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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lucía Cholakian Herrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/lucia-cholakian-herrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lucía Cholakian Herrera]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A 10 años de Ayotzinapa: “La obsesión con los 43 desaparecidos tendió a convertirse en un instrumento de propaganda”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/10-anos-ayotzinapa-obsesion-43-desaparecidos-tendio-convertirse-instrumento-propaganda_1_11683210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/084ff93d-73ad-496d-9920-bd7bc0ea63d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="A 10 años de Ayotzinapa: “La obsesión con los 43 desaparecidos tendió a convertirse en un instrumento de propaganda”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el antropólogo chileno-mexicano los gobiernos han concentrado los recursos en ese caso, el más visible, para mostrar que “están haciendo algo” y han desatendido el drama mucho más extenso que es la desaparición de personas en México. “Todo se va acallando cada vez más, trivializando”, asegura. </p></div><p class="article-text">
        La noche del 26 al 27 de septiembre de 2014, m&aacute;s de 60 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en el Estado de Guerrero, fueron interceptados por la polic&iacute;a mientras abandonaban la ciudad en micros hacia la capital, Ciudad de M&eacute;xico, para participar de las marchas conmemorativas de la Masacre de Tlatelolco el 2 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        Eran normalistas, j&oacute;venes que estudiaban para ser maestros, de una escuela de tradici&oacute;n de pol&iacute;tica y movimientos sociales en el coraz&oacute;n del campo. Para salir hacia la capital tomaron unos micros, una pr&aacute;ctica habitual, pero nunca llegaron ni siquiera a partir de Iguala.
    </p><p class="article-text">
        Luego de ser interceptados, comenz&oacute; una balacera que dej&oacute; seis muertos &mdash; incluyendo personas que no viajaban en los micros &mdash; y m&aacute;s de 20 heridos. <strong>Pero esa noche, adem&aacute;s, se perdi&oacute; el rastro de 43 normalistas que viajaban en dos de los micros que hab&iacute;an tomado.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La noticia viaj&oacute; r&aacute;pido: los eventos despertaron alarmas en todo el mundo, llevando a que se pusiera, quiz&aacute;s como nunca antes, la tem&aacute;tica de la desaparici&oacute;n en M&eacute;xico en el centro de una conversaci&oacute;n mayor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que vino despu&eacute;s, sin embargo, fue una serie de operaciones para instalar una &ldquo;verdad hist&oacute;rica&rdquo;, una versi&oacute;n que acusaba a autoridades locales y organizaciones criminales y decretaba que los cuerpos de los 43 hab&iacute;an sido incinerados en un basurero en Cocula, a pocos kil&oacute;metros de la zona. El trabajo de peritos como el Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense ayudaron a desmitificar estas versiones apresuradas, plagadas de incongruencias, testigos falsos y prueba plantada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador,</strong> presidente que est&aacute; de salida luego de seis a&ntilde;os de mandato, llev&oacute; la consigna de la justicia por Ayotzinapa a sus 100 propuestas de campa&ntilde;a en 2018, prometiendo a las familias esclarecer la causa si ganaba las elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, poco de eso pas&oacute;. En los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os, el presidente se enfrent&oacute; a las organizaciones de derechos humanos y desminti&oacute; el informe del GIEI (Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes), convocado para llevar a cabo una investigaci&oacute;n no sesgada, que public&oacute; <a href="https://www.oas.org/es/cidh/jsForm/?File=/es/cidh/giei/ayotzinapa/informes.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los informes m&aacute;s completos</a> sobre el tema hasta hoy. Por otro lado, los familiares de los desaparecidos se&ntilde;alan que protegi&oacute; al ej&eacute;rcito como parte de sus fuertes alianzas con las fuerzas armadas durante su gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una conferencia en julio, ya sobre el final de su sexenio, calific&oacute; al caso como &ldquo;un expediente abierto&rdquo;, a&uacute;n en investigaci&oacute;n una d&eacute;cada despu&eacute;s.&nbsp;
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                    alt="Claudio Lomnitz es profesor de la Universidad de Columbia, estudia desaparición en general, y observó durante décadas los procesos mexicanos, incluyendo el gobierno de AMLO."
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                Claudio Lomnitz es profesor de la Universidad de Columbia, estudia desaparición en general, y observó durante décadas los procesos mexicanos, incluyendo el gobierno de AMLO.                            </span>
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        <strong>Claudio Lomnitz</strong>, antrop&oacute;logo chileno-mexicano y profesor de la Universidad de Columbia, estudia desaparici&oacute;n en general, y observ&oacute; durante d&eacute;cadas los procesos mexicanos, incluyendo el gobierno de AMLO.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su mirada ayuda a delinear respuestas importantes frente a la asunci&oacute;n de Claudia Sheinbaum el pr&oacute;ximo 1 de octubre, pero tambi&eacute;n a entender por qu&eacute; el 26 de septiembre ser&aacute; un d&iacute;a &mdash; quiz&aacute;s como nunca antes en la &uacute;ltima d&eacute;cada &mdash; de potencia del reclamo por la verdad del caso, cuyo slogan desde el comienzo fue &ldquo;vivos los llevaron, vivos los queremos&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; pas&oacute; Ayotzinapa, qu&eacute; signific&oacute;, por qu&eacute; fue trunca la b&uacute;squeda de verdad diez a&ntilde;os despu&eacute;s? &iquest;Qu&eacute; dice todo esto del M&eacute;xico de hoy y del que vendr&aacute;? Sobre algunas de esas cosas conversamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Hace poco me se&ntilde;alaron que para entender la desaparici&oacute;n en M&eacute;xico deb&iacute;a abandonar todo lo que s&eacute; como argentina. Vamos a eso: &iquest;c&oacute;mo se explica la desaparici&oacute;n en M&eacute;xico, cu&aacute;les son las especificidades de las desapariciones?