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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Celina De la Rosa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/celina-de-la-rosa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Celina De la Rosa]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Hace seis meses que no me hago la carga viral”: la falta de reactivos pone en riesgo a las personas que viven con VIH]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/seis-meses-no-carga-viral-falta-reactivos-pone-riesgo-personas-viven-vih_132_12319281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/679ba1b5-5274-404e-a69a-83d4067432ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Hace seis meses que no me hago la carga viral”: la falta de reactivos pone en riesgo a las personas que viven con VIH"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde Tucumán, el repaso de una situación que no es exclusiva de la provincia: el retiro del Estado nacional restó recursos necesarios para el seguimiento de la carga viral. Se prioriza el uso para nuevos diagnósticos y emergencias. Reclaman falta de campañas y acceso a preservativos. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; c&oacute;mo est&aacute; mi salud&rdquo; es una frase que se repite en los testimonios de personas adultas y j&oacute;venes que viven con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en Tucum&aacute;n. <strong>No saben si la medicaci&oacute;n sigue funcionando, si sus defensas se mantienen altas o si el virus contin&uacute;a indetectable. </strong>El temor a perder el control sobre su tratamiento es constante. Desde 2024, la falta de reactivos para estudios clave como la carga viral y el conteo de CD4 dej&oacute; en pausa los controles m&eacute;dicos regulares. El recorte en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas destinadas al VIH gener&oacute; un problema a nivel nacional, pero su impacto var&iacute;a seg&uacute;n los recursos de cada jurisdicci&oacute;n. Algunas provincias lograron reasignar r&aacute;pidamente partidas presupuestarias; otras, como Tucum&aacute;n, se vieron obligadas a priorizar algunos casos, mientras buscan ampliar su presupuesto. La estimaci&oacute;n de la Unidad Coordinadora y Ejecutora Provincial VIH/SIDA e ITS (UCE) es que se requieren alrededor de 100 millones de pesos mensuales para garantizar reactivos suficientes para las m&aacute;s de 2.500 personas en tratamiento y los nuevos diagn&oacute;sticos.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es una emergencia?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Celeste, de 37 a&ntilde;os, fue diagnosticada en mayo de 2020 durante su primer embarazo. &ldquo;Lo m&aacute;s dif&iacute;cil fue el primer a&ntilde;o, el vivir una pandemia dentro de otra pandemia mucho m&aacute;s grande que es la del VIH,&rdquo; relata en su fanzine &ldquo;Seropositivas&rdquo;. Hoy forma parte de la<strong> Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH</strong> <strong>(ICW)</strong>, un espacio de contenci&oacute;n y fuente de informaci&oacute;n sobre sus derechos. En ICW se vi&oacute; empoderada para ser una referente visible y activa desde su cuenta de instagram <a href="http://con.amor.ni" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@con.amor.ni&ntilde;ita</a>.&nbsp;
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                    alt="“Le tienen que dar 5 kilos de leche de fórmula a mi hijo. Le dan dos. Es como si no existiera la ley”, demanda Celeste"
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                “Le tienen que dar 5 kilos de leche de fórmula a mi hijo. Le dan dos. Es como si no existiera la ley”, demanda Celeste                            </span>
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        En un peque&ntilde;o departamento de la capital tucumana, ella abraza a su beb&eacute; de apenas unos meses junto a su pareja. Desde ese espacio &iacute;ntimo trabaja, cr&iacute;a y crea, rodeada de sus fanzines, muchos de ellos dedicados a visibilizar el VIH y sus realidades. &ldquo;<strong>Me tocaba hacerme la carga viral en marzo y me dijeron que espere hasta fin de a&ntilde;o</strong>. El acceso a los controles est&aacute; limitado&rdquo; manifiesta Celeste.&ldquo;Mi infectologa fue clara: salvo que quiera pagar un estudio privado de carga viral, en el hospital solo me lo har&aacute;n si es una emergencia. <strong>&iquest;Qu&eacute; es una emergencia para el Estado? &iquest;Esperar a estar grave?</strong>&rdquo;, denuncia con preocupaci&oacute;n por los intensos dolores &oacute;seos que comenz&oacute; a sentir tras el cambio de medicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres solemos recibir nuestro diagn&oacute;stico en el control del primer trimestre del embarazo. Es muy bajo el nivel de diagn&oacute;sticos en testeos r&aacute;pidos en mujeres. <strong>Antes al menos hab&iacute;a folleter&iacute;a, preservativos. Ahora no hay nada</strong>&rdquo;. A lo largo de su testimonio se desgrana una radiograf&iacute;a dolorosa: controles que se extienden a un a&ntilde;o o m&aacute;s, materiales de prevenci&oacute;n inexistentes, burocracia para obtener preservativos, y una pol&iacute;tica de salud sexual &ldquo;reducida a embarazos y partos&rdquo;, dice Celeste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me trataron mal por darle leche de f&oacute;rmula a mi hijo. Tuve que blanquear mi diagn&oacute;stico ante m&eacute;dicos de la Maternidad (hospital reconocido por ser el de mayor complejidad en el &aacute;rea tocoginecol&oacute;gica y neonatal del noroeste de Argentina), cuando eso no es necesario. No hay formaci&oacute;n, no hay empat&iacute;a&rdquo; reflexiona sobre esta violencia que es com&uacute;n con otras mujeres. &ldquo;El tema de la lactancia en mujeres con VIH es un tab&uacute;, es algo de lo que no se habla y ahora menos, porque &lsquo;no hay plata&rsquo; para capacitar y no hay ganas tampoco&rdquo; reniega Celeste mientras se pregunta por aquellas que no pueden contestarle a m&eacute;dicos. Y agrega una verdad que duele: &ldquo;cuando hay crisis, las mujeres somos las m&aacute;s golpeadas. Somos quienes hacemos las tareas de cuidado, quienes llegamos tarde a buscar medicaci&oacute;n, <strong>quienes a veces dejamos de tomarla para seguir cuidando a otros</strong>&rdquo;.
