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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Soledad Soler]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/soledad-soler/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Soledad Soler]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Alteró fotos de sus compañeras de clase y las subió a sitios porno: por primera vez un caso de violencia digital llega a juicio en Córdoba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/altero-fotos-companeras-clase-subio-sitios-porno-primera-vez-caso-violencia-digital-llega-juicio-cordoba_132_12632680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e906243-10a3-4012-8659-966a43ba4e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1050y232.jpg" width="1200" height="675" alt="Alteró fotos de sus compañeras de clase y las subió a sitios porno: por primera vez un caso de violencia digital llega a juicio en Córdoba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia digital es real y trae consecuencias graves en las vidas de quienes la padecen. Un caso de deep-fake en una escuela secundaria de Córdoba llega a juicio y configura un leading case en materia penal. Las redes de madres que acompañan y le ponen el cuerpo a la denuncia y al reclamo de justicia de sus hijas, frente al aparato institucional. </p></div><p class="article-text">
        El 5 de junio de 2024 Camila recibi&oacute; un WhatsApp de una compa&ntilde;era del colegio que conten&iacute;a una captura de pantalla. Tuvo que leerlo dos o tres veces antes de irse al navegador para buscar lo que nunca hubiera querido encontrar: s<strong>u nombre y apellido en un sitio web de contenidos pornogr&aacute;ficos. </strong>&ldquo;Cuando ingreso mi nombre, aparecen autom&aacute;ticamente tres resultados de b&uacute;squeda&rdquo;, se&ntilde;ala la joven. A partir de ese momento, un hurac&aacute;n arras&oacute; con todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jimena, otra joven afectada, hizo la misma b&uacute;squeda: se encontr&oacute; con fotos de su cara, extra&iacute;das de su cuenta de Instagram y &ldquo;fotos de otros cuerpos de mujeres en ropa interior con su cara editada arriba de esos cuerpos&rdquo;. La pr&aacute;ctica se denomina &ldquo;face swapping&rdquo;: se realiza con IA y consiste en el reemplazo de im&aacute;genes (fotos y/o video) e intercambio del rostro de dos o m&aacute;s personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las estudiantes de la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano <strong>empezaron a recibir mensajes directos de varones desconocidos, de distintos pa&iacute;ses del mundo, en sus cuentas de Instagram. </strong>Junto a las im&aacute;genes trucadas y los nombres reales, alguien hab&iacute;a publicado los perfiles de redes sociales de ellas en el sitio web <em>Poringa</em>, con mensajes tales como: <em>&ldquo;XX...se regala en MD de Instagram&rdquo;</em>, junto a una serie de fuertes adjetivos sobre las chicas, propios del discurso porno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El alcance del da&ntilde;o era descomunal. </strong>Las publicaciones hab&iacute;an sido realizadas un a&ntilde;o atr&aacute;s, por lo que ya ten&iacute;an miles de visualizaciones, de usuarios locales y de otros pa&iacute;ses. Las v&iacute;ctimas entraron en p&aacute;nico, tem&iacute;an que la poblaci&oacute;n escolar ingresara a las publicaciones y que el tema escalara, exponi&eacute;ndolas a las miradas y a los comentarios de sus pares e incluso de desconocidos que pod&iacute;an quiz&aacute;s reconocerlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta nota no usaremos los nombres reales de las chicas: una decisi&oacute;n para respetar su intimidad y evitar la revictimizaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El fiscal utiliza la Ley Olimpia y la Convención de Belém do Pará para imputar al responsable y reconoce la violencia sexual digital como delito. La aparición de material digital de abuso a menores complicó la situación judicial"
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                El fiscal utiliza la Ley Olimpia y la Convención de Belém do Pará para imputar al responsable y reconoce la violencia sexual digital como delito. La aparición de material digital de abuso a menores complicó la situación judicial                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">En el aula&hellip; y en Internet</h2><p class="article-text">
        Buscando respuestas, la mam&aacute; de Josefina, una joven que ten&iacute;a 17 a&ntilde;os en ese momento, descubri&oacute; que el autor del hecho habr&iacute;a utilizado fotos de su hija y de otras compa&ntilde;eras que sub&iacute;an a la red social de Instagram en una lista reservada, de mejores amigos, a la cual ten&iacute;a acceso. Era un conocido, un compa&ntilde;ero de escuela de las chicas quien&nbsp;editaba y pegaba sus caras sobre im&aacute;genes de cuerpos desnudos de mujeres que exhib&iacute;an lencer&iacute;a o mostraban sus partes &iacute;ntimas. A&uacute;n desconcertada, decidi&oacute; ponerse en contacto con las mam&aacute;s de las otras chicas que formaban parte de esa lista y que eran amigas o conocidas de su hija. El resultado fue abrumador.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En total, al menos 15 las adolescentes que cursaban 5&deg; y 6&deg; a&ntilde;o en la escuela preuniversitaria <strong>fueron v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero en l&iacute;nea, violencia sexual y violencia psicol&oacute;gica por parte de un compa&ntilde;ero de colegio. El imputado, identificado por sus iniciales </strong>J.M.C., ten&iacute;a 18 a&ntilde;os al momento de los hechos y en algunos casos era parte del c&iacute;rculo &iacute;ntimo, de amistad, de las j&oacute;venes. Hoy est&aacute; imputado y camino a juicio. En menos de 72 horas, desde que descubren que hab&iacute;a sido &eacute;l, se desat&oacute; un infierno para las chicas, que de un momento al otro deb&iacute;an enfrentar una situaci&oacute;n para la cual no estaban preparadas. Desde la Escuela las citaron en Direcci&oacute;n y les indicaron que deb&iacute;an informar a sus madres y padres de manera urgente, debido a la gravedad de lo ocurrido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese mi&eacute;rcoles J.M.C. se vio cercado por las sospechas y pidi&oacute; ser retirado de la escuela por su mam&aacute;. <strong>Nunca m&aacute;s volvi&oacute; al colegio.&nbsp;</strong>
