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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Maby Sosa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/maby-sosa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Maby Sosa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Socorristas en Red: la práctica transformadora de acompañar abortos feministas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/socorristas-red-practica-transformadora-acompanar-abortos-feministas_132_11297442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7f284d2-802f-4d47-a824-2c4f6542c835_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Socorristas en Red: la práctica transformadora de acompañar abortos feministas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La colectiva nació en 2012 para acompañar a personas que necesitaban acceder a una interrupción de su embarazo. Qué significa esa práctica y qué cambió con la aprobación de la Ley 27610.</p></div><p class="article-text">
        S est&aacute; embarazada. No quiere volver a ser mam&aacute; y decide interrumpir ese embarazo. Habla con su ginec&oacute;loga y comienza a recibir informaci&oacute;n que comparte con sus amigas en un ida y vuelta de datos. En el momento de la interrupci&oacute;n lo hace acompa&ntilde;ada por una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Abort&oacute; y fue un alivio. Sin embargo, piensa lo bueno que hubiera sido no haber tenido que escuchar al ec&oacute;grafo habl&aacute;ndole de &ldquo;su beb&eacute;&rdquo; o haber tenido la recomendaci&oacute;n postinterrupci&oacute;n para no tener la peque&ntilde;a complicaci&oacute;n que tuvo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ella abort&oacute; se estaban cumpliendo dos a&ntilde;os de la aprobaci&oacute;n de la Ley 27610 de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo que hoy est&aacute; garantizada en la salud p&uacute;blica y en la salud privada. Relata esos d&iacute;as en varios audios de WhatsApp, y cinco minutos despu&eacute;s de mandarlos, llega otro: &ldquo;Me olvid&eacute; de la parte m&aacute;s importante: fue en mi casa, vino una amiga que me acompa&ntilde;&oacute; toda la tarde desde que me puse las pastillas hasta la expulsi&oacute;n. Me daba conversaci&oacute;n, me cebaba mates, esa contenci&oacute;n me parece que te la ten&iacute;a que contar&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Lo que S recuerda en el proceso de la interrupci&oacute;n de su embarazo es precisamente lo que facilitan las decenas de mujeres distribuidas hoy en distintas provincias del pa&iacute;s: las Socorristas en Red. La colectiva naci&oacute; en 2012 y es una pieza fundamental para acompa&ntilde;ar a que las personas gestantes accedan a la ley IVE y con ella a su derecho de decidir sobre su propio cuerpo.
    </p><h3 class="article-text">Socorrismo o c&oacute;mo materializar el feminismo</h3><p class="article-text">
        Como colectiva, Socorristas en Red (SenRed) naci&oacute; en C&oacute;rdoba en 2012. Fue la propuesta de tres militantes (Ruth, Laura y Lidia Zurbriggen) que formaban parte de la Campa&ntilde;a nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito y que buscaban sistematizar la informaci&oacute;n que se les brindaba a todas aquellas personas gestantes que se acercaban a consultar sobre abortos.
