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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Luz Scarpati]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/luz-scarpati/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Luz Scarpati]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El tiempo que no tenemos y el derecho a decidir (cómo usarlo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/tiempo-no-derecho-decidir-usarlo_132_11600802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b114a895-521a-4f5e-baf7-9cfe0b8e3c37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tiempo que no tenemos y el derecho a decidir (cómo usarlo)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reparto de las tareas de cuidado es uno de los principales factores de desigualdad de género, especialmente para mujeres madres. 
La decisión sobre el acceso a la anticoncepción y la interrupción del embarazo, claves para poder decidir. 
</p></div><p class="article-text">
        El &ldquo;giratiempo&rdquo; es un aparato fascinante del mundo m&aacute;gico de Harry Potter que permite retroceder en el tiempo mediante la rotaci&oacute;n de su delicada esfera. Este artefacto fue creado por poderosos magos con un control meticuloso sobre las fuerzas temporales, y es extremadamente raro debido a los riesgos que conlleva su mal uso. Hermione Granger, una de las estudiantes m&aacute;s brillantes y dedicadas de Hogwarts, lo utiliza para poder asistir a varias clases a la vez y as&iacute; cumplir con las exigencias que ella misma se impone. Estas exigencias de un personaje de ficci&oacute;n reflejan una tendencia com&uacute;n entre las mujeres a asumir m&aacute;s responsabilidades, muchas veces debido a las expectativas externas y a la presi&oacute;n de demostrar sus capacidades en m&uacute;ltiples &aacute;reas al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tiempo es el recurso m&aacute;s valioso y esencial que poseemos. </strong>Es un tejido invisible que entrelaza cada aspecto de nuestra existencia, marcando el ritmo de nuestras vidas desde el momento en el que nacemos. Cada segundo que pasa es irrecuperable, lo que convierte cada elecci&oacute;n que hacemos en una inversi&oacute;n irremplazable. Desde el trabajo que realizamos hasta las relaciones que cultivamos, el tiempo define nuestras prioridades y revela lo que realmente valoramos. En un mundo donde la velocidad y la productividad son a menudo glorificadas, es crucial recordar que c&oacute;mo elegimos gastar nuestro tiempo es, en &uacute;ltima instancia, c&oacute;mo elegimos vivir nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo donde muchos recursos pueden ser reciclados, reutilizados o restaurados, el tiempo se erige como la excepci&oacute;n absoluta. No hay tecnolog&iacute;a, ciencia o magia que pueda devolvernos un solo segundo invertido.
    </p><p class="article-text">
        Es como un tesoro que, a medida que lo gastamos, disminuye de manera irreversible. Cada decisi&oacute;n, cada acci&oacute;n que tomamos, es un acto de consumo de este recurso finito. Mientras que algunos recursos pueden tener ciclos de vida o alternativas que compensen su uso, el tiempo sigue un camino lineal, implacable y unidireccional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En Tierra del Fuego AIAS existe una norma provincial que establece licencias de maternidad y maternidad intercambiables entre agentes estatales. Es una iniciativa para equiparar la distribución de los cuidados."
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            <span class="title">
                En Tierra del Fuego AIAS existe una norma provincial que establece licencias de maternidad y maternidad intercambiables entre agentes estatales. Es una iniciativa para equiparar la distribución de los cuidados.                            </span>
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        El tiempo, en este contexto, <strong>se convierte en un recurso no renovable que las mujeres tienen menos acceso a administrar.</strong> Cada minuto dedicado a tareas no reconocidas es un minuto que no puede ser invertido en su desarrollo profesional, en el ocio, en la educaci&oacute;n o en la participaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">No es ficci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El uso del tiempo y la forma de distribuirlo difiere entre hombres y mujeres. Seg&uacute;n datos del INDEC, <strong>los varones ocupados tienen 1 hora m&aacute;s de tiempo libre que las mujeres</strong> y no solo las mujeres realizan tareas de trabajo no remunerado en mayor proporci&oacute;n que los varones, sino que, adem&aacute;s, dedican el doble de tiempo promedio diario a este tipo de actividad.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n subraya la necesidad de un monitoreo riguroso y de pol&iacute;ticas que garanticen no solo el acceso equitativo a servicios de salud, sino tambi&eacute;n el reconocimiento y la distribuci&oacute;n justa de las responsabilidades relacionadas con el control de la fertilidad. En un contexto donde el tiempo es un recurso finito y valioso, la carga adicional de estas responsabilidades impacta directamente en la capacidad de las mujeres para dedicar su tiempo a otras &aacute;reas esenciales de su vida, como el desarrollo profesional, el ocio y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos sexuales y reproductivos garantizan a las mujeres la libertad de decidir cu&aacute;ndo y cu&aacute;ntos hijos tener, o incluso de no tenerlos nunca. Esta capacidad de elecci&oacute;n est&aacute; ligada, justamente, al control del tiempo. En una sociedad donde <strong>las responsabilidades de crianza recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres</strong>, estas decisiones implican una significativa inversi&oacute;n de ese recurso limitado. Para muchas, postergar o evitar la maternidad es una forma de gestionar su disponibilidad, dedic&aacute;ndose a &aacute;reas como la educaci&oacute;n, la carrera profesional o el desarrollo personal.
