<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gustavo Álvarez Núñez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/gustavo-alvarez-nunez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gustavo Álvarez Núñez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/author/1051635/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[María Zentner, tarde pero segura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/maria-zentner-tarde-segura_132_12537924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a21bda1f-5e5a-47c2-b004-12b9156a55a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Zentner, tarde pero segura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegó al periodismo de grande y, de su paso por la formación universitaria, se trajo una regla contundente: leer la superficie del discurso, no las intenciones. Tras una década en gastronomía y el regreso de España en 2009, María Zentner pasó por TEA y Crítica en la UNA; publicó en Página/12, Tiempo Argentino y LaAgenda.


</p></div><p class="article-text">
        La primera observaci&oacute;n que surge de sus labios nom&aacute;s abrir el Zoom para dar comienzo a nuestro encuentro, es c&oacute;mo va a ser el t&iacute;tulo de la nota (uy, ay, hoy est&aacute;n leyendo la &uacute;ltima entrevista de esta secci&oacute;n que comenz&oacute; el s&aacute;bado 13 de septiembre con <a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/alfredo-rosso-cable-conductor_132_11650053.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Alfredo Rosso</strong></a>). &ldquo;Me da curiosidad la frase que va a venir despu&eacute;s de la coma en el t&iacute;tulo&rdquo;, me dice <strong>Mar&iacute;a Zentner</strong> (Buenos Aires, 1978). &ldquo;Tarde pero segura&rdquo;, le respondo. &ldquo;Pens&eacute; en &lsquo;Cosecha tard&iacute;a&rsquo;&rdquo;, subraya acompa&ntilde;ando la idea con una risa estent&oacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        Su titular hace referencia a un hecho puntual: <strong>Zentner</strong> empez&oacute; de grande en el periodismo. &ldquo;Todas las cosas que hice ligadas a la escritura las empec&eacute; de grande. Entonces, el approach es otro. La mentalidad es otra. Lo hac&eacute;s porque quer&eacute;s, no por un mandato o lo que sea. La mejor parte de lo que aprend&iacute; en la <a href="https://criticadeartes.una.edu.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNA</a> (Universidad Nacional de las Artes) &ndash;y que es lo que m&aacute;s aplico en mis textos&ndash; es no analizar intenciones, sino aquello que aparece en la superficie del discurso. Y si bien parece una tonter&iacute;a, para la pr&aacute;ctica, sobre todo a la hora de hacer rese&ntilde;as, me sirve un mont&oacute;n. Por eso la carrera est&aacute; en cada cosa que escribo&rdquo;, dir&aacute; en alg&uacute;n tramo de la conversaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Al regreso de Espa&ntilde;a en 2009, despu&eacute;s de haber trabajando en el universo gastron&oacute;mico por m&aacute;s de una d&eacute;cada, el volantazo existencial la llevar&aacute; a arrancar con treinta y un a&ntilde;os la carrera de Periodismo en <a href="https://www.teaydeportea.edu.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TEA</a>. Y luego continuar la licenciatura en Cr&iacute;tica de Artes en la UNA, que le dar&aacute; el plaf&oacute;n justo y necesario para aplicar en sus estilizadas intervenciones period&iacute;sticas. Primero, en la secci&oacute;n de Cultura y Espect&aacute;culos de <em>P&aacute;gina/12</em>, y m&aacute;s ac&aacute; en el tiempo en <em>Tiempo Argentino</em> y <em>LaAgenda</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro aparato cr&iacute;tico, el ritmo no perdona. As&iacute; como no nos perdon&oacute; a nosotros mismos como autores, al tener que enfrentarnos a la vor&aacute;gine de escribir sobre algo vivo: una suerte de prueba sobre los desaf&iacute;os de la escritura en un mundo de tiempos descartables, un mundo en el que la excitaci&oacute;n puede resultar vana en cuesti&oacute;n de d&iacute;as&rdquo;, deslizan al principio del flamante <em>El tiempo no perdona </em>(Caja Negra) <strong>Camila Caama&ntilde;o</strong> y <strong>Amadeo Gandolfo</strong> en la puesta en abismo del auge, desarrollo y decadencia del trap en Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica musical y las posibilidades que implica tener todo a mano es uno de los &iacute;tems que <strong>Zentner </strong>resaltar&aacute; en esta entrevista. Como tambi&eacute;n el hecho de escribir sabiendo que la excitaci&oacute;n puede ser vana en cuesti&oacute;n de d&iacute;as, pero qui&eacute;n te quita lo escrito. Como ese mensaje que le dej&oacute; una lectora hace poco en sus redes: &ldquo;Tus notas me hicieron ir a escuchar cosas que no escuchar&iacute;a si no fuera por esa puertita que abr&iacute;s (la &uacute;ltima, la de <em>Tiempo Argentino</em> en la que comparabas los discos de <strong>Lali</strong> y <strong>Cazzu</strong>)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        - Yo estaba en sexto a&ntilde;o del secundario &ndash;que era compatible con el CBC&ndash; y empec&eacute; a trabajar en Michelangelo, un restaurante en el que <strong>Francis Mallmann</strong> hab&iacute;a pedido personas j&oacute;venes sin ning&uacute;n tipo de experiencia en gastronom&iacute;a aunque con alg&uacute;n tipo de contacto con el arte. Y <strong>Francis</strong> nos dijo: &ldquo;Mi cocina es una arte, servirla tiene que ser una arte&rdquo;. &Eacute;l quer&iacute;a desacartonar el servicio del restaurant y fuimos su invento. 
    </p><p class="article-text">
        En un restaurante en los a&ntilde;os 90 se ganaba mucha plata si eras una persona tan joven. Y de a poquito fui dejando la facultad. A su vez, me mov&iacute;a en un c&iacute;rculo de gente que ten&iacute;a su swing y con la que sal&iacute;amos mucho, mucha noche. Eso se transform&oacute; en mi vida. Y gracias a que estaba trabajando en Olsen en Palermo, me fui a manejar el restaurante que abrieron en Madrid.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>En esa &eacute;poca, yo estaba convencida de que la gastronom&iacute;a era lo mejor del mundo: pod&iacute;as ir a restaurantes buen&iacute;simos, comer y beber riqu&iacute;simo, y ten&iacute;as como cierto no s&eacute; qu&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pero pasaron cosas&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En Espa&ntilde;a me encontr&eacute; con que ser camarero es ser camarero y ser la jefa de los camareros es ser la jefa de los camareros. Es un trabajo horrible. Yo me fui de ac&aacute; en 2004 pero en 2009 se me desarm&oacute; todo lo que ten&iacute;a all&aacute;: me separ&eacute;, me qued&eacute; sin laburo. Al regresar a Argentina, yo hab&iacute;a cambiado mi mentalidad. Con treinta y un a&ntilde;os,. me anot&eacute; en TEA despu&eacute;s de haber pensado: &ldquo;Me gusta mucho la historia, me gusta mucho leer, me gusta escribir, pero el periodismo es como escribir la historia mientras va ocurriendo&rdquo;. En segundo a&ntilde;o tuve Periodismo Cultural con <strong>Roque Casciero</strong> &ndash;editor en esa &eacute;poca y tambi&eacute;n en la actualidad de Cultura y Espect&aacute;culos de <em>P&aacute;gina/12</em>&ndash; y &eacute;l me dice: &ldquo;Che, mandate un sumario porque est&aacute;s para escribir.&rdquo; Yo le dije: &ldquo;&iquest;Qu&eacute;? &iquest;C&oacute;mo? No, si yo todav&iacute;a no estoy preparada. Tengo que hacer cinco carreras antes&rdquo;. (<em>Risas</em>) As&iacute; que envi&eacute; un sumario y empec&eacute; a escribir en esa secci&oacute;n, donde estuve diez a&ntilde;os. La primera nota que hice fue sobre <em>jam sessions</em> en Buenos Aires y fui a siete. O sea, estuve un mes trabajando para esa nota, &iexcl;un mes! 
    </p><p class="article-text">
        Me cuesta mucho cada una de las que realizo. Las sufro mucho. Paso por un mont&oacute;n de estados emocionales con respecto a la nota en s&iacute; misma, pero cada una es mi beb&eacute;. Creo que el hecho de haber empezado tarde en este universo, no estar tan cansada, desgastada o habituada, hace todo m&aacute;s f&aacute;cil. Adem&aacute;s, como no vivo de esto y tengo otros tiempos, mis notas est&aacute;n le&iacute;das y rele&iacute;das y las dejo descansar un rato largo; cosa que una persona que vive de esto no puede hacer, lamentablemente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Se nota y mucho ese pulido, esos tiempos de decantaci&oacute;n. Ahora bien, &iquest;c&oacute;mo sigui&oacute; tu formaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando termin&eacute; en TEA, hice la licenciatura en Cr&iacute;tica de Artes en la UNA. Eso me cambi&oacute; mucho la manera de encarar cualquier tipo de discurso art&iacute;stico a la hora de escribir un ensayo, de hacer una rese&ntilde;a o de realizar una entrevista. Me dio una caja de herramientas espectaculares. A m&iacute; me parece que lo que me hizo ver la Matrix de todo es que la carrera est&aacute; construida alrededor de la semi&oacute;tica. En ese punto, fueron cruciales las lecturas de (<strong>Charles Sanders</strong>) <strong>Peirce</strong> y de (<strong>Eliseo</strong>) <strong>Ver&oacute;n</strong>. No me doy cuenta de c&oacute;mo ocurre, pero construyo la estructura del an&aacute;lisis de lo que estoy viendo a partir de esa disposici&oacute;n que aprend&iacute;: el armado ret&oacute;rico - tem&aacute;tico - enunciativo. El resultado de todo esto soy yo hoy en d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Este engranaje y respaldo te&oacute;rico fue variando algo en tu forma de plantearte la producci&oacute;n de una nota?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Si bien escribo una nota por mes o dos, las hago todav&iacute;a como la primera vez. (<em>Risas</em>) O sea, no logr&eacute; saltarme al pr&oacute;ximo estadio de periodista con alg&uacute;n tipo de cancha. Yo me pongo renerviosa con las entrevistas, estoy muy ansiosa cuando voy a cubrir algo. Lo &uacute;nico que disfruto es escribir esa nota. El d&iacute;a anterior me voy a dormir pensando pensando pensando pensando pensando pensando, pero al siguiente me siento a trabajar y sale la nota de un tir&oacute;n. En general, como a los artistas muchas veces les hacen entrevistas personas que tal vez no pudieron leer el libro o escuchar el disco enteros por la precarizaci&oacute;n laboral y la inmediatez propia de estos d&iacute;as, y como yo voy con toda una conclusi&oacute;n hecha y derecha, ellos se quedan descolocados. Hay una parte del an&aacute;lisis de los discursos art&iacute;sticos que no la puedo no hacer. Es decir, es como me ca&iacute; en la marmita de eso y ya lo veo de esa manera.
    </p><p class="article-text">
        En cierto punto, la t&eacute;cnica musical no me importa demasiado porque no me interesa quitarle la magia que tiene la m&uacute;sica y que la hace tan especial. En cambio, la semi&oacute;tica a eso no te lo saca. La t&eacute;cnica musical creo que te hace ver un poco como entre bambalinas. En cambio, la semi&oacute;tica te da una capa m&aacute;s. Ves algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo aparece la cr&iacute;tica musical en tu vida? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - La m&uacute;sica est&aacute; en mi vida porque mi mam&aacute; y mi pap&aacute; son m&uacute;sicos. Nac&iacute; en una casa llena de m&uacute;sica. Adem&aacute;s, mis viejos ten&iacute;an una disquer&iacute;a que se llamaba Hamelin. Primero estuvo al lado del Barbaro en pleno microcentro porte&ntilde;o y despu&eacute;s hasta 1989 en la galer&iacute;a V&iacute;a Bianca, en Santa Fe y Montevideo. En mi casa siempre hab&iacute;a gente ensayando, m&uacute;sica y discos, y es algo que est&aacute; en mi vida desde siempre. Quiz&aacute; yo s&eacute; m&aacute;s de m&uacute;sica en tanto teor&iacute;a y partituras de lo que pienso. (<em>Risas</em>) 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hay algo en tu escritura que es como la continuidad del rel&aacute;mpago de la m&uacute;sica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Pienso que tal vez es como una salida por la tangente del mandato familiar. Digo, no me voy a poner a hacer m&uacute;sica, pero hablo de m&uacute;sica como otros la hacen, con ese v&iacute;nculo afectivo con lo que estoy produciendo. En todo caso, en esta &eacute;poca en que nadie tiene mucho tiempo para leer &ndash;y donde est&aacute; todo al alcance de todos&ndash;, lo &uacute;nico que podemos brindar las personas que escribimos sobre lo que hacen otras personas es un punto de vista, una mirada y una escritura que te den ganas de seguir leyendo. Porque al show lo busc&aacute;s en YouTube o en alg&uacute;n lado y seguramente lo encontrar&aacute;s, no vas a necesitar que yo te lo rese&ntilde;e.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica arma que nos queda es el pensamiento y un poco de belleza en la escritura que justifique que alguien elija lo que lo que escribiste para enterarse de lo que pas&oacute;. En definitiva, mis notas no son ni obras de arte ni ficci&oacute;n; est&aacute;n hablando siempre de lo que hizo otro. El cuidado m&aacute;s grande que hay que tener con eso es siempre recordar que el protagonista es el objeto que est&aacute;s est&aacute;s tratando de traducir y no lo que yo tenga para decir en torno a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo dialog&aacute;s con esa tradici&oacute;n de voces femeninas que se viene forjando con tanto peso en la &uacute;ltima d&eacute;cada, incluido el grupo de periodistas </strong><em><strong>M&uacute;sica, maestra</strong></em><strong>? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me parece que nosotras &ndash;el grupo <em>M&uacute;sica, maestra</em>&ndash; nunca nos imaginamos que iba a ser tan enriquecedor como lo est&aacute; siendo. Creo que con todas las que hables, por lo menos esa es mi sensaci&oacute;n, todas nos volvimos mucho m&aacute;s activas. Todas nos ayudamos un mont&oacute;n. Cuando yo empec&eacute; a escribir en <em>P&aacute;gina/12</em>, hab&iacute;a muchos hombres antes que yo para cubrir las cosas m&aacute;s interesantes; adem&aacute;s, los dos editores &ndash;tanto <strong>Roque</strong> (<strong>Casciero</strong>) como <strong>Eduardo Fabregat</strong>&ndash; son periodistas de m&uacute;sica, de rock. En ese marco, no es que no fueran generosos &ndash;<strong>Roque</strong> fue quien me descubri&oacute; y siempre fue de bancarme&ndash;, pero la realidad es que est&aacute;bamos a los codazos por las notas que aparec&iacute;an. Y, en general, ser la &uacute;ltima que arrib&oacute; a la secci&oacute;n y ser mujer, a m&iacute; me interven&iacute;a; o sea, la sociedad era as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero al encontrarme con <em>M&uacute;sica, maestra</em>, me hizo ver que existe otro tipo de v&iacute;nculo, de acompa&ntilde;arnos y no competir. Porque tambi&eacute;n cada una est&aacute; en una situaci&oacute;n muy diferente, de edades, de relaci&oacute;n con el periodismo. A mi escritura, sin dudas, se le abri&oacute; otro costado. Sobre todo porque siempre fui muy insegura y muy quedada; y la manera en que empec&eacute; a animarme, a escribir de otra forma, tiene que ver con el impulso que me dio este grupo. La mirada de ellas es otra y es una mirada que florece. Esta conversaci&oacute;n que estamos teniendo, no existir&iacute;a sin <em>M&uacute;sica, maestra</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Alguien me ha dicho que esta serie de entrevistas es una suerte de arqueolog&iacute;a de f&oacute;siles. (</strong><em><strong>Risas</strong></em><strong>)</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo ante cada nota que realizo, paso por varios estados. Desde el entusiasmo porque la quiero hacer a preguntas como: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; hago esto? &iquest;Para qu&eacute;, si nadie lee?&rdquo;. Y as&iacute;. (<em>Risas</em>) En mi caso, que no vivo de esto &ndash;trabajo en la Casa Nacional del Bicentenario en el &aacute;rea de prensa, y pese a estar rodeada de arte, no deja de ser un laburo de oficina&ndash;, seguramente tenga que ver con esa persona que toca la guitarra en la casa sola y no vive de la m&uacute;sica, pero que de alguna manera lo tiene que hacer.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Hay algo en lo que nos empecinamos al seguir escribiendo, de la forma en que lo hacemos, que nos pone en contacto con algo que no es tan gris y opaco como lo es el d&iacute;a a d&iacute;a. En ese sentido se puede relacionar con la pr&aacute;ctica art&iacute;stica y con mantener la llama viva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo escuch&aacute;s a la escena postpunkd&eacute;mica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El otro d&iacute;a escuch&eacute; a alguien diciendo que ser pesimista es lo m&aacute;s f&aacute;cil porque es como quejarse todo el tiempo. Listo, as&iacute; obtur&aacute;s cualquier posibilidad. Y yo, por m&aacute;s que todo resulte muy dificultoso y con muchos obst&aacute;culos, sigo siendo optimista; ahora estamos en el extremo m&aacute;s extremo del p&eacute;ndulo y no le queda otra de llegar al otro lado y volver. En ese punto, todo lo que pasa con la movida de <strong>Dum Chica</strong>, <strong>Mujer Cebra</strong>, <strong>Las Tussi</strong>, todas esas bandas, me vuelve loca. Quiz&aacute; no me pongo un disco, pero las voy a escuchar y me relajo. No todo est&aacute; perdido. El rock no se muri&oacute;, no se va a morir. Recordemos que naci&oacute; como una cosa peque&ntilde;a y contracultural, si se puso mainstream en un momento fue por una cuesti&oacute;n coyuntural, pero la m&uacute;sica mainstream siempre fue otra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A veces la cantidad de informaci&oacute;n musical es apabullante, &iquest;cu&aacute;l tendr&iacute;a que ser el papel de la cr&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi ilusi&oacute;n es que nuestra pr&aacute;ctica siga siendo relevante, no a pesar de que ten&eacute;s todo a mano, sino justamente porque ten&eacute;s todo a mano.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Antes ten&iacute;as la historia de una persona juntando la plata, esperando que salga tal disco; hoy, la realidad es otra. Ahora todos los viernes salen novecientos discos.Todos nos vamos cansando de la cosa impuesta por la tecnolog&iacute;a. A la gente m&aacute;s joven tambi&eacute;n le va a pasar. Es imposible estar al d&iacute;a con todo.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Pero poner algo de tu pensamiento a prop&oacute;sito de algo que vio o que escuch&oacute; todo el mundo, es lo que lo hace diferente.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>El tema es que haya personas interesadas en enterarse de cu&aacute;l es tu mirada, pero en un punto es la imagen del &aacute;rbol que se cae en el bosque.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Gracias infinitas a todas las personas que nos leyeron en este a&ntilde;o de vida de Soy parte del mar. Esperemos ser libro.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/maria-zentner-tarde-segura_132_12537924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Aug 2025 03:03:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a21bda1f-5e5a-47c2-b004-12b9156a55a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2558971" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a21bda1f-5e5a-47c2-b004-12b9156a55a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2558971" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[María Zentner, tarde pero segura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a21bda1f-5e5a-47c2-b004-12b9156a55a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Pérez, un periodista en estado de nota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/martin-perez-periodista-nota_132_12509639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dee58b5-7038-4ada-9e41-a9d580da980b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123197.jpg" width="2792" height="1570" alt="Martín Pérez, un periodista en estado de nota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Periodista cultural nacido en Buenos Aires en 1967, vive su oficio como una actividad sin pausas: no puede ver una película o escuchar un disco sin pensar en escribir sobre ello. Editor del suplemento Radar de Página/12, y con una destacada trayectoria en medios de Argentina, Chile, Uruguay y España, ha dejado huella también en espacios alternativos como su blog "Música cretina".</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el oficio que elegimos, el del periodismo, es algo que nos lleva a vivirlo 24 horas sin pausa. Yo no puedo ver una pel&iacute;cula sin pensar en escribir sobre ella. No puedo escuchar un disco sin estar pensando en escribir algo. Y si bien es parte del disfrute intelectual, hay un oficio metido ah&iacute; y eso significa que est&aacute;s trabajando todo el tiempo. Aunque no est&eacute;s sudando, tu cabeza est&aacute; enganchada. Ser periodista es entrar en estado de nota, en empezar a ver las notas&rdquo;, dir&aacute; en un momento de nuestra conversaci&oacute;n v&iacute;a zoom <strong>Mart&iacute;n P&eacute;rez </strong>(Buenos Aires, 1967).
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; y ahora es uno de los editores del suplemento <em>Radar</em> del diario <em>P&aacute;gina/12</em>. Supo ser parte del consejo editorial de la revista <em>La Mano</em>. Puertas afuera, hizo las veces de corresponsal de los suplementos &ldquo;Zona de Contacto&rdquo; y &ldquo;Wik&eacute;n&rdquo;, del diario <em>El Mercurio</em> (Chile), y revistas como <em>Postdata</em> (Uruguay) y <em>Efe</em> <em>Eme</em> (Espa&ntilde;a). Actualmente colabora con el peri&oacute;dico <em>La Diaria</em> (Uruguay) y su mensuario <em>Lento</em>. Y sigue manteniendo impoluto el edificio M&uacute;sica cretina (musicacretina.blogspot.com), su no-programa de radio online.
    </p><p class="article-text">
        Cosa de mandinga, en los albores de su trayectoria period&iacute;stica se lo conoci&oacute; por un apodo: <strong>Gavil&aacute;n Pollero</strong>, quien produc&iacute;a el programa &ldquo;Piso 93&rdquo; por la FM Rock &amp; Pop. De esa aventura, con el tiempo desempolvar&aacute; varias notas y apuntes en el libro en homenaje a <strong>Rafael Hern&aacute;ndez</strong>, el conductor de la emisi&oacute;n: <em>La vida es otra cosa: los poemas de Piso 93</em> (El 8vo Loco y Tren En Movimiento, 2016).
    </p><p class="article-text">
        Al que seguir&aacute;n una serie de textos. La compilaci&oacute;n de nuevos historietistas <em>DisTinta</em> (Sudamericana<strong>, </strong>2017), seleccionada junto con <strong>Liniers</strong>; los poemas de <em>Vidas pasadas</em> (Moebius<strong>, </strong>2017), ilustrado por <strong>Juan Soto</strong>, con el que asimismo edit&oacute; un cuento ilustrado para ni&ntilde;os, <em>Caminando en la Luna</em> (El Ateneo,2021). Al a&ntilde;o ver&aacute;n la luz las diferentes entrevistas con <strong>Andr&eacute;s Calamaro</strong> congregadas en <em>The Calamaro Files: Veinticinco a&ntilde;os escribiendo sobre Andr&eacute;s</em> (Gourmet Musical, 2022). Y no hace mucho, <em>Quiero verte otra vez</em> (Mansalva, 2024), un viaje al coraz&oacute;n de ciertas canciones y personajes puntales en su vida de escritor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo nunca quise escribir libros, yo soy periodista. Jam&aacute;s se me ocurri&oacute; escribir libros, salvo que uno tenga un proyecto, tiempo y se mande a hacerlo. Pero lo que pas&oacute; con los libros que he publicado, tiene que ver con lo que ocurre en el medio. Yo siempre cre&iacute; que lo que uno ten&iacute;a que hacer como periodista es hacer bien su trabajo y el tiempo te pone en tu lugar. Cuando uno escribe entra en la l&oacute;gica de la escritura, ya sea canciones, ya sea ficci&oacute;n y en mi caso me pasa con las columnas que hago y que terminaron en el libro <a href="https://mansalva.com.ar/producto/martin-perez-quiero-verte-otra-vez/?srsltid=AfmBOoqRYFIRaK6X58c5HKd082A1Zup3vQdZFgb518WES3CpYV8NQEVP" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Quiero verte otra vez</em></a>. Por eso empec&eacute; a sacar libros: para rescatar ese trabajo que siempre hice a full&rdquo;, dir&aacute; en otro tramo de esta entrevista que est&aacute;s empezando a leer. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qui&eacute;n fue primero: el Gavil&aacute;n Pollero o Mart&iacute;n P&eacute;rez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo arranco como adolescente fan&aacute;tico del rock y comienzo a firmar como <strong>Gavil&aacute;n</strong> <strong>Pollero</strong> mis mensajes de oyente de <em>Radio Bangkok</em>. Mi seud&oacute;nimo se hace conocido y luego entro a hacer <em>Piso 93</em> en FM Rock &amp; Pop como <strong>Gavil&aacute;n</strong> <strong>Pollero</strong>. Durante mucho tiempo llev&eacute; ese nombre: toda la gente que me conoci&oacute; en esa &eacute;poca me sigue diciendo <strong>Gavil&aacute;n</strong> o <strong>Gavi</strong>.Y cuando empiezo a firmar en gr&aacute;fica es que se va armando el nombre de <strong>Mart&iacute;n P&eacute;rez</strong>. Es m&aacute;s, incluso cuando entr&eacute; en el <em>Suplemento No</em>, lo hago por ser el <strong>Gavil&aacute;n</strong> <strong>Pollero</strong>: <strong>Carlos Polimeni</strong> respetaba a <em>Piso 93</em> y por eso me acepta como colaborador. Todos en la redacci&oacute;n me llamaban <strong>Gavil&aacute;n</strong>, pero hasta ah&iacute; llega el uso de ese seud&oacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo comenz&oacute; tu romance con el rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hacia el final de la dictadura militar, empiezo a escuchar y a entender de rock a partir de los medios que le daban cabida. Radios como FMR o las que que transmit&iacute;an los shows en vivo; o las radios que ten&iacute;an programas no dedicados espec&iacute;ficamente al rock, pero que inclu&iacute;an cosas de &eacute;l. Adem&aacute;s, en casa pasaron de comprar <em>La Naci&oacute;n</em> a <em>Clar&iacute;n</em>. &iquest;Por qu&eacute;? Un d&iacute;a mi vieja me vio revolviendo la basura del edificio, tranzando con el portero para que me separe los diarios <em>Clar&iacute;n</em> as&iacute; daba con las tiras del <strong>Loco Ch&aacute;vez</strong> que yo quer&iacute;a leer. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        En el suplemento Cultura y Naci&oacute;n del gran diario argentino, (<strong>Juan</strong>) <strong>Sasturain</strong> escribe por primera vez sobre <em>El Eternauta</em>. Es una nota tan pionera que <strong>Sasturain</strong> no sab&iacute;a qu&eacute; pasaba con (<strong>H&eacute;ctor Germ&aacute;n</strong>) <strong>Oesterheld</strong> y al final de la nota &eacute;l imagina que <strong>Oesterheld</strong> est&aacute; en Europa. Al d&iacute;a siguiente la viuda lo llama para preguntarle: &ldquo;&iquest;Usted sabe algo de mi marido?&rdquo;; y a &eacute;l le agarra como verg&uuml;enza: &ldquo;No, no s&eacute; nada. Lo tir&eacute; ah&iacute; en <em>Clar&iacute;n</em>&rdquo;. A su vez, <strong>Sibila</strong> <strong>Camps</strong> hac&iacute;a una entrevista a una personalidad cultural por domingo, pero un d&iacute;a fue <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> y otro <strong>Le&oacute;n</strong> <strong>Gieco</strong>. Mis viejos tambi&eacute;n compraban la revista <em>Humor</em> y yo le&iacute;a las &ldquo;P&aacute;ginas de Gloria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s di con la historia del rock argentino por la revista <em>Canta Rock</em>, porque sin <em>Canta Rock</em> no me hubiera enterado de nada. En la primera temporada, <strong>Pipo Lernoud </strong>hizo algo muy interesante: entrevist&oacute; a todos los hist&oacute;ricos y les hizo contar su historia, que ninguno de nosotros &ndash;reci&eacute;n ingresados a ese mundo&ndash; conoc&iacute;amos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No nos olvidemos de la columna de Miguel Grinberg, donde reconstru&iacute;a esa historia desde el recuerdo de algunos m&uacute;sicos que ya no estaban.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Adem&aacute;s, esa columna era cronol&oacute;gica. De alguna manera, <em>Canta Rock</em> fue un medio program&aacute;tico. Volvi&oacute; a instalar en esa pendejada, en esa nueva generaci&oacute;n interesada y curiosa, el mito, la narrativa o lo que a partir de eso nosotros incorporamos. Y se pudo empezar a ampliar, a preguntar, a lo que sea. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Volvamos por un segundo a ese ni&ntilde;o indagando en la basura del edificio. En un punto, tu trabajo como cr&iacute;tico musical es haber estado revolviendo y separando m&uacute;sicas en el gran cat&aacute;logo del rock. Y a su vez, escribiste mucho de cine y de historieta.Como que ese nene estaba ah&iacute; viendo algo del futuro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es algo muy natural para m&iacute;. Una cosa que le debo agradecer a mis viejos es que mezclaban alta y baja cultura. Yo encontraba en casa un libro como <em>Sobre h&eacute;roes y tumbas</em> al lado de historietas como <em>Peanuts</em> o <em>Mafalda</em>. Pero con el tiempo empec&eacute; a entender qu&eacute; es lo que hago como periodista cultural. El otro d&iacute;a entrevist&eacute; a <strong>Fito P&aacute;ez</strong>, y hablando de la cultura rock &eacute;l lo cit&oacute; a <strong>David Bowie</strong>. Pero yo le dije: &ldquo;No, en realidad la cultura rock es nuestra, de todos los j&oacute;venes que escuch&aacute;bamos rock en los a&ntilde;os 80. Para nosotros, el rock no era sexo, drogas y rock and roll, eso que ven&iacute;a al final del trencito. Para nosotros, el rock eran libros para leer, gente a la que le ten&iacute;amos que prestar atenci&oacute;n, pel&iacute;culas que ten&iacute;amos que ver. Toda esa clase de cosas que rodeaban al rock y que para nosotros &ndash;inmersos en una cultura bastante cerrada y bastante est&aacute;tica, como pendejos con ganas de comernos el mundo&ndash; nos permit&iacute;an acceder, encontrar rutas&rdquo;. F&iacute;jate que la cultura rock en Argentina es rara,<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>incluye a <strong>Wim Wenders</strong> o a <strong>Jim Jarmusch</strong>. No s&eacute; si en todo el mundo es as&iacute;. Para nosotros, ellos son rockeros. &iquest;Por qu&eacute;? Sus pel&iacute;culas estaban en los cineclubes donde &iacute;bamos los que escuch&aacute;bamos rock. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es un gran tema la cultura rock en Argentina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La cultura rock en Argentina es rara. Es amplia y va m&aacute;s all&aacute; de lo que pensaban los que hac&iacute;an rock. Si vos le pregunt&aacute;s a los m&uacute;sicos, incluso m&uacute;sicos le&iacute;dos como (<strong>Fernando</strong>) <strong>Samalea</strong>, ellos no te dicen eso; para ellos era sexo, drogas y rock and roll; ellos quer&iacute;an vivir eso. Era su fantas&iacute;a e incluso su realidad. Pero los que mir&aacute;bamos desde afuera, hab&iacute;a otra cosa ah&iacute; a la que ten&iacute;amos ganas de acceder. Hab&iacute;a como un hambre, que en mi caso como periodista, lo trat&eacute; de llevar adelante en todo sitio donde me met&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo fue eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - <strong>Sergio Marchi</strong>, que era mi vecino en el barrio, me abri&oacute; la puerta a una revista que dirig&iacute;a, la <em>Rock and Pop</em>. Cuando yo entr&eacute;, al toque hubo una secci&oacute;n de cine porque me interesaba hacer cr&iacute;tica de cine. En ese momento, se llev&oacute; a cabo una muestra de cine argentino donde se exhibi&oacute; por primera vez <em>Rapado</em> de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong> y la primera copia de <em>Tango feroz</em>, a la que odi&eacute;; a m&iacute; me gust&oacute; <em>Rapado</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Yo soy una especie de eslab&oacute;n perdido. No hay muchos como como yo. Estoy entre la primera generaci&oacute;n de periodistas que llega hasta (<strong>Sergio</strong>) <strong>Marchi</strong>, que escribieron durante la dictadura y que terminar&iacute;a con (la revista) <em>Tren de Carga</em>; y la que vino despu&eacute;s con el <em>Suplemento S&iacute;!</em> de <em>Clar&iacute;n</em>; pero yo estoy en el medio. Pas&eacute; por un mont&oacute;n de lugares (desde Radio Mitre hasta la revista <em>Rock and Pop</em>) y en mis primeros veinte a&ntilde;os de carrera fui freelance. Nunca tuve un laburo fijo. Y de alg&uacute;n modo este recorrido fue una b&uacute;squeda de cierta amplitud me permit&iacute;a escribir de lo que quer&iacute;a. Eso tambi&eacute;n me molde&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A eso iba. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es que al ser freelance se impone llevar lo que la redacci&oacute;n no tiene. Yo no te voy a ofrecer un <strong>Soda Stereo</strong>, sino que debo ir por un <strong>Tom Z&eacute;</strong> o un grupo uruguayo. Esa imagen de chico m&iacute;a revolviendo la basura la asocio a que no me interesa el centro en t&eacute;rminos de cultura, sino que me seduce m&aacute;s ensanchar el mapa. En ese punto, el periodismo cultural es m&aacute;s importante de lo que dicen los medios. En general, el periodismo cultural influy&oacute; m&aacute;s en la vida del ciudadano de a pie que el periodismo pol&iacute;tico. &iquest;C&oacute;mo? Permiti&oacute; y defendi&oacute; la llegada del rock.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>El rock nos cambi&oacute; la vida. Podemos garchar antes de casarnos, podemos vestirnos de rojo gracias al rock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Hab&iacute;a ah&iacute; un nicho que pod&iacute;a potenciar por un lado tu escritura y por el otro tu firma? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Pero me abri&oacute; la cabeza tambi&eacute;n. No solo fue un nicho, sino que me permiti&oacute; entender algunas cosas. &iquest;Viste el mapa de los ferrocarriles argentinos de (<strong>Ra&uacute;l</strong>) <strong>Scalabrini Ortiz</strong>? Todas las v&iacute;as van hacia la capital. Es para sacar cosas del pa&iacute;s. Si bien cuando uno est&aacute; en la periferia tiene la ventaja de que puede ver todo, el que est&aacute; en el centro no ve las cosas que se encuentran en la periferia.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>El gran problema que tenemos &ndash;y yo lo not&eacute; en ese momento por esta necesidad&ndash; es que cada capital mira hacia una m&aacute;s grande. Si Latinoam&eacute;rica mira hacia Buenos Aires, Buenos Aires no hace lo mismo con la regi&oacute;n sino que su ojo est&aacute; puesto en Nueva York o Londres. Hab&iacute;a que romper eso. Eso que yo observo, lo demuestra MTV Latino cuando sale al generar esa Am&eacute;rica Latina unida que so&ntilde;aba (<strong>Sim&oacute;n</strong>) <strong>Bol&iacute;var</strong>. Aunque el proyecto solo dura seis meses. (<em>Risas</em>) 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- S&iacute;, dur&oacute; un pedo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - A los seis meses la gente que pon&iacute;a la guita dice: &ldquo;Muchachos, esto no funciona, tenemos que dividir la se&ntilde;al porque no podemos facturar para toda Am&eacute;rica Latina&rdquo;. Y ah&iacute; el sue&ntilde;o se termina. No obstante, es la primera vez que podemos ver ese para&iacute;so bolivariano desde ac&aacute;, pues anteriormente esas bandas no entraban a la Argentina y despu&eacute;s tampoco lo har&aacute;n. Ahora bien, lo que sucedi&oacute; &ndash;y lo vivimos&ndash; es que diversas bandas de diversos pa&iacute;ses ocuparon la regi&oacute;n. Yo me pas&eacute; la vida escribiendo de m&uacute;sicos uruguayos &ndash;al punto de que hay alguno que me burla por eso&ndash;, y hoy las bandas uruguayas son las principales del R&iacute;o de la Plata en Latinoam&eacute;rica: <strong>No Te Va A Gustar</strong> y <strong>La Vela Puerca</strong> suenan en Argentina como si fueran argentinos, algo impensado antes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; implica en tu trayectoria la incorporaci&oacute;n como editor en </strong><em><strong>Radar</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En cierto punto, <em>Radar</em> est&aacute; hecho a imagen y semejanza de lo que a m&iacute; me gusta: un suplemento que tiene el permiso para no estar tan atado a la realidad, y al mismo tiempo para perseguir de la novedad lo que le interesa y al mismo tiempo para ser period&iacute;stico cuando hace falta. Ese lugar lo encontr&eacute; despu&eacute;s de haber hecho <em>La Mano</em>, una revista que se arm&oacute; tambi&eacute;n en pos de un deseo y con amigos o con los colegas m&aacute;s cercanos. 
    </p><p class="article-text">
        Si vos te fij&aacute;s en los periodistas que seguimos trabajando, nos pasa un poco lo mismo que a las bandas de rock, que atraviesan un desierto y se vuelven cl&aacute;sicas. Si banc&aacute;s, si confi&aacute;s en lo tuyo, si siguen juntos &ndash;desde los <strong>Cadillacs</strong> hasta los <strong>Pericos</strong>&ndash;, si logran llegar a ese estadio cl&aacute;sico, en alg&uacute;n momento encuentran su lugar. Con el periodismo ocurre algo similar. Vas carg&aacute;ndote de responsabilidades, y te vas renovando pero siempre por el mismo camino. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; una revista como </strong><em><strong>La Mano</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi idea inicial fue: si (<strong>Alfredo</strong>) <strong>Castelo</strong> tiene una revista, &iquest;por qu&eacute; (<strong>Roberto</strong>) <strong>Pettinato</strong> no? En ese momento era una personalidad televisiva y tuvimos mucha suerte, porque a <strong>Pettinato</strong> se lo ama y se lo odia dependiendo de la luna; y en ese momento todo el mundo lo quer&iacute;a. Fuimos con la propuesta y a &eacute;l le gust&oacute;. Tuvo un sueldo y lo &uacute;nico que se reserv&oacute; &ndash;y que nos pareci&oacute; razonable&ndash; era una decisi&oacute;n final sobre la tapa, porque si &eacute;l iba a poner la cara, ten&iacute;a que estar de acuerdo. El due&ntilde;o de la revista, <strong>Ralph Rothschild</strong>, lo &uacute;nico que pidi&oacute; es que una de las primeras tapas sea sobre marihuana; y fue el n&uacute;mero cuatro, un especial que estall&oacute; en el kiosco. 
    </p><p class="article-text">
        Lo gracioso de <em>La Mano </em>es que en los primeros n&uacute;meros era una revista gorda, pero al poco tiempo el que puso la guita dijo: &ldquo;Bueno, se acaba la plata, se termina la revista&rdquo;. Y yo le digo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo?&rdquo;. &iexcl;El tipo nunca hab&iacute;a armado una estrategia con un publicista ni con un contador! Entonces nos pusimos a tachar, restar y sumar, sentamos al tipo de la publicidad y dem&aacute;s. Y pasamos de ser una revista que ten&iacute;a plata para seis n&uacute;meros a una que dur&oacute; seis a&ntilde;os. En esa redacci&oacute;n, el consejo de direcci&oacute;n &eacute;ramos (<strong>Alfredo</strong>) <strong>Rosso</strong>, <strong>Pipo</strong> <strong>Lernoud</strong> y yo; en el que tambi&eacute;n estaba <strong>Pettinato</strong>. El jefe de redacci&oacute;n era <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>, que era el &uacute;nico que ven&iacute;a con el entrenamiento de sacar revistas. As&iacute; armamos una que sigui&oacute; los lineamientos y la l&oacute;gica de <em>Canta Rock</em>, pero tambi&eacute;n intentamos llevar todo un poco m&aacute;s all&aacute;. Entre la <em>New Yorker</em> y la <em>Punk Rock</em>, esa en formato revista pero de papel de diario. Aunque fue <strong>Pettinato</strong> el que insisti&oacute; en que ten&iacute;a que ser psicod&eacute;lica, una explosi&oacute;n de colores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Con un libro recientemente editado como </strong><em><strong>Quiero verte otra vez</strong></em><strong> y tu presente en </strong><em><strong>Radar</strong></em><strong>, &iquest;sent&iacute;s que completaste el c&iacute;rculo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En gran medida, uno anota los logros, no los errores; pero muchas de esas cosas que me llamaron la atenci&oacute;n terminan siendo can&oacute;nicas. En el n&uacute;mero uno de <em>La Mano</em>, yo publico como editor a <strong>Fabi&aacute;n Casas</strong> y en el tres a <strong>Mariana Enriquez</strong>, que no sal&iacute;an en ning&uacute;n medio masivo o no estaban en los kioscos en esa &eacute;poca. La historia la conocemos: con el tiempo se convirtieron en figuras importantes. Con el rock me ocurri&oacute; algo parecido: segu&iacute; la pista de <strong>Jaime Roos</strong> porque <strong>V&iacute;ctor Pintos</strong> lo hac&iacute;a en el suplemento <em>El</em> <em>Tajo</em> del diario <em>Sur</em>. En <em>La Mano</em> ten&iacute;amos una historieta y eso de alguna manera anticip&oacute; el fen&oacute;meno de la historieta argentina que apareci&oacute; unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde. 
    </p><p class="article-text">
        Pero todo esto no es algo que invento, es algo que recojo de alguien. Lo que yo siempre hice como laburante es devolver lo que recib&iacute;.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Hacer <em>La Mano</em> fue volver a poner en los kioscos una revista como la que yo hab&iacute;a le&iacute;do cuando era pendejo con el <em>Expreso Imaginario</em>. Y eso es completar el c&iacute;rculo, digamos, devolver eso. Y a <em>Radar</em> llego justamente por esa b&uacute;squeda de lugares donde puedo escribir como me gusta. Hoy estoy en <em>Radar</em> defendiendo el lugar de un suplemento cultural en papel.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nuestra pr&oacute;xima invitada ser&aacute; Mar&iacute;a Zentner</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/martin-perez-periodista-nota_132_12509639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Aug 2025 03:01:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6dee58b5-7038-4ada-9e41-a9d580da980b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123197.jpg" length="2909166" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6dee58b5-7038-4ada-9e41-a9d580da980b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123197.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2909166" width="2792" height="1570"/>
      <media:title><![CDATA[Martín Pérez, un periodista en estado de nota]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6dee58b5-7038-4ada-9e41-a9d580da980b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123197.jpg" width="2792" height="1570"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lala Toutonian, el arte de la pregunta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/lala-toutonian-arte-pregunta_132_12476847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abe7e8ec-0dcd-4a2e-b1d6-01170a0d6bfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lala Toutonian, el arte de la pregunta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Punk de origen, metalera de pluma y militante de la palabra, Lala Toutonian (Buenos Aires, 1970) fue testigo y protagonista de una contracultura noventosa que pisó fuerte en escenarios como Cemento o Halley, y en redacciones emblemáticas como la de Madhouse, donde se volvió especialista en black metal.</p></div><p class="article-text">
        Ella viene del punk y la lectura epif&aacute;nica de la revista <em>Cerdos&amp;Peces</em>, pero las vueltas de la vida la llevaron al puntillismo del metal. Su pluma, afilada y certera, ha sido testigo privilegiada de &eacute;pocas (re)fundacionales para la contracultura argentina de los a&ntilde;os 90: desde pisar templos del rock como Cemento y Halley hasta ser parte de la revista <em>Madhouse</em>, donde se volvi&oacute; en una especialista de black metal. Despu&eacute;s trabaj&oacute; en Much Music y colabor&oacute; en medios gr&aacute;ficos como plataformas de aqu&iacute; y de all&aacute;, de ahora y de hace tiempo: <em>Los Inrockuptibles</em>, <em>Coolt</em>, <em>Panam&aacute;</em> y <em>La Agenda</em>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Desde esos d&iacute;as a hoy, <strong>Lala Toutonian </strong>(Buenos Aires, 1970) fue transform&aacute;ndose en una entrevistadora de lujo, siendo r&eacute;cord (&iquest;Guinness, cu&aacute;ndo?) la buena cantidad de plumas de la literatura argentina con las que convers&oacute; todo santo mi&eacute;rcoles a lo largo de tres a&ntilde;os en la librer&iacute;a Eterna Cadencia en el barrio porte&ntilde;o de Palermo. En cierto punto, este transitar a contracorriente &ndash;con la curiosidad y la resistencia como faros&ndash; la llev&oacute; a convertir cada texto y cada entrevista en un acto de militancia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy una militante del periodismo gr&aacute;fico. Me hice periodista para poder escribir lo que ve&iacute;a, la escena que ten&iacute;a enfrente, no quiero que se la trague la historia oficial. El metal y el punk me ense&ntilde;aron a desconfiar de esta armon&iacute;a f&aacute;cil que me tiraba el esquema social. Pens&aacute; que tambi&eacute;n escribo, por ejemplo, sobre temas como el <a href="https://www.diarioarmenia.org.ar/falta-una-palabra-en-la-historia-del-genocidio-armenio-justicia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genocidio armenio</a> porque se relacionan directamente con mi propia historia&rdquo;, dir&aacute; en un momento de nuestra conversaci&oacute;n v&iacute;a zoom.
    </p><p class="article-text">
        - Soy una afortunada. A los seis a&ntilde;os aprend&iacute; a leer y escribir, y no hice nada m&aacute;s: escucho discos, escribo sobre eso; leo libros, escribo sobre eso. S&eacute; que es muy reduccionista, pero mi pasi&oacute;n por el periodismo y, puntualmente, por el periodismo narrativo cultural, tiene que ver con la m&uacute;sica y con la literatura. Es algo que se hace con el cuerpo; lo sent&iacute;s en el cuerpo. Hay una vibraci&oacute;n que te lleva. Hay una sonoridad afectiva con el mundo. <em>Madhouse</em> era un fanzine pero como se vend&iacute;a en el kiosco, deb&iacute;a salir por distribuidora, entonces se hizo una revista. Era una &eacute;poca que est&aacute;bamos transitando &ndash;no distinta a la actual&ndash; con una tristeza pol&iacute;tica y social muy fuerte, y la palabra era lo que ten&iacute;amos de nuestro lado para comunicar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Record&aacute;s las impresiones que te caus&oacute; la primera nota que firmaste en </strong><em><strong>Rock N&acute; Shows</strong></em><strong>, a&ntilde;o 1994?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo siempre recuerdo que empec&eacute; a escribir notas en esa revista, pero hace poco me di cuenta de que no fue as&iacute;. Porque en verdad arranqu&eacute; como columnista en un programa de radio. Era la colaboradora de una gran amiga y hoy locutora mainstream, <strong>Susana Fern&aacute;ndez Iogha</strong>. Ella hac&iacute;a un programa en una FM de Vicente L&oacute;pez y la primera entrevista que realic&eacute; fue a <strong>Tito Garc&iacute;a</strong> de <strong>Lethal.</strong> Yo tendr&iacute;a veinte a&ntilde;os. En cuanto a la revista <em>Rock N&acute; Shows</em>, ten&iacute;a una calidad de la san puta: papel laminado, full color, etc. En la redacci&oacute;n &eacute;ramos &ndash;mir&aacute;, s&uacute;per pro de g&eacute;nero para la &eacute;poca&ndash; tres mujeres &ndash;una, la directora&ndash; y dos varones laburando, pero despu&eacute;s los due&ntilde;os terminaron presos: un poco raro todo, parec&iacute;a lavado de plata. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es que tu formaci&oacute;n period&iacute;stica est&aacute; m&aacute;s ligada a las revistas y los recitales que a estudiar Comunicaci&oacute;n Social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La revista <em>Cerdos&amp;Peces</em> es el gran disparador en mi vida. A mediados de los a&ntilde;os 80 yo era una adolescente. Ten&iacute;a trece a&ntilde;os cuando empez&oacute; la democracia, y a los quince ya estaba ley&eacute;ndola. Ah&iacute; conoc&iacute; a (<strong>Arthur</strong>) <strong>Rimbaud</strong>, a (<strong>Friedrich</strong>) <strong>Nietzsche</strong>, lo le&iacute;a a <strong>Enrique</strong> (<strong>Syms</strong>), a <strong>Vera Land</strong> o <strong>Andrea &Aacute;lvarez Mujica</strong>; la revista me abri&oacute; un mundo, inclusive a las drogas. Fue una &eacute;poca muy potente en el sentido cultural como contracultural. Soy generaci&oacute;n X y tuve esa formaci&oacute;n a nivel literario. En cambio, a nivel musical quiz&aacute; no lo fue tanto; si bien los <strong>Redondos</strong>, por ejemplo, son de alg&uacute;n modo parte de mi educaci&oacute;n sentimental, no as&iacute; tanto de mi gusto. Un primo mayor me hizo escuchar <strong>Joy Division</strong> en esos d&iacute;as; es decir, empec&eacute; con el postpunk. En ese sentido, nunca me gust&oacute; el rock cl&aacute;sico de guitarra-bajo-bater&iacute;a; &iexcl;qu&eacute; horror un solo de viola, me puedo infartar! Y ah&iacute; empec&eacute; a ir a Cemento con amigas, chicas un poco m&aacute;s grandes que yo. En este punto, <strong>Omar</strong> (<strong>Chab&aacute;n</strong>) fue fundamental. Sin conocerme, me dec&iacute;a: &ldquo;Entr&aacute;, no te qued&eacute;s en la puerta&rdquo;. Y cuando entrabas, &eacute;l estaba leyendo a <strong>Plat&oacute;n.</strong> Una locura porque yo reci&eacute;n empezaba con ciertas inquietudes filos&oacute;ficas. &iquest;C&oacute;mo no va a ser Cemento parte fundamental de mi formaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo llegabas hasta lugares como Cemento? &iquest;Viv&iacute;as cerca? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Nac&iacute; en Palermo, pero soy de Flores, que es donde crec&iacute;. Siempre me iba a San Telmo, a Palermo, al centro. Con dieciocho a&ntilde;os, fui a Berazategui a ver a <strong>Los Violadores</strong>, y fue como cruzar la frontera. Ahora bien, la polic&iacute;a segu&iacute;a siendo la misma de la &eacute;poca militar. Entonces, era salir de Arlequines, de Die Schule o del lugar que fuera y tener dos patrulleros en la puerta. No era f&aacute;cil. A m&iacute; nunca me pas&oacute; nada: nunca me pararon, nunca me pidieron documentos. De hecho, yo era una persona que sal&iacute;a sin documentos. &iquest;Lo pod&eacute;s creer? (<em>Risas</em>) Mi mam&aacute; se volv&iacute;a loca, yo ya no ten&iacute;a a mi pap&aacute;, lo perd&iacute; siendo muy chica. Ella me dec&iacute;a: &ldquo;Voy a tener que salir a buscarte por las comisar&iacute;as&rdquo;. Adem&aacute;s, yo me vest&iacute;a como si fuese <strong>Nina Hagen</strong>. Siempre fui muy teatral en ese aspecto, muy <strong>Siouxsie</strong> (<strong>Sioux</strong>), tuve esa escuela, toda maquillada hasta el ojete. (<em>Risas</em>) Puedo decir que pas&eacute; los a&ntilde;os 90 desnuda: andaba en bolas por la calle, con encajes y peluca. Pero tuve un culo aparte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En un punto, todo ese abordaje en la noche fue como una preparaci&oacute;n en tu futuro profesional&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Si hay algo que me destaca es la caradurez. Cuando empec&eacute; en <em>Madhouse</em>, en 1994, me met&iacute; en un mundo que no era el m&iacute;o; o sea, el del metal. Yo conoc&iacute;a a <strong>Frank</strong> (<strong>Blumetti</strong>), pero por andar en recitales. En principio, yo arranqu&eacute; en <em>Rock N&rsquo; Shows</em> por un primo que me recomend&oacute; con la jefa de redacci&oacute;n. Mi primo es <strong>Mario Ian</strong>, el metalero, quien me hizo trabajar despu&eacute;s en el boliche Halley, donde organiz&aacute;bamos las fechas de los viernes o los s&aacute;bados, no recuerdo. Por &eacute;l conozco a los chicos de <em>Madhouse</em>, de la <em>Metal</em>, por estar ah&iacute; en Halley. Pero yo ven&iacute;a de <strong>The</strong> <strong>Cure</strong> y de los <strong>Smiths</strong>. (<em>Risas</em>) 
    </p><p class="article-text">
        Mi adolescencia hab&iacute;a estado marcada por la muerte de mi padre, que ocurri&oacute; a mis trece a&ntilde;os. A los quince me operaron de la columna, un dram&oacute;n: un mes internada en el Hospital Italiano con un corset que us&eacute; cinco a&ntilde;os, &iexcl;era <strong>Marilyn Manson</strong>! Cuando empec&eacute; en <em>Madhouse</em>, primero lo hice como colaboradora; dejaba alguna notita, pasaba por la redacci&oacute;n, me iba. M&aacute;s tarde me contrataron como secretaria de redacci&oacute;n. A nivel period&iacute;stico,<strong> Frank Blumetti</strong> &ndash;era el secretario de redacci&oacute;n&ndash; me ense&ntilde;&oacute; todo lo que s&eacute;. Sigo manteniendo cuestiones estil&iacute;sticas que &eacute;l me marc&oacute;. Y m&aacute;s all&aacute; del g&eacute;nero en s&iacute;, le debo mucho al metal porque fue muy importante en mi vida. Aunque soy la que meti&oacute; <strong>PJ Harvey</strong> en <em>Madhouse</em>; o sea, hac&iacute;a esas cosas. Tambi&eacute;n estaba <strong>Eugenia Tavano</strong>, ella introduc&iacute;a <strong>Bj&ouml;rk</strong>. Las chicas est&aacute;bamos al costado, con la parte un poco m&aacute;s alternativa. Sin embargo, con el metal me pas&oacute; algo muy puntual y que agradezco. Me gust&oacute; <strong>Black Sabbath</strong> de entrada, entrevist&eacute; a <strong>Ozzy</strong> (<strong>Osbourne</strong>) &ndash;una nota que nunca sali&oacute; porque jam&aacute;s la pude desgrabar: no entend&iacute; una palabra de lo que me dijo <strong>Ozzy</strong> y mir&aacute; que s&eacute; mucho ingl&eacute;s (<em>Risas</em>)&ndash;, tambi&eacute;n a <strong>Tony Iommi</strong>. Con <strong>Lemmy</strong> (<strong>Kilmister</strong>) de <strong>Mot&ouml;rhead</strong> me fui de joda en Chile; o sea, tengo un mont&oacute;n de <em>backside</em> <em>stories</em> para contar. (Risas)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es que te especializaste en black metal viniendo del punk?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi romance con el black metal naci&oacute; por un libro, <em>Lords of Chaos</em> de <strong>Michael Moynihan</strong> y <strong>Didrik</strong> <strong>S&oslash;derlind</strong>, publicado en 1998.Un chico que reci&eacute;n empezaba a colaborar en <em>Madhouse</em> hizo un informe sobre ese texto que contaba sobre unos m&uacute;sicos noruegos que se mataron; <strong>Varg</strong> <strong>Vikernes</strong> del grupo <strong>Burzum</strong> asesin&oacute; a <strong>Euronymous</strong> de la banda<strong> Mayhem</strong> luego de haberle asestado m&aacute;s de veinte pu&ntilde;aladas. Me enamor&eacute; del caso. Al libro lo tuve que leer en una noche para corregir esa nota y as&iacute; entr&eacute; en el mundo del black metal.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Qued&eacute; fascinada.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, en la <em>Madhouse</em>, el punk &ndash;que era m&aacute;s o menos mi <em>metier</em>&ndash; estaba cubierto por chongos y que adem&aacute;s escrib&iacute;an muy bien:<span class="highlight" style="--color:white;"> </span><strong>Mariano Miramontes</strong>, <strong>Mariano</strong> <strong>Asch</strong> y <strong>Marcelo</strong> <strong>Pisarro</strong>. Entonces, a m&iacute; me qued&oacute; el black metal. En la redacci&oacute;n no le gustaba a nadie, a todos les parec&iacute;a algo demasiado extremo. Ahora revisando las <em>Madhouse</em> &ndash;de vez en cuando voy al parque Rivadavia y busco ejemplares que me faltan&ndash;, noto que entrevist&eacute; a cualquier cantidad de bandas, pero hoy en d&iacute;a no podr&iacute;a escuchar un disco del g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A la distancia, &iquest;qu&eacute; signific&oacute; la </strong><em><strong>Madhouse</strong></em><strong> en tu vida? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo estuve diez a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, volv&iacute; en 2010. En esa d&eacute;cada estuve siete veces nada m&aacute;s en Buenos Aires, ve&iacute;a a mi gente y me volv&iacute;a. Pero al regresar definitivamente, me tomaba taxis y me reconoc&iacute;an. Me dec&iacute;an: &ldquo;Vos sos la de <em>Madhouse</em>&rdquo;. Y yo dec&iacute;a: &ldquo;Wow&rdquo;. Hab&iacute;an pasado diez a&ntilde;os, yo ten&iacute;a cuarenta y a&uacute;n me recordaban. Aunque esto adem&aacute;s te dice qui&eacute;n nos le&iacute;a: el tachero, la clase obrera. Y m&aacute;s all&aacute; del reconocimiento, me dec&iacute;an: &ldquo;Yo te le&iacute;a porque mi hermano mayor compraba la revista&rdquo;; o &ldquo;mi viejo compraba la revista&rdquo;. Por eso reci&eacute;n ahora que estoy repasando esas notas, me doy cuenta del desparpajo que ten&iacute;amos. Esto hace que pueda entender qu&eacute; signific&oacute; y por qu&eacute; qued&oacute; tan presente la revista en el imaginario. En los a&ntilde;os 90, Buenos Aires era una ciudad s&uacute;per rebelde. Hubo un indulto. Est&aacute;bamos en las plazas, comprando discos y revistas; &iacute;bamos a shows, entr&aacute;bamos a los camarines; y yo todo eso lo transitaba con mucha curiosidad. Soy b&aacute;sicamente curiosa, necesito saber; es decir, m&aacute;s que querer entender, lo que quiero es preguntar. Por eso me gusta tanto el g&eacute;nero de la entrevista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hasta no hace mucho estabas en la librer&iacute;a Eterna Cadencia haciendo entrevistas una vez por semana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En Eterna Cadencia estuve tres a&ntilde;os seguidos todos los mi&eacute;rcoles; o sea, hac&iacute;a una entrevista semanal. Y si bien era puntualmente literaria, es la curiosidad la que me llev&oacute; a formarme como lo hice. A los veinte a&ntilde;os yo andaba por ah&iacute;, era muy amiga de los <strong>Attaque77</strong>, los <strong>Herm&eacute;tica</strong>; de un palo, del otro; mucha gente. Y s&iacute;, camarines, camarines, backstage, escuchar, preguntar, guardar data. Hay cosas que no me acuerdo, pero han quedado. Porque cuando las revivo, son muy importantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha armado un tejido de voces femeninas que va del periodismo a lo musical y viceversa. Y del que sos una referente. &iquest;C&oacute;mo lo viv&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong> Romina Zanellato</strong> arm&oacute; un grupo de periodistas de m&uacute;sica denominado &ldquo;M&uacute;sica, maestra&rdquo;, en el que yo soy la se&ntilde;ora, la dark. Con estas pibas nos juntamos una vez por mes y la &uacute;ltima le&iacute;mos un libro de <strong>Bj&ouml;rk</strong> para charlotear de eso. Con ellas aprendo un mont&oacute;n. Pero la mujer estuvo siempre. A<strong>Pat</strong> (<strong>Pietrafesa</strong>) la conozco desde el primer d&iacute;a. A <strong>Patra</strong> (<strong>Ari&ntilde;o</strong>)&hellip; De hecho, encontr&eacute; una nota que les hice a las <strong>Penadas por la Ley</strong> a mediados de los a&ntilde;os 90. La mujer siempre estuvo aunque quiz&aacute; desde un lado marginal, entendi&eacute;ndolo esto como en los m&aacute;rgenes. Yo estoy formada por <strong>Siouxsie </strong>(<strong>Sioux)</strong>, <strong>Diamanda</strong> <strong>Galas</strong>, <strong>Lydia Lunch</strong>; o sea, las mujeres siempre estuvieron muy presentes en mi vida. En la literatura lo mismo: empec&eacute; leyendo a las hermanas<strong> Bront&euml;</strong>. En <em>Madhouse</em> &eacute;ramos dos mujeres las que escrib&iacute;amos y ven&iacute;amos de una generaci&oacute;n anterior en la que estaban <strong>Gloria Guerrero</strong>, <strong>Laura Ramos</strong>, <strong>Adriana Franco</strong>; o sea, hab&iacute;a toda una base de mujeres periodistas. A la que le seguimos nosotras: <strong>Mariana Enriquez</strong>, <strong>Eugenia Tavano</strong>, <strong>Carla Ritrovato</strong>, <strong>Corina Gonz&aacute;lez Tejedor</strong>. Yo trabaj&eacute; mucho tiempo en Much Music donde &eacute;ramos un mont&oacute;n de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; el punk? &iquest;Est&aacute; ligado a que con el punk por primera vez las mujeres cobran relevancia en el mapa rockero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El punk, para m&iacute;, es el primer feminista. Me acuerdo que <strong>Pat</strong> (<strong>Pietrafiesa</strong>) me invit&oacute; a presentar un libro de<strong> Juan Carlos Kreimer</strong> en Strummer bar. Un chico de <em>P&aacute;gina/12</em>, <strong>Juan Carlos</strong> y yo, los tres en el escenario; pero <strong>Pat</strong> en un momento sube. &ldquo;Ah, &iquest;vas a participar vos tambi&eacute;n&rdquo;, le pregunto. Me dice: &ldquo;No, para que seamos dos y dos&rdquo;. Ella apenas moder&oacute; un poco, pero vos ve&iacute;as el escenario y &eacute;ramos dos mujeres y dos hombres. Es algo impensado hasta hace no mucho. Y que hoy en d&iacute;a se vean esos resultados, de esa primera lucha, es una satisfacci&oacute;n enorme. Por supuesto, no me voy a cargar con que nosotras lo logramos ni mucho menos &ndash;lo lograron las pibas&ndash;, pero quiero creer que dejamos el terreno abierto para eso.
