscar los camiones que llevaban volquetes. Con los chicos nos sent&aacute;bamos en la calle y durante horas pic&aacute;bamos los escombros, despu&eacute;s los tir&aacute;bamos en el pozo del terreno. Lo hicimos durante a&ntilde;os&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a. Mientras que Rosa asegura: &ldquo;Como sab&iacute;an que est&aacute;bamos edificando, los camioneros, que inclusive a veces eran vecinos del barrio, nos ofrec&iacute;an volquetes con tierra, escombros y basura. A cambio les d&aacute;bamos una propina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El resultado fue una urbanizaci&oacute;n irregular hecha por los propios vecinos que lleg&oacute; a generar algunos problemas como el desplome de casas o hundimientos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El asfalto lleg&oacute; a Costa Esperanza en 2011, pero un 70% de las calles a&uacute;n son de tierra. Las cloacas fueron hechas en todo el barrio en 2016.</strong> No tienen instalaci&oacute;n de gas, usan garrafas de propano. Para iluminarse tienen solo un transformador comunitario que no da abasto para todos los pobladores. &ldquo;La empresa no quiere entrar al barrio y hacer las instalaciones y suele haber cortes de luz. Muchos tuvieron problemas con sus electrodom&eacute;sticos que se queman por la baja tensi&oacute;n&rdquo;, explica Zulma.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Violencia y estrategias de subsistencia</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las migrantas tienen una mayor vulnerabilidad por ser mujeres. Por ser extranjeras adem&aacute;s sufren el discurso xen&oacute;fobo y racista que recae sobre todos los migrantes en todo el pa&iacute;s. La discriminaci&oacute;n a los migrantes latinoamericanos no tiene clases sociales aqu&iacute;. Y si son migrantes de &aacute;reas rurales, como muchas de las mujeres que viven en el &Aacute;rea Reconquista, las tratan de campesinas ignorantes&rdquo;,&nbsp; explica Gavazzo.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a relata que por ser madre soltera y paraguaya era se&ntilde;alada en el barrio. &ldquo;Varias veces me discriminaron. Al principio nadie me quer&iacute;a ac&aacute;, era como un bicho raro. Una mujer sola que trabajaba, se constru&iacute;a su casa y adem&aacute;s siempre estaba arreglada. Siempre que hab&iacute;a un problema y yo me met&iacute;a me dec&iacute;an `no te metas paraguaya muerta de hambre&acute;. Eran los mismos vecinos que despu&eacute;s ven&iacute;an a comer lo que yo cocinaba&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuenta que cuando dos de sus hijas, nacidas en Paraguay, llegaron al pa&iacute;s no sab&iacute;an hablar espa&ntilde;ol y las burlaban en el colegio. &ldquo;Les prohib&iacute; que hablaran en guaran&iacute; entre ellas para que aprendieran el espa&ntilde;ol y dejaran de sufrir&rdquo;, revela.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El asfalto llegó a Costa Esperanza en 2011, pero un 70% de las calles aún son de tierra. Las cloacas fueron hechas en todo el barrio en 2016. No tienen instalación de gas, usan garrafas de propano. Para iluminarse tienen solo un transformador comunitario que no da abasto para todos los pobladores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte,&nbsp; Rosa cuenta que le cost&oacute; mucho adaptarse al barrio porque algunos vecinos no quer&iacute;an tratarla por su nacionalidad. &ldquo;Yo estaba acostumbrada a vivir en Liniers con mis paisanos, pero vine ac&aacute; para tener algo propio y me encontr&eacute; con mucha discriminaci&oacute;n&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Para el a&ntilde;o 2000 Mar&iacute;a no ten&iacute;a un trabajo remunerado, se dedicaba al cuidado de sus hijos. Un d&iacute;a que no ten&iacute;an comida fue, junto a Zulma que entonces ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, a una olla popular que se hac&iacute;a en el barrio contiguo, 8 de mayo, y se qued&oacute; a escuchar la asamblea. El evento hab&iacute;a sido organizado por mujeres. Entre ellas estaba Lorena Pastoriza, quien marc&oacute; la historia de los barrios del &Aacute;rea Reconquista: fue presidenta de la cooperativa de reciclado Bella Flor, un proyecto comunitario que contribuye al cuidado ambiental y a la econom&iacute;a circular. Falleci&oacute; el septiembre de 2024 y dej&oacute; un fuerte legado que recogieron el resto de las mujeres de la zona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vimos la experiencia, c&oacute;mo se organizaban las compa&ntilde;eras y mi mam&aacute; dijo yo quiero cocer comida ac&aacute; tambi&eacute;n, quiero cocinar para la gente del barrio&rdquo;, recuerda Zulma. Mar&iacute;a convoc&oacute; a los vecinos de Costa Esperanza a una asamblea y juntos organizaron una olla para todos, con la comida que cada uno ten&iacute;a en su casa. Confeccionaron un techito en el que era su patio, donde hoy funciona el centro comunitario; pusieron una alfombra y armaron un fog&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se arm&oacute; la primera olla popular en 2000, casi 2001, fue para nosotros mismos, &eacute;ramos un poco m&aacute;s de 20 vecinos. La continuamos haciendo ac&aacute; e &iacute;bamos rotando de casas hasta que a&ntilde;os despu&eacute;s oficializamos el comedor&rdquo;, cuenta Zulma.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp; diciembre de 2001 estall&oacute; en Argentina una crisis que hab&iacute;a comenzado meses antes, pero se agudiz&oacute; a partir de la imposici&oacute;n de restricciones para acceder al dinero ahorrado en los bancos &ndash; el &ldquo;corralito&rdquo;&ndash;; y del estado de sitio decretado por el entonces presidente <strong>Fernando de la R&uacute;a</strong>. Las pol&iacute;ticas neoliberales de la d&eacute;cada del noventa&nbsp;hab&iacute;an generado altos niveles de pobreza y desocupaci&oacute;n en el pa&iacute;s. No fue la excepci&oacute;n para los vecinos de Costa Esperanza. La crisis econ&oacute;mica golpeaba las puertas de los m&aacute;s vulnerables y los migrantes pobres eran los primeros en la lista.
    </p><p class="article-text">
        La casa de las Monges empez&oacute; a ser un punto de encuentro de las mujeres del barrio. Hac&iacute;an pan casero, se juntaban a charlar, pensaban en alternativas para enfrentar la falta de recursos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Las que motorizaban todo fueron las mujeres porque muchos de los vecinos varones se deprimieron porque no consegu&iacute;an trabajo. Muchos eran de la colectividad paraguaya y ten&iacute;an la idea machista de que ellos deb&iacute;an poner la comida en la mesa. Nos cost&oacute; convencerlos para que se sumen a buscar una salida conjunta. Reci&eacute;n lo hicieron cuando empezamos a hacer la instalaci&oacute;n de luz, de agua, la construcci&oacute;n de vereda. La cuesti&oacute;n del alimento siempre fue de las mujeres&rdquo;, se&ntilde;ala Zulma.
    </p><p class="article-text">
        En tanto Mar&iacute;a recuerda: &ldquo;Entre las mujeres nos apoyabamos mucho. Cuando hab&iacute;a un cumplea&ntilde;os todas colabor&aacute;bamos. Cuando una ven&iacute;a con un problema, entre todas ve&iacute;amos c&oacute;mo resolverlo. Al principio nos junt&aacute;bamos e &iacute;bamos a La Quema para traer la le&ntilde;a para cocinar, porque no hab&iacute;a gas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gavazzo remarca que las migrantes tienen mejores posibilidades de sobrevivir a contextos adversos si est&aacute;n organizadas. &ldquo;En Buenos Aires tenemos una mentalidad muy individualista. Los migrantes tienen un esp&iacute;ritu m&aacute;s colaborativo, de reciprocidad. Tienen pr&aacute;cticas, algunas incluso ancestrales, comunitarias. Por ejemplo, los bolivianos tienen formas de ahorro colectivas. Los paraguayos tienen la `minga&acute;: se re&uacute;nen todos y trabajan en mejorar la casa de un vecino, y un d&iacute;a toca tu casa. Todos salen beneficiados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2003 las Monges fundaron el Centro Comunitario &ldquo;Casa Evita-&Ntilde;ande Roga Guasu&rdquo;, y dentro de &eacute;l un comedor. Durante 21 a&ntilde;os, trabajaron de forma ininterrumpida&nbsp; de lunes a viernes,&nbsp; excepto durante un&nbsp;momento de la pandemia. <strong>Pero a partir de enero 2024 el Estado dej&oacute; de entregar alimentos a los comedores de todo el pa&iacute;s. El comedor desde entonces funciona&nbsp;solo 3 veces por semana. Entregan 55 viandas, porciones hechas con la mercader&iacute;a que les env&iacute;a la&nbsp; provincia de Buenos Aires y el municipio de San Mart&iacute;n.&nbsp;</strong>
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            <span class="title">
                Costa Esperanza, en el río Reconquista.                            </span>
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        Adem&aacute;s, gran parte de sus trabajadoras dejaron de percibir el beneficio econ&oacute;mico otorgado por el programa estatal &ldquo;Potenciar Trabajo&rdquo;. El plan era una prestaci&oacute;n econ&oacute;mica que daba el Estado, destinada a mejorar los ingresos de las personas que tienen un trabajo informal o trabajan en la econom&iacute;a popular. Entregaba el equivalente al 50 por ciento del Salario M&iacute;nimo, Vital y M&oacute;vil (SMVYM) y, como contraprestaci&oacute;n, exig&iacute;a a sus beneficiarios a participar de procesos socioproductivos y comunitarios coordinados por cooperativas. El gobierno de Milei di&oacute; de baja una gran cantidad de planes y congel&oacute; el monto a 80 d&oacute;lares estadounidenses por mes, muy por debajo de la mitad de SMVYM, que hoy se sit&uacute;a alrededor los 138 d&oacute;lares estadounidenses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas compa&ntilde;eras dejaron de trabajar porque no les alcanzaba para vivir y buscaron otros trabajos, o debieron sumar actividades para poder continuar con nosotras&rdquo;, explic&oacute; Zulma.
    </p><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n similar ocurri&oacute; con la Cooperativa 9 de julio que dirige Mar&iacute;a. Por la reducci&oacute;n de los planes pasaron de ser 24 cooperativistas a 17 en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo los pasos de Mar&iacute;a, Zulma se convirti&oacute; en una lideresa del barrio y hoy es responsable de organizaci&oacute;n de la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Econom&iacute;a Popular&nbsp; (UTTEP) en todo San Mart&iacute;n. Si bien naci&oacute; en Argentina, regres&oacute; junto a sus padres a Paraguay cuando ten&iacute;a solo 15 d&iacute;as. Al poco tiempo ellos se separaron, su padre se march&oacute; sin volver a comunicarse con ellas y su mam&aacute; decidi&oacute; regresar a la Argentina porque en su tierra no consegu&iacute;a trabajo. Zulma y sus dos hermanas (hasta el momento eran solo 3 hijas) quedaron al cuidado de su abuela. Reci&eacute;n volvi&oacute; a vivir a la Argentina a sus 9 a&ntilde;os y hoy dice que se siente &ldquo;un poco paraguaya y un poco argentina&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2019 fund&oacute; con otras mujeres del barrio la Casa de la mujer Paraguaya &ldquo;Ku&ntilde;a Guapa&rdquo;, cuyo nombre significa &ldquo;mujer trabajadora&rdquo; en guaran&iacute;. Se trata de un espacio de atenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento de los consumos problem&aacute;ticos de sustancias para mujeres c&iacute;s, lesbianas, travestis y trans, en el que adem&aacute;s funcionaba una consejer&iacute;a para el migrante, para ayudar a las mujeres a hacer tr&aacute;mites como el del documento de identidad, o el cobro de pensiones o planes sociales; un Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), que brindaba asesoramiento legal, administrativo y psicosocial; y acompa&ntilde;aban a las mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero del barrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ku&ntilde;a Guapa nace porque empezamos a ver muchas pibas del barrio en situaci&oacute;n de consumo. Muchas compa&ntilde;eras nos junt&aacute;bamos y hac&iacute;amos talleres para mujeres sobre crianza, sobre violencia, que es un tema muy complejo para trabajar en las colectividades, no es lo mismo con la paraguaya, con la boliviana, que con la argentina. Despu&eacute;s desapareci&oacute; y fue encontrada asesinada Araceli Fulles, una chica que era de la zona y a quien hab&iacute;amos acompa&ntilde;ado por sus consumos. Decidimos presentar un proyecto a la Sedronar (Secretar&iacute;a de Pol&iacute;ticas Integrales sobre Drogas)&nbsp; para abrir el espacio&rdquo;, cont&oacute; Zulma.