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La desaparici&oacute;n, para m&iacute;, es un momento en diferentes procesos. En el caso de la desaparici&oacute;n que es un momento en un asesinato, hay una decisi&oacute;n de querer desaparecer a la persona que se asesina. La motivaci&oacute;n para desaparecer al cuerpo en vez de dejarlo tirado puede ir desde querer castigar a las familias o a su comunidad, porque cuando alguien que ha desaparecido es una condena, a veces, para toda la vida de esa familia, una incertidumbre respecto al lugar donde qued&oacute; su ser querido. A veces tambi&eacute;n es para evitar que el gobierno no cuente al asesinado dentro de sus cifras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y la otra es una forma de rapto orientada generalmente a alg&uacute;n trabajo forzado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s comunes de este tipo son para reclutamiento de soldados. En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os en M&eacute;xico se han desarrollado guerras &mdash; un hecho negado, por cierto &mdash; y eso lleva a una necesidad de crear ej&eacute;rcitos. En los 90 el narco no ten&iacute;a esa necesidad, pero con su desarrollo sucedi&oacute; eso. Entonces ahora en estados como Chiapas y Zacatecas, por ejemplo, hay rapto para reclutamiento. Pero tambi&eacute;n hay personas desaparecidas que son secuestradas para trabajar como contadores, m&eacute;dicos, personas de c&oacute;mputos, debido al gran crecimiento que tuvieron grupos como Los Zetas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay raptos de personas para cocinar, o para hacer alba&ntilde;iler&iacute;a. Y tengo la impresi&oacute;n de que la mayor parte de esas personas tambi&eacute;n terminan asesinadas. Esta clase de desaparici&oacute;n tiene que ver, por un lado, con la din&aacute;mica misma de las guerras y por otro, con la din&aacute;mica econ&oacute;mica del crimen organizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos puede que la desaparici&oacute;n se produzca porque se est&aacute; apoyando a alg&uacute;n organismo gubernamental, o, como fue el caso argentino y sucede muchas veces en M&eacute;xico, que haya sido la polic&iacute;a tal, o el ej&eacute;rcito, y simplemente no se quiera dejar rastro del hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;M&aacute;s all&aacute; de lo que plantea en estos escenarios de raptos y asesinatos, &iquest;piensa que la desaparici&oacute;n es tambi&eacute;n, un fin en s&iacute; mismo en M&eacute;xico? &iquest;O es &ldquo;solamente&rdquo; un veh&iacute;culo para la impunidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa es una muy buena pregunta, la verdad, y no estoy seguro de la respuesta. Yo creo que puede haber casos en los que la desaparici&oacute;n haya sido espec&iacute;ficamente el fin. Hay un buen n&uacute;mero de registros de casos de personas en donde s&iacute; se busca expl&iacute;citamente que los familiares o la comunidad no tengan posibilidad de hacer un entierro. Me parece que esos casos s&iacute; muestran a la desaparici&oacute;n como una finalidad en s&iacute; misma. Una desaparici&oacute;n finalmente est&aacute; sustrayendo a alguien no solo de ser contada como persona, cosa que es bastante importante, que no pueda ser contada de forma clara; sino tambi&eacute;n de poder enganchar relatos, testimonios, experiencia, a cualquier red social en que se pueda ir construyendo verdad. Entonces, si hay, yo creo un cierto sentido en que si es parecido a casos de desaparici&oacute;n como en Argentina, Chile, Chile, Uruguay, etc&eacute;tera.&nbsp;
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                    alt="La desaparición de mujeres es crónica en México. En esta foto de archivo, sesenta y un cadáveres, entre los que figuran mujeres, niñas y niños, fueron encontrados en un crematorio privado abandonado en Acapulco, la ciudad balnearia tradicional, en el litoral del Océano Pacifico, de las clases medias de México DF y Monterrey (capital de Nuevo León), ubicada en el estado de Guerrero, donde en septiembre de 2014 desaparecieron 43 estudiantes del magisterio rural de Ayotzinapa."
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            <span class="title">
                La desaparición de mujeres es crónica en México. En esta foto de archivo, sesenta y un cadáveres, entre los que figuran mujeres, niñas y niños, fueron encontrados en un crematorio privado abandonado en Acapulco, la ciudad balnearia tradicional, en el litoral del Océano Pacifico, de las clases medias de México DF y Monterrey (capital de Nuevo León), ubicada en el estado de Guerrero, donde en septiembre de 2014 desaparecieron 43 estudiantes del magisterio rural de Ayotzinapa.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo se inscriben los 43 de Ayotzinapa en estas l&oacute;gicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tengo la impresi&oacute;n de que, por lo menos al principio, son desaparecidos porque el evento se les est&aacute; saliendo de las manos. Es decir, en cierto modo fue una especie de caso en que se desencadenaron hechos y que la desaparici&oacute;n me parece que estaba al principio orientada a impedir que se desencadenaran esos hechos y tuvo, digamos, una especie de efecto contraproducente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un caso en que, entre comillas, se calienta la plaza brutalmente y cuando empiezan a buscar a los 43 aparecieron 18 o 19 fosas, que no han sido tematizadas en la pol&iacute;tica mexicana, como si los muertos que est&aacute;n dentro de esas fosas de alguna manera no contaran. Es decir, tenemos el n&uacute;mero m&aacute;gico, 43, y el n&uacute;mero absolutamente desaparecido de la gente que hab&iacute;a entonces en otras fosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al principio el intento fue meter a esos 43 en alguna de esas fosas &mdash; metaf&oacute;ricamente &mdash; pero que tambi&eacute;n quedaran desaparecidos, olvidados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El New York Times hace un a&ntilde;o sac&oacute; un art&iacute;culo de mensajes de texto entre los Guerreros Unidos en Iguala y en Chicago. Y da la impresi&oacute;n de que fue parte de un acto de urgencia en medio de matanzas, tiroteos, no de que haya sido una desaparici&oacute;n premeditada, y todo el l&iacute;o que hab&iacute;a en la zona. Pero hay otros casos que no son as&iacute; para nada, que son realmente muy deliberados. Todo se va acallando cada vez m&aacute;s en M&eacute;xico, trivializando. Pero lo que s&iacute; hubo en el caso de los 43 fue una reacci&oacute;n colectiva. Pero la obsesi&oacute;n con los 43 ha tendido a convertirse en un instrumento de propaganda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Propaganda de qui&eacute;n y para qui&eacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, un instrumento de propaganda de parte del gobierno para decir que est&aacute;n haciendo algo. O sea, se le ha metido una cantidad desproporcionada de recursos a este caso comparada con el tama&ntilde;o realmente gigantesco de la desaparici&oacute;n de personas en M&eacute;xico. Un ejemplo claro de lo que me estoy