    </p><p class="article-text">
        Por eso las Riot Grrrl resultan un segmento en la historia de la m&uacute;sica tan clave. Y, otra vez, vienen del punk. &iquest;Por qu&eacute;? Porque el punk ya arrastraba eso pero ellas se imponen pol&iacute;ticamente. Todo esto se lo tengo que agradecer a <strong>Pat</strong> (<strong>Pietrafiesa</strong>); si ella, mediando los a&ntilde;os 90, no me pasaba tanta informaci&oacute;n, yo no me hubiese enterado. Hace poco presentamos juntas el libro de <strong>Katlheen Hannah</strong>, <a href="https://www.instagram.com/p/DIL--0wxboU/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rebel Girl</em></a><em>, </em>y la gente la escuchaba a <strong>Pat</strong> embelesada, ella contando cr&oacute;nicas de la &eacute;poca y c&oacute;mo la vivimos. Las mujeres pasamos a tener otro protagonismo pero era ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Militancia y resistencia, un sentimiento incontrolable&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Absolutamente. Soy una militante de todo lo que me gusta: del punk, del realismo literario ruso, de los derechos humanos. Lo m&iacute;o es pasi&oacute;n. El punk no es solamente un g&eacute;nero musical, abarca un mont&oacute;n de cosas, la lucha contra la injusticia social. No es casual que el punk sea vegetariano: no quer&eacute;s que se mate a los animales y menos com&eacute;rtelos. Esa militancia hoy, en estos tiempos de mujer adulta, la siento m&aacute;s como una herencia. Yo no puedo escribir de algo que no me gusta porque s&eacute; que alguien lo va a leer, alguien lo va a interpretar. Yo no voy a hablar de reguet&oacute;n en ning&uacute;n lado, porque a ver si alguien interpreta que est&aacute; bien y lo va a escuchar. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <em>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Mart&iacute;n P&eacute;rez</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/lala-toutonian-arte-pregunta_132_12476847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jul 2025 03:02:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/abe7e8ec-0dcd-4a2e-b1d6-01170a0d6bfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3196535" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/abe7e8ec-0dcd-4a2e-b1d6-01170a0d6bfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3196535" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lala Toutonian, el arte de la pregunta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/abe7e8ec-0dcd-4a2e-b1d6-01170a0d6bfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Schanton, el que separó las aguas del rock argentino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/pablo-schanton-separo-aguas-rock-argentino_132_12440618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97af43e7-06ea-4a66-b14d-9870aad95523_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121141.jpg" width="2312" height="1301" alt="Pablo Schanton, el que separó las aguas del rock argentino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Crítico musical, periodista y docente, Pablo Schanton es reconocido por su enfoque experimental y su afán de expandir los límites del periodismo cultural. Desde los años 80 combina análisis sonoro, arte y pensamiento político.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pocos nombres y apellidos del periodismo musical argentino cobijan en su pronunciaci&oacute;n un universo tan disruptivo como floreciente. Desde fines de los a&ntilde;os 80, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Pablo Schanton</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (Buenos Aires, 1965) viene corriendo los l&iacute;mites del mapa rockero. Primero con los talleres con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Norberto</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cambiasso</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y luego solo al frente del Club S&oacute;nico. La revista </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Aparato Ruido</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y su ingreso en el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Suplemento S&iacute;!.</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Los ciclos Estetoscopio y Post Post &ndash;en el Goethe Institut de Buenos Aires&ndash; y el v&iacute;nculo con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Daniel Melero</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (como corolario, el CD-libro </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Recolecci&oacute;n vac&iacute;a</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">). La relaci&oacute;n con el</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Soda Stereo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> m&aacute;s alternativo y la colaboraci&oacute;n con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Leo Garc&iacute;a</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (con el hit &ldquo;Morrissey&rdquo; como frutilla del postre). Solo algunas de sus peque&ntilde;as grandes gestas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero el introductor en Argentina de las ideas y libros del cr&iacute;tico musical brit&aacute;nico </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Simon Reynolds</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> no vive del pasado. Junto con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Marina</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Aizen</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Daniel</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Borreli</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> llevan a cabo el Proyecto Eco Eco, militancia ambientalista en pos de tender puentes entre la crisis planetaria y el artivismo; &eacute;l lo denomina una forma no panfletaria de &ldquo;ecoartivismo&rdquo;. A su vez, con su viejo compa&ntilde;ero de tropel&iacute;as, el dise&ntilde;ador </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alejandro Ros</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, componen el d&uacute;o de arte audio-olfativo &ndash;un desprendimiento del colectivo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Agencia de Viajes</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en el camino desde 1998&ndash; con el que han realizado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Perfumancia</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en 2017 y</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> Cerca </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">en 2019 tanto en Buenos Aires como en Madrid (Espa&ntilde;a).</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d30890b-70f4-4a52-920d-b5d2c4d55554_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d30890b-70f4-4a52-920d-b5d2c4d55554_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d30890b-70f4-4a52-920d-b5d2c4d55554_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d30890b-70f4-4a52-920d-b5d2c4d55554_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d30890b-70f4-4a52-920d-b5d2c4d55554_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d30890b-70f4-4a52-920d-b5d2c4d55554_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d30890b-70f4-4a52-920d-b5d2c4d55554_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No obstante lo cual, el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Schanton</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> cr&iacute;tico musical sigue auscultando el presente como el abordaje que no hace mucho hizo del trap en la revista </span><a href="https://nuso.org/articulo/314-milo-j-trap-argentino-juegos-hambre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Nueva Sociedad</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">. &ldquo;Lo m&iacute;o no es una militancia por la m&uacute;sica, sino por la intensidad vital: que vivir la m&uacute;sica de otra forma lleve a vivir la vida de otra manera. El rock nace de la experiencia de la electricidad a trav&eacute;s de la m&uacute;sica (y, sobre todo, de la no m&uacute;sica, del ruido). Hendrix, que se tom&oacute; en serio eso de &lsquo;cantarle al cuerpo el&eacute;ctrico&rsquo; del que hablaba Walt Whitman, preguntaba: &lsquo;Are you experienced?&rsquo; y cantaba: &lsquo;Quiero verlo y o&iacute;rlo todo&rsquo; en plena psicodelia. El rock me ense&ntilde;&oacute; eso, que es una voluntad de vivir distinta respecto de &lsquo;la media&rsquo;; de los valores de la clase media, de los medios y de la vida media, que implican una intensidad media, moderada, aburguesada, sin electricidad&rdquo;, dir&aacute; en alg&uacute;n momento de nuestra extensa y nutritiva conversaci&oacute;n por Zoom. Aqu&iacute; algunos fragmentos de tan apasionada como relajada charla.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">- Si tengo que decir algo que marc&oacute; mi vida es la revista. O sea, creo en la revista como formato cultural. Ahora queremos hacer con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Liliana Viola</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> una que se llame </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>&Uacute;ltima, </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">como una celebraci&oacute;n terminal de la relaci&oacute;n anal&oacute;gica m&aacute;s portable y popular de texto e imagen. Me marc&oacute; mucho la conexi&oacute;n con el kiosco, ese entrenamiento en el deseo, imaginando cosas a partir de los t&iacute;tulos en las tapas, y la espera, otra forma de deseo: esperar al kiosquero que te diga si lleg&oacute; o no lleg&oacute; la revista. Mi alfabetizaci&oacute;n pop est&aacute; hecha de ese tipo de cosas. Don Rosario, que era el kiosquero del barrio, tiraba la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Billiken</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> hecha un rollito sobre el port&oacute;n de casa los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana. Ese d&iacute;a me despertaba el sonido de la ca&iacute;da de una revista enrollada y atada sobre las lajas del piso. Por eso el s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana sigue siendo hoy uno de los mejores momentos de la vida para m&iacute;, mucho m&aacute;s que el s&aacute;bado a la noche. Me recuerdo en la cama, hojeando </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Billiken. </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&Eacute;se</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">era mi Google.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>- &iquest;Se consum&iacute;a m&uacute;sica en tu casa?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">- No, solo revistas. Revistas, revistas. Mi pap&aacute; estaba suscrito a todo. Durante la d&eacute;cada de 1970, el recuerdo que tengo es que mi pap&aacute; llegaba con la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Gente</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> pero ven&iacute;a con un olor raro; es que adentro estaba </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El Descamisado</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, la revista de los montoneros, que como se hac&iacute;a en imprentas clandestinas ten&iacute;a una tinta muy especial. Yo vengo de una familia peronista </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>sotto voce</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, con la foto de Evita en el placard, pero mis viejos tambi&eacute;n compraban medios caretas: </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Padres, Todo es historia, Weekend, Humor </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">y los fasc&iacute;culos de Salvat.</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">Mi mam&aacute;: </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Vosotras</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Antena, Mucho Gusto</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Mi casa era un kiosco. (</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Risas</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">) Y yo hac&iacute;a mis propias revistas caseras recortando y pegando las de ellos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1981, en la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Expreso Imaginario</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> avisaban que pod&iacute;as comprarte juntos todos los ejemplares atrasados de la revista. Y fui por todos. El tener esa colecci&oacute;n es mi entrada al rock como subcultura. Ya ven&iacute;a compr&aacute;ndola en el kiosco desde m&aacute;s o menos 1978/79: termin&eacute; con la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Billiken</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y empec&eacute; con la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Expreso Imaginario</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Y ese a&ntilde;o 81, me acuerdo que mi t&iacute;o me dio un dinero y me fui hasta la avenida Corrientes a comprarme el disco p&oacute;stumo de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Tanguito</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, el &uacute;nico de &eacute;l, y un libro que acababa de reeditar editorial Abril sobre poetas y que era de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Henri</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Michaux</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Consum&iacute; a ambos juntos, como otros bienes culturales que me propon&iacute;a mi nuevo Aleph, la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Expreso</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (tambi&eacute;n compraba </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Periscopio</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Hurra</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y mucha prensa &ldquo;subte&rdquo; de entonces, donde tambi&eacute;n colaboraba con dibujos). Eso era una apertura y un desv&iacute;o, eso creaba una resistencia. Era plena dictadura, no olvidar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>- &iquest;Ibas a shows o eras muy chico todav&iacute;a?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">- En verdad, yo viv&iacute;a en Ituzaing&oacute;, iba a un colegio secundario polivalente de Paso del Rey (llegu&eacute; a tener pre-prehora y post-posthora porque era industrial, nacional y comercial a la vez); as&iacute; que viviendo en el suburbio no era f&aacute;cil: depend&iacute;a mucho del tren. La vida del conurbano es muy ferroviaria. Empec&eacute; a ir a recitales m&aacute;s seguido cuando me mud&eacute; a Caballito, a fines de los a&ntilde;os 80. Yo vengo de la &eacute;poca en la que ser rockero te convert&iacute;a en el raro, el freak, el marginado. Mi pap&aacute; era una especie de peronista ateo y estalinista que segu&iacute;a al padre de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Laura</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ramos</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Abelardo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ramos</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, y ten&iacute;a sus momentos de conservadurismo, a veces muy violentos, siempre complicados. Una vez vuelvo de la escuela secundaria y est&aacute;n las pilas de las </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Expreso</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Imaginario</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en la puerta de casa, porque mi pap&aacute; me las quiere tirar a todas. As&iacute; que tuve un enfrentamiento y las salv&eacute; del basurero. La iniciaci&oacute;n era aprender a resistirse desde ese lugar: no quer&iacute;as vivir como tus viejos. Hubo despu&eacute;s unas d&eacute;cadas donde los padres rockeros (como yo) tuvieron hijos rockeros. Eso se termin&oacute; con la llegada de internet: ahora volvi&oacute; la grieta generacional. Pero en los a&ntilde;os de la dictadura, si eras rockero, autom&aacute;ticamente eras contracultural, el &ldquo;raro&rdquo; de la familia y del barrio. Ese freak siempre insatisfecho, que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La Renga</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> quiso retratar en &ldquo;El Revelde&rdquo;, justo cuando estaba dejando de existir. </span>
    </p><p class="article-text">
        El otro gran corte es la llegada de la democracia y esa especie de masificaci&oacute;n del rock nacional despu&eacute;s de Malvinas. Para mis primitos, yo era el rockero raro pero un d&iacute;a a mediados de los 80, uno que ten&iacute;a nueve a&ntilde;os aparece con <em>Llegando los monos </em>(1986) de <strong>Sumo</strong>. Yo no s&eacute; si quer&iacute;a ser parte de esa nueva cultura infantil. (<em>Risas</em>) Una cosa que me redime es ingresar a la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras en 1984, cuando los profesores vuelven del exilio y del silencio. De pronto tengo a todos: <strong>Josefina Ludmer, David Vi&ntilde;as, Nicol&aacute;s Rosa, Beatriz Sarlo, Enrique Pezzoni, Jorge Panesi, No&eacute; Jitrik</strong>. Eso a m&iacute; me vol&oacute; la cabeza. Ah&iacute; entiendo lo que es la cr&iacute;tica gracias a dos libros de Roland Barthes, a los que todav&iacute;a vuelvo: <em>Cr&iacute;tica y verdad </em>y <em>S/Z</em>.
    </p><p class="article-text">
        En 1988 muere mi mam&aacute; y casualmente llega a mis manos por el Parque Rivadavia, porque no hab&iacute;a Google, una revista <em>Melody Maker </em>del a&ntilde;o 87, en cuya tapa est&aacute; <strong>AR Kane</strong>; el texto es de <strong>Simon Reynolds</strong>, quien realiza al final de esa nota la misma divisoria que lleva a cabo Roland Barthes <em>El placer del texto</em>, entre texto de goce y de placer. Eureka: todo eso que yo hab&iacute;a aprendido en esos a&ntilde;os deslumbrantes en la facultad pod&iacute;a ser aplicado en el mundo del rock. Ah&iacute; descubr&iacute; todo el indie de all&aacute; y el under de ac&aacute;, y me hice amigo de <strong>Daniel Melero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hay algo que atraviesa todo tu quehacer: vas de la escritura al activismo; le&aacute;se esto: generar eventos, charlas, conversatorios o hacer traducciones. Pero siempre con esp&iacute;ritu militante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En esos d&iacute;as yo no ten&iacute;a a <strong>AR Kane</strong> como <strong>Simon Reynolds</strong>, pero s&iacute; a <strong>Babas&oacute;nicos </strong>y a <strong>Los Brujos</strong>. En 1991 me dije: &ldquo;Quiero cambiar el rock argentino directamente&rdquo;. Milit&eacute; lo s&oacute;nico, no solo invent&eacute; el nombre: era una forma distinta de hacer y escuchar rock. Me pregunt&eacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hay que hacerlo?&rdquo; Mi log&iacute;stica fue entrista: para lograr el cambio, ten&iacute;a que entrar en el <em>Suplemento S&iacute;!</em>, esa era la trinchera. Cuando llego al suplemento, en el 91 o 92, en esas votaciones que publicaban a fin de a&ntilde;o, los que hab&iacute;a ganado eran <strong>Los Guarros </strong>&ndash;esa especie de clonaci&oacute;n argentina de <strong>Guns N&rsquo; Roses</strong>&ndash; e <strong>Illya Kuryaki and the Valderramas </strong>&ndash;eran como raperos, pero estaban apadrinados<em> </em>por los pr&oacute;ceres del rock&ndash;. Frente a esta inercia est&eacute;tica, hac&iacute;a paralelamente la revista <em>Aparato Ruido</em> &ndash;donde quer&iacute;a deconstruir todos los clich&eacute;s del periodismo musical y publicar un casete con lo mejor del under&ndash; y el ciclo Estetoscopio en el instituto Goethe, que eran cosas mucho m&aacute;s underground y experimentales. Esta situaci&oacute;n anfibia entre mainstream e independencia la molde&eacute; aprendiendo de <strong>Daniel Melero</strong>: &eacute;l pod&iacute;a grabar un disco con <strong>Soda Stereo</strong> o con <strong>Gustavo Cerati</strong> y al mismo tiempo, hacer un &aacute;lbum como <em>Recolecci&oacute;n vac&iacute;a</em> (1990) u <em>Operaci&oacute;n Escuchar</em> (1995). Por eso despu&eacute;s le puse un nombre a esta forma de moverse que desafiaba la idea de &ldquo;lo alternativo&rdquo; que se vend&iacute;a por MTV: lo llam&eacute; &ldquo;alternancia&rdquo;, la idea era convertirse en un alternante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Poder convivir en los dos mundos y salir ileso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En un punto era eso lo que ten&iacute;a como idea en ese momento. Cuando yo llego al periodismo musical, empiezo a estudiar al periodismo que hubo antes en el rock argentino. Hab&iacute;a cuatro escuelas. Ten&iacute;as una que podr&iacute;amos llamar m&aacute;s o menos &ldquo;te&oacute;rica&rdquo;. Es la de <strong>Miguel Grinberg</strong> y <strong>Eduardo Berti</strong>, quien quiso ponerle nombre a esta tendencia con &ldquo;rockolog&iacute;a&rdquo;, que tambi&eacute;n es el nombre de un gran libro de &eacute;l. <strong>Grinberg</strong> intenta contar una historia del rock argentino desde las ideas, algo que para m&iacute; fue esencial. Ahora bien, yo no coincid&iacute;a mucho con la forma en la que <strong>Berti </strong>se acercaba a <strong>Spinetta</strong>, digamos. Imag&iacute;nate que yo hab&iacute;a le&iacute;do todas las deconstrucciones posibles en la facultad y cre&iacute;a en la muerte del autor y bla bla bl&aacute;. Entonces, ese plan del fan detective que viene a ser el hermeneuta del herm&eacute;tico no pod&iacute;a digerirla. Eso de preguntar: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quisiste decir cuando cantaste tal cosa?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l es la segunda escuela de periodismo del rock argentino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La del estilo, que era muy apasionante y con mucha gente que la sigui&oacute;. Empieza con <em>&iexcl;Agarrate!</em> de J<strong>uan Carlos Kreimer</strong>, que es el estilo por sobre cualquier cosa que puedas decir. Ese libro es exquisito, tiene una sorna muy sutil. La l&iacute;nea contin&uacute;a con la &uacute;ltima <em>Expreso Imaginario</em> y con todo lo que <strong>Roberto Pettinato </strong>sigui&oacute; escribiendo despu&eacute;s: el estilo y la iron&iacute;a; viendo el rock desde muy arriba; siempre haciendo alg&uacute;n tipo de an&aacute;lisis, pero desde el estilo, que citaba el Nuevo Periodismo antes de <strong>Laura Ramos</strong>. La tercera escuela est&aacute; ligada al &ldquo;palo&rdquo;, al saber, a la data. <strong>Alfredo Rosso</strong> y <strong>Gloria Guerrero</strong> estar&iacute;an ah&iacute;. Nunca hay que olvidar que una de las m&aacute;ximas cr&iacute;ticas de rock de este pa&iacute;s es una mujer. Y <strong>Gloria</strong> siempre supo explotar su mirada lateral de mujer. Cuando<strong> Romina Zanellato </strong>estaba por escribir su libro sobre las mujeres en el rock nacional, yo le dije: &ldquo;Tenemos que leer el modo en c&oacute;mo <strong>Gloria Guerrero</strong> enfocaba su mirada lateral de mujer en un show repleto de hombres arriba y abajo del escenario. O sea, c&oacute;mo pon&iacute;a su cuerpo una mujer en el rock&rdquo;. Cuando escribe en una rese&ntilde;a sobre <strong>Ser&uacute; Gir&aacute;n</strong>: &ldquo;Me agarr&eacute; de la cartera porque me estaban aplastando&rdquo;, esa pavada &ndash;que podr&iacute;a pasar como un detalle m&iacute;nimo&ndash; habla de otra perspectiva, de otro cuerpo, de otro miedo. Eso para m&iacute; fue revelador, como su atrevimiento para criticar un disco a contrapelo de la opini&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y la cuarta escuela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es la que empieza en los a&ntilde;os democr&aacute;ticos. Es la escuela de la escuela. Ante la llegada de esa nueva generaci&oacute;n &ndash;la de mi primito con el disco de <strong>Sumo</strong>&ndash;, hab&iacute;a que educarla de c&oacute;mo hab&iacute;a sido el rock hasta ese momento. Esa fue la funci&oacute;n de la revista <em>Canta Rock</em>. Entonces, <strong>Pipo Lernoud</strong>, que era uno de los primeros que hab&iacute;a estado en toda esta historia, la empez&oacute; a contar de nuevo como &ldquo;Hab&iacute;a una vez&hellip;&rdquo;. Al menos, <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar </strong>public&oacute; en esa l&iacute;nea un libro vital, de consulta obligada, antes de que existiera Google y Wikipedia: <em>Historia del Rock en Argentina</em> (1987). Esa escuela no era para m&iacute;. (<em>Risas</em>) Es m&aacute;s, me dije: &ldquo;Yo voy a romper con todas las escuelas&rdquo;. Incluso dibuj&eacute; un mapa nuevo del rock nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Hiciste un dibujo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando entr&eacute; al <em>S&iacute;!</em>, pens&eacute;: &ldquo;Para hacer lo que quiero hacer, tengo que entender la historia previa del rock y hacer revisionismo despu&eacute;s&rdquo;. Yo me la conoc&iacute;a toda. Incluso hasta los momentos m&aacute;s raros. &iexcl;Hasta ten&iacute;a el librito de <em>Pescado 2</em>! Entonces hice un dibujo en una hoja gigante con una fibra de color negro con todos los grupos hasta el momento en el que yo iba a empezar a militar adentro del rock. Algo muy forzado si se quiere, muy ambicioso&hellip; Bueno, yo ten&iacute;a veintipico de a&ntilde;os. Pero al poco tiempo de publicar ese mapa revisionista, el periodismo de rock se empez&oacute; a pensar desde ese eje. No por nada sali&oacute; el <em>Suplemento No</em> como contrapartida a nuestro trabajo en <em>Clar&iacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En un momento tu militancia la llevaste al coraz&oacute;n de la bestia: comenzaste a escribir letras para algunos m&uacute;sicos. Y lograste con Leo Garc&iacute;a ese hit imbatible, &ldquo;Morrissey&rdquo; (2001).</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando sale<em> Jessico</em> (2001) de <strong>Babas&oacute;nicos</strong>, noto que la banda entra en el mundo del periodismo o de la cr&iacute;tica de rock &ndash;hasta tiene una canci&oacute;n expl&iacute;citamente relacionada con eso&ndash;, y yo siento que me estoy metiendo en el de la m&uacute;sica. <em>Jessico</em> es en parte un disco metarockero, como los que supieron grabar<strong> Virus</strong> o <strong>Ser&uacute; Gir&aacute;n</strong>, como <em>Recrudece </em>(1982) o <em>Bicicleta</em> (1980), digamos. En cambio, yo tom&eacute; otro tipo de decisi&oacute;n: me fui desde el periodismo hacia la composici&oacute;n, tomando un objeto de fetichismo b&aacute;sico en mi vida de los a&ntilde;os 80,<strong> The Smiths</strong>. Entonces, repaso toda la l&iacute;rica de <strong>Morrissey</strong> y a partir de eso cuento una historia <em>loopeada</em>; a m&iacute; no me gustan las f&aacute;bulas que empiezan con &ldquo;Hab&iacute;a una vez&rdquo; y terminan con un &ldquo;The End&rdquo;, eso que muchas veces <strong>Charly Garc&iacute;a </strong>hace, especialmente con las canciones sobre suicidas. Una canci&oacute;n como &ldquo;Morrissey&rdquo; tuvo mucha repercusi&oacute;n y tambi&eacute;n mucho <em>hater</em>: desde el tema &ldquo;Megadeth&rdquo; de los <strong>Tintoreros</strong> a la banda <strong>Leo Garc&iacute;a Is Dead</strong>. O <strong>Mario Pergolini</strong> barde&aacute;ndolo al aire en la Rock and Pop. Fue una canci&oacute;n sobre enredos <em>queer</em> con<em> </em>beat house, que encendi&oacute; demasiado a los machirulos de entonces.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Otro gran momento como letrista fue tu colaboraci&oacute;n con Gustavo Cerati en el &aacute;lbum </strong><em><strong>Bocanada</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Paralelamente a la grabaci&oacute;n de <em>Mar </em>de <strong>Leo (Garc&iacute;a) </strong>que <strong>Gustavo (Cerati)</strong> estaba produciendo, &eacute;l estaba demeando lo que se convirti&oacute; en<em> Bocanada</em>. &Iacute;bamos mucho a su estudio de grabaci&oacute;n en Vicente L&oacute;pez y un d&iacute;a <strong>Gustavo</strong> puso el <em>loop </em>de <strong>Focus</strong> que despu&eacute;s se transform&oacute; en &ldquo;Bocanada&rdquo;. Cuando lo escuch&eacute;, me encant&oacute;. Y le dije: &ldquo;A m&iacute; se me ocurre que ac&aacute; hay algo para decir&rdquo;. Cuando me estaba yendo para tomar el tren que iba a Retiro, pas&eacute; por la cocina &ndash;que conectaba el estudio del patio con la salida de la casa&ndash; y vi una situaci&oacute;n de<strong> Gustavo</strong> con <strong>Cecilia (Amen&aacute;bar)</strong>; que ten&iacute;a que ver con el cigarrillo, con fumar juntos mientras cada uno est&aacute; en la suya. Ah&iacute; se me ocurri&oacute; &ldquo;Bocanada&rdquo; y la empec&eacute; a escribir en el tren. Al llegar a casa, la defin&iacute; y despu&eacute;s &eacute;l termin&oacute; de moldearla. Siempre me gust&oacute; hacer de psicoanalista y de sastre de los m&uacute;sicos a los que les hice la letra a medida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Imagino que fuiste a verlo al hospital&hellip;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - A m&iacute; me peg&oacute; mucho su final: fui a verlo dos veces cuando &eacute;l estaba en esa situaci&oacute;n comatosa, fue muy traum&aacute;tico verlo as&iacute;. Algo parecido me sucedi&oacute; cuando en todos esos a&ntilde;os de pandemia empez&oacute; a morir gente de mi generaci&oacute;n: <strong>Rosario (Bl&eacute;fari)</strong>, <strong>Gabo Ferro</strong>, <strong>Palo Pandolfo</strong>, <strong>Flavio Etcheto</strong>. Empez&aacute;s a perder un c&oacute;digo generacional, y m&aacute;s ahora que hay una gran grieta entre el mundo anal&oacute;gico y el mundo digital. &iquest;Con qui&eacute;n voy a hablar ahora de revista <em>Billiken</em>? Hay que asumir que hay referencias culturales y tipos de experiencias que quedaron afuera de la <em>Matrix</em>, como en una prehistoria anal&oacute;gica&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Perdemos tambi&eacute;n cierta memoria de nuestras vidas, esas personas con quienes cotejar lo experimentado, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Adem&aacute;s, me son&oacute; una alarma de la edad, de c&oacute;mo hab&iacute;amos vivido. Porque no somos personas que le hayamos dicho &ldquo;no&rdquo;<em> </em>a las drogas o a un mont&oacute;n de experimentos vitales. O sea, hab&iacute;amos vivido un mont&oacute;n de cosas al extremo, cre&iacute;mos en la experiencia rock. Volviendo a lo de la militancia. Yo me inici&eacute; con la revista <em>Expreso Imaginario</em> y con <strong>Pescado Rabioso</strong>, aunque no fuera un grupo contempor&aacute;neo para m&iacute;, pero escuchar &ldquo;Credulidad&rdquo; es un antes y un despu&eacute;s en mi vida. Entonces, lo que quiero no es que la gente escuche una m&uacute;sica tal o cual, sino que vislumbre otra forma de ver el mundo. En general, cuando doy talleres, al principio digo: &ldquo;Si est&aacute;n en esto s&oacute;lo por la m&uacute;sica, olv&iacute;dense; hay muchas mejores que el rock, desde la m&uacute;sica culta y la experimental hasta el jazz&rdquo;. Hay una cosa que es muy revolucionaria que lleg&oacute; con el rock de posguerra, que tiene m&aacute;s que ver con el grito, con el golpe, con el ruido de la electricidad, con la no m&uacute;sica. El rock nace como una tercera posici&oacute;n entre lo que es la alta cultura y lo que es la industria cultural, y es un lugar de laboratorio popular y global muy interesante, s&uacute;per experimental. Para m&iacute; fue muy importante entender c&oacute;mo fueron las vanguardias a principio del siglo XX y c&oacute;mo el rock las retoma a finales del siglo pasado, sumando nuevas formas de llevar el cuerpo y de relacionarse en comunidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Despu&eacute;s est&aacute; la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre se quiso o derechizar o izquierdizar el rock. Y el rock es una pr&aacute;ctica de la contracultura, tal como la define <strong>Theodore Roszak</strong>, se&ntilde;alando en plena Guerra Fr&iacute;a que el enemigo es la tecnocracia. Seg&uacute;n esta idea, la tecnocracia estaba tanto en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica como en los Estados Unidos, as&iacute; que hab&iacute;a que oponerse a ambos sistemas pol&iacute;ticos. El rock argentino pudo sobrevivir toda la dictadura justamente porque no era expl&iacute;citamente de izquierda. Es muy complejo comprender c&oacute;mo funciona lo pol&iacute;tico en el rock. Por ejemplo, la remera del <strong>Che</strong> (<strong>Guevara</strong>): no implicaba una reivindicaci&oacute;n marxista de la lucha armada, sino que bastaba como un signo de resistencia en los a&ntilde;os menemistas. Y fijate lo que pas&oacute; en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Un presidente de ultraderecha gana gracias a una canci&oacute;n de<strong> La Renga</strong> como m&uacute;sica de fondo. Tanta ambig&uuml;edad al final se paga. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, vos ten&eacute;s a un<strong> (Luis Alberto) Spinetta</strong> que siempre se movi&oacute; desde un lugar absolutamente art&iacute;stico, en el que ganaban la met&aacute;fora, el enigma y la imaginaci&oacute;n. Yo tengo una carpeta completa con todo lo que pas&oacute; despu&eacute;s de Croma&ntilde;&oacute;n, con el modo en c&oacute;mo los medios trataban de entender lo que pas&oacute; y de entender el rock. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a ser que gente con chicos fueran a un lugar a escuchar m&uacute;sica?&rdquo; &ldquo;Estaban todos apretados, f&iacute;jense c&oacute;mo era el rock. Tarde o temprano pasa eso.&rdquo; &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser que se est&eacute; drogando gente?&rdquo; A&uacute;n hoy el rock que llega a los medios llega justamente por la mitad: la que puede digerir nuestra clase media, cuya mayor aspiraci&oacute;n es ser atendida por un mozo cubano en Miami. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En el rock se trata de poner el cuerpo. Como oyente, entre el p&uacute;blico. El m&uacute;sico, arriba del escenario. Y as&iacute;&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre. De los periodistas y cr&iacute;ticos que he conocido, muy pocos le pon&iacute;an el cuerpo a la m&uacute;sica, muy pocos bailaban. Hay un libro de un cr&iacute;tico musical de excelencia, como <strong>Esteban Buch</strong>, que se llama <em>Playlist &ndash; M&uacute;sica y sexualidad </em>(FCE, 2023). Ese libro est&aacute; en las ant&iacute;podas de lo que yo pienso sobre la sexualidad y la m&uacute;sica, porque desde ya polemizo con su idea de erotismo, y no me interesan las m&uacute;sicas donde busca la representaci&oacute;n de esa sexualidad orientada al orgasmo. Nunca me interes&oacute; ser como esa persona que se sienta a escuchar un concierto en el teatro Col&oacute;n, reduciendo su cuerpo a o&iacute;dos y mente. Como si para escuchar, te tuvieras que sacar las piernas, los brazos, las manos, la panza (donde retumban los bajos m&aacute;s bajos). El cuerpo es todo o&iacute;dos. &iquest;Por qu&eacute; te cre&eacute;s que se tose tanto en esos conciertos paquetes? Porque el cuerpo habla y les dice a sus due&ntilde;os: &ldquo;&iquest;No sent&iacute;s que te est&aacute;n torturando?&rdquo;. Es una queja del cuerpo. En el rock o en el dance, se oye con la piel, con los nervios, con los m&uacute;sculos&hellip; Incluso, se somatiza sin verg&uuml;enza, se expone una posesi&oacute;n, una histeria. 
    </p><p class="article-text">
        Hace poco ve&iacute;a en YouTube un show de <strong>H&uuml;sker D&uuml;</strong> en un s&oacute;tano de Londres en los 80. Su l&iacute;der, <strong>Bob Mould</strong>, fue uno de mis h&eacute;roes ochentosos, junto a <strong>Morrissey</strong> y <strong>Michael Stipe</strong>, &iacute;conos de lo <em>queer</em> o de una ambig&uuml;edad sexual que sent&iacute;a en la otra punta de un <strong>Boy George</strong>, digamos. Pensaba: si <strong>Bob Mould</strong> no hubiera entrado al rock, &iquest;qu&eacute; habr&iacute;a hecho? &iquest;M&uacute;sica en un conservatorio? No, habr&iacute;a sido un asesino, o un suicida, como<strong> (Kurt) Cobain</strong>, a quien ni siquiera el rock le alcanz&oacute;. Porque a veces el rock tambi&eacute;n encarna la pulsi&oacute;n de muerte, ojo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es fundamental tu papel para el arribo de Simon Reynolds a estas pampas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Era una cosa que me deb&iacute;a: poner a circular en espa&ntilde;ol al tipo que cambi&oacute; la forma de escribir sobre m&uacute;sica popular en ingl&eacute;s. Tengo una formaci&oacute;n bastante anglo de cr&iacute;tica de rock. O sea, no hay otra. (<em>Risas</em>) Le&iacute; a todos: <strong>Richard Meltzer, Ian Penman</strong>, <strong>Lester Bangs</strong>, <strong>Greil Marcus</strong>. Hace poco me reencontr&eacute; con el <em>press book</em> de <em>Sue&ntilde;o Stereo, </em>por el aniversario de los treinta a&ntilde;os de ese disco de <strong>Soda Stereo</strong>, que hicimos con <strong>Alejandro Ros</strong>. De a ratos pienso que estaba realmente loco cuando escrib&iacute; eso: analizaba el &aacute;lbum desde conceptos de <strong>Walter Benjamin</strong> (hay much&iacute;simas citas embozadas de &eacute;l), con un estilo muy <strong>Ian Penman</strong>, siguiendo una naturalidad que ya no tengo. Hoy lo leo y, la verdad, un poco envidio a la distancia lo atrevido que fui. &iquest;Qu&eacute; les pasar&iacute;a a los fans que le&iacute;an ese texto en sus casas, despu&eacute;s de los conciertos del Gran Rex del 95? Qu&eacute; locura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; no hay un libro con tu firma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo tengo la revista y la rese&ntilde;a como destino. Amo esa situaci&oacute;n. Creo m&aacute;s en eso. En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os hay dos extremos del discurso sobre el rock. Por un lado, el <em>tweet </em>y su limitada cantidad de caracteres. Y por el otro, el libro; que son casi siempre historias de lo mismo: biograf&iacute;as de m&uacute;sicos, la historia de una tendencia. Son como guiones para documentales o biopics de Netflix. Entonces, siento que mi destino es lanzar una rese&ntilde;a y que ese microensayo tenga alguna consecuencia en la opini&oacute;n p&uacute;blica donde funcione, sea cual sea su alcance. Cuando uno se asume cr&iacute;tico, es algo complicado, porque los dem&aacute;s creen que se es cr&iacute;tico hacia los otros, pero la cr&iacute;tica es un boomerang muy cruel. Yo soy el peor cr&iacute;tico de m&iacute; mismo. Ahora bien, pienso que ya estoy grande y debo ser m&aacute;s indulgente y, seguramente, pruebe con antologizarme. Siempre pienso en alguien como <strong>Alfredo Rosso</strong>, que no tiene ning&uacute;n libro firmado por &eacute;l. Y, sin embargo, la influencia que ejerci&oacute; es tremenda. Es un mito editorial que existe una trascendente bibliograf&iacute;a de rock argentino. Los mejores textos que yo he le&iacute;do fueron de revistas, palabras vivas que me pegaron en su momento, con un impacto que no me produjo ning&uacute;n libro, a excepci&oacute;n de experimentos como &iexcl;<em>Agarrate!</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pensaba en los textos que compart&iacute;s en la revista </strong><em><strong>Otra parte</strong></em><strong>, por ejemplo, que tienen un calado y una suma de informaci&oacute;n y an&aacute;lisis importantes. Exigen muchas veces una concentraci&oacute;n no habitual en estos tiempos de algoritmo e IA. &iquest;C&oacute;mo conviv&iacute;s con eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El nuestro es un oficio que est&aacute; desapareciendo como parte de la precarizaci&oacute;n en la que se encuentra el periodismo en general. Vengo militando contra el algoritmo (no s&oacute;lo de Spotify) por muchas razones. La b&aacute;sica: es mejor la experiencia que la data. Ojo: la experiencia en el sentido de vivencia aqu&iacute; y ahora de lo sonoro, pero tambi&eacute;n de comprensi&oacute;n personal de la tradici&oacute;n musical. Cada cr&iacute;tico debe crear su propio canon. Cuando has vivido gran parte de la historia del rock y el pop de cerca, cada cosa nueva resuena distinto hacia atr&aacute;s y hacia los costados, m&aacute;s rizom&aacute;ticamente que como te lo linkea un algoritmo. Sin embargo, ahora pienso que no quiero quedar como un ludita del algoritmo. Hay un tipo de periodismo que morir&aacute; indefectiblemente con la IA, el de la data, el de la efem&eacute;ride y del obituario, el que tiene que subir ya mismo a la web una informaci&oacute;n. Eso lo hace Chat GPT, y, la verdad, lo hace mejor.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado: &iquest;cu&aacute;nto est&aacute; dispuesto un joven digital hoy a experimentar de la m&uacute;sica? El rock como cultura giraba alrededor del &aacute;lbum, pero ahora la cultura joven est&aacute; m&aacute;s centrada en los <em>games</em> (m&aacute;s que nada, varones) o <em>coreos</em> de Tik Tok (m&aacute;s que nada, chicas), que en un &aacute;lbum. De lo actual, me interesan los artistas j&oacute;venes que tratan de sobrellevar la saturaci&oacute;n de informaci&oacute;n, que se animan a ser alquimistas en la basura, en el <em>shitposting</em>, en el <em>slop</em>, en el <em>brain rot</em>; la <em>enshittification</em> generalizada, toda esa mierda bah. Por eso estoy m&aacute;s atento a lo que hagan los <strong>SWAGGERBOYZ</strong> y <strong>Lucy Bedroque</strong>, que a lo &ldquo;nuevo&rdquo; de<strong> Ca7riel &amp; Paco Amoroso </strong>(ojo: amorosos son eh) o <strong>Kendrick Lamar</strong>, que no me produce ninguna sorpresa ni excitaci&oacute;n. Prefiero a los internautas que experimentan con formas y deformaciones, buceando en el marem&aacute;gnum digital que les toc&oacute;, que a los que tratan de defender &ldquo;la buena m&uacute;sica&rdquo;, a resguardo de f&oacute;rmulas ya probadas en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Entonces, &iquest;qu&eacute; ves en el futuro inmediato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ahora la cuesti&oacute;n es qu&eacute; cultura puede ser generada a partir de algo como el &ldquo;doomscrolling&rdquo;. Por eso, el rock ya no sirve como formato de digesti&oacute;n cultural, la cosa no funciona m&aacute;s as&iacute;. &iquest;La soluci&oacute;n est&aacute; &ldquo;fuera de la red&rdquo; como dice <strong>La Renga</strong>? &iquest;Qui&eacute;n se atreve a semejante vida de m&oacute;nada monacal no digital? &iquest;Hay un afuera de la Matrix? A los cr&iacute;ticos de m&uacute;sica popular nos quedan solo los m&aacute;rgenes, y aferrarnos a una vocaci&oacute;n en plan <em>potlatch</em>, pertenecer a un triste &ldquo;precariato&rdquo;, asomar de vez en cuando en las plataformas, abrazar la improductividad en el desierto, mientras nos ganamos la vida con otra cosa&hellip; Es que si lo que se demanda es m&aacute;s &ldquo;infotainment&rdquo;, ser&aacute; m&aacute;s eficiente la invenci&oacute;n de <em>fake news</em> por IA y la <em>opinorragia</em> en los <em>comments</em>. Por suerte, no tengo un s&uacute;per yo etario que me obligue a pertenecer a eso. Zafo. Ahora, si se desvalorizan la verdad y el juicio argumentado, bueno, &iquest;qu&eacute; pasa? Cortemos, no quiero ser tan dist&oacute;pico&hellip; (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestra pr&oacute;xima invitada ser&aacute; Lala Toutonian</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/pablo-schanton-separo-aguas-rock-argentino_132_12440618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jul 2025 03:01:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/97af43e7-06ea-4a66-b14d-9870aad95523_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121141.jpg" length="682009" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/97af43e7-06ea-4a66-b14d-9870aad95523_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121141.jpg" type="image/jpeg" fileSize="682009" width="2312" height="1301"/>
      <media:title><![CDATA[Pablo Schanton, el que separó las aguas del rock argentino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/97af43e7-06ea-4a66-b14d-9870aad95523_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121141.jpg" width="2312" height="1301"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodrigo Piedra, un Indie Hoy pulenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/rodrigo-piedra-indie-hoy-pulenta_132_12403195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00edc842-0c86-4bd5-8fe8-a30bd7e3ca93_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120287.jpg" width="1196" height="673" alt="Rodrigo Piedra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Indie Hoy, medio autogestivo pionero en música independiente, cumple 15 años con festivales y una comunidad activa. Su cofundador, Rodrigo Piedra, repasa cómo sobrevivió a crisis sin perder su esencia. Analizado en una tesina, es un caso de periodismo alternativo exitoso.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que me interesa es indagar las claves que permitieron el desarrollo y el sostenimiento de este medio &ndash;lo que llamar&eacute; conceptualmente &rdquo;&eacute;xito&ldquo; a lo largo de estas p&aacute;ginas&ndash;, que se destac&oacute; por sobre otros similares &ndash;o con las mismas intenciones&ndash; que surgieron a la par pero no pudieron sobrevivir al paso del tiempo. &iquest;Cu&aacute;l fue su diferencial? &iquest;Y c&oacute;mo logr&oacute; subsistir durante m&aacute;s de 10 a&ntilde;os siendo independiente y autogestivo, en un momento en el que hasta los medios tradicionales y hegem&oacute;nicos entraron en crisis? 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, tambi&eacute;n creo que no hay suficientes estudios espec&iacute;ficos acerca del indie argentino y su relaci&oacute;n con los medios de comunicaci&oacute;n. Si bien el panorama de la m&uacute;sica nacional est&aacute; finalmente virando de a poco de cara a la d&eacute;cada que acaba de comenzar (g&eacute;neros como el trap, el hip-hop o el freestyle est&aacute;n desplazando el trono del indie como novedad), creo que a&uacute;n queda mucho por reflexionar sobre estos a&ntilde;os que pasaron. &iquest;C&oacute;mo contribuy&oacute; Indie Hoy a la construcci&oacute;n de la llamada &ldquo;escena independiente argentina&rdquo;, si es que lo hizo? &iquest;C&oacute;mo se influenci&oacute; y retroaliment&oacute; de la misma? &iquest;C&oacute;mo acompa&ntilde;&oacute; su desarrollo?&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Este extracto est&aacute; al comienzo de la tesina de grado que escribi&oacute; <strong>Romina Bedrossian</strong>, <em>Indie ayer, Indie Hoy, &iquest;Indie siempre?: 10 a&ntilde;os de periodismo autogestivo (2008-2018)</em>, que traza los correlatos y las pujas por las que atraves&oacute; la plataforma <a href="https://indiehoy.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Indie Hoy</a> hasta ser reconocida como vocera de la escena independiente argentina. Al frente de esta peque&ntilde;a gran epopeya se encuentra el impulso pionero y desprejuiciado de <strong>Rodrigo Piedra</strong> (Comodoro Rivadavia, Chubut, 1990), quien junto con <strong>Mat&iacute;as Ferreyra</strong> comparten la direcci&oacute;n del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        En un encuentro v&iacute;a Zoom iremos recorriendo las distintas instancias que forjaron un esp&iacute;ritu alternativo distintivo, enclavado en los primeros tiempos en las calles de Villa Mar&iacute;a, en el centro de la provincia de C&oacute;rdoba. Desde el fanzine que hac&iacute;a con otros dos compa&ntilde;eritos en el colegio primario y el suplemento infantil en el diario de su ciudad o el programa radial que comandaba solo ya en &eacute;pocas de escuela secundaria, hasta el surgimiento de Indie Hoy y todos los planetas que fueron uni&eacute;ndose en su recorrido a partir de 2008. 
    </p><p class="article-text">
        - En mi vida primero apareci&oacute; el periodismo y luego la m&uacute;sica. En la escuela primaria ten&iacute;a un grupo de amigos, &eacute;ramos tres y hac&iacute;amos la revista del colegio. Era un fanzine. Y encima lo cobr&aacute;bamos: &iexcl;&eacute;ramos muy cara dura! (<em>Risas</em>) Pero ven&iacute;a con un sobrecito con figuritas. No s&eacute; c&oacute;mo lo habremos conseguido ni nada de eso. No era un trabajo que hab&iacute;a que hacer. Cuando era chico le&iacute;a muchas revistas. En mi casa me compraban <em>Anteojito</em>, <em>Billiken</em> y <em>Genios</em>. Le&iacute;a el diario el fin de semana, me lo devoraba. Ten&iacute;a fascinaci&oacute;n por lo gr&aacute;fico. Un d&iacute;a con mis compa&ntilde;eritos decidimos presentarnos en el diario de Villa Mar&iacute;a (C&oacute;rdoba) con una propuesta para hacer un suplemento para ni&ntilde;os, que obviamente el diario no lo ten&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;A qu&eacute; edad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ten&iacute;amos diez a&ntilde;os. Me acuerdo porque el d&iacute;a de la ca&iacute;da de las Torres Gemelas est&aacute;bamos en la redacci&oacute;n. El padre de uno de los chicos era el ilustrador de la vi&ntilde;eta de humor que sal&iacute;a en la contratapa. Entonces &eacute;l ten&iacute;a un contacto, pero fuimos a hablar con la secretaria y esta nos contacta con el jefe editorial del diario. Le contamos la idea y &eacute;l estaba anonadado: necesitaba hablar con nuestros padres, no sab&iacute;a si era cierto, quer&iacute;a descartar que hubiese algo extra&ntilde;o detr&aacute;s de nuestro plan. Todo es una demencia cuando lo veo ahora, pero en ese momento las condiciones estaban dadas.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Despu&eacute;s de reunirse con nuestros padres, nos dieron una doble p&aacute;gina los s&aacute;bados, as&iacute; que ten&iacute;amos que armar todo el contenido en la semana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;nto tiempo llevaron a cabo el suplemento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo hicimos un par de meses. Pero con la crisis del 2001, el diario pasa a ser cooperativa. Y medio que se corta nuestra colaboraci&oacute;n. Pero el jefe editorial del diario, <strong>Sergio Vaudagnotto</strong> &ndash;s&uacute;per buena onda, tengo los mejores recuerdo de &eacute;l&ndash;, nos contact&oacute; con la radio de Villa Mar&iacute;a, la m&aacute;s escuchada. Es decir, &eacute;l sigui&oacute; alimentando el monstruo. (<em>Risas</em>) Nos hicieron un hueco con una columna semanal en un programa que realizamos bastante tiempo.Adem&aacute;s, sal&iacute;amos al aire en algunos otros programas pero despu&eacute;s me dieron uno solo a m&iacute;, de una hora los domingos. Era una radio local y yo ten&iacute;a que hacer todo: operar, musicalizar, hablar, manejar la consola, la computadora. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Vos solo hac&iacute;as el programa de radio? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, yo solo. A veces ven&iacute;a alguien, alg&uacute;n amigo o amiga, pero lo hac&iacute;a yo solo. Adem&aacute;s, utilizaba el tel&eacute;fono porque yo apelaba mucho a la interacci&oacute;n. Era ese tipo de FM. Me acuerdo que usaba el MSN para chatear con los oyentes. Ah&iacute; ya estaba en el secundario. Tendr&iacute;a trece, catorce a&ntilde;os. Fue mi primera experiencia de autogesti&oacute;n, en ning&uacute;n momento apareci&oacute; nadie imponi&eacute;ndome nada, yo simplemente hac&iacute;a lo que me gustaba. Eso fue muy copado, una experiencia formativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Todo indicaba que el periodismo era tu lugar en el mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es contraf&aacute;ctico pero imaginarse teniendo una infancia en otro lugar&hellip; &iexcl;c&oacute;mo cambian las cosas! Una ciudad como Villa Mar&iacute;a no llegaba a contar con cien mil habitantes. Era un lugar incre&iacute;ble, de mucha libertad. En mi adolescencia hab&iacute;a un bar llamado Mundo, el epicentro de la escena alternativa. Nosotros ten&iacute;amos catorce a&ntilde;os y entr&aacute;bamos sin ning&uacute;n tipo de control. Fue un sitio muy formativo en cuanto a lo musical, a ser un radar para la m&uacute;sica nueva. Ah&iacute; toc&oacute; <strong>&Eacute;l Mat&oacute;</strong>, <strong>Boom Boom Kid</strong>, <strong>Adicta</strong>, <strong>Eterna</strong> <strong>Inocencia</strong>. La programaci&oacute;n no estaba centrada en un g&eacute;nero, pero en general era m&uacute;sica alternativa ligada al rock. Obviamente hab&iacute;a bandas locales. Una noche bailando descubr&iacute; a <strong>The Jesus and Mary Chain</strong>, por ejemplo. Al ser Villa Mar&iacute;a un lugar particular, que queda de paso hacia C&oacute;rdoba capital, se daba justo la situaci&oacute;n para que las bandas que iban a tocar a C&oacute;rdoba, tocaran tambi&eacute;n all&iacute;.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Entonces, no hab&iacute;a necesidad de irse a la capital muchas veces. Al terminar el secundario, me voy a estudiar publicidad a C&oacute;rdoba, a una hora y media de Villa Mar&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En medio de tu paso por la universidad, &iquest;empiezan con Indie Hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Con Indie Hoy arrancamos en 2008, el a&ntilde;o en que yo termino el secundario. En Mundo yo ten&iacute;a un grupo de amigos por afuera del colegio y uno de ellos es <strong>Mat&iacute;as Ferreyra</strong>, que es mi socio. &Eacute;l ya estaba estudiando en C&oacute;rdoba capital: dise&ntilde;o web, dise&ntilde;o multimedia. Era la &eacute;poca de los blogs. En la facultad, <strong>Mat&iacute;as</strong> tuvo que armar un blog para un trabajo pr&aacute;ctico y termin&oacute; haciendo lo que despu&eacute;s ser&iacute;a Indie Hoy. Por mi parte, yo ven&iacute;a colaborando en algunos blogs. Pero un d&iacute;a &eacute;l me propuso de seguir juntos con el proyecto. Al principio, todo muy informal. Si bien Indie Hoy comienza siendo un blog de recomendaciones, de descarga de discos, en cierto momento nos planteamos dar un paso m&aacute;s. Ah&iacute; decidimos transformar lo que ten&iacute;amos en un portal, migramos de plataforma: el blog estaba alojado en Blogspot &ndash;con todas sus limitaciones&ndash; e hicimos una p&aacute;gina en WordPress.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; cambios trajo aparejado esta migraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Empezamos a publicar m&aacute;s seguido. Hab&iacute;amos venido haciendo las notas entre los dos. Una cosa muy an&aacute;rquica. No hab&iacute;a ning&uacute;n tipo de edici&oacute;n ni de agenda. Ninguna restricci&oacute;n. Sin embargo, al pasarnos a WordPress decidimos agregar otras secciones. La de cine fue la primera. A la que le sigui&oacute; la de libros, mucho m&aacute;s tarde lleg&oacute; la de series y c&oacute;mics. Todas fueron propuestas por gente cercana que estaba interesada en la p&aacute;gina y quer&iacute;a aportar con otro tipo de contenido. Ah&iacute; se form&oacute; el abanico editorial de Indie Hoy. Est&aacute;bamos en C&oacute;rdoba y en eso nos largamos a hacer fechas con Indie Hoy. La primera fue en Villa Mar&iacute;a porque ten&iacute;amos la conexi&oacute;n tan cercana con Mundo, la realizamos ah&iacute;; y arrancamos con <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> cuando estaba presentando <em>Calendario</em> (2008). Incre&iacute;ble. Es algo que no te pod&eacute;s olvidar. Despu&eacute;s hicimos un ciclo en C&oacute;rdoba capital en un lugar llamado Planta Baja.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Hab&iacute;a algo medio de lo perform&aacute;tico en las fechas que hac&iacute;amos, con un buen decorado, repart&iacute;amos stickers de Indie Hoy. Para los flyers, arm&aacute;bamos producciones de foto con amigos. Todo muy producido. Como que empez&oacute; a generarse otra cosa. Habr&aacute; sido entre 2009 y 2010.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;En qu&eacute; a&ntilde;o te mud&aacute;s a Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo me vengo a vivir a Buenos Aires en 2014. <strong>Mat&iacute;as (Ferreyra</strong>), mi socio, lleg&oacute; un a&ntilde;o antes. A m&iacute; me fascina Buenos Aires desde chico, desde la primera vez que estuve. Yo trabajaba en publicidad a la par de ir a la facultad en C&oacute;rdoba. Cuando me recibo, me digo: &ldquo;Bueno, me voy a Buenos Aires&rdquo;. En esa &eacute;poca sol&iacute;a viajar mucho a ver bandas. El primer show fue el de los <strong>Artic</strong> <strong>Monkeys</strong> en el Luna Park, 2007. Pod&iacute;a ir a ver a <strong>Radiohead</strong> y despu&eacute;s me enganchaba con shows locales. Me quedaba dos o tres d&iacute;as e iba a escuchar otras cosas: a los Festipulenta, al bar Ultra o a Unione e Benevolenza, una escena que en C&oacute;rdoba no estaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A esa escena, &iquest;la curt&iacute;as como periodista de Indie Hoy o ven&iacute;as como un ciudadano de pie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, ven&iacute;a como una persona normal. &iquest;Te acord&aacute;s de la fiesta Avantt? Yo hab&iacute;a tenido contacto con el que era el DJ y supuestamente nos hab&iacute;an anotado en lista. Pero esa noche no nos dejaban pasar y mi amigo con el que estaba le hizo un chiste al de la puerta: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser, si &eacute;l es de Indie Hoy?&rdquo;. Y nos dejaron entrar al toque. Ah&iacute; tom&eacute; conciencia de que Indie Hoy empezaba a ser un poco m&aacute;s conocido; no solamente en C&oacute;rdoba, sino tambi&eacute;n en la comunidad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Hubo un momento en que hiciste click, en que ca&iacute;ste en la cuenta de que Indie Hoy era Indie Hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que el primer reconocimiento viene del lado de las bandas, como s&uacute;per agradecidas y compartiendo lo que hac&iacute;amos con ellas. Eso por lo menos en una primera instancia del proyecto. Despu&eacute;s me entero de que Indie Hoy era citada, por ejemplo, en trabajos acad&eacute;micos, en tesis. Hasta hubo una tesina de grado hace un par de a&ntilde;os en Ciencias de la Comunicaci&oacute;n de la UBA, la hizo <strong>Romina Bedrossian</strong> &ndash;ella era colaboradora de nuestra web&ndash; y estudia los primeros diez a&ntilde;os de Indie Hoy en clave autogestiva, desde que arrancamos en 2008 hasta el festival que realizamos en el Centro Cultural Konex en 2018. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cuando nos invitaron a viajar a Dinamarca. Fue una locura. Nunca lo hab&iacute;amos pensado y sucedi&oacute;. Gracias a la conexi&oacute;n con <a href="https://indiehoy.com/faro/fallecio-ruben-scaramuzzino-gestor-cultural-y-fundador-de-zona-de-obras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rub&eacute;n Scaramuzzino</strong></a> (QEPD) de la revista Zona de Obras se triangul&oacute; ah&iacute; una cuesti&oacute;n de <em>partnership</em> bastante copada. Estuvimos en Aarhus, una ciudad de Dinamarca donde se realiza un festival que se llama Spot, bastante interesante, en el que vas a distintos <em>venues</em>. Como es una ciudad universitaria y bastante chica, vas caminando de un lado a otro; algunos eventos son al aire libre, otros en salas, otros en teatros. Todo muy desprejuiciado. Nosotros tuvimos que contar c&oacute;mo era esa experiencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo viste la transformaci&oacute;n de la escena de los comienzos de Indie Hoy hasta ac&aacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando apenas arrancamos en C&oacute;rdoba, en 2008, la movida de La Plata estaba a full. O sea, era <strong>&Eacute;l Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado</strong>, los <strong>107 Faunos</strong>, el sello Laptra y otras bandas que no est&aacute;n m&aacute;s. Se hablaba mucho de que esos grupos eran el futuro. Obviamente esto ten&iacute;a su correlato con que transcurr&iacute;a la era post Croma&ntilde;&oacute;n y esa cuesti&oacute;n hizo que explotara. Despu&eacute;s, cuando ya est&aacute;bamos en Buenos Aires, vivimos el boom de Mendoza, del Manso Indie (<strong>Usted Se&ntilde;&aacute;lemelo, Mi Amigo Invencible, Luca Bocci, Simon Poxyran</strong>). Ahora estamos atravesando la movida post Pandemia en Buenos Aires: hac&iacute;a mucho que no hab&iacute;a una escena tan vibrante y compacta que sucediera en Buenos Aires. El indie platense, los mendocinos y la post Pandemia son las tres escenas con las que m&aacute;s nos involucramos. Igual, en el medio, nunca nos atamos a cubrir solamente una. Indie Hoy siempre habl&oacute; de todos los g&eacute;neros de m&uacute;sica y eso sigue presente. Digamos, no es que nos quedamos con lo que suena y nada m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En ese punto, &iquest;c&oacute;mo trabajan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Con <strong>Mat&iacute;as </strong>(<strong>Ferreyra</strong>) estamos todo el d&iacute;a dedicados a esto. Nos tenemos que dividir entre lo editorial, lo comercial, las redes y lo que ahora es la comunidad Indie Hoy. Son un mont&oacute;n de cosas las que hacemos. Obviamente, para cada &aacute;rea tenemos gente que trabaja con nosotros. En la parte editorial, el cambio m&aacute;s importante fue cuando se incorpora <strong>Eric Olsen</strong> para los diez a&ntilde;os de la web, en 2018. Ah&iacute; se empieza a delimitar una l&iacute;nea editorial en cuanto a los formatos de notas y se suma <strong>Josefina Chalde</strong> como editora de noticias. &Eacute;ramos muy despelotados. (<em>Risas</em>) Ahora tratamos de organizar lo que nos llega, filtrar tanto contenido como colaboraciones. Y editar en funci&oacute;n de lo que podemos hacer y de lo que no. Todos los d&iacute;as en Indie Hoy trabajan cuatro periodistas que conforman, junto a los editores, nuestra redacci&oacute;n virtual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y surgi&oacute; un nuevo Rodrigo Piedra, pensando en ese adolescente que pas&oacute; del diario a la radio en su Villa Mar&iacute;a natal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Un mont&oacute;n. No tan pibes, eso s&iacute;. Pero siento que Indie Hoy funciona como semillero de nuevos periodistas. Nos llegan constantemente correos electr&oacute;nicos de gente, algunas personas est&aacute;n buscando activamente trabajo. La respuesta siempre es la misma: que nos manden un sumario y vemos luego qu&eacute; se puede hacer, si hay presupuesto. Pero volviendo a la pregunta, veo firmas en <em>Rolling Stone </em>o en <em>P&aacute;gina/12</em> que empezaron en Indie Hoy: <strong>Bartolom&eacute; Armentano</strong> y <strong>Emmanuel Franco</strong>. La realidad es que para la mayor&iacute;a del equipo de la redacci&oacute;n virtual &ndash;que se completa con <strong>Julieta Aiello</strong>, <strong>Juampa</strong> <strong>Barbero</strong>, <strong>Lucas</strong> <strong>Santomero</strong> y <strong>Maximiliano</strong> <strong>Rivarola</strong>&ndash;, Indie Hoy es una de sus primeras experiencias en periodismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es interesante el cruce que realizan entre lo mainstream y la escena independiente. &iquest;C&oacute;mo equilibran ese vaiv&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Trabajamos y mucho en ese balance. Aunque tenemos una audiencia que esto le hace ruido y postea comentarios malsanos: los haters de internet te van a odiar por cualquier cosa. Pero nosotros somos conscientes de que hacemos un medio que se llama Indie Hoy, por ende cuando decidimos incorporar contenidos m&aacute;s mainstream, sab&iacute;amos que esto pod&iacute;a ser un problema. Sin embargo, lo incorporamos para llegar a m&aacute;s gente. Lo primero que hicimos con el mainstream fue la agenda, donde conviven shows de todo tipo; desde <strong>Rolling Stones</strong> y <strong>Coldplay</strong> hasta un largo etc&eacute;tera. Nuestra ilusi&oacute;n es que ese lector que llega por ese contenido, se meta con la otra pata, que termine escuchando algo de lo otro que est&aacute; en el sitio. Es nuestro camino so&ntilde;ado que har&iacute;a el lector. El prop&oacute;sito es que ninguno se coma al otro, que est&eacute;n conviviendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una de las particularidades de Indie Hoy es la comunidad que conformaron. &iquest;C&oacute;mo fue la apuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - A la comunidad la lanzamos a principios de 2020, con el mismo esp&iacute;ritu que tiene ahora: ofrecer descuentos en shows a cambio de una suscripci&oacute;n mensual. Eso fue en sinton&iacute;a con el boom de las suscripciones a nivel global por la crisis del periodismo. Si bien nos subimos a esa ola, como a nosotros no nos gustan los muros de contenido, apostamos a que las notas fuesen de acceso libre. Para nosotros era m&aacute;s o menos f&aacute;cil de conseguir los descuentos en shows porque tenemos varias alianzas con productoras, con salas y dem&aacute;s. Pero justo arranc&oacute; la Pandemia y hac&iacute;a imposible continuar con ese <em>speech</em>. Hubo gente que se qued&oacute;, otra que se fue y otra que se sum&oacute;. Pero pas&oacute; el tiempo y el a&ntilde;o pasado decidimos retomar el proyecto y relanzarlo. Sent&iacute;amos que el medio ten&iacute;a un poco m&aacute;s de espalda para gozar incluso de m&aacute;s descuentos en m&aacute;s shows, en m&aacute;s salas. Para nosotros tiene un costado muy importante el apoyo econ&oacute;mico al medio: somos 100% independientes. No formamos parte de ning&uacute;n grupo empresarial ni nada que se le parezca. Entonces dependemos de la publicidad, de los algoritmos de Google. Como todos saben, hacer periodismo viene siendo bastante complicado. Por eso esto de la comunidad implica una manera de diversificar los ingresos del proyecto.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Pero por otro lado tambi&eacute;n es una manera de hacer y de ser comunidad; valga la redundancia. (<em>Risas</em>) Aunque a nosotros nos interesa un mont&oacute;n salir de la virtualidad. Eso hizo que a lo largo del tiempo hayamos realizado festivales o ciclos, shows en vivo; una manera de demostrar que Indie Hoy est&aacute; en la escena, que es un actor de la escena. En fin, nosotros queremos tener el papel de ser el medio que registra esa escena. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Pablo Schanton</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/rodrigo-piedra-indie-hoy-pulenta_132_12403195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 03:00:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/00edc842-0c86-4bd5-8fe8-a30bd7e3ca93_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120287.jpg" length="83630" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/00edc842-0c86-4bd5-8fe8-a30bd7e3ca93_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120287.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83630" width="1196" height="673"/>
      <media:title><![CDATA[Rodrigo Piedra, un Indie Hoy pulenta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/00edc842-0c86-4bd5-8fe8-a30bd7e3ca93_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120287.jpg" width="1196" height="673"/>
      <media:keywords><![CDATA[rock argentino,música indie,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Ripoll, ni un Pelo de zonzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/daniel-ripoll-pelo-zonzo_132_12364553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8a97108-21ea-46ba-ab5d-483cfd615903_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119410.jpg" width="959" height="540" alt="Daniel Ripoll, ni un Pelo de zonzo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Creador de la mítica revista Pelo y figura clave en la historia del rock argentino, Ripoll fue reconocido como Personalidad Destacada de la Cultura en abril de 2024. Desde los años 70, su trabajo como periodista, editor y productor marcó una época: fundó editoriales, promovió nuevas voces desde publicaciones periodísticas y fue uno de los impulsores del B.A. Rock.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Pelo</em> se puso al frente de la batalla cultural por imponer la idea de un movimiento de rock y fueron talibanes de eso; lo que no ca&iacute;a dentro de &lsquo;la progresiva&rsquo; era realmente despreciado desde su hist&oacute;rica P&aacute;gina Negra. La secci&oacute;n serv&iacute;a tanto para defenestrar a los &lsquo;complacientes&rsquo; como para dar un tir&oacute;n de orejas a los progresivos que se estaban &lsquo;vendiendo&rsquo;&rdquo;, leemos en un tramo del vasto <em>&iquest;&Iacute;dolos o qu&eacute;? Una historia de las revistas de rock en Argentina</em>, libro que el mes pr&oacute;ximo llega a las librer&iacute;as v&iacute;a Gourmet Musical, donde <strong>Alfonso &ldquo;Ponchi&rdquo; Fern&aacute;ndez </strong>y <strong>Sebasti&aacute;n Benedetti</strong> rastrean y diseccionan las publicaciones a lo largo de casi seis d&eacute;cadas de rock en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del fen&oacute;meno de la <em>Pelo</em>, emerge la figura de <strong>Daniel Ripoll</strong> (Buenos Aires, 1946), su creador. El joven periodista que vio la luz al final del t&uacute;nel e hizo del rock una marca period&iacute;stica al frente de una revista que desde 1970 hasta 2001 &ndash;con &uacute;ltima tapa en torno al Libro del A&ntilde;o, el n&uacute;mero 508 de un extenso cat&aacute;logo&ndash; acompa&ntilde;&oacute; las distintas vicisitudes y derivas de un g&eacute;nero musical que lleg&oacute; para quedarse. 