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                “Vivo con VIH, no soy un diagnóstico”. “Visibilizar mi realidad me ayuda a amigarme conmigo misma” escribe Celeste en uno de sus fanzines                            </span>
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        Entre mate, termo, mamadera, contando cada cucharadita de leche en polvo, Celeste recuerda que a mediados de 2024, desde ICW solicitaron<strong> </strong>informaci&oacute;n p&uacute;blica de la provincia. &ldquo;El 18 de julio del a&ntilde;o pasado pedimos conocer sobre la cantidad de insumos disponibles y c&oacute;mo se planificaba afrontar el resto del a&ntilde;o. Quer&iacute;amos datos oficiales sobre la situaci&oacute;n espec&iacute;fica en Tucum&aacute;n. Sin embargo, <strong>nunca obtuvimos respuesta ni se public&oacute; informaci&oacute;n alguna.</strong> Esto evidencia un fuerte hermetismo por parte de las autoridades&rdquo;, remarca Celeste.
    </p><p class="article-text">
        Como una referente visible de personas que viven con VIH, recuerda que a&ntilde;os atr&aacute;s era mucho m&aacute;s sencillo acceder a preservativos gratuitos. Celeste cuenta que s&oacute;lo bastaba con solicitarlos en UCE para poder repartirlos: &ldquo;Yo lo hac&iacute;a en recitales, ferias y eventos culturales, donde ten&iacute;a mejor recepci&oacute;n de mujeres que de varones&rdquo;. Seg&uacute;n inform&oacute; la Unidad Ejecutora a la organizaci&oacute;n Ciclo Positivo, el 15 de abril ya se hab&iacute;an iniciado dos expedientes para que la Provincia realice nuevas compras. Diciembre fue la &uacute;ltima campa&ntilde;a de prevenci&oacute;n y cuando hubo mayor disponibilidad de profil&aacute;cticos.
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                    alt="“La medicación está a 70 dólares. No cuento con esa plata para comprarla todos los meses” cuenta Exequiel"
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                “La medicación está a 70 dólares. No cuento con esa plata para comprarla todos los meses” cuenta Exequiel                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El cuerpo como campo de batalla&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Exequiel tiene 25 a&ntilde;os y vive en Yerba Buena, uno de los municipios que integran el Gran San Miguel de Tucum&aacute;n. <strong>Hace tres meses que no accede a su medicaci&oacute;n en la provincia.</strong> El sistema de salud lo dej&oacute; en un limbo tras un cambio laboral: renunci&oacute; a un empleo extenuante en una panificadora, donde trabajaba entre 10 y 12 horas diarias por apenas 290 mil pesos mensuales, y consigui&oacute; ingresar a un comercio gastron&oacute;mico donde su salario apenas supera los 500 mil pesos, pero no cuenta cobertura m&eacute;dica. La obra social que ten&iacute;a dej&oacute; de cubrir su tratamiento, y el sistema p&uacute;blico le niega atenci&oacute;n porque a&uacute;n figura como afiliado al r&eacute;gimen anterior.
    </p><p class="article-text">
        Exequiel vive cerca del centro de salud Ram&oacute;n Carrillo, pero all&iacute; no hay infect&oacute;logos. Debe viajar al Hospital Padilla para atenderse y al Hospital del Carmen, a 50 cuadras, para sus controles de carga viral. &ldquo;<strong>Hace m&aacute;s de seis meses que no me hago la carga viral. Fui a pedir turno y me dijeron que no hab&iacute;a reactivos.</strong> &iquest;C&oacute;mo voy a saber c&oacute;mo estoy? &iquest;Si soy indetectable? &iquest;Si la medicaci&oacute;n me sigue haciendo efecto?&rdquo;, pregunta. La angustia, dice, lo consume. &ldquo;Siento miedo. Miedo de estar empeorando sin saberlo&rdquo; lo dice sentado en la galer&iacute;a de su casa a la que se mud&oacute; junto a su hermana hace m&aacute;s de un a&ntilde;o cuando lleg&oacute; desde Santiago del Estero.&nbsp;
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                “Antes, con una constancia bastaba para acceder a la medicación si te quedabas sin obra social. Hay más barreras y se dejó de controlar” asegura uno de los profesionales que renunció al Ministerio de Salud                            </span>
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        En los primeros meses del a&ntilde;o, Exequiel tuvo que enfrentar un laberinto burocr&aacute;tico: llenar formularios en la Superintendencia de Salud (el organismo que regula las obras sociales), acudir a la Defensor&iacute;a del Pueblo, y lidiar con tr&aacute;mites imposibles para acceder a su propia historia cl&iacute;nica. Pas&oacute; d&iacute;as enteros esperando en pasillos hospitalarios, sin soluciones. &ldquo;Me vi obligado a volver a Santiago del Estero. En un solo d&iacute;a all&aacute; me resolvieron lo que en Tucum&aacute;n no pudieron en dos meses. &iquest;Por qu&eacute; tanta burocracia? &iquest;Por qu&eacute; tanta desidia?&rdquo;, reclama. Aunque reconoce que la situaci&oacute;n en su provincia natal tampoco es ideal, lo dice con conocimiento de causa ya que all&iacute; participaba activamente de la Red Argentina de J&oacute;venes y Adolescentes Positivos (RAJAP).
