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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Verónica Gago]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/veronica-gago/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Verónica Gago]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un vaciamiento de la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vaciamiento-democracia_129_12384045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc3641af-a9f7-4293-b1e7-0e08a20cce45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un vaciamiento de la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La condena a Cristina Fernández de Kirchner marca una proscripción política más amplia y evidencia el avance de un régimen donde el poder económico sustituye a la democracia. Es urgente articular resistencias sociales más allá de lo electoral.
</p></div><p class="article-text">
        El fallo contra Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner se&ntilde;ala una proscripci&oacute;n que, a trav&eacute;s de Cristina, es tambi&eacute;n la proscripci&oacute;n de la posibilidad misma de oposici&oacute;n pol&iacute;tica dentro del sistema institucional. En ese sentido es un nuevo punto de inflexi&oacute;n en el tipo de gobernabilidad estructurada por la ultraderecha en el poder. Debemos leer ah&iacute;, de hecho, un modo de anulaci&oacute;n de la forma democr&aacute;tica electoral, lo cual expresa una enorme desinhibici&oacute;n del poder econ&oacute;mico concentrado al punto que <em>decide </em>prescindir del r&eacute;gimen pol&iacute;tico liberal. El orden pol&iacute;tico ya no presenta diferencia con el bloque de poder: es el orden de un esquema de negocios monopolizado por pocos sectores rentisticos (financiero, extractivo e inmobiliario) que ya no requiere &aacute;mbitos de negociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hay sobrada evidencia de la influencia de la C&aacute;mara de Comercio de EE.UU., del FMI y del buen recibimiento, como se dice, de los mercados al fallo. Lo que en un texto colectivo llamamos la &ldquo;geopol&iacute;tica del texto de la condena&rdquo; es esa y se completa con el festejo de Milei desde Israel, en medio del genocidio contra el pueblo palestino.
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        Sabemos que la democracia en el marco del capitalismo siempre sobrevive gracias a mantener sectores de la poblaci&oacute;n en condiciones no-democr&aacute;ticas. Pero la democracia, reabierta una y otra vez como terreno de conflictividades m&uacute;ltiples, es el esfuerzo por contrarrestar y volver ileg&iacute;timas e intolerables esas situaciones. Eso ya no es as&iacute; con las ultraderechas gobernando, al punto que son ellas las que radicalizan la indistinci&oacute;n entre econom&iacute;a y pol&iacute;tica y, por tanto, prescinden de las condiciones democr&aacute;ticas de las disputas.
    </p><p class="article-text">
        Por esto mismo, esta coyuntura no puede tener una pura resoluci&oacute;n electoral, es decir, acto seguido pasar a discutir c&oacute;mo se reacomodan internas y listas, normalizando o pasando por alto el significado de fondo de la proscripci&oacute;n contra CFK. Incluso la estrategia que se rumorea del voto en blanco o que se llamar&iacute;a a no votar (reclamando t&aacute;cticas hist&oacute;ricas) sin una organizaci&oacute;n de la oposici&oacute;n que tome en serio lo dram&aacute;tico de lo que acontece puede ser tambi&eacute;n subsumida en un tacticismo electoral disperso y fragmentado.
    </p><p class="article-text">
        Ya hay s&iacute;ntomas varios de este vaciamiento democr&aacute;tico y desde hace rato, por supuesto. Algunos de ellos: los resultados electorales magros del oficialismo que sin embargo no le quitan poder ni iniciativa pol&iacute;tica y, luego, un ausentismo que no genera preguntas de fondo sobre las razones de la desafecci&oacute;n generalizada con las urnas. Es obligatorio, y no meramente un recordatorio, inscribir esta escena del fallo en la secuencia del intento de magnicidio de hace tres a&ntilde;os contra CFK. No solo por las razones que plantearon los titulares medi&aacute;ticos sobre el enlace entre bala y sentencia. Sino como alerta de c&oacute;mo aquella situaci&oacute;n fue banalizada en el sistema pol&iacute;tico y realmente devaluada. Lo que sucede con su investigaci&oacute;n es prueba de ello. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s puede pasar? Todo depende de lo que suceda en las calles, en los cortes de ruta, en las convocatorias a paro, en cada acci&oacute;n que contribuya a la interrupci&oacute;n de la normalizaci&oacute;n de este hecho, a la absorci&oacute;n de este nuevo punto de inflexi&oacute;n en la velocidad de la coyuntura y la crisis econ&oacute;mica que gobierna con la imposici&oacute;n de la emergencia de cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La tarea de confluencia entre sectores en conflicto &mdash;que, sabemos, no son solo sectores organizados: son tambi&eacute;n familias, pacientes, vidas desarmadas por la precariedad, existencias en riesgo por el nivel de violencia clasista, machista y racista cotidiana&mdash; tiene en la calle un lugar irremplazable. La lucha de lxs jubiladxs, la convocatoria transversal del 4J &mdash;a prop&oacute;sito de los 10 a&ntilde;os de Ni Una Menos&mdash; de los transfeminismos junto a trabajadorxs de la salud, de la educaci&oacute;n, de los derechos humanos, del reclamo por la emergencia en discapacidad, de hinchadas antifascistas, ha sido un ejercicio clave, que se repiti&oacute; en cierta manera este mi&eacute;rcoles pasado. Pero no est&aacute; claro de qu&eacute; manera esa composici&oacute;n, articulaci&oacute;n y encuentro puede tomar formas efectivas de deliberaci&oacute;n, decisi&oacute;n y acumulaci&oacute;n de fuerza. La pregunta es por c&oacute;mo hacer ese entramado.
    </p><p class="article-text">
        Esa es una interrogaci&oacute;n decisiva ante la ausencia de otras instancias (otrora representativas) que no asumen esa tarea. Hay un atajo por parte del sistema pol&iacute;tico: reducir la calle a una estrategia electoral, descartarla en su capacidad de llevar a fondo las preguntas de c&oacute;mo se han consolidado las condiciones que hacen posible semejante nivel de crueldad, de angustia y de odio para hacer frente al empobrecimiento acelerado.
    </p><p class="article-text">
        La propia Cristina comenz&oacute; en los &uacute;ltimos discursos a hablar de que esto no se sostiene, de que este modelo no aguanta (el c&aacute;lculo hasta hace un tiempo nom&aacute;s era 2027, parece que ya no). O sea, que el razonamiento es que el aguante por deuda sin control en el que est&aacute; embarcado el Gobierno es insustentable. No sabemos si ese modo de garantizar rentabilidad a los sectores concentrados &mdash;que seguro implicar&aacute; recursos para la propia maquinaria electoral que sostiene a LLA, como ya lo explicit&oacute; el propio FMI&mdash; no es <em>ya</em> un modo de duraci&oacute;n, asentado en una velocidad que no calcula riesgos. 
    </p><p class="article-text">
        Menos a&uacute;n se sabe calcular c&oacute;mo impacta en ese aguante el esfuerzo cotidiano de sobrevivencia que sostiene a millones de personas frente a la inflaci&oacute;n, la p&eacute;rdida de ingresos, los aumentos descontrolados y la ca&iacute;da en situaciones desesperantes. Es esa energ&iacute;a la que claramente no se contabiliza cuando se dice &mdash;desde ciertos an&aacute;lisis pol&iacute;ticos culpabilizantes&mdash; que deber&iacute;a haber m&aacute;s gente en la calle, que deber&iacute;a haber m&aacute;s protesta, que deber&iacute;a haber m&aacute;s indignaci&oacute;n. El dilema del aguante es, al menos, bifronte. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; en evidencia con qu&eacute; estrategia se sostiene no solo el Gobierno, sino un r&eacute;gimen pol&iacute;tico que parece haber abandonado m&aacute;s que nunca sus pretensiones de ser leg&iacute;timo. Ahora queda por verse c&oacute;mo ese cambio en las coordenadas pol&iacute;ticas interviene en una sociedad  simult&aacute;neamente agotada <em>y </em>movilizada de muchas maneras.
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/vaciamiento-democracia_129_12384045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jun 2025 03:01:44 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tus dólares, tu represión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolares-represion_129_12324833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58735568-cc1e-4e28-9ef4-99774f7832ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tus dólares, tu represión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno hace de la torsión de consignas un acto de robo y transfiguración de lo que dijeron los movimientos populares y feministas, los mismos que pusieron en acto otros imaginarios políticos de la libertad (alejados de la heroicidad como capacidad de fugar divisas).
</p><p class="subtitle">Aumentar reservas, frenar el dólar y la lupa sobre el lavado: claves y dudas del blanqueo que anunció el Gobierno</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tus d&oacute;lares, tu decisi&oacute;n&rdquo;: es la frase que us&oacute; el vocero Manuel Adorni para dar a conocer las medidas de flexibilizaci&oacute;n del r&eacute;gimen informativo para d&oacute;lares que est&aacute;n en el &ldquo;colch&oacute;n&rdquo;. El anuncio parece una burla de una de las consignas m&aacute;s conocidas&nbsp; a nivel global con la que se difundieron las luchas por los derechos reproductivos y particularmente el aborto: &ldquo;Tu cuerpo, tu decisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina no fue la frase m&aacute;s usada porque su raigambre es m&aacute;s cercana a las f&oacute;rmulas liberales del derecho. Aqu&iacute;, el movimiento feminista por el derecho al aborto ha producido consignas m&aacute;s complejas y abarcadoras como &ldquo;Educaci&oacute;n sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir&rdquo; o &ldquo;Aborto legal en cualquier lugar&rdquo;, cuando se reinvidica el uso de misoprostol. Y esto debido a que se ha hecho un trabajo pol&iacute;tico enorme &mdash;de hecho, la pr&oacute;xima semana la Campa&ntilde;a festejar&aacute; sus 20 a&ntilde;os de existencia&mdash; para que el aborto se entrame con la disputa por el acceso a servicios p&uacute;blicos de calidad, incluso para discutir la producci&oacute;n p&uacute;blica de medicamentos.
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        Sin embargo, el vocero presidencial con ese gesto practica una vez m&aacute;s una chicana que no hace m&aacute;s que querer subir al feminismo al ring, a la primera l&iacute;nea de los ataques.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hay en ese pasaje de hablar de los d&oacute;lares como una especie de derecho de soberan&iacute;a? Es un n&uacute;cleo del proyecto anarcocapitalista del gobierno: la noci&oacute;n de lo financiero como antropolog&iacute;a, como verdad &uacute;ltima de lo humano.
    </p><p class="article-text">
        La maniobra de traducci&oacute;n financiera sobre las consignas feministas ya la hemos visto. Recordamos muy bien, all&aacute; por el 2018, cuando se escrib&iacute;a la consigna &ldquo;Nos mueve el deseo&rdquo; junto a &ldquo;La deuda es con nosotres&rdquo; y el banco Santander sali&oacute; para el 8 de marzo con la campa&ntilde;a: &ldquo;No pidas deseos, ped&iacute; cr&eacute;ditos&rdquo;. Pero ahora estamos frente a algo m&aacute;s: no es una campa&ntilde;a publicitaria corporativa, es un plan de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        No es menos importante&nbsp; tampoco la interpelaci&oacute;n permanente del Gobierno al ejercicio de la libertad, &uacute;nicamente declinada como &ldquo;libertad financiera&rdquo;, salvataje &uacute;ltimo frente al aumento de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Justo en el pa&iacute;s donde los feminismos han anudado la palabra libertad con el reclamo de desendeudamiento, diciendo que nos queremos libres y desendeudadas.
    </p><p class="article-text">
        Si algo queda claro, es que esta ultraderecha colonial y fascista, hace de la torsi&oacute;n de consignas un acto de robo y transfiguraci&oacute;n de lo que dijeron los movimientos populares y feministas, los mismos que pusieron en acto otros imaginarios pol&iacute;ticos de la libertad (alejados de la heroicidad como capacidad de fugar divisas).
