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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Fontdevila]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/pablo-fontdevila/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Fontdevila]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Peronismo sin Perón?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/peronismo-peron_129_11351775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae9e2683-5783-4b92-8d6d-ce8af076ab98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Peronismo sin Perón?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el autor la lucha contra el “internismo” resultó en la elusión del debate programático o estratégico dentro del peronismo, lo que explica en parte la derrota del 2023. </p></div><p class="article-text">
        La de 2023 fue sin duda alguna una derrota hist&oacute;rica para el peronismo. Que no debe minimizarse ni en su origen ni en sus consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las consecuencias, se ven cada vez m&aacute;s claras. El contexto est&aacute; caracterizado por una fase singular del capitalismo a escala global: la preeminencia absoluta del capital financiero y la batalla del capital por apropiarse sin l&iacute;mites del esfuerzo social; la decadencia de los estados nacionales; la asombrosa impotencia de la clase pol&iacute;tica ante el avasallamiento de los pilares democr&aacute;ticos; la debilidad relativa de los movimientos obreros por la dispersi&oacute;n productiva que generan los cambios tecnol&oacute;gicos y la liberalizaci&oacute;n completa de los mercados con la excepci&oacute;n del mercado laboral. Espanta por ello la significativa destrucci&oacute;n del Estado y del sistema de protecci&oacute;n social as&iacute; como del salario de empleados y trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Se le ha dedicado poco esfuerzo al an&aacute;lisis del origen de esta derrota, cuya consideraci&oacute;n debiera requerir mayor profundidad evitando la preeminencia de egos por sobre las ideas, tendencia que dentro del propio movimiento nacional conduce a ponerle sordina.
    </p><p class="article-text">
        Basta mirar el inenarrable Congreso Nacional del Partido Justicialista realizado el pasado 22 de marzo que, contradiciendo a Per&oacute;n que sosten&iacute;a que si se quer&iacute;a evitar resolver un problema lo mejor era designar una comisi&oacute;n, constituy&oacute; una Comisi&oacute;n de Acci&oacute;n Pol&iacute;tica sin fijar siquiera un rumbo consistente.
    </p><p class="article-text">
        Nada por aqu&iacute;, y nada por all&aacute;. De ad&oacute;nde vamos, poco. Y de d&oacute;nde venimos, nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El dedo o el debate</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una extra&ntilde;a y contradictoria conjura de medios de comunicaci&oacute;n, periodistas, organizaciones pol&iacute;ticas y personalidades. Por un lado se denigra los debates pol&iacute;ticos, a los que se califica siempre lisa y llanamente con el mote descalificador de &ldquo;una interna&rdquo;. Pero, por otro lado, los mismos medios hegem&oacute;nicos, las voces cantantes del poder econ&oacute;mico y dirigentes de un lado y del otro de la grieta, no se privan de despotricar contra el uso del &ldquo;dedo&rdquo; en la definici&oacute;n de candidaturas y espacios de representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una de las herencias significativas de la gesti&oacute;n de CFK fue dar una respuesta democr&aacute;tica al dilema del internismo y de la digitaci&oacute;n de las candidaturas, garantizando a trav&eacute;s de las PASO un procedimiento transparente para fortalecer la vida interna de los partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Pero basta que se implemente para que, en cada elecci&oacute;n, todos nosotros nos veamos obligados evaluar si las PASO nos sirven o no nos sirven, si nos convienen o si le convienen al adversario. Seguramente es preferible mil veces que la gente se &ldquo;equivoque votando&rdquo;, a que la rosca pol&iacute;tica defina nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que ninguna herramienta garantiza por s&iacute; misma el &eacute;xito de una estrategia, pero resulta inoficioso poner el acento, al analizar los resultados que obtenemos en los procesos electorales, en el modo en que se dirimen los distintos puntos de vista.