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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Antonella Sánchez Maltese]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/antonella-sanchez-maltese/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Antonella Sánchez Maltese]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Torturadas por ser mujeres: la violencia sexual en las causas de lesa humanidad en La Rioja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/torturadas-mujeres-violencia-sexual-causas-lesa-humanidad-rioja_132_12491415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a12e248f-e6c8-4e2d-9cab-752a62bdfca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Torturadas por ser mujeres: la violencia sexual en las causas de lesa humanidad en La Rioja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El juicio contra el exgendarme Eduardo Britos marcó un precedente al reconocer las agresiones sexuales como parte del plan represivo. Testimonios clave, documentos conservados y un equipo interdisciplinario que acompañó a las víctimas hicieron posible una condena histórica.</p></div><p class="article-text">
        Una rueda humana con ocho, diez varones, ocupa el centro de la sala. En el medio, parada, est&aacute; Lucila Maraga, detenida ilegalmente. <strong>Nadie sabe d&oacute;nde est&aacute;. Ni siquiera ella misma</strong>: lleva vendas en los ojos, las manos atadas y est&aacute; desnuda. Comprende que est&aacute; en el centro de una ronda por el movimiento: &ldquo;uno me tiraba a los brazos del otro, volv&iacute;a al centro y me segu&iacute;an empujando. Era una sensaci&oacute;n horrible porque sent&iacute;a que me iba a caer, no ten&iacute;a idea lo que pasaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que cuenta ocurri&oacute; en una habitaci&oacute;n trasera del edificio de la Polic&iacute;a Federal de La Rioja, hace casi 50 a&ntilde;os. Su testimonio &ndash;junto al de otras ocho mujeres&ndash; fue <strong>clave para condenar </strong>en diciembre de 2023 al exintegrante del Escuadr&oacute;n 24 de Chilecito, tambi&eacute;n ex jefe de seguridad del Instituto de Rehabilitaci&oacute;n Social de La Rioja, Eduardo Britos, como uno de los autores de esos padecimientos. Una <strong>variante de la tortura que se inscribi&oacute; en los cuerpos de las mujeres: la agresi&oacute;n sexual.   </strong>
    </p><h2 class="article-text">Suena y resuena</h2><p class="article-text">
        Una resonancia met&aacute;lica se expande por la habitaci&oacute;n. Suena como &ldquo;ommm&rdquo;. La reverberaci&oacute;n se prolonga cada vez que Claudia Mendoza golpea un cuenco con un mazo. Me lo acerca a la espalda y me explica que son instrumentos som&aacute;ticos: &ldquo;Entonces vos lo escuchas pero tambi&eacute;n lo sent&iacute;s, &iquest;sent&iacute;s las vibraci&oacute;n en el cuerpo?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Estos instrumentos ayudan a armar un ba&ntilde;o sonoro, a generar una sensaci&oacute;n. Y tienen diferentes tonalidades. Ten&eacute;s estos otros que te ayudan a despejar la mente cuando est&aacute;s muy saturada, y as&iacute;, depende para qu&eacute; lo quieras.   
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                    alt="En este lugar, Lucila Maraga fue víctima de torturas y abusos sexuales durante su secuestro. Décadas después, puso en palabras lo que durante mucho tiempo se calló: la violencia de género en los centros clandestinos"
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                En este lugar, Lucila Maraga fue víctima de torturas y abusos sexuales durante su secuestro. Décadas después, puso en palabras lo que durante mucho tiempo se calló: la violencia de género en los centros clandestinos                            </span>
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        Claudia integra el Equipo Interdisciplinario de Acompa&ntilde;amiento a las V&iacute;ctimas y Familiares del Terrorismo de Estado de La Rioja que se conform&oacute; para contener y ayudar a quienes deb&iacute;an declarar en Juicios de Lesa Humanidad. La mayor&iacute;a son psic&oacute;logas, psiquiatras, trabajadoras y trabajadores sociales. Ella es musicoterapeuta. Trabaja en salud mental hace a&ntilde;os pero considera que &eacute;sta experiencia fue la &ldquo;m&aacute;s impactante y transformadora a nivel profesional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sent&iacute;a que una persona, un cuerpo, que hab&iacute;a estado en esas condiciones, necesitaba un anclaje diferente para poder destrabar la voz y hablar. Es muy dif&iacute;cil que alguien pueda expresarse si tiene un nudo en la garganta. 
    </p><h2 class="article-text">Los cuerpos, campos de batalla</h2><p class="article-text">
        Son las 4.30 de una madrugada de abril de 1975. En una cama de una plaza Lucila intenta dormir junto a su compa&ntilde;ero, Lucho G&oacute;mez. Viven en una pensi&oacute;n austera que en 2025 ser&aacute; la sede del partido radical en pleno centro riojano Pero faltan a&ntilde;os. Esa madrugada la polic&iacute;a se anuncia con golpes, armas largas y ferocidad. Entra, los carga en un veh&iacute;culo y los traslada vendados para interrogarlos.
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s todav&iacute;a puede repetir cada detalle de esa secuencia camino a la sede de la Polic&iacute;a Federal,porque se siente ah&iacute;. Sube escalones, ingresa por un garage. Es interrogada. Sale. Hace un trecho. Otro trecho derecho. Cruza un patio. Hay ruidos, risas, corridas, todo junto y desordenado. Alaridos de varones. A ella la espera la rueda humana que la obliga a desnudarse, manosea sus partes &iacute;ntimas, la abusa. Por una fina luz que le deja la venda, solo ve botas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Diana Quiros fue detenida a los 17 años, embarazada y víctima de torturas que le provocaron un aborto forzado. Su testimonio visibiliza la violencia de género sistemática en los centros clandestinos durante la dictadura"
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                Diana Quiros fue detenida a los 17 años, embarazada y víctima de torturas que le provocaron un aborto forzado. Su testimonio visibiliza la violencia de género sistemática en los centros clandestinos durante la dictadura                            </span>
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        Lucila ten&iacute;a entonces 24 a&ntilde;os. Ya era docente, militante gremial y estaba identificada con la pastoral de Enrique Angelelli. <strong>Fue una de las tantas riojanas detenidas antes que se instaure formalmente la &uacute;ltima dictadura militar en Argentina, en 1976. Durante el gobierno democr&aacute;tico y peronista del ex presidente Carlos Menem, entonces gobernador.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Hoy tiene 74 a&ntilde;os y es un torbellino.  Como si hiciera carrera contra el tiempo para no dejar escapar segundos en los que alguien, en alg&uacute;n sitio, quiera escuchar el horror que se vivi&oacute; hasta hace 42 a&ntilde;os en Argentina. Del tiempo en centros clandestinos se le mezclan, como enjambre de abejas ciegas, momentos de tormentos, agresiones f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas. Como cuando la paraban contra la pared, piernas abiertas, desnuda, manos en alto, cabeza gacha, durante varias horas, no recuerda cuantas. La abusaron con morbosidad, dice. 