    </p><h2 class="article-text">No es resultado de la IVE</h2><p class="article-text">
        En mayo de este a&ntilde;o la organizaci&oacute;n feminista La Hoguera realiz&oacute; la presentaci&oacute;n del Informe Luz Verde; un monitoreo social sobre el cumplimiento de la Ley Nacional 27.610 (ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo). Durante la actividad participaron varias personas profesionales de la salud, entre ellas, Jorge Farina, m&eacute;dico Jefe del programa provincial de Salud Sexial y Reproductiva de Tierra del Fuego AIAS. 
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n expuso un gr&aacute;fico que da cuenta de la cantidad de nacimientos anuales en el Hospital Regional Ushuaia, desde 2013 hasta 2023, y explic&oacute; que ese n&uacute;mero funciona como un muestreo de una estimaci&oacute;n provincial. El resultado es que en 10 a&ntilde;os se redujo a la mitad la cantidad de nacimientos anuales; pas&oacute; de 673 en 2013 a 317 en 2023. Esto, adem&aacute;s, resulta contraintuitivo pensando que en 2010 hab&iacute;a 127 mil habitantes en Tierra del Fuego y seg&uacute;n el censo de 2023 en la actualidad hay 185 mil.
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                    alt="Desde el Colegio de Farmacéuticos aseguran que se cuenta con provisión de medicamentos para IVE e ILE. La información oficial y el trabajo de los feminismos llevó a que el 93% por ciento de la población de la provincia conozca la ley."
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                Desde el Colegio de Farmacéuticos aseguran que se cuenta con provisión de medicamentos para IVE e ILE. La información oficial y el trabajo de los feminismos llevó a que el 93% por ciento de la población de la provincia conozca la ley.                            </span>
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        Farina evidenci&oacute; en su gr&aacute;fico que, a partir de 2021 -que es cuando se comenz&oacute; a registrar la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo- <strong>no se observ&oacute; una disminuci&oacute;n significativa en la cantidad de nacimientos fuera de la tendencia ya existente registrada desde 2013.</strong> Esto demuestra que la pr&aacute;ctica, legal o no, se llevaba a cabo de todas maneras y que la sanci&oacute;n de la ley no es el factor en la disminuci&oacute;n de nacimientos.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; situaci&oacute;n no escapa a la realidad nacional. La disminuci&oacute;n de los nacimientos en Argentina puede reflejar, en parte, una conciencia creciente entre las mujeres sobre el valor de su tiempo y una reivindicaci&oacute;n de sus derechos sexuales y reproductivos. Decidir tener menos hijos, o incluso no tenerlos, es una forma de resistir las expectativas tradicionales que asignan a las mujeres la mayor parte del trabajo de cuidado no remunerado, que consume una porci&oacute;n considerable de su tiempo. Es tambi&eacute;n un reconocimiento de que el tiempo que se dedica a la crianza es irrecuperable y tiene un impacto directo en las oportunidades de vida de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>la menor tasa de nacimientos puede ser vista como una respuesta a la falta de pol&iacute;ticas de apoyo que equilibren la distribuci&oacute;n del tiempo entre g&eacute;neros. </strong>En ausencia de sistemas robustos de cuidado infantil, permisos parentales equitativos y una verdadera corresponsabilidad en las tareas del hogar, muchas mujeres optan por priorizar su autonom&iacute;a y bienestar sobre la maternidad. Esta tendencia subraya la necesidad de un enfoque integral que considere el tiempo como un factor clave en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de igualdad de g&eacute;nero.