    </p><p class="article-text">
        A Ku&ntilde;a Guapa llegaron a trabajar cincuenta promotoras comunitarias, principalmente de los barrios del &Aacute;rea Reconquista. Abarcaba muchas problem&aacute;ticas de la mujer migrante y acompa&ntilde;&oacute; a muchas mujeres de los barrios en su recuperaci&oacute;n de los consumos, a salir de la violencia, a conseguir el pago de una cuota alimentaria para sus hijos y a gestionar tr&aacute;mites. Hoy trabajan s&oacute;lo tres promotoras y tres profesionales: una psic&oacute;loga, una trabajadora social y&nbsp; una profesora de arteterapia. Tambi&eacute;n pasaron de abrir todos los d&iacute;as de la semana a tres d&iacute;as, por el recorte de los programas Potenciar Trabajo y por la eliminaci&oacute;n del Ministerio de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidad de la Naci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy vemos que hay menos gente acerc&aacute;ndose a la casa por el contexto del pa&iacute;s. Al no tener una respuesta oficial para darles a las vecinas, pol&iacute;ticas sociales que apunten a ayudarlas como era por ejemplo el programa &rdquo;Acompa&ntilde;ar&ldquo;, en el que les entregaban a las v&iacute;ctimas un apoyo econ&oacute;mico por una cierta cantidad de meses para que pudieran dejar la casa que compart&iacute;an con el agresor, dejaron de venir&rdquo;, explica Mar&iacute;a Roxana Rojas, paraguaya y promotora del Ku&ntilde;a Guapa.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, el gobierno nacional reemplaz&oacute; el plan Potenciar Trabajo por dos nuevos programas: Volver al Trabajo y Acompa&ntilde;amiento Social. Si bien desde el gobierno aseguran que los beneficiarios del Potenciar no dejar&aacute;n de recibir el pago, las entrevistadas miran el cambio con preocupaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Zulma Monges continúa con el legado de su madre María y se convirtió en una lidereza del barrio.                            </span>
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        En 2019, Rosa form&oacute; la organizaci&oacute;n &ldquo;Colectividades Unidas Sin Fronteras&rdquo;, destinada al encuentro de mujeres migrantes provenientes de Bolivia, Paraguay, Per&uacute; y Colombia para ayudarse mutuamente. Comenzaron a articular con distintas instituciones municipales como con la Subsecretar&iacute;a de Econom&iacute;a Social, Solidaria y del Trabajo, el Espacio Mujeres de San Mart&iacute;n o el &aacute;rea de desarrollo social de la municipalidad,&nbsp; para resolver problemas de las migrantes tales como la falta de trabajo, problemas con la documentaci&oacute;n o padecimientos de alg&uacute;n tipo de violencia .&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De all&iacute; surgi&oacute; la organizaci&oacute;n de distintas ferias gastron&oacute;micas, con comidas de las distintas colectividades del barrio, en colaboraci&oacute;n con el municipio. Hoy muchas de las mujeres que participaban se quedaron sin trabajo, como Gertrudis, que si bien colabora en un comedor comunitario del barrio sus mayores ingresos son por lo que vende en las ferias.&nbsp;
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                    alt="Costa Esperanza creció cerca de uno de los mayores basurales a cielo abierto del país, La Quema."
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            <span class="title">
                Costa Esperanza creció cerca de uno de los mayores basurales a cielo abierto del país, La Quema.                            </span>
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        Como alternativa, elaboraron un proyecto nuevo: hacer un patio gastron&oacute;mico en el Barrio, en el que cada una pueda ofrecer la comida de su pueblo. Pidieron al municipio que les ceda una tierra para montarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que cocinar y compartir la comida es una forma de dar amor, qu&eacute; m&aacute;s lindo para nosotras que poder compartir nuestras tradiciones con todos los vecinos. Solo necesitamos que nos den un espacio donde hacerlo. Nosotras despu&eacute;s juntamos la plata y armamos todo para hacer el patio de comidas&rdquo;, afirma Rosa.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, Zulma y Mar&iacute;a aseguran que ahora se encuentran tejiendo nuevas redes por fuera del Estado, como alianzas con asociaciones de la sociedad civil u ONGs,&nbsp; para revitalizar el Centro Comunitario, el comedor y el Ku&ntilde;a Guapa.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica y social que vuelve a transitar hoy el pa&iacute;s recae especialmente sobre las mujeres migrantes pobres; pero las dificultades no es campo desconocido para Rosa, Mar&iacute;a, o&nbsp; Zulma. Como migrantas han estado y est&aacute;n en constante movimiento, buscando alternativas, tejiendo nuevas redes, nuevas ideas. As&iacute; seguir&aacute;n moviendo al mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este trabajo period&iacute;stico se realiz&oacute; y public&oacute; originalmente en la tercera edici&oacute;n de #CambiaLaHistoria, proyecto colaborativo de DW Akademie y Alharaca, promovido por el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania. Conoce el proyecto y m&aacute;s historias en https://cambialahistoria.com.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Guarinoni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/migrantas-mueven-mundo-rio-reconquista_1_11964248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jan 2025 19:05:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las migrantas que mueven el mundo en el río Reconquista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Río Reconquista,CEAMSE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["En Argentina ya es imposible planificar un futuro": aumenta la cantidad de extranjeros que dejan el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-imposible-planificar-futuro-aumenta-cantidad-extranjeros-dejan-pais_1_11432286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bd0c2e8-3f51-484b-84b3-264b235401b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;En Argentina ya es imposible planificar un futuro&quot;: aumenta la cantidad de extranjeros que dejan el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de trabajo y el tipo de cambio dejaron de ser atractivos para los migrantes, que en algunos casos deciden irse de la Argentina. También decayó el boom de pedidos de radicación de rusos, que llegaron huyendo de la guerra. </p></div><p class="article-text">
        Desde hace muchos a&ntilde;os Argentina es un destino elegido por migrantes de distintas latitudes. La gratuidad de la salud y de la educaci&oacute;n, las pol&iacute;ticas de integraci&oacute;n (implementadas por la mayor&iacute;a de sus gobiernos) y las facilidades a los extranjeros para acceder a una residencia, son algunos de los motivos que explican el por qu&eacute; muchos eligen como hogar este pa&iacute;s ubicado en el sur del mundo.Sin embargo, la tendencia inmigratoria decreci&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: las sucesivas crisis sociales y pol&iacute;ticas, y la inestabilidad econ&oacute;mica desembocaron en la partida de muchos migrantes. De acuerdo con el &uacute;ltimo Censo, realizado por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (INDEC) en 2022, hay 1.933.463 personas nacidas en otro pa&iacute;s viviendo en Argentina. Se trata del 4,2% de la poblaci&oacute;n, porcentaje menor al del Censo 2010 (4,5%).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos meses, el egreso de personas que se encontraban instaladas en el pa&iacute;s, algunos de ellos que viv&iacute;an aqu&iacute; hace muchos a&ntilde;os, se encuentra en ascenso y la llegada de extranjeros a vivir aqu&iacute; baj&oacute; dr&aacute;sticamente. </strong>Seg&uacute;n la Direcci&oacute;n Nacional de Migraciones, entre noviembre de 2023 y abril 2024, un promedio mensual de 34.940 personas llegaron y decidieron quedarse en el pa&iacute;s. El n&uacute;mero es considerablemente menor al del primer semestre de 2023, donde la misma dependencia estatal registr&oacute; que eran cerca de 52.785 las personas que se quedaban por mes.&nbsp;
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                    alt="Alumnos de Quilmas y La Plata participan de un curso contra la discriminación de las personas migrantes. "
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                Alumnos de Quilmas y La Plata participan de un curso contra la discriminación de las personas migrantes.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Virginia es venezolana y vive en el pa&iacute;s desde hace 7 a&ntilde;os. Vino de Caracas en 2017.&nbsp; &ldquo;En ese momento hubo un estallido en mi pa&iacute;s. Se vi&oacute; en la calle, en las miles de manifestaciones que hubo, pero tambi&eacute;n en la suba de los precios de los medicamentos y de la comida. Se vivi&oacute; una situaci&oacute;n hiperinflacionaria acompa&ntilde;ada de la escasez de productos&rdquo;, explic&oacute; en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>. Se traslad&oacute; a la Ciudad de Buenos Aires sin siquiera haberla visitado previamente. &ldquo;Eleg&iacute; Argentina porque era mucho m&aacute;s c&oacute;modo hacer los papeles ac&aacute;. Los tr&aacute;mites para los migrantes son mucho m&aacute;s amables en Argentina que el resto de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Por venir de un pa&iacute;s que pertenece al Mercosur hay cierta facilidad&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La venezolana de 33 a&ntilde;os es productora audiovisual y periodista. Aqu&iacute; tuvo varios empleos: fue ejecutiva comercial, asistente de producci&oacute;n, productora y prensa, entre otros. Hasta marzo trabaj&oacute; como coordinadora de comunicaci&oacute;n en el Ministerio de Turismo y Deporte, devenido a secretar&iacute;a con la asunci&oacute;n del presidente <strong>Javier Milei.</strong> Fue una de las miles de despedidas de la administraci&oacute;n p&uacute;blica el pasado 31 de marzo. Llevaba dos a&ntilde;os trabajando en su puesto y se enter&oacute; por Whatsapp que al d&iacute;a siguiente no podr&iacute;a entrar a su oficina. Dos semanas despu&eacute;s recibi&oacute; el telegrama de despido. &ldquo;Hace dos meses estoy sin trabajo. Estoy sobreviviendo con ahorros. Tengo entrevistas de trabajo pero no consigo nada. La misma semana que me despidieron me renovaron el alquiler. Fue una cat&aacute;strofe. Aument&oacute; al doble. Tengo plata para sobrevivir hasta mitad de junio&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace dos meses estoy sin trabajo. Estoy sobreviviendo con ahorros. Tengo entrevistas de trabajo pero no consigo nada. La misma semana que me despidieron me renovaron el alquiler. Fue una catástrofe. Aumentó al doble.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia</span>
                                        <span>—</span> Venezolana, productora audiovisual.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Virginia ya est&aacute; organizando para irse del pa&iacute;s: &ldquo;Creo que me voy a ir a vivir a Europa porque volver a Venezuela no es una opci&oacute;n, all&iacute; no cambi&oacute; nada. No quiero irme, amo mucho a la Argentina. Disfruto mucho vivir en Buenos Aires, hice una red de amigos s&uacute;per grande, desde cero, pero la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s es tan dif&iacute;cil como la de mi pa&iacute;s cuando me fui y me veo obligada a tomar otro rumbo.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;No se aguanta m&aacute;s&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Andrea y Laura son de Santa Marta, Colombia. Llegaron a la Argentina en 2010 para hacer sus respectivas especializaciones como m&eacute;dicas. En su pa&iacute;s la mayor&iacute;a de las universidades son privadas y son muy pocos los cupos para ingresar a las especializaciones y encontraron que aqu&iacute; podr&iacute;an ingresar f&aacute;cilmente, al tiempo que recibir una educaci&oacute;n de calidad. En Argentina Andrea y Laura se enamoraron e iniciaron una familia. Hoy tienen a Benjam&iacute;n, de un a&ntilde;o, y esperan a F&aacute;tima, que nacer&aacute; a finales de junio. Pese a haber echado ra&iacute;ces y a la dificultad que les representa una mudanza de cuatro personas, volver&aacute;n a Santa Marta a fin de a&ntilde;o. Aseguran que regresan por varios factores pero que <strong>&ldquo;la gota que rebals&oacute; el vaso&rdquo; fue la crisis econ&oacute;mica que se profundiz&oacute; en los &uacute;ltimos meses. </strong>&ldquo;Es importante para nosotras estar m&aacute;s cerca de nuestra familia pero sobretodo buscamos vivir m&aacute;s tranquilas. La sensaci&oacute;n de no llegar a fin de mes, pese a que trabajamos todo el d&iacute;a, es angustiante. Tenemos 600 y pico de d&oacute;lares de alquiler, que este a&ntilde;o comenz&oacute; a actualizarse cada tres meses, y ahora los servicios aumentaron. Nos llegaron 25 mil pesos de luz este mes y seguir&aacute;n aumentando. Es imposible planificar un futuro&rdquo;, dijo Andrea a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> La sensación de no llegar a fin de mes, pese a que trabajamos todo el día, es angustiante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea y Laura</span>
                                        <span>—</span> Médicas colombianas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el INDEC, en abril el &Iacute;ndice de Precios al Consumidor (IPC) alcanz&oacute; el 289,4% interanual. El rubro que m&aacute;s subi&oacute; (35,6%) fue &ldquo;Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles&rdquo;, donde est&aacute;n contemplados todos los servicios p&uacute;blicos. En tanto, el poder adquisitivo de los salarios registra ya una ca&iacute;da real del 17% con respecto a noviembre de 2023 (&uacute;ltimo mes antes de la asunci&oacute;n de Javier Milei) y del 24% interanual, de acuerdo con los &uacute;ltimos datos disponibles de la Secretar&iacute;a de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escuch&eacute; muchos a&ntilde;os que dec&iacute;a a este pa&iacute;s Argenzuela, pero nada que ver. Pod&iacute;as ir al supermercado y comprar, pod&iacute;as hacer un viajecito corto de vez en cuando, ahorrar con un esfuerzo. Ahora s&iacute; puedo decir que Argentina est&aacute; similar a Venezuela, donde la gente no llega a fin de mes.Yo viv&iacute; eso y me fui justamente para sobrevivir. Ahora me siento una situaci&oacute;n parecida&rdquo;, reflexion&oacute; Virginia.