    </p><h2 class="article-text">Diana, embarazada</h2><p class="article-text">
        Diana est&aacute; parada junto a Pano Navazo, el periodista que la entrevista para la serie <em>Contra el Olvido. Historias de Resistencia</em> que acaba de estrenarse en La Rioja. &Eacute;l pregunta: &ldquo;Si tuvieras que decir qui&eacute;n es Diana Quiros &iquest;qu&eacute; dir&iacute;as?&rdquo;.  Ella hace un paso para atr&aacute;s, una sola respiraci&oacute;n profunda y responde sin pausa: &ldquo;mam&aacute;,  esposa, abogada, militante de los derechos humanos, sobreviviente de la &uacute;ltima dictadura militar&rdquo;. All&iacute; cuenta muchas de las vivencias que d&iacute;as mas tarde me narrar&aacute;, de cuando estuvo en cautiverio forzado. <strong>Tambi&eacute;n del aborto que le produjeron los golpes cuando la detuvieron a los 17 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De ni&ntilde;a lleg&oacute; a La Rioja desde C&oacute;rdoba. Del barrio Benjam&iacute;n Rinc&oacute;n se hab&iacute;a pegado una costumbre muy caracter&iacute;stica de los a&ntilde;os &acute;70 riojanos: pertenecer a grupos juveniles de la pastoral del obispo Angelelli, asesinado por la &uacute;ltima dictadura militar. Diana termin&oacute; el secundario en diciembre de 1974 y ese mismo mes se cas&oacute;. Llevaba dos meses como estudiante de enfermer&iacute;a cuando la detuvieron. En realidad hab&iacute;an llegado busc&aacute;ndolo a &eacute;l. 
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                    alt="Claudia Mendoza, musicoterapeuta del equipo interdisciplinario que acompaña a sobrevivientes del terrorismo de Estado en La Rioja. Su enfoque novedoso utiliza la música para ayudar a destrabar la voz y apoyar la reconstrucción de la memoria colectiva"
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                Claudia Mendoza, musicoterapeuta del equipo interdisciplinario que acompaña a sobrevivientes del terrorismo de Estado en La Rioja. Su enfoque novedoso utiliza la música para ayudar a destrabar la voz y apoyar la reconstrucción de la memoria colectiva                            </span>
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        &mdash;Yo cometo&hellip; creo que fue un error, de irme a una casa que ya estaba allanada. Como no lo encontraron a &eacute;l porque estaba en la escuela, discut&iacute;an si llevaban a mi suegro o a m&iacute;. Me cargaron porque era la m&aacute;s joven. A &eacute;l lo buscaron, lo encontraron y detuvieron tambi&eacute;n.    
    </p><p class="article-text">
        Era de noche y estaba embarazada. Su destino tambi&eacute;n fue la sede de la Polic&iacute;a Federal, a dos cuadras de la plaza principal de La Rioja, donde funcion&oacute; el que considerado primer Centro de detenci&oacute;n y tortura de la provincia de La Rioja, entre 1971 y 1979. Como testigo declar&oacute; en varios juicios que se tramitaron en La Rioja, haciendo la cronolog&iacute;a del horror que ahora me narra:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Me ingresaron esposada y vendada, me llevaron a una pieza que hay en el fondo tipo calabozo. Me dejaban sola y volv&iacute;an, siempre eran patota. Yo escuchaba los gritos porque esa noche detuvieron a varios. <strong>Sab&iacute;an que estaba embarazada porque los golpes eran siempre en la cabeza y en la panza. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La trasladaron a la Correccional de Mujeres por el embarazo y con un an&aacute;lisis corroboraron que estaba de dos meses y medio, consta en su historia cl&iacute;nica. Ese mismo d&iacute;a declar&oacute; ante un juez que orden&oacute; la libertad pero al salir de la comisar&iacute;a cruz&oacute; la calle, le atravesaron un falc&oacute;n y la detuvieron otra vez en &ldquo;la Federal&rdquo;, como le llaman muchos de los detenidos. Durante la inspecci&oacute;n ocular por los juicios, fue una de las que recorri&oacute; e identific&oacute; cada sitio de esa casona que funcion&oacute; como centro clandestino en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ahi es cuando yo esa noche tengo el aborto &mdash;recuerda&mdash;-. Estaba vestida con un pantal&oacute;n rojo y una blusita celestita. Ten&iacute;a un camastro, sin colch&oacute;n. Empiezo a sentir dolores en el cuerpo y mucho en la cintura, en la espalda. Imaginate, era primeriza... Empiezo a llamar a la guardia, le ped&iacute;a que llamen a un m&eacute;dico, dec&iacute;an que estaba mintiendo&ldquo;. Finalmente la llevaron a un hospital: &rdquo;Estuve en los pasillos, nadie me quer&iacute;a recibir porque era una subversiva, una terrorista, no era un ser humano... Cuando me atiende el m&eacute;dico me dice que <strong>ya no hab&iacute;a nada que hacer.</strong>  
    </p><h2 class="article-text">Declarar, reparar</h2><p class="article-text">
        Virginia Miguel Carmona es la fiscal federal de La Rioja. Instruy&oacute; una de las dos megacausas que investigaron y condenaron a responsables por delitos de lesa humanidad en la provincia, y fue quien abri&oacute; la puerta hace dos a&ntilde;os para que se <strong>juzgara tambi&eacute;n por delitos sexuales </strong>al ex gendarme Eduardo Britos, condenado a perpetua por participar en el homicidio del laico Wenceslao Pedernera.
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                Lucila Maraga y Diana Quiros. sobrevivientes de violencia sexual durante la dictadura, junto a Viviana Reinoso, abogada querellante que trabajó para que esos abusos fueran reconocidos como delitos de lesa humanidad                            </span>
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        &mdash;Hay una caracter&iacute;stica de La Rioja que siempre destaco: se guard&oacute; tanta prueba documental que permaneci&oacute; intacta, que no lo pod&eacute;s creer. Se conservaron cosas del &acute;76 y &acute;77 en el Juzgado Federal, en el Instituto de Rehabilitaci&oacute;n Social, en el Ej&eacute;rcito. <strong>Muchos documentos para poder reconstruir qui&eacute;nes estaban en cada lugar y en cada momento.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        El debut de la fiscal en juicios por delitos de lesa humanidad fue en 2016 con la &ldquo;megacausa La Perla&rdquo;, de C&oacute;rdoba. Una de las m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, dur&oacute; cinco a&ntilde;os, casi 900 testigos, m&aacute;s de 700 v&iacute;ctimas. En aquel proceso ella pidi&oacute; uno de los d&iacute;as de alegatos del Ministerio P&uacute;blico Fiscal solo para hablar de lo que hab&iacute;a detectado: un plus de violencia contra las mujeres solo por ser mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hab&iacute;a abusos, alusiones a los cuerpos, burlas, violaciones y todo lo que se te ocurra de manera perversa sobre los cuerpos femeninos, <strong>que no surg&iacute;a en las declaraciones de los varones.</strong> Y es porque hab&iacute;a un prejuicio mayor y un plus de violencia hacia las que no respond&iacute;an a los c&aacute;nones sociales de la &eacute;poca, lo que no se esperaba de una mujer ama de casa, dedicada a los hijos. 