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jense que esta enfermedad va mucho m&aacute;s all&aacute; de las internas electorales. Conducen tambi&eacute;n a que en la gesti&oacute;n de gobierno se haya demonizado toda opini&oacute;n discordante con la palabra &ldquo;oficial&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el gobierno del Presidente Alberto Fernandez (y no me olvido de Cristina Fernandez de Kirchner) la atenci&oacute;n de buena parte de la opini&oacute;n publicada gir&oacute;, desde el primer d&iacute;a, en torno a la cuesti&oacute;n de si ella iba a permitirle el ejercicio pleno de su poder. Sistem&aacute;ticamente se llamaba la atenci&oacute;n desde el entorno presidencial y desde la oposici&oacute;n, incluida la oposici&oacute;n medi&aacute;tica y empresarial, sobre los movimientos y opiniones de la &ldquo;jefa&rdquo; y electora principal, censurando su mirada sobre el rumbo del gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese condicionamiento no le impidi&oacute; pronunciarse, aunque seguramente la oblig&oacute; a medir cuidadosamente sus observaciones. Hasta que se produjo la espectacular derrota en las elecciones de medio t&eacute;rmino en el a&ntilde;o 2021. All&iacute; s&iacute;, Cristina se despach&oacute; con un an&aacute;lisis severo sobre la situaci&oacute;n. Con su habitual correcci&oacute;n, se&ntilde;al&oacute; que en el pronunciamiento popular hab&iacute;a un claro llamado de atenci&oacute;n y que la situaci&oacute;n hac&iacute;a obligatorio para el gobierno poner mucho acento en &ldquo;alinear salarios con tarifas y precios&rdquo;. No le tir&oacute; toda la culpa a la pandemia, aunque estaba en el contexto de las dificultades econ&oacute;micas del gobierno. Fue a lo central, que era y es para el peronismo, el problema de la ca&iacute;da sistem&aacute;tica del salario de los trabajadores registrados desde 2016
    </p><p class="article-text">
        Por estas declaraciones hubo un coro de descontento que reun&iacute;a a la c&uacute;pula del&nbsp; gobierno y la oposici&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se atreve? &iquest;Acaso no fue abanderada de la nominaci&oacute;n de Alberto Fernandez? Y acaso &iquest;quiere eximirse de responsabilidad en la gesti&oacute;n de la cual es vicepresidenta?
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; empezamos con el debate que se conoci&oacute; como &iquest;qui&eacute;n tiene la lapicera? Que llev&oacute; muchos meses, en desmedro de la discusi&oacute;n sobre el &ldquo;qu&eacute; hacer&rdquo;. Y una vez m&aacute;s aflor&oacute; la lucha contra el &ldquo;internismo&rdquo; para evitar la lucha por un cambio del rumbo que anunciaba la cat&aacute;strofe, que finalmente advino en 2023.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como se construy&oacute; nuestro pasado pol&iacute;tico inmediato y as&iacute; se quiere seguir construyendo nuestro futuro: eludiendo el debate program&aacute;tico o estrat&eacute;gico; barriendo los errores bajo la alfombra y para colmo de los colmos, reflotando viejos macartismos nacidos tras el exilio de Per&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La oportunidad para torcer esa historia es volver a las preguntas centrales. &iquest;Qu&eacute; nos pas&oacute; que perdimos las elecciones del 2023? &iquest;C&oacute;mo reconquistar la confianza del sufrido pueblo argentino? &iquest;Cu&aacute;l deber&iacute;a ser nuestro programa? &iquest;Qu&eacute; corresponde hacer hoy en nombre de nuestra doctrina?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un peronismo &ldquo;sin&rdquo; Per&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos, signados por una verdadera tragedia social, est&aacute;n proliferando reclamaciones a favor de volver a la &ldquo;doctrina peronista&rdquo;, apuntando en su reflexi&oacute;n disparos m&aacute;s o menos velados contra el sector mayoritario del movimiento peronista que es, hasta hoy, el kirchnerismo.
    </p><p class="article-text">
        Condici&oacute;n mayoritaria que, valga la aclaraci&oacute;n, se debe al extraordinario despliegue de pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n social, crecimiento del empleo y del salario durante los gobiernos de N&eacute;stor y Cristina. Como ya se dijo, no fue magia.