    </p><h2 class="article-text">Desinformaci&oacute;n, estigma y silencio: los otros virus</h2><p class="article-text">
        Otra entrevistada a qui&eacute;n llamaremos Silvia, para respetar su derecho a la confidencialidad, cuenta que migr&oacute; a Tucum&aacute;n desde Jujuy tras recibir su diagn&oacute;stico en el a&ntilde;o 2021. La noticia la recibi&oacute; internada por meningitis. &ldquo;No sab&iacute;a nada. No conoc&iacute;a la diferencia entre VIH y sida. Nunca me hablaron del tema. Me cay&oacute; como una bomba. No creo que haya otra cosa que me haya dolido o me haya tomado tanto como eso.&rdquo; En su pueblo, hablar del tema era imposible. &ldquo;Dec&iacute;an comentarios que alguien ten&iacute;a 'el bicho'. <strong>Se dec&iacute;a en voz baja. Con miedo.&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su una vida laboral debe ocultar su estado es cuesti&oacute;n de supervivencia. &ldquo;Trabajo con muchos hombres. Si se enteran, no s&eacute; qu&eacute; pasar&iacute;a. Son todos muy ignorantes. <strong>Nadie sabe que se puede vivir con VIH, que hay tratamiento. Muchos siguen pensando que es una sentencia de muerte.&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Silvia decidi&oacute; hablar para este art&iacute;culo ante los prejuicios que a&uacute;n persisten. &ldquo;Se sigue asociando el VIH solo a la homosexualidad, la prostituci&oacute;n o las drogas. Pueden pensar &lsquo;&iquest;Y &eacute;sta en qu&eacute; anduvo?&rsquo;&rdquo;, se&ntilde;ala. Esta mirada invisibiliza el riesgo de transmisi&oacute;n en las relaciones heterosexuales, en pareja y sin protecci&oacute;n. &ldquo;Hay mujeres que terminan con VIH por el mismo marido&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo eso pasa porque no hay informaci&oacute;n. Y lo que no se dice, se llena de prejuicios&rdquo; asegura Silvia. Incluso cuando figuras p&uacute;blicas visibilizan su diagn&oacute;stico, el enfoque medi&aacute;tico suele estar te&ntilde;ido de morbo. &ldquo;Cuando reci&eacute;n sali&oacute; lo de El Villano&rsquo; (cantante de cumbia), hubo un mont&oacute;n de gente hablando de VIH. Eso estuvo bueno. Pero tambi&eacute;n se mostr&oacute; como que todo era sexo y drogas, y eso refuerza estereotipos&rdquo;. Hablar del virus y de la vida con el virus con informaci&oacute;n clara, libre de estigmas y con perspectiva de derechos es &ldquo;una deuda persistente&rdquo; de acuerdo a Silvia.
    </p><p class="article-text">
        Su mayor temor hoy es la incertidumbre econ&oacute;mica. &ldquo;Con este gobierno tengo miedo. Si me quedo sin laburo, no s&eacute; si voy a poder seguir accediendo a la medicaci&oacute;n. Y sin eso, es una condena&rdquo;. Ella es jefa de hogar, como 8 de cada 10 argentinas que sostienen un hogar monoparental. Cuida sola a su hijo de 12 a&ntilde;os, un perro y un peque&ntilde;o gato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras su diagn&oacute;stico, esta joven trabajadora se enfrent&oacute; a obras sociales que le ponen obst&aacute;culos cada mes que debe solicitar su tratamiento. <strong>&ldquo;Comenzaron dici&eacute;ndome que no me dar&iacute;an la medicaci&oacute;n para cubrir tres meses, que tendr&iacute;a que pedirla cada mes&rdquo;</strong>. Silvia relata que su prestador de servicios de salud para evitar cubrir mis tratamientos, me deriva a prestadores intermedios sin capacidad real de atenci&oacute;n, como 'Visitar', que solo da turnos con meses de demora. Mientras tanto, debo pagar de mi bolsillo por una simple receta&ldquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Hay compañeras diagnosticadas en los 90 que temen volver a quedarse sin insumos&quot;, cuenta Silvia sobre sus conversaciones con otras mujeres seropositivas"
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                &quot;Hay compañeras diagnosticadas en los 90 que temen volver a quedarse sin insumos&quot;, cuenta Silvia sobre sus conversaciones con otras mujeres seropositivas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A pesar del silencio oficial, las redes comunitarias de personas con VIH siguen activas y alertas. Acompa&ntilde;an en diagn&oacute;sticos, tr&aacute;mites, comparten informaci&oacute;n y difunden conceptos clave como &ldquo;supresi&oacute;n viral&rdquo; o &ldquo;indetectable = intransmisible&rdquo;. En abril, organizaciones como Ciclo Positivo, ICW Argentina, Andhes, la Biblioteca Ayel&eacute;n y colectivos de diversidad sexual y salud de Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucum&aacute;n se reunieron para expresar su profunda preocupaci&oacute;n por el desmantelamiento de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en el NOA.<strong> Denunciaron la falta de insumos b&aacute;sicos para prevenir y tratar el VIH</strong>, otras ITS, hepatitis y tuberculosis; la interrupci&oacute;n del acompa&ntilde;amiento a personas trans; la ausencia de hormonas; y la desaparici&oacute;n de campa&ntilde;as preventivas. En un pronunciamiento conjunto, advirtieron: &ldquo;Nuestra salud, nuestros derechos y nuestras vidas no son negociables&rdquo;, y llamaron a sostener la unidad frente al abandono del Estado.