refiriendo es contrastar lo de Ayotzinapa con lo de [la masacre de] San Fernando [cuando en 2010 72 migrantes fueron asesinados por el cartel Los Zetas]. Ese caso, que es en primer lugar num&eacute;ricamente mucho m&aacute;s importante que el de Ayotzinapa y en segundo lugar, en cierto nivel, pol&iacute;ticamente m&aacute;s relevante. En el sentido de que se trataba finalmente de la de la monopolizaci&oacute;n del acceso a una parte de la frontera de M&eacute;xico con Estados Unidos. Iguala no es eso, Iguala es una ciudad en el centro de una zona productora de amapola, pero no es un punto militarmente estrat&eacute;gico, como s&iacute; es San Fernando. Entonces lo de San Fernando y el trabajo que hace la periodista Marcela Turati en su libro &ldquo;San Fernando: &Uacute;ltima parada&rdquo; es extraordinario, ese trabajo por rescatar las historias del olvido, no solo del olvido, sino tambi&eacute;n porque son inc&oacute;modas. Mientras lo de Ayotzinapa a estas alturas es como una verdad piadosa, es como pasar por una iglesia y persignarse al pasar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil: todo el mundo quiere olvidar a San Fernando. Ya no a Ayotzinapa.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En su libro &ldquo;Para una teolog&iacute;a del crimen organizado&rdquo; habla de una interdependencia entre el Estado y el crimen organizado. En Ayotzinapa est&aacute; clara esa interdependencia. En otros casos es m&aacute;s esquiva.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque no la conocemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>No la conocemos. Pero AMLO llega al gobierno con esta promesa sobre Ayotzinapa, que por otra parte no se cumple. No hay verdad, no hay justicia. &iquest;C&oacute;mo se reformul&oacute; ese v&iacute;nculo con el crimen organizado durante su sexenio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Una de las razones por las que Ayotzinapa agarr&oacute; tanta fuerza en 2014 y todo eso es porque hay un deseo de parte de la poblaci&oacute;n mexicana amplio de imaginar al Estado como una estructura vertical bien articulada. Entonces, cuando se dice &ldquo;Fue el Estado&rdquo;, la gente quiere imaginar que hay un Estado con una decisi&oacute;n centralizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Ayotzinapa se puede decir con toda precisi&oacute;n que fue el Estado, pero al mismo tiempo el Estado que fue no es ese Estado que todos quisi&eacute;ramos que existiera. Y en eso es totalmente distinto el caso del 68, donde s&iacute; que estaba metido el Secretario de Defensa, el de Gobernaci&oacute;n, el Presidente de la Rep&uacute;blica. Directamente. Ac&aacute; no, no. Aqu&iacute; est&aacute;s hablando de un presidente municipal, de una polic&iacute;a municipal articulada con tales y cu&aacute;les actores, de un cuartel, de una polic&iacute;a estatal. No es una decisi&oacute;n centralizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y lo que pasa, me parece en M&eacute;xico, es que hay mucho deseo, y lo digo as&iacute; con todo la tristeza del mundo, de que hubiera un Estado verticalmente integrado. Ese deseo lo toma y lo representa AMLO. Es decir, AMLO encarna el deseo de la cuesti&oacute;n de la soberan&iacute;a representada en el poder, concentrado en la presidencia y luego en sus adl&aacute;teres, es decir, en las Fuerzas Armadas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema del de la relaci&oacute;n entre el crimen organizado y el Estado es que no es una sola relaci&oacute;n, son m&uacute;ltiples relaciones. Puede haber una relaci&oacute;n entre un gobernador y tal o cual grupo, entre el de un presidente municipal, entre una polic&iacute;a municipal, entre un cuartel, de tal lado, un coronel, un general, o sea, no hay una sola relaci&oacute;n, entonces eso hace mucho m&aacute;s asustadora a la cosa. Y la gente, pues si se asusta y prefiere no verlo, me parece.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Usted resalta en el libro que AMLO incluye ret&oacute;ricamente a la econom&iacute;a il&iacute;cita [crimen organizado] en la categor&iacute;a de &ldquo;pueblo&rdquo;, que les habla como pueblo. Y pareciera ser el antagonismo de algunos procesos en otros lugares de Am&eacute;rica Latina, como el caso del Bukelismo en El Salvador. &iquest;Piensa que fue acertada esa estrategia ret&oacute;rica? &iquest;Qu&eacute; riesgos asumi&oacute;, qu&eacute; eficacia tuvo?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una decisi&oacute;n que tiene un lado muy positivo y tiene un lado totalmente tramposo. El positivo es que efectivamente est&aacute;s hablando de una econom&iacute;a il&iacute;cita amplia y no puedes simplemente llegar a la conclusi&oacute;n de que aquello son malos mexicanos o algo as&iacute;. Es un fen&oacute;meno, digamos, de econom&iacute;a pol&iacute;tica que merece ser tomado en serio. Y que merecer&iacute;a poder ser tratado tambi&eacute;n desde la ley. En eso segundo no funciona nada la frase de AMLO, es decir, &ldquo;abrazos, no balazos&rdquo; [una frase de campa&ntilde;a]. Es, como en muchas cosas de la pol&iacute;tica, una rima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; hay pol&iacute;ticas muy distintas y muchas son parecidas a la de Bukele. La opci&oacute;n Bukele, parte de la raz&oacute;n por la que resuena tanto, es porque est&aacute; ah&iacute; de manera inmanente. Es decir, si t&uacute; tienes como en M&eacute;xico, cada vez m&aacute;s militarizaci&oacute;n, y tienes de pronto al ver asesinatos, salvajadas, y tienes la tentaci&oacute;n de decir: hagan algo, eso est&aacute; ah&iacute;, es inmanente, y a veces s&iacute; lo hacen, y a veces no lo hacen.&nbsp; El Crisis Group hizo una serie de entrevistas en que documentan que el ej&eacute;rcito tuvo una serie de enfrentamientos importantes con el C&aacute;rtel Jalisco Nueva generaci&oacute;n que gener&oacute; 400 muertos, y que los c&aacute;rteles &mdash; en este caso, aliados a las fuerzas armadas, los contrarios al Jalisco y quienes se beneficiaban de que el Estado los frenara &mdash; y desaparecieron a esas 400 personas para que no hubiera rastro del aumento de homicidios. Eso sucedi&oacute; durante el gobierno de AMLO y la gente no se queja, en parte porque de lo que est&aacute;s hablando son de muertos del C&aacute;rtel Jalisco que han sido terribles. Entonces la gente probablemente estaba contenta de que el ej&eacute;rcito este entrara y se enfrentara al c&aacute;rtel. Eso es lo que quiero decir cuando digo que es inmanente. Puede no ser una pol&iacute;tica de Estado pero siempre es una posibilidad cuando tienes ese grado de militarizaci&oacute;n. El hecho de que AMLO insistiera siempre en que la gente del crimen organizado es parte del pueblo, ser&iacute;a una fuerza para mitigar un poco esa tendencia, pero no elimina ni siquiera su propia capacidad de llevarla a cabo.