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2024, el reconocido productor y escritor fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura por iniciativa del diputado <strong>Roy Cortina</strong>. Es que Ripoll no solo fund&oacute; una editorial como Magendra &ndash;en la que surgieron revistas como <em>Toco &amp; Canto</em>, <em>Generaci&oacute;n</em> <em>X</em>, <em>Metal</em>, <em>Leyendas</em>, <em>Mad</em> y <em>Metr&oacute;polis</em>&ndash;, sino que tambi&eacute;n organiz&oacute; un festival como el B.A. Rock, piedra angular de la popularizaci&oacute;n del emergente rock argentino de los inicios en la d&eacute;cada de 1970.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hace nueve a&ntilde;os, gracias al trabajo de digitalizaci&oacute;n que afront&oacute; la Universidad de Quilmes, miles de usuarios, periodistas e investigadores pueden acceder al archivo de la <em>Pelo</em>. De estas peque&ntilde;as grandes gestas conversaremos v&iacute;a Zoom una tarde de oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A fines de 1969 te echan de </strong><em><strong>Pinap</strong></em><strong> y como respuesta cre&aacute;s una revista superadora. &iquest;C&oacute;mo diste con esa idea? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - <em>Pinap</em> era una revista para los j&oacute;venes hecha por una se&ntilde;ora mayor (N del R: <strong>Nora Smolensky de Bigongiardi</strong>) y que no entend&iacute;a ni el rock ni lo que se ven&iacute;a como rock; en cambio, con mis veintitr&eacute;s a&ntilde;os, yo s&iacute; lo comprend&iacute;a. Es m&aacute;s, me encargu&eacute; de derivar el material con tintes del pop y del beat al rock.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Adem&aacute;s, yo ten&iacute;a olfato: hab&iacute;a estudiado periodismo, entend&iacute;a de qu&eacute; se trataba la cosa. La <em>Pinap</em> la hab&iacute;a hecho yo, pero la hubiera ido cambiando &ndash;como de hecho lo fui haciendo&ndash; si hubiese sido absolutamente m&iacute;a. Ahora bien, esta mujer vio que se le escapaba la tortuga &ndash;digo esta mujer con la mejor de las intenciones&ndash; porque al haber hecho el festival Pinap(N del R: noviembre de 1969)&ndash;, ella ten&iacute;a un proyecto y yo otro. Y al encontrarse con pelos largos en el p&uacute;blico, ella pens&oacute; que le iban a espantar la publicidad de marketing institucional. Tuvimos una conversaci&oacute;n, pero yo no estaba de acuerdo en seguir: ten&iacute;a en m&iacute; la semilla de independizarme y acept&eacute; r&aacute;pidamente que me echaran. As&iacute; que con dos o tres que me acompa&ntilde;aban en la redacci&oacute;n, me tir&eacute; a la pileta porque no ten&iacute;a oficina, no ten&iacute;a nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y c&oacute;mo arrancaron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi viejo ten&iacute;a una muebler&iacute;a y me prest&oacute; un s&oacute;tano. Ah&iacute; empezamos. Y salimos a los kioscos cuarenta d&iacute;as m&aacute;s tarde. En noviembre de 1969 hago el festival Pinap. En diciembre ocurre el conato de golpe de Estado. Y el 4 de febrero sale la revista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Vos ten&iacute;as v&iacute;nculos con los m&uacute;sicos de esa camada pionera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo los conoc&iacute;a a todos. Y creo que fui el primero que le hice una entrevista a cada uno de ellos. En este punto, el otro d&iacute;a <strong>Litto Nebbia</strong> me dice que el primer reportaje se lo hice yo. Y <strong>Rodolfo Garc&iacute;a</strong> me dijo en su momento: &ldquo;Vos fuiste la primera persona que puso en letras de molde la palabra almendra&rdquo;. Y me lo demostr&oacute; con un recorte de esa revista. &Eacute;l era muy cuidadoso con todo, era el archivero de Almendra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- La memoria viva. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Exacto. Yo era parte de la levadura. Los conoc&iacute;a a todos los m&uacute;sicos. Estaba al tanto de sus aspiraciones y conspir&aacute;bamos juntos, vamos a decirlo de alg&uacute;n modo, porque hab&iacute;a adversarios. Uno era la industria discogr&aacute;fica y el otro los militares, el gobierno, el <em>statu quo</em>. Eran los que estaban en la vereda de enfrente pero que nos serv&iacute;an para no mirarnos en ese espejo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Las revistas de rock de Argentina nacieron al mismo tiempo que las bandas de ac&aacute;. &iquest;C&oacute;mo fue esa sinergia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Con el tiempo me di cuenta de que es muy probable que el rock argentino sostuviera el camino, la historia y el registro que posee, porque tuvo algo que otros movimientos musicales en el mundo no: el rock de ac&aacute; ten&iacute;a un medio de comunicaci&oacute;n, una especie de canal donde entraban y sal&iacute;an las informaciones; y en el que no solamente el p&uacute;blico se informaba, sino tambi&eacute;n en el que los m&uacute;sicos se empapaban de lo que pasaba en el exterior. Entonces, l&oacute;gicamente, al tener un medio, un canal por el cual fluye la informaci&oacute;n y el pensamiento, en esa estructura, en esa espina dorsal, el movimiento de rock se va formando a s&iacute; mismo. Es decir, <strong>Almendra</strong> ve&iacute;a lo que dec&iacute;a <strong>Manal</strong>, Manal ve&iacute;a lo que dec&iacute;a <strong>Vox Dei</strong>, Vox Dei ve&iacute;a lo que dec&iacute;a <strong>The Who</strong> en Inglaterra. 
    </p><p class="article-text">
        Era toda una retroalimentaci&oacute;n que ten&iacute;a un punto de encuentro en nuestra revista cada treinta d&iacute;as. Siempre. Ahora a la distancia puedo comprender que ese es el papel que tuvo la <em>Pelo</em>. Aunque es bueno aclararlo: yo era un profesional, era periodista. Antes de <em>Pelo</em>, hab&iacute;a trabajado en otras revistas, en diarios. Porque empec&eacute; a hacerlo desde muy joven. Casi todas las revistas que me antecedieron o que me sucedieron, eran de gente amateur que les gustaba el rock. En cambio, a m&iacute; lo que me gust&oacute; siempre en mi vida fue el periodismo y la edici&oacute;n. Y si iba a hacer periodismo de rock, deb&iacute;a hacerlo profesionalmente. Por eso nos propusimos salir cada treinta d&iacute;as, las notas deb&iacute;an estar bien escritas; en fin, todo un concepto profesional del trabajo puesto al servicio del rock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A la distancia, &iquest;qu&eacute; ves en todo este engranaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Visto desde hoy en d&iacute;a, eso me dio una dimensi&oacute;n period&iacute;stica que convirti&oacute; a <em>Pelo</em> en lo que en el mundo se llama revista de registro. Una revista de registro que pudo haber sido en Argentina <a href="https://ahira.com.ar/revistas/primera-plana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Primera Plana</em></a>, en Estados Unidos <em>Time</em>, en Francia <em>Le Point</em>; una publicaci&oacute;n que releva todo lo que ocurrido durante la semana o cada treinta d&iacute;as, seg&uacute;n la frecuencia con que saliese. En el caso de <em>Pelo</em>: recitales, formaciones y separaciones de grupos, giras, cr&iacute;tica de discos. Entonces, vos ah&iacute; ten&iacute;as un compendio de todo lo que hab&iacute;a ocurrido a lo largo del mes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Casi diez a&ntilde;os atr&aacute;s &ndash;el 4 de julio de 2016&ndash; se presentaba la digitalizaci&oacute;n de </strong><a href="https://www.revistapelo.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la </strong></a><a href="https://www.revistapelo.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Pelo</strong></em></a><strong> por la Universidad de Quilmes. &iquest;Qu&eacute; signific&oacute; ese hecho para vos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Al ponerla gratis para todo el mundo en la red, empezaron a surgir una cantidad de libros que se documentaron invariablemente en la revista <em>Pelo</em>. Algunos investigadores tienen la nobleza de decirlo, pero la mayor&iacute;a no lo hace. Esa es mi canci&oacute;n de <strong>Atahualpa Yupanqui</strong>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es esa canci&oacute;n que la gente canta pero no sabe qui&eacute;n la compuso. Bueno, que no me nombren, no importa. Pero yo s&eacute; que estoy detr&aacute;s de cada n&uacute;mero de esa revista y que ahora est&aacute; todo documentado digitalmente. Es un archivo hist&oacute;rico. Y esa es una riqueza que tiene el rock argentino con relaci&oacute;n al significado de lo que es una publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- La bajada de la primera </strong><em><strong>Pelo</strong></em><strong> era &ldquo;100% rockera&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; n&uacute;mero de lectores estaban pensando? &iquest;Hab&iacute;a tantos lectores rockeros? &iquest;O hubo que crearlos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Verlo desde ahora es m&aacute;s f&aacute;cil que hacerlo en su momento. Ha pasado toda una vida. Yo soy otro, tengo otras riquezas y otras fallas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Suena muy rimbaudiano ese &ldquo;yo soy otro&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - (<em>Risas</em>) El empuje de ese momento me hac&iacute;a estar con las antenas prendidas todo el tiempo y captar qu&eacute; estaba ocurriendo, por d&oacute;nde ir. Adem&aacute;s, yo viv&iacute;a el rock no solamente desde detr&aacute;s del escritorio, sino que tambi&eacute;n en la escena. Fund&eacute; el festival BA Rock un poco por la necesidad de existir. Tanto el rock como la <em>Pelo</em> como medio de comunicaci&oacute;n eran negados por el establishment. En principio, el rock era combatido por las productoras y por las discogr&aacute;ficas. Y obviamente por la polic&iacute;a, por los padres, por los teatros y por la opini&oacute;n p&uacute;blica en general. Es que el rock no ten&iacute;a cabida en ning&uacute;n lado, algo que en cierto punto benefici&oacute; a <em>Pelo</em>. El nombre fue muy importante: era rid&iacute;culo e irritante para quienes no eran del ambiente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Totalmente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Pero el que estaba en el ambiente sab&iacute;a de lo que est&aacute;bamos hablando. Fue como un c&oacute;digo. Cualquiera fuera mi p&uacute;blico, yo quer&iacute;a que fuera independiente y libre; y estas palabras no las digo rocambolescamente, no, las digo de verdad. Yo no quer&iacute;a que el padre le comprara revista al chico. Es m&aacute;s, yo quer&iacute;a que el padre, un hombre de otra generaci&oacute;n, un tipo de saco y corbata determinara que no le gustaba que su hijo leyera nuestra revista. Es que cuando m&aacute;s prohibida estaba, vos m&aacute;s la quer&iacute;as. Cuanto m&aacute;s el rock era prohibido, m&aacute;s los chicos quer&iacute;an escucharlo. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Porque no lo puedo escuchar en la radio? &iquest;Porque lo persiguen? &iquest;Porque no le dan los teatros? &iquest;Porque tengo que ir a las diez de la ma&ntilde;ana o en un horario de trasnoche? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; tenemos de raro? Pero esa rareza es lo que lo hac&iacute;a singular a la juventud. Y al sentirte singular, estabas en contra del establishment. 
    </p><p class="article-text">
        No nos olvidemos que los regidores de ese establishment eran los milicos que estuvieron en los momentos del nacimiento del rock y sus primeros quince a&ntilde;os. &iquest;Y qu&eacute; pibe estaba a favor de los milicos? Ninguno. &iquest;A favor de la opresi&oacute;n? Nadie. Esa cofrad&iacute;a gigante, a trav&eacute;s de la oportunidad de la revista, dej&oacute; de ser casta y se convirti&oacute; en popular. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; casta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La sociedad porte&ntilde;a de entonces era pacata. Del mismo modo ocurr&iacute;a con todo lo que estaba alrededor de la modernidad del Instituto Di Tella, la corriente existencialista que se expresaba en el Bar Moderno, en el teatro Payr&oacute;, en el Caf&eacute; La Paz. Estos lugares formaban como un c&iacute;rculo de narcisos intelectuales que se ve&iacute;an a s&iacute; mismo como diferentes. Y el rock estaba dentro de ese c&iacute;rculo. No nos olvidemos que el rock naci&oacute; en Barrio Norte, con chicos de clase media por lo general tirando a alta; chicos que no ten&iacute;an que ir a laburar a la f&aacute;brica, que hab&iacute;an hecho el secundario en colegios privados o en el Nacional de Buenos Aires. No cualquiera iba a Plaza Francia, y menos si viv&iacute;as en Ramos Mej&iacute;a o en Quilmes. Era todo elitista, medio casta. Inclusive cuando yo hago el festival Pinap, era un p&uacute;blico muy concheto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es fuerte esto que dec&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo sabemos, todas estas novedades comienzan por arriba. &iquest;Por qu&eacute;? Porque vos para estar ilustrado en lo que era el rock, supongamos discos de los <strong>Beatles</strong> o de <strong>Fleetwood</strong> <strong>Mac</strong>, deb&iacute;as tener plata para comprarlos y mucho m&aacute;s para los importados. Cuando saqu&eacute; la <em>Pelo</em>, necesitaba que el rock fuera popular. &iquest;Por qu&eacute;? Porque yo no ten&iacute;a soportes econ&oacute;micos. A la editorial la hice con quinientos d&oacute;lares. Por eso precisaba vender ejemplares, s&iacute; o s&iacute;. Si no, no iba a funcionar. Yo conoc&iacute;a la necesidad de los m&uacute;sicos y contaba con ellos, con su aliento; convers&aacute;bamos siempre. La redacci&oacute;n de <em>Pelo</em> fue un punto de encuentro con los veinte primeros m&uacute;sicos del rock. &iquest;Por qu&eacute;? Porque yo ten&iacute;a revistas internacionales, ah&iacute; sab&iacute;amos todo lo que suced&iacute;a, lo que no ocurr&iacute;a. Si hab&iacute;a un tipo en la radio que te pasaba un tema&hellip; Todo se concentraba ah&iacute; porque la redacci&oacute;n era &ndash;nunca mejor dicho&ndash; el medio de la informaci&oacute;n. Hay un famoso p&oacute;ster de Manal y Almendra juntos. Es una foto que sacamos en la plaza Roma que estaba frente a la redacci&oacute;n &ndash;en Tucum&aacute;n 141, el diario <em>La Naci&oacute;n </em>estaba en la otra cuadra&ndash;, en el monumento al poeta italiano revolucionario <strong>Giuseppe Mazzini</strong>. Esa imagen es la primera y &uacute;nica vez que posaron juntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; represent&oacute; el festival B.A. Rock en esa &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo conoc&iacute;a la esencia de lo que quer&iacute;a el m&uacute;sico, ellos lo que yo buscaba, porque necesitaba que la revista sacara musculatura. El festival lo hicimos en el Vel&oacute;dromo, en los bosques de Palermo (N de R: el primero se realiz&oacute; en noviembre de 1970). Te puedo asegurar que la gente que bajaba del tren, que llegaba en grupos, nunca hab&iacute;a ido al centro. Ni al Vel&oacute;dromo ni a Palermo. Porque a cada una de las ediciones del B.A. Rock vino el suburbio. As&iacute; el rock se descast&oacute; y se hizo popular. Comenz&oacute; a abrirse. Los tres primeros festivales fueron muy importantes para romper el cerco de la General Paz. Y el peor de los cercos: el del Barrio Norte. Me voy a corregir. No es que el rock salt&oacute; el cerco, es el p&uacute;blico el que lo hizo. Me parece que est&aacute; muy bien que hablemos de los h&eacute;roes del rock, de los patricios del rock, de nuestros grandes prohombres de la m&uacute;sica, pero nos olvidamos de un peque&ntilde;o gran detalle que hizo al rock: el p&uacute;blico. El p&uacute;blico determin&oacute; lo que es el rock nacional. Por eso en otros pa&iacute;ses sin ese p&uacute;blico no ocurri&oacute; algo similar. El m&uacute;sico siempre sabe, &eacute;l est&aacute; en el fato. Pero el argentino &ndash;a diferencia de otros&ndash; era un p&uacute;blico no mec&aacute;nico y no estaba manipulado, y eso se debe a la educaci&oacute;n p&uacute;blica en nuestro pa&iacute;s. Creo que el rock tuvo un p&uacute;blico educado que supo captar el mensaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;En qu&eacute; residi&oacute; el cambio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hasta ese momento, en las grandes situaciones de encuentro, la gente iba a bailar. Pero el p&uacute;blico de rock dijo: &ldquo;No, yo me voy a sentar para escucharte. Y vos me vas a tocar a m&iacute; para que yo aprecie&rdquo;. As&iacute; comenzaron los conciertos. &iexcl;Mira qu&eacute; nombre pretencioso! Se llamaba conciertos de rock. Entonces, el p&uacute;blico se sent&oacute; &ndash;pibes de dieciocho o veinti&uacute;n a&ntilde;os&ndash; para escuchar m&uacute;sica. Algo in&eacute;dito en la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; artima&ntilde;a encontraste para dar con un lector fiel? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo no hice periodismo promocional. Le hice trinchera a la industria discogr&aacute;fica y no me pudieron comprar una puta nota como estaban acostumbrados. &iquest;C&oacute;mo lo hac&iacute;an? Te invitaban a comer, te llevaban de viaje, como lo hacen los laboratorios con los m&eacute;dicos. Mi objetivo era otro: el lector. Entonces, yo hac&iacute;a un producto que tuviera que ver con la gente y donde la importancia no fuera si sac&aacute;bamos una tapa de los <strong>Kinks</strong> o <strong>Led</strong> <strong>Zeppellin</strong>. Por supuesto, fuimos aprendiendo. Tampoco &eacute;ramos unos iluminados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Te qued&oacute; alguna tapa pendiente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, no recuerdo. Pero la escuch&eacute; una vez en televisi&oacute;n a <strong>Sandra</strong> <strong>Mihanovich</strong> decir que ella tuvo una deuda en su vida: no haber salido en la tapa de <em>Pelo</em>. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y ella era rock para ustedes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No. Para m&iacute; hab&iacute;a que tener, no digo una pureza de sangre, pero no hab&iacute;a que mezclar los p&uacute;blicos. Si algo no quer&iacute;amos era confundir al lector. &ldquo;Hay mucha buena m&uacute;sica, flaco, comprala en otra revista. La m&iacute;a es esto&rdquo;, as&iacute; pens&aacute;bamos. Aunque yo le hecho notas a <strong>Astor</strong> <strong>Piazzolla</strong>, a <strong>Mercedes Sosa</strong>, al <strong>Gato Barbieri</strong>, a <strong>Rodolfo</strong> <strong>Mederos</strong>. Despu&eacute;s aprendimos que el concepto no era solamente rock de raza, sino tambi&eacute;n la m&uacute;sica con contenido. El valor era la m&uacute;sica de calidad. Creo que el rock tiene que abrirse como lo ha hecho y que nada es para siempre. Si el rock fuera a ser eterno, estamos listos; no sirvi&oacute; para nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una de las particularidades en </strong><em><strong>Pelo</strong></em><strong> es que las notas no iban firmadas. &iquest;Cu&aacute;l era el motivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - (<em>Risas</em>) S&iacute;, me lo preguntan mucho. La firma es un fen&oacute;meno de la modernidad. Revistas como <em>Primera Plana</em> tampoco la ten&iacute;an, excepto los columnistas. La firma no era un concepto period&iacute;stico en ese momento. No la utilizaba ni <em>La Raz&oacute;n</em> ni <em>Clar&iacute;n</em>. Pero despu&eacute;s fue evolucionando y con <em>P&aacute;gina/12 </em>hubo cada vez m&aacute;s articulistas. Ah&iacute; fue cambiando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es eso que la revista </strong><em><strong>Pelo</strong></em><strong> es la m&aacute;s robada de la Biblioteca Nacional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Literal. Es as&iacute;. Es la m&aacute;s robada de todos lados. Es que a la gente le gusta tanto que se arriesga a cometer un delito, esa es la verdadera virtud que tiene. (<em>Risas</em>) Para m&iacute; es realmente virtuoso que la gente quiera robarla. Algo similar le digo a los m&uacute;sicos: &ldquo;Cuando a vos te quieren vender un disco pirata, &iexcl;alegrate! Eso quiere decir que a la gente le gusta tu m&uacute;sica&rdquo;. Pero un d&iacute;a tuve que decirle a la gente de la Biblioteca Nacional que no contaba con m&aacute;s ejemplares. Y gracias a comentarle esto al decano de la Universidad de Quilmes, ellos la digitalizaron.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Rodrigo Piedra</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/daniel-ripoll-pelo-zonzo_132_12364553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jun 2025 03:01:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8a97108-21ea-46ba-ab5d-483cfd615903_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119410.jpg" length="160105" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8a97108-21ea-46ba-ab5d-483cfd615903_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119410.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160105" width="959" height="540"/>
      <media:title><![CDATA[Daniel Ripoll, ni un Pelo de zonzo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8a97108-21ea-46ba-ab5d-483cfd615903_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119410.jpg" width="959" height="540"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Daniel Flores, como un Rolling Stone]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/daniel-flores-rolling-stone_132_12325742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff71e9f7-993d-4f0f-af14-f69578cfeabe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Daniel Flores, como un Rolling Stone"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dirige desde 2019 la edición argentina de la mítica revista "Rolling Stone", donde explora los cruces entre periodismo, cultura musical y plataformas digitales. Fundador de publicaciones clave del rock alternativo en los 90, Flores también es músico y compositor en Satélite Kingston. Su trayectoria combina edición, creación sonora y experimentación con nuevos formatos.</p></div><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n con <strong>Daniel Flores</strong> (Buenos Aires, 1973) podr&iacute;a girar en torno a la edici&oacute;n de una revista de papel en esta era de IA y algoritmos, de c&oacute;mo una publicaci&oacute;n f&iacute;sica lleva el mes a mes en una industria que ha virado en gran parte hacia lo digital. Pero <em>Rolling Stone</em>, la publicaci&oacute;n del grupo <em>La Naci&oacute;n</em> que &eacute;l dirige desde fines de 2019, es m&aacute;s que eso. 
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos un rogel con muchas capas de informaci&oacute;n. Una torta en la que los ingredientes (l&eacute;ase contenidos) pueden ser reutilizados tanto como segmentados. Lo que puede implicar una pesadilla para unos, para otros es un mar de oportunidades. Son las bonanzas de la sustentabilidad period&iacute;stica y dem&aacute;s. Mucho de esto y m&aacute;s converger&aacute; en nuestra conversaci&oacute;n que llevaremos a cabo en uno de los espacios de la revista en su sede en Vicente L&oacute;pez. 
    </p><p class="article-text">
        All&aacute; y a lo lejos, la experiencia de Flores en el universo period&iacute;stico comienza como parte del staff fundador de dos revistas se&ntilde;eras del rock alternativo de comienzos de los a&ntilde;os 90: <em>Esculpiendo</em> <em>Milagros</em> y <a href="https://archive.org/search?query=creator%3A%22Revista+Revolver%22" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Revolver</a>. En el camino, no dej&oacute; nunca de lado su otra pasi&oacute;n: m&uacute;sico y compositor de la banda de ska <strong>Sat&eacute;lite Kingston</strong>, que celebra este 2025 sus tres d&eacute;cadas de existencia con la salida del EP <em>Justo cuando cre&iacute;as que no - The Romaphonic Sessions</em> (Muzick vibes). Adem&aacute;s, compuso la banda sonora de la serie <em>Signos </em>(Canal 13, 2015) y cuenta con un disco solista en su haber (<em>Todo hombre es una isla</em>, publicado en 2012).
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as vio la luz <em>Jamaica no existe &ndash; En busca del poder del reggae</em> (Gourmet Musical), libro en el que Flores se pregunta c&oacute;mo una m&uacute;sica que naci&oacute; en una isla resistente y muy particular pudo esparcir por distintos puntos del mundo &ndash;y con diferencias notables tanto de clima como de h&aacute;bitos&ndash; las semillas de un g&eacute;nero siempre vigente. Anteriormente edit&oacute; <em>La manera correcta de gritar</em> (Piloto de Tormenta, 2008) y <em>Remeras de rock</em> (Tren en Movimiento, 2017), coescribi&oacute; las antolog&iacute;as sobre el under rockero: <em>Gente que no</em> (Piloto de Tormenta, 2009) y <em>Derrumbando la Casa Rosada </em>(Piloto de Tormenta, 2011) y produjo <em>Pint&oacute; el punk</em> (Piloto de Tormenta, 2012), un libro para colorear tapas de discos de <strong>The Clash</strong> a <strong>NoFX</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        - <strong>&iquest;C&oacute;mo es hacer una revista en papel con tanta inmediatez a la vuelta de la esquina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cambia el enfoque en muchos sentidos. Siempre est&aacute; la sensaci&oacute;n de: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es la actualidad&rdquo; &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es el presente?&rdquo;. En periodismo, yo he trabajado m&aacute;s que nada en diarios con el d&iacute;a a d&iacute;a; y despu&eacute;s pas&eacute; a realizar periodismo semanal, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os me aboqu&eacute; al periodismo mensual, lo que implica un salto. Aunque en otro planeta porque lo que hacemos desde <em>Rolling Stone</em> en muchos casos tiene algo como de oficializaci&oacute;n de algunos hechos, de algunos acontecimientos. Por ejemplo, este a&ntilde;o vino <strong>Patti Smith</strong> a Buenos Aires. &iquest;Vamos a contar c&oacute;mo fue la presentaci&oacute;n para que te enteres dentro de un mes y medio, considerando el tiempo de producci&oacute;n de una revista? Incluso cuando leas la nota, habr&aacute; pasado m&aacute;s de un mes y medio. No, no tiene mucho sentido. No te vas a enterar por la revista, o quiz&aacute; s&iacute; te enteres, pero ese no puede ser nuestro objetivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l es el objetivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El objetivo es hacer una especie de memoria, como un bolet&iacute;n oficial. Una especie de apostilla de &ldquo;esto pas&oacute;, esto es importante&rdquo;. Pensamos en que esta revista queda en tu colecci&oacute;n y cuando la revises, va a estar documentado esto que sucedi&oacute; y que fue importante. S&iacute;, caprichosa y arbitraria como cualquier edici&oacute;n period&iacute;stica, pero bien intencionada. Aqu&iacute; y ahora estamos tratando de combinar por un lado el valor de la noticia y la velocidad con que pasan las cosas. Yo empec&eacute; en <em>Rolling Stone</em> a fines de 2019 y en esos primeros n&uacute;meros que me toc&oacute; agarrar, todav&iacute;a hab&iacute;a una secci&oacute;n de dos p&aacute;ginas, a veces m&aacute;s, con rese&ntilde;as de shows. Sin embargo, eso no se hace m&aacute;s. En principio, porque a los cuatro meses vino la Pandemia, que fue interesante dado que de alguna manera provoc&oacute; un reseteo. Muchas de estas cosas no tienen sentido y pasan otras. Es que <em>Rolling Stone</em> no es solo una revista de rock, hab&iacute;a que empezar a pensarla desde otro lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es bueno que traigas esto a la mesa. &iquest;Por qu&eacute; seguimos creyendo que </strong><em><strong>Rolling Stone</strong></em><strong> es una revista rockera? Si desde 1974 abandon&oacute; ese paradigma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Por un mont&oacute;n de malentendidos. Por el nombre que mucha gente asocia a la banda&hellip; Como si no hubiera pasado m&aacute;s de medio siglo de que ya conocemos esa historia. Por supuesto que tiene una fuerte impronta el rock, ocupando una parte importante del sumario de la revista. Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a de las tapas han sido de m&uacute;sicos de rock. Pero lo cierto es que <strong>In&eacute;s Est&eacute;vez </strong>estuvo en una de las primeras veinte portadas. Adem&aacute;s, la ocuparon <strong>Flor de la V</strong>, (<strong>Jorge</strong>) <strong>Lanata</strong> y (<strong>Ricardo</strong>) <strong>Dar&iacute;n</strong>, entre otros. S&iacute;, pod&eacute;s verlo con ojos rockeros &ndash;ya que pod&eacute;s ver con ojos rockeros cualquier cosa&ndash;, pero no eran espec&iacute;ficamente m&uacute;sicos de rock. Si bien para un mont&oacute;n de gente no es tan obvio, hay que seguir explic&aacute;ndolo.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Dicho esto, curiosamente, hoy s&iacute; la <em>Rolling Stone</em> se parece m&aacute;s a una revista de rock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Porque las revistas m&aacute;s generalistas &ndash;la <em>Rolling Stone</em> era una revista generalista en su universo de cultura rock&ndash; se fueron comprimiendo, se fueron haciendo de nicho. Hoy todas las revistas son de nicho y llegan a un universo de lectores mucho m&aacute;s restringido, y eso hace que vayas de alg&uacute;n modo cerrando el foco. Adem&aacute;s, ocurre otra cosa. A fines de los a&ntilde;os 90, principios de los 2000, aspirar a cubrir todo el panorama del rock, la literatura joven, el nuevo periodismo, las figuras emergentes, el cine, la televisi&oacute;n, la radio, era una aspiraci&oacute;n de <em>Rolling Stone</em> bien resuelta. Hoy pretender dar cuenta de todo lo que ocurre en el streaming, abarcar todos los g&eacute;neros de la m&uacute;sica, todo el cine y todos los podcast que se producen, es inabarcable; ese mundo es mucho m&aacute;s vasto. Si el fuerte de <em>Rolling</em> era el rock, quiz&aacute;s es momento de concentrarse en ese estadio en lo que mejor hac&iacute;a, y as&iacute; aflojar un poco con esa pretensi&oacute;n de cubrirlo todo. Uno de los esl&oacute;ganes de <em>Rolling</em> es &ldquo;lo que importa est&aacute; ac&aacute;&rdquo;. Pero hoy lo que importa no entra en ning&uacute;n lado. Es m&aacute;s, tendr&iacute;a que ser &ldquo;ac&aacute; hay cosas que importan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pensando en la grilla, en el mapa de notas, &iquest;esto se convierte en alg&uacute;n momento del mes en un trastorno para vos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Venimos hablando de c&oacute;mo hacer una revista mensual y en realidad es una pregunta muy pertinente, pero lo cierto es que <em>Rolling Stone</em> no es eso tampoco. Pasan otras cosas en el medio. En un punto, hoy es una especie de multimedio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Bien la aclaraci&oacute;n porque quiz&aacute; me qued&eacute; en los 90. (</strong><em><strong>Risas</strong></em><strong>)</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Claro. Si bien es pertinente hablar de la revista porque la hacemos mes a mes, pero &iquest;en qu&eacute; pensamos cuando venimos a laburar todos los d&iacute;as? No en una revista mensual. S&iacute;, algunos d&iacute;as pensamos en ella; en c&oacute;mo nos va a servir lo que vamos a hacer hoy para una revista mensual, pero no es el &uacute;nico foco. Para nada. Nuestra agenda period&iacute;stica es la web, son las redes &ndash;que es otra categor&iacute;a; las redes no son solo una ampliaci&oacute;n m&aacute;s de la noticia que damos en la web, sino que otras veces es otra cosa con su l&oacute;gica propia, incluso distinta de una red a otra&ndash;; son as&iacute; tambi&eacute;n otros formatos que hacemos por momentos (entrevistas en video, que algunas se desglosan en distintos formatos; algo s&uacute;per variable y din&aacute;mico). 
    </p><p class="article-text">
        Pero no todas las notas del papel van a la web ni viceversa. Ni tampoco se publican ni se trasladan del mismo modo.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>As&iacute; como reci&eacute;n est&aacute;bamos hablando de c&oacute;mo hacemos la revista de papel mensual, cambi&oacute; asimismo la forma en c&oacute;mo hacemos la web. Sucede que el lector de <em>Rolling Stone</em> es muy diverso. Est&aacute; el suscriptor de la revista en papel, como tambi&eacute;n el que anda <em>scrolleando</em> en las redes y as&iacute; llega a contenido nuestro. Acabamos de pasar los trescientos mil seguidores en Instagram pero no tenemos esa cifra de suscriptores en papel. (<em>Risas</em>) Hay un video en nuestro Instagram del &uacute;ltimo show de <strong>Shakira</strong> que tiene cuatro millones y medio de vistas. No hay una nota de la revista que hayan le&iacute;do cuatro millones de personas. Ahora bien, &iquest;qu&eacute; nos da sustentabilidad? Todav&iacute;a vivimos de los diez mil lectores de papel y no de los cuatro millones y medio de vistas en las redes. Adem&aacute;s, no hubo un traslado de la publicidad a las redes; en el mundo, s&iacute;; en los medios, no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Daba por hecho que s&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Las ventas todav&iacute;a son ventas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una de las notas que cobraron relevancia en estos &uacute;ltimos tiempos fue la rese&ntilde;a del </strong><a href="https://es.rollingstone.com/arg-critica-duki-ameri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&uacute;ltimo disco de Duki</strong></a><strong> que escribi&oacute; el colega Juan Facundo D&iacute;az en </strong><em><strong>Rolling Stone</strong></em><strong>. Lo curioso es que mucha gente salt&oacute; a bardear al periodista por ser un poco cr&iacute;tico con el m&uacute;sico. &iquest;Qu&eacute; ves en todo el revuelo que gener&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hay varias aristas. Primero sali&oacute; en la web. Justo el d&iacute;a en que sal&iacute;a el disco de un personaje con tanta repercusi&oacute;n, con tanta visibilidad como <strong>Duki</strong>. Ahora, es como vos dec&iacute;s, llam&oacute; la atenci&oacute;n que hubiera una cr&iacute;tica con algunos puntos negativos, porque hab&iacute;a otros que no lo eran. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Exacto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Pero eran ciertos puntos negativos sobre un disco, una costumbre que se ha perdido.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Ahora se habla bien de todo y hay mucha sensibilidad con la cr&iacute;tica. De todos modos, hubo otro fen&oacute;meno interesante. Lo que caus&oacute; impacto y tuvo mayor rebote fue c&oacute;mo se levant&oacute; la nota en algunas webs con el t&iacute;tulo: &ldquo;<em>Rolling</em> <em>Stone</em> destroz&oacute; a Duki&rdquo;. Lo cual no era cierto. Para alguien poner algunos peros sobre algo es destruirlo, destrozarlo. Y eso no era verdad. De hecho, la nota &ndash;que estaba muy argumentada, muy pensada, muy trabajada y con mucho cuidado, atendiendo a esta sensibilidad de los artistas y de sus entornos&ndash;, incluso dec&iacute;a cosas como que Duki es hoy el artista m&aacute;s importante de la m&uacute;sica en castellano, y que esper&aacute;bamos su obra cumbre pero que esta no es su obra cumbre. De ah&iacute; a &ldquo;destroz&oacute;&rdquo; hay un abismo. Ahora bien, el rebote era sobre un posteo, no sobre nuestro link. Eso fue lo que se viraliz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- La interpretaci&oacute;n de la interpretaci&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Uno ve a diario &ndash;en los comentarios a las notas en los medios&ndash;lectores que responden a cosas que no leyeron. Pero en este caso era peor porque ni siquiera ten&iacute;an ah&iacute; la nota para leer, estaban respondiendo y recompartiendo una lectura &ndash;equivocada&ndash; de nuestro contenido, aunque no era nuestro contenido. Era como la metaviralizaci&oacute;n, pero encima de una lectura forzada para tener repercusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Salgamos un poco de la actualidad. Viajemos a tu formaci&oacute;n. Viviste en Estados Unidos en tu adolescencia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hice la secundaria en Virginia, en los suburbios de Washington. Con mi familia nos fuimos por laburo de mi viejo. Cuando viajamos yo reci&eacute;n empezaba a escuchar punk rock, hab&iacute;a ido a ver a los <strong>Fabulosos Cadillacs</strong>, hab&iacute;a ido a ver a los <strong>Redondos</strong> varias veces, hab&iacute;a ido al Parakultural. Vi a <strong>Todos Tus Muertos</strong> y a <strong>Los</strong> <strong>Corrosivos</strong> en Cemento. Ten&iacute;a catorce a&ntilde;os. Vi muchas cosas en esos seis meses que empec&eacute; a salir entre fines de 1987 hasta mediados de 1988. Y nos volvimos en 1991. All&aacute; conoc&iacute; el sello Dischord, a <strong>Fugazzi</strong>, el emo verdadero, no el de MTV, sino el que se desprende del hardcore, m&aacute;s indie, m&aacute;s bestial. 
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute;amos a dos cuadras del Tower Records de Virgina. Pero no hab&iacute;a un mont&oacute;n como era el caso de Musimundo en Buenos Aires. Hab&iacute;a uno ah&iacute; y otro en DC. No mucho m&aacute;s. Al regreso del colegio pasaba por Tower. El local era gigante y estaba todo. Compr&eacute; muchos discos ah&iacute;. El segundo &aacute;lbum que compr&eacute; fue <em>Machine Gun Etiquette</em> de <strong>The Damned</strong>. Las vueltas de la vida, la banda inglesa toc&oacute; a mediados de marzo en Buenos Aires. Unas semanas antes de venir me ofrecieron la t&iacute;pica telef&oacute;nica de diez minutos para promocionar el show, pero le propuse al productor hacerle una entrevista a cada uno de los cuatro integrantes. Estuve cuarenta minutos con cada uno. S&iacute;, la meloman&iacute;a peg&oacute; toda esa vuelta. De ser el segundo disco que compr&eacute; en mi vida a poder entrevistar a los cuatro; y escribir finalmente una nota con mucha sustancia, porque ellos son inteligentes y justo los que ven&iacute;an eran extra&ntilde;amente &ndash;para una banda tan longeva&ndash; tres miembros originales del d&iacute;a uno y uno que es el nuevo, que entr&oacute; en 1980.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A todo esto, siendo adem&aacute;s vos parte de una banda de ska, &iquest;c&oacute;mo convive el oficio del m&uacute;sico y el rigor period&iacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ahora s&uacute;per bien, pero siendo m&uacute;sico durante veinte a&ntilde;os hice periodismo musical amateur porque la situaci&oacute;n me generaba un conflicto. Vengo trabajando en la empresa que hace la <em>Rolling Stone</em> desde hace dos d&eacute;cadas, pero a lo sumo habr&eacute; hecho dos notas antes de incorporarme a la revista. Al contrario, colabor&eacute; en revista independientes, hice libros alternativos. En realidad, se han dado tres cosas. Una, por el conflicto que me pod&iacute;a generar a m&iacute; ser m&uacute;sico y a la vez escribir sobre colegas. Otra, el periodismo de m&uacute;sica mainstream no me interesaba, y era dif&iacute;cil vivir de la m&uacute;sica que me atra&iacute;a. La tercera es que me traum&oacute; un poco el editor de un suplemento juvenil en un encuentro que tuvimos en el Tower Records de Santa Fe y Riobamba. Hasta hoy no s&eacute; por qu&eacute;, pero me vino a apurar y me dijo: &ldquo;Vos te mor&iacute;s por escribir en el<em> S&iacute;</em>&rdquo;. Y yo le dije: &ldquo;X, la verdad es que no. Lo &uacute;ltimo que quiero es escribir en el <em>S&iacute;</em>; lo leo, me encanta, pero para nada&rdquo;. Posta que esa situaci&oacute;n me defini&oacute;. Pens&aacute; que si conozco gente en alguna rama del periodismo donde podr&iacute;a haber intentado haber hecho cosas es en espect&aacute;culos barra rock. Por eso me dediqu&eacute; al periodismo de viajes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Estuviste en los albores de dos revistas se&ntilde;eras de los primeros a&ntilde;os 90: una m&aacute;s indie (</strong><em><strong>Revolver</strong></em><strong>)</strong><em><strong> </strong></em><strong>y otra m&aacute;s sofisticada (</strong><em><strong>Esculpiendo Milagros</strong></em><strong>). &iquest;C&oacute;mo es eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En 1991, a mi regreso de Estados Unidos, particip&eacute; de un taller de apreciaci&oacute;n musical que daban <strong>Norberto Cambiasso</strong> y <strong>Pablo Schanton</strong>. No era de periodismo, mucho menos de m&uacute;sica para m&uacute;sicos, pero s&iacute; de escucha barra historia de la m&uacute;sica alternativa &ndash;en t&eacute;rminos muy amplios. Lo hac&iacute;an en el departamento de Cambiasso frente al Hospital Italiano. Ser&iacute;amos doce personas. En un momento, el taller se divide. Unos se van con Pablo y otros con Norberto. Y est&aacute;n los que hacen ambos talleres. Yo soy del team Cambiasso, porque hab&iacute;a llegado ah&iacute; por &eacute;l. Y de ese grupo surgi&oacute; <em>Escupiendo Milagros</em>. En una segunda escisi&oacute;n, entre <strong>Ernesto &ldquo;Conejo&rdquo; Martelli</strong>, <strong>Alfredo</strong> <strong>Sainz</strong> y <strong>Esteban Bitesnik</strong>, forman <em>Revolver</em>. Yo estaba en las dos: en <em>Esculpiendo</em> en tanto alumno de <strong>Cambiasso</strong>; y en <em>Revolver</em> en tanto amigo de Ernesto, Alfredo y Esteban, una revista que hac&iacute;an en parte con lo que hab&iacute;an aprendido de <em>Esculpiendo</em> y sum&aacute;ndole lo que lo que ellos quer&iacute;an hacer y no pod&iacute;an ah&iacute;. Quiz&aacute; Cambiasso tuvo un enfoque m&aacute;s acad&eacute;mico, m&aacute;s riguroso. Como l&iacute;nea hist&oacute;rica period&iacute;stica, en el &uacute;ltimo n&uacute;mero de <em>Revolver</em> hab&iacute;a una computadora con internet en la casa de uno de los chicos. O sea, en el final de este recorrido aparec&iacute;a la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n por internet. De la que nos nutr&iacute;amos, pero de la que tambi&eacute;n muy pronto se iba a nutrir el lector. En un punto, no nos iban a necesitar a nosotros.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>No es que no sean necesarias las revistas de rock, lo son, pero en el final de <em>Revolver</em> surge un cambio de paradigma incipiente. Eso fue en 1996 y hay otro dato interesante para mencionar: inclu&iacute;a un casete con temas de <strong>Catupecu Machu</strong>, <strong>Massacre</strong>, <strong>Porco</strong> y <strong>Pez</strong>, ni m&aacute;s ni menos. Todos, salvo <strong>Massacre</strong>, en car&aacute;cter de bandas &ldquo;nuevas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Desde esos d&iacute;as a hoy, la cr&iacute;tica musical ha mutado y mucho. &iquest;Cu&aacute;l es la funci&oacute;n del periodista musical actualmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo leo cr&iacute;ticas tanto de sitios web como Pitchfork, AllMusic o The Guardian &ndash;este es m&aacute;s tradicional&ndash;, pero hechas por periodistas j&oacute;venes, y la verdad es que no son tan diferentes a las cl&aacute;sicas. Pensemos en la cr&iacute;tica no como un veredicto de si algo est&aacute; bien o mal, sino en aquello que brinda alg&uacute;n tipo de reflexi&oacute;n sobre una obra. Ante la cantidad desmesurada de material musical que se lanza a diario, es bastante interesante que se pueda separar algo, destacarlo, comentarlo y pensar algunas cosas sobre eso y compartirlas. En ese punto, veo s&uacute;per vigente al periodismo musical.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Daniel Ripoll.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/daniel-flores-rolling-stone_132_12325742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 03:01:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff71e9f7-993d-4f0f-af14-f69578cfeabe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="12462" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff71e9f7-993d-4f0f-af14-f69578cfeabe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="12462" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Daniel Flores, como un Rolling Stone]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff71e9f7-993d-4f0f-af14-f69578cfeabe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Rock,Revistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Romina Zanellato, el feminismo rockero al poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/romina-zanellato-feminismo-rockero_132_12287318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a8e8364-e584-4278-b60a-1650949ebcfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117516.jpg" width="1916" height="1078" alt="Romina Zanellato, el feminismo rockero al poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Periodista, escritora y editora. Su trabajo se destaca por la recuperación crítica y sensible de voces históricamente silenciadas en la música argentina. Autora del libro "Brilla la luz para ellas. Mujeres en el rock argentino" (1960–2020), obra pionera que visibiliza el recorrido de las mujeres en un género dominado durante décadas por lógicas masculinas.</p></div><p class="article-text">
        No todo fue igual para el rock argentino luego de la aparici&oacute;n a fines de 2020 de <em>Brilla la luz para ellas</em> (Marea Editorial), el libro con el que<strong> Romina Zanellato</strong> (Neuqu&eacute;n, 1984) sald&oacute; una deuda con una historia en muchas ocasiones invisibilizada u olvidada: la de &ldquo;las mujeres en el rock argentino 1960-2020&rdquo;, como reza la bajada del t&iacute;tulo. A lo largo de casi cuatrocientas cincuenta p&aacute;ginas, podemos reconocer y seguir las trayectorias y las traves&iacute;as de las m&uacute;sicas de un g&eacute;nero que se escribi&oacute; en una gran parte de su recorrido con los c&oacute;digos y los mandatos de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Y todo naci&oacute; por una pregunta &ndash;&ldquo;&iquest;cu&aacute;l fue la primera m&uacute;sica feminista del pa&iacute;s?&rdquo;&ndash; que intentaron responder con varias de sus amigas una noche de pizzas y debates al calor de un paro de mujeres para un 8M. Prosigue Zanellato en su libro: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo era la tradici&oacute;n de rockeras nacionales? &iquest;Qui&eacute;nes fueron las pioneras en el rock argentino? Aparec&iacute;an nombres sueltos, pero poco sab&iacute;amos del recorrido. El descubrimiento fue revelador: en los feminismos honr&aacute;bamos a las pioneras en la lucha por el aborto legal, las que abrieron espacios y armaron la red. En la m&uacute;sica ni siquiera se sab&iacute;a qui&eacute;nes hab&iacute;an sido las primeras rockeras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la hora en que conversaremos v&iacute;a Zoom &ndash;ella pasando unos d&iacute;as en su Neuqu&eacute;n natal&ndash;, varias veces estuve por comentarle sobre una cuenta de Instagram que me gusta mucho, <a href="https://www.instagram.com/amigahablemosdeplata/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amiga, Hablemos de Plata</a>. Porque ciertos &iacute;tems que toca su hacedora resuenan en varias de las entradas de <em>Brilla la luz para ellas</em> a la hora de discutir el patriarcado &ldquo;Replicar el modelo masculino o buscar uno nuevo.&rdquo; &ldquo;Se la banc&oacute; como una lady.&rdquo; &ldquo;Hablemos de la obsesi&oacute;n con las mujeres exitosas. Con opini&oacute;n. Que no se callan.&rdquo; &ldquo;En la Argentina la brecha salarial entre hombres y mujeres llega al 27%, la m&aacute;s alta de Am&eacute;rica Latina, aunque es el pa&iacute;s con la mayor cantidad de mujeres en la fuerza laboral de la regi&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En la p&aacute;gina noventa del libro leemos la remembranza de una entrevista que la poeta <strong>Diana</strong> <strong>Bellessi</strong> le hizo a la tambi&eacute;n poeta y cantautora <strong>Mirtha</strong> <strong>Defilpo</strong> para la revista <em>Expreso Imaginario</em>, tiempos en que Defilpo se ocupaba de las letras de las composiciones de su pareja del momento, <strong>Litto Nebbia</strong>. &ldquo;En uno de los primeros ejemplares, en diciembre de ese a&ntilde;o, Bellessi le hizo una nota a Mirtha bajo un t&iacute;tulo provocador: &lsquo;No est&aacute; mal por ser una chica&rsquo;. La nota empezaba as&iacute;: &lsquo;Tanto en las carteleras como en los afiches que anuncian recitales de m&uacute;sica progresiva sobresalen en n&uacute;mero los nombres de m&uacute;sicos solistas, cantantes, compositores; pero &iquest;qu&eacute; pasa con las mujeres int&eacute;rpretes, compositoras o cantantes, salvo honrosas excepciones? &iquest;Hasta qu&eacute; punto no han sido marginadas, obstaculizadas o rechazadas agresivamente si no coquetean con una versi&oacute;n y una imagen impuesta en la sociedad y tambi&eacute;n en el rock? &iquest;Qu&eacute; pasa con las artistas mujeres?&rsquo;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa con las artistas mujeres hoy? De un modo esto lo viene respondiendo Zanellato con pasi&oacute;n y agudeza desde esa noche en que frente al enigma que cubri&oacute; el cielo de la pizzer&iacute;a de Chacarita le dio rienda suelta a la desfachatez y al orgullo. Aqu&iacute; y ahora su gran apuesta es la conducci&oacute;n del canal de YouTube <a href="https://www.youtube.com/@RuidoySentimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruido y Sentimiento</a>, donde conversa de m&uacute;sica con m&uacute;sicas. En tanto, colabor&oacute; en varios medios &ndash;<em>Rolling Stone</em>, <em>Rockdelux</em>, <em>Los Inrockuptibles</em>, <em>Indie</em> <em>Hoy</em>, <em>Infobae</em>, <em>Brando</em> y <em>Viva</em>, entre otros&ndash; y en la actualidad est&aacute; a cargo de la edici&oacute;n de los newsletters y el sitio web <a href="https://cenital.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cenital</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hay una escena digna de una epifan&iacute;a detr&aacute;s de </strong><em><strong>Brilla la luz para ellas</strong></em><strong>. Ese d&iacute;a te cay&oacute; la ficha. &iquest;C&oacute;mo fuiste encontrando el hilo ante la ausencia de muchas de esas historias de m&uacute;sicas en la bibliograf&iacute;a rockera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me hice unas unas cartulinas que pegu&eacute; en la pared de mi estudio y realic&eacute; una l&iacute;nea de tiempo como cuando escrib&iacute; mi tesis de grado en la universidad. Primero fui agarrando los libros que hab&iacute;a en casa. Despu&eacute;s me fui comprando varios: una primera edici&oacute;n usada de la <em>Historia del rock en Argentina</em> (Distal, 1987) de <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>, los dos de Ezequiel &Aacute;balos &ndash;<em>Historias del Rock de ac&aacute; I </em>(Editora AC, 1995)<em> </em>y <em>II</em> (Edici&oacute;n de autor, 2011)&ndash;, <em>C&oacute;mo vino la mano</em> (Mutantia, 1985) de <strong>Miguel</strong> <strong>Grinberg</strong>, <em>Agarrate!!! </em>(Galerna, 1970)<em> </em>de <strong>Juan Carlos Kreimer</strong>. A medida que iba leyendo, iba marcando en ese hilo conductor nombres que aparec&iacute;an para investigar. Habr&eacute; comenzado en 2018. Pero adem&aacute;s de esa epifan&iacute;a con mis amigas, me hab&iacute;a pasado algo que me avergonz&oacute; aunque me dio pie para ir m&aacute;s a fondo. <strong>Pablo Schanton</strong> me invit&oacute; a coordinar con &eacute;l una mesa de debate sobre &ldquo;Mujeres en el Rock&rdquo; en el Di Tella. Estaban <strong>Mavi D&iacute;az</strong>, <strong>Juana Molina</strong>, <strong>Miss Bolivia</strong> y <strong>Pilar</strong> <strong>Arrese</strong> de <strong>She Devils</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En un momento Juana (Molina) menciona a <strong>Gabriela</strong> y yo digo: &ldquo;<strong>Mar&iacute;a Gabriela Epumer</strong>&rdquo;. Y ella dice: &ldquo;No, <strong>Gabriela</strong>, la primera mujer en el rock&rdquo;. Yo no sab&iacute;a qui&eacute;n era <strong>Gabriela</strong> <strong>Parodi</strong> y para m&iacute; fue terrible porque soy muy buena alumna. (<em>Risas</em>) Me sent&iacute; muy avergonzada y a partir de ah&iacute; me plante&eacute;: &ldquo;No puedo decirme periodista feminista ni periodista de m&uacute;sica, si no tengo esta genealog&iacute;a completamente clara en mi mente&rdquo;. Sin embargo, yo tampoco conoc&iacute;a muchas periodistas de m&uacute;sica en ese momento con quienes hablar. Entonces recurr&iacute; a los libros y a las revistas. Ah&iacute; me fui anotando esos nombres y armando un word &ndash;un poco como un identikit&ndash; con cada una de ellas. Fui a ferias, me compr&eacute; discos usados y revistas viejas, tambi&eacute;n muchos CDs (soy coleccionista). Como que fui montando un archivo. Todo eso me encant&oacute;, fue la parte m&aacute;s linda de toda la investigaci&oacute;n: fui hablando con distintas personas y entonces cada vez se iban sumando m&aacute;s nombres, m&aacute;s nombres, m&aacute;s nombres y se fue abriendo y ampliando ese mapa que estaba trazando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; vida cobr&oacute; el libro despu&eacute;s de su edici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Unas semanas atr&aacute;s hab&iacute;a tenido un d&iacute;a de mierda y me subo al subte a las once de la noche. El vag&oacute;n estaba casi vac&iacute;o. Me siento, hab&iacute;a una chica enfrente y una al lado. La chica que estaba enfrente me mira, sonr&iacute;e, se me sienta al lado y me dice: &ldquo;Tu libro fue muy importante para m&iacute;. A partir de eso empec&eacute; a escribir sobre m&uacute;sica&rdquo;. Y yo: &ldquo;Guau, &iexcl;qu&eacute; hermosa!&rdquo;. Me siguen pasando esas cosas. No lo puedo creer. Yo medio que disoci&eacute;: escrib&iacute; el libro, lo publiqu&eacute; y ahora es como si lo hubiera hecho otra persona. Me resulta algo completamente ajeno. Pero me siguen llegando mensajes de algunas m&uacute;sicas muy emocionadas por haber sido recordadas. Es el caso de <strong>Leonor</strong> <strong>Marchesi</strong> de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=7jVOQl9gq5w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>P&uacute;rpura</strong></a>; hablo con ella todo el tiempo y flashea con ese rescate. Me sigue pasando de que yo sigo obsesionada con algunas de ellas. Con <strong>Cristina Plate</strong>, con <strong>Diana</strong> <strong>Nylon</strong>; sigo pensando en ellas.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>En lo personal, creo tambi&eacute;n que me dio una seguridad para trabajar que no ten&iacute;a. Esa verg&uuml;enza y esa inseguridad que sent&iacute; en el momento en que Juana (Molina) me dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no sab&eacute;s qui&eacute;n es Gabriela?&rdquo;, ya no las tengo. Ahora me puedo plantar ante cualquiera sin dudar: gan&eacute; una seguridad que me cambi&oacute; la vida. Me siento una voz autorizada, algo que antes no me pasaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Unos meses antes de que aparezca el libro se sancion&oacute; la Ley 27.539, que regula el acceso de artistas mujeres y no binaries a eventos musicales. &iquest;Qu&eacute; cambios se fueron dando desde que naci&oacute; el cupo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que el libro sali&oacute; en un momento clave. Al mes del m&iacute;o, se edit&oacute; el de <strong>Barbi</strong> <strong>Recanati</strong>, <em>Mostras del Rock</em> (Futurock, 2020), que lo presentamos juntas en El Galp&oacute;n de Guevara. Despu&eacute;s m&aacute;s adelante vio la luz <em>Al taco. Historia del rock argentino hecho por mujeres (1954-1999)</em>, de <strong>Carolina Santos</strong>, <strong>Gabriela</strong> <strong>Cei</strong> y <strong>Silvia</strong> <strong>Arcidiacono</strong> &ndash;editado por Gourmet Musical en 2023&ndash; que contin&uacute;a con esa discusi&oacute;n. Esos tres libros junto con la serie documental que hizo Carolina Santos, <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLZ6TIj4tHEIsEDbZojy0B4aQbsD53DQdA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sirenas rock</em></a> (2021), abrieron un debate y pusieron a las mujeres del rock en el lugar que se merec&iacute;an. La visi&oacute;n que todas tuvimos fue inevitablemente distinta a una producci&oacute;n que puede hacer un var&oacute;n. La admiraci&oacute;n de haber visto a determinadas mujeres haciendo m&uacute;sica nos posibilit&oacute; llegar hasta ac&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que suena vac&iacute;o y tonto decirlo, pero si vos ves a alguien realizando algo con lo que so&ntilde;&aacute;s, dec&iacute;s: &ldquo;Ah, bueno, lo puedo hacer, eso es posible&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;nto me marc&oacute; una canci&oacute;n de <strong>Fabi Cantilo</strong> cuando yo era chica y a la que repet&iacute;a sin parar? Esas cosas desde un punto de vista masculino cl&aacute;sico del periodismo de rock argentino no se contaban. Por eso la producci&oacute;n de nosotras cinco lo logr&oacute; y con el paso del tiempo lo fuimos confirmando. Aqu&iacute; y ahora salen cuentas en Instagram de chicas que relatan esto, que rescatan un disco, de lo que signific&oacute; tal banda en sus vidas. El domingo estaba leyendo una nota a <a href="https://lamusicaquetedebo.com.ar/2025/04/13/carmen-sanchez-viamonte-lo-que-arrasa-es-la-determinacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Carmen S&aacute;nchez Viamonte</strong></a> y ella dice: &ldquo;Yo hago esto porque la vi a <strong>Marilina</strong> (<strong>Bertoldi</strong>) haciendo eso y me cambi&oacute; la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-</strong><em><strong> Brilla la luz para ellas</strong></em><strong> est&aacute; dedicado a Rosario Bl&eacute;fari. &iquest;C&oacute;mo dimension&aacute;s la figura de ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me cuesta much&iacute;simo porque el libro sali&oacute; dos o tres meses despu&eacute;s de su muerte y nosotras &eacute;ramos amigas; hab&iacute;amos hecho junto con <strong>Nahuel Ugazio</strong> el podcast Los Cart&oacute;grafos. Creo que escrib&iacute; una nota ni bien falleci&oacute; porque un poco la hab&iacute;a estado escribiendo antes; uno a veces escribe para saber qu&eacute; piensa y as&iacute; procesar ciertas cosas. Sali&oacute; en <a href="https://latfem.org/adios-adios-rosario-me-voy-me-voy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LatFem</a> pero despu&eacute;s intent&eacute; hablar poco de ella, tratando de proteger nuestra amistad. Creo que su legado ha crecido y que su familia es la que ocupa ese rol. El otro d&iacute;a la entrevist&eacute; a <strong>Nina</strong> <strong>Su&aacute;rez</strong> en el ciclo de YouTube <a href="https://www.youtube.com/@RuidoySentimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruido y Sentimiento</a> y le digo: &ldquo;A m&iacute; me sigue flasheando verla en remeras o ver un grafiti en la calle con su nombre&rdquo;. Y una chica escribi&oacute; en el chat de la entrevista que ella segu&iacute;a a <strong>Nina</strong> pero no sab&iacute;a que &iexcl;<strong>Nina</strong> era hija de <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> y que lo descubri&oacute; ah&iacute;! He recibido muchos comentarios del estilo: &ldquo;Yo la conozco por la pel&iacute;cula <em>Silvia Prieto</em>, pero no sab&iacute;a que era m&uacute;sica&rdquo;. (<em>Risas</em>) Son chicos muy j&oacute;venes, &iexcl;que es hermoso! Su figura en un punto no para de crecer y se est&aacute; moviendo por los lugares en los que ella le gustar&iacute;a haberlo hecho. Todo muy alternativo, muy under, pero con un consenso de reconocimiento que su figura se merece. Entonces, me siento muy satisfecha con eso y siento que el mundo est&aacute; haciendo justicia sin que nadie intervenga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En paralelo a la devoci&oacute;n por Rosario Bl&eacute;fari se encuentra otro &iacute;cono de los a&ntilde;os 90 como Mar&iacute;a Fernanda Aldana, a cuya historia tambi&eacute;n abord&aacute;s en el libro. Adem&aacute;s, fuiste a cubrir el juicio a su hermano Cristian Aldana para la revista </strong><em><strong>Rolling Stone</strong></em><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - En principio, como la mayor&iacute;a de las personas, he ido cambiando de idea a lo largo de estos a&ntilde;os. Hay momentos donde fui m&aacute;s radicalizada, otros m&aacute;s moderada. Ahora estoy s&uacute;per radicalizada de vuelta. Pero en todos esos momentos nunca dud&eacute; de la importancia de <strong>Mar&iacute;a Fernanda</strong> <strong>Aldana</strong> en esta historia que yo estaba contando en el libro, que es la historia de las mujeres en el rock y sobre todo de cu&aacute;nto influyeron ciertas de ellas en esa &eacute;poca a las dem&aacute;s. Tengo cuarenta a&ntilde;os. Cuando iba a la secundaria, todas mis compa&ntilde;eras estaban vestidas como Mar&iacute;a Fernanda, yo iba a los recitales de <strong>El Otro Yo</strong>, ella era nuestra &iacute;dola absoluta. No s&eacute; si tuvo responsabilidad, si hubo complicidad &ndash;la justicia no lo determin&oacute; as&iacute;&ndash;, pero para m&iacute; es innegable el valor y la marca que ella dej&oacute; en la historia del rock, sobre todo de las mujeres. Para m&iacute; nunca estuvo en discusi&oacute;n si incluirla o no. S&iacute; me debat&iacute; el hecho de entrevistarla pero decid&iacute; no buscarla e intentar retratarla solo desde su obra. Dado que en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo hablo del juicio a <strong>Cristian Aldana</strong>, resolv&iacute; darle voz a <strong>Ariell Carolina Luj&aacute;n</strong>, una de sus v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; implica ser periodista musical y feminista? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es un compromiso pol&iacute;tico. Yo aplico el feminismo en toda mi vida. Es una forma de ver el mundo. Y conlleva el uso de ciertos valores que tengo: desde hablar con vos hasta ejercer mi trabajo como periodista. Creo que eso implica hacerme siempre preguntas y cuestionar lo establecido. Es volver a esa imagen de la pizzer&iacute;a Imperio, cuando estoy con mis amigas y me doy cuenta de que nunca me hab&iacute;a cuestionado la genealog&iacute;a de la m&uacute;sica que a m&iacute; m&aacute;s me gustaba. Y eso que hac&iacute;a mucho tiempo yo ven&iacute;a escribiendo sobre sobre m&uacute;sica&hellip; Bueno, yo intento tener esa pregunta constantemente en mi cabeza: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que no estoy viendo?&rdquo; &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n no estoy mirando?&rdquo; &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n no le estoy dando lugar?&rdquo; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando que yo no entiendo?&rdquo; Por ejemplo, ahora escrib&iacute; una nota para <a href="https://cenital.com/popstars-porno-el-potencial-artistico-del-sexo-mercado-o-rebeldia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cenital</a> sobre unas popstar underground actuales que tienen al sexo como la narrativa principal de su est&eacute;tica y de su m&uacute;sica. Es que despu&eacute;s de Madonna, no entiendo por qu&eacute; el sexo es escandaloso. Es decir, en 2025, &iquest;qu&eacute; hay ah&iacute; que yo no veo? Es meterme de una manera respetuosa y sin prejuicios en ese tema e intentar responder eso que a m&iacute; me provoca curiosidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Te genera tambi&eacute;n incordio esta incertidumbre? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre lo hablamos con <strong>Lala Toutonian</strong>. Soy rockera: primero odio y despu&eacute;s te doy la posibilidad de cambiar de opini&oacute;n. (<em>Risas</em>) A m&iacute; me interesa entender incluso lo que no me gusta. Por eso hago un poco el canal <em>Ruido y Sentimiento</em>: para no quedarme afuera y para poder entender qu&eacute; le ve la gente a determinadas escenas, a determinadas m&uacute;sica, a determinados personajes. O sea, me parece que es por eso que somos periodistas, m&aacute;s all&aacute; de escribir sobre lo que a uno le gusta. Intento siempre estar un poco inc&oacute;moda. Hay que manejar siempre cierta distancia para poder analizar un poquitito m&aacute;s all&aacute;. Esa incomodidad de no entender bien del todo es mejor para la profesi&oacute;n. Y cuando est&aacute;s muy metido y sent&iacute;s que ten&eacute;s que defender algo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- El activismo te gana, en ciertas ocasiones, en el mal sentido del caso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Al tener cuarenta a&ntilde;os, yo ya fui parte de una escena como la del indie. Ahora soy espectadora de otras escenas que van naciendo. Uno es p&uacute;blico pero adem&aacute;s soy una trabajadora de la industria musical, entonces soy parte de una cadena. El problema es que muchas veces los periodistas no nos sentimos parte de la cadena de producci&oacute;n de la industria de la m&uacute;sica, pero lo somos. Y eso abre otro debate: la calidad del periodismo musical, de los espacios que se usan en los roles en los medios. La industria ha cambiado mucho y nosotros tambi&eacute;n debemos ir cambiando. Pero es otro debate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; es significa en este momento de tu trayectoria el canal en YouTube </strong><em><strong>Ruido y Sentimiento</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es un proyecto que hago muy a pulm&oacute;n. Es mucho m&aacute;s barato escribir un libro por cinco a&ntilde;os que hacer un contenido digital. (<em>Risas</em>) Un poco lo pens&eacute; como la continuidad de <em>Brilla la luz para ellas</em>. Se trata de hacer entrevistas largas, fuera del algoritmo, de la vor&aacute;gine del recorte, con las m&uacute;sicas que est&aacute;n surgiendo y que no pude abordar en el libro porque su aparici&oacute;n es posterior a 2020. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En varias de tus &uacute;ltimas notas, sos de revindicar al pogo como una muestra de comunidad, de suerte de conciencia de clase rockera, casi como una resistencia ante la IA. &iquest;Hay algo de eso? &iquest;El pogo como un modo de materializar la uni&oacute;n frente a la ira?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo tengo mucha bronca. (<em>Risas</em>) Para m&iacute; es muy importante la bronca como elemento est&eacute;tico del arte. Como pulsi&oacute;n. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os estuve muy enojada. Y no quiero ir a bailar a una disco, no quiero que el rock sea pop. Antes de la pandemia, las grandes bandas eran <strong>Babas&oacute;nicos</strong>, <strong>B&aacute;ndalos</strong> <strong>Chinos</strong>. El sonido era mucho m&aacute;s proveniente de teclados, hab&iacute;a menos guitarras el&eacute;ctricas. Yo no encontraba en ese presente algo que canalizara eso que sent&iacute;a. Por suerte estaba una Marilina Bertoldi &ndash;que es muy rockera&ndash; con esa sensaci&oacute;n de enojo, de te escupo en la cara. Pero yo ve&iacute;a que el rock se estaba yendo a otro lado. Despu&eacute;s de la pandemia toda esta escena muy post punk de pibes &ndash;de la que soy espectadora&ndash; por suerte la empez&oacute; a encauzar y me encanta. Bandas como <strong>Mujer</strong> <strong>Cebra</strong> o <strong>Buenos Vampiros</strong>. Como que despu&eacute;s de la pandemia, la corporalidad y la forma de emocionarse cambi&oacute; radicalmente y todav&iacute;a no se habl&oacute; lo suficiente sobre eso. Y es clar&iacute;simo que esto tiene un efecto en la m&uacute;sica y en los pibes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me quedo con esto porque el emergente de la pandemia fue un rock m&aacute;s crudo, m&aacute;s visceral, y a veces encarnado en grupos de mujeres como Dum Chica o Las Tussi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ya no existe m&aacute;s la idea que ten&iacute;amos de bandas de chicas o bandas de chicos. Ya todos son mixtas; o sea, se piensa distinto, los pibes lo piensan distinto. Ni siquiera piensan: &ldquo;Pongamos a una chica en tal lugar&rdquo;. Eso ya fue. Es maravilloso. Es una conquista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No hace mucho te preguntaste: &ldquo;&iquest;Hace cu&aacute;ntas d&eacute;cadas que Buenos Aires no era el epicentro de algo nuevo en el rock?&rdquo; &iquest;Qu&eacute; transformaciones has notado al respecto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Tengo esta intuici&oacute;n que quiero compartir. Las personas que tienen la vida m&aacute;s o menos hecha, ordenada, al tener las condiciones b&aacute;sicas satisfechas, el arte que generan es menos urgente o menos excitante; es menos visceral. Son decisiones est&eacute;ticas m&aacute;s pensadas, m&aacute;s conceptualizadas. Pero cuando el arte y la m&uacute;sica se produce en los m&aacute;rgenes, en personas con una pulsi&oacute;n de crear realmente tan grande, digamos, que se superpone a sus propias limitaciones socioecon&oacute;micas, hay algo ah&iacute; de esa urgencia y esa realidad que a m&iacute; me interesa bastante m&aacute;s. Lo digo por esto de preguntarnos de d&oacute;nde proviene la creaci&oacute;n. No me olvido que desde los a&ntilde;os 70 para ac&aacute; personas como <strong>Charly Garc&iacute;a </strong>y <strong>Luis Alberto Spinetta</strong>, por ejemplo, ven&iacute;an de cunas m&aacute;s privilegiadas, y que esas comunidades que se generaron a su alrededor o en su contra fueron tambi&eacute;n las que alimentaron el rock de los 80, y el que a m&iacute; m&aacute;s me interesa es el que fue m&aacute;s revolucionario y vanguardista, el que viv&iacute;a en los m&aacute;rgenes de la sexualidad, de lo econ&oacute;mico, de lo social.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que ahora lo que veo es que un poco la pandemia democratiz&oacute; otro tipo de carencia o de malestar para los j&oacute;venes. Porque tanto un pibe en una habitaci&oacute;n en Palermo como un pibe en una habitaci&oacute;n en el conurbano m&aacute;s vulnerable, estaban viviendo cosas similares &ndash;m&aacute;s all&aacute; del plato de comida.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, creo que toda esa generaci&oacute;n de pibes sufri&oacute; el mismo mal todos por igual: el encierro, la angustia, la sensaci&oacute;n de agon&iacute;a, la ansiedad. Como que de ah&iacute; parte mucha de esta escena nueva y que tiene como epicentro a Buenos Aires. Eso que empez&oacute; en ciertos sucuchos, en esos lugares por afuera del circuito oficial, ahora explot&oacute;. Y cada vez m&aacute;s esas bandas llaman la atenci&oacute;n a trav&eacute;s de notas en los medios m&aacute;s grandes. Creo que esta generaci&oacute;n que sufri&oacute; tanto el encierro, la pandemia; que naci&oacute; con las redes sociales, con el tel&eacute;fono en las manos, que sufre tanto esa ansiedad, es la que busca tambi&eacute;n respuestas alternativas y crea esta nueva escena. Esas bandas y solistas est&aacute;n generando estrategias para salir del algoritmo, de la ansiedad y de la agenda impuesta.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; </em><strong>Daniel Flores</strong><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/romina-zanellato-feminismo-rockero_132_12287318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 May 2025 03:03:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1a8e8364-e584-4278-b60a-1650949ebcfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117516.jpg" length="1923266" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1a8e8364-e584-4278-b60a-1650949ebcfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117516.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1923266" width="1916" height="1078"/>
      <media:title><![CDATA[Romina Zanellato, el feminismo rockero al poder]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1a8e8364-e584-4278-b60a-1650949ebcfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117516.jpg" width="1916" height="1078"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional,Mujeres,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Paz, el último editor del No]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/luis-paz-ultimo-editor-no_132_12250087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c515903-91e6-47ba-b78d-19914ede78ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Paz, el último editor del No"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue el último director de la edición en papel del suplemento No del diario Página/12. Hoy sigue al frente del medio juvenil pero en formato digital. Luis Paz es un testigo y protagonista privilegiado de los cambios tanto culturales como políticos que han sucedido en nuestro país en este siglo ligados a la cultura rock.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de ser periodista, siempre tuve bandas. Soy baterista y editor. Mis dos actividades est&aacute;n como en la sombra&rdquo;, deslizar&aacute; en un momento de nuestra conversaci&oacute;n <strong>Luis Paz</strong> (Buenos Aires, 1986). Siendo muy joven se uni&oacute; al diario <em>P&aacute;gina/12</em> y ninguna bala par&oacute; este tren provisto de m&uacute;sica, videojuegos, porro, culturas emergentes y nuevas tecnolog&iacute;as. En el medio, continu&oacute; detr&aacute;s de los parches. Aqu&iacute; y ahora es el baterista de <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/2NOUA9rZieiOJyqCkwTxAf?si=_OpIQv3BRme90hX4NByHhg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pacto Quiroga</a>, cuyo &uacute;ltimo lanzamiento es el EP con los sencillos &ldquo;P&eacute;sima contestaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;Extra&ntilde;as voces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Paz vivi&oacute; uno de los grandes cimbronazos a los que el gremio se ha ido adecuando en el traj&iacute;n de unos tiempos que siempre est&aacute;n cambiando. Si en marzo de 2017, como editor del suplemento <em>No</em>, estuvo a cargo de la celebraci&oacute;n de sus veinticinco a&ntilde;os de existencia; trescientos setenta y cinco d&iacute;as m&aacute;s tarde tuvo que ponerse la mochila al hombro y acondicionar los contenidos y la redacci&oacute;n a una nueva vida: transformar el <em>No </em>en formato digital. Cosas de mandinga: el suple est&aacute; online desde la misma semana que la revista brit&aacute;nica <em>NME</em> decidi&oacute; quedarse solo en la web.