    </p><h2 class="article-text">El ajuste tambi&eacute;n enferma</h2><p class="article-text">
        Tucum&aacute;n tiene una trayectoria hist&oacute;rica de trabajo articulado e interdisciplinario en la atenci&oacute;n y gesti&oacute;n del VIH y otras ITS. Esto la diferenci&oacute; durante a&ntilde;os de otras provincias del NOA, donde en muchos casos la estructura sanitaria es m&iacute;nima, e incluso puede haber un solo profesional como referente del programa. Sin embargo, esa capacidad tambi&eacute;n se est&aacute; resintiendo frente al ajuste nacional impulsado por la nueva gesti&oacute;n, que ha recortado recursos clave y desarticulado pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en salud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta el a&ntilde;o pasado ten&iacute;amos equipos destinados para procesar muestras provenientes de Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja y nosotros, es decir, cuatro provincias&rdquo;, explica la doctora Claudia Lucena, jefa de la Unidad VIH, ITS y Hepatitis Virales de Tucum&aacute;n. &ldquo;Actualmente, cada provincia se est&aacute; haciendo cargo de su poblaci&oacute;n con VIH, tanto en control como en diagn&oacute;stico. Algunas ya han adquirido los equipos, otras env&iacute;an sus muestras a laboratorios privados&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        En ese nuevo esquema, Tucum&aacute;n dej&oacute; de recibir muestras externas. &ldquo;S&iacute; pod&iacute;an seguir envi&aacute;ndonos, pero necesit&aacute;bamos que cada provincia cubriera el costo del reactivo. No pod&iacute;amos cubrir nosotros a otra provincia sus reactivos&rdquo;, aclara Lucena.
    </p><p class="article-text">
        Una gran alerta de la situaci&oacute;n actual a nivel nacional ocurri&oacute; en marzo de este a&ntilde;o, cuando renunciaron profesionales de la Direcci&oacute;n de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (DiCEI) como consecuencia del desmantelamiento de las coordinaciones de tuberculosis, lepra, hepatitis virales y todas las enfermedades prevalentes graves, a trav&eacute;s del Decreto 1138/2024. <strong>&ldquo;Las decisiones actuales priorizan el ajuste a corto plazo en detrimento de las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n y control&rdquo;, comunicaron estos funcionarios t&eacute;cnicos que dimitieron para hacer una advertencia urgente y como un acto de &eacute;tica m&eacute;dica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para esta nota consultamos a profesionales de infectolog&iacute;a que formaban parte del <strong>Ministerio de Salud de Naci&oacute;n,</strong> quienes aseguran que las compras de los reactivos para todo el pa&iacute;s estuvieron condicionadas a un presupuesto ajustado. &ldquo;Esa cifra no surgi&oacute; de un an&aacute;lisis t&eacute;cnico ni de una estrategia program&aacute;tica. Fue al rev&eacute;s: se defini&oacute; cu&aacute;nta plata hab&iacute;a disponible y, a partir de ah&iacute;, se calcul&oacute; cu&aacute;ntas cargas virales se pod&iacute;an cubrir. <strong>No fue una planificaci&oacute;n sanitaria, fue una cuenta a la inversa.</strong>&rdquo; advierte una fuente off the record con conocimiento del presupuesto sanitario para la compra de estos insumos.
    </p><p class="article-text">
        En una investigaci&oacute;n sobre el desmantelamiento de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para VIH en Argentina, realizada por la revista sueca Ottar, se recoge el testimonio de una m&eacute;dica de una provincia vecina a Tucum&aacute;n &ldquo;No hay un papel que diga que no se hacen esos estudios. <strong>Si le pregunt&aacute;s a las autoridades, te van a decir que seguimos los protocolos que marca la ley. </strong>Pero muchos de mis pacientes con VIH no se hacen esos controles desde hace dos a&ntilde;os. Trato de convencerlos de juntar plata para testearse de forma privada, pero para la mayor&iacute;a es inalcanzable. No es correcto trabajar as&iacute;, pero prefiero que tengan medicaci&oacute;n. Con eso, todav&iacute;a no tenemos problemas&rdquo; agrega esta profesional de la salud.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cada provincia intenta hacerse cargo de su población con VIH, en un escenario de descentralización forzada                            </span>
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        &ldquo;No se puede frenar una epidemia sin diagn&oacute;stico, insumos ni seguimiento. Cada demora implica m&aacute;s infecciones por VIH, infecciones oportunistas y mayores riesgos&rdquo;, advierte un especialista que renunci&oacute; al Ministerio de Salud. &ldquo;Estamos en un contexto alarmante: casi 20 % m&aacute;s de casos, m&aacute;s s&iacute;filis y sin distribuci&oacute;n de preservativos. <strong>Es una bomba sanitaria</strong>&rdquo; alerta este profesional de infectolog&iacute;a de la Ciudad de Buenos Aires. En Tucum&aacute;n, m&aacute;s de la mitad de los diagn&oacute;sticos se dan en etapas avanzadas, superior al promedio argentino. La provincia registra 36 % de enfermedad avanzada y una tasa de mortalidad de 1,9 m&aacute;s baja que la media nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a los testimonios, en Tucum&aacute;n los testeos ya comenzaron a realizarse una vez al a&ntilde;o o m&aacute;s a pacientes que viven con VIH que no presentan situaciones de emergencia. Mientras la gu&iacute;a pr&aacute;ctica para la atenci&oacute;n integral de personas adultas con VIH, marca que que la carga viral sea monitoreada cada 6 meses. Los insumos con los que se cuenta se utilizan preferentemente para la atenci&oacute;n de nuevos diagn&oacute;sticos, protocolos de abusos, personas con otras infecciones, etc.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “La principal vía de transmisión del VIH continúan siendo las relaciones sexuales sin protección” según el Boletín N.º 41 (diciembre 2024)                            </span>
