<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Luci Cavallero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/luci-cavallero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Luci Cavallero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/author/1049601/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Tus dólares, tu represión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolares-represion_129_12324833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58735568-cc1e-4e28-9ef4-99774f7832ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tus dólares, tu represión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno hace de la torsión de consignas un acto de robo y transfiguración de lo que dijeron los movimientos populares y feministas, los mismos que pusieron en acto otros imaginarios políticos de la libertad (alejados de la heroicidad como capacidad de fugar divisas).
</p><p class="subtitle">Aumentar reservas, frenar el dólar y la lupa sobre el lavado: claves y dudas del blanqueo que anunció el Gobierno</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tus d&oacute;lares, tu decisi&oacute;n&rdquo;: es la frase que us&oacute; el vocero Manuel Adorni para dar a conocer las medidas de flexibilizaci&oacute;n del r&eacute;gimen informativo para d&oacute;lares que est&aacute;n en el &ldquo;colch&oacute;n&rdquo;. El anuncio parece una burla de una de las consignas m&aacute;s conocidas&nbsp; a nivel global con la que se difundieron las luchas por los derechos reproductivos y particularmente el aborto: &ldquo;Tu cuerpo, tu decisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina no fue la frase m&aacute;s usada porque su raigambre es m&aacute;s cercana a las f&oacute;rmulas liberales del derecho. Aqu&iacute;, el movimiento feminista por el derecho al aborto ha producido consignas m&aacute;s complejas y abarcadoras como &ldquo;Educaci&oacute;n sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir&rdquo; o &ldquo;Aborto legal en cualquier lugar&rdquo;, cuando se reinvidica el uso de misoprostol. Y esto debido a que se ha hecho un trabajo pol&iacute;tico enorme &mdash;de hecho, la pr&oacute;xima semana la Campa&ntilde;a festejar&aacute; sus 20 a&ntilde;os de existencia&mdash; para que el aborto se entrame con la disputa por el acceso a servicios p&uacute;blicos de calidad, incluso para discutir la producci&oacute;n p&uacute;blica de medicamentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, el vocero presidencial con ese gesto practica una vez m&aacute;s una chicana que no hace m&aacute;s que querer subir al feminismo al ring, a la primera l&iacute;nea de los ataques.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hay en ese pasaje de hablar de los d&oacute;lares como una especie de derecho de soberan&iacute;a? Es un n&uacute;cleo del proyecto anarcocapitalista del gobierno: la noci&oacute;n de lo financiero como antropolog&iacute;a, como verdad &uacute;ltima de lo humano.
    </p><p class="article-text">
        La maniobra de traducci&oacute;n financiera sobre las consignas feministas ya la hemos visto. Recordamos muy bien, all&aacute; por el 2018, cuando se escrib&iacute;a la consigna &ldquo;Nos mueve el deseo&rdquo; junto a &ldquo;La deuda es con nosotres&rdquo; y el banco Santander sali&oacute; para el 8 de marzo con la campa&ntilde;a: &ldquo;No pidas deseos, ped&iacute; cr&eacute;ditos&rdquo;. Pero ahora estamos frente a algo m&aacute;s: no es una campa&ntilde;a publicitaria corporativa, es un plan de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        No es menos importante&nbsp; tampoco la interpelaci&oacute;n permanente del Gobierno al ejercicio de la libertad, &uacute;nicamente declinada como &ldquo;libertad financiera&rdquo;, salvataje &uacute;ltimo frente al aumento de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Justo en el pa&iacute;s donde los feminismos han anudado la palabra libertad con el reclamo de desendeudamiento, diciendo que nos queremos libres y desendeudadas.
    </p><p class="article-text">
        Si algo queda claro, es que esta ultraderecha colonial y fascista, hace de la torsi&oacute;n de consignas un acto de robo y transfiguraci&oacute;n de lo que dijeron los movimientos populares y feministas, los mismos que pusieron en acto otros imaginarios pol&iacute;ticos de la libertad (alejados de la heroicidad como capacidad de fugar divisas).
