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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Silvia Noviasky]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/silvia-noviansky/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Silvia Noviasky]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Silencio y vergüenza: las denuncias de mujeres wichis esperan justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/silencio-verguenza-denuncias-mujeres-wichis-esperan-justicia_132_11599921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fbadfc2-52a3-433c-84ff-0f77d16250d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Silencio y vergüenza: las denuncias de mujeres wichis esperan justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2022 casi 30 mujeres denunciaron décadas de abuso sexual y reclamaron la filiación de los niños nacidos por esa violencia sistemática. Pero dos años después muchas prefieren retirar las denuncias: se sienten juzgadas por el sistema judicial y por su propia comunidad. 
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Se lo conoce como &ldquo;chineo&rdquo; pero est&aacute; mal llamado: son violaciones en banda. </strong>Hace dos a&ntilde;os desde la Comunidad wichi Kil&oacute;metro 2 de Pluma de Pato, en el municipio de Morillo, a m&aacute;s de 500 kil&oacute;metros de la capital salte&ntilde;a, cerca de 30 mujeres wichis contaron por primera vez sobre los abusos sexuales que sufrieron.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las mujeres que denunciaron abusos sexuales fueron madres&rdquo;, asegur&oacute; Eugenia Morey, antrop&oacute;loga que acompa&ntilde;&oacute; las causas desde el inicio. Las mujeres ped&iacute;an que esos hijas e hijas producto de la violencia sexual fueran reconocidos por sus progenitores. &ldquo;Fue el camino para ese m&iacute;nimo de justicia que es al menos la cuota de alimento&rdquo;, explica Morey.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impulso de la denuncia parti&oacute; desde otro horror: en 2022 tuvieron <strong>cinco femicidios de mujeres originarias, </strong>incluyendo el infanticidio de Pamela Flores, de solo 12 a&ntilde;os.&nbsp; Desde lo m&aacute;s rec&oacute;ndito del monte la luz titilante de la bengala avivada por la cobertura de los medios nacionales,&nbsp;logr&oacute; que entonces llegaran defensores, fiscales, asesores, funcionarios provinciales y nacionales. Se supo entonces que esas mujeres de polleras largas en medio de la tierra, que&nbsp; llegaban a las pantallas nacionales s&oacute;lo cuando se les mor&iacute;a un hijo o hija por desnutrici&oacute;n, o por alguna cat&aacute;strofe natural; tambi&eacute;n sufr&iacute;an abusos sexuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Hay hasta tres generaciones seguidas de mujeres violadas.</strong> Abuelas, madres e hijas coincidieron en denunciar&rdquo;, asegura Morey. Acompa&ntilde;adas por la lideresa wichi Octorina Zamora, lanzaron un pedido hacia al centro del sistema criollo que falla desde su primer eslab&oacute;n en contacto con las comunidades originarias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Salta es la provincia más multiétnica de la Argentina según el último censo. La convivencia está signada por la violencia."
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                Salta es la provincia más multiétnica de la Argentina según el último censo. La convivencia está signada por la violencia.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Tiempo que pasa, verdad que huye</strong></h2><p class="article-text">
        Pasaron dos a&ntilde;os de esas denuncias. La bengala se apag&oacute;: Octorina Zamora muri&oacute;, las c&aacute;maras de los medios nacionales se fueron y las mujeres wichis quedaron de nuevo en medio del polvaredal, expuestas y sin respuestas. Las denunciantes aseguran que las investigaciones no avanzan, que&ldquo;se est&aacute;n cerrando casos&rdquo;. En otros, ellas mismas deciden &ldquo;quitar la denuncia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras la informaci&oacute;n judicial es escasa, lo &uacute;nico cierto por hoy en Pluma de Pato, es que <strong>las mujeres que denunciaron no tienen reparaci&oacute;n, justicia, ni tampoco calma. </strong>&ldquo;La gente dice que &eacute;ramos &lsquo;cualquieras&rsquo;, que por eso tuvimos hijos sin padre&rdquo;, cuenta Ana, una de las mujeres que &ldquo;retir&oacute; la denuncia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ana no se llama as&iacute;. Es el nombre que usaremos para cuidar su intimidad. Ten&iacute;a 14 a&ntilde;os cuando abusaron de ella y qued&oacute; embarazada de su hijo que hoy ya tiene 17 a&ntilde;os. La mujer asegura que le dio informaci&oacute;n a la justicia, pero que de todos modos su caso &ldquo;se cerr&oacute;&rdquo;. Asegura que las autoridades no las escuchan. Dice que de las m&aacute;s de 20 mujeres que hablaron hace dos a&ntilde;os, solo &ldquo;quedan dos o tres&rdquo; con causa judicial.