    </p><p class="article-text">
        La referencia a la militancia feminista era, por supuesto, el punto de partida de esas consultas. Por eso, a partir del impulso pol&iacute;tico de Las Revueltas, terminaron de conformar Socorristas en Red, una de las colectivas m&aacute;s feministas, m&aacute;s din&aacute;micas, m&aacute;s activas y m&aacute;s federales de la Argentina.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Acompa&ntilde;ar con ley</h3><p class="article-text">
        Desde su creaci&oacute;n en 2012 hasta 2020, Socorristas en Red acompa&ntilde;&oacute; miles de procesos de abortos (en 2019 fueron 12.575). Lo hicieron apoyadas en el protocolo de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, pero desde enero de 2021, la pr&aacute;ctica en la Argentina es en el marco de una ley.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la ley de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo, los abortos se realizan en forma ambulatoria con misoprostol, considerado medicamento esencial por OMS y que provoca contracciones uterinas que provocan la interrupci&oacute;n.&nbsp;
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                    alt="La aprobación de la IVE no terminó con la necesidad de socorristas: muchas personas prefieren el aborto autogestivo. 10 por ciento de las acompañadas por la red abortaron en el sistema de salud"
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                La aprobación de la IVE no terminó con la necesidad de socorristas: muchas personas prefieren el aborto autogestivo. 10 por ciento de las acompañadas por la red abortaron en el sistema de salud                            </span>
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        &ldquo;En mi opini&oacute;n, la aprobaci&oacute;n de la Ley de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo, -junto con colaborar en much&iacute;simos aspectos vinculados al acceso junto con traer bienestar y salud a quienes necesitan abortar-, colabor&oacute; en reconfigurar las apuestas por los acompa&ntilde;amientos&rdquo;, expresa Ruth Zurbriggen docente y referente ineludible del espacio. &ldquo;En reconfigurar los sentidos del acompa&ntilde;ar, en volver a hacernos pensar, proyectar, significar de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de acompa&ntilde;ar las decisiones de abortar. Y nos permiti&oacute; tambi&eacute;n poner en primer t&eacute;rmino o insistir con poner en primer lugar a quienes abortan. Es decir, que quienes abortan sean realmente les protagonistas de esta decisi&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Y agrega, &ldquo;sin lugar a dudas, la aprobaci&oacute;n de la ley fue un salto muy significativo a nivel subjetivo. Colabora de alguna manera en interpelar los sentimientos referidos a la verg&uuml;enza. Me parece que la existencia de la ley trae, entre muchas otras cosas, una legitimidad a esta decisi&oacute;n muy enorme.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">Activismo feminista en estado puro</h3><p class="article-text">
        Antonella Acosta Cappellacci tuvo una situaci&oacute;n personal vinculada a un aborto espont&aacute;neo. Eran &eacute;pocas de pandemia y atraves&oacute; ese proceso sola. Se reconoce como feminista y hac&iacute;a un tiempo se preguntaba c&oacute;mo llevar a una pr&aacute;ctica m&aacute;s palpable ese feminismo. Como lo personal es pol&iacute;tico, esos d&iacute;as en el hospital le dieron una idea: trabajar como socorrista.
    </p><p class="article-text">
        Lo hace desde 2020 en Paran&aacute;, junto a sus compa&ntilde;eras de Dora te escucha. &ldquo;Quer&iacute;a aportar desde el activismo feminista a la sociedad, y el socorrismo es lo m&aacute;s poderoso. La posibilidad de acompa&ntilde;ar a mujeres o a personas con capacidad de gestar con diferentes situaciones de trasfondo que llegan a nosotras buscando alg&uacute;n tipo de contenci&oacute;n, de informaci&oacute;n. Contribuir en eso est&aacute; la rebeld&iacute;a de lo que significa para m&iacute; el activismo feminista&rdquo;, explica Antonella, quien adem&aacute;s es docente de Historia.
    </p><p class="article-text">
        Juliana Montoya, integrante de Socorristas en Red en la zona Sur del Gran Buenos Aires y de Las Revueltas ingres&oacute; en 2018. &ldquo;Soy de las militantes que entr&oacute; con la marea verde&rdquo;, se define. Sus primeros pasos como acompa&ntilde;ante los dio en Bah&iacute;a Blanca donde naci&oacute;. Recuerda que los primeros acompa&ntilde;amientos fueron con muchos nervios y apoyada en sus compa&ntilde;eras. Por una situaci&oacute;n de la colectiva, de pronto s&oacute;lo quedaron tres y a cada una les toc&oacute; acompa&ntilde;ar 100 abortos en tan solo un a&ntilde;o. &ldquo;Me cur&eacute; de espanto&rdquo;, dice sonriendo.