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno decidi&oacute; llamar al nuevo programa &ldquo;Reparaci&oacute;n hist&oacute;rica del ahorro de los argentinos&rdquo;. El t&iacute;tulo hace eco a una medida que present&oacute; el gobierno de Mauricio Macri en 2016: la &ldquo;Reparaci&oacute;n Hist&oacute;rica para los jubilados&rdquo;, medida a trav&eacute;s de la cual muchas personas renunciaron a los litigios que manten&iacute;an con Anses a cambio del cobro de una indemnizaci&oacute;n. Era una fase anterior a la represi&oacute;n cruenta de todos los mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la manipulaci&oacute;n de consignas: esta idea de &ldquo;reparaci&oacute;n hist&oacute;rica&rdquo; en clave financiera, para ahorristas, reversiona la consigna de la comunidad travesti-Trans que viene exigiendo una ley de reparaci&oacute;n hace a&ntilde;os y que este s&aacute;bado convoca a Plaza de Mayo a exigirla.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes 23 hay asamblea para organizar la d&eacute;cada de Ni Una Menos (Bartolom&eacute; Mitre 748) y el s&aacute;bado 24 la olla popular transfeminista en Plaza de Mayo en el marco del festival por la Ley de Reparaci&oacute;n Hist&oacute;rica. Es clave esta trama en d&iacute;as muy dif&iacute;ciles, mientras se avanza contra el derecho a huelga, se reprime cada mi&eacute;rcoles a la prensa, jubiladxs y quienes acompa&ntilde;an y se profundiza una deriva autoritaria. Una forma de combatir la perversi&oacute;n del lenguaje de las luchas es seguir entramando los cuerpos, contra el saqueo tambi&eacute;n de las palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luci Cavallero, Verónica Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dolares-represion_129_12324833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2025 12:20:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/58735568-cc1e-4e28-9ef4-99774f7832ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="72185" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/58735568-cc1e-4e28-9ef4-99774f7832ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="72185" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tus dólares, tu represión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/58735568-cc1e-4e28-9ef4-99774f7832ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Blanqueo de capitales,Dólares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un presidente Ponzi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/presidente-ponzi_129_12057168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5621769e-7197-4a77-8f81-a2678061beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un presidente Ponzi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué significa que son los mandatarios quienes devienen influencers para “crear” confianza para invertir en un activo digital? ¿Qué tiene que ver esta estafa especulativa con un modo de masculinidad que apuesta al riesgo?</p></div><p class="article-text">
        Viernes por la noche, mientras alguna gente festeja San Valent&iacute;n, el presidente<strong> Javier Milei </strong>utiliza su cuenta oficial para promocionar y llamar a invertir en una <em>meme coin</em> llamada Libra: es decir, una criptomoneda inspirada en un meme. Parece un chiste pero no lo es. Por eso primero se cree que le han hackeado la cuenta, pero es verdad. Estas monedas que operan en el universo cripto se caracterizan por ser inversiones de alto riesgo y por tener movimientos altamente vol&aacute;tiles. <strong>Sobre una de ellas se mont&oacute; Javier Milei haciendo de la cuenta presidencial una plataforma de publicidad a secas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se supone&nbsp; que el Presidente quiso imitar el gesto de <strong>Donald Trump</strong> de tener su propia criptomoneda, solo que el lanzamiento en Estados Unidos se hizo antes de que asumiera y lo hicieron sus hijos (un par de resguardos no menores). Tras el tuit del Presidente, la moneda subi&oacute; repentinamente y consigui&oacute; inversiones por US$4.000 millones y, al poco tiempo, baj&oacute; repentinamente originando p&eacute;rdidas a los llamados &ldquo;cripto bro&rdquo; &ndash;esos chicos que especulan y arriesgan como modo de ser tambi&eacute;n influencers&ndash; en todo el mundo. Ellos se encargaron de subir videos en redes repudiando al presidente argentino. Vimos cuerpos masculinos, muchos entrenados en el gimnasio, enfurecidos por haber cre&iacute;do en la promesa de la motosierra mundial. Masculinidades heridas al nivel de un enga&ntilde;o amoroso.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde Bukele a Trump apelan al mundo de las cripto, al mismo tiempo que lo combinan con un llamado a la restauraci&oacute;n patriarcal y transf&oacute;bica de un mundo con solo dos g&eacute;neros, con migrantes expulsados y c&aacute;rceles privadas.&nbsp;<strong>&iquest;Qu&eacute; significa que son los mandatarios quienes devienen influencers para &ldquo;crear&rdquo; confianza para invertir en un activo digital? &iquest;Qu&eacute; tiene que ver esta estafa especulativa con un modo de masculinidad que apuesta al riesgo,</strong> tal como vienen investigando Ariel S&aacute;nchez y Nicol&aacute;s Pontaquarto de la Direcci&oacute;n de Masculinidades del Ministerio de Mujeres y Diversidad de la Provincia de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;libertad financiera&rdquo; &ndash;t&eacute;rmino fetiche que reivindica el presidente argentino, verdadera doble faz de la libertad que avanza&ndash; implica la <strong>oferta de una masculinizaci&oacute;n del riesgo financiero que busca captar a los j&oacute;venes con una promesa de &eacute;xito monetario veloz asociado a reemplazar la figura en declive del var&oacute;n proveedor. </strong>La &ldquo;libertad financiera&rdquo; funciona como un potente llamado para los varones j&oacute;venes, a quienes el gobierno libertario ha tomado como sujeto predilecto para ofrecerle, desde los 13 a&ntilde;os, cuentas en d&oacute;lares y m&uacute;ltiples ofertas institucionalizadas para convertirlos en sujetos financieros.