    </p><p class="article-text">
        Morey advierte: &ldquo;las denuncias se quitaron a ra&iacute;z de presiones&rdquo;. Oficialmente, sin embargo, no se pudo saber en cu&aacute;ntos casos se iniciaron causas, y en qu&eacute; estado judicial se encuentran.
    </p><p class="article-text">
        Por tener competencia en Embarcaci&oacute;n, quien entiende en las causas es la fiscal penal de Tartagal, Lorena Martinez. Consultada a trav&eacute;s del &aacute;rea de prensa del Ministerio P&uacute;blico Fiscal salte&ntilde;o, la fiscal neg&oacute; poder dar informaci&oacute;n. &ldquo;El tema refiere a cuestiones de &iacute;ndole personal y en algunos casos involucran a menores de edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades originarias est&aacute;n amparadas en el c&oacute;digo procesal penal local y la ley 8224 que, entre otras cosas, reconoce a las comunidades originarias como una categor&iacute;a especial de v&iacute;ctimas. &ldquo;Les dijeron que al no encontrar a los acusados, no pod&iacute;an seguir&rdquo;, asegura Morey y marca otros casos en los que la justicia s&iacute; pudo avanzar m&aacute;s all&aacute; de la ubicaci&oacute;n e incluso la muerte de los agresores.&nbsp;
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                    alt="La ley establece que debe haber intérpretes de wichi para facilitar el acceso a la justicia pero no están designados. La lengua es una de las barreras en el acceso a la justicia."
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                La ley establece que debe haber intérpretes de wichi para facilitar el acceso a la justicia pero no están designados. La lengua es una de las barreras en el acceso a la justicia.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Entre reconocimientos y pruebas de ADN&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La Asesor&iacute;a de Menores e Incapaces de Embarcaci&oacute;n asegura que fueron quince las mujeres que <strong>solicitaron en 2022 que sus hijos e hijas fueran reconocidos por sus progenitores. Se pudo lograr en ocho casos.</strong> &ldquo;Los dem&aacute;s fueron por tr&aacute;mite judicial, porque no reconocieron paternidad y ah&iacute; se ir&aacute; a prueba de ADN&rdquo;, especific&oacute; el asesor de Menores e Incapaces de Embarcaci&oacute;n, Jos&eacute; Cortez, qui&eacute;n represent&oacute; a las infancias y adolescencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la identidad en algunos casos tuvo que ser promovido por las defensor&iacute;as p&uacute;blicas porque se trataban de personas adultas. &ldquo;Hab&iacute;a una mujer que ped&iacute;a el reconocimiento, dec&iacute;a que ella era producto del chineo&rdquo;, asegur&oacute; el asesor de menores.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;<strong>Una bengala o un boomerang?</strong></h2><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la atenci&oacute;n medi&aacute;tica, muchas sienten que las denuncias por abuso sexual o los pedidos de filiaci&oacute;n se volvieron en contra. Hoy &ldquo;nadie quiere hablar de este tema porque mucho se recibieron burlas de la gente&rdquo;. Habla de su propia comunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rosa Rodriguez, de la comunidad wichi El Carboncito (a 40 kil&oacute;metros del pueblo m&aacute;s cercano, Embarcaci&oacute;n) cuenta que tambi&eacute;n los pedidos de filiaci&oacute;n se pueden volver una pesadilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mujer originaria asegura&nbsp; que una amiga suya &ldquo;sufri&oacute; abuso de su profesor y ahora dice que se quiere quitar la vida&rdquo;. De ese abuso naci&oacute; una ni&ntilde;a que fue reconocida legalmente, pero que padece la violencia del progenitor: &ldquo;No se quiso acercar a la ni&ntilde;a, le demostr&oacute; desprecio y le hizo sentir mal, le dice que es negra&rdquo;, asevera Rosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ocho hijos e hijas de mujeres wichi pudieron obtener el reconocimiento a partir de las
denuncias judiciales. Cuatro eran hijos del mismo progenitor."
