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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gloria Orrego-Hoyos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/gloria-orrego-hoyos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gloria Orrego-Hoyos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El aborto no es un "invento argentino": cómo avanzó el derecho en la región]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/aborto-no-invento-argentino-avanzo-derecho-region_132_10795869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be959b6e-60aa-455c-9e0a-07a758f00ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aborto no es un &quot;invento argentino&quot;: cómo avanzó el derecho en la región"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Colombia, México, Uruguay, Chile. En toda la región la discusión por el derecho a decidir ha llegado a los tribunales y las legislaturas de cada país. Una marea verde que no conoce fronteras. </p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2001 me convert&iacute; en madre a los 23 a&ntilde;os en Colombia, donde la legislaci&oacute;n vigente desde 1936 prohib&iacute;a el aborto en la mayor&iacute;a de los casos. El aborto solo estaba permitido en situaciones en las que la vida de la mujer estaba en peligro debido al embarazo, y esta excepci&oacute;n estaba sujeta a estrictas condiciones y regulaciones. <strong>Las mujeres que buscaban un aborto fuera de estas circunstancias espec&iacute;ficas pod&iacute;an enfrentar sanciones penales, incluida la prisi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuve un embarazo inesperado, estando soltera en un entorno conservador y cat&oacute;lico. Siempre estuve a favor de la libre elecci&oacute;n, pero nunca pens&eacute; que ser&iacute;a yo quien tuviera que tomarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca me permit&iacute; siquiera pensar en abortar. Era muy religiosa, mi familia era muy religiosa, mi educaci&oacute;n sexual b&aacute;sicamente se resum&iacute;a en la palabra &ldquo;pecado&rdquo;. Sin duda una parte m&iacute;a ansiaba una posibilidad, el aborto: olvidarme del embarazo, que ven&iacute;a a cambiar mi vida y mis posibilidades. Pero segu&iacute; adelante y con el nacimiento de mi hija, sum&eacute; un desaf&iacute;o m&aacute;s: mudarme a la Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Era un momento de crisis all&iacute;, con una lucha social fuerte y un movimiento feminista organizado. En Argentina estuve 22 a&ntilde;os con mis propias batallas uni&eacute;ndome al movimiento, al activismo, al acompa&ntilde;amiento.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La ampliación de derechos no tuvo fronteras. En paralelo distintos países de la región vieron el crecimiento de los movimientos de mujeres. "
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                La ampliación de derechos no tuvo fronteras. En paralelo distintos países de la región vieron el crecimiento de los movimientos de mujeres.                             </span>
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        En 2006 el sistema legal colombiano, luego de un sorprendente pero hermoso fallo de la Corte Constitucional, reconoci&oacute; el aborto como opci&oacute;n legal para las mujeres en algunas causales: casos de violaci&oacute;n, incesto, malformaci&oacute;n fetal grave o cuando la vida o la salud de la mujer estuviera en peligro. La Corte Constitucional argument&oacute; que, en estos casos, se respetaban los derechos fundamentales de las mujeres, incluidos los derechos a la autonom&iacute;a, la dignidad, la integridad personal y la salud reproductiva. La sentencia C-355 de 2006, se encarg&oacute; entonces de delimitar las causales en las cuales el aborto no ser&iacute;a punible, pero adem&aacute;s reconoci&oacute; que la falta de acceso en t&eacute;rminos de salud sexual y reproductiva y en particular al aborto, era una afrenta a la dignidad de las mujeres, protegida por la Constituci&oacute;n y los tratados internacionales ratificados por Colombia. A&ntilde;os despu&eacute;s, <strong>en 2022, nuevamente la Corte Constitucional despenaliz&oacute; el aborto hasta la semana 24 de gestaci&oacute;n (sentencia C-055 de 2022), sosteniendo que las mujeres y las personas con capacidad de gestar pueden ejercer su derecho de acceso a servicios de aborto libre, legal y seguro </strong>sin que para ello se requiera el cumplimiento de ning&uacute;n tipo de requisito o condici&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ac&aacute;, all&aacute; y en todos lados</strong></h3><p class="article-text">