    </p><p class="article-text">
        Como venimos estudiando, esto no es un fen&oacute;meno nuevo. La pandemia ha sido el &uacute;ltimo gran laboratorio financiero, momento expansivo para las apps y billeteras virtuales, que explica mucho de una subjetividad entrenada en <em>especular para vivir.</em>
    </p><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de productos financieros en la vida cotidiana, combinados y ensamblados con tecnolog&iacute;as digitales y redes sociales, deviene clave en una forma de estafa que se hace en nombre de la libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Milei gan&oacute; las elecciones <em>tambi&eacute;n</em> con la propuesta de llevar al m&aacute;ximo de radicalidad el gobierno financiero de nuestras vidas (la especulaci&oacute;n a la que se ve obligado cada quien que debe lidiar con la precariedad), lo cual se combina con un discurso reaccionario, mis&oacute;gino y patriarcal. &iquest;Por qu&eacute;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inseguridad llevada a lo cotidiano lubrica un discurso sobre la necesidad de &ldquo;armarse&rdquo;, de buscar ganancias, a la vez que se sustenta en una masculinidad devaluada que debe afirmarse por medios que, de modo r&aacute;pido, generen alg&uacute;n tipo de <em>rentabilidad</em>, tanto econ&oacute;mica como an&iacute;mica y de posici&oacute;n. La fragilidad de esta apuesta financiera no la hace menos peligrosa sino m&aacute;s agresiva. <strong>La promoci&oacute;n de la especulaci&oacute;n financiera en lxs j&oacute;venes pone en juego su relaci&oacute;n con el futuro (que es, finalmente, con lo que las finanzas se quieren quedar) y su capacidad de &ldquo;especular&rdquo; </strong>&ndash;que significa, ni m&aacute;s ni menos, que <em>imaginar&ndash;, </em>la cual<em> </em>busca ser declinada &uacute;nicamente en una dimensi&oacute;n <em>financiera.</em>
    </p><p class="article-text">
        Proponemos una clave de lectura m&aacute;s: el objetivo de la promoci&oacute;n de la especulaci&oacute;n<strong> </strong><em>desde</em> el Estado es que les&nbsp; pibes sean entrenades como emprendedores en tanto <em>sin&oacute;nimo </em>de <em>especuladores</em>. En un sentido bien acotado y estrecho de lo que se entiende por <em>especulaci&oacute;n. </em>Es un salto m&aacute;s en la idea de la subjetividad emprendedora individualizante. La pregunta es c&oacute;mo se combina y articula con un antifeminismo de Estado que promueve una restauraci&oacute;n patriarcal eliminando la educaci&oacute;n sexual integral (ESI). Hace a&ntilde;os denunciamos que en las escuelas se atacaban los contenidos de la ESI&nbsp; y se incorporaba un entrenamiento en la especulaci&oacute;n y en la precariedad para lxs j&oacute;venes, bajo ciertos contenidos de la llamada &ldquo;educaci&oacute;n financiera&rdquo;. Son dos procesos paralelos pero que deben pensarse en conjunto.&nbsp; Hoy eso se ha acelerado. Al punto que la constataci&oacute;n es directa: la libertad financiera se organiza en un <em>continuum</em> con la desregulaci&oacute;n y la eliminaci&oacute;n de cualquier trama productiva no financierizada a la vez que con una disputa por el futuro de las generaciones j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Emprendedores en tanto </strong><em><strong>especuladores </strong></em><strong>es una oferta de modelos de masculinidad que busca asociar el &eacute;xito individual a las jerarqu&iacute;as de g&eacute;nero.&nbsp;</strong> La manera en que esta oferta financiera &ldquo;responde&rdquo; a la desestabilizaci&oacute;n de la precariedad laboral de d&eacute;cadas de neoliberalismo es evidente y se&ntilde;ala un enganche de fondo entre econom&iacute;a y g&eacute;neros. Las ofertas de subjetivaci&oacute;n financiera, entrenada f&iacute;sicamente y competitiva proliferan en las redes abriendo un nuevo campo de negocios pero, sobre todo, de &ldquo;armado&rdquo; de masculinidades que buscan conjurar a su vez la fragilidad. Lo comunitario, por ejemplo, por ser improductivo es desvalorizado y el ethos de afirmaci&oacute;n restringe las masculinidades posibles a un individualismo desesperado.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un salto de escala: Milei supone que un tipo de apuesta as&iacute; &ldquo;salvar&aacute;&rdquo; la econom&iacute;a argentina, que est&aacute; sostenida en base a endeudamiento y bicicleta financiera, haciendo cada vez m&aacute;s l&aacute;bil la frontera entre la estafa y el normal funcionamiento de un patriarcado financiero colonial.