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                Marcha por la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En un art&iacute;culo en 2015, cuando todav&iacute;a gobernaba Enrique Pe&ntilde;a Nieto, dijo que ten&iacute;a poca fe en que se eliminara el problema de la desaparici&oacute;n en M&eacute;xico, esencialmente por el rol del Estado en la desaparici&oacute;n. &iquest;Sigue pensando eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Estoy seguro que tiene que haber una manera en que esto termine, el hecho de que yo no la vea no significa gran cosa. Yo no hago pol&iacute;tica p&uacute;blica. Me parece que lo que hay que ver en M&eacute;xico es que estamos ante un problema sumamente complejo. Que requiere de mucho trabajo, de mucha gente, incluso de muchos saberes. Es una madeja muy complicada. La violencia no es el producto de un Estado, pero s&iacute; est&aacute; profundamente articulada al Estado. El Estado o est&aacute; metido, o es un adl&aacute;tere, o est&aacute; ausente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, la capacidad de una especie de violencia end&eacute;mica, descentralizada, ocasional, pero al mismo tiempo cr&oacute;nica, es muy grande y eso es a lo que le tenemos enfrentar.
    </p><p class="article-text">
        AMLO lo que pens&oacute; y esto creo, es en esto si soy muy cr&iacute;tico, es que era un problema de programas sociales y que lo iba a poder resolver. Siempre pens&oacute; que la causa de todo este fen&oacute;meno era la pobreza. No cabe duda de que los programas sociales son necesarios, &iquest;pero qu&eacute; programas sociales? &iquest;para qu&eacute;? &iquest;para qui&eacute;nes? Realmente todo esto se debe, entre comillas, a la pobreza? Sin duda la pobreza es parte del trasfondo de todo esto, pero es solo una parte del trasfondo. Entonces se necesita algo que vaya m&aacute;s all&aacute; de una especie de pronunciamiento ideol&oacute;gico, y me parece que se necesita trabajo emp&iacute;rico. Ese trabajo emp&iacute;rico, hasta ahora lo han hecho los que han estado en la primera l&iacute;nea en M&eacute;xico: los periodistas. Y a mucho costo personal. Tambi&eacute;n hay casos de soci&oacute;logos, de antrop&oacute;logos. Pero falta mucho trabajo y desde distintos &aacute;ngulos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Se imagina, en alg&uacute;n momento, un Nunca M&aacute;s mexicano?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No me lo imagino. Yo cre&iacute; que Ayotzinapa pod&iacute;a ser un trampol&iacute;n para hacer algo as&iacute;, con dificultad, no f&aacute;cilmente. Pero ahora no lo veo. No veo una salida de justicia transicional. No veo un &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;. No, porque para eso se necesita un contexto pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que hay, desgraciadamente hasta ahora, es una especie de normalizaci&oacute;n, un intento de tratar de bajarle el perfil a la cosa, de que uno sienta que est&aacute; exagerando. Si hablas cada vez m&aacute;s de desapariciones, de homicidios, de derecho de piso, est&aacute;s representado como un opositor al gobierno. Una ideologizaci&oacute;n del tema. Estamos en un momento muy delicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;No hay esperanza, esa es la conclusi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay esperanza, pero no s&eacute; c&oacute;mo construirla ahorita.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Cholakian Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/10-anos-ayotzinapa-obsesion-43-desaparecidos-tendio-convertirse-instrumento-propaganda_1_11683210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 09:38:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 10 años de Ayotzinapa: “La obsesión con los 43 desaparecidos tendió a convertirse en un instrumento de propaganda”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayotzinapa,México,AMLO,Desaparición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con el escrutinio electoral en un limbo, la tensión y el agobio se apoderan de las calles de Caracas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/discusion-conteo-votos-centro-clima-social-espesa-venezuela-reina-desconfianza_1_11560593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8741b6b9-4477-4626-acfd-198eacb26f8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con el escrutinio electoral en un limbo, la tensión y el agobio se apoderan de las calles de Caracas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos días después de cerrada la votación, nadie sabe cuál fue el resultado completo. Cada hora pesa sobre la legitimidad frágil del discurso oficialista, pero también aleja a la oposición de una disputa concreta y alcanzable. La capital de Venezuela transita una nueva "normalidad".
</p></div><p class="article-text">
        Los cacerolazos se hac&iacute;an sentir en Caracas cuando Venezuela llevaba 24 horas sin resultados definitivos. De a ratos, calles de los barrios desbordadas de gente, cortes en las autopistas y un humo persistente conformaban la postal de un nuevo ciclo de tensi&oacute;n en la capital de Venezuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nicol&aacute;s Maduro</strong>, el presidente del pa&iacute;s, hablaba por televisi&oacute;n. <strong>&ldquo;Detr&aacute;s de la violencia de la extrema derecha est&aacute;n los planes de Estados Unidos&rdquo;</strong>, dec&iacute;a. Unas horas atr&aacute;s, tambi&eacute;n hab&iacute;a anunciado que en Venezuela se estaba intentando imponer un golpe de Estado. Desde temprano, llam&oacute; a su gente a ocupar las calles &ldquo;para defender la paz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Casi doce horas despu&eacute;s, en la media ma&ntilde;ana del martes, nadie conoc&iacute;a a&uacute;n el resultado completo de las elecciones del domingo</strong>. Tampoco hay datos de las consecuencias de los disturbios en diferentes sectores de la ciudad, pero se habla de varios muertos y decenas de heridos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="María Corina Machado, líder de la oposición, y Edmundo González Urrutia, candidato a presidente por la Mesa de Unidad Democrática, durante la movilización de este martes por el centro de Caracas."