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                    alt="En su primera década de trabajo militante la red de socorristas asistió a más de 13 mil personas en sus procesos de aborto. “La persona que decide es la protagonista”, asegura Ruth Zurbriggen, de La Revuelta"
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                En su primera década de trabajo militante la red de socorristas asistió a más de 13 mil personas en sus procesos de aborto. “La persona que decide es la protagonista”, asegura Ruth Zurbriggen, de La Revuelta                            </span>
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        El socorrismo fue para Sof&iacute;a Menoyo una &ldquo;puesta en pr&aacute;ctica cotidiana del feminismo&rdquo;. Su espacio est&aacute; en C&oacute;rdoba y se integr&oacute; a &eacute;l en 2017. Formaba parte de la Campa&ntilde;a por el derecho al aborto desde 2006 y hab&iacute;a realizado algunas investigaciones centradas en Las Revueltas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ese intento cotidiano de hacer feminismo, el socorrismo me aparec&iacute;a como una respuesta mucho m&aacute;s palpable que otros espacios. Tiiene que ver con la acci&oacute;n directa que es esa posibilidad de transformar en el aqu&iacute; y ahora una realidad concreta: la realidad de esa persona que est&aacute;s acompa&ntilde;ando. Eso fue para m&iacute; muy impactante, ver ese poder transformador que ten&iacute;a el feminismo en lo urgente&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se acompa&ntilde;a?</h3><p class="article-text">
        En las paredes de los ba&ntilde;os, en los colectivos, subtes, y diversos espacios que tienen que ver con lo social aparece siempre alg&uacute;n sticker, volante o papelito con el tel&eacute;fono de alguna de las redes de Socorristas que est&aacute;n distribuidas en el pa&iacute;s. Hoy son alrededor de 86 las que brindan atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a las sistematizaciones publicadas en la web de Socorristas en Red, la colectiva, hasta 2022 brind&oacute; acompa&ntilde;amiento e informaci&oacute;n a 13.292 personas que manifestaron su decisi&oacute;n de abortar. El 10% abort&oacute; en el sistema de salud, y el resto lo hizo de manera autogestionada. El 100% recibi&oacute; contenci&oacute;n, informaci&oacute;n, instrucciones, mensajes de WhatsApp, llamadas telef&oacute;nicas, compa&ntilde;&iacute;a virtual y presencial de socorristas.
    </p><p class="article-text">
        El 91% de las personas que se contact&oacute; con SenRed cursaba 12 o menos semanas de embarazo, y el 70% -de las mayores de 18 a&ntilde;os- sab&iacute;a que pod&iacute;a solicitar un aborto voluntario y legal en el sistema de salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El socorrismo tiene cuatro instancias. En una primera, est&aacute; la llamada telef&oacute;nica a los n&uacute;meros que circulan p&uacute;blicamente y que est&aacute;n en la web. &ldquo;&Eacute;se primer acercamiento es fundamental&rdquo;, explica Antonella, &ldquo;es la primera imagen, el primer contacto que tiene esa persona que se acerca a nosotras. Es fundamental que desde un primer momento se d&eacute; la escucha amorosa, la escucha atenta. El poder tener la capacidad de administrar la ansiedad, propia y ajena. Es ella quien deriva a los talleres presenciales, la segunda instancia del dispositivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Tengo miedo porque es una pr&aacute;ctica insegura&rdquo;, &ldquo;tengo miedo de que me maltraten en el hospital&rdquo;, &ldquo;me va a doler mucho&rdquo;, son algunas de las cuestiones que surgen en esa idea y vuelta de preguntas y respuestas por tel&eacute;fono. &ldquo;Empieza ah&iacute; lo que yo le llamo como el proceso de transformaci&oacute;n emocional pensando que muchas veces esa primera llegada al aborto puede traer todos esos prejuicios que las mismas personas tienen en relaci&oacute;n al aborto. Quien atiende esa llamada empieza un poco a resolver esas primeras dudas y empezar a transmitir tranquilidad&rdquo;, detalla Juliana.
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                El movimiento está en alerta ante las declaraciones oficiales en contra del derecho a decidir, aunque marcan que la ley sigue vigente                            </span>
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        La segunda instancia del dispositivo son los talleres grupales y en lo posible, presenciales. All&iacute; se explica todo lo vinculado a la utilizaci&oacute;n de la medicaci&oacute;n y los detalles de la pr&aacute;ctica:&nbsp; c&oacute;mo se realiza el acceso, cu&aacute;les son las unidades sanitarias disponibles para acceder a la interrupci&oacute;n y sus horarios. Previo a esto, las activistas tienen un mapeo general del sistema de salud de la zona en la que est&aacute;n cubriendo. Tambi&eacute;n contribuyen a pensar, en base a la situaci&oacute;n particular de cada persona gestante, las ingenier&iacute;as para facilitar el acceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera parte del acompa&ntilde;amiento es el d&iacute;a en que las personas abortan. &ldquo;Tienen nuestros n&uacute;meros de tel&eacute;fono y nos van relatando o consultando si es que aparecen algunas dudas o cualquier tipo de conversaci&oacute;n que la persona necesite en ese momento. Que las personas sientan que est&aacute;n siendo apoyadas o tienen con quien contar tambi&eacute;n hace que ese proceso de aborto pueda ser vivido con mayor tranquilidad&rdquo;, explica Juliana. Luego de ese tercer momento, el trabajo se completa con el asesoramiento para el acceso a un servicio postaborto, ya sea una ecograf&iacute;a o consultar por m&eacute;todos anticonceptivos que m&aacute;s le convenga.