    </p><p class="article-text">
        En el fallo de esa megacausa, Miguel Carmona dej&oacute; asentado que el machismo &ldquo;desde la sociedad se trasladaba intramuros con crudeza en contexto de cautiverio forzado&rdquo;. Habl&oacute; expresamente de la violencia de g&eacute;nero y consider&oacute; que no hab&iacute;a que juzgar a los responsables por tormentos, porque dejaba impune el delito sexual. Id&eacute;ntico lente aplic&oacute; para investigar lo sucedido en la megacausa riojana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;</strong>En La Rioja pas&oacute; lo mismo, ese plus de ensa&ntilde;amiento por no responder a los estereotipos. <strong>Si hab&iacute;a un represor condenado por tormentos y en realidad hab&iacute;a violado a numerosas v&iacute;ctimas, toda esa porci&oacute;n de la delictividad quedaba impune.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo juicio escuch&oacute; cerca de una decena de testimonios sobre agresiones lacerantes en zonas &iacute;ntimas, torturas f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas. Escuch&oacute; tambi&eacute;n el nombre y apellido de quienes las cometieron y aplic&oacute; un recurso que habilita el C&oacute;digo Procesal Penal Argentino: ampli&oacute; la denuncia para que se dictara una condena completa contra Britos por abusos deshonestos, agravado por haber sido cometido por encargados de su guarda. 
    </p><p class="article-text">
        El fallo est&aacute; entre los primeros del pa&iacute;s que reconoce que en ese plan de exterminio <strong>el g&eacute;nero s&iacute; determin&oacute; la aplicaci&oacute;n de mayor violencia sobre los cuerpos.</strong> La prueba: el testimonio de las propias v&iacute;ctimas y la construcci&oacute;n de la memoria colectiva de esas mujeres.   
    </p><h2 class="article-text">Delitos sexuales de lesa humanidad</h2><p class="article-text">
        Viviana Reinoso tiene muchos n&uacute;meros de fallos y nombre de causas en la cabeza. Son parte del recorrido que fue haciendo la justicia argentina para reconocer los delitos sexuales desde que se reabrieron las causas para juzgar el terrorismo de Estado, en 2006. Es abogada querellante de varias v&iacute;ctimas en los juicios que se tramitaron en La Rioja.  Pone claridad judicial al explicar que se trata de <strong>delitos sexuales de lesa humanidad, porque fueron realizados en el marco de un plan de exterminio del opositor pol&iacute;tico:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Crimen de lesa humanidad es el ataque generalizado y sistem&aacute;tico en contra de una poblaci&oacute;n. Una de las cosas que retras&oacute; el proceso judicial fue, por un lado, los tiempos de las v&iacute;ctimas para poder hablarlo. Y por el otro el error de considerar que lo generalizado y sistem&aacute;tico ten&iacute;a que ser el delito sexual en s&iacute; y es un error. Cuando lo generalizado y sistem&aacute;tico es el ataque en s&iacute;, puede existir un hecho, una sola violaci&oacute;n, pero vos ten&eacute;s que encausarlo en ese ataque. 
    </p><p class="article-text">
        Explica el recorrido que tuvo que hacer la justicia para poder juzgar al &ldquo;actor mediato&rdquo; de los delitos cometidos en la dictadura. Resalta que la primera sentencia que tipifica como delitos sexuales y no como tormento es la de Mar del Plata, donde se conden&oacute; a reclusi&oacute;n perpetua al suboficial Gregorio Molina en 2010. Tras muchos a&ntilde;os de silencio, la justicia argentina <strong>condenaba por primera vez la sistematicidad de los cr&iacute;menes sexuales ocurridos durante el terrorismo de Estado.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Memorias sonoras</h2><p class="article-text">
        Claudia Mendoza estuvo casi desde el principio en el grupo que coordinaba la psic&oacute;loga Graciela Seppi, quien la convoc&oacute; interesada en su formaci&oacute;n. Trabaj&oacute; lineamientos de un equipo nacional, con modalidades de intervenci&oacute;n &ldquo;bastante pautadas&rdquo;, dice. Antes de tomar contacto con personas a las que pod&iacute;a acompa&ntilde;ar y frente a tantas horas de escucha en las audiencias, hizo un ejercicio muy acorde a su especialidad. Se dispuso a crear los climas sonoros que rodeaban a los juicios.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Logro captar algunas cuestiones desde mi o&iacute;do terap&eacute;utico sobre las sonoridades. Lo que pasaba en las calles, sala de espera, adentro de las audiencias, con la radio abierta que hubo. La gestualidad, la corporalidad. Creo que eso fue tambi&eacute;n una modalidad de soportar el horror de la escucha. 
    </p><p class="article-text">
        Me mira convencida que s&eacute; de lo que habla: &ldquo;Ya sab&eacute;s que escuchar el horror no es gratuito&rdquo;. Ah&iacute; es cuando asegura que puede usar herramientas del arte para habilitar otras formas de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La m&uacute;sica act&uacute;a en todos los planos. A nivel cerebral, que es como nuestro comando, ah&iacute; est&aacute;n las emociones, las sensaciones. Siempre hago el ejercicio de sentir la m&uacute;sica con el cuerpo, por qu&eacute; parte del cuerpo tiene salida. Los ritmos activan la parte del cerebro que es la motricidad. Aparecen colores, formas, im&aacute;genes mentales, recuerdos, asociaciones, una letra. Toda nuestra vida est&aacute; hilvanada de canciones. Todo eso te va configurando una identidad sonora. 
    </p><p class="article-text">
        El silencio de la espera en una sala. Pronto lo cortar&aacute; una voz para pronunciar el nombre de alguien que se sentar&aacute; frente a desconocidos para hurgar en su mente el sufrimiento. En esa ausencia de ruidos se puede reconocer el ritmo acelerado de un coraz&oacute;n a punto de explotar -dice Claudia-. Ah&iacute;, donde las palabras retumban y la atm&oacute;sfera se pone densa, tambi&eacute;n hay una pieza del rompecabeza del espanto. 
