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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Cristina Iglesia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/cristina-iglesia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Cristina Iglesia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Beatriz en tres recuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/beatriz-tres-recuerdos_129_11910283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4286b9b-e412-4aab-a7f0-2efdb7fed579_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz en tres recuerdos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Beatriz Sarlo y la autora fueron profesoras célebres de Literatura Argentina. Muy cercanas hace cinco décadas, con el tiempo se distanciaron. Un recuerdo íntimo y sentido en tres actos.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era una noche calurosa de diciembre del 75. En el balc&oacute;n del living que daba a una avenida, Beatriz y Pepe, mi compa&ntilde;ero, dos porte&ntilde;os de ley, dos tangueros, fumaban y discut&iacute;an si Corsini o Gardel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De vez en cuando miraban hacia el interior, hacia el c&iacute;rculo de correntinos reunidos alrededor de una mesa de fernet, vino, chipas, sopa paraguaya y&nbsp; tortas fritas. Miraban desde el balc&oacute;n a un c&iacute;rculo de amigos que reiteraba un rito, una juntada provinciana que se cumpl&iacute;a cada fin de a&ntilde;o para conjurar la tristeza de estar lejos . En el c&iacute;rculo estaba Carlos, &ndash;pareja por ese entonces de Beatriz&ndash; y estaba yo, que hab&iacute;a sido la pareja de Carlos hasta el a&ntilde;o anterior. As&iacute; de modernos &eacute;ramos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Los porte&ntilde;os del balc&oacute;n fumaban y de vez en cuando nos miraban y re&iacute;an. &iquest;Viste que siempre repiten las mismas canciones y las mismas an&eacute;cdotas?, dijo Pepe. Y Beatriz contest&oacute;: Claro, porque la nostalgia no existe sin reiteraciones. Umm a veces la nostalgia, la verdadera, es un quiebre feroz, es no mirar nunca m&aacute;s para atr&aacute;s, dijo Pepe, que, antes de convertirse en porte&ntilde;o hasta los huesos,hab&iacute;a llegado a los cinco desde Orense y sab&iacute;a de lo que hablaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De cualquier modo esa reuni&oacute;n de correntinos viviendo en Buenos Aires ser&iacute;a la &uacute;ltima, algo as&iacute; como la &uacute;ltima cena antes del horror de marzo del 76. Pero esa noche nadie lo sab&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora estamos haciendo la cola para ver una obra de teatro. Es el a&ntilde;o 2005. Somos dos mujeres solas a las que nos gusta ir solas al cine y al teatro. No es la primera vez que nos encontramos en alguna cola de cine o de teatro y nos saludamos de lejos. Pero esta vez estamos una detr&aacute;s de otra en la fila y nos damos un beso y charlamos y tambi&eacute;n fumamos. La obra en cuesti&oacute;n es un unipersonal que se apoya en un relato de Saer, <em>Sombras tras un vidrio esmerilado.</em> Entramos y como hay poca gente nos sentamos juntas. Al salir tomamos una cerveza en un barcito bastante destartalado que est&aacute; en la esquina de Boedo. Tenemos una charla en la que se mezclan Saer, la obra de teatro, Benjamin, el nuevo cine de los hermanos Dardenne. No fue una charla de amigas pero sali&oacute; bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca la volv&iacute; a ver. Nunca volv&iacute; a charlar con ella cara a cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 11 de agosto de 2015 a m&aacute;s de diez a&ntilde;os de nuestro &uacute;ltimo encuentro recib&iacute; en mi correo electr&oacute;nico este mensaje suyo:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Querida Cristina,
    </p><p class="article-text">
        Le&iacute;, con entusiasmo creciente, tu art&iacute;culo sobre Echeverr&iacute;a. Primera estaci&oacute;n de mi entusiasmo: tu valoraci&oacute;n de ese duo Gardel Le pera del siglo XIX que escrib&iacute;an cancioncitas que a Echeverr&iacute;a le resultaban, probablemente con alguna raz&oacute;n, m&aacute;s interesantes que caminar unas cuadras de Marcos Sastre. Segunda estaci&oacute;n de mi entusiasmo: todas tus hip&oacute;tesis sobre El Matadero y las dudas que despierta la actividad o la no actividad de Guti&eacute;rrez sobre ese texto fundador y parad&oacute;jicamente tard&iacute;o. Fundar la literatura sobre un manuscrito desconocido durante d&eacute;cadas. Una pr&aacute;ctica oximor&oacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te felicito. De verdad.
    </p><p class="article-text">
        Un abrazo Beatriz&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a salir de mi asombro. Ten&iacute;amos posiciones pol&iacute;ticas cada vez m&aacute;s diferentes. No nos ve&iacute;amos desde el 2005 en una cola de teatro. Y de pronto, de la nada, de la falta de conversaci&oacute;n o de di&aacute;logo, Gmail me tra&iacute;a un regalo inesperado. Beatriz hab&iacute;a le&iacute;do mi art&iacute;culo sobre Echeverr&iacute;a. A Beatriz le hab&iacute;a gustado y le hab&iacute;a agregado una marca tanguera: ahora seg&uacute;n Beatriz, Esnaola y Echeverr&iacute;a eran Gardel y Lepera. O viceversa. Beatriz ten&iacute;a la gentileza de escribirme. Sent&iacute; una enorme felicidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Iglesia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/beatriz-tres-recuerdos_129_11910283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Dec 2024 21:32:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz en tres recuerdos]]></media:title>
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