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                La violencia digital es real y trae consecuencias graves en las vidas de quienes la padecen                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Lo virtual es real</h2><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la Asesor&iacute;a en Violencias de G&eacute;nero y la Asesor&iacute;a en Derechos de los Ni&ntilde;os, Ni&ntilde;as y Adolescentes (NNyA), <strong>la Escuela acompa&ntilde;&oacute; a las v&iacute;ctimas y a sus familias a realizar las denuncias </strong>en el Polo Integral de la Mujer de la Provincia de C&oacute;rdoba, para que pudieran recibir asesoramiento t&eacute;cnico y psicol&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Justicia actu&oacute; r&aacute;pidamente en relaci&oacute;n a la desindexaci&oacute;n de los contenidos: en 24 horas ya casi no quedaba rastro de las im&aacute;genes de las pibas. Decimos &ldquo;casi&rdquo;, porque no es posible eliminar la huella digital en un cien por ciento. Si bien J.M.C. se hab&iacute;a ocupado de bajar el material, la Justicia pudo acceder a todos los registros que hoy forman parte de los elementos probatorios de la causa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando es necesario, las madres nos ponemos de acuerdo muy r&aacute;pido. A m&iacute; me llegaron las pruebas, porque otra mam&aacute; me las envi&oacute;. Y a otra madre que no ten&iacute;a las pruebas, se las mand&eacute; yo&rdquo;, explica la mam&aacute; de Josefina*, en di&aacute;logo con Punto de Encuentro. &ldquo;A nuestras hijas no les gust&oacute; eso, porque se sintieron expuestas, <strong>pero nosotras no ten&iacute;amos alternativa: ten&iacute;amos que protegerlas </strong>y actuar en funci&oacute;n de que se haga justicia&rdquo;, aclar&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese fin de semana las pibas se cayeron a pique. Varias de ellas experimentaron episodios de depresi&oacute;n profunda, angustia y nerviosismo. Se pasaron d&iacute;as enteros en la cama, llorando sin parar, intentando procesar lo que se les vino encima. No quer&iacute;an volver a pisar la escuela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El pibe hab&iacute;a estado en mi casa, era parte del grupo de amigos de Josefina; darnos cuenta de eso fue tambi&eacute;n muy doloroso&rdquo;, se&ntilde;ala la mam&aacute;, en di&aacute;logo con ElDiarioAR.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro &ldquo;Denunci&aacute;&rdquo;, la investigadora brit&aacute;nica, Sara Ahmed plantea que &ldquo;las palabras tienen una carga: pueden terminar haci&eacute;ndonos sentir que nosotras somos el problema&rdquo;. Ahmed agrega que &ldquo;la palabra <em>denuncia</em> tambi&eacute;n puede sonar como un choque, una colisi&oacute;n, el sonido fuerte de algo rompi&eacute;ndose en pedazos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denunciar es enfrentarse al encorsetamiento de la palabra, es encontrarse con el aparato institucional como aparato disciplinador, en el que incluso, a veces, se victimiza al denunciado y se cuestiona o se expone innecesariamente a la v&iacute;ctima.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La mamá de Ema junto a Olimpia Coral Melo. La difusión no consentida de material íntimo que transforma el dolor en lucha para evitar peores desenlaces"
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                La mamá de Ema junto a Olimpia Coral Melo. La difusión no consentida de material íntimo que transforma el dolor en lucha para evitar peores desenlaces                            </span>
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        Lo cierto es que existe una brecha entre lo que se supone que deber&iacute;a suceder seg&uacute;n las pol&iacute;ticas y procedimientos, y lo que en realidad termina sucediendo. Si bien, el hecho de que existan dispositivos para denunciar las violencias garantiza una puerta a la cual golpear, la circularidad y los obst&aacute;culos a la denuncia tambi&eacute;n forman parte de un tortuoso proceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No somos las mismas despu&eacute;s de denunciar, el proceso no es gratuito y el costo lo pagan nuestros cuerpos, nuestras vidas. <strong>&nbsp;</strong>
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Este contenido fue eliminado&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El 6 de junio de 2025, el Fiscal Pablo Cuenca Tagle, responsable de la Fiscal&iacute;a de Instrucci&oacute;n de Violencia de Genero y Familiar de Sexto Turno de C&oacute;rdoba, elev&oacute; a juicio la causa contra J.M.C.<strong> por lesiones graves calificadas por violencia de g&eacute;nero</strong>. En su argumentaci&oacute;n, Cuenca Tagle apel&oacute; a la Ley Olimpia (27.736) que se encuentra vigente desde octubre de 2023 y que incorpora la violencia en l&iacute;nea como una de las modalidades de la violencia por razones de g&eacute;nero, tipificada en la Ley de Protecci&oacute;n Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (26.485).