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno decidi&oacute; llamar al nuevo programa &ldquo;Reparaci&oacute;n hist&oacute;rica del ahorro de los argentinos&rdquo;. El t&iacute;tulo hace eco a una medida que present&oacute; el gobierno de Mauricio Macri en 2016: la &ldquo;Reparaci&oacute;n Hist&oacute;rica para los jubilados&rdquo;, medida a trav&eacute;s de la cual muchas personas renunciaron a los litigios que manten&iacute;an con Anses a cambio del cobro de una indemnizaci&oacute;n. Era una fase anterior a la represi&oacute;n cruenta de todos los mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la manipulaci&oacute;n de consignas: esta idea de &ldquo;reparaci&oacute;n hist&oacute;rica&rdquo; en clave financiera, para ahorristas, reversiona la consigna de la comunidad travesti-Trans que viene exigiendo una ley de reparaci&oacute;n hace a&ntilde;os y que este s&aacute;bado convoca a Plaza de Mayo a exigirla.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes 23 hay asamblea para organizar la d&eacute;cada de Ni Una Menos (Bartolom&eacute; Mitre 748) y el s&aacute;bado 24 la olla popular transfeminista en Plaza de Mayo en el marco del festival por la Ley de Reparaci&oacute;n Hist&oacute;rica. Es clave esta trama en d&iacute;as muy dif&iacute;ciles, mientras se avanza contra el derecho a huelga, se reprime cada mi&eacute;rcoles a la prensa, jubiladxs y quienes acompa&ntilde;an y se profundiza una deriva autoritaria. Una forma de combatir la perversi&oacute;n del lenguaje de las luchas es seguir entramando los cuerpos, contra el saqueo tambi&eacute;n de las palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luci Cavallero, Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolares-represion_129_12324833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2025 12:20:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tus dólares, tu represión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Blanqueo de capitales,Dólares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un presidente Ponzi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/presidente-ponzi_129_12057168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5621769e-7197-4a77-8f81-a2678061beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un presidente Ponzi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué significa que son los mandatarios quienes devienen influencers para “crear” confianza para invertir en un activo digital? ¿Qué tiene que ver esta estafa especulativa con un modo de masculinidad que apuesta al riesgo?</p></div><p class="article-text">
        Viernes por la noche, mientras alguna gente festeja San Valent&iacute;n, el presidente<strong> Javier Milei </strong>utiliza su cuenta oficial para promocionar y llamar a invertir en una <em>meme coin</em> llamada Libra: es decir, una criptomoneda inspirada en un meme. Parece un chiste pero no lo es. Por eso primero se cree que le han hackeado la cuenta, pero es verdad. Estas monedas que operan en el universo cripto se caracterizan por ser inversiones de alto riesgo y por tener movimientos altamente vol&aacute;tiles. <strong>Sobre una de ellas se mont&oacute; Javier Milei haciendo de la cuenta presidencial una plataforma de publicidad a secas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se supone&nbsp; que el Presidente quiso imitar el gesto de <strong>Donald Trump</strong> de tener su propia criptomoneda, solo que el lanzamiento en Estados Unidos se hizo antes de que asumiera y lo hicieron sus hijos (un par de resguardos no menores). Tras el tuit del Presidente, la moneda subi&oacute; repentinamente y consigui&oacute; inversiones por US$4.000 millones y, al poco tiempo, baj&oacute; repentinamente originando p&eacute;rdidas a los llamados &ldquo;cripto bro&rdquo; &ndash;esos chicos que especulan y arriesgan como modo de ser tambi&eacute;n influencers&ndash; en todo el mundo. Ellos se encargaron de subir videos en redes repudiando al presidente argentino. Vimos cuerpos masculinos, muchos entrenados en el gimnasio, enfurecidos por haber cre&iacute;do en la promesa de la motosierra mundial. Masculinidades heridas al nivel de un enga&ntilde;o amoroso.&nbsp;
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        Desde Bukele a Trump apelan al mundo de las cripto, al mismo tiempo que lo combinan con un llamado a la restauraci&oacute;n patriarcal y transf&oacute;bica de un mundo con solo dos g&eacute;neros, con migrantes expulsados y c&aacute;rceles privadas.&nbsp;<strong>&iquest;Qu&eacute; significa que son los mandatarios quienes devienen influencers para &ldquo;crear&rdquo; confianza para invertir en un activo digital? &iquest;Qu&eacute; tiene que ver esta estafa especulativa con un modo de masculinidad que apuesta al riesgo,</strong> tal como vienen investigando Ariel S&aacute;nchez y Nicol&aacute;s Pontaquarto de la Direcci&oacute;n de Masculinidades del Ministerio de Mujeres y Diversidad de la Provincia de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;libertad financiera&rdquo; &ndash;t&eacute;rmino fetiche que reivindica el presidente argentino, verdadera doble faz de la libertad que avanza&ndash; implica la <strong>oferta de una masculinizaci&oacute;n del riesgo financiero que busca captar a los j&oacute;venes con una promesa de &eacute;xito monetario veloz asociado a reemplazar la figura en declive del var&oacute;n proveedor. </strong>La &ldquo;libertad financiera&rdquo; funciona como un potente llamado para los varones j&oacute;venes, a quienes el gobierno libertario ha tomado como sujeto predilecto para ofrecerle, desde los 13 a&ntilde;os, cuentas en d&oacute;lares y m&uacute;ltiples ofertas institucionalizadas para convertirlos en sujetos financieros.
    </p><p class="article-text">
        Como venimos estudiando, esto no es un fen&oacute;meno nuevo. La pandemia ha sido el &uacute;ltimo gran laboratorio financiero, momento expansivo para las apps y billeteras virtuales, que explica mucho de una subjetividad entrenada en <em>especular para vivir.</em>
    </p><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de productos financieros en la vida cotidiana, combinados y ensamblados con tecnolog&iacute;as digitales y redes sociales, deviene clave en una forma de estafa que se hace en nombre de la libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Milei gan&oacute; las elecciones <em>tambi&eacute;n</em> con la propuesta de llevar al m&aacute;ximo de radicalidad el gobierno financiero de nuestras vidas (la especulaci&oacute;n a la que se ve obligado cada quien que debe lidiar con la precariedad), lo cual se combina con un discurso reaccionario, mis&oacute;gino y patriarcal. &iquest;Por qu&eacute;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inseguridad llevada a lo cotidiano lubrica un discurso sobre la necesidad de &ldquo;armarse&rdquo;, de buscar ganancias, a la vez que se sustenta en una masculinidad devaluada que debe afirmarse por medios que, de modo r&aacute;pido, generen alg&uacute;n tipo de <em>rentabilidad</em>, tanto econ&oacute;mica como an&iacute;mica y de posici&oacute;n. La fragilidad de esta apuesta financiera no la hace menos peligrosa sino m&aacute;s agresiva. <strong>La promoci&oacute;n de la especulaci&oacute;n financiera en lxs j&oacute;venes pone en juego su relaci&oacute;n con el futuro (que es, finalmente, con lo que las finanzas se quieren quedar) y su capacidad de &ldquo;especular&rdquo; </strong>&ndash;que significa, ni m&aacute;s ni menos, que <em>imaginar&ndash;, </em>la cual<em> </em>busca ser declinada &uacute;nicamente en una dimensi&oacute;n <em>financiera.</em>
    </p><p class="article-text">
        Proponemos una clave de lectura m&aacute;s: el objetivo de la promoci&oacute;n de la especulaci&oacute;n<strong> </strong><em>desde</em> el Estado es que les&nbsp; pibes sean entrenades como emprendedores en tanto <em>sin&oacute;nimo </em>de <em>especuladores</em>. En un sentido bien acotado y estrecho de lo que se entiende por <em>especulaci&oacute;n. </em>Es un salto m&aacute;s en la idea de la subjetividad emprendedora individualizante. La pregunta es c&oacute;mo se combina y articula con un antifeminismo de Estado que promueve una restauraci&oacute;n patriarcal eliminando la educaci&oacute;n sexual integral (ESI). Hace a&ntilde;os denunciamos que en las escuelas se atacaban los contenidos de la ESI&nbsp; y se incorporaba un entrenamiento en la especulaci&oacute;n y en la precariedad para lxs j&oacute;venes, bajo ciertos contenidos de la llamada &ldquo;educaci&oacute;n financiera&rdquo;. Son dos procesos paralelos pero que deben pensarse en conjunto.&nbsp; Hoy eso se ha acelerado. Al punto que la constataci&oacute;n es directa: la libertad financiera se organiza en un <em>continuum</em> con la desregulaci&oacute;n y la eliminaci&oacute;n de cualquier trama productiva no financierizada a la vez que con una disputa por el futuro de las generaciones j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Emprendedores en tanto </strong><em><strong>especuladores </strong></em><strong>es una oferta de modelos de masculinidad que busca asociar el &eacute;xito individual a las jerarqu&iacute;as de g&eacute;nero.&nbsp;</strong> La manera en que esta oferta financiera &ldquo;responde&rdquo; a la desestabilizaci&oacute;n de la precariedad laboral de d&eacute;cadas de neoliberalismo es evidente y se&ntilde;ala un enganche de fondo entre econom&iacute;a y g&eacute;neros. Las ofertas de subjetivaci&oacute;n financiera, entrenada f&iacute;sicamente y competitiva proliferan en las redes abriendo un nuevo campo de negocios pero, sobre todo, de &ldquo;armado&rdquo; de masculinidades que buscan conjurar a su vez la fragilidad. Lo comunitario, por ejemplo, por ser improductivo es desvalorizado y el ethos de afirmaci&oacute;n restringe las masculinidades posibles a un individualismo desesperado.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un salto de escala: Milei supone que un tipo de apuesta as&iacute; &ldquo;salvar&aacute;&rdquo; la econom&iacute;a argentina, que est&aacute; sostenida en base a endeudamiento y bicicleta financiera, haciendo cada vez m&aacute;s l&aacute;bil la frontera entre la estafa y el normal funcionamiento de un patriarcado financiero colonial.
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago, Luci Cavallero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/presidente-ponzi_129_12057168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 15:27:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Elogio de la letra con cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/elogio-letra-cuerpo_129_12014095.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ffd4253-450e-4d8c-b440-03d7edca93e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elogio de la letra con cuerpo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La inteligencia artesanal del cartel marchante tiene el ritmo de quien lo porta, de quienes lo han creado, y a quienes quiere llegar. La materialidad del cartel, con su pequeñez y su forma de llevarse sin más que con las propias manos, le pone letra al cuerpo y cuerpo a la letra. </p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; resultan fascinantes los carteles escritos a mano en las marchas?</strong> No es solo el deleite de quien lee mientras marcha, tambi&eacute;n de fotografiarlos y hacerlos circular. Hay una lectura <em>en marcha</em>, a la intemperie, que los hace parte misma de eso que se habla y comenta mientras nos movemos. Hay en esa circulaci&oacute;n, por cierto, el efecto buscado de quienes se reunieron a escribirlos, a pensar frases, a acordarse del fibr&oacute;n y de la t&eacute;mpera, de la cartulina o el cart&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la multitudinaria <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/rezo-post-fascista-milei-encuentra-respuesta-masiva-busca-cauce-politico_129_12013114.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcha del orgullo antifascista y antirracista</a> de ayer se vieron cientos, en una suerte de enhebrado de respuestas a los dichos de Milei en Davos pero, de modo m&aacute;s amplio, como una burla artesanal a sus frases replicadas hasta el hartazgo en los multimedios cuyos due&ntilde;os est&aacute;n, como nunca, al mando del mundo virtual y geopolitico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>En los trazos a mano hay una indisciplina de la letra que se contrapone a aquello que solo circula de modo virtual a fuerza de agresi&oacute;n. </strong>Porque el insulto fascista hecho propaganda y trolleo adquiere velocidad y masividad a fuerza de plataforma (redes, wasaps, y sus infinitas r&eacute;plicas). Es en esa letra <em>sin</em> cuerpo donde la inteligencia artificial ya no requiere de producir sentido para garantizar la reproducci&oacute;n sin l&iacute;mite. Es en esa letra <em>sin</em> cuerpo donde el odio avanza.
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                &quot;Nunca Musk&quot;, otra de las leyendas en la marcha antifascista.                            </span>
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        La inteligencia artesanal del cartel marchante es exactamente otra: tiene el ritmo de quien lo porta, de quienes lo han creado, y a quienes quiere llegar.<strong> La materialidad del cartel, con su peque&ntilde;ez y su forma de llevarse sin m&aacute;s que con las propias manos, le pone letra al cuerpo y cuerpo a la letra. Justo lo que los trolls no pueden, porque su tarea deliberada es sacarle el cuerpo al asunto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El elogio de la letra con cuerpo es entonces un elogio a ese texto h&iacute;per personal y colectivo que se lleva puesto. Que articula una inteligencia y una sensibilidad &mdash;muchas veces chistosa pero tambi&eacute;n reivindicativa y manifiesta&mdash; que sintetiza otra gram&aacute;tica en las respuestas a la agresi&oacute;n continua del discurso presidencial y de sus servidores.