    </p><p class="article-text">
        Pero la aventura mal no le ha ido. Paz a&uacute;n sigue dirimiendo las distintas realidades de la cultura juvenil al frente del <em>No</em>. En tanto, es uno de los responsables de <a href="https://www.cuatroveintiuno.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatroveintiuno.com</a> junto con <strong>Juan Ruocco</strong> y <strong>Juan Manuel La Volpe</strong>, un medio en el que se zambullen en las peripecias de la cultura, la tecnolog&iacute;a, el cannabis y la vida real en estos tiempos aciagos.
    </p><p class="article-text">
        En esta entrevista, bucearemos en c&oacute;mo un hijo de las calles de Lomas de Zamora, en el sur del conurbano, testigo y protagonista privilegiado de la irrupci&oacute;n en la vida cotidiana de las nuevas tecnolog&iacute;as, fue moldeando &ndash;con la cultura rock como horizonte&ndash; una vertiginosa y productiva trayectoria en el periodismo musical.
    </p><p class="article-text">
        - Para m&iacute; el <em>frame</em> que define mi generaci&oacute;n es la crisis de 2001, la aparici&oacute;n de internet y la tragedia de Croma&ntilde;&oacute;n. Poco despu&eacute;s el comienzo de la reconstrucci&oacute;n kirchnerista. Mientras que la generaci&oacute;n siguiente estar&aacute; delimitada por el trap, el freestyle, la popularizaci&oacute;n del porro, la venta de contenido er&oacute;tico y las plataformas de citas. Es otro nivel de profundizaci&oacute;n de esa digitalizaci&oacute;n donde en mi generaci&oacute;n era todav&iacute;a como una pata m&aacute;s. Entro a la adultez con internet en casa, usando computadoras desde adolescente. En paralelo, en ese mundo hay un espacio que le reservo a los videojuegos como fuente de aprendizaje; es tambi&eacute;n el primer acercamiento muy fuerte que tiene mi generaci&oacute;n con un producto cultural digital: una consola de videojuegos, la posibilidad de un mundo virtual, de interactuar con cosas hechas con computadoras y animaci&oacute;n. Es fundamental esto porque no es solo una exposici&oacute;n a la cultura y al arte por intermedio del entretenimiento, sino tambi&eacute;n porque gran parte de mi generaci&oacute;n aprendi&oacute; a hablar y a leer en ingl&eacute;s gracias a los videojuegos. Es m&aacute;s, a varios artistas de grandes festivales como Lollapalooza, muchas personas los han conocido por ser la banda sonora de los videojuegos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; es lo que te llev&oacute; a dedicarte al periodismo musical? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - No recuerdo haber hecho un esfuerzo sobrehumano para enterarme de que exist&iacute;a la m&uacute;sica, de que era maravillosa, y de que entre todas las m&uacute;sicas, el rock era la que m&aacute;s capacidad de conmoverme ten&iacute;a. La informaci&oacute;n ligada al rock era muy mainstream. Desde MTV a Rock and Pop. En la casa de mis t&iacute;os escuchaban <strong>Guns N&rsquo; Roses</strong>, el rock estaba en la casa de un amigo mayor o un compa&ntilde;ero del colegio; hasta se encontraba en los propios videojuegos, tipo Arcade, en los que la m&uacute;sica era s&uacute;per heavy metal y ya te pasaban cosas con esa m&uacute;sica. Era ver los afiches de ciertos recitales y preguntarte qu&eacute; onda esas bandas. Pero lo que le&iacute;a de periodismo musical no tuvo que ver con la intenci&oacute;n de ser periodista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; quer&iacute;as ser?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Le&iacute;a periodismo musical con la intenci&oacute;n de ser m&uacute;sico y por lo tanto enterarme de qu&eacute; hac&iacute;an otros m&uacute;sicos, c&oacute;mo se mov&iacute;an, en qu&eacute; pensaban, descubrir sonidos. La investigaci&oacute;n iba por la m&uacute;sica y no por el periodismo. Estaba en el &uacute;ltimo a&ntilde;o del secundario, yo tocaba la bater&iacute;a y con mis compa&ntilde;eros armamos una banda, con quienes hab&iacute;amos estado meti&eacute;ndonos cada vez m&aacute;s en el mundo de la m&uacute;sica; un mundo recontra lis&eacute;rgico en donde conviv&iacute;an por cuestiones contextuales desde <strong>Leo Mattioli</strong> hasta <strong>Fun People</strong>, con todo el n&uuml; metal (<strong>Korn</strong>, <strong>Limp Bizkit</strong>, <strong>Slipknot</strong>). Pero eso era parte de ser joven, no de un plan de vida ni nada por el estilo. De hecho, yo hice el secundario con orientaci&oacute;n en econom&iacute;a y gesti&oacute;n. De chico ten&iacute;a m&aacute;s seguridad para trabajar con n&uacute;meros que con palabras: hab&iacute;a pensado ser contador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pero pasaron cosas&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi hermana mayor hab&iacute;a ido a la universidad de Lomas de Zamora. Era las m&aacute;s cercana a casa y como carrera me interes&oacute; Comunicaci&oacute;n Social porque ten&iacute;a bastante contenido de Historia, mucho de cultura, y a su vez yo coleccionaba algunas revistas. Pero jam&aacute;s comenc&eacute; a cursarla con la idea de trabajar de periodista. El quiebre de todo eso es el porro. Cuando empiezo a fumar marihuana regularmente, comienzo a discernir que eso iba a ser algo importante, que me iba a acompa&ntilde;ar a lo largo de la vida; porque me era funcional para varias cosas, me era divertido y me ayudaba. Es m&aacute;s, el porro era terap&eacute;utico. Entonces surge la idea de: &ldquo;Bueno, no s&eacute; si me cabe mucho tener los laburos caretas en que pensaba antes&rdquo;. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- La vida misma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En segundo a&ntilde;o de la universidad hago un taller de escritura con un profesor que me cambia la cabeza y que hoy es el padrino de mi hija. Se llama <strong>Adri&aacute;n Figueroa D&iacute;az </strong>y es un tipo que fue mentor de toda mi camada de zona sur. &Eacute;l es una persona clave en nuestro desarrollo. Despu&eacute;s de la cursada me invita a ir a la AUNO, que es la agencia de noticias que tiene la facultad para empezar a escribir cr&oacute;nicas y cuestiones de cultura. Estuve un a&ntilde;o haciendo la colimba del periodismo con &eacute;l, con gente que eran editores de <em>P&aacute;gina/12</em>, de <em>Noticias</em> <em>Argentinas</em>; gente grosa. Todo muy formativo. Hasta que entro por una pasant&iacute;a a la secci&oacute;n Sociedad de <em>P&aacute;gina/12</em>. Yo ten&iacute;a veinte a&ntilde;os. Mi look era estrafalario: era evidente que ten&iacute;a ganas de participar de la cultura rock. Entonces se me empiezan a dar algunas charlas con <strong>Roque Casciero</strong>, con <strong>Mart&iacute;n P&eacute;rez</strong>, con <strong>Mariana Enr&iacute;quez</strong>, peque&ntilde;os intercambios siendo pasante. Ah&iacute; asocio sus nombres y empiezo a revisar revistas: &iexcl;era la gente que hab&iacute;a firmado todas las notas que yo hab&iacute;a le&iacute;do! Era el a&ntilde;o 2007. Antes de ingresar a Espect&aacute;culos para cubrir shows, me sale hacer una nota a <strong>Banda de Turistas</strong> para el suplemento <em>No</em>. Un texto muy chiquito, veinte l&iacute;neas. Con la banda nos conoc&iacute;amos de las fiestas, de Fotolog. Pero fue una nota muy importante para m&iacute;, la primera en el <em>No</em>. Era febrero de 2008.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En Espect&aacute;culo entr&aacute;s para hacer cr&oacute;nicas de shows.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es una droga maravillosa todav&iacute;a hoy ver una nota tuya publicada en un diario con tu nombre. A los veinti&uacute;n a&ntilde;os se ensambla todo y tengo resuelto el sentido de mi vida de una forma muy m&aacute;gica y org&aacute;nica. Como dicen las bandas cuando las entrevistamos: &ldquo;Se dio naturalmente&rdquo;. Se ensamblaron los factores: fue un poco haber estado en esa universidad, haber respondido al llamado de ese profesor, haber tenido el inter&eacute;s previo y que se dieran los movimientos.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>De mi generaci&oacute;n, hay un mont&oacute;n de gente extremadamente m&aacute;s talentosa que yo que no pudo seguir trabajando porque no tuvo la suerte de que se abriera un espacio en un medio; gente que termin&oacute; laburando en otras cosas, que abandon&oacute; el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En marzo de 2017, el suplemento </strong><em><strong>No </strong></em><strong>cumpli&oacute; veinticinco a&ntilde;os de vida y realizaron un n&uacute;mero especial. &iquest;Qu&eacute; te mostr&oacute; ese relevamiento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me acuerdo que el <strong>Mosca</strong> de<strong> 2 Minutos</strong> en su texto dice: &ldquo;&iquest;Y qu&eacute; le pedir&iacute;a al <em>No</em>? Le pedir&iacute;a que le dejen de dar bola al trap y que vuelvan a hablar de punk rock&rdquo;. (<em>Risas</em>) Eso me qued&oacute; grabado. Fue muy lindo haber estado como editor en ese momento. El suplemento a lo largo de su historia fue atravesando distintas batallas culturales hacia dentro del rock y del mismo rock con otras situaciones. Podemos hablar del rock y el menemismo durante los a&ntilde;os 90. Podemos hablar del rock y las tendencias y el neopasotismo cultural de los 2000. Podemos hablar del rock resistiendo en los 2010, sobre todo hacia el final de la d&eacute;cada. Y hasta la llegada de la pandemia &ndash;con ciertos inconvenientes de seguridad propia y de autoestima&ndash;, su relaci&oacute;n con otros g&eacute;neros musicales. El <em>No</em> acompa&ntilde;&oacute; estas batallas por decisi&oacute;n propia, tanto por darle bola al rock como por no darle bola a otras estupideces, y tratando de mantener la capacidad de discernir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; recuerdo ten&eacute;s del jueves 15 de marzo de 2018? Esa es la fecha del cierre del suplemento en formato f&iacute;sico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Con tapa de <a href="https://www.pagina12.com.ar/101540-mis-canciones-son-fisicas-suelto-cosas-que-te-hacen-sentir-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Bad Gyal</strong></a> por la nota que le hizo <strong>Yumber Vera Rojas</strong>. Como editor que era del <em>No</em>, nadie me dijo nada que se terminaba. Me acuerdo que me enter&eacute; por la plataforma <em>Silencio</em>, no por gente de <em>P&aacute;gina/12</em>. Fue muy desagradable enterarse as&iacute;. Puertas adentro del diario nadie hab&iacute;a hablado conmigo: ni de la direcci&oacute;n ni tampoco los editores de Espect&aacute;culos, de quien el <em>No</em> era una subsidiaria administrativa. El primer movimiento de la empresa fue cerrarlo, no pasarlo a digital; todo esto en un contexto en el que se dieron de baja otros suplementos en el diario, o en el cual otros perdieron muchas p&aacute;ginas. Pero la carta que yo me jugu&eacute; fue: &ldquo;Estrat&eacute;gicamente no les conviene cerrar el suplemento. El diario va a seguir envejeciendo y el <em>No</em> es una de las pocas bocas de acceso que tienen los j&oacute;venes para saber de qu&eacute; se trata <em>P&aacute;gina/12</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Buena estrategia. &iquest;C&oacute;mo fue el arreglo para seguir en la web?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En principio pasamos a digital con toda una promesa de presupuesto para hacer cosas audiovisuales y tener manejo de redes. Pero despu&eacute;s con la misma guita que se hac&iacute;an seis notas a la semana, hab&iacute;a que hacer cosas todo el mes. Fueron unos a&ntilde;os de encontrar la forma para poder hacer sustentable en todo sentido al <em>No;</em> econ&oacute;micamente para el diario, pero tambi&eacute;n para que siguiera siendo relevante period&iacute;sticamente y no desaparecer. Nos cost&oacute; y nos cuesta un mont&oacute;n hacerlo. En paralelo surgieron medios nativos en redes, medios digitales, apareci&oacute; el streaming y el periodismo escrito se volvi&oacute; viejo; es m&aacute;s, la web de <em>P&aacute;gina/12</em> qued&oacute; vieja y nosotros en el suple un poco tambi&eacute;n fuimos ganando a&ntilde;os. Como empezamos de muy chicos, somos gente todav&iacute;a en nuestros veinte largos; en mi caso, los treinta largos. Ahora la gente ve la entrevista a <strong>Neo Pistea</strong> en Caja Negra, pero no va a leer diez mil caracteres de un reportaje en el <em>No</em>. De la pandemia a hoy, el promedio de lecturas de una nota se ha reducido a un 10%. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- El viraje del suple hacia la cultura under es interesante. M&aacute;s que nada en el hecho de prestarle atenci&oacute;n a diversas tribus no solo rockeras. Pienso en toda la cultura anim&eacute; y los videojuegos&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que es una marca de mi gesti&oacute;n al frente del <em>No,</em> haberle sacado esa exclusividad de ser un suplemento donde la cultura joven se reduc&iacute;a al rock y lo que pasaba alrededor de la &oacute;rbita del rock, y haberlo repensado en una l&oacute;gica de cultura joven, global y post internet. Una cultura joven donde entran cuestiones de videojuegos, de drogas, de entender lo que pasa a nivel internacional, de derechos, de educaci&oacute;n, de autocultivo, de salud mental, de econom&iacute;a, del freestyle, del e-sport. Es decir, mi idea fue hacer un <em>P&aacute;gina/12 </em>para j&oacute;venes. Eso fue algo que al principio nos cost&oacute; porque era raro el cambio. Pero fue una construcci&oacute;n que hicimos hablando tambi&eacute;n con los agentes de prensa, con las productoras de distintos &aacute;mbitos. Obviamente que perd&eacute;s cierto lugar de referencia en lo que tiene que ver con la m&uacute;sica. Ahora bien, fueron decisiones editoriales y m&aacute;s all&aacute; de los n&uacute;meros que han ido creciendo, a m&iacute; lo que me da tranquilidad y alegr&iacute;a es haber podido reconvertir al <em>No</em> en algo un poco m&aacute;s amplio que un or&aacute;culo de la cultura rock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;En qu&eacute; not&aacute;s los cambios que se han ido sucediendo en los modos de producci&oacute;n como de recepci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Una de las zonas donde m&aacute;s se notan los cambios es en los espacios de trabajo de esas industrias culturales. Uno de los m&aacute;s evidentes lo not&eacute; cuando iba a cubrir un festival y preguntaba: &ldquo;Che, &iquest;qu&eacute; pasa que todos estos pibes que antes ven&iacute;an a cubrir recitales no est&aacute;n viniendo o los veo menos?&rdquo;. Y cuando los encontr&aacute;s te dicen: &ldquo;No, me bajaron colaboraciones de ac&aacute;, me bajaron colaboraciones de all&aacute;&rdquo;. &ldquo;No, me fui.&rdquo; &ldquo;No, aquel medio cerr&oacute;.&rdquo; Ah&iacute; notabas el cambio de &eacute;poca, m&aacute;s ah&iacute; que en la gente. Aunque despu&eacute;s ves tambi&eacute;n el impacto cultural: lo mal que se escribe, que se habla y que se piensa; digamos, la imposibilidad de articular frases, argumentos, pensamientos, reflexiones; de concatenar ideas, de comparar cosas, de poner en contexto. Todo esto tiene mucho que ver con que se lee menos, con que la incorporaci&oacute;n de informaci&oacute;n es cada vez menos de forma le&iacute;da. En tanto, el mundo cambi&oacute; pero seguimos comunic&aacute;ndonos de la misma forma, reclamando atenci&oacute;n de la misma manera. La <em>commodity</em> de la pandemia para ac&aacute; es la atenci&oacute;n. El problema es que no hay estrategia digital en muchos medios. Son cosas que no s&eacute; si es falta de pericia, desinter&eacute;s o profunda ignorancia de c&oacute;mo hacer que tu negocio funcione: o sea, tu negocio es la informaci&oacute;n y el delivery de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;les son los significados que pueden sostener hoy a la cultura rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - M&aacute;s all&aacute; de la fuerza y el vuelo de su m&uacute;sica, la raz&oacute;n por lo cual muchos quedamos tan enamorados del rock fue por su comunidad. Despu&eacute;s crecimos y nos enteramos que en nuestra comunidad varios eran unos &ldquo;violines&rdquo;, que algunos cagaban a sus amigos por guita. Pero cuando vos ibas a recitales, hab&iacute;a una cosa de fraternidad, de hermandad, una cosa de libertad, una psicodelia aceptada, una voluntad por el mambo, por la celebraci&oacute;n, por la energ&iacute;a: el rock era un espacio de catarsis. Toda esa fuerza multimodal que tiene el rock de dar soluciones a crisis y tapones emocionales. Creo que eso sigue estando y va a seguir estando. Lo encontr&aacute;s en el under y tambi&eacute;n en los grandes festivales masivos. De pronto (<strong>Andr&eacute;s</strong>) <strong>Calamaro</strong> o <strong>Babas&oacute;nicos</strong> hacen cierta canci&oacute;n y todo el mundo la canta al filo de su voz. Ahora bien, lo que representa la cultura rock a nivel pol&iacute;tico es lo que est&aacute; m&aacute;s en retirada. Esa capacidad del rock de ser un aglutinante de gente se encuentra en retirada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Entonces, &iquest;qu&eacute; batalla cultural puede dar el rock hoy en d&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En un contexto con la inteligencia artificial (IA) al frente, lo que tiene el rock como posibilidad es volver a establecerse como un &iacute;ndice de verdad de la producci&oacute;n musical a gran escala. En la cobertura del Quilmes 22 escrib&iacute; que <strong>Conociendo Rusia</strong> era una banda creada por una inteligencia artificial a que la pusieron a escuchar rock argentino durante un a&ntilde;o; un proyecto bastante gen&eacute;rico y que quiz&aacute;s ese sea su gran distintivo de personalidad. En la medida en que el rock tome la defensa de la m&uacute;sica hecha por seres humanos &ndash;de sensibilidad humana y de creatividad humana&ndash;, surgir&aacute; tal vez un espacio de disputa de ac&aacute; a los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. En circunstancias como las que estamos atravesando, con mucho espacio de entretenimiento y poco de socializaci&oacute;n, el rock mantiene su estatus de ser algo masivo; de manejar cierta parte de su sensualidad &ndash;me refiero a eso de ser llamativo para las masas, para los j&oacute;venes&ndash; y eso hace que se enfrente a una gran oportunidad. En lo particular, el rock puede tener un gran desaf&iacute;o con toda la movida hardcore punk en ebullici&oacute;n, el nuevo rock psicod&eacute;lico, la escena post punk. Son todas bandas que mientras pibes de su misma edad est&aacute;n a full investigando con la IA, haciendo sus fotos de &ldquo;studio ghibli&rdquo;, ellos est&aacute;n tratando de hacer una m&uacute;sica humana. Entonces, ah&iacute; hay una esperanza para el rock.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestra pr&oacute;xima invitada ser&aacute; Romina Zanellato.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/luis-paz-ultimo-editor-no_132_12250087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Apr 2025 11:17:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1c515903-91e6-47ba-b78d-19914ede78ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="627222" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1c515903-91e6-47ba-b78d-19914ede78ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="627222" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Luis Paz, el último editor del No]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1c515903-91e6-47ba-b78d-19914ede78ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lalo Mir, la voz radial del rock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/lalo-mir-voz-radial-rock_132_12215603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06def9b2-bdee-4b41-a250-2b39f849d655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lalo Mir, la voz radial del rock"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eduardo Enrique Mir, ícono indiscutido de la radio argentina, celebra en 2025 sus 50 años de trayectoria profesional, en paralelo al 40º aniversario de Rock and Pop, emisora de la que fue piedra fundacional.</p></div><p class="article-text">
        Ser&iacute;amos marcianos si tuvi&eacute;semos que ponernos a recordar programa a programa, los logros que han tra&iacute;do hasta aqu&iacute; a <strong>Eduardo Enrique Mir</strong> (San Pedro, 1952), m&aacute;s conocido como <strong>Lalo Mir</strong>. Un animal de radio si los hay. Un gladiador de ese aparato que no se da por vencido. Una aplanadora de horas y horas de estar sentado frente al micr&oacute;fono. Lo desopilante, lo irreverente. Lo imposible, lo irrefrenable. Eso encarna la voz de <strong>Lalo</strong>, una marca registrada de la primera Rock and Pop, esa instituci&oacute;n radial que est&aacute; conmemorando este 2025 cuatro d&eacute;cadas de vida.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese 1985, <strong>Lalo</strong> estaba finalizando el exitoso y se&ntilde;ero <em>9PM</em>, el programa que primero con <strong>Horacio Maurette</strong> y luego con la<strong> Negra</strong> <strong>Elizabeth Vernaci</strong> pondr&aacute; su granito de arena para que la radio con sinton&iacute;a FM no sea la misma. Algo de eso se puede rememorar en el canal de <a href="https://www.youtube.com/@lalomiroficial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouTube</a> que abri&oacute; a fines del a&ntilde;o pasado donde saca a relucir su papel de pionero en todo esto. Adem&aacute;s, <strong>Lalo</strong> conserva en su archivo reliquias tales como el primer demo de dos grupos que captar&aacute;n el esp&iacute;ritu de la &eacute;poca como pocos: <strong>Soda Stereo </strong>y<strong> Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo anecd&oacute;tico dir&aacute; que estuvimos a punto de juntarnos en alg&uacute;n bar del Amba, pero su vida n&oacute;made nos llev&oacute; a conversar v&iacute;a zoom. Eso no impidi&oacute; el cotejo de ciertos momentos puntuales en su rica trayectoria de ciencuenta a&ntilde;os, donde siempre apunt&oacute; alto, siempre hacia un m&aacute;s all&aacute; que parece quedar cerca. Quedar&aacute; para otra futura entrevista el recuerdo de su compa&ntilde;ero de tropel&iacute;as en <em>Radio Bangkok</em>, <strong>Douglas Vinchi</strong> (el alias de <strong>Carlos Masoch</strong>) quien falleci&oacute; a los d&iacute;as de este encuentro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Empezaste en la radio produciendo avisos publicitarios en JC y Asociados, que era un desprendimiento de una agencia muy grande (Julio Cepeda Producciones). &iquest;C&oacute;mo es que termin&aacute;s al frente de </strong><em><strong>9PM</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo trabajaba en la producci&oacute;n de radio y de publicidad desde fines de 1975. Cincuenta a&ntilde;os se cumplieron este a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Felicitaciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Gracias. Reci&eacute;n ahora me cae la ficha. En el a&ntilde;o 1980 yo hab&iacute;a hecho un programa que se llam&oacute; <em>La Isla del Tesoro</em> en el lanzamiento de FM Splendid. Lo produc&iacute;a la agencia en que trabajaba, Julio Cepeda Producciones. Uy, la semana pasada se acaba de ir de viaje el genio de <strong>Julio Cepeda</strong>, que era el que manejaba todo eso. Ese 1980 yo estaba un poco cansado, laburaba mucho. Con mi mujer de entonces, <strong>Adela</strong>, decidimos irnos de viaje al menos un a&ntilde;o. Fui a JC y les dije: &ldquo;Me quiero ir de viaje un tiempo&rdquo;. Me dijeron: &ldquo;Bueno&rdquo;. En la agencia qued&eacute; como en <em>stand-by</em> todo ese 1981. Volv&iacute; al pa&iacute;s a fines de diciembre. Fui a JC y les dije: &ldquo;Buenas, &iquest;qu&eacute; tal?&rdquo; A lo que me respondieron: &ldquo;Bien&rdquo;. Entonces, entr&eacute; a mi oficina y estaban mi escritorio, mi l&aacute;piz, mi blog de notas. Todo igual. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y te pon&eacute;s a trabajar de nuevo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En el viaje escuch&eacute; mucha m&uacute;sica en la radio. Fuimos por Per&uacute;, despu&eacute;s saltamos a M&eacute;xico, despu&eacute;s a varias ciudades de Estados Unidos (Los &Aacute;ngeles, Washington, Nueva York), despu&eacute;s Brasil&hellip; Hicimos un viaje que dur&oacute; once meses. En JC yo programaba m&uacute;sica porque era una de las tareas que me tocaban. Pero no era un rockero fan&aacute;tico. No ten&iacute;a esa tradici&oacute;n. Yo ven&iacute;a de escuchar radio AM: <strong>El club del Clan</strong>, <strong>Sandro</strong>, por ah&iacute; un poco de los <strong>Beatles</strong>. Tal vez alg&uacute;n fen&oacute;meno local como &ldquo;La balsa&rdquo; de <strong>Los Gatos</strong> o &ldquo;Muchacha ojos de papel&rdquo; de <strong>Almendra</strong>. No mucho m&aacute;s. Sin embargo, cuando llego a Buenos Aires &ndash;me instal&eacute; en 1973/4&ndash; era la &eacute;poca de la primera andanada del rock. De <strong>Billy Bond y la Pesada</strong>, de <strong>Sui</strong> <strong>Generis</strong>, de <strong>Pappo&rsquo;s Blues</strong>. Pero para m&iacute; era una m&uacute;sica m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A&uacute;n el rock no te atravesaba.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;No, pero el viaje me acerc&oacute; al rock. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n que las radios que transmit&iacute;an rock ten&iacute;an una energ&iacute;a que no pose&iacute;an las otras, y me cautiv&oacute; ese sonido, esa energ&iacute;a. Entr&eacute; por ah&iacute;. Entonces, en los comienzos de 1982, cuando ya estaba de regreso, le digo al <strong>Cholo Casta&ntilde;&oacute;n</strong> &ndash;que era mi jefe en JC&ndash;: &ldquo;Tengo ganas de hacer un programa de rock al estilo americano a la hora nueve&rdquo;. Es que, a las nueve de la noche, radio Del Plata se dejaba de vender, no hab&iacute;a auspicio. Esa era la hora de la tele, la radio en ese tramo no facturaba. Y me dicen: &ldquo;Hac&eacute; lo que quieras&rdquo;. El 15 de marzo de 1982 empezamos <em>9PM</em> con el finado <strong>Horacio Maurette</strong>, que era el gerente art&iacute;stico de la radio. El programa lo musicalizaban <strong>Gustavo Noya</strong> &ndash;que despu&eacute;s fue uno de los que iniciaron con <strong>Michel Peyronel</strong> la FM Tango&ndash; y<strong> Danielito Ladogana</strong>. Ten&iacute;amos m&aacute;s o menos una carta de 60% de rock anglo, rock bastante heavy, y un 40% en el cual inclu&iacute;amos cosas de cualquier otro origen, entre otras de rock argentino. Pero el 2 de abril&hellip; Malvinas. Entonces se nos acab&oacute; la m&uacute;sica en ingl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hay cierto consenso de que los militares prohibieron la m&uacute;sica en ingl&eacute;s cuando se desata la Guerra de Malvinas. Pero creo haberte escuchado decir todo lo contrario. &iquest;C&oacute;mo es la historia entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, no dec&iacute;s cualquier cosa. Yo siempre digo lo que tengo en mi cabeza, que es la informaci&oacute;n con que cuento. A.R.P.A., la Asociaci&oacute;n de Radiodifusoras Privadas Argentinas, que era como una especie de gremio de los due&ntilde;os de las radios privadas, toma esta decisi&oacute;n y le manda esta recomendaci&oacute;n a todos sus afiliados. Recordemos que hab&iacute;a como una especie de explosi&oacute;n nacionalista nunca vista, &iquest;no? Recordemos las plazas de Mayo de (<strong>Leopoldo</strong> <strong>Fortunato</strong>) <strong>Galtieri</strong> y todo eso: una en contra y a los dos d&iacute;as, otra a favor. Un disparate como es la Argentina. (<em>Risas</em>) Esta recomendaci&oacute;n de A.R.P.A., por decirlo de alguna manera, se tom&oacute; al pie de la letra. Creo que todo el mundo lo entendi&oacute; como algo que era natural. Claro, &iquest;c&oacute;mo vamos a pasar m&uacute;sica en ingl&eacute;s si los tipos est&aacute;n viniendo con toda la flota? Supuestamente, si es como yo lo tengo en la memoria, las radios oficiales que estaban manejadas por los interventores militares hicieron lo mismo. Pero creo que la medida nace del sector privado, no de los militares. Tal vez haya forma de constatarlo, pero no s&eacute; si es importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Despu&eacute;s de este fervor nacionalista, </strong><em><strong>9PM</strong></em><strong> se encargar&aacute; de dar a conocer los primeros demos de grupos fundamentales del rock argentino como Soda Stereo y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. &iquest;C&oacute;mo era eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Bueno, hab&iacute;a dos hab&iacute;a dos fuentes a trav&eacute;s de las cuales nos llegaba la m&uacute;sica. Yo no me ocupaba del asunto, sino que lo hac&iacute;an <strong>Dani</strong> (<strong>Ladogana)</strong> y <strong>Gustavo</strong> (<strong>Moya</strong>). Primero estaba el canal oficial, que eran las compa&ntilde;&iacute;as discogr&aacute;ficas. Radio del Plata era una radio musical tanto en AM como en FM, salvo los programas period&iacute;sticos de la ma&ntilde;ana. Y, por el otro, estaban las bandas independientes, que no ten&iacute;an compa&ntilde;&iacute;a y que eran mayor&iacute;a en ese momento; esas llegaban directamente a la radio, a <strong>Daniel</strong> (<strong>Ladogana</strong>) a <strong>Gustavo</strong> (<strong>Moya</strong>) o hac&iacute;an cola a las 9 de la noche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - As&iacute; fue. Nosotros sal&iacute;amos de la radio y hab&iacute;a gente. Estaba un loco del Borda que ven&iacute;a con una carta y no s&eacute; qu&eacute;... Estaban los que quer&iacute;an que les promuevas un baile o un show. Y estaban los casetes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qui&eacute;n curaba el tema de los casetes? &iquest;Vos o los musicalizadores? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, los musicalizadores ten&iacute;an libertad absoluta de programaci&oacute;n. Si bien yo ten&iacute;a alg&uacute;n derecho a veto, en general coincid&iacute;amos. Las cosas que suceden y se dan org&aacute;nicamente, evolucionan de una manera org&aacute;nica. Entonces el reglamento era medio una pauta de todos. &ldquo;Mir&aacute; lo que consegu&iacute;.&rdquo; &ldquo;Mir&aacute; lo que traje.&rdquo; Porque a veces era yo el elegido. El demo de <strong>Soda</strong> (<strong>Stereo</strong>), que vino en un TDK rojo, me lo da <strong>Charly</strong> <strong>Alberti</strong> con uno de los hijos de <strong>Pinky</strong>, <strong>Leo Satragno</strong>. Tra&iacute;a &ldquo;Vitaminas&rdquo;, &ldquo;Jet Set&rdquo; y &ldquo;Telekinesis&rdquo;. Me lo dan en Express, una discoteca que estaba en Jun&iacute;n y Santa Fe. Era un casete, era chiquito. Era f&aacute;cil de llevar. Te lo pon&iacute;as en el bolsillo. El CD fue m&aacute;s complicado. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a mucha m&uacute;sica dando vuelta, entonces cuando eleg&iacute;amos un artista, una banda, de alguna manera lo sosten&iacute;amos. Una radio se programa as&iacute;: vos no cambi&aacute;s la m&uacute;sica todos los d&iacute;as; vos gener&aacute;s unas tendencias que tienen que ver con tu audiencia. Entonces, en <em>9PM</em> siempre son&oacute; <strong>Riff</strong>, siempre son&oacute; <strong>Soda</strong> <strong>Stereo</strong>, siempre sonaron los <strong>Redondos</strong>. Es decir, era una constante; era como el color del programa que estuviesen ciertos artistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Adem&aacute;s, sonaba mucha m&uacute;sica hecha por mujeres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Desde muy temprano tuvimos bastante inclinaci&oacute;n al g&eacute;nero. Me acuerdo que nosotros pon&iacute;amos mucho a <strong>Celeste</strong> <strong>Carballo</strong>, a <strong>Claudia Puyo</strong>, a <strong>P&uacute;rpura</strong>, que era la banda de <strong>Leonor Marchesi</strong>, y a <strong>Patricia Sosa</strong> que era parte de <strong>La Torre</strong>. Es decir, hab&iacute;a mucho rock femenino. Y tambi&eacute;n son&oacute; <strong>Diana Nylon</strong>. Bueno, despu&eacute;s pas&aacute;bamos las bandas donde hab&iacute;a chicas como <strong>Los Twist</strong>. Pero eso ven&iacute;a ya del rock americano; es decir, nosotros siempre tuvimos una conducta donde hab&iacute;a bloques con m&uacute;sica hecha por mujeres. Al principio de <em>9PM</em> hab&iacute;a sido con grupos como <strong>Blondie</strong> o solistas como <strong>Pat</strong> <strong>Benatar</strong>. A su vez, cuando nos quedamos solo con el rock en castellano por Malvinas, apareci&oacute; <strong>Chantal Rigoreau</strong>, una agregada cultural de la embajada de Francia. Ella que me trajo toda una discoteca en franc&eacute;s de rock. Desde <strong>T&eacute;l&eacute;phone</strong> a <strong>Francis</strong> <strong>Cabrel</strong>. Eso sirvi&oacute; y mucho. Pero empezamos a investigar y pusimos bandas de Brasil como <strong>Bar&atilde;o Vermelho, Tit&acirc;s </strong>y<strong> Legi&atilde;o Urbana</strong>. <strong>Los</strong> <strong>Prisioneros</strong> y <strong>Electrodom&eacute;sticos</strong> de Chile. <strong>El Tri</strong> de M&eacute;xico. Entonces, el programa era una mezcla de m&uacute;sica comercial, provista por las compa&ntilde;&iacute;as, y la de los grupos independientes. <strong>Los Redondos</strong> siempre siguieron siendo independientes y esa cinta, la primera, se la dio la <strong>Negra</strong> <strong>Poli</strong> &ndash;yo no la conoc&iacute;a&ndash; a uno de los musicalizadores, no recuerdo a cu&aacute;l de los dos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Era una cinta abierta, no un casete?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Era una cinta abierta grabada en est&eacute;reo, que a&uacute;n la conservo. Hab&iacute;a sido tomada de un ocho pistas donde hicieron el demo. Ten&iacute;a &ldquo;Superl&oacute;gico&rdquo;, &ldquo;Un tal Bigritte Bardot&rdquo;, &ldquo;Nene, nena&rdquo;, &ldquo;Mariposa Pontiac&rdquo; y el que nunca grabaron, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=vnIBo_sZgMU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Pura suerte&rdquo;</a>, un lento. Los pas&aacute;bamos todos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo fue rearmarse despu&eacute;s de Malvinas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - De a poco las radios volvieron a su programaci&oacute;n habitual, pero no me acuerdo cu&aacute;ndo fue&hellip; S&iacute; que ese volver a la normalidad fue muy de a poco y temerosamente. Primero con el rock norteamericano, luego el ingl&eacute;s. &iexcl;Como si hubiera una diferencia! (<em>Risas</em>) Bueno, &eacute;ramos unos chorlitos&hellip; Era mi primer programa y ten&iacute;a &eacute;xito. <em>9PM</em> dur&oacute; cuatro a&ntilde;os, de 1982 a 1985. El 86 me lo tom&eacute; sab&aacute;tico. Pero esta tendencia de programar m&aacute;s en castellano que en ingl&eacute;s se torn&oacute; una costumbre. Se hab&iacute;a abierto tanto el panorama que ten&iacute;amos una discoteca muy amplia de rock argentino y de rock latinoamericano, de rock espa&ntilde;ol. O sea, Virus graba &ldquo;Carolina querida&rdquo; porque nosotros pas&aacute;bamos el original de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zTeY3Qc3KH4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moncho Alpuente</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es cierto. En </strong><em><strong>9PM</strong></em><strong> pasaban tambi&eacute;n mucho heavy espa&ntilde;ol: Bar&oacute;n Rojo, Ob&uacute;s, Le&ntilde;o; bandas recomendadas por el periodista y locutor Vicente &ldquo;Mariscal&rdquo; Romero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Fijate a d&oacute;nde lleg&oacute; la locura que yo me voy a trabajar a unas radios en Espa&ntilde;a y el <strong>Mariscal Romero</strong> vino a transmitir y se qued&oacute; con la <strong>Negra</strong> (<strong>Elizabeth Vernaci</strong>) haciendo <em>9PM</em>. Es decir, era medio todo un delirio. En Espa&ntilde;a me dec&iacute;an: &ldquo;Quedate&rdquo;, a lo que yo les contestaba: &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo me voy a quedar si me va bien all&aacute;!&rdquo;. Era todo una locura. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Sos consciente de lo que hiciste con </strong><em><strong>9PM</strong></em><strong> y luego con </strong><em><strong>Radio Bangkok</strong></em><strong>,</strong><em><strong> </strong></em><strong>de las puertas que abrieron y de lo que generaron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo me fui enterando por la prensa. Es mi manera de laburar y de ser: yo no estoy contando los porotos. Soy un tipo que hace, que va para adelante. Soy acci&oacute;n. Siempre me sorprendo despu&eacute;s cuando sale alguien y &hellip; Por ejemplo, hay una tesis doctoral en la Universidad de Tucum&aacute;n sobre <em>Radio Bangkok</em>, y que fue presentada en audio.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Reci&eacute;n al escucharla me di cuenta lo que yo hab&iacute;a hecho. Porque no tengo tiempo de estar pensando en lo que hice ayer. Tengo cuatro horas por delante hoy, el v&eacute;rtigo es alucinante. O sea, soy hiperactivo por un lado; y por el otro, medio adicto al laburo. No soy autorreferencial, no le doy bola a eso. Pero siempre me entero despu&eacute;s. Y no lo dudo. No es que digo: &ldquo;Ay, no&rdquo;, y me hago el humilde. No, debe ser as&iacute; como todo el mundo lo dice. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es que tu forma de hacer radio deton&oacute; un planeta nuevo, una forma desconocida de plantarse frente al micr&oacute;fono.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, siempre fui de romper. Como me aburro, trato de salirme del camino o de buscar caminos paralelos. Y por otro lado soy curioso. Eso me llev&oacute; a realizar todo lo que hice y la forma en c&oacute;mo lo hice. Aunque esto se debe haber dado por ah&iacute; en otros lados al mismo tiempo. Porque muchas cosas que a veces creemos que las inventamos nosotros &ndash;porque fehacientemente las hicimos como una pulsi&oacute;n, como algo que se nos ocurri&oacute;&ndash;, suceden en otros lugares al mismo tiempo. Es algo propio de la humanidad, &iquest;no? Desde los comienzos de los tiempos. En cuanto a lo de usar las voces fuera del micr&oacute;fono, eso se dio naturalmente. Primero, <strong>Bobby</strong> (<strong>Flores</strong>) y <strong>Quique</strong> (<strong>Prosen</strong>) no estaban para micr&oacute;fono: eran mi productor y mi musicalizador. Pero como ellos se acercaban y me hablaban... O sea, yo empec&eacute; a generar eso de una manera inconsciente y fue sucediendo. Como yo uso los auriculares muy fuertes, tengo un manejo del audio c&oacute;smico&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Audio c&oacute;smico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es decir, yo no escucho el ruido de afuera, yo solo escucho todo lo que viene de la consola. Entonces, si me hablaban, yo la agarraba a esa persona y la acercaba hasta un punto para que se escuchase y se entendiese esa voz, pero quedaba en un segundo plano. Y eso me empez&oacute; a gustar, as&iacute; aparecieron los planos. Hay una famosa an&eacute;cdota con el ingeniero de la Rock and Pop. El operador de <em>Radio Bangok</em>, <strong>Guillermo &ldquo;Guillo&rdquo;</strong> <strong>Garc&iacute;a</strong>, nos hablaba por el talkback, pero lo que &eacute;l dec&iacute;a no sal&iacute;a al aire. Como lo que me dec&iacute;a era interesante, yo me quedaba escuch&aacute;ndolo. Sin embargo, de alguna manera yo ten&iacute;a que adaptar despu&eacute;s ese silencio o justificarlo con lo que &eacute;l me hab&iacute;a dicho. Pero hab&iacute;a un ruido tremendo en el aire. Entonces una ma&ntilde;ana le pregunto al ingeniero: &ldquo;&iquest;No pod&eacute;s poner el talkback para que salga al aire?&rdquo;. Y me dice: &ldquo;&iquest;Para qu&eacute;?&rdquo; &ldquo;Para que salga al aire el operador cuando habla.&rdquo; Y &eacute;l me contesta: &ldquo;El operador no habla&rdquo;. Est&aacute;bamos en el control de la radio. Abro la puerta y lo llamo a <strong>Guillo</strong>: &ldquo;Ven&iacute;, Guillo. Hablale&rdquo;. &ldquo;Hola&rdquo;, dice. Entonces le digo al ingeniero: &ldquo;El operador habla&rdquo;, y salimos al aire con el talkback. (<em>Risas</em>) No s&eacute; si fuimos nosotros los primeros en hacerlo porque tambi&eacute;n lo hac&iacute;a <strong>Gonzalito</strong> en <em>Feliz domingo</em>. Por ah&iacute; lo copi&eacute; de ah&iacute;, no lo s&eacute;. Por ah&iacute; nosotros fuimos los primeros, &iexcl;no importa! Pero en eso de romper una pared, el talkback, que era una t&eacute;cnica para llegar a nosotros, se meti&oacute; al aire. Y hoy en d&iacute;a las consolas lo tienen. El operador puede seleccionar a qui&eacute;n le habla. Y eso fueron generaciones de avances y de evoluci&oacute;n en la t&eacute;cnica de todo esto.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>En esos tiempos era todo muy precario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En esto de romper la pared, &iquest;qu&eacute; reflexi&oacute;n te genera el fen&oacute;meno del streaming?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me lo han preguntado mucho. Y cada vez que me escucho opinando o narrando cuestiones sobre el tema, voy cambiando. Porque voy entendiendo cosas nuevas. Lo primero, es un programa de radio. Si algo se parece es a un programa de radio: gente hablando frente a un micr&oacute;fono porque lo que aporta desde la imagen, no es nada; es decir, no hay un valor agregado. Pensemos: al principio la televisi&oacute;n era como un radioteatro con una c&aacute;mara delante. Bien. Despu&eacute;s se empez&oacute; a grabar como cine, pero en principio no fue as&iacute;. Las evoluciones son lentas y progresivas. Veo eso en el streaming. Y lo que veo es despu&eacute;s como esta necesidad&hellip; Como no pueden poner m&uacute;sica y no pueden poner un testimonio porque toda la gente se va &ndash;yo he estado invitado a programas de streaming y me han dicho: &ldquo;No, yo no puedo ir al ba&ntilde;o porque sino baja el n&uacute;mero de conectados&rdquo;&ndash;, es otra la din&aacute;mica. Entonces, hay que estar hablando todo el tiempo. &iquest;Y de qu&eacute; se habla? Sarandanga. (<em>Risas</em>) Nosotros cuando en <em>Radio Bangok </em>&iacute;bamos con esa sarandanga, es porque estaba armada. Si bien hab&iacute;a una parte improvisada, part&iacute;amos de una noticia, sab&iacute;amos a d&oacute;nde lleg&aacute;bamos. El operador incid&iacute;a en nuestro discurso, nos corr&iacute;a con los efectos de sonido. Eso nos obligaba a improvisar sobre la marcha. Pero hab&iacute;a una mec&aacute;nica. Vos escuch&aacute;s un sketch de &ldquo;Divisi&oacute;n Entel&rdquo;, por decirte alguno, cerr&aacute;s los ojos y lo ves. Hay acci&oacute;n. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iexcl;La imaginaci&oacute;n al poder! &iquest;Se puede vivir sin m&uacute;sica? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, se puede vivir. O sea, vivir sin m&uacute;sica las 24 horas del d&iacute;a. Los de las tribus aisladas del Amazonas tienen su m&uacute;sica, pero no est&aacute;n tocando todo el d&iacute;a. Tienen que salir a cazar, hacer la comida, defenderse, hacer la choza. Ahora bien, ac&aacute; tenemos que hablar de otra cosa, no de m&uacute;sica, sino de est&iacute;mulos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Eso me gusta. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Se puede vivir sin est&iacute;mulos externos? &iquest;Se puede vivir en la contemplaci&oacute;n? S&iacute;, yo lo estoy haciendo ahora. Estoy hablando con vos y tengo enfrente un hermoso parque. Y me quedo horas mirando la naturaleza o leyendo un libro. Por ejempo, estoy leyendo <em>El hambre</em> de (<strong>Mart&iacute;n</strong>) <strong>Caparr&oacute;s</strong>. Ya estoy por terminarlo. Un libro escrito para que nadie lea. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Reformulo la pregunta: &iquest;qu&eacute; lugar ocupa la m&uacute;sica en tu vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Como yo he trabajado con la m&uacute;sica m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, cuando estoy en casa en general no escucho m&uacute;sica. Es como una herramienta que uso muchas horas al d&iacute;a o varias veces a la semana, y ese es lugar que ocupa. Pero no me imagino tampoco una vida sin m&uacute;sica. Soy alguien que ha llegado a ella por una contingencia profesional: es uno de los pilares de mi carrera, de mi trabajo, y me encanta. Pero no soy un mel&oacute;mano, no me acuerdo los t&iacute;tulos de las canciones, no me s&eacute; las letras; bueno, de algunas s&iacute;, de otras no. El mel&oacute;mano es otra cosa, es alguien que tiene ese enfoque y esa obsesi&oacute;n por la m&uacute;sica. Pero la m&uacute;sica est&aacute; siempre, forma parte de mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En relaci&oacute;n a tu pasado en Rock and Pop, cuando te fuiste a FM 100, &iquest;los rockeros amigos te bardearon? &iquest;O se entendi&oacute; que antes que nada sos un profesional? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que se entendi&oacute; lo &uacute;ltimo que has dicho. Tengo muy pocos <em>haters</em>. Es como que me aceptan as&iacute; como soy. Calculo que alguno debe haber dicho algo. Pero el enojo dura tres minutos. Adem&aacute;s, yo empec&eacute; en la 100 como locutor de turno. O sea, no empec&eacute; un programa. El programa no se llamaba <em>Lalo por hecho</em>. Yo arranqu&eacute; a las 9 de la ma&ntilde;ana, con <strong>Maju Lozano</strong> &eacute;ramos los locutores de la ma&ntilde;ana. Pero de a poco se fue generando ese contenido &ldquo;lalesco&rdquo;. Fue una entrada medio subrepticia. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; te pasa por la cabeza si te digo </strong><em><strong>Encuentro en el estudio</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es lo m&aacute;s grande que hice en mi vida, todav&iacute;a no lo dimensiono del todo. Ya hace tres a&ntilde;os que no grabamos. La &uacute;ltima temporada la realizamos en Montevideo con el canal de la ciudad de la capital uruguaya y Canal Encuentro. Hoy esa coproducci&oacute;n est&aacute; desactivada. Yo viajo mucho y en todos lados soy <em>Encuentro en el estudio</em>: en Estados Unidos, en Francia, en Costa Rica, en Brasil, en Per&uacute;, en el Amazonas. El programa ha tenido una trascendencia a trav&eacute;s de YouTube que supera con creces todo lo que hice antes. O sea, la suma de las reproducciones de todos los programas en YouTube supera los mil millones de reproducciones. Es un infierno. Y contin&uacute;a subiendo. Nosotros ya no manejamos ese contenido, es propiedad del Canal Encuentro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Pensaste que iba a tener tanto &eacute;xito, tanta acogida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, nunca pens&eacute; que iba a suceder eso. Hoy miro los programas y me sorprendo porque est&aacute;n muy bien hechos. Creo que es una de las cosas que mejor hice en la vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Adem&aacute;s, lograste que ciertas bandas como La Renga vayan a la televisi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, pero no lo logramos con todos. Por ejemplo, con el <strong>Indio</strong> (<strong>Solari</strong>) lo intentamos pero no fue posible. Algo similar nos pas&oacute; con <strong>Skay</strong> (<strong>Beilinson</strong>). O con <strong>Babas&oacute;nicos</strong>. Me lo ha dicho directamente <strong>Adri&aacute;n</strong> (<strong>D&aacute;rgelos</strong>): &ldquo;No, Lalo, gracias&rdquo;. Pero tampoco era un programa de televisi&oacute;n, sino m&aacute;s bien una especie de documental. Es un formato muy antiguo, que viene de la BBC. <em>Encuentro en el estudio</em> es como una pel&iacute;cula. Est&aacute;bamos un d&iacute;a encerrados en el estudio ION con el artista, pasaban cosas. Al mismo tiempo, se grababan horas, horas y horas; y despu&eacute;s editar era un quilombo. Pero por suerte sali&oacute; redondo. A veces sale, a veces no. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        - <strong>La tecnolog&iacute;a siempre estuvo al servicio de tus b&uacute;squedas. Pienso en la colecci&oacute;n de audios que vas subiendo a tu canal de </strong><a href="https://www.youtube.com/@lalomiroficial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>YouTube</strong></a><strong>, un museo de audios con todo tu trabajo en radio.</strong> <strong>Un archivo compuesto de entrevistas, audios in&eacute;ditos y programas legendarios que marcaron las d&eacute;cadas de 1980 y 1990.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Todo esto lo hago con la colaboraci&oacute;n de <strong>Daiana Masin</strong>, una amiga soci&oacute;loga y archivista audiovisual. Ella maneja el tema de<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>c&oacute;mo archivar porque estamos abriendo muchas cajas repletas de cintas, casetes o DATs. Son miles y miles y miles de horas de cincuenta a&ntilde;os de trabajo, y muchas veces yo no me acuerdo nada. Pero de pronto a los diez minutos, a los cinco minutos, a los diecisiete minutos de esa cinta, algo que sucede en la grabaci&oacute;n me hace click y recuerdo el momento. Y ah&iacute; es impresionante. Es como un Rasti que se arma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Qu&eacute; hermoso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Aparece el estudio, aparece el olor. Aparece la situaci&oacute;n, el por qu&eacute;. A veces m&aacute;s, a veces menos. E imagino que cuando alguien que escuch&oacute; eso en tiempo real, en 1983 o en 1994, y ese momento por alg&uacute;n motivo le qued&oacute; guardado en alguna parte. Es lo que nos pasa cuando escuchamos una canci&oacute;n que nos hab&iacute;amos olvidado y que de pronto la escuchamos y nos pega una especie de sacud&oacute;n. (<em>Risas</em>) Y lo hacemos tambi&eacute;n para que ese material no se pierda, porque esas cintas un d&iacute;a se dejar&aacute;n de escuchar; al ser soportes f&iacute;sicos, algunas no se escuchan; los DATs, por ejemplo, unos andan, otros no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En una &eacute;poca eras de andar con un grabador&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre. S&iacute;, ahora contamos con el tel&eacute;fono. Pero ya no grabo compulsivamente. En esa &eacute;poca, llevaba el grabador en vez de una c&aacute;mara fotogr&aacute;fica. En lugar de fotos, grababa sonidos. (<em>Risas</em>) Tengo casetes enteros de las radios de Marruecos o de Francia; grabaciones mientras caminaba en las catacumbas de Par&iacute;s, en el subte de Londres; grab&eacute; los aviones, las azafatas, todo lo que suena; los parlantes de las estaciones de Roma. &iquest;Si hab&iacute;a alg&uacute;n prop&oacute;sito? S&iacute;, todo se usaba para los diversos programas que hac&iacute;a. A m&iacute; todo me nutre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Luis Paz.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/lalo-mir-voz-radial-rock_132_12215603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Apr 2025 03:01:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06def9b2-bdee-4b41-a250-2b39f849d655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="119433" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06def9b2-bdee-4b41-a250-2b39f849d655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119433" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lalo Mir, la voz radial del rock]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06def9b2-bdee-4b41-a250-2b39f849d655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carolina Taffoni, la mirada ácida viene de Rosario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/carolina-taffoni-mirada-acida-viene-rosario_132_12174477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec8bb552-e04f-47cb-abd4-d0fca3b7013f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carolina Taffoni, la mirada ácida viene de Rosario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la época dorada de los blogs, sobresalía "Contra las Cuerdas". Su hacedora fue la rosarina Carolina Taffoni, una pesimista apasionada. Así que nos propusimos un viaje en el túnel del tiempo para rememorar y revisar esos años, y de paso aseverar que estamos vivitos y coleando. Pese a la incertidumbre de no saber qué es aquí y ahora el periodismo.