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago, Luci Cavallero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/presidente-ponzi_129_12057168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 15:27:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5621769e-7197-4a77-8f81-a2678061beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="114129" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5621769e-7197-4a77-8f81-a2678061beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="114129" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un presidente Ponzi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5621769e-7197-4a77-8f81-a2678061beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sonia Corrêa, activista e investigadora feminista: “En seis meses, Milei resumió treinta años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-correa-activista-e-investigadora-feminista-seis-meses-milei-resumio-treinta-anos_1_11765936.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/424fbd4c-61c1-49fd-ac6a-7fa3fa086f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sonia Corrêa, activista e investigadora feminista: “En seis meses, Milei resumió treinta años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intelectual brasileña construye genealogía para indagar los procesos políticos e intelectuales que explican las convergencias en la ultraderecha. Bajo categorías como marxismo cultural o ideología de género” se ensambla un “arsenal” que permite las “guerras políticas”  del presente. </p></div><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil, y es deslumbrante, en este momento ca&oacute;tico a nivel global encontrar a alguien con la habilidad de hacer mapas que conecten dimensiones hist&oacute;ricas, intelectuales y estrat&eacute;gicas de lo que hoy discutimos como ultraderechas. Eso sucede al escuchar a la investigadora brasile&ntilde;a Sonia Corr&ecirc;a, quien adem&aacute;s lo hace con pasi&oacute;n pol&iacute;tica y curiosidad intelectual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Corr&ecirc;a co-dirige desde 2002 el Observatorio de Sexualidad y Pol&iacute;tica (SPW), un foro abierto de investigadorxs y activistas dedicado a an&aacute;lisis transnacionales de pol&iacute;ticas de la sexualidad</strong>. Desde los a&ntilde;os 70 es activista feminista en temas de g&eacute;nero, sexualidad y derechos humanos. Coincidimos con ella en Quito, Ecuador, en un Foro Feminista sobre Guerra y Neoliberalismo en nuestra regi&oacute;n, organizado por colegas de la FLACSO. Su voz fue &ndash;y sigue siendo&ndash; clave para entender lo que sucedi&oacute; con Jair Bolsonaro, lo cual teniendo en cuenta los resultados de las elecciones municipales en Brasil, no parece un fen&oacute;meno destinado a acabarse. Su inter&eacute;s por lo que significa el gobierno &ldquo;anarcolibertario&rdquo; de Milei en Argentina la lleva a enlazar a nuestros dos pa&iacute;ses en contrapuntos. Pero, m&aacute;s a&uacute;n, lleva el an&aacute;lisis hacia atr&aacute;s, construyendo genealog&iacute;as, para indagar los procesos pol&iacute;ticos e intelectuales que explican las convergencias en la ultraderecha que Corr&ecirc;a propone pensar bajo la figura de la &ldquo;hidra&rdquo;, en tanto un ecosistema complejo y mutante en que se mueven fuerzas religiosas, seculares, empresariales, intelectuales y pol&iacute;ticas. Bajo las categor&iacute;as de &ldquo;marxismo cultural&rdquo;, &ldquo;lo pol&iacute;ticamente correcto&rdquo; e &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; se ensambla un &ldquo;arsenal&rdquo;, se&ntilde;ala Corr&ecirc;a, que permite las &ldquo;guerras pol&iacute;ticas&rdquo;&nbsp; del presente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Habl&aacute;s de un &ldquo;giro gramsciano&rdquo; de la ultraderecha que explicar&iacute;a la importancia de la &ldquo;batalla cultural&rdquo; como parte de su estrategia, &iquest;nos pod&eacute;s explicar a qu&eacute; te refer&iacute;s m&aacute;s concretamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El t&eacute;rmino &ldquo;guerra cultural&rdquo; no fue inventado por la ultraderecha y es crucial aclarar eso. El t&eacute;rmino lo lanz&oacute; James Davidson Hunter, un profesor de sociolog&iacute;a de la Universidad de Virginia en un libro de 1991 que analizaba lo que estaba pasando en Estados Unidos. Desde ah&iacute;, esa terminolog&iacute;a se convirti&oacute; en una especie de lengua franca, usada por liberales, por la izquierda y por la ultraderecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Entonces la pregunta ser&iacute;a: &iquest;cu&aacute;ndo esa revoluci&oacute;n conservadora gana cuerpo temporal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Exacto. Los a&ntilde;os 90 han sido sin duda un punto crucial. No es tarea sencilla reconstruir de manera completa esa genealog&iacute;a porque ella se dio de forma dispersa, en regiones distintas y en ritmos variables. Intentemos. En Europa, la trayectoria inicial de reorganizaci&oacute;n y reconfiguraci&oacute;n de la ultraderecha fue fundamentalmente una iniciativa de intelectuales seculares franceses. La figura m&aacute;s conocida es Alain de Benoit, creador del GRECE (Groupement de Recherche et d&rsquo;&Eacute;tudes pour la Civilisation Europ&eacute;enne), que se ha reunido despu&eacute;s de Mayo del 68, para reconstruir una agenda conservadora y hacer frente a lo que ve&iacute;an como una desestabilizaci&oacute;n pol&iacute;tica e institucional de esa &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp; Hay que decir que esa corriente no ten&iacute;a conexiones con el campo religioso y era abiertamente cr&iacute;tica del imperialismo cultural y consumista norteamericano.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos y Am&eacute;rica Latina, un componente importante de esa reconfiguraci&oacute;n han sido actores ultracat&oacute;licos y sectores pol&iacute;tico-religiosos que desde antes estaban articulados para contrarrestar el resultado del Concilio Vaticano II, o sea la legitimaci&oacute;n de la injusticia social como una cuesti&oacute;n doctrinal del catolicismo. Esos sectores se opon&iacute;an a lo que ve&iacute;an como una posici&oacute;n materialista inaceptable, pues contaminada por una perspectiva marxista. Al principio eso fue una reacci&oacute;n pol&iacute;tica interna al Vaticano. Pero bastante r&aacute;pidamente a esas corrientes cat&oacute;licas se agregar&iacute;an otras fuerzas y sectores m&aacute;s amplios del ultra conservadorismo que, en Estados Unidos,&nbsp; empezarona reorganizarse para combatir lo que defin&iacute;an como liberalismo y secularismo excesivos tambi&eacute;n vistos como amenazas a&nbsp; la tradici&oacute;n norteamericana y de manera m&aacute;s amplia a la civilizaci&oacute;n occidental.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>Volvamos a Gramsci. &iquest;Cu&aacute;l es su papel en esta lectura desde la derecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En verdad para hablar de ese giro hay que considerar a Gramsci y la cr&iacute;tica cultural del capitalismo desarrollada por la Escuela de Frankfurt porque cada una de esas fuentes tuvo significados distintos en los dos lados del Atl&aacute;ntico Norte. Los esfuerzos hechos por los europeos se han centrado en relecturas de autores conservadores del pasado como Ren&eacute; Gu&eacute;non, Julio Evola y, eventualmente&nbsp; Herbert Spencer que escribieran sobre la decadencia del occidente y la materialidad excesiva del capitalismo. Pero tambi&eacute;n han revistado el llamado conservadurismo alem&aacute;n de los a&ntilde;os 50 que retom&oacute; y revisit&oacute; la teor&iacute;a pol&iacute;tica de Carl Schmitt, el jurista del nazi-fascismo. Ese hilo, hay que decir, abre una convergencia con lo que pasaba del otro lado del Atl&aacute;ntico pues ah&iacute; el campo ultraconservador estaba leyendo Leo Strauss, el traductor y divulgador de Schmitt en EEUU .