    </p><p class="article-text">
        Se puede decir que esos cartelitos arman declinaciones &ldquo;program&aacute;ticotelegr&aacute;ficas&rdquo;, para robarle el t&eacute;rmino a Jaques Derrida. Lo telegr&aacute;fico responde a la necesidad de contar con textos &aacute;giles, pero tambi&eacute;n con explorar la potencia de las consignas pol&iacute;ticas ligadas a la inventiva de una situaci&oacute;n que parece presentarse ya exhausta de palabras.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los carteles hechos a mano, otro tipo de narrativas en un universo digitalizado.                            </span>
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        Las consignas as&iacute; hechas son lo contrario a lo que se conoce como consignismo (la f&oacute;rmula de la consigna como directiva). &iquest;Por qu&eacute;? Porque no se oponen a las preguntas. Experimentan, por el contrario, con la vibraci&oacute;n program&aacute;tica y el lenguaje popular. Hay all&iacute; una gram&aacute;tica que se insubordina respecto al lenguaje de la &eacute;poca que todo lo cuantifica, que todo lo mide en par&aacute;metros binarios de &eacute;xito o fracaso, que cuadricula las visibilidades seg&uacute;n los caprichos de los due&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La letra con cuerpo reclama un lugar en una econom&iacute;a de la atenci&oacute;n agotada, en una psiquis asediada por el bombardeo cognitivo que es el modo de producci&oacute;n de las plataformas</strong>. Pone un l&iacute;mite porque pone cuerpo a la enunciaci&oacute;n que no se desprende de esas manos que la sostienen, de esa energ&iacute;a que la porta, de ese magma de lectura colectiva que se hace marchando. La letra con cuerpo hace algo aqu&iacute; y ahora que fue una m&aacute;xima de acci&oacute;n del pasado: inventar palabras y conceptos que no puedan ser usados ni capturados por el fascismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/elogio-letra-cuerpo_129_12014095.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Feb 2025 17:22:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elogio de la letra con cuerpo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Marcha antifascista,Marcha Federal del Orgullo Antifascista Antirracista LGTBIQNB+]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un colectivo de mujeres propone una crítica feminista a la investigación de desapariciones en democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/colectivo-mujeres-propone-critica-feminista-investigacion-desapariciones-democracia_1_11864544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d2cc847-de9d-4216-9e79-4afc5d7b6f09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un colectivo de mujeres propone una crítica feminista a la investigación de desapariciones en democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las integrantes de la Colectiva de Investigación Ante las Violencias (CIAV) presentan un libro que cuestiona los procedimientos judiciales y mediáticos, y aporta en desentrañar lo que se olvida, se descuida y se desconoce en los expedientes (cuando los hay) y en las noticias.

</p></div><p class="article-text">
        Los nombres circulan, aparecen y desaparecen al voleo. Trece a&ntilde;os despu&eacute;s, el nombre de Mar&iacute;a Cash vuelve a estar hoy en los medios. La desaparici&oacute;n de Loan no es noticia hace rato. El grito &ldquo;&iquest;d&oacute;nde est&aacute; Tehuel?&rdquo; fue causa de criminalizaci&oacute;n de la activista Pierina Ferretti y sigue retumbando en las marchas. Si miramos la l&oacute;gica de los medios, ni siquiera podemos adivinar qu&eacute; hace que un caso, un nombre, merezca atenci&oacute;n; qu&eacute; reactiva o hunde una causa; qu&eacute; se investiga o simplemente se abandona. Toda una administraci&oacute;n de la conmoci&oacute;n, de los afectos p&uacute;blicos, de las historias, parece seguir una l&oacute;gica que desconocemos. 
    </p><p class="article-text">
        Contra esa suerte de loter&iacute;a, arbitrariedad y trama de desidias escriben las integrantes de CIAV (Colectiva de Investigaci&oacute;n Ante las Violencias). Amelia Barreiro, Silvia Carlini Comerci, Andrea Guti&eacute;rrez, Evelyn Cels Manavella, Daniela Micheli,&nbsp;Maria Celeste Perosino, Nadia Soledad Rabuffetti y Bel&eacute;n Sandoval Ramos forman una colectiva de investigadoras que desde distintas disciplinas (antropolog&iacute;a, comunicaci&oacute;n, ciencia pol&iacute;tica), se dedica hace una d&eacute;cada a investigar desapariciones de personas, a cuestionar los procedimientos judiciales y medi&aacute;ticos, y a aportar en desentra&ntilde;ar lo que se olvida, se descuida y se desconoce en los expedientes (cuando los hay) y en las noticias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada de (IM)PERICIAS, una crítica feminista a la investigación de desapariciones                            </span>
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        Han escrito un libro, <em>(IM)PERICIAS</em>, que se propone una cr&iacute;tica feminista a la investigaci&oacute;n de desapariciones en democracia. Y esto supone varias cosas. Lo primero que se&ntilde;ala es que la b&uacute;squeda de personas no puede dejarse &uacute;nicamente en manos de instituciones estatales, muchas veces c&oacute;mplices por acci&oacute;n u omisi&oacute;n. Que esas instituciones democr&aacute;ticas no son lo suficientemente democr&aacute;ticas para evitar la desaparici&oacute;n de personas, que suele todav&iacute;a asociarse solo a la dictadura. Luego, viendo los protocolos que estas investigadoras van creando, queda claro que los elementos de an&aacute;lisis sobre el contexto, la intersecci&oacute;n de violencias y los vectores estructurales que las organizan son puestos de relieve por lecturas e hip&oacute;tesis que confrontan la burocracia judicial, sus sesgos patriarcales y sus demoras interesadas.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido de su trabajo exhibe c&oacute;mo los debates abiertos por los feminismos hicieron de las violencias contra los cuerpos un debate p&uacute;blico, encaden&aacute;ndose con una historia de luchas en nuestro pa&iacute;s contra la violencia institucional, especialmente la policial. Es esa trama de luchas la que abre una y otra vez los expedientes, hace del dolor un conocimiento insistente contra la desidia, organiza formas de investigaci&oacute;n pol&iacute;tica, minuciosas insistencia y obsesiones de redes familares, de amigxs, de militancias. Este libro insiste en esa saga: en hacer p&uacute;blica, pol&iacute;tica y feminista la b&uacute;squeda, en contrarrestar aquello que, para comodidad de muchos, queda encajonado en saberes t&eacute;cnicos, en procedimientos leguleyos, en olvidos premeditados.
    </p><p class="article-text">
        Las integrantes de CIAV dejan en claro que los debate sobre los femicidios, su visibilidad pol&iacute;tica, ha abierto tambi&eacute;n discusiones que se salen de los marcos judiciales, del expertise que funciona en espejo con la construcci&oacute;n de estereotipos, como cuando se hablaba de cr&iacute;menes pasionales para ya desde el lenguaje dar el tono moral y condenatorio. Dejan en claro lo estrecho que puede volverse cierto marco sobre la trata de personas para leer todas las desapariciones de mujeres y ni&ntilde;as. Expanden las exigencias de la antropolog&iacute;a forense, abren la historia sobre las formas de b&uacute;squeda.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica feminista que hacen tambi&eacute;n muestra que los protocolos existentes al servicio de la justicia son espec&iacute;ficos para femicidios, y no existen los propios para investigaciones sobre cr&iacute;menes de odio y trans-travesticidios.
    </p><p class="article-text">
        Leer y descifrar, seguir pistas, ampliar los marcos de compresi&oacute;n, incluir los territorios en el an&aacute;lisis: son procedimientos, modos de ver, de indagar, que la CIAV pone a disposici&oacute;n para hacer de la investigaci&oacute;n de las violencias en asunto p&uacute;blico, para entender que cada caso permite sistematizar elementos de una coyuntura m&aacute;s amplia, porque su modalidad interdisciplinaria est&aacute; a la altura de la multiplicidad de violencias que se estructuran contra ciertos cuerpos y territorios. 
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Emanuela Borzacchiello en su pr&oacute;logo, este libro provee un campo sem&aacute;ntico feminista para la investigaci&oacute;n de desapariciones, lo cual es un aporte estrat&eacute;gico contra las violencias letales. Y a&uacute;n m&aacute;s: este libro hace de la investigaci&oacute;n una tarea que es redefinida como asunto colectivo, como cuesti&oacute;n de intervenci&oacute;n pr&aacute;ctica y te&oacute;rica y como problema feminista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/colectivo-mujeres-propone-critica-feminista-investigacion-desapariciones-democracia_1_11864544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2024 19:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un colectivo de mujeres propone una crítica feminista a la investigación de desapariciones en democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desaparición,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sonia Corrêa, activista e investigadora feminista: “En seis meses, Milei resumió treinta años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-correa-activista-e-investigadora-feminista-seis-meses-milei-resumio-treinta-anos_1_11765936.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/424fbd4c-61c1-49fd-ac6a-7fa3fa086f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sonia Corrêa, activista e investigadora feminista: “En seis meses, Milei resumió treinta años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intelectual brasileña construye genealogía para indagar los procesos políticos e intelectuales que explican las convergencias en la ultraderecha. Bajo categorías como marxismo cultural o ideología de género” se ensambla un “arsenal” que permite las “guerras políticas”  del presente. </p></div><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil, y es deslumbrante, en este momento ca&oacute;tico a nivel global encontrar a alguien con la habilidad de hacer mapas que conecten dimensiones hist&oacute;ricas, intelectuales y estrat&eacute;gicas de lo que hoy discutimos como ultraderechas. Eso sucede al escuchar a la investigadora brasile&ntilde;a Sonia Corr&ecirc;a, quien adem&aacute;s lo hace con pasi&oacute;n pol&iacute;tica y curiosidad intelectual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Corr&ecirc;a co-dirige desde 2002 el Observatorio de Sexualidad y Pol&iacute;tica (SPW), un foro abierto de investigadorxs y activistas dedicado a an&aacute;lisis transnacionales de pol&iacute;ticas de la sexualidad</strong>. Desde los a&ntilde;os 70 es activista feminista en temas de g&eacute;nero, sexualidad y derechos humanos. Coincidimos con ella en Quito, Ecuador, en un Foro Feminista sobre Guerra y Neoliberalismo en nuestra regi&oacute;n, organizado por colegas de la FLACSO. Su voz fue &ndash;y sigue siendo&ndash; clave para entender lo que sucedi&oacute; con Jair Bolsonaro, lo cual teniendo en cuenta los resultados de las elecciones municipales en Brasil, no parece un fen&oacute;meno destinado a acabarse. Su inter&eacute;s por lo que significa el gobierno &ldquo;anarcolibertario&rdquo; de Milei en Argentina la lleva a enlazar a nuestros dos pa&iacute;ses en contrapuntos. Pero, m&aacute;s a&uacute;n, lleva el an&aacute;lisis hacia atr&aacute;s, construyendo genealog&iacute;as, para indagar los procesos pol&iacute;ticos e intelectuales que explican las convergencias en la ultraderecha que Corr&ecirc;a propone pensar bajo la figura de la &ldquo;hidra&rdquo;, en tanto un ecosistema complejo y mutante en que se mueven fuerzas religiosas, seculares, empresariales, intelectuales y pol&iacute;ticas. Bajo las categor&iacute;as de &ldquo;marxismo cultural&rdquo;, &ldquo;lo pol&iacute;ticamente correcto&rdquo; e &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; se ensambla un &ldquo;arsenal&rdquo;, se&ntilde;ala Corr&ecirc;a, que permite las &ldquo;guerras pol&iacute;ticas&rdquo;&nbsp; del presente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Habl&aacute;s de un &ldquo;giro gramsciano&rdquo; de la ultraderecha que explicar&iacute;a la importancia de la &ldquo;batalla cultural&rdquo; como parte de su estrategia, &iquest;nos pod&eacute;s explicar a qu&eacute; te refer&iacute;s m&aacute;s concretamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El t&eacute;rmino &ldquo;guerra cultural&rdquo; no fue inventado por la ultraderecha y es crucial aclarar eso. El t&eacute;rmino lo lanz&oacute; James Davidson Hunter, un profesor de sociolog&iacute;a de la Universidad de Virginia en un libro de 1991 que analizaba lo que estaba pasando en Estados Unidos. Desde ah&iacute;, esa terminolog&iacute;a se convirti&oacute; en una especie de lengua franca, usada por liberales, por la izquierda y por la ultraderecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Entonces la pregunta ser&iacute;a: &iquest;cu&aacute;ndo esa revoluci&oacute;n conservadora gana cuerpo temporal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Exacto. Los a&ntilde;os 90 han sido sin duda un punto crucial. No es tarea sencilla reconstruir de manera completa esa genealog&iacute;a porque ella se dio de forma dispersa, en regiones distintas y en ritmos variables. Intentemos. En Europa, la trayectoria inicial de reorganizaci&oacute;n y reconfiguraci&oacute;n de la ultraderecha fue fundamentalmente una iniciativa de intelectuales seculares franceses. La figura m&aacute;s conocida es Alain de Benoit, creador del GRECE (Groupement de Recherche et d&rsquo;&Eacute;tudes pour la Civilisation Europ&eacute;enne), que se ha reunido despu&eacute;s de Mayo del 68, para reconstruir una agenda conservadora y hacer frente a lo que ve&iacute;an como una desestabilizaci&oacute;n pol&iacute;tica e institucional de esa &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp; Hay que decir que esa corriente no ten&iacute;a conexiones con el campo religioso y era abiertamente cr&iacute;tica del imperialismo cultural y consumista norteamericano.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos y Am&eacute;rica Latina, un componente importante de esa reconfiguraci&oacute;n han sido actores ultracat&oacute;licos y sectores pol&iacute;tico-religiosos que desde antes estaban articulados para contrarrestar el resultado del Concilio Vaticano II, o sea la legitimaci&oacute;n de la injusticia social como una cuesti&oacute;n doctrinal del catolicismo. Esos sectores se opon&iacute;an a lo que ve&iacute;an como una posici&oacute;n materialista inaceptable, pues contaminada por una perspectiva marxista. Al principio eso fue una reacci&oacute;n pol&iacute;tica interna al Vaticano. Pero bastante r&aacute;pidamente a esas corrientes cat&oacute;licas se agregar&iacute;an otras fuerzas y sectores m&aacute;s amplios del ultra conservadorismo que, en Estados Unidos,&nbsp; empezarona reorganizarse para combatir lo que defin&iacute;an como liberalismo y secularismo excesivos tambi&eacute;n vistos como amenazas a&nbsp; la tradici&oacute;n norteamericana y de manera m&aacute;s amplia a la civilizaci&oacute;n occidental.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>Volvamos a Gramsci. &iquest;Cu&aacute;l es su papel en esta lectura desde la derecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En verdad para hablar de ese giro hay que considerar a Gramsci y la cr&iacute;tica cultural del capitalismo desarrollada por la Escuela de Frankfurt porque cada una de esas fuentes tuvo significados distintos en los dos lados del Atl&aacute;ntico Norte. Los esfuerzos hechos por los europeos se han centrado en relecturas de autores conservadores del pasado como Ren&eacute; Gu&eacute;non, Julio Evola y, eventualmente&nbsp; Herbert Spencer que escribieran sobre la decadencia del occidente y la materialidad excesiva del capitalismo. Pero tambi&eacute;n han revistado el llamado conservadurismo alem&aacute;n de los a&ntilde;os 50 que retom&oacute; y revisit&oacute; la teor&iacute;a pol&iacute;tica de Carl Schmitt, el jurista del nazi-fascismo. Ese hilo, hay que decir, abre una convergencia con lo que pasaba del otro lado del Atl&aacute;ntico pues ah&iacute; el campo ultraconservador estaba leyendo Leo Strauss, el traductor y divulgador de Schmitt en EEUU .
