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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Paulina Carreño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/paulina-carreno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Paulina Carreño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La tensión entre la diversidad y la identidad: ¿hace falta actuar la verdad personal?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/tension-diversidad-identidad-falta-actuar-personal_132_11924209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8400aecf-31cd-492c-b3cf-d8946c67c038_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tensión entre la diversidad y la identidad: ¿hace falta actuar la verdad personal?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pregunta sobre si exponer (o no) la identidad sexual en escena es un tema que atraviesa las artes escénicas en los últimos años. Qué les sucede a actores, bailarines y directoras de teatro que protagonizan sus propios textos identitarios o deciden encarnar papeles ajenos a su sentir. </p></div><p class="article-text">
        La identidad sexual y la identidad nacional en relaci&oacute;n a la historia fueron temas recurrentes en las obras que participaron este a&ntilde;o de una nueva Fiesta Provincial de Teatro de La Rioja, un escenario com&uacute;n para artistas y trabajadores de la cultura de una de las provincias cuya pobreza material es inversamente proporcional a la riqueza cultural que cultivan gran&nbsp; parte de sus habitantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Exponer la orientaci&oacute;n sexual propia en una obra de teatro puede ser un dilema o un objetivo. Qu&eacute; les sucede a actores, bailarines y directoras de teatro que protagonizan sus propios textos identitarios o deciden encarnar papeles ajenos a su sentir.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Mudar de piel</h2><p class="article-text">
        <em>Gurka, Tenemos algo que contar </em>y<em> Sudor Seco</em>, las tres obras seleccionadas en la fiesta que se hizo en La Rioja durante el mes de octubre se hacen eco de la identidad y la resistencia y ponen en evidencia el cruce generacional que enriquece estas producciones. La primera de ellas participar&aacute; en 2025 en la Fiesta Nacional del Teatro, donde cada a&ntilde;o converge el teatro independiente de todo el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El unipersonal <em><strong>Sudor seco</strong></em> del grupo Abisma tiene a <strong>Franco Cesarini</strong> como protagonista, donde un cuerpo anfibio intenta adaptarse a una nueva atm&oacute;sfera. Muda su piel en un constante salir, se hace de noche para sobrevivir. Blanco, casi transparente, l&aacute;nguido y delicado, Franco recuerda ser observado desde la infancia. &ldquo;Me miraba todo el mundo en todos lados, me daba verg&uuml;enza, lloraba un mont&oacute;n de ni&ntilde;o. Me daban verg&uuml;enza mis brazos y los escond&iacute;a. Sent&iacute;a esa mirada dura y me sent&iacute;a triste.&nbsp; Despu&eacute;s empec&eacute; a conocer gente m&aacute;s piola y empec&eacute; a sentir que como era no estaba mal&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuarto a&ntilde;o de bioqu&iacute;mica empez&oacute; a estudiar arte esc&eacute;nico. Como no pod&iacute;a pagar clases particulares, Franco se inscribi&oacute; en la Universidad Nacional de La Rioja (UNLAR) para tomar clases de danzas gratis. Cree que el teatro tiene que hacernos cuestionar: &ldquo;Todo tiene que ver con la identidad: las met&aacute;foras, las im&aacute;genes, lo que pasa por el cuerpo, tiene que ver con lo colectivo. Todo lo que tiene que ver con la identidad tiene que ver con la sexualidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra<em><strong> Tenemos algo que contar </strong></em>del grupo &ldquo;Los paisajes de lo propio&rdquo; es resultado de un taller de actuaci&oacute;n y escritura que tom&oacute; la din&aacute;mica de la autoficci&oacute;n y estuvo orientado a personas que no tuvieran experiencia. La obra habla de diversas violencias contra las mujeres vinculadas a la pol&iacute;tica, el cuerpo, la familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valeria Castillo, su directora, piensa a las actrices &ldquo;como sujetos que tienen su impronta, que tienen sus deseos, que construyen sentido en la