 </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Thank you for the music. Bueno, hasta aqu&iacute; lleg&oacute; el blog&hellip; En este &uacute;ltimo tiempo se amontonaron muchos bosquejos de posteos en cuadernos, papeles sueltos y archivos de word. Ninguno pudo ser completado. Tampoco me gustaron los textos que se publicaron recientemente. Est&aacute;n escritos a las apuradas, y no me gusta escribir de esa manera. Quer&iacute;a agradecer a la gente que se tom&oacute; la molestia de leer y de participar en estos cuatro a&ntilde;os. Realmente fue una gran experiencia.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Con fecha de 4 de enero de 2008, estas son las palabras que leyeron lectoras y lectores como apertura del cierre del blog <a href="https://contralascuerdas.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Contra las Cuerdas</a>. Su hacedora, la periodista <strong>Carolina</strong> <strong>Taffoni</strong> (San Lorenzo, Santa Fe, 1971; o como ella remarca: &ldquo;nac&iacute; el a&ntilde;o de <em>Hunky</em> <em>Dory</em> y <em>Sticky Fingers</em>&rdquo;) lo hab&iacute;a arrancado en 2003 y CLC era parte de un ecosistema que nucleaba a otros blogs con fundamento y mucha carne en el asador como Lunes Felices (de <strong>Marcos Zurita</strong>) y Mal Elemento (con <strong>Hern&aacute;n</strong> <strong>Ferreir&oacute;s</strong>, <strong>Alejandro</strong> <strong>Lingenti</strong>, <strong>Pablo Strozza</strong>).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Contra las Cuerdas fue una bit&aacute;cora que disparaba y mord&iacute;a, que contagiaba una fiebre pasional mientras las oraciones se desenvolv&iacute;an solas en sorpresas inesperadas para el lector y, tal vez, hasta su propia autora&rdquo;, ha dicho el periodista <strong>Lucas</strong> <strong>Canalda</strong> ocho a&ntilde;os atr&aacute;s cuando <a href="https://www.rapto.com.ar/rapto/carolina-taffoni" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisit&oacute;</a> el fen&oacute;meno <strong>Taffoni</strong>. M&aacute;s ac&aacute; en el tiempo, el periodista y escritor <strong>Juan Manuel Strasburguer</strong> se&ntilde;ala: &ldquo;A m&iacute; siempre me gust&oacute; mucho su blog. Su pulsi&oacute;n de escritura se combina muy bien con su pasi&oacute;n por la cr&iacute;tica musical. Taffoni tiene un estilo de escritura confesional, biogr&aacute;fica, pero a la vez logra decir cosas anal&iacute;ticas, algo que no es tan com&uacute;n en el periodismo de rock en Argentina. Eso tiene un valor importante: alcanza niveles de narrativa literaria con ese enfoque. Adem&aacute;s, ella tiene una visi&oacute;n de la vida por un lado apasionada y por otro por otro lado un poco pesimista, pero combina las dos: es un pesimismo apasionado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En tanto, mientras su blog escalaba tanto en elogios como en una mirada &aacute;cida sobre las condiciones de producci&oacute;n del periodismo musical, <strong>Taffoni</strong> escrib&iacute;a en el diario rosarino <em>La Capital</em> &ndash;donde se retir&oacute; hace muy poco luego de veinticinco a&ntilde;os siendo parte de su redacci&oacute;n&ndash; y colaboraba en la revista <em>Rolling Stone</em>. Pasaron casi veinte a&ntilde;os y el periodismo musical se revolc&oacute; mil veces como la persona que encara la ola en el mar. De ac&aacute; para all&aacute;, ella busc&oacute; el modo de incorporarse y encontrar el horizonte. Ahora escribe espor&aacute;dicamente para el newsletter Gold Soundz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Taffoni</strong> contin&uacute;a viviendo en Rosario y v&iacute;a un zoom decodificamos los c&oacute;digos maestros de una estirpe que no sabe de finales: los pugilistas de la belleza rockera, los herederos de una causa que naci&oacute; perdida. El bistur&iacute; afilado, la mirada lac&oacute;nica y certera. Es m&aacute;s, en medio de nuestra conversaci&oacute;n dejar&aacute; frases como: &ldquo;No s&eacute; si el periodismo existe ahora, si es una profesi&oacute;n o es un hobby. Ya no s&eacute; bien qu&eacute; es&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; dejaste de escuchar m&uacute;sica asiduamente, si la m&uacute;sica era el centro de tu vida? Tomo una pregunta que te hac&eacute;s en un </strong><a href="https://substack.com/home/post/p-157166858" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>texto</strong></a><strong> que firmaste recientemente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- En el texto ensayo la b&uacute;squeda de las causas de por qu&eacute; pudo haber pasado esto. &iquest;Por qu&eacute; no escucho de la misma forma que antes? El primer punto es neur&aacute;lgico: en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os yo relacionaba siempre la m&uacute;sica con mi trabajo. Y entonces, como el trabajo se hab&iacute;a vuelto algo muy poco placentero, yo asociaba la m&uacute;sica &ndash;el hecho de escuchar m&uacute;sica, el hecho de los discos, el hecho de los recitales, todos esos productos culturales&ndash;al trabajo y al displacer continuo del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Siento mucha distancia entre esa forma de hacer m&uacute;sica &ndash;la de un disco de <strong>David Bowie</strong>, de los <strong>Stones</strong> o de los <strong>Beatles</strong>, que pueden ser de los 60 o 70&ndash; y este presente. Eso causa como una especie de angustia, &iquest;no? Es dif&iacute;cil de explicar&hellip; Adem&aacute;s, si bien por eso dej&eacute; de escuchar asiduamente esos discos que antes escuchaba continuamente, la verdad es que me los s&eacute; de memoria. Despu&eacute;s me angustia que yo no siento ninguna conexi&oacute;n con lo que ahora es mainstream &ndash;a pesar de todos los esfuerzos que hice&ndash;, y si habl&aacute;s de la palabra esfuerzo es porque est&aacute; todo mal. Esa m&uacute;sica no me conmueve, me aburre. Con ciertos m&uacute;sicos de la actualidad realmente me duermo, lo &uacute;nico que me producen es un profundo aburrimiento y despu&eacute;s del aburrimiento me empiezan a irritar. Mi generaci&oacute;n siempre vivi&oacute; el rock y el pop como un presente constante.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Claro que nos toc&oacute; rebobinar y escuchar en los a&ntilde;os 80 toda la gloriosa herencia de los 50, 60 y 70. Pero en los 80, el rock y el pop eran mainstream y en los 90 ni hablar. Para m&iacute;, los primeros diez a&ntilde;os de este siglo corresponden a una especie de resaca de los a&ntilde;os 90, de sus distintas escenas, que eran tantas y tan variadas. Eso dej&oacute; toda una estela de un mont&oacute;n de m&uacute;sica maravillosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ahora es natural que haya voces femeninas en el periodismo musical, pero en tus comienzos eras una </strong><em><strong>rara avis</strong></em><strong>. Pasaron casi veinte a&ntilde;os de la &uacute;ltima entrada de tu blog </strong><em><strong>Contra las Cuerdas</strong></em><strong>. &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; a escribirlo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - El blog se llamaba <em>Contra las Cuerdas</em> porque ese era el t&iacute;tulo de una columna que yo ten&iacute;a en el diario <em>La Capital</em>. Pero a la columna la censuraron: molestaba. El blog naci&oacute; por la insistencia de un amigo, <a href="https://www.instagram.com/francoingrassia76/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Franco Ingrassia</strong></a>, uno de los fundadores del sello Planeta X. &Eacute;l me dec&iacute;a: &ldquo;Vos ten&eacute;s que tener un blog&rdquo;. Primero, yo ni sab&iacute;a qu&eacute; era un blog, pero &eacute;l me explic&oacute;, me mostr&oacute; los blogs que hab&iacute;a en ese momento y me gustaron. Sin embargo, yo me planteaba algo: &ldquo;Si estoy todo el d&iacute;a encerrada en el diario escribiendo, ni en pedo llego a casa y sigo escribiendo. No quiero ni ver la computadora&rdquo;. Pero como &eacute;l es muy obstinado, lo cre&oacute; igual. Me dijo: &ldquo;Bueno, suger&iacute; un t&iacute;tulo&rdquo;. Le dije: &ldquo;Pon&eacute;le <em>Contra las cuerdas</em>, como era la columna del diario&rdquo;. El blog qued&oacute; armado, flotando en internet. Unas semanas m&aacute;s tarde fui a cubrir un recital de <strong>Babas&oacute;nicos</strong> que se hac&iacute;a ac&aacute; en Rosario, era un lugar peque&ntilde;o. Si bien hice la rese&ntilde;a para el diario, me hab&iacute;an quedado cosas para decir; o sea, las cosas que me hab&iacute;an quedado para decir escapaban de la rese&ntilde;a tradicional que se hace para un medio. Ah&iacute; me acord&eacute; que estaba el blog y escrib&iacute; el primer posteo a partir de algunas cosas sueltas; unos di&aacute;logos que yo hab&iacute;a escuchado del p&uacute;blico; es decir, pavadas. Yo no ten&iacute;a ninguna intenci&oacute;n de escribir una vez por semana o de escribir una vez por mes; ni de hacerlo crecer ni nada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me llama la atenci&oacute;n que en varias entrevistas recalcases que no sab&iacute;as que te estaban leyendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es que jam&aacute;s pens&eacute; que el blog iba a llegar gente que estuviese en otro lugar que no fuese Rosario; es decir, yo no ten&iacute;a mucha dimensi&oacute;n de lo que pasaba con internet. Sucedi&oacute; que lo empez&oacute; a leer gente del c&iacute;rculo de Planeta X y despu&eacute;s ocurrieron otras cosas que no cab&iacute;an en mi trabajo en el diario, entonces empec&eacute; a escribirlas y eso gener&oacute; un rebote que nunca pens&eacute; que iba a tener. Luego se dio de comunicarme con gente de otros de otros blogs. Pienso que eso sucedi&oacute; porque una sent&iacute;a una enorme libertad para escribir. Esa falta de conciencia de que hab&iacute;a gente ley&eacute;ndote daba la posibilidad de escribir como una especie de diario &iacute;ntimo. Ese fue el mayor encanto de los blogs. No ten&iacute;a que escribir en un formato determinado ni en tantos caracteres como una nota convencional; o que el editor te pod&iacute;a decir algo, o romperte las pelotas por tal cr&iacute;tica. Eso era lo mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Adem&aacute;s, escrib&iacute;as con el seud&oacute;nimo de un hombre (Hunter). Esto gener&oacute; ciertos equ&iacute;vocos. Como que pasaron cosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Eso era muy muy loco. En principio, era un homenaje a <strong>Hunter Thompson</strong>, uno de mis periodistas preferidos. Aunque me puse un seud&oacute;nimo porque no quer&iacute;a tener problemas con el diario. Ese fue el motivo. Es que a veces hablaba de cosas que pasaban en la redacci&oacute;n o que ocurr&iacute;an tras bambalinas en las entrevistas que yo hac&iacute;a en el diario. En ese sentido, <em>La Capital</em> era terriblemente controlador de todo, hasta lo que escrib&iacute;amos en redes sociales. Hasta al d&iacute;a de hoy sigo teniendo un seud&oacute;nimo pese a no trabajar m&aacute;s en el diario. Por ejemplo, en X sigo teniendo un seud&oacute;nimo porque nunca me anim&eacute; a poner mi nombre, sigo teniendo esa persecuta. Es algo que tendr&iacute;a que cambiar, dar la cara: no hay ning&uacute;n motivo para que no ponga mi nombre. (<em>Risas</em>) Y s&iacute;, hab&iacute;a mucha confusi&oacute;n. Siempre me trataban como como un hombre, me dec&iacute;an: &ldquo;Che, chab&oacute;n, que qu&eacute; bueno ese posteo&rdquo;. &ldquo;Hey, chab&oacute;n, vos sos sordo, no entend&eacute;s nada.&rdquo; (<em>Risas</em>) Incluso cuando yo escrib&iacute;a en primera persona y con pronombres femeninos, me respond&iacute;an como si escribiese un hombre: era muy gracioso. Y en X me pas&oacute; lo mismo durante muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Creciste leyendo la revista </strong><em><strong>Rolling Stone</strong></em><strong> importada, subyugada por el influjo de periodistas como Tom Wolfe y Hunter S. Thompson. Combinas como pocas voces en esta profesi&oacute;n lo biogr&aacute;fico con lo anal&iacute;tico de la cr&iacute;tica musical. &iquest;De d&oacute;nde viene eso? &iquest;Se debe a esas lecturas primeras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me han preguntado eso varias veces y la verdad es que no lo s&eacute;. Es cierto que estos tipos escrib&iacute;an mucho en primera persona y que son los periodistas que m&aacute;s he le&iacute;do; aunque tambi&eacute;n he le&iacute;do a muchos otros periodistas hist&oacute;ricos en la revista <em>Rolling Stone</em>, que tambi&eacute;n utilizaban la primera persona, pero en el momento en que me largu&eacute; a escribir en el blog no pens&eacute; en eso. En verdad, yo ten&iacute;a como una necesidad de contar cosas personales y me lo tom&eacute; como una suerte de diario en donde una iba volcando recuerdos y cosas &iacute;ntimas; pero reci&eacute;n tom&eacute; conciencia mucho despu&eacute;s cuando los otros me dec&iacute;an que era un formato que les resultaba original o que les resultaba entretenido de leer. Ahora bien, en ese instante yo no me di cuenta de eso; con el tiempo obviamente que s&iacute;. A m&iacute; se me peg&oacute; algo de su estilo de escribir pero sobre todo su manera de mirar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una mirada &aacute;cida, corrosiva.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Claro, una mirada un poco &aacute;cida, desencantada. Aunque eso tambi&eacute;n viene de la m&uacute;sica que escucho. Porque la m&uacute;sica es la mayor inspiraci&oacute;n de los posteos de cualquier texto que yo pudiera haber escrito. Primero est&aacute; la m&uacute;sica. Algo que est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con lo que me provoca esa m&uacute;sica sobre lo que estoy escribiendo; lo que me provoca ese m&uacute;sico, su biograf&iacute;a, su historia, sus letras, su forma de componer, su forma de hablar en las entrevistas. Es decir, esa es la mayor inspiraci&oacute;n. Y esa mirada &aacute;cida tambi&eacute;n tiene que ver con la m&uacute;sica que me form&oacute; durante la adolescencia, sobre todo los <strong>Rolling Stones</strong> de los a&ntilde;os 60. Cuando escuch&aacute;s mil veces &ldquo;Satisfaction&rdquo;, &ldquo;Paint It Black&rdquo; o &ldquo;Mother&rsquo;s Little Helper&rdquo;, qued&aacute;s enculado de por vida (<em>Risas</em>). Ya no hay vuelta atr&aacute;s. Todo esto yo lo absorb&iacute; desde adolescente y me fascin&oacute;; siempre encontr&eacute; ah&iacute; un punto de conexi&oacute;n muy fuerte. Despu&eacute;s eso se reforz&oacute; con las distintas lecturas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esa adolescente que en los a&ntilde;os 80 viv&iacute;a en San Lorenzo &ndash;una ciudad que se encuentra a 23 kms de Rosario&ndash;, &iquest;vislumbraba que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana estar&iacute;a ejerciendo el periodismo musical?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ten&iacute;a el deseo pero lo ve&iacute;a como algo s&uacute;per lejano. Yo le&iacute;a la revista <em>Rock and Pop</em> y dec&iacute;a: &ldquo;A m&iacute; me gustar&iacute;a hacer esto&rdquo;; sobre todo en la &uacute;ltima etapa de la revista cuando empezaron a aparecer (<strong>Norberto</strong>) <strong>Cambiasso</strong>, (<strong>Pablo</strong>) <strong>Schanton</strong>, <strong>Daniel H. Renne</strong>; toda una serie de personas que me encantaban c&oacute;mo escrib&iacute;an y que despu&eacute;s las perd&iacute; de vista porque al poco tiempo la revista cerr&oacute;. Recuerdo como si fuera ayer que llam&eacute; por tel&eacute;fono a la <em>Rock and Pop</em> &ndash;no s&eacute; si fui la &uacute;nica loca que llam&oacute;&ndash; preguntando por qu&eacute; no sal&iacute;a m&aacute;s. Me quer&iacute;a matar. No es como ahora que con internet ubic&aacute;s a cualquiera. Yo me preguntaba: &ldquo;&iquest;Y a estos tipos d&oacute;nde los encuentro? &iquest;D&oacute;nde los leo&rdquo;. Claro, algunos se pasaron a los diarios. Pero yo solo le&iacute;a revistas. Los vuelvo a encontrar de pura casualidad cuando voy a Buenos Aires y en la vidriera de una disquer&iacute;a ten&iacute;an dos revistas: la <em>Rev&oacute;lver</em> y <em>Esculpiendo Milagros</em>. &ldquo;&iquest;Y esto qu&eacute; es?&rdquo; Las empec&eacute; a ojear y en una estaba (<strong>Norberto</strong>) <strong>Cambiasso</strong> y en la otra (<strong>Pablo</strong>) <strong>Schanton</strong>. Entonces, cuando iba a Buenos Aires compraba esas revistas y las le&iacute;a como si fueran la Biblia. (<em>Risas</em>) Y esa tambi&eacute;n fue una gran influencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una gran escuela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, una gran escuela. Pienso que la gente que escribi&oacute; ac&aacute; en la Argentina en los blogs, tienen una enorme influencia de la <em>Rev&oacute;lver</em>, de la <em>Esculpiendo Milagros</em>, de la <em>Ruido</em> &ndash;que salieron creo solo dos n&uacute;meros&ndash;, de toda la gente que escribi&oacute; en esas revistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; cerraste el blog?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cierro el blog porque estaba agotada f&iacute;sicamente. Me consum&iacute;a mucho tiempo su elaboraci&oacute;n. Es decir, yo no lo escrib&iacute;a tipo un rato a la noche, quince minutos y ya est&aacute;. No, lo iba escribiendo por partes. Pero lleg&oacute; un momento en que me cans&eacute; f&iacute;sicamente, ten&iacute;a la espalda rota&hellip; Me pasaba un mont&oacute;n de horas en el diario y despu&eacute;s los fines de semana estaba encerrada en casa escribiendo. Lleg&oacute; un momento en que me agot&oacute;. Y pese a que lo cerr&eacute; pensando en alg&uacute;n momento abrir otro, eso finalmente no ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me sumo al clamor popular. &iquest;Por qu&eacute; no quer&eacute;s que </strong><em><strong>Contra las Cuerdas</strong></em><strong> sea un libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No s&eacute;. Yo envidio mucho a la gente que se enamora del proceso de sacar libros. Me lo propusieron algunas veces, incluso empec&eacute; a hacer como una selecci&oacute;n de textos&hellip; Pero cuando los reviso, quiero cambiar la mitad de las cosas; es que la edici&oacute;n de todo esto ya me resulta tedioso. Despu&eacute;s est&aacute; el hecho de que sacar un libro no es un asunto pendiente. Ahora que dej&eacute; de trabajar en un diario &ndash;eso te quema mucho la cabeza, porque es un trabajo a presi&oacute;n y a velocidad&ndash;, entonces ahora que estoy haciendo como una especie de desintoxicaci&oacute;n de esa vor&aacute;gine, a lo mejor pueda pensar en algo m&aacute;s tranqui de hacer, algo que tiene otros tiempos, por ejemplo, editar un libro. No me considero escritora, me considero periodista. A m&iacute; me entusiasma m&aacute;s ver un texto que aparece en un diario o en una revista que en un libro. Es decir, para m&iacute; lo m&aacute;s sigue siendo una nota. En este momento tan complejo del periodismo, y ni hablar de la cr&iacute;tica, creo que a veces es m&aacute;s complejo sacar una nota, editar una nota, que editar un libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A la hora de definirte, esquiv&aacute;s catalogarte como &ldquo;escritora&rdquo;. Reivindicas la periodista que hay en vos. &iquest;Qu&eacute; cosas te interesan del periodismo actual? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - El periodismo como profesi&oacute;n est&aacute; en v&iacute;as de extinci&oacute;n. La precarizaci&oacute;n de la profesi&oacute;n es tremenda, y m&aacute;s si hablamos del llamado periodismo cultural y de espect&aacute;culos, porque son asuntos perif&eacute;ricos en el flujo de la informaci&oacute;n, sobre todo para los grandes medios. Como se suele decir en las redacciones, &ldquo;no son temas monetizables&rdquo;. Las causas de esta debacle son muchas y habr&iacute;a que dejarlo para otra nota&hellip; La profesi&oacute;n muere tristemente pero quedan algunos periodistas, gente con talento y vocaci&oacute;n que resiste en medio de la crisis econ&oacute;mica y hace malabares para sobrevivir. El tema es que no s&eacute; hasta cu&aacute;ndo. Cada vez hay m&aacute;s periodistas abandonando el barco, que tienen que cambiar de rubro. Con respecto a la cr&iacute;tica, qu&eacute; decir... La cr&iacute;tica musical ya no existe ni en el Primer Mundo, imaginate ac&aacute; en el cuarto. Las rese&ntilde;as son pura descripci&oacute;n y complacencia. Los medios no quieren quedar mal con nadie, y menos con los m&uacute;sicos, que se ofenden por cualquier pavadita que se diga de ellos. Por eso hace poco llam&oacute; tanto la atenci&oacute;n la rese&ntilde;a negativa que se public&oacute; en <em>Rolling Stone</em> sobre el &uacute;ltimo disco de <a href="https://es.rollingstone.com/arg-critica-duki-ameri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Duki</strong></a>. Esa cr&iacute;tica se viraliz&oacute; porque una rese&ntilde;a negativa es una rareza absoluta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una de las claves de tu escritura est&aacute; en poner patas para arriba la correcci&oacute;n pol&iacute;tica. &iquest;C&oacute;mo fuiste llegando a ese manojo de despojo y humor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando te metes con ciertos popes el rock argentino, eso despu&eacute;s te gana ciertos odios. Cuando te metes con un <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>, un <strong>Fito P&aacute;ez</strong>, eso te provoca un dolor de cabeza tras otro. Es algo que se hace de vez en cuando, no se puede hacer todo los d&iacute;as. Ese es el diferencial con los blogs, donde era posible hacerlo y por eso tambi&eacute;n en su momento fueron tan le&iacute;dos, &iquest;no? Porque terminaban un poco con el discurso m&aacute;s acartonado y comprometido de los medios masivos. Eso los hac&iacute;a muy atractivos. A ver&hellip; Algunos periodistas les sale decir naturalmente que todos los discos de <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> son buen&iacute;simos y qu&eacute; buena toda la discograf&iacute;a de (<strong>Luis Alberto</strong>)<strong> Spinetta</strong>. No s&eacute;, algunos a lo mejor en ese aspecto son honestos y les entusiasma. A m&iacute; eso no me pasaba y lo dec&iacute;a. Lo que pasa es que despu&eacute;s ten&eacute;s que pagar el costo; es decir, en un medio los costos son altos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En ese punto, &iquest;te tent&oacute; alguna vez mudarte a Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, nunca me lo pregunt&eacute;. Hay una cosa que yo siempre digo: las ciudades donde uno tiene que trabajar para ganarse la vida y pagar los impuestos tarde o temprano se vuelven un infierno. (<em>Risas</em>) Como a m&iacute; me gusta tanto Buenos Aires, de alguna manera yo quise conservar a Buenos Aires como una especie de refugio y no al lugar donde ten&iacute;a que vivir. Porque aparte hay otra cosa. Por las generales de la ley, cuando hay crisis en las profesiones, todos terminamos en la misma bolsa desgraciadamente: los buenos, los malos, los lindos y los feos. Y al final, las dificultades que yo enfrentaba en un medio ac&aacute; en Rosario, no eran muy distintas de las dificultades que enfrentan o enfrentaron los &uacute;ltimos a&ntilde;os mis colegas en Buenos Aires. Entonces, cuando yo me doy cuenta de eso, digo: &ldquo;Bueno, no s&eacute; si hubiese valido tanto la pena&rdquo;. Seguramente hubiera tenido m&aacute;s contactos profesionales y en la actualidad estar&iacute;a trabajando. Pero no creo que hubiese hecho la gran diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Vos pens&aacute;s que en un sentido te benefici&oacute; Rosario para tu escritura; la escritura como una forma de mirar el mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No s&eacute;, nunca lo pens&eacute;. Yo soy una especie de forastera ac&aacute; en Rosario. En la tradici&oacute;n musical, Rosario es una ciudad muy cancionera, mientras que yo vengo de una ciudad industrial en donde en los a&ntilde;os 80 se escuchaba mucho blues, mucho rock and roll. Vengo m&aacute;s de ah&iacute;. Con Rosario tengo algunos v&iacute;nculos de familia, v&iacute;nculos del club del que soy hincha, pero no tengo v&iacute;nculos musicales. Por supuesto, me gustan algunos m&uacute;sicos rosarinos, pero no son tan distintivos de la ciudad como la <strong>Trova</strong> o <strong>Fito</strong> <strong>P&aacute;ez</strong>, que es lo que siempre se vendi&oacute; para el afuera. Me gusta mucho <strong>Coki</strong> <strong>Debernardi</strong>, el ex l&iacute;der de <strong>Punto G</strong>, y tambi&eacute;n <strong>Juani Favre</strong> y <strong>Pablo</strong> <strong>Jubany</strong>. Y m&aacute;s ac&aacute; en el tiempo te podr&iacute;a nombrar a <strong>Barbeye</strong> y <strong>Pablo Comas</strong>. Respeto profundamente tambi&eacute;n a <strong>Litto Nebbia</strong>, que trasciende lo musical y es un modelo de laburo independiente y constante a trav&eacute;s de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Sos de esa generaci&oacute;n que se enojaba por un disco, por la opini&oacute;n de un m&uacute;sico. Sentenci&aacute;bamos como si se nos fuese la vida. &iquest;C&oacute;mo le&eacute;s ese aspecto en estos d&iacute;as? &iquest;Mejoramos como especie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - (<em>Risas</em>) Yo tengo sangre italiana, as&iacute; que para m&iacute; enojarme es como respirar, &iexcl;es una cuesti&oacute;n vital! (<em>Risas</em>). En ese sentido no mejor&eacute; como especie (<em>Risas</em>). Uno con los a&ntilde;os tiende a relajar un poco y a re&iacute;rse de cosas que antes le parec&iacute;an graves. De todas maneras, a veces leo declaraciones y pego un grito: &ldquo;&iexcl;Pero mir&aacute; lo que dice este pelotudo!&rdquo; Y capaz que quedo todo el d&iacute;a manija con eso. El tema es que hace a&ntilde;os el rock se transform&oacute; en un ambiente muy chiquito, ya no despierta semejantes pasiones. &iquest;Por qu&eacute; disco te vas a pelear ahora? &iquest;Por cu&aacute;ntas declaraciones te pod&eacute;s indignar? As&iacute; que cuando me enojo me parece bien, es se&ntilde;al de que estoy viva, de que todav&iacute;a me importa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En 2007, en el obituario del creador del sello Factory y la discoteca The Hacienda te preguntabas: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntos Tony Wilson necesitamos ahora, o estamos necesitando desde hace a&ntilde;os?&rdquo; &iquest;Sigue pendiente esa pregunta? &iquest;D&oacute;nde fue a parar esa necesidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre se van necesitar tipos que &ldquo;hagan que las cosas sucedan&rdquo;, como recuerdo que escrib&iacute; en ese obituario. Y ya que habl&aacute;bamos de periodismo, estar&iacute;a bueno recordar que <strong>Tony Wilson</strong> era periodista. Y que los periodistas son fundamentales en el armado y la difusi&oacute;n de escenas culturales, sobre todo las m&aacute;s under. Es un laburo que se hace a pulm&oacute;n, y por lo tanto se necesita mucha convicci&oacute;n. El &uacute;ltimo caso que recuerdo en ese sentido es el de <strong>Juan Manuel Strassburger</strong> y <strong>Nicol&aacute;s Lantos</strong>, los periodistas que armaron el Festipulenta. Son casos aislados, pero afortunadamente existen.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Lalo Mir.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/carolina-taffoni-mirada-acida-viene-rosario_132_12174477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Mar 2025 03:04:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ec8bb552-e04f-47cb-abd4-d0fca3b7013f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="49306" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ec8bb552-e04f-47cb-abd4-d0fca3b7013f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="49306" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Carolina Taffoni, la mirada ácida viene de Rosario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ec8bb552-e04f-47cb-abd4-d0fca3b7013f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yumber Vera Rojas, el extranjero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/yumber-vera-rojas-extranjero_132_12134765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa8d55b8-17ed-4614-9f66-72f7e20310b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113626.jpg" width="1058" height="595" alt="Yumber Vera Rojas, el extranjero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Buenos Aires desde 2002, el venezolano Yumber Vera Rojas es un testigo y protagonista privilegiado de los significativos cambios que vivió últimamente el under argentino. Inventor del mote “manso indie” –escena que catapultó a grupos mendocinos como Mi Amigo Invencible y Usted Señálemelo, entre otros–, Vera Rojas es sinónimo de nuevas tendencias.</p></div><p class="article-text">
        Palabra calificada para hablar de m&uacute;sica y actualidad en un sentido tan amplio como puntual, eso implica convocar a este hilo a <strong>Yumber Vera Rojas</strong> (Caracas, 1974). En la Argentina desde 2002, el venezolano <strong>Vera Rojas</strong> ha logrado encontrar su lugar en el vasto como min&uacute;sculo mundo del entretenimiento vern&aacute;culo haciendo las veces de periodista y curador de distintos ciclos musicales. Aqu&iacute; y ahora, a sus colaboraciones semanales en <em>P&aacute;gina/12</em> le suma su trabajo en Niceto Club, donde es uno de los programadores de los conciertos que se llevan a cabo en la sala de Palermo.
    </p><p class="article-text">
        En Venezuela, <strong>Vera Rojas</strong> fue vicepresidente de la Fundaci&oacute;n Nuevas Bandas, una instituci&oacute;n estatal que sigue promoviendo a las flamantes generaciones de artistas de pop y rock locales. Ha sido editor de la revista hispanoargentina <em>Zona de Obras</em>, para cuya editorial ha firmado <em>Verborrea: Conversaciones con Bersuit Vergarabat</em> (Zona de Obras / Musimundo, 2007) y coordin&oacute; el <em>Diccionario de Heavy Metal Latino</em> (Zona de Obras / Fundaci&oacute;n Autor, 2006) y el <em>Diccionario de Punk y Hardcore (Espa&ntilde;a y Latinoam&eacute;rica</em>) (Zona de Obras / Fundaci&oacute;n Autor, 2012).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08bc89f1-b291-478e-be83-f2bfd2e55035_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08bc89f1-b291-478e-be83-f2bfd2e55035_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08bc89f1-b291-478e-be83-f2bfd2e55035_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08bc89f1-b291-478e-be83-f2bfd2e55035_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08bc89f1-b291-478e-be83-f2bfd2e55035_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08bc89f1-b291-478e-be83-f2bfd2e55035_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08bc89f1-b291-478e-be83-f2bfd2e55035_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En Argentina desde 2002, <strong>Vera Rojas</strong> se distingue por su b&uacute;squeda incesante de lo nuevo, por su infatigable tracci&oacute;n de modernidad y desprejuicio. Creador de ciclos como IndieFuertes, es el inventor del mote &ldquo;manso indie&rdquo;, escena que catapult&oacute; a grupos mendocinos como <strong>Mi Amigo</strong> <strong>Invencible</strong>, <strong>Usted Se&ntilde;&aacute;lemelo</strong>, <strong>Perras on the Beach</strong> y <strong>Las Cosas que Pasan</strong>. A lo largo de nuestra conversaci&oacute;n virtual iremos ahondando en esta pulsi&oacute;n de <strong>Vera Rojas</strong> por las nuevas tendencias. <strong>Lenin</strong> dec&iacute;a que &ldquo;el cambio siempre viene de afuera&rdquo;. Si lo sabr&aacute; esta Buenos Aires sedienta de noche y transformaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - (Dej&eacute; Arquitectura para) estudiar Comunicaci&oacute;n Social despu&eacute;s de leer en un peri&oacute;dico de la prensa mainstream venezolana un art&iacute;culo mal hecho sobre una banda que a m&iacute; me gustaba mucho. No era la primera vez que ninguneaban a ese tipo de artistas, que de paso eran los que en aquel momento marcaban tendencia, y sent&iacute; que ten&iacute;a que hacerme cargo. En ese momento se da el auge de la movida g&oacute;tica latinoamericana y especialmente del rock mexicano. La nota era en torno a <strong>Caifanes</strong>, con ese primer disco producido por el argentino <strong>&Oacute;scar L&oacute;pez</strong>; era escuchar el<em> Popol Vuh</em> hecho por <strong>The Cure</strong>. A m&iacute; el &aacute;lbum me vol&oacute; la cabeza. Pero ese art&iacute;culo me hizo pensar: &ldquo;Esto es lo que quiero, quiero escribir sobre m&uacute;sica&rdquo;. En esa &eacute;poca, fines de los a&ntilde;os 80, comienzos de los 90, hab&iacute;a una cosmogon&iacute;a incre&iacute;ble en Caracas, un under fabuloso e inolvidable. Yo empec&eacute; a curtir a los 14 / 15 a&ntilde;os el under de la mano de bandas como <strong>Sentimiento Muerto</strong> &ndash;mi <strong>Joy</strong> <strong>Division</strong>&ndash;, era la primera vez que alguien me cantaba a m&iacute;. La calle me fue moldeando. Hab&iacute;a muchos recitales en salas y en antros. Se improvisaba mucho, hab&iacute;a mucha imaginaci&oacute;n. En Caracas se consum&iacute;a bastante post punk, hab&iacute;a sobre todo una gran influencia brit&aacute;nica. En esa &eacute;poca, Venezuela todav&iacute;a era un pa&iacute;s semi-rico y productor de petr&oacute;leo, entonces hab&iacute;a vinilos por doquier y de cualquier g&eacute;nero. Geogr&aacute;ficamente, Caracas tiene una ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica muy privilegiada. Pero tambi&eacute;n consumir contracultura no era para cualquiera porque no hab&iacute;a mucha data; la data la ten&iacute;as a partir de los grupos de pertenencia, y al venir yo de una familia conservadora del oeste de la ciudad, poder llegar a eso me cost&oacute; much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; hechos y personas fueron importantes para tu formaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Primero, la lectura de <em>El Diario de Caracas</em> (en los a&ntilde;os 90, era la versi&oacute;n venezolana del Nuevo periodismo), la Radio Nacional de Venezuela, el primer difusor de rock latinoamericano que ten&iacute;a el pa&iacute;s; muy de vanguardia. Otro faro importante fue el documental <a href="https://www.google.com/search?q=documental+Zoologico+venezuela&amp;rlz=1C5CHFA_enAR751AR751&amp;oq=documental+Zoologico+venezuela&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIHCAEQIRigATIHCAIQIRigAdIBCDcwMzRqMGo3qAIAsAIA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8#fpstate=ive&amp;vld=cid:22d5cde2,vid:kTnWlmDJkM4,st:0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Zool&oacute;gico</em></a> de un realizador lamentablemente desaparecido, <strong>Fernando Venturini</strong>; se puede ver en YouTube y te explica c&oacute;mo era la contracultura de Caracas a fines de los a&ntilde;os 80, comienzos de los 90. Ah&iacute; aparece, por ejemplo, el cineasta Diego R&iacute;squez, t&iacute;o de Devendra Banhart. Esa movida se nucle&oacute; en el Ateneo de Caracas, en el centro de la ciudad, un polo cultural que no existe m&aacute;s. En ese lugar conoc&iacute; al creador de la Fundaci&oacute;n Nuevas Bandas, que organizaba muchos festivales y de donde salieron bandas como <strong>Los Amigos Invisibles</strong> y otros grupos m&aacute;s que fueron fundamentales para el rock venezolano de los 90. De ah&iacute; viene mi deseo por descubrir nuevos artistas. Yo termin&eacute; trabajando en la Fundaci&oacute;n Nuevas Bandas como prensa y eso me molde&oacute; en ese mix entre periodismo y gesti&oacute;n cultural. Al a&ntilde;o comenc&eacute; a escribir en <em>Letras</em>, un mensuario inspirado en <em>P&aacute;gina/12</em>, y m&aacute;s tarde en el semanario <em>Urbe</em>. El periodismo nunca lo ejerc&iacute; en medios gr&aacute;ficos tradicionales, sino en fanzines y en medios alternativos. Poco tiempo despu&eacute;s, quise tener una formaci&oacute;n acad&eacute;mica m&aacute;s espec&iacute;fica y procur&eacute; hacer un posgrado en Periodismo. En verdad, buscaba poseer estilo y ten&iacute;a dos posibilidades: la Universidad Javeriana en Bogot&aacute; o la Universidad de San Andr&eacute;s en Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; Buenos Aires? &iquest;Por qu&eacute; recalar en Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es que intent&eacute; conseguir una beca en la Javeriana pero era muy dif&iacute;cil lograrlo. De casualidad me enter&eacute; de la Maestr&iacute;a en Periodismo que hac&iacute;a la San Andr&eacute;s con el diario <em>Clar&iacute;n</em>. Yo fui el primer extranjero que hizo ese posgrado en esa universidad. Antes de venir a realizar la maestr&iacute;a, yo hab&iacute;a venido en tres ocasiones a la Argentina. En mi primer viaje fui a un recital en el hotel Bauen en el que tocaban <strong>Estupendo</strong> y <strong>Victoria Abril</strong> &ndash;a&uacute;n se llamaban as&iacute;&ndash;. Ah&iacute; coincid&iacute; con <strong>Carca</strong> y <strong>Adri&aacute;n D&aacute;rgelos</strong>, quien se acerc&oacute; cuando escuch&oacute; mi tonada y me pregunt&oacute; por un amigo venezolano en com&uacute;n (<strong>Cayayo Troconis</strong>, el l&iacute;der de la banda<strong> Dermis Tat&uacute;</strong>, de la que tambi&eacute;n fue parte <strong>H&eacute;ctor Castillo</strong>, productor del disco<strong> </strong><em><strong>Fuerza natural</strong></em><strong> </strong>de<strong> Gustavo Cerati </strong>y quien adem&aacute;s trabaj&oacute; con<strong> David Bowie, Bj&ouml;rk y Lou Reed</strong>). Despu&eacute;s arm&eacute; una nota sobre la escena del rock argentino que a m&iacute; me interesaba y de la que quer&iacute;a ser parte; de <strong>Daniel Melero</strong> y <strong>Babas&oacute;nicos</strong> a <strong>Turf </strong>y <strong>Demonios de Tasmania</strong>. Era el a&ntilde;o 2000 En esa visita (la tercera sucedi&oacute; a pocos d&iacute;as del estallido social de 2001), me llev&eacute; una valija llena de data, de discos y de revistas. Es decir, ten&iacute;a mucha informaci&oacute;n del periodismo argentino. En Caracas, yo estaba a la vanguardia de lo que era el rock latinoamericano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A la hora de pensar en tus modelos como programador y curador de conciertos, &iquest;pod&eacute;s evocar a ciertos ejemplos significativos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hay antecedentes que me han servido much&iacute;simo para este trabajo curatorial. Y se relacionan con ese under argentino que fue una escuela para m&iacute;; el de la transici&oacute;n de los 90 a los 2000 que es cuando yo llego a Buenos Aires. Puedo enumerar las fechas en el hotel Bauen donde tocaban <strong>Estupendo</strong>, <strong>Victoria Mil</strong>, <strong>Spleen</strong> o <strong>Jaime sin Tierra</strong>; tambi&eacute;n las fiestas +160 de <strong>Bad Boy Orange</strong> que se hac&iacute;an los martes y a las que iba mucha gente a bailar drum and bass; el Festikumex, antecedente de las fiestas Zizek, una forma hermosa de poder estar en el lugar indicado en el momento indicado y con la gente indicada, y ver despu&eacute;s c&oacute;mo trascend&iacute;a. Otra cosa incre&iacute;ble fue el Festi Pulenta. Yo conjugu&eacute; todas estas cosas y arm&eacute; mi din&aacute;mica de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; a involucrarte con el nicho de las nuevas tendencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En Caracas, el surgimiento del n&uuml; metal y todas estas corrientes musicales norteamericanas postgrunge, a m&iacute; me parecieron un anacronismo. De la manera m&aacute;s misteriosa, en tiempo real, me cayeron juntos <em>Screamadelica</em>, de <strong>Primal Scream</strong>, Madchester y la antesala de la m&uacute;sica rave. Tambi&eacute;n el postrock, <strong>DJ Shadow </strong>y <strong>The Smiths</strong>. Si bien al principio me cost&oacute; entenderlos, cuando lo hice tir&eacute; por la ventana de mi cuarto mis discos CDs de <strong>Sui</strong> <strong>Generis</strong>. Ah&iacute; surgi&oacute; una capacidad de reflexi&oacute;n diferente y entend&iacute; que hab&iacute;a cosas que no me gustaban y de las que no quer&iacute;a ser parte. Soy curioso y me gusta la novedad. Siempre estoy investigando. Siempre me ha gustado estar al d&iacute;a de todo lo que pasa. La novedad me genera algo que todav&iacute;a siento hoy: emoci&oacute;n y capacidad de asombro. Me emociona entender algo que est&aacute; comenzando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Desde cu&aacute;ndo est&aacute;s afincado en Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Desde marzo de 2002. Pero cuando llegu&eacute; ac&aacute;, me sent&iacute; enga&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Enga&ntilde;ado? &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Porque el rock argentino que me educ&oacute; no era el mismo que consum&iacute;an los argentinos. Entonces me pregunt&eacute; qu&eacute; hac&iacute;a ac&aacute;. Mi reacci&oacute;n fue entender algo: iba a darle a ustedes lo que me dieron a m&iacute;; la misma intenci&oacute;n art&iacute;stica. Entonces, empec&eacute; a hurgar y a escudri&ntilde;ar y a ver c&oacute;mo rever todo eso. Fue un camino largo, muy largo. Primero ten&iacute;as que entrar a un medio y una vez adentro, ten&iacute;as que hacer lo que se pod&iacute;a, lo que te ofrec&iacute;an; ya era un lujo poder escribir en un medio argentino siendo extranjero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Has vivido los distintos cambios pol&iacute;ticos y culturales que se vivieron en la Argentina de este siglo&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Apenitas llegu&eacute; a Buenos Aires tuve la posibilidad de hacer una pasant&iacute;a en el <em>Suplemento S&iacute;!</em> del diario <em>Clar&iacute;n</em> y empec&eacute; a conocer a varios periodistas que propon&iacute;an nuevas tendencias. Lo que me di cuenta es que ac&aacute; el rock estaba muy estratificado: era under o mainstream, no hab&iacute;a un punto intermedio. Yo pensaba en c&oacute;mo buscar esas formas de poder generar un acercamiento. Estaban los <strong>Redondos</strong>, el rock barrial, los rolingas, la cosa mestiza con <strong>&Aacute;rbol</strong>; tal vez el &uacute;nico que estaba a medio camino era <strong>Babas&oacute;nicos</strong>. Varias veces me replante&eacute; irme de la Argentina porque no encontraba una escena y un grupo de pertenencia que me generara satisfacci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;ndo fue el click para no dejar Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En 2007, mi hermana (<strong>Mar&iacute;a Teresa Vera Rojas</strong>, acad&eacute;mica especializada en estudios de g&eacute;nero), tras terminar un doctorado, se muda a Barcelona. Ese nuevo escenario familiar me hizo viajar a Europa, donde empec&eacute; a interiorizarme en c&oacute;mo se armaban los festivales en el viejo continente. A la vez, la democratizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a me permiti&oacute; acceder a nueva m&uacute;sica que no se hac&iacute;a ac&aacute;. Lo que s&iacute; descubr&iacute; en esos d&iacute;as en la Argentina &ndash;y que me pareci&oacute; como un Oriente&ndash; fue la escena platense del sello Laptra con <strong>&Eacute;l Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado</strong> a la cabeza. Era una de las pocas cosas que hab&iacute;a, pero no era suficiente para mi deseo. Por eso el motor del cambio lo encontr&eacute; viajando a Barcelona; fui varias veces al Primavera Sound y al S&oacute;nar; adem&aacute;s, ampli&eacute; mi radio de acci&oacute;n: viaj&eacute; otras tantas a Berl&iacute;n, conoc&iacute; otras escenas. M&aacute;s adelante pude lograr entender finalmente c&oacute;mo deb&iacute;a ser el indie a la argentina, comprend&iacute; que se trataba de una zona m&aacute;s h&iacute;brida. En el medio, program&eacute; en Buenos Aires varios ciclos en distintos lugares &ndash;como lo hab&iacute;a hecho en Venezuela&ndash; y pude tener m&aacute;s y mejor feedback. Es que hab&iacute;a una manera nueva de entender el indie donde no todo era lo mismo: pod&iacute;as aunar en una misma fecha a una producci&oacute;n chill wave con una banda de rockabilly, otra guitarrera y una de rap.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una zona m&aacute;s abarcadora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Exacto. Era una forma de trabajar que hab&iacute;a visto en Europa y pens&eacute; que se pod&iacute;a llevarla a cabo en la Argentina esa traducci&oacute;n, el armado de ese nuevo relato. Tuve un programa en Radio Nacional Rock en la primera temporada (2010). Se llamaba &ldquo;Un d&iacute;a cualquiera en Vulcano&rdquo; donde present&eacute; a toda esa escena, pero me criticaban por angl&oacute;filo, &iquest;entiendes? Sin embargo, quise ir un poco m&aacute;s all&aacute; y en 2015 le propuse a Niceto un ciclo como Martes IndieGentes para poner en pr&aacute;ctica ese h&iacute;brido que hab&iacute;a visto en Europa. El &eacute;xito del ciclo tuvo que ver con el aspecto federal, algo muy ex&oacute;tico para el o&iacute;do del argentino medio. Aunque al principio el ciclo no traccion&oacute;, no era atractivo. Nadie entend&iacute;a bien qu&eacute; onda pese a que a Niceto le funcionaba como n&uacute;cleo, como recipiente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y qu&eacute; pas&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Unos a&ntilde;os antes, en 2013, conoc&iacute; a <strong>Mariano Di Cesare</strong>, el l&iacute;der de la banda mendocina <strong>Mi Amigo Invencible</strong>. &Eacute;l me habl&oacute; de los artistas que estaban en Mendoza, me cuenta sus historias y casualmente por esos d&iacute;as el diario <em>P&aacute;gina/12</em> me manda all&aacute;. Voy a un show en el Espacio Cultural Le Parc donde estaban varios de esos artistas. Ese d&iacute;a los entrevisto a todos juntos. Yo quer&iacute;a presentar una escena; alguien me hab&iacute;a dicho que con cinco artistas se arma una escena. Entonces eleg&iacute; a cinco artistas, entre los que estaba <strong>Mariano </strong>(<strong>Di Cesare</strong>), a los que les pregunt&eacute; cu&aacute;l palabra mendocina era la que m&aacute;s los identificaba. Se miraron entre todos y me dijeron: &ldquo;Manso&rdquo;. Ah&iacute; les digo: &ldquo;Ok. Esto es el manso indie&rdquo;. Pero el manso indie rebota reci&eacute;n con la segunda generaci&oacute;n, cuando el concepto empieza a tener reivindicaci&oacute;n. Y eso sucedi&oacute; mientras hac&iacute;a Martes IndieGentes (en 2017 el ciclo pas&oacute; a llamarse IndieFuertes). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una buena por lo menos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Como no se entend&iacute;a la propuesta de Martes IndieGentes, y eso se notaba en la convocatoria, que era irregular, decid&iacute; darme una oportunidad m&aacute;s con una fecha que tuvo a <strong>Usted Se&ntilde;&aacute;lemelo</strong>, <strong>Perras on the Beach</strong> y <strong>Las Cosas que Pasan</strong>. Esa noche hicimos <em>sold out</em>. Los que me dec&iacute;an que era un suicida al programar a unos mendocinos desconocidos en la sala grande de Niceto, al otro d&iacute;a me preguntaban de d&oacute;nde los hab&iacute;a sacado. No se pod&iacute;an creer lo que pas&oacute;. Tampoco pod&iacute;an entender la nueva masa de p&uacute;blico que atrajo. En esa ocasi&oacute;n, hab&iacute;a gente de un sello de C&oacute;rdoba entre el p&uacute;blico, y antes de terminar el show me estaban pidiendo cerrar una fecha con solo artistas cordobeses. Despu&eacute;s vinieron los rosarinos y as&iacute; empez&oacute; a surgir toda una escena federal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hay algo en tu traves&iacute;a de estar en el lugar indicado en el momento indicado, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Tengo un amigo periodista que me dijo: &ldquo;Si quieres escribir sobre m&uacute;sica, tienes que vivirla&rdquo;. Y con esto &uacute;ltimo &eacute;l se refer&iacute;a a que hab&iacute;a que ponerle el cuerpo. Yo me lo cre&iacute; pero de un modo fundamentalista: empec&eacute; a salir mucho, a curtir mucho. Esa avidez me llev&oacute; a poder vislumbrar una escena. Pero ver <strong>Perras on the Beach</strong> &ndash;gracias a la recomendaci&oacute;n de<strong> Leandro Lopat&iacute;n</strong>&ndash; en el lado B de Niceto fue como una epifan&iacute;a. Ah&iacute; di con lo que estaba buscando desde que hab&iacute;a llegado a la Argentina (esto fue previo a ese Martes IndieGentes con <strong>Usted</strong> <strong>Se&ntilde;alemelo</strong> y <strong>Las Cosas Que Pasan</strong>). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Tuvieron que pasar casi veinte a&ntilde;os&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Fue una especie de regalo de cumplea&ntilde;os. No es broma, los fui ver el d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os, en 2016. Ah&iacute; entend&iacute; que ten&iacute;a sentido estar en este pa&iacute;s&hellip; Todo por ese show de <strong>Perras on the Beach</strong>. No te miento: yo ven&iacute;a de hacer una beca en Berl&iacute;n, por un proyecto dedicado a la m&uacute;sica electr&oacute;nica de all&aacute;. Durante ese mes y medio, sent&iacute; que estaba en el para&iacute;so, pese a que el invierno es horrible, con una temperatura de menos veinte grados y donde no hay luz. Al volver, ten&iacute;a decidido probar suerte en Berl&iacute;n. Pero esa noche despu&eacute;s de ver a <strong>Perras on the Beach</strong>, volv&iacute; a la casa y romp&iacute; el boleto de avi&oacute;n para mudarme a Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; conexi&oacute;n ten&eacute;s con lo nuevo? Le&iacute; en una entrevista donde dijiste que &ldquo;los nuevos artistas son los chamanes de su &eacute;poca&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando llegu&eacute; a Buenos Aires, me sali&oacute; la oportunidad de hacer un libro con <strong>Bersuit Vergarabat</strong>. En una de las entrevistas con ellos, me di cuenta de que no es posible que un artista que le lleva treinta a&ntilde;os a su p&uacute;blico sea su l&iacute;der generacional. Cuando vi a estos mendocinos, not&eacute; que le hablaban a su generaci&oacute;n, se entend&iacute;an y se hac&iacute;an cargo de su tiempo. Pero, bueno, al final se aburguesaron... Dec&iacute;an que eran independientes aunque terminaron firmando con una multinacional, entrando en el sistema. Eso s&iacute;, nadie les quita lo <em>bailao</em>; es decir, lo que hicieron sembr&oacute; algo, influy&oacute; en muchos artistas como, por ejemplo, El <strong>Nolan</strong> que es un artista nuevo del indie, un <strong>Daniel Johnston</strong> del conurbano. Si algo leg&oacute; esa generaci&oacute;n es que la m&uacute;sica sea contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l tendr&iacute;a que ser el rol del periodista musical hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Antes era un filtro. No era muy diferente a la tarea que realiza un sello discogr&aacute;fico, solo que el periodista tiene capacidad cr&iacute;tica. Con las redes sociales, el periodista qued&oacute; anulado porque aparecieron otras formas de informar o m&aacute;s bien de desinformar. El periodista fue perdiendo ese rol de curador, de innovador, de traductor de la &eacute;poca. Es curioso que con tantas posibilidades de informar, haya una distorsi&oacute;n de la realidad y del concepto de noticiabilidad. Si antes lo joven era la respuesta a lo maduro o a lo antiguo, hoy en d&iacute;a hay una guerra silenciosa contra aquello que no forma parte de la &eacute;poca. Lo que nos queda a los periodistas es hablar de m&uacute;sica, ir al meollo del asunto. Manejamos algunas cosas que todav&iacute;a no se manejan y por suerte ese es el aliciente que nos genera el diferencial. Por m&aacute;s que nos consideren prehist&oacute;ricos o anacr&oacute;nicos, el periodismo todav&iacute;a pesa: no en cuanto al corte de tickets, pero s&iacute; con respecto a la legitimaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- La industria musical es la que ha salido mejor parada de todos estos cimbronazos. &iquest;C&oacute;mo puede ser?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Las personas que integran la industria musical &ndash;no solamente la discogr&aacute;fica, sino tambi&eacute;n la gesti&oacute;n cultural&ndash; no saben nada de m&uacute;sica. Es decir, no saben consumir m&uacute;sica. No van a eventos. Todo lo ven en la computadora o les preguntan a sus hijos. Porque adem&aacute;s no hay un punto intermedio: tienes gente muy joven que ponen a trabajar &ndash;que no tiene experiencia ni siquiera conoce nada sobre el pasado&ndash; o tienes gente muy veterana que no sale, entonces manda a la gente joven a hacer ese trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Con tu fama de futur&oacute;logo a cuestas, &iquest;qu&eacute; ves en el horizonte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El or&aacute;culo lo tengo que llevar a arreglar porque colaps&oacute;. (<em>Risas</em>) Esta es una &eacute;poca de incertidumbre, especulaci&oacute;n, desinformaci&oacute;n&nbsp;y sobreoferta de propuestas. Toda una paradoja. No todo tiempo por pasado fue mejor, pero me gustaban algunas estructuras de la vieja normalidad porque ayudaban a organizar, lo que dejaba la puerta abierta para seguir ensayando ideas. Ahora mandan el caos, el exitismo, el totalitarismo, lo ef&iacute;mero, la banalidad, la obviedad y la negaci&oacute;n de lo que sucedi&oacute;. La realidad se encuentra distorsionada, y para muestra est&aacute; en lo que pasa con la pol&iacute;tica en la Argentina: se confundi&oacute; libertad con libertinaje. Cada uno tiene su propia versi&oacute;n de la verdad, legitimada por un grupo de validadores que opera desde las sombras. No es fortuito que a esta &eacute;poca la comparen con el Medioevo. Ideas y ganas de romperlo todo no me faltan, afinar&eacute; la curadur&iacute;a. &Eacute;ste es un buen momento para seguir descubriendo y mostrando m&uacute;sica, pero buena m&uacute;sica. No la grasada que circula por ah&iacute;. Y te aseguro que el autotune no tiene la culpa.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestra pr&oacute;xima invitada ser&aacute; Carolina Taffoni</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/yumber-vera-rojas-extranjero_132_12134765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Mar 2025 03:00:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aa8d55b8-17ed-4614-9f66-72f7e20310b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113626.jpg" length="461308" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aa8d55b8-17ed-4614-9f66-72f7e20310b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113626.jpg" type="image/jpeg" fileSize="461308" width="1058" height="595"/>
      <media:title><![CDATA[Yumber Vera Rojas, el extranjero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aa8d55b8-17ed-4614-9f66-72f7e20310b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113626.jpg" width="1058" height="595"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Bellas, el último editor del Sí!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/jose-bellas-ultimo-editor-si_132_12094711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/922c64fb-7b5d-4b9e-a889-011b0fa4202c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Bellas, el último editor del Sí!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corre 1985. José Bellas celebra sus quince años comprando "Exile on Main St." y aparece el Suplemento Sí! de Clarín. Años después, como periodista primero y editor después, PK se suma al Sí!, donde permanecerá veintidós años.</p></div><p class="article-text">
        En 1985, un adolescente <strong>Jos&eacute; Bellas</strong> (Villa del Parque, 1970) compr&oacute; el vinilo de <em>Exile on Main St. </em>para festejar su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero quince. Es un a&ntilde;o fundamental en su vida, pensando en el futuro cercano: ese 1985 llega a todas las casas del pa&iacute;s el <em>Suplemento S&iacute;!</em> del diario <em>Clar&iacute;n</em>. El viernes 12 de abril de 1985, m&aacute;s precisamente. Alguna vez <strong>Omar Chab&aacute;n</strong> dir&aacute;: &ldquo;En 1985 se consolida el negocio del rock en la Argentina: salen la Rock &amp; Pop, el <em>S&iacute;!</em> y se inaugura Cemento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, ya como periodista, el joven <strong>PK </strong>(como todos en el ambiente musical lo conocen) se incorporar&aacute; a las filas del suplemento joven. Veintid&oacute;s a&ntilde;os de su vida y trayectoria estar&aacute;n relacionados con esas p&aacute;ginas, con los debates y pol&eacute;micas vertidas, con las ponderaciones y profec&iacute;as esparcidas que han sido marca registrada del <em>S&iacute;!</em>. Hab&iacute;a una militancia en el suplemento por la modernidad, por sacarse de encima el sayo del rock conservador. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro de los pilares de la trayectoria de <strong>Bellas</strong> est&aacute; ligado a la elaboraci&oacute;n de libros. Y con una curiosidad: una gran parte los ha realizado a cuatro manos. Primero con <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong> &ndash;la serie <em>100 veces</em> para Ediciones B, arrancando con <strong>Pappo </strong>y continuando con <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>, los <strong>Redondos </strong>y los <strong>Stones</strong>&ndash; y luego con <strong>Paz Azc&aacute;rate</strong> (<em>Ayer so&ntilde;&eacute; con Taylor</em>, Planeta, 2023). En ambos proyectos las voces encontraron una forma de articular informaci&oacute;n y an&eacute;cdotas, con una ense&ntilde;anza o una observaci&oacute;n detr&aacute;s para restituir.
    </p><p class="article-text">
        Unos meses atr&aacute;s, a trav&eacute;s del libro <em>Karina. La hermana. El jefe. La soberana </em>(Penguin Random House, 2024), firmado por la periodista <strong>Victoria De Masi</strong>, conocimos una an&eacute;cdota que vincula al presidente <strong>Javier Milei</strong> con <strong>Jos&eacute;</strong> <strong>Bellas</strong>. Por un amigo en com&uacute;n, los entonces adolescentes se conocieron. O sea, digamos, <strong>PK</strong> era portador de muchos vinilos de los <strong>Rolling Stones</strong> y el arquero frustrado de Chacarita quer&iacute;a escucharlos. Ese amigo en com&uacute;n logr&oacute; que <strong>Bellas</strong> abriese las puertas de su discoteca en la casa paterna en Flores.