    </p><p class="article-text">
        En ese marco tambi&eacute;n reconoci&oacute; que el imputado ejerci&oacute; violencia sexual, debido a que &ldquo;las im&aacute;genes editadas conten&iacute;an representaciones sexualizadas de la mujer, vulnerando tambi&eacute;n el libre desarrollo de la personalidad en esa &aacute;rea&rdquo;. El uso de la IA no fue circunstancial o espor&aacute;dico en este caso, sino que el joven hizo un uso repetido y prolongado de esta tecnolog&iacute;a durante un per&iacute;odo de al menos dos meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Fiscal enmarca los hechos en la problem&aacute;tica de la violencia de g&eacute;nero digital y menciona la Convenci&oacute;n Bel&eacute;m do Par&aacute; que reconoce que toda mujer tiene el derecho a una vida libre de violencia y la Convenci&oacute;n para la Eliminaci&oacute;n de todas las formas de Discriminaci&oacute;n contra la Mujer (CEDAW), incorporada a nuestro orden constitucional en 1994.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Solo dos chicas decidieron, junto a sus familias, presentarse como querellantes. Algunas m&aacute;s decidieron sumar su testimonio, y otras eligieron no exponerse, ni llevar a J.M.C., a la instancia de los tribunales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A las v&iacute;ctimas hay que respetarlas&rdquo;, se&ntilde;ala el abogado querellante de la causa, Jos&eacute; D&acute;Antona. En ese sentido, indic&oacute; que este caso ser&iacute;a &ldquo;un <em>leading case </em>que sentar&iacute;a jurisprudencia&rdquo; en la materia. Acepta que el Congreso &ldquo;nunca ir&aacute; a la velocidad de internet y del desarrollo de la IA&rdquo;. En esta l&iacute;nea, reconoci&oacute; que actualmente existe un vac&iacute;o en derecho penal, en relaci&oacute;n al <em>face swapping.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en el&nbsp;mes de junio, la Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Ingrid Vago, <strong>agrav&oacute; la imputaci&oacute;n de J.M.C. por tenencia de contenidos de pornograf&iacute;a infantil. </strong>Adem&aacute;s de los archivos relacionados a la denuncia de sus compa&ntilde;eras de colegio, entre los materiales secuestrados por la justicia que se encontraba alojado en dispositivos digitales, los expertos inform&aacute;ticos de la Direcci&oacute;n de Investigaci&oacute;n Operativa (DIO) del Ministerio P&uacute;blico Fiscal de C&oacute;rdoba hallaron im&aacute;genes relacionadas con abuso sexual infantil.
    </p><p class="article-text">
        La elevaci&oacute;n a juicio se encuentra en instancia del Juzgado de Control y todo indica que el proceso seguir&aacute; su curso para llegar pronto a la Sala de Audiencias de los Tribunales II de C&oacute;rdoba Capital.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Nuestras vidas importan</h2><p class="article-text">
        Olimpia Coral Melo, activista mexicana, es una reconocida defensora de los espacios digitales libres de violencia para ni&ntilde;as y mujeres a nivel regional. En 2013, sufri&oacute; en carne propia un hecho de violencia de g&eacute;nero en el entorno digital cuando fue v&iacute;ctima de la difusi&oacute;n de im&aacute;genes &iacute;ntimas, sin su consentimiento, por parte de quien era su pareja.
    </p><p class="article-text">
        Acorralada por la verg&uuml;enza y la angustia, Coral Melo pens&oacute; en&nbsp;quitarse la vida. En cambio decidi&oacute; salir a luchar por todas las mujeres y ni&ntilde;as que hab&iacute;an sufrido situaciones similares, en un pa&iacute;s en el que <strong>no contaban con marco legal para poder abordarlo. </strong>&ldquo;Que nuestro sufrimiento valga la pena&rdquo;, lanz&oacute; la mexicana como una consigna que encontrar&iacute;a eco en toda la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, el Congreso Nacional argentino aprob&oacute; la <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/296572/20231023" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Olimpia</a> (27.736) que incorpora la violencia contra mujeres en entornos digitales a la Ley 26.485, como una modalidad de violencia de g&eacute;nero. De esta manera, se le puso nombre a una tipolog&iacute;a de violencia online que afecta especialmente a mujeres y ni&ntilde;as.