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        Sin embargo, la responsable de la Unidad Coordinadora y Ejecutora Provincial VIH/SIDA e ITS (UCE), Claudia Lucena, <strong>asegura que no hay faltantes. &ldquo;Lo que ocurri&oacute; con los reactivos fue un problema licitatorio </strong>que se arrastra desde antes del cambio de gobierno. Las licitaciones internacionales demoran hasta dos a&ntilde;os, y con la suba de precios (de un 500%), los montos quedaron desactualizados. La &uacute;ltima no sali&oacute;, y como Provincia no ten&iacute;amos previsto cubrir esa totalidad. Aun as&iacute;, comenzamos a comprar con recursos propios, pero el costo es alto: unos 60.000 pesos por cada determinaci&oacute;n (carga viral o diagn&oacute;stico). Por eso estamos escalando las compras mes a mes para asegurar los controles. <strong>Los prioritarios son a embarazadas, pacientes internados o ni&ntilde;os expuestos. No hay problemas para los pacientes que lo necesiten&rdquo;. </strong>Seg&uacute;n informa Lucena, el compromiso del Ministerio de Salud de la Provincia es mantener el abastecimiento. &ldquo;Tenemos que ser autosuficientes en contextos de crisis&rdquo;, reflexiona la responsable de la UCE VIH/SIDA e ITS Tucum&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una epidemia que ya no tiene tapa<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Gracias a los avances m&eacute;dicos, el VIH dej&oacute; de ser una sentencia de muerte, pero sigue siendo una epidemia que exige control y prevenci&oacute;n. En Argentina, sin Educaci&oacute;n Sexual integral (ESI), campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n, ni recursos suficientes, la tasa es de 14,1 casos cada 100.000 habitantes. El 69 % son varones cis, el 30 % mujeres cis y el 1 % personas trans, seg&uacute;n el <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2017/11/boletin_n_41-respuesta_al_vih_y_las_its_en_la_argentina_2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bolet&iacute;n N.&ordm; 41 (diciembre 2024)</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Ley 27.675, sancionada en 2022, garantiza el acceso integral a la salud, los testimonios recogidos en esta nota muestran una realidad muy distinta. Tucum&aacute;n adhiri&oacute; a esta ley y en 2023 impuls&oacute;, en cumplimiento de la normativa, la creaci&oacute;n del Observatorio sobre Estigma y Discriminaci&oacute;n por VIH, Hepatitis Virales, ITS y Tuberculosis, en la &oacute;rbita del Instituto Nacional contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofobia y el Racismo (INADI). Este espacio, que involucraba a diversos actores sociales e institucionales, se vio interrumpido con el cierre del INADI bajo la nueva gesti&oacute;n nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n Albano, exdelegado del INADI en Tucum&aacute;n, lo explica con crudeza: &ldquo;Este gobierno tiene una visi&oacute;n de la salud como un problema individual, no colectivo. Casi una meritocracia sanitaria. Si ten&eacute;s VIH, sida o un hijo enfermo, es tu culpa. Lo dicen sin filtros&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Antes se luchaba, se ganaban derechos. Hoy hay silencio, una cierta par&aacute;lisis, como un pitido ensordecedor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDLR / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celina De la Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/seis-meses-no-carga-viral-falta-reactivos-pone-riesgo-personas-viven-vih_132_12319281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 02:59:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Hace seis meses que no me hago la carga viral”: la falta de reactivos pone en riesgo a las personas que viven con VIH]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,VIH]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Habla la denunciante de Alperovich, tras la condena a 16 años de prisión: "La justicia me hizo sentir limpia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/habla-denunciante-alperovich-condena-16-anos-prision-justicia-hizo-sentir-limpia_132_11480288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbdc2dac-6802-4528-8bb6-dfc1740a0544_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Habla la denunciante de Alperovich, tras la condena a 16 años de prisión: &quot;La justicia me hizo sentir limpia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Logró mantenerse anónima desde la denuncia gracias a una red feminista de apoyo que la acompaña desde 2019. Las periodistas tucumanas que contuvieron y acompañaron a la víctima cuentan ese trasfondo y acercan un mensaje días después de la sentencia que parecía imposible. </p></div><p class="article-text">
        Pasaron pocos d&iacute;as desde que <strong>Jos&eacute; Alperovich</strong> fue condenado a 16 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por haber violado y abusado de su sobrina y ex secretaria. Fue trasladado directamente a la c&aacute;rcel federal de Ezeiza y no podr&aacute; acceder a cargos p&uacute;blicos nunca m&aacute;s. &ldquo;La justicia me hizo sentir limpia. Siempre me sent&iacute; digna, pero ahora encontr&eacute; justicia&rdquo;, fueron las palabras de la denunciante despu&eacute;s de conocer la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a lo sentimos en el cuerpo. Hace&nbsp; 4 a&ntilde;os y medio que acompa&ntilde;amos a la denunciante, fuimos su voz, su equipo t&eacute;cnico, y sus amigas. Construimos complicidad y paciencia, confianza y afecto, y <strong>construimos una obra de ingenier&iacute;a feminista contra la impunidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestros encuentros, que en un primer momento fueron casi cotidianos y luego se espaciaron por el letargo judicial, se caracterizaron por la escucha, los abrazos y las risas, a pesar de tanto horror, encontr&aacute;bamos las maneras de re&iacute;r y as&iacute; seguir sanando. En ese aquelarre de tres, cada una pon&iacute;a su dolor, lo quem&aacute;bamos simb&oacute;licamente, y aspir&aacute;bamos ese humo como transformador. Fuimos alquimistas, y hoy lo podemos ver as&iacute;. <strong>Al miedo lo transformamos en coraje, al dolor en combustible, al abuso en justicia.</strong> Ah&iacute; donde hubo miedo y abandono, construimos un n&uacute;cleo duro.