    </p><h3 class="article-text">Abortar como feminista</h3><p class="article-text">
        La llegada de las personas dispuestas a abortar a estos espacios cambi&oacute; con la aprobaci&oacute;n de la ley IVE. Sin embargo, todav&iacute;a existen algunos temores vinculados a la mirada social y los miedos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada mujer llega con su historia y muchas veces tiene la necesidad de justificarlo. &lsquo;Voy a tomar esta decisi&oacute;n porque me pasa esto&rsquo;, y nosotras reafirmarmos esto de que no estamos ac&aacute; para juzgar&rdquo;, dice Antonella, desde Paran&aacute;. &ldquo;Hay un alivio que siente esa acompa&ntilde;ada cuando efectivamente aborta, el alivio nuestro de saber que eso ya pas&oacute;, que lo peor para ella en ese momento ya pas&oacute;. Y para nosotras implica ver la posibilidad de esa mujer de poder elegir qu&eacute; vida vivir. Creo que ese es un poco el triunfo de nuestro activismo. Desde lo personal, siempre es movilizador, muy emotivo, y cada acompa&ntilde;amiento cuando logra terminarse es una alegr&iacute;a que nos invita a seguir acompa&ntilde;ando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Juliana cuenta otra parte del proceso del aborto. Abortar con alegr&iacute;a. &ldquo;Nuestro trabajo es acompa&ntilde;ar y transformar las emociones de esos abortos para que sean vividos con emociones feministas. Y si ten&eacute;s que decir que tu aborto fue feliz, decilo, no hay problema: &lsquo;estoy recontenta porque voy a abortar&rsquo;. Es simplemente poder hablar desprejuiciadamente de la complejidad que implica la decisi&oacute;n de maternar o no. Pienso que esa oportunidad de permitirse sentir emociones que tal vez en el sentido com&uacute;n, una no la asociar&iacute;a al aborto: abort&eacute; feliz, abort&eacute; viendo una pel&iacute;cula con mis amigas, abort&eacute; tranquila. Ese impacto feminista es lo que buscamos.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">Acompa&ntilde;ar a ejercer derechos</h3><p class="article-text">
        Los debates que se dieron en el seno de las organizaciones socorristas acompa&ntilde;aron y resignificaron los debates feministas en torno a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo. Esas resignificaciones posibilitaron repensar la pr&aacute;ctica y llegar al momento de la aprobaci&oacute;n de la ley con otras certezas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comenzamos a pensar el aborto en un contexto m&aacute;s social y desplazarnos la idea del &lsquo;aborto legal para no morir&rsquo; y del &lsquo;mi cuerpo es m&iacute;o&rsquo; para llevarlo a un plano de derechos, de acceso a la salud. Eso fue producto de un proceso muy largo dentro del feminismo y por supuesto, dentro del socorrismo&rdquo;, explica Sof&iacute;a Menoyo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese deslizamiento del aborto como responsabilidad social instala discusiones que ven&iacute;amos dando dentro del feminismo solamente. Y el socorrismo aporta un mont&oacute;n a ese debate desde la pr&aacute;ctica porque decir &lsquo;aborto legal en cualquier lugar&rsquo; significa que el aborto puede ser ambulatorio, que puede no ser en un hospital, que puede practicarse con cierta autonom&iacute;a, que puede ser autogestionado y que no es riesgoso. Quienes acompa&ntilde;amos abortos sabemos que no es riesgoso si lo haces con la medicaci&oacute;n indicada, usando bien el tratamiento. Nuestro trabajo como socorrista propuso en la pr&aacute;ctica muchas que tienen que ver con la salud comunitaria. Y lo hicimos desde el activismo feminista, pensando en los derechos y en el acceso a ellos&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">La vida de la socorrista</h3><p class="article-text">
        El oto&ntilde;o apareci&oacute; de pronto en Buenos Aires. Son casi las seis de la tarde y Juliana, despu&eacute;s de trabajar todo el d&iacute;a, se sienta con folletos, remeras, carteles y anotadores a hablar de su quehacer. Nunca no es momento de hablar del activismo. As&iacute; es como d&iacute;a a d&iacute;a viven las socorristas su trabajo acompa&ntilde;ando interrupciones voluntarias del embarazo.