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            <span class="title">
                María Corina Machado, líder de la oposición, y Edmundo González Urrutia, candidato a presidente por la Mesa de Unidad Democrática, durante la movilización de este martes por el centro de Caracas.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El aire se corta con cuchillo. El desconcierto que rein&oacute; entre quienes votaron por el opositor <strong>Edmundo Gonz&aacute;lez Urrutia</strong> creyendo que el bloque antichavista esta vez verdaderamente ten&iacute;a chances, se traslad&oacute; a sectores moderados &mdash;e incluso del madurismo&mdash; que esperaban tener claridad sobre los resultados con rapidez.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno asegura que hay un hackeo informativo que pesa sobre el sistema electr&oacute;nico de votaci&oacute;n, aunque sus representantes calificaron el sistema Smartmatic como <strong>&ldquo;el mejor del mundo&rdquo;</strong>. Mientras la oposici&oacute;n desconf&iacute;a de su manipulaci&oacute;n y no de su funcionamiento, <strong>el madurismo retiene resultados bajo el argumento de que el conteo electr&oacute;nico est&aacute; siendo obstaculizado.</strong> A la hora de cierre de esta nota, los datos del escrutinio segu&iacute;an sin aparecer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Corina Machado</strong>, la l&iacute;der de la oposici&oacute;n, hizo circular un sitio web propio con las actas de sus fiscales. La web ad hoc &ldquo;Resultados Presidenciales Venezuela 2024&rdquo; fue bloqueada a las pocas horas, justo cuando opositores se juntaban frente a la sede de las Naciones Unidas en Caracas. Se public&oacute; una <a href="http://ganovzla.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva</a> p&aacute;gina bajo el nombre, &ldquo;GanoVzla&rdquo;. <strong>&ldquo;Las actas oficiales fueron procesadas, escaneadas y est&aacute;n en el portal que hemos consultado millones, para que el mundo entero sepa que gan&oacute; Edmundo Gonz&aacute;lez Urrutia&rdquo;</strong>, dijo Machado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras se desarrollaba la Asamblea Nacional, su presidente, <strong>Jorge Rodr&iacute;guez, </strong>pidi&oacute; la detenci&oacute;n del candidato a la presidencia y la l&iacute;der de la oposici&oacute;n, una acci&oacute;n que voces expertas de la pol&iacute;tica venezolana preve&iacute;an desde el lunes. Al ser consultados por<strong> elDiarioAR</strong>, voceros de Machado dijeron que no ten&iacute;an m&aacute;s informaci&oacute;n sobre el pedido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Manifestantes chavistas tambi&eacute;n se unieron en distintos puntos de la capital. Todo suced&iacute;a en simult&aacute;neo, mientras muchos decid&iacute;an cerrar sus comercios o quedarse en sus casas por miedo a la escalada de violencia que ya suced&iacute;a en las calles entre fuerzas de seguridad y ciudadanos, pero, tambi&eacute;n, entre civiles de diferentes bander&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las doce horas de comicios abiertos tramitaron os &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os de disputas entre el chavismo y sus opositores: a partir del domingo a la noche, cada hora acumul&oacute; m&aacute;s tensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mundo a la espera</strong></h2><p class="article-text">
        Las&nbsp; autoridades del Carter Center, uno de los institutos internacionales de observaci&oacute;n electoral m&aacute;s relevantes, anunciaban el domingo a la ma&ntilde;ana que la jornada estaba transcurriendo con tranquilidad. Hab&iacute;a calma y optimismo, prudentes, pero reales. Sin embargo, a medida que los d&iacute;as se enturbiaron el Centro se mantuvo en silencio. El martes por la ma&ntilde;ana sus voceros confirmaron a<strong> elDiarioAR</strong> que, a pesar de tener un reporte preliminar, no quedaba claro cuando se dar&iacute;a a conocer. Para ese momento, ya hab&iacute;an exhortado al CNE a publicar los resultados completos y claros, detallados; y hab&iacute;an suspendido su conferencia de prensa prevista para el martes donde dar&iacute;an su diagn&oacute;stico de la jornada electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el domingo a la noche la situaci&oacute;n diplom&aacute;tica se enturbi&oacute; de forma casi imparable. Per&uacute;, Uruguay, Argentina y Costa Rica desconocieron el resultado; Chile, Brasil, M&eacute;xico y Estados Unidos expresaron preocupaci&oacute;n; y Cuba, Bolivia y Nicaragua se apresuraron a celebrar la victoria de Maduro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n de Estados Americanos (OEA) public&oacute; este martes un contundente comunicado luego de las elecciones en Venezuela, en el que concluy&oacute; que el r&eacute;gimen de Maduro perpetr&oacute; la <strong>&ldquo;manipulaci&oacute;n m&aacute;s aberrante&rdquo; </strong>mediante la distorsi&oacute;n del resultado electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los v&iacute;nculos de Venezuela con &ldquo;el mundo&rdquo; pasaron de la tensi&oacute;n al conflicto. </strong>Mientras Maduro orden&oacute; que se retiraran grupos diplom&aacute;ticos, incluyendo el de Argentina, continu&oacute; acusando a los Estados Unidos de estar detr&aacute;s de un golpe de Estado en alianza con la derecha venezolana. Si hab&iacute;a alguna expectativa de alianza y negociaci&oacute;n hacia la transici&oacute;n en buenos t&eacute;rminos, bajo una reapertura de di&aacute;logo entre <strong>Joe Biden </strong>y su gobierno, se disip&oacute; por completo. De hecho, la Secretaria de Prensa de la Casa Blanca<strong>, Karine Jean-Pierre</strong>, sum&oacute; al pedido de publicaci&oacute;n de actas, diciendo que hay se&ntilde;ales de que los resultados <strong>&ldquo;no reflejan la realidad&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, mientras tanto, crece la presi&oacute;n sobre los dem&oacute;cratas por haber apostado a una v&iacute;a de di&aacute;logo luego de las duras sanciones impuestas por Donald Trump en 2018. El v&iacute;nculo, a menos que suceda algo inesperado, pareciera estar al borde de empeorar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del desconcierto al enojo</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el lunes a la ma&ntilde;ana que las miradas entre caraque&ntilde;os son distantes. La sensaci&oacute;n del enemigo &mdash; sea cual sea &mdash; crece. <strong>Hay desconfianza en las calles, y a&uacute;n m&aacute;s desconfianza en el proceso. </strong>Esa sensaci&oacute;n empez&oacute; a crecer entre algunos adeptos al oficialismo, que encontraron dificultad en entender por qu&eacute; no se resolvi&oacute; a&uacute;n el conteo de votos. Quienes conversaron en<em> off the record</em> con <strong>elDiarioAR</strong> manifestaron preocupaci&oacute;n por los pr&oacute;ximos d&iacute;as y el esclarecimiento de la situaci&oacute;n.<strong> Para salir a defender la paz en las calles, como pide Maduro, muchas personas en Caracas necesitar&aacute;n explicaciones.