    </p><p class="article-text">
        La estad&iacute;stica, en este caso, no miente: <strong>Jos&eacute; Bellas</strong> fue el &uacute;ltimo editor del <em>S&iacute;!</em>, una historia que dijo adi&oacute;s el viernes 14 de octubre de 2016. No solo <strong>PK</strong> fue el encargado del cierre de un suplemento que marc&oacute; una &eacute;poca dorada del periodismo joven, sino tambi&eacute;n el testigo privilegiado de varios cismas que se dieron en el rock argentino desde los a&ntilde;os 90 para ac&aacute;. De esto y mucho m&aacute;s estar&aacute; compuesta nuestra conversaci&oacute;n virtual, con varias picantes observaciones sobre el devenir de la pr&aacute;ctica period&iacute;stica musical de por medio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo y cu&aacute;ndo te enteraste de que el </strong><em><strong>Suplemento S&iacute;</strong></em><strong>! ten&iacute;a un final?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Como muchas cosas en ciertos lugares, me enter&eacute; casi por radio pasillo. As&iacute; que no fue muy grato. Pero yo no soy <strong>Jorge Pistocchi</strong> o <strong>Jorge &Aacute;lvarez,</strong> que empezaron algo desde abajo, sino que yo entr&eacute; a una estructura que estaba armada. De los treinta y un a&ntilde;os que dur&oacute; el <em>S&iacute;!</em>, yo en veintid&oacute;s ocup&eacute; distintos cargos. Soy de las personas que m&aacute;s tiempo estuvo en el suplemento. Tengo encima m&aacute;s de mil cien cierres semanales. Soy la persona r&eacute;cord. Pero el cierre fue una decisi&oacute;n industrial del diario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l de todas las etapas que viviste en el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> record&aacute;s con m&aacute;s cari&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La parte que m&aacute;s me gust&oacute; fue la etapa desde 1992-93 hasta el 2000. En ese lapso intentamos darle un alma al suplemento, y no es que no la ten&iacute;a, pero quisimos legarle un alma period&iacute;stica. Ahora, si bien lo pod&eacute;s pensar desde un lugar period&iacute;stico o tambi&eacute;n como un espacio de preferencia por ciertas cosas u oposici&oacute;n a ciertas otras, lo m&aacute;s importante del <em>S&iacute;!</em> era la agenda. Si me pregunt&aacute;s, hoy en d&iacute;a es lo que m&aacute;s extra&ntilde;o. Muchas veces me pierdo shows porque no me entero. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Los grupos que no sal&iacute;an en la agenda del </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong>, sent&iacute;an que ese viernes por la noche nadie los iba a ir a ver.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Claro, incluso te dir&iacute;a que cuando quisimos mejorar ese asunto, se termin&oacute; el <em>S&iacute;!</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hist&oacute;ricamente, desde abril de 1985 hasta el a&ntilde;o 2000, la agenda era una sola p&aacute;gina al final del suplemento, en la retiraci&oacute;n de tapa. Como editor, cuando te llegaba el mono, la p&aacute;gina en el diagrama estaba entera. Ah&iacute; empezaban a poner los avisos pagos y despu&eacute;s con el espacio que te quedaba, vos te encargabas de lo que era la agenda gratuita. Cuando al suplemento le dieron m&aacute;s p&aacute;ginas y color, dijimos: &ldquo;Bueno, vamos a darle a la agenda dos p&aacute;ginas&rdquo;. Ah&iacute; entraba casi todo, pero a&uacute;n as&iacute; quedaba gente afuera. En 2008, nos dieron m&aacute;s p&aacute;ginas para el suplemento, veinte inicialmente. Entonces llevamos la agenda a tres p&aacute;ginas. Con el tiempo, como le sucedi&oacute; a muchos medios, tuvimos que achicarnos: de veinte a diecis&eacute;is, de diecis&eacute;is a doce, los costos del papel, etc. Adem&aacute;s, entraba a tallar la web. Por ende, en la web sal&iacute;a todo; por ende, utiliz&aacute;bamos menos papel. El tema es que la agenda nos sigui&oacute; quedando en tres p&aacute;ginas. &iquest;Pero qu&eacute; pas&oacute;? Los grupos ya no ten&iacute;an que pagar su destacado. Al no contar con publicidad, el <em>S&iacute;!</em> cierra porque deja de ser un negocio para el diario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Uy, no lo hab&iacute;a pensado as&iacute;. Por democratizar el espacio, ustedes rompieron con su propia estructura de negocio&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Los que hac&iacute;amos el suplemento no est&aacute;bamos pendientes de eso, pero en un momento fue obvio que no se generaba ese dinero de los destacados. Esto termin&oacute; impactando. En una &eacute;poca, he tenido charlas de media hora con un integrante de una banda poque no sal&iacute;an en la agenda. Y yo pensaba: &ldquo;Esta persona cuando le llega por error una factura de cien mil pesos de Edenor por ah&iacute; no tiene esta vehemencia para demandar por algo que es un servicio y lo paga, pero se lo reclama al <em>S&iacute;!</em>&rdquo;. En un punto, esta cuesti&oacute;n de proporciones ayud&oacute; al cierre del suplemento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l fue el mayor logro del </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong>, teniendo en cuenta el aspecto ideol&oacute;gico que se&ntilde;alabas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- Lo m&aacute;s importante del <em>S&iacute;! </em>es que lo hayan fundado. Dentro de la estructura de <em>Clar&iacute;n</em>, en 1985 le encargan realizar a <strong>Daniel Kon </strong>&ndash;que era un periodista importante y joven, ven&iacute;a de escribir el libro y el gui&oacute;n de la pel&iacute;cula <em>Los chicos de la guerra</em> en 1984&ndash; un suplemento con un enfoque joven. B&aacute;sicamente, en el diario quer&iacute;an tener lectores j&oacute;venes. En ese momento ya se empezaba a hablar de que los j&oacute;venes no le&iacute;an tanto el diario: &iexcl;a&ntilde;o 1985! Lo del <em>S&iacute;!</em> es la creaci&oacute;n de un visionario tal como <strong>Daniel</strong> <strong>Kon</strong>, un tipo que despu&eacute;s terminar&iacute;a manejando a <strong>Soda Stereo</strong>. &Eacute;l concibe esa especie de m&aacute;quina adentro de <em>Clar&iacute;n</em> y uno como adolescente se entera enseguida del asunto porque es el diario que compra tu viejo: <em>Clar&iacute;n </em>estaba en la mayor&iacute;a de los hogares de clase media trabajadora. Adem&aacute;s, era una lectura gratis, ya no me ten&iacute;a que comprar la revista <em>Pelo</em>. En el 90, <strong>Kon</strong> se va con <strong>Soda</strong> (<strong>Stereo</strong>). Por un par de a&ntilde;os, el <em>S&iacute;!</em> queda al comando del gran (<strong>Guillermo</strong>) &ldquo;<strong>Pacho&rdquo; Allerand</strong> y despu&eacute;s agarra la manija <strong>Marcelo Franco</strong>. Creo que &eacute;l ten&iacute;a ganas de darle un golpe de efecto, as&iacute; que lo va a buscar a <strong>Pablo Schanton</strong>, y entran <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong>, <strong>Marcelo</strong> <strong>Panozzo</strong> y <strong>Ernesto</strong> <strong>Martelli</strong>. De este modo cambia la generaci&oacute;n de colaboradores y muchos de los que escrib&iacute;an en el suplemento &ndash;como <strong>Javier Febr&eacute;</strong> (que en paz descanse) y <strong>David Wroclavsky</strong>&ndash; empiezan a pasar a otras secciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esos comienzos de los a&ntilde;os 90 son un momento bisagra en el rock argentino. En 1992, regresa Ser&uacute; Giran y Soda Stereo invita a las bandas s&oacute;nicas al Estadio Obras. &iquest;Qu&eacute; pod&eacute;s repasar de esos cambios en cuanto el enfoque period&iacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ese 1992 fue un padecimiento. Tuvimos seis meses donde todo era <strong>Ser&uacute;</strong> (<strong>Giran</strong>), despu&eacute;s otro semestre con <em>El amor despu&eacute;s del amor </em>sonando hasta cuando tirabas la cadena del inodoro. Y para terminar, el &eacute;xito de la pel&iacute;cula <em>Tango feroz</em>. Entonces, la &uacute;nica salida era por arriba; o m&aacute;s bien, por abajo. Por eso le dimos tanta manija a la movida s&oacute;nica; se trataba de que hubiese una m&uacute;sica perteneciente a esta nueva generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Adem&aacute;s, estaba el conflicto por institucionalizar algo que naci&oacute; para no ser institucionalizado como es el rock.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Exacto. Hab&iacute;an pasado diez a&ntilde;os de Malvinas y la explosi&oacute;n masiva del rock a trav&eacute;s de las radios. Por eso pensamos que deb&iacute;amos dejar de ser condescendiente con el rock. Estos tipos estaban ganando mucha guita, transform&aacute;ndose en unos viejos chotos; dando poco, totalmente aburguesados. Ante esto, salimos a hacer un poco de periodismo y a pinchar. Hab&iacute;a gente que estaba tapando o no dejando crecer otras expresiones&hellip; Si algo lamento a nivel period&iacute;stico en estos ocho a&ntilde;os sin estar al frente del <em>S&iacute;! </em>es no poder hacer una tapa por semana con un trapero. Son un mont&oacute;n de estrellas que estar&iacute;a buen&iacute;simo presentarlas y hablar con cada una Pero, adem&aacute;s, pincharlas como no se los pincha, &iquest;no? F&iacute;jate que eso tambi&eacute;n sucede por la percepci&oacute;n cr&iacute;tica y no es algo de este &uacute;ltimo a&ntilde;o, ya nos pasaba en los a&ntilde;os 90 con <strong>La Renga</strong> y <strong>Los</strong> <strong>Piojos</strong>. Por ejemplo, el colega <strong>Juan Facundo D&iacute;az</strong> hizo una <a href="https://es.rollingstone.com/arg-critica-duki-ameri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;tica</a> en la revista <em>Rolling Stone</em> muy respetuosa del &uacute;ltimo disco de <strong>Duki</strong>, haci&eacute;ndose una pregunta sobre la evoluci&oacute;n o no del artista. El comentario se viraliz&oacute;, con gente diciendo: &ldquo;Mir&aacute;, lo destroz&oacute;&rdquo;. &iexcl;&iquest;Qu&eacute; lo va a destrozar?! El colega estaba ejerciendo el derecho de hacerse una pregunta p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Ah&iacute; es cuando el periodismo musical</strong><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><strong>conversa con la &eacute;poca, en el sentido en que tambi&eacute;n se fue pauperizando su esp&iacute;ritu cr&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que hay una malformaci&oacute;n de la idea de cr&iacute;tica. Mucha gente cree que cr&iacute;tica es tener un martillo como Thor. As&iacute;, despu&eacute;s de escuchar un disco, baj&aacute;s el martillo: &ldquo;Dos estrellas. &iexcl;Es malo!&rdquo; En el suplemento, si bien no realiz&aacute;bamos cr&iacute;tica con puntaje, intent&aacute;bamos ser cr&iacute;ticos pero desde la idea de hacernos m&aacute;s preguntas que las que se suelen efectuar sobre el mismo objeto. La cr&iacute;tica es una conversaci&oacute;n permanente que se reposiciona y se resignifica; es permitir contemplar un mont&oacute;n de puntos de vista distintos. &ldquo;Esto que nos gustan mucho, &iquest;por qu&eacute; nos gusta tanto?&rdquo; Creo que las redes fueron el Man&aacute; que lleg&oacute; para los m&uacute;sicos y para los fans: &iexcl;nos pudieron saltear a los periodistas!
    </p><p class="article-text">
        <strong>- M&aacute;s al &aacute;ngulo imposible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No s&eacute; c&oacute;mo en alg&uacute;n momento se baj&oacute; la l&iacute;nea de que todo aquello que dijeran los que se dicen artistas es algo que le hace bien al mundo, que es un regalo que nos dan con su coraz&oacute;n. En alg&uacute;n momento inicial de su creaci&oacute;n puede ser as&iacute;, pero mayormente se trata de gente queriendo ganarse leg&iacute;timamente la vida y, al fin y al cabo, haciendo un negocio por y para ellos mismos. Eso lo empezamos a ver en los a&ntilde;os 90. Por ejemplo, <strong>La Renga</strong> llenaba estadios y eso se supon&iacute;a que era toda la afirmaci&oacute;n, que los hac&iacute;a indiscutibles. En lo personal, mi pregunta era c&oacute;mo pod&iacute;a ser que veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, una banda basada en <strong>Vox Dei</strong> pero con menos calidad, le iba veinte veces mejor. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado? En ese entonces, si vos te hac&iacute;as tres preguntas y dudabas un poco, te calificaban de mala leche. Y uno empezaba a comprender que el grueso de nuestros potenciales lectores solo quer&iacute;a leer cosas que ratificaran su gusto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Algo usual en estos d&iacute;as, &iquest;no? Recuerdo que David Vi&ntilde;as propon&iacute;a leer siempre </strong><em><strong>La Naci&oacute;n</strong></em><strong>, as&iacute; sab&iacute;as qu&eacute; pensaba el enemigo. A todo esto, &iquest;c&oacute;mo fue tu formaci&oacute;n antes de ingresar al </strong><em><strong>Suplemento S&iacute;!</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Empec&eacute; en la revista <em>Rock en Blanco y Negro</em>. Ten&iacute;a veinte y estuve tres a&ntilde;os. Me llev&oacute; <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong>, que va a dar el salto al<em> S&iacute;!</em> despu&eacute;s de hacerle una nota a <strong>John Lydon</strong> cuando vino con <strong>PIL</strong>. Yo me qued&eacute; un a&ntilde;o m&aacute;s en la revista. Pero mi formaci&oacute;n era la que ten&iacute;amos antes. Mi primer show fue a los doce a&ntilde;os: fui a ver a Van Halen con unos amigos grandes del barrio. Mi formaci&oacute;n, entonces, fue leer revistas: leer a los periodistas que eran buenos y a los que eran malos, porque los que eran malos tambi&eacute;n te formaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No vamos a dar nombres...</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo le&iacute;a todo porque a m&iacute; me gusta tanto leer y escribir de m&uacute;sica como escucharla. Me encanta la literatura bastarda que emite el rock. Y trato de emular en la escritura algo que pocos hicieron &ndash;puedo citar a <strong>Lester Bangs</strong>&ndash;, que es reproducir ese rayo, la velocidad de un riff de guitarra; la potencia, el estruendo o la decepci&oacute;n. Mismo el baj&oacute;n que te produce que te decepcione algo, &iquest;no? Al costo que le pones el coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a lo que te dec&iacute;a antes, cuando en el suplemento nos dimos cuenta de que esa especie de cr&iacute;tica que le pod&iacute;amos hacer a una banda grande, eso no mermaba la cantidad de seguidores que ellos ten&iacute;an, el hecho en s&iacute; nos liber&oacute;: &ldquo;Ahhh, no les estoy cagando dinero.&rdquo; (<em>Risas</em>) Al mismo tiempo, cuando escrib&iacute;as un paneg&iacute;rico sobre <strong>Su&aacute;rez</strong>, eso no lograba tampoco que ellos sumasen p&uacute;blico. Entonces, en cierto sentido era decepcionante pero tambi&eacute;n liberador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; otras transformaciones fuiste percibiendo en el transcurso del tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando ingres&eacute; en 1994, el editor <strong>Marcelo Franco</strong> ten&iacute;a una libreta con los tel&eacute;fonos de la casa de todas las estrellas. Nosotros le vamos a contar a nuestros nietos que a <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> lo llamabas por tel&eacute;fono y, si estaba, &iexcl;te atend&iacute;a! (<em>Risas</em>) Cuando llegu&eacute; a ser editor en 2004, yo no ten&iacute;a el tel&eacute;fono de la casa de ninguno. Fue el momento en que los m&uacute;sicos y las bandas empezaron a poner prensa, secretarios y filtros. Solo hablaban cuando sacaban un disco. 
    </p><p class="article-text">
        La primera tapa del<em> S&iacute;!</em> fue con (<strong>Juan Carlos</strong>)<strong> Baglietto</strong> vestido de tanguero con un chambergo. Cuando supe que habr&iacute;a un &uacute;ltimo n&uacute;mero, la llam&eacute; a <strong>Jorgela Argara&ntilde;as</strong> &ndash;la madre del hijo de <strong>Baglietto</strong> que tocaba en ese momento en <strong>El Huevo</strong>&ndash; e hicimos con <strong>Juli&aacute;n Baglietto</strong> <a href="https://x.com/diegorottman/status/787035628223471617" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la misma foto</a>. Tratamos de hacer ese cierre circular para decir: &ldquo;Bueno, este no era un producto m&aacute;s, sino que estaba pensado de esta manera; tratando de insuflar un alma, un sentir, una noci&oacute;n y un pensamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En un momento el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> abandona el perfil musical y tiende a convertirse en un suplemento de tendencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En el periodismo, pretender cubrir la atenci&oacute;n y los intereses de un joven es estar llamado al fracaso. Igual que le suced&iacute;a a quienes realizaban la revista <em>Rolling Stone</em>, hab&iacute;a lectores del suplemento que defenestraban que hubiese en la tapa un actor o una actriz, alguien de la radio o que se tocase un tema social. Sin embargo, era un suplemento joven, no uno de rock. Es un disparate creer que en un medio as&iacute; pod&eacute;s interpelar a todos los j&oacute;venes del mundo. Por eso hacer un suplemento joven era estar condenados de entrada al fracaso: hay tantas formas de ser joven&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Us&aacute;s mucho la idea del fracaso como una certeza. Pero el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> tambi&eacute;n manejaba cierto car&aacute;cter prof&eacute;tico en relaci&oacute;n a los artistas que recomendaba. Se embanderaba con ellos. Pienso en Leo Garc&iacute;a, en Su&aacute;rez, en Miranda!</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Nos interesaba la din&aacute;mica o la m&aacute;quina de hacer estrellas de los suplementos de afuera, la de los tabloides ingleses. Le&iacute;amos a <strong>Simon Reynolds </strong>en ese momento, no veinte a&ntilde;os despu&eacute;s por Caja Negra. Hab&iacute;a una cosa de nuevo periodismo en nuestro quehacer. Estaba buen&iacute;simo salir los viernes, que es todo lo contrario a la idea del diario del lunes. En la actualidad, la mayor&iacute;a de los libros de rock est&aacute;n hechos con el diario del lunes. El periodismo de rock tiene que ser lo opuesto a tener un salvavidas, un paraca&iacute;das, que es el diario del lunes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ya que hablamos de libros, en general los que hiciste est&aacute;n hecho a cuatro manos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Todo empez&oacute; con <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong> con quien quer&iacute;amos hacer un libro sobre an&eacute;cdotas de <strong>Pappo</strong>. Cuando hago un libro sobre rock, me interesa que el d&iacute;a en que va a imprenta, el 90% sean cosas que no se conoc&iacute;an previamente. Es que si no es un rejunte, es una compilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y cu&aacute;ndo leeremos el </strong><em><strong>100 veces Iorio</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me gustar&iacute;a hacerlo. Sin embargo, el proyecto que &uacute;ltimamente m&aacute;s me entusiasma es la antolog&iacute;a que estamos armando con <strong>Pablo Schanton</strong>. Queremos hacer una antolog&iacute;a de escritos sobre m&uacute;sica argentina, pero no solamente de rock, sino tambi&eacute;n de m&uacute;sica electr&oacute;nica, de tango, de folklore, de m&uacute;sica contempor&aacute;nea. Va a salir por Vadem&eacute;cum que es una editorial muy seria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Al respecto, tu escritura se ha vuelto punzante y reflexiva a la vez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Esto pasa porque soy viejo. (<em>Risas</em>) No, imagino que esto sucede por el hecho de bajar las ansiedades. A todo esto, el final del<em> S&iacute;!</em> me hizo reflexionar y desprenderme del d&iacute;a a d&iacute;a. Esto te vuelve m&aacute;s selectivo. As&iacute;, eleg&iacute;s de qu&eacute; opinar y hasta muchas veces es mejor callar. Como dir&iacute;a (<strong>Jorge Luis</strong>)<strong> Borges</strong>: &ldquo;Me da m&aacute;s orgullo lo que le&iacute; que lo que escrib&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Yumber Vera Rojas</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/jose-bellas-ultimo-editor-si_132_12094711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 03:12:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/922c64fb-7b5d-4b9e-a889-011b0fa4202c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="49422" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/922c64fb-7b5d-4b9e-a889-011b0fa4202c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="49422" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[José Bellas, el último editor del Sí!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/922c64fb-7b5d-4b9e-a889-011b0fa4202c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Suple Sí!,Clarín,Rock Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oscar Jalil, el enlace de la escena platense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/oscar-jalil-enlace-escena-platense_132_12056247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db31def4-c9b2-4f44-88e7-6a0a094c8665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oscar Jalil, el enlace de la escena platense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las marmitas del rock argentino es la ciudad de La Plata. Uno de sus reporteros más conspicuos es Oscar Jalil, primero al frente del suplemento joven de un reconocido diario platense y luego como factótum de la musicalización de la FM de Radio Universidad. Además, es el hacedor de una frondosa biografía de Luca Prodan.
</p></div><p class="article-text">
        En uno de los tramos finales de nuestra conversaci&oacute;n virtual, <a href="https://www.instagram.com/oscarjalil3/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Oscar Jalil</strong></a> (Mendoza, 1962) afirmar&aacute;: &ldquo;Todo lo que hago desde muy chico es realizar todo lo necesario para seguir conectado con la m&uacute;sica, con los discos&rdquo;. Lo dice un periodista cuyos primeros pinitos los llev&oacute; a cabo a los catorce a&ntilde;os haciendo las veces de DJ. Un adolescente que se mare&oacute; (para bien) cuando escuch&oacute; en vivo a <strong>La M&aacute;quina de Hacer P&aacute;jaros</strong>. El mismo adolescente &ndash;pero con cuatro a&ntilde;os m&aacute;s&ndash; que flashe&oacute; con <strong>The Police</strong> en el Estadio Obras en diciembre de 1980. Pero tambi&eacute;n un futuro no abogado que pate&oacute; el tablero y luego de pasar por la carrera de Comunicaci&oacute;n Social en la UNLP, se incorpor&oacute; a uno de los medios gr&aacute;ficos puntales de La Plata, <em>El D&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde mediados de los a&ntilde;os 90 para ac&aacute; su nombre y apellido se convirtieron en una instituci&oacute;n del periodismo platense. En tiempos previos a internet, si quienes no viv&iacute;an en la ciudad de las diagonales quer&iacute;an saber qu&eacute; se estaba cocinando de nuevo en aquellos parajes, <strong>Jalil</strong> dilucidaba con una serie de nombres de bandas y solistas las alternativas que se estaban gestando en La Plata.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Si bien el car&aacute;cter de pionero no le interese a <strong>Jalil</strong>, muchas de las voces del periodismo que le sucedieron &ndash;colegas que est&aacute;n entre los 35 y los 45 a&ntilde;os, casi dos generaciones menores&ndash; lo ven como un conector, el enlace. Primero con la revista <em>Bong&oacute;</em> y sus tres n&uacute;meros entre 1991 y 1993, y luego en una l&iacute;nea temporal mayor al frente del suplemento joven de <em>El D&iacute;a</em> (el romance finaliz&oacute; en 2000). 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que desde 1998 hasta estos d&iacute;as es uno de los pilares de la traves&iacute;a musical de Radio Universidad &ndash;FM 107.5, el <em>house organ</em> del indie platense, ese que hoy reverbera en muchos festivales del mundo bajo el buque insignia <strong>&Eacute;l Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado</strong>&ndash;, una emisora que <strong>Jalil</strong> plante&oacute; con el modelo de las radios <em>college</em> de los Estados Unidos. En marzo regresa al aire el programa que desde hace doce a&ntilde;os conduce junto con <strong>Nando Magistrale</strong>, <em>Detectives Salvajes</em> (los viernes de 20 a 22 hs.). A su vez, desde 2010 el hacedor de la biograf&iacute;a de <strong>Luca Prodan</strong>, <em>Libertad divino tesoro</em> (Planeta, 2015) es colaborador permanente de la revista <em>Rolling Stone</em>, en la que comenz&oacute; a escribir en 2002. 
    </p><p class="article-text">
        En 2024, Radio Universidad celebr&oacute; su <a href="https://es.rollingstone.com/arg-los-hitos-rockeros-de-radio-universidad-de-la-plata-del-programa-de-rocambole-en-los-70-al-tributo-a-virus-y-un-show-inolvidable-de-palo-pandolfo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centenario</a>. Uno de los hitos de sus &uacute;ltimas d&eacute;cadas fue la edici&oacute;n de tres discos en homenaje al repertorio del rock platense: <em>Tomo lo que encuentro</em> (2004), un tributo a <strong>Virus</strong> con <strong>Estelares</strong>, <strong>Mister Am&eacute;rica</strong>, <strong>Norma</strong> y <strong>Nerd Kids</strong>, entre otras bandas o solistas; <em>De regreso a Oktubre</em> (2007), donde los versionados fueron los <strong>Redondos</strong> por <strong>Mostruo!</strong>, <strong>Don Lunfardo</strong>, <strong>Crema del Cielo</strong> o <strong>Enc&iacute;as Sangrantes</strong>. Y finalmente, el a&ntilde;o pasado produjeron <em>Cinta Testigo Vol. 1</em>, un cat&aacute;logo peque&ntilde;o pero exquisito para revisitar la obra de <strong>Sergio P&aacute;ngaro</strong>, <strong>El Mat&oacute;</strong>, <strong>Francisco Bochat&oacute;n</strong> y <strong>La Cofrad&iacute;a de la Flor Solar</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esto, siempre estuvo <strong>Jalil</strong>, el conector, el enlace de la escena musical platense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Seg&uacute;n el cr&iacute;tico musical e historiador Sergio Pujol, sos el inventor del rock platense. &iquest;Qu&eacute; hay de cierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo que pasa que a &eacute;l le gusta mucho el jazz. (<em>Risas</em>) A principios de los a&ntilde;os 90, el diario <em>El D&iacute;a </em>era tan mezquino que si superabas las cuatro o cinco colaboraciones mensuales, no pod&iacute;as escribir m&aacute;s ese mes. Como a veces <strong>Sergio </strong>(<strong>Pujol</strong>) exced&iacute;a esa cantidad, si ven&iacute;a a tocar, supongamos, <strong>Chick Corea</strong> a La Plata, lo ten&iacute;a que cubrir yo. Una locura. Cuando arranqu&eacute;, le hac&iacute;a muchas preguntas a (<strong>Sergio</strong>)<strong> Pujol</strong>. Pero tal vez todo se deba a que el suplemento joven del diario tuvo en un momento una gran presencia de artistas de La Plata, algo que no hab&iacute;a sucedido. Esto ocurri&oacute; entre 1991 y 2000. En el a&ntilde;o 92 o 93, todos los integrantes de los <strong>Babas&oacute;nicos</strong> ven&iacute;an a La Plata porque sab&iacute;an que hab&iacute;a un flaco que les hac&iacute;a una entrevista larga y te sacaban fotos. As&iacute; pas&oacute; tambi&eacute;n con <strong>Adri&aacute;n</strong> <strong>Paoletti</strong>, con <strong>El Otro Yo</strong>, con <strong>Su&aacute;rez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En el suplemento joven del diario </strong><em><strong>El D&iacute;a</strong></em><strong> marcaste la cancha, construiste de un modo la escena platense.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En 1992, armamos una encuesta del rock platense. Por primera vez los m&uacute;sicos de la Plata ten&iacute;an voz y voto: opinaban y sal&iacute;an con su fotito. Yo hablaba con bandas que no ten&iacute;an disco y que capaz nunca iban a sacar uno porque en esos d&iacute;as era imposible grabarlo. Entonces, era un laburo muy de remarla para encontrar la historia de esa banda que no ten&iacute;a una gacetilla y a lo sumo contaba con un demo en un casete. Hasta el a&ntilde;o 2000, la escena platense era muy reducida, con diez a doce discos por a&ntilde;o. A partir de 1998, lo mismo que yo hac&iacute;a en el diario, intent&eacute; llevarlo a cabo en Radio Universidad de La Plata. Por ejemplo, las bandas de ac&aacute; no sonaban en las radios de nuestra ciudad: cuando los <strong>Peligrosos</strong> <strong>Gorriones</strong> estaban con sus videos en MTV y hab&iacute;an ganado la encuesta del Suplemento <em>S&iacute;! </em>de <em>Clar&iacute;n</em> en 1993, en La Plata no los pasaban en ninguna radio. Ahora eso ha cambiado. Hasta una canci&oacute;n como &ldquo;Un d&iacute;a perfecto&rdquo; de los <strong>Estelares</strong> suena en las radios deportivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo arrancaste puntualmente en el diario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mientras estaba estudiando Comunicaci&oacute;n, entr&eacute; al diario por un contrato de verano. A m&iacute; lo que me interesaba era escribir periodismo, pero en la facultad no te lo ense&ntilde;aban. Entonces, arranqu&eacute; un taller de escritura con <strong>Gabriel Ba&ntilde;ez</strong>. Al a&ntilde;o y medio de laburar en el diario, me di cuenta de que ten&iacute;a un techo, del que me golpeaba todo el tiempo. (<em>Risas</em>) Es que llega un instante en que mucho no se puede aprender, salvo cuando te mand&aacute;s una cagada. Ah&iacute; aprend&iacute; algo que es maravilloso y horrible a la vez: el elogio del silencio. Eso me lo ense&ntilde;&oacute; una colega que trabajaba en la secci&oacute;n. Si hac&eacute;s las cosas bien, nunca va a pasar nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Alguna macana que puedas evocar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Una vez me putearon porque lo hab&iacute;a puesto a <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong> en la tapa del suplemento joven de <em>El D&iacute;a</em>: se inauguraba el Centro Cultural Islas Malvinas y <strong>Becerra</strong> era el director. Me acuerdo que el secretario de redacci&oacute;n se recalent&oacute; conmigo porque dec&iacute;a que yo estaba a favor de la pol&iacute;tica municipal. Pero en el suplemento no solamente habl&aacute;bamos de m&uacute;sica.<strong> Mariana Enr&iacute;quez</strong> fue tapa por sus libros. A m&iacute; lo que me gustaba era poner en pie de igualdad lo que suced&iacute;a ac&aacute; con lo que ocurr&iacute;a afuera de esta ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l fue uno de tus descubrimientos predilectos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La primera vez que vi a <strong>Sergio P&aacute;ngaro </strong>tocar en una fiesta, no lo pod&iacute;a creer. Le dije: &ldquo;Quiero hacerte una nota&rdquo;. Pero &eacute;l no ten&iacute;a ni un demo. Me pareci&oacute; un personaje &uacute;nico. En el suplemento aparec&iacute;an los protagonistas de esa mini escena del rock de La Plata con voces y opiniones. Y no eran esas notas medias autom&aacute;ticas, t&iacute;picas de diario. La idea era abrir el juego porque adem&aacute;s lo hac&iacute;a yo solo, por eso hasta tuve que inventarme seud&oacute;nimos. Como nadie firmaba en el diario <em>El D&iacute;a</em>, lo primero que intent&eacute; hacer fue que me dejasen firmar porque quer&iacute;a llevarme algo el d&iacute;a de ma&ntilde;ana. A ver, yo crec&iacute; pol&iacute;ticamente odiando al diario <em>El D&iacute;a</em> &ndash;N. del E.: parte del grupo econ&oacute;mico del diario bahiense <em>Nueva Provincia</em>, muy ligado a la dictadura c&iacute;vico-militar&ndash; y cuando volvi&oacute; la democracia era el enemigo. Cosas de la vida, termin&eacute; laburando ah&iacute;. (<em>Risas</em>) Mi t&iacute;o me dec&iacute;a: &ldquo;Che, vos que sos periodista, &iquest;d&oacute;nde va a laburar? Ten&eacute;s que trabajar en el diario <em>El D&iacute;a</em>&rdquo;. Ah&iacute; me di cuenta de que no hab&iacute;a modo de escapar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En toda esta historia, fue primordial la revista</strong><em><strong> Bong&oacute;</strong></em><strong> que montaste con unos amigos a principios de los a&ntilde;os 90. &iquest;Qu&eacute; record&aacute;s de esos d&iacute;as? Bosquejaron un mapa del futuro con los distintos artistas que sacaron en tapa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, en ese momento fue tambi&eacute;n el arranque de un sello discogr&aacute;fico que estaba medio apadrinado por la Municipalidad de La Plata, Uno Dos Discos. Ah&iacute; sale el primer &aacute;lbum de <strong>Elefante Violeta</strong> y el segundo de <strong>Las</strong> <strong>Canoplas</strong>. Como mel&oacute;mano fan&aacute;tico de las revistas de rock que soy, con varios amigos armamos nuestra propia revista,<em> Bong&oacute;</em>. Sali&oacute; un n&uacute;mero por a&ntilde;o pero era imposible hacerla; pusimos y perdimos mucha guita. Igual, era muy c&oacute;mico: lo que m&aacute;s interesaba a la gente era la fiesta que hac&iacute;amos de presentaci&oacute;n, donde tocaban todas las bandas. En 1993, la primera tapa fue para los <strong>Peligros Gorriones</strong>. La de 1994, la compartieron <strong>Mister</strong> <strong>Am&eacute;rica</strong>, <strong>V&iacute;ctimas del Baile</strong> y <strong>Elefante Violeta</strong>. Y en la &uacute;ltima fuimos con <strong>Las Canoplas</strong>. Sin embargo, no hab&iacute;a que tener demasiadas luces para darse cuenta de que eso se estaba gestando, estaba en el aire. Para m&iacute;, <strong>Rudie Mart&iacute;nez</strong> es uno de los artistas m&aacute;s importantes del rock argentino y a veces no tiene ese reconocimiento. <strong>V&iacute;ctimas del Baile</strong> era vanguardia al principio de los 90 en el rock de La Plata.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A la distancia, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a la diferencia que marc&oacute; una revista como </strong><em><strong>Bong&oacute;</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En esos tiempos, no hab&iacute;a mucho humor en el periodismo de rock y nosotros jod&iacute;amos bastante con eso; algo m&aacute;s en la l&iacute;nea de la revista <em>Revolver</em>. Hab&iacute;a un personaje &ndash;<strong>Kaiser Killer</strong>&ndash; que era un periodista de Capital y que ven&iacute;a a destruir a las bandas de La Plata. (<em>Risas</em>) Esto era una invenci&oacute;n de uno de los que hac&iacute;amos la revista, <strong>Marcelo Rodr&iacute;guez Gait&aacute;n</strong>, que era muy divertido. No s&eacute;, nos interesaban los chismes del rock&hellip;. Nos gustaba tambi&eacute;n divertirnos bastante con eso. Hasta ten&iacute;amos un suplemento de heavy metal, que no ten&iacute;a nada que ver con la revista; pero hab&iacute;a una escena de metal y hardcore importante en La Plata. Adem&aacute;s, en <em>Bong&oacute;</em> colaboraron muchos fot&oacute;grafos que despu&eacute;s fueron important&iacute;simos dentro de lo que es la fotograf&iacute;a del rock. Por ejemplo, <strong>Leo Vaca</strong> o <strong>Mart&iacute;n Lucesole</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; tiene el agua de La Plata que genera tanto talento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo no soy para nada endog&aacute;mico ni creo que todo lo que se hace ac&aacute; es genial. Es m&aacute;s, siempre fui bastante cr&iacute;tico a eso como a la mirada a veces de La Plata con respecto a otros lugares. En 1991, lo conoc&iacute; a <strong>Rocambole </strong>(el<strong> Ricardo &ldquo;Mono&rdquo; Cohen</strong>) y armamos una productora fantasma llamada La Conspiraci&oacute;n. Con &eacute;l aprend&iacute; mucho de c&oacute;mo funciona el rock, m&aacute;s que nada en cuanto a esa intenci&oacute;n que ten&iacute;a <strong>La</strong> <strong>Cofrad&iacute;a </strong>(<strong>De La Flor Solar</strong>) o la que tuvieron los <strong>Redondos</strong> en su primera &eacute;poca. Reivindico esa mirada un poco inocente de difundir m&uacute;sica nueva, de hacer cosas distintas. Para m&iacute;, el esp&iacute;ritu m&aacute;s rom&aacute;ntico de los <strong>Redondos</strong> descansa en toda la obra de <strong>Rocambole</strong>. Con esa productora trajimos a bandas que hicieron sus primeras movidas en La Plata: desde <strong>Martes Menta</strong> a <strong>T&iacute;a Newton</strong>, el grupo de <strong>Carca</strong>, quien a&uacute;n hoy se acuerda. Los primeros shows de <strong>Los Piojos </strong>los armamos con <strong>Rocambole</strong>. Todav&iacute;a hoy seguimos haciendo cosas juntos. A m&iacute; me interesaba conectarme con los m&uacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Otra faceta importante de tu trayectoria est&aacute; ligada a Radio Universidad de La Plata y a los cambios que le imprime tu arribo en la coordinaci&oacute;n art&iacute;stica. El dial de la radio fue el faro de esa escena que fuiste generando en el suplemento joven del diario </strong><em><strong>El D&iacute;a</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La radio siempre me hab&iacute;a gustado. Es un medio mucho m&aacute;s expansivo que la gr&aacute;fica, tiene un halo muy fuerte. Sin embargo, sobre todo me interesaba poder poner m&uacute;sica que no suena usualmente en la radio. Esa fue mi intenci&oacute;n. Me encantaba la idea de ir en auto y que suene <strong>Tindersticks</strong>. Un amigo me cont&oacute; que estaban buscando musicalizador y fui a hablar con la directora. En ese tiempo, 1998, pese a los cambios que se hab&iacute;an dado &ndash;el rectorado de la universidad hab&iacute;a arreglado para que se hiciese cargo de la emisora la facultad de periodismo&ndash;, no hab&iacute;a un proyecto de radio. A ella le cuento que era posible adaptar ac&aacute; el formato de las radios <em>college</em> <em>rock</em> yankees, pero no hab&iacute;a mucha informaci&oacute;n al respecto. <strong>R.E.M.</strong>, los <strong>Pixies</strong> y <strong>Nirvana</strong>, son todas bandas que hab&iacute;an surgido de las radios <em>college</em>. Despu&eacute;s tambi&eacute;n estaban las radios inglesas o pensar en c&oacute;mo funcionaba la BBC. As&iacute; que me met&iacute; en el tema y me encargu&eacute; de traducir para La Plata una idea de radio <em>college</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo se fue armando la radio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Al principio, todo era muy precario. Yo era coordinador de aire y musicalizador. Creo que destru&iacute; mi colecci&oacute;n de CDs llevando todos los d&iacute;as una caja gigante de cuarenta a cincuenta discos&hellip; Le puse mucha garra. Me interesaba esa idea de la radio tem&aacute;tica, la radio con tiempo, las entrevistas largas, la contextualizaci&oacute;n. Hab&iacute;a un programa llamado &ldquo;C&aacute;tedra libre&rdquo;, donde un supuesto profesor acad&eacute;mico hablaba una hora, por ejemplo, de <strong>Roger</strong> <strong>Corman</strong>. O sino de <strong>Alfred</strong> <strong>Hithcock</strong>. O de <strong>Yo La Tengo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me acuerdo que le festejaban los cumplea&ntilde;os a ciertos m&uacute;sicos con una pasada marat&oacute;nica de sus canciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo nuestro era muy pasional. Esos programas especiales eran una demencia. Cuando cumpli&oacute; a&ntilde;os el <strong>Flaco</strong> (<strong>Luis Alberto Spinetta</strong>), el 23 de enero de 2002, hicimos &ldquo;Operaci&oacute;n Spinetta&rdquo; con diez horas de su m&uacute;sica. Lo armamos con <strong>Lucas Finocchi</strong> (hoy guitarrista de <strong>Mostruo!</strong>) y llamamos por tel&eacute;fono al <strong>Mono</strong> <strong>Fontana</strong>, a <strong>Ariel Minimal</strong>; lo llamamos al <strong>Flaco</strong> a la casa pero no contest&oacute;. De esos programas hicimos varios: uno dedicado a <strong>Peter</strong> <strong>Gabriel</strong>, otro a <strong>John</strong> <strong>Lennon</strong>, otro a <strong>Daniel Melero</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Recuerdo tambi&eacute;n las ferias de los outlets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- Eso fue en la &eacute;poca cuando la radio no ten&iacute;a dial por un problema t&eacute;cnico. Empezamos a armar los outlets, unas ferias como las que hac&iacute;a <strong>Gustavo Rudy</strong> del sello Ultrapop en Buenos Aires. &Eacute;l tra&iacute;a los discos de all&aacute; y las bandas ven&iacute;an con su CDR reci&eacute;n hecho, con las tapitas realizadas por ellos. Hicimos diecisiete outlets y tocaron m&aacute;s de ciento ochenta bandas. Uno de los shows los cerr&oacute; (<strong>Richard</strong>) <strong>Coleman</strong>, otro <strong>Palo</strong> (<strong>Pandolfo</strong>). En el primero toc&oacute; <strong>Miranda! </strong>cuando a&uacute;n no hab&iacute;an sacado su &aacute;lbum debut, sino ese CDR con unos pocos temas. La radio Universidad siempre fue un laboratorio de ideas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; canon impuso la radio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - A m&iacute; me cuesta saberlo, pero creo que muchos m&uacute;sicos de la Plata han escuchado la radio y se han fanatizado, por ejemplo, con <strong>Nick Drake</strong>. En Radio Universidad intentamos compartir la m&uacute;sica, pero tambi&eacute;n con un contexto detr&aacute;s. Esas canciones o esos artistas tienen que ver con pel&iacute;culas, con momentos hist&oacute;ricos, con geograf&iacute;as, con mucha literatura. Eso hace a un combo de maneras de apreciar la m&uacute;sica que no empieza y termina en la canci&oacute;n sino que va m&aacute;s all&aacute;. Y siempre compartiendo la m&uacute;sica de la ciudad de La Plata, tanto la nueva como la vieja.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Quedaste conforme con el laburazo que implic&oacute; un libro como </strong><em><strong>Libertad divino tesoro</strong></em><strong>, la biograf&iacute;a de Luca Prodan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El libro de <strong>Luca</strong> (<strong>Prodan</strong>) tiene mucho de revelador a partir de que cuenta la historia familiar. Se sab&iacute;a muy poco al respecto. Es m&aacute;s, <strong>Andrea Prodan</strong> me dec&iacute;a que le gustar&iacute;a que se hable de su pap&aacute; porque en la pel&iacute;cula de (<strong>Rodrigo</strong>) <strong>Espina</strong>, <em>Luca </em>(1999), el padre hab&iacute;a quedado muy mal parado; que hab&iacute;a algo m&aacute;s para contar sobre &eacute;l. En un punto, fue remontarse un poco a la historia del abuelo de <strong>Luca</strong>, que tambi&eacute;n fue un personaje. Yo ten&iacute;a noventa entrevistas hechas y ordenarlas era casi imposible. Con el editor, tomamos la decisi&oacute;n de que se torne un libro coral. Cada momento de la historia de <strong>Sumo</strong> tiene que ver con diferentes instancias muy fuertes de nuestra historia; no solamente la dictadura y la guerra de Malvinas, sino tambi&eacute;n la asunci&oacute;n de (<strong>Ra&uacute;l</strong>) <strong>Alfons&iacute;n</strong> y el regreso de la democracia; el Punto Final y la Ley de Obediencia Debida; la asonada de Semana Santa&hellip; Justamente en cada momento puntual de nuestra historia, ah&iacute; estaba <strong>Sumo</strong> por sacar un disco. Me parece que para la generaci&oacute;n de los m&aacute;s j&oacute;venes es importante que sepan de toda la riqueza que tiene la historia de <strong>Luca</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las cosas que me qued&oacute; marcado fue la proyecci&oacute;n de las mujeres, la mirada que ten&iacute;an sobre &eacute;l. Ellas le sacan la ficha enseguida, con ellas no compet&iacute;a. <strong>Luca</strong> era un gran amigo de las mujeres y ten&iacute;a ciertos modales que lo diferenciaban bastante del machismo argentino. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s del lanzamiento del libro, estamos viendo de sacar una cuarta edici&oacute;n de <em>Libertad divino tesoro</em>, ya que est&aacute; agotado. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Jos&eacute; Bellas</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/oscar-jalil-enlace-escena-platense_132_12056247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 03:20:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/db31def4-c9b2-4f44-88e7-6a0a094c8665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="72068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/db31def4-c9b2-4f44-88e7-6a0a094c8665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="72068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Oscar Jalil, el enlace de la escena platense]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/db31def4-c9b2-4f44-88e7-6a0a094c8665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional,Luca Prodan,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patricia Pietrafesa, el fanzine punk al poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/patricia-pietrafesa-fanzine-punk_132_12011069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d61bcfcb-be14-45ea-a558-c6e0eb86af2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Patricia Pietrafesa, el fanzine punk al poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una voz fundamental para documentar los años 80 underground y punkis, con tanta razzia policial y desborde emocional. Al frente del fanzine Resistencia, Patricia Pietrafesa se transformó en la portadora de la palabra disidente.
</p></div><p class="article-text">
        En diciembre de 1984 ve&iacute;a la luz el primer n&uacute;mero de <em>Resistencia</em>, el fanzine que <a href="https://www.instagram.com/pat_pietrafesa/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Patricia Pietrafesa</strong></a><strong> </strong>(Buenos Aires, 1963) llev&oacute; a cabo hasta 2001. Un total de doce n&uacute;meros que capturaron el esp&iacute;ritu del punk en las calles porte&ntilde;as, y que fue parte de un continente que en esos a&ntilde;os 80 cobij&oacute; a m&aacute;s de cien fanzines, desde el inici&aacute;tico <em>Vaselina </em>&ndash;con los futuros <strong>Violadores Sergio Gram&aacute;tica</strong> y <strong>Hari B</strong> como instigadores&ndash; a <em>La Furia </em>y <em>Juventud Perdida</em>, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de leer <em>Resistencia</em>, &ldquo;mi cabeza se resete&oacute;&rdquo;, escribe la guitarrista y cantante <strong>Pilar</strong> <strong>Arrese</strong> (<strong>She Devils</strong>, <a href="https://www.instagram.com/kumbia_queers/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Kumbia Queers</strong></a>) en una de las introducciones de<a href="https://www.xelcambiorecords.com.ar/productos/resistencia-registro-impreso-de-la-cultura-punk-rock-bs-as-84-2001-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.xelcambiorecords.com.ar/productos/resistencia-registro-impreso-de-la-cultura-punk-rock-bs-as-84-2001-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Resistencia &ndash; Registro impreso de la cultura punk rock</em></a> (Alcohol y Fotocopias, 2013), el libro que compil&oacute; la existencia de este artefacto artesanal, donde circulaba informaci&oacute;n imposible de hallar en la prensa gr&aacute;fica. El cantante <strong>Marcelo</strong> <strong>Pocavida</strong> (el alias de <strong>Marcelo Oscar Araneo</strong>), otro pionero como <strong>Pietrafesa </strong>del punk criollo, asegura en esas p&aacute;ginas que <em>Resistencia</em> fue &ldquo;una suerte de gu&iacute;a y compendio de gran influencia para el nacimiento de una nueva generaci&oacute;n de prensa underground&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Instalada con su pareja hace un tiempo en C&oacute;rdoba &ndash;m&aacute;s precisamente en un poblado de Traslasierra&ndash;, los d&iacute;as de la tambi&eacute;n bajista <strong>Pietrafesa</strong> &ndash;en su historial de m&uacute;sica le debemos grupos como <strong>Sentimiento Incontrolable</strong>, <strong>Cad&aacute;veres de Ni&ntilde;os </strong>y <strong>She Devils</strong>&ndash;<strong> </strong>no son nada sosegados. Su agenda laboral implica la editorial <a href="https://www.instagram.com/alcoholyfotocopias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alcohol y Fotocopias</a> &ndash;se viene el libro sobre el fanzine <em>Vaselina</em>&ndash;, traducciones varias que comparte en sus redes, preservaci&oacute;n y catalogaci&oacute;n de archivos y la organizaci&oacute;n de ferias del libro punk por todo el pa&iacute;s. Sumado esto al trabajo de comunicaci&oacute;n, shows y giras con <strong>Kumbia Queers</strong>, la banda de cumbia punk que comparte con otras descastadas como ella, <strong>Juana Chang</strong>, <strong>Pilar Arrese</strong>, <strong>In&eacute;s Laurencena</strong> y <strong>Flor</strong> <strong>Linyera</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Este diciembre &uacute;ltimo se cumplieron cuarenta a&ntilde;os de la aparici&oacute;n del fanzine </strong><em><strong>Resistencia</strong></em><strong>. &iquest;Qu&eacute; recuerdos te trae el n&uacute;mero redondo? &iquest;Pensabas en que llegar&iacute;as hasta ac&aacute; y con un mont&oacute;n de logros sobre la espalda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La verdad es que no me lo hubiera imaginado. Es un abismo la diferencia que hay. Yo era una persona muy para adentro, muy esc&eacute;ptica, muy existencialista, muy depresiva, muy triste, muy real. Ve&iacute;a el mundo y me daba p&aacute;nico. A la vez me costaba ver qu&eacute; era lo que sent&iacute;a. Pero gracias a conocer el punk, pude detectar que coincid&iacute;a con las cosas que me daban p&aacute;nico de la sociedad. M&aacute;s que nada crecer. Me daba p&aacute;nico meterme en ese engranaje. No iba a poder casarme. No iba a poder tener hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Por qu&eacute; ve&iacute;as todo tan negro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es que tuve una educaci&oacute;n en una familia muy pobre. Mi madre y mi abuela me preparaban para que pudiera hacer lo mismo que ellas y a m&iacute; eso me daba una tristeza absoluta. Cuando le&iacute; el libro <em>Punk - la muerte joven</em> de <a href="https://www.instagram.com/juancarloskreimer/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Juan Carlos Kreimer</strong></a><strong>, </strong>ah&iacute; entend&iacute; todo lo que me molestaba. Yo ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y sent&iacute; que ten&iacute;a cabida en ese grupo de gente. No eran ni lindos ni copados, eran todos malos, furiosos; gente de todos los formatos, el descarte de la sociedad. Yo ve&iacute;a que detr&aacute;s de lo poco que conoc&iacute;a del punk prevalec&iacute;a una cosa: el hacer, sin importar los permisos ni las obligaciones sociales &ndash;que para m&iacute; en ese momento eran muchos y a los que les ten&iacute;a terror&ndash;. En mi entorno familiar, esto era imposible.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>El punk, entonces, se convierte en un salvoconducto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando el punk lleg&oacute; a Latinoam&eacute;rica &ndash;en la dictadura y luego con la post dictadura&ndash;, contaba con unos principios que a personas tan fr&aacute;giles y de entornos tan r&uacute;sticos como el m&iacute;o nos prove&iacute;a de una habilitaci&oacute;n. Te daban un empuje s&uacute;per importante. Yo me aferr&eacute; a ese empuje.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Cu&aacute;l fue el puente a elaborar un fanzine como </strong><em><strong>Resistencia</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Siempre me interes&oacute; escribir y leer. Puedo citar p&aacute;rrafos del libro de <strong>Juan </strong>(<strong>Carlos Kreimer</strong>) donde describe lo que es un fanzine. La magia de decir: &ldquo;Bueno, tengo algo que decir y lo voy a hacer; no importa si no s&eacute; c&oacute;mo, la cuesti&oacute;n es hacer&rdquo;. La primera vez que escrib&iacute; algo y lo fotocopi&eacute;, me parec&iacute;a&hellip; No s&eacute; si alguna vez pude llegar a volver a eso. Me pareci&oacute; como una libertad incre&iacute;ble y nunca m&aacute;s pude dejar de hacerlo. Ven&iacute;amos de la dictadura, de un mont&oacute;n de cosas que estaban prohibidas. En medio de un contexto familiar muy restringido, con mucho temor adem&aacute;s por el asesinato en la dictadura de uno de mis t&iacute;os. No pod&iacute;as hablar. No pod&iacute;as decir ni escribir lo que pensabas. Y de pronto encontr&aacute;s un espacio en el que en una p&aacute;gina pod&iacute;as escribir la angustia que te provocaba el mundo, fotocopiarlo y repartirlo luego.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&ldquo;As&iacute; como pod&iacute;as tocar m&uacute;sica sin ser m&uacute;sico, pod&iacute;as difundir lo que ten&iacute;as&rdquo;, dijiste alguna vez. &iquest;Cu&aacute;l era el papel en esos a&ntilde;os de los fanzines?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Todos los punkis de ac&aacute; de esa &eacute;poca &ndash;de <strong>Marcelo Pocavida</strong> y <strong>Javier</strong> a <strong>Virginia</strong> y <strong>M&oacute;nica</strong>&ndash; manten&iacute;an contacto con personas de afuera de la Argentina: eso era lo m&aacute;s moderno que pod&iacute;amos hacer. Era fundamental compartir la data. Creo que la diferencia con muchas de esas personas es que yo fui constante, continu&eacute; en el tiempo. Varios integrantes de Los Violadores hac&iacute;an el fanzine <em>Vaselina</em> con otras personas. Lo empez&oacute; en 1980 <strong>Sergio</strong> <strong>Gram&aacute;tica</strong> y lo continu&oacute; <strong>Hari B</strong>. Lo bueno es saber qu&eacute; es lo que los motiv&oacute;. Porque ellos ya ten&iacute;an la banda, su actitud, su vestimenta y su sentir punk, pero sab&iacute;an que para que fuera punk hac&iacute;a falta un fanzine; era algo que vino junto con el movimiento porque es el soporte por donde se transmite el mensaje y con el que se fortalec&iacute;a esa escena. Pero despu&eacute;s lo dejaron de hacer. Todo el mundo iba dejando de hacer cosas, en cambio yo segu&iacute; profundizando.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Hari B &ndash;uno de los fundadores de Los Violadores&ndash; dijo que &ldquo;conocer el punk fue como venir por un t&uacute;nel y de repente abrir una puerta y que haya un campo gigante de amplitud de expresi&oacute;n total&rdquo;. En tu caso, &iquest;qu&eacute; represent&oacute; conocer el punk?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El movimiento punk ten&iacute;a unos principios ideol&oacute;gicos muy importantes que pod&iacute;an ser explorados de una manera muy activa. Y yo ve&iacute;a los resultados de las cosas que pasaban en Europa, el movimiento Okupa, y flasheaba para que todo eso sucediera ac&aacute;. Pens&aacute; que en Argentina ni exist&iacute;a ni se usaba la palabra &ldquo;autogesti&oacute;n&rdquo;. Yo ve&iacute;a todo eso que pasaba en otros lados y quer&iacute;a replicarlo ac&aacute;. Gracias a <strong>Ruth Mary Kelly</strong> &ndash;quien me ofreci&oacute; algunos espacios&ndash; puede empezar a juntar mensual o trimestralmente a gente punk, personas rebeldes, para pensar cosas. Fue entre 1984 y 1986.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;En cu&aacute;nto te enriqueci&oacute; haber conocido a una trabajadora sexual como Ruth Mary Kelly? Ella te provey&oacute; de mucha informaci&oacute;n sobre contravenciones y edictos policiales que te dieron pie a armar decenas de flyers; un modo de hacer periodismo por otros medios, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando la conoc&iacute; a <strong>Ruth </strong>(<strong>Mary Kelly)</strong>, todes est&aacute;bamos muy atravesados por la cuesti&oacute;n policial. Ella, la gente de (la revista) <em>Cerdos y Peces</em>, gente de derechos humanos y de la CHA (La Comunidad Homosexual Argentina), empezamos a decir que hab&iacute;a que hacer algo. As&iacute; comenzaron las primeras manifestaciones por la derogaci&oacute;n de los edictos policiales. Ella fue la primera trabajadora sexual argentina en ir a los diarios, a pedir que le hagan notas porque ten&iacute;a cosas para decir. Y as&iacute; como le iba bien, asimismo le hac&iacute;an denuncias, la encerraron en el Moyano. En fin, su vida ten&iacute;a sus contras. Pero <strong>Ruth </strong>(<strong>Mary Kelly) </strong>fue clave para m&iacute; y fue fundamental haber compartido el tiempo que compartimos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>La vida de </strong><em><strong>Resistencia</strong></em><strong> transcurri&oacute; entre 1984 y 2001, &iquest;en qu&eacute; fuiste cambiando y en qu&eacute; no hubo modo de cambiar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El fanzine empez&oacute; siendo algo que trataba sobre la escena punk de los a&ntilde;os 80 en la que me mov&iacute;a, pero despu&eacute;s fue cambiando como tambi&eacute;n lo iba haciendo yo. En el camino, <em>Resistencia </em>va tomando otros perfiles: cine, m&uacute;sica de otros estilos, muchas columnas. A trav&eacute;s del tiempo el fanzine va juntando otro tipo de intereses. En el medio, hice un fanzine con <strong>Fidel Nadal</strong>, con la participaci&oacute;n de <strong>Gamexane</strong> (<strong>Horacio Villafa&ntilde;e</strong>) y otros punkis de zona norte. Pero para m&iacute; el punk muere a fines de los 80, por lo menos con las posibilidades que yo le ve&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Por qu&eacute; te desilusionaste del punk?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A finales de los a&ntilde;os 80 va cambiando toda la historia. Suceden un mont&oacute;n de cosas en el contexto econ&oacute;mico y social. En el punk, surgen bandas que se popularizan, aunque caen las pr&aacute;cticas que a m&iacute; me hab&iacute;an interesado y con las cuales me hab&iacute;a compenetrado a mil por ciento. Adem&aacute;s de musical y art&iacute;stica, yo pensaba que el punk era una herramienta pol&iacute;tica y social muy grande, muy &uacute;til. Pero muchas experiencias que terminaron mal me hicieron desilusionar y tom&eacute; otros rumbos, pero rumbos underground. Siempre el underground es el lugar que m&aacute;s me interesa. Con los desilusionados del punk &ndash;con<strong> </strong>(<strong>Marcelo</strong>) <strong>Pocavida</strong>, con el <strong>Gitano</strong>, con <strong>Lula </strong>(<strong>Lucio Adamo</strong>)&ndash; nos fuimos a un g&eacute;nero como el protopunk y a emborracharnos, drogarnos, autodestruirnos, divertirnos y provocar; es que musicalmente hablando busc&aacute;bamos un tipo de provocaci&oacute;n. En ese mismo tiempo intentamos llevar al fanzine estas m&uacute;sicas de las cuales tampoco se sab&iacute;a tanto en Argentina: el garage, grupos de Australia y todas las bandas de los 70 como los (<strong>Iggy Pop &amp; The</strong>) <strong>Stooges</strong>. <em>Resistencia</em> se fue haciendo cada vez m&aacute;s gordito, con mucha data de cosas que consum&iacute;amos en ese momento: todo el genial cine de terror de los 80; todas las pel&iacute;culas que no hab&iacute;amos podido ver de los 70; estaba Mondo Macabro en Buenos Aires. Viv&iacute;amos muy metidos adentro de esa contracultura.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>El punk carg&oacute; con un estigma en esos a&ntilde;os 80: arruinaba la m&uacute;sica. &iquest;Pero qu&eacute; era la m&uacute;sica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Eso fue cuando <strong>Los Violadores</strong> empezaron a tocar. No s&eacute;, quienes se opon&iacute;an eran personas que estaban aferradas a otros estilos musicales. Pero a m&iacute; me sigue fascinando la irrupci&oacute;n del movimiento punk que no invent&oacute; nada, que es todo una acumulaci&oacute;n de movimientos art&iacute;sticos, cr&iacute;ticos e ideol&oacute;gicos de todo el siglo XX y tal vez de antes tambi&eacute;n. Si sab&iacute;as un poco, pod&iacute;as hilar de d&oacute;nde proven&iacute;a &ndash;tanto est&eacute;ticamente como sus principios&ndash;, aunque deton&oacute; en algo incre&iacute;ble en Inglaterra &ndash;m&aacute;s all&aacute; de que haya surgido en Estados Unidos&ndash; y creo que fue una irrupci&oacute;n muy fuerte. No, fue una disrupci&oacute;n muy fuerte. Igual, el punk estaba hecho para eso, no para que te digan: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; lindo!&rdquo;; sino que estaba hecho para decir; &ldquo;&iexcl;Esto es una bosta! &iexcl;Es lo peor!&rdquo;. Mil a&ntilde;os despu&eacute;s me pas&oacute; algo similar con las <strong>Kumbia Queers</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Las vueltas de la vida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cuando empezamos a tocar con las <strong>Kumbia Queers</strong>, mucha gente del rock, del under o mismo amigos m&iacute;os, me dejaron de saludar. Me dec&iacute;an cosas como: &ldquo;No podemos creer que est&eacute;s tocando&hellip; Es un horror. No quiero ni decir la palabra cumbia porque se me revuelve el est&oacute;mago&rdquo;. (<em>Risas</em>) &iquest;C&oacute;mo hubiera imaginado que a los cuarenta y cinco a&ntilde;os iba a producir tanto rechazo? Eso es buen&iacute;simo. Es un buen indicador de que estaba haciendo algo bueno; al menos del tipo art&iacute;stico o contracultural. Si algo as&iacute; le cae bien a todo el mundo&hellip; No s&eacute;, es medio raro. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Qu&eacute; importancia tuvo en tu vida una revista como </strong><em><strong>Maximum Rockandroll</strong></em><strong>, en esto de ser parte de una comunidad subterr&aacute;nea internacional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Durante 15 a&ntilde;os recib&iacute; todos los meses la <em>Maximum Rockandroll</em>, con cuatrocientas p&aacute;ginas y que ten&iacute;a de todo. Lo mismo <em>Flipside</em> y las otras revistas y fanzines con quienes me carteaba. Un fanzine como <em>Resistencia </em>ten&iacute;a que ver con mis ganas o mi rol de comunicadora underground. Siempre hice circular todo lo que me llegaba. Si ve&iacute;a cosas que me encantaban, las traduc&iacute;a y las publicaba, o se las daba a otras personas para que las publicasen. Ese era un poco mi papel. Pero yo no daba abasto con traducir y hacer circular ese material. Por eso hubo un momento que en el puesto de Rebeli&oacute;n Rock de (<strong>Luis</strong>) <strong>Alacr&aacute;n</strong> en Parque Centenario &ndash;un punto de encuentro muy importante en los a&ntilde;os 90&ndash;, yo empec&eacute; a dejar un cartel con los nombres de las notas que ten&iacute;a traducidas y las cambiaba por botellas de alcohol. whisky, ginebra, vodka, etc (<em>risas</em>). Eran tiempos muy duros de dinero. Pero as&iacute; lo conoc&iacute; a <strong>Carlitos </strong>(<strong>Rodr&iacute;guez</strong>),<strong> Nekro </strong>o<strong> Boom Boom Kid</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Le escuch&eacute; a Nekro decir: &ldquo;</strong><em><strong>Resistencia</strong></em><strong> fue mi escuela secundaria&rdquo;. En retrospectiva, &iquest;pudiste dimensionar el rol que cumpli&oacute; el fanzine y tu activismo punk?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ahora, s&iacute;. Justamente fue <strong>Carlitos</strong> (<strong>Rodr&iacute;guez</strong>) la persona que me convenci&oacute; de sacar unos a&ntilde;os atr&aacute;s <em>Resistencia</em> en formato libro. De hecho, &eacute;l lo gestion&oacute;. Y me dijo algo maravilloso: &ldquo;Vos me empujaste a hacer cosas con lo que yo le&iacute;a en el fanzine y ahora te quiero empujar a vos para que tengas tu editorial&rdquo;. Pero tambi&eacute;n puedo dimensionar la importancia del fanzine porque cuando sali&oacute; el libro en 2013, fue incre&iacute;ble la cantidad de gente que me convoc&oacute;, que me mand&oacute; preguntas. Gente que hizo tesis o estudios en torno al punk, no solo de Argentina sino de otras partes del mundo. Incluso pod&eacute;s seguir encontrando notas que te asombran y te hacen preguntarte: &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde sacaron esto?&rdquo; En <em>Resistencia </em>publicamos bocha de cosas que mucha gente no ten&iacute;a ni idea. Adem&aacute;s, el fanzine tra&iacute;a muchos contactos. En ese aspecto, cumpli&oacute; un rol bastante activo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;De d&oacute;nde viene tu obsesi&oacute;n por el registro impreso? Fuiste muy fervorosa al respecto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No lo s&eacute; bien. Nunca llev&eacute; conscientemente un diario, pero siempre escrib&iacute; &iacute;ntimamente cosas que me pasaban. Como tambi&eacute;n escrib&iacute;a en cuadernos los nombres de las pel&iacute;culas y las canciones que me gustaban. Uno de mis libros favoritos es <em>Dr&aacute;cula</em>, la novela de <strong>Bram Stoker</strong> que est&aacute; construida en base a formatos de cr&oacute;nica. En ese punto, lo &uacute;nico que escribo o escrib&iacute; alguna vez son cr&oacute;nicas: cr&oacute;nicas de lugares en donde estuve, de peque&ntilde;os hechos que me llamaron la atenci&oacute;n. Mi escritura es una mezcla de cr&oacute;nica y diario. Es lo que m&aacute;s me gusta.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Aqu&iacute; y ahora, &iquest;en qu&eacute; est&aacute;s trabajando? Anunciaste el lanzamiento del libro que recoge la vida del fanzine </strong><em><strong>Vaselina</strong></em><strong>, el primero del g&eacute;nero en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Estoy trabajando fuertemente en el compilado de todos los n&uacute;meros de <em>Vaselina</em>, que son siete. Yo ten&iacute;a los &uacute;ltimos cuatro que salieron entre 1982 y 1984; y particip&eacute; en el &uacute;ltimo. Ahora tengo los originales verdaderos, el papel donde se hizo. <strong>Hari B</strong> me envi&oacute; los tres primeros n&uacute;meros que yo nunca hab&iacute;a visto y que salieron entre 1980 y 1982. &Eacute;l tampoco los ten&iacute;a, se los mand&oacute; un amigo que hab&iacute;a sido punk en Argentina y que ahora vive en Espa&ntilde;a. Su amigo le sac&oacute; fotos a unas fotocopias muy malas y con ese material estoy trabajando. Los originales con los que trabajamos en el mundo de la archiv&iacute;stica punk son copias de copias, fotocopias con poco toner, elementos da&ntilde;ados por el paso de tiempo, manchas de todo tipo. Lo que encuentro muy fascinante de <em>Vaselina</em> es el vocabulario. El fanzine siempre tiene un espacio que a m&iacute; me interesa much&iacute;simo que son las cr&oacute;nicas de los recitales. Las de <em>Vaselina </em>son incre&iacute;bles: las personas que escriben lo hacen con muy poco cuidado y con un vocabulario muy informal. Es anecd&oacute;tico: el &uacute;ltimo n&uacute;mero de <em>Vaselina</em> sale a finales de 1984 y el primer n&uacute;mero de <em>Resistencia</em> sale justamente en diciembre de ese a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En el rescate que llev&aacute;s a cabo de la historia subterr&aacute;nea, &iquest;cu&aacute;les son las resonancias con este presente tan aciago?