    </p><p class="article-text">
        En la misma direcci&oacute;n Andrea cont&oacute;: &ldquo;Con la crisis todo cambi&oacute;. Antes sal&iacute;amos los fines de semana. Nos compr&aacute;bamos por mes algo de vestir, unas zapatillas, una campera, un buzo. Antes &iacute;bamos al restaurante a comer todos los fines de semana, ahora nos quedamos en casa. Antes compr&aacute;bamos mucha carne y hac&iacute;amos asados, ahora casi no compramos, solo para que &eacute;l coma. Algo tan necesario como las bolsas de basura se triplicaron y nuestro sueldo sigue igual. No se aguanta m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El final de la migraci&oacute;n masiva de Rusia</strong></h3><p class="article-text">
        Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el 24 de febrero de 2022,creci&oacute; la migraci&oacute;n rusa a Am&eacute;rica Latina. Argentina fue el pa&iacute;s que m&aacute;s ciudadanos rusos recibi&oacute;. <strong>Las cifras oficiales aseguran que m&aacute;s de 20.000 emigraron a este pa&iacute;s, incluyendo cientos de mujeres embarazadas</strong>. No obstante, la cantidad comenz&oacute; a bajar en 2023 y hoy son cada vez menos los migrantes rusos que eligen nuestro pa&iacute;s, y varios los que se van. &iquest;Las razones? Son principalmente dos: Migraciones a partir de 2023 (en el gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez) ya no otorga f&aacute;cilmente la radicaciones (documentos previos a que se puedan nacionalizar y obtener el pasaporte argentino), comenz&oacute; a realizar estudios socioambientales para ver si efectivamente esas personas se quedan en el pa&iacute;s o s&oacute;lo buscan obtener el pasaporte argentino y luego marcharse. En segundo lugar, pese a que Argentina contin&uacute;a siendo un pa&iacute;s que les garantiza la paz, sobrevivir en &eacute;l se hizo m&aacute;s costoso en los &uacute;ltimos meses.
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                    alt=" Las cifras oficiales aseguran que más de 20.000 emigraron a este país, incluyendo cientos de mujeres embarazadas."
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                 Las cifras oficiales aseguran que más de 20.000 emigraron a este país, incluyendo cientos de mujeres embarazadas.                            </span>
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        <strong>Los pedidos de radicaciones de ciudadanos rusos pasaron de 199 en 2021 a 2.106 en 2022 y 8.488 en 2023. En los primeros meses de este a&ntilde;o (de enero a abril), ser&iacute;an alrededor de 2200</strong> y se espera que el n&uacute;mero anual sea menos de la mitad del que hubo el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        El empresario ruso Arsen Kazibekov vivi&oacute; en Buenos Aires 10 meses. Lleg&oacute; el 10 de agosto de 2022 escapando de la guerra, junto a su esposa embarazada para dar a luz en Argentina. Su primera opci&oacute;n era Estados Unidos, pero&nbsp; les negaron la visa. &ldquo;Mi amigo viv&iacute;a en Argentina y me dijo que pod&iacute;amos obtener un permiso de residencia y luego la ciudadan&iacute;a. Parec&iacute;a una buena opci&oacute;n, as&iacute; que la convenc&iacute; a mi esposa&rdquo;, cont&oacute;&nbsp; a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El 3 de octubre de 2022 naci&oacute; su hijo, iniciaron los tr&aacute;mites para obtener la residencia enseguida pero recibieron la radicaci&oacute;n hasta julio del 2023, un mes despu&eacute;s de que decidieron partir a Azerbaiy&aacute;n, Serbia. &ldquo;Me fui de Argentina porque hac&iacute;a mucho tiempo que no nos daban los documentos. Viv&iacute;amos con el precario y debido a esto no pudimos abrir una cuenta bancaria. Siempre hubo problemas con la transferencia de dinero. Ten&iacute;amos el dinero en cuentas bancarias americanas y europeas pero no pod&iacute;amos transferirlo legalmente a nosotros mismos. Ten&iacute;a que andar constantemente con enormes cantidades de dinero en efectivo, que era muy inconveniente y peligroso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yegor Vasilkov, periodista ruso que vive en Argentina desde el inicio de la guerra y administra el canal de Telegram &ldquo;Argentina en ruso&rdquo;, cont&oacute; a este medio que su comunidad se vio afectada por la crisis econ&oacute;mica que vive el pa&iacute;s. &ldquo;Hasta hace poco era un pa&iacute;s muy barato para nosotros. Por ahora no es posible para muchos de nosotros continuar viviendo en Palermo o Recoleta, o tomar caf&eacute;s todos los d&iacute;as. Tambi&eacute;n tuvimos que bajar lo que se gasta en el supermercado y la educaci&oacute;n privada se encareci&oacute; mucho&rdquo;, dijo a este medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Confirm&oacute; adem&aacute;s que la ola migratoria merm&oacute; a finales del a&ntilde;o pasado, hoy por cada familia que llega, tres se van. &ldquo;Tengo muchos amigos que eligen otros pa&iacute;ses despu&eacute;s de Argentina para tener una mejor vida. Yo creo que la situaci&oacute;n va a mejorar y prefiero estar ac&aacute; antes que en la guerra pero entiendo a aquellos que buscan una mayor estabilidad&rdquo;,opin&oacute;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El temido regreso del DNU 70</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Los extranjeros gozan en el territorio de la Naci&oacute;n de todos los derechos civiles del ciudadano&rdquo;, reza el art&iacute;culo 20 de la Constituci&oacute;n Nacional. En tanto, la actual ley de migraciones, sancionada en 2004, iguala derechos entre nativos y migrantes. A pesar de ello, hay una asimetr&iacute;a en el acceso a los derechos entre estas poblaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las organizaciones de migrantes denunciaron el pasado 24 de abril en la Legislatura porte&ntilde;a el regreso de la criminalizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n migrante </strong>y la intenci&oacute;n de los gobiernos locales y nacional de restituir el decreto de necesidad y urgencia 70/2017 del macrismo &ndash;derogado por el anterior gobierno&ndash;, que modific&oacute; la Ley de Migraciones y permiti&oacute; <strong>la expulsi&oacute;n del pa&iacute;s en forma expr&eacute;s</strong>, entre 2018 y 2021, de cientos de migrantes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El número de migrantes en Argentina descendió en los primeros seis meses de 2024.                            </span>
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        La vuelta de discursos de odio y de algunas pol&iacute;ticas que discriminan a la poblaci&oacute;n migrante en nuestro pa&iacute;s, como la propuesta de cobrarles un arancel por estudiar en las universidades p&uacute;blicas y la decisi&oacute;n del gobierno de Salta de cobrar la atenci&oacute;n m&eacute;dica a extranjeros en hospitales p&uacute;blicos, hacen que proyectos como restituir el DNU 70 sean posibles.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Cossio Bloque de los Trabajadores Migrantes, organizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica que agrupa a diferentes migrantes principalmente latinoamericanos, explic&oacute; a este medio: &ldquo;El DNU que firm&oacute; el gobierno Mauricio Macri modific&oacute; la Ley de Migraci&oacute;n y facilit&oacute; la expulsi&oacute;n violando el leg&iacute;timo derecho que tienen las personas migrantes a defenderse. Era sumamente estigmatizante y no era ni necesario ni urgente porque la misma ley ya contempla mecanismos para la expulsi&oacute;n en caso de delitos. Abonaba la criminalizaci&oacute;n y usaba a los migrantes como chivo expiatorio en un contexto tambi&eacute;n de crisis econ&oacute;mica como la que estamos viendo hoy en d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cossio afirm&oacute; que la organizaci&oacute;n recibi&oacute; las consultas de varios migrantes que quieren volver a su pa&iacute;s, o trasladarse a otro de la regi&oacute;n, y a otros que ya lo hicieron.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La crisis existe desde hace tiempo pero este &uacute;ltimo a&ntilde;o se profundiz&oacute; y en estos &uacute;ltimos meses ya es muy aguda. En t&eacute;rminos de la reproducci&oacute;n, del sostenimiento de la vida, se hace dif&iacute;cil vivir ac&aacute;, a&uacute;n m&aacute;s para los migrantes porque tenemos menos herramientas estatales que nos sostengan. Uno piensa en volver a su pa&iacute;s, m&aacute;s a&uacute;n si no encontr&aacute;s trabajo como empez&oacute; a pasar en los &uacute;ltimos meses. Si a eso se le suma la vuelta de pol&iacute;ticas de criminalizaci&oacute;n a los extranjeros, es entendible que muchos quieran irse de la Argentina&rdquo;, manifest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Guarinoni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-imposible-planificar-futuro-aumenta-cantidad-extranjeros-dejan-pais_1_11432286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jun 2024 03:02:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["En Argentina ya es imposible planificar un futuro": aumenta la cantidad de extranjeros que dejan el país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Migrantes,Pobreza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madres que crían solas en medio de la crisis: "Muchas veces me dan ganas de salir corriendo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madres-crian-solas-medio-crisis-veces-dan-ganas-salir-corriendo_1_11261829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f4cab27-0fcd-4846-931f-0df883f0d4c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madres que crían solas en medio de la crisis: &quot;Muchas veces me dan ganas de salir corriendo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mas de 1,6 millones de mujeres crían solas en el país a más de 3 millones de niños y niñas. En los hogares monoparentales, 8 de cada 10 están a cargo de una mujer, es el doble que en el resto de los hogares. Cómo hacen para cuidar a sus hijos en una Argentina con una inflación que no da tregua.</p><p class="subtitle">Crecen los fallos de la Justicia que determinan el uso del índice de crianza para fijar la cuota alimentaria</p><p class="subtitle">Padres borrados: la mitad de los hogares a cargo de mujeres no recibe la cuota alimentaria de sus hijos</p></div><p class="article-text">
        Magal&iacute; Robles se esconde en el ba&ntilde;o para poder mandar tranquila un audio de Whatsapp. Su hija de 5 a&ntilde;os est&aacute; merendando en otro ambiente de su casa y sabe que tiene que aprovechar esos minutos para hablar sin interrupciones. Despu&eacute;s le tocar&aacute; estar el resto del d&iacute;a con ella. Jugar, prepararle la comida, ba&ntilde;arla, armarle la mochila para que al d&iacute;a siguiente vaya al jard&iacute;n, acompa&ntilde;arla a dormir, ordenar la casa, armar la vianda, quiz&aacute;s corregir algunos ejercicios de sus alumnos (es docente) y dejar todo listo para un nuevo d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Magal&iacute; es mam&aacute; soltera, no por elecci&oacute;n. El progenitor de su hija la abandon&oacute; cuando cursaba el tercer mes de embarazo. No la reconoci&oacute; cuando naci&oacute;, desapareci&oacute; y la bloque&oacute; de Whatsapp, y no se present&oacute; cuando la justicia lo cit&oacute; a hacerse un ADN para determinar la filiaci&oacute;n de la ni&ntilde;a.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CtpBYtRgmou/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Los d&iacute;as de Magal&iacute; hoy son un loop interminable</strong>. Las ma&ntilde;anas las utiliza para su trabajo remunerado y las tardes para su trabajo no remunerado: maternar. Vive arriba de la casa de sus padres, en el partido bonaerense de La Matanza. Hace a&ntilde;os que se quiere mudar pero no le alcanza para un alquiler, ni tampoco para contratar una ni&ntilde;era. Aunque tiene la ayuda de sus pap&aacute;s le cuesta encontrar un tiempo para ver a sus amigas o para hacer algo para ella. &ldquo;Siento que me desbordo mentalmente. No aguanto. <strong>Muchas veces me dan muchas ganas de salir corriendo</strong>. No tengo descanso, mi hija est&aacute; todo el tiempo conmigo, excepto cuando trabajo. No tengo momentos de ocio, no tengo acceso a la salud mental. A veces me miro en el espejo y no me reconozco&rdquo;, asegura en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siento que me desbordo mentalmente. No aguanto. Muchas veces me dan muchas ganas de salir corriendo. No tengo descanso, mi hija está todo el tiempo conmigo, excepto cuando trabajo. No tengo momentos de ocio, no tengo acceso a la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Magalí Robles</span>
                                        <span>—</span> Mamá de una nena de 5 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En Argentina alrededor de 1,6 millones de mujeres cr&iacute;an solas a m&aacute;s de 3 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as</strong>, seg&uacute;n un informe elaborado por el Ministerio de Econom&iacute;a de la Naci&oacute;n a fines de 2022. El n&uacute;mero de familias &ldquo;monomarentales&rdquo; se ha incrementado notablemente en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Seg&uacute;n el Centro de Implementaci&oacute;n de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPECC), <strong>de 1986 a 2019 este tipo de familias aumentaron en un 7%, en tanto el n&uacute;mero de familias tradicionales en el pa&iacute;s disminuy&oacute; en un 12%.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entre 1986 y 2019, el número de familias monoparentales creció 7%."