escena. Son cocreadoras del hecho esc&eacute;nico&rdquo;: &ldquo;Yo ven&iacute;a trabajando sobre esa l&iacute;nea, como parte de las teor&iacute;as feministas que abordan lo comunitario y desarrollan la autonom&iacute;a&rdquo;. Explica que es una propuesta te&oacute;rica, pol&iacute;tica, ideol&oacute;gica y cosmog&oacute;nica que surge de las mujeres ind&iacute;genas de Am&eacute;rica latina, y que ella incorpora en el teatro comprometiendo el cuerpo y la voz como un acto emancipatorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valeria tambi&eacute;n es actriz y licenciada en Arte Esc&eacute;nico: &ldquo;Me parece que <strong>la identidad es algo muy complejo, que se va construyendo, no es algo fijo. </strong>M&aacute;s all&aacute; de como la conocemos y si la relacionamos al contexto de dictadura, la identidad creo que hoy tiene que ver con un mont&oacute;n de cosas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gurka, de El Pasillo Teatro, escrita por Vicente Zito Lema, aborda la historia de un sobreviviente de Malvinas, Miguelito, un chico de la calle que despu&eacute;s de la guerra es internado en un neuropsiqui&aacute;trico. El protagonista, &ldquo;Leo&rdquo; Paredes, a punto de recibirse de licenciado en artes esc&eacute;nicas y su director, <strong>Pano Navazo,</strong> coinciden en las razones identitarias que los llevaron a elegir la pieza: &ldquo;Somos dos putos los que hacemos <em>Gurka</em>. Podr&iacute;amos haber elegido una obra que hable m&aacute;s de nosotros, sin embargo, elegimos una cosa que es lacerante. Porque tambi&eacute;n es lacerante ser homosexual en este pa&iacute;s, como ser un sobreviviente de la dictadura y los campos de concentraci&oacute;n. De la gente que volvi&oacute; de Malvinas hoy son el doble de suicidados que quienes murieron en combate&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Franco Cesarini, en la obra “Sudor Seco”.  Comenzó a bailar casi a los 20. Empezó probando cosas, sobre todo en boliches: “era una danza mutante”"
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                Franco Cesarini, en la obra “Sudor Seco”.  Comenzó a bailar casi a los 20. Empezó probando cosas, sobre todo en boliches: “era una danza mutante”                            </span>
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        En Casa G&uuml;emes, una vivienda que tambi&eacute;n es sala de teatro y centro cultural,<strong>&nbsp; </strong>Nazarena &ldquo;Nachi&rdquo; Rojo, ceba unos mates mientras piensa en esto de la identidad en el teatro. Es bailarina, tambi&eacute;n graduada de la UNLAR en arte esc&eacute;nico, responsable de la iluminaci&oacute;n en la obra <em>Sudor Sec</em>o y una pieza fundamental en entusiasmar a Franco Cesarini m&aacute;s con la actuaci&oacute;n que con las matem&aacute;ticas y los tubos de ensayo. Considera que su orientaci&oacute;n sexual la atraviesa completamente: &ldquo;Yo hago m&aacute;s danza y dirijo un mont&oacute;n y <strong>todo lo que dirijo en general es bastante gay.</strong> Si quer&eacute;s negarlo, pod&eacute;s negarlo toda la vida. Pero si lo aceptas, lo ves y es parte tuya, va a estar en todas las cosas&rdquo;.
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                    alt="Para Nachy Rojo les bailarines pueden hacer la misma coreografía y una lesbiana no baila igual que una chica heterosexual, cis. “No hace nada raro pero lo ves, te dás cuenta. Es algo energético”"
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                Para Nachy Rojo les bailarines pueden hacer la misma coreografía y una lesbiana no baila igual que una chica heterosexual, cis. “No hace nada raro pero lo ves, te dás cuenta. Es algo energético”                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Del centro al interior profundo</h2><p class="article-text">