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En diciembre muri&oacute; un amigo, colega, un punk de aquellos a&ntilde;os, y &eacute;l me dej&oacute; a resguardo su fanzinoteca. Adem&aacute;s, varias personas me han dado sus originales porque sab&iacute;an que yo voy a hacer lo posible por guardarlos y preservarlos. Si bien para alguna gente todo eso puede ser, no s&eacute;, papeles amarillos, para nosotros son el rescate de nuestra memoria. Es la historia m&aacute;s fiel que podemos tener a mano. Y precisamente en un momento como el actual, donde se quieren exterminar las memorias porque se sabe de su potencia, de lo s&uacute;per importante que es saber que hubo otras antes y que siempre las habr&aacute;. Yo estudi&eacute; archiv&iacute;stica en la Untref. Hace varios a&ntilde;os que con otros colegas de diversos &aacute;mbitos contraculturales, activistas interesados en la preservaci&oacute;n de los documentos de nuestra historia &ndash;tipo flyers, cassettes, posters, fanzines, parches, pins, publicaciones&ndash;, vamos armando como podemos archivos. Cuando se puede, se digitaliza todo. Yo conf&iacute;o en que en alg&uacute;n momento lograremos organizar un archivo colectivo de la contraculturas de Argentina y de Latinoam&eacute;rica, ya que hay muchos archivos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Cu&aacute;l es la actualidad del fanzine?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El fanzine sigue muy vigente. Hace unos a&ntilde;os que est&aacute; en un auge incre&iacute;ble. Lo usan desde dise&ntilde;os rezarpados de galer&iacute;as de arte hasta una persona que en un pueblo quiere difundir los beneficios de las plantas, los yuyos. Son cosas para lo que siempre han servido los fanzines. Adem&aacute;s, generan encuentros. Es muy hermoso c&oacute;mo se ha difundido la producci&oacute;n de ferias en todas partes, me encanta que se hayan popularizado tanto. Desde 2012, con varias personas me dedico a la organizaci&oacute;n de los puestos y los contenidos de la <a href="https://www.instagram.com/feriadelibropunkyderivados/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro Punk y derivados</a>. A&ntilde;o a a&ntilde;o ha ido creciendo, hemos tra&iacute;do gente de todo el pa&iacute;s durante dos d&iacute;as a mostrar no solamente libros, sino tambi&eacute;n fanzines como a dar charlas, hacer presentaciones, generar discusiones, debates y conversatorios, etc&eacute;tera. Ese peque&ntilde;o objeto ha ido desarrollando un mundo muy activo a su alrededor. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Ante el tecnofeudalismo imperante, &iquest;por d&oacute;nde pasa hoy la resistencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que pasa por la propia existencia, en la insistencia tambi&eacute;n. (<em>Risas</em>) Es incre&iacute;ble ver c&oacute;mo todas las luchas que se han dado y todo los derechos que se han conquistado, est&aacute;n en peligro. Es muy tremendo. Encima este sistema que explot&oacute; a todas las personas, los animales, la naturaleza, est&aacute; colapsando. Nuestra tarea est&aacute; en dar respuesta a todas las luchas que se pueda y tambi&eacute;n en la preservaci&oacute;n de nuestros propios espacios donde poder practicar un poco de las cosas que sabemos y que hemos conquistado; desde seguir tocando a las ferias de libros y fanzines. Esa pr&aacute;ctica hace que existan en realidad esos espacios que tanto anhelamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Oscar Jalil.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/patricia-pietrafesa-fanzine-punk_132_12011069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2025 03:03:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d61bcfcb-be14-45ea-a558-c6e0eb86af2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="44195" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d61bcfcb-be14-45ea-a558-c6e0eb86af2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="44195" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Patricia Pietrafesa, el fanzine punk al poder]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d61bcfcb-be14-45ea-a558-c6e0eb86af2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raúl “Dirty” Ortiz, el eslabón cordobés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/raul-dirty-ortiz-eslabon-cordobes_132_11974064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a862d2d7-8652-4695-9333-1bf160f2b32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109754.jpg" width="2173" height="1223" alt="Raúl “Dirty” Ortiz, el eslabón cordobés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una plaza tan rockera como Córdoba ha producido más artistas de otros géneros que de rock. De estos y más avatares conversamos con Raúl “Dirty” Ortiz, un emblema del periodismo de rock en la Docta. Docente, humorista y letrista, uno de los pioneros de la modernidad en la ciudad mediterránea nos invita a reflexionar sobre el futuro perdido.</p></div><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haber sido jugador de f&uacute;tbol, un cinco armador que no le tiene miedo a raspar(se). Podr&iacute;a haber sido letrista de<strong> </strong>bandas de rock o de la <strong>Mona Jim&eacute;nez</strong> (con quien ha trabajado en varias canciones). Podr&iacute;a haber sido un saltador en alto. Pero prevaleci&oacute; m&aacute;s la urgencia como la meseta de las redacciones: <a href="https://x.com/dirtyortiz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ra&uacute;l &ldquo;Dirty&rdquo; Ortiz</strong></a> (C&oacute;rdoba, 1962) es un emblema de periodismo de rock en la Docta. Desde all&iacute; ha levantado una torre el&eacute;ctrica para diseminar por las calles de la ciudad varias ondas, sean en formato de intervenciones o acciones, programas de humor (radial), libros fulgurantes bajo un alias futbolero y miles y miles de notas y entrevistas alrededor de los discos y dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eduardo de la Cruz</strong> &ndash;profesor de la Facultad de Comunicaci&oacute;n de la UNC (Universidad Nacional de C&oacute;rdoba) y periodista cultural&ndash; lo bautiz&oacute; un par de d&eacute;cadas atr&aacute;s como &ldquo;El Decano&rdquo;. Mientras que el activista de la poes&iacute;a cordobesa <strong>Ricardo Cabral</strong> afirma que <strong>Dirty</strong> es el maestro dilecto: &ldquo;Ense&ntilde;a sin puntero en la mano, acompa&ntilde;a procesos creativos sin directivas. Y es el observador participante de todo evento que se corra un poco de las convenciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cabral</strong> nos aporta m&aacute;s tela para cortar: &ldquo;<strong>Dirty</strong> es todav&iacute;a el estudiante anarquista de Comunicaci&oacute;n de la ECI de la vuelta democr&aacute;tica, un integrante de <strong>Los</strong> <strong>Burdos</strong> y letrista de <strong>Proceso a Ricutti</strong>; es el periodista de <em>P&aacute;gina/12</em> C&oacute;rdoba y <em>La Ma&ntilde;ana</em>, es el profe y bibliotecario del cole Alem&aacute;n que estimul&oacute; a generaciones a aventurarse en proyectos imposibles; es<strong> Juan Carlos Maradd&oacute;n</strong> en El Ojo Bizarro obsequiando fanzines o el DJ de gemas implacables de la historia sonora universal. Es el cronista que necesitamos para continuar relatando la historia de nuestros d&iacute;as (dan cuenta de ello las columnas de lunes a viernes sin interrupciones en <em>Diario Alfil</em>)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Apostillas varias para lectoras y lectores fuera de las fronteras de la ciudad mediterr&aacute;nea. Los <a href="https://x.com/losburdos?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Burdos</a>, legendario ciclo radial de humor en los albores de los a&ntilde;os 80. Proceso a Ricutti, banda moderna de los 80, con un hit como<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Yda3Gju7mFI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;Yo fui un relator de salto en alto&rdquo;</a>. <a href="https://maraddonpress.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Carlos Maradd&oacute;n</a>, su alter ego como cronista de una noche eterna y con tres libros en su haber: <em>Yo tambi&eacute;n fui un boludo </em>(Di&aacute;logo Beat, 2006), <em>El lado luna de lo oscuro</em> (Abrazos &ndash; Maradd&oacute;n Press, 2008) y <em>Por qu&eacute; no nos invaden de una buena vez</em> (Chatmuyo, 2018). El Ojo Bizarro, &ldquo;uno de los antros m&aacute;s alucinantes que tuvo esta maldita y bendita ciudad&rdquo;, seg&uacute;n el periodista <a href="https://x.com/okeycomputer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Heinz</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ddd8df1-3b35-46d1-a8f9-c46870d34026_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ddd8df1-3b35-46d1-a8f9-c46870d34026_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ddd8df1-3b35-46d1-a8f9-c46870d34026_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ddd8df1-3b35-46d1-a8f9-c46870d34026_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ddd8df1-3b35-46d1-a8f9-c46870d34026_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ddd8df1-3b35-46d1-a8f9-c46870d34026_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ddd8df1-3b35-46d1-a8f9-c46870d34026_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Martín Siboldi, Raúl &quot;Dirty&quot; Ortiz, Sergio Zuliani, Horacio Aizpeolea y Néstor Sargiotto, Los Burdos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Martín Siboldi, Raúl &quot;Dirty&quot; Ortiz, Sergio Zuliani, Horacio Aizpeolea y Néstor Sargiotto, Los Burdos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Siempre con la vara alta, sin medir las consecuencias. Eso es el <strong>Dirty</strong>. Porque una tarde a mediados de los a&ntilde;os 80 podr&iacute;a haber agarrado sus cosas y mudarse a Buenos Aires, donde Dios sigue preparando el guiso del entretenimiento &ndash;sea realidad pol&iacute;tica, sea fantas&iacute;a cultural&ndash;, pero pasaron cosas. O dej&oacute; pasar el tren, dir&aacute;n otros. La realidad es que este licenciado en Comunicaci&oacute;n contin&uacute;a vivito y coleando. No hace mucho public&oacute; sus memorias y la de su generaci&oacute;n perdida en <em>Relato de un salto en alto</em> (Vadem&eacute;cum, 2022), donde a partir de la historia de Proceso a Ricutti reconstruy&oacute; la modernidad de los a&ntilde;os 80 en C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Dicen que ten&eacute;s el olfato para estar donde las cosas suceden. Estuviste detr&aacute;s de ciertos cambios que se dieron en la cultura cordobesa de los a&ntilde;os 80, que fueron puntales para que la ciudad respirarse otros aires, unos m&aacute;s modernos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Quiz&aacute; ten&iacute;amos intuitivamente esa necesidad de provocar cosas para despu&eacute;s cronicar porque consider&aacute;bamos que no pasaba demasiado en C&oacute;rdoba. Le&iacute;amos lo que suced&iacute;a en otros lugares y nos parec&iacute;a que hab&iacute;a que fomentar o promover que pasaran ac&aacute;. Siempre recuerdo una reuni&oacute;n en la azotea de una casa en Nueva C&oacute;rdoba; una comida con un mont&oacute;n de gente, la mayor&iacute;a periodistas o estudiantes de periodismo, otros m&uacute;sicos y actores. Corr&iacute;an las botellas y en un momento alguien dijo: &ldquo;Che, ac&aacute; no pasa nada, pero si pasa algo lo tenemos que hacer nosotros; porque nos estamos quejando de que no pasa nada pero nosotros, &iquest;qu&eacute; hacemos?&rdquo;. Creo que eso fue el disparador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Pero pasaban cosas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, muchas pero hab&iacute;a que meterse en el barro para encontrarlas. Esa fue la consigna detr&aacute;s de la cual segu&iacute; de ah&iacute; en adelante. En ciertas revistas que ven&iacute;an de Buenos Aires &ndash;antes de que se hiciese m&aacute;s f&aacute;cil conseguir revistas importadas como <em>Rolling Stone,</em> <em>Melody Maker</em> o <em>New Musical Express</em>&ndash;, yo le&iacute;a cosas que me interesaban. Despu&eacute;s cuando nos toc&oacute; trabajar en los medios, tratamos de copiar esos modelos y adaptarlos a lo que era la realidad local. En un punto, con nuestro trabajo inauguramos espacios que no estaban en los diarios y las radios, m&aacute;s acostumbrados a hacer anuncios y solo disponer de una cartelera. Como mucho hab&iacute;a algo de cr&iacute;tica de cine y de teatro, pero nada de rock o m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qui&eacute;n fue el pionero? &iquest;Qui&eacute;n tir&oacute; la primera piedra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - <strong>Gabriel &Aacute;balos</strong>, hijo del autor de la novela <em>Shunko</em>, fue uno de los pioneros en hacer cr&oacute;nicas y cr&iacute;ticas de rock en C&oacute;rdoba. &Eacute;l estudi&oacute; m&uacute;sica en la universidad (UNC) y dio clases ah&iacute;. Para nosotros era un referente, alguien de ac&aacute; del cual pod&iacute;amos tomar esa influencia. Mucho m&aacute;s tarde, cuando vimos la pel&iacute;cula <em>24 Hour Party People</em> (2002), nos dimos cuenta de que no estuvimos tan errados. Se trataba de inventar o ficcionalizar una movida que probablemente no exist&iacute;a como tal, pero que a partir de que nosotros le dimos esa entidad, los m&uacute;sicos sintieron que formaban parte. La primera que hubo fue la del 87. Necesit&aacute;bamos que hubiera una movida as&iacute;. Hab&iacute;a bandas muy buenas, muy importantes, pero el tema era que quiz&aacute; cada una se consideraba como algo aparte. Sin embargo, al darle un t&iacute;tulo, esa escena se consolid&oacute; y fue el germen del que naci&oacute;, entre otras, Proceso a Ricutti.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Tal vez en esto se halle el germen de un aspecto de tu vida profesional: el paralelismo entre el periodista y el m&uacute;sico, la sinergia entre ambos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Si bien de chico estudi&eacute; un par de instrumentos, nunca fui m&uacute;sico, pero desde la adolescencia me convert&iacute; en un mel&oacute;mano apasionado. En un medio tan chico como C&oacute;rdoba, los amigos m&uacute;sicos me ped&iacute;an devoluciones de lo que estaban haciendo y sin darme cuenta me vi involucrado en sus carreras. Aunque siempre tuve en claro que mi tarea era m&aacute;s la del curioso, la del <em>flaneur</em>, del tipo que se mete en esa banda pero sobre todo para poder hablar desde adentro. Eso sigue ocurriendo, por ejemplo, con <a href="https://www.instagram.com/jmpaipai/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Juan Manuel Pairone</strong></a>, uno de los periodistas que considero que est&aacute; siguiendo esa tradici&oacute;n. Es un tipo que se ha preocupado por relevar en un libro &ndash; <em>Esto no es una escena</em> (Servicio Postal, 2016)&ndash; lo que fue la movida de diez a&ntilde;os atr&aacute;s en C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me encanta que hayas rescatado la palabra cronicar, &iquest;de d&oacute;nde viene?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Seg&uacute;n el estatuto del periodista de C&oacute;rdoba, la categor&iacute;a de cronista aparece como una menor; la m&aacute;s alta es la de redactor. Como reci&eacute;n arrancabas, ten&iacute;as que bancarte de que te pusieran como cronista para pagarte menos. Pero eso era valorar bastante poco la tarea del cronista, que justamente es quien releva la informaci&oacute;n en el campo y despu&eacute;s, seg&uacute;n ese convenio, elabora un informe. De ah&iacute; viene la palabra. Ahora bien, eso de ir al campo a buscar la informaci&oacute;n es lo que m&aacute;s me seduce. Siempre me gust&oacute; ir a los ensayos, a los shows; ah&iacute; es donde realmente te das cuenta del potencial que puede tener un m&uacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- El rock y sus revistas te moldearon una mirada del mundo distinta. &iquest;Es as&iacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - No me acuerdo c&oacute;mo llegu&eacute; a la <em>Expreso Imaginario</em>, un faro en aquel momento para la mayor&iacute;a de los que nos gustaba la m&uacute;sica y quer&iacute;amos leer cosas que analizaran la m&uacute;sica desde otro lugar. Si la <em>Pelo</em> te informaba, la <em>Expreso</em> con sus firmas te formaba. Recuerdo notas, por ejemplo, sobre Bryan Ferry o una sobre U2 donde dec&iacute;an que iba a ser una de las bandas m&aacute;s importantes de la d&eacute;cada. Hab&iacute;a que decirlo en el a&ntilde;o 1980. (<em>Risas</em>) 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; encontraste en el rock y sus discos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En las letras de los temas hab&iacute;a citas de literatura, de cine, de artes pl&aacute;sticas, que adem&aacute;s de transmitirte cosas con las que pod&iacute;as identificarte &ndash;por ser canciones rom&aacute;nticas o en algunos casos de protesta&ndash;, asimismo conten&iacute;an citas de otras referencias art&iacute;sticas hacia las cuales te dirig&iacute;as. Si los Doors hablaban de Aldous Huxley, por ejemplo, yo iba y buscaba ese material. Esto me permiti&oacute; despu&eacute;s acceder al mercado period&iacute;stico como experto en m&uacute;sica aunque quiz&aacute; no lo era. (<em>Risas</em>) La formaci&oacute;n empezaba en la m&uacute;sica y segu&iacute;a en cualquier otro lugar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Sos generaci&oacute;n Malvinas, &iquest;c&oacute;mo viviste ese momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, soy clase 62. La m&iacute;a y la 63 son las que fueron a Malvinas. A m&iacute; me sortearon en 1981. Yo estaba estudiando ingenier&iacute;a y saqu&eacute; n&uacute;mero bajo. En ese momento no sab&iacute;a que no solo me estaba salvando de hacer la colimba, sino tambi&eacute;n de ir a Malvinas. Fue muy shockeante lo de la guerra, no solo porque iba gente de mi edad &ndash;nosotros est&aacute;bamos formados desde el pacifismo hippie, en contra de cualquier guerra&ndash;, sino porque adem&aacute;s era contra Inglaterra, la cuna de los <strong>Beatles</strong> y los <strong>Rolling</strong> <strong>Stones</strong>; era toda una contradicci&oacute;n. A lo que hay que sumarle la fama que gana el rock argentino a partir de la prohibici&oacute;n a difundir m&uacute;sica en ingl&eacute;s en las radios. Ah&iacute; apareci&oacute; otra contradicci&oacute;n: esos tipos que yo admiraba y que eran un consumo para un gueto, empezaban a circular en todas partes gracias a la guerra de Malvinas. As&iacute; que hab&iacute;a una sumatoria de contradicciones muy grande que nos llevaron a reflexionar mucho. Hasta pens&eacute; en hacer un libro alrededor de esos cambios que estaban ocurriendo, muy en l&iacute;nea con <a href="https://gourmetmusicalediciones.com/libros/como-vino-la-mano/?srsltid=AfmBOooBs99XK3JkP8hbppMzEfKxFpUJfIBAaIDhUxuKL6NcQMTYmd0z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>C&oacute;mo vino la mano</em></a> de <strong>Miguel Grinberg</strong>. Un compa&ntilde;ero de facultad &ndash;perteneciente a una familia adinerada&ndash; me dijo: &ldquo;Bueno, yo te banco que vayas a Buenos Aires a emprender ese proyecto&rdquo;. Finalmente no lo pude hacer, pero me parece que hubiera sido bastante atinado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Primero como agente de prensa y luego como periodista, &iquest;cu&aacute;l de los festivales de La Falda en que estuviste fue el m&aacute;s violento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Sin duda, el &uacute;ltimo que hizo <strong>Mario Luna</strong> en 1984. Me sent&iacute; un marciano porque ve&iacute;a que los m&uacute;sicos que yo adoraba eran los que mucha gente detestaba. Me pas&oacute; con <strong>Su&eacute;ter</strong>, con <strong>Gustavo</strong> <strong>Montesano</strong>, <strong>Fontova</strong> <strong>Tr&iacute;o</strong>, <strong>Cantilo y Punch</strong>: todos m&uacute;sicos y bandas que fueron abucheados. Todo lo que lo que era novedoso eran muy silbado y le tiraban cosas. El rock en ese momento era s&uacute;per conservador. En ese festival, a <strong>Miguel</strong> <strong>Abuelo</strong> &ndash;que no solo estuvo al frente de <strong>Los</strong> <strong>Abuelos de la Nada</strong>, sino que fue a presentar su disco solista <em>Buen d&iacute;a, d&iacute;a</em> (1984)&ndash; lo intentaron ningunear tir&aacute;ndole de todo porque estaba trayendo algo nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;De d&oacute;nde ven&iacute;a ese lado milico del p&uacute;blico cordob&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que ven&iacute;a un poco de ese lado de la cuesti&oacute;n represora infiltrada en el rock, &iquest;no? El prototipo de hippie &ndash;por eso yo termin&eacute; convirti&eacute;ndome en un punk&ndash; era el espectador conservador, que quer&iacute;a que las cosas volvieran a los a&ntilde;os 60 o a los 70. Cualquier insinuaci&oacute;n de algo novedoso, raro o distinto, no le gustaba. <strong>Charly</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>) &ndash;siempre varios a&ntilde;os adelantado al resto&ndash; ten&iacute;a esa forma medio ambigua de moverse sobre el escenario &ndash;para decirlo de alguna manera&ndash; y para el rockero de C&oacute;rdoba, el que hac&iacute;a eso era puto y entonces hab&iacute;a que gritarle y abuchear. Pero a su vez, <strong>Charly</strong> se prend&iacute;a. Como yo estaba con las antenas puestas en la new wave y en el punk, cualquier m&uacute;sico que hiciera algo diferente y que estuviera asociado con eso, para m&iacute; iba a ser mi m&uacute;sico favorito. Entonces yo sufr&iacute;a en carne propia estas agresiones para los que hac&iacute;an algo diferente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;La visita de la Fura dels Baus en 1984 para presentarse en C&oacute;rdoba en el Festival Internacional de Teatro fue la bisagra para la cultura under cordobesa?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Lo m&aacute;s cerca de un show punk que hab&iacute;amos estado fue una presentaci&oacute;n de <strong>Los Violadores</strong> en un pub del centro en el que &eacute;ramos a lo sumo treinta personas. Por eso que viniera la <strong>Fura dels Baus</strong>, en plena de ebullici&oacute;n de la movida madrile&ntilde;a, con esa actitud punk &ndash;que era violenta para lo que era el concepto generalizado de lo que deb&iacute;a ser un actor&ndash;, generacionalmente nos impact&oacute;. Adem&aacute;s, era la primera vez que llegaba primero algo a C&oacute;rdoba antes que a Buenos Aires. Y ellos ven&iacute;an de Barcelona, que era la ciudad rival de Madrid. Como Manchester con Londres despu&eacute;s. (<em>Risas</em>) Est&aacute; mal visto ahora este tipo de instrumentos, pero ellos usaban motosierras, romp&iacute;an paredes con masas y se tiraban desde la azotea. Ver ese espect&aacute;culo fue muy fuerte. A partir de la visita de la <strong>Fura</strong> entendimos el punk. Nada para nosotros fue igual despu&eacute;s de eso. Luego aparecieron bandas como <strong>Los</strong> <strong>Enviados del Se&ntilde;or</strong>, con una influencia muy fuerte de la <strong>Fura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pensaba tambi&eacute;n en otro ribete importante en tu trabajo que es el humor. En el libro </strong><em><strong>Relato de un salto en alto</strong></em><strong> dec&iacute;s: &ldquo;El humor y la m&uacute;sica son los mejores ant&iacute;dotos contra la desilusi&oacute;n&rdquo;. Pero el humor no es una veta que se asocie al periodismo de rock, &iquest;en qu&eacute; modo te interpel&oacute; a lo largo de tu trayectoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En mi casa se consum&iacute;an muchas revistas de humor. A dos cuadras viv&iacute;a un se&ntilde;or que ten&iacute;a una distribuidora de revistas y diarios, e &iacute;bamos todas las semanas con mi viejo. Yo ve&iacute;a todas esas revistas tiradas en el piso &ndash;el tipo las ten&iacute;a en montoncitos&ndash; y nosotros eleg&iacute;amos. Nunca me voy olvidar del olor a tinta en esa habitaci&oacute;n. La <em>Hortensia</em> fue la primera revista donde colabor&eacute; y me pagaron por esa nota. Era el a&ntilde;o 83. El tiempo pas&oacute;, curs&eacute; en la facultad de Comunicaci&oacute;n, hice programas de radio, le&iacute;mos <em>La Conjura de los necios</em> de <strong>John Kennedy Toole</strong>, no nos perd&iacute;amos revistas como <em>Satiric&oacute;n</em> o <em>Fraude</em>, que dirigi&oacute; <strong>Pipo Cipolatti</strong>. Era el humor que nos gustaba y hac&iacute;amos con <strong>Los Burdos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por eso se dio naturalmente esa asociaci&oacute;n con <strong>Proceso a Ricutti</strong>. <strong>Mart&iacute;n</strong> &ldquo;<strong>Tincho&rdquo; Siboldi</strong> era el guitarrista del grupo y tambi&eacute;n uno de <strong>Los</strong> <strong>Burdos</strong>. Durante un a&ntilde;o yo viv&iacute; en su departamento, en el centro de la ciudad. Ah&iacute; empezamos a compartir los ensayos de los grupos que &eacute;l ten&iacute;a, y <strong>Tincho</strong> me sugiri&oacute; de hacerle letras. Las letras eran humor&iacute;sticas porque adem&aacute;s nos inspir&aacute;bamos en <strong>Los Twist</strong> y en <strong>Virus</strong>. Fue una veta que se abri&oacute; por una cuesti&oacute;n l&oacute;gica: ven&iacute;amos por ese lado y seguimos por ese lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Nunca te tent&oacute; mudarte a Buenos Aires? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - (<em>Risas</em>) A nosotros nos pas&oacute; un poco lo que le ocurri&oacute; a<strong> Proceso a Ricutti</strong>. Uno de mis amigos de la facultad, <strong>Marcelo Franco</strong>, se fue a trabajar al Suplemento S&iacute;! de <em>Clar&iacute;n</em> con una beca en 1986 y cuando quiz&aacute; nos tocaba el turno de irnos a nosotros (con el <strong>Topo Gregorati</strong>), vino la hecatombe, la hiperinflaci&oacute;n y todo el quilombo. Adem&aacute;s, mi vieja se enferm&oacute; y yo ten&iacute;a que estar ac&aacute; con ella. Se me hizo dif&iacute;cil. Despu&eacute;s enganch&eacute; trabajo en el <em>Diario C&oacute;rdoba</em>, m&aacute;s tarde <em>P&aacute;gina/12</em> y <em>La Voz del Interior</em>.<em> </em>Como que hice una carrera ac&aacute; y no volvi&oacute; a surgir ninguna oportunidad de mudarme. Adem&aacute;s, constru&iacute; mi vida ac&aacute;. Me cas&eacute;, naci&oacute; mi hija. Como que estaba todo planteado para seguir laburando en C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es que tuviste una c&aacute;tedra de cultura rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - A principios de los dos mil, le hice una entrevista a <strong>Alfredo Rosso</strong> que estaba empezando a ense&ntilde;ar la historia del rock en colegios secundarios. Me acuerdo que yo profundizaba al respecto porque me interesaba su opini&oacute;n debido a que &eacute;l era un referente. Pero, adem&aacute;s, porque me sonaba contradictorio que el rock se institucionalizara. &iquest;C&oacute;mo puede ser que el rock, que es algo tan ca&oacute;tico y que predica la contracultura, vos lo transformes en algo que se ense&ntilde;a en un aula? De todas maneras, la c&aacute;tedra la impulsamos con <strong>Carlos</strong> <strong>Rolando</strong> y <strong>Mart&iacute;n Toledo</strong>. Fue muy inspirador. La idea fue ir desde el rock a la historia, a la geograf&iacute;a, a la antropolog&iacute;a, la filosof&iacute;a. El curso no dur&oacute; mucho, a lo sumo un a&ntilde;o en 2004, pero nos dej&oacute; una puerta abierta que despu&eacute;s se transformase en ciclos de charlas y debates. Pens&aacute; que varios de los participantes ahora son referentes del periodismo cordob&eacute;s como <strong>Juan Manuel Pairone</strong> o <strong>Jos&eacute; Heinz</strong>, que hoy es un tipo que te puede dar no solo una c&aacute;tedra de cultura rock sino de un mont&oacute;n de otras cosas, nuevas tecnolog&iacute;as, periodismo del futuro, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &ldquo;La voluntad de gloria choc&oacute; con la adversidad del mercado&rdquo;, subray&aacute;s en el libro </strong><em><strong>Relato de un salto en alto</strong></em><strong>. &iquest;Qu&eacute; otras gemas del rock cordob&eacute;s quedaron en el camino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Si nos circunscribimos a los a&ntilde;os 80, el referente indiscutido es <strong>Daniel</strong> <strong>Giraudo</strong> y el grupo <strong>Tamboor</strong>, que lleg&oacute; a grabar dos discos para Buenos Aires. &Eacute;l sigue produciendo m&uacute;sica. Ese tipo es incre&iacute;ble. Vive en M&aacute;laga (Espa&ntilde;a). Es esa gema escondida, pero tuvo la mala suerte de que canta con un tono parecido al de (<strong>Luis</strong> <strong>Alberto</strong>) <strong>Spinetta</strong>. Despu&eacute;s hubo un mont&oacute;n de grupos que se quedaron en el camino; o sea, yo los menciono en <em>Relato de un salto en alto</em> porque me pareci&oacute; que hab&iacute;a que hacer justicia. <strong>Astroboy</strong>, una banda que era una mezcla entre un tipo que escuchaba <strong>Bauhaus</strong> y otro que ven&iacute;a del jazz rock y lo m&aacute;s cercano al rock que escuchaba era <strong>King</strong> <strong>Crimson</strong>. Una cosa incre&iacute;ble. Otra fue <strong>Seno de Beta</strong>, un tr&iacute;o muy oscuro a lo <strong>Joy Division</strong> y que hubiese merecido tener su disco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es que C&oacute;rdoba, siendo la plaza rockera que es, no tiene un referente a nivel nacional? &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hay muchos referentes, pero pasan como parte de los g&eacute;neros urbanos o de una movida m&aacute;s folky. Ten&eacute;s a <strong>Zoe Gotusso</strong>, a <strong>Juan Ingaramo</strong>, a <strong>Paulo Londra</strong>, a <strong>Santi Celli</strong>. Si bien <strong>Lula Bertoldi</strong> no es cordobesa, <strong>Eruca Sativa</strong> se form&oacute; en C&oacute;rdoba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- S&iacute;, eso es cierto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - <strong>Gaby Pedernera</strong>, el baterista de la banda, se ha transformado en una figura de la producci&oacute;n de discos y es un tipo muy groso. Es un orgullo haberlos visto crecer a &eacute;l y a la bajista <strong>Brenda Mart&iacute;n</strong>, que se formaron con el <strong>Titi Rivarola</strong>; es m&aacute;s, <strong>Lula</strong> (<strong>Bertoldi</strong>)<strong> </strong>tambi&eacute;n lleg&oacute; a ser parte de esa tribu, en una banda que se llamaba <strong>T&oacute;rax</strong>, donde estaban estos chicos que ten&iacute;an menos de dieciocho a&ntilde;os y que la romp&iacute;an. El <strong>Titi </strong>(<strong>Rivarola</strong>) ven&iacute;a desde los a&ntilde;os 80 y 90 tocando m&uacute;sica, y traslad&oacute; un poco ese esp&iacute;ritu. De hecho, ese m&iacute;nimo componente que pueden tener un poco menos rockero las <strong>Eruca</strong>, lo heredaron de <strong>Titi </strong>(<strong>Rivarola</strong>).
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Antes las bandas que no eran de Buenos Aires, deb&iacute;an establecerse en la capital. Eso ha cambiado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En aquel momento la dificultad era que hab&iacute;a que irse a Buenos Aires. <strong>Fito P&aacute;ez</strong>, <strong>Juan Carlos Baglietto</strong>, <strong>Los Enanitos Verdes</strong>, <strong>La Sobrecarga</strong>, todos tuvieron que instalarse all&aacute;. Era eso. No hab&iacute;a redes sociales, no hab&iacute;a Spotify: ten&iacute;as que publicar un disco y tocarlo en Buenos Aires. Hoy esos chicos que te nombr&eacute; se establecieron en la Capital pero pudieron llegar desde C&oacute;rdoba; despu&eacute;s decidieron por <em>motu proprio</em> quedarse. Adem&aacute;s, hay bandas como <strong>Hipn&oacute;tica</strong> o <strong>Rayos L&aacute;ser</strong>, u otras de R&iacute;o Tercero o Villa Mar&iacute;a, que gracias a las redes y Spotify se establecieron en Buenos Aires sin pasar por C&oacute;rdoba capital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Asoci&aacute;s el rock cordob&eacute;s a un futuro perdido? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, es cierto que la movida actual son m&aacute;s artistas de otros g&eacute;neros. Pero tampoco es que el rock hoy en d&iacute;a sea tan prol&iacute;fico en figuras en Buenos Aires. El rock fue tan amplio, tan h&iacute;brido, que aparecieron g&eacute;neros que se lo terminaron morfando. Pero aquel futuro que se ve&iacute;a en los a&ntilde;os 80 nunca se concret&oacute;. De todas maneras, en el libro <em>Relato de un salto en alto</em> lo digo: vali&oacute; la pena hacerlo aunque no haya conducido a nada tan trascendental. Estoy orgulloso de lo que se pudo hacer. Por otro lado, si el rock de C&oacute;rdoba se agota en un circuito local, en fans locales, y no trasciende, ser&aacute; que tiene que ser as&iacute;. He visto bandas como <strong>Sur Oculto</strong> o <strong>Tomates</strong> <strong>Asesinos</strong>, con un p&uacute;blico fiel de quinientas personas, que no se pierde ning&uacute;n show. Despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os de trayectoria, ellos hacen la m&uacute;sica que se les canta, sin resignar nada. Son exitosos en otros t&eacute;rminos, no en los industriales. Eso me parece que tiene un valor alt&iacute;simo y tambi&eacute;n es un &eacute;xito:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pr&oacute;xima invitada ser&aacute; Patricia Pietrafesa.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/raul-dirty-ortiz-eslabon-cordobes_132_11974064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2025 03:00:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a862d2d7-8652-4695-9333-1bf160f2b32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109754.jpg" length="1094885" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a862d2d7-8652-4695-9333-1bf160f2b32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109754.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1094885" width="2173" height="1223"/>
      <media:title><![CDATA[Raúl “Dirty” Ortiz, el eslabón cordobés]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a862d2d7-8652-4695-9333-1bf160f2b32c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109754.jpg" width="2173" height="1223"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rock,Córdoba,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eduardo Berti, el que se mudó al país de la ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/eduardo-berti-mudo-pais-ficcion_132_11941846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0711954e-7a47-4c18-b951-9f902af36458_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109004.jpg" width="469" height="264" alt="Eduardo Berti, el que se mudó al país de la ficción"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabaj&eacute; unos quince, veinte a&ntilde;os como periodista. Hice dos mil entrevistas, si no fueron unas tres mil. (&hellip;) Soport&eacute; m&aacute;s de la cuenta la vida de periodista, m&aacute;s de lo que hab&iacute;a imaginado que podr&iacute;a soportar el humo, los nervios, el ruido y el caf&eacute; fr&iacute;o o hervido de las redacciones en aquellos tiempos, lejanos y tambi&eacute;n cercanos, en los que hab&iacute;a m&aacute;quinas de escribir y humo de cigarrillos, lo soport&eacute; convencido y tal vez equivocado, creyendo que era el peaje o el inicio de una especie de camino que conduc&iacute;a a la literatura&rdquo;, leemos en la p&aacute;gina 108 de este proverbial canto a la amistad que es <a href="https://hibridaeditora.com.ar/productos/faster-eduardo-berti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Faster</em></a> (H&iacute;brida, 2024), la adictiva novela recientemente publicada en nuestro pa&iacute;s de <a href="https://www.instagram.com/eduardoberti_/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Eduardo Berti</strong></a> (Buenos Aires, 1964).
    </p><p class="article-text">
        El trailer del libro dir&iacute;a algo as&iacute; (hay que leerlo con esa voz de trailer). Dos amigos del secundario. Un fanzine escolar. Una oda a la amistad. Una entrevista a <strong>Juan Manuel Fangio</strong>. Una ceremonia inici&aacute;tica. Una marea de recuerdos. La fascinaci&oacute;n por un ex Beatles (<strong>George</strong> <strong>Harrison</strong>). <strong>Emerson</strong> <strong>Fittipaldi</strong> y su Copersucar. Modos de ser felices. Un escritor y sus desvelos. Alianzas que se tejen a solas.
    </p><p class="article-text">
        Antes, una aclaraci&oacute;n. Aunque mejor que lo diga el mismo <strong>Berti</strong>. &ldquo;En general, estoy contando muy poco del plano real del libro. Es decir, cuando hago entrevistas &ndash;sobre todo con el palo m&aacute;s literario &ndash;, digo un amigo, un compa&ntilde;ero. Pero si quer&eacute;s ac&aacute; podemos decir que Fern&aacute;n es <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>; digo porque me parece perfecto con la tem&aacute;tica de esta secci&oacute;n. Hay cierta gente, digamos la del palo como dice <strong>Gloria</strong> (<strong>Guerrero</strong>), que lo entendi&oacute; o lo intuy&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n se relaciona con el otro personaje de <em>Faster</em> &ndash;cuya primera edici&oacute;n fue en 2021 en Espa&ntilde;a, v&iacute;a la editorial Impedimenta&ndash;, el periodista y amigo <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>, con quien <strong>Berti</strong> comenz&oacute; a escribir en diversos medios cuando no ten&iacute;an a&uacute;n veinte a&ntilde;os &ndash;<em>Canta Rock</em>, <em>Cerdos y Peces</em>&ndash;, firmando al principio siempre juntos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, la columna vertebral de nuestra conversaci&oacute;n virtual &ndash;<strong>Berti</strong> vive fuera de nuestro pa&iacute;s hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas; ahora mismo est&aacute; instalado en Burdeos, al sur de Francia&ndash; ser&aacute; su v&iacute;nculo con el periodismo de rock. Porque en <em>Faster</em>, m&aacute;s all&aacute; de la amistad, m&aacute;s all&aacute; de la vocaci&oacute;n literaria o la escritura, lo interesante es c&oacute;mo <strong>Berti</strong> va planteando en esa reconstrucci&oacute;n su lazo con el periodismo. Accedemos as&iacute; a situaciones tensas, otras de amor y otras de odio al oficio.
    </p><p class="article-text">
        - Nada es puro en <em>Faster</em>. Hay cosas que son verdad: que hac&iacute;amos una revista con <strong>Marcelo</strong> (<strong>Fern&aacute;ndez Bitar</strong>), verdad; que conocernos tuvo que ver con los gustos musicales y con un viaje en un micro, sin dudas. Que la revista era de deportes, verdad; lo de (<strong>Juan Manuel</strong>) <strong>Fangio</strong>, totalmente cierto; que lo llamamos y que nos dijo vengan en tres o cuatro horas, es verdad. Despu&eacute;s mezcl&eacute; como hacen los directores de cine quienes condensan todo en una sola escena. Juego, imagino situaciones. Me divierto a partir de una cosa que es real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;En esa postal de ustedes haciendo la revista hab&iacute;a una se&ntilde;al de futuro? &iquest;Imaginabas que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana te ibas a dedicar al periodismo y a la literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Te juro que no recuerdo haberlo pensado mucho. Yo desde muy chico jugaba al periodismo. Adem&aacute;s, escrib&iacute;a textos breves o cuentos totalmente absurdos que le&iacute;an mis t&iacute;as, porque ellas eran profesoras de literatura. M&aacute;s adelante grab&eacute; con un amigo que ven&iacute;a a casa programas de radio en casete: mi viejo me hab&iacute;a regalado un grabador y era la novedad. Luego, con el tiempo, invit&eacute; a mi amigo a que se uniera al Bulo de Merl&iacute;n y lo que hicimos no era tan distinto. (<em>Risas</em>) Tal vez un poco mejor. Pero jugaba a estas cosas hasta que un d&iacute;a, ya en cuarto a&ntilde;o del secundario, empec&eacute; a decir: &ldquo;Bueno, tal vez esto es m&aacute;s que una diversi&oacute;n y me gustar&iacute;a dedicarme al periodismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; empezaron firmando los dos juntos, vos y Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En general, prepar&aacute;bamos entre los dos las preguntas. &Iacute;bamos juntos a las entrevistas y nos sent&aacute;bamos frente al entrevistado, pero despu&eacute;s hab&iacute;a uno que se encargaba de desgrabar, de darle forma a la nota, de editar. Entonces, el que firmaba primero es porque era quien hab&iacute;a hecho el montaje, eso nos permit&iacute;a cambiar y no ir en el mismo orden a la hora de la publicaci&oacute;n. Eso nos daba tambi&eacute;n m&aacute;s visibilidad, pod&iacute;amos firmar el doble de notas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Es cierto que les dec&iacute;an Batman y Robin?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La primera vez que lo escuch&eacute; fue de la <strong>Negra</strong> <strong>Poli</strong> y de <strong>Skay</strong> (<strong>Beilinson</strong>), quienes se refer&iacute;an as&iacute; de nosotros. Creo que se lo dec&iacute;an a <strong>Enrique</strong> (<strong>Symns</strong>), con quien eran amigos. Es que &eacute;ramos dos ni&ntilde;os con dieciocho o diecinueve a&ntilde;os en ese momento, principios de los a&ntilde;os 80.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;ndo escribiste tu &uacute;ltima nota en un medio gr&aacute;fico? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo &uacute;ltimo que firm&eacute; &ndash;y f&iacute;jate que ahora que lo digo es muy revelador&ndash; es una nota que me pidieron para la secci&oacute;n Cultura de <em>La Naci&oacute;n</em> despu&eacute;s de la muerte de <strong>Gustavo Cerati</strong>. Hoy la escribir&iacute;a de otro modo. A ver, con la misma admiraci&oacute;n que hay o que intento transmitir en ese texto, pero aqu&iacute; y ahora mi mirada de la carrera solista de <strong>Gustavo </strong>(<strong>Cerati</strong>) creci&oacute; much&iacute;simo. En ese momento, ese texto se lo pierde un poco. No es que lo minimiza, pero cuantitativamente no es tanto lo que le dedico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Tal vez no tiene el lado emocional que implica el paso del tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La persona que estuvo vi&eacute;ndolo a <strong>Gustavo</strong> (<strong>Cerati</strong>) y que tuvo un v&iacute;nculo cordial con &eacute;l y que le hac&iacute;a notas, coincid&iacute;a con el <strong>Gustavo (Cerati)</strong> de <strong>Soda</strong> (<strong>Stereo</strong>). Mientras que con el otro, el solista, tuvo una relaci&oacute;n m&aacute;s distante, lo que es absurdo pero que influye sin duda emocionalmente. A su vez, en cuanto a mi &uacute;ltima escritura en torno al periodismo, se reedit&oacute; no hace mucho <em>Rockolog&iacute;a</em> (Gourmet Musical, 2023) al que le a&ntilde;ad&iacute; un cap&iacute;tulo. Sucede que encontr&eacute; dos entrevistas viejas a <strong>(Luis Alberto) Spinetta</strong> que estaban publicadas pero medio incompletas. Entonces hice un cap&iacute;tulo acerca del &aacute;lbum <em>Priv&eacute;</em> (1986) aunque noto que tiene una mirada muy distinta. No s&eacute;. No digo que desafine o que desentone con <em>Rockolog&iacute;a</em>, pero se nota el paso del tiempo. Que tampoco est&aacute; mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Pero hubo un d&iacute;a puntual en que tomaste la decisi&oacute;n de dejar atr&aacute;s el periodismo gr&aacute;fico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En un punto, hubo una etapa intermedia. Yo estaba escribiendo cada vez m&aacute;s ficci&oacute;n. Pero sent&iacute;a que la carga cuantitativa de trabajo de periodismo escrito me agotaba, me dejaba poco margen para la literatura. Como estaba en crisis con eso, lo charlaba con amigos. No recuerdo qui&eacute;n exactamente pero como m&iacute;nimo dos de ellos me dijeron: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no te pas&aacute;s a un medio audiovisual?&rdquo; No era tan f&aacute;cil decir: &ldquo;Largo todo y me quedo a escribir en mi casa, solo&rdquo;; me daba miedo esa apuesta como la soledad que pod&iacute;a tambi&eacute;n traer aparejada. Entonces, reci&eacute;n pude dejar la escritura period&iacute;stica al empezar a trabajar con los hermanos (<strong>Josi</strong> y <strong>Daniel</strong>) <strong>Garc&iacute;a Moreno</strong> y <strong>Carmen </strong>(<strong>Moreno</strong>), la madre de <strong>Charly</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>).
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo fue ingresar en ese universo desconocido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Si bien hab&iacute;a hecho radio en una pirata en 1987, no ten&iacute;a mucha idea de qu&eacute; era hacer televisi&oacute;n. Yo tra&iacute;a un poco los vicios buenos y malos del Bulo de Merl&iacute;n &ndash;mucho montaje, mucha edici&oacute;n&ndash;, lo que es caro para la tele, porque siempre es m&aacute;s barato realizar algo en vivo. Pero les gust&oacute; ese esp&iacute;ritu y logramos que <strong>Carmen </strong>(<strong>Moreno</strong>) aceptara. Esos fueron los a&ntilde;os en que dej&eacute; pr&aacute;cticamente de escribir periodismo. Primero hicimos <em>Rocanrol</em> (1992) y luego <em>La Cueva</em> (1993). Sin embargo, luego ocurri&oacute; lo que menos me esperaba: la gente de FM Tango &ndash;una radio muy rockera en su origen, con <strong>Gustavo Noya</strong> y <strong>Daniel Morano</strong> (<strong>Alphonso S&rsquo;Entrega) </strong>a la cabeza&ndash; me propuso hacer algo como <em>Rocanrol</em> pero de tango. Era para un canal de cable que estaban armando. Entonces del periodismo escrito de rock pas&eacute; al documental televisivo de rock para terminar en el tango, pero en la televisi&oacute;n. Por supuesto que no ten&iacute;a mucha idea de tango, todo lo fui aprendiendo, descubriendo. Por suerte cont&eacute; con <strong>Irene Amuch&aacute;stegui</strong> y <strong>Gabriel</strong> <strong>Soria</strong> &ndash;hoy el sucesor de <strong>Horacio</strong> <strong>Ferrer</strong> al frente de la Academia del Tango&ndash; cerca, fue un lujo tenerlos de asesores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Extra&ntilde;aste el rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - De pronto, en tres a&ntilde;os me fui pr&aacute;cticamente de ese mundo. Es que el universo del tango era muy intenso. Es cierto tambi&eacute;n que lo que estaba ocurriendo en el rock argentino a mediados de los a&ntilde;os 90 no me entusiasmaba mucho. Hab&iacute;a cosas interesantes pero en retrospectiva me sigue sucediendo lo mismo. Por otra parte, todo esto coincide con una amistad fuerte con <strong>Litto</strong> <strong>Nebbia</strong>, que estaba volcando pr&aacute;cticamente su sello Melopea al tango. &Eacute;l estaba grabando un disco con (<strong>Enrique</strong>) <strong>Cad&iacute;camo</strong> y yo termin&eacute; haciendo el documental del &aacute;lbum con <strong>Litto</strong> (<strong>Nebbia</strong>). Es que los dos est&aacute;bamos en una rara sinton&iacute;a: nos pas&aacute;bamos todo el tiempo discos de tango. Era absurdo: viv&iacute;amos en otra &eacute;poca. Con el tiempo le dediqu&eacute; a &eacute;l mi libro <em>Por qu&eacute; escuchamos a An&iacute;bal Troilo</em> (Gourmet Musical, 2017).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; record&aacute;s del d&iacute;a a d&iacute;a en una redacci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Para m&iacute; fue una escuela enorme. Por un lado porque la presi&oacute;n del periodismo, el cierre para tal d&iacute;a y para tal hora, tal cantidad de caracteres, eso te tira abajo cualquier idea muy rom&aacute;ntica que puedas tener de la escritura. Despu&eacute;s se trata de encontrar cierta variedad dentro de esa m&aacute;quina de hacer chorizos que puede ser el periodismo de actualidad. Ahora bien, siempre sent&iacute; que las notas que publiqu&eacute;, te dir&iacute;a que pr&aacute;cticamente todas las que firm&eacute; en <em>P&aacute;gina/12</em>, las podr&iacute;a haber publicado uno o dos d&iacute;as m&aacute;s tarde y no cambiaba nada. Salvo que tuviese una primicia. Me acuerdo cuando <strong>Charly</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>) me dijo: &ldquo;Ven&iacute; a casa que te quiero contar algo&rdquo;. La noticia era que regresaba <strong>Ser&uacute; Gir&aacute;n</strong>. Obviamente que me sub&iacute; a un taxi y llegu&eacute; a la redacci&oacute;n diciendo como en el sketch de <strong>Minguito Tinguitella</strong>: &ldquo;Paren las rotativas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Quiz&aacute;s ese espacio tuyo implicaba otro tipo de compromiso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Escribir en la secci&oacute;n de Espect&aacute;culos en<em> P&aacute;gina/12</em> me daba libertad. Yo exploraba porque sent&iacute;a que el diario lo permit&iacute;a, incluso hasta lo incentivaba. Entonces no s&eacute; si mi experiencia period&iacute;stica es la convencional. Uno, por no estar ligada a la actualidad pura. Y lo otro, por estar en un medio como <em>P&aacute;gina/12</em> que buscaba todo el tiempo dar una vuelta de tuerca a los formatos tradicionales. Me acuerdo una nota que hice con <strong>Sandra (Mihanovich</strong>) y <strong>Celeste</strong> (<strong>Carballo</strong>) con el formato &ldquo;verdadero-falso&rdquo;, medio oulipiano. Yo preguntaba: &ldquo;Se dice tal cosa, &iquest;verdadero o falso?&rdquo; Y ellas contestaban. Pero a medida que avanzaba la entrevista, me di cuenta de que les estaba planteando un mont&oacute;n de cosas escudado en el verdadero o falso. En un momento les comento: &ldquo;Se dice que son pareja&rdquo;, pero enseguida les aclaro que si quieren no hablamos de esto. A lo que ellas me dicen: &ldquo;No, hablemos porque nadie nos lo pregunta&rdquo;. Creo que fue la primera vez que contestaron eso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sensaciones te genera si te digo </strong><a href="https://www.malaspalabras.com/la-cada-del-bulo-de-merln/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Bulo de Merl&iacute;n</strong></a><strong>, esa radio alternativa que levantaron en una casa en Olivos a mediados de los a&ntilde;os 80?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hermosas. La sensaci&oacute;n de estar haciendo lo que nos divert&iacute;a, creando, inventando algo desde cero. Porque sab&iacute;amos que exist&iacute;an radio libres y radios piratas, pero la verdad es que nunca hab&iacute;amos escuchado una. Era un mito abstracto. Hoy me doy cuenta de que fue un laboratorio para jugar con los l&iacute;mites entre ficci&oacute;n y realidad, para ver c&oacute;mo se puede sacudir un g&eacute;nero desde adentro.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Como digo en <em>Faster</em>: &ldquo;Hacer periodismo es aprender en p&uacute;blico&rdquo;. Pero lo hicimos con mucha complicidad de los oyentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Record&aacute;s alg&uacute;n momento particular de El Bulo de Merl&iacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Los s&aacute;bados a la noche hac&iacute;amos una secci&oacute;n que se llamaba &ldquo;El rally del dial&rdquo;. Era un juego que consist&iacute;a en mandar a los oyentes, por ejemplo, a buscar si estaba sonando &ldquo;Sin gamul&aacute;n&rdquo; de los <strong>Abuelos de la Nada</strong> en otro radio. Entonces, los oyentes ten&iacute;an que dejar de escucharnos a nosotros y salir a buscar en las otras cu&aacute;l estaba transmitiendo esa canci&oacute;n. Despu&eacute;s nos ten&iacute;an que llamar antes de que termine para decirnos el nombre de la radio. Pero en el medio se nos perd&iacute;an oyentes y se nos plantaban un mont&oacute;n de otros porque tal vez les gustaba la radio nueva o porque no encontraban nuestra se&ntilde;al, que era muy fr&aacute;gil. Claramente lo que hac&iacute;amos era un disparate. Eran ideas muy audaces o muy suicidas para los criterios de rating o de eficacia que podr&iacute;a tener una radio tradicional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Arrancaste tranqui en el mundo editorial: </strong><em><strong>Spinetta &ndash; Cr&oacute;nica e iluminaciones</strong></em><strong> (Editora/12, 1988). &iquest;C&oacute;mo lograste que Luis Alberto Spinetta accediera? &iquest;Qu&eacute; buscaban con ese sumergirse en la m&aacute;quina del tiempo que implic&oacute; el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hace unos a&ntilde;os lo reeditamos junto con <strong>Cata (Spinetta</strong>), su hija, y con <strong>Patricia</strong> <strong>(Salazar</strong>), la madre de sus hijos. No met&iacute; mucho mano, salvo algunas erratas que supieron marcarme <strong>Rodolfo</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>) y <strong>Emilio</strong> (<strong>Del</strong> <strong>Guercio</strong>). No obstante, m&aacute;s que nada fue como hacer un nuevo packaging y, por ejemplo, incluir las fotos de <strong>Dylan </strong>(<strong>Mart&iacute;</strong>) que <strong>Luis </strong>(<strong>Alberto Spinetta</strong>) hab&iacute;a querido y que todos hab&iacute;amos querido. En ese momento, no daba ni el presupuesto ni la calidad de impresi&oacute;n en la Argentina para sacar un libro con fotos en papel ilustraci&oacute;n. Igual reley&eacute;ndolo me sorprend&iacute; de un mont&oacute;n de cosas. Primero, por momentos, me quer&iacute;a matar a m&iacute; mismo. Me dio ganas de viajar en el tiempo y realizar ciertas preguntas que no hice. A favor &ndash;para no ser nada m&aacute;s autocr&iacute;tico&ndash;, me sorprende su enorme generosidad y paciencia. Porque el libro es muy fiel. <strong>Luis</strong> lo ley&oacute; y si bien hay un par de cosas que a&ntilde;adi&oacute; y corrigi&oacute;, la generosidad que tuvo fue enorme. Recuerdo tambi&eacute;n que un momento empez&oacute; a cansarse de mi m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo fue eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Tal vez para &eacute;l se volvi&oacute; rutinario recordar el pasado. El formato que eleg&iacute; estuvo inspirado en el libro <em>El cine seg&uacute;n Hitchcock</em> (Alianza Editorial, 1966) de Fran&ccedil;ois Truffaut y tambi&eacute;n un poquito en <em>El montevideano</em> (Ediciones Trilce, 1987) de Milita Alfaro, un texto sobre Jaime Roos que me sirvi&oacute; de referencia a la hora de ir en orden cronol&oacute;gico, disco por disco, canci&oacute;n por canci&oacute;n. Eso tal vez fue un error de mi parte y volvi&oacute; al trabajo un poco previsible. Aunque &eacute;l &ndash;en dos o tres momentos en que yo quise cambiar el m&eacute;todo&ndash; se resisti&oacute;: en el fondo, <strong>Luis</strong> estaba tirando de un gran hilo. Ahora lo que me pregunto es por qu&eacute; hizo este libro conmigo. Lo hablamos mucho con <strong>Patricia</strong> <strong>(Salazar</strong>)y con <strong>Cata (Spinetta</strong>). Yo tengo dos teor&iacute;as. Una, que yo era muy pendejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; edad ten&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando lo fui a ver, ten&iacute;a veinti&uacute;n a&ntilde;os. Yo no era parte del mainstream del periodismo de rock. Aunque, honestamente, no creo que <strong>Luis</strong> haya especulado con eso. En cambio, el hecho de verme pendejo tal vez le dio ternura, no s&eacute; c&oacute;mo llamarlo. Pero la clave es que en ese momento <strong>Dante</strong> (<strong>Spinetta</strong>), que era el m&aacute;s grande de sus hijos, le pon&iacute;a su propia m&uacute;sica. Y <strong>Luis</strong> se ten&iacute;a que bancar que sonaran esos discos. Creo que hab&iacute;a una mezcla de eso con una necesidad de transmisi&oacute;n; el hecho de que le estaban contando algo a un chico cuya edad estaba m&aacute;s cercana a la de Dante que a la suya. No obstante, es raro: me estoy metiendo en la cabeza de &eacute;l y estoy haciendo teor&iacute;a, pero no me parece tan descabellado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A m&iacute; tampoco, pensando en la influencia de los hijos. Por ejemplo, Migue Garc&iacute;a que le marca la cancha al Charly de Ser&uacute; Gir&aacute;n: le pide que deje de componer canciones con tantos saltos y contrapuntos y haga algo m&aacute;s lineal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Totalmente. Por eso <strong>Charly</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>) hace <em>Clics modernos</em> (1982). <strong>Migue </strong>(<strong>Garc&iacute;a</strong>) me ha dicho que cuando &eacute;l se empezaba a copar con una cosa de <strong>Ser&uacute;</strong> (<strong>Gir&aacute;n</strong>), se la cambiaban. En ese punto, <strong>Luis</strong> (<strong>Spinetta</strong>) me ha comentado que <strong>Dante</strong> (<strong>Spinetta</strong>) fue clave para el sonido de <em>Priv&eacute;</em> (1986).
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pasaron m&aacute;s de tres d&eacute;cadas y cuatro reediciones de </strong><em><strong>Rockolog&iacute;a</strong></em><strong> (AC Editora, 1989), una puesta al d&iacute;a en los a&ntilde;os 80 de los cambios que se hab&iacute;an dado en el mapa sonoro del rock, con conversaciones muy nutritivas con distintos exponentes del rock argentino (de Litto Nebbia a Daniel Melero, de los Redondos a Soda). Pensar todo lo que le cost&oacute; a la industria editorial reconocer a la literatura proveniente del rock.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es cierto. Primero cost&oacute; que las editoriales se tomaran en serio la idea de sacar un libro de rock; m&aacute;s all&aacute; de los antecedentes excelentes de los libros de <strong>Juan Carlos Kreimer</strong> y <strong>Miguel Grinberg</strong> &ndash;me sigo sacando el sombrero ante las cosas que ellos hicieron&ndash;, pero es cierto que por un momento la apertura fue: &ldquo;Bueno, un libro de <strong>Charly</strong>, un libro de <strong>Spinetta</strong>, y nada m&aacute;s&rdquo;. S&iacute;, est&aacute; muy bien pero eran apuestas m&aacute;s o menos seguras y un poco obvias. Hoy llegamos a libros sobre una canci&oacute;n, ya la lupa ha llegado al otro extremo; lo que es maravilloso. Pero lo que tuvo <em>Rockolog&iacute;a</em> es que no puso el eje tanto en el m&uacute;sico o en la banda, sino en entrarle desde otro costado al rock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; libro fue tu modelo en este caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Como muchos de mi generaci&oacute;n, yo hab&iacute;a le&iacute;do <em>Sociolog&iacute;a del rock</em> (Jucar, 1980) de <strong>Simon</strong> <strong>Frith</strong>, que fue important&iacute;simo; esos libros que te abr&iacute;an el bocho y que te dan pautas. Incluso <em>El tango</em> (Planeta, 1986) de <strong>Horacio Salas</strong>, que te daba ganas de hacer lo mismo con el rock. A su vez, los libros sobre jazz con un enfoque de la jazzolog&iacute;a. En el medio, era el boom de las carreras human&iacute;sticas, vamos a decir estudios culturales, y yo recib&iacute;a en <em>P&aacute;gina/12</em> a un mont&oacute;n de pibes &ndash;quienes ten&iacute;an casi mi edad, a lo sumo dos a&ntilde;os menos&ndash; que estaban terminando alg&uacute;n tipo de tesis o de laburo universitario y que ven&iacute;an a charlar conmigo, pero sobre todo llegaban desesperados porque no hab&iacute;a nada de material. Por mi parte, ya hab&iacute;a empezado a cranear esto, ten&iacute;a apuntes y algunas notas que iba publicando en la revista <em>El Porte&ntilde;o</em>. <strong>Eduardo Blaustein</strong> me dijo un d&iacute;a: &ldquo;Ten&eacute;s que hacer un libro de rockolog&iacute;a&rdquo;. Yo le dije: &ldquo;Te rob&eacute; el t&iacute;tulo&rdquo;. (<em>Risas</em>) Estos chicos que ven&iacute;an me confirmaban esta intuici&oacute;n: faltaba un abordaje as&iacute;. Creo que si no lo hac&iacute;a yo, lo iba a hacer alg&uacute;n otro; o sea, hab&iacute;a gente como <strong>Pablo Schanton</strong>, como muchos otros, que iban a llegar a eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hasta ayer, hasta ahora que escribo estas l&iacute;neas, Fern&aacute;n sigui&oacute; trabajando como periodista y cr&iacute;tico de rock. A veces leo sus art&iacute;culos, esp&iacute;o su actividad, veo el merecido prestigio y el cari&ntilde;o que cosech&oacute;, e imagino que hizo eso, a fin de cuentas, para mostrarme c&oacute;mo habr&iacute;a sido mi vida si no hubiese abandonado el periodismo, si no me hubiese mudado al pa&iacute;s de la ficci&oacute;n&rdquo;, leemos en la p&aacute;gina 112 de </strong><em><strong>Faster</strong></em><strong>. &iquest;C&oacute;mo contin&uacute;a tu mudanza al pa&iacute;s de la ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No lo s&eacute;. Cuando me fui de Argentina, me vine a vivir a Francia, y esa distancia me ayud&oacute; a poder concentrarme m&aacute;s en la escritura. Ten&iacute;a menos tentaciones y el mundo del periodismo me quedaba m&aacute;s lejos. Entonces eso me permiti&oacute; meterme m&aacute;s de lleno en la escritura. Fue una mudanza de a poco, sin darme cuenta, pero sabiendo que quer&iacute;a mudarme ah&iacute;; no como una oposici&oacute;n, como una ant&iacute;poda del periodismo, sino como una necesidad genuina de instalarme ah&iacute;. Otra l&oacute;gica de laburo: tener m&aacute;s tiempo para leer, para escribir; elegir m&aacute;s en la primera fase de transici&oacute;n lo que quer&iacute;a hacer de periodismo; elegir m&aacute;s el tipo de periodismo que quer&iacute;a hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo te llevas con escribir en castellano con tantos a&ntilde;os viviendo en Francia? &iquest;O ya hiciste la gran Samuel Beckett, que termin&oacute; escribiendo en franc&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo estoy haciendo. Me ocurri&oacute; con <em>Una presencia ideal</em> (Alianza Lit, 2021) que es el libro que cuenta el cotidiano del personal sanitario en un hospital de ac&aacute;. Es tan franc&eacute;s todo en el texto &ndash;el mundo que yo estaba descubriendo, la oralidad que quer&iacute;a trabajar de las enfermeras&ndash;, que no lo pude escribir en castellano. Entonces eso me abri&oacute; una ventana, que no significa dejar el castellano: le agregu&eacute; una habitaci&oacute;n m&aacute;s a la casa. Despu&eacute;s de haber compuesto toda mi vida con la guitarra, ahora de vez en cuando escribo con el piano. Pero te digo que fue m&aacute;s duro escribir en castellano cuando viv&iacute;a en Espa&ntilde;a. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles 15 de enero finalmente <em>Faster</em> tendr&aacute; su presentaci&oacute;n en la Argentina. El lugar elegido es la <a href="https://libreriadelfondo.com.ar/evento/presentacion-faster/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Librer&iacute;a del Fondo</a>, Costa Rica 4568, Palermo. A las 18:30 hs, con entrada libre y gratuita. Eduardo Berti, desde Francia, y acompa&ntilde;an el editor <strong>Sergio Criscolo</strong>, el periodista <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong> y la escritora <strong>Natalia Zito</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Ra&uacute;l &ldquo;Dirty&rdquo; Ortiz.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/eduardo-berti-mudo-pais-ficcion_132_11941846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jan 2025 03:02:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0711954e-7a47-4c18-b951-9f902af36458_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109004.jpg" length="45508" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0711954e-7a47-4c18-b951-9f902af36458_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109004.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45508" width="469" height="264"/>
      <media:title><![CDATA[Eduardo Berti, el que se mudó al país de la ficción]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0711954e-7a47-4c18-b951-9f902af36458_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109004.jpg" width="469" height="264"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional,Luis Alberto Spinetta,Charly García,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pipo Lernoud, el que encendió la mecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/pipo-lernoud-encendio-mecha_132_11918890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5733c87b-036d-4ae3-8679-bd0bc0739252_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pipo Lernoud, el que encendió la mecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estuvo en el principio de todo. Organizó la jornada épica donde los hippies se visibilizaron en 1967. Escribió canciones con Moris, Miguel Abuelo y Tanguito, entre otros. Le debemos la existencia de tres revistas puntales del rock argentino. Es una de las voces privilegiadas de la memoria de una cultura vigente. Ecoactivista. ¿Cuándo lo nombrarán Personalidad Destacada de la Cultura Porteña?</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Levante la mano qui&eacute;nes el d&iacute;a de su boda contaron con <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> brindando por la pareja, el saludo con copa de champagne en alto de <strong>Luis Alberto Spinetta</strong> y las palabras como maestro de ceremonias de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=injfvP6GsRs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Miguel Abuelo</strong></a>? Tal vez la &uacute;nica persona a la redonda que pueda jactarse de esto es <strong>Pipo Lernoud</strong> (Buenos Aires,<strong> </strong>1946), quien una jornada de noviembre de 1984 festej&oacute; en el legendario Stud Free Pub su matrimonio con <strong>Mar&iacute;a</strong> <strong>Calzada</strong> (Qepd, ella falleci&oacute; en septiembre de 2023).