    </p><h3 class="article-text">Convertirse en la voz</h3><p class="article-text">
        El d&iacute;a que se hizo p&uacute;blica la denuncia contra Alperovich, se presentaba en Tucum&aacute;n el libro que contaba la historia de Bel&eacute;n, una joven que estuvo presa por un aborto espont&aacute;neo y que las redes feministas lograron liberar. En este caso Celina (De la Rosa, una de las autoras de esta nota) tambi&eacute;n particip&oacute; activamente. Ten&iacute;amos previsto un conversatorio con periodistas al d&iacute;a siguiente. Nuestros tel&eacute;fonos ard&iacute;an. A&uacute;n no hab&iacute;a vocera y todos los medios nacionales buscaban a la denunciante, al abogado, a alguien que pudiera hablar sobre lo que estaba pasando en la provincia. A &uacute;ltima hora de ese s&aacute;bado 23 de noviembre de 2019 lleg&oacute; el mensaje: <em>&ldquo;Mili, &iquest;puedo hacerte una pregunta complicada?&rdquo;</em>. Aparec&iacute;a por primera vez la palabra vocera, la propuesta de ocupar ese rol con la promesa del sost&eacute;n de un grupo. <strong>A la denunciante la conoc&iacute;amos muy poco</strong>: al d&iacute;a siguiente nos reunimos tarde en su departamento, le&iacute;mos la causa, su denuncia y nos preparamos para la ratificaci&oacute;n en Tucum&aacute;n que ser&iacute;a al d&iacute;a siguiente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="2019 - 2024. Milagros Mariona en su debut como vocera y el día de la sentencia. Su figura fue clave para mantener el anonimato de la denunciante ante la consulta de los medios."
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                2019 - 2024. Milagros Mariona en su debut como vocera y el día de la sentencia. Su figura fue clave para mantener el anonimato de la denunciante ante la consulta de los medios.                            </span>
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        Como feministas hab&iacute;amos tenido experiencias previas de trabajar en la comunicaci&oacute;n de casos de vulneraci&oacute;n de derechos. Ya hab&iacute;amos trabajado juntas en el caso Luc&iacute;a, una ni&ntilde;a tucumana abusada sexualmente por su abuelastro, quien fue obligada a continuar un embarazo forzado. Gracias a la lucha de las organizaciones y el impacto medi&aacute;tico que gener&oacute; la noticia, logr&oacute; finalmente acceder a un aborto no punible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como tucumanas, <strong>hab&iacute;amos transitado parte de nuestra juventud bajo los 12 a&ntilde;os de mandato de Alperovich</strong>. Esos gobiernos estuvieron signados por dos casos emblem&aacute;ticos que dejaron marcas claras de impunidad: la desaparici&oacute;n de Marita Ver&oacute;n y el femicidio y abuso sexual de Paulina Lebbos. Ambos casos modificaron la manera en la que, particularmente las mujeres, pod&iacute;an transitar la vida p&uacute;blica, los peligros que corr&iacute;an y el mensaje impl&iacute;cito de la falta de justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como j&oacute;venes, encontramos en la organizaci&oacute;n y en la lucha un refugio, un arma contra el miedo. <strong>Si no pod&iacute;amos vivir en paz, deb&iacute;amos transformar la realidad. </strong>Cada una con una trayectoria diferente, pero siempre feminista, a&ntilde;os mas tarde nos encontrar&iacute;amos y nuestras luchas se hermanar&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue que aquel noviembre de 2019 nos embarcamos en esta empresa que parec&iacute;a tit&aacute;nica y que <strong>ten&iacute;a como protagonista a una joven de 29 a&ntilde;os, completamente rota, pero con un claro deseo y convicci&oacute;n de encontrar reparaci&oacute;n y justicia.&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text">Armar equipo&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Lo primero que tuvimos que hacer fue construir confianza. No nos conoc&iacute;amos y ella necesitaba confiar en nosotras y nosotras en ella para poder llevar todo esto adelante. La confianza de ella ven&iacute;a muy horadada: hab&iacute;a golpeado puertas y todas se le hab&iacute;an cerrado. <strong>Nadie se animaba.</strong> El camino no fue lineal, sino sinuoso y al borde del precipicio, pero esa confianza que logramos forjar nos mantuvo fuertes y unidas en cada paso que fuimos dando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un segundo momento, tuvimos que ejercitar la paciencia, porque adem&aacute;s de sinuoso, el camino era lento, atravesado incluso por una pandemia que paraliz&oacute; absolutamente todo. Los tiempos de la Justicia nunca son los debida diligencia, <strong>la revictimizaci&oacute;n es moneda corriente y la falta de informaci&oacute;n disponible para la v&iacute;ctima es desesperanzadora.</strong>&nbsp;&nbsp;
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                    alt="16 años de condena por nueve hechos de abuso sexual contra su sobrina y ex secretaria, quien atravesó siete instancias judiciales hasta la sentencia del 18 de junio"