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            <span class="title">
                Entre 1986 y 2019, el número de familias monoparentales creció 7%.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, estas madres enfrentan en soledad las tareas de cuidado diarias y sostienen econ&oacute;micamente a sus hijos o hijas. Una encuesta efectuada por el Ministerio de las Mujeres, Pol&iacute;ticas de G&eacute;nero y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires asegur&oacute; que m&aacute;s de la mitad de las mujeres encuestadas (51,2%) no perciben ning&uacute;n tipo de aporte econ&oacute;mico por parte del progenitor de sus hijas y/o hijos. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/criar-solas-mitad-madres-bonaerenses-no-recibe-cuota-alimentaria-corresponde_1_9130621.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si se considera adem&aacute;s a quienes reciben la obligaci&oacute;n alimentaria espor&aacute;dicamente, el porcentaje asciende a un 66,5%.</a> De quienes s&iacute; reciben la cuota para sus hijos, solo el 10% consider&oacute; que es suficiente para cubrir todos los gastos y necesidades diarios de &eacute;stos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Golpe a un solo bolsillo</strong></h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/pobreza-argentina-alcanzo-41-7-segundo-semestre-2023_1_11248551.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En tiempos de crisis econ&oacute;mica,</a> como la actual, las familias monoparentales encabezadas por mujeres se ven especialmente afectadas por su propia estructura de origen. &ldquo;<strong>Los hogares monomarentales son los m&aacute;s d&eacute;biles de la estructura social porque tienen una alta carga de cuidados</strong>, una pobreza de tiempo por esa carga y, al mismo tiempo, por la falta de manutenci&oacute;n compartida&rdquo;, explica la economista Luc&iacute;a Cirmi Ob&oacute;n, ex subsecretaria de Pol&iacute;ticas de Igualdad&nbsp;y autora del libro &ldquo;Econom&iacute;a para Sostener la Vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antonella Tabanelli<strong> </strong>es madre soltera &ldquo;porque as&iacute; se dio&rdquo;. Tiene dos hijas, una que est&aacute; por cumplir 15 y la otra tiene 5 a&ntilde;os. El padre de la m&aacute;s grande se fue de vacaciones cuando la ni&ntilde;a ten&iacute;a 9 meses y nunca m&aacute;s regres&oacute;. &ldquo;Nunca me pas&oacute; plata. Creemos que volvi&oacute; a su pa&iacute;s, Per&uacute; pero no conocemos ni siquiera la direcci&oacute;n en que vive para notificarlo por la demanda de alimentos&rdquo;, cuenta. Antonella se separ&oacute; del pap&aacute; de su segunda hija hace siete meses. Fue v&iacute;ctima de violencia por parte de &eacute;l durante nueve a&ntilde;os &ndash;primero psicol&oacute;gica y durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, f&iacute;sica&ndash;. Decidi&oacute; dejar la Ciudad de Buenos Aires y mudarse a San Vicente, provincia de Buenos Aires. &ldquo;No viv&iacute;amos juntos. &Eacute;l la ve&iacute;a una vez por semana y le tra&iacute;a una bolsa de golosinas, jam&aacute;s se hizo cargo de su crianza&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CzNHWhyuAca/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pese a que recibi&oacute; ayuda durante 6 meses de los padrinos de sus hijas, Antonella hoy sostiene el hogar sola. Est&aacute; sin trabajo. Su mayor ingreso es el dinero que le otorga la Asignaci&oacute;n Universal Por Hijo (AUH) y la tarjeta Alimentar. Cuando tiene un rato libre cose y vende algunas prendas para sumar dinero. &ldquo;Toda la plata que me entra la estoy usando para pagar el alquiler de la casa donde vivimos. En julio aumenta seg&uacute;n la inflaci&oacute;n, se va a ir a m&aacute;s del doble y hoy no puedo pagarlo&rdquo;, explica. Muchas veces no tiene para comprar comida y busca la caja de mercader&iacute;a que le dan en el colegio de sus hijas o en Desarrollo Social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puedo salir a buscar trabajo porque no tengo qui&eacute;n se ocupe de retirar a mis hijas del colegio. Tengo miedo de que se corte la AUH, con todos los cambios que est&aacute; haciendo el Gobierno<strong>. Mi hija ya cumple los 15 y pronto no vamos a recibir m&aacute;s la tarjeta Alimentar. No s&eacute; con qu&eacute; plata vamos a vivir&rdquo;</strong>, dice con preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si uno mira la radiograf&iacute;a de la pobreza en Argentina, en los hogares monoparentales (8 de cada 10 est&aacute;n a cargo de una mujer) &eacute;sta es el doble que en el resto de los hogares.</strong> La Encuesta Permanente de Hogares (EPH), elaborada por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (INDEC), muestra que los ingresos de las jefas de hogares monomarentales son un 19,8% menores que los del resto de los hogares y el 26,1% de estas mujeres no alcanza la canasta b&aacute;sica individual. &ldquo;Esta situaci&oacute;n se da por la falta de recursos que genera principalmente&nbsp; la falta de la cuota alimentaria, pero tambi&eacute;n por la imposibilidad de contar con la generaci&oacute;n de ingresos igual a la de una persona que tiene en su casa a otro progenitor haciendo su parte&rdquo;, explic&oacute; la ex funcionaria.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Según el INDEC los ingresos de las jefas de hogares monomarentales son un 19,8% menores que los del resto de los hogares y el 26,1% de estas mujeres no alcanza la canasta básica individual</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de julio de 2023, el INDEC comenz&oacute; a calcular la Canasta de Crianza de la primera infancia, la ni&ntilde;ez y la adolescencia que abarca de 0 a 12 a&ntilde;os. &Eacute;sta incluye el costo mensual para adquirir los bienes y servicios para el desarrollo de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, y el costo del cuidado que surge a partir de la valorizaci&oacute;n del tiempo requerido para dicha actividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El monto para sostener a un reci&eacute;n nacido hasta el a&ntilde;o en febrero fue $247.322. Al tiempo que se necesitaron $313.672 para mantener a ni&ntilde;os de 6 a 12 a&ntilde;os. Hubo un incremento del 18,6% y del 17,80%, respectivamente, en comparaci&oacute;n con los montos de enero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luna Nicoletti es mam&aacute; de Victoria, de 11 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n fue v&iacute;ctima de violencia por parte del progenitor de su hija y debi&oacute; escapar de la vivienda que compart&iacute;an en San Justo cuando la nena ten&iacute;a 2 a&ntilde;os. Desde entonces la cr&iacute;a sola. Es empleada de limpieza y ni&ntilde;era. Asegura que a partir de diciembre de 2023 su vida es una crisis constante: &ldquo;Si antes costaba llegar a fin de mes ahora ni te cuento. Hubo un cambio en nuestras vidas. Algo tan b&aacute;sico como el papel higi&eacute;nico pas&oacute; de estar $700 a $2.000. Ya no podemos tener salidas recreativas, ni compramos calzado. Me endeud&eacute; con la tarjeta de cr&eacute;dito. Siempre estoy endeudada para el pr&oacute;ximo mes. Yo cobraba el plan Potenciar Trabajo que eliminaron. Es todo incertidumbre&rdquo;, dijo en di&aacute;logo con este medio.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio de la CEPAL y Ministerio de Econom&iacute;a de 2022, <strong>el 59% de los hogares a cargo de mujeres destina m&aacute;s de la mitad de&nbsp; sus ingresos al pago de deudas. </strong>En 7 de cada 10 casos la deuda es para la provisi&oacute;n de comida y medicamentos. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o la inflaci&oacute;n acumula un 276,2% y solo de diciembre a febrero se registr&oacute; una baja del poder adquisitivo de los salarios en torno al 25% (seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe publicado por CIFRA), en consecuencia, se proyecta un endeudamiento a&uacute;n mayor para este tipo de hogares y mayores niveles de pobreza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gran parte del presupuesto de los hogares monoparentales se destina al consumo de bienes necesarios y esos son los bienes que m&aacute;s est&aacute;n subiendo en precio: desde los pa&ntilde;ales hasta la comida&rdquo;, explica Cirmi Ob&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Natalia Chiocconi, es emprendedora y forma parte del grupo Maternidades Feministas de La Matanza, una colectiva de 16 madres de familias monomarentales que recientemente<strong> present&oacute; una iniciativa en el Concejo Deliberante de ese partido para haya un cupo en empresas y el Estado para estas madres</strong>, con mecanismos y espacios de cuidado para hijos/as. Tiene una hija de 13 a&ntilde;os a la que siempre cri&oacute; sola. &ldquo;Hoy lo que m&aacute;s cuesta es comprar alimentos y juntar el dinero del alquiler. Ni hablar cuando tenemos que comprar alg&uacute;n medicamento. Hace un a&ntilde;o aproximadamente mi familia me tiene que ayudar debido a la crisis econ&oacute;mica que se profundiz&oacute;. El alquiler se me fue a un casi 350% m&aacute;s, estoy juntando el dinero a ver si puedo renovar. A pesar de que recibo ayuda social no me alcanza. El panorama es incierto&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si antes costaba llegar a fin de mes ahora ni te cuento. Algo tan básico como el papel higiénico pasó de estar $700 a $2.000. Siempre estoy endeudada para el próximo mes. Cobraba el Potenciar Trabajo que eliminaron. Es todo incertidumbre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luna Nicoletti</span>
                                        <span>—</span> Mamá de Victoria de 11 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Disparidad laboral</strong></h3><p class="article-text">
        Desde que naci&oacute; su hijo Adriel, hoy de 10 a&ntilde;os, Roc&iacute;o Brunet se hace cargo sola de &eacute;l. El progenitor los abandon&oacute; cuando ella estaba embarazada. Cuando el ni&ntilde;o ten&iacute;a pocos meses de vida, Roc&iacute;o entr&oacute; a trabajar a la Polic&iacute;a de la Provincia de Buenos Aires. Cumpl&iacute;a jornadas de 12 horas para poder pagar a una cuidadora, el alquiler y la comida de ambos. &ldquo;Los primeros a&ntilde;os fueron muy estresantes. Le pagaba a una ni&ntilde;era pero si faltaba ten&iacute;a que subir a mi beb&eacute; al colectivo a las cinco de la ma&ntilde;ana, muchas veces con fr&iacute;o, y llevarlo a la casa de una amiga para que lo cuidara&rdquo;, recuerda y a&ntilde;ade: &ldquo;Las condiciones de trabajo tampoco eran las mejores. Ten&iacute;a que llevarme varias remeras para cambiarme en el d&iacute;a porque las manchaba con leche. No hab&iacute;a un lactario, ni el tiempo para extraerme. Nunca quise quejarme porque te se&ntilde;alaban por ser madre.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Las trayectorias laborales de las madres solteras suelen ser distintas a las del resto de las mujeres, inclusive a las de las otras madres. No siempre se interrumpen con la llegada del beb&eacute;, porque no hay otra opci&oacute;n: se necesita un ingreso para sostenerlo. De acuerdo a la EPH, la tasa de empleo de las mujeres jefas de hogares monomarentales es 26,6 puntos porcentuales m&aacute;s alta que la de las mujeres en general. <strong>Sin embargo, sus trabajos suelen ser informales y con menores salarios. Dos de cada diez son trabajadoras de casas particulares.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al salir la madre a trabajar, entran a jugar un rol central las abuelas, las hermanas, inclusive vecinas, quienes cuidan a los ni&ntilde;os (tambi&eacute;n de manera gratuita). &ldquo;El cuidado pesa, entonces, sobre otra, o sea, la falta del var&oacute;n participando en los cuidados se suple con el trabajo de otra mujer&rdquo;, reflexiona Cirmi Ob&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cuenta Antonella la b&uacute;squeda laboral es tambi&eacute;n compleja. Cuando su hijo cumpli&oacute; los 3 a&ntilde;os se qued&oacute; sin trabajo, debi&oacute; volver a vivir con su mam&aacute; y le cost&oacute; reinsertarse en el mundo laboral.&ldquo;No me tomaban en algunos trabajos por ser madre de un nene chiquito&rdquo;, recuerda. En una ocasi&oacute;n, tras una entrevista laboral le anunciaron que hab&iacute;a sido elegida para trabajar de moza y cuando se enteraron de que ten&iacute;a un hijo la desestimaron. &ldquo;No tomamos mujeres con hijos&rdquo;, se justificaron en aquel momento.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los primeros años fueron muy estresantes. Si faltaba la niñera tenía que subir al bebé al colectivo a las cinco de la mañana y llevarlo a la casa de una amiga.Tenía que llevarme al trabajo varias remeras porque las manchaba con leche. No había lactario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Brunet</span>
                                        <span>—</span> Mamá de Adriel de 10 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay una parte de la brecha salarial de g&eacute;nero en Argentina que compete a todas las mujeres por la probabilidad de ser madres, los empleadores suelen preferir contratar varones. Pero tambi&eacute;n hay otra brecha entre las mujeres que son madres con las que no lo son. Las primeras tienen menos ingresos y ascienden menos en su carrera laboral. &ldquo; Numerosos estudios comprueban que cuanto m&aacute;s hijos tienen menos ascienden en su carrera laboral&rdquo;, explica la economista.