    </p><p class="article-text">
        Claudia cita al psicoanalista David Nasio para explicar que &ldquo;el dolor es como una locura de las pulsiones, una r&iacute;tmica de las pulsiones. Descubr&iacute; que mi tarea era volver a acompasar ese ritmo, y eso se logra por medio de las canciones. Tenemos una cultura maravillosa donde est&aacute;n los &iacute;caros, cantos de sanaci&oacute;n que usaban nuestros abor&iacute;genes o las canciones m&aacute;s tradicionales que son envolventes&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El actual Espacio Provincial de la Memoria fue considerado el primer Centro de detención y tortura de la provincia de La Rioja, entre 1971 y 1979. Ese edificio fue sede de la Policía Federal delegación La Rioja durante gran parte de la década del 60 y hasta finales de los 70"
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                El actual Espacio Provincial de la Memoria fue considerado el primer Centro de detención y tortura de la provincia de La Rioja, entre 1971 y 1979. Ese edificio fue sede de la Policía Federal delegación La Rioja durante gran parte de la década del 60 y hasta finales de los 70                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Mover y reconstituir el dolor</h2><p class="article-text">
        Diana y Lucila estuvieron detenidas siete a&ntilde;os. Las trasladaron desde La Rioja al Penitenciario Federal de Villa Devoto, en Buenos Aires, en el mismo avi&oacute;n H&eacute;rcules de la Fuerza A&eacute;rea Argentina. Contorsionadas y atadas de manos en el piso, vivieron el tormento cuando en pleno vuelo se abr&iacute;an las puertas y aturd&iacute;a el aire y la amenaza de ser arrojadas al vac&iacute;o. Compartieron la c&aacute;rcel y coinciden que esa fue una escuela de vida. Relatan estados mentales de los momentos en que el dolor se volv&iacute;a insoportable, y las dos dicen id&eacute;ntico: <strong>&ldquo;no s&eacute; c&oacute;mo explicarte&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo que hice fue empezar a sumar, no a contar las cl&aacute;sicas ovejitas &mdash;es incre&iacute;ble, pero se r&iacute;e Lucila&mdash;. Era como que te ibas y volv&iacute;as. Te ocupabas en tratar de ubicar el n&uacute;mero. Lo empec&eacute; a hacer como una forma para salir de eso, porque era demasiado. <strong>Yo hab&iacute;a decidido no hablar en los interrogatorios y el castigo era peor.</strong> Como que con la suma yo proteg&iacute;a mi fuerza, porque no sab&iacute;a qu&eacute; me esperaba al otro d&iacute;a, ten&iacute;a que estar lo mejor posible. Me pas&oacute; los siete a&ntilde;os que estuve en la c&aacute;rcel. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo no estaba ah&iacute; &mdash;sentencia Diana&mdash;. Ten&iacute;a una total abstracci&oacute;n de lo que estaba pasando. Cuando estaba en el avi&oacute;n no perd&iacute; la conciencia. Estaba el cuerpo ah&iacute;, tirado, meado, pateado, pero mi mente estaba en otro lado. Mi esp&iacute;ritu, no se como llamarlo, no estaba ah&iacute;. Es como un mecanismo de defensa&hellip;. Parece que tu cuerpo no aguanta, no resiste, entonces como que me elevo, &iquest;entend&eacute;s? Como que hay una cosa ah&iacute; superior. Rara. Como que llegas a un l&iacute;mite y dec&iacute;s &ldquo;no, me preservo de esto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Claudia encuentra paisajes similares en las memorias de esos cuerpos: &ldquo;Escuch&eacute; mucho sobre esa escisi&oacute;n en el momento de la tortura. El cuerpo se escinde, hace un corte, la cabeza va por un lado, el cuerpo por otro donde se anula la sensaci&oacute;n. Es como anestesiarlo para poder soportar. Esa anestesia muchas veces puede perdurar en esta cosa defensiva de no querer sentir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su libro La llamada, la periodista argentina Leila Guerriero hace un retrato fino y punzante sobre la historia compleja de Silvia Lavayru, ex militante de montoneros secuestrada, torturada y violada en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) entre 1976 y 1978. Ah&iacute; la cita: <em>&ldquo;vivo en Buenos Aires pero no vivo. Vivo en el limbo&rdquo;.</em> Seguido dice la periodista: &ldquo;Estremece un poco, porque se parece demasiado a la frase que usa para describir lo que le pasaba cuando estaba en la ESMA y la llevaban a alg&uacute;n sitio en auto:<em>&laquo;Iba mirando la calle a trav&eacute;s de la ventanilla y sent&iacute;a que no estaba ni viva ni muerta, ni en un lado ni en el otro. En el limbo&raquo; &rdquo;.  </em>
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                    alt="Dar testimonio fue romper silencios que se extendieron mucho más allá del final de la dictadura. Un acto de coraje que construye justicia, abre caminos de reparación y sostiene la memoria colectiva"
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                Dar testimonio fue romper silencios que se extendieron mucho más allá del final de la dictadura. Un acto de coraje que construye justicia, abre caminos de reparación y sostiene la memoria colectiva                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Tejido comunitario</h2><p class="article-text">
        Diana dice que no se sana. Nunca. Prefiere decir reparar. Una parte de ella est&aacute; convencida que<strong> &ldquo;no hubo tiempo&rdquo; para procesar la p&eacute;rdida de su primer embarazo</strong>, ni siquiera con quien era su esposo, porque una vez en libertad se separ&oacute; y tuvo que construir una vida nueva. Se recibi&oacute; de abogada y tuvo dos hijos. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cuando sal&iacute; de la c&aacute;rcel empezaba a contar algo y mi mam&aacute; me dec&iacute;a &ldquo;no me habl&eacute;s&rdquo;. Nunca quiso que le contara nada, mi hermana tampoco, ni mi pap&aacute;. <strong>&iquest;A qui&eacute;n iba a contarle semejante cosa? Todav&iacute;a no puedo verbalizar la p&eacute;rdida. </strong>Hay una parte de mi ser que me dice &ldquo;existi&oacute;&rdquo;, y otra parte dice capaz que no, que te pareci&oacute;, que se equivocaron los an&aacute;lisis. Para que no duela. 
    </p><p class="article-text">
        Con el equipo de acompa&ntilde;amiento y los juicios tuvo una oportunidad para revolver: &ldquo;sacar de adentro todo lo que hab&iacute;a pasado y sin esconderte nada, porque sab&iacute;as que solo la verdad, y con la memoria, ibas a poder reparar el da&ntilde;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la praxis judicial, la fiscal Miguel Carmona cree que el acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico de personas que est&aacute;n capacitadas para contener una v&iacute;ctima en esas condiciones es crucial para que puedan declarar: &ldquo;ese coraje de las v&iacute;ctimas ante el tribunal y las partes en un juicio es porque cre&iacute;an que realmente se los pod&iacute;a juzgar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Claudia dice que la sanaci&oacute;n tiene tambi&eacute;n componentes espirituales: &ldquo;El cuerpo es maravilloso. Tiene muchas capas. Yo descubr&iacute; con estas mujeres que en el plano de lo f&iacute;sico tiene esa capacidad de reciclar. Y despu&eacute;s en las otras capas, en el campo espiritual, est&aacute;n esos otros cuerpos que hay que ir reparando, como&hellip; uniendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siento que ellas han encarnado un da&ntilde;o que sufrimos todos. Con su cuerpo han transitado el horror que nos pertenece a todos. Por eso son tan importantes los juicios. Cuando algo de la reparaci&oacute;n sucede, en lo comunitario, tambi&eacute;n se reconstituye ese tejido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como esa testigo que sali&oacute; de declarar y en la vereda del edificio judicial rodeada de amigos, familiares, otros ex presos y presas, cant&oacute; la canci&oacute;n Campanas de palo, de Mar&iacute;a Elena Walsh. 