    </p><p class="article-text">
        Pero, en GRECE se han le&iacute;do tambi&eacute;n a varios autores de izquierda como Che Guevara y Franz Fanon y sobre todo de has hecho una<strong> relectura conservadora de Gramsci </strong>buscando<strong> </strong>caminos para<strong> </strong>superar la centralidad de la violencia pol&iacute;tica del fascismo hist&oacute;rico, que se hab&iacute;a mantenido viva en el ideario y praxis de la ultraderecha europea de posguerra. En Gramsci han encontrado la clave para proponer una pauta de transformaci&oacute;n extensa y profunda de la cultura y de la pol&iacute;tica, la cual van a llamar de metapol&iacute;tica. O sea, hacer una pelea por la imaginaci&oacute;n, por los esp&iacute;ritus impulsando una concepci&oacute;n del mundo basada en valores de la tradici&oacute;n, tarea que &ndash;como ense&ntilde;&oacute; Gramsci&ndash; no se resume a una cr&iacute;tica de la econom&iacute;a, ni tampoco a la pol&iacute;tica- institucional, pero se hace sin promover la violencia, y se hace en todas partes. A eso llamamos hoy el Giro Gramsciano de la ultraderecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>&iquest;Se reivindican expl&iacute;citamente de ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La perspectiva desarrollada pero el GRECE tuvo un resultado ins&oacute;lito cuando se considera que vino de una relectura de Gramsci, pues una de sus ambiciones ideol&oacute;gicas era superar la dicotom&iacute;a izquierda-derecha. Eso viene de que su punto de partida principal para criticar la desestabilizaci&oacute;n de los 1960 era revelar e contestar lo que consideran como zonas de sombra de la modernidad. En ese marco, argumentan que las nociones de derecha e izquierda vienen de la Revoluci&oacute;n Francesa y deben ser superadas. Esa visi&oacute;n, hay que decir, ha tenido consecuencias pol&iacute;ticas en el mundo real. Cuando Marine Le Pen pas&oacute; a liderar el Front National ella adopt&oacute; esa visi&oacute;n y hoy el Rassemblement National hace el juego de estar m&aacute;s all&aacute; del fractura izquierda- derecha. Muy significativamente, es lo que est&aacute; diciendo tambi&eacute;n Bukele: no hay derecha ni izquierda, solo pasado y futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>&iquest;C&oacute;mo es ese mapa de lecturas por fuera de Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los norteamericanos han hecho un ejercicio intelectual semejante pero no han vuelto exactamente a Gramsci, sino a la <strong>Escuela de Frankfurt </strong>por la simple raz&oacute;n que esos autores marxistas estaban exiliados en Estados Unidos desde antes de la Segunda Guerra y eran fuentes cruciales de inspiraci&oacute;n del pensamiento cr&iacute;tico en la sociedad norteamericana. La cr&iacute;tica de la cultura, como cr&iacute;tica del capitalismo y del orden burgu&eacute;s, desarrollada por los Frankfurtianos, al igual que los escritos de Gramsci, toma distancia del economicismo marxista. Con base en su relectura de esos textos, los norteamericanos van a desarrollar dos categor&iacute;as acusatorias muy eficaces: <strong>&nbsp;&ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo; </strong>y <strong>&ldquo;marxismo cultural&rdquo; </strong>que empezaron a ganar cuerpo en los a&ntilde;os 1980. Hay que decir que esa germinaci&oacute;n se dio en un caldo de cultivo en que se mezclaban fil&oacute;sofos y estrategistas ultra cat&oacute;licos, cientistas pol&iacute;ticos, expertos del campo de estudios estrat&eacute;gicos, pol&iacute;ticos profesionales del Partido Republicano, intelectuales asociados al neoliberalismo del grupo de Mont Pelerin, o al libertarianismo de Ayn Rand pero tambi&eacute;n al&nbsp; conspiracionismo. Entre ellos, muchos han transitado bastante libremente entre izquierda y derecha, como es el caso del conspiracionista Lyndon LaRouche y de Rothbard que, como se sabe, es una de las lecturas predilectas de Milei.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>O sea, preparan el terreno para continuar la guerra por otros medios&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En los 90, se verifican nuevas din&aacute;micas y confluencias que iban nutrir el giro metapol&iacute;tico. Empieza en EEUU la propagaci&oacute;n m&aacute;s sistem&aacute;tica de las categor&iacute;as acusatorias &ldquo;<strong>marxismo cultural&rdquo;</strong> y &ldquo;<strong>pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;, </strong>descritos por William Lind como la doble fase del mismo problema. Un arsenal sem&aacute;ntico creado para atacar los feminismos, la lucha antirracista y por derechos LGBTTI, a favor de los migrantes y contra la destrucci&oacute;n ambiental en un plan cultural y cotidiano. Mientras tanto, en el Vaticano --bajo la direcci&oacute;n ultraconservadora de Juan Pablo II y Ratzinger-- se ven&iacute;a gestando un otra&nbsp; categor&iacute;a espantap&aacute;jaro, la <strong>&ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;,</strong> que, hay que decir, desde un primer momento estuvo asociada a neomarxismo, que es una paleo versi&oacute;n del &ldquo;marxismo cultural&rdquo;. No menos importante, ese fue tambi&eacute;n el momento inaugural de la internet con su nueva l&oacute;gica de digitalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica que, como sabemos, ser&iacute;a muy bien aprovechada por la metapol&iacute;tica de la ultraderecha. En esa confluencia fue montado el aparato discursivo y operacional que gradualmente fomentar&iacute;a ciclones antig&eacute;nero y giros a la ultraderecha de nuestro tiempos. Ese aparato estaba listo para ser accionado con vigor cuando, la crisis financiera de 2008, en Europa y EEUU, cre&oacute; un ambiente social favorable a la adhesi&oacute;n social a visiones propagadas por esas fuerzas. Esos an&aacute;lisis sobre los efectos de 2008 no pueden ser autom&aacute;ticamente aplicados a Am&eacute;rica Latina, pero sin dudas las ramificaciones de esa re-energizaci&oacute;n pol&iacute;tica nos han afectado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>&iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n cumple hoy la categor&iacute;a &ldquo;marxismo cultural&rdquo;, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s del fin de la Guerra Fr&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Desde siempre ha cumplido la funci&oacute;n de fustigar y, si es posible, erradicar luchas emancipatorias. Seg&uacute;n la narrativa que se produjo a partir de la relectura ultra conservadora de la Escuela de Frankfurt, en los a&ntilde;os 1980 las izquierdas hab&iacute;an abdicado de la pelea econ&oacute;mica e se hab&iacute;an dedicado a las luchas culturales por hegemon&iacute;a pol&iacute;tica. O sea una &ldquo;guerra de cuarta generaci&oacute;n&rdquo; promovida por los feminismos, los movimientos LGTBIQ+, las luchas antirracistas, las luchas ambientales y de apoyo a los derechos de de lxs migrantes. Pasados treinta a&ntilde;os, &ldquo;marxismo cultural&rdquo; fue repaginado, su nueva versi&oacute;n es el &ldquo;woke&rdquo; (o wokismo). La palabra&nbsp; woke fue creada en los 30, por intelectuales y activistas antirracistas norteamericanos para denostar la toma de conciencia de la desigualdad y discriminaci&oacute;n racial. Pero, desde los a&ntilde;os 2000 se ha hecho popular y gan&oacute; mucho vigor con los episodios de violencia policial que declararon las protestas Black Lives Matter. Ese esa coyuntura,&nbsp; el t&eacute;rmino fue capturado y desfigurada por la ultraderecha como nueva categor&iacute;a paraguas donde est&aacute;n todas las &ldquo;cosas malas&rdquo; que ya estaban bajo &ldquo;marxismo cultural&rdquo; y m&aacute;s algunas como:&nbsp; teor&iacute;a cr&iacute;tica de raza, interseccionalidad y teor&iacute;a decolonial. Ese giro, hay que decir, pone luces fuertes sobre el racismo visceral&nbsp; de la ultraderecha norteamericana y es muy significativo que esa palabra sea hoy usada mucho m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de EUA como puede ser ilustrado por Milei. Treinta a&ntilde;os han transcurrido desde la invenci&oacute;n del &ldquo;Marxismo Cultural&rdquo; y su repaginaci&oacute;n como &ldquo;wokismo&rdquo;. Pero Milei ha ido mucho m&aacute;s r&aacute;pido. En enero, en el Foro de Davos, atac&oacute; el &ldquo;marxismo cultural&rdquo; pero en septiembre, en Naciones Unidas, su blanco ya fue el &ldquo;woke&rdquo;. Resumi&oacute; treinta a&ntilde;os en seis meses, porque se nota que est&aacute; muy acelerado (risas).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>En Estados Unidos parece inventarse un patr&oacute;n m&aacute;s claramente pol&iacute;tico de organizaci&oacute;n de estas fuerzas: &iquest;c&oacute;mo funcion&oacute; eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En Estados Unidos, a diferencia de Europa, la reorganizaci&oacute;n de la ultraderecha&nbsp; estuvo sobre todo marcada por la oposici&oacute;n feroz al comunismo y a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Eso implica que ah&iacute; el tema del &ldquo;marxismo&rdquo; fue desde siempre mucho m&aacute;s cargado. Esas fuerzas tambi&eacute;n estaban enojadas con Mayo 68 pero como expresi&oacute;n interna de contestaci&oacute;n de la supremac&iacute;a norteamericana. Las primeras movidas fuertes ganaron cuerpos despu&eacute;s de la derrota en Vietnam a la que sigui&oacute; la renuncia de Nixon. En tal contexto figuras del Partido Republicano han dibujado una estrategia religiosa de movilizaci&oacute;n social contra el liberalismo y secularismo &ldquo;excesivo&rdquo; de la sociedad para rescatar la legitimidad&nbsp; del partido. El Moral Majority Movement fue liderado por Jerry Falwell, un pastor evang&eacute;lico, pero que agregaba ultra cat&oacute;licos, protestantes de otras denominaciones y fuerzas seculares mezcladas.<strong> </strong>En muchos aspectos, el Moral Majority Movement debe ser le&iacute;do como un&nbsp; modelo de la morfolog&iacute;a de la hidra que yo uso para describir las formaciones pol&iacute;ticas antig&eacute;nero de los tiempos de ahora. No menos importante, un primer blanco de esa reconfiguraci&oacute;n del ultra conservadurismo y de la ultraderecha fue la decisi&oacute;n Roe vs Wade de 1973 que reconoci&oacute; la constitucionalidad del derecho al aborto en EEUU.&nbsp; Adem&aacute;s, siguen vivos y activos personajes e instituciones creadas en aquel momento. El hijo de Falwell es asesor de campa&ntilde;as y actu&oacute; en el primer gobierno Trump. Y plataformas creadas en el ambiente de los a&ntilde;os 70, como Conservative Political Action Conference (CPAC) y la Heritage Foundation, siguen siendo nodos cruciales de articulaci&oacute;n transnacional de la ultraderecha. Entre febrero y agosto de 2024, ha habido cuatro CPACs, en Washington, en Budapest, en Balneario Cambori&uacute;, en Brasil y en la Ciudad de M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Cu&aacute;l es el papel de Agust&iacute;n Laje como intelectual &ldquo;org&aacute;nico&rdquo; de esta trama?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Desde donde lo miro, Laje encarna muchos de los sinuosos caminos de la reconfiguraci&oacute;n de la ultraderecha. Su formaci&oacute;n intelectual original se dio en esa camada m&aacute;s antigua que es el ultra-catolicismo. Despu&eacute;s hace su formaci&oacute;n de posgrado en el campo de estudios estrat&eacute;gicos en Estados Unidos e imagino que all&iacute; absorbi&oacute; otras perspectivas en especial las construcciones ideol&oacute;gicas del neoliberalismo pura sangre, a las cuales ha adherido con vigor. Digo eso porque esa adhesi&oacute;n no es palpable en otros autores latinos del campo ultracat&oacute;lico que han escrito sobre &ldquo;g&eacute;nero&rdquo; como Alejandro Ord&oacute;&ntilde;ez o Jorge Scala. Pero no est&aacute; excluido que esa influencia intelectual haya venido del mismo campo ultracat&oacute;lico. Ac&aacute; hay que volver una vez m&aacute;s en el tiempo. Las fuerzas cat&oacute;licas ortodoxas del comienzo del siglo 20, en Europa pero tambi&eacute;n en Am&eacute;rica Latina, ten&iacute;an conexiones org&aacute;nicas con el fascismo que se opon&iacute;a ferozmente al liberalismo pol&iacute;tico, pero tambi&eacute;n a los efectos de la econom&iacute;a capitalista sobre el&nbsp; orden cultural e institucional tradicional, especialmente la familia y el lugar de las mujeres. Pero esa visi&oacute;n iba a cambiar con el tiempo. C&oacute;mo observa Gabriela Arguedas, desde los a&ntilde;os 1950, Opus Dei ha desarrollado una concepci&oacute;n de econom&iacute;a capitalista cat&oacute;lica neo-integrista y lo mismo pas&oacute; con TFP que, no casualmente tiene &ldquo;Propiedad&rdquo; en su nombre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago, Luci Cavallero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-correa-activista-e-investigadora-feminista-seis-meses-milei-resumio-treinta-anos_1_11765936.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Oct 2024 09:40:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sonia Corrêa, activista e investigadora feminista: “En seis meses, Milei resumió treinta años”]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[¡Corran, zurdos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/corran-zurdos_129_11723100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7cdef02-d664-42e4-809f-c812cd377b01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Corran, zurdos!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para los “libertarios” todo lo que no se pliegue al punto de verdad del individualismo extremo y, por tanto, exhiba una identidad política colectiva, es cancelable porque es incoherente. ¿Incoherente con qué? Con el único punto de no-contradicción, de verdad-absoluta, que es el yo.