    </p><p class="article-text">
        Para las madres solas asumir cargos de liderazgo es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil. Por eso es central que puedan acceder a infraestructura de cuidado para la primera infancia. Con la llegada del gobierno de<strong> Javier Milei</strong>, muchas de las pol&iacute;ticas estatales que apuntaban a los cuidados desaparecieron. Se interrumpieron las obras de infraestructura para instituciones de primera infancia &ndash;hab&iacute;a 500 proyectos para construir Centros de Desarrollo Infantil, otros para Centros de Primera Infancia y otros de ampliaci&oacute;n de salas, que tienen 0% de ejecuci&oacute;n en este a&ntilde;o&ndash;. Adem&aacute;s, se descontinu&oacute; el programa Registradas, que implicaba un subsidio para contratar personal de cuidado, y el gasto en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que apuntan a reducir la desigualdad de g&eacute;nero fue hasta ahora un 33% m&aacute;s bajo que el a&ntilde;o pasado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Con el gobierno de Javier Milei, muchas de las políticas que apuntaban a los cuidados desaparecieron. Se interrumpieron las obras de infraestructura para instituciones de primera infancia. Había 500 proyectos que tienen 0% de ejecución en este año
</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Registro de Deudores Alimentarios Morosos&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        De acuerdo con la investigaci&oacute;n realizada por la provincia de Buenos Aires a finales de 2022, <strong>siete de cada diez madres no reciben la cuota alimentaria que corresponde por parte del progenitor de sus hijos y a 9 de cada 10 de las que cuentan con alg&uacute;n aporte paterno no les alcanza para mantenerlos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Cirmi Ob&oacute;n, la g&eacute;nesis de la deuda es la escasa licencia por paternidad que existe en el pa&iacute;s. &ldquo;Todo empieza cuando nace el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a. El var&oacute;n no tiene casi licencia por paternidad y no est&aacute; presente. Ese var&oacute;n es el mismo que despu&eacute;s cuando se separa de su pareja se separa de sus responsabilidades de cuidado. Como no particip&oacute; en esas tareas las subdimensiona. Piensa que su exmujer le est&aacute; pidiendo m&aacute;s tiempo y plata de la que requiere porque como no estuvo involucrado no dimensional cuanto salen o el tiempo que implican las tareas de cuidado&rdquo;, explica.&nbsp;Luc&iacute;a Cirmi Ob&oacute;n, ex subsecretaria de Pol&iacute;ticas de Igualdad&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La provincia de Buenos Aires cre&oacute; en 2003, por la Ley 13.074, el Registro de Deudores Alimentario (RDAM) que funciona en el &aacute;mbito del Ministerio de Justicia. Su objeto es registrar por orden judicial a el o la progenitora que deba el pago de alimentos por sentencia firme o por convenio homologado judicialmente de tres cuotas consecutivas o cinco alternadas. A partir de 2019, el Registro inici&oacute; una serie de transformaciones que lo hicieron m&aacute;s &aacute;gil y hoy hay 5 mil personas anotadas en &eacute;l, su amplia mayor&iacute;a son hombres.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo empieza cuando nace el bebé. El varón no tiene casi licencia por paternidad y no está presente. Entonces, cuando se separa de su pareja se separa de sus responsabilidades de cuidado. Como no participó en esas tareas las subdimensiona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Lucía Cirmi Obón</span>
                                        <span>—</span> Ex subsecretaria de Políticas de Igualdad 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Quienes est&aacute;n inscriptos tienen dificultad para obtener o renovar la licencia de conducir, para ser proveedor de la Provincia y para obtener cr&eacute;ditos, tarjetas de cr&eacute;dito o apertura de cuenta corriente en el banco provincial.</strong> &ldquo;Es una herramienta m&aacute;s de una serie de herramientas que se est&aacute;n dando a nivel provincial para proteger a los menores. En cuanto al alcance, somos el &uacute;ltimo eslab&oacute;n, aparecemos cuando ya fracas&oacute; todo. Desde el registro hemos impulsado varias charlas con colegios y entidades profesionales, con organismos estatales al efecto de activar el pedido del libre deuda para que las personas puedan acceder a determinadas cuestiones tales como el registro de conducir&rdquo;, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong>, Julio Laurito, director provincial de Relaciones con la Justicia y Entidades Profesionales del Ministerio de Justicia provincial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En la provincia de Buenos Aires, siete de cada diez madres no reciben la cuota alimentaria que corresponde por parte del progenitor de sus hijos."
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            <span class="title">
                En la provincia de Buenos Aires, siete de cada diez madres no reciben la cuota alimentaria que corresponde por parte del progenitor de sus hijos.                            </span>
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        <strong>En 2022 la C&aacute;mara de Diputados aprob&oacute; un proyecto de ley para la creaci&oacute;n de un registro a nivel nacional pero Senadores a&uacute;n no lo trat&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las madres coinciden que el reclamo en la justicia no es f&aacute;cil. Muchas desisten de hacerlo porque no tienen la posibilidad de pagar un patrocinio jur&iacute;dico, o porque se cansan de sortear trabas de la justicia. Natalia cuenta que tard&oacute; varios a&ntilde;os en pedir alimentos &ldquo;porque los abogados salen muy caros&rdquo; y porque la Defensor&iacute;a no quer&iacute;a tomar su reclamo. Reci&eacute;n en octubre de 2023 un Juzgado dispuso que el progenitor pagara una cuota provisoria de 20 mil pesos mensuales (que no alcanza para la manutenci&oacute;n de su hija) y a&uacute;n no se pudo notificarlo. Luna cuenta que inici&oacute; el reclamo de alimentos pero el sistema judicial no la ayud&oacute;.&ldquo; Hice adem&aacute;s denuncias por violencia de g&eacute;nero, tuve m&aacute;s de 3 perimetrales. La justicia no hizo nada y tuve que ir a vivir al sur porque est&aacute;bamos amenazadas de muerte&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antonella dice que intent&oacute; hacer el reclamo de alimentos al pap&aacute; de su hija mayor pero no dio con su paradero y no lo inici&oacute; para su hija m&aacute;s chica porque prefiere no tener contacto con quien la violent&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En tal sentido, Magal&iacute; reflexiona: &ldquo;Los tiempos de la justicia son muy lentos y todo recae sobre nosotras, como si la crianza solas no fuera lo suficientemente dif&iacute;cil. Una vez en una mediaci&oacute;n me dijeron que era mi deber que &eacute;l la reconociera. La &uacute;ltima vez que me present&eacute; me criticaron por no tener la direcci&oacute;n del progenitor para poder notificarlo. <strong>Nos culpan a las mujeres por supuestamente no hacer valer los derechos de nuestros hijos, cuando lo intentamos a diario, y a los hombres se los exime de sus responsabilidades como padres.&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Guarinoni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madres-crian-solas-medio-crisis-veces-dan-ganas-salir-corriendo_1_11261829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2024 02:59:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madres que crían solas en medio de la crisis: "Muchas veces me dan ganas de salir corriendo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madres,Violencia económica,cuota alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un médico fue condenado por el abuso sexual de seis niños en un juicio por la verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medico-condenado-abuso-sexual-seis-ninos-juicio_1_10752378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccaba671-d98d-4070-baf9-252d2b461e4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un médico fue condenado por el abuso sexual de seis niños en un juicio por la verdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata del médico Alberto Cirulnik, cuyo caso se hizo público por la denuncia de las víctimas de la escuela ORT. Luego se sumaron los testimonios de alumnos de otras escuelas judías, pero también de su consultorio privado. Los niños tenían entre 8 y 14 años. No irá preso porque la causa está prescripta pero la sentencia resulta reparadora para las víctimas.</p><p class="subtitle">Más de 40 años explotando a niñas en nombre de Dios: el silencio y secretismo de la escuela de sirvientas del Opus Dei</p></div><p class="article-text">
        Cuando en una tarde de 2018 Dar&iacute;o Schvartz, Malena Filmus y Leandro Koch decidieron, reunidos en la confiter&iacute;a Imperio, iniciar una acci&oacute;n legal en conjunto contra el m&eacute;dico pediatra <strong>Alberto Cirulnik</strong> por haberlos abusado en la infancia, nunca imaginaron que iba a ser el puntapi&eacute; para que se destapara una olla a presi&oacute;n que estaba a punto de explotar. La denuncia, iniciada algunos d&iacute;as despu&eacute;s,&nbsp;se viraliz&oacute; con tal fuerza que lleg&oacute; a lugares inesperados y poco despu&eacute;s otras m&aacute;s de 25&nbsp;v&iacute;ctimas de Cirulnik se encontraron en la oficina de sus abogadas. Proven&iacute;an de distintos lugares del mundo, ten&iacute;an distintas edades, g&eacute;neros,&nbsp; religiones &ndash;porque el m&eacute;dico no s&oacute;lo trabajaba con la comunidad jud&iacute;a por ser director m&eacute;dico de la escuela ORT, sino que ten&iacute;a su pr&aacute;ctica privada&ndash;. <strong>Estaban dispuestos a romper el silencio que hab&iacute;an sostenido por d&eacute;cadas sobre los abusos que el m&eacute;dico perpetr&oacute; de forma sistem&aacute;tica, siguiendo el mismo modus operandi, durante los a&ntilde;os 70, 80, 90, y en el primero de los 2000.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas m&aacute;s de 40 d&eacute;cadas de impunidad tuvieron su fin el pasado 30 de noviembre con un fallo del&nbsp; juez Edmundo Rabbione, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N&deg;41, que <strong>declar&oacute; culpable a Cirulnik por el abuso sexual en la infancia de seis personas en el marco de un Juicio por la verdad. </strong> A la denuncia iniciada por Schvartz, Filmus y Koch se sumaron otras tres v&iacute;ctimas que sufrieron abusos en las d&eacute;cadas del&nbsp; 70 y 80. <strong>Todos ten&iacute;an al momento de los abusos&nbsp;entre 8 y 14 a&ntilde;os </strong>y &eacute;stos fueron cometidos en la Escuela ORT de la Ciudad de Buenos Aires, en el colegio Sholem Alejjem de Palermo, en el Club Centro Comunitario Kadima, en&nbsp;Moreno, y en su consultorio particular de Almagro.