        A veces, quienes llegan al norte del pa&iacute;s desde ciudades m&aacute;s grandes, perciben mayo accesibilidad para producir. Es el caso del bailar&iacute;n, actor y director, <strong>Lucas Scott,</strong> de Berazategui, que estudi&oacute; actuaci&oacute;n en la Universidad Nacional de las Artes. Hace unos a&ntilde;os se afinc&oacute; en La Rioja y es protagonista del unipersonal <em>Mim&iacute;, the lesbian o&acute;killer </em>del grupo Entremonta&ntilde;as, que tambi&eacute;n particip&oacute; de la fiesta provincial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la obra, un mendigo en medio de la ciudad pregona el mito de MiMi: una vieja travesti que denuncia hacia las &aacute;nimas presentes de los episodios de lo que fue su historia. Prost&iacute;bulos, ratas, guerras, travestis, carne, amores, vestidos, coca&iacute;na, bailes, mugre, asesinatos a sangre fr&iacute;a y m&uacute;sica. La vida y La muerte bailar&aacute;n como amantes solo por una noche. Dos a&ntilde;os antes Lucas fue con la obra a Bel&eacute;n, en Catamarca. &ldquo;De repente la mitad del pueblo estaba yendo a ver la obra que trata de una travesti. <strong>Gracias a ese contexto teatral la gente pudo reflexionar y hablar de compa&ntilde;eras que se murieron.</strong> Cosas que vemos, que existen y que se pueden reflexionar de otra manera&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Lucas Scott, hizo su obra tomando la idea de distanciamiento que propone Bertolt  Bretch. Cómo reflexionar sobre temas sociales a través de la risa, la comedia, el cambio de género en escena"
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                Lucas Scott, hizo su obra tomando la idea de distanciamiento que propone Bertolt  Bretch. Cómo reflexionar sobre temas sociales a través de la risa, la comedia, el cambio de género en escena                            </span>
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        Para Lucas la identidad en el teatro es algo &ldquo;m&aacute;s existencialista&rdquo;: &ldquo;Tiene que ver con qui&eacute;nes somos, de pensar la identidad de la memoria que trae une a escena o justamente de las esperanzas, las distop&iacute;as, las utop&iacute;as. Creo que la identidad cruza todo el teatro desde Shakespeare y su &lsquo;ser o no ser&rsquo;, y que se pueden poner en escena esas preguntas&rdquo;. Entiende que en la traducci&oacute;n se pierde algo de la magia de este texto m&iacute;tico del dramaturgo ingl&eacute;s porque <em>to be</em> es ser y estar al mismo tiempo. &ldquo;Entonces tambi&eacute;n involucra d&oacute;nde estoy yo, qu&eacute; historia traigo, y ah&iacute; se puede involucrar el g&eacute;nero, se puede abrir desde ese lado: qui&eacute;n soy hoy y que eso se lleve a escena. Y no por eso se transforma en una autoficci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien con humor tambi&eacute;n cuenta historias tr&aacute;gicas, el actor de Berazategui se resiste a pensar en una &uacute;nica manera de poner el cuerpo: &ldquo;Para m&iacute; no existe una &uacute;nica f&oacute;rmula, as&iacute; como las identidades de g&eacute;nero sobre las disidencias sexuales que es una amplia gama de formas y colores, no existe una &uacute;nica manera. Hacer una &uacute;nica f&oacute;rmula nos vuelve parte del sistema al mismo tiempo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escena teatral riojana hoy muestra ese cruce generacional de quienes dialogan en esta nota y las autoras y autores con los que se nutren. Sus experiencias de vida, los contextos hist&oacute;ricos y el devenir de esas experiencias.
    </p><h2 class="article-text">Descubrirse bailando en un boliche</h2><p class="article-text">
        Contrario a lo que suele suceder con los bailarines que comienzan desde muy peque&ntilde;os, de ni&ntilde;o<strong> </strong>Franco no tuvo actividades con el cuerpo. Como el menor de cuatro hermanos, se recuerda a puro videojuego, nada de deporte. Su descubrimiento de la danza fue bailando en un boliche y fue la puerta de entrada para expresarse en un escenario. &ldquo;<strong>Y soy maric&oacute;n, soy esta bicha rara, a veces en femenino, a veces en masculino, soy como una cosa fluida y todo eso est&aacute; en las cosas que creo.</strong> Son mon&oacute;logos. Est&aacute; todo puesto en escena, el cuerpo, la sexualidad va a aparecer, la historia va a aparecer. Sobre todo en una situaci&oacute;n esc&eacute;nica donde est&aacute;s solo y tu cuerpo puesto ante otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus piernas largas, infinitas, como sus brazos, se acomodan en la silla mientras explica que<em> Sudor seco </em>nace de personajes y paisajes de ac&aacute;, de La Rioja: &ldquo;Tiene que ver con mi vida, con lo que yo viv&iacute;&rdquo;. Bromea que es una especie de danza karaoke, una obra en la que canta y baila en escena y juega con el sonido.