</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;nica figura subjetiva que puede presentarse sin contradicciones, no opaca y exenta de dobleces, es el individuo neoliberal. Se constituye as&iacute; en un punto de <em>coherencia</em> extrema y como lugar-amo desde el que se juzga poseyendo una verdad. La violencia que una enunciaci&oacute;n &ldquo;libertaria&rdquo; (en su sentido actual) tiene est&aacute; arraigada ah&iacute;: como &ldquo;yo&rdquo; soy el &uacute;nico punto de verdad (mi vida, mi trabajo, mi libertad), todo lo que extralimita esas fronteras entra en zonas de no-verdad y, por tanto, posibles de ser <em>denunciadas</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las izquierdas en alg&uacute;n momento enarbolaron la bandera de la coherencia para reclamar el v&iacute;nculo entre lo que se hace y lo que se dice; los feminismos a partir del lema &ldquo;lo personal es pol&iacute;tico&rdquo; profundizaron la apuesta diciendo que esa coherencia no pod&iacute;a quedarse en la esfera de lo &ldquo;p&uacute;blico&rdquo;. Las diatribas &ldquo;libertarias&rdquo; cargan sus virulentas denuncias exhibiendo las &ldquo;incoherencias&rdquo; de quienes &ndash;desde tradiciones y culturas pol&iacute;ticas diversas&ndash; la reclaman como un criterio de pr&aacute;ctica pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la coherencia &ndash;lo digo para nuestros usos&ndash; no puede ser una categor&iacute;a moralizante porque ah&iacute; se anula la exigencia de que sea un criterio atado a una situaci&oacute;n para convertirse en un juicio abstracto y es justamente eso lo que habilita la secuencia denuncia-cancelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; estamos ante una operaci&oacute;n bien complicada: la coherencia sobre la que denuncian los &ldquo;libertarios&rdquo; (no pod&eacute;s hablar porque sos <em>kuka, nazifeminista, planero, etc.</em>) est&aacute; apegada a la necesaria l&oacute;gica de la cancelaci&oacute;n <em>porque</em> todo lo que no se pliegue al punto de verdad del individualismo extremo y, por tanto, exhiba una identidad pol&iacute;tica colectiva, es <em>cancelable</em> porque es <em>incoherente</em>. &iquest;Incoherente con qu&eacute;? Con el &uacute;nico punto de no-contradicci&oacute;n, de verdad-absoluta, que es el yo.
    </p><p class="article-text">
        El yo pasa a ser as&iacute;, insisto, el &uacute;nico lugar de no-conflicto. M&aacute;s all&aacute; del modo grotesco del troll, hay otras enunciaciones. Por ejemplo: &ldquo;Yo lo &uacute;nico que s&eacute; es que ma&ntilde;ana me levanto y tengo que ir a trabajar&rdquo;: con esta frase hay un intento de aferrarse a un criterio de verdad en el que s&oacute;lo se responde por la actividad individual como aislada del mundo. Constituir ese yo es construir una especie de fortaleza, que me permite s&oacute;lo tener que dar cuenta de m&iacute; <em>pero a la vez</em> atribuirme el poder de juzgar a todo el resto por sus incoherencias.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde surge la incoherencia? De cualquier v&iacute;nculo, tarea, esfuerzo que desborde las fronteras del yo, que experimente zonas colectivas donde habita el conflicto, donde se afirmen perspectivas para juzgar lo que pasa que no pueden restringirse al yo. Aqu&iacute; nos podemos acercar a otra idea de coherencia, no moralizante. Se puede ser coherente con una situaci&oacute;n, con un conflicto: saber qu&eacute; lo fortalece o que lo hace crecer y actuar de modo tal que la coherencia sea expandir su potencia. Se trata de un criterio de coherencia colectivo que surge de la situaci&oacute;n concreta y no de las personas que, siendo moralmente coherentes (es decir, atribuy&eacute;ndose un poder de juzgar superior basadas en su yo), participan en esa situaci&oacute;n. La diferencia parece ser menor pero no lo es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay un &uacute;ltimo punto: el &ldquo;anarcolibertarismo&rdquo; que hace gala de que no necesita ser coherente &ndash;en el sentido de que nadie les reclama en serio por ejemplo que pueden estar en contra del aborto pero a la vez defender la &ldquo;propiedad&rdquo; del cuerpo como propiedad privada o que un d&iacute;a pueden denunciar a China por comunista y al otro d&iacute;a se&ntilde;alar a ese pa&iacute;s como gente que no pide nada a cambio&ndash;, se afirma en que a lo &uacute;nico que le deben coherencia es a un &ldquo;yo&rdquo;-amo que dice lo que quiere, cuando quiere. Ese es el &uacute;nico criterio de verdad, por eso parecen re&iacute;rse de que les acusen de no ser coherentes, mientras son absolutamente coherentes al principio (delirante) del yo-amo. Claro que ese yo-amo (patriarcal y colonial), encaja perfecto con el &ldquo;delirio&rdquo; del sistema capitalista, de all&iacute; su poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Agrego delirante, entre par&eacute;ntesis, porque es sobre una violencia enorme que ese &ldquo;yo&rdquo; puede recortarse e independizarse del mundo. Por eso la violencia descomunal contra todo lo que suene a &ldquo;colectivismo&rdquo;, a explicitar la relaci&oacute;n de dependencia con la naturaleza y los bienes comunes (ecologismos), con las relaciones de afecto y cuidado (feminismos), que habilitan espacios y v&iacute;nculos opacos, con incertezas, experimentales, contradictorios. Toda la coherencia del &ldquo;libertario&rdquo; <em>depende</em> de anular las dependencias que hacen a la fragilidad de nuestras existencias. Toda la virulencia del &ldquo;libertario&rdquo; se nutre de denunciar que las <em>coherencias colectivas</em> no son otra cosa que corrupci&oacute;n disfrazada. De nuevo tenemos un punto de trampa complejo: todo lo contradictorio de lo colectivo es catalogado como corrupto a la vez que con esa imagen se desplaza y parece volver insignificante la corrupci&oacute;n institucionalizada (la verdadera casta) de la que el gobierno libertario vive para sostenerse en el poder.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Van a correr&rdquo; es la puesta en funcionamiento de la denuncia de <em>incoherencia</em> con que el troll libertario, pagado con recursos p&uacute;blicos, se afirma en que &eacute;l est&aacute; en un lugar de verdad que no tiene competencia. Sin embargo, el que vimos correr ayer es ese &ldquo;yo&rdquo; desnudo, inexistente en contacto con otrxs, imposible de salvarse si no es resguardado por las fuerzas del orden (por supuesto, pagadas con la <em>nuestra</em>).
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/corran-zurdos_129_11723100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2024 13:05:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Corran, zurdos!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libertarios,Individualismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo listo para la movilización feminista en el primer 8M de Milei: “Un antídoto a la crueldad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/listo-movilizacion-feminista-primer-8m-milei-antidoto-crueldad_129_10990827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36bc7655-5687-46e2-b3cf-f21e89124fcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo listo para la movilización feminista en el primer 8M de Milei: “Un antídoto a la crueldad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El de este año será el 8M con más elementos de provocación oficial que haya podido imaginarse. Las distintas organizaciones consensuaron un documento y las consignas de la jornada: en primer lugar, el hambre y el ajuste, la defensa del aborto y el repudio a los despidos.</p></div><p class="article-text">
        La previa al paro internacional feminista del 8M estuvo dedicada a afinar detalles organizativos, agitar la comunicaci&oacute;n y costurar un documento de unidad despu&eacute;s de un mes de organizaci&oacute;n asamblearia. No son tareas f&aacute;ciles porque requieren traducir meticulosos y artesanales acuerdos en la organizaci&oacute;n del espacio (concentraci&oacute;n y marcha!), en los mensajes a compartir como comunicaci&oacute;n colectiva y en las prioridades a reclamar (lo que incluye un tono y un fraseo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el medio, mientras se discut&iacute;a el texto que se leer&aacute; a las 18 horas del viernes, el presidente Javier Milei anunci&oacute; que el mismo 8M se reunir&aacute; con gobernadores que integrar&aacute;n el Pacto de Mayo, como primer paso de su propuesta lanzada en la inauguraci&oacute;n de sesiones legislativas ordinarias. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, el segundo encuentro de comisiones de la asamblea feminista coincidi&oacute; con la jornada en la que el presidente se dedic&oacute; a hablar de &ldquo;asesinas de pa&ntilde;uelo verde&rdquo; mientras inauguraba el ciclo lectivo en su excolegio. Simult&aacute;neamente,<strong> circul&oacute; la orden oficial de que no se nombre el 8M en ninguna instancia p&uacute;blica de gobierno.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las asamble&iacute;stas son periodistas y sindicalistas de prensa agremiadas en SIPREBA-FATPREN, ahora acampando frente a T&eacute;lam despu&eacute;s del brutal cierre de la agencia nacional de noticias por parte del gobierno realizada tambi&eacute;n esta semana. Esto escal&oacute; en un conflicto de primer orden que tuvo a la asamblea como caja de resonancia directa. De hecho, <strong>este ser&aacute; el 8M con m&aacute;s elementos de provocaci&oacute;n oficial que haya podido imaginarse.</strong> No es para menos: como ya lo venimos narrando en esta columna, este ser&aacute; el primer 8M contra un gobierno que hace del antifeminismo una pol&iacute;tica expl&iacute;cita y que se caracteriza por la violencia patriarcal en su comunicaci&oacute;n.