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            <span class="title">
                Alberto Cirulnik, fue condenado por el abuso de seis niños a lo largo de 40 años, pero se reunió el testimonio de más de 30 víctimas.                            </span>
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        <strong>Se incorpor&oacute; en la causa adem&aacute;s el testimonio de otras 18 v&iacute;ctimas, que no quisieron presentarse como querellantes</strong>,  pero relataron ante el juez las vejaciones que vivieron. Se comprob&oacute; que Cirulnik someti&oacute; a los entonces ni&ntilde;os a diferentes agresiones contra su integridad sexual como la<strong> violaci&oacute;n, el abuso simple, la corrupci&oacute;n de menores y abuso deshonesto, agravados por ser encargado de su guarda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sentencia Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N&deg;41 se convirti&oacute; en un precedente jur&iacute;dico fundamental para los delitos sexuales prescriptos. Se trata de uno de los primeros fallos que existen en el pa&iacute;s en un juicio por la verdad sobre delitos a la integridad sexual en la infancia.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&nbsp;&iquest;Por qu&eacute; un Juicio por la verdad?</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Los Juicios por la Verdad son un procedimiento judicial sin efectos penales.</strong> Se iniciaron en nuestro pa&iacute;s por la imposibilidad de perseguir penalmente a los responsables de los cr&iacute;menes de lesa humanidad que ocurrieron durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar, debido a que los genocidas estaban protegidos por las leyes de Obediencia Debida, de Punto Final y por los indultos. Los organismos de derechos humanos encontraron en los Juicios por la Verdad una estrategia para sortear la impunidad. Con una l&oacute;gica similar, los abogados de las v&iacute;ctimas de abuso sexual en la infancia que se encontraban imposibilitadas de conseguir justicia porque los delitos hab&iacute;an prescripto por el paso del tiempo,&nbsp;comenzaron a tomar la misma estrategia para conseguir un poco de reparaci&oacute;n. Hasta el momento son pocas las sentencias en estos juicios y ninguna se encuentra firme a&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace un tiempo empezamos a solicitar que se hagan Juicios por la Verdad tambi&eacute;n en causas por abuso sexuales, puntualmente en esas causas porque estos tipos de delitos incluyen, en ocasiones, pactos de silencio, por la relaci&oacute;n asim&eacute;trica de poder entre el victimario y la v&iacute;ctima o&nbsp; amenazas.&nbsp; Por ejemplo, en el caso de Cirulnik, cuando Dar&iacute;o Schvartz empez&oacute; a hablar, &eacute;l&nbsp; le inici&oacute; una causa para que se callara&rdquo;, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> la abogada <strong>Nadia Rivas</strong>, quien junto a Andrea Quaranta representa a Schvartz, Filmus y Koch en el juicio.
    </p><p class="article-text">
        La letrada cont&oacute; que iniciaron la demanda sabiendo que los delitos hab&iacute;an ocurrido hace muchos a&ntilde;os y estaban prescriptos pero <strong>apuntaron a terminar con el ciclo de la impunidad que llevaba tantos a&ntilde;os. </strong>&ldquo;Nos encontramos con que un 30 de diciembre ten&iacute;amos en la oficina a aproximadamente&nbsp; 30 personas planteando que hab&iacute;an sufrido abuso por parte de Cirulnik y era imposible que fu&eacute;ramos parte de la impunidad, entonces iniciamos la denuncia penal&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encontramos con que un 30 de diciembre teníamos en la oficina a aproximadamente  30 personas planteando que habían sufrido abuso por parte de Cirulnik y era imposible que fuéramos parte de la impunidad, entonces iniciamos la denuncia penal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nadia Rivas</span>
                                        <span>—</span> Abogada de las víctimas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2020, los integrantes de la Sala 4 de la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional resolvieron declarar extinguida la acci&oacute;n penal y sobreseyeron a Cirulnik por la prescripci&oacute;n de los hechos. No se pod&iacute;a aplicar en retroactivo la ley 27.206 de &ldquo;Respeto a los tiempos de la v&iacute;ctima&rdquo; sancionada en 2015, que establece que el plazo de la prescripci&oacute;n en delitos de abuso sexual infantil es a partir del momento de la denuncia o hasta que el menor, una vez cumplida la mayor&iacute;a de edad, ratifique la denuncia hecha por su representante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, en 2022 la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n declar&oacute; inadmisible el recurso presentado por las v&iacute;ctimas, pero habilit&oacute; la realizaci&oacute;n de un&nbsp; juicio por la verdad de los hechos denunciados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotras iniciamos la causa pensando en un juicio com&uacute;n con una condena penal, una sanci&oacute;n que implique una pena privativa de libertad. Entendemos que existen limitaciones a esto por el paso del tiempo, aunque no estamos de acuerdo, y cuando no nos dieron m&aacute;s el lugar a que se siga tramitando un juicio ordinario entonces fuimos por el&nbsp; juicio por la verdad para desarmar la impunidad del m&eacute;dico&rdquo;, cont&oacute; Rivas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Darío Schvartz, fue el primer denunciante. Tras él, las abogadas escucharon el testimonio de más de 30 víctimas a lo largo de 40 años, tanto en colegios judíos como en el consultorio particular del médico."
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            <span class="title">
                Darío Schvartz, fue el primer denunciante. Tras él, las abogadas escucharon el testimonio de más de 30 víctimas a lo largo de 40 años, tanto en colegios judíos como en el consultorio particular del médico.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Carlos Lombardi</strong>, especialista en derecho can&oacute;nico y representante de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesi&aacute;stico de Argentina, afirm&oacute; que el fallo puede ayudar a que otras v&iacute;ctimas de abusos previos a 2015 (cuando sale la ley 27.206). &ldquo;La sentencia refuerza el Instituto del juicio por la verdad y&nbsp;le da la posibilidades a otras v&iacute;ctimas que est&aacute;n en la misma situaci&oacute;n a conseguir que la justicia establezca la verdad de los hechos que han padecido. Es positivo como antecedente&rdquo;, dijo a este medio.
    </p><p class="article-text">
        Esta modalidad de juicios permiten investigar cu&aacute;l fue la verdad de los hechos. &ldquo;La parte resolutiva de la sentencia indica que se han probado los hechos que las seis personas denunciaron. Hay una serie de medidas que la C&aacute;mara impone en beneficio de estas personas que han buscado tutela judicial efectiva en el Poder Judicial de la Naci&oacute;n&rdquo;, explic&oacute; el abogado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el fallo el juez asegur&oacute; que est&aacute; &ldquo;acreditada la ocurrencia de cada uno de los hechos puestos en conocimiento por los denunciantes&rdquo;,&nbsp; y subray&oacute; que &ldquo;todas las personas que prestaron declaraci&oacute;n fueron contundentes al relatar la vivencia de hechos&rdquo;. Adem&aacute;s, consider&oacute; que<strong> &ldquo;se trata de m&uacute;ltiples acusaciones efectuadas por personas que interactuaron con el acusado en diferentes &aacute;mbitos y &eacute;pocas&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas marcan como novedoso tambi&eacute;n que la sentencia ordena medidas reparatorias para las v&iacute;ctimas, como la publicaci&oacute;n de la misma en el Bolet&iacute;n Oficial y en el Centro de Informaci&oacute;n Judicial;&nbsp; la comunicaci&oacute;n a los ministerios de Salud y Educaci&oacute;n para que act&uacute;en en concordancia &ndash;quiz&aacute;s suspendiendo la matr&iacute;cula de m&eacute;dico de Cyrulnik&ndash; y exhorta a las autoridades de la ORT a &ldquo;adoptar las medidas necesarias para prevenir situaciones de abuso, ello con el fin de evitar la reiteraci&oacute;n de hechos como los que se han probado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los tiempos de las v&iacute;ctimas</strong></h3><p class="article-text">
        En la sentencia se reconoce la necesidad de respetar el proceso y los tiempos de cada v&iacute;ctima, m&aacute;s a&uacute;n si se trata de ni&ntilde;os. En sus reflexiones finales dice: &nbsp;&ldquo;Los cambios legislativos en materia de prescripci&oacute;n, que por motivos de irretroactividad de la ley (la 27.206 de &rdquo;Respeto a los tiempos de la v&iacute;ctima&ldquo;) no fueron aplicables a estos hechos, fueron un reconocimiento de que no existe un momento correcto para que un menor denuncie un abuso sexual padecido y que cada v&iacute;ctima tiene sus tiempos personales, los cuales dependen de diversos factores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, Rivas manifest&oacute;: &ldquo;Es importante resaltar que las causas de abusos son muy particulares por el tiempo que les lleva a las personas el develamiento, darse cuenta de lo que les pas&oacute;, poder hablar sobre los que les pas&oacute;, hacer a un lado la culpa, exponerse, porque es algo muy &iacute;ntimo. Ese proceso lleva un tiempo&nbsp; para cada una de las v&iacute;ctimas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una relación desigualdad de poder entre el abusador y el abusado, que muchas veces no se puede cortar. Cuando superan ese bloqueo y acceden a la justicia, el tiempo puede haber sido más que el que preveía la justicia. El tiempo jurídico juega en contra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Lombardi</span>
                                        <span>—</span> Abogado de víctimas de abuso eclesiástico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Lombardi, como defensor de v&iacute;ctimas de abuso eclesi&aacute;stico, reflexion&oacute;: &ldquo;Hay un proceso que tienen que atravesar las v&iacute;ctimas,&nbsp; lleva un tiempo hasta que puedan hablar y denunciar. La psicolog&iacute;a establece que el ni&ntilde;os que sufre ese tipo de delitos sufre adem&aacute;s una especie de bloqueo. Hay una relaci&oacute;n desigualdad de poder entre el abusador y el abusado, que muchas veces no se puede cortar. Cuando psicol&oacute;gicamente supera ese bloqueo lo cuenta a la familia y accede a la justicia y el tiempo puede haber sido m&aacute;s que el que preve&iacute;a la justicia. El paso del tiempo jur&iacute;dico les juega en contra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La lista de delitos contra la integridad sexual de menores cometidos por el m&eacute;dico pediatra y ex director m&eacute;dico del colegio ORT Alberto Cirulnik es a&uacute;n hoy dif&iacute;cil de calcular. Continuamente se suman&nbsp; personas que pasaron por el mismo martirio que los denunciantes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “La respuesta genérica de él fue ‘no me acuerdo, me daría asco&#039; pero nunca lo negó”, cuenta  Darío sobre lo que dijo Cirulnik cuando logró enfrentarlo junto a su padre.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&nbsp;<strong>&ldquo;No me cag&oacute; la vida, me queda mucho por vivir&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Dar&iacute;o Schvartz</strong> fue el primero en denunciar los abusos que hab&iacute;a sufrido por parte de Alberto Cirulnik.<strong> Los ataques que recibi&oacute; fueron de modo sistem&aacute;tico desde sus 8 hasta los 13 a&ntilde;os, en diversos momentos y lugares</strong>. &ldquo;Fueron tantos que no puedo contabilizarlos. Mis pap&aacute;s eran muy amigos de &eacute;l y su pareja, compartimos el club, yo era el mejor amigo de su hijo e iba a dormir a su casa frecuentemente. Adem&aacute;s, era mi pediatra&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Schvartz declar&oacute; en la causa que fue abusado en diferentes ocasiones, entre 1992 y 1997, mientras compart&iacute;an un bungalow en el Club Centro Comunitario Kadima, en Moreno, provincia de Buenos Aires. &ldquo;Nuestras familias compart&iacute;an un Bungalow. Hab&iacute;a momentos de un s&aacute;bado o domingo en que, en horas de la tarde,&nbsp; nos qued&aacute;bamos solos. Mi viejo quiz&aacute;s estaba jugando al tenis y mi mam&aacute; al burako. Ah&iacute; aprovechaba para tocarme. Otras veces me llevaba a dormir la siesta y me hac&iacute;a masajes en todo el cuerpo, me manoseaba. Tambi&eacute;n en su consultorio buscaba que mi mano toque su pene y abusaba de m&iacute; cuando iba a dormir a su casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reci&eacute;n a los 21 a&ntilde;os Schvartz pudo contar por primera vez lo que hab&iacute;a padecido</strong>, en el marco de una terapia, pero no se sinti&oacute; preparado para indagar en eso y dej&oacute; el espacio. &ldquo;En un primer momento, como le pasa creo que a la mayor&iacute;a de los abusados sexualmente en la infancia, no quer&iacute;a que se sepa. Me daba verg&uuml;enza, culpa, temor a la mirada del otro. Hoy puedo decir que haberlo contado me ha hecho muy bien&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando cumpli&oacute; sus 25 decidi&oacute; dec&iacute;rselo a sus padres.</strong> En ese entonces, Cirulnik era cliente del estudio contable de la familia, en el que Dar&iacute;o tambi&eacute;n trabajaba. Con su padre lo citaron en la oficina y lo encararon. <strong>&ldquo;La respuesta gen&eacute;rica de &eacute;l fue &lsquo;no me acuerdo, me dar&iacute;a asco' pero nunca lo neg&oacute;&rdquo;,</strong> record&oacute; el joven.	