    </p><p class="article-text">
        Juliana recuerda que hablar con su mam&aacute; de su activismo feminista acompa&ntilde;ando abortos, le abri&oacute; la puerta para contarles cosas m&aacute;s personales sobre su vida. Y que tanto sus amigues como parejas y familia saben que su quehacer en el socorrismo es algo que no se negocia.
    </p><p class="article-text">
        En eso coinciden tambi&eacute;n Antonella, quien entre clase y clase dio esta entrevista y Sof&iacute;a, que busc&oacute; un hueco por la tarde para hablar. &ldquo;Cuando asumimos el proceso de entrar en socorristas sabemos que no es un pasatiempo, que no es una forma de activismo en donde una elige los tiempos. Es una forma de transitar la vida. Porque no hay forma de predecir o predeterminar los acompa&ntilde;amientos&rdquo;, comenta Antonella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tareas de cuidado comunitaria, m&aacute;s trabajo, m&aacute;s tareas de cuidado propias, m&aacute;s entorno social, todo eso le toca compatibilizar a las socorristas. Y es esto lo que en este contexto de crisis econ&oacute;mica les genera aflicci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro desaf&iacute;o es qu&eacute; tiempo nos deja este capitalismo feroz para quienes realizamos cuidado comunitario. Para nuestras vidas militantes, es trabajar intensamente en eso, en red, compartiendo esas angustias, pero nunca es una opci&oacute;n dejar el activismo&rdquo;, dice Juliana y en eso coincide con Sof&iacute;a. &ldquo;El activismo feminista es el lugar que siempre elijo. Porque pod&eacute;s estar agotada, sin tiempo, pero siempre vale la pena una tarde de s&aacute;bado encontr&aacute;ndote con tus compa&ntilde;eras para charlar, para mimarte, para pensar, proyectar, es una esperanza de vida pensada siempre desde el feminismo&rdquo;, dice Sof&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">La ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo existe y se defiende</h3><p class="article-text">
        En Paran&aacute;, en C&oacute;rdoba y en la zona Sur del Gran Buenos Aires, una de las preguntas que insistentemente surgen en las llamadas telef&oacute;nicas tiene que ver con la existencia de la ley o la posibilidad de que deje de existir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La red de socorristas, entre otros muchos desaf&iacute;os, tiene el desaf&iacute;o de cuidar la ley&rdquo;, dice Zurbriggen. &ldquo;Tenemos que colaborar desde esta red para insistir para dar cuenta de que la existencia de la ley trajo much&iacute;simo bienestar, much&iacute;sima salud. La importancia de mantener tanto su vigencia como disputar y exigir para su implementaci&oacute;n en cada una de las ciudades, de las localidades y las provincias de este pa&iacute;s. Estamos en condiciones distintas para su implementaci&oacute;n a las que ten&iacute;amos hasta el a&ntilde;o 2023. Ese saber nos obliga a pensar creativamente en las articulaciones pol&iacute;ticas para que la ley siga siendo una posibilidad en nuestras vidas y en las vidas de todas las personas que necesitan abortar.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La Ley de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo est&aacute; vigente desde enero de 2021. Para informaci&oacute;n de Socorristas en Red se puede hacer a la web:<a href="http://socorristasenred.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> socorristasenred.org</a>. All&iacute; est&aacute;n los contactos de todas las regiones.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maby Sosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/socorristas-red-practica-transformadora-acompanar-abortos-feministas_132_11297442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 02:59:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Socorristas en Red: la práctica transformadora de acompañar abortos feministas]]></media:title>
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