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                La diputada Macha: Presenta la Guía Ema y explica cómo promover un abordaje restaurativo y educativo frente a la difusión de material íntimo sin consentimiento                            </span>
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        Bel&eacute;n San Rom&aacute;n trabajaba como agente del Comando de Patrullas Rurales de Bragado, ten&iacute;a dos hijos de 2 y 8 a&ntilde;os. En diciembre de 2020 muri&oacute; despu&eacute;s de varios d&iacute;as de agon&iacute;a, tras haberse disparado en la cabeza con su arma reglamentaria.&nbsp;Tob&iacute;as Villarruel, un hombre con el que se hab&iacute;a vinculado, la hab&iacute;a extorsionado publicando una serie de fotograf&iacute;as &iacute;ntimas y un video sexual en redes sociales. La familia de la joven cont&oacute; que &ldquo;no soport&oacute; la presi&oacute;n, la exposici&oacute;n y la verg&uuml;enza&rdquo; y se quit&oacute; la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ema Bondaruk ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando se quit&oacute; la vida luego de que se difundiera un video &iacute;ntimo suyo sin su consentimiento. En su memoria, en agosto pasado se present&oacute; una ley para prevenir y abordar la violencia digital y de g&eacute;nero en las escuelas de todo el pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Una gu&iacute;a para hacerle frente</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El 23 de agosto de 2024 se difundi&oacute; un video con im&aacute;genes &iacute;ntimas de Ema, sin su consentimiento. Esto ocurr&iacute;a en el horario escolar, entre pares: 24 horas despu&eacute;s Ema se quitaba la vida&rdquo;, explic&oacute; Laura S&aacute;nchez, mam&aacute; de la joven de Longchamps. &ldquo;En mi ignorancia entend&iacute; que se hab&iacute;a difundido un video y listo. Yo soy de una &eacute;poca distinta. No me justifico, pero no tom&eacute; dimensi&oacute;n&rdquo;, reflexion&oacute; la mam&aacute; d&iacute;as despu&eacute;s de los hechos, en di&aacute;logo con Infobae.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Frente al desencadenante de esa viralizaci&oacute;n del video de Ema <strong>ni las familias, ni la escuela supieron qu&eacute; hacer. Hubo medidas que no se tomaron y que, tal vez, hubieran podido contener la situaci&oacute;n</strong>&rdquo;, explica la diputada nacional M&oacute;nica Macha, quien promueve la Ley Ema y dio impulso a la Ley Olimpia y al proyecto de Ley Bel&eacute;n en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 18 de agosto pasado Macha, junto a Laura S&aacute;nchez, y referentes de diversas organizaciones que trabajan la tem&aacute;tica presentaron la <a href="https://farodigital.org/portfolio/guia-ema/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a Ema &ldquo;Para el Abordaje de Casos de Difusi&oacute;n de Contenido &Iacute;ntimo Sexual sin consentimiento en &Aacute;mbitos Educativos&rdquo;</a>, una herramienta pensada para prevenir y abordar este tipo de casos en las escuelas del pa&iacute;s,<strong> desde una perspectiva feminista y restaurativa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La intenci&oacute;n es plantear un abordaje restaurativo, porque estamos hablando de adolescentes, y entendemos que la adolescencia es un proceso de transici&oacute;n, de desarrollo, de construcci&oacute;n de la subjetividad&rdquo;, explica la diputada. &ldquo;Creemos que hay chance para que los pibes que suben material de otra persona sin consentimiento y lo viralizan, tengan un espacio para hacer una elaboraci&oacute;n colectiva de esto que pas&oacute;, q<strong>ue haya conciencia del da&ntilde;o y que esto pueda cambiar</strong>&rdquo;, remarc&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, es un desaf&iacute;o para las comunidades educativas promover y proteger los derechos de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes en espacios digitales, favoreciendo particularmente el respeto y la garant&iacute;a de la intimidad y la protecci&oacute;n de datos personales conforme lo establecido en la Ley 25.326.
    </p><p class="article-text">
        La Ley N&deg; 26.150 de <strong>Educaci&oacute;n Sexual Integral en clave digital</strong> tambi&eacute;n configura una herramienta potente, para trabajar sobre el consentimiento, la autonom&iacute;a, la privacidad, el respeto por la intimidad propia y ajena, el cuidado de la identidad digital y el uso responsable de plataformas digitales desde una perspectiva de no-violencia.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, frente a las graves consecuencias que acarrea para la vida de las v&iacute;ctimas, el proyecto de <a href="https://www4.hcdn.gob.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2024/PDF2024/TP2024/1123-D-2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Bel&eacute;n</a> propone modificar el C&oacute;digo Penal y crear 6 delitos relacionados con la violencia de g&eacute;nero digital: la recepci&oacute;n no consentida de material sexual digital (ciber flashing), la sextorsi&oacute;n &ndash; extorsi&oacute;n con amenaza de exposici&oacute;n de material &iacute;ntimo-, la obtenci&oacute;n no consentida de material sexual, &iacute;ntimo o de desnudez, la difusi&oacute;n no consentida de material &iacute;ntimo y su reenv&iacute;o y la difusi&oacute;n no consentida de montajes pornogr&aacute;ficos desarrollados con IA.
    </p><p class="article-text">
        De ser hallado culpable de los delitos que se le imputan, el joven estudiante de la escuela preuniversitaria de C&oacute;rdoba <strong>podr&iacute;a enfrentar una condena de entre 3 y 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SS / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/altero-fotos-companeras-clase-subio-sitios-porno-primera-vez-caso-violencia-digital-llega-juicio-cordoba_132_12632680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 03:05:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alteró fotos de sus compañeras de clase y las subió a sitios porno: por primera vez un caso de violencia digital llega a juicio en Córdoba]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién escucha a las pibas? El femicidio de Catalina y la necesidad de ESI y espacios de género también en la universidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/escucha-pibas-femicidio-catalina-necesidad-esi-espacios-genero-universidad_132_11668108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/458f12b9-e4de-4c9b-82c2-d70a23867a0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién escucha a las pibas? El femicidio de Catalina y la necesidad de ESI y espacios de género también en la universidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El impacto de la motosierra en el presupuesto universitario a nivel nacional puso en jaque a los equipos técnicos locales que trabajan dentro de las aulas en las que cursaban la víctima y su agresor. Cuáles son los dispositivos para atender, prevenir y erradicar las violencias de género en el ámbito universitario.