        Como Colombia y Argentina, otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n han tenido sendos avances en los temas de salud sexual y reproductiva en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os: <strong>Uruguay fue pionero en la despenalizaci&oacute;n del aborto en 2012 permitiendo la interrupci&oacute;n del embarazo por decisi&oacute;n de la persona gestante hasta la semana 12 de gestaci&oacute;n. </strong>Adem&aacute;s, fuera de este tiempo, en tres situaciones espec&iacute;ficas: riesgo para la vida de la mujer, malformaciones fetales incompatibles con la vida, y embarazo resultante de violaci&oacute;n. Chile por su parte, pas&oacute; de tener una legislaci&oacute;n severa y restrictiva en el acceso a los servicios de aborto a una que lo hace no punible en tres causales: peligro para la vida de la mujer, inviabilidad fetal de car&aacute;cter letal y cuando el embarazo es producto de una violaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lucha feminista en M&eacute;xico tambi&eacute;n ha tenido importantes &eacute;xitos primero en la ciudad de M&eacute;xico, luego en Aguas Calientes y Chihuahua hasta la &uacute;ltima decisi&oacute;n en septiembre de 2023 de la Suprema Corte que despenaliz&oacute; el aborto a nivel federal, en una decisi&oacute;n que ampl&iacute;a la legalidad de la interrupci&oacute;n del embarazo al resto del pa&iacute;s y que da un paso m&aacute;s respecto de una sentencia de la misma Corte del 2021, cuando se declar&oacute; inconstitucional penalizar el aborto.
    </p><p class="article-text">
        Con la modificaci&oacute;n del C&oacute;digo Penal Federal, todas las instituciones de salud federales, que cubren 70% de la poblaci&oacute;n, est&aacute;n obligadas a prestar los servicios de interrupci&oacute;n del embarazo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Desde la militancia y desde el cuidado</strong></h3><p class="article-text">
        El poder patriarcal que hist&oacute;ricamente subestim&oacute; las habilidades de las mujeres pierde nuevamente frente a los avances por el acceso a la salud sexual, reproductiva y (no) reproductiva. Por ello, los grupos de socorristas, acompa&ntilde;antes, profesionales por el derecho a decidir entre muchos otros, han logrado dar espacio a los derechos de autodeterminaci&oacute;n reproductiva, a la vida, al trabajo y a la intimidad de miles de mujeres desde hace a&ntilde;os. Hemos sumado otro colectivo: las personas con capacidad de gestar. Porque somos muchxs m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El activismo feminista es un colectivo de lucha. Un colectivo en desventaja frente al poder patriarcal pero que ha conseguido mucho. Me gusta pensar en la lucha colectiva desde la sororidad. Desde la empat&iacute;a. Desde el cuidado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, fuera de Argentina, aparece un panorama diferente que resuena con mi propio conocimiento pasado: los derechos de las mujeres no fueron parte del trato en la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos, como no lo fueron en la lucha por los derechos del hombre en la revoluci&oacute;n francesa, ni por la autonom&iacute;a soberana de los pa&iacute;ses en la Declaraci&oacute;n Americana de los Derechos del Hombre. No est&aacute;bamos en los postulados de la lucha, aunque tambi&eacute;n salimos a marchar, aunque tambi&eacute;n nos detuvieron en los motines, aunque tambi&eacute;n morimos en las calles.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia tambi&eacute;n moviliz&oacute; ideas actuales, deseos propios y casos presentes: la gran victoria de los movimientos feministas en Latinoam&eacute;rica no fue solo retar a la hegemon&iacute;a de la profesi&oacute;n m&eacute;dica, a la profesi&oacute;n del arte de curar, del arte del cuidado y del poder sobre los cuerpos. La llamada &ldquo;Marea Verde&rdquo; ha conseguido la lucha articulada, por acceso, autonom&iacute;a, informaci&oacute;n. <strong>Las normas sancionadas y los fallos judiciales que hoy nos garantizan derechos tienen impacto directo en la vida de mujeres y personas con capacidad de gestar, ya no sobre las estad&iacute;sticas o los n&uacute;meros sino sobre personas. </strong>Con angustias, con miedos.