    </p><p class="article-text">
        <em>MSL / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonella Sánchez Maltese]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/torturadas-mujeres-violencia-sexual-causas-lesa-humanidad-rioja_132_12491415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 16:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Torturadas por ser mujeres: la violencia sexual en las causas de lesa humanidad en La Rioja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujeres,Violencia sexual,La Rioja,Punto de encuentro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del closet a la avenida principal: el orgullo y la diversidad en los pueblos de La Rioja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/closet-avenida-principal-orgullo-diversidad-pueblos-rioja_132_11549314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3285afe-7049-470f-845e-941a19537c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del closet a la avenida principal: el orgullo y la diversidad en los pueblos de La Rioja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un encuentro de la diversidad en el sur riojano rompe los moldes de pueblo chico y se propone esfumar las crueldades que aún cargan las miradas de otros en sociedades chicas. En Chepes, un lugar que supo estar poblado por hacheros y ferroviarios, desde el 2018 se iza la bandera de la diversidad en la avenida principal del pueblo. </p></div><p class="article-text">
        Chepes es cabecera del departamento Rosario Vera Pe&ntilde;aloza, el cuarto m&aacute;s poblado de La Rioja al sur. Una caracter&iacute;stica &uacute;nica lo distingue de los otros 17 en la provincia: su nombre de mujer en honor a la creadora de los jardines de infantes de Argentina, la maestra de la Patria. Hoy tiene casi 16.000 habitantes y por su ritmo, fisonom&iacute;a y costumbres, bien podr&iacute;a fluctuar entre pueblo y ciudad, ciudad y pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese lugar convive la arraigada tradici&oacute;n cat&oacute;lica -con patronos en casi todas las localidades-, y la proliferaci&oacute;n de iglesias evang&eacute;licas en los&nbsp;barrios durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Est&aacute; a casi tres horas de la capital riojana, m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros, lo que explica la mayor influencia econ&oacute;mica y cultural que tiene de la provincia de San Juan, que queda m&aacute;s cerca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los llanos sur de La Rioja tienen la particularidad de estar anclados en su memoria y su memoria, anclada en el siglo XIX&rdquo;, anticipa el investigador Jorge Cabral Ortiz. Es parte de un equipo que trabaja la puesta en valor del Museo de Los Caudillos, en la Villa Chepes. Pero en estos mismos llanos Sur, en Chepes, <strong>un fin de semana de junio se re&uacute;nen personas que desaf&iacute;an lo ya establecido, lo que se presenta como inmutable: el &ldquo;Encuentro LGBTQ+&rdquo; </strong>que re&uacute;ne personas de pueblos cercanos e iza la bandera de orgullo en la avenida central. Literalmente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cada año, desde el 2018, las banderas trans y del orgullo flamean en la avenida principal del pueblo."
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            <span class="title">
                Cada año, desde el 2018, las banderas trans y del orgullo flamean en la avenida principal del pueblo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Abrir ventanas<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        De d&iacute;a todo acontece m&aacute;s lento: el tr&aacute;nsito, el ritmo de la gente, los tr&aacute;mites. En la avenida principal las construcciones viejas est&aacute;n integradas a los nuevos edificios del banco, el SUM municipal y la sede de una universidad privada. Por sus monta&ntilde;as, calles perif&eacute;ricas de tierra y lo escaso del verde en la vegetaci&oacute;n, el paisaje se ve en tonos marrones. &Aacute;rido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luann Franco Lucero naci&oacute; en Chepes, tiene 26 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos. Hace seis form&oacute; la <strong>Asociaci&oacute;n Mundo Diverso para organizar actividades que ayuden a&nbsp;pensar la diversidad en ese lugar donde se cri&oacute;</strong>. Hoy es filial de la Federaci&oacute;n Argentina LGBT.
    </p><p class="article-text">
        El Encuentro, que se realiz&oacute; este a&ntilde;o por primera vez, dura dos jornadas y coincide con el d&iacute;a internacional del Orgullo. Se hace ah&iacute;, en uno de los departamentos de La Rioja que <strong>m&aacute;s cambios de DNI hizo desde que Argentina tiene ley de identidad de g&eacute;nero.</strong> Es el &uacute;nico que aprob&oacute; una ordenanza de cupo laboral travesti-trans y donde, desde hace seis a&ntilde;os, todav&iacute;a esquivando resistencias, cada 28 de junio se iza la bandera de la diversidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera vez que la izamos fue en 2018. &iexcl;Un esc&aacute;ndalo!, nos quer&iacute;an meter presos&rdquo;, recuerda Luann y se r&iacute;e revoleando los brazos.&nbsp;
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                    alt="Isa Aguada viene desde Olta, a 115 kilómetros de Chepes."
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                Isa Aguada viene desde Olta, a 115 kilómetros de Chepes.                            </span>
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        Una conversaci&oacute;n parecida tuvo Guido Iba&ntilde;ez, apenas el a&ntilde;o pasado: &ldquo;La gente de ceremonial me citaba protocolos nacionales. Dec&iacute;an que los m&aacute;stiles del espacio p&uacute;blico s&oacute;lo pod&iacute;an colgar s&iacute;mbolos patrios. Le pregunt&eacute; si pretend&iacute;an que cada uno tenga un m&aacute;stil en su casa&rdquo;, relata. Desde hace seis meses est&aacute; a cargo del &aacute;rea de Diversidad e Inclusi&oacute;n del municipio de Chepes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante el encuentro aparecen las falencias institucionales:</strong> los municipios de Chamical, General Belgrano y San Mart&iacute;n que no tienen pol&iacute;ticas para la diversidad; trabas administrativas en el registro civil para hacer cambio de DNI donde viven; o la falta de acompa&ntilde;amiento de profesionales de salud en las terapias hormonales de adecuaci&oacute;n de cuerpo, seg&uacute;n la identidad autopercibida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Convivencia en Chepes</h2><p class="article-text">
        De noche Chepes muta. D&eacute;cadas atr&aacute;s fue cuna del rock y el punk en la provincia. Las avenidas alumbradas con generosa cantidad de luces led blancas parecen empujar el impulso de la noche. Hay movimiento: de autos, de motos, de m&uacute;sica y escapes ruidosos, de bares y estaciones de servicio. En esa ciudad que parece m&aacute;s robusta cuando oscurece. El cierre del Encuentro LGBTQ+ es una fiesta en el boliche <em>Mute</em>.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Daniela Brizuela asegura que en Chamical las políticas de la diversidad no existen dentro del municipio.                            </span>
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        En el siglo pasado su nombre qued&oacute; inmortalizado en un cartel de la estaci&oacute;n de ferrocarril, durante el auge de la red ferroviaria argentina. La Estaci&oacute;n Chepes, hoy en la avenida principal del pueblo, pertenec&iacute;a al Ramal A de la l&iacute;nea Belgrano Cargas y los pobladores trabajaban principalmente la le&ntilde;a para abastecer la locomotora a vapor. A 114 a&ntilde;os &ldquo;El Ferro&rdquo; -como llaman a la manzana donde funcionaba y a&uacute;n est&aacute;n las v&iacute;as- es el icono emblem&aacute;tico del lugar. Se est&aacute; a un lado u otro de las v&iacute;as: <em>&ldquo;frente del Ferro&rdquo;, &ldquo;atr&aacute;s del Ferro&rdquo;, &ldquo;a la vuelta del Ferro&rdquo;, &ldquo;para el lado del Ferro&rdquo;</em>. Aunque muchas cosas cambiaron, nunca dej&oacute; de ser un punto de encuentro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese predio, con una diferencia de cuatro d&iacute;as, se quema la tradicional fogata de San Juan Bautista -patrono de la ciudad de Chepes- y flamean dos banderas del colectivo LGBT izadas como primera actividad del encuentro.</strong> El m&aacute;stil est&aacute; casi pegado al busto del sacerdote riojano Pedro Ignacio de Castro Barros, figura clave de la Asamblea que declar&oacute; la Independencia el 9 de julio de 1816.