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                16 años de condena por nueve hechos de abuso sexual contra su sobrina y ex secretaria, quien atravesó siete instancias judiciales hasta la sentencia del 18 de junio                            </span>
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        El caso de Thelma Fard&iacute;n, quien relat&oacute; el abuso sexual que hab&iacute;a sufrido por parte del actor Juan Darthes a trav&eacute;s de un video expuesto en una conferencia de prensa rodeada por sus compa&ntilde;eras de Actrices Argentinas, marc&oacute; a la sociedad argentina. A ra&iacute;z de esto se aumentaron exponencialmente las denuncias por abuso. <strong>La denunciante de Alperovich escuch&oacute; a Thelma</strong> ese diciembre de 2018. Los peores abusos ya los hab&iacute;a sufrido.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Proteger la intimidad de la v&iacute;ctima</h3><p class="article-text">
        Uno de los hitos que podemos marcar en este caso fue la posibilidad de proteger la identidad y la imagen de la denunciante durante todo el proceso. Ella eligi&oacute; hacerlo a trav&eacute;s de una carta p&uacute;blica, que se distribuy&oacute; y potenci&oacute; a trav&eacute;s de las redes construidas en las luchas feministas colectivas. <strong>&iquest;Por qu&eacute; las v&iacute;ctimas de abusos sexuales se ven obligadas a hacer p&uacute;blico su padecimiento? &iquest;Por qu&eacute; tienen que seguir exponi&eacute;ndose? </strong>En este caso, las respuestas las encontramos por la asimetr&iacute;a de poder expl&iacute;cita que exist&iacute;a entre la v&iacute;ctima y el victimario, en la respuesta patriarcal que contin&uacute;a brindando el Poder Judicial a las mujeres y personas del colectivo LGBTIQ, y el abuso de poder en el &aacute;mbito pol&iacute;tico que caracteriz&oacute; este caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las presiones de algunos medios de comunicaci&oacute;n, que insist&iacute;an en entrevistar a la denunciante, logramos sostener durante cinco a&ntilde;os una elecci&oacute;n que hab&iacute;a sido de la joven. Nosotras la respetamos. <strong>Ya nadie podr&iacute;a elegir de nuevo exponerla para su propio r&eacute;dito.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Encontramos las maneras de llevar su voz a la agenda p&uacute;blica sin la necesidad de que ella contin&uacute;e exponi&eacute;ndose. Ella ya hab&iacute;a hecho suficiente. Primero al soportar en su cuerpo los vej&aacute;menes y las violencias, que quedaron demostradas durante el juicio. Todas perpetradas por Alperovich contra ella, para luego quedar completamente atrapada en ese espacio de sometimiento. Seg&uacute;n las propias pericias que forman parte de la causa, la denunciante us&oacute; su excelencia en el trabajo para disfrazar su dolor. Hasta lograr el valor y las herramientas para enfrentar a su monstruo. Decirle en la cara lo que hab&iacute;a hecho, para, meses despu&eacute;s, una vez recuperada, realizar la denuncia m&aacute;s dif&iacute;cil de su vida y m&aacute;s emblem&aacute;tica de nuestra historia.&nbsp;
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                    alt="Milagros aceptó convertirse en vocera para resguardar a la denunciante. Junto a Celina mantuvieron contacto permanente a lo largo de cuatro años y medio de periplo judicial"
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                Milagros aceptó convertirse en vocera para resguardar a la denunciante. Junto a Celina mantuvieron contacto permanente a lo largo de cuatro años y medio de periplo judicial                            </span>
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        Su cuerpo s&iacute; estuvo en todas las instancias judiciales. Pas&oacute; por dos ratificaciones frente a un juez tucumano y otro porte&ntilde;o. Para la investigaci&oacute;n, se someti&oacute; a una pericia psicol&oacute;gica del Cuerpo Forense de la Corte Suprema de la Naci&oacute;n. Revisit&oacute; los lugares donde fue abusada, acompa&ntilde;ada de funcionarios del juzgado, la fiscal&iacute;a y abogados defensores de su abusador.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Justicia con perspectiva de g&eacute;nero&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Llegar hasta ac&aacute; no hubiera sido posible sin el trabajo de profesionales comprometidos como Mariela Labozzetta, Agustina Calabr&oacute; de la UFEM y el fiscal Santiago Vismara, gracias a ellos se consigui&oacute; la transversalizaci&oacute;n de la mirada de g&eacute;nero en la causa. Tambi&eacute;n, junto al juez Osvaldo Rappa, lograron la elevaci&oacute;n a juicio. Con el acceso al Programa de Patrocinio y Asistencia a la V&iacute;ctima (del Ministerio P&uacute;blico de la Defensa), la denunciante consigui&oacute; a sus representantes, Carolina Cymerman y Pablo Robatti, que lucharon incansablemente por sus derechos y la justicia que merec&iacute;a. El fiscal Sandro Abraldes y el juez Juan Mar&iacute;a Ramos Padilla procedieron a llevar adelante el juicio con rigurosidad y sensibilidad hacia la causa, asegurando un proceso justo y equitativo.