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Del lado opositor, los votantes repitieron durante el lunes y martes que hubo trampa. &iquest;Qu&eacute; trampa, c&oacute;mo fue? Nadie lo sabe. No hay respuestas. Eso tampoco est&aacute; comprobado, ni la oposici&oacute;n ha podido argumentar por qu&eacute; lo define con tanta convicci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico seguro en Venezuela es que la escalada sigue su curso: <strong>cada hora pesa m&aacute;s sobre la legitimidad fr&aacute;gil del discurso oficialista, pero tambi&eacute;n aleja a la oposici&oacute;n de una disputa concreta y alcanzable de los resultados. </strong>Mientras ciertos nombres propios &mdash;<strong>Biden</strong>, <strong>Luiz In&aacute;zio Lula da Silva</strong>, los de los observadores internacionales&mdash; podr&iacute;an terminar de torcer la balanza hacia alg&uacute;n lado, el madurismo hace uso del manejo de los resortes del Estado: gan&oacute; la elecci&oacute;n &mdash;dicen&mdash; y el Consejo Nacional Electoral proclam&oacute; al presidente reelecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El clima se volv&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s espeso en el atardecer del martes. Con cansancio, los trabajadores que no cerraron sus comercios ensayan la normalidad de la rutina. La del d&iacute;a a d&iacute;a, pero tambi&eacute;n la del silencio y sospecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por fuera de las fronteras, el mundo est&aacute; mirando. Venezuela atrajo el inter&eacute;s de muchos pa&iacute;ses en varios per&iacute;odos de los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, como catalizador de disputas pol&iacute;ticas propias. Otra &ldquo;normalidad&rdquo; que sus pobladores asumen, mientras le ponen el cuerpo a una crisis agobiante. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LC/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Caracas, Venezuela, Lucía Cholakian Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/discusion-conteo-votos-centro-clima-social-espesa-venezuela-reina-desconfianza_1_11560593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jul 2024 19:21:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con el escrutinio electoral en un limbo, la tensión y el agobio se apoderan de las calles de Caracas]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Tras dos décadas de pulseadas, Venezuela llega a un punto de inflexión con las elecciones de este domingo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/el-mundo-es-azul-como-una-naranja/decadas-pulseadas-venezuela-llega-punto-inflexion-elecciones-domingo_1_11552678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb140564-b21a-4ec4-a1e8-35a00686ef5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras dos décadas de pulseadas, Venezuela llega a un punto de inflexión con las elecciones de este domingo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lo que se siente como un último gran round, Nicolás Maduro se enfrenta a Edmundo González Urrutia, referente de la oposición tras la inhabilitación de otras dos candidaturas. El madurismo mantiene un núcleo duro de apoyo, mientras que otra porción de la población sale del letargo para apoyar lo que consideran una oportunidad de cambio.

</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad es omnipresente. En lo que se siente como un gran &uacute;ltimo round, este domingo <strong>Nicol&aacute;s Maduro</strong>, l&iacute;der del Gran Polo Patri&oacute;tico Sim&oacute;n Bol&iacute;var y presidente en ejercicio, se enfrenta a <strong>Edmundo Gonz&aacute;lez Urrutia</strong>, candidato de la Plataforma Unitaria, que condensa a m&aacute;s del 90% de la oposici&oacute;n.&nbsp; Ambos sectores, en disputa desde la llegada de Hugo Ch&aacute;vez al poder, a fines del siglo pasado, han hecho todo lo que estaba a su alcance. Apagones, presidentes autoproclamados, intentos de golpe, inhabilitaciones post-elecci&oacute;n, pedidos de intervenci&oacute;n de los Estados Unidos, advertencias de ba&ntilde;o de sangre, atentados a plena luz del d&iacute;a. Pero, con <strong>una sociedad que se vuelve a movilizar luego de un largo letargo</strong>, pareciera ser que todas las chances est&aacute;n en juego en esta elecci&oacute;n. Y en las calles de Caracas desborda el pulso de la oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        El jueves, tres d&iacute;as antes de la elecci&oacute;n, la ciudad se parti&oacute; con la Plaza Venezuela como epicentro. Al oeste, territorio chavista, Maduro encabez&oacute; una jornada de actos de cierre plagada de escenarios, m&uacute;sica y fiesta. Al este, en un acto m&aacute;s modesto, la oposici&oacute;n organiz&oacute; un cierre protagonizado por <strong>Mar&iacute;a Corina Machado, la l&iacute;der espiritual de la oposici&oacute;n venezolana pero inhabilitada por el Tribunal Supremo </strong>de Justicia a ejercer cargos p&uacute;blicos, con Gonz&aacute;lez Urrutia a su lado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambos lados de la movilizaci&oacute;n coincidieron en un punto: el domingo se juega todo. Los comicios se llevar&aacute;n a cabo a partir de las 6 de la ma&ntilde;ana a lo largo de m&aacute;s de 30.000 mesas de votaci&oacute;n. Hay diez candidatos para la presidencia, pero esta vez son solo dos los que se disputan el juego.&nbsp;
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            <span class="title">
                El candidato de la oposición en las elecciones a la Presidencia de Venezuela, Edmundo González Urrutia, junto a la líder María Corina Machado, el 13 de julio de 2024.                            </span>
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        &ldquo;El factor de sorpresa es la inteligencia de la oposici&oacute;n&rdquo;, dice a elDiarioAR Jos&eacute; Natanson, autor de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/venezuela-ensayo-inexplicable_129_11484549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Venezuela, ensayo sobre la descomposici&oacute;n</em></a>, libro donde narra el declive del proyecto chavista y su impacto en la regi&oacute;n. <strong>Hasta ahora, el comportamiento opositor hab&iacute;a sido, por lo menos, torpe.</strong> Segu&iacute;an la ruta electoral, despu&eacute;s se absten&iacute;an, denunciaban fraude, reconoc&iacute;an. Un desorden que el gobierno capitaliz&oacute; para seguir al mando. Pero ahora, opina Natanson, &ldquo;hicieron todo bien&rdquo;. El Gobierno inhabilit&oacute; a su candidata electa, proscribi&oacute; a la segunda &mdash;Mar&iacute;a Corina Yoris&mdash; y entonces la oposici&oacute;n se rearm&oacute; apuntando a un tercero y definitivo. &ldquo;Y ahora s&iacute; est&aacute;n cerca de ganar&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las encuestas son dispares, algunas dan a Maduro una victoria arrasadora y otras lo dejan en el suelo frente al enorme caudal de votos de Gonz&aacute;lez Urrutia. Pero la calle, el &uacute;nico term&oacute;metro palpable, dice que el madurismo sigue manteniendo un n&uacute;cleo duro, mientras que un sector que estaba m&aacute;s bien aletargado ve una oportunidad de cambio en el personaje de Gonz&aacute;lez Urrutia.