    </p><p class="article-text">
        Porque detr&aacute;s de la agitaci&oacute;n de los debates, detr&aacute;s de las marchas con pa&ntilde;uelos y consignas tanto verdes como celestes, hay historias reales, individuales. Hay caras, nombres y apellidos, vidas elegidas e impuestas, deseos cumplidos y frustrados. Hace falta ponerles cara a los n&uacute;meros. A ver si eso despierta la empat&iacute;a, elimina barreras, facilita procesos.
    </p><p class="article-text">
        Porque si bien el cambio en la ley en Argentina o las sentencias judiciales en Colombia han marcado un hito importante en el acceso a la salud, la implementaci&oacute;n de las nuevas regulaciones ha enfrentado desaf&iacute;os. En Argentina algunos proveedores de atenci&oacute;n m&eacute;dica, particularmente en regiones m&aacute;s conservadoras, pueden dudar en brindar servicios de aborto. Hay zonas con prestadores de servicios de salud objetores de conciencia, con grandes distancias para el acceso a centros de salud. Si bien se est&aacute;n realizando esfuerzos para garantizar que las mujeres en todas partes del pa&iacute;s tengan igual acceso a los servicios de aborto, independientemente de su ubicaci&oacute;n o estatus socioecon&oacute;mico, el acceso a la informaci&oacute;n sobre la salud sexual y reproductiva m&aacute;s que un derecho en muchos casos es un privilegio y no puede perderse de vista el importante papel que desempe&ntilde;a el dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Colombia luego de la sentencia C-055 de despenalizaci&oacute;n de 2022 ha centrado sus esfuerzos en la educaci&oacute;n p&uacute;blica y la capacitaci&oacute;n de los proveedores de atenci&oacute;n m&eacute;dica para garantizar que las mujeres y personas con capacidad de gestar conozcan sus derechos y que los profesionales de la salud est&eacute;n equipados para brindar servicios de aborto seguros y legales. Pero todav&iacute;a hay barreras.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico tambi&eacute;n presenta desaf&iacute;os pues la sentencia de 2023 no cubre a 20 de los 32 estados del pa&iacute;s donde a&uacute;n no se han modificado los c&oacute;digos penales estatales en materia de aborto. El frente sigue abierto, la lucha contin&uacute;a.
    </p><h3 class="article-text"><strong>De ayer a hoy</strong></h3><p class="article-text">
        Mi hija de 22 a&ntilde;os usa la p&iacute;ldora, tiene una madre feminista que es abierta con los temas de sexualidad. En su pa&iacute;s la educaci&oacute;n sexual integral es obligatoria, sin importar si atiende una escuela p&uacute;blica o una privada. Y yo, a mis 45 sigo en la lucha por el acceso a la salud sexual y reproductiva de las mujeres, en mi pa&iacute;s, en el pa&iacute;s de mi hija y hoy en el espacio de lucha que me dan mis circunstancias personales.
    </p><p class="article-text">
        La guerra ideol&oacute;gica se mantiene en las calles, est&aacute; en las mesas de las casas, en las escuelas, en las oficinas, en las guardias de los hospitales. <strong>En muchos hogares, aulas y salones considerar un aborto es un pecado y confesarlo, un suicidio.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El acceso al aborto en la regi&oacute;n sigue presentando desaf&iacute;os, a&uacute;n en los pa&iacute;ses con acceso garantizado por las normas. En muchos casos, cada paso exigido parece ser un acto disuasorio, un &ldquo;no lo hagas&rdquo;, un juicio de valor.
    </p><p class="article-text">
        La mayor esperanza es que estamos unidas en esto y que en el frente de batalla estamos, de verde, listas para seguir peleando. 
    </p><p class="article-text">
        <em>GOH/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Orrego-Hoyos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/aborto-no-invento-argentino-avanzo-derecho-region_132_10795869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Dec 2023 19:24:20 +0000]]></pubDate>
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