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                Mujeres en defensa de Télam                            </span>
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        La expectativa es enorme. Claro que hay un hiato entre todo el trabajo pol&iacute;tico, la militancia y la activaci&oacute;n de redes y lo que suceda este viernes 8M: un <em>incalculable</em> de lo que ser&aacute; la movilizaci&oacute;n efectiva. Es que ese <em>incalculable</em> sigue siendo la pol&iacute;tica: <strong>no hay automatismo que asegure una previsibilidad cuantitativa y, aun as&iacute;, hay un trabajo sin el cual ciertas cosas no suceden.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que todo c&aacute;lculo es dif&iacute;cil, s&iacute; se pueden <em>contar</em> algunas cosas. Un enorme trabajo asambleario. Una multiplicaci&oacute;n de convocatorias que en el abanico de flyers dan cuenta de la multiplicidad de sectores, organizaciones y espacios que se est&aacute;n preparando. Habr&aacute; verdurazo organizado por las Mujeres Trabajadoras de la Tierra, habr&aacute; performances en vivo, habr&aacute; batucadas. Se organizan y convocan el activismo gorde, les estudiantes de escuelas secundarias, artistas y escritoras, activistas socioambientales, redes de socorrismo, feministas plurinacionales y antirracistas, cient&iacute;ficas y trabajadoras comunitarias, trabajadoras sexuales y arquitectas, inquilinas y madres protectoras, cineastas y organizaciones mapuche, migrantas y trabajadoras de la autogesti&oacute;n, organizaciones de la disidencia sexual y coordinadoras de villas, trabajadoras de casas particulares y jubiladas. Varias columnas se preparan para venir de distintos partidos del conurbano bonaerense. A su vez, todas las centrales sindicales han sacado su convocatoria de unidad y el viernes por la ma&ntilde;ana realizar&aacute;n conferencia de prensa en el Sal&oacute;n Felipe Vallese en la sede Azopardo de la CGT, lo que sin dudas ser&aacute; una foto hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se habla de masividad, se busca que la foto multitudinaria sea ese gesto pol&iacute;tico que derrama fuerza y energ&iacute;a.</strong> Se dijo, evocando otra vez la lengua acu&aacute;tica, que fuimos marea y que ahora seremos tsunami. Se desea estar a la altura de una convocatoria que en Argentina est&aacute; cargada de urgencia y dramatismo, lo cual el movimiento feminista sabe combinar con fiesta en la calle y creatividad en sus manifestaciones. Esa f&oacute;rmula sigue siendo poderosa y es la principal herramienta contra la difusi&oacute;n del miedo que promueve el protocolo represivo vigente. De hecho, la masividad es la principal herramienta de autodefensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las consignas para este 8M que salieron de la organizaci&oacute;n ponen en primer lugar el hambre y el ajuste</strong>, la defensa del aborto, el repudio a los despidos, se pronuncian contra el DNU (&ldquo;marco jur&iacute;dico del saqueo&rdquo;) y el extractivismo, contra el protocolo represivo y las violencias machistas, con femicidios y travesticios en ascenso al ritmo de la precariedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De all&iacute; se desprende una caracterizaci&oacute;n precisa del momento. Una categor&iacute;a que ha sido impulsada por el debate feminista ha saltado fronteras al punto de convertirse en una clave de la lengua pol&iacute;tica para caracterizar esta &eacute;poca:<strong> la </strong><em><strong>crueldad</strong></em><strong>.</strong> Es un concepto que ha trabajado la antrop&oacute;loga argentina <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-9737-2015-05-29.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rita Segato</a> para hablar de los cr&iacute;menes por violencia de g&eacute;nero y las agresiones machistas como forma de un pacto de masculinidad, que se hizo conocido a inicios del movimiento Ni Una Menos, all&aacute; por el 2015. <strong>&ldquo;La crueldad est&aacute; de moda&rdquo;, dijo el escritor Mart&iacute;n Kohan hace unos d&iacute;as y la frase retumb&oacute;.</strong> Hoy, insisto, ese t&eacute;rmino excede el vocabulario de los feminismos y <em>nombra</em> el tipo de violencia verbal, pol&iacute;tica y simb&oacute;lica que practica este gobierno y que se entrena cotidianamente en las redes sociales. En ella conviven formas de insulto y maltrato con el festejo de despidos, memes que banalizan la pedofilia mientras se vac&iacute;an los programas de educaci&oacute;n sexual integral, agresiones directas y personales a pol&iacute;ticas (como Natalia Zaracho y Myriam Bregman) y el desprestigio de docentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ensa&ntilde;amiento con las trabajadoras estatales, con aquellas que protagonizan pol&iacute;ticas que garantizan derechos, es otra constante de estos meses virulentos de ajuste brutal. Como lo se&ntilde;alan las investigadoras espa&ntilde;olas Cristina Vega y Marta Cabezas analizando el fen&oacute;meno de la &ldquo;reacci&oacute;n patriarcal&rdquo; a nivel transatl&aacute;ntico, las ultraderechas del mundo atacan tanto a los feminismos callejeros como a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que buscan garantizar derechos a trav&eacute;s de alg&uacute;n tipo de institucionalidad feminista, a la vez que intentan oponer ambos a una pol&iacute;tica de &ldquo;mayor&iacute;as&rdquo;. La experiencia de vivenciar los derechos como &ldquo;privilegios&rdquo;, en tanto en el neoliberalismo son cada vez m&aacute;s escasos y abstractos, es utilizada de modo tal que refuerza el repudio individual a los derechos en vez de su reclamo colectivo. Por eso mismo los feminismos siguen siendo inc&oacute;modos y rechazados por estas derechas &ndash;incluso se&ntilde;alizados como enemigos p&uacute;blicos. <strong>Oponen una f&oacute;rmula del reclamo y del cuidado de lo com&uacute;n que cuestiona los privilegios a la vez que reclama derechos, </strong>no dejan de poner el eje en la transformaci&oacute;n social a la vez que demandan cuestiones muy concretas.
    </p><p class="article-text">
        Este 8M ser&aacute; una fecha hist&oacute;rica. Desde los feminismos se lo viene construyendo como paro internacional, como jornada de lucha. <strong>En fin: como ant&iacute;doto a la crueldad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/listo-movilizacion-feminista-primer-8m-milei-antidoto-crueldad_129_10990827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2024 22:08:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo listo para la movilización feminista en el primer 8M de Milei: “Un antídoto a la crueldad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diario de asamblea,Día Internacional de las Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Testimonios contra la impotencia del desencanto: la asamblea feminista suma voces en la previa del 8M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/solidaridad-no-deshumanicemos-gobierno-propone_1_10974049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7733551-b6cf-4ba2-b5f6-829b86435728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Testimonios contra la impotencia del desencanto: la asamblea feminista suma voces en la previa del 8M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los testimonios de los encuentros de la asamblea transfeminista previos a la movilización del 8 de marzo sorprenden por su crudeza. Funciona un plan sistemático de esta gestión, de ultraderecha y explícitamente antifeminista, con objetivos específicos: la desarticulación de las formas de supervivencia, el estallido anímico (depresión, rabia, tristeza) y el agotamiento.</p><p class="subtitle">Verónica Gago - Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Vivo con mis tres hijos en una habitaci&oacute;n. En marzo me aumentan a $150.000 por mes, el subsidio habitacional no llega a cubrirme la mitad. Logro pagar el resto pero ya no me queda para comer. Los &uacute;tiles, olvidate. Avis&eacute; en el chat de la escuela y se arm&oacute; una colecta para las madres que no podemos comprar pero somos demasiadas. Por eso hoy vine temprano&rdquo;, dice Eliana en la Plaza Garay, barrio de Constituci&oacute;n, mientras espera la entrega de kits escolares que se organiz&oacute; como <strong>acci&oacute;n de solidaridad concreta desde distintos espacios feministas y sindicales que participan en la asamblea del 8M</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La actividad se cocina desde temprano en la Casa Roja, la sede del sindicato de Trabajadoras Sexuales (AMMAR). Ya en la plaza, se hace una ronda con las vecinas que se acercaron. Luci Cavallero, del colectivo Ni Una Menos, lanza: &ldquo;Tenemos el desaf&iacute;o de <strong>pensar una estrategia como movimiento frente a un gobierno que opera en la destrucci&oacute;n</strong> y con herramientas para la provocaci&oacute;n permanente&rdquo;. Luego, abre la palabra para preguntar por qu&eacute; se celebra el 8 de marzo y cu&aacute;les son los reclamos que les interesar&iacute;a incluir. El meg&aacute;fono pasa de boca en boca, como las bandejas de fideos que se prepararon en la olla popular. Los testimonios se replican: la plata no alcanza, el corte de subsidios es una burla, no hay entregas de remedios. El agobio psicol&oacute;gico se acumula. Las vidas se desarman. 
    </p><p class="article-text">
        En los relatos que se superponen aparece un plan sistem&aacute;tico: la desarticulaci&oacute;n de las formas de supervivencia, el estallido an&iacute;mico (v&iacute;a depresi&oacute;n, rabia, tristeza), el agotamiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante parar este 8 de marzo por la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica y el cupo laboral de las travestis y trans. <strong>De nuevo somos las m&aacute;s pobres</strong>&rdquo;, dice Manuela, mientras se sigue acercando gente. Georgina Orellano, Secretaria General de AMMAR, explica: &ldquo;La solidaridad hace que no nos deshumanicemos, que es lo que este gobierno propone&rdquo;.
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                    alt="Del último encuentro, realizado en la sede de ATE, participaron referentes del sindicato de Trabajadoras Sexuales (AMMAR) y de la comunidad travesti-trans."
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                Del último encuentro, realizado en la sede de ATE, participaron referentes del sindicato de Trabajadoras Sexuales (AMMAR) y de la comunidad travesti-trans.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La solidaridad insiste, teje, repara pero cada vez en condiciones m&aacute;s cr&iacute;ticas y precarias. &ldquo;<strong>Los comedores comunitarios siguen abiertos gracias a la solidaridad del pueblo</strong>. Mientras, se acerca cada vez m&aacute;s gente, ajustada por ser parte de lxs m&aacute;s humildes, por ejemplo a quienes hoy se les recorta el Potenciar Trabajo que es un ingreso fijo para subsistir y que debe ser complementado con ingresos de trabajos diarios&rdquo;, describe Majo Poncino, referente del Movimiento Evita. La solidaridad se hace radical porque se enfrenta a la crueldad y a la pretendida normalizaci&oacute;n de la violencia. Aun as&iacute;, a la vez energiza y agota.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa es una m&aacute;s de las que poblaron esta semana distintos barrios y que se desprende de<strong> la tercera asamblea transfeminista, que fue otra vez masiva, calurosa y de donde ya sali&oacute; la decisi&oacute;n de que el 8M se marcha y se concentra en el Congreso de la Naci&oacute;n, desde las 16</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En medio de banderas, invitadas internacionales y militantes hist&oacute;ricas de la Campa&ntilde;a por el Aborto como Martha Rosemberg y Nina Brugo, se escuch&oacute; a las trabajadoras del Banco Naci&oacute;n pidiendo firmas contra su privatizaci&oacute;n, a Ana Lemos, secretaria de Interior de la Uni&oacute;n Obrera Ladrillera, a Lourdes Hidalgo, trabajadora textil sobreviviente del incendio del taller de Luis Viale, a jubiladas combativas, a estudiantes de escuelas secundarias, a trabajadoras que ven&iacute;an a denunciar los 165 despidos de ese mismo d&iacute;a en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una de las despedidas que se viraliz&oacute; en los medios con su denuncia es Guada Bargiela, militante de Orgullo Disca, una de las oradoras de la primera asamblea. En este encuentro conmovi&oacute; Valeria Salech, de la organizaci&oacute;n Mam&aacute; Cultiva, dedicada a la producci&oacute;n de marihuana para uso medicinal: &ldquo;Hoy las madres que nos consultan deben elegir entre comprar el aceite para los tratamientos o comer. Recuerdo que en los a&ntilde;os 90 muchos varones que se quedaban sin empleo se suicidaban, tambi&eacute;n jubilados, yo lo ve&iacute;a en la tv y me impactaba. Esta crisis nos encuentra a las que cuidamos sin siquiera esa posibilidad: somos las que no podemos decidir ni suicidarnos por la responsabilidad de quienes tenemos a nuestro cargo&rdquo;. Baja la noche, las conversaciones siguen, se distribuye el trabajo por venir en comisiones para ordenar la log&iacute;stica y el cuidado de la marcha y para escribir el documento colectivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los 90 muchos varones que se quedaban sin empleo se suicidaban, también jubilados. Esta crisis nos encuentra a las que cuidamos sin siquiera esa posibilidad: no podemos decidir ni suicidarnos por la responsabilidad de quienes tenemos a nuestro cargo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La asamblea puede pensarse tambi&eacute;n como un espacio contra el aturdimiento: otra de las formas de operaci&oacute;n de este gobierno de ultraderecha. Un aturdimiento que mezcla horror y desesperaci&oacute;n, imposibilidad de procesar tantas noticias malas sin desensibilizarse. El aturdimiento es fundamental para llegar a la banalizaci&oacute;n del sufrimiento y la impotencia del desencanto. Las asambleas organizan tambi&eacute;n contra eso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cocineras comunitarias tenemos que estar al frente este 8M&rdquo;, dice Moni Troncoso de la organizaci&oacute;n La Poderosa, en una reuni&oacute;n en la C&aacute;mara de Diputados que se hizo el mismo jueves para que expongan referentas feministas y expliciten la agenda que se viene discutiendo cada mi&eacute;rcoles en ATE, la sede asamblearia de este 2024.