    </p><p class="article-text">
        En ese escenario apretado, hay un factor que preocupa a la oposici&oacute;n. Hace ya unos meses que <strong>hay denuncias de irregularidades en la inscripci&oacute;n de venezolanos en el exterior. </strong>De un padr&oacute;n de al menos tres millones, seg&uacute;n <em>The New York Times</em>, solo pudieron anotarse 69.000. Este es un factor importante, que podr&iacute;a ser instrumentalizado por la oposici&oacute;n en el caso de perder por poco.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Venezuela, r&eacute;cord en &ldquo;es m&aacute;s complejo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Hay algo m&aacute;s. Caracas, por lo menos, est&aacute; muy lejos de parecerse a las im&aacute;genes que vio el mundo hace apenas algunos a&ntilde;os. En la ciudad el desabastecimiento y la inseguridad quedaron en el pasado, aunque grabados en la memoria de las personas. Los mercados hoy no solo est&aacute;n llenos de productos, sino tambi&eacute;n de personas compar&aacute;ndolos. Por la noche las calles que hace apenas algunos a&ntilde;os se vaciaban por completo a partir del atardecer rebalsan de familias, grupos de amigos, parejas. Habitan el espacio p&uacute;blico, s&iacute;, pero tambi&eacute;n consumen mucho. Es una escena desconcertante para quienes por a&ntilde;os vimos por televisi&oacute;n las im&aacute;genes un pa&iacute;s diezmado.
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            <span class="title">
                El presidente de Venezuela y candidato a la reelección, Nicolás Maduro, baila en un acto de campaña, el 18 de julio de 2024, en Caracas.                            </span>
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        Gran parte del caso de Venezuela se inscribe en su dependencia de un solo commodity &mdash;el petr&oacute;leo&mdash;&nbsp; que, a su vez, moldea una sociedad distinta a las del resto de Am&eacute;rica Latina. Quiz&aacute;s por eso la comparaci&oacute;n con Argentina, aunque en algunas fotos haya similitudes, es imprecisa. Natanson describe a Venezuela como un &ldquo;gran campamento&rdquo; anclado en un v&iacute;nculo entre su gran recurso, el origen del 94% de sus exportaciones, el Estado que lo administra y la sociedad que demanda su derrame. Un Estado rentista, apunta, cuyo 63% del presupuesto p&uacute;blico se explica por la renta del petr&oacute;leo, volvi&eacute;ndolo veneno y salvaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Estado tiene el control &iacute;ntegro de la econom&iacute;a, pero el monopolio econ&oacute;mico tambi&eacute;n implica que factores como sanciones y malas decisiones en la macro puedan disparar crisis brutales. Entre 2013 y 2019 el bol&iacute;var se devalu&oacute; en un 7.208.437.400,34%. Y, <strong>en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, se fueron de Venezuela 7.7 millones de personas, casi el 25% de su poblaci&oacute;n total</strong>, en busca de una vida m&aacute;s estable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El panorama cambi&oacute;. Hoy faltan cifras confiables oficiales, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI), del que no se sospecha alianza con el madurismo, asegur&oacute; en un reporte de abril 2024 que Venezuela ser&aacute; el pa&iacute;s con mayor crecimiento econ&oacute;mico de la regi&oacute;n este a&ntilde;o, ubicado en un 4%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el comercio, los precios est&aacute;n anunciados en bol&iacute;vares o en &ldquo;ref&rdquo;, que es, esencialmente, el d&oacute;lar americano. Un freno de mano macroecon&oacute;mico en una colina empinada: la forma en la que el gobierno logr&oacute; planchar una inflaci&oacute;n exorbitante y habilitar una reactivaci&oacute;n del consumo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[Donald] Trump endureci&oacute; las sanciones pensando que eso provocar&iacute;a un cambio de r&eacute;gimen pol&iacute;tico&rdquo;, dice Natanson refiri&eacute;ndose al primer Trump, el presidente, en 2018. &ldquo;Pero eso gener&oacute; un cambio de r&eacute;gimen econ&oacute;mico, acelerando la crisis y la posterior dolarizaci&oacute;n&rdquo;. Hoy Estados Unidos asume otra postura, m&aacute;s dialoguista, porque pareciera quedar claro que hay un inter&eacute;s com&uacute;n. <strong>Venezuela quiere que se levanten las sanciones, poder entrar de vuelta a la escena internacional y recuperar su di&aacute;spora</strong>, y Estados Unidos ve un escenario internacional donde reabrir el di&aacute;logo podr&iacute;a traerle provecho econ&oacute;mico pero tambi&eacute;n lograr que el flujo migrante hacia su frontera disminuya.&nbsp;
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                El candidato de la oposición en las elecciones a la Presidencia de Venezuela, Edmundo González Urrutia, el 10 de julio de 2024.                            </span>
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        Otra coincidencia entre personajes dis&iacute;miles: Nicol&aacute;s Maduro, Gonz&aacute;lez Urrutia, Donald Trump y Kamala Harris saben que hay que buscar una respuesta a la crisis migratoria venezolana, contenida por acuerdos temporarios con pa&iacute;ses como Panam&aacute;, M&eacute;xico y Colombia, pero que constituye un problema estructural urgente. Y, en distintas intensidades, entienden que esa respuesta no puede ser taponar la frontera en el norte, o simplemente decir que son bienvenidos de vuelta en Venezuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el pa&iacute;s es todav&iacute;a un signo de pregunta para quienes se fueron. Leonardo, quien pidi&oacute; no revelar su verdadero nombre, tiene 23 a&ntilde;os y casi ning&uacute;n amigo viviendo en Venezuela. La mayor&iacute;a se fueron a pie hacia los Estados Unidos, encarando el peligroso cruce