    </p><h2 class="article-text">Ser lo que une quiera ser</h2><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os Valeria encarn&oacute; a la creadora de los jardines de infantes, Rosarito Vera Pe&ntilde;aloza, en una intervenci&oacute;n art&iacute;stica para oponerse a que una escuela se convierta en shopping. <strong>Ella no cree que sea una obligaci&oacute;n ponerle el cuerpo a la identidad sexual en el teatro. </strong>&ldquo;Cada cuerpo es una historia particular. Cuando entr&aacute;s en las artes en general, uno nunca deja de ser uno y ese cuerpo tiene una historia, un recorrido, una experiencia, una vida, tiene deseos, orientaciones, virtudes, defectos. Ahora, &iquest;qu&eacute; cosas representamos en esa ficci&oacute;n? Es como que pareciera que lo &uacute;nico que nos identifica es nuestra sexualidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acostumbrado a<strong> </strong>hablar de la sexualidad a&uacute;n en los tiempos hist&oacute;ricos m&aacute;s oscuros del pa&iacute;s y en sociedades peque&ntilde;as, el director Pano Navazo que protagoniz&oacute; el unipersonal &ldquo;Cr&oacute;nicas sonoras de Pedro Lemebel&rdquo;, donde hace suyas las historias del escritor, cronista y activista LGBT chileno, coincide en que revelar la identidad propia no puede ser una obligaci&oacute;n: &ldquo;En el teatro isabelino de la &eacute;poca de Shakespeare las mujeres no pod&iacute;an actuar, los varones hac&iacute;an los personajes femeninos y las mujeres solo pod&iacute;an ser espectadoras. Ah&iacute; no hab&iacute;a rollos con la identidad. Y en esas obras los personajes de las mujeres eran muy estereotipadas, entonces <strong>no hab&iacute;a una representaci&oacute;n de la identidad sino un remedo de algo&rdquo;.&nbsp;</strong>
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                    alt="Pano Navazo en “Crónicas Sonoras”. “Sí es necesario pelear por un espacio de reconocimiento, pues lo peleemos, pero nos paremos en que somos capaces de ser actores, de ser actrices”"
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                Pano Navazo en “Crónicas Sonoras”. “Sí es necesario pelear por un espacio de reconocimiento, pues lo peleemos, pero nos paremos en que somos capaces de ser actores, de ser actrices”                            </span>
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        En un pa&iacute;s donde ser artista casi siempre es un oficio o profesi&oacute;n que se comparte con otra actividad que ayude a pagar las cuentas,<strong> </strong>Leo Paredes<strong> </strong>asegura: &ldquo;Soy actor, me dedico cien por ciento al teatro, vivo de esto&rdquo;. Integra un elenco estable municipal y dos grupos independientes. Para &eacute;l, poner el cuerpo es el grado de exposici&oacute;n que uno asume en escena. &ldquo;No es exhibir un cuerpo de determinada manera, sino exponer. Y tiene todo un compromiso pol&iacute;tico. Siempre pienso en c&oacute;mo eso que llevo a escena no se identifica con un personaje en particular sino que es muy amplio, muy abierto, que muchas personas pueden ver en esa actuaci&oacute;n similitudes con lo que ven en la vida diaria.&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Qui&eacute;n podr&iacute;a tolerar tanta opresi&oacute;n, sudando,gimiendo bajo el peso de una vida molesta si no fuese que el temor de que existe alguna cosa m&aacute;s all&aacute; de la Muerte (...)</em>, se preguntaba Shakespeare en Hamlet.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Hacer o no hacer?</h2><p class="article-text">
        Las brechas de g&eacute;nero, la desigualdad y la discriminaci&oacute;n a la hora de seleccionar los, las, les personajes de cine y teatro, es parte de la reflexi&oacute;n que necesitan les artistas a la hora de ampliar los espacios de desarrollo. Y es parte de la pol&eacute;mica actual adherir u oponerse a que determinados personajes sean encarnados por quienes transitan lo mismo en su propia vida.
    </p><p class="article-text">
        Para Nachi l<strong>a visi&oacute;n, por ejemplo, de que s&oacute;lo las personas trans puedan hablar de cuestiones trans, resulta un limitante: </strong>&ldquo;Mientras m&aacute;s personas hablen de este tipo de cosas, es mejor, siempre. Pero s&iacute; deben trabajarlo con cuidado, buscar la manera para que eso quede bien reflejado y no se desdibuje y quede como una s&aacute;tira lo que es una tragedia, de pronto&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leo cree que es un universo a explorar para romper con el estereotipo. &ldquo;De hecho el arte contempor&aacute;neo rompe un poco con esa idea de lo&nbsp; hegem&oacute;nico, de lo vinculado al <em>physique du rol,</em> que exige un determinado tipo de f&iacute;sico para interpretar a un personaje en escena.