    </p><p class="article-text">
        Pero, en GRECE se han le&iacute;do tambi&eacute;n a varios autores de izquierda como Che Guevara y Franz Fanon y sobre todo de has hecho una<strong> relectura conservadora de Gramsci </strong>buscando<strong> </strong>caminos para<strong> </strong>superar la centralidad de la violencia pol&iacute;tica del fascismo hist&oacute;rico, que se hab&iacute;a mantenido viva en el ideario y praxis de la ultraderecha europea de posguerra. En Gramsci han encontrado la clave para proponer una pauta de transformaci&oacute;n extensa y profunda de la cultura y de la pol&iacute;tica, la cual van a llamar de metapol&iacute;tica. O sea, hacer una pelea por la imaginaci&oacute;n, por los esp&iacute;ritus impulsando una concepci&oacute;n del mundo basada en valores de la tradici&oacute;n, tarea que &ndash;como ense&ntilde;&oacute; Gramsci&ndash; no se resume a una cr&iacute;tica de la econom&iacute;a, ni tampoco a la pol&iacute;tica- institucional, pero se hace sin promover la violencia, y se hace en todas partes. A eso llamamos hoy el Giro Gramsciano de la ultraderecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>&iquest;Se reivindican expl&iacute;citamente de ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La perspectiva desarrollada pero el GRECE tuvo un resultado ins&oacute;lito cuando se considera que vino de una relectura de Gramsci, pues una de sus ambiciones ideol&oacute;gicas era superar la dicotom&iacute;a izquierda-derecha. Eso viene de que su punto de partida principal para criticar la desestabilizaci&oacute;n de los 1960 era revelar e contestar lo que consideran como zonas de sombra de la modernidad. En ese marco, argumentan que las nociones de derecha e izquierda vienen de la Revoluci&oacute;n Francesa y deben ser superadas. Esa visi&oacute;n, hay que decir, ha tenido consecuencias pol&iacute;ticas en el mundo real. Cuando Marine Le Pen pas&oacute; a liderar el Front National ella adopt&oacute; esa visi&oacute;n y hoy el Rassemblement National hace el juego de estar m&aacute;s all&aacute; del fractura izquierda- derecha. Muy significativamente, es lo que est&aacute; diciendo tambi&eacute;n Bukele: no hay derecha ni izquierda, solo pasado y futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>&iquest;C&oacute;mo es ese mapa de lecturas por fuera de Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los norteamericanos han hecho un ejercicio intelectual semejante pero no han vuelto exactamente a Gramsci, sino a la <strong>Escuela de Frankfurt </strong>por la simple raz&oacute;n que esos autores marxistas estaban exiliados en Estados Unidos desde antes de la Segunda Guerra y eran fuentes cruciales de inspiraci&oacute;n del pensamiento cr&iacute;tico en la sociedad norteamericana. La cr&iacute;tica de la cultura, como cr&iacute;tica del capitalismo y del orden burgu&eacute;s, desarrollada por los Frankfurtianos, al igual que los escritos de Gramsci, toma distancia del economicismo marxista. Con base en su relectura de esos textos, los norteamericanos van a desarrollar dos categor&iacute;as acusatorias muy eficaces: <strong>&nbsp;&ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo; </strong>y <strong>&ldquo;marxismo cultural&rdquo; </strong>que empezaron a ganar cuerpo en los a&ntilde;os 1980. Hay que decir que esa germinaci&oacute;n se dio en un caldo de cultivo en que se mezclaban fil&oacute;sofos y estrategistas ultra cat&oacute;licos, cientistas pol&iacute;ticos, expertos del campo de estudios estrat&eacute;gicos, pol&iacute;ticos profesionales del Partido Republicano, intelectuales asociados al neoliberalismo del grupo de Mont Pelerin, o al libertarianismo de Ayn Rand pero tambi&eacute;n al&nbsp; conspiracionismo. Entre ellos, muchos han transitado bastante libremente entre izquierda y derecha, como es el caso del conspiracionista Lyndon LaRouche y de Rothbard que, como se sabe, es una de las lecturas predilectas de Milei.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>O sea, preparan el terreno para continuar la guerra por otros medios&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En los 90, se verifican nuevas din&aacute;micas y confluencias que iban nutrir el giro metapol&iacute;tico. Empieza en EEUU la propagaci&oacute;n m&aacute;s sistem&aacute;tica de las categor&iacute;as acusatorias &ldquo;<strong>marxismo cultural&rdquo;</strong> y &ldquo;<strong>pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;, </strong>descritos por William Lind como la doble fase del mismo problema. Un arsenal sem&aacute;ntico creado para atacar los feminismos, la lucha antirracista y por derechos LGBTTI, a favor de los migrantes y contra la destrucci&oacute;n ambiental en un plan cultural y cotidiano. Mientras tanto, en el Vaticano --bajo la direcci&oacute;n ultraconservadora de Juan Pablo II y Ratzinger-- se ven&iacute;a gestando