del Dari&eacute;n y los desaf&iacute;os de M&eacute;xico. Otros &ldquo;hacia abajo&rdquo;, a Chile y Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero capitalismo&rdquo;, dice Leonardo. &ldquo;La gente se acostumbr&oacute; a vivir como en Cuba, hay falta de eficiencia, las personas hacen pocas comidas&rdquo;. A la pregunta de qu&eacute; le gustar&iacute;a que pase en su pa&iacute;s, contest&oacute;: &ldquo;Que vengan empresas extranjeras. Tenemos petr&oacute;leo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Desorden y expectativa</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Seremos vencedores, aqu&iacute; se demuestra&rdquo;, dijo se&ntilde;alando a su alrededor con brazos alargados Marvin Bastidas, una mujer que asisti&oacute; al cierre de Maduro con sus dos hijos. &ldquo;Para el domingo todav&iacute;a hay suspenso, pero sabemos que seremos triunfadores&rdquo;. A la pregunta de qu&eacute; futuro querr&iacute;a para sus hijos, Bastidas contest&oacute; que el mismo que tienen hoy: poder hacer deporte, recibir educaci&oacute;n. &ldquo;Tengo que reconocer que el sueldo es bajo&rdquo;, aclar&oacute;, &ldquo;pero es mucho lo que ha hecho por nosotros nuestro presidente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comentario de los sueldos es un leitmotiv entre venezolanos, independientemente de su afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica. Los sueldos contin&uacute;an muy bajos &mdash;algunos en 5 d&oacute;lares por mes&mdash; pero la econom&iacute;a venezolana est&aacute; tan emparchada como otras de Am&eacute;rica Latina: asistencia social, bolsones, bonos, remesas, econom&iacute;a informal. Una econom&iacute;a renga, pero inconmensurablemente m&aacute;s din&aacute;mica que la que vivi&oacute; la par&aacute;lisis de las g&oacute;ndolas vac&iacute;as y las cifras exorbitantes de devaluaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama el madurismo est&aacute; convencido de su victoria, o al menos as&iacute; lo dicta su discurso. Durante su cierre Maduro aprovech&oacute; la reciente baja de Joe Biden para atacar a su contrincante, de 74 a&ntilde;os, por su edad. &ldquo;S&oacute;lo nosotros garantizamos la paz y la estabilidad de este pa&iacute;s&rdquo;, dijo frente a la concentraci&oacute;n en la Avenida Bol&iacute;var. &ldquo;&iquest;Quieren ustedes un presidente d&eacute;bil y sin liderazgo?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        A pocos kil&oacute;metros, Mar&iacute;a Corina Machado afirm&oacute; que est&aacute;n &ldquo;listos para ganar&rdquo;. Su movilizaci&oacute;n, que fue sobria, cerr&oacute; un proceso de semanas de eventos a lo largo del pa&iacute;s plagadas de acusaciones de entorpecimientos organizados por el gobierno. Uno de sus puntos de discurso m&aacute;s recurrentes fue el llamado a la ciudadan&iacute;a a participar como testigos de los comicios del domingo, que se desarrollan con voto electr&oacute;nico a trav&eacute;s del sistema Smartmatic. La oposici&oacute;n report&oacute; que ya hay m&aacute;s de 84.000 ciudadanos acreditados para ello.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El candidato presidencial de la principal alianza opositora de Venezuela, Edmundo González Urrutia (der.), asiste a un acto de oración junto a la líder antichavista María Corina Machado (izq.) en Caracas.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La paz al final del t&uacute;nel</strong></h2><p class="article-text">
        Sobre el mediod&iacute;a del cierre de campa&ntilde;a la gente parece esperanzada. Nadie quiere hablar <em>on the record</em>, ni dar su nombre, pero cuando se les ofrece el anonimato conversan con soltura. Una pareja detr&aacute;s del mostrador de una florer&iacute;a del centro dice que s&iacute; hubo un repunte de la econom&iacute;a, pero no de su negocio, porque no es de primera necesidad. Una joven que atiende una verduler&iacute;a enumera m&aacute;s de diez pa&iacute;ses donde tiene a sus seres queridos desperdigados, pero dice que ella sigue ac&aacute; porque su marido est&aacute; enfermo y porque reciben algunas remesas que los ayudan a llegar a fin de mes. Una joven votante de Maduro se conmueve al decir que su hermana emigr&oacute; a Argentina hace cuatro a&ntilde;os y tuvo una ni&ntilde;a a la que a&uacute;n no conoci&oacute;, pero que querr&iacute;a poder visitar alg&uacute;n d&iacute;a si su sueldo mejora.
    </p><p class="article-text">
        Todos, ante la pregunta sobre si est&aacute;n listos para votar, sonr&iacute;en. S&iacute;, a primera hora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero las sonrisas se desarman ante la pregunta sobre qu&eacute; pasar&aacute; el domingo. Nadie lo sabe. Los escenarios posibles se configuran con la combinaci&oacute;n de distintos elementos, incluyendo quien gane, por cuanto margen, si el oponente reconoce su derrota y si hay posibilidad de di&aacute;logo o transici&oacute;n. Los peores escenarios, tambi&eacute;n veros&iacute;miles, pronostican conflictividad, entorpecimiento y violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una cosa que s&iacute; es evidente, y Jos&eacute; Natanson la define con claridad: &ldquo;La sociedad lo que quiere es tranquilidad&rdquo;. Como en otras latitudes, al final, el domingo tambi&eacute;n se trata de eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LCH/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Cholakian Herrera]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2024 03:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras dos décadas de pulseadas, Venezuela llega a un punto de inflexión con las elecciones de este domingo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Elecciones en Venezuela,Nicolás Maduro,Edmundo González Urrutia]]></media:keywords>
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