    </p><p class="article-text">
        Valeria Castillo aboga por m&aacute;s espacios donde todes est&eacute;n representados. Es una de las creadoras del festival Fucsia La Rioja, para visibilizar las problem&aacute;ticas del colectivo LGBT: &ldquo;Hay mucha homogeneidad y diferencias dentro de la diversidad, como en cualquier sector o grupo. Tenemos en com&uacute;n la desigualdad, tambi&eacute;n en el teatro y el cine&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Pano cont&oacute; que era gay todav&iacute;a era monaguillo. M&aacute;s tarde desaf&iacute;o al conservadurismo riojano cuando decidi&oacute; ser padre. Como director no cree que el g&eacute;nero deba definir qu&eacute; personajes interpretar. &ldquo;No creo que porque sos puto ten&eacute;s que hacer de puto o cosas parecidas&rdquo;, asegura y cita la serie &ldquo;El secreto del r&iacute;o&rdquo;, sobre la historia de las muxes en Oaxaca (M&eacute;xico): &ldquo;El personaje que luego pasa a ser trans, en realidad lo hace una actriz, una ni&ntilde;a. Es maravilloso. Yo le cre&iacute; tanto tanto tanto a ese personaje y s&iacute; me preguntaba en esos ademanes afeminados que le aparec&iacute;an al personaje cuando era ni&ntilde;o, que son muy de los maricones cuando somos ni&ntilde;os. Me cre&iacute; tanto lo que me contaron de ese ni&ntilde;o. <strong>Hay algo de la correcci&oacute;n pol&iacute;tica en oponerse a esto&rdquo;.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “Tenemos algo que contar” es la obra que dirige Valeria Castillo. “Mi mirada está hoy más puesta en lo territorial, en lo comunitario. Por eso le huyo a los ámbitos más académicos”                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Interpretar lo inc&oacute;modo</h2><p class="article-text">
        Cuando, adem&aacute;s de participar en un grupo independiente donde se crea con mucha libertad, formas parte de una compa&ntilde;&iacute;a oficial, ciertos roles conflict&uacute;an. En la compa&ntilde;ia Danza Esc&eacute;nica Riojana, Franco interpreta a un var&oacute;n heterosexual en una pareja de paisana y gaucho: &ldquo;Al hombre le toca levantar a la mujer y lo paso mal, ten&eacute;s que demostrar fuerza. Son cosas que tengo que hacer y que no me gustan para nada. Cosas que tengo que hacer porque soy &lsquo;var&oacute;n&rsquo;&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones de Franco var&iacute;an<strong>. &ldquo;</strong>Se ver&aacute; hasta donde me sale. Te har&eacute; un berrinche, un esc&aacute;ndalo, pero hay que intentarlo. Pero hacer un var&oacute;n machirulo y maltratar, que ponen cierta violencia injustificada a veces, o zamarrear a una chica en escena, o fingir un deseo, eso no har&iacute;a. Pon&eacute; a alguien que lo sienta un poco m&aacute;s.&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo abordar los personajes es justamente la gracia de hacer ficci&oacute;n para Lucas. En la obra,<strong> </strong><em>La mala hora &ldquo;h</em>ay personajes muy marcados, siluetas muy violentas o muy violentadas. Tuve muchos procesos y discusiones de c&oacute;mo pensar la obra. De c&oacute;mo mi identidad teatral se pone en juego y qu&eacute; me interesa decir con eso. Y a partir de las palabras, del gesto, de la voz, ir componiendo esas siluetas, esos personajes llev&aacute;ndolos a un lugar de caricatura, tambi&eacute;n permite ablandar la situaci&oacute;n y no volverlo tan realista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otros espacios a Lucas le toc&oacute; hacer de &ldquo;macho&rdquo;. Y le resulta dif&iacute;cil, reconoce. &ldquo;Es inherente a m&iacute; mostrar mi feminidad, mi maricon&eacute;s, pero por el trabajo, el entrenamiento en la actuaci&oacute;n, se puede llegar a esos lugares a partir de cosas t&eacute;cnicas. No todo en escena tiene que ser bonito. <strong>Mostrar es parte de nuestras experiencias en la disidencia. Y si encarnamos a esos personajes, es para encarnar al opresor y demostrarlo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>PC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paulina Carreño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/tension-diversidad-identidad-falta-actuar-personal_132_11924209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Dec 2024 02:59:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tensión entre la diversidad y la identidad: ¿hace falta actuar la verdad personal?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,Diversidad,Actores]]></media:keywords>
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