un otra&nbsp; categor&iacute;a espantap&aacute;jaro, la <strong>&ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;,</strong> que, hay que decir, desde un primer momento estuvo asociada a neomarxismo, que es una paleo versi&oacute;n del &ldquo;marxismo cultural&rdquo;. No menos importante, ese fue tambi&eacute;n el momento inaugural de la internet con su nueva l&oacute;gica de digitalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica que, como sabemos, ser&iacute;a muy bien aprovechada por la metapol&iacute;tica de la ultraderecha. En esa confluencia fue montado el aparato discursivo y operacional que gradualmente fomentar&iacute;a ciclones antig&eacute;nero y giros a la ultraderecha de nuestro tiempos. Ese aparato estaba listo para ser accionado con vigor cuando, la crisis financiera de 2008, en Europa y EEUU, cre&oacute; un ambiente social favorable a la adhesi&oacute;n social a visiones propagadas por esas fuerzas. Esos an&aacute;lisis sobre los efectos de 2008 no pueden ser autom&aacute;ticamente aplicados a Am&eacute;rica Latina, pero sin dudas las ramificaciones de esa re-energizaci&oacute;n pol&iacute;tica nos han afectado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>&iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n cumple hoy la categor&iacute;a &ldquo;marxismo cultural&rdquo;, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s del fin de la Guerra Fr&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Desde siempre ha cumplido la funci&oacute;n de fustigar y, si es posible, erradicar luchas emancipatorias. Seg&uacute;n la narrativa que se produjo a partir de la relectura ultra conservadora de la Escuela de Frankfurt, en los a&ntilde;os 1980 las izquierdas hab&iacute;an abdicado de la pelea econ&oacute;mica e se hab&iacute;an dedicado a las luchas culturales por hegemon&iacute;a pol&iacute;tica. O sea una &ldquo;guerra de cuarta generaci&oacute;n&rdquo; promovida por los feminismos, los movimientos LGTBIQ+, las luchas antirracistas, las luchas ambientales y de apoyo a los derechos de de lxs migrantes. Pasados treinta a&ntilde;os, &ldquo;marxismo cultural&rdquo; fue repaginado, su nueva versi&oacute;n es el &ldquo;woke&rdquo; (o wokismo). La palabra&nbsp; woke fue creada en los 30, por intelectuales y activistas antirracistas norteamericanos para denostar la toma de conciencia de la desigualdad y discriminaci&oacute;n racial. Pero, desde los a&ntilde;os 2000 se ha hecho popular y gan&oacute; mucho vigor con los episodios de violencia policial que declararon las protestas Black Lives Matter. Ese esa coyuntura,&nbsp; el t&eacute;rmino fue capturado y desfigurada por la ultraderecha como nueva categor&iacute;a paraguas donde est&aacute;n todas las &ldquo;cosas malas&rdquo; que ya estaban bajo &ldquo;marxismo cultural&rdquo; y m&aacute;s algunas como:&nbsp; teor&iacute;a cr&iacute;tica de raza, interseccionalidad y teor&iacute;a decolonial. Ese giro, hay que decir, pone luces fuertes sobre el racismo visceral&nbsp; de la ultraderecha norteamericana y es muy significativo que esa palabra sea hoy usada mucho m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de EUA como puede ser ilustrado por Milei. Treinta a&ntilde;os han transcurrido desde la invenci&oacute;n del &ldquo;Marxismo Cultural&rdquo; y su repaginaci&oacute;n como &ldquo;wokismo&rdquo;. Pero Milei ha ido mucho m&aacute;s r&aacute;pido. En enero, en el Foro de Davos, atac&oacute; el &ldquo;marxismo cultural&rdquo; pero en septiembre, en Naciones Unidas, su blanco ya fue el &ldquo;woke&rdquo;. Resumi&oacute; treinta a&ntilde;os en seis meses, porque se nota que est&aacute; muy acelerado (risas).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash;<strong>En Estados Unidos parece inventarse un patr&oacute;n m&aacute;s claramente pol&iacute;tico de organizaci&oacute;n de estas fuerzas: &iquest;c&oacute;mo funcion&oacute; eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En Estados Unidos, a diferencia de Europa, la reorganizaci&oacute;n de la ultraderecha&nbsp; estuvo sobre todo marcada por la oposici&oacute;n feroz al comunismo y a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Eso implica que ah&iacute; el tema del &ldquo;marxismo&rdquo; fue desde siempre mucho m&aacute;s cargado. Esas fuerzas tambi&eacute;n estaban enojadas con Mayo 68 pero como expresi&oacute;n interna de contestaci&oacute;n de la supremac&iacute;a norteamericana. Las primeras movidas fuertes ganaron cuerpos despu&eacute;s de la derrota en Vietnam a la que sigui&oacute; la renuncia de Nixon. En tal contexto figuras del Partido Republicano han dibujado una estrategia religiosa de movilizaci&oacute;n social contra el liberalismo y secularismo &ldquo;excesivo&rdquo; de la sociedad para rescatar la legitimidad&nbsp; del partido. El Moral Majority Movement fue liderado por Jerry Falwell, un pastor evang&eacute;lico, pero que agregaba ultra cat&oacute;licos, protestantes de otras denominaciones y fuerzas seculares mezcladas.