    </p><p class="article-text">
        Pronto la historia de Dar&iacute;o se propag&oacute; entre las familias socias del club hasta que en 2011 lleg&oacute; a ORT y el m&eacute;dico fue desvinculado de la instituci&oacute;n. No era la primera vez que la escuela conoc&iacute;a de los abusos. En 1994, cuando fue el abuso de Landro Koch, sus padres lo hab&iacute;an denunciado a las autoridades pero entonces Cirulnik no fue apartado. &ldquo;El colegio no hizo nada, nunca se acerc&oacute; a las v&iacute;ctimas, nunca ofreci&oacute; ayuda, se port&oacute; muy mal. Aval&oacute; los abusos cometidos por Cirulnik. Es interesante que el fallo los haga tomar conocimiento de lo que pasaba en su instituci&oacute;n, aunque ya lo sab&iacute;an&rdquo;, dijo Schvartz.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me hubiese gustado que le dieran una pena, porque se lo merece. Pero hoy él  tiene más de 70 años y está mal de salud, si hubiese una condena tendría prisión domiciliaria, no sería muy distinto a lo que vive hoy, que supongo está muriendo solo en su casa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Darío Schvartz</span>
                                        <span>—</span> Víctima
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A mediados del 2012, Cirulnik inici&oacute; una causa por injurias hacia Dar&iacute;o y sus padres por injurias. A pesar de que la causa pronto fue cerrada con un acuerdo de las partes, el joven sinti&oacute; que ten&iacute;a que hacer algo con lo que hab&iacute;a pasado: &ldquo;El juicio que &eacute;l me hizo me enoj&oacute; much&iacute;simo, a tal punto que estaba dispuesto a hacer la denuncia contra &eacute;l, a hacerme las pericias y salir en los medios&rdquo;. Esa idea gravit&oacute; en su mente algunos a&ntilde;os m&aacute;s hasta que recibi&oacute; el llamado de Malena Filmus e iniciaron la demanda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque el fallo es muy reciente, tengo menos de una semana, puedo decir que fue reparador. Me hubiese gustado que le dieran una pena, porque se lo merece, pero hoy &eacute;l&nbsp; tiene m&aacute;s de 70 a&ntilde;os y est&aacute; mal de salud. Si hubiese una condena, tal vez,&nbsp; tendr&iacute;a prisi&oacute;n domiciliaria, no ser&iacute;a muy distinto a lo que vive hoy, que supongo est&aacute; muriendo solo en su casa&rdquo;, dijo Schvartz y remarc&oacute;, en cambio,: &ldquo;A mi lo que me pas&oacute; no me cag&oacute; la vida. Pude reparar y, gracias a dios, me queda mucho por vivir.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Guarinoni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medico-condenado-abuso-sexual-seis-ninos-juicio_1_10752378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Dec 2023 03:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un médico fue condenado por el abuso sexual de seis niños en un juicio por la verdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ORT,Abuso sexual,Juicio por la verdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por el vacío legal y el tipo de cambio favorable, Argentina ya es destino para la "maternidad subrogada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vacio-legal-tipo-cambio-favorable-argentina-destino-maternidad-subrogada_1_10736763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcd6292f-7c23-4ac5-bb89-bf6a58c18fcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1085814.jpg" width="2950" height="1660" alt="Por el vacío legal y el tipo de cambio favorable, Argentina ya es destino para la &quot;maternidad subrogada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Buenos Aires se fue transformando en un lugar de turismo reproductivo. Llegan parejas de países donde la práctica está prohibida, ya que la falta de regulación les permite anotar a los hijos como propios. Advierten sobre los peligros de que se genere un negocio que involucre una posible explotación de mujeres vulnerables. </p><p class="subtitle">¡No al aborto! ¡Sí a la venta de bebés!</p><p class="subtitle">Gestación subrogada: verdades y mentiras en el caso de Ana Obregón que conmueve a España</p></div><p class="article-text">
        En la sala de espera son tres. El n&uacute;mero desentona en ese lugar de colores neutros y cuadros de tulipanes en donde solo se ven parejas esperando a ser atendidas por el obstetra. Mar&iacute;a se toca la panza de casi treinta siete semanas y dice que se siente &ldquo;pesada&rdquo;. A su lado est&aacute;n Paula y Borja, le dan &aacute;nimo. &ldquo;Ya falta poquito, son las &uacute;ltimas semanas&rdquo;, le dice Paula y le alcanza un vaso de agua que saca del dispenser ubicado a su lado. La pareja lleg&oacute; hace dos d&iacute;as a la Argentina para presenciar el parto de su primera hija, a quien lleva Mar&iacute;a en la panza. Tras pasar por varios intentos de embarazo, los m&eacute;dicos encontraron que Paula ten&iacute;a un problema en el &uacute;tero que no le permite gestar, y luego de pensarlo mucho ambos decidieron que sea otra mujer la que lo haga por ella. Por medio de una agencia llegaron a una cl&iacute;nica de fertilidad en Buenos Aires en donde les presentaron a Mar&iacute;a y desde entonces mantuvieron comunicaciones peri&oacute;dicas. En persona s&oacute;lo se vieron dos veces.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Espa&ntilde;a la gestaci&oacute;n subrogada es una pr&aacute;ctica ilegal. Decidimos venir a hacerla en Buenos Aires porque una vez que nazca la bebe podemos anotarla f&aacute;cilmente como nuestra y volvernos en pocas semanas a Espa&ntilde;a con la partida que diga que somos los padres&rdquo;, explica Borja a <strong>elDiarioAR</strong>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;turismo reproductivo&rdquo; en nuestro pa&iacute;s, en particular a la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra en ascenso en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</strong> Son cada vez m&aacute;s las agencias internacionales que ofrecen a la capital como un destino &ldquo;amigable&rdquo; para quienes buscan ser padres a trav&eacute;s de la t&eacute;cnica de gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n.<strong> No solo viajan parejas de Espa&ntilde;a, sino que tambi&eacute;n de Francia, Portugal, Italia y Alemania, en donde esa pr&aacute;ctica est&aacute; prohibida. </strong>Tambi&eacute;n de pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica como Chile, Per&uacute; o Ecuador, cuyos habitantes se ven favorecidos por el cambio u optan por la buena calidad de las cl&iacute;nicas de fertilidad argentinas, l&iacute;deres en la regi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En España la gestación subrogada es una práctica ilegal. Decidimos venir a hacerla en Buenos Aires porque una vez que nazca la bebe podemos anotarla fácilmente como nuestra y volvernos en pocas semanas a España con la partida que diga que somos los padres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Borja</span>
                                        <span>—</span> Padre por subrogación
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Entre 2018 y 2021 hubo un total de 36 inscripciones de ni&ntilde;os gestados por subrogaci&oacute;n de vientre en la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires. Se desconoce el n&uacute;mero oficial de los beb&eacute;s anotados el a&ntilde;o pasado y en lo que va este a&ntilde;o.</strong> Las estimaciones particulares muestran un fuerte incremento. Un documento que re&uacute;ne informaci&oacute;n sobre la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n en el pa&iacute;s, elaborado por el estudio de abogac&iacute;a Nu&ntilde;ez Martinez, que asesora a agencias y personas sobre el tema, asegura que en 2022,&nbsp; hasta el mes de agosto, se inscribieron en la Ciudad 49 nacimientos. <strong>Los registros incrementaron un 26 por ciento respecto al a&ntilde;o anterior y ser&iacute;an cerca de 6 por mes</strong>. No solo se trata de ni&ntilde;os con padres extranjeros, sino que tambi&eacute;n locales.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Permitido pero no regulado</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que no est&aacute; prohibido, est&aacute; permitido&rdquo;. Este principio de legalidad acu&ntilde;ado por el jurista Hans Kelsen y contemplado en el art&iacute;culo 19 de la Constituci&oacute;n Nacional (&ldquo;Ning&uacute;n habitante de la Naci&oacute;n ser&aacute; obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no proh&iacute;be&rdquo;), se aplica al caso de la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n en Argentina. La pr&aacute;ctica no est&aacute; prohibida, por tanto, est&aacute; permitida y se lleva a cabo. El problema es que no est&aacute; regulada, no existe ley alguna que lo haga.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No solo viajan parejas de España, sino que también de Francia, Portugal, Italia y Alemania, en donde esa práctica está prohibida. También de países de Latinoamérica favorecidos por el cambio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la reforma del C&oacute;digo Civil y Comercial de la Naci&oacute;n de 2015 se reconoci&oacute; una nueva fuente de filiaci&oacute;n o parentesco ligada a las T&eacute;cnicas de Reproducci&oacute;n Humana Asistida que incluye a la &ldquo;voluntad procreacional&rdquo;, la decisi&oacute;n de llevar a cabo el proyecto de paternidad o maternidad. Sin embargo, la gestaci&oacute;n contin&uacute;a teniendo un lugar central. En el art&iacute;culo 562 se establece que los ni&ntilde;os nacidos por dichas t&eacute;cnicas &ldquo;son hijos de quien dio a luz y de qui&eacute;n prest&oacute; el consentimiento previo libre e informado (voluntad procreacional)&rdquo;. Se sostiene entonces el principio del derecho romano &ldquo;madre cierta es&rdquo;, es decir, que la maternidad le sigue al parto o madre es quien pare.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; a este medio Natalia de la Torre, abogada especialista en TRHA e investigadora en la materia,<strong> &ldquo;la figura de la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n pone en crisis al C&oacute;digo Civil y Comercial, hace que entre en tensi&oacute;n porque involucra la gestaci&oacute;n de un tercero</strong>. Si, por ejemplo, yo nac&iacute; sin &uacute;tero, hago un acuerdo en el que decido que mi hermana geste para m&iacute; y expreso mi voluntad procreacional, si me atengo a lo que dice la ley el ni&ntilde;o que nazca puede ser considerado hijo de mi hermana porque ella lo dar&iacute;a a luz, incluso aunque cuente con mi material gen&eacute;tico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;sta tensi&oacute;n legal hace que varias parejas que optan por la subrogaci&oacute;n acudan a la justicia. Algunas lo hacen con el hecho consumado -cuando el embarazo est&aacute; en curso o el ni&ntilde;o ya naci&oacute;- y otras antes de realizar el tratamiento. Piden que se anote a los ni&ntilde;os nacidos por vientre subrogado como hijos de quienes tienen la &ldquo;voluntad procreacional&rdquo; y no de quien los llev&oacute; en el vientre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde el 2010 hay en el pa&iacute;s 77 casos que han pasado por la justicia y 86 sentencias, la mayor&iacute;a que avalaron la maternidad/paternidad a trav&eacute;s de la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n. </strong>Solo cuatro familias a&uacute;n no tienen una respuesta definitiva de la justicia. Los cuatro casos tienen en com&uacute;n que la filiaci&oacute;n de los ni&ntilde;os nacidos fueron solicitadas por parejas de hombres y en el &aacute;mbito de la justicia nacional de familia, en la Ciudad de Buenos Aires.&nbsp;Se encuentran a la espera de que la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n tome una decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ciudad &ldquo;surrogacy friendly&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Elegimos Buenos Aires porque es una ciudad 'surrogacy friendly'. En un principio &iacute;bamos a viajar a Canad&aacute; para hacer la gestaci&oacute;n, pero ten&iacute;amos que pagar m&aacute;s y adem&aacute;s encontramos que aqu&iacute; el proceso de inscripci&oacute;n es mucho m&aacute;s f&aacute;cil para los extranjeros. Solo debemos presentar los consentimientos firmados por los tres en el registro civil, previamente protocolizados, y en pocos d&iacute;as nos entregan la partida de nacimiento&rdquo;, explic&oacute; Paula.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Ciudad de Buenos Aires es el &uacute;nico territorio del pa&iacute;s en donde las subrogaciones hoy no se judicializan. </strong>En 2017 la Sala I de la C&aacute;mara de Apelaciones en lo Contencioso, Administrativo y Tributario porte&ntilde;a hizo lugar a una medida cautelar en el marco de un amparo colectivo presentado por el Defensor del Pueblo de la Ciudad, la Federaci&oacute;n Argentina LGBT (F.A.L.G.B.T) y una pareja, cuyas siglas son D.R. y G.S. Se orden&oacute; al registro civil porte&ntilde;o a que inscriba &ldquo;provisoriamente&rdquo; a los nacidos por T&eacute;cnicas de Reproducci&oacute;n Humana Asistida (TRHA) de alta complejidad realizadas a trav&eacute;s de la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n, &ldquo;conforme el consentimiento previo, libre e informado expresado con voluntad procreacional, sin emplazar como progenitora a la persona gestante que expresamente manifest&oacute; de manera fehaciente no tener voluntad procreacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas de la Ciudad sac&oacute; ese mismo a&ntilde;o la disposici&oacute;n 93, que luego fue reformada por las disposiciones 103 y 122, esta &uacute;ltima que contin&uacute;a hoy vigente. Todas<strong> habilitan las inscripciones &ldquo;provisorias&rdquo; de los nacidos por gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n sin necesidad de una autorizaci&oacute;n judicial. </strong>Si bien las dos primeras aclaraban que el tratamiento deb&iacute;a realizarse en el pa&iacute;s, la &uacute;ltima (de 2020) no lo especifica y ampl&iacute;a la posibilidad de inscribir en la Ciudad a los ni&ntilde;os gestados por subrogaci&oacute;n en otros pa&iacute;ses que nazcan en el territorio porte&ntilde;o.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una experiencia exitosa, la de Gastón Pérsico, Nicolás Molina y su pequeño hijo Bautista, nacido gracias la solidaridad de una amiga que los ayudó a ser papás y prestó su vientre."