    </p><p class="article-text">
        Y valga una digresi&oacute;n que me cuesta eludir: cuando lleg&oacute; Nestor Kirchner al gobierno, hab&iacute;a m&aacute;s de 2 millones de beneficiarios de planes de ayuda social, pero al concluir su primer gobierno quedaban menos de 300.000. Tambi&eacute;n pasamos de 3 millones de jubilados a m&aacute;s de 6 millones (98% de cobertura) y extendimos la protecci&oacute;n de las Asignaciones Familiares a la totalidad de la PEA, informales y desocupados inclu&iacute;dos; desocupaci&oacute;n de un d&iacute;gito y los salarios en d&oacute;lares m&aacute;s altos de America&nbsp; Latina.
    </p><p class="article-text">
        Asombrosamente, hoy los &ldquo;peronistas&rdquo; conservadores m&aacute;s audaces, reclaman por la &ldquo;infiltraci&oacute;n progresista&rdquo; en el movimiento nacional como causa de la derrota. O sea nos acusan de ocuparnos mucho tiempo de la situaci&oacute;n de postergaci&oacute;n y desprotecci&oacute;n de las &ldquo;minor&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Probablemente incluyen en esas minor&iacute;as a las mujeres, al feminismo, que como se sabe, es una minor&iacute;a singular porque representa a la mayor&iacute;a de la sociedad, y de la cual, en su tiempo se ocup&oacute; Eva Per&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Parece una herencia de la idea de generar un peronismo conservador, digerible para la sociedad emergente de la contrarrevoluci&oacute;n de 1955 y, como quien dice, respetable para la mirada del diario La Naci&oacute;n que es quien otorga &ldquo;prestigio intelectual, moral o pol&iacute;tico&rdquo; entre los argentinos &ldquo;de bien&rdquo; en la Argentina Olig&aacute;rquica.
    </p><p class="article-text">
        Generaron una corriente &ldquo;participacionista&rdquo; que se conoci&oacute; como el <strong>&ldquo;Peronismo sin Per&oacute;n&rdquo;. </strong>O sea un partido que eludiera las pol&iacute;ticas agresivas a favor de los humildes, que tanto indignan a los poderosos y d&oacute;cil a los intereses del privilegio, pero con la posibilidad de &ldquo;integrarse&rdquo; en el espacio institucional que controla la distribuci&oacute;n de cargos electorales.
    </p><p class="article-text">
        Quien quiera volver a las fuentes, debe recordar que en la doctrina de nuestro movimiento brillan sentencias constitucionales (incorporadas en la de 1949) como la del &ldquo;valor social de la propiedad&rdquo; y la de nuestro himno mayor que nos habla de &ldquo;combatiendo al capital&rdquo; algo que siempre puso nerviosos a nuestros conservadores y que yo asocio con la lucha por la igualdad, con ponerle l&iacute;mites a los ricos que sue&ntilde;an con la riqueza infinita, apropi&aacute;ndose de los bienes creados por los trabajadores. Para eso s&iacute; sirve el Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por qu&eacute; perdimos</strong>
    </p><p class="article-text">
        No quiero argumentar a favor de una mirada &uacute;nica sobre nuestro pasado, presente y porvenir &ndash;ya lo dijo Per&oacute;n, &ldquo;peronistas somos todos&rdquo;&ndash; pero s&iacute; a favor de un debate abierto, leal y profundo sobre c&oacute;mo llegamos hasta aqu&iacute; y que debemos hacer u omitir en el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante todo, se&ntilde;alar que vivimos tiempos donde los &ldquo;tibios&rdquo;, como dice el Evangelio, son vomitados por Dios. O dicho en argentino b&aacute;sico, la ancha avenida del medio es el m&aacute;s angosto de los senderos que existen. Sin embargo, los &ldquo;peronistas del volver a las fuentes&rdquo; suspiran por una batalla cultural contra el progresismo, que es el t&eacute;rmino despectivo con el que quieren calificar a lo m&aacute;s genuinamente peronista que nos dio la historia y que fueron los gobiernos de N&eacute;stor Kirchner y Cristina Fern&aacute;ndez. Resulta incontrastable, todos