</p></div><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo posteo en historias de IG, el mi&eacute;rcoles 17 de julio de 2024 Catalina mostr&oacute; el <em>unboxing</em> de una invitaci&oacute;n especial para asistir a la pr&oacute;xima<em> Bresh</em>, una fiesta que tendr&iacute;a lugar ese s&aacute;bado 20 de julio para celebrar el d&iacute;a de la amistad. El jueves 18 a la ma&ntilde;ana fue encontrada asesinada dentro de su auto, en un descampado de barrio Ampliaci&oacute;n Kennedy en C&oacute;rdoba Capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Catalina Gutierrez ten&iacute;a 21 a&ntilde;os. Estaba cursando el cuarto a&ntilde;o de la carrera de Arquitectura en la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba (UNC). Ten&iacute;a muchas amigas, pareja, y miles de proyectos por delante. &ldquo;Catu&rdquo; o &ldquo;Cata&rdquo; como la llamaban sus personas allegadas y sus compa&ntilde;eras de la facu, viv&iacute;a en barrio Inaudi, ubicado en la zona sur de la ciudad de C&oacute;rdoba, con su familia, compuesta por su mam&aacute;, su pap&aacute; y su hermana mayor.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de su femicidio fue un golpe en seco que se esparci&oacute; r&aacute;pidamente, y que sacudi&oacute; a la comunidad universitaria, m&aacute;s precisamente a estudiantes y docentes de la Facultad de Arquitectura y Dise&ntilde;o (FAUDI) donde N&eacute;stor Aguilar Soto (21), el &uacute;nico imputado por el hecho, tambi&eacute;n cursaba sus estudios de grado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Catalina y N&eacute;stor eran compa&ntilde;eros en la UNC, ten&iacute;an un v&iacute;nculo de amistad. Pocas horas despu&eacute;s de conocerse el hecho, Marcelo Gutierrez, el padre de la joven dijo sobre el agresor: &ldquo;era una persona allegada a ella, es m&aacute;s, hasta ha venido a mi casa mil veces a estar con ella, lo ha invitado mi hija, ven&iacute;a a cenar, han compartido momentos en la facultad como amigos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este caso y, un a&ntilde;o antes, el de Milagros Bottone, la estudiante de Derecho y preceptora del Colegio Nacional de Monserrat asesinada por su progenitor en mayo de 2023; sumado al de Nahir Klimasauskas, estudiante de 5&deg; a&ntilde;o de Ciencias de la Comunicaci&oacute;n, obligaron a la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba (UNC) a no correr el foco, pese al contexto de creciente negacionismo:<strong> las violencias machistas existen y se muestran con brutalidad.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Homenaje a las tres docentes víctimas de femicidio de la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano (UNC) La violencia machista se impone y requiere un abordaje en las aulas.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;rdoba, a contramano de la &eacute;poca</strong></h2><p class="article-text">
        Descalificaciones, portazos, gritos, expresiones denigrantes, intimidaciones, contacto f&iacute;sico inapropiado o sin consentimiento, acoso, son algunas de las situaciones que suelen darse con mayor o menor frecuencia en las aulas y pasillos de Ciudad Universitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde violencias psicol&oacute;gicas, ambientales, simb&oacute;licas, hasta aquellas que interseccionan con ataques a la integridad sexual, son el tipo de hechos denunciados por las pibas y tambi&eacute;n por las trabajadoras docentes y no docentes de la UNC.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este escenario, y a contramano del clima de &eacute;poca, desde la principal casa de altos estudios del centro del pa&iacute;s se <strong>decidi&oacute; sostener la estructura de la Unidad Central de Pol&iacute;ticas de G&eacute;nero (UCPG)</strong>, aunque con un presupuesto similar al del a&ntilde;o anterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La motosierra de Milei, que golpe&oacute; de lleno a la educaci&oacute;n p&uacute;blica y hace peligrar el funcionamiento operativo de las universidades nacionales, tambi&eacute;n impact&oacute; en la sostenibilidad de las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero orientadas a abordar y eliminar las violencias de g&eacute;nero que atraviesan a la comunidad universitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a los <a href="https://www.unc.edu.ar/gesti%C3%B3n-direcci%C3%B3n-general-de-presupuesto/presupuestos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos publicados por la UNC</a>, seg&uacute;n la resoluci&oacute;n del Honorable Consejo Superior (HCS) 2024-213, la Casa de Trejo cuenta con 8.404.965 pesos para afrontar gastos correspondientes a la atenci&oacute;n de consultas y denuncias. A este presupuesto se le suman los equipos t&eacute;cnicos que dependen directamente del &Aacute;rea Central y de la obra social universitaria DASPU. A&uacute;n as&iacute; resultan limitados para cubrir las demandas de una poblaci&oacute;n de m&aacute;s de 180 mil estudiantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Catalina (izquierda) y sus compañeras de la facultad. Era estudiante de Arquitectura."
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            <span class="title">
                Catalina (izquierda) y sus compañeras de la facultad. Era estudiante de Arquitectura.                            </span>
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        El dato no es menor, considerando que estad&iacute;sticamente <strong>la mayor cantidad de denuncias que recibe el espacio de atenci&oacute;n de violencias de la UNC son las que se registran entre pares del claustro estudiantil </strong>y se vuelve a&uacute;n m&aacute;s doloroso despu&eacute;s del femicidio de Catalina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma que todav&iacute;a existen cohortes enteras de estudiantes que pasan por la universidad p&uacute;blica sin haber tenido una sola instancia de sensibilizaci&oacute;n sobre c&oacute;mo identificar y abordar las violencias de g&eacute;nero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Romina Scocozza, abogada y Coordinadora de la Unidad Central de Pol&iacute;ticas de G&eacute;nero de la UNC, asegura que el fortalecimiento de &ldquo;la sensibilizaci&oacute;n en torno a las violencias, para poder identificar indicios para un abordaje desde la corresponsabilidad&rdquo; es uno de los ejes en los que trabajan como equipo.