<strong> </strong>En muchos aspectos, el Moral Majority Movement debe ser le&iacute;do como un&nbsp; modelo de la morfolog&iacute;a de la hidra que yo uso para describir las formaciones pol&iacute;ticas antig&eacute;nero de los tiempos de ahora. No menos importante, un primer blanco de esa reconfiguraci&oacute;n del ultra conservadurismo y de la ultraderecha fue la decisi&oacute;n Roe vs Wade de 1973 que reconoci&oacute; la constitucionalidad del derecho al aborto en EEUU.&nbsp; Adem&aacute;s, siguen vivos y activos personajes e instituciones creadas en aquel momento. El hijo de Falwell es asesor de campa&ntilde;as y actu&oacute; en el primer gobierno Trump. Y plataformas creadas en el ambiente de los a&ntilde;os 70, como Conservative Political Action Conference (CPAC) y la Heritage Foundation, siguen siendo nodos cruciales de articulaci&oacute;n transnacional de la ultraderecha. Entre febrero y agosto de 2024, ha habido cuatro CPACs, en Washington, en Budapest, en Balneario Cambori&uacute;, en Brasil y en la Ciudad de M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Cu&aacute;l es el papel de Agust&iacute;n Laje como intelectual &ldquo;org&aacute;nico&rdquo; de esta trama?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Desde donde lo miro, Laje encarna muchos de los sinuosos caminos de la reconfiguraci&oacute;n de la ultraderecha. Su formaci&oacute;n intelectual original se dio en esa camada m&aacute;s antigua que es el ultra-catolicismo. Despu&eacute;s hace su formaci&oacute;n de posgrado en el campo de estudios estrat&eacute;gicos en Estados Unidos e imagino que all&iacute; absorbi&oacute; otras perspectivas en especial las construcciones ideol&oacute;gicas del neoliberalismo pura sangre, a las cuales ha adherido con vigor. Digo eso porque esa adhesi&oacute;n no es palpable en otros autores latinos del campo ultracat&oacute;lico que han escrito sobre &ldquo;g&eacute;nero&rdquo; como Alejandro Ord&oacute;&ntilde;ez o Jorge Scala. Pero no est&aacute; excluido que esa influencia intelectual haya venido del mismo campo ultracat&oacute;lico. Ac&aacute; hay que volver una vez m&aacute;s en el tiempo. Las fuerzas cat&oacute;licas ortodoxas del comienzo del siglo 20, en Europa pero tambi&eacute;n en Am&eacute;rica Latina, ten&iacute;an conexiones org&aacute;nicas con el fascismo que se opon&iacute;a ferozmente al liberalismo pol&iacute;tico, pero tambi&eacute;n a los efectos de la econom&iacute;a capitalista sobre el&nbsp; orden cultural e institucional tradicional, especialmente la familia y el lugar de las mujeres. Pero esa visi&oacute;n iba a cambiar con el tiempo. C&oacute;mo observa Gabriela Arguedas, desde los a&ntilde;os 1950, Opus Dei ha desarrollado una concepci&oacute;n de econom&iacute;a capitalista cat&oacute;lica neo-integrista y lo mismo pas&oacute; con TFP que, no casualmente tiene &ldquo;Propiedad&rdquo; en su nombre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago, Luci Cavallero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sonia-correa-activista-e-investigadora-feminista-seis-meses-milei-resumio-treinta-anos_1_11765936.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Oct 2024 09:40:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/424fbd4c-61c1-49fd-ac6a-7fa3fa086f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38031" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/424fbd4c-61c1-49fd-ac6a-7fa3fa086f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38031" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sonia Corrêa, activista e investigadora feminista: “En seis meses, Milei resumió treinta años”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/424fbd4c-61c1-49fd-ac6a-7fa3fa086f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quieren dividir entre a quienes les importa cómo se habla y a quienes les importa comer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/quieren-dividir-les-importa-habla-les-importa-comer_129_10962930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6432cca1-4219-46c6-bcd2-7a2e85e26b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quieren dividir entre a quienes les importa cómo se habla y a quienes les importa comer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno anticipó que prohibirá el uso del lenguaje inclusivo en la administración pública. La maniobra distractiva es evidente. Esperan que el movimiento feminista reaccione a modo de escándalo para volver a contraponer lengua y comida, pero la agenda de la crisis alimentaria y habitacional es la demanda prioritaria del movimiento. </p></div><p class="article-text">