    </p><p class="article-text">
        Pipo es uno de los que escribi&oacute; las bases del rock argentino. Uno de los que se subi&oacute; a la balsa y naufrag&oacute;. Pero fue una deriva rica en aventuras y fundaciones. Poeta y letrista de fuste (junto con <strong>Abuelo</strong>,<strong> Moris</strong> y <strong>Tanguito</strong>, entre otros). Ecoactivista, fue vicepresidente de IFOAM (Federaci&oacute;n Internacional de Movimientos de Agricultura Org&aacute;nica) durante diez a&ntilde;os. Mentor de varias revistas puntales en la historia del periodismo de rock vern&aacute;culo (<em>Expreso Imaginario</em>, <em>Canta Rock </em>y <em>La Mano</em>), todas surgidas en momentos calientes de nuestra historia reciente, en ese preciso instante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3640e1f6-a553-4673-8129-f2c5ec607165_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Pandemia de por medio, <strong>Lernoud</strong> y su mujer terminaron viviendo en medio de la naturaleza, a unos treinta y algo de kil&oacute;metros del centro de Buenos Aires. Entre carpinchos y humedales, entre los pajaritos y la soledad, conversamos con Pipo v&iacute;a Zoom. Su vozarr&oacute;n sigue indeleble. Y su risa estent&oacute;rea a&uacute;n rebota en la memoria de este humilde servidor cuando &eacute;l recuerde cierta tarde a mediados de los a&ntilde;os 80 en la que el periodista y m&uacute;sico David Wroclavsky (Suplemento S&iacute;! de <em>Clar&iacute;n</em>) decret&oacute; el fin de la hegemon&iacute;a hippie: &ldquo;La generaci&oacute;n de ustedes termin&oacute;&rdquo;. Claramente, el joven Wroclavsky no contaba con la astucia y las ma&ntilde;as de Pipo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5ec284f-9da6-42de-bd8a-5d4abb73893f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5ec284f-9da6-42de-bd8a-5d4abb73893f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5ec284f-9da6-42de-bd8a-5d4abb73893f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5ec284f-9da6-42de-bd8a-5d4abb73893f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5ec284f-9da6-42de-bd8a-5d4abb73893f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5ec284f-9da6-42de-bd8a-5d4abb73893f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d5ec284f-9da6-42de-bd8a-5d4abb73893f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pipo Lernoud con Miguel Abuelo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pipo Lernoud con Miguel Abuelo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>- Estuviste al frente de tres revistas que aparecieron en momentos relevantes para la historia argentina. </strong><em><strong>Expreso</strong></em><strong> </strong><em><strong>Imaginario</strong></em><strong>, con el inicio de la sangrienta dictadura c&iacute;vico-militar. </strong><em><strong>Canta Rock</strong></em><strong>, en los albores del regreso democr&aacute;tico. Y </strong><em><strong>La Mano</strong></em><strong>, con el primer a&ntilde;o de N&eacute;stor Kirchner en el gobierno. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Nunca hab&iacute;a relacionado esto. Es loco porque en los tres casos siempre ven&iacute;amos laburando de antes. Por ejemplo, <strong>(Jorge) Pistochi</strong> me trajo la idea de la <em>Expreso</em> en 1974 y empezamos a armarla en el 75. Pero est&aacute;bamos laburando en un pa&iacute;s en el que nunca se sabe lo que puede pasar. Nos pregunt&aacute;bamos: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a pasar con Isabelita ahora que muri&oacute; Per&oacute;n? Bueno, le damos para adelante y despu&eacute;s vemos&rdquo;. &Iacute;bamos a salir en diciembre de 1975, pero nos pareci&oacute; que era mejor hacerlo despu&eacute;s del verano. Dijimos: &ldquo;Saqu&eacute;mosla en marzo&rdquo;. Pero en marzo vino el golpe. Dijimos: &ldquo;A la mierda&rdquo;. As&iacute; que la <em>Expreso </em>finalmente apareci&oacute; en agosto del 76, sabiendo que no ten&iacute;amos que poner nada que pudiese ser un quilombo. No pod&iacute;amos hablar de pol&iacute;tica ni de religi&oacute;n ni de drogas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Tu Facebook es como un diario a cielo abierto. Entre recuerdos y necrol&oacute;gicas, entre observaciones musicales y posteos de car&aacute;cter ecologista. El otro d&iacute;a posteaste: &ldquo;Una playa en los 70. No hay sobrepeso. &iexcl;C&oacute;mo nos destruy&oacute; la industria alimentaria!&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo lo tomo como una especie de revista. Como no tengo la paciencia para escribir en ning&uacute;n lado, hago esta cosa de ping pong que me encanta. Veo una nota interesante o que me parece horrible y la comparto, sin opini&oacute;n, y veo c&oacute;mo reacciona todo el mundo. Me encanta la reacci&oacute;n de la gente, se genera algo ah&iacute;. Esto viene de la <em>Expreso</em>, cuando con mi pareja de ese momento hicimos el Correo de Lectores, donde muchas veces inventamos cartas para incentivar el debate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; revista idear&iacute;as para estos tiempos aciagos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La Cueva y la <em>Expreso</em> fueron &ndash;como dec&iacute;a un amigo nuestro&ndash; un oasis en medio del desierto. La uni&oacute;n de gente muy variada, cuanto m&aacute;s distinta mejor: un Tanguito, que era un tipo que no te agarraba un libro ni loco, por un lado, e intelectuales por el otro. Una sopa muy particular. Esto generaba un oasis en medio de la chatura general. Una revista actual tendr&iacute;a que ser una web con una lista de puntas que linkea a mundos y soluciones posibles. Nada de un universo cerrado. &iquest;C&oacute;mo hacemos para sobrevivir en este mundo cada vez m&aacute;s hostil? &iquest;C&oacute;mo interactuar y convencer que as&iacute; como estamos, al mundo le quedan veinte a&ntilde;os de vida? 
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental que m&aacute;s que una revista, sea una plataforma transformadora. Cada noticia tendr&aacute; el respaldo de un archivo digital con la informaci&oacute;n cient&iacute;fica chequeada y trabajada inteligentemente. Tiene que ser como la <em>Expreso</em>, muy participativa: mucha gente haci&eacute;ndola, los lectores participando y libertad total para escribir. La revista tiene que pensarse a s&iacute; misma como un medio de comunicaci&oacute;n para todos las personas de habla hispana que est&eacute;n buscando algo diferente, de todas las edades, clases sociales e ideolog&iacute;as. Por otro lado, debe estar en contacto activo con los j&oacute;venes y con la gente que traen nuevas formas de cultura y de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>- Veo que te entusiasma la idea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo que hizo al rock transformador es mostrar otros estados de la mente y otros estilos de vida. Eso tiene que replantarse hoy en d&iacute;a con los problemas a los que nos enfrentamos: el cambio clim&aacute;tico, la reducci&oacute;n de la biodiversidad, las corporaciones, la inteligencia artificial, etc. Creo que hay que salir paralelamente en papel y en internet o los medios nuevos que se inventen. &iquest;Por qu&eacute; en papel? Porque da mucha seguridad y adem&aacute;s muchas veces lo virtual se diluye o se pierde en el mar de la web. 
    </p><p class="article-text">
        Yo estoy dispuesto a ser el asesor de un proyecto as&iacute;, aunque deber&iacute;a estar hecho por j&oacute;venes y si es posible de varios lugares del mundo. Tiene que ser popular, escrita en un idioma normal y con una salvedad: que quienes la hacen no quieran lucirse como escritores ni como sabelotodos, sino que est&eacute;n apasionados por comunicar sus hallazgos. Hay que evitar a toda costa el aislamiento de la vanguardia y la &eacute;lite cultural. Debemos sacar a la gente del peque&ntilde;o mundo en el que la han metido la familia, la educaci&oacute;n y la clase social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Viene la pregunta remanida. &iquest;C&oacute;mo es que estuviste en el lugar indicado en el momento indicado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En mi vida, tuve m&aacute;s suerte que talento al juntarme con cierta gente: todo lo que hice y que es mencionable se debe a que es siempre en grupo. Una canci&oacute;n como &ldquo;Ayer nom&aacute;s&rdquo; pertenece a La Cueva. &ldquo;La princesa dorada&rdquo; con <strong>Tanguito</strong> pertenece al grupo de n&aacute;ufragos. La revista <em>Expreso Imaginario</em> es un grupo de ac&aacute; a la China. La revista <em>Canta Rock</em> es un grupo de cuatro personas que pusimos cien d&oacute;lares cada uno y yo termin&eacute; comprando una casa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una revista como </strong><em><strong>Canta Rock</strong></em><strong> fue un fen&oacute;meno editorial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Llegamos a vender ciento veinte mil ejemplares. Una locura. Uno de mis socios era <strong>Leonardo Sacco</strong>, que era profesor de filosof&iacute;a y trabajaba en la c&aacute;tedra de <strong>Tom&aacute;s</strong> <strong>Abraham</strong>. Era un tipo muy sencillo, despu&eacute;s dirigi&oacute; la revista <em>El Musiquero</em>. &Eacute;l ven&iacute;a cag&aacute;ndose de risa y dec&iacute;a: &ldquo;Qu&eacute; barato que est&aacute; todo&rdquo;, porque era la primera vez en su vida que ganaba guita. Es que iba con la mujer al shopping, cosa que nunca hab&iacute;a hecho, y de pronto ten&iacute;a guita para comprarle regalos. Despu&eacute;s de a&ntilde;os de naufragar sin un mango, los rockeros en alg&uacute;n momento casi todos tenemos nuestra venganza. (<em>Risas</em>) Esa fue la &uacute;nica vez que gan&eacute; guita de verdad. Pero por lo menos una vez en mi vida lo hice.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &ldquo;Por lo menos una vez en mi vida lo hice&rdquo;, es genial. Pero volvamos a la cuesti&oacute;n colectiva, a que detr&aacute;s de tus logros hay un grupo de personas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Para m&iacute; lo colectivo es muy importante. Siempre fui el armador. Ser&iacute;a como una especie de (<strong>Ricardo</strong>) <strong>Bochini</strong> del rock argentino. (<em>Risas</em>) Es decir, estuve en La Cueva, pero los principales tipos eran otros que podemos mencionar; estuve en la <em>Expreso</em>, pero el verdadero inspirador de la revista fue <strong>Jorge Pistochi</strong>; si lo dejabas solo, no hac&iacute;a nada; pero al contar conmigo, yo pod&iacute;a canalizar y armar todas esas grandes ideas que &eacute;l ten&iacute;a. As&iacute; me ha pasado a lo largo de la vida, con lo org&aacute;nico tambi&eacute;n. Yo me dediqu&eacute; muchos a&ntilde;os a la producci&oacute;n org&aacute;nica. Fui vicepresidente una d&eacute;cada de la IFOAM, la Federaci&oacute;n Internacional de Movimientos de Agricultura Org&aacute;nica. Viaj&eacute; por todo el mundo, siempre como vicepresidente, apoyando. Debo ser el &uacute;nico vicepresidente que nunca traicion&oacute; al presidente. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Habr&aacute;s vivido miles de an&eacute;cdotas para contar en el universo org&aacute;nico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Esa organizaci&oacute;n posee productores de todo el mundo y a m&iacute; me votaron dos millones de tipos, con representantes de los movimientos de Polinesia, de Tailandia, de &Aacute;frica, de donde sea; y adem&aacute;s viaj&eacute; por todos esos lugares. Una de las cosas m&aacute;s maravillosas que recuerdo es el d&iacute;a en que le&iacute; en el Festival de la Biodiversidad. Hab&iacute;a representantes de protecci&oacute;n de la fauna, hab&iacute;a ind&iacute;genas de todas partes del mundo. En una sala para seiscientas personas de todo el planeta le&iacute; un poema que me pidieron para cerrar el evento, con traducci&oacute;n a seis idiomas. Fue muy fuerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esto es un ejemplo de todas las capas que conviven en tu persona. Est&aacute; el poeta, est&aacute; el editor. Est&aacute; el activista org&aacute;nico, est&aacute; el visionario. &iquest;Estar&iacute;amos ac&aacute; si no hubieses juntado a los hippies en Plaza San Mart&iacute;n el 21 de septiembre de 1967?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - A m&iacute; me gusta la idea de que le aport&eacute; al rock un poco de pensamiento global, le hice salir del peque&ntilde;o mundo al m&uacute;sico que ve todo en el plano de: &ldquo;Esto lo toc&aacute;s en Fa; esto en Si bemol&rdquo;. Los m&uacute;sicos est&aacute;n muy concentrados en algo muy espec&iacute;fico y es dif&iacute;cil volar. Entonces, lo m&iacute;o fue abrir la cabeza de todos. Porque intent&eacute; ser m&uacute;sico, pero no pude. <strong>Javier Mart&iacute;nez</strong> me ense&ntilde;&oacute; a tocar la bater&iacute;a. <strong>Moris</strong> a tocar la guitarra. Sin embargo, no prosper&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No ten&iacute;as profesores, &iexcl;eh! (</strong><em><strong>Risas</strong></em><strong>)</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo ten&iacute;a el deber de traer toda esa visi&oacute;n c&oacute;smica, era el que le&iacute;a cosas m&aacute;s raras, de afuera: a los surrealistas, a <strong>Rimbaud</strong>, a los fil&oacute;sofos m&iacute;sticos. Al principio ten&iacute;amos mucho de tao&iacute;stas: <strong>Javier (Mart&iacute;nez</strong>) escribi&oacute; &ldquo;Porque hoy nac&iacute;&rdquo;; <strong>Moris</strong> le&iacute;a a <strong>Krishnamurti</strong>. Est&aacute;bamos en un di&aacute;logo bastante volado. Adem&aacute;s, est&aacute;bamos solo como perros, metidos en la Perla; afuera nos met&iacute;an en cana, as&iacute; que lo &uacute;nico que nos quedaba era imaginar, viajar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; te parece rockero hoy en d&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es que ser rockero no me parece una cosa interesante. &iquest;Qu&eacute; es ser rockero? &iquest;El tipo con la campera de cuero y las botas? <strong>(Diego) Capusotto </strong>hizo mucho bien porque etiquet&oacute; personajes. Un gran trabajo. A m&iacute; me parece que el rock nos abri&oacute; la puerta, como en otro momento lo fue el existencialismo. De golpe cambi&oacute; la continuidad hist&oacute;rica. El rock fue un cachetazo mundial. Argentina era un pa&iacute;s muy careta, no era joda: gomina, pantal&oacute;n planchado, zapatos lustrados. Si te sal&iacute;as de eso, estaba todo mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Imagino que habr&aacute;s escuchado el tema </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=FG2TK4P0VsU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Viejo rocker&rdquo; de la Fern&aacute;ndez Fierro</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, pero no me termina de gustar. &iquest;Te acord&aacute;s de la palabra &ldquo;maquieta&rdquo; que viene del italiano &ldquo;macchietta&rdquo;, una especie de pintura exagerada con golpes bajos? A ellos los amo, pero no me gusta ning&uacute;n tema que hable de los tangueros o de los rockeros. Porque siempre terminan siendo medio caricaturas. Es decir, me gust&oacute; la canci&oacute;n pero no me pareci&oacute; algo ejemplar. En este tipo de cosas me gusta m&aacute;s <strong>Alejandro Del Prado</strong> y su <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FXBgpJoLDLA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Tanguito de Almendra&rdquo;</a>. &Eacute;l es un aut&eacute;ntico rockero, o sea, es un manalero de la primera hora, un tipo muy conflictuado. <strong>Del Prado</strong> musicaliz&oacute; un poema de <strong>(Ra&uacute;l) Gonz&aacute;lez Tu&ntilde;&oacute;n </strong>&ldquo;Saludo a la cofrad&iacute;a&rdquo;, que tambi&eacute;n hac&iacute;a Miguel Abuelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Qu&eacute; buena memoria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi hija me dice: &ldquo;Sos un hijo de puta, te acord&aacute;s solo de lo que lo que te gusta, pero nunca te acord&aacute;s de que quedaste conmigo y que &iacute;bamos a ir a hacer tal cosa&rdquo;. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ya que entramos en terrenos filiales, el papel de tu madre en tu vida fue muy importante. Ella fue un personaje fundamental en esos primeros a&ntilde;os del rock argentino.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mandioca se llamaba La Madre de los Chicos por la madre del <strong>Colorado</strong> <strong>Mario Rabey</strong>, que despu&eacute;s fue rector de la Universidad de Jujuy, y la m&iacute;a. Junto con &eacute;l imaginamos el 21 de septiembre en Plaza San Mart&iacute;n. El <strong>Colorado</strong> era una especie de asesor de Mandioca y su madre, <strong>Dorita Loyber</strong>, ten&iacute;a un departamento en Callao y Corrientes. Ella nos dejaba quedarnos en la casa. Nos daba de comer. Sol&iacute;amos subir ocho de nosotros, con Tanguito incluido. Imaginate alguien como Tanguito subiendo en el ascensor junto con los vecinos del edificio: todo el mundo lo miraba. Bueno, los dem&aacute;s tampoco est&aacute;bamos muy presentables. (<em>Risas</em>) En cuanto a mi vieja (<strong>Mabel Campi Lernoud)</strong>, ella era ama de casa. Una mujer muy piola, muy inteligente, h&aacute;bil con los n&uacute;meros. Mis t&iacute;os eran todos profesionales y ella ten&iacute;a mentalidad de abogado. Nos dec&iacute;a: &ldquo;Muy lindo que compongan las canciones, pero reg&iacute;strenlas&rdquo;. A <strong>Moris</strong> lo llev&oacute; de una oreja a Sadaic para que registre sus canciones y se hiciese socio. Lo mismo hizo con <strong>Tanguito</strong>. Pensar que mi vieja fue la que nos rompi&oacute; las pelotas para que demos el examen&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Tu madre fue m&aacute;nager tuya y de los Abuelos de la Nada. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - En esa &eacute;poca, hasta los veinti&uacute;n a&ntilde;os eras menor; es decir, no pod&iacute;as firmar un contrato, ten&iacute;a que hacerlo un apoderado. <strong>Miguel (Abuelo)</strong> y yo tendr&iacute;amos diecinueve o veinte a&ntilde;os. Por eso ella fue nuestra apoderada: &ldquo;Por la presente, yo <strong>Miguel &Aacute;ngel Peralta</strong> le doy el poder a <strong>Mabel Campi Lernoud</strong> ta ta ta&rdquo;... Pensar que por &ldquo;Ayer nom&aacute;s&rdquo; cobr&eacute; lo que hoy ser&iacute;an 50 mil d&oacute;lares. Por suerte inmediatamente me los gast&eacute; en instrumentos, no como hizo <strong>Tanguito</strong> que se compr&oacute; discos y despu&eacute;s los dej&oacute; arriba de un taxi. Le consegu&iacute; una guitarra a <strong>Miguel (Abuelo)</strong>, otra a <strong>Pappo</strong>, otra a <strong>(Claudio) Gabis</strong>. La bater&iacute;a a <strong>Pomo</strong>. Con eso armamos <strong>Los Abuelos de la Nada</strong>. Si yo no hubiera tenido a mi vieja, cuidando los n&uacute;meros y sabiendo en c&oacute;mo ir a un banco, no estar&iacute;amos ac&aacute;. Por eso est&aacute; muy bien que Mandioca se llame la Madre de los Chicos porque es un reconocimiento a mi vieja y a la del <strong>Colorado</strong> <strong>Rabey</strong>. Como dice <strong>Pedro</strong> <strong>Puj&oacute;</strong>, ellas fueron las que nos estructuraron porque si no esto hubiera sido una masacre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Sent&iacute;s que viviste muchas vidas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - A veces pienso que podr&iacute;a haberme quedado en compositor, seguir trabajando con <strong>Moris</strong>. O podr&iacute;a haber seguido siendo periodista. Pero siempre estuve cambiando. Sal&iacute; de la <em>Expreso </em>y me met&iacute; en lo org&aacute;nico. A veces pienso que exager&eacute; porque cuando me met&iacute; en lo org&aacute;nico, me olvid&eacute; del rock y del periodismo. De alguna manera me recuper&oacute; <strong>Alfredo Rosso</strong> que me invit&oacute; a hacer un programa en Radioactiva a mediados de los a&ntilde;os 90.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;No nos volvimos medio dinosaurios en estos tiempos que corren de m&uacute;sica urbana y fake news, como un registro de otra &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Nuestra lucha fue al pedo. A veces pienso eso. Sin embargo, creo que realic&eacute; un aporte importante por las coas que hice. Siento que fui muy m&aacute;s o menos &uacute;til. Es fuerte lo que est&aacute; pasando, por ejemplo, musicalmente. El otro d&iacute;a sub&iacute; a mi Facebook lo que hicieron <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9kqnsoY94L8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paco Amoroso y Ca7riel (en el Tiny Desk Concert)</a>, y se arm&oacute; l&iacute;o. Hay muchos de nosotros que no entendemos un carajo. Para m&iacute; est&aacute; muy bien hecho, pero no deja de ser raro. Hay todo un debate ah&iacute;: la mayor&iacute;a de mi gente no lo entiende. <strong>(Claudio) Kleiman</strong> dice directamente: &ldquo;No me gusta&rdquo;. Es un salto fuerte el que se produjo con estos chicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Uy, daba por hecho que todo el mundo hab&iacute;a celebrado esa aparici&oacute;n de Paco Amoroso y Ca7riel. Hasta pensaba en la intervenci&oacute;n pol&iacute;tica que hicieron.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Pasa que en tu c&iacute;rculo son todos muy modernos, muy abiertos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Puede ser, puede ser&hellip; (</strong><em><strong>Risas</strong></em><strong>)</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En serio te lo digo. Est&aacute; muy bueno lo que hicieron estos pibes. Es un esc&aacute;ndalo c&oacute;mo suenan. Pero muchos de nosotros no entendemos un carajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Borges dec&iacute;a que la vida de una persona se resume por dos o tres hechos. &iquest;Cu&aacute;les son los tuyos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hoy millones de campesinos en el mundo certifican muy barato su producto gracias al sistema que inventamos con dos flacos, uno brasilero y otro sueco. Se llama Sistema Participativo de Garant&iacute;a (SPG); en ingl&eacute;s es Participatory Guarantee System. Creo que estoy m&aacute;s orgulloso de esto que de haber estado en La Cueva. Hay pa&iacute;ses enteros que se organizan con este sistema. Para m&iacute; esto es el tope m&aacute;ximo de mi vida. Y adem&aacute;s debo agregar la cumbia peruana que hicimos con <strong>Ariel Minimal</strong> para la pel&iacute;cula <em>Planta madre</em>, de <strong>Gianfranco</strong> <strong>Quattrini</strong>, que cuenta la historia de una banda pionera del rock argentino a fines de los 60. La canci&oacute;n se llama <a href="https://www.dropbox.com/scl/fi/x4uqau7bbf585bp7s7pu7/bajo-este-sol-cumbia.mp3?rlkey=r2zuzdtw4h1vnki6ppycnfs8t&amp;e=1&amp;st=oxwm23yv&amp;dl=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Bajo el sol&rdquo;</a> y la grab&oacute; una banda muy importante de cumbia amaz&oacute;nica peruana. A m&iacute; me contrataron para verificar que los a&ntilde;os 60 estuviesen bien representados y ayud&eacute; un poquito en el gui&oacute;n. Mi hija dice que es el momento tope de mi carrera autoral. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado es Eduardo Berti</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/pipo-lernoud-encendio-mecha_132_11918890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Dec 2024 03:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5733c87b-036d-4ae3-8679-bd0bc0739252_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="233505" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5733c87b-036d-4ae3-8679-bd0bc0739252_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="233505" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pipo Lernoud, el que encendió la mecha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5733c87b-036d-4ae3-8679-bd0bc0739252_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rock,Charly García,Luis Alberto Spinetta,Miguel Abuelo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Manuel Strassburger, el puente generacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/juan-manuel-strassburger-puente-generacional_132_11882343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f3d3c28-bdfe-41a2-b8d9-5792033aa8d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107503.jpg" width="1403" height="789" alt="Juan Manuel Strassburger, el puente generacional"></p><p class="article-text">
        El rock siempre fue su faro. No es dif&iacute;cil imaginar al adolescente <strong>Juan Manuel Strasburger</strong> (Se&uacute;l, 1977) &ndash;que cursa la secundaria en el colegio San Rom&aacute;n (s&iacute;, el mismo al que fueron <strong>Luis Alberto Spinetta,</strong> <strong>Emilio del Guercio </strong>y<strong> Edelmiro Molinari</strong>)&ndash; estar cooptado por la magia de las canciones, por las historias detr&aacute;s de las canciones. Todo a trav&eacute;s de ese Google antes de Google que era la memoria del entusiasta, del fan. No por nada su segundo y &uacute;ltimo libro miscel&aacute;neo, <em>Tu &iacute;dolo es mi &iacute;dolo </em>(Qeja ediciones, 2024), hospeda dos veces en su t&iacute;tulo una palabra tan cara al imaginario del rock.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n el pop fue su norte. &ldquo;El rock fue de temprano importante en mi vida, pero tambi&eacute;n el pop. Recuerdo ser ni&ntilde;o en los 80, tener siete u ocho a&ntilde;os, y fascinarme mucho con &rdquo;Material Girl&ldquo; de <strong>Madonna</strong> y con todos esos temas de la &eacute;poca: &rdquo;Bette Davies Eyes&ldquo;, &rdquo;Tarzan Boy&ldquo;, &rdquo;Africa&ldquo;, &rdquo;Girls Just Want to Have Fun&ldquo;, que me despertaban una atracci&oacute;n inmediata, como de encantamiento, de flautista de Hamelin. Tengo esta imagen: estar solo, en mi casa, prender la radio y literalmente ponerme a bailar durante media hora o m&aacute;s al son de esos hits de los 80 que me arrebataban completamente. Hay gente a la que la m&uacute;sica le afecta m&aacute;s hondamente que lo usual y yo me considero una de ellas&rdquo;, dir&aacute; en alg&uacute;n momento de nuestra conversaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Esa afectaci&oacute;n que no es afectada, sino pol&iacute;tica &ndash;si pensamos en su participaci&oacute;n en un libro como <em>A la intemperie - Di&aacute;logos con Jorge Rulli y Julio B&aacute;rbaro sobre una vida en el peronismo </em>(Ciccus, 2022) que firm&oacute; con <strong>Carlos Mackevicius</strong> y <strong>Tom&aacute;s Richards</strong>; o sus incursiones en distintos programas de streaming de actualidad en los que habla de pol&iacute;tica con la misma pasi&oacute;n que pone al escribir de <strong>Jonathan</strong> <strong>Richman</strong> o <strong>Francisco</strong> <strong>Bochat&oacute;n</strong>&ndash; lo ha hecho un protagonista al margen &ndash;pero no marginal&ndash; de cierta interpelaci&oacute;n a la realidad argentina. Una forma de intervenci&oacute;n tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Strassburger nace en Se&uacute;l (Corea del Sure) cuando una revista como <em>Expreso Imaginario </em>cumpl&iacute;a un a&ntilde;o de vida. De ni&ntilde;o vivir&aacute; en Bogot&aacute; (Colombia) y en Tegucigalpa (Honduras) por cuestiones laborales de su padre (diplom&aacute;tico). A los quince a&ntilde;os, con unos compa&ntilde;eritos del colegio, le hacen una entrevista al l&iacute;der de los <strong>Ratones Paranoicos</strong>, <strong>Juanse</strong>. Adem&aacute;s, a esa edad tambi&eacute;n se plantar&aacute; frente a unos muchachos mayores y pondr&aacute; en el tapete su saber sobre la discograf&iacute;a de <strong>David Leb&oacute;n</strong>. En su educaci&oacute;n sentimental se cruzar&aacute;n <em>MTV </em>y la <em>Rock and Pop</em>, el suplemento S&iacute;!<em> </em>de <em>Clar&iacute;n</em> y revistas como <em>Revolver </em>y <em>Los Inrockutpibles</em>. Adem&aacute;s, la lectura ferviente en esos tiempos de la poca pero nutritiva historiograf&iacute;a del rock producido en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso necesit&aacute;bamos conocer c&oacute;mo ese muchacho se incorporar&aacute; al universo del rock, y terminar&aacute; moldeando un puente entre las voces y las firmas del periodismo en eso d&iacute;as y las que estaban por venir y hoy producen la literatura del rock que supimos conseguir. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Si no hubieses entrevistado con tus compa&ntilde;eritos de secundario a Juanse, &iquest;ser&iacute;as periodista de rock? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Igual hubiera querido ser periodista de rock. &iexcl;Era algo que ya ven&iacute;a madurando bastante fuerte en m&iacute;, sobre todo a partir de la peri&oacute;dica lectura del Suplemento S&iacute;! que ven&iacute;a con el <em>Clar&iacute;n</em> en mi casa y las veces que pod&iacute;a comprar revistas <em>Pelo</em> o <em>Rock en Blanco y Negro</em>. Estoy hablando de principios de los a&ntilde;os 90. El rock se transmit&iacute;a mucho de boca en boca. A partir de la recomendaci&oacute;n &ldquo;de tus mayores&rdquo; &ndash;primos, hermanos mayores o primos y hermanos mayores de tus amigos&ndash; y tambi&eacute;n de los programas de radio que pod&iacute;as seguir. 
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, &ldquo;Rock de Ac&aacute;&rdquo;, que iba los domingos por la noche en la <em>Rock and Pop</em>. Estaba conducido por <strong>Conrado Geiger</strong> y <strong>Ezequiel &Aacute;balos</strong> e inclu&iacute;a un segmento, una especie de podcast (hoy se lo llamar&iacute;a as&iacute;) en el que <strong>&Aacute;balos</strong> entrevistaba a hist&oacute;ricos del rock nacional como <strong>Miguel Cantilo</strong>, <strong>Alejandro Medina</strong>, <strong>Billy</strong> <strong>Bond</strong>, etc. All&iacute; <strong>Ezequiel</strong> hac&iacute;a una especie de entrevista-investigaci&oacute;n y recuerdo que eso me atra&iacute;a especialmente porque conectaba con mi gusto tambi&eacute;n por la historia. De hecho, estudiar sobre los or&iacute;genes del rock nacional era una de mis actividades favoritas. Buscaba lo que <strong>Miguel Gringberg</strong>, <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>, <strong>Juan Carlos Kreimer </strong>o <strong>Alfredo Rosso</strong> hab&iacute;an escrito sobre aquellos or&iacute;genes y trataba de aprehenderlos como si fueran lecciones de historia argentina. As&iacute; fueron mis doce, trece o catorce a&ntilde;os. El paso del primario al secundario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; a elegir dedicarte al periodismo de rock? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Se entremezcla la vocaci&oacute;n period&iacute;stica a secas y la afici&oacute;n por el rock. En realidad, tambi&eacute;n me gustaba mucho la historia (particularmente la historia argentina), as&iacute; como la actualidad pol&iacute;tica, las cr&oacute;nicas sociales, las epopeyas deportivas y mucho, pero mucho, la poes&iacute;a, la literatura y las historietas. Creo que lo que inclin&oacute; inicialmente la balanza para el lado del periodismo de rock &ndash;luego ya Espect&aacute;culos y Cultura&ndash; es que imaginaba cierta relativa mayor autonom&iacute;a respecto a los condicionamientos que ya por entonces detectaba en el periodismo pol&iacute;tico. Viv&iacute;amos el menemismo. Por supuesto, era adolescente y ve&iacute;a todo en t&eacute;rminos muy exagerados y dram&aacute;ticos, con pocos matices. Pero conociendo lo que despu&eacute;s pas&oacute; con el llamado &ldquo;periodismo militante&rdquo; y toda esos posicionamientos acr&iacute;ticos y falsamente morales, teniendo que responder favorablemente a ese relato k bajado de antemano, agradezco haber tomado otro rumbo.
    </p><p class="article-text">
        - <strong>&iquest;Ten&iacute;as referentes? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - En la adolescencia, las notas de <strong>Pablo</strong> <strong>Schanton</strong>, <strong>Fernando</strong> <strong>Garc&iacute;a</strong>, <strong>Ernesto &ldquo;Conejo&rdquo; Martelli</strong> y <strong>Jos&eacute;</strong> <strong>Bellas</strong> en el S&iacute;! me abrieron todo un nuevo mundo de posibilidades; un periodismo l&uacute;dico, te&oacute;rico, que incorporaba formatos y recursos de otras &aacute;mbitos para llegar de manera m&aacute;s sorprendente y reveladora a aquello sobre lo que quer&iacute;a conocer y aprender. Luego, ya en mi primera juventud, cuando arranqu&eacute; la facultad y empec&eacute; a comprar el Suplemento No, Radar, la <em>Inrockuptibles</em>, cada tanto la <em>Rolling Stone</em> y antes <em>Revolver</em>, sum&eacute; las notas de los periodistas j&oacute;venes de aquella &eacute;poca: <strong>Pablo</strong> <strong>Plotkin</strong>, <strong>Santiago Rial Ungaro</strong>, <strong>Mariana Enr&iacute;quez</strong>, <strong>Mart&iacute;n</strong> <strong>P&eacute;rez</strong> &ndash;tambi&eacute;n era fan de sus programas &ldquo;M&uacute;sica Cretina&rdquo; y &ldquo;Lo que m&aacute;s me gusta hacer&rdquo; en <em>Supernova</em>&ndash;, <strong>Cristian</strong> <strong>Vitale</strong>, <strong>Roque</strong> <strong>Casciero</strong>, <strong>Esteban</strong> <strong>Guille</strong> <strong>Pintos</strong>, <strong>Javier</strong> <strong>Aguirre</strong>, <strong>Gustavo</strong> <strong>&Aacute;lvarez</strong> <strong>N&uacute;&ntilde;ez</strong>, <strong>Mariano</strong> <strong>del Mazo</strong>, <strong>Sebasti&aacute;n</strong> <strong>Ramos, Oscar Jalil, Caro</strong> <strong>Tafoni</strong> y seguramente alguno m&aacute;s que me estoy olvidando. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; te sedujo del oficio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La mayor&iacute;a de quienes te nombr&eacute; pertenecen a la generaci&oacute;n inmediatamente anterior a la m&iacute;a, los que hoy transitan los cincuenta. Visto a la distancia, creo que ellos, como generaci&oacute;n, hicieron el mejor periodismo de rock que hubo en la Argentina. Subieron la vara de los que los precedieron y la dejaron en una altura que los que vinimos despu&eacute;s no pudimos superar o quiz&aacute; solo ocasionalmente. Todos ellos me proporcionaron un acercamiento personal, una mirada propia, acompa&ntilde;ada por una buena escritura, a la cultura rock, sus fen&oacute;menos y sus discos. 
    </p><p class="article-text">
        La primera nota como periodista <strong>Strassburger</strong> la firma en 2003, una cr&oacute;nica sobre el Quilmes Rock que sali&oacute; en la revista <em>G7</em>. Desde ese d&iacute;a ha escrito para varias publicaciones &ndash;Radar de <em>P&aacute;gina/12</em>, S&aacute;bado de <em>La Naci&oacute;n</em>, suplementos de espect&aacute;culos de <em>Clar&iacute;n </em>y <em>Tiempo Argentino</em>, el suplemento <em>No</em>, <em>La Mano</em> y <em>El Acople.com</em>, entre otras&ndash; pero siempre con una premisa: seguir las huellas de esos que abrieron la puerta a un nuevo modo de mirar el mundo a trav&eacute;s de escribir alrededor de las canciones.
    </p><p class="article-text">
        En el medio, <strong>Strassburger</strong> ha editado dos libros donde la escala po&eacute;tica se rinde a sus desvelos y remembranzas. Primero, <em>Ahora o no</em> (Nul&uacute; Bonsai, 2017), donde rescata ciertas figuras que lo han marcado: desde cl&aacute;sicos como <strong>Bob Dylan</strong> y <strong>Bruces Springsteen</strong> a <strong>Andr&eacute;s Calamaro </strong>y<strong> Celeste Carballo</strong>, desde los hermanos <strong>Esteban </strong>y<strong> Santiago Rial Ungaro</strong> (<strong>Perdedores</strong> <strong>Pop</strong>) y los <strong>107 Faunos</strong> a <strong>Ricardo Dar&iacute;n</strong>. Y hace poco, el citado <em>Tu &iacute;dolo es mi &iacute;dolo</em>, en el que podemos seguir el latido de una generaci&oacute;n, la que creci&oacute; a la luz borrosa del grunge y los castigos meritocr&aacute;ticos del menemato.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a tu definici&oacute;n de ser periodista de rock? (Recuerdo esa que le&iacute; en una entrevista que te hizo </strong><a href="https://www.pagina12.com.ar/67094-observador-participante" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Julia Gonz&aacute;lez</strong></a><strong>: &ldquo;El periodismo de rock es una forma de ser que, una vez que te sucedi&oacute;, no se te va m&aacute;s&rdquo;)</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No recordaba esa definici&oacute;n. Me sigue gustando. Creo que un periodista de rock tiene un riesgo que es volverse la versi&oacute;n musical del ejercicio m&aacute;s plano del periodismo deportivo. Ese que determina t&aacute;cticas, contabiliza c&oacute;rners, advierte sobre huecos en la defensa o pide por un lateral m&aacute;s incisivo. De la misma manera se puede ejercer el periodismo de rock &ndash;y no digo que no tenga que existir (alguien lo tiene que hacer) y que no pueda ser ejercido de manera profesional&ndash; pero a m&iacute;, eso, siempre me aburri&oacute; bastante y ahora m&aacute;s. Por eso, de entrada, me gust&oacute; m&aacute;s ese otro periodismo de rock, tal vez m&aacute;s pretencioso, aunque sin duda tambi&eacute;n m&aacute;s entretenido y audaz, cercano a la sociolog&iacute;a, a la poes&iacute;a, a la fenomenolog&iacute;a, a la cr&oacute;nica vital. Por otro lado, hay una clase de periodista de rock que desde muy temprano no quise ser: es el que te dice desde un lugar casi policial lo que est&aacute; bien y lo que est&aacute; mal. En <em>Ahora o no</em>, un libro que saqu&eacute; en 2017, escrib&iacute;: &ldquo;En la cr&iacute;tica de rock, siempre prefer&iacute; la que apela a lo sensorial y al linaje cultural que aquella que jerarquiza entre bueno y malo seg&uacute;n criterios endog&aacute;micos. Pocas cosas me aburren m&aacute;s que una conversaci&oacute;n de periodistas separando la paja del trigo. Ese p&uacute;lpito. Esa alarma que suena indignada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Con el Festipulenta y el programa de radio &ldquo;La hora pulenta&rdquo; en FM Nacional Rock te volviste un vocero de cierto indie, entre la movida platense y los grupos porte&ntilde;os que nac&iacute;an con el nuevo siglo. En esta intervenci&oacute;n, &iquest;hab&iacute;a que embarrarse, bajar a los tugurios para seguir interpelando ya no solo a los lectores sino tambi&eacute;n al p&uacute;blico de rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hacer el Festipulenta, definitivamente, me proporcion&oacute; un saber y entendimiento sobre &ldquo;el hecho de rock&rdquo;, que solo con el periodismo hubiera sido imposible adquirir. Todo lo relacionado a producir una fecha &ndash;arreglar con los lugares, con las bandas, organizar, difundir, prever y, m&aacute;s importante de todo, otorgarle una m&iacute;stica y un aura al evento para que sea, adem&aacute;s de una sucesi&oacute;n de recitales, un acontecimiento, una intervenci&oacute;n cultural, ese toque especial que lo haga memorable&ndash;, son cosas sobre las que los periodistas suelen escribir, pero tal vez no llegan a comprender bien c&oacute;mo se consigue. Lo pueden identificar cuando sucede, pero es dif&iacute;cil que puedan conocer su g&eacute;nesis. Y no est&aacute; mal, son roles diferentes. Sin embargo, con el Festipulenta, <strong>Nico (Lantos)</strong> y yo pudimos aprehender algo de todo eso y usarlo para nuestras vidas, algo que como meros periodistas dif&iacute;cilmente hubi&eacute;semos podido acceder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En redes sociales como X (@lowfirocker) ten&eacute;s arrastre, tu palabra se amplifica. &iquest;Es hora de ensuciarse las manos en el tiempo hist&oacute;rico que nos toca vivir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que hay que hablar de lo que entusiasma y apasiona, pero con fundamento. S&eacute; que conciliar ambas cosas no siempre es posible. En ese caso, la opci&oacute;n odiador con humor, que a veces encuentro en algunas cuentas de Twitter (hoy X), me parece mejor que la de bancador sin argumento. La cr&iacute;tica cultural hist&oacute;ricamente se ha beneficiado mucho de los odiadores con gracia, de los haters con humor. Eso s&iacute;: tienen que tener ese plus. El resentimiento o enojo puro debilita y quita brillo a todo buen planteo ulterior.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- He le&iacute;do varias veces una suerte de programa en tu mirada del mundo (del rock): &ldquo;pol&iacute;tica y amor&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a ese programa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es que la pol&iacute;tica puede ser muy inspiradora. Lo es, de hecho. El tema es cuando se la asfixia con mandatos que no son de todos sino de un sector social espec&iacute;fico, supuestamente m&aacute;s formado y preparado. Ah&iacute; es cuando la pol&iacute;tica deja de ser inspiradora y luminosa para ser enojosa, castradora y hasta gorila, que es lo que supuestamente este sector busca combatir (se vuelven gorilas combatiendo a los gorilas). Cuando ocurre eso, prefiero a un apol&iacute;tico toda la vida. Por los dem&aacute;s, no hay un programa. S&iacute; me pas&oacute; que la pol&iacute;tica me inspire y me una a una persona; que se mezcle el amor con el inter&eacute;s por la pol&iacute;tica en un v&iacute;nculo. Que me enamore el compartir profundamente la visi&oacute;n de la historia, las cosas del pa&iacute;s, la admiraci&oacute;n por ciertas figuras. Cuando pasa eso, sent&iacute;s que toc&aacute;s el cielo con las manos. Pero creo que ten&eacute;s que ser joven. De grande es m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;D&oacute;nde encontr&aacute;s hoy periodismo de rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que hoy parte importante del m&aacute;s interesante periodismo de rock ocurre desperdigado en las redes y por ese lado est&aacute; lejos de haberse extinguido; s&iacute; cambi&oacute; de soporte, relevancia o sustento &ndash;ya no hay m&aacute;s sustento&ndash;; y para apreciarlo exige estar atento. Por eso hoy encuentro mucho periodismo de rock en formato de posteos en redes, principalmente en Facebook. Aunque parezca mentira, se ha convertido en EL lugar donde viene aflorando una especie de &ldquo;columnismo&rdquo;, mezcla de coyuntura, cotidianeidad y biograf&iacute;a, que es deudor del mejor periodismo de rock. En ese plan, sigo los posteos de <strong>Mart&iacute;n P&eacute;rez</strong> y sus micros de <em>M&uacute;sica Cretina</em> que siempre me derivan a zonas de inter&eacute;s que descubro o ten&iacute;a olvidadas, los de <strong>Franco Varise</strong>, <strong>Mart&iacute;n Graziano</strong>, <strong>Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez </strong>y <strong>Valent&iacute;n Prieto</strong>, m&uacute;sico rosarino que me parece de los m&aacute;s l&uacute;cidos e inteligentes a la hora de hablar de m&uacute;sica. Por lo dem&aacute;s, trato de no perderme ninguna nota de <strong>Santi Rial Ungaro</strong>, que aparte de letrista y cantante genio, es un escritor cultural &uacute;nico con una mirada alucinada. Alguien que construye su propia agenda de inter&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En tus dos libros vas desde la mirada del periodista al regocijo del fan. &iquest;Te hiciste periodista de rock porque estabas fascinado o estabas fascinado porque te hiciste periodista de rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La fascinaci&oacute;n siempre viene primero, para todo. El resto puede esperar.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado es Pipo Lernoud</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/juan-manuel-strassburger-puente-generacional_132_11882343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Dec 2024 03:00:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9f3d3c28-bdfe-41a2-b8d9-5792033aa8d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107503.jpg" length="439676" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9f3d3c28-bdfe-41a2-b8d9-5792033aa8d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107503.jpg" type="image/jpeg" fileSize="439676" width="1403" height="789"/>
      <media:title><![CDATA[Juan Manuel Strassburger, el puente generacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9f3d3c28-bdfe-41a2-b8d9-5792033aa8d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107503.jpg" width="1403" height="789"/>
      <media:keywords><![CDATA[rock argentino,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andy Cherniavsky, clics modernos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/andy-cherniavsky-clics-modernos_132_11837634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b10c0b1-cf49-4ca7-a26a-360df960b55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andy Cherniavsky, clics modernos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vida llena de detalles. Eso depara recorrer las andanzas profesionales de Andy Cherniavsky, la fotógrafa que inmortalizó grandes momentos de los años 80 rockeros. Remembranzas del ojo que miró el magma.</p></div><p class="article-text">
        Rostros luminosos. Rulos. Expresiones gr&aacute;ciles. Es la imagen fotogr&aacute;fica de unos rozagantes <strong>Abuelos de la Nada</strong> que la tienen en sus brazos a ella, la joven fot&oacute;grafa <strong>Andy Cherniavsky</strong>. Ser&aacute; 1982. Todav&iacute;a la bota militar est&aacute; sobre la cabeza del pueblo argentino. Pero el rock local est&aacute; despoj&aacute;ndose de tantas ataduras y oscuridad. Una camada de j&oacute;venes viene a patear el tablero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cherniavsky</strong> es mucho m&aacute;s que una artista visual. Ella es la fot&oacute;grafa ilustrada del rock argentino en una d&eacute;cada como la de 1980, en la que pas&oacute; demasiada agua bajo el puente. Es la memoria viviente de una &eacute;poca dorada y adorada. Una protagonista delante como detr&aacute;s del mostrador. Mucho de esto se respira en su libro <em>Acceso Directo</em> (Planeta, 2020), las remembranzas de una vida con varias capas aunque el mismo esp&iacute;ritu: disfrutar y aprender, aprender y disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        En ese texto biogr&aacute;fico, ella comparti&oacute; ciertas observaciones, pertinentes para entender su lugar en esta historia, la del periodismo de rock: &ldquo;Con el libro me doy cuenta de que escribo un pedazo de historia argentina, de la historia de la m&uacute;sica, de historia de la vida de todos estos grosos del rock. Me gusta haberlo realizado porque podr&iacute;a haber quedado enterrado u olvidado, pero logr&eacute; desempolvar toda esa &eacute;poca y mostrarla en im&aacute;genes y, ahora, en palabras. (&hellip;) Mi hija tambi&eacute;n me dec&iacute;a que mi vida era para contarla, que mi vida estaba llena de detalles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de nuestra entrevista virtual, soslayaremos &ndash;pero porque son parte del todo&ndash; algunos de esos detalles. En verdad, el iceberg de una vida a luz de los flashes y las miles de horas en un laboratorio. Las visitas a su casa familiar de personajes de alta alcurnia cultural y pol&iacute;tica, desde <strong>Vinicius De Moraes</strong> a la madre del <strong>Che Guevara</strong>. El hecho de quedarse sola en Buenos Aires a&uacute;n sin finalizar la escuela secundaria porque su padre se exilia en Brasil &ndash;luego de una amenaza de bomba en su Centro de Artes y Ciencias&ndash; y su madre en Espa&ntilde;a siguiendo a su tercer marido. Un joven <strong>Charly</strong> <strong>Garc&iacute;a</strong> compartiendo casa con ella. Un noviazgo largo con un lozano <strong>Andr&eacute;s</strong> <strong>Calamaro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La realidad dice que <strong>Cherniavsky</strong> llev&oacute; a cabo m&aacute;s m&aacute;s de trescientas producciones distintas para la revista <em>Rock &amp; Pop</em>, tomas para las tapas de discos y la prensa de los artistas de DG Discos &ndash;la discogr&aacute;fica que origin&oacute; <strong>Daniel Grinbank</strong>&ndash;, como as&iacute; tambi&eacute;n su presencia c&aacute;mara en mano en festivales y giras. Luego colaborar&aacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de las revistas <em>Canta Rock</em>, <em>El Musiquero</em> y <em>Pelo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Con ustedes, los ojos que mejor captaron los a&ntilde;os 80 rockeros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/73627438-e891-4a20-8200-72f2f7b76732_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/73627438-e891-4a20-8200-72f2f7b76732_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/73627438-e891-4a20-8200-72f2f7b76732_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/73627438-e891-4a20-8200-72f2f7b76732_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/73627438-e891-4a20-8200-72f2f7b76732_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/73627438-e891-4a20-8200-72f2f7b76732_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/73627438-e891-4a20-8200-72f2f7b76732_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Charly García, junto a la primera formación de Los Twist."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Charly García, junto a la primera formación de Los Twist.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>- En 1964, tu padre, Daniel Cherniavsky, fund&oacute; el Centro de Artes y Ciencias. &iquest;De qu&eacute; modo impact&oacute; en tu futuro ese espacio de vanguardia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El Centro de Artes y Ciencias abr&iacute;a toda la semana. Vos comprabas un abono e ibas a todo lo que quer&iacute;as utilizar. En cierto punto, las salidas con mi viejo eran ir a su laburo porque tambi&eacute;n trabajaba en feriados y los fines de semana. Por otro lado, en los veranos &iacute;bamos a la playa pero a laburar. Un verano &eacute;l tuvo dos caf&eacute;-concert en Villa Gesell. Yo ten&iacute;a quince a&ntilde;os y vend&iacute;a entradas en la boleter&iacute;a. Tocaban <strong>Moris</strong> y <strong>Dina</strong> <strong>Roth</strong>; actuaban <strong>Les Luthiers</strong>, <strong>Nacha</strong> <strong>Guevara</strong>. O <strong>Norman Briski</strong>. Todas figuras clave en el futuro cercano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Con semejante educaci&oacute;n sentimental, &iquest;c&oacute;mo es que no saliste ingeniera, abogada o economista? (</strong><em><strong>Risas</strong></em><strong>) </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi futuro para m&iacute; siempre hab&iacute;a sido ser psic&oacute;loga, como mi vieja. La fotograf&iacute;a vino de casualidad: la fotograf&iacute;a me elige a m&iacute; y no yo a ella. (<em>Risas</em>) Pero hoy puedo afirmar que tanto mi viejo como mi vieja me recontra influenciaron, me marcaron el futuro; es decir, mi laburo. Sobre todo el papel que cumpli&oacute; mi padre. Porque lo que rescato de &eacute;l es el rock, que era lo que a m&iacute; me llegaba, lo que me emocionaba y que me hac&iacute;a pensar y vibrar. Hab&iacute;a mucho rock alrededor. M&aacute;s all&aacute; de los <strong>Beatles</strong> y los <strong>Rolling Stones</strong>, <strong>Los Gatos</strong> me volaban la cabeza; <strong>Manal</strong> tambi&eacute;n. Yo iba descubriendo a trav&eacute;s de mi viejo un mont&oacute;n de m&uacute;sica incre&iacute;ble. Es m&aacute;s, &eacute;l como productor trajo a <strong>Carlos</strong> <strong>Santana</strong> al Luna Park en 1973. Hicieron dos shows. Me acuerdo yo chiquita de la mano con mi viejo yendo a ese concierto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En tus a&ntilde;os de adolescencia viste en vivo a la </strong><em><strong>creme de la creme </strong></em><strong>del rock en Argentina, a los pioneros. &iquest;Cu&aacute;l fue el grupo o solista cuya imagen sigue resonando en tu cabeza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ver a <strong>Moris</strong> en ese momento me influy&oacute; much&iacute;simo. Como tambi&eacute;n las cosas que escuch&eacute; en dos teatros que ten&iacute;a pap&aacute;: uno, el Kraft, en la calle Florida; y despu&eacute;s el Margarita Xirgu. Adem&aacute;s, &eacute;l organizaba shows en el cine teatro Metro donde tocaban <strong>Billy Bond y la Pesada</strong>, <strong>Pescado</strong> <strong>Rabioso</strong> o <strong>Pappo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iexcl;Qu&eacute; importante fue tu padre en tu vida!</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El tipo hac&iacute;a lo que hac&iacute;a para subsistir. Hizo millones de cosas. No solo todo lo relacionado a los shows musicales y las obras de teatro, sino despu&eacute;s ya en Brasil se va a reinventar. Para eso har&aacute; una infinidad de cosas: desde criar gatos y h&aacute;msteres a hacer maceteros, pilotos, relojes. Yo sal&iacute; a &eacute;l en el hecho de ser emprendedora. Pensemos que en esa &eacute;poca no exist&iacute;a la palabra. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esa capacidad de reinvenci&oacute;n la adquiriste y la desarrollaste tambi&eacute;n, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Totalmente. &iexcl;Pero yo no voy a emprender m&aacute;s!
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo arrancaste con la fotograf&iacute;a? Me imagino que habr&aacute;s reflexionado y mucho sobre c&oacute;mo un pasatiempo se transforma en un oficio y hasta en una manera de mirar el mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, no empec&eacute; como un hobbie, sino como fot&oacute;grafa de plaza. Era una profesi&oacute;n muy antigua, con esos tr&iacute;podes de madera. Los fot&oacute;grafos estaban en el Rosedal, por ejemplo; adem&aacute;s te pintaban a mano las fotos porque no hab&iacute;a fotograf&iacute;a color en aquella &eacute;poca. En principio, hice un curso b&aacute;sico de tres meses pero en la mitad se me ocurre empezar a hacer ese laburo. Lo loco es que no hab&iacute;a terminado el curso y ya ten&iacute;a mi propia empresa. Si bien nunca me hab&iacute;a vislumbrado como empresaria, ganaba mi guita para comprar mis rollos y realizar las otras cosas que me interesaban. Es que ven&iacute;a haciendo ropa pero mand&eacute; todo a la mierda. Segu&iacute; con este emprendimiento de las plazas hasta que comenc&eacute; a sacar fotos de espect&aacute;culos, donde ganaba m&aacute;s plata. Siempre fui autodidacta. Ah, hice ese curso de fotograf&iacute;a por acompa&ntilde;ar a una amiga y al final yo sola segu&iacute; con la fotograf&iacute;a. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo aparecen las fotos a los rockeros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me fui armando un estudio en el living de mi casa donde fotografi&eacute; a <strong>Ser&uacute;</strong> <strong>Gir&aacute;n</strong>, a <strong>Virus</strong> por primera vez. Tambi&eacute;n a los <strong>Dulces 16</strong> como a un mont&oacute;n de otros este artistas menos conocidos. Aunque todo lo llev&eacute; a cabo en mi casa, con un fondo que no era un fondo, era una tela de pintor gigante. Mi primera tapa grosa fue en esa casa: <em>Pensar en nada</em> de <strong>Le&oacute;n</strong> <strong>Gieco</strong>. La hicimos sobre esa tela de pintor, un sill&oacute;n de mi abuela, un mu&ntilde;eco de <strong>Zoca</strong> y como protagonistas <strong>Liza</strong>, la hija de Le&oacute;n, y &eacute;l. Esa casa estaba activa y llena de amigos, funcionaba El Club Palta, un selecto grupo de <strong>Abuelos de la Nada</strong>, <strong>Ser&uacute; (Gir&aacute;n)</strong> y amigues; y tambi&eacute;n el estudio de dise&ntilde;o y fotograf&iacute;a que ten&iacute;a con <strong>Clota Ponieman</strong>, Estudio Graphics.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; va a implicar en tu vida el hecho de que en 1983 caiga en tus manos </strong><em><strong>Photographs</strong></em><strong>, el primer libro de Annie Leibovitz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En esa &eacute;poca, yo no ten&iacute;a acceso a ning&uacute;n libro de esas caracter&iacute;sticas. Cuando <strong>Charly (Garc&iacute;a)</strong> viaja a Nueva York, me trae ese libro de regalo y a m&iacute; se me<strong> </strong>abre la cabeza desde el punto de vista de la fotograf&iacute;a de las ideas. Porque ac&aacute;, en la Argentina, todav&iacute;a est&aacute;bamos en la fotograf&iacute;a del natural, del mendigo en el and&eacute;n. (<em>Risas</em>) <strong>(Pedro Luis)</strong> <strong>Raota</strong> reci&eacute;n empezaba a crear im&aacute;genes, pero no hab&iacute;a una fotograf&iacute;a de las ideas, que creo que es lo que hago yo. Ese libro no solo me enfrenta con el laburo de <strong>Annie Leibovitz</strong> &ndash;que me vuela la cabeza&ndash;, sino que tambi&eacute;n me hizo dar cuenta de que <strong>Charly</strong> me ve&iacute;a como una fot&oacute;grafa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Porque yo no ten&iacute;a ning&uacute;n maestro. Yo no sab&iacute;a si lo que estaba haciendo estaba bien o mal, si era correcto. No ten&iacute;a a qui&eacute;n consultarle. Es m&aacute;s, me sent&iacute;a insegura, no quer&iacute;a ni ver lo que hab&iacute;a hecho, me daba terror. Y que <strong>Charly</strong> me trajera ese libro era como que me daba un &ldquo;diplomita&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed496fd2-4c2c-4151-a519-25bf659e17a1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed496fd2-4c2c-4151-a519-25bf659e17a1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed496fd2-4c2c-4151-a519-25bf659e17a1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed496fd2-4c2c-4151-a519-25bf659e17a1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed496fd2-4c2c-4151-a519-25bf659e17a1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed496fd2-4c2c-4151-a519-25bf659e17a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed496fd2-4c2c-4151-a519-25bf659e17a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Luca Prodan"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Luca Prodan                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>- Hay gente que con ciertos gestos te abre la puerta al futuro, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Sin duda, <strong>Charly</strong> me dio una confianza desconocida. No solo desde el punto de vista de la fotograf&iacute;a, sino tambi&eacute;n desde la m&uacute;sica, de la forma de vestir, de pensar. Conocerlo fue como crecer de golpe. Es una persona muy importante en mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Detr&aacute;s de cada una de tus fotos supiste rescatar un sentimiento, un recuerdo, una canci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo fuiste encontrando ese modo de ver?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que en ese momento no me daba cuenta, pero ahora s&iacute;: yo hac&iacute;a muchos retratos muy cerrados, que los sigo realizando. En cambio, si ves c&oacute;mo se saca actualmente una foto de espect&aacute;culos, vas a notar que el p&uacute;blico toma toda la imagen y el artista est&aacute; chiquitito en el escenario; todo reside en lo que pasa alrededor. En ese tiempo yo ten&iacute;a un dilema acerca de mi estilo, de cu&aacute;l era mi estilo. Hoy en d&iacute;a me pregunto por qu&eacute; hay que tener un estilo. Me gusta m&aacute;s la diversidad que el estilo. (<em>Risas</em>) De hecho, el haber sido autodidacta me dio esa diversidad tan importante para continuar vigente. Muchas fot&oacute;grafas y fot&oacute;grafos que empezaron conmigo se dedicaron solo a la moda y en la actualidad no las llaman de ning&uacute;n lado. En mi caso, hice todo lo que se te pueda ocurrir a la hora de fotografiar: autos, comidas, hoteles, retratos, hasta una caja registradora. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        - <strong>&iquest;Cu&aacute;l es tu m&eacute;todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi m&eacute;todo de laburo es que aprend&iacute; a ser directora de actores, a ser una gran archivera. Adem&aacute;s, aprend&iacute; a ser coleccionista de mis propias fotos. Tengo un m&eacute;todo de trabajo muy respetuoso. De empaparme mucho. De ponerme nerviosa. Es que si no me pusiera nerviosa antes de laburar, no me estar&iacute;a interesando lo que voy a hacer. La semana pasada le saqu&eacute; fotos a unas embarazadas y estuve tan nerviosa como si hubiera sido <strong>Charly</strong> el retratado. Es que tengo est&aacute;ndares altos de lo que tiene que ser el trabajo profesional. No necesito una c&aacute;mara para visualizar una foto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hasta unas semanas atr&aacute;s se pudo ver en Villa Ballester la muestra </strong><em><strong>Los &Aacute;ngeles de Charly</strong></em><strong>, con fotos tuyas, de Hilda Lizarazu y Nora Lezano. &iquest;Qu&eacute; te pareci&oacute; </strong><em><strong>La l&oacute;gica del escorpi&oacute;n</strong></em><strong>?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - A <strong>Charly</strong> lo amo. Quiero que en mi velorio y en mi entierro haya m&uacute;sica de &eacute;l. <em>La l&oacute;gica del escorpi&oacute;n</em> me emociona un mont&oacute;n. Primero lo o&iacute; en una escucha privada y despu&eacute;s lo volv&iacute; a escuchar en casa. Lo escuch&eacute; y lo sigo escuchando. Creo que es hermoso. Me lo imagino a <strong>Charly</strong> haciendo cada uno de los temas. &Eacute;l es un pedazo enorme de la historia argentina, un libro de historia escrito desde otro lugar. Y eso me encanta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933b0de4-e611-4c3e-aed6-3b3ffb61743e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933b0de4-e611-4c3e-aed6-3b3ffb61743e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933b0de4-e611-4c3e-aed6-3b3ffb61743e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933b0de4-e611-4c3e-aed6-3b3ffb61743e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933b0de4-e611-4c3e-aed6-3b3ffb61743e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933b0de4-e611-4c3e-aed6-3b3ffb61743e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/933b0de4-e611-4c3e-aed6-3b3ffb61743e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Andrés Calamaro y Andy Cherniavsky"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Andrés Calamaro y Andy Cherniavsky                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>- El m&uacute;sico y conductor Roberto Pettinato siempre dice: &ldquo;Si no te acord&aacute;s nada de los a&ntilde;os 80 es que realmente los viviste&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo lograste no quedar atrapada en la telara&ntilde;a de los 80?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Despu&eacute;s de ser madre, podr&iacute;a decir que es lo m&aacute;s hermoso que me pas&oacute; en la vida fueron los a&ntilde;os 80. &iexcl;Aunque si no fuese por mis fotos, no me acordar&iacute;a absolutamente de nada! Hablamos de los detalles, claro. Yo siempre fui una persona s&uacute;per sana. Nunca tuve una personalidad depresiva ni adictiva. Mientras todos se drogaban, yo hac&iacute;a gimnasia. Por otro lado, nos sub&iacute;amos a un micro y nos &iacute;bamos al festival de La Falda con Sumo y otras bandas. Viv&iacute;amos todos en el mismo hotel. Era una cosa hermosa. Siempre est&aacute;bamos pendientes de divertirnos, de pasarlo bomba. Adem&aacute;s, no exist&iacute;a la industria como hoy la conocemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ten&eacute;s varias fotos ic&oacute;nicas del rock argentino. &iquest;Cu&aacute;les son tus favoritas? Una de las m&iacute;as es la de Miguel Abuelo, levantando los brazos, colgando una bandera. Otra, la tapa de </strong><em><strong>Hotel Calamaro</strong></em><strong>. Y la del Flaco parado, comandado con su sonrisa una mesa con colegas en un festival de La Falda (con Le&oacute;n Gieco y Andr&eacute;s Calamaro al costado). Y cualquiera de Charly.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Podr&iacute;a elegir una pero soy incapaz de hacerlo. Es que no tengo una predilecta, sino que todas lo son. Obvio que cada foto que hice de alguna manera me saca una sonrisa, me lleva a ese lugar. Hay fotos de camarines que me fascinan. Hay otras que reflejan lo que eran los 80: la alegr&iacute;a, la diversi&oacute;n, el baile, la m&uacute;sica, la camarader&iacute;a y la amistad. Mientras que est&aacute;n las que traslucen otra parte de los 80, dur&iacute;sima, que tiene que ver con las drogas; pero esas nunca nadie las va a ver.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado es Juan Manuel Strassburger.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/andy-cherniavsky-clics-modernos_132_11837634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Nov 2024 03:15:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1b10c0b1-cf49-4ca7-a26a-360df960b55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4959778" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1b10c0b1-cf49-4ca7-a26a-360df960b55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4959778" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Andy Cherniavsky, clics modernos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1b10c0b1-cf49-4ca7-a26a-360df960b55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andy Cherniavsky,Fotografía,Rock Nacional,Charly García,Luca Prodan,Andrés Calamaro]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