    </p><h2 class="article-text">El tiempo de cuidado</h2><p class="article-text">
        En Tierra del Fuego AIAS, en 2012 se sancion&oacute; una norma bastante novedosa que buscaba equiparar la distribuci&oacute;n del tiempo del cuidado. Se trata de la Ley Provincial&nbsp; 911 que establece un r&eacute;gimen de licencias por maternidad o paternidad intercambiable entre los dos agentes estatales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tiempo es lo que siempre falta, nunca alcanza. Se hace notoria la falta de tiempo en la culpa que genera no llegar a cumplir con todo lo que pienso que deber&iacute;a cumplir. Y es ah&iacute; cuando se hacen notorias las desigualdades de g&eacute;nero, porque aunque las cargas puedan estar repartidas, culturalmente la presi&oacute;n sigue estando sobre nosotras, muchas veces tambi&eacute;n autoimpuesta. El tiempo es un recurso finito, sumado a los deberes que tenemos impuestos las mujeres, la doble (cuando no triple) jornada laboral, hacen que este recurso sea m&aacute;s escaso para nosotras. Y en el reparto de tiempo entre trabajo, crianza, tareas del hogar, ir y venir, el tiempo de ocio deja de existir.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Este an&aacute;lisis de Natalia Caso, licenciada en Comunicaci&oacute;n Social especializada en g&eacute;nero, revela c&oacute;mo <strong>el tiempo se convierte en un eje central de las disparidades que enfrentan las mujeres.</strong> A pesar de tener menos tiempo disponible debido a las m&uacute;ltiples responsabilidades que asumen, las mujeres dedican m&aacute;s tiempo que los hombres a su formaci&oacute;n. Entre los 18 y 24 a&ntilde;os, las mujeres presentan tasas de asistencia al sistema educativo formal m&aacute;s elevadas que los varones, y un porcentaje mayor de mujeres alcanza niveles educativos superiores o universitarios, seg&uacute;n datos del INDEC.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta inversi&oacute;n adicional de un recurso tan limitado e intransferible, sus carreras laborales no alcanzan el mismo nivel de &eacute;xito que las de los hombres. Este fen&oacute;meno es el resultado de un entramado de reglas sociales y expectativas culturales que no s&oacute;lo perpet&uacute;an la carga desproporcionada de responsabilidades sobre las mujeres, sino que tambi&eacute;n condicionan la manera en que administran su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n laboral de las mujeres es diferente en comparaci&oacute;n con la de los hombres: mientras que el 55,5% de mujeres de 14 a&ntilde;os y m&aacute;s es econ&oacute;micamente activa, entre los varones este valor alcanza el 72,4%. De todas formas, la participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado laboral var&iacute;a mucho seg&uacute;n la regi&oacute;n, con disparidades que van del 45,6% en Santiago del Estero al 65,7% en Tierra del Fuego, Ant&aacute;rtida e Islas del Atl&aacute;ntico Sur.
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                    alt="La distribución de las tareas del hogar sigue siendo un factor de desigualdad para el que se necesitan políticas públicas, pero se está lejos de un abordaje integral."
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            <span class="title">
                La distribución de las tareas del hogar sigue siendo un factor de desigualdad para el que se necesitan políticas públicas, pero se está lejos de un abordaje integral.                            </span>
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        Cuando las mujeres logran acceder a roles de toma de decisiones, lo hacen bajo condiciones m&aacute;s estrictas: la mitad de las mujeres que se insertan como patronas o empleadoras tiene nivel educativo superior o universitario incompleto o completo, mientras que solo 3 de cada 10 varones en estas posiciones tienen la misma preparaci&oacute;n. Esta disparidad ilustra c&oacute;mo el tiempo que las mujeres dedican a su formaci&oacute;n no siempre se traduce en carreras tan fruct&iacute;feras como las de sus pares masculinos.