los n&uacute;meros lo confirman, que si hubo un tiempo de fortalecimiento de la Justicia Social fue el de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que &ldquo;el peronismo-kirchnerismo fue un coctel pol&iacute;tico-ideol&oacute;gico que termin&oacute; sucumbiendo frente al c&oacute;ctel pol&iacute;tico-ideol&oacute;gico de la nueva derecha. Falso. Lo que sucumbi&oacute; frente al embate brutal del engendro libertario fue la tibieza y cobard&iacute;a de un gobierno que, a pesar de su matriz peronista fue incapaz de defender a los trabajadores y a las clases medias de la rapacidad de los poderosos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Milei le gan&oacute; a la pol&iacute;tica tradicional, a la que calific&oacute; con el mote de la casta, incluyendo en la misma bolsa al PRO y al Frente de Todos. Del &eacute;xito de esa operaci&oacute;n deben dar cuenta los que rompieron desde el gobierno con la mejor tradici&oacute;n de los gobiernos peronistas posteriores a 1955.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y ahora discutir el futuro</strong>
    </p><p class="article-text">
        La denominada grieta en la que convivimos los argentinos es el resultado de una batalla inconclusa por la Igualdad, que empez&oacute; con la Asamblea del a&ntilde;o XIII y que recorre toda la historia argentina hasta hoy. Esa batalla tuvo infinidad de episodios, como alguna vez lo describiera CFK y para el movimiento nacional fue alternar victorias con derrotas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la sociedad argentina no se disponga a aceptar que debe haber un lugar bajo el sol para todos y todas; mientras el odio a la naturaleza redentora del peronismo no se termine; mientras la voracidad sin l&iacute;mites de los poderosos no sea contenida o encapsulada; mientras la mediocridad y la cobard&iacute;a nos conduzcan, no habr&aacute; una reconciliaci&oacute;n nacional duradera.
    </p><p class="article-text">
        Hemos gobernado en el inmediato pasado con tibieza y temor, haciendo todas las concesiones que nos fueron requeridas por la canalla olig&aacute;rquica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos permitido que el salario de los trabajadores y las jubilaciones de nuestros viejos caigan sin soluci&oacute;n de continuidad por 8 a&ntilde;os, que incluyen el infame gobierno de Macri pero tambi&eacute;n el de la cobard&iacute;a de Alberto Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Hemos tolerado que los monopolios de la producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de alimentos se hagan una verdadera fiesta con el ingreso popular, remarcando precios &ldquo;por deporte&rdquo; como dijera desembozadamente el due&ntilde;o de La An&oacute;nima. &iquest;C&oacute;mo puede ser que en un gobierno peronista, el mayor porcentaje de crecimiento inflacionario se generara mes a mes en los alimentos de primera necesidad?
    </p><p class="article-text">
        Alguien, que no es de mi estima, titul&oacute; despu&eacute;s del triunfo de Milei: &ldquo;La bronca le gan&oacute; al Miedo&rdquo; y creo que eso es verdad. La pol&iacute;tica, en sentido amplio y a la luz de los resultados, &ldquo;se merec&iacute;a&rdquo; perder frente a la banda facinerosa que convocaba a tomar venganza y romper todo. Y fue impotente para torcer un destino fat&iacute;dico, a&uacute;n avisando sobre lo que ven&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por eso lo trascendente es qu&eacute; vamos a ofrecer al pueblo argentino como proyecto de futuro, despu&eacute;s del terremoto. Y c&oacute;mo lo haremos de un modo cre&iacute;ble.
    </p><p class="article-text">
        <em>PF/MT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/peronismo-peron_129_11351775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 May 2024 20:15:56 +0000]]></pubDate>
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