        El pa&iacute;s tiene cifras r&eacute;cord de pobreza y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/gobierno-prohibira-lenguaje-perspectiva-genero-administracion-nacional_1_10962612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el vocero presidencial anuncia la prohibici&oacute;n del uso del lenguaje inclusivo en la administraci&oacute;n p&uacute;blica</a>. Por un lado, la maniobra distractiva es evidente. Esperan que el movimiento feminista reaccione a modo de esc&aacute;ndalo para volver a contraponer lengua y comida. Lo hace en la misma semana que desfinancian el fondo de integraci&oacute;n socio urbana que permit&iacute;a invertir en infraestructura en los barrios populares con perspectiva de g&eacute;nero. Lo hacen mientras siguen negando alimento para los comedores y merenderos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quieren dividir entre a quienes les importa c&oacute;mo se habla y a quienes les importa comer. </strong>Que la boca y la garganta sean &oacute;rganos del cuerpo igualmente implicados en ambas tareas no es un detalle. Quieren, una vez m&aacute;s como les gusta a los sectores anti-feministas, pensar que el lenguaje es superficial, que es un lujo exc&eacute;ntrico. Y, sin embargo, sabemos que a ellos les importa, que es una verdadera obsesi&oacute;n, de Laje al vocero-de-Adorni. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Porque el fascismo necesita hablar de libertad para prohibir tanto como necesita decretar para desregular. Y tambi&eacute;n necesita caotizar para gobernar a favor de los negocios m&aacute;s abusivos, esos que prosperar en las ruinas del neoliberalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que en el fondo est&aacute; en cuesti&oacute;n y les molesta es que en Argentina el lenguaje feminista ha sido parte de luchas pol&iacute;ticas e inclusivas:<strong> cuando se habla en feminino y con la &ldquo;e&rdquo; se hacen visible trabajos, cuerpos, experiencias y trayectorias que han sido las &uacute;ltimas, las m&aacute;s olvidadas, las m&aacute;s explotadas.</strong> Cuando se altera la lengua pol&iacute;tica es porque hay una lucha material por hacer audibles vidas despreciadas, pero tambi&eacute;n vidas posibles por inventar a futuro. La lengua pone en variaci&oacute;n las posibilidades de existencia porque esas vidas se han afirmado como fuerza pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Es una provocaci&oacute;n, sin dudas, en el marco de la organizaci&oacute;n del 8M, que est&aacute; convocando asambleas masivas pero tambi&eacute;n de la creciente trama de solidaridad y coordinaci&oacute;n entre movimientos sociales y gente brutalmente empobrecida en dos meses.<strong> Este gobierno quiere sectorizar, insistir con la construcci&oacute;n del feminismo como enemigo p&uacute;blico</strong>, quiere lograr que cuando se estigmatiza a los y las referentas de los movimientos sociales, nadie les defienda. <strong>Quieren producir el efecto de un feminismo enclaustrado cuando, por el contrario, la agenda de la crisis alimentaria y habitacional es la demanda prioritaria del movimiento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una provocaci&oacute;n, sin dudas, que suma al carrete de odio que utilizan como propaganda de su desgobierno. Es una provocaci&oacute;n poner en el centro el lenguaje, pero es tambi&eacute;n la constataci&oacute;n de la batalla por lo que se nombra. 
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a popular no se hizo esperar: se dijo que, en el fondo, al gobierno le preocupa que pobres se escribe con &ldquo;e&rdquo;. En un chiste, la indistinci&oacute;n entre la cuesti&oacute;n de clase y de g&eacute;nero se hace verdad. <strong>Abolir el lenguaje es fantasear la aniquilaci&oacute;n.</strong> La supresi&oacute;n de vocales no es un detalle sino la ratificaci&oacute;n de que lo que no se nombra, no existe. La pobreza no se puede dejar de nombrar; tampoco que las m&aacute;s pobres en nuestro pa&iacute;s son las mujeres y las personas travestis y trans.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VG / LC / DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Gago, Luci Cavallero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/quieren-dividir-les-importa-habla-les-importa-comer_129_10962930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Feb 2024 17:26:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6432cca1-4219-46c6-bcd2-7a2e85e26b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="185663" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6432cca1-4219-46c6-bcd2-7a2e85e26b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="185663" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Quieren dividir entre a quienes les importa cómo se habla y a quienes les importa comer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6432cca1-4219-46c6-bcd2-7a2e85e26b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje inclusivo,Lengua]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