    </p><p class="article-text">
        Tras el femicidio de Catalina, se presentaron nuevos proyectos de resoluci&oacute;n, tanto a nivel de los Consejos Directivos de las distintas unidades acad&eacute;micas como en el HCS, para que la formaci&oacute;n en g&eacute;nero y violencias sea obligatoria, no solamente para ingresantes, sino para estudiantes regulares de grado y de pregrado de la UNC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Scocozza explica que hasta ahora la variedad de propuestas quedabanlibradas a la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de &ldquo;cada una de las carreras y de los consejos directivos de las facultades&rdquo; que defin&iacute;an de qu&eacute; manera incorporar la perspectiva de g&eacute;nero en la curr&iacute;cula acad&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        A partir del ingreso 2025, la situaci&oacute;n ser&aacute; distinta. Recientemente, el HCS de la UNC acompa&ntilde;&oacute; en bloque el proyecto impulsado por el claustro estudiantil que incluye a estudiantes de todas las carreras de grado y posgrado entre los destinatarios de la formaci&oacute;n obligatoria en Ley Micaela.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Existen espacios para tratamiento y denuncia dentro de la universidad, aunque existen recelos y temores al momento de acercarse. El abordaje debe tener perspectiva de género."
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            <span class="title">
                Existen espacios para tratamiento y denuncia dentro de la universidad, aunque existen recelos y temores al momento de acercarse. El abordaje debe tener perspectiva de género.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Presi&oacute;n de las estudiantes</strong></h2><p class="article-text">
        Desde la Colectiva Feminista de la FAUDI, un espacio compuesto por estudiantes y egresadas de distintos sectores pol&iacute;ticos, reconocen el valor de esta resoluci&oacute;n y apuntan que &ldquo;ser&iacute;a fundamental contar con capacitaciones obligatorias para estudiantes, con talleres presenciales, y que la informaci&oacute;n acerca del &Aacute;rea Central de Pol&iacute;ticas de G&eacute;nero (UCPG) y del Plan de Acciones de la UNC est&eacute; permanentemente visible y accesible en todos los espacios de la UNC y a lo largo de todas las instancias formativas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las activistas de la Colectiva recuerdan que en 2018 se logr&oacute; incorporar en los cuadernillos de ingreso a la Facultad de Arquitectura un apartado con informaci&oacute;n sobre el Plan de Acciones, que incluye un recursero para facilitar el acceso a la atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>no todas las denuncias llegan a concretarse.</strong> Siempre existen denuncias por violencia, quiz&aacute;s no tan extremas, que quedan atrapadas en la informalidad de los pasillos&nbsp; de las facultades y/o cajoneadas en las oficinas de las distintas dependencias universitarias.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Catalina no existieron registros de consultas o denuncias previas al hecho, lo cual no implica que no hubieran existido situaciones de violencia. &ldquo;Al momento de conocerse la noticia, el &aacute;rea de Rectorado se comunic&oacute; inmediatamente con el Plan de Acciones, que a su vez realiz&oacute; la consulta interinstitucional con el Polo de la Mujer: no exist&iacute;an ning&uacute;n tipo de consultas, ni antecedentes, ni por parte de Catalina, ni por parte de terceros que hubiesen advertido alguna situaci&oacute;n que la involucre a ella, o al presunto femicida&rdquo;, detall&oacute; la coordinadora de la UCPG.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde este espacio aseguran que se brindaron distintas herramientas para acompa&ntilde;ar a la familia, a las y los compa&ntilde;eros de Catalina tras el femicidio.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Néstor Soto, esposado después del femicidio. Ante la policía dijo que Catalina era “el amor de su vida.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un o&iacute;do feminista en la UNC</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;rdoba es pionera en la generaci&oacute;n de dispositivos para prevenir y erradicar las violencias de g&eacute;nero en las universidades nacionales. </strong>En 2015, el a&ntilde;o del primer #NiUnaMenos, la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba (UNC) conform&oacute; el <em>Plan de Acciones y Herramientas para prevenir, atender y sancionar las Violencias de G&eacute;nero en el &aacute;mbito de la UNC</em> (Res. HCS 1011/15) con el objetivo de promover un ambiente libre de violencias de g&eacute;nero y discriminaci&oacute;n de cualquier tipo por razones de g&eacute;nero y/o identidad sexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Plan de Acciones est&aacute; coordinado por la Unidad Central de Pol&iacute;ticas de G&eacute;nero, la Defensor&iacute;a de la Comunidad Universitaria y la Secretar&iacute;a de Bienestar Universitario y Modernizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Universidad Provincial de C&oacute;rdoba (UPC) tambi&eacute;n cuenta con un Protocolo para abordar este tipo de violencias desde 2018, al igual que la Universidad Nacional de Villa Mar&iacute;a (UNVM). Estas casas de altos estudios junto a la UNC y m&aacute;s de 20 universidades de todo el pa&iacute;s integran la Red Interuniversitaria por la Igualdad de G&eacute;nero y contra las Violencias (RUGE).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde 2018, esta red funciona en el marco del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), para colaborar en el dise&ntilde;o y desarrollo de pol&iacute;ticas que contribuyan a erradicar las desigualdades de g&eacute;nero y las violencias en todo el sistema universitario argentino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Despedida de su hermana en redes sociales.                             </span>