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            <span class="title">
                Una experiencia exitosa, la de Gastón Pérsico, Nicolás Molina y su pequeño hijo Bautista, nacido gracias la solidaridad de una amiga que los ayudó a ser papás y prestó su vientre.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mariano Cordeiro, quien firm&oacute; las primeras disposiciones por que era entonces el Director General del Registro Civil de la Ciudad, explic&oacute;:&nbsp;&ldquo;El establecimiento de un nuevo C&oacute;digo Civil y Comercial dej&oacute; anacr&oacute;nicos los reglamentos del Registro Civil. Hab&iacute;a una enorme cantidad de situaciones de hecho que quedaban sin una cobertura normativa. La subrogaci&oacute;n de vientres era una de &eacute;stas. Con la cautelar la forma de registrar a los nacidos cambi&oacute;, seguimos los lineamientos de la justicia y&nbsp; comenzamos a inscribir en t&eacute;rminos provisorios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cambio que hubo en la registraci&oacute;n de los nacidos por subrogaci&oacute;n en la Ciudad a partir de 2017 hizo que aumenten&nbsp; exponencialmente las inscripciones en ese territorio. De la Torre asegur&oacute; que &ldquo;a partir de esta cautelar y las disposiciones que le sucedieron algunos centros de fertilidad empiezan a ofrecer programas en los que detallan la facilidad de registro que tiene CABA,&nbsp; ya que no hay que hacer ning&uacute;n control en instancia judicial&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muchas parejas que residen en las provincias optan por viajar a la capital a hacer el proceso de subrogaci&oacute;n. Seg&uacute;n revel&oacute; de la Torre en todo 2023 s&oacute;lo se iniciaron dos procesos judiciales en todo el pa&iacute;s para obtener la autorizaci&oacute;n de iniciar un proceso de subrogaci&oacute;n de vientres. &ldquo;Cada vez se presentan menos casos de autorizaciones o de pedidos de reconocimiento en la justicia y eso no quiere decir que no se hacen gestaciones, sino que est&aacute;n viniendo a CABA a hacer estos procedimientos&rdquo;, dijo la letrada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Están viniendo empresas de afuera a colocar filiales en Argentina. Hay en internet una gran cantidad de páginas de agencias que ofrecen a extranjeros venir a realizar la gestación a la Argentina porque la inscripción es más fácil</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Natalia de la Torre</span>
                                        <span>—</span> abogada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero se calcula que las parejas que vienen del exterior son m&aacute;s. La abogada Marisa Herrera, especialista en derechos de familia y quien particip&oacute; en la redacci&oacute;n del nuevo C&oacute;digo Civil, se&ntilde;al&oacute; que<strong> la Ciudad de Buenos Aires se fue transformando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en un destino de turismo reproductivo.</strong> &ldquo;Empezamos a advertir que cada vez se promociona m&aacute;s al pa&iacute;s por ser un lugar en donde la subrogaci&oacute;n de vientres no est&aacute; regulada, su figura no est&aacute; contemplada en el C&oacute;digo Civil&rdquo;, afirm&oacute; y revel&oacute; que el n&uacute;mero de ni&ntilde;os que se anotaron de manera provisoria en el Registro Civil de CABA desde 2017 casi triplic&oacute; los 77 casos que hasta ahora se judicializaron en todo el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la Torre acot&oacute;: &ldquo;<strong>Est&aacute;n viniendo empresas de afuera a colocar filiales en Argentina.</strong> Hay en internet una gran cantidad de p&aacute;ginas de agencias que ofrecen a extranjeros venir a realizar la gestaci&oacute;n a la Argentina porque la inscripci&oacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Comercio reproductivo</strong></h3><p class="article-text">
        El paquete que contrataron Paula y Borja a la agencia espa&ntilde;ola de gestaci&oacute;n subrogada incluye: los gastos de una Fecundaci&oacute;n In Vitro (FIV) con &oacute;vulos de una donante, las transferencias de embriones, intentos ilimitados hasta &ldquo;nacimiento del beb&eacute;&rdquo;,&nbsp;compensaci&oacute;n de la donante y la gestante, asesoramiento legal y la firma del contrato con la gestante ante un escribano. Adem&aacute;s, cubre el parto del beb&eacute; en un hospital privado y la consulta con un pediatra a la salida de la cl&iacute;nica. Si bien no estaban contemplados ni los a&eacute;reos, ni la estad&iacute;a en Buenos Aires,<strong> la empresa les ofrece organizar &ldquo;servicios tur&iacute;sticos para hacer m&aacute;s amena y relajada la estad&iacute;a&rdquo; en el pa&iacute;s mientras esperan el nacimiento de su hija.&nbsp;Los precios arrancan en los 57.000 euros y pueden llegar hasta los 75.000.</strong>
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                    alt="Uno de los avisos que ofrecen la gestación subrogada en el país. Los precios van de los 57.000 euros hasta los 75.000."
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            <span class="title">
                Uno de los avisos que ofrecen la gestación subrogada en el país. Los precios van de los 57.000 euros hasta los 75.000.                            </span>
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        La mayor&iacute;a de las agencias locales y extranjeras brindan los servicios de asesoramiento legal, la b&uacute;squeda de la gestante e incluyen el tratamiento de reproducci&oacute;n asistida con &oacute;vulos propios o de donante por debajo de los costos que se encuentran en los pa&iacute;ses donde la opci&oacute;n de subrogar es legal. Inclusive garantizan que los padres no tengan que viajar hasta el momento del parto e incluyen un servicio para que env&iacute;en las muestras de semen para hacer la fertilizaci&oacute;n. Muchas agencias tienen un convenio previo con alguna cl&iacute;nica de fertilidad de la Ciudad con la que trabajan de forma exclusiva, unas pocas le dan la posibilidad a la pareja a que busque la cl&iacute;nica que m&aacute;s le guste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Herrera alert&oacute; que &ldquo;se est&aacute; empezando a generar un negocio que involucra una posible explotaci&oacute;n de las mujeres en situaciones de vulnerabilidad debido al nulo control Estatal&rdquo;</strong>. Mientras que en algunos pa&iacute;ses, como Uruguay o Brasil, la legislaci&oacute;n obliga que la gestante sea familiar directa de alguno de los padres para que se trate de una acci&oacute;n altruista -inclusive aclaran sus leyes que no pueden recibir dinero a cambio-, quienes siguen el tema advierten que la falta de control en Argentina puede generar un comercio de los cuerpos de las gestantes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Se está empezando a generar un negocio que involucra una posible explotación de las mujeres en situaciones de vulnerabilidad debido al nulo control Estatal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marisa Herrera</span>
                                        <span>—</span> abogada, especialista en Derecho de Familia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En aquellos casos que pasan por la justicia se eval&uacute;a la motivaci&oacute;n de la gestante para hacer el procedimiento. Hace poco en C&oacute;rdoba una jueza rechaz&oacute; un pedido de autorizaci&oacute;n judicial por considerar que no estaban dadas las condiciones para hacer el procedimiento porque hab&iacute;a una gran asimetr&iacute;a econ&oacute;mica, de conocimiento, de herramientas, entre quien se presentaba para gestar y un matrimonio con voluntad procreacional. Puede haber muchos casos similares en la Ciudad que desconocemos porque no pasan por la justicia&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; de la Torre.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a (quien prefiri&oacute; no revelar su verdadero nombre) cont&oacute; a este medio que el dinero que recibe mensualmente por gestar para Paula y Borja la ayuda a mantener a sus tres hijos que viven en Corrientes con la abuela, pero asegur&oacute; que no es el principal motivo por el que lo hace. &ldquo;Llegu&eacute; a la cl&iacute;nica por una se&ntilde;ora con la que trabajaba. Ella hab&iacute;a tenido muchos problemas para tener hijos. Yo trabajaba en su casa y vi c&oacute;mo sufri&oacute;. Cuando me enter&eacute; que pod&iacute;a ayudar a alguien m&aacute;s dije &iquest;por qu&eacute; no?. Hoy estoy feliz de llevar a la beb&eacute; de ellos&rdquo;, dijo. Sin embargo, asegur&oacute; que su familia no sabe que est&aacute; embarazada:<strong> &ldquo;No le dije a mis nenes porque no va a ser su hermanita. Solo saben que estoy bien y trabajo para una pareja de extranjeros&rdquo;.</strong>
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                    alt="Las empresas en ocupan de todo, encontrar la gestante, enviar las muestras de semen, encontrar la clínica para el parto y hasta organizar “servicios turísticos para hacer más amena y relajada la estadía” en el país para los futuros padres."
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            <span class="title">
                Las empresas en ocupan de todo, encontrar la gestante, enviar las muestras de semen, encontrar la clínica para el parto y hasta organizar “servicios turísticos para hacer más amena y relajada la estadía” en el país para los futuros padres.                            </span>
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        &ldquo;La discusi&oacute;n m&aacute;s&nbsp; grande sobre la subrogaci&oacute;n de vientre tiene que ver con las condiciones en que la gestante presta el consentimiento. <strong>Es importante evaluar si hay una asimetr&iacute;a que est&aacute; impactando en esa decisi&oacute;n o no.</strong> El gran temor es que mujeres pobres terminen gestando para&nbsp; personas que tienen un mejor poder adquisitivo, por necesidad econ&oacute;mica. Por esto es necesario una regulaci&oacute;n&rdquo;, opin&oacute; de la torre.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Proyectos legislativos&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En Argentina existe un antecedente normativo de la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n que qued&oacute; trunco. La figura fue incluida en el anteproyecto que present&oacute; la comisi&oacute;n redactora del C&oacute;digo Civil y Comercial de la Naci&oacute;n en 2015.&nbsp; All&iacute; se plantearon los requisitos para llevarla a cabo. Entre &eacute;stos estaban: que alguno de los progenitores tuviera una imposibilidad de concebir, que al menos uno de ellos aportar&aacute; sus gametos (&oacute;vulos y/o esperma), que la gestante no aportara su material gen&eacute;tico, que &eacute;sta hubiera dado a luz a al menos a un hijo propio y que no recibiera retribuci&oacute;n a cambio. Planteaba, adem&aacute;s, que hubiera un consentimiento previo, informado y libre de todas las partes intervinientes y una autorizaci&oacute;n judicial previa a la transferencia embrionaria. Sin embargo, por encerrar &ldquo;dilemas &eacute;ticos y jur&iacute;dicos de gran envergadura&rdquo; que ameritaban &ldquo;un debate m&aacute;s profundo&rdquo;, la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n fue descartada del proyecto del C&oacute;digo que se vot&oacute; en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s del 2015 se presentaron 19&nbsp; proyectos de ley en el Congreso que buscaban regular la subrogaci&oacute;n de vientres</strong>. Hoy solo tres tienen estado parlamentario, que finaliza con el cambio de a&ntilde;o. Dos de ellos -uno presentado por la diputada cordobesa del Frente de Todos Gabriela Est&eacute;vez y otro por la senadora de la misma fuerza, Anabel Fern&aacute;ndez Sagasti- siguen el modelo de judicializaci&oacute;n y los requisitos planteados en el anteproyecto del C&oacute;digo. Un tercer proyecto, introducido en Diputados por el mendocino de la UCR, Julio Cobos, tiene como novedad la propuesta de la confecci&oacute;n de un &ldquo;Registro Nacional de Gestantes por Sustituci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Herrera -que particip&oacute; en la redacci&oacute;n de los proyectos de las legisladoras oficialistas- se mostr&oacute; disconforme con la iniciativa de Cobos porque &ldquo;se basa un acuerdo entre privados que depende de la oferta y la demanda&rdquo; y alert&oacute; que realizar un registro<strong> puede transformarse en &ldquo;un sistema de reclutamiento de mujeres gestantes&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos los proyectos exigen que las personas solicitantes tengan al menos cinco a&ntilde;os de residencia en el pa&iacute;s, para evitar el arribo de extranjeros que tengan como &uacute;nico&nbsp; fin la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En caso de que los proyectos se presenten nuevamente el a&ntilde;o que viene, un cambio de gobierno y la nueva composici&oacute;n del Congreso, en que los libertarios ampl&iacute;an la cantidad de representantes, podr&iacute;a dificultar su debate. Herrera explic&oacute;: &ldquo;Si bien las votaciones de estos temas de familia tienen que ver con el perfil de cada senador y cada diputado, que haya un gobierno que apoye el debate siempre ayuda. Por lo general estos siempre se dan en el marco de un gobierno progresista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LG/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Guarinoni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vacio-legal-tipo-cambio-favorable-argentina-destino-maternidad-subrogada_1_10736763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Dec 2023 03:01:41 +0000]]></pubDate>
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