    </p><h2 class="article-text">Por casa c&oacute;mo andamos</h2><p class="article-text">
        Con el perd&oacute;n de la autorreferencialidad, en el &aacute;mbito de la Informaci&oacute;n y Comunicaci&oacute;n, solo el 31,3% de las profesionales son mujeres, una cifra que expone la realidad de un mundo en el que predominan las &ldquo;mesas de chabones&rdquo; en la que explican cosas. Esta escasa representaci&oacute;n femenina limita la diversidad de perspectivas en la construcci&oacute;n de narrativas y contenidos. En la actualidad los hombres forman, trabajan y narran el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el &aacute;mbito del streaming se puede observar esta desigualdad. Mientras las plataformas digitales se expanden y ganan influencia, la presencia femenina en roles de liderazgo y en la creaci&oacute;n de contenido sigue siendo menor.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n subraya la necesidad de un monitoreo riguroso y de pol&iacute;ticas que garanticen no solo el acceso equitativo a servicios de salud, sino tambi&eacute;n el reconocimiento y la distribuci&oacute;n justa de las responsabilidades relacionadas con el control de la fertilidad. En un contexto donde el tiempo es un recurso finito y valioso, la carga adicional de estas responsabilidades impacta directamente en la capacidad de las mujeres para dedicar su tiempo a otras &aacute;reas esenciales de su vida, como el desarrollo profesional, el ocio y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">El tiempo para cuidar(se)</h2><p class="article-text">
        Hay que agregar un componente m&aacute;s: decidir cu&aacute;ndo maternar o no, arrastra una carga que las mujeres asumen en solitario. Porque la alarma para tomar la pastilla se configura s&oacute;lo en los tel&eacute;fonos de las personas con capacidad de gestar, as&iacute; como hacer el tr&aacute;mite en la obra social, ir a ginecolog&iacute;a para buscar las recetas y conocer la normativa vigente que garantiza la gratuidad de todas las pr&aacute;cticas, acompa&ntilde;ar a mujeres que fueron dejadas de lado por el sistema de salud.
    </p><p class="article-text">
        Jessica Olmos, secretaria del Colegio de Farmace&uacute;ticos de Tierra del Fuego AIAS, zona sur, descart&oacute; la existencia de problemas de abastecimiento de misoprostol y mifepristona en la actualidad en farmacias; se pueden adquirir al contar con la receta y adem&aacute;s contar con la cobertura de la obra social o prepaga.
    </p><p class="article-text">
        Al consultar sobre la cobertura que brindan las obras sociales y prepagas, reconoci&oacute;: &ldquo;La cobertura es por planes ambulatorios al 40%, no vi ninguna que cubriera al 100%&rdquo;. Vale la pena mencionar que la ley establece que todas las personas tienen derecho a recibir atenci&oacute;n totalmente gratuita tanto en el sistema p&uacute;blico como en obras sociales y prepagas (incluyendo todos los estudios, medicamentos y pr&aacute;cticas que fueran necesarios).
    </p><p class="article-text">
        Entonces, hay que sumar el tiempo en hacer el reclamo para que la cobertura sea 100%. Pero para poder hacer eso, hay que dedicar minutos y minutos a conocer las leyes, las normas y los mecanismos. En el marco de la presentaci&oacute;n del informe de La Hoguera, la organizaci&oacute;n realiz&oacute; un relevamiento para saber cu&aacute;nto sabe la poblaci&oacute;n fueguina sobre los derechos sexuales y reproductivos. Del informe se desprende que un 93% de las personas que contestaron el relevamiento conoc&iacute;a la existencia de la ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo (IVE), pero <strong>el 33% no sab&iacute;a que la normativa prev&eacute; la pr&aacute;ctica sin causales hasta la semana 14.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Ushuaia, los consultorios amigables funcionan desde la implementaci&oacute;n del fallo F.A.L. y la articulaci&oacute;n entre profesionales y organizaciones feministas, funciona como un b&aacute;lsamo a la hora de garantizar derechos, aliviar cargas mentales y economizar tiempo. Conocer los circuitos administrativos hace las cosas m&aacute;s f&aacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esto, seg&uacute;n ese mismo informe, s&oacute;lo el 48,3% de las personas que respondieron el relevamiento conoc&iacute;an la existencia del consultorio. Hay que tener en cuenta que el relevamiento se hizo principalmente a trav&eacute;s de las redes sociales de la organizaci&oacute;n, con lo que se presume una audiencia relativamente movilizada por la tem&aacute;tica. A&uacute;n as&iacute;, solo la mitad conoc&iacute;a los consultorios.
    </p><p class="article-text">
        Esto motiv&oacute; acciones articuladas entre el Ministerio de Salud provincial y La Hoguera, como la colocaci&oacute;n de carteler&iacute;a con la informaci&oacute;n a disposici&oacute;n en los centros m&eacute;dicos de salud. Mujeres invirtiendo horas, para economizar minutos de otras mujeres que no conocen.
    </p><p class="article-text">
        <em>LS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Scarpati]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/tiempo-no-derecho-decidir-usarlo_132_11600802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Aug 2024 03:04:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tiempo que no tenemos y el derecho a decidir (cómo usarlo)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,tiempo,Aborto,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
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