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                Ocho hijos e hijas de mujeres wichi pudieron obtener el reconocimiento a partir de las
denuncias judiciales. Cuatro eran hijos del mismo progenitor.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las barreras para acceder a la justicia</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del Instituto Nacional de Asuntos Ind&iacute;genas (INAI) y del &uacute;ltimo censo, Salta es la provincia m&aacute;s multi&eacute;tnica de Argentina: <strong>un cuarto de las 2.000 organizaciones ind&iacute;genas reconocidas en el pa&iacute;s est&aacute;n en Salta.</strong> Sin embargo, Rosa&nbsp; siente el deber de recordar que &ldquo;vivimos en dos culturas&rdquo;. Dos culturas que no logran la convivencia y colisionan. Eso es lo que, asegura Rosa, se esconde detr&aacute;s de la discriminaci&oacute;n que sufren cuando acuden a las&nbsp; comisar&iacute;as a denunciar. &ldquo;Las mujeres quieren denunciar en los destacamentos locales, pero a veces no se les lleva el apunte. Cuesta poder hablar porque antes ten&eacute;s que procesar la informaci&oacute;n para hablar en castellano&rdquo;, explica pacientemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lengua wichi est&aacute; reconocida por la ley provincial, incluso la ley 8253 que se sancion&oacute; en el 2021, manda en su art&iacute;culo 4&deg; &ldquo;la obligaci&oacute;n de implementar planes y programas de formaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n de int&eacute;rpretes en el &aacute;mbito de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica Provincial (...) con el objeto de garantizar a la persona wich&iacute; el ejercicio del derecho a la utilizaci&oacute;n de su lengua&rdquo;. <strong>Pero la mayor&iacute;a de esos int&eacute;rpretes a&uacute;n no est&aacute;n designados.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las implicancias legales, la lengua wich&iacute; es reconocida por su riqueza: tiene la particularidad de parecerse a un poemario, una sola palabra puede definir una cosmovisi&oacute;n de la cultura originaria.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es solo la lengua, tambi&eacute;n son los diferentes tiempos con el que vive el pueblo wichi y que colisiona con la ansiedad que rige en las comisar&iacute;as. Mientras los polic&iacute;as se exasperan por obtener la declaraci&oacute;n que no llega; las mujeres originarias intentan poner en palabras lo que ser&iacute;a de todos modos dificil de contar para una mujer criolla: el abuso sexual que sufrieron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Te&nbsp; tratan como que una no sabe nada</strong>, te sent&iacute;s vulnerable y carente de conocimientos. Ah&iacute; es cuando se discrimina, y una se siente inc&oacute;moda&hellip; porque se nota&rdquo;, advierte Rosa sobre la discriminaci&oacute;n que m&aacute;s all&aacute; de la diferencia de lenguas y culturas, es rapidamente perceptible. Aunque para la mujer, es tambi&eacute;n&nbsp; &ldquo;la ignorancia de nuestros propios derechos&rdquo;. Dos &ldquo;ignorancias&rdquo; que sumen a las mujeres wichis en un silencio que puede durar a&ntilde;os y hasta generaciones. El consejo de&nbsp; &ldquo;mejor no ir a denunciar&rdquo; se vuelve una herencia entre las mujeres originarias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las denuncias surgieron después de una serie de femicidios que pusieron a la comunidad en alerta. Hoy muchas se sienten juzgadas en el marco de esas causas judiciales.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Varones de paso</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Cuatro de los ocho ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que lograron la filiaci&oacute;n, tienen el mismo padre: el cuidador de una finca. </strong>&ldquo;Se lo cit&oacute; y &eacute;l reconoci&oacute; a todos esos ni&ntilde;os&rdquo;, asegura Cortez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien en algunos casos el padre es f&aacute;cilmente hallado, en otros la informaci&oacute;n es m&aacute;s difusa y el rastro del violador se pierde en varones de paso: &ldquo;Uno era un camionero de Mendoza que pasaba por ah&iacute;. Otro era un gendarme de Salta. Se tratar&iacute;an de <em>chineo</em>&rdquo;, destac&oacute; el funcionario judicial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El asesor de menores coincide con Rosa, y asegura que la clave est&aacute; en el miedo y desconocimiento. Aunque a su vez advierte que el no pedir por la filiaci&oacute;n de las infancias no solo sucede en los casos de abuso, sino tambi&eacute;n en una relaci&oacute;n consentida. &ldquo;Tienen la creencia de que les van a quitar a los ni&ntilde;os. Les explicamos los derechos que les asisten&rdquo;, asegura Cortez .