    </p><p class="article-text">
        No es menor se&ntilde;alar que la defensa de Alperovich estuvo a cargo desde un primer momento de Mariano Cuneo Libarona, quien dej&oacute; el caso al asumir como Ministro de Justicia de la Naci&oacute;n con el cambio de gobierno en diciembre de 2023. Este abogado en todo momento <strong>trat&oacute; de revictimizar a la denunciante al difundir im&aacute;genes de ella, cuestionar si sonre&iacute;a en las fotos o si viajaba al exterior. </strong>No es casual que sea el responsable de eliminar la &uacute;nica &aacute;rea que sobreviv&iacute;a del ex Ministerio de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidad: la Subsecretar&iacute;a de Protecci&oacute;n contra la Violencia de G&eacute;nero, que fue transferida desde el Ministerio de Capital Humano. Esta medida implica la desprotecci&oacute;n de todas las mujeres y diversidades que denuncian violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La defensa tambi&eacute;n contrat&oacute; a una abogada, Milagros Grassi, que cuestion&oacute; en distintos paneles televisivos a la v&iacute;ctima y defendi&oacute; a Alperovich. Reci&eacute;n empez&oacute; a presenciar las audiencias cuando lleg&oacute; el turno de los testigos aportados por la defensa. Si bien se presentaba independiente, el 3 de junio public&oacute; una p&aacute;gina web que se llam&oacute; prensaalperovich.com donde difundi&oacute; el comunicado de la familia Alperovich luego de que declarara el imputado. Ese comunicado lleva su firma.&nbsp;
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                    alt="El camino a la sentencia fue sinuoso: hubo revictimización, intentos por identificar públicamente a la víctima, testigos que prestaron falso testimonio y abogados del poder. Alperovich igual fue condenado"
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                El camino a la sentencia fue sinuoso: hubo revictimización, intentos por identificar públicamente a la víctima, testigos que prestaron falso testimonio y abogados del poder. Alperovich igual fue condenado                            </span>
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        Resulta ir&oacute;nico que la defensa intentara sugerir que la joven hab&iacute;a buscado asesoramiento e incluso hab&iacute;a contratado un equipo de prensa cuando fueron ellos quienes tomaron esa iniciativa. Durante estos 4 a&ntilde;os y medio, nosotras estuvimos presentes como feministas comprometidas, entendiendo la gravedad y el riesgo que implicaba que, quien se consideraba due&ntilde;o de nuestra provincia, este por fin sentado en el banquillo de acusados.
    </p><h3 class="article-text">La denuncia en los medios</h3><p class="article-text">
        Como periodistas, hemos estado vigilantes de la cobertura medi&aacute;tica, identificando tres momentos distintos. Inicialmente, presenciamos una etapa marcada por las filtraciones del expediente y la repetici&oacute;n constante de la violencia sexual denunciada, lo que atrajo el morbo a la pantalla. Posteriormente, observamos un cambio donde dejaron de investigar la conducta del acusado, quien al momento de los abusos y de ser denunciado era senador nacional, optando por repetir su versi&oacute;n. Este enfoque pareci&oacute; relegar el debate a los rumores y la rosca pol&iacute;tica tucumana, como si no hubiera una denuncia formal ni evidencia sustancial. Finalmente, durante la conclusi&oacute;n del juicio, con todas las pruebas presentadas, <strong>se volvi&oacute; a poner el eje en los hechos.</strong> A m&aacute;s de uno les sorprendi&oacute; escuchar en la lectura de la sentencia, al juez repetir dos veces la cantidad de abusos, la forma cruel con la que fueron realizados.
    </p><p class="article-text">
        La m&iacute;stica feminista nos puso al frente coincidencias que no podemos pasar por alto. La denuncia fue radicada el 22 de noviembre de 2019 y la Justicia tucumana llam&oacute; a la joven a ratificar el 25 de noviembre, fecha que se celebra el D&iacute;a de Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres. El 3 de Junio, mientras miles salimos a las calles para gritar por noveno a&ntilde;o consecutivo &ldquo;Ni Una Menos&rdquo;, era el turno de Alperovich de declarar ante el juez. En esas dos oportunidades, <strong>las calles estaban repletas de mujeres que ya no se callan m&aacute;s.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestro trabajo siempre estuvo abocado a la escucha atenta y al acompa&ntilde;amiento para que las consignas que repetimos se vuelvan carne. 
    </p><p class="article-text">
        Queremos cerrar con la voz de la denunciante, a quien hemos acompa&ntilde;ado a lo largo de todas las instancias: &ldquo;Siempre me sent&iacute; digna, pero ahora encontr&eacute; justicia. A las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero quiero hablarles desde mi v&iacute;vida experiencia y decirles que denunciar representa una verdadera oportunidad de sanaci&oacute;n interna y personal, m&aacute;s all&aacute; de los resultados y de las dilaciones a las que nos exponemos, porque no termina all&iacute;, sino que comienza una nueva etapa de la lucha pero con total convicci&oacute;n y sensaci&oacute;n de que no est&aacute;s nunca m&aacute;s sola, con mucho alivio de la carga, de la verg&uuml;enza, de la culpa transferida y del horror. La justicia me hizo sentir limpia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM / CDLR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Milagro Mariona, Celina De la Rosa]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 03:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Habla la denunciante de Alperovich, tras la condena a 16 años de prisión: "La justicia me hizo sentir limpia"]]></media:title>
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