    </p><p class="article-text">
        A la vieja estaci&oacute;n, hoy fusionada con un paseo de recreaci&oacute;n donde est&aacute; la Plaza de Los J&oacute;venes, llegan Luann, Alexa, Thiago, Isadora, Harold, Dalma, Daniela, Alexis, Uriel. Aunque el sol de las seis de la tarde ya apenas calienta, se entregan a ser fotografiados en las v&iacute;as junto al antiguo cartel de &ldquo;Chepes&rdquo;. Como llamados a la ronda de un juego muestran tops y polleras muy cortas, muestran colores, muestran alegr&iacute;a, muestran peinados, muestran banderas, muestran sus cuerpos, muestran euforia. Vienen desde Chamical, Olta, Milagro, Ulapes. Muestran orgullo mientras se empieza a apagar la tarde.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El encuentro de los Llanos Sur se sale con facilidad de agenda para transformarse en ronda de anécdotas y complicidades."
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                El encuentro de los Llanos Sur se sale con facilidad de agenda para transformarse en ronda de anécdotas y complicidades.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Perforar muros</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas que describen a Chepes coinciden en por lo menos tres realidades que siempre preocuparon. Una, la <strong>alta tasa de suicidio sobre todo en adolecentes y jovenes</strong>: en todos los relatos aparece una persona cercana que se quito la vida all&iacute;. Las otras: el alto consumo problem&aacute;tico de sustancias ilegales y la falta de oportunidades, sobre todo en lo laboral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi &eacute;poca eran comunes los suicidios, recuerdo una ola de 12 suicidios. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o del secundario mi compa&ntilde;ero Marcelo se suicid&oacute; y quedamos muy golpeados. Ten&iacute;a miedo de que me pudiera pasar lo mismo&rdquo;, el recuerdo es de Layla Matraji Yaryura, tiene 29 a&ntilde;os y estudia abogac&iacute;a. Vivi&oacute; en Chepes hasta que termin&oacute; el secundario y se fue a C&oacute;rdoba. En 2021 volvi&oacute; a la provincia y hoy realiza trabajos comunitarios y es tallerista de la organizaci&oacute;n Mart&iacute;n Fierro Filial La Rioja. En su mirada, ese Chepes &ldquo;prejuicioso&rdquo; donde vivi&oacute; la adolescencia, poco cambi&oacute;.&nbsp; Dice que milita la pedagogia feminista y el &ldquo;transfeminismo cultural&rdquo; porque sino es imposible &ldquo;construir con otres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser lesbiana, travesti o trans se sigue viendo con prejuicio en esta sociedad. El que sale del closet ac&aacute; siente mucho orgullo, <strong>y es muy valiente</strong>&rdquo;, marca Layla.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Laura Fanchín era asesora del Plan ENIA en la escuela secundaria Juan Facundo Quiroga hasta hace cuatro meses, que el gobierno nacional dio de baja los contratos en las provincias.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Adentro del closet</h2><p class="article-text">
        El sur riojano presume de historia. Rosario Vera Pe&ntilde;aloza naci&oacute; en Atiles. Tambi&eacute;n los caudillos Facundo Quiroga y Angel &ldquo;Chacho&rdquo; Pe&ntilde;aloza y Victoria Romero, que enfrentaron al unitarismo porte&ntilde;o, tuvieron cuna all&iacute;. Como en la mayor&iacute;a de los departamentos de La Rioja, en Chepes el principal empleador es el Estado provincial. La mitad de esos 15.783 habitantes trabaja en el municipio. Muchos de esos ingresos, con distintas modalidades de contrataciones, <strong>no superan la canasta b&aacute;sica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Harold Caceres trabaja en la municipalidad de Rosario Vera Penaloza por el cupo laboral trans que prev&eacute; la ordenanza. Lleva al Encuentro su experiencia con el tratamiento de hormonizaci&oacute;n con la aplicaci&oacute;n de gel, en el hospital Regional Luis Pasteur. Dice que tuvo que abandonarlo porque no se sinti&oacute; acompa&ntilde;ado y tampoco informado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Encuentro se sale con facilidad de agenda y se transforma en ronda de an&eacute;cdotas. Aparecen las familias, compa&ntilde;eros de aulas, las maestras, la infancia. Ya lejos de la euforia de las fotos, las an&eacute;cdotas se vuelven densas y est&aacute;n desnudas. Alexa, Isadora y Uriel viajaron desde Olta (General Belgrano), a 115 kil&oacute;metros. En el llamado &ldquo;jard&iacute;n de los llanos de La Rioja&rdquo; no todo reverdece. Hablan de c&oacute;mo transitan hoy sus libertades, pero en sus relatos del pasado aparece la cruda intemperie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Con la irreverencia de sus 17 años Uriel asegura que en Olta, su pueblo, hay muchos &quot;closeteros&quot; que aún no se animan a vivir su sentir."
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                Con la irreverencia de sus 17 años Uriel asegura que en Olta, su pueblo, hay muchos &quot;closeteros&quot; que aún no se animan a vivir su sentir.                            </span>
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        &ldquo;Pas&eacute; por todo: gay, no binarie, trans. Hoy no me importa lo que digan&rdquo;, suelta Isadora Aguada con un revoleo exorbitante de las trenzas finas y largas que le cubren toda la cabeza y llegan a la cintura. &ldquo;<strong>Una vez alguien me dijo &lsquo;Te tirar&iacute;a raid y te prender&iacute;a un f&oacute;sforo&rsquo;</strong>. Ese d&iacute;a llegu&eacute; a casa y me tir&eacute; en la cama a llorar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El recuerdo se vuelve recreaci&oacute;n teatral: Isadora se inclina hacia adelante como desplom&aacute;ndose para desahogarse en llanto: &ldquo;No pod&iacute;a hablarlo con nadie de mi familia porque no lo sab&iacute;an, y yo ya usaba un vestidito verde as&iacute;&rdquo;, muestra marcando justo arriba de las rodillas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uriel Mercado habla fuerte y determinante. Tiene 17 a&ntilde;os y usa t&eacute;rminos como <em>&ldquo;closeteros&rdquo;, </em>para referirse a las personas de Olta -seg&uacute;n &eacute;l, est&aacute; lleno- que a&uacute;n no se animan a vivir libremente sus v&iacute;nculos, ni la sexualidad. <strong>A &eacute;l tambi&eacute;n le pes&oacute; la mirada social en ese lugar con menos de ocho mil habitantes.</strong> &ldquo;En la escuela me hac&iacute;an burla hasta que un d&iacute;a me cans&eacute; y, para defenderme, empec&eacute; a pegarle al que me molestaba. Un d&iacute;a el hijo de la directora de la escuela me corri&oacute; con un cuchillo, yo agarr&eacute; un palo y le pegu&eacute;. Me corrieron de la escuela. Ah&iacute; me fui a vivir a La Rioja&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvi&oacute; a Olta hace un a&ntilde;o. En su t&iacute;a encontr&oacute; el abrazo que lo comprendi&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luann Franco Lucero formó la Asociación Mundo Diverso para visibilizar y pensar el orgullo y la diversidad en Chepes, donde se crió."