    </p><p class="article-text">
        Sobre &ldquo;lo que se dice&rdquo; en las comunidades, Rosa cuenta que las asustan diciendo que a &ldquo;la que no tienen recursos para criar a sus hijos, se los van a quitar&rdquo;. Pero la mujer wichi insiste en las diferencias culturales y cuestiona la mirada que existe&nbsp; sobre &ldquo;los recursos&rdquo; que las saca de sus hist&oacute;ricos espacios para ser le&iacute;das bajo criterios criollos. &ldquo;Antes el trabajo de nuestros ancestros era cuidar la naturaleza, el monte que es la madre que manten&iacute;a a sus hijos, para comer o medicinas y no tener que ir al m&eacute;dico. Es tan valioso el conocimiento de los ancestros y hoy no se respeta que los ind&iacute;genas sean guardianes de la tierra que es agua, r&iacute;o, &aacute;rboles&rdquo;, reflexiona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rosa sabe que m&aacute;s all&aacute; de las tradiciones ancestrales hay una condici&oacute;n geogr&aacute;fica que marca que mientras m&aacute;s lejos, menos derechos: &ldquo;Hay mujeres que sufren m&aacute;s, que son las que viven m&aacute;s alejadas, y hay mas oportunidad de violar derechos&rdquo;. As&iacute;, las comunidades wichis&nbsp; quedan lejos de los brazos del sistema, y el judicial es uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n asevera Cortez, al menos desde la Asesor&iacute;a de Menores e Incapaces de Embarcaci&oacute;n entienden que no pueden &ldquo;mandar una citaci&oacute;n y esperar a que vengan&rdquo;. Por lo que &ldquo;tratan de hacer comisiones con el sistema de salud, escuela y polic&iacute;as&rdquo; para ir a entrevistarse con las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La salud es, tal vez, el brazo del sistema que m&aacute;s llega a las comunidades wichis, a trav&eacute;s de los agentes sanitarios que muchas veces informan en qu&eacute; lugares hay ni&ntilde;os sin la documentaci&oacute;n de identidad para proteger sus derechos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rosa marca que tambi&eacute;n en los centros de salud se las discrimina y masculla la frustraci&oacute;n de &ldquo;no saber expresarte bien como madre y te sent&iacute;s mal pensando en que uno no puede defender bien al hijo, o tray&eacute;ndolo al m&eacute;dico&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un legado que comienza a brotar</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque falten respuestas judiciales, la oleada de denuncias quebr&oacute; el hist&oacute;rico &ldquo;pacto de silencio&rdquo;. Hoy el &ldquo;sistema criollo&rdquo; no puede decir que desconoce de los casos. Las mujeres que, si bien ahora deciden no hablar, dejaron un hilo del que tirar, una pregunta que hacer a esos mismos que acudieron al llamado de la bengala, el &uacute;ltimo acto de militancia de Octorina Zamora.
    </p><p class="article-text">
        La mujer muri&oacute; a los pocos meses de aquellas denuncias; casi como si la lucha persistente a la que dedic&oacute; su vida, hubiese encontrado la coronaci&oacute;n al lograr aquellas denuncias que hoy se pierden en las mara&ntilde;as del sistema de justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, a&uacute;n hay rastros de aquella bengala. Octorina dej&oacute; cenizas que de a poco comienzan a arder en el medio del monte. &ldquo;Hoy se sabe un poco m&aacute;s nuestros derechos porque hay mujeres l&iacute;deres que luchan&rdquo;, cuenta Rosa y se esperanza en que m&aacute;s all&aacute; de las diferencias, &ldquo;se puede con la ayuda de personas que se acerquen a las comunidades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque Rosa tambi&eacute;n&nbsp; advierte&nbsp; que &ldquo;la violencia de g&eacute;nero es una violencia m&aacute;s&rdquo; de las que se sufren por all&iacute;, donde las necesidades, las urgencias y las importancias son una mamushka con cara de mujer wichi.
    </p><p class="article-text">
        <em>SN/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Noviasky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/silencio-verguenza-denuncias-mujeres-wichis-esperan-justicia_132_11599921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Aug 2024 03:03:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Silencio y vergüenza: las denuncias de mujeres wichis esperan justicia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,Salta]]></media:keywords>
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