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        Claro que la denuncia realizada en el mismo espacio en el cual se produce el hecho de violencia implica una serie de complejidades. Dice la acad&eacute;mica y escritora brit&aacute;nica Sara Ahmed en su libro &ldquo;&iexcl;Denunci&aacute;! El activismo de la queja frente a la violencia institucional&rdquo; que a la hora de denunciar una situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero, &ldquo;la instituci&oacute;n se convierte en aquello que hay que enfrentar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro, que recoge reflexiones en torno a su experiencia con el tratamiento de denuncias estudiantiles en la Universidad Goldsmiths de Londres, tambi&eacute;n remarca la trascendencia pol&iacute;tica que tiene el hecho de poner a disposici&oacute;n de la v&iacute;ctima de violencia un &ldquo;o&iacute;do feminista&rdquo; y que esa escucha de la queja implica en la gran mayor&iacute;a de los casos, involucrarse con la causa de la persona o del colectivo que est&aacute; poniendo de manifiesto esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la UNC, el o&iacute;do feminista se pone en pr&aacute;ctica y denunciar (en los t&eacute;rminos formales que implica una denuncia) no es la &uacute;nica opci&oacute;n. Previo a una resoluci&oacute;n de tipo administrativa o penal, para aquellos casos en los cuales la v&iacute;ctima de violencia siente que denunciar implica un proceso que no est&aacute; dispuesta a afrontar, el Plan dispone de otras modalidades para visibilizar situaciones de violencia, entre los cuales se destaca el manifiesto: un dispositivo que permite el registro de una situaci&oacute;n sin dar inicio al camino administrativo de la denuncia o al sumario, pero que s&iacute; habilita acciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas compa&ntilde;eras nos hemos acercado al Plan para consultar a partir de episodios de violencia que sufrimos: la experiencia fue buena, las profesionales son claras y acompa&ntilde;an muy bien en el proceso, sin presiones para hacer necesariamente una denuncia&rdquo;, explican las pibas de la Colectiva Feminista FAUDI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El miedo a las consecuencias de la exposici&oacute;n son muy grandes, y tiene que ver con el modo en el que se manejan las unidades acad&eacute;micas hacia adentro&rdquo;, advierten las j&oacute;venes. Temen que denunciar tenga consecuencias en el transcurso de sus carreras.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>ESI en la escuela</strong></h2><p class="article-text">
        Los femicidios de las estudiantes Catalina y Milagros son la expresi&oacute;n extrema de la violencia machista. Pero la problem&aacute;tica empieza antes, aunque a veces no encienda las alarmas que permitan efectivamente identificar, denunciar, y desactivar la violencia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La despedida de la universidad a Catalina Gutiérrez, asesinada por un compañero de carrera."
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                La despedida de la universidad a Catalina Gutiérrez, asesinada por un compañero de carrera.                            </span>
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        &ldquo;Creemos que la respuesta es m&aacute;s educaci&oacute;n, para poder identificar a tiempo las violencias de g&eacute;nero como las que puede estar ejerciendo un compa&ntilde;ero, un amigo, un docente, un nodocente&rdquo;, explican desde la Colectiva Feminista de la FAUDI, en referencia a las problem&aacute;ticas que se presentan en una facultad que cuenta con una poblaci&oacute;n de 12 mil estudiantes aproximadamente.
    </p><p class="article-text">
        El Plan de Acciones de la UNC cuenta con una l&iacute;nea de trabajo en prevenci&oacute;n que incluye instancias de sensibilizaci&oacute;n para estudiantes, y el desarrollo de formaci&oacute;n cont&iacute;nua y obligatoria en Ley Micaela para todo el personal de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        La escuela secundaria aparece como el primer territorio propicio donde empezar identificar, detectar, reconocer y abordar las violencias expresadas en v&iacute;nculos y relaciones sexoafectivas, cuyas din&aacute;micas comienzan a configurarse en la infancia y se cristalizan en la adolescencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ESI es un derecho de las y los estudiantes consagrado en la Ley 26.150 a la cual suscriben las provincias, que son las que ejecutan las pol&iacute;ticas educativas y son, por lo tanto, las responsables de que la ley se haga efectiva en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        Pero este derecho no result&oacute; ajeno al ajuste. &ldquo;En C&oacute;rdoba se cortaron todos los proyectos financiados por Naci&oacute;n&rdquo;, advierte Natalia Di Marco, coordinadora de la Diplomatura Universitaria en ESI, g&eacute;neros y sexualidades, y del Equipo de ESI en la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano (UNC) - una de las dos escuelas preuniversitarias de C&oacute;rdoba - e integrante del Movimiento Federal por M&aacute;s ESI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Di Marco explica que el recorte incluye el &ldquo;dise&ntilde;o de materiales, la formaci&oacute;n docente y la sostenibilidad de los equipos&rdquo; que desarrollan proyectos de ESI en las escuelas provinciales. En C&oacute;rdoba, el gobierno local sostuvo la Direcci&oacute;n de ESI y sus equipos t&eacute;cnicos, aunque lo que se perdi&oacute; presupuestariamente tras el paso de la motosierra, no se recuper&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ESI sigue vigente gracias a docentes y estudiantes en los territorios que est&aacute;n decididos/as a garantizar el cumplimiento de la ley&rdquo;, puntualiz&oacute; Di Marco.