    </p><p class="article-text">
        El lunes pasado esa misma conversaci&oacute;n ya hab&iacute;a tenido lugar en la villa 21-24, en una asamblea donde la cuesti&oacute;n de la &ldquo;rabia hecha organizaci&oacute;n&rdquo; marcaba el tono. De nuevo frente a diputadas se dijo: &ldquo;Hoy estamos ac&aacute; por la fuerza que tiene el movimiento feminista que ha demostrado no ceder ante la avanzada de la derecha&rdquo;, en palabras de Tamara Lescano, de Inquilinos Agrupados. Lo que se escuch&oacute; en el Parlamento refleja un trabajo sostenido en esos parlamentos populares que son las asambleas, que no existen sin un trabajo corporal y afectivo que es tambi&eacute;n condici&oacute;n de reproducci&oacute;n de las luchas sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s desplazamientos de la periferia al centro que se anuncian en esa geometr&iacute;a variable que es la organizaci&oacute;n feminista: el s&aacute;bado se realiz&oacute; una asamblea en la cooperativa Frida Kahlo de San Miguel, desde donde se est&aacute; organizando un trenazo para llegar juntxs a la movilizaci&oacute;n del 8M, seg&uacute;n anticiparon desde Conurbanas Transfeministas. &ldquo;Se est&aacute; coordinando con compa&ntilde;eres de asambleas que se organizan en distintos distritos por los que pasan las l&iacute;neas de ferrocarril San Mart&iacute;n, Mitre y Belgrano. Y tambi&eacute;n el 9 de marzo haremos una actividad importante en la plaza de San Miguel para quienes no puedan movilizar el 8&rdquo;, explica la docente y activista feminista Marisa Fournier.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo de preparaci&oacute;n, de log&iacute;stica para la movilizaci&oacute;n e, incluso, la planificaci&oacute;n de un despu&eacute;s para quienes no puedan trasladarse es parte del modo de cuidado y atenci&oacute;n con la que se hace la trama feminista. Capaz de alojar una suerte de multiplicidad de acciones en unidad. Capaz de dar cuenta de los niveles de da&ntilde;o y precariedad con los que hoy carga cualquier iniciativa. Capaz de hacer del trabajo organizativo un modo de sostenerse. Si en un momento las narrativas de la fuga seduc&iacute;an con la posibilidad de la deserci&oacute;n de la norma, en un momento de gobierno por el caos &mdash;el modo de gobierno del anarcocapitalismo de Milei&mdash;, sostener es lo m&aacute;s dificultoso y necesario.
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/solidaridad-no-deshumanicemos-gobierno-propone_1_10974049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Mar 2024 19:37:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Testimonios contra la impotencia del desencanto: la asamblea feminista suma voces en la previa del 8M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,8M,Mujeres,mujeres militares,Mujeres trans,Día Internacional de las Mujeres,Diario de asamblea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quieren dividir entre a quienes les importa cómo se habla y a quienes les importa comer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/quieren-dividir-les-importa-habla-les-importa-comer_129_10962930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6432cca1-4219-46c6-bcd2-7a2e85e26b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quieren dividir entre a quienes les importa cómo se habla y a quienes les importa comer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno anticipó que prohibirá el uso del lenguaje inclusivo en la administración pública. La maniobra distractiva es evidente. Esperan que el movimiento feminista reaccione a modo de escándalo para volver a contraponer lengua y comida, pero la agenda de la crisis alimentaria y habitacional es la demanda prioritaria del movimiento. </p></div><p class="article-text">
        El pa&iacute;s tiene cifras r&eacute;cord de pobreza y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/gobierno-prohibira-lenguaje-perspectiva-genero-administracion-nacional_1_10962612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el vocero presidencial anuncia la prohibici&oacute;n del uso del lenguaje inclusivo en la administraci&oacute;n p&uacute;blica</a>. Por un lado, la maniobra distractiva es evidente. Esperan que el movimiento feminista reaccione a modo de esc&aacute;ndalo para volver a contraponer lengua y comida. Lo hace en la misma semana que desfinancian el fondo de integraci&oacute;n socio urbana que permit&iacute;a invertir en infraestructura en los barrios populares con perspectiva de g&eacute;nero. Lo hacen mientras siguen negando alimento para los comedores y merenderos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quieren dividir entre a quienes les importa c&oacute;mo se habla y a quienes les importa comer. </strong>Que la boca y la garganta sean &oacute;rganos del cuerpo igualmente implicados en ambas tareas no es un detalle. Quieren, una vez m&aacute;s como les gusta a los sectores anti-feministas, pensar que el lenguaje es superficial, que es un lujo exc&eacute;ntrico. Y, sin embargo, sabemos que a ellos les importa, que es una verdadera obsesi&oacute;n, de Laje al vocero-de-Adorni. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Porque el fascismo necesita hablar de libertad para prohibir tanto como necesita decretar para desregular. Y tambi&eacute;n necesita caotizar para gobernar a favor de los negocios m&aacute;s abusivos, esos que prosperar en las ruinas del neoliberalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que en el fondo est&aacute; en cuesti&oacute;n y les molesta es que en Argentina el lenguaje feminista ha sido parte de luchas pol&iacute;ticas e inclusivas:<strong> cuando se habla en feminino y con la &ldquo;e&rdquo; se hacen visible trabajos, cuerpos, experiencias y trayectorias que han sido las &uacute;ltimas, las m&aacute;s olvidadas, las m&aacute;s explotadas.</strong> Cuando se altera la lengua pol&iacute;tica es porque hay una lucha material por hacer audibles vidas despreciadas, pero tambi&eacute;n vidas posibles por inventar a futuro. La lengua pone en variaci&oacute;n las posibilidades de existencia porque esas vidas se han afirmado como fuerza pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Es una provocaci&oacute;n, sin dudas, en el marco de la organizaci&oacute;n del 8M, que est&aacute; convocando asambleas masivas pero tambi&eacute;n de la creciente trama de solidaridad y coordinaci&oacute;n entre movimientos sociales y gente brutalmente empobrecida en dos meses.<strong> Este gobierno quiere sectorizar, insistir con la construcci&oacute;n del feminismo como enemigo p&uacute;blico</strong>, quiere lograr que cuando se estigmatiza a los y las referentas de los movimientos sociales, nadie les defienda. <strong>Quieren producir el efecto de un feminismo enclaustrado cuando, por el contrario, la agenda de la crisis alimentaria y habitacional es la demanda prioritaria del movimiento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una provocaci&oacute;n, sin dudas, que suma al carrete de odio que utilizan como propaganda de su desgobierno. Es una provocaci&oacute;n poner en el centro el lenguaje, pero es tambi&eacute;n la constataci&oacute;n de la batalla por lo que se nombra. 
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a popular no se hizo esperar: se dijo que, en el fondo, al gobierno le preocupa que pobres se escribe con &ldquo;e&rdquo;. En un chiste, la indistinci&oacute;n entre la cuesti&oacute;n de clase y de g&eacute;nero se hace verdad. <strong>Abolir el lenguaje es fantasear la aniquilaci&oacute;n.</strong> La supresi&oacute;n de vocales no es un detalle sino la ratificaci&oacute;n de que lo que no se nombra, no existe. La pobreza no se puede dejar de nombrar; tampoco que las m&aacute;s pobres en nuestro pa&iacute;s son las mujeres y las personas travestis y trans.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VG / LC / DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago, Luci Cavallero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/quieren-dividir-les-importa-habla-les-importa-comer_129_10962930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Feb 2024 17:26:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quieren dividir entre a quienes les importa cómo se habla y a quienes les importa comer]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Planteos por los precios y la complicación de la vida cotidiana: el 8M empieza a organizar sus consignas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/planteos-precios-complicacion-vida-cotidiana-8m-empieza-organizar-consignas_1_10952756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1586647c-4775-437e-b9bc-a003fb995248_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Planteos por los precios y la complicación de la vida cotidiana: el 8M empieza a organizar sus consignas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda asamblea transfeminista para organizar el 8 de marzo volvió a ser masiva. El rechazo al DNU y el protocolo represivo, dos de los puntos que generan consenso.</p></div><p class="article-text">
        La segunda asamblea transfeminista para organizar el 8 de marzo volvi&oacute; a ser masiva. El patio del hotel sindical de ATE, donde se aloj&oacute;, fue un rect&aacute;ngulo repleto y alguna gente no pudo entrar o qued&oacute; conversando y replicando en la entrada lo que se discut&iacute;a adentro. La necesidad de sostener el espacio del proceso asambleario se respiraba. Y, sin embargo, <strong>de una semana a otra, en los tonos de las intervenciones se percibe un aceleramiento</strong>. El mismo d&iacute;a de la asamblea fue el paro de ferroviarios; al d&iacute;a siguiente, el paro del sector de sanidad; se prev&eacute; paro docente para la semana pr&oacute;xima, hoy una confluencia de movimientos sociales har&aacute; 500 cortes en todo el pa&iacute;s y as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso se narraba en la asamblea, como una suerte de diario en vivo de lo que est&aacute; aconteciendo. <strong>Entre el paro general del 24 de enero (que ma&ntilde;ana se cumple un mes) y el paro feminista internacional del 8 de marzo, los paros se escalonan, se multiplican. </strong>No parece haber d&iacute;as vac&iacute;os en la lucha por sobrevivir en este presente ca&oacute;tico, que es un modo estrat&eacute;gico de gesti&oacute;n del tiempo por parte del gobierno de Milei, para desorganizar hasta las rutinas m&aacute;s sencillas (lo que el fil&oacute;sofo Paolo Virno ha llamado la &ldquo;par&aacute;lisis fren&eacute;tica&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queda claro que<strong> el avance brutal contra salarios, derechos y posibilidades de vida en com&uacute;n no se da sin respuesta desde abajo</strong>, desde formas organizativas consolidadas hasta el salto de los molinetes frente al aumento del transporte. Los dispositivos el&eacute;ctricos con los que se metaforiza la virulencia del gobierno &ldquo;anarcocapitalista&rdquo; &ndash;la licuadora y la motosierra&ndash; traducen el shock de lo que, seg&uacute;n el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Econom&iacute;a (MATE), implica estar a un paso del salario m&aacute;s bajo de la historia argentina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Asamblea 8M                            </span>
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        Mar&iacute;a Echevarr&iacute;a de la organizaci&oacute;n La Poderosa plante&oacute; la urgencia del momento: &ldquo;Este gobierno no puede seguir hambreando a nuestro pueblo. Quienes vienen a nuestros comedores ya est&aacute;n sin trabajo. Nadie puede comprar &uacute;tiles para la escuela&rdquo;, dijo. La cuesti&oacute;n de los &uacute;tiles escolares fue un emergente de estos d&iacute;as, que tom&oacute; todo su dramatismo por la ni&ntilde;a que rob&oacute; fibras para sus hermanas y la polic&iacute;a de General Pico (La Pampa) despleg&oacute; un &ldquo;enorme operativo&rdquo; para detenerla por la denuncia de los due&ntilde;os del local. La escenificaci&oacute;n cruel de un estado punitivo que criminaliza a lxs m&aacute;s d&eacute;biles. Pero la repercusi&oacute;n del hecho tambi&eacute;n despert&oacute; angustia, repudios y acciones de solidaridad concreta.
    </p><p class="article-text">
        La poderosa invit&oacute; a la asamblea de feminismo villero que se realizar&aacute; el pr&oacute;ximo lunes 26 en la villa 21-24 (CABA), a las 18 hs. M&aacute;s tarde una militante de una asamblea barrial de Boedo convid&oacute; a la &ldquo;asamblea de asambleas barriales&rdquo; en Parque Centenario este s&aacute;bado. La asamblea feminista es tambi&eacute;n la confirmaci&oacute;n de que otras asambleas se est&aacute;n organizando y sucediendo, en un momento en el cual de la asamblea al corte y al paro la pregunta es <strong>c&oacute;mo se acumula fuerza contra el DNU y el protocolo represivo, dos de los objetivos que generan consenso a la hora de proponer consignas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carla Guadensi, Secretaria General de la Federaci&oacute;n Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), trajo la centralidad de la deuda del FMI y una consigna que el movimiento feminista en Argentina supo hacer parte de las protestas diciendo: &ldquo;La deuda es con nosotras y con el pueblo&rdquo;. &ldquo;Ni un paso atr&aacute;s&rdquo; repitieron varias integrantes de la Campa&ntilde;a por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito para defender lo ganado, despu&eacute;s de que la abogada Nelly Minyersky &ndash;una de sus hist&oacute;ricas&ndash; abri&oacute; el encuentro.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La abogada Nelly Minyersky, una de sus históricas, abrió el encuentro.                             </span>
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        Se van tejiendo as&iacute; consignas que buscan sintetizar la trabajosa apuesta de un texto colectivo. Las notas se toman en muchos cuadernos y en celulares, se ven correr minutas que seguramente despu&eacute;s se pasar&aacute;n por wasap, se difundir&aacute;n a quienes no llegaron a la asamblea o se compartir&aacute;n con otros espacios organizativos.<strong> La asamblea es tambi&eacute;n una instancia de escritura colectiva, en la van apareciendo t&eacute;rminos, se retoman otros, se cocina un lenguaje disponible para la protesta en un momento que es in&eacute;dito </strong>y en el que, muchas veces, las palabras parecen no alcanzar, o se resbalan frente a la vertiginosa cotidianidad.