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                Luann Franco Lucero formó la Asociación Mundo Diverso para visibilizar y pensar el orgullo y la diversidad en Chepes, donde se crió.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Tejiendo redes en el sur riojano</h2><p class="article-text">
        Luann se ocupa de cada detalle del Encuentro con sus m&uacute;ltiples roles: coordinador, anfitri&oacute;n, &aacute;rbitro de f&uacute;tbol. D&iacute;as previos env&iacute;a notas: invitaciones formales para que en los otros municipios gestionen el costo del traslado en colectivo; reserva el albergue estudiantil Eva Per&oacute;n para alojar gratis y dar de comer a quienes vendr&aacute;n. Sobre la hora busca alternativas al polideportivo municipal porque le avisan que no podr&aacute;n jugar all&iacute; los &ldquo;partidos mixtos&rdquo; de f&uacute;tbol, incluidos en el programa oficial.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas en la cancha lo llaman Franco, su nombre durante 25 a&ntilde;os hasta que hizo el cambio del DNI un a&ntilde;o atr&aacute;s. Cuando rectific&oacute; el documento con el genero no binario decidi&oacute; conservarlo y agregar el que eligi&oacute; para esta etapa de su vida. Las personas del encuentro, en cambio, elegir&aacute;n este &uacute;ltimo para interactuar con ella: Luann.
    </p><p class="article-text">
        En estos seis a&ntilde;os la Asociaci&oacute;n acompa&ntilde;&oacute; a varias personas de Chepes y departamentos cercanos para hacer el tr&aacute;mite de cambio de DNI. Luann sabe que por peque&ntilde;o que parezca a la mirada externa, todo lo que hicieron es grande para ese lugar donde &eacute;l hizo el jard&iacute;n de infantes: &ldquo;Me acuerdo que tuve problemas con la se&ntilde;o Noem&iacute;. Tuvieron que cambiarme porque yo siempre quer&iacute;a jugar con mu&ntilde;ecas y ella no me dejaba, entonces lloraba&rdquo;. Mi mam&aacute; no sab&iacute;a, aunque yo ten&iacute;a mis actitudes, se me notaban. Desde que tengo uso de raz&oacute;n amaba la ropa de mujer. El suicidio de su hermano Hugo, cuando &eacute;l ten&iacute;a 13 a&ntilde;os, est&aacute; entre los peores momentos de su vida: era el &uacute;nico que sab&iacute;a su sentir y de chico lo defend&iacute;a de la burla p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las banderas trans y del orgullo flamean en la avenida principal del pueblo."
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                Las banderas trans y del orgullo flamean en la avenida principal del pueblo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">No solo en Chepes</h2><p class="article-text">
        El recuerdo que tiene Dalma Iba&ntilde;ez sobre el jard&iacute;n de infantes es el de una frustraci&oacute;n. Naci&oacute; y se cri&oacute; en Ulapes, departamento San Mart&iacute;n, hasta que termin&oacute; el secundario. Tuvo que mudarse 60 kil&oacute;metros para formarse como docente de nivel primario en Chepes y aunque todav&iacute;a lo narra con duda, s&iacute; sabe que ah&iacute; sinti&oacute; por primera vez que las instituciones la empujaban a irse de su lugar: entr&oacute; al profesorado de Ulapes y se encontr&oacute; con trabas que parec&iacute;an m&aacute;s bien excusas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que empez&oacute; la pandemia ense&ntilde;&oacute; en la escuela rural de Agua Blanca. Este a&ntilde;o regres&oacute; a Ulapes por trabajo, est&aacute; en una oficina de la municipalidad y de ah&iacute; quiere generar capacitaciones porque dice que tampoco tienen pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Se pone en&eacute;rgica: &ldquo;Si no te aceptas vos, &iquest;c&oacute;mo vas a esperar que te acepten los dem&aacute;s?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me hubiera gustado ser maestra jardinera porque me encantaban los ni&ntilde;os y era buena con las manualidades, pero no me anim&eacute;. En el resto de cosas no tuve problema, pero para estudiar esa carrera s&iacute; sent&iacute; que me pod&iacute;an discriminar por ser la &uacute;nica chica trans&rdquo;, lamenta.
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                    alt="Laura Matrage Yaryura dicta talleres y trabaja en barrios de Chepes con la pedagogía feminista y el feminismo popular."
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                Laura Matrage Yaryura dicta talleres y trabaja en barrios de Chepes con la pedagogía feminista y el feminismo popular.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Escuchar y acompa&ntilde;ar en las aulas</h2><p class="article-text">
        La avenida San Mart&iacute;n, la principal de Chepes, es parte de la ruta nacional N&deg; 141 que conecta a La Rioja con sus provincias lim&iacute;trofes, San Juan, C&oacute;rdoba y San Luis. La gente del lugar lo describe como un lugar de paso para cargar combustible, conectar con otras rutas, o comer y seguir viaje. A muchos les gusta pensarlo como una especie de puerto, aunque el agua es un problema serio en ese lugar, por la escasez y poca potabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Laura Fanch&iacute;n es trabajadora social. Hasta hace cuatro meses era una de las asesoras del Plan Nacional de Prevenci&oacute;n del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (ENIA). <strong>En abril de este a&ntilde;o el gobierno nacional de Javier Milei anunci&oacute; el redise&ntilde;o del plan y dieron de baja 619 contrataciones. </strong>Uno de esos contratos era de Laura.