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuando una piba dice no es &iexcl;no!</strong></h2><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la ESI, el consentimiento es una palabra poderosa, que encierra en s&iacute; misma la intenci&oacute;n de alcanzar la igualdad en los v&iacute;nculos y la importancia de darle lugar al deseo con registro de un otro, sin ning&uacute;n tipo de condicionamiento opresivo y reconociendo la validez de la palabra &iexcl;No!. Por eso es clave para desentramar el c&iacute;rculo de violencia que puede derivar en situaciones m&aacute;s extremas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ESI se encuadra en una perspectiva de g&eacute;nero, en el ejercicio de derechos, en el respeto de la diversidad, en el cuidado de la salud y el cuerpo, en la afectividad. Ya desde ese encuadre se puede contextualizar ese v&iacute;nculo de noviazgo adolescente en el marco de una matriz social en la cual juegan relaciones de poder preexistentes&rdquo;, explica Di Marco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la especialista en ESI remarca que &ldquo;aquello que se vive en un v&iacute;nculo sexo afectivo, no es un tema individual, sino que tiene que ver con formas sociales de construcci&oacute;n de esas relaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La observaci&oacute;n es valiosa considerando que en la etapa de investigaci&oacute;n judicial por el femicidio de Catalina, y luego de recolectar un n&uacute;mero inicial de testimonios, qued&oacute; acreditado el tipo de v&iacute;nculo que Aguilar Soto ten&iacute;a con su v&iacute;ctima: un inter&eacute;s que ella no correspond&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Acá debería estar Cata”. Una intervención realizada por estudiantes de la FAUDI a pocas horas del femicidio. Para hacer presente la ausencia y la violencia machista."
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            <span class="title">
                “Acá debería estar Cata”. Una intervención realizada por estudiantes de la FAUDI a pocas horas del femicidio. Para hacer presente la ausencia y la violencia machista.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; lo confirm&oacute; la Fiscal&iacute;a de Instrucci&oacute;n del Distrito 1, Turno 3 del Ministerio P&uacute;blico Fiscal de C&oacute;rdoba, a cargo del Fiscal de Jos&eacute; Alberto Mana, quien orden&oacute; la prisi&oacute;n preventiva del presunto femicida el 28 de agosto pasado. Soto se encuentra detenido en la c&aacute;rcel de Bouwer imputado por homicidio agravado por alevos&iacute;a y violencia de g&eacute;nero, cuya pena m&aacute;xima prevista en el C&oacute;digo Penal es la prisi&oacute;n perpetua.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la instrucci&oacute;n judicial, la relaci&oacute;n de Aguilar Soto y Catalina se di&oacute; &ldquo;en un contexto de violencia de g&eacute;nero, marcado por una fuerte discriminaci&oacute;n hacia ella por su condici&oacute;n de mujer, y ubic&aacute;ndose el imputado en una posici&oacute;n superior&rdquo; respecto a ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las declaraciones de amigos y amigas en com&uacute;n ante la Justicia dieron cuenta de &ldquo;una posici&oacute;n celot&iacute;pica para con Catalina, con actitudes controladoras y manipuladoras, tendientes a menoscabar su personalidad, haciendo que se sienta una mala persona, que deb&iacute;a prestarle m&aacute;s atenci&oacute;n y acceder a sus pretensiones para reparar el &lsquo;da&ntilde;o que hac&iacute;a a otras personas&rsquo; afectando con este modo su autodeterminaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La mat&eacute; porque era m&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        La Justicia dio por acreditada la existencia de violencia f&iacute;sica, psicol&oacute;gica y simb&oacute;lica por parte de Aguilar Soto contra Catalina, siguiendo lo que marca la Ley 26.485 de Protecci&oacute;n Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s de cometer el femicidio, el imputado manifest&oacute; frente a la polic&iacute;a: &ldquo;era el amor de mi vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora del amor rom&aacute;ntico es uno de los grandes justificativos de la violencia machista, y es tema obligado de la formaci&oacute;n en ESI. <strong>En Argentina, se produce un femicidio cada 35 horas</strong>, seg&uacute;n datos relevados durante 2023 por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n. La mayor&iacute;a son perpetrados por allegados, familiares, conocidos, parejas, y ex parejas de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la mayor&iacute;a de los casos de violencia que llegan a denunciarse, o por los cuales nos consultan, s&iacute; dan cuenta de un contexto en el podemos identificar factores de riesgo, indicios, sobre los cuales se realiza un seguimiento&rdquo;, explica la coordinadora de la UCPG, destacando el valor de romper el silencio y de confiar en los dispositivos activos para prevenir violencias de g&eacute;nero m&aacute;s extremas.
    </p><p class="article-text">
        Scocozza reconoce que &ldquo;el femicidio de Cata ha sido un punto de inflexi&oacute;n en el que toda una comunidad vuelve a reflexionar sobre cu&aacute;les son las verdaderas necesidades en torno a la protecci&oacute;n de las mujeres, de las diversidades, frente a un contexto que sigue siendo profundamente machista y patriarcal, aunque un gobierno lo reconozca o no&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/escucha-pibas-femicidio-catalina-necesidad-esi-espacios-genero-universidad_132_11668108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2024 02:59:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién escucha a las pibas? El femicidio de Catalina y la necesidad de ESI y espacios de género también en la universidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,Femicidios,ESI]]></media:keywords>
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