    </p><p class="article-text">
        Yamile Socolovsky, de CTA, dijo que el paro feminista &ldquo;viene a interrumpir la normalidad&rdquo;, una normalidad que hoy es cruel por donde se la mire. Una vez m&aacute;s, la tarea de encuentro de cuerpos, experiencias y trayectorias dis&iacute;miles en la asamblea repone algo que la pol&iacute;tica que s&oacute;lo sucede en las redes sociales parece poder prescindir: <strong>bancar las presencias de lxs otrxs, el desacuerdo como posibilidad, el rumor que debe conversarse.</strong> La persistencia de esa tecnolog&iacute;a a&ntilde;eja que es la asamblea vuelve a poner en acto la pregunta por c&oacute;mo la pasi&oacute;n pol&iacute;tica puede producir estructuras permanentes, una obsesi&oacute;n que rondaba tanto a Antonio Gramsci como a Rosa Luxemburgo cuando hablaban, precisamente, de la huelga. La coordinaci&oacute;n de la asamblea es en s&iacute; misma un trabajo pol&iacute;tico que excede el momento asambleario y que requiere de habilidad, paciencia e insistencia. Ponerle el cuerpo es producir una infraestructura para que la pol&iacute;tica feminista se haga lugar, tenga espacio.
    </p><p class="article-text">
        Sara Rueco Ant&uacute;nez &ndash;de la Cooperativa de Trabajo Cultura Minga&ndash; y Lilia Ferrer Morillo &ndash;conurbana, perif&eacute;rica, negra, migrante, como se present&oacute;&ndash; dijeron que las palabras expresadas por <strong>el presidente Milei &ldquo;s&oacute;lo hablan de m&aacute;s racismo y m&aacute;s exclusi&oacute;n&rdquo;, anticipando de hecho la noticia del d&iacute;a posterior, el cierre del INADI </strong>(Instituto Nacional Contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofia y el Racismo). &ldquo;Anunciamos que lxs negrxs, afrodescendientes y antirracistas de Argentina, nos estamos organizando en Comunidad como expresi&oacute;n del Ubuntu, minga y malungaje que son manifestaci&oacute;n de nuestras formas ancestrales de resistencia,&nbsp; por la construcci&oacute;n del paro internacional feminista en unidad interseccional y en contra de la avanzada anarco, supremacista, fundamentalista y negacionista&rdquo;. Una vez m&aacute;s, la cuesti&oacute;n de un paro inclusivo, capaz de reconocer la extranjerizaci&oacute;n de quienes no han sido parte del mundo asalariado es clave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estuvo presente tambi&eacute;n Maia Volcovinsky, secretaria de derechos humanos de la CGT, que se sum&oacute; a las referentas de las otras centrales sindicales en destacar la necesidad de construir unidad. La dimensi&oacute;n internacionalista estuvo marcada por la presencia de Tilda Rabi, presidenta de la Federaci&oacute;n de Entidades Argentino-Palestinas, con la consigna &ldquo;no es guerra, es genocidio&rdquo;. Flora Viola de Nuevo Encuentro dijo que hay que partir del retroceso del diagn&oacute;stico pero insistir en hablar de futuro y utop&iacute;a: &ldquo;Si no, nos quedamos sin palabras&rdquo;. Romina Misenta, de Inquilinos Agrupados, hizo una potente intervenci&oacute;n para denunciar el descontrol de los precios de los alquileres, que ya no s&oacute;lo se quieren pactar directamente en d&oacute;lares, sino que los plazos de renovaci&oacute;n son de 3 y 6 meses, haciendo insegura cada vez m&aacute;s r&aacute;pido a la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La agenda de la vida cotidiana, de la reproducci&oacute;n social &ndash;desde la salud mental a los comedores, desde la escuela a las tarifas, sin dejar de apuntar a los salarios y la especulaci&oacute;n financiera&ndash;, est&aacute; al centro de las agresiones del neoliberalismo autoritario</strong> que no s&oacute;lo empobrece, sino que est&aacute; decidido a castigar. Incluso haciendo torsiones con reivindicaciones feministas, como la esencialidad de los cuidados. Hoy, ese mismo argumento, se quiere utilizar como herramienta para impedir el paro docente, declarando de hecho la actividad como esencial. A esas maniobras, la respuesta del paro feminista viene a plantear una lucha cuerpo a cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/planteos-precios-complicacion-vida-cotidiana-8m-empieza-organizar-consignas_1_10952756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Feb 2024 15:54:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Planteos por los precios y la complicación de la vida cotidiana: el 8M empieza a organizar sus consignas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismos,Día Internacional de las Mujeres,Diario de asamblea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asamblea-feminista-desbordada-organizar-primer-8m-milei_1_10930849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e823c33-68c8-402b-974f-ede31b2d94d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana comenzaron los encuentros de organización rumbo al próximo 8 de marzo; una cita común para debatir coyuntura y organizar la calle. Será la primera manifestación que se enmarque en un gobierno de ultraderecha explícitamente anti-feminista. El hambre, las violencias y  la criminalización de la protesta en el eje de las intervenciones. 
</p></div><p class="article-text">
        La asamblea feminista, como cuerpo pol&iacute;tico, tiene una modalidad a la vez continua y discontinua. Es hoy el espacio que, con todas las dificultades que implica la articulaci&oacute;n en la heterogeneidad, se sostiene desde 2016. Funciona como una instancia de coordinaci&oacute;n de un movimiento que se destaca por la combinaci&oacute;n de estructuras pol&iacute;ticas, colectivas de distinto tipo y &ldquo;sueltas&rdquo;. Lo que hace <em>unidad</em> es esa cita com&uacute;n para debatir coyuntura <em>y</em> organizar la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La que se realiz&oacute; el mi&eacute;rcoles pasado en el patio de ATE, el sindicato de trabajadorxs estatales en la ciudad de Buenos Aires, fue la primera rumbo al pr&oacute;ximo 8 de marzo. Fue masiva y transversal. Surgi&oacute; como un gesto r&aacute;pido de convocatoria mientras el gobierno intentaba tapar la derrota parlamentaria de la Ley &Oacute;mnibus enviando un mamarracho mal facturado como proyecto de derogaci&oacute;n del aborto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se abri&oacute; as&iacute; un <strong>espacio de elaboraci&oacute;n pol&iacute;tica para que la indignaci&oacute;n no quede solo en redes</strong>; a la vez que el movimiento feminista no se comi&oacute; la curva de la provocaci&oacute;n dirigida a distraer de la urgencia pol&iacute;tica general. La asamblea puede tener modos y performances reiterativas, pero da una respuesta distinta cada vez; despliega inteligencia de coyuntura para mezclar y potenciar voces y experiencias que de otro modo no se encontrar&iacute;an en la conversaci&oacute;n pol&iacute;tica si es puramente virtual o segmentada por sectores ya organizados.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La asamblea del miércoles pasado, la primera de organización.                            </span>
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        Si bien el primer 8M multitudinario fue en el gobierno de Mauricio Macri (2017), <strong>este ser&aacute; el primero contra un gobierno ultraderechista que enarbola un car&aacute;cter expl&iacute;citamente anti-feminist</strong>a desde su campa&ntilde;a y que fue ratificado con creces una vez asumida la presidencia. Del discurso frente al Foro Econ&oacute;mico de Davos, donde Javier Milei asoci&oacute; feminismo con justicia social, hasta los ataques a la cantante popular Lali, no hace m&aacute;s que se&ntilde;alizar esa obsesi&oacute;n que lo perturba: <strong>el feminismo como </strong><em><strong>enemigo</strong></em>. Al mismo tiempo que lo inscribe en un gui&oacute;n global de referentes pol&iacute;ticos reaccionarios que &ldquo;le temen al g&eacute;nero&rdquo;, para usar el t&iacute;tulo de un libro reciente de Judith Butler.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La asamblea desbord&oacute;. </strong>Su armado y cuidado (parte de lo que se conoce como trabajo pol&iacute;tico invisible) es lo que da sost&eacute;n a la comunidad &ldquo;poligl&oacute;sica&rdquo;, como la llam&oacute; Dora Barrancos al inicio. Una conjunci&oacute;n de &aacute;nimos, expectativas y lenguajes dis&iacute;miles que sin embargo tejen como estrategia la posibilidad de construir contundencia en la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que marc&oacute; el tono principal de las intervenciones fue la cuesti&oacute;n del hambre:</strong> la emergencia alimentaria en los comedores, en los barrios y en las casas. &ldquo;El t&aacute;per vac&iacute;o con el que se vuelven las compa&ntilde;eras de comedores que no dan a basto&rdquo; como dijo Dina S&aacute;nchez, Secretaria General Adjunta de la UTEP.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n expresa algo que el movimiento feminista ha logrado en estos a&ntilde;os como ning&uacute;n otro: hablar al mismo tiempo del trabajo asalariado y no asalariado, registrado y no registrado, visible e invisible, dom&eacute;stico y comunitario. Es, de hecho, lo que ha permitido que los paros feministas del 8M sean capaces de contener a muchas de esas realidades que deben esforzarse por <em>inventar</em> una forma de parar y ser reconocidas en esa <em>ausencia</em> de tareas que son generalmente no tenidas en cuenta como trabajo.&nbsp;
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                El cierre de la jornada, con pañuelo en alto.                            </span>
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        La presencia sindical de la mayor&iacute;a de las centrales es, por eso mismo, otro de los rasgos salientes de la asamblea, marcando la importancia del feminismo sindical en la organizaci&oacute;n del proceso pol&iacute;tico. Frente a la devaluaci&oacute;n brutal de salarios, jubilaciones y subsidios, la presencia sindical subraya, adem&aacute;s, la l&iacute;nea de continuidad con el paro general del 24 de enero.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de diagn&oacute;sticos del ajuste con los microrrelatos de c&oacute;mo altera la vida cotidiana &ndash;los remedios que se dejan de comprar, los &uacute;tiles escolares que se avizoran como un lujo, los alquileres que se volvieron un robo a renovar cada 3 o 6 meses, la carga de la SUBE que se escurre&ndash; le da a la asamblea una funci&oacute;n de <em>escucha</em> particular. La vuelve un lugar capaz de<strong> hacer audible las formas en que la vida peligra por cuestiones de precariedad cada vez m&aacute;s urgentes</strong>, que desordenan y desestabilizan hasta las rutinas m&aacute;s b&aacute;sicas. En ese sentido, varias intervenciones remarcaron los efectos perversos del DNU que est&aacute; vigente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto impone, como se insisti&oacute;, una <strong>atm&oacute;sfera de violencias.</strong> Lo se&ntilde;al&oacute; la feminista afrodescendiente Sandra Chagas: dijo que la habilitaci&oacute;n de la violencia racista y de la discriminaci&oacute;n contra las personas racializadas, especialmente contra quienes trabajan en la calle, se ha habilitado desde los discursos de odio desde el poder y es ya moneda corriente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento que atraves&oacute; la asamblea fue la narraci&oacute;n concreta de lo que implica la <strong>criminalizaci&oacute;n de la protesta y la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica como un problema central del movimiento feminista. </strong>Se puso en evidencia una torsi&oacute;n perversa de la criminalizaci&oacute;n. Por ejemplo, en el caso de los dos detenidos en Jujuy por tuitear, se utiliza a la &ldquo;violencia de g&eacute;nero&rdquo; como agravante de las penas (as&iacute; lo relat&oacute; por video la compa&ntilde;era de uno de ellos). La maniobra es siniestra: intentar instrumentalizar una causa feminista como suplemento para la criminalizaci&oacute;n de la protesta y la anulaci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n. Estuvo tambi&eacute;n presente la activista lesbiana Pierina Nocchetti, acusada sin pruebas de pintar un grafiti en Necochea con la consigna &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; Tehuel?&rdquo;, y quien debe enfrentar un juicio oral la semana misma del 8M.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a la pregunta de Butler: &iquest;por qu&eacute; el &ldquo;g&eacute;nero&rdquo; se ha convertido en una presencia fantasm&aacute;tica capaz de aglutinar miedos, ansiedades y angustias al punto de convertirse en la manera de construir un <em>enemigo</em> para los liderazgos reaccionarios? A los fascistas del siglo XXI les permite ubicar all&iacute; una suerte de culpa concentrada &ndash;y causa eficiente&ndash; de los males que el neoliberalismo traduce como inseguridades (sobre el futuro, sobre los v&iacute;nculos, sobre la posibilidad de encontrar trabajo o vivienda). Pero tambi&eacute;n, dice la fil&oacute;sofa, produce una fantas&iacute;a de restauraci&oacute;n patriarcal: un tiempo id&iacute;lico que nunca existi&oacute; pero que cumple el papel de una historia &ldquo;natural&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La asamblea feminista establece para las pr&oacute;ximas semanas <strong>una cita corp&oacute;rea en medio de la vor&aacute;gine, un terreno de encuentro trabajoso con la tarea de producir un hecho pol&iacute;tico en un marzo que, ya se siente, ser&aacute; explosivo.</strong> &ldquo;No nos se&ntilde;alan como enemigas por nuestros errores, sino porque pusimos en crisis estructuras de desigualdad muy profundas, contra ellas nos vamos organizar&rdquo;, sintetiz&oacute; al cierre Luci Cavallero del colectivo Ni Una Menos.
    </p><p class="article-text">
        <em>VG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asamblea-feminista-desbordada-organizar-primer-8m-milei_1_10930849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Feb 2024 13:08:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una asamblea feminista desbordada para organizar el primer 8M de la era Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismos,Diario de asamblea]]></media:keywords>
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