    </p><p class="article-text">
        Se implement&oacute; en 2018 para abordar una problem&aacute;tica con estad&iacute;sticas alarmantes en Argentina: el embarazo no intencional en la adolescencia. Para disminuir esa tasa se aplic&oacute; en 12 provincias con peores &iacute;ndices, entre ellas La Rioja. En la provincia el criterio fue el mismo y baj&oacute; a los departamentos Capital, Chilecito y Chepes: &ldquo;Estoy desde que arranc&oacute;, era asesora en salud integral adolescente. Trabajaba con escucha activa, con turnos programados para derivar a la psic&oacute;loga. En este tiempo logramos mucho, el &uacute;ltimo a&ntilde;o no tuvimos ni un solo embarazo en la secundaria&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dalma Ibañez es docente de nivel inicial. Quiere organizar capacitaciones para la diversidad desde el municipio de Ulapes.                            </span>
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        Desde la coordinaci&oacute;n de Adolescencia del ministerio de Salud de La Rioja confirmaron la baja de los embarazos en la provincia: &ldquo;en 2020 se registraron 417 casos de 15 a 19 a&ntilde;os, mientras que en 2021 disminuyeron a 329 casos, y solo seis menores de 15 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El lugar de trabajo de Laura era en un rinc&oacute;n del patio de la hist&oacute;rica Escuela Normal Superior Juan Facundo Quiroga, a la que hoy asisten 670 adolescentes de primero a quinto a&ntilde;o. A la que asistieron muchas generaciones del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        El Plan ENIA contemplaba que sus l&iacute;neas de acci&oacute;n en salud y educaci&oacute;n, tuvieran un enfoque de diversidad. Cuando Laura recuerda su experiencia, enfatiza: &ldquo;esa fue la peor parte&rdquo;. Se le vino encima la suma de las instituciones: familia y escuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Apenas llegu&eacute; tuve el caso de unas chicas entre 14 y 15 a&ntilde;os que eran novias. La misma escuela les prohib&iacute;a que se dieran la mano o un beso aunque las parejas heterosexuales s&iacute; pod&iacute;an. Recuerdo que mand&eacute; a llamar a una de las madres porque la chica quer&iacute;a que yo le dijera que se sent&iacute;a bien. La escuela se me fue al humo, quer&iacute;an que anticipara qu&eacute; iba a decirle porque era un tema &lsquo;muy sensible&rsquo;. La madre fue, llor&oacute; un mont&oacute;n, dijo que era el padre el que se opon&iacute;a. Recuerdo que despu&eacute;s las chicas estuvieron re felices, me dijeron que fue gracias a esa charla&rdquo;. El que relata Laura es uno de los &ldquo;casos aislados&rdquo; que acompa&ntilde;&oacute; hace seis a&ntilde;os cuando lleg&oacute; a la Escuela pero asegura que sab&iacute;a de muchos: &ldquo;Reci&eacute;n hace poco tiempo veo que est&aacute;n entendiendo que no tienen que esconderse, sobre todo por el miedo a la escuela.
    </p><h2 class="article-text">Afuera del closet</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dos d&iacute;as compartiendo experiencias y realidades, Luann sistematiza acciones para replicar en otros departamentos del sur riojano donde abrir&aacute;n filiales de la Asociaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luann sistematiza acciones para replicar en otros departamentos del sur riojano donde abrirán filiales de la Asociación.                            </span>
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        Daniela Brizuela anticipa que quiere presentar, en Chamical, la ordenanza de cupo laboral que ya tiene Chepes. Hasta principios de a&ntilde;o era beneficiaria del programa Trato Digno (ahora Protagonistas), que busca la inclusi&oacute;n de personas del colectivo LGBT+ en instituciones p&uacute;blicas y privadas. Al encuentro llega con su pareja, al que llama con gracia &ldquo;mi marido&rdquo;. Aclara que &ldquo;&eacute;l es hetero&rdquo;, posa en las fotos y divertida acota: &ldquo;pobre, &eacute;l nada que ver con todo esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dice que cuando hizo el cambio de DNI y empez&oacute; el tratamiento hormonal, le cost&oacute; incorporarse en el municipio que gobierna Dora Rodriguez, con quien reniega por la falta de pol&iacute;ticas. Hace poco le dieron de baja el programa que ten&iacute;a y hoy est&aacute; desempleada.
    </p><h2 class="article-text">Transformar desde los cimientos<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Luann no se detiene, la semana siguiente al Encuentro ya lo tiene embarcado en una charla que pidieron a la Asociaci&oacute;n para formadoras de nivel inicial. Est&aacute; convencido de que &ldquo;la gente discrimina porque no sabe&rdquo;. En el Instituto Superior de Formaci&oacute;n Docente de Nivel Inicial, Rosario Vera Penaloza, conversa con 10 futuras maestras: &ldquo;Algunas preguntaban qu&eacute; ten&iacute;an que hacer ante las actitudes de algunos ni&ntilde;os, yo solo les dije que no le pongan g&eacute;nero a los juguetes, que hab&iacute;a que dejarlos que se diviertan. No les proh&iacute;ban nada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En carpeta tienen agendado adem&aacute;s trabajar para crear &aacute;reas municipales que gestionen exclusivamente pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para la diversidad. La mayor&iacute;a coincide en que &ldquo;todav&iacute;a&rdquo; las &aacute;reas estatales &ldquo;de la mujer&rdquo; no incluyen el sentir y las necesidades del colectivo travesti, trans, no binario.
    </p><p class="article-text">
        Desde el 2019 la secretar&iacute;a de la Mujer de La Rioja pas&oacute; a ser de la Mujer y Diversidad. Karen Navarro, su titular, asegur&oacute; que con recursos provinciales <strong>siguen trabajando en pol&iacute;ticas de la diversidad, aun cuando el gobierno nacional dio de baja varios programas.</strong> Sobre las necesidades de la poblaci&oacute;n LGBTIQ+ de los Llanos riojanos dice que a&uacute;n no est&aacute;n sistematizadas porque no hicieron relevamientos oficiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros, Luann prepara charlas que quiere llevar a Villa Casana, paraje del interior de Chepes: &ldquo;Puede ser que en el interior sean pocos, pero igual no se animan a salir del closet. Ac&aacute; estamos viviendo en un pueblito y nos pasa lo mismo que a todas las que sufrieron para conseguir las leyes. Entonces para qu&eacute; nos sirven las leyes si el compa&ntilde;ero que est&aacute; a mi lado est&aacute; viviendo discriminaci&oacute;n y yo me quedo de brazos cruzados. Cuando uno tiene ganas, por m&aacute;s que seamos uno, dos o tres, hay que hacer las cosas&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuatro d&iacute;as despu&eacute;s del encuentro, Luann otra vez est&aacute; en el centro de la escena: sale por las radios para denunciar a la Liga Femenina de F&uacute;tbol de Chepes &ldquo;por discriminaci&oacute;n&rdquo;. Se acaba de enterar que le proh&iacute;ben competir en el deporte que practica hace tres a&ntilde;os porque cambi&oacute; el g&eacute;nero de su DNI de &ldquo;femenino&rdquo; a &ldquo;no binario&rdquo;. &ldquo;A esta la voy a pelear&rdquo;, adelanta. Vivi&oacute; ocho meses en Buenos Aires y dice que las luces lo deslumbraron, pero prefiere su pueblo a&uacute;n con todos los desaf&iacute;os que se presentan. Ah&iacute;, donde desde hace seis a&ntilde;os e ininterrumpidamente flamea durante un mes y en la avenida principal, la bandera de la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>ASM/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonella Sánchez Maltese]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/closet-avenida-principal-orgullo-diversidad-pueblos-rioja_132_11549314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2024 02:59:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del closet a la avenida principal: el orgullo y la diversidad